domingo, 11 de octubre de 2015

Ben Bernanke: coraje y confusión

Michael Roberts 

El ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, bajo la que tuvo lugar la crisis financiera mundial y la consiguiente Gran Recesión, acaba de publicar un nuevo libro, ahora que ha vuelto a la Universidad. El libro, con un título que tiene una cierta arrogancia defensiva (El coraje de actuar: memoria de una crisis y sus secuelas) se centra principalmente en los acontecimientos de la crisis financiera, pero también incluye anécdotas personales de antes de que Bernanke presidiera la Fed, remontándose hasta su infancia en un pequeño pueblo de Carolina del Sur.
En el libro, Bernanke defiende las acciones de la Fed bajo su dirección a raíz de la crisis financiera; en particular, la decisión de rescatar a la mayoría de los principales bancos de inversión con grandes créditos y dinero en efectivo de los contribuyentes. Argumenta que "hubo una probabilidad razonable de que, a menos que se estabilizara el sistema financiero, hubiéramos podido haber entrado en una depresión tipo 1930". Curiosamente, afirma que le hubiera gustado haber rescatado también al banco de inversión Lehman Brothers, en septiembre de 2008, pero que se vio obligado a permitir que quebrase porque "estábamos sin munición en aquel momento". ¿Sin dinero?
Pero ¿que causó ese colapso financiero en el primer lugar? Ahora sostiene que fueron actos de codicia, e incluso delictivos, de quienes dirigían los bancos de inversión y las sociedades hipotecarias. Al periódico US Today le dijo que más banqueros y ejecutivos responsables de la crisis financiera deberían estar en la cárcel. Pero el Departamento de Justicia, según Bernanke, se centró demasiado, a raíz de la crisis, en sancionar a las empresas financieras e imponer grandes multas. En su opinión no se esforzó lo suficiente en castigar a los individuos. "Hubiera preferido mayor investigación de las acciones individuales, ya que, obviamente, tanto los errores como las actuaciones ilegales fueron obra de individuos concretos, no de empresas abstractas .. De lo que estoy hablando es de lo sabemos  ... muchos grandes bancos, el Departamento de Justicia requisó miles de millones de dólares a empresas por actuaciones irregulares de diversos tipos", afirma Bernanke. "Si hay actores criminales, hay que ir a por ellos de forma individual”. Sin embargo, Bernanke no lo hizo en su momento porque la Fed no tenía poder para encarcelar a nadie. El culpable por omisión fue el Departamento de Justicia.
Pero defiende el rescate. "Podríamos haber entrado en una depresión tipo 1930", afirma el ex presidente de la Fed. Esto es hipócrita, cuanto menos. ¿Qué hacía la Fed cuando se ponían las botas los bancos de inversión en una orgia crediticia de hipotecas sub-prime y otros derivados financieros, es decir, las armas de destrucción masiva financieras, como las ha llamado Warren Buffet? Nada.
A pesar de ser un experto académico en la naturaleza y causas de la Gran Depresión de la década de 1930, Bernanke (como casi todos los economistas ortodoxos) no previó el colapso financiero que se avecinaba. En su declaración ante el Congreso en mayo de 2007, cuando el colapso de las hipotecas sub-prime estaba teniendo lugar, Bernanke dijo que "En esta coyuntura ... el impacto en la economía en general y en los mercados financieros de los problemas existentes en los mercados de las hipotecas sub-prime es probable que pueda ser contenida. Es importante destacar que no prevemos contaminaciones graves más amplias a los bancos o las instituciones de ahorro de los problemas habidos en el mercado de hipotecas de alto riesgo". Y predijo que las probables pérdidas del sector financiero como consecuencia de la crisis hipotecaria en los EE.UU. serían "entre 50 mil y  100 mil millones de dólares". Acabaron siendo de 1.5 billones en los EE.UU. y otros 1.5 billones de dólares a nivel mundial.
Después del colapso del sector en septiembre de 2010, Bernanke declaró sobre las causas de la crisis financiera de 2008 y la posterior Gran Recesión ante laComisión de Investigación Financiera de Estados Unidos. Llegó a la conclusión de que fue la excesiva dependencia de la financiación a corto plazo de las instituciones clave la que causó la inestabilidad del sistema. Esta teoría, que se remonta a Walter Bagehot en el siglo XIX, afirma que los bancos no deben pedir dinero prestado a corto plazo, sino capital a largo plazo. Pero si los bancos hubieran dependido solo de los depósitos de ahorro de sus clientes o de los bonos a largo plazo y de los inversores de capital para su financiación, ¿se hubiera evitado la crisis financiera? Creo que no.
Porque la causa de la crisis financiera se encuentra en la creciente dificultad de las empresas capitalistas para mantener la rentabilidad de la inversión productiva en el período previo a la crisis. Como resultado, el sector financiero se orientó cada vez más hacia la inversión especulativa en el sector inmobiliario y otros instrumentos monetarios (de 'destrucción masiva'). Pero para financiar el aumento de la demanda especulativa, tuvieron que pedir prestado más dinero. El "apalancamiento" o la deuda aumentó considerablemente. Cuando el valor de todos estos activos improductivos (hipotecas, los derivados crediticios, etc.) comenzó a caer, se produjo la crisis financiera. No fue nada que tuviera que ver con 'la financiación a corto plazo'. Eso sólo entró en juego cuando los bancos se apresuraron a conseguir más dinero para pagar los intereses de sus deudas y se encontraron con que no estaban dispuestos a prestarse los unos a los otros. Como Marx explicó hace mucho tiempo, en una crisis, el exceso de dinero se convierte de pronto en sequía y se produce una carrera desesperada por amasarlo.
Volviendo a enero de 2014, cuando terminó su mandato, Bernanke se despidió con un discurso en la reunión anual de la Asociación Americana de Economía. Para Bernanke, el colapso financiero mundial "tiene un fuerte parecido familiar con un pánico financiero clásico, salvo que tuvo lugar en el complejo entorno del sistema financiero global del siglo XXI". Para Bernanke, la crisis fue en su origen puramente financiera. No tuvo nada que ver con defectos o contradicciones en el modo de producción capitalista, sino que fue causada por el descontrol en los préstamos hipotecarios, que provocó una burbuja inmobiliaria que acabó estallando; demasiado apalancamiento (endeudamiento) para la especulación; y el uso de instrumentos financieros "exóticos" que no "diversificaron" los riesgos de demasiados prestamos, sino que los redistribuyeron globalmente. Esta explicación de la naturaleza generalizada y profunda del pánico financiero es claramente correcta en la descripción de los factores desencadenantes de la crisis financiera global. Pero no explica por qué sucedió y cuando sucedió.
Bernanke, en tanto que académico, había forjado su reputación como el principal historiador económico de la Gran Depresión de la década de 1930. En su opinión, siguiendo a su héroe, Milton Friedman, la Gran Depresión fue el resultado de políticas erróneas adoptadas por la Reserva Federal. En primer lugar, la Reserva Federal en la década de 1920 permitió préstamos excesivos y mantuvo los tipos de interés demasiado bajos. Luego, en la década de 1930, aplicó una política monetaria demasiado rígida y elevó las tasas de interés. El resultado fue una burbuja del mercado de valores y luego una depresión prolongada de crecimiento y empleo.
Hay algo de verdad en este análisis. Como G. Carchedi explica en un artículo inédito, "las autoridades monetarias suelen intervenir contrayendo la cantidad de dinero y / o aumento de la tasa de interés federal. Estas políticas restrictivas empeoran la situación financiera de las empresas económicamente débiles. No pueden servir su deuda. Quiebran y, como consecuencia, se produce la crisis".
En esta crisis, como dice en su discurso de la AAE, Bernanke 'valientemente' aplicó otras políticas monetarias para evitar errores similares. La Fed recortó su tasa de interés hasta cerca de cero, otorgó una enorme asistencia financiera al sistema bancario, en particular a los bancos más grandes de inversión, que eran "demasiado grandes para quebrar", y después aplicó políticas monetarias 'no convencionales', es decir, aumentó la cantidad de dinero (flexibilización cuantitativa, QE) mediante la compra de bonos del gobierno, empresariales e hipotecarios de los bancos para estimular la economía. El balance de activos de la Fed se ha triplicado a través de las compras QE hasta representar el 30% del PIB de Estados Unidos.
Bernanke está convencido de que esta política fue un éxito y salvó la economía capitalista. ¿Fue así? En primer lugar, no evitó evidentemente el colapso financiero. Si, los Goldman Sachs, Morgan Stanley o JP Morgan no quebraron. Pero Bears Stearns, AEG y Lehman lo hicieron (y Merrill Lynch casi). Y también lo hicieron la mayoría de los prestamistas hipotecarios más importantes. Por otra parte, cientos de bancos y prestamistas más pequeños de EE UU quebraron.
En segundo lugar, las grandes políticas monetarias contra la depresión de Bernanke no han restablecido el crecimiento económico ni el empleo a escala mundial o en EE UU a niveles anteriores a la crisis mundial. En su discurso ante la AAE, Bernanke afirmó que: "Los escépticos han señalado que el ritmo de la recuperación ha sido decepcionantemente lento, con un crecimiento del PIB ajustado a la inflación promedio sólo ligeramente superior a una tasa anual del 2 por ciento en los últimos años y con la inflación por debajo del objetivo a largo plazo del Comité de un 2 por ciento. Sin embargo, como voy a analizar, la recuperación se ha enfrentado a vientos en contra poderosos, lo que sugiere que el crecimiento económico podría haber sido mucho más débil, o incluso negativo, sin el apoyo sustancial de la política monetaria".
Tal vez esta defensa contrafactual es correcta, pero han pasado casi dos años y la economía de Estados Unidos sigue creciendo muy por debajo de los niveles previos a la crisis y la economía mundial está mostrando signos crecientes de hundirse de nuevo en la recesión: ver la última estimación del FMI.
De hecho, Bernanke reconoce ahora que no está seguro de que la economía estadounidense pueda soportar subidas de un cuarto de punto como proponen algunos economistas y funcionarios de la Fed. La tasa de interés de la Fed podría tener que permanecer cerca de cero indefinidamente.
Bernanke planteó el problema para los estrategas del capital en unaconferencia del FMI en 2013: "Nuestro reto permanente es hacer que las crisis financieras sean mucho menos probables y, en caso de que sucedan, mucho menos costosas. La tarea se complica por el hecho de que cada pánico financiero tiene sus propias características específicas que dependen de un contexto histórico particular, y de los detalles de la configuración institucional”. Lo que tenemos que hacer es "identificar y separar los aspectos idiosincrásicos de cada una de las crisis, y esperar ser capaces de revelar los elementos comunes" de estos "pánicos". Entonces podremos "identificar y aislar los factores comunes de las crisis, lo que nos permitirá prevenir las crisis cuando sea posible y responder con eficacia cuando sea imposible".
¡Ciertamente! Pero el propio desafío de Bernanke parece haberle superado. Y sin embargo había pistas de cómo hacerlo en el discurso de Bernanke ante la AAE: "Al igual que muchos otros pánicos financieros, incluyendo el más reciente, el pánico de 1907 tuvo lugar cuando la economía se debilitaba; según la Oficina Nacional de Investigación Económica, la recesión había comenzado en mayo de 1907".
Exactamente. Y Bernanke podría haber añadido que la recesión de 2008 fue precedida por la crisis crediticia de 2007 y antes de eso por una fuerte caída en la masa de los beneficios generados desde principios de 2006 en adelante. Fue la misma historia antes del pánico o crisis de 1929 que condujo a la Gran Depresión. La caída de los beneficios y de la producción habían comenzado un año antes. Así que hubo una crisis de producción previa al "detonante" de la "excesiva" especulación financiera de cobre (1907); acciones (1929); bienes inmuebles (2008). La especulación fue "excesiva" y finalmente "peligrosa" porque la generación de valor para apoyar la rentabilidad de estas inversiones no se materializó.
Esta es una explicación mucho más coherente de la recurrencia de las crisis; es decir, la tendencia a la caída de la rentabilidad en la producción capitalista que eventualmente conduce a una caída absoluta de los beneficios. Es entonces cuando el auge alimentado por el crédito se convierte en pánico especulativo o crisis.
Bernanke quiere que creamos que su coraje salvó al mundo al adoptar políticas monetarias no convencionales deducidas de las lecciones de la Gran Depresión y a pesar de la oposición de la teoría económica ortodoxa. Pero Bernanke no salvó al mundo, sólo a los bancos (los más grandes) y su política monetaria no convencional no ha relanzado la economía de Estados Unidos, y mucho menos del mundo, sino que sólo ha alimentado un nuevo boom a base de crédito del mercado de valores y de bonos para el 1%. Este tipo de 'coraje' ante la crisis basado en la confusión no va a salvar al mundo.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2015/10/07/ben-bernanke-courage-and-confusion/
Traducción:
G. Buster

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