jueves, 20 de octubre de 2016

EL ARROZ EN LA ECONOMÍA Y SOCIEDAD CUBANA


Miguel Alejandro Figueras
Premio Nacional de Economía 2007

En 1492, Cristóbal Colon llego a Cuba;  112 000 indios atabeyes, siboneyes y tainos habitaban este archipiélago.  Fueron exterminados en  40 años por las enfermedades transmitidas por los europeos, los trabajos forzados, los suicidios y en menor medida por atroces matanzas ejecutadas por aquellos que supuestamente traían la fe cristiana para salvarlos. En 1530 quedaban solamente unos cuantos cientos. Cien años después del arribo del Almirante, la población cubana era  20 000 personas.[1] El Descubrimiento o el Encuentro de Dos Civilizaciones, como se quiera llamar, tuvieron como consecuencia la despoblación de la Isla.

Esta es la razón principal del porque los platos típicos cubanos, no se preparan con alimentos endógenos;  se preparan tal como se hacían en la Península Ibérica. 

Es una de  las características simpáticas del cubano: sus platos típicos son mayormente importados. El arroz con frijoles negros y los turrones son mayormente importados. Se trata que no falten en la Nochebuena.
El arroz fue traído a Cuba por los colonizadores españoles y se convirtió en uno de los principales componentes de la dieta cubana. Muchos cubanos consideran que no han comido, si en el almuerzo o en la cena o en ambos no comieron arroz.

El cultivo del arroz comenzó  a mediados del siglo XIX. A inicios del  siglo XX, la producción nacional arrocera satisfacía la mayor parte del consumo nacional, por primera y única vez hasta ahora.   

La expansión azucarera en el primer cuarto de ese siglo, le fue arrebatando tierras al arroz. A finales de los años ’30 el arroz nacional solamente satisfacía el 5% – 10 % de la demanda.[2]

En 1945 el arroz se cultivaba en el 18% de las finc[3]as en Cuba, pero solo se utilizaba en ese cultivo el 3% del área cultivada.  El  área cultivada e arroz promedio por finca era un poco más de 2 hectáreas y con bajos  rendimientos. La mayor parte del arroz producido era para autoconsumo y existían muy pocas fincas dedicadas a la producción comercial de ese producto.  La mitad de la producción se obtenía en las provincias de Matanzas y Las Villas.

En la segunda mitad de la década de los Cuarenta del siglo XX, se producían unas 36 mil toneladas y se importaban, 220 mil a un costo con una erogación promedio anual de 45 millones de dólares.  El 14% del consumo se cubría con la producción nacional y 86% con importaciones.

El Report of Cuba[4] reconocía que existía un potencial para elevar la producción, por la vía de dedicar más tierras a su cultivo, mejorar la administración del agua utilizada, emplear más fertilizantes y realizar las cosechas de forma mecanizada. 

Y así fue. A finales de los años Cuarenta del siglo XX, la recién creada institución paraestatal, Banco de Fomento Agrícola e Industrial (BANFAIC) comenzó a ofrecer créditos a los productores de arroz. Nuevas provincias se incorporaron a su cosecha (Pinar del Rio llego  a producir el 31%; Camaguey el 21% y Oriente el 33%). En los años Cincuenta creció la producción, entraron en producción algunas fincas grandes con moderna tecnología. En 1955 el Gobierno constituyo la Administración de Estabilización del Arroz[5], con amplios poderes para recomendar cuotas, establecer precios mínimos y accionar en operaciones para evitar fluctuaciones indeseables de los precios internos.

         “Agricultores emprendedores se dieron a esta tarea y han prosperado. Hoy (1952) la producción cubana de arroz, cubre menos de la quinta parte del abastecimiento. Pero crece, avanza. ….Las posibilidades de una política que busque el máximo de autoabastecimiento posiblemente son enormes”.[6]

PRODUCCION E IMPORTACION DE ARROZ EN CUBA (miles tm)

1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
PRODUCCION
104
117
126
192
181
325
279
IMPORTACION
293
290
214
252
197
107
135

Fuentes: Anuario Estadístico de Cuba, Ministerio de Hacienda 1957, La Habana (importaciones de arroz sin cascara)
Cuba - Indicadores Seleccionados 1950 – 80 Oficina Nacional de Estadísticas, la Habana 2002 (producción es arroz cascara húmedo).

En 1953 el arroz nacional ya satisfacía la tercera parte de la demanda.  No obstante ese año se erogaron 60 millones de dólares a las importaciones de arroz.[7] En 1955 el arroz nacional cubría dos tercios de la demanda.  Los nuevos productores contribuyeron a casi triplicar la producción nacional en la década de los años 50.

Se agudizo la batalla. Los productores americanos, tradicionales exportadores de arroz a Cuba[8],  reclamaban acciones de sus congresistas, para evitar que sus intereses fuesen afectados[9]. El sector de grandes almacenistas importadores, la mayor parte de origen o descendientes de españoles, se unieron en la batalla a los productores arroceros americanos, a la Embajada Americana con sus advertencias y al ultraconservador Diario de la Marina.

Los colonos y hacendados azucareros indirectamente los apoyaban por temor a que las exportaciones azucareras fuesen castigadas[10]. Los Ministerios de Agricultura y de Comercio no apoyaban a los productores de arroz.

Los nuevos cosecheros de arroz, contaban con el apoyo del BANFAIC, el cual emitió bonos por ocho millones de pesos (60% de toda su emisión de bonos)  para apoyar el programa del arroz.[11] Prácticamente, todo el arroz que se cosechaba en Cuba lo hacían empresarios y campesinos cubanos. Cuando la gran nacionalización de 1960, se expropiaron 16 molinos de arroz propiedad de cubanos y solamente un molino de arroz propiedad de un americano.

Hacia finales de los años Cincuenta  la producción de arroz disminuyo debido al mal manejo hidráulico (provocaba salinización de tierras) plagas de insectos e insuficientes conocimientos técnicos. La tendencia fue al estancamiento de la producción.

Al inicio de  los años Sesenta, la producción arrocera continúo decreciendo, en parte debido a directivas del nuevo Gobierno Revolucionario de favorecer la ganadería e iniciar la producción de soya, en tierras arroceras.

Las desavenencias políticas con la República Popular China, afectaron seriamente la compra de arroz en esa nación, a partir de 1965. Fue necesario cambiar rápidamente la política arrocera,  invirtiendo grandes cantidades de recursos en un vasto programa para incrementar la producción nacional de ese cereal.

En  diez años (1966 y 1976),  se construyeron decenas de embalses de agua para el arroz con una capacidad de 2 700 millones de metros cúbicos, incrementando las áreas de siembra, introduciendo nuevas variedades desde 1967, montándose modernos secaderos y molinos, construyendo 700 kms de caminos y pistas aéreas, importándose mas de 2000 tractores especiales y cosechadoras, se multiplico varias veces el empleo de fertilizantes y productos químicos, se erigieron comunidades de viviendas para los trabajadores en las empresas arroceras y se crearon centros de investigación científica para mejorar las semillas y las técnicas de cultivo de arroz.   Un nuevo programa arrocero se desarrolló desde 1986 hasta el año 1990.[12]

DINAMICA DE LA PRODUCCION DE ARROZ CASCARA HUMEDO (miles  tm)
1965
1970
1975
1980
1985
1989
55
374
447
477
524
536
RENDIMIENTO (TM/HA)
2.3
3.2
3.4
3.3

En 1958 existían en Cuba 13 presas  con una capacidad de embalse de 48 millones de metros cúbicos de agua. Entre 1959 y 1989 se construyeron 135 presas con una capacidad de 6 700 millones de metros cúbicos. Cerca de la mitad de esa capacidad tenía como objetivo alcanzar el autoabastecimiento total en cuanto al arroz.

En 1991 se aprobó con urgencia el Plan Alimentario, ante el grave cambio en la situación externa. Ese Plan dedicaba un capitulo especifico a las acciones que incrementarían  la producción arrocera. Pero la crisis económica no permitió implementar las mismas.  

Con la desaparición del campo socialista europeo y la desintegración de la Unión Soviética, sobrevino una reducción drástica de insumos, equipos, y repuestos para la producción de arroz. La infraestructura hidráulica se deterioró y los transvases de agua se afectaron seriamente. Entre 1989 y 2000 la producción arrocera mermo un 43%, retrocediendo hasta el nivel de 30 años atrás. El rendimiento agrícola se redujo a menos de 3 toneladas por hectárea.


ALTAS Y BAJAS EN LA PRODUCCION ARROCERA DE CUBA

1995
2000
2005
2010
2014
AREA COSECHADA (mil ha)
97
111
127
155
172
PRODUCCION (mil tm)
227
304
367
436
576
RENDMIENTO (tm/ha)
2.32
2.75
2.80
2.80
3.36

Veinticinco años después se recuperó el nivel de la  producción  y los rendimientos que  se obtenían a finales de los años Ochenta.

En el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (abril 2011), entre los 313 Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, se incluyó el Lineamiento # 193: Asegurar el cumplimiento de los programas de producción de arroz, frijol, maíz, soya y otros granos que garanticen el incremento productivo, para contribuir a la reducción gradual de las importaciones de estos productos.
No se cumplió.

Cinco años después, en el Séptimo Congreso del Partido (abril 2016) se aprobó la  Actualización de aquellos Lineamientos para su seguimiento en el periodo 2016 – 2021. El mismo Lineamiento citado anteriormente se incluye ahora con el número 106.

Como parte de su programa para lograr el autoabastecimiento de arroz, Cuba ha firmado acuerdos de cooperación técnica con Vietnam. Las tierras entregadas para que sirvan como muestras, cultivadas y dirigidas por los vietnamitas duplican y triplican los rendimientos de las empresas, cooperativas y agricultores cubanos. Convenios similares, pero de menor magnitud se han suscrito con Brasil y otros países.

Está en marcha un programa para aumentar el número de molinos de arroz y modernizar los existentes.

En la actualidad las empresas estatales cultivan solamente 14 000 hectáreas sembradas de arroz (7.5% del total del área arrocera), producen 71 000 toneladas de arroz húmedo con cascara, con un rendimiento promedio 4.8 toneladas/ha. Los diferentes tipos de cooperativas, los campesinos propietarios de sus tierras y los campesinos que explotan en usufructo tierras del estado, siembran   157 000 hectáreas de arroz, donde  producen 506 000 toneladas de arroz húmedo con cascara y obtienen un rendimiento de 3.22.

 En el 2008, el 80% de la producción de arroz se obtenía en las provincias de Pinar del Rio, Matanzas, Sancti Spiritus, Camagüey y Granma.[13]

Entre el 2010 y 2013, el promedio anual de importaciones de arroz fue de 450 000 toneladas[14]. El 70% de las importaciones provienen de Vietnam y casi el 30% de Brasil. Se importan pequeñas cantidades de Uruguay y otros orígenes, Para toda la importación de arroz cada año se destinan unos  200 millones de dólares.

En el mercado interno, el arroz tiene varios destinos y precios. Una parte se destina al consumo social (hospitales, escuelas, comedores obreros y unidades militares). Otra parte se vende a las unidades gastronómicas. Una porción importante del  arroz se consume directamente en los hogares. Cada persona, recibe por el sistema de racionamiento 5 libras al mes  a un precio por libra de 1.20 peso cubano no convertible (equivalente a 5.75 centavos de usdólar por libra). Adicionalmente se destinan 110 000 toneladas de arroz importado para el mercado libre,  (aparte del racionamiento) a razón de 5.00 pesos no convertibles por libra (equivalente a 24 centavos de usdolar por libra). Es propósito del gobierno que el precio del arroz no racionado se estabilice en ese precio.

Las cantidades de arroz vendidas en los establecimientos que operan en moneda convertible son mucho menores y sus precios más altos se establecen en pesos convertibles cubano (CUC). Estos precios varían según marcas, origen y calidad.

En la Cartera de Oportunidades de Negocios que se publica todos los años, el Ministerio de Agricultura solamente incluye una propuesta para crear una empresa mixta productora de arroz, con participación extranjera y la empresa estatal cubana Agroindustrial de Granos José Martí, en la zona sur de las provincias de Artemisa y Mayabeque, con el fin de incrementar la producción (Ver Anexo I).

Inversionistas extranjeros interesados en participar en la producción arrocera en Cuba deben de  considerar que el 88% de esa producción se realiza por el sector no estatal y las cooperativas agrícolas juegan un importante papel en ella. La legislación vigente, reguladora de la inversión extranjera, considera que con  carácter excepcional puedan hacerse estas actividades entre empresas extranjeras y  organizaciones económicas de propiedad no estatal con personalidad jurídica[15]


ANEXO 1
CARTERA DE OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS
MINISTERIO DE AGRICULTURA DE LA REPUBLICA DE CUBA
PRODUCCIÓN DE ARROZ EN EL SUR DE LAS PROVINCIAS DE ARTEMISA Y MAYABEQUE.

Incrementar la producción nacional de arroz con la aplicación de técnicas adecuadas en la explotación agrícola, adaptadas a las condiciones de clima y suelo locales, utilizando sistemas de fertilización control fitosanitario y post cosecha adecuados.
MODALIDAD DE INVERSIÓN: Empresa Mixta. PARTE CUBANA: Empresa Agroindustrial de Granos José Martí.
MONTO DE INVERSIÓN ESTIMADO: 37 millones USD.
LOCALIZACIÓN: Municipio San Cristóbal, en la provincia Artemisa.
POTENCIALIDADES DEL MERCADO: Venta en el mercado nacional para sustituir importaciones, para el turismo y eventualmente exportación.
RESULTADOS ESPERADOS  ESTIMADOS: 10 mil Tm anuales.
CONTACTOS: Dirección del Grupo Agroindustrial de Granos
  

June 2015
                                                    ANEXO II

                                         Departamento de Agricultura de EUA



The Cuban Rice Sector
Cuba’s diversification away from U.S. rice imports represents the loss of a lucrative export opportunity for U.S. rice growers, since Cuba has the highest per capita rice consumption of any country in the Western Hemisphere. Annual per capita rice supply (milled equivalent) is about 61 kilograms in Cuba, 49 kilograms in Costa Rica and the Dominican Republic, 44 kilograms in Nicaragua, and 7 kilograms in the United States, according to Food Balance Sheets for 2011-13 from the Food and Agriculture Organization of the United Nations (2015). Today, Cuba imports about half of its annual rice consumption, with rice imports averaging about 435,000 tons per year during 2010-14. Vietnam supplies 70 percent or more of Cuba’s rice imports—mostly 5 and 15 percent broken longgrain milled rice—while Brazil supplies most of the remainder. Brazil has been a major supplier of rice to Cuba since 2012.
In 2013/14, Cuba produced 423,000 tons of rice (milled basis), nearly unchanged from the previous year but up 18 percent from 2000/01 (USDA/FAS, 2015c). Rice area, yield, and production in Cuba can vary by a wide margin each year due to weather and input availability. Cuba plants two rice crops a year. The main crop is planted in April-July and harvested in August-December. The second crop is planted in December-February and harvested in March-June. Crop calendars, of course, vary somewhat across producers, regions, and time. The largest producing Provinces are Pinar del Rio, Granma, and Sancti Spiritus. Some producers are able to harvest a second partial or “ratoon” crop from the stubble of the first crop harvest.
Cooperative farms, producers with use privileges on state-owned land, and small-scale farmers account for the bulk of the area devoted to rice in Cuba, according to official Cuban data for 2009 (República de Cuba, Oficina Nacional de Estadística, 2010). Since 2009/10, rice area has averaged 203,000 hectares per year, up from an average of 144,000 hectares during the previous 5 years. The Cuban Government wants to boost domestic rice production and reduce imports, especially after the 2007/08 price spike and export bans by some rice-exporting countries, and has received technical assistance dedicated to the rice sector from several rice-producing countries, including Brazil, Japan, and Vietnam.
Cuba’s field yields averaged 2.8 metric tons per hectare (rough-rice basis) from 2009/10 to 2013/14 and have shown no signs of long-term growth since the late 1970s. Cuba’s yields are low compared with other rice growing countries in the region. From 2009/10 to 2013/14, rice yields averaged 4.7 metric tons per hectare in the Dominican Republic, 4.4 metric tons in Nicaragua, and 3.5 metric tons in Costa Rica. Traditionally, researchers have pointed to a lack of inputs (chemicals, fertilizers, and irrigation infrastructure) and the continued participation of state farms in rice production as the main factors explaining Cuba’s lower yields (Alvarez, 2004).
_________________________________________________________

With establishment of a more normal trading relationship between Cuba and the United States, the U.S. rice industry would be likely again to sell rice to Cuba and may be able to regain a large share of Cuba’s import market, but only if U.S. suppliers are able to provide competitive terms of credit. Several factors favor U.S. rice suppliers in the Cuban market. First, the United States is a consistent, year-round supplier of the high-quality rice that is attractive to Cuban consumers. Second, the United States enjoys a distinct transportation advantage over Cuba’s current rice suppliers. The Port of New Orleans is about two sailing days away from the Port of Mariel, compared with more than 30 days for the Vietnamese port of Ho Chi Minh City.[16] This transportation advantage partially offsets the higher price of U.S. rice compared with rice from Vietnam. U.S. rice typically sells at a higher price than rice from Asian exporters because of differences in quality. As of late May 2015, U.S. prices were about $130 per metric ton (36 percent) above prices for comparable grades of Vietnamese rice, but about $65 below Brazil’s prices. Because the United States is able to ship many smaller-sized cargoes throughout the year to ports throughout Cuba, there is an opportunity for Cuba to reduce the internal trucking costs associated with distributing large shipments of rice arriving in the Port of Mariel to local markets. Third, the United States has the potential to export rough rice to Cuba, which could then be fully milled there. Asia’s rice exporting countries generally do not allow exports of rough rice. Brazil currently exports rough rice mostly to Central and South America. Fourth, if Cuba opens up further as a tourist destination, demand for high-quality rice would increase, supporting increased U.S. sales.



Notas

[1] Atlas Demografico de Cuba, preparado por el Comite Estatal de Estaisticas y el Instituto Cubano de Geodesia y Cartografia,  La Habana 1985.
[2] U.S Department of Commerce, INVESTMENT IN CUBA, Washington D.C. 1956
[3] Según la antigua división administrativa de la nación, cuando solo existían seis provincias
[4] Informe del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo (Banco Mundial) estudio preparado por la  Misión Truslow de esa institución  a solicitud del gobierno cubano, Wshington D.C 1951
[5] INVESTMENT IN CUBA, ob.cit.
[6] Raúl Cepero Bonilla: Escritos Económicos, tomo 1, página 196, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1983
[7] Raúl Cepero Bonilla, Ob cit. Tomo 1 página  220
[8] En muchos años Cuba compraba la mitad de las exportaciones americanas de arroz y el cubano medio prefería ese arroz de grano grande que desgranaba bien  en la cazuela.
[9] Se destacó el Senador Ellender, por el estado de Louisiana, que amenazaba con introducir propuestas en el Congreso de EUA, para reducir la cuota de exportación azucarera cubana, si se  persistía en su política de fomentar la producción nacional arrocera.
[10] Recordad el  permanente lema de los hacendados cubanos“Sin azúcar, no hay país”.
 [11] Banco Nacional de Cuba: Memoria 1958 – 1959, La Habana 1960
[12] El Programa Alimentario, aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, en 1991. Editorial Jose Marti, La Habana 1991
[13] Para años recientes, el Anuario Estadístico de Cuba  no  ha  publicado cifras desglosadas por provincias.
[14] Anicia García Álvarez, Armando Nova González,  Betsy Anaya Cruz; Despegue del Sector Agropecuario: Condición Necesaria para el Desarrollo de la Economía Cubana – en el libro Economía Cubana : Transformaciones y Desafíos. Editorial  Ciencias Sociales, La Habana 2014
[15] Omar Everleny Pérez  Villanueva; Relanzamiento de la Inversión Extranjera en Cuba: Necesidad para el Desarrollo Económico-  en el libro Economía Cubana : Transformaciones y Desafíos. Editorial  Ciencias Sociales, La Habana 2014
[16] The deepwater Port of Mariel is being renovated amid the construction of an adjacent industrial zone. This project will cost about $1 billion and is being funded primarily by the Brazilian Development Bank (BNDES), which is providing about $700 million of the financing (Wilkinson and Bevins, 2015).

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