viernes, 25 de noviembre de 2016

La importancia del turismo en la Balanza de pagos de Cuba . + Comentario HHC

Por: Rafael Betancourt


Llegada del Crucero Adonia a La Habana. Foto: Ramón Espinosa/ AP

La contribución del turismo internacional a la Balanza de bienes y servicios del país cobra importancia por su rápido crecimiento a la par de la disminución de muchas de las demás fuentes de ingreso que tiene el país. [1]



Mientras el valor tanto de las exportaciones como de las importaciones de bienes y servicios en el último lustro toparon en 2013, con una disminución de 16 y 9 %, respectivamente, entre 2014 y 2015, los ingresos asociados al turismo internacional (turismo más transporte) crecieron 11 % en ese mismo año y un total de 27 % entre 2010 y 2015. Su peso en el total de las exportaciones de bienes y servicios aumentó del 14 % en 2011 al 19 % en 2015.

En 2015 Cuba recibió ingresos de 2.800 millones de dólares por turismo, el sector más dinámico de la economía cubana y la segunda fuente de ingresos del país detrás de la venta de servicios profesionales al exterior. En el primer semestre de 2016 los ingresos de Cuba por turismo sumaron más de 1.200 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 15 por ciento respecto al mismo periodo de 2015, informó la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).[2]

En cuanto al valor de las exportaciones de mercancías, en el período de 2010 a 2015 disminuyeron aquellas por concepto de minería (en más de la mitad), y crecieron ligeramente las de la industria azucarera, el tabaco, la pesca y los productos agropecuarios.

ONEI no publica las cifras correspondientes a la exportación de servicios, pero podemos deducir el valor de éstos restando el valor de las exportaciones de mercancías (bienes) del valor total de las exportaciones de bienes y servicios.


Si restamos el valor de los ingresos por turismo internacional, con tendencia al crecimiento positivo, podemos inferir que el ingreso por los demás servicios, donde predominan los profesionales, disminuyó 3% en 2014 y 16 % 2015. Por tanto, en el valor de las exportaciones de bienes y servicios, que disminuyen en los últimos dos años para la mayoría de los rubros, el turismo internacional se destaca por su crecimiento y el aumento de su peso relativo.


En cuanto al número de visitantes, éste ha venido creciendo ininterrumpidamente desde 2010, de 2,5 millones en ese año a 3,5 millones en 2015, lo cual significa a una tasa anual de aumento de 8%. De enero a noviembre de 2016, la cifra había alcanzado 3,244 millones de visitantes, para un crecimiento de 12 % comparado al mismo período en 2015. Extrapolando al 31 de diciembre, se pudiera pronosticar que arribarán al país en el año 2016 unos 3,9 millones de visitantes – eso es, si las limitaciones de capacidades de alojamiento no lo impiden.

Ante el crecimiento de las visitas a la isla, está previsto que se edifiquen 108.000 nuevas habitaciones hasta el año 2030, 30 mil de ellas con participación de capital foráneo, según informó el Ministro de Turismo en mayo 2015. “La cartera de oportunidades de negocios para la inversión extranjera tiene 126 propuestas de proyectos de inversión de base, al cierre de abril hay aprobados 76 contratos con 17 cadenas hoteleras internacionales, que suman más de 33 mil 400 habitaciones que representan el 66 % de todas las habitaciones que hay en Cuba, gestionadas y administradas por compañías extranjeras. Además de 27 empresas mixtas de las cuales 14 ya están operando unas 5 mil 500 habitaciones de hoteles de 4 y 5 estrellas.”[3].


Los arribos de pasajeros en crucero fueron muy modestos entre 2010 y 2013 – unos dos mil por año, lo cual representó menos de 1 % del total de visitantes. Pero a partir de 2014 el crecimiento ha sido fulminante: 329 % en 2014 y 23 % en 2015. La cifra de arribos en 2016 hasta el 5 de noviembre alcanza la cifra de 48,791, prácticamente cuadriplicando los llegados en 2015, y representando ya el 2 % del total de visitantes.[4]

Según el experto cubano, Dr. José Luis Perelló, “las estadísticas de Cruise Lines International Association (CLIA) indican que el promedio de gastos de cada pasajero que visita un destino del Caribe, está en el orden entre los $222 – $300 dólares, en cada escala, durante un viaje de 7 a 8 días, lo cual refleja la importancia del ingreso económico que genera la industria para la región como principal destino turístico; pero aún está lejos del ingreso que genera el turismo de estancia”.[5] Asumiendo la cifra mínima de $222 dólares por pasajero – a pesar de que algunos cruceros hacen hasta cuatro escalas en Cuba – los ingresos generados para Cuba por este tipo de turismo en 2016 (hasta noviembre) alcanza ya más de un millón de dólares.

El mismo autor apunta que cualquier análisis sobre los ingresos asociados al turismo en Cuba está distorsionado por estadísticas incompletas o deficientes que subestiman el comportamiento real de los mismos. “En este sentido, el indicador de ingresos asociados al turismo no recoge lo que el visitante consume en los espacios no estatales, como los restaurantes, las cafeterías, los establecimientos de artesanía o el alojamiento en ‘casas privadas’”.[6] El sector privado contabiliza más de 16 mil habitaciones y alrededor de mil 700 restaurantes, conocidos como “paladares”.[7] En tanto las agencias de viaje, como Havanatur y Cubanacán, que actualmente venden paquetes turísticos a las cruceristas que arriban a La Habana, los lleven a negocios particulares como mencionados, sus compras no quedarán registradas.

El turismo representa hoy el sector de más pujanza dentro la economía cubana y un significativo aporte a la balanza de pagos. Constituye, además, la mejor esperanza para sortear los difíciles tiempos que atraviesa el país, debido fundamentalmente a factores externos: los deprimidos precios en el mercado mundial del petróleo y las materias primas que Cuba exporta; la disminución de los ingresos por la exportación de servicios profesionales provocado, en gran medida, por cambios políticos y contracción económica en los países consumidores; y el persistente bloqueo comercial y financiero de EEUU que no parece será modificado en el futuro inmediato.

Dentro del menú de actividades turísticas, el turismo de crucero representa una oportunidad que no puede ni debe desaprovecharse. Pero el modo en que el turismo como sector se planifica y ejecuta; la promoción y desarrollo de sus diferentes modalidades, incluyendo el crucerismo; la participación de los diferentes actores nacionales y locales, estatales, mixtos y privados; y el equilibrio entre sus impactos económicos, sociales, patrimoniales y ambientales, determinarán a la larga su crecimiento y contribución real al desarrollo sustentable del país.

Los efectos del bloqueo

Los EEUU y Cuba han comenzado un largo camino hacia la normalización de relaciones, pero muchos obstáculos perduran, a pesar de restablecer relaciones diplomáticas en 2015 y la visita del Presidente Obama a La Habana en 2016. No vale especular cómo evolucionará este proceso en el gobierno del recién-electo Donald Trump, pero no parece que va a ser para mejor. En cualquier caso, así es cómo algunas leyes y regulaciones de EEUU vigentes están afectando el turismo de cruceros a Cuba.

El gobierno de Obama liberalizó los viajes tanto para estadounidenses de origen cubano como para los demás nacionales de ese país, pero estos últimos aún tienen que ajustar sus viajes a una de doce categorías determinadas, orientadas a construir intercambios “pueblo-a-pueblo”.

Si bien durante la campaña presidencial, el Presidente Barack Obama, Hillary Clinton y la plataforma del Partido Demócrata todos se pronunciaron por “el fin de la prohibición de viajes y del embargo”, la Plataforma del Partido Republicano plantea: “Emplazamos al Congreso a respetar la legislación actual de EEUU que establece condiciones para levantar sanciones a la isla”. En cualquier caso, el Congreso no ha eliminado la prohibición a ciudadanos de EEUU de viajar a Cuba como turistas.

“Si se elimina esta prohibición, estimamos que viajarán a Cuba más de 1,5 millones de viajeros de EEUU”, dijo Laurent de Kousemaeker, ejecutivo de Marriott para el desarrollo de la región del Caribe y Latinoamérica. Una parte sustancial de estos arribarán en cruceros, entre otras razones porque medio siglo de ataques a Cuba ha cobrado un alto costo, generando miedo e inseguridad entre muchos de los potenciales viajeros estadounidenses. Los cruceros son un medio seguro, al menos para su primera visita.

Un efecto menos conocido es la virtual prohibición por parte de las autoridades cubanas para que los ciudadanos de la Isla se embarquen en cruceros en puertos cubanos. La razón de fondo es la Ley de Ajuste Cubano, una legislación de EEUU de 1966 que le otorga a los cubanos, y a ninguna otra nacionalidad, tratamiento preferencial por parte de sus autoridades de Inmigración, lo que les permite entrar al país “bajo palabra”, inmediatamente recibir permiso de trabajo y ayuda federal, y obtener residencia permanente en un año.

Desde 1995 el gobierno de EEUU ha interpretado esta ley bajo la política de “pies secos, pies mojados”: las personas que pisan suelo de EEUU pueden quedarse mientras que los que son interceptados en el mar son devueltos a Cuba. ¡Imagínense las posibles repercusiones si turistas cubanos en cruceros que hacen escala en puertos bajo jurisdicción de EEUU, como Islas Vírgenes, deciden acogerse a esta oportunidad para “saltar a tierra” y pedir asilo político!

El número de clientes que los cruceros pierden por esta prohibición no es despreciable, si extrapolamos a partir del número de residentes cubanos que contratan habitaciones en hoteles cubanos, principalmente en los meses de verano. De acuerdo a la ONEI, en 2013 unos 646 mil turistas nacionales con una estancia promedio de 2,6 días, contribuyeron casi diez millones de US dólares solo en alojamiento.

Notas

[1] Fuente: Elaboración propia en base a diferentes fuentes, especialmente: ONEI, Anuario estadístico de Cuba 2015, Edición 2016.



[4] Fuente: Elaboración propia en base a diferentes fuentes, especialmente: ONEI, Anuario estadístico de Cuba 2015, Edición 2016.

[5] José Luis Perelló, “Turismo de Cruceros en el Caribe”. Investigación en proceso.

[6] —-, “Turismo y desarrollo territorial en el modelo económico y social de Cuba”.TURyDES, Vol 8, Nº 18 (junio / junho 2015)

[7] “Diseñarán nueva metodología para cálculo de ingresos por turismo en sector no estatal” Cubadebate, 26 julio 2016.http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/07/26/disenaran-nueva-metodologia-para-calculo-de-ingresos-por-turismo-en-sector-no-estatal/

Comentario HHC:

Pues yo estoy preocupado con el turismo en Cuba. Los 2800 millones de dólares, son Ingresos, pero ¿Cuál es la Utilidad?, teniendo en cuenta que los ingresos mayores son en Gastronomía!!! pero ojo, importamos el 80 % de los alimentos (usd), los TT:OO se quedan con el 20 – 25 % de los paquetes turísticos. Antes el salario a las empresas extranjeras que administran hoteles la tasa de cambio era 1 CUC = 1 CUP y tenían que comprar los CUP en el banco , ahora de un plumazo es 2 x 1 es decir por cada cuc/usd que entregaba el extranjero al banco recibe 2 cup, es decir regalamos un 50 % de los ingresos que recibíamos por ese concepto; el gasto de agua en los campos de golf ( tan escasa en Cuba), otros gastos y las inversiones que hay que financiar y pagar.

¿ Cuánto genera toda la industria turística en Utilidad NETA desde el punto de visto financiero al país? ese es el número que hay que publicar, no los ingresos totales, el saldo neto, la ganancia financiera que recibe el país en verdad , ¿ con qué se queda libre de polvo y paja al final el país.? 

Escribí un artículo que además de lo mencionado, compara los resultados de Cuba en el turismo con nuestra competencia en el Caribe. http://cubayeconomia.blogspot.mx/2016/07/se-desacelera-y-retrocede-el-boom.html

La principal virtud del turismo es el encadenamiento productivo que genera al interior del país, que moviliza o debe hacerlo a la agricultura, la industria del mueble, de computación, de artesanía, de transporte, textil, genera empleo etc etc en eso el aporte es importante y se justifica como sector de punta a priorizar, pero ello no es suficiente. 

Pero los resultados que se obtienen hoy en día, deberían analizarse con más profundidad el sector y en particular (Empresas mixtas). Digo más, el turismo ingresa un saldo NETO menor que las remesas ( 2000 -2500 millones de dólares anuales), que la venta de servicios como se menciona, habría que ver el saldo neto en biotecnología igualmente que es un sector de altos ingresos y bajos costos. 

Continuo, el análisis es importante porque a priori parece que la Biotecnología es más rentable que el turismo, por lo que la primera debería potenciarse al máximo, priorizarse más que el turismo inclusive. 

Nótese además que los ingresos por turistas días comparados con otros países es relativamente bajo, como resultado de la baja infraestructura extra hotelera que contamos y requiere de inversiones (usd) también. ¿Hay que renunciar al turismo? NO, hay que seguir potenciándolo, pero hay que priorizar el crecimiento intensivo (más ingresos por turistas) sobre el extensivo. Hoy en día se obtienen menos ingresos por turistas que hace 10 años, pero llegamos a 3 millones de visitantes y eso está MAL porque se obtiene por la vía extensiva, el problema radica si, en llegar a 3 millones pero con altos ingresos por turista no bajándolos. 

Tenemos 3 millones de visitantes además erosionando el medio ambiente, mismos que por ejemplo a las playas hay que invertir para su conservación por ello. 

Por ellos reitero ¿ al final cuál es el saldo neto de lo que deja en USD el turismo en Cuba? ¿Qué hay que hacer para incrementarlo con los mismos turistas? ¿Con el Trump aumentara aún más las 12 categorías que hoy permiten que viajen (los estadounidenses) a Cuba o las eliminará? ¿ Qué vamos hacer con nuestro principal emisor de visitantes Canadá que desde el año pasado están descendiendo porque se van a Dominicana y México?. Bueno concluyo y disculpen la lata.

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