sábado, 17 de diciembre de 2016

Balance Preliminar de CUBA ▪ 2016. CEPAL

Cuba 

Para 2016, la CEPAL estima una tasa de crecimiento del PIB de Cuba del 0,4%. Ha sido un año particularmente difícil para la economía cubana, ante un entorno internacional caracterizado por un todavía bajo crecimiento económico y el continuado debilitamiento del comercio exterior como motor de crecimiento. Se espera un déficit fiscal de 6% (contra 5,8% en 2015). En 2016 se espera que se mantenga aún el superávit en la balanza de cuenta corriente, pero por un margen reducido, de alrededor de 1.900 millones de dólares. A pesar de aumentos coyunturales de algunos productos agrícolas, el nivel de precios se ha mantenido relativamente estable y para este año se espera que la inflación se ubique en un nivel similar a la del año previo (2,8%). El número de ocupados totales ha permanecido sin cambios, con tendencia a la reducción de empleo en el sector estatal y un incremento en el sector no estatal. La tasa de desempleo se espera que se sitúe en 2,4%. 

El presupuesto de Estado fue elaborado con una tasa de crecimiento económico del 2%, aún con la ralentización del crecimiento, el déficit fiscal se mantendrá menor al máximo aprobado (7,0% del PIB). Como en años recientes, este será financiado mediante la emisión de bonos soberanos con una amortización desde uno hasta 20 años y a una tasa de interés promedio del 2,5% anual. 

En 2016 se ha acentuado la política de lograr una mayor eficiencia del gasto público, sin dejar de cubrir las obligaciones fundamentales del Estado en materia de educación, salud y seguridad social. El gobierno anunció durante el segundo semestre del año un recorte de la inversión pública del orden del 17% global, respecto de lo planificado inicialmente (la inversión social no se reduce), como una de las medidas para paliar, entre otras cosas, el efecto de los menores envíos de petróleo de Venezuela. En el mismo período, el gobierno activó el cobro del impuesto a los ingresos personales y de la contribución especial a la seguridad social de los trabajadores de empresas estatales, que no solamente reciben su salario base, sino beneficios salariales por el perfeccionamiento empresarial, sistemas de pagos por resultados y la distribución de utilidades. Lo anterior ya estaba previsto en la Ley 120 del presupuesto del Estado de 2016. 

Los diferentes mercados que existen actualmente en Cuba con precios divergentes y la utilización de dos monedas con diferentes tipos de cambio, dificultan el manejo monetario. El Banco Central busca balancear la oferta y demanda de las dos monedas, en preparación para la eliminación de la dualidad monetaria. El crédito, tanto al sector empresarial como a personas naturales, se ha incrementado progresivamente. En el período enero-septiembre de 2016 los créditos a las personas naturales se incrementaron en 45,6%, con respecto a igual período del año anterior, (destaca el dinamismo de la actividad constructiva), mientras que el de las personas jurídicas se incrementó en 55,4%. 

El tipo de cambio continúa fijo, con una tasa del 24 CUP por CUC para las operaciones de ventas por la población a bancos y CADECA (casas de cambio). Las autoridades gubernamentales han anunciado que se avanza en el proceso de la unificación monetaria y cambiaria y que se está en búsqueda de la opción que genere menores efectos nocivos en el poder adquisitivo de la población. En el informe al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) realizado en abril pasado, se ratificó una vez más la decisión de garantizar los depósitos en cuentas bancarias en divisas extranjeras, CUC y CUP, así como el dinero efectivo en poder de la población. 

En el primer semestre del año el PIB de Cuba creció en 1% en un contexto de disminución de los ingresos por divisas, debido a la caída en el precio internacional del níquel, entre otros factores. Además, a comienzos del segundo semestre se anunció la reducción en el suministro de combustible proveniente de Venezuela (su principal proveedor), por lo que para la segunda mitad del año la economía cubana enfrenta limitaciones adicionales que le impedirán cumplir, entre otras cosas, con el plan de inversiones inicial. Aunado a lo anterior, si bien el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció en el mes de octubre el levantamiento de algunas restricciones a Cuba, el bloqueo económico-financiero y comercial sigue vigente y continua impidiendo que se efectúen transacciones comerciales y financieras, de acuerdo a las normas y prácticas internacionales. No se vislumbra el cese del bloqueo a pesar de su rechazo categórico por parte de la comunidad internacional. 


La llegada de turistas y los ingresos por esta actividad continúan su expansión vigorosa; en el primer semestre del año ambas se incrementan en 11,7% y 15,0%, respectivamente; sin embargo, la contribución de este sector al ingreso nacional se ve reducida notablemente pues buena parte de los bienes demandados por los turistas no puede satisfacerse localmente y es necesario importarlos (1). La balanza de bienes sigue siendo deficitaria y es compensada por el saldo positivo de la balanza de servicios. 

La inversión extranjera llega a la isla caribeña gradualmente, pero el carácter extraterritorial del bloqueo, así como otros problemas internos atribuibles a la ineficiencia doméstica y estructuras económicas que dificultan el logro de una mayor productividad, disminuyen los incentivos para su llegada. No obstante, se espera que en el futuro se convierta en una fuente estratégica de dinamismo económico, sobre todo de la proveniente de Europa ante la firma anunciada el 12 de diciembre del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre Cuba y la Unión Europea que pondrá fin a la denominada “Posición Común”, que restringía las relaciones con Cuba. 

A principios de octubre el huracán Matthew golpeó la punta este del país dañando severamente cultivos (cacao, café, coco, plátano), viviendas e infraestructura de cuatro municipios del país; están en marcha diferentes medidas para comenzar la reconstrucción. Esta situación tendrá impacto en el PIB de 2017 principalmente, probablemente el efecto neto pueda resultar positivo. 

En 2016, los sectores con crecimiento fueron hoteles y restaurantes (debido al turismo), comercio y telecomunicaciones principalmente. En sentido contrario, se contrajeron el sector de explotación de minas y canteras y la industria manufacturera, fundamentalmente. 

Se espera que se materialicen inversiones por 6.510 millones de pesos, un 17% por debajo de la cifra estimada a comienzos de año. El magro crecimiento económico está basado principalmente en un mayor consumo no estatal, asociado a su vez a las compras de las formas de gestión no estatales: actividades por cuenta propia, cooperativas no agropecuarias y pequeños agricultores, así como cooperativas agropecuarias. 

No hay información disponible sobre el número de ocupados en 2016. Se estima que éste seguirá en torno a 4.860.500 trabajadores, cifra registrada en 2015. En 2016 el salario mínimo quedó establecido en 225 pesos cubanos. El salario medio en 2016 podría ser mayor a los 687 pesos (cifra de 2015 y que corresponde al sector empresarial estatal y presupuestado). 

En cuanto al empleo en las formas de gestión no estatales, como el trabajo por cuenta propia, se observa un crecimiento. Al cierre de octubre de 2015, los trabajadores por cuenta propia ascendían a 500.512, mientras que a octubre de 2016 aumentaron a 526.953 personas (incremento del 5,3%). Las actividades más importantes son la elaboración y venta de alimentos (11% del total), y el transporte y carga de pasajeros (10%). 

En 2017 el crecimiento económico comenzará a acelerarse paulatinamente, tomando en cuenta que se regularizarán los envíos de combustible de Venezuela, empujado por los sectores de las telecomunicaciones y el turismo, y en menor medida, por la construcción, y la agricultura 

Las mejores perspectivas para los precios del níquel y azúcar, incrementarán ligeramente los ingresos por divisas. Se espera una expansión del PIB del orden del 0,9%, el consumo de los hogares -que incluye también el consumo intermedio (2)- será dinámico, sin presiones sobre la inflación.

Notas

(1) Generalmente las importaciones provienen de países como Vietnam, China, Corea, y otros europeos dado el carácter extraterritorial del bloqueo que EE.UU. mantiene sobre Cuba. Lo anterior le genera a la isla caribeña costos financieros importantes. 

(2) En Cuba no existen mercados mayoristas por lo que los dueños de los pequeños restaurantes no estatales acuden a los mismos mercados que los consumidores finales para comprar los insumos y productos que requieren su actividad para satisfacer el consumo de sus clientes. En este sentido, el consumo final incluye este consumo intermedio. 





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