martes, 3 de enero de 2017

Cooperativas agropecuarias del centro cubano aplican buenas prácticas

Con apoyo internacional, varias cooperativas de Sancti Spíritus incrementaron las producciones de leche y carne animal.

Las experiencias de estos proyectos cooperativos se presentarán en un próximo taller.
Las experiencias de estos proyectos cooperativos se presentarán en un próximo taller.
Foto: Archivo IPS Cuba
La Habana, 3 ene.- Proyectos en cooperativas de la central provincia de Sancti Spíritus confirman que la aplicación buenas prácticas eleva los rendimientos y encadenamientos productivos, en un país que considera la agricultura como un asunto de seguridad nacional.
La aplicación de técnicas y estrategias integrales de desarrollo y manejo sostenible de las tierras permitió que en los municipios de Cabaiguán, Taguasco, La Sierpe y Sancti Spíritus se mejoraran las condiciones de crianza, alimentación, manejo, reproducción y genética del ganado, así como la protección del medio ambiente y la bioseguridad.
En tres años, se construyeron en la Cooperativa de Producción Agropecuaria Nueva Cuba dos centros de inseminación de novillas, igual número de vaquerías y seis centros para el desarrollo de machos.
A la postre, eso permitió la entrega a la industria de 158.000 litros de leche en 2015, un incremento del 15 por ciento respecto al año precedente.
Un campesino de Banao, en la central provincia de Sancti Spíritus comparte sus experiencias de más de 60 años como agricultor.
Un campesino de Banao, en la central provincia de Sancti Spíritus comparte sus experiencias de más de 60 años como agricultor.
Foto: Archivo IPS Cuba
Para el cierre de 2016 se espera superar los 200.000 litros, confirmó un informe del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo Mundial para el Medio Ambiente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, al cual tuvo acceso la Redacción IPS Cuba.
Precisó el texto que, tras una visita efectuada al territorio en noviembre último, junto con funcionarios de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) nacional y provincial, también se constató la aplicación de la rotación de cultivos con el ganado.
Otro de los resultados que exhibe la entidad es la reforestación de 20 hectáreas con árboles frutales y declararse libre de áreas infestadas de aroma y marabú (plantas invasoras), después de limpiar más de 200 hectáreas contaminadas.
Entre las experiencias positivas sobresalió la de la Cooperativa de Créditos y Servicios El Vaquerito, donde se mejoraron las condiciones ambientales de la cuenca hidrográfica del río Zaza.
Allí inició en 2012 un proyecto de producción de leche que, de 50.000 litros pasó a 200.000 al cierre de 2016. La cooperativa dispone además de un termo refrigerado para la conservación de productos y un puesto de control de la calidad.
Asimismo, en la finca Las Mercedes, propiedad del productor Frank Quintana, se construyó un cinturón verde compuesto por 1.000 plantas de aguacate y guayaba, respectivamente, que evitó incendios forestales en los dos últimos años.
En la CCS Julio Calviño se comprobó la disminución del uso de agrotóxicos en la comunidad de Banao, mediante la introducción de insecticidas naturales como el árbol del Nim, cuyo aceite podrá ser utilizado para repeler plagas a partir de la próxima entrada en explotación de una minindustria.
Por el momento, dos campesinas e igual número de campesinos recibieron un entrenamiento de un representante de la compañía PC QUIMICA Y CIA SAS, radicada en Bogotá, Colombia, para que puedan operar la prensa extractora de aceite de Nim, precisó el informe.
Además, las cooperativas Camilo Cienfuegos y Bienvenido Pardillo contribuyen a la mitigación del cambio climático mediante la introducción de nuevas fuentes de energía renovable.
Cada una de las entidades instaló 10 biodigestores, que utilizan los desechos sólidos de cerdos para generar biogás que utilizan en la cocción de alimentos.
El proyecto de los biodigestores tiene también como uno de sus principales objetivos aliviar las labores de las mujeres rurales y la economía doméstica, al abaratar el costo del combustible, además de resultar ecológicamente limpio.
La materia orgánica que va quedando funciona como fertilizante natural para las huertas, donde se cultivan hortalizas y frutales.
Ambas cooperativas incrementaron de 275 hectáreas en 2015 a 400 hectáreas en 2016, el área dedicada a pastos y forrajes, como la caña de azúcar y el King Grass. Así, elevaron la entrega de carne de res de 13 a 80 toneladas en el mismo periodo.
Como resultado de tales inspecciones, la ANAP nacional se comprometió a impulsar la entrega de recursos para respaldar dichos proyectos cuyas experiencias serán presentadas en un taller previsto para el primer trimestre de este año. (2017)

No hay comentarios:

Publicar un comentario