martes, 10 de enero de 2017

La inversión extranjera directa en Cuba: resultados e importancia

Omar Everleny Pérez Villanueva, Cuba Posible
enero 10, 2017

“Concedemos gran importancia a la necesidad de dinamizar la inversión extranjera en Cuba. Reconozco que no estamos satisfechos en esta esfera y que han sido frecuentes las dilaciones excesivas del proceso negociador. Es preciso superar de una vez y por siempre la mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea”. 
Raúl Castro Ruz, 27/12/2016

INTRODUCCIÓN

Resulta estimulante escuchar la exhortación que ha hecho el Presidente cubano a desterrar, de una vez y para siempre, los prejuicios sobre la inversión extranjera. Es importante captar plenamente el sentido de la importancia y de la urgencia de tal reclamo, y es crucial actuar en consecuencia.

Algunas de las preguntas lógicas que hace cualquier ciudadano son las siguientes: ¿quiénes obstaculizan y retardan hoy —desde posiciones oficiales— la esperada contribución de la inversión extranjera al proceso de desarrollo nacional? ¿Qué argumentos esgrimen para justificar esas posiciones? ¿En qué plazo podrá el gobierno cubano resolver ese inconveniente?

Este artículo no ofrece respuestas directas a esas preguntas, pero intenta presentar el contexto amplio —más allá de posibles responsabilidades individuales o grupales— que permite entender mejor el problema.

Para empezar, esbozo algunos hechos que confirman la importancia real –no teórica ni imaginada‒ del aporte de la inversión extranjera al avance de la “actualización” del modelo cubano:

—Un gran número de los hoteles que acogen a los cuatro millones de turistas anuales que recibe Cuba se gestiona mediante contratos de administración hotelera con reconocidas compañías extranjeras. Es decir, contamos con 27 empresas mixtas en el turismo, y 76 contratos de administración hotelera de 17 grupos extranjeros.

—Una parte importante de las ventas de ron cubano se realiza mediante la empresa mixta con Pernord Ricard, uno de los mayores distribuidores de licores a nivel mundial.

—El tabaco cubano se comercializa internacionalmente mediente la empresa Habanos S.A., una entidad mixta entre empresas nacionales e Imperial Tobacco, del Reino Unido.

—Renglones claves de la minería y de la energía, como el níquel, el gas, el petróleo, y la producción de energía eléctrica por gas, se producen y comercializan con empresas mixtas de Canadá y de otros países.

Son hechos conocidos ampliamente en el país y que, obviamente, no son ignorados por quienes, a pesar de las pruebas sobre la función positiva de la inversión extranjera en el desarrollo del país, entorpecen tal función.

BREVES COMENTARIOS SOBRE LA INVERSIÓN EXTRANJERA EN LA ACTUALIDAD

La globalización económica de finales del siglo XX y principios del XXI ha potenciado el dinamismo de los flujos financieros internacionales, especialmente la inversión extranjera directa (IED).

Con la incursión de China y de otros países asiáticos, a la IED se le ha otorgado un papel destacado como determinante en los procesos nacionales e internacionales de desarrollo económico. Este papel no solo se debe a la expansión sin precedentes del volumen de las corrientes internacionales de capitales, sino también porque se considera que la IED tiene efectos directos e indirectos en los procesos de desarrollo económico que mejoran la eficiencia y los niveles de productividad de la economía receptora.

La inversión extranjera directa es también un motor de la acumulación de capital intangible. Los efectos positivos de la inversión extranjera directa pueden impulsar el desarrollo de las economías receptoras; en particular, pueden complementar el ahorro nacional mediante nuevos aportes de capital y estimular las transferencias de tecnología y sistemas de gestión para la modernización productiva.

Aunque la contribución directa de la IED a la formación bruta de capital fijo es reducida, las empresas transnacionales pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo económico, en la medida en que contribuyan a transformar una economía mediante la creación de capital intangible. Los efectos positivos de la IED pueden producirse mediante la transferencia de tecnología y el desarrollo de habilidades, así como a través de su impulso a la integración de las empresas locales en cadenas de valor que aumenten su exposición a la economía internacional.

La posibilidad de apropiarse de estos beneficios depende de la formación de la fuerza laboral, de la competitividad de la industria local y su capacidad para proveer a las empresas extranjeras de ciertos insumos que las mismas requieren. Los países receptores tienen el desafío de captar estos beneficios, ya que, de no mediar las condiciones necesarias, existe la posibilidad de que la empresa extranjera sea un enclave dentro del país y que solo una fracción de sus beneficios se trasfiera a la economía local.

Desde la perspectiva de la conectividad internacional en bienes, servicios, personas, finanzas y datos, la región latinoamericana donde se encuentra Cuba está poco conectada con el resto del mundo, lo que supone ciertos riesgos en una economía global cada vez más integrada, donde las redes internacionales favorecen la difusión del conocimiento y el aumento de la productividad. En contraste con los países mejor conectados del mundo (Estados Unidos, Países Bajos y Singapur), los países de América Latina y el Caribe están muy rezagados. México es el que aparece mejor clasificado (puesto 21) y mucho más atrás vienen Brasil (44) y Chile (45).

Las características intrínsecas de cada país son relevantes, y cada economía tiene sus rasgos específicos. Un país con mayores ventajas comparativas tiende a atraer más y mejores inversores. Sin embargo, la capacidad de un país para incrementar su productividad, haciendo que sus empresas y las inversiones que estas reciben sean más rentables que en el resto de los países es, sin lugar a dudas, el principal instrumento con el que se puede contar, el cual un país con pocos recursos naturales como Cuba debe utilizar, aunque cuenta con sol y playa, pero también con una población con alta calificación.

Existen en el mundo países con un alto desarrollo económico, que cuentan con pocos recursos naturales. Están los casos de algunos europeos como Suiza, y otros como Japón, que han desarrollado el arte de incrementar la rentabilidad de sus recursos y sus inversiones a través de su capacidad para agregar valor a la productividad, y esto los ha colocado en los primeros lugares en el ranking de competitividad global.

Los países más exitosos a la hora de atraer IED y apropiarse de sus beneficios son los que han adoptado políticas más activas y focalizadas.

Entre los encargados de la formulación de políticas existe consenso respecto a la importancia de contar con un clima empresarial que impulse la inversión, lo que no solo favorece la atracción de IED, sino también la dinámica de la inversión nacional. El clima de inversión es una combinación de la facilidad para hacer negocios, los esfuerzos para atraer inversiones y los costos y beneficios asociados a la actividad empresarial.

Con respecto a estos, muchas veces las políticas se han centrado en la reducción de la carga fiscal para los inversionistas, lo que, pese a ser importante, no es un factor determinante. Como contrasta también el economista Pedro Monreal (2016) no está demostrado que una disminución de carga fiscal sea un atrayente para mayor entrada de capitales externos.

Con respecto al clima de negocios, muchos países de América Latina muestran una posición rezagada en índices como el de facilidad para hacer negocios (Doing Business Index) del Banco Mundial. Los países mejor evaluados son México, Chile y Perú, de los cuales solo México se ubica entre los 40 mejores del mundo (en la posición 39). Más aun, el índice muestra que pocos han mejorado su posición relativa en los últimos años, entre los que se destacan Costa Rica, El Salvador, Jamaica y México.

La mejora del clima de negocios es un espacio importante de las políticas públicas y de su implementación por las agencias de promoción de inversiones, que juegan un papel relevante para reducir asimetrías de información y hacer coincidir los inversionistas potenciales con las oportunidades de negocios en el país receptor.

El grado en que las agencias de promoción de inversiones pueden cumplir esta función depende, en gran medida, de las legislaciones nacionales y los recursos financieros y humanos con los que cuenten.

La experiencia regional brinda diversas lecciones. En primer lugar, deben consolidarse como una ventanilla única donde los inversionistas puedan conseguir toda la información y hacer los trámites correspondientes. En segundo término, las agencias de promoción de inversiones se potencian cuando coordinan esfuerzos de promoción de exportaciones y de atracción de inversiones. En tercer lugar, la autonomía institucional y el respaldo político con que cuentan son factores centrales de su eficacia. Por último, es más eficiente que trabajen con los inversionistas internacionales y locales en la medida en que enfrenten problemas similares, por ejemplo para desarrollar e integrarse en cadenas globales de valor.

En países en los que las políticas de promoción de la inversión no son trasparentes sobre los incentivos que ofrecen, aumentar la información sobre normas y prácticas reducirá la subjetividad en la concesión de los incentivos, con lo que se incrementa su legitimidad.

¿CUÁL HA SIDO EL DESARROLLO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA RECIENTE EN CUBA?

El gobierno cubano, luego de una reflexión basada en la necesidad de utilizar de forma creciente la variable inversión extranjera en Cuba, vigente y aplicada a partir de los años 90 del pasado siglo, comienza a partir del 2013 su relanzamiento para acelerar los ritmos de crecimiento de la economía. Este elemento está relacionado con el reducido porcentaje que el Estado ha estado invirtiendo en la economía, siendo los factores claves de ese despegue la promulgación del Decreto-Ley 313, que permite el desarrollo de una zona especial de desarrollo, y la nueva Ley 118 de inversiones extranjeras. Esto se realizó en un entorno en el cual se desconocía el potencial de los inversores de Estados Unidos, tenido en cuenta a partir del restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en julio de 2015.

Sucede que el Estado cubano dedica una proporción muy baja de su economía a la inversión, es decir, su indicador de Formación Bruta de Capital es muy bajo con respecto a países similares como República Dominicana y con el promedio de la región.

Está ya demostrado que Cuba debe complementar con más de 2,500 millones de dólares anuales provenientes de la inversión extranjera su inversión nacional. Sin embargo, todavía en la pasada sesión de la Asamblea Nacional del 27 de diciembre de 2016, el ministro de Economía Ricardo Cabrisas expresaba:

“En el proyecto de Plan 2017, la inversión extranjera continúa siendo muy baja en su participación respecto a la inversión total, representando solo el 6,5 por ciento del Plan”. Lo cual indica que tampoco en el 2017 se aspirara a que la inversión que se necesita en el país, llegará en los montos requeridos.
Figura 1: Formación Bruta de Capital Fijo con respecto al PIB en América Latina y el Caribe, Cuba y República Dominicana. (En por cientos y a precios constantes).


Fuentes: CEPAL, 2016. La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe. ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. Cuentas Nacionales. Cuba a precios de 1997, Dominicana y América Latina a precios del 2000.

En la actualidad funcionan en Cuba unas 250 empresas en asociación con el Estado cubano, tanto mixtas como en contratos de administración hoteleros, entre otras variantes, y existen negocios en diferentes ramas de la economía, como la minería, entre ellas el petróleo, níquel, bebidas, tabacos, alimentación, etc. Pero la participación de los montos de inversión de los capitales extranjeros con respecto a la economía cubana han sido extremadamente bajos, incluso estando por debajo del 0,5 por ciento con respecto al PIB cubano.

De acuerdo al tipo de negocio, se encuentra que una gran parte de los mismos son negocios mixtos entre el Estado y las compañías extranjeras, y los contratos de asociación económica internacional.
Figura 2: Negocios con inversión extranjera en el 2015. Modalidades (cantidad de negocios).

Fuente: Cuba. Portafolio de Oportunidades para la Inversión Extranjera, 2016/2017. MINCEX. Noviembre 2016.

Los principales resultados de las 214 empresas con modalidades de inversión extranjera en el 2015, son las siguientes: las ventas totales de este tipo de empresa son de 4,500 millones de CUC, con unas exportaciones superiores a las 2,300 millones de CUC.

A comienzos de noviembre de 2016 el número de empresas extranjeras ascendían a más de 250 en el país, y en la Zona Económica Especial de Mariel (ZEDM) ya se contaba con 19 usuarios, de ellos 10 de capital 100 por ciento extranjero, 4 empresas mixtas, 4 empresas cubanas y un contrato de asociación económica internacional.

Siendo las mismas por origen las siguientes:

—2 empresas belgas: la CMA CGM de logística, transporte, mantenimiento y reparación de vehículos, y la otra de fabricación de paneles eléctricos y sensores de temperatura.

—2 mexicanas: Richmeat de Cuba S.A., procesadora de cárnicos, y Devox Caribe S.A., de pinturas y anti-corrosivos.

—2 españolas: la empresa ProFood Service S.A., de jugos y dispensadores de bebidas y Teconsa (estructuras metálicas).

—2 brasileñas: Brascuba, de producción cigarrillos y COI, de infraestructura.

—2 holandesas: Unilever, productos de aseo y Womy Equipment Rental (alquiler de equipos).

—1 de Corea del Sur: Arco 33, de jeringuillas desechables y otros.

—1 de Francia: Bouygues Construction, de construcción.

—1 de Viet Nam: Thai Binh Corp, de almohadillas y pañales desechables.

—1 de Singapur, asociada a un contrato internacional de administración de la Terminal de contenedores.

Cuba ha elaborado recientemente tres Carteras de Oportunidades de Negocios para capitales externos, en 2014, en 2015 y en 2016. La más reciente incluye 395 negocios a desarrollar, con valores de 9,500 millones de dólares. De ellos, 24 en la ZEDM y 371 en el resto del país.

Por la Ley 118 se han aprobado 54 negocios, con un valor que asciende a 1,300 millones de pesos, aunque el ritmo de las aprobaciones para los empresarios es muy lento y bastante agotador.

¿CUÁL ES EL ATRACTIVO DE INVERTIR EN CUBA, DE ACUERDO A LA CARPETA DE OPORTUNIDADES?

—Una Cartera de Negocios sectoriales vigentes que se actualiza anualmente.

—Leyes y resoluciones que ofrecen seguridad y transparencia a los inversionistas.

—Estabilidad política, social y jurídica.

—Ubicación geográfica en el centro de un mercado en expansión.

—Clima de seguridad para el personal extranjero y población en general.

—Altos indicadores en materia de educación, seguridad social y salud de la población.

—Mano de obra altamente escolarizada.

—Tiene firmados acuerdos internacionales con ALADI, CARICOM, ALBA, MERCOSUR, UE y la OMC.

—Las recientes relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos disminuyen el factor de riesgo país.

En otro sentido, debe reconocerse que las medidas del gobierno de Obama para favorecer el comercio, la inversión y la llegada de turistas a Cuba, sin dudas han ofrecido una oportunidad de negocios con la Isla que no han escapado a la consideración de importantes empresas norteamericanas que ya se han pronunciado al respecto. Por otra parte, Cuba tiene que reconocer que los vínculos económicos con Estados Unidos presentan un potencial de negocios y un desafío de significativa importancia en una serie de esferas que tributan a la estrategia de desarrollo del país.

La reactivación de relaciones comerciales y financieras entre Cuba y Estados Unidos muestra escenarios a corto y largo plazos en los que se pueden apreciar diferentes alternativas, aunque siempre corresponderá a los norteamericanos una mayor incidencia, tomando en cuenta sus propias restricciones.

¿QUÉ SERÍA LO CONVENIENTE QUE PODRÍA HACER CUBA EN ESTOS MOMENTOS?

—Acelerar el ritmo de las aprobaciones de los negocios con capital extranjero que se presenten.

—Mejorar el clima de negocios vigentes. El entorno que rodea a los inversionistas, tiene que estar a tono con los nuevos tiempos. Las tasas de crecimiento económico bajas o negativas, desestimulan la llegada de capitales externos.

—Cuba tiene que buscar empresas transnacionales de la construcción que ofrezcan calidad constructiva, y con buenos precios.

—Deben considerarse nuevas formas de IED, como las BOT (Construcción, Operación y Transferencia) y la utilización de franquicias.

—Valorar las Inversiones en cartera. Estudiar la emisión de títulos de valor de renta fija (bonos) y de renta variable (acciones). Estos pudieran vincularse con los procesos de renegociación y condonación de deudas ya efectuados recientemente.

—Flexibilizar la contratación centralizada de fuerza de trabajo, pero a la vez utilizar activamente la política salarial y fiscal.

—Utilizar más ágilmente lo que plantea la legislación vigente, en cuanto a acuerdos de IED con formas de producción no estatal, especialmente con las cooperativas urbanas.

NOTAS FINALES:

Una reflexión general a tener en cuenta, es que a pesar de las leyes y decretos leyes relacionados con la inversión extranjera en la Isla en vigor desde hace tres años, y del apoyo de las máximas autoridades del país, la velocidad de la aprobación de los negocios marcha a ritmos muy lentos. Es decir, no es el ritmo que se necesita para salir de la situación económica de recesión en que se encuentra Cuba.

Hay que recordar que en la región también hay economías que intentan hacer atractiva la llegada de los capitales externos, ya que, si Cuba intenta atraer IED, otros países también; Cuba tiene buenos indicadores sociales, pero otros países también; Cuba tiene incentivos fiscales, pero otros países también los otorgan; la salud económica de un país es necesaria para atraer la atención de los inversionistas extranjeros.

BIBLIOGRAFÍA:

CEPAL (2016) La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe, 2016 LC/G.2641-P), Santiago de Chile, 2016.

ProCuba (2016) Cuba: Cartera de oportunidades de inversión extranjera.

Cubadebate (2014) Publicación Digital. 14 de abril del 2014. Artículo “Régimen de contratación en Zona Especial de Mariel beneficia a trabajadores”.

Gaceta Oficial de la República de Cuba (2014), edición Extraordinaria Numero 20. La Habana, 16 de abril de 2014. Ley Número 118. Ley de la Inversión Extranjera.

Pérez, Omar; Pons, Saira, Vidal, Pavel. (2012) La Inversión extranjera y de la Unión Europea en Cuba. Documento de la UE-CEEC. La Habana.

Rodríguez, José Luis (2014) Cuba: una revaloración indispensable de la inversión extranjera directa (I) Revista Cuba Contemporánea. 2014.

Spadoni, Paolo (2015) El Descongelamiento de las Relaciones entre EEUU y Cuba: Impacto Potencial en la Economía Cubana. Georgia Regents University – Augusta.

UNCTAD (2013), World Investment Report, Overview, 2013. Ginebra y New York.

Monreal, Pedro. Incentivos a la inversión extranjera: ¿necesidad o despilfarro? noviembre 10, 2016, Cuba Posible

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