lunes, 9 de enero de 2017

Las diferentes maneras en que la población cubana recibe el boom turístico

El país enfrenta el reto de producir para la población de 11,2 millones de habitantes y para el creciente sector turístico.

Va en aumento la cantidad de personas en el mundo que se sienten atraídas por conocer la isla, sus costumbres y su gente.
Va en aumento la cantidad de personas en el mundo que se sienten atraídas por conocer la isla, sus costumbres y su gente. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
La Habana,  La noticia del arribo de cuatro millones de visitantes internacionales al cierre de 2016 provoca reacciones encontradas entre la población local.
Mientras para algunas personas constituye una buena nueva por los ingresos que trae a la economía en recesión, otras califican el boom de “causante de disgustos” por el congestionamiento de los espacios públicos, escasez en las tiendas y alzas de precios en restaurantes y cafeterías privadas.
Las y los turistas extranjeros están por todas partes: en La Habana, la ciudad central de Trinidad, la oriental Santiago de Cuba y la cayería norte de las provincias centrales.
Su presencia es más notable en las ciudades, pero llegan visitantes con intereses diferentes y más atrevidos, que se apartan de los caminos trillados y se adentran en las serranías a lomo de caballos o mulos. Algunos vienen con maletas, mientras los llamados mochileros y familias con bebés pequeños aderezan cada vez más el paisaje local.
El club náutico de la central ciudad de Cienfuegos es un atractivo para visitantes extranjeros.
El club náutico de la central ciudad de Cienfuegos es un atractivo para visitantes extranjeros.
Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
Según un comunicado emitido por el Ministerio del Turismo, el total de visitantes representa un incremento de seis por ciento en el número de turistas y un incremento real de 13 por ciento en relación con 2015.
Por esto concepto, solo durante el primer semestre de 2016, se ingresaron al país 1.200 millones de dólares, que constituyó un aumento de 15 por ciento respecto a 2015.
A juicio de Arnaldo Acosta, empleado de una institución no gubernamental, el hecho de que haya mucho turismo y mucha demanda en restaurantes, cafeterías y transportes privados, e incluso, los mercados agropecuarios, hace que los precios se mantengan elevados e incluso suban más, lo que afecta a la población isleña.
Previsoramente, ante la coincidencia del pico del turismo con las celebraciones de fin de año, el país importó además nuevas variedades de cervezas mexicanas y españolas, entre otras, para dar respuesta a la insuficiente disponibilidad de ese producto tan codiciado.
La industria nacional hoy no cubre toda la demanda con sus cuatro tipos de cerveza, fruto de un negocio mixto con una subsidiaria canadiense de una empresa belga.
En Trinidad, una de las primeras siete villas cubanas, el fin de año estuvo matizado por altos niveles de compra de aguas, refrescos y bebidas, tanto por los muchos turistas que coincidieron en la ciudad como por los propietarios de restaurantes que se apuraron en garantizar los suministros para satisfacer los pedidos.
“El colmo es que están hasta en el transporte público”, dice Gabriela, quien se desplaza desde el asentamiento capitalino y periférico de Guanabacoa hasta el centro habanero.
Este incremento del turismo se produce en medio de limitaciones en la disponibilidad de combustible y de divisas en el país, algo confirmado por las autoridades en el informe económico de cierre de año.
Para 2017 se anunció la importación de alimentos por  1.750.200.000 dólares, 82 millones más que el estimado de 2016, con destino a la población, las materias primas para la industria alimentaria y la producción de alimento animal.
Los reportes de la cartera turística indican que las regiones que más aportaron al crecimiento fueron América del Norte y Europa, “sin dejar de destacar, países de otros continentes que también han experimentado importantes incrementos en la emisión de visitantes a Cuba”.
Algunos cálculos revelan que Cuba cuenta actualmente con 65.000 habitaciones de hoteles y más de 17.000 cuartos en casas particulares.
Ante la insuficiente cifra para responder a toda la demanda, las autoridades cubanas desarrollan un programa acelerado de construcción de alojamiento, sobre todo en La Habana, donde se construyen al unísono tres hoteles de alto estándar en la parte más antigua de la ciudad.
En 2016 continuaron inversiones para incrementar las capacidades de alojamiento en territorios como Ciego de Ávila, Villa Clara, Matanzas y Cayo Largo.
Como tendencia, crecen los vuelos aéreos hacia Cuba desde varios mercados y desde el pasado otoño se suman nuevas rutas desde Estados Unidos, gracias a la autorización del Departamento de Transporte de Estados Unidos a las aerolíneas American Airlines, Jetblue, Delta, Spirit, United Airlines, Alaska, Frontier, Southwest y Sun Country para comenzar los vuelos directos comerciales.
Una doctora estadounidense con su esposo y sus dos hijos aprovechó esta oportunidad para hacer su primer viaje a Cuba. Los jóvenes dijeron estar impactados con el ambiente de fin de año en la isla y la posibilidad de poder desandar libremente por Trinidad hasta altas horas de la noche, con tranquilidad y seguridad.
Reportes recientes anunciaron que durante 2017 comenzarán vuelos en el próximo año, mediante compañías como Austrian Airlines, Pegas, Virgin Atlantic, Itaca, Alitalia, Turkish Airlines, Eurowings y XL Airways. (2017)

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