domingo, 5 de febrero de 2017

Estas son las ciudades más dinámicas del mundo, y no son las que piensa




Escrito por Jeremy KellyResearch Director, JLL

Durante el último año, varios terremotos políticos relacionados con el nacionalismo y el proteccionismo que están en aumento parecen haber reestructurado parte del mundo a un ritmo asombroso. Aun así, al mismo tiempo, las ciudades que apoyan y fomentan los cambios tecnológicos han demostrado un ímpetu notable y adoptado un papel destacado en la formación de nuestro escenario.

La innovación y la tecnología son clave
La capacidad de una ciudad para adoptar los cambios determina su habilidad para competir en el mundo, hoy y a futuro, según el City Momentum Index (CMI) de JLL en 2017. Con más de media población mundial viviendo actualmente en ciudades y la urbanización que crece de manera exponencial, el éxito de nuestras ciudades toma un imperativo incluso mayor. Los factores predominantes que caracterizan a las ciudades más dinámicas son la tecnología y la innovación, y las ciudades que las saben adquirir, adaptar y aprovechar ambas, están entre las mejores.

Aunque las ciudades más dinámicas se encuentran en todo el mundo, más de la mitad de las primeras 30 en la clasificación de 2017 están en Asia-Pacífico. Bangalore, el centro tecnológico de India, ocupa el primer lugar. De hecho, India le ha arrebatado el liderazgo a China como una de las ciudades que más rápidamente ha cambiado en el mundo, ocupando seis de los principales 30 lugares, en comparación con China que posee cinco.


Lo que se ha vuelto evidente es que estas ciudades ahora están más estrechamente conectadas y muchas de ellas superan las economías nacionales. Ya sean nuevos centros tecnológicos regionales como Nairobi, lugares de acceso mundial consolidados como Londres o ciudades globales en crecimiento como Shanghái, todas ellas incorporan el cambio y la tecnología en su ADN. Además, las ciudades con mayor éxito buscan conservar la dinámica y la innovación al promover sus capacidades educativas y de investigación, y al invertir en infraestructura.

El medioambiente y la vivienda son factores adicionales

La habitabilidad también surge como un impulsor cada vez más importante de la dinámica, al ser clave para atraer talentos. Por ejemplo, la asequibilidad y las limitaciones de espacio en San Francisco (n.° 21) contribuyeron a mover esta ciudad de las principales 20 por primera vez y a Hong Kong fuera de las principales 30. El medioambiente también se vuelve un factor determinante de forma más crítica en el índice. Aunque se encuentran entre las primeras 30, Delhi (n.° 23) y Pekín (n.° 15) fueron afectadas por puntajes ambientales deficientes.


El CMI no es una medición de las “mejores” ciudades en las cuales invertir. Tiene por objetivo identificar el cambio y destacar cuáles ciudades o áreas metropolitanas pueden ser las mejores al posicionarse para competir en el actual escenario económico en constante cambio. Mientras que las ciudades alteran las posiciones año a año, solo tres de ellas –Londres, Shanghái y Silicon Valley– han estado de forma sistemática entre las primeras 10 desde que se publicó el índice por primera vez en 2014.

Impulso a corto plazo vs. impulso a largo plazo

El índice evalúa 42 variables en cada una de las 134 ciudades o áreas metropolitanas. Estos factores se pueden agrupar en tres áreas: dos que reflejan fortalezas para cambios a corto plazo y una que se utiliza para determinar la sustentabilidad económica a largo plazo.

El primer conjunto de factores, que representa el 40 % de la clasificación total, incluye factores socioeconómicos como PBI, población, pasajeros aéreos, sedes corporativas e inversión extranjera directa. El segundo, que registra el 30 %, se centra en el impulso de la propiedad comercial, que comprende los cambios relacionados con la construcción, las rentas, la inversión y la transparencia en los sectores empresarial, minorista y hotelero.

El tercer grupo incluye capacidad de innovación y proeza tecnológica, acceso a la educación y calidad ambiental. Representa el 30 % del índice. Sin atención en la educación y el medioambiente, sin economías sólidas y prácticas empresariales que impulsen las nuevas empresas y solicitudes de derecho legal, sin lo que llamamos “demostración de futuro”, estas ciudades pueden fracasar.
Cambio de patrones

Volviendo atrás, un patrón resulta de la posición de cada ciudad en la curva de evolución. En un extremo se encuentran las ciudades mundiales “consolidadas”, como Londres (n.° 6), Nueva York (n.° 14), París (n.° 17) y Los Ángeles (n.° 27), que absorben los cambios y la tecnología que complementa y suma a las diversas actividades comerciales. En el otro extremo están las ciudades de “alto potencial”, como Ciudad Ho Chi Minh (n.° 2) y Hanói (n.° 8). Estas ciudades continúan atrayendo capital de inversores extranjeros que apuestan a su transición desde la fabricación de bajo costo hasta actividades de gran valor. Nairobi (n.° 10) tiene un rápido crecimiento y experimenta un auge de desarrollo. Se encuentra en la lista de observación como un centro tecnológico regional.

Aunque Asia-Pacífico puede estar entre las primeras 30 de este año, la dinámica ha disminuido para algunas ciudades. Tokio y Seúl, que se encontraban entre las primeras 20 el pasado año, experimentan un crecimiento económico a corto plazo y un impulso de propiedad comercial lentos. Singapur y Hong Kong están entre las ciudades más competitivas del mundo. Sin embargo, Singapur ha tenido dificultades por el crecimiento moderado de su fuerza laboral y lento en los mercados minoristas y empresariales. El alquiler de oficinas en descenso en Hong Kong, el gasoducto de bajo suministro y los aspectos básicos del deslucido mercado inmobiliario colaboraron en la disminución de su clasificación.

En un año en que los resultados políticos han sido probablemente más dramáticos que los avances tecnológicos, el índice destaca grandes cambios económicos. Debido a que el nacionalismo y el proteccionismo se han desplazado hacia muchos países desarrollados, las ciudades más ágiles del mundo están más estrechamente conectadas que nunca y han tomado la responsabilidad del globalismo. Su agilidad, energía y deseo de adquirir, moldear y crear el cambio determinan la experiencia urbana y su futuro. No es un rol menor si se considera que llegado el 2050 se espera que la población urbana mundial se haya duplicado, en comparación con la cantidad a principios del siglo. Esto produce consecuencias políticas, debido a que los alcaldes ponen a prueba su poder para el futuro mundial.

Con vistas al futuro, estaremos esperando los efectos que el proteccionismo, el nacionalismo y la degradación ambiental tienen en muchas de estas ciudades y cómo se adaptan a estos desafíos. También estaremos analizando la inversión en infraestructura, un factor fundamental que impacta en la calidad de vida, los negocios y el sector inmobiliario. Después de todo, la historia está plagada de ciudades que alguna vez fueron grandiosas, complacientes y decidieron combatir las fuerzas del cambio. Cuando estas fuerzan parecen llegar en un nanosegundo, ninguna ciudad puede permitirse pestañar.

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