miércoles, 31 de mayo de 2017

Proyectan diputados, con precisión, el futuro del país

El debate, dirigido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, analizó los resultados de la consulta de este documento en las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud


Foto: Juvenal Balán
Página a página, más de 200 diputados de las comisiones de Industria, Construcciones y Energía; Agroalimentaria; y Salud y Deporte, reunidos en sesión extraordinaria, analizaron y respaldaron la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.
El debate, dirigido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, analizó los resultados de la consulta de este documento en las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud. «Luego de las modificaciones considero que nos queda un texto más robusto, perfeccionado y que recoge una fuerte conceptualización del modelo económico y social de desarrollo socialista para nuestro país», apuntó Díaz-Canel Bermúdez.
Asimismo, los parlamentarios examinaron, luego de un amplio proceso de consulta popular en el que estuvieron involucrados, las modificaciones de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el periodo 2016- 2021, aprobados en la Asamblea Nacional del Poder Popular en junio del 2016.
Los lineamientos que sufrieron modificaciones fueron el número 6, 100, 112, 137, 139 y 224, y la sesión respaldó los cambios aprobados en este sentido. «Hemos llegado aquí agotando un debate participativo en estos documentos que trazan el presente y futuro del país», ratificó el primer vicepresidente cubano.
Las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos también fueron respaldadas por los diputados.
La sesión estuvo presidida además por Leonardo Andollo Valdés, segundo jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo; Jorge González Pérez, Santiago LajesChoy y Andrés Díaz Bello, presidentes de la comisiones de Salud y Deporte; Industria, Construcción y Energía; y Agroalimentaria del Parlamento, respectivamente.
Más cerca del proyecto de país que queremos
Así transcurrió la sesión de debate de las comisiones de trabajo de Defensa y Relaciones Internacionales como parte de la segunda sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII legislatura



Foto: Juvenal Balán
Revisaban las propuestas, luego el análisis, las intervenciones, el respaldo a las modificaciones…, así transcurrió la sesión de debate de las comisiones de trabajo de Defensa y Relaciones Internacionales que —como parte de la segunda sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII legislatura— analizaron los más recientes cambios que se realizaron a los documentos rectores, en el proceso de actualización de nuestro modelo socio-económico.
Durante el espacio de intercambio, Lázaro Barredo, diputado por el municipio Calixto García, provincia Holguín, expresó que desde el punto de vista estratégico, la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista es un documento que refleja el proyecto de país que queremos, pues ahí están presentes todas las ideas del futuro de la nación. «No obstante, mi preocupación radica en el tiempo con que contamos para la implementación de las normas jurídicas que respaldan estos cambios», señaló.
Me parece que sería conveniente pensar en un programa que le diera cierta facilidad a los diputados para crear pre-proyectos de textos legislativos, y así agilizar tal proceso de implementación, refirió.
Por su parte, Aixa Hevia, diputada por el municipio habanero Arroyo Naranjo, ratificó la importancia de las modificaciones que se le hicieron al párrafo 130, referido a la comunicación social y la importancia que se le ha concedido como un factor estratégico en este escenario de cambio y actualización. Asimismo, señaló la necesidad de que exista una política de comunicación y un efectivo y moderno sistema de medios de propiedad social.
En cuanto a la actualización de los Lineamientos para el periodo 2016-2021, Cristina León, diputada por Matanzas, ratificó las precisiones realizadas al Lineamiento 6, que se refiere al fortalecimiento del papel de los trabajadores en el control y uso de los recursos internos de las empresas, pues estos conocen el diseño de los esquemas de producción y pueden revertir cualquier afectación que surja.
El resto de los Lineamientos también fueron aprobados por unanimidad, pues había poco que agregar o decir, cuando el análisis de estos textos ha transcurrido por un largo camino de consulta, y enriquecido sus contenidos con las opiniones de los representantes del pueblo cubano.
Presidieron el análisis Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y vicepresidente del Consejo de Estado; Yolanda Ferrer, presidenta de la comisión de Relaciones Internacionales del Parlamento; Juan Rafael Ruíz, presidente de la comisión de Defensa; y Fernando Lavin y Alfonso Regalado, de la comisión permanente de implementación.
Establecer las rutas del cambio
El papel de la empresa estatal socialista y las estrategias de desarrollo local, así como la importancia de regular la concentración de la propiedad y la riqueza, fueron algunos de los temas que centraron el debate de las comisiones de Asuntos Económicos, Constitucionales y Jurídicos, y Atención a los Servicios



Foto: Juvenal Balán
El papel de la empresa estatal socialista y las estrategias de desarrollo local, así como la importancia de regular la concentración de la propiedad y la riqueza, fueron algunos de los temas que centraron el debate de las comisiones de Asuntos Económicos, Constitucionales y Jurídicos, y Atención a los Servicios, efectuado hoy en el Palacio de Convenciones, durante la segunda sesión extraordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
Marino Murillo Jorge, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente del Consejo de Ministros repasó las modificaciones realizadas a los documentos del Partido por parte de los diputados a la ANPP y los miembros del Comité Central del Partido en las reuniones del mes de abril, así como aquellas propuestas que no fueron aprobadas.
En el debate, al que asistieron representantes de diferentes organismos y sectores de la sociedad, varios diputados coincidieron en unificar la redacción del acápite de la Conceptualización del modelo económico y social de desarrollo socialista, con la del Lineamiento, referidos a la concentración de la propiedad y la riqueza, teniendo en cuenta que uno lo reconoce, y el otro lo prohíbe.
El diputado por el municipio Manatí, Pastor Batista, especificó que si bien el Lineamiento 4 subraya que “en las formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad y la riqueza material y financiera…”, el párrafo 120 de la Conceptualización sostiene que “es objeto de regulación la concentración de la propiedad y la riqueza material y financiera…”.
Aunque lo más importante, dijo Batista, “sería saber qué estamos haciendo para evitar que se concentre la riqueza, un fenómeno que constituye hoy una realidad en un pequeño sector de la población”.
Sobre el tema, José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, llamó la atención acerca de la importancia de reconocer la existencia de formas no estatales para determinadas actividades, lo que implica la generación de determinada cantidad de riquezas. Corresponde entonces al Estado instrumentar las formas para poder regular esa acumulación de riquezas.
Por su parte, Murillo abundó que estamos reconociendo un modelo multisectorial en la economía, y la posibilidad de contratar fuerza de trabajo necesariamente conlleva un excedente económico.
Reconoció que este es uno de los temas más debatidos en las consultas y uno de los riesgos más grandes que estamos corriendo. Tenemos que seguir perfeccionando el trabajo por cuenta propia, pues se trata de un fenómeno negativo que ya está ocurriendo, y ningún documento podrá definir cómo enfrentarlo, dijo.
Donde hay propiedad privada hay un determinado nivel de concentración. Tenemos que precisar qué entenderemos por concentración de la riqueza. Después hay que evaluar el régimen de impuestos que tenemos, para conformar una adecuada política tributaria que nos permita una adecuada redistribución de los ingresos, manifestó.
Aunque los diputados no aprobaron la modificación de la redacción, quedó demostrada la importancia de la regulación del Estado para poner coto a la concentración de las riquezas, en un país que tampoco puede renunciar al desarrollo de las formas no estatales de la economía.
Al referirse al Lineamiento dedicado a fortalecer los municipios como instancia fundamental, el diputado por Jovellar, Giraldo Martín, insistió en la importancia de explicitar la visión local.
Otros de los temas debatidos fueron el papel de la empresa estatal socialista y la gestión de un sistema empresarial eficiente, así como la función de la ANPP, como máximo órgano del poder del Estado, no solo en la aprobación, sino en el seguimiento a los documentos del Partido.
Finalmente, Murillo Jorge sometió a votación los documentos, que fueron aprobados por unanimidad.
Un ejercicio que ha reafirmado la capacidad de pensamiento de nuestro pueblo




Foto: Juvenal Balán
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en declaraciones a Granma,ratificó que la discusión de los documentos del 7mo. Congreso del Partido en sesión extraordinaria del Parlamento, es parte de un proceso que ejemplifica los conceptos de la participación democrática en nuestro país y también de la responsabilidad social.
«No podemos separar lo que ha estado ocurriendo hoy aquí en la Asamblea Nacional de un proceso que se gestó incluso antes del Congreso del Partido», dijo.
Recordó que antes de este último funcionó toda una comisión con especialistas por sectores y dirigentes que estuvieron trabajando en las ideas fundamentales de contenido de cada uno de estos documentos. Después en el debate que se hizo previo al congreso se aportaron infinidades de propuestas; por lo tanto ya los documentos que llegan al Congreso del Partido son textos significativamente más fuertes, mejor elaborados, con un contenido superior a los que se habían trabajado inicialmente, explicó Díaz-Canel.
«Pero no nos quedamos ahí, pues en el propio Congreso del Partido hay un amplio debate sobre estos documentos y se introducen un grupo de modificaciones con las cuales se va al proceso de consulta popular; en el que participaron más de 1 millón de personas en más de 40 000 reuniones y superando las 76 000 propuestas en el caso de la Conceptualización. Se identificaron alrededor de 32 000 planteamientos tipo, agrupados de acuerdo al contenido con similar fundamentación, y con todo esto se replanteó el contenido de los documentos», comentó.
Asimismo, el primer vicepresidente cubano refirió que en varias reuniones de la comisión del BuróPolítico para el control de la implementación de los documentos, estos también se examinaron, y posteriormente en el mes de abril, en consultaa los diputados y a los miembros del Comité Central. De ahí emergieron un grupo de propuestas que se someten a consulta nuevamente con especialistas en economía, temas sociales y otros tópicos que recogen los documentos, para llevarlos al III Pleno del Comité Central.
«Ahora los traemos a la Asamblea nuevamente, por lo tanto un numeroso grupo de diputados han participado en varios de estos momentos, asumen lo que han aportado y asumen lo que han reconocido de los aportes del resto de la población que ha participado en el debate. Es un ejercicio de nuestra sociedad, que ha reafirmado la capacidad que hay en nuestro pueblo de pensamiento. En las diferentes consultas, uno puede asombrarse de cómo en documentos que han sido tan revisados y profundizados,la gente siempre hace propuestas nuevas, que son inteligentes y aportadoras, explicó.
«Tengo la convicción de que los documentos que hemos respaldado en esta comisión número 3, y que estoy convencido se respaldarán en el plenario mañana, son documentos perfeccionados, más robustos…Son documentos rectores para el presente y futuro del país».
Sobre la examinación milimétrica de estos textos rectores, Díaz-Canel opinó que hay una vocación de perfección, «porque estamos hablando de temas de mucho compromiso, y cualquier mirada, revisión y la propia práctica e implementación en las condiciones actuales van a plantearnos nuevas modificaciones y enriquecimientos».
«Este proceso demuestra unidad, responsabilidad, participación y el compromiso de nuestra gente con el presente y futuro del país. Son documentos densos, complejos y hubo una participación personal y colectiva extraordinaria. Es también una de las cosas que te llena de orgullo de ser cubano», concluyó el primer vicepresidente.


La energía de Trump: poca y sucia

Por PAUL KRUGMAN, Premio Nobel de Economía 



El presidente Trump junto a los líderes del G7 el viernes, en Taormina, Italia CreditStephen Crowley/The New York Times


Donald Trump tiene dos falsas creencias relacionadas con la energía: una personal y una política. Esta última parece estar enrumbando al mundo por la senda del desastre.

En lo personal, Trump supuestamente menosprecia todo tipo de ejercicio, con excepción del golf. Cree que sudar agota las reservas limitadas de valiosos fluidos corporales —se refiere a la energía con la que nace una persona— y que, por ende, debería evitarse.

Actuar bajo esa creencia durante tantos años podría explicar, o no, la embarazosa escena de la cumbre del G-7 en Taormina, en la cual seis de los líderes de las naciones más desarrolladas del mundo caminaron juntos por la histórica ciudad, mientras Trump iba detrás de ellos en un carrito eléctrico de golf.

Sin embargo, resulta más trascendente su falsa creencia de que eliminar las restricciones ambientales —acabar con la supuesta “guerra contra el carbón”— traerá de vuelta los días en que la industria minera empleaba a cientos de miles de estadounidenses de la clase obrera.

¿Cómo sabemos que esta creencia es falsa? Por una razón: los empleos de la industria del carbón comenzaron a disminuir mucho antes de que el tema del medioambiente se hiciera recurrente, ni qué decir del calentamiento global. De hecho, los empleos de esa industria disminuyeron dos terceras partes entre 1948 y 1970 cuando se fundó la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Esto ocurrió a pesar del aumento de la producción de carbón, lo cual reflejaba la sustitución de la minería antigua de pico y pala con la de cielo abierto y remoción de la cima de montaña, que requiere menos trabajadores.

Es cierto que en los últimos años la producción de carbón decreció, en parte debido a las normas ambientales. Sin embargo, la producción está a la baja por el progreso de otras tecnologías. Como lo dijo un analista la semana pasada: el carbón “ya no tiene mucho sentido como materia prima”, dada la rápida disminución de los costos de fuentes de energía más natural, como el gas natural, la energía eólica y la solar.

¿Quién fue ese analista? Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, es decir, el principal economista de Trump. No obstante, uno se pregunta si le hizo saber al mandatario esas opiniones que, en términos generales, coinciden con el consenso de los expertos en energía.

Hubo una vez, no hace mucho tiempo, en que todo el mundo consideraba poco práctica la defensa de las energías limpias, ya que se veía como una cuestión contracultural. Los hippies en las comunas podían hablar de amor, paz y energía solar; la gente práctica sabía que la prosperidad tenía que ver con desenterrar cosas y quemarlas. Sin embargo, en la actualidad, los que se toman en serio las políticas energéticas visualizan un futuro que pertenece a las energías renovables y, definitivamente, no es una prioridad seguir quemando montones de carbón y mucho menos emplear a una gran cantidad de personas para extraerlo de la tierra.

Claro que eso no es lo que los electores de un país que solía extraer carbón quieren escuchar. Llenos de entusiasmo, respaldaron a Trump, quien prometió volver a generar empleos aunque su verdadera agenda castigará a esos electores con recortes brutales a los programas de los que dependían. Y a Trump le importa mucho más la adulación política que la asesoría seria sobre políticas.

Lo anterior me lleva de vuelta al viaje de Trump por Europa, que no fue excepcional por lo que hizo, sino por lo que no hizo.

Primero, en Bruselas, se negó a respaldar el Artículo 5 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por el que las partes convienen en que un ataque armado contra uno o varios de los países miembro de la OTAN será un ataque contra todos. En efecto, repudió la plataforma central de la alianza más importante de Estados Unidos. ¿Por qué? Era casi como si hubiera estado más interesado en tranquilizar a Vladimir Putin que en defender la democracia.

Después, en Taormina, fue el único líder que se negó a avalar el Acuerdo de París, un convenio mundial para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero que podría ser nuestra última oportunidad para evitar el catastrófico cambio climático. ¿Por qué?

En este momento, los argumentos de que tratar de limitar las emisiones causaría un grave daño económico han perdido toda credibilidad: el mismo avance en la energía alternativa que margina al carbón podría hacer la transición a una economía de bajas emisiones con costos mucho menos elevados de lo que cualquiera se hubiera imaginado hace varios años.

Es cierto, dicha transición aceleraría el declive del carbón y ese es un motivo para proveer asistencia y nuevos tipos de empleos a los trabajadores de esa industria.

Sin embargo, Trump no está ofreciendo a los países productores de carbón ninguna ayuda verdadera, solo la fantasía de que podríamos dar marcha atrás al reloj. Esta fantasía no durará mucho: en un par de años será obvio, sin importar lo que haga, que los empleos de la industria del carbón no regresarán. Pero ni siquiera esa fantasía durará mucho si acepta el Acuerdo de París.

Así que sugiero que el líder más poderoso del mundo podría poner en riesgo todo el futuro del planeta solo para poder seguir diciendo mentiras que le convienen políticamente. Sí. Si esto les parece poco probable, tal vez no han leído las noticias en los últimos meses.

Tal vez Trump no acabe con el Acuerdo de París o tal vez se vaya antes de que el daño sea irreversible. No obstante, hay una posibilidad real de que la semana pasada haya sido un momento crucial en la historia de la humanidad, el momento en el que un líder irresponsable envió al mundo entero al infierno mientras andaba en un carrito de golf.

Desarrollo, pobreza y normas sociales

Pedro Monreal , El estado como tal


¿Es moralmente inaceptable en Cuba el hecho de que una parte de la población viva en la pobreza? Me refiero a si existe hoy en el país una norma social extendida que considere que la pobreza es un fenómeno inadmisible, y no solo algo indeseable.
No tengo una respuesta concluyente pues no conozco la existencia de una encuesta ni de una investigación sobre el tema, pero considero que, para iniciar una conversación sobre el problema, pudiera ser conveniente adoptar la hipótesis de que para que Cuba pueda avanzar hacia la prosperidad con justicia social, tendría que hacerse muy extendida la norma social de que la pobreza es inadmisible.
Las normas sociales, esas reglas explicitas e implícitas que determinan qué tipo de comportamientos son aceptables en la sociedad, son las que hacen que la gente vea determinados hechos como normales y deseables, o –por el contrario- que los perciban como aberrantes e intolerables.
Al funcionar de esa manera, las normas sociales juegan una importante función en crear, entre los ciudadanos, el sentido de lo que está bien y de lo que está mal, de lo que es justo y de lo que es injusto, en el marco de las estrategias de desarrollo. Un probable efecto sería que, en dependencia del tipo de normas sociales que predominen en un momento dado, ellas pueden contribuir a hacer avanzar, o por el contrario pueden dificultar, la búsqueda del desarrollo con justicia social.
No me refiero aquí a los principios morales de la política pública cubana de “la actualización” que, en mi opinión, expresan con claridad que no se acepta como “normal” que haya pobreza y desigualdad en el país.
Me refiero a la percepción que pudiera existir, en una parte de la ciudadanía (incluyendo funcionarios), de que con la pobreza lo que cabe es tener lástima, quizás desagrado, acaso compasión, o tal vez indiferencia, pero sin llegar a considerar la pobreza como una desgracia social intolerable que debe ser erradicada a toda velocidad. Considero que muchas de esas actitudes son observables en el país, aunque no conozco si han sido medidas y estudiadas.
Normalmente se acepta que la modificación de las normas sociales es algo inseparable del proceso de desarrollo, y en efecto ocurre así en muchos casos. Sin embargo, en una serie de aspectos, el avance hacia el desarrollo en Cuba también incluirá políticas y acciones diseñadas para NO cambiar ciertas normas sociales. Dos casos típicos serían las normas sociales, existentes desde hace tiempo en Cuba, respecto al valor y la justeza de la educación y de la salud como bienes públicos de acceso universal y gratuito, y como  derechos humanos asegurados efectivamente (no solo declarativamente) por el Estado. En Cuba es intolerable que un niño no pueda ir a la escuela por vivir en un hogar pobre y es inadmisible que un enfermo no reciba la mejor atención médica posible, con independencia de su situación económica, estatus social, filiación política, o preferencia ideológica.
Es muy perceptible el enfoque normativo (lo que debería ser) de “la visión de la nación”, pero es menos evidente la manera en que se abordan las normas sociales en el contexto de “la actualización”.
La “visión de la nación” expresa un enfoque normativo basado en juicios de valor a partir de los cuales se propone cómo debería ser el modelo económico, social y político de Cuba. Es esencialmente una abstracción. Eso no disminuye su utilidad práctica, pero conviene dejar clara su naturaleza abstracta. No se trata de una realidad existente sino de una aspiración.
Es reconocida, en el contexto de los estudios sobre el desarrollo contemporáneo, la importancia de construir narrativas positivas sobre el futuro como parte de las estrategias de desarrollo. La modificación de las actitudes y los comportamientos que se requieren para acompañar el desarrollo funciona mejor cuando se cuenta con una visión positiva del futuro que permita movilizar a la gente en esa dirección. La evidencia y el análsis deben ir acompañados de una narrativa adecuada. Un especialista como Alex Evans ha presentado recientemente una interesante explicación del tema en “The Myth Gap”, ver aquí.
El reconocimiento de que el “sentido común” es modificable mediante el “discurso” no es, obviamente, un tema nuevo. Conocidos científicos sociales como Pierre Bourdieu y Antonio Gramsci estudiaron el tema hace muchas décadas, pero en realidad, en el caso de Cuba no hay necesidad de buscar referentes externos. Los últimos sesenta años ofrecen una rica fuente de conocimiento, y de evidencia, acerca de la importancia de contruir narrativas positivas que sean capaces de movilizar, modificar las normas sociales, y contribuir a transformar la realidad social.
Un caso especialmente nítido en ese sentido fue la Campaña de Alfabetización. Se trata, probablemente, del primer cambio masivo de una norma social, asentado en una narrativa positiva de la Revolución, que todavía se mantiene intacta casi sesenta años después.
Habiendo expresado lo anterior, debe tenerse en cuenta que no todo enfoque normativo se convierte en una narrativa positiva atrayente, ni se materializa en nuevas normas sociales. Un énfasis desbalanceado en el plano de la narrativa, pudiera relegar otros aspectos cruciales para la modificación de las normas sociales.
Por otra parte, no se percibe una atención explícita a la cuestión de la transformación de ciertas normas sociales que hoy lastran el avance hacia un futuro de prosperidad con justicia social (por ejemplo, la naturalidad con la que muchos asumen el “faltante”), o a la necesidad de preservar y de reforzar algunas normas sociales existentes que son compatibles con el desarrollo, pero que parecen estar amenzadas (por ejemplo, el valor de la educación para el bienestar personal y familiar). En ese sentido, el mayor reto para quienes diseñan las estrategias de desarrollo y sus narrativas consiste en no confundir las aspiraciones con la realidad. Lidiar con normas sociales es muchísimo más complejo que delinear una “visión” y plasmarla en un pedazo de papel. No digo nada nuevo con esto, pero es bueno recalcarlo.
“La visión de la nación” es una abstracción normativa importante, pero no es la realidad. En comparación, cambiar normas sociales –como llegar a considerar que el analfabetismo, el desamparo frente a la enfermedad, o la pobreza son fenómenos sociales inadmisibles- es, directamente, una transformación de la realidad. Lo que debe entenderse claramente es que no simplemente porque se disponga de una narrativa sobre la prosperidad, ello va a producir una norma social que considere la pobreza como algo intolerable.
Concluyo con unos breves apuntes –algunos en forma de preguntas- sobre cuestiones relativas a la relación entre normas sociales y políticas públicas, que pudieran ser relevantes para el actual debate sobre “la visión de la nación”:
  • ¿Puede articularse un discurso inspirador sobre el futuro modelo económico, social y político de la nación sin insistir simultáneamente en lo que sustantivamente “está mal” en el modelo actual?
  • ¿Funciona mejor una narrativa movilizadora cuando adopta la forma de un discurso “puro”, o cuando incluye metas cuantitativas?
  • ¿Podrá avanzarse en la construcción de normas sociales que consideren intolerables la pobreza y la desigualdad si los principales medios de difusión del país no participan activamente en el proceso? (para empezar, reconociendo explícitamente que existe pobreza y desigualdad)
  • Un posible punto de vista sería considerar que el activismo social de los ciudadanos –propiciado por las normas sociales- es un componente subordinado a la implementación de un esquema determinado de política pública, institucionalmente diseñado. Sin embargo, también pudiera existir una perspectiva distinta que considerase que la política pública es un componente subordinado a un proceso mayor de movilización social. ¿Cuál sería la perspectiva más adecuada para avanzar hacia el desarrollo en Cuba?
  • ¿Qué es lo que se preguntarían los ciudadanos cubanos que estuviesen interesados en intervenir activamente en el proceso de desarrollo?: ¿Qué es lo podemos hacer, dado el contexto político que tenemos, o qué es lo que podemos cambiar de ese contexto político? (me inclino a pensar que se trata más de lo primero que de lo segundo, pero supongo que pudieran existir respuestas muy diversas)
  • ¿Cuáles son las cosas que ya existen hoy y que pudieran ser aprovechadas para construir una norma social que decididamente considerase como inadmisible la pobreza, en vez de tratar de tratar de edificar esa norma desde cero?

Crece el mercado nacional en destino Jardines del Rey

Creado el Miércoles, 31 Mayo 2017 14:23 | Magaly Zamora



Ciego de Avila, 31 may (ACN) Más de 28 mil cubanos disfrutaron de las instalaciones hoteleras del destino turístico Jardines del Rey durante los primeros cuatro meses de este año, lo que representa un crecimiento del 21 por ciento en relación con igual etapa del año anterior.

Iyolexis Correa Lorenzo, delegada del Ministerio del Turismo (MINTUR) en Ciego de Ávila, declaró a la prensa que aunque todo el año se mantiene la presencia de vacacionistas nacionales en la planta hotelera, los meses de julio y agosto son los de mayor demanda, por lo que es necesario diversificar las propuestas para ese segmento del mercado y acercar a las familias.

Con ese propósito varias cadenas hoteleras desarrollan ferias de oportunidades en diversas ciudades de la Isla para promover atractivas ofertas para el verano.
Las instalaciones de los cayos Coco y Guillermo reciben tradicionalmente a huéspedes no solo de la provincia avileña, sino también de otras partes del país, muchos de ellos en calidad de repitentes, por las opciones de sol y playa que ofrecen, una de las más demandadas por los habitantes de la Isla, así como también por la calidad de los servicios.

Con más de ocho mil habitaciones distribuidas en 16 hoteles, el destino al norte de Ciego de Ávila se encuentra entre los cuatro más prominentes de Cuba con una proyección de crecimiento que aspira a llegar hasta las 22 mil capacidades para el año 2030.

Entre sus principales mercados emisores se encuentran Canadá, Reino Unido y Argentina, los que también registraron incrementos en la temporada de invierno que concluyó recientemente.

Paralelamente al programa inversionista el destino promueve acciones de recuperación de playa y cuidado de los ecosistemas junto a otros proyectos de protección al medio en aras de garantizar el desarrollo de un turismo sostenible que preserve lo natural.

Asiste Raúl a sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional

31 mayo 2017 
Raúl asiste a la sesión extraordinaria de la ANPP. Foto. Irene Pérez/ Cubadebat
Raúl asiste a la sesión extraordinaria de la ANPP. Foto: Irene Pérez/ Cubadebat
El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz asiste a la Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que tiene lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Los diputados, reunidos en cuatro comisiones de trabajo, analizarán dos documentos rectores: la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, el Plan de Desarrollo hasta el 2030 y los Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2021.
Mañana, en la Sesión Extraordinaria de este órgano legislativo, se ofrecerá información sobre las Bases del Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos.
La cita se realiza luego que el Consejo de Estado, conforme a lo establecido en los Artículos 78 y 90 (inciso a) de la Constitución, dispusiera la celebración de una Sesión Extraordinaria del Parlamento.
De acuerdo con el diario Granmaen los últimos debates de los documentos rectores de la actualización del modelo socioeconómico participaron más de un millón 600 mil personas.
A las 47 mil 470 reuniones asistieron integrantes de las distintas organizaciones políticas y de masas del país, así como de todos los sectores de la sociedad civil cubana.
La ciudadanía analizó las nuevas modificaciones a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados recientemente por los miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) en su tercer pleno.
Antes de abril del 2016 se elaboraron ocho versiones de la Conceptualización, asegura Granma, tema en el que participaron disímiles académicos.
Además, se trabajó intensamente en el Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2030, cuya complejidad impidió su terminación para el VII Congreso del PCC.
Estadísticas refieren que se escucharon 718 mil 229 intervenciones de las que se recibieron más de 200 mil propuestas.
Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel en el Palacio de las Convenciones de La Habana durante la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Foto. Irene Pérez/ Cubadebate.
Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel en el Palacio de las Convenciones de La Habana durante la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
La Asamblea Nacional sesiona hoy y mañana en el Palacio de las Convenciones. Foto. Irene Pérez/ Cubadebat
La Asamblea Nacional sesiona hoy y mañana en el Palacio de las Convenciones. Foto. Irene Pérez/ Cubadebate.
Raúl mira el asiento de Fidel. Foto. Irene Pérez/ Cubadebat
Raúl mira el asiento de Fidel. Foto. Irene Pérez/ Cubadebate.
Marino Murrilo en la Asamblea Nacional. Foto. Irene Pérez/ Cubadebat
Marino Murrilo en la Asamblea Nacional. Foto. Irene Pérez/ Cubadebate.

Comienza en Conferencia Internacional de Energía Renovable


Desde hoy y hasta el 2 de junio Cuba será sede de la IX Conferencia Internacional de Energía Renovable, Ahorro de Energía y Educación Energética (CIER 2017), con la participación de expertos de 20 países.

El programa general del evento incluye la realización de talleres internacionales relacionados con el hidrógeno como combustible alternativo, biocombustibles, biomasa, eficiencia, y energía solar y eólica.

En la jornada de este miércoles intervendrán con conferencias magistrales directivos de los ministerios de Energia y Minas y de Agricultura, el ministro asesor de la Presidencia de Nicaragua, Rappaccioli Baltodano, y la embajadora de Turquía en Cuba, Ayse Berris.

El evento es organizado por el Ceter y auspiciado por la Empresa de Ingeniería y Proyectos de la Electricidad, el Ministerio de Educación Superior de Cuba, el grupo CubaSolar, la Asociación Mundial de Energía Eólica, el Global Event Parnets, Havana Club International, y otras entidades.

Su objetivo es crear sinergias en la exposición de los adelantos en ahorro de energía desde el punto de vista tecnológico, científico y de negocios, aseguró el presidente del Comité Organizador, Joel Morales.

Entre las naciones que estarán representadas figuran Ecuador, Qatar, Turquía, Nicaragua, México, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Canadá, España, Chile, Francia, Colombia y Argentina.

De acuerdo con sus organizadores, el foro deberá contribuir a las proyecciones de desarrollo económico en Cuba hasta el 2030, el cual prevé que un 24 por ciento de la matriz energética la ocupe la energía renovable, la cual solo aporta hoy poco más del 4 %. (Fuentes: Cubadebate)

Crece en Cuba un 20 por ciento la zafra azucarera en 2017

Por qué no llega la inversión extranjera

                                                                 
En el año 2014 se anunció en Cuba la meta de promover inversiones extranjeras directas, en un rango de entre dos mil y dos mil quinientos millones de dólares anuales, para alcanzar un crecimiento del PIB entre el cinco y siete por ciento cada año. Tales niveles están lejos de ser alcanzados. La inversión extranjera no concurre a Cuba. ¿Por qué?
  1. Cuba es un país socialista con un modelo económico basado en la propiedad estatal, la planificación centralizada, y la dirección vertical, lo cual es complemento de un sistema político de matriz soviética. Por el contrario, los potenciales inversionistas son empresas privadas capitalistas, cuyos valores y comportamientos se rigen por códigos no solo distintos sino opuestos a los vigentes en la Isla. Cuba no admite prácticas capitalistas, y los capitalistas no se volverán socialistas. Se trata de un círculo vicioso que es preciso romper.
  2. Cuba es un país bloqueado por los Estados Unidos. El bloqueo es un sistema de sanciones económicas, comerciales, financieras y culturales de carácter extraterritorial, que obstaculiza la gestión de las instituciones cubanas y aleja a los inversionistas extranjeros. Para hacer más problemática la ecuación, muchas de las actividades económicas que los capitalistas extranjeros pudieran realizar en Cuba se asocian a propiedades, instalaciones, infraestructuras, y actividades que fueron antes realizadas por empresas norteamericanas, en torno a las cuales sobreviven numerosos litigios.
  3. Cuba no se destaca por sus atractivos para grandes inversiones extranjeras. De hecho, las ramas en que ello ocurre – turismo, petróleo, níquel, producción de medicamentos, tabaco y ron –, el capital extranjero ha llegado y se han establecido asociaciones en escalas razonables, y que funcionan con éxito. No obstante, excepto en el turismo, las posibilidades de crecer en esas áreas son limitadas o conllevan grandes inversiones.
Como mercado Cuba no es seductora, entre otras cosas por su poca población, por la escasa solvencia de la misma, por la deficiente infraestructura, y en parte por los criterios oficiales acerca del consumo y los estilos de vida.
  1. El modelo económico vigente, incluso con sus actualizaciones, debido al imperio de la propiedad estatal, la planificación y dirección centralizada y vertical, es extremadamente rígido, lo cual desestimula la inversión extranjera privada. De hecho, cualquier inversionista extranjero, para realizar su gestión, está obligado a interactuar constantemente con el gobierno, y nunca con empresarios y entes independientes, con los cuales pueda concertar contratos y establecer relaciones mutuamente beneficiosas. La naturaleza del modelo económico cubano genera un tejido burocrático y un sistema de controles difíciles de asimilar. A ello se suma las dificultades con la conectividad, y la aparición de la corrupción.
Por eso y por otros motivos los grandes inversionistas no llegan. Lo más grave es que tampoco llegan los medianos y pequeños, aunque ello ocurre por otras razones tal vez menos comprensibles. El estado cubano no atiende a emprendedores extranjeros o cubanos de ultramar que cuenten con pequeños o medianos capitales, y les interese establecer algún negocio en Cuba.
Tampoco es suficientemente abierto para los residentes en la Isla que dispongan de modestos recursos para instalar pequeñas y medianas empresas. En lugar de proveer incentivos fiscales, conceder créditos blandos, asesorar a los inversionistas del patio, pone infinidad de trabas.
Todos estos problemas son de difícil solución, algunos no dependen de  las autoridades de la Isla, como ocurre con el bloqueo norteamericano. No obstante, la principal dificultad es que, en conjunto, se requiere de cambios de conceptos, supresión de enfoques doctrinarios y de mentalidades que no están visibles.
Excepto en cuestiones ahora secundarias como el trabajo por cuenta propia, ejercido en oficios de bajo rendimiento, los operadores económicos del sistema cubano no se muestran hoy más flexibles y abiertos a cambios de mayor calado que diez años atrás. La cuestión de las pequeñas y medianas empresas es un botón de muestra.  Allá nos vemos.

Videogalería: los principales momentos del 7mo. Congreso del Partido

Juventud Rebelde te propone repasar los pasajes más importantes del magno evento, en el que se debatieron importantes documentos para el futuro de la nación. Estos textos son sometidos al análisis de los diputados de la Asamblea Nacional este 31 de mayo y 1ro. de junio, en sesión extraordinaria

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu

Del 16 al 19 de abril de 2016 se desarrolló el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba. Durante la cita, se debatieron importantes documentos como la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y las bases del Plan Nacional del Desarrollo Económico y Social hasta el 2030.

Los dos primeros textos son sometidos al análisis de los diputados de la Asamblea Nacional este 31 de mayo y 1ro. de junio, en sesión extraordinaria. Las bases del Plan también se incluyen como parte de la información que reciben los legisladores cubanos.

Juventud Rebelde te propone repasar los momentos más importantes del 7mo. Congreso del PCC a partir de una selección de videos.

El 7mo. Congreso del Partido (Mesa Redonda)

Detalles sobre el proceso desarrollado desde la base hasta el Congreso del Partido Comunista de Cuba, la composición de los delegados, los temas que discutirá el evento y otros temas de interés serán informados este jueves en la Mesa Redonda, con la participación de organizadores y delegados al magno evento de los comunistas cubanos



Raúl Castro: Informe Central al 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba



Palabras de Fidel Castro en el 7mo. Congreso del Partido



Resumen del 7mo. Congreso del PCC (Comisión 1)




Síntesis de los amplios debates ocurridos en la Comisión No.1 del 7mo. Congreso del Partido que discutió el proyecto de conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista.

Resumen de la Comisión 2 del Congreso del Partido



Resumen de la Comisión 3 y clausura del Congreso del Partido



Resumen de la Comisión 4 del Congreso del Partido







martes, 30 de mayo de 2017

¿Rima prosperidad con prioridad?

Por Pedro Monreal, El estado como tal.

¿Es la prosperidad la más importante de las seis características con las que se define “la visión de la nación” en Cuba?; ¿Debería serlo?



Actualmente, “la visión de la nación” se delimita con cinco características: soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible. Esto pudiera plantear un problema práctico.
Ubicaría, en un mismo nivel de importancia, un anhelo popular clave como la prosperidad con otros aspectos que deberían funcionar principalmente como medios para alcanzar la prosperidad. Los medios son importantes, sin duda, pero los fines son aún más importantes. Proveen la razón de las acciones humanas y son la “brújula” moral y práctica de estas.
Tomemos, por ejemplo, el caso del socialismo. Desde el punto de vista de la teoría marxista clásica, las condiciones socialistas de funcionamiento de la economía y de la sociedad aportarían abundancia material y con ello la creación de una nueva mentalidad a partir de las cuales se fundamentarían las bases de la sociedad comunista.
En palabras de Engels, la organización socialista de la producción “será la condición y la causa de un mayor progreso”. Federico Engels, Principios de Comunismo (1847). En mi opinión, quedaría claro que –según esa perspectiva- el socialismo funcionaria como un medio para alcanzar un fin: la abundancia, la prosperidad, el progreso, o cualquier otro término similar. Me queda claro que una cosa es la teoría y otra muy diferente es la práctica, pero aquí me limito intencionalmente al plano teórico.
Obviamente, cada quien puede asignarle las características que estime conveniente a una visión determinada de la nación. También algunos pudieran considerar que el socialismo es un fin en sí mismo, pero en realidad ese no es el problema al que me refiero. La principal diferencia que existiría entre el país que debería resultar de la actual “visión de la nación” y el país que hoy existe, sería la prosperidad. Los otros cinco componentes de la “visión”, incluyendo la democracia, que obviamente se asume en “la visión” como democracia socialista, pudieran ser “actualizados”, pero ya todos ellos existen en la Cuba actual.
A diferencia de esto, es en materia de prosperidad donde se necesitaría una transformación sustancial. La “visión” evoca una nación próspera en el futuro, algo que Cuba no es hoy.
Particularmente prefiero el término de prosperidad compartida, para poder indicar un componente de justicia social que modestamente considero que también debió haber sido incluido en la “visión de la nación”.
Cualquier discusión sobre “la visión de la nación” no debería dejar “en el aire” –sin medir- algo tan importante como la prosperidad. En notas anteriores he expresado que, a falta de un mejor indicador, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) ofrece una medición multidimensional, y a la vez sintética, de la prosperidad. Ver aquí “¿Cuánta prosperidad es necesaria para el desarrollo de Cuba?”
A la gente no le interesa que se declare en abstracto que la nación será próspera, sino que les interesan dos cosas: en primer lugar, cuándo y a qué ritmo se avanzaría hacia la prosperidad nacional; y en segundo lugar, cuánto de esa prosperidad nacional “les va a tocar” a ellos. Lo primero puede medirse con el IDH, lo segundo se mide con un indicador de distribución del ingreso, como pudiera ser el índice de Gini.
Quizás a algunos les parezca excesiva mi insistencia con el IDH y con el índice de Gini, pero la verdad es que no puede tenerse una conversación seria sobre la prosperidad de los ciudadanos cubanos si no se hacen “las cuentas claras” de la prosperidad. En ausencia de tal precisión, la discusión tiende a convertirse rápidamente en una arenga abstracta sobre la felicidad humana.
Por ejemplo, conociendo que el IDH de Cuba es actualmente de 0,775 pudiera adoptarse como posible meta de prosperidad para Cuba un IDH de 0,800, que es el nivel mínimo para alcanzar la categoría de país desarrollado.Ver nota al final del texto.
Probablemente pudiera parecer una exageración adoptar una meta precisa de prosperidad, pero este es un punto donde conviene no hacerse ilusiones. O se adoptan metas ambiciosas que sean medibles y por las cuales deban responder los funcionarios, o se corre el riesgo de diseñar un esquema ambiguo de desarrollo, quizás cargado con una narrativa florida, pero poco relevante.
Asumiendo que los componentes de salud y de educación del IDH de Cuba se mantuviesen constantes, el proceso de desarrollo se decidiría entonces por la evolución del índice de ingreso del IDH (calculado sobre la base del Ingreso Nacional Bruto per cápita, INB), que a su vez dependería de la tasa de crecimiento económico. A su vez, el crecimiento dependería de poder cerrar el “agujero” de inversión anual de aproximadamente 10 mil millones de pesos.
Póngase la narrativa que se ponga, hágase el discurso que se desee, si esos números no “cuadran”, no habrá desarrollo nacional. No es lo único que se requiere, obviamente, pero sin eso lo demás no va a llegar. En el proceso de desarrollo no tiene cabida el “pensamiento mágico”.
El siguiente grafico identifica cuatro posibles trayectoria alternativas hacia un IDH de 0,800, que –al menos estadísticamente- colocaría a Cuba en la categoría de país desarrollado, de acuerdo con la metodología del IDH. En dependencia de la tasa de crecimiento, el IDH de 0,800 se alcanzaría en plazos distintos. Con una tasa anual de 7% tomaría 6 años, con un crecimiento de 2,5% demoraría 17 años.
El gobierno cubano pudiera seleccionar una, o más de una de esas trayectorias, y adoptarlas como metas concretas de prosperidad para guiar las políticas de desarrollo del país.
Grafico variantes IDH Cuba.docx
Nota: Cálculos del autor. Fuente: Informe sobre Desarrollo Humano 2016. PNUD.
Alcanzar un IDH de 0,800 equivaldría a incrementar el Ingreso Nacional Bruto per cápita (INB) de Cuba, desde su nivel actual de 7455 dólares hasta un nivel aproximado de 11500 dólares.
El otro indicador importante que habría que tener en consideración es el índice de Gini, que mide la distribución del ingreso. En ese sentido, proponerse una meta de reducir el índice de Gini hasta un nivel de 0,32 permitiría asegurar que la prosperidad resultante del crecimiento económico pudiera ser distribuida de acuerdo con un criterio de justicia social (prosperidad compartida).
Una de las variantes posibles de distribución del ingreso indica que un índice de 0,32 sería compatible, por ejemplo, con un patrón de distribución donde el 95 por ciento de la población con menos ingresos reciba el 90,5 por ciento de los ingresos totales, lo cual indica una distribución razonablemente equitativa del ingreso nacional.
Resumiendo: considero que la discusión sobre la prosperidad debe incluir cuatro “elementos de repetición” que nos obliguen a mantener una perspectiva adecuada sobre el tema:
a) no debe hacerse en abstracto ( sería un debate irrelevante);
b) debe basarse en el crecimiento económico (perspectiva materialista);
c) debe medirse de una manera relativamente amplia, por ejemplo, mediante el IDH (para reflejar la complejidad social de la prosperidad); y
d) debe incluir una medición de la distribución equitativa del ingreso (perspectiva de justicia social).
Nota: El IDH es un indicador compuesto que toma como base tres índices y que se calcula como la “media geométrica” de estos. En el caso de Cuba, los niveles actuales de esos índices son los siguientes: Índice de salud = 0,9169; Índice de educación = 0,7794; e Índice de ingresos = 0,6512.