viernes, 30 de junio de 2017

¿Controlan realmente los militares cubanos el 60% de la economía?

Por William M. LeoGrande

La decisión del presidente Donald Trump de prohibir las transacciones estadounidenses con empresas cubanas controladas por los militares ha puesto de relieve el papel de las fuerzas armadas en la economía cubana. Ese papel es extenso, alcanzando a varios sectores diferentes, y ha crecido en los últimos años junto con la industria turística de Cuba, donde las empresas controladas por militares están concentradas. Estas empresas son administradas por el holding Grupo de Administración Empresarial S.A., GAESA, dependiente del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
Anatomía de un hecho falso
El súbito repunte del interés mediático ha generado una repetición generalizada del “hecho” espurio de que el ejército cubano controla el 60% de la economía. “GAESA es el brazo empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas y controla el 60 por ciento de la economía de la isla”, reportó The Miami Herald poco después del discurso de Trump y repitió varias veces a partir de entonces. The EconomistPoliticoThe GuardianThe Times de Londres, Business Insider y otros lo repitieron.
Incluso una revisión superficial de la composición del Producto Interno Bruto de Cuba demuestra que este “hecho” es absurdo. Los sectores en los que el ejército tiene poca o ninguna participación fácilmente comprenden más de la mitad del PIB, y en los otros sectores hay empresas civiles, así como otras controladas por militares (Anuario Estadístico 2015).
Entonces, ¿qué porción de la economía realmente controlan las empresas militares y de dónde provino la aseveración del 60%?
Por lo general, el gobierno cubano no informa de los ingresos de las empresas individuales, pero tenemos unos pocos datos de las compañías más grandes del holding de las cuales podemos hacer proyecciones razonables.
Los ingresos totales de las empresas gestionadas por los militares se reportaron como de $970 millones de dólares en 1997. Dado que una gran parte de sus ingresos proviene del turismo, supongamos que sus ingresos han aumentado al mismo ritmo que el rápido crecimiento de ese sector. En 1997, Cuba contaba con 1,2 millones de visitantes extranjeros (según el Anuario Estadístico de Cuba en 2004). En 2016, Cuba tuvo 4,1 millones, un aumento del 249%. A esa misma tasa de aumento, los ingresos proyectados de las empresas ligadas a los militares en 2016 serían $3,4 mil millones.
Podemos comprobar la fiabilidad de esta estimación con datos de las tres principales empresas militares, Gaviota, Cimex y TRD. Gaviota, el mayor conglomerado controlado por militares, se concentra en el turismo. Los ingresos totales del sector turístico fueron de $2,8 mil millones en 2015 (Anuario Estadístico 2015). Mientras que Gaviota es el mayor participante, no tiene un monopolio; controla el 40% de todas las habitaciones de hotel disponibles (aunque tiene una mayor proporción de las mejores), además de alquiler de coches, taxis turísticos y restaurantes. Es posible, entonces, que Gaviota pueda generar tanto como el 60 por ciento de los ingresos del turismo, o aproximadamente $1,7 mil millones.
Cimex tuvo ingresos de $740 millones en 2004. Utilizando el mismo método de proyección basado en el crecimiento del turismo, los ingresos estimados para 2016 de Cimex habrían sido de aproximadamente $1,3 mil millones. El Grupo de Consultoría de La Habana, cuyo presidente Emilio Morales fue anteriormente ejecutivo en Cimex, estima sus ingresos como de $1,2 mil millones.
TRD, una cadena de tiendas creada para capturar divisas, tuvo ventas de $250 millones en 2004. Utilizando el mismo método de proyección, los ingresos estimados de TRD en 2016 habrían sido de aproximadamente $442 millones.
Por lo tanto, estimamos que las tres compañías más grandes de GAESA tomadas en conjunto tendrían en 2016 ingresos por cerca de $3,45 mil millones, muy cerca de los $3,4 mil millones estimados inicialmente a partir de los datos sobre los ingresos totales del MINFAR.  Emilio Morales, del Grupo de Consultoría de La Habana, usando los datos que ha recopilado en los últimos 15 años, estima que los ingresos totales de GAESA son de $3,8 mil millones.
Utilizando la estimación de Morales, los ingresos de GAESA representan el 21% del total de ingresos en divisas de las empresas estatales y del sector privado, 8% de los ingresos estatales totales y sólo 4% del PIB (Anuario Estadístico 2015). Hay una larga distancia hasta el 60% de la economía, no importa qué métrica se utilice.
¿De dónde vino?
Entonces, ¿de dónde proviene la afirmación descontroladamente inexacta del 60%?
Apareció por primera vez en una noticia en febrero de 2004 en el Miami Herald acerca del jefe de Gaviota, Manuel Marrero Cruz, que fue nombrado ministro de Turismo. “Las fuerzas armadas cubanas han asumido hasta el 60 por ciento de la economía de la isla”, informó el Herald, citando al Proyecto de Transición de Cuba (CTP), del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, un proyecto financiado por el gobierno estadounidense.
En los meses siguientes, el director del Instituto, Jaime Suchlicki, repitió regularmente la aseveración. En las actas de una conferencia del CTP en noviembre de 2004, escribió: “Actualmente, más del 65 por ciento de las principales industrias y empresas están en manos de oficiales militares en activo o retirados”. En agosto de 2006, dijo a la Associated Press, “Están dirigiendo el 60 por ciento de la economía cubana. Todas las principales industrias están en manos de militares en servicio activo o de exmilitares”.
Aunque no se presentaron datos o pruebas para apoyar esa afirmación, la formulación de Suchlicki era al menos posible, aunque engañosa, porque incluía no sólo las empresas gestionadas por las fuerzas armadas, sino empresas civiles y ministerios enteros encabezados por militares en activo o retirados. La implicación era que estas entidades eran controladas por las fuerzas armadas, aunque no había ninguna base para tal conclusión. Por el contrario, debido a que el ejército siempre ha estado entre las instituciones cubanas más eficientes, tiene una larga historia que se remonta a la década de 1970 de exportar gerentes al sector civil.
Pronto, el reclamo del control militar se convirtió en una afirmación de que las propias empresas del MINFAR constituían el 60% de la economía. “El Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami estima que los soldados controlan más del 60% de la economía de la isla”, informó The Wall Street Journal en noviembre de 2006.
Otros conservadores adoptaron el tema. “El ejército controla aproximadamente el 60 por ciento de la economía por medio de la gestión de cientos de empresas en sectores económicos clave”, escribió Carl Gershman, presidente de la National Endowment for Democracy (que también recibió fondos del gobierno estadounidense para la “promoción de la democracia” en Cuba), y Orlando Gutiérrez, secretario nacional de la organización exiliada Directorio Democrático Cubano. Un informe de la Fundación Heritage en 2008 declaró: “Militares en activo o retirados dirigen un 60 por ciento de los negocios y la industria de Cuba”.
Para el año 2016, el propio Suchlicki, que originalmente había sido cuidadoso en especificar que estaba hablando de industrias y empresas dirigidas por oficiales militares y antiguos oficiales, se había sumado a la amplia e inequívoca afirmación de que “más del 60% de la economía está bajo control militar”. Varios periódicos y sitios web repitieron el reclamo a lo largo de los años, preparando el escenario para que este “hecho” fuera ampliamente difundido cuando el anuncio del Presidente Trump convirtió en noticia el papel de los militares cubanos en la economía, como lo demuestra la declaración del Miami Herald, “GAESA… controla el 60 por ciento de la economía de la isla”.
Es un estudio de caso la manera en que hechos falsos se legitiman y difunden, incluso sin el impulso de los medios sociales. Promulgada por un centro universitario, lo cual dio credibilidad al reclamo, comenzó como una exageración del control militar, metiendo en el mismo saco a empresas militares y empresas civiles dirigidas por oficiales en activo y oficiales retirados.
Gradualmente, esos detalles desaparecieron, tal vez porque la declaración abierta del control del 60% era más dramática, o una cita que sonaba mejor, o quizás porque los periodistas no fueron capaces de entender los matices de la aseveración. Mientras más fuentes la citaban, ganaba credibilidad. Para cuando el presidente Trump anunció la política del 16 de junio en Miami, se había convertido en creencia popular de que las empresas militares cubanas controlaban el 60% de la economía, aunque ese “hecho” estuviera espectacularmente equivocado.
(*) William M. LeoGrande, es colaborador y profesor de Gobierno en la American University.
Foto de portada: William LeoGrande.
(Tomado de The Huffinfton Post)

El retorno de la electrónica en Cuba

La nación caribeña incursiona en la producción de una variada y novedosa gama de productos informáticos y electrónicos, en apoyo de sus planes estratégicos de desarrollo.



La Empresa Gedeme se propone producir este año 12.000 laptops marca GDM. 
Foto: Vanguardia

La industria electrónica cubana ha roto hábitos conservadores, con anuncios sucesivos de productos que renuevan ofertas de aparición también reciente en el mercado. La empresa nombrada Industria Electrónica comentó a la prensa del lanzamiento en próximos meses de una nueva versión de caja decodificadora de televisión digital, con sistema Android. También ha presentado nuevos bienes de otras líneas, algunas en distribución ya, y ha anunciado prontas innovaciones en las mismas.

Laptops, tabletas informáticas, computadoras, cocinas de inducción, luminarias led, televisores y otros productos electrónicos se suman al catálogo del Grupo de la Electrónica (Gelect), al que pertenece también la industria productora de televisores y de cajas para la tv digital.

La caja decodificadora para visualizar en televisores la señal digital que incluye un sistema operativo Android la desarrollaron ingenieros de la Empresa Industria Electrónica, ubicada en La Habana, de conjunto con especialistas de la empresa Haier. Esta firma china participa en el desarrollo de otras de las líneas electrónicas que incorpora Cuba.

El ingeniero Nedel Valdés Castellanos, uno de los especialistas principales de esa industria, explicó a Cubasí ventajas del nuevo producto, como su sistema operativo, similar al de un teléfono celular, la capacidad de almacenamiento interno y la reproducción multimedia de máxima calidad (fullHD), que lo hacen más potente que las variantes en venta de tal producto. Además cuenta con tres puertos USB, para la conexión de teclado y mouse, a fin de cumplir algunas funciones de PC en el mismo equipo de televisión.


El Grupo de la Electrónica anuncia un modelo de caja decodificadora de televisión digital con prestaciones más potentes y sistema Android para navegar por internet.

Con estas novedades, la población cubana contará con un producto nacional que le brinda la posibilidad de conexión a internet por cable o wifi, a fin de navegar por la red de redes, un servicio que se extiende gradualmente por el país.

“En octubre debemos comercializar las primeras 50.000 unidades de cajitas con Android”, anunció ante el programa televisivo Mesa Redonda el presidente de Gelect, Vicente de la O Levi.

Después de aparecer en los años 60 y casi desaparecer en la década del 90, con la crisis del Período Especial, la industria electrónica comenzó a recuperarse en el presente siglo, pero es en años más recientes que se ha disparado con una ampliación importante de su abanico de productos.

Vicente de la O declaró a la prensa que varias líneas del Grupo soportan planes estratégicos del país, como el programa de fuentes renovables de energía, con la fabricación de celdas fotovoltaicas. La empresa se propone producir 60.000 paneles en el presente año, que aportarán una capacidad de generación de 15 megaWatts.

En igual dirección apunta Gelect con la producción de luminarias led, que ascendería a 1.900.000 lámparas este año, de 500.000 que hizo en 2015.

Vicente de la O informó también del ensamblaje de 280.000 cocinas de inducción por año, que comercializan en el país en moneda nacional, mientras ponen a prueba actualmente un modelo más avanzado para sacarlo al mercado antes de concluir el año. Este dispositivo viene acompañado con un menaje de ollas, cafetera y sartén.


El desarrollo de producciones electrónicas como los paneles solares tiene la mira en programas estratégicos del país.

Una de las empresas del Grupo de la Electrónica ha incursionado también en televisores LCD de 32 pulgadas, monitores de computadora LCD de 18,5 y 21,5 pulgadas, radios digitales, luminarias led y lavadoras, y prepara versiones más modernas. “Pronto saldrán al mercado televisores de 42, 48 y 52 pulgadas”, informó De la O.

Entre las novedades importantes, Gedeme, una entidad del Grupo, intenta apoyar la política de informatización de la sociedad cubana, con la producción de PC de escritorios e inauguró recientemente una nueva línea de equipos informáticos, básicamente laptops y tabletas, en alianza con Haier y especialistas de la Universidad de Ciencias Informáticas.

El plan de Gedeme en el presente año incluye la producción de 12.000 laptops y 38.000 tabletas, además de 52.000 PC de escritorio. También produce lámparas y bombillos led y cocinas de inducción, entre otras líneas de un catálogo informático y electrónico cubano en crecimiento evidente.(2017).

Empresarios del estado de Indiana muestran interés por negociar con Cuba


El embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, participó hoy en una mesa redonda de negocios en la ciudad de Indianápolis, Indiana, durante la cual apreció el interés por las oportunidades que brinda la isla.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el diplomático compartió imágenes del encuentro en la Cámara de Comercio de la urbe, al que calificó de muy productivo.

Durante la visita de representantes del país caribeño a ese territorio de la región del Medio Oeste, el jefe de la Oficina Económico-Comercial de la Embajada, Rubén Ramos, se reunió con el líder de la minoría en el Senado estatal, el demócrata Tim Lanane.

Ramos dialogó, además, con el secretario de Comercio local, Jim Schellinger, y con miembros del Oficina Agrícola de Indiana.

La Federación Americana de Oficinas Agrícolas, que agrupa a la de Indiana y los demás estados del país, emitió un comunicado el 16 de junio en el que llamó a la administración de Donald Trump a hacer más, no menos, para alentar las exportaciones a Cuba.

Ese día el mandatario anunció la decisión de revertir algunos avances de la política de acercamiento a la isla iniciada por su antecesor, Barack Obama, a pesar del interés de numerosos sectores y de la mayoría de la población norteamericana en continuar la apertura con el país caribeño.

“Nuestros agricultores y ganaderos, y el pueblo cubano, se beneficiarían de un aumento de las ventas de alimentos y piensos de alta calidad, de origen estadounidense”, manifestó entonces la Federación.

Al mismo tiempo, expresó que seguiría trabajando con la administración y el Congreso con vistas a mantener y mejorar las condiciones para el comercio agrícola con Cuba.

(Información de Prensa Latina)

La verdad detrás de las cifras de inflación de Estados Unidos hoy

J. Bradford DeLong is Professor of Economics at the University of California at Berkeley and a research associate at the National Bureau of Economic Research. He was Deputy Assistant US Treasury Secretary during the Clinton Administration, where he was heavily involved in budget and trade negotiations. His role in designing the bailout of Mexico during the 1994 peso crisis placed him at the forefront of Latin America’s transformation into a region of open economies, and cemented his stature as a leading voice in economic-policy debates.

BERKELEY – En diciembre de 2015, la Reserva Federal de Estados Unidos se embarcó en un ciclo de ajuste monetario al aumentar el rango objetivo para la tasa nominal de corto plazo de los fondos federales en 25 puntos básicos (un cuarto de un punto porcentual). En aquel momento, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por su sigla en inglés) -el organismo de la Fed que fija la política monetaria- emitió un pronóstico mediano que predecía tres cosas.

Primero, el FOMC indicó que el incremento de la tasa de diciembre de 2015 sería el primero de cinco incrementos similares que haría en el transcurso del año subsiguiente, y el primero de nueve que tendrían lugar, digamos, para septiembre de 2017. Segundo, la tasa de los fondos federales llegaría a 2,25-2,5% en el lapso de tres meses después del incremento de diciembre de 2015. Y, tercero, la medida preferida de presión inflacionaria de la Fed -el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE por su sigla en inglés)- estaría en 1,9% por año a esta altura.

Dicho todo esto, el pronóstico del FOMC no pudo concretarse. Si la Fed en verdad aumenta las tasas de interés este mes, habría llevado a cabo sólo cuatro de las nueve alzas de tasas anticipadas. Es más, creía que harían falta nueve alzas de tasas antes del fin del verano (boreal) para mantener la inflación por debajo de su meta de 2% anual. Pero se espera que la inflación aumente a una tasa anual de apenas el 1,5% para el resto de este año, y el año próximo.

En términos de la presión inflacionaria, el pronóstico de la Fed parece haber sobreestimado significativamente la fortaleza de la economía estadounidense. Aún con el cambio de curso de la Fed (ahora aspira a una tasa de los fondos federales que está 1,5 punto porcentual por debajo del plan de diciembre de 2015), la presión inflacionaria sigue siendo relativamente débil. Por cierto, a pesar del impulso económico que implicó el ajuste más lento de las políticas, la tasa de inflación todavía no está por encima de lo que estaba en el período 2013-2014, cuando muchos temían que la Fed no estuviera ofreciendo suficiente estímulo.

Podemos trazar tres conclusiones sobre la situación actual. Primero, la perspectiva de inflación débil de hoy sugiere que las políticas monetarias de la Fed, en combinación con las políticas fiscales, no le están ofreciendo suficiente estímulo a la economía estadounidense -como sucedió en 2013-. Entre los miembros del FOMC, Neel Kashkari, el elocuente presidente del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, es el único que ha disentido, e instó a la Fed a implementar políticas de mayor estímulo.

El punto ciego del FOMC surge del hecho de que se basa más en su evaluación del mercado laboral -que, a su entender, está en un nivel de "pleno empleo" o superior- que en los ruidosos datos de inflación de mes a mes. Pero el "pleno empleo" es una construcción bastante tenue y poco fiable. Ya han pasado 20 años desde que los economistas Douglas Staiger, James Stock y Mark Watson demostraron que los responsables de las políticas de la Fed no deberían confiar tanto en las estimaciones de "pleno empleo". Y aun así, por alguna razón, la comunidad de la Fed no permitió que este mensaje esencial prendiera.

Una segunda conclusión que se puede extraer de la situación actual es que la Fed ahora ha sobreestimado la fortaleza de la economía estadounidense por 11 años consecutivos. La matemática elemental dicta que los pronósticos creíbles deberían por lo menos sobreestimar la mitad del tiempo y subestimar la otra mitad. Si cada año de pronóstico de la Fed fuera un cara o cruz, hoy habríamos tenido once caras seguidas, y ninguna cruz. Las chances de que esto suceda son de una en 2.048.

La Fed claramente necesita analizar de manera exhaustiva su metodología de pronóstico y sus procesos de decisión de políticas monetarias. Debería preguntar si el sistema actual está creando incentivos irresistibles para que los tecnócratas de la Fed asignen mayor valor a sus pronósticos de inflación. Y debería garantizar que los responsables de sus políticas vean la meta del 2% para la inflación anual como un objetivo al que hay que aspirar, en lugar de un techo que hay que evitar.

Una conclusión final es que los dos últimos años han ofrecido aún más datos para respaldar la grave sospecha del ex secretario del Tesoro de Estados Unidos Larry Summers de que las economías del norte global hoy están atrapadas en un estado de "estancamiento secular". Quienes no están de acuerdo, como Kenneth Rogoff de la Universidad de Harvard, nos dicen que todo pronto estará bien y que nadie va a hablar de "estancamiento secular" de aquí a ocho años. Puede ser que tengan razón -pero sólo si la Fed se obliga a sí misma a implementar políticas de estímulo que sean tan radicales como necesarias.

Documental señala causas y soluciones a mala calidad de los servicios en Cuba

Detrás del mostrador, del realizador Eric Corvalán, lanza una nueva mirada sobre un asunto largamente debatido en la isla caribeña.

SOCIEDAD Redacción IPS Cuba 30 Junio, 2017


La Ofensiva revolucionaria de 1968 abolió los pequeños negocios y estatalizó casi totalmente la economía cubana. Foto: Archivo IPS

La Habana, 30 jun.- Ni el control estatal o privado sobre las empresas, sean grandes o pequeñas, garantiza por sí mismo la necesaria calidad de los servicios, un problema económico y social que sigue pendiente en Cuba y es analizado por un nuevo documental.

Los testimonios de voces ciudadanas recogidas en la cinta titulada Detrás del mostrador (2017) apuntan a la complejidad, lentitud y necesidad de nuevas y efectivas herramientas legales, para resolver un asunto recurrente en la realidad nacional durante las últimas décadas.

Durante la premier efectuada, el pasado 26 de junio, en la sede de la no gubernamental Unión de Escritores y Artistas de Cuba, su realizador, Eric Corvalán (La Habana, 1972), exhortó a difundir el audiovisual en todas las salas de cine del país.

Más que criticar, Corvalán propuso debatir el mensaje desde los sujetos decisores hasta funcionarios de nivel medio, empleados y la ciudadanía, para diseñar nuevas políticas públicas y ofrecer mejores servicios.


Cartel del más reciente documental del realizador cubano Eric Corvalán.

Uno de los entrevistados, el economista Juan Triana, recordó que un elevado porcentaje de la economía cubana descansa en la esfera de los servicios, donde a pesar de la apertura a la gestión privada y las cooperativas no agropecuarias, una parte fundamental sigue en manos del Estado.

Si bien directivos se refirieron al reconocimiento del cual gozan los trabajadores cubanos por la preparación y calidad de sus servicios en el extranjero, Triana puntualizó que en el país “perdimos la cultura de servir y confundimos el servir con servidumbre”.

A su juicio, tal situación tiene su origen en la Ofensiva revolucionaria, como se conoce al proceso impulsado desde marzo de 1968 por el gobierno del entonces primer ministro Fidel Castro (1926-2016), el cual abolió los pequeños negocios y estatalizó casi totalmente la economía.

“Ahí comenzó la caída en picada de la cultura de los servicios en Cuba. Sustituimos al cliente por usuario”, argumentó el especialista.

Reflexionó asimismo sobre otras causas que inciden en el problema, como la inestabilidad en los suministros, para lo cual insistió en priorizar la logística de transporte. “No hacemos nada teniendo almacenes llenos o los contenedores durante meses en los puertos y que los establecimientos estén vacíos”, indicó.

El politólogo Esteban Morales se refirió a la falta de educación formal de algunos que tratan con el público, lo cual empieza por un simple “Buenos días” o acercarse a la persona para saber qué desea.

Detrás de ello, consideró, muchas veces existe “una falta de estímulo para ofrecer el servicio” y “cómo esa persona que presta el servicio se siente beneficiada”.

Ofrecer un servicio “no disminuye la personalidad ni el estatus social, pero debe brindarse con decencia, honestidad, actitud adecuada”, subrayó.

Para el periodista Ariel Terrero, “se perciben cambios de matices en la calidad de los servicios a partir de la apertura de los pequeños negocios privados. Hay mayor competencia, pero no en todos los casos hay mayor calidad”.

Las buenas prácticas implementadas por el chef Eddy Fernández, le permite asegurar que en el camino hacia la calidad “no puede faltar la cultura de los pequeños detalles”.

Tanto en el audiovisual como en el debate posterior a la proyección, afloraron preocupaciones sobre la necesidad de una efectiva Ley de protección al consumidor, además de críticas hacia la excesiva burocratización de los procedimientos y la falta de respuestas ante los reclamos por malos tratos a los clientes.

De acuerdo con Morales, tales situaciones entrañan también un componente político, pues cuando las instancias no responden estimulan la incredulidad ciudadana en las instituciones.

Triana resumió una posible solución para este problema: “Cuba necesita la figura de un defensor del derecho de los consumidores, como una entidad verdaderamente independiente, con personalidad jurídica y derechos establecidos”.

El audiovisual, de unos 40 minutos y ya en formato de Blue Ray, contó con la colaboración del Ministerio de Comercio Exterior, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación y del no gubernamental Centro Oscar Arnulfo Romero.

Asimismo, sobresale la banda sonora, con temas de la orquesta Los Van Van y su exdirector Juan Formell (1942-2014), considerado un cronista musical del periodo revolucionario posterior a 1959 y cuyas obras reflejaron con humor fenómenos sociales como la burocracia, doble moral y maltrato institucional al público.

Con casi una decena de documentales, Eric Corvalán sobresale por poner el foco en asuntos espinosos de la realidad nacional como es el caso de Raza (2008), que aborda la discriminación racial, y No es el camino (2012), sobre la violencia infantil. (2017)

Analizó Consejo de Ministros el desempeño de la economía en el primer semestre del año

La agenda de la reunión, presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, también examinó temas relacionados con la actualización del modelo económico cubano


29 de junio de 2017 23:06:48


Reunión del Consejo de Ministros presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Foto: Estudios Revolución


Durante el primer semestre del año el desempeño de la economía nacional estuvo en correspondencia con los pronósticos elaborados para la planificación del 2017. Así lo informó Ricardo Cabrisas Ruiz, titular de Economía y Planificación, quien consideró que «en aras de cumplir con el Plan, se continúa trabajando en la adopción de medidas para garantizar las actividades priorizadas que aseguran la vitalidad de la economía».

Entre otros elementos señaló que se proyecta alcanzar un 98 % en el plan de inversiones y que persiste la tendencia a concentrar y planificar los mayores niveles de ejecución en el segundo semestre, determinado esto por el arribo de los suministros importados y la concreción de los contratos.

Las principales producciones agrícolas reportan cumplimientos favorables, y las de viandas y hortalizas se sobrecumplen. No sucede así con la leche y la carne vacuna, cuyos indicadores quedan por debajo de lo planificado.

El transporte registró afectaciones en las cargas, sobre todo en el sistema ferroviario. La producción de azúcar crudo, si bien se incrementó en un 20 % con relación al año anterior, se incumplió en 300 000 toneladas.

Acerca del turismo se conoció que al cierre de mayo la cifra de visitantes superó los 2 millones 260 000, que representa un 20 % de crecimiento con respecto a igual periodo del 2016.

Se explicó que la sequía ha impactado de manera negativa en los resultados de este Plan. Al concluir el mes de mayo los embalses de abasto a la población estaban al 43 % y los destinados a asegurar la producción de arroz a un 27 % de su capacidad.

Dicha situación repercute en todo el país, aunque se agrava en las provincias centrales de Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Villa Clara y Camagüey. Se mantienen las afectaciones en el territorio oriental, principalmente en Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Las Tunas, donde la incidencia de la sequía alcanza tres años.

La ejecución de los trasvases en el oriente del país y la interconexión de los sistemas, entre otras medidas, han permitido sostener el abasto de agua.
Al referirse a la ejecución del Presupuesto del Estado en el primer semestre, Cabrisas Ruiz indicó que «los ingresos brutos representan el 53 % del Plan anual, lo cual está determinado fundamentalmente por el comportamiento favorable de los ingresos tributarios».

El Déficit Fiscal se prevé en un rango inferior al planificado para la etapa.
Los miembros del Consejo de Ministros aprobaron el informe sobre la marcha de la economía al cierre del primer semestre del 2017, el cual será presentado en la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, convocada para el 14 de julio, momento en que nuestro pueblo recibirá una mayor información.

LIQUIDACIÓN DEL PRESUPUESTO DEL ESTADO DEL AÑO 2016

Como habitualmente se hace en esta fecha, la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza Rodríguez, presentó la liquidación del Presupuesto del Estado del año 2016, el cual manifiesta un déficit inferior al aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Puntualizó que se garantizaron las demandas para los servicios sociales en niveles similares al 2015 y las requeridas en la esfera productiva.

Señaló que «los sectores de Educación, Salud Pública y Asistencia Social ocuparon el 50 % de los gastos corrientes de la actividad presupuestada».

Se respaldaron más de 200 millones de consultas médicas y estomatológicas; y se destinaron numerosos recursos a la higiene y eliminación de vectores.

El Presupuesto aseguró también las medidas derivadas de la decisión del Gobierno Revolucionario para restablecer los daños ocasionados por el huracán Matthew en viviendas, escuelas, viales, conductoras de agua, infraestructuras de comunicaciones, entre otros.

En el caso particular del apoyo a los damnificados en sus viviendas, Pedraza Rodríguez ejemplificó con la bonificación del 50 % del precio de los materiales de la construcción; el otorgamiento de créditos con bajas tasas de interés; y la aprobación de subsidios a familias sin capacidad para obtener créditos.

La contralora general, Gladys Bejerano Portela, intervino para informar sobre las acciones de control realizadas recientemente a los procesos de liquidación del Presupuesto del Estado del 2016 y a la elaboración del anteproyecto para el 2017.

En todos los casos –aseguró– se comprobó la eficiencia de los sistemas de control interno y se reconocieron avances respecto a años anteriores, sin dejar de puntualizar que subsisten dificultades.

Entre otros aspectos, la Contralora destacó la necesidad de continuar fortaleciendo la contabilidad en las entidades de base; el papel de los gobiernos locales en el seguimiento y control a la ejecución del Presupuesto; y el cumplimiento de los aportes en los términos establecidos.

Los participantes en la reunión aprobaron que este informe de Liquidación del Presupuesto del Estado del año 2016 también fuera presentado a la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular. 

ENTREGA DE TIERRAS OCIOSAS EN USUFRUCTO

El Consejo de Ministros aprobó modificaciones a la política para la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas, las que permitirán continuar avanzando en su implementación.

Marino Murillo Jorge, jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, destacó que desde la puesta en práctica de esta decisión en el 2008 y hasta septiembre del 2016, se han entregado un millón 917 000 hectáreas de tierra, que representan el 31 % de la superficie agrícola del país.

Señaló que en la actualidad es limitada la solicitud de tierras pues generalmente las que continúan disponibles son menos productivas, con alta infestación de marabú; están alejadas de los asentamientos poblacionales y de los servicios básicos; o tienen dificultades para acceder a las fuentes de agua.

Se ratificó que las tierras otorgadas en usufructo son propiedad intransferible del Estado y deben mantenerse en explotación, evitando un mal uso del suelo y la pérdida de su productividad.

A partir de estas decisiones, la vigencia del usufructo de tierras para todas las personas naturales se extenderá a 20 años (antes era de diez), prorrogables sucesivamente por igual término.

Explicó Murillo Jorge que se incorpora como causa de extinción del usufructo la utilización de financiamientos ilícitos. Además, se instituye el precepto de que para recibir tierras, las personas naturales tienen que trabajarlas y administrarlas de forma personal y directa.

Igualmente, se comenzarán a aplicar con gradualidad los impuestos previstos en la Ley Tributaria concernientes al uso, posesión y ociosidad de la tierra.

PERFECCIONAMIENTO DEL TRABAJO POR CUENTA PROPIA

Con el propósito de perfeccionar el trabajo por cuenta propia, se dio a conocer en la reunión un conjunto de medidas que contribuirá a mejorar la organización y el control de esta modalidad que hoy ejercen más de medio millón de personas.

Tal realidad –aseguró el Jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo– confirma su validez como fuente de empleo, al tiempo que incrementa la oferta de bienes y servicios, con niveles aceptables de calidad.

Sin embargo, han sido detectadas desviaciones en el diseño de la política como la utilización de materias primas, materiales y equipos de procedencia ilícita; incumplimientos de las obligaciones tributarias y subdeclaración de ingresos; imprecisiones e insuficiencias en el control; y deficiencias en la contratación económica para la prestación de servicios o productos entre personas jurídicas y personas naturales.

Sobre este tema la prensa cubana ofrecerá más detalles como parte del proceso de divulgación que acompañará la implementación de las modificaciones.

COOPERATIVAS NO AGROPECUARIAS

Tras cuatro años de iniciada la experiencia de las cooperativas en sectores no agropecuarios y luego de varias evaluaciones sobre el tema, fue presentada en la reunión del máximo órgano de gobierno una actualización de la política para el funcionamiento de esta forma de gestión no estatal.

Según se dio a conocer, la prioridad en esta etapa del proceso experimental se encamina a concentrar los esfuerzos en consolidar las 429 cooperativas ya constituidas.

Durante el estudio de su funcionamiento, en algunos casos se pudo comprobar que han existido desviaciones de la idea original para las cuales fueron creadas; así como falta de rigor y exigencia en el seguimiento, control y fiscalización; tendencia al incremento de los precios; y utilización de los créditos bancarios con fines diferentes a los conceptos para los cuales fueron otorgados.

No obstante, se ratificó que las cooperativas no agropecuarias constituyen una alternativa para liberar al Estado de la administración de actividades económicas, productivas y de servicios que no se consideren principales. Por tal razón, se continuará avanzando en el experimento para corregir las desviaciones y obtener las experiencias necesarias.

jueves, 29 de junio de 2017

ESQUEMA GENERAL DE POLÍTICA MONETARIA EN EL NUEVO ESCENARIO DE LA ECONOMÍA CUBANA (III)

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Económicas.


Autor: MsC. Carlos Lage Codorníu, Banco Central de Cuba.

Tutor: Dr. Carlos Pérez Soto, Ministerio de Economía y Planificación.
 Cotutora: Dr. Olga Pérez Soto, Profesora Titular, Universidad de La Habana

1.3.  Instrumentación de la política monetaria

Luego de revisar la teoría y experiencia en el diseño general de la política monetaria, es preciso estudiar las opciones de los bancos centrales a la hora de instrumentarla. En este sentido, se plantean tres preguntas fundamentales: (i) ¿qué objetivos operativos escoger?, (ii) ¿se debe o no acudir a reglas operativas para la conducción de la política?, y (iii) ¿qué instrumentos son los idóneos para afectar los objetivos operativos o intermedios?

29 Esta visión parte de dos experiencias asociadas a la crisis de 2008. Por un lado, se considera que la reticencia del BCE a comprar bonos de los gobiernos en problemas agravó la crisis de deuda pública en la eurozona. Por otro lado, la experiencia de la relajación cuantitativa pudiera indicar las bondades de la compra de títulos públicos en ciertas circunstancias.

30El Principio de Tinbergen establece que el banco central necesita usar tantos instrumentos como objetivos de política desea alcanzar (Morales, 1985).



1.3.1. Objetivos operativos y reglas de política

La literatura exhibe dos tipos fundamentales de objetivos operativos. Todas las técnicas orientadas a la cantidad de reservas o la base monetaria pueden ser clasificadas como variantes de la Doctrina de la Posición de Reservas, desarrollada por Meigs (1962) bajo la tutoría de Milton Friedman. Esta doctrina generalmente niega la responsabilidad de los bancos centrales en la determinación de las tasas de corto plazo y define una variedad de variables cuantitativas31 que influyen en los agregados monetarios a través del multiplicador.

Sin embargo, la defensa de la base monetaria como objetivo tuvo objeciones desde sus inicios. En primer lugar, existen serias dudas acerca de la estabilidad del multiplicador monetario, con lo que perdería fuerza su vínculo con el objetivo intermedio. En segundo lugar, el intento de estabilizar la base monetaria en el corto plazo haría muy volátiles las tasas de interés, debido a fluctuaciones estacionales y aleatorias de la demanda de dinero primario (Bindseil, 2004).

La visión opuesta y en la práctica más difundida es la Doctrina de las Tasas de Interés de Corto Plazo, basada en la fijación (día a día) de una tasa de muy corto plazo del mercado de dinero. En la banca central moderna los objetivos operativos de tasa de interés juegan el rol protagónico. Ello se debe, en primer lugar, a que en los esquemas de inflation targeting no hay presencia de objetivos intermedios y su conexión con los objetivos finales es directa. En segundo lugar, las expectativas juegan un rol central en la determinación de la curva de rendimientos, por lo que el anuncio de los objetivos operativos es esencial32.

31 Algunas de las más utilizadas o estudiadas son: base monetaria, reservas bancarias, volumen total de las operaciones de mercado abierto y fondos libres.

32 En los medios de comunicación se oye con mucha más frecuencia hablar de la tasas de interés de referencia del banco central que del objetivo de inflación.


  
Aun cuando las tasas que inciden en las decisiones de gasto de los agentes son las tasas reales de largo plazo, el objetivo operativo generalmente responde a la tasa overnight debido a dos razones: (i) los mercados overnight son muy líquidos y atomizados, por lo que responden con mucha facilidad a estímulos de política, y

(ii)  las tasas de muy corto plazo pueden afectar las tasas de interés de mediano y largo plazo a través de las curvas de rendimiento.

En este sentido, el desarrollo de los mercados financieros ha ido conformando dos espacios temporales de actuación de la política monetaria: la gestión de la liquidez interbancaria en el día a día y la consecución de los objetivos de política en el mediano y largo plazo. Ambos espacios están conectados, pero responden cada vez más a análisis diferenciados y multidisciplinarios.

Según Bindseil (2004), la implementación (día a día) de la política monetaria consiste en mantener el nivel deseado de tasas de interés de corto plazo ajustando permanentemente las cantidades de liquidez del sistema en respuesta a shocks de alta frecuencia o shocks parcialmente transitorios, solo marginalmente relacionados con los desarrollos macroeconómicos y más asociados a criterios de estabilidad financiera.

Como resultado, el énfasis de la política monetaria moderna en la fijación de las tasas de interés ha establecido una cierta brecha entre lo que entienden académicos y hacedores de política respecto a cómo funciona la política

monetaria33.



33 En opinión de Goodhart (1989), los académicos alegan que las operaciones de mercado abierto persiguen ajustar el volumen de las reservas bancarias, mientras las tasas de interés son determinadas por la oferta y la demanda. Los hacedores de política, en cambio, consideran que regulan la tasa de interés en el nivel objetivo, mientras las reservas bancarias se ajustan y la cantidad de dinero es determinada por las preferencias de portafolio de los bancos privados y otras instituciones.


La tabla 1.1 resume la experiencia internacional en el uso de los objetivos operativos. Como se puede observar, su elección depende de los niveles de inflación a los que se enfrenta la política monetaria, el desarrollo del sistema financiero y el nivel de apertura de la cuenta de capitales.



Fuente: elaboración propia a partir de FMI (1995) y Taylor (2000).

Otro debate relevante en cuanto a la instrumentación de la política monetaria es el referido al uso de reglas de política. Los argumentos fundamentales a favor de las reglas son: (i) evitan fuertes oscilaciones en la cantidad de dinero, (ii) impiden la utilización de la política monetaria como mecanismo para incrementar la actividad económica en el corto plazo, y (iii) constituyen una política trasparente y creíble que tiende a reducir las expectativas inflacionarias (Svensson, 2007).

El hecho de que las reglas de política monetaria puedan ser expresadas con una ecuación matemática, aparentemente mecánica, no implica que los bancos centrales deban aplicarla mecánicamente. Por el contrario, la mayoría de las propuestas sobre reglas de política monetaria sugiere que estas deben ser utilizadas como guías, o como marcos generales de política (Taylor, 2000).

Este enfoque ha sugerido una diversidad de reglas, que van desde la propuesta monetarista de tasas de crecimientos constantes de los agregados monetarios (reglas fijas o pasivas), hasta las que toman en cuenta las condiciones generales de la economía (reglas activas). Dentro de las reglas activas, las más estudiadas en la literatura son la programación monetaria (asociada a la ecuación cuantitativa del dinero) y la regla de Taylor (asociada a esquemas de objetivos directos).

La programación monetaria representa la principal guía para la conducción de la política monetaria bajo el esquema de agregados monetarios, ya que define la relación precisa que ha de seguirse entre la oferta y la demanda de dinero, dada una meta previa de crecimiento de los precios. Existen varias metodologías para la programación monetaria, pero todas parten del análisis de la ecuación cuantitativa del dinero (ver recuadro 1.1).

Aunque algunos bancos centrales utilizan la programación monetaria para la estimación de la demanda de dinero en plazos menores34, su concepción original y uso en esquemas de agregados monetarios está asociada a fines de planificación monetaria, fundamentalmente a uno o dos años. Precisamente, el hecho de que su proyección comprendiera períodos largos de tiempo, es uno de los argumentos a favor de la flexibilidad en el uso de esta regla.

34 En esquemas de inflation targeting se utiliza la programación monetaria con el objetivo de definir los niveles de liquidez interbancaria congruentes con las operaciones diarias de intervención en el mercado.



Recuadro 1.1. Metodología para la programación monetaria.

1.     A finales de año el banco central define un objetivo explícito de inflación para el año siguiente (norma de precios). El Bundesbank, por ejemplo, estableció una regla fija del 2% en los años 80´s.

2.     Se estima el crecimiento de la demanda de dinero, a partir de la representación dinámica de la ecuación cuantitativa:
=                  +        

Siendo la tasa de crecimiento estimada de la demanda de dinero, la norma de precios fijada, la tasa de crecimiento estimada para el potencial de producción y la tasa estimada de crecimiento de la velocidad de rotación del dinero a largo plazo. Esta última tiende a reducirse con el tiempo y algunos bancos centrales la asumen con valores nulos (su crecimiento es despreciable) para los ejercicios de programación monetaria.

3.     Se estima el crecimiento esperado de la oferta monetaria a través de métodos econométricos o la descomposición de las fuentes de emisión primaria, asumiendo constante el multiplicador.

4.     Luego, comparando el crecimiento de la demanda (paso 2) y la oferta de dinero (paso 3), es posible conocer las necesidades de acción de la política monetaria para garantizar el equilibrio monetario.

Fuente: elaboración propia a partir de Arzbach (1996).

Dado que la mayor parte de los bancos centrales modernos dirigen la política monetaria ajustando las tasas de interés de corto plazo, muchos investigadores se han dado a la tarea de analizar reglas que tengan a dichas tasas como objetivo operativo. Taylor (1993) propone una regla sencilla que indica que el banco central debería elevar la tasa de interés real por encima de su nivel de equilibrio a largo plazo cuando la inflación sobrepase su objetivo o la producción se eleve sobre su tasa potencial (Romer, 2002). La regla de Taylor se formula como sigue:




Siendo la tasa de interés nominal, la tasa de interés real de equilibrio de largo plazo, la tasa de inflación e la tasa de crecimiento del producto. Los subíndices hacen alusión al período actual, mientras que los superíndices se refieren a los valores meta o potencial de inflación y producto, respectivamente. y son coeficientes de reacción que indican la preferencia de la autoridad monetaria por uno u otro objetivo35.

Aunque en muchos trabajos de investigación la política monetaria se modela como si los bancos centrales siguieran una regla de Taylor, la práctica de la mayoría (especialmente a través de esquemas de inflation targeting) obedece a mucha más información que la inflación actual y el empleo. La regla de Taylor es realmente una forma empírica reducida, no una ecuación estructural.

Si el banco central conoce poco acerca de la economía y los mecanismos de trasmisión, pero puede observar al menos la inflación actual y el producto, la regla de Taylor puede ser útil. Pero los esquemas de inflation targentig llevados a cabo por los bancos centrales en la actualidad contienen mucha mayor información sobre los mecanismos de trasmisión y, por tanto, lo pueden hacer mejor que a través de una regla de Taylor (Svensson, 2007).

El escenario de la crisis financiera internacional alejó aún más a los bancos centrales del establecimiento de reglas, en un período en el que incluso la utilización de modelos estructurales fue insuficiente y se necesitó creatividad y discrecionalidad en la toma de decisiones.



  

1.3.2. Instrumentos de política

Con anterioridad a la crisis de 2008, la literatura reconocía dos tipos de instrumentos de política: directos e indirectos. Los instrumentos directos determinan o limitan, a través de regulaciones, los precios o cantidades del dinero bancario y afectan fundamentalmente el balance de los bancos comerciales. Los instrumentos indirectos, por su parte, operan influenciando las condiciones de oferta y demanda de títulos en el mercado y afectan el balance del banco central.

Entre los instrumentos directos más conocidos se pueden citar el control directo sobre el crédito o las tasas de interés. La popularidad inicial de estas herramientas se debió a que eran percibidas como fiables para controlar los agregados monetarios. Además, son fáciles de implementar y explicar al público, tienen costos fiscales bajos, resultan apropiados para la programación monetaria, y permiten canalizar el crédito fácilmente hacia actividades específicas (FMI, 1995).

En países con un sistema financiero rudimentario y no competitivo pueden constituir los únicos instrumentos factibles de política monetaria, hasta tanto el marco institucional para el funcionamiento de instrumentos indirectos se haya desarrollado. Adicionalmente, pueden ser atractivos, al menos temporalmente, en situaciones de severas fallas de mercado, ya sean coyunturales o estructurales.

No obstante, los controles directos pueden provocar excesos de liquidez, represión y desintermediación financiera. Los excesos de liquidez tienden a crecer bajo controles de créditos, generando potenciales presiones inflacionarias y debilitando la capacidad del mercado interbancario para señalizar con objetividad la tasa de interés. La represión financiera es causada por regulaciones que mantienen la tasa de interés por debajo de sus niveles de equilibrio, lo que puede provocar una disminución del ahorro y desintermediación financiera (FMI, 1995).
  
Los instrumentos indirectos modifican la oferta de reservas bancarias mediante transacciones con el sistema financiero en base a mecanismos de mercado. Aun cuando son indirectos, implican un mínimo de regulaciones sobre su uso (contrapartes elegibles, tipos de subasta y formas de pago y liquidación). Dado que estas operaciones están mediadas por mercados financieros, el banco central determina la liquidez del sistema, pero el mercado la distribuye. Los principales instrumentos descritos por la literatura son: (i) las operaciones de mercado abierto, (ii) las operaciones de ventanilla y (iii) el encaje legal.

Las operaciones de mercado abierto (OMAs) consisten en compras y ventas de títulos que realiza el banco central a bancos e instituciones financieras seleccionadas de acuerdo a su representatividad en el mercado. En la actualidad, es el instrumento más utilizado, dada su capacidad para afectar de forma directa, rápida y flexible las tasas de interés de corto plazo.

Las operaciones de ventanilla están referidas al funcionamiento de los servicios permanentes de crédito (financiamientos libres a la banca comercial a tasas penalizadas) y depósitos (depósitos libres a la banca comercial a tasas inferiores a las de mercado). Ambos servicios constituyen el techo y el piso del mercado interbancario, por lo que la modificación de sus tasas influye en la negociación de la tasa interbancaria y el acceso de los bancos a las operaciones de ventanilla.

El encaje legal es el coeficiente de reservas bancarias establecido por la autoridad monetaria como proporción de los pasivos de los bancos. Aunque esta herramienta surgió con fines de regulación prudencial, puede afectar rápidamente la capacidad de prestar de los bancos36.

36Dado que funciona como un impuesto a los bancos (no considera sus necesidades particulares) fue abandonado por muchos bancos centrales, especialmente desarrollados.


  
En la medida en que se desarrolla el sistema financiero, los instrumentos indirectos adquieren mayor protagonismo dentro de la “caja de herramientas” del banco central. Sin embargo, revierte particular importancia el ritmo del tránsito de unos instrumentos a otros, especialmente en países emergentes. En el Anexo 2 se muestran las principales conclusiones de un estudio del FMI (1995) que revisó la experiencia de 19 países subdesarrollados en el tránsito de instrumentos directos a indirectos.

La crisis de 2008 representó un espacio de profunda experimentación en el uso de instrumentos de política monetaria. Un nuevo paquete de herramientas no convencionales tomó forma a través del tamaño y composición del balance del banco central (políticas de balance) y una cuidadosa comunicación de la estrategia de política monetaria a mediano plazo (forward policy guidance).

Las políticas de balance se mostraron en tres modalidades fundamentales. En primer lugar, se apeló a los préstamos de última instancia del banco central, con el objetivo de “engrasar” los mercados interbancarios y estimular el crédito. Lo heterodoxo de la medida consistió en ampliar los financiamientos a bancos de inversión y compañías aseguradoras.

En segundo lugar, los bancos centrales se inclinaron por políticas que perseguían “sanear” el funcionamiento de los mercados (hacerlos más líquidos) mediante la compra de los denominados “activos tóxicos”. Dentro de estas políticas destaca la primera ronda del llamado relajamiento cuantitativo de la Fed (quantitative easing), que fue enfocada fundamentalmente hacia la compra de seguros contra hipotecas.

En tercer lugar, las autoridades monetarias de los países desarrollados redujeron la oferta de activos financieros de largo plazo en los mercados, con el objetivo de presionar a la disminución de las tasas de interés de mayor madurez.

El otro grupo de innovaciones en materia de políticas se reflejó en las llamadas forward policy guidance. Aunque ya era habitual que los bancos centrales explicitaran sus objetivos y sus intenciones de futuro, sus acciones de política se explicitaron mucho más37.

Una visión de los instrumentos heterodoxos en América Latina, finalmente, muestra que las principales herramientas utilizadas para hacer frente a la crisis incluyeron: (i) cambios en el encaje legal, (ii) restricciones a los flujos de capitales e (iii) intervenciones en el mercado cambiario. El uso de estas herramientas permitió aislar, al menos parcialmente, a los mercados crediticios domésticos del deterioro de los mercados financieros internacionales (Juan Ramón, 2016).

Específicamente el encaje pasó de ser un instrumento convencional a uno no convencional, variando desde su visión estándar (proporción de los pasivos a la vista de los bancos) a afectar pasivos a varios plazos, en niveles marginales o promedios, y utilizando la exención de encaje como incentivo de determinadas políticas de estímulo crediticio a sectores estratégicos.

En la práctica el encaje, tanto en su versión convencional como heterodoxa, ha demostrado ser un poderoso instrumento de política para los países emergentes. Federico, Vegh, & Vuletin (2013) cuestionaron si el encaje sustituía o complementaba la política monetaria en un estudio de 52 países en el período 1970 – 2011. Concluyen que en los países industriales el encaje es acíclico y la política monetaria (a través de la tasa de interés interbancaria) contracíclica.




37 En diciembre de 2012, la Fed anunció que mantendría su estrategia de relajación cuantitativa hasta tanto el desempleo no descendiera por debajo del 6,5% y la inflación estuviera contenida o por debajo del 2,5% (El-Erian, 2012). El anuncio marcó la primera vez en que la Fed vinculó su política de tasas de interés a una meta cuantitativa explícita sobre el empleo.



En los países emergentes, por el contrario, el encaje es contracíclico y la política monetaria acíclica. Es decir, en este último grupo de países el encaje es un sustituto de las operaciones de mercado abierto.

En resumen, la política monetaria moderna (especialmente bajo esquemas de inflation targeting) se basa en la combinación de herramientas de señalización y de control monetario. Las primeras (anuncios públicos y modificación de tasas de referencia) tienen como objetivo influir en las expectativas de los agentes económicos, mientras que a través de las segundas el banco central se propone afectar la tasa de interés u otros objetivos (ver figura 1.2).

  
1.4.  Reflexiones y lecciones de política

Finalmente, es posible reseñar las principales reflexiones y lecciones del amplio debate y experiencia internacional en cuanto al diseño de la política monetaria:

1.     Aunque en la construcción socialista es posible utilizar el vasto instrumental desarrollado por la teoría convencional es preciso matizar la interpretación de los fenómenos monetarios. La inflación de demanda, objetivo central de la política monetaria, distorsiona el cumplimiento de las funciones del dinero como medida del valor y medio de circulación y, con ello, el desarrollo de las relaciones monetario-mercantiles en base a la ley del valor.

2.     La contribución de las relaciones monetario-mercantiles al mecanismo económico socialista se garantiza solo en la medida en que: (i) sean reales y no formales y (ii) se gestione coherentemente su relación contradictoria con la planificación.

3.     Según la experiencia internacional, el diseño de los esquemas de política monetaria debe contemplar: (i) el régimen cambiario adoptado (tanto en lo referente a la fijación del tipo de cambio, como en el tratamiento a los controles de capitales), (ii) el entorno institucional de la política monetaria y (iii) los mecanismos de transmisión que operan en la economía.

4.     La experiencia respecto a la selección de la estrategia de política no sugiere una receta única, pero es relevante la capacidad institucional y de adaptación a cambios en el entorno. En función de ello, se debe formular un diseño “a la medida” de las particularidades del entorno macroeconómico e institucional de cada país.

Aunque no existen suficientes referentes de esquemas “puros” de metas sobre agregados monetarios en América Latina o países emergentes, se asume que estos son más útiles en casos de fuertes presiones inflacionarias y/o en economías donde existe una relación sólida y estable entre el crecimiento de la cantidad de dinero y los precios.


  
5.     La selección de los objetivos operativos depende del esquema de política escogido, el desarrollo de los mercados financieros y el nivel de apertura de la cuenta de capitales. Los objetivos cuantitativos asociados a la base monetaria son más utilizados bajo esquemas sobre anclas nominales, mientras que los objetivos de tasas de interés de corto plazo son más apropiados en países con mercados financieros desarrollados y libre movilidad de capitales.

Los esquemas de inflation targeting pueden utilizar los agregados monetarios como objetivo operativo si existen dificultades para utilizar la tasa de interés de corto plazo con estos fines.

6.     La política monetaria moderna no basa su funcionamiento en reglas, sino en modelos estructurales que analizan la información de múltiples variables, mercados y mecanismos de trasmisión. No obstante, para bancos centrales con poco conocimiento de los mecanismos de trasmisión que operan en la economía, el uso de reglas puede resultar la mejor opción. La programación monetaria brinda una regla fácil para la conducción de la política bajo esquemas de metas sobre anclas nominales.

7.     La gama de instrumentos de política a utilizar es muy amplia, en especial a raíz de la crisis. El encaje legal ha ganado un rol relevante en economías emergentes, tanto desde el punto de vista convencional como heterodoxo. Para los bancos centrales de estos países reviste particular importancia la velocidad y jerarquización del tránsito de instrumentos directos a indirectos.

Continuará