martes, 6 de junio de 2017

Investigaciones revelan posible aumento de los niveles de aridez en Cuba



Se impone la búsqueda de alternativas para enfrentar la sequía.

Estudios recientes liderados por un grupo de expertos del Instituto de Meteorología en Cuba y desarrollados como contribución a la Segunda Comunicación Nacional ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, alertan sobre el posible incremento de los niveles de aridez en nuestro país.

Así lo dio a conocer a JR el investigador y premio nacional de Medio Ambiente Roger Rivero Vega, quien aseguró que estos escenarios potenciales de aridez serían resultado de la esperada reducción progresiva de las precipitaciones y el aumento de las temperaturas derivadas de un clima cambiante.

«Esto último implica un ascenso continuado de la demanda evaporativa de la atmósfera sobre los paisajes cubanos, que combinado con la reducción de las precipitaciones implica un aumento del nivel de aridez», aseguró el también vicepresidente de la Sociedad Internacional de Meteorología Agrícola.

«El país se haría progresivamente más árido a lo largo del presente siglo», dijo, y argumentó que la comunidad científica nacional, desde los inicios de la década de los 90, concluyó que estaba aumentando la frecuencia de los episodios de sequía moderados y severos en Cuba.

«Desde ese entonces —alegó—, tal valoración ha sido validada por la práctica y ejemplificada en la intensa sequía del 2004-2005 y la que actualmente se experimenta. La aparición de estas condiciones está asociada a serios déficits en las precipitaciones durante la estación lluviosa, los cuales son más notables en la mitad oriental de Cuba».

La mayoría de los modelos climáticos prevé un comportamiento creciente de las temperaturas y una reducción progresiva de las precipitaciones anuales para gran parte de la región del Caribe. Los episodios de sequía incrementarán su frecuencia e intensidad en un futuro cercano, lejano y muy lejano.

Estudios realizados para diferentes escenarios de cambio climático —manifestó Rivero Vega— indican que en un proceso como este, los paisajes más secos de la región oriental, la zona sur de Guantánamo, ganarían en extensión hacia el occidente, aunque también aparecerían en zonas de la región central y occidental que hoy son más húmedas. «El avance de este proceso está en dependencia de la magnitud del cambio climático asociada al escenario», valoró.

Un aumento de la aridez de los paisajes cubanos favorecería a las especies de plantas propias de sitios secos, en detrimento de aquellas específicas de sitios húmedos.

(Con información de Juventud Rebelde)

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