miércoles, 12 de julio de 2017

Diputados analizan los problemas de la vivienda en Cuba: Insuficiencias a pie de obra (+ Video)

12 julio 2017 | 2



Foto: Roberto Ruiz.

Un análisis integral de la vivienda y su problemática en la Isla centró el tercer día de trabajo en comisiones de los diputados previo a la VIII legislatura del Noveno Período Ordinario de Sesiones.

Las comisiones de Industria, Construcción y Energía, y la de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, analizaron un tema de gran impacto en la vida de los cubanos, el déficit habitacional existente en el país y las causas que inciden en el incumplimiento de los programas de la vivienda.

Durante el debate, que contó con la presencia del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, el presidente de la Comisión de Industria, Construcción y Energía, Santiago Lajes Choy dijo que “el Estado ha construido 316 mil 595 viviendas, desde 1990 hasta 2014. Un esfuerzo que ha beneficiado a 908 mil 627 ciudadanos pero que resulta insuficiente”.

“Una problemática que se acentúa en los últimos años, dado que la terminación de viviendas por la vía estatal decrece”, agregó el diputado. Aun cuando las acciones de fiscalización realizadas por los organismos rectores han fortalecido los controles del cumplimiento del Programa de la Vivienda por el sector estatal y el esfuerzo propio, numerosas grietas impiden el desarrollo exitoso del mismo, no se cumplen los planes, se continúa deteriorando el fondo habitacional y la población está insatisfecha.

La directora general de la Vivienda en el Ministerio de la Construcción (MICONS), Vivian Rodríguez Salazar explicó que el país cuenta con un fondo habitacional de 3 millones 811 mil 002 viviendas y un déficit que asciende a 883 mil 50 viviendas al cierre del 2016, incrementándose en 30 mil con respecto al año anterior.

En todos los territorios se acrecienta la pérdida de la capacidad habitacional, fundamentalmente por el deterioro del estado constructivo de los domicilios. Las provincias que tienen los peores indicadores son La Habana (206 mil 788 viviendas), Santiago de Cuba (103 mil 570), Holguín (147 mil 659) y Camagüey (71 mil 892).

“Trabajamos en una estrategia prevista para un plazo de 10 años, con el fin de lograr un desarrollo habitacional sustentable, con un enfoque territorial, partiendo de las estructuras locales, para detener el deterioro y disminuir el déficit de viviendas”, aseguró Vivian.

Compartió con los diputados un análisis del cumplimiento del plan de la vivienda para el 2017, de un plan de nueve mil 700 casas, se concluyeron 5 mil 722 viviendas, mil 607 pertenecen al sector estatal, 2 mil 027 a los subsidios, o sea el 35%, y 2 mil 088 a partir del esfuerzo propio a través de créditos y pagos en efectivo.

“Una de nuestras prioridades es la rehabilitación de viviendas, porque es lo que nos permite frenar aceleradamente el deterioro”, aseguró Rodríguez Salazar. Y más delante informó que, al cierre de 2016, los programas constructivos de rehabilitación no se cumplieron en su totalidad y que el más afectado fue el dirigido a remodelar las cuarterías con una ejecución de un 40 por ciento, “solo se rehabilitaron 99 de las 246 planificadas”, ejemplificó.

Entre las causas que inciden en este incumplimiento están la falta de mano de obra calificada en las empresas pertenecientes al Poder Popular, el débil proceso de organización de las obras y la poca participación de la población en el proceso constructivo.

Asimismo, los diputados corroboraron que este particular genera muchos planteamientos de la población, Jorge Acosta, de Santiago de Cuba dijo que en el caso de los edificios multifamiliares, son estructuras que tienen más de 40 años.

“Acumulan filtraciones, daños estructurales provocados por los indisciplinados que modifican los apartamentos sin asesoría. Cuando se impermeabilización sus cubiertas, todas la casas del alrededor se benefician y el descontrol incide directamente en la calidad de la rehabilitación”, comentó Acosta.

Al día de hoy, la rehabilitación integral de edificios multifamiliares (589 de 800 planificados) está a un 74 por ciento de ejecución, a un 91% en la impermeabilización de edificios (mil 438 de mil 576 planificados) y un 95% en la sustitución de redes hidrosanitarias (996 de mil 47 planificados).

En el informe central, presentado por Lajes Choy, se identificó también como deficiencia en el programa de construcción y rehabilitación la mala planificación de los cronogramas de ejecución.

“La experiencia nos dice que la mayor cantidad de viviendas terminadas se concentra en el último trimestre del año, siempre se pone en crisis el cumplimiento, lo dejamos para el final y el resultado se aleja de la calidad que se requiere y no se aprovecha la fuerza de trabajo”, explicó el parlamentario cubano.


Foto: Roberto Ruiz.

¿Por qué no cumplimos lo indicado?, factores identificados:

  • Retraso en el cumplimiento de los cronogramas de ejecución para la construcción de viviendas por meses.
  • Incumplimiento de las productividades tecnológicas por sistemas constructivos por mala organización de las obras, que provocan un mayor empleo de la fuerza de trabajo y dilatan el cumplimiento de sus cronogramas de terminación.
  • Mala planificación de los cronogramas de ejecución, concentrando la mayor cantidad de viviendas a terminar en el último trimestre del año, lo que conspira en contra de la calidad y el aprovechamiento de la fuerza de trabajo.
  • Retraso en la ejecución de las urbanizaciones que impiden la habitabilidad de las viviendas, imposibilitando poner en explotación la inversión.
  • Debilidad del proceso inversionista, que conspira contra el control eficiente del cumplimiento del plan de viviendas.
  • Bajo aprovechamiento de las potencialidades de los centros universitarios, con destino al desarrollo de los programas de la vivienda.
  • Deficiente control de la calidad durante el proceso constructivo de las viviendas.
  • Éxodo de fuerza de trabajo calificada de las instituciones estatales hacia el sector no estatal.

Los subsidios, una prioridad que no concientizamos


Un sendero complicado. Infografía: Cinthya García/ Cubadebate.

Desde la puesta en vigor el 15 de enero del 2012 del Reglamento para el otorgamiento de subsidios a personas naturales para realizar acciones constructivas en su vivienda, se han radicado 257 mil 794 expedientes, de los cuales el 61 por ciento (157 mil 519) es para construir y rehabilitar domicilios, de los 107 mil 981 aprobados para este año, solo se han ejecutado 56 mil 235.

Desde 2012 hasta 2016, el Estado cubano ha depositado 3 mil 862 millones 192 mil 900 pesos en la cuenta de los subsidios, de ello se han utilizado 2 mil 743 millones 438 mil 900 pesos, el 29% se ha quedado sin ejecutar.

La falta de orientación oportuna a la población, problemas de organización, funcionamiento y la violación de los términos han inmovilizado un financiamiento de mil 118 millones 754 mil pesos, capital destinado a beneficiar a las familias más necesitadas.

En el debate, los parlamentarios coincidieron que persisten ten dificultades con la selección y preparación de los cuadros que dirigen las direcciones municipales de la vivienda y que el déficit de fuerza de trabajo calificada no solo perjudica el cumplimiento del plan, sino la eficiencia de las inversiones y la calidad de las viviendas que hoy se construyen, lo que hipoteca el futuro inmobiliario del país.

Las personas subsidiadas afrontan inconvenientes en cuanto al abastecimiento y la transportación de los materiales. El diputado Rafael López solicitó que los gobiernos locales trataran de buscar una alternativa para que los beneficiarios pudieran “transportar los recursos hasta la puerta de su casa, porque los particulares cobran demasiado y el pueblo no puede quedar desprotegido”.

Precisamente para proteger a los favorecidos con este programa, los diputados recomendaron al Ministerio de Comercio Interior destinar, en cada municipio, una tienda de materiales de la construcción solo para subsidiados.

De los trámites y el esfuerzo propio

En relación a los procedimientos y trámites, Magalis Rivero Ramírez, directora de inversiones del Instituto de Planificación Física, explicó que en el cierre de 2016 fueron procesados 494 mil 625 trámites, de los cuales se resolvieron 454 mil 115, que significa un 92%.

Las principales insuficiencias identificadas en este sentido son la morosidad en las respuestas, fundamentalmente en la realización de los dictámenes técnicos y las regulaciones urbanísticas, la falta de organización en las oficinas destinadas a este fin, así como que se violan los términos para la inscripción en el Registro de la Propiedad de terrenos destinados a la construcción por esfuerzo propio.

Los funcionarios de la Vivienda, el MICONS e IPF presentes en el debate insistieron en que mejorar el fondo habitacional cubano es una tarea esencial para el Estado cubano, pero que necesita del apoyo de toda la ciudadanía, porque las autoridades gubernamentales no pueden solucionarlo si el pueblo no se suma y contribuye.

Hay que incrementar las posibilidades locales de producción de materiales, para que así se acrecienten las capacidades constructivas de la población. Pero “hay que disminuir los costos de los productos, porque en comparación con nuestro poder adquisitivo esos materiales está caros. Solo así la población podrá poner las manos en las obras y tener una vivienda digna en un periodo de 10 años o menor”, aseveró el diputado Jorge Acosta.


Foto: Roberto Ruiz.

En video, detalles del debate en el Parlamento

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