jueves, 10 de agosto de 2017

¿Freno o beneficio para los negocios privados en Cuba?

Aunque las medidas recientes crearon inquietud sobre el futuro del trabajo por cuenta propia, la intención declarada y evidente del gobierno apunta a una reordenamiento muy oportuno para mejorar los espacios de actuación de estos nuevos actores en la economía cubana.



El consenso nacional, incluido el punto de vista oficial, reconoce el valor de las opciones económicas, comerciales y laborales ofrecidas por el trabajo por cuenta propia.Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La decisión del gobierno cubano de detener el otorgamiento de nuevas autorizaciones en un grupo de labores por cuenta propia desató de inmediato comentarios sobre un posible retroceso en una de las transformaciones de más impacto social en la reforma económica del país. De poco sirvió que las autoridades aclararan que se trata solo de una parada temporal, hasta tanto se reordenen esas actividades y se establezca un mejor control de las mismas.

El temor se incuba en algún ajuste que a finales de los años 90 enfrió los espacios del trabajo por cuenta propia, después de abrir el gobierno esa puerta a principios de la misma década. Esta vez, sin embargo, no creo que implique para nada renuncias a una fórmula que continúa avalada en documentos programáticos del proceso de transformaciones, como la Conceptualización del modelo de desarrollo económico y social, de reciente aprobación.

La estrategia oficial de cambios defiende, incluso, una escala más audaz en el desarrollo de la actividad económica no estatal, como la apertura a medianas, pequeñas y microempresas privadas, junto con los trabajadores por cuenta propia y las cooperativas.

Además de introducir alivios y francas mejorías en servicios a la población, públicamente agradecidos, el trabajo por cuenta propia ha actuado como válvula de escape para la política de empleo, en momentos en que las empresas estatales avanzan hacia cambios de filosofía que implican reducciones de plantillas. En lugar de desaparecer, esta perspectiva de perfeccionamiento empresarial apunta a acentuarse con políticas salariales recién incorporadas.

Parte de ese personal se ha desplazado hacia la actividad por cuenta propia, que absorbe 568.000 trabajadores, alrededor del 12 por ciento de la fuerza laboral del país.

Ajuste no implica retroceso

Con el actual entorno y el horizonte programado no parece racional esperar del gobierno un retroceso. Quizás las señales más evidentes las da la propia Resolución 22 de 2017 mediante la cual el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) detiene temporalmente el otorgamiento de nuevas autorizaciones para un grupo minoritario de estas actividades.

De las 181 actividades reconocidas por la ley, el gobierno dejará de entregar nuevas licencias en 27, “hasta que concluya el perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia”, y solo en cinco ha cancelado el otorgamiento de forma definitiva. Entre estas últimas se incluyen vendedor mayorista de productos agropecuarios, vendedor minorista de productos agropecuarios, carretillero o vendedor de productos agrícolas en forma ambulatoria, comprador vendedor de discos y operador de equipos de recreación.

Pero aún en estos casos, la Resolución 22 de 2017 del MTSS, publicada en la Gaceta Oficial de Cuba aclara que “los trabajadores que en la actualidad se encuentran autorizados a ejercer las actividades mencionadas (…) pueden continuar su realización”.

Como alivio y cortesía necesaria, esta norma incorpora una disposición transitoria que da luz verde para que las personas que habían emprendido trámites para obtener licencias en esas actividades, les den continuidad mediante las disposiciones legales vigentes en el momento en que las iniciaron.

Una mirada objetiva al ámbito del trabajo por cuenta propia, con insatisfacciones de la ciudadanía hacia la evolución de algunas actividades en particular, como los mencionados carretilleros, obligan a concordar en que necesita de un reordenamiento. La evolución del mercado agropecuario, incluido el fracaso estruendoso del intento de mercado mayorista en ese sector, justifica una revisión del funcionamiento como actividad.

La viceministra primera de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó Cabrera, dijo a la prensa que las modificaciones que comienzan a implementarse forman parte de un proceso sistemático de revisión y perfeccionamiento, de manera que ninguna actividad quede al margen de la legalidad.


Una interesante alianza entre privados, cooperativas y Estado viene con el nuevo paquete de medidas como acercamiento a la solución del mercado mayorista –combustibles, piezas y otros bienes- para los taxistas privados.Foto: Archivo_IPS

Experimento de mercado mayorista

La viceministra mencionó el uso de materias primas, materiales y equipos de procedencia ilícita entre los problemas detectados por una reciente evaluación del desempeño del trabajo por cuenta propia. La carencia de un mercado mayorista que garantice suministros a la actividad privada, reclamado por los cuentapropistas reiteradamente, continúa entre las raíces de ese mal.

El paquete de medidas adoptado en esta oportunidad incluye respuestas como acercamiento a esta deuda del proceso de Actualización del modelo. Los taxistas o porteadores privados, una de las actividades más conflictivas y con mayor número de licencias en el trabajo por cuenta propia, se beneficiarán con un ensayo que pudiera abrir un camino o fórmula para el abastecimiento a los cuentapropistas.

Fuentes del Ministerio de Transporte anunciaron el inicio de un experimento en La Habana para asociar a transportistas privados a rutas de servicio público. Los taxistas que decidan acogerse a este ensayo en la capital ofrecerán a la población precios más moderados, ajustados por tramos; como beneficios podrán adquirir el combustible a precios diferenciados y, según la disponibilidad de recursos del país, tendrán acceso al mercado mayorista para la compra de herramientas, partes, piezas de repuesto y accesorios, con un descuento del 20 por ciento del precio minorista.

En fechas recientes, los servicios de taxis privados desataron quejas de la población por alzas de precios que respondían, según los porteadores, a los altos precios del combustible. El Estado les ofrece ahora una alternativa que pudiera ser beneficiosa para todas las partes. Como nuevo experimento confirma la búsqueda de alternativas por las autoridades para ordenar los negocios privados.

Vade retro burocracia

Otro ajuste elemental anunciado apunta a eliminar denominaciones en el trabajo por cuenta propia que ya resultaban ridículas por su exagerado nivel de especificidad: inconforme con la diferenciación entre barberos y peluqueras, más propia del pasado siglo, los controles gubernamentales distinguían tres variantes para un mismo oficio: peluquera, peluquera peinadora de trenzas y peluquero tradicional.

Con más coherencia, ahora el MTSS proponer agrupar todas esas variantes, además de maquillistas, manicuras, masajistas y barberos, en una sola actividad: servicios de belleza. Si una persona abre un salón de belleza no tendrá que sacar licencia para cada una de esas actividades, como ocurría hasta hoy, según reconoció la viceministra.

“A partir de la agrupación será posible agilizar y reducir los trámites administrativos, disminuir la documentación, y a su vez, ampliar el perfil de las actividades ofreciendo un servicio más integral”, dijo la viceministra Feitó Cabrera.

En otras actividades, también se anuncian ajustes para presentaciones más sencillas, con lógica de menor aliento burocrático, por ejemplo para los restaurantes, cafeterías y bares privados.


Los polémicos carretilleros de productos agropecuarios integra el grupo de solo cinco actividades, de 181 en vigor actualmente, en que el gobierno decidió cancelar el otorgamiento de nuevas licencias.Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Inserción armónica

El paquete busca igualmente ajuste en materia de política tributaria por el incumplimiento de obligaciones tributarias y la subdeclaración de ingresos, dijo Feitó Cabrera.

Este reciente paso gubernamental apunta a una inserción más armónica de los nuevos actores privados en el modelo económico cubano, desde el momento en que proponen corregir “deficiencias en la contratación económica para la prestación de servicios u oferta de productos entre personas jurídicas y personas naturales”, entre otras fallas mencionadas por la funcionaria del Ministerio de Trabajo.

En buena ley, cualquier aspiración de reordenamiento es tan válida como cierta es la amenaza de deformaciones y fracasos que pende permanentemente sobre cualquier actividad económica o social. Los responsables de conducirla deben vigilar las evoluciones del entorno y las fallas que se suscitan, a fin de reorientar el tiro a tiempo y aprovechar mejor las nuevas oportunidades que aparezcan en el escenario.

Por su carácter relativamente novedoso en el modelo económico socialista cubano, la actividad privada merece y necesita de atención duplicada, es la mejor prueba de que las autoridades quieren mantenerla como opción de gestión y propiedad. (2017).

No hay comentarios:

Publicar un comentario