sábado, 7 de enero de 2017

Cinco negocios en peligro de extinción por el avance tecnológico


Mientras las nuevas tecnologías penetran los mercados establecidos, el funcionamiento de estos inevitablemente debe cambiar, dejando a un lado a muchos de los que no lograrán adaptarse. Financial Times recopiló una lista de cinco industrias de las más amenazadas. Empresas como Uber y Lyft ya desafían el negocio de los taxistas mientras el servicio Airbnb planteó una alternativa viable a los hoteles tradicionales. En un período de 5-10 años muchos otros sectores de la economía vivirán importantes cambios en su modo de funcionar, advierte Financial Times al enumerar ciertos negocios que serán potencialmente afectados.

Agencias de viajes

Las plataformas turísticas en línea amenazan a las agencias de viajes debido a que más gente planea sus viajes por su propia cuenta a través de la web. En un futuro próximo, las empresas turísticas deberán transformarse de operadores de viajes a tenientes de hoteles y cruceros de lujo. Otra opción sería ofrecer más servicios únicos, como viajes de luna de miel o turismo de familia. La cantidad de agencias turísticas 'clásicas' ira disminuyendo, y "solo los verdaderos expertos de la industria sobrevivirán", cita el artículo a uno de los investigadores del tema.

Fabricantes de pequeñas piezas y componentes

La impresión 3D rematará a los pequeños productores y distribuidores de componentes de menor tamaño debido a la popularización de esta técnica para la rápida creación de las partes necesarias. El auge de la impresión 3D afectará cadenas logísticas enteras, permitiendo a muchas empresas imprimir los detalles necesarios en vez de comprarlos en algún lado y llevarlos a donde sea necesario. Incluso hoy en día es posible imprimir hasta equipos electrónicos sofisticados, lo que revolucionará la forma en que se desarrollan y se producen los productos electrónicos en el mundo.

Empresas de seguros de automóviles

Los coches autopilotados disminuirán los ingresos de las empresas de seguros al reducir la cantidad de accidentes de tráfico. El avance de los sistemas de autopilotaje de los coches resultará en menos carros en las calles, menos averías y más eficacia en la organización del tráfico. Para las empresas de seguros, esto será una pesadilla económica. Una opción de respuesta sería elaborar otros tipos de seguros —por ejemplo, seguro contra un fallo del algoritmo de autopilotaje—, pero en cualquier caso, este cambio afectará a la industria establecida.

Consejeros financieros

Los algoritmos de inversión echarán del mercado a los consejeros financieros por ofrecer una alternativa barata en comparación con los analistas tradicionales. Estos algoritmos —'consejeros-robot'— son capaces de manejar una cartera de valores, invertir dinero según las exigencias del cliente y optimizar la carga de impuestos. Así, los consejeros financieros poco a poco pierden la batalla ante las empresas tecnológicas, que ofrecen un producto competitivo, accesible y disponible en línea.

Talleres de reparación de automóviles

La popularización de los coches eléctricos asestará un golpe a la industria de reparación debido a que sus motores son casi imposibles de quebrar. Los carros eléctricos a menudo son elogiados por su mecanismo ecológico, pero un gran parte de su ventaja proviene también de que es poco probable que su motor se quiebre, dado que no casi no contiene partes que se mueven, además de las ruedas. Para los talleres de reparación, es una mala noticia, ya que el mantenimiento de los motores de combustión interna siempre ha sido de los servicios más lucrativos de la industria. Por si fuera poco, los conocimientos necesarios para mantener los motores eléctricos son muy diferentes a los motores convencionales, así que los especialistas deberán adaptarse o cambiar de empleo.

Suiza pone fin a su secreto bancario


El año 2017 es especialmente relevante para un país como Suiza pues entra en vigor la convención internacional sobre el intercambio automático de información, es decir, el punto y final del denominado secreto bancario que ha caracterizado al país helvético.

Con la ayuda de nuevas normas mundiales para el intercambio automático de información, la evasión fiscal transfronteriza es un objetivo a prevenir por los diferentes Estados. La normativa establece un acuerdo mutuo para intercambiar información sobre cuentas financieras entre los países que lo firman. Además de Suiza, cerca de 100 países, incluidos todos los principales centros financieros, han adoptado esta normativa.

Esta convención implica que Suiza ha logrado alcanzar las exigencias globales en materias de impuestos. Con ello se conseguirá la información financiera relativa las cuentas bancarias de determinados países en Suiza serán compartidos anualmente. Por ello, Suiza comenzará a agrupar estos datos a partir de este año y empezar a compartirlos con algunos países a partir del año 2018.

¿Por qué Suiza decide deshacerse de su secreto bancario?

A muchos les sorprenderá que desde Suiza exista una predisposición a erradicar su secreto bancario. La razón no es otra que evitar la pérdida de condición de centro financiero mundial, por lo que en el año 2014 Suiza firmó la convención y seguidamente en el año 2015 el acuerdo fue aprobado por el parlamento y ratificado en el año pasado.

Con anterioridad, Suiza únicamente facilitaba la información bancaria si otro país lo solicitaba previamente en el que la relación bilateral se establecía mediante un acuerdo para evitar la doble imposición.

Incluso en aquel momento el hecho de compartir información bancaria no quedará plenamente garantizada para la cooperación. Pues el país solicitante debería presentar diversas pruebas en materia de evasión de impuestos por parte de personas perfectamente identificables y no basarse en simples sospechas.

Entre otras dificultades para la cooperación serán si existía alguna evidencia de información robada o conseguidas de manera ilícita. Éste era el supuesto que salpicó a la entidad HSBC con los denominados "Swiss Leaks" en el que Suiza se negó a cualquier tipo de cooperación para afrontar las revelaciones de los documentos.

¿Cuáles son los efectos prácticos de la nueva normativa?

Aquellos países que han firmado el acuerdo con Suiza no necesitarán un entramado burocrático por el que solicitan información sobre cuentas bancarias suizas de sus respectivos ciudadanos. Todos aquellos datos que tengan que ver con las cuentas bancarias se entregarán de manera automática una vez cada año para que los estados implementen mayores esfuerzos en perseguir el fraude fiscal.

A pesar de ello, esta información no puede hacerse pública sino que será interna de cada uno de los países. Los países beneficiarios de este acuerdo incluye en gran parte de los países europeos y otros países de economías desarrolladas o Italia, Japón, Canadá y Corea del Sur. Aquellos países en vías de desarrollo es como pueden ser india, Brasil, México, Argentina y Sudáfrica se anulará secreto bancario dentro de un año

Y es que en muchos países pobres no se desconoce la el acceso a la información bancaria pues no reúnen las condiciones de intercambio necesarias en materia de información lo que implica una capacidad de reunir y compartir aquella información sobre los activos financieros de los ciudadanos suizos que residen en el propio país y una garantía adicional de que aquella información proporcionada por Suiza sólo será utilizada con una finalidad puramente fiscal, manteniendo la confidencialidad.

Historia del secreto bancario

El secreto bancario ha sido no de los pilares básicos para una economía abierta como es Suiza pues el secreto bancario le llevaba a atraer grandes sumas de capital. Y es que en la primera parte del siglo XX nos encontramos con que los bancos suizos eran incapaces de competir con los grandes centros bancarios como la Londres, París o Berlín.

En este contexto, las entidades suizas se dieron a conocer como paraísos fiscales y vendían su capacidad para ayudar a evadir impuestos locales en Francia. Con la Primera Guerra Mundial se reforzó la tradición magnética de Suiza para la atracción de capital ya que se consideraron un refugio natural del entorno bélico.

En 1932 Francia se apoderó de los registros de las oficinas bancarias suizas en París, lo que revelaba unas enormes cantidades de francos escondidos en el otro lado de la frontera. Por ello para salvaguardar la capacidad de ocultar el dinero independientemente de la puerta, Suiza impulsó la ley de estricto secreto bancario.

Del mismo modo, en Alemania, se aprobó una ley que hizo mantener el capital extranjero (en bancos suizos) como un delito castigado hasta la pena de muerte. De hecho, varios delincuentes estaban siendo ejecutados por Alemania, debido a que los bancos suizos eran objeto en el radar de la Gestapo e incluso, los judíos también fueron perseguidos por una supuesta "evasión fiscal".

Pero Suiza no se iba a desviar de su larga tradición de neutralidad (proclamada en 1815), sobre la no injerencia y la independencia, valores que mantiene firmemente a lo largo de las dos guerras mundiales.

Por ello, la ley del secreto bancario en el año 1934 se estableció para proteger a la banca suiza afectada por la Depresión lo que ayudó a mantener una banca competitiva frente a otros competidores externos como podían ser Francia y Alemania que intentaban detener los movimientos de capitales a Suiza para poner fin a la evasión de impuestos en sus propios países.

En 1984, Suiza celebró un referéndum para una enmienda constitucional, que pretendía abrir registros bancarios a las autoridades fiscales. Pero fue derrotado con un abrumador 73% de los participantes que votaron a favor del secreto bancario.

La era de las falsas políticas

Trump se va a dedicar a intervenciones llamativas pero triviales que ocultan sus verdaderos programas


El jueves, haciendo cálculos aproximados, 75.000 estadounidenses perdieron su empleo. Algunos de esos trabajadores encontrarán nuevas ocupaciones, pero muchos acabarán ganando menos, y otros seguirán en paro durante meses, o años.

Si les suena horrible, y se están preguntando qué catástrofe económica acaba de suceder, la respuesta es, ninguna. De hecho, estoy suponiendo sin más que el jueves fue un día normal para el mercado de trabajo.

Al fin y al cabo, la economía estadounidense es enorme y da empleo a 145 millones de personas. Además no para de cambiar: industrias y empresas ascienden y caen, y siempre hay perdedores y ganadores. El resultado es una "rotación" constante, con muchos empleos que desaparecen y muchos más que se crean nuevos. De media, al mes, hay 1,5 millones de bajas laborales "involuntarias" (lo opuesto a las renuncias voluntarias), o 75.000 por día laborable. De ahí mi cifra.

¿Por qué les cuento esto? Para resaltar la diferencia entre la política económica real y la falsa política que últimamente está recibiendo un exceso de atención en los medios informativos.

La política real, en un país tan grande y rico como Estados Unidos, implica grandes cantidades de dinero y afecta a grandes porciones de la economía. Derogar la Ley de Atención Sanitaria Asequible, una medida que arrebataría cientos de miles de millones en prestaciones de seguro de salud a familias de renta media y baja, y causaría la pérdida de cobertura médica para unos 30 millones de personas, entraría ciertamente en esta categoría.

Piensen, en cambio, en la noticia que dominó varios ciclos informativos hace unas semanas: la intervención de Donald Trump para impedir que Carrier [una empresa de aire acondicionado] trasladase puestos de trabajo a México. Algunos informes afirman que se han salvado 800 puestos de trabajo; otros señalan que la empresa sencillamente sustituirá a los trabajadores por máquinas. Pero aun aceptando la interpretación más positiva, por cada trabajador cuyo puesto se salvó en esa operación, aproximadamente otros cien perdieron su empleo el mismo día.

En otras palabras, tal vez pareciese que Trump estaba haciendo algo esencial al intervenir en Carrier, pero no es así. Era falsa política: un espectáculo pensado para impresionar a los ignorantes, no para conseguir verdaderos resultados.

Lo mismo puede decirse de la tan cacareada decisión de Ford de crear 700 puestos de trabajo en Michigan, o ya puestos, la poco documentada denuncia de Trump contra General Motors por fabricar el modelo Cruze de Chevrolet en México (esa fábrica surte principalmente a mercados extranjeros, no a Estados Unidos).

¿Ha tenido el Gobierno entrante algo que ver con la decisión de Ford? ¿Puede la presión política cambiar la estrategia de General Motors? Apenas tiene importancia: la intervención caso a caso desde arriba nunca va a tener un impacto significativo en una economía de 19 billones de dólares. ¿Por qué entonces estas noticias centran tanto la atención de los medios?

El incentivo del Gobierno entrante para hacer falsa política es evidente: es el homólogo natural del falso populismo. Trump obtuvo un abrumador respaldo de votantes blancos de clase trabajadora, que lo creían de su lado. Pero su verdadera agenda política, aparte de la inminente guerra comercial, es típico republicanismo moderno: enormes reducciones de impuestos para los multimillonarios y salvajes recortes de programas públicos, incluidos los que son esenciales para muchos de los votantes de Trump.

¿Qué puede hacer Trump para continuar con el engaño? La respuesta es: intervenciones llamativas pero triviales que puedan manipularse y presentarse como salvamento de unos cuantos puestos de trabajo aquí y allá. Esencialmente, esto solo equivaldrá a un error de redondeo en un país gigantesco. Pero tal vez funcione como estrategia de relaciones públicas, al menos durante un tiempo.

Tengan en cuenta que las grandes multinacionales tienen todos los incentivos para seguir la corriente. Supongan que son consejeros delegados y quieren ganarse el favor del nuevo Gobierno. Una de las cosas que pueden hacer, por supuesto, es darle negocio a los hoteles y otras empresas del presidente. Pero también pueden ayudar a generar titulares favorables a Trump.

Mantener unos cuantos empleos en Estados Unidos durante un par de años es una forma bastante barata de contribuir a la campaña; pretender que el Gobierno les ha convencido para que creen unos cuantos puestos de trabajo que de todos modos habrían creado es más barato aún.

Aun así, nada de esto funcionaría sin la complicidad de los medios de comunicación. Y no hablo de "noticias falsas", que se están convirtiendo de por sí en un gran problema; hablo de la información de medios informativos respetables y convencionales.

Lo siento, amigos, pero los titulares que repiten las afirmaciones de Trump sobre los puestos de trabajo que ha salvado sin transmitir la falsedad básica de esas afirmaciones son una traición al periodismo. Esto es cierto aunque, como a menudo ocurre, al final los artículos, en los últimos párrafos, acaben desenmascarando el bombo publicitario: muchos, sino la mayoría de los lectores, tomarán el titular como una corroboración de la afirmación.

Y es todavía peor si los titulares inspirados por la falsa política desplazan la información sobre la política real.

Supongo que es posible que la falsa política acabe produciendo una reacción de los medios, que las organizaciones periodísticas acaben tratando ardides como el episodio de Carrier con el ridículo que merecen. Pero nada de lo que hemos visto hasta el momento anima al optimismo.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.