viernes, 10 de febrero de 2017

Empresa Estatal Socialista: ¿En qué se ha avanzado y qué falta? (Parte IV)


Meisi Bolaños, viceministra de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Meisi Bolaños, viceministra de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Como cuarta parte y final de la serie de artículos sobre la Empresa Estatal Socialista y la implementación de la Resolución 6Cubadebate conversa con representantes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
En días anteriores publicamos opiniones recogidas en varias provincias del país, las experiencias de los obreros y empresarios de un grupo de entidades habaneras y, debido al interés suscitado en nuestros lectores, resaltamos el criterio de algunos foristas en el debate realizado en los comentarios.
Con los temas señalados en las empresas y por los internautas, que enviaron a nuestro sitio casi 400 comentarios en total, estructuramos este trabajo que revela las valoraciones de los organismos.
Primero recordamos que la Resolución 6 se implementó en marzo de 2016 en sustitución de la 17, que estuvo en vigor durante solo dos años.
Aunque restan muchos aspectos por perfeccionar, la medida representó un nuevo impulso para la Empresa Estatal Socialista, modelo de gestión clave en el desarrollo de Cuba, a tal punto que aporta nueve de cada 10 pesos que van al presupuesto estatal.
“Creo que debemos destacar que en el sistema de ingresos de nuestro país, es decir, todos los ingresos que se captan a favor del Estado, el 90 por ciento está garantizado por las empresas estatales. Son las mayores generadoras de riquezas en el país como modelo de gestión económica y aportadoras al presupuesto del Estado”, explica Vladimir Regueiro, director de Ingresos en el Ministerio de Finanzas y Precios.
Con esos recursos es que el Estado cubano puede garantizar el acceso gratuito a los sistemas de educación y salud, así como subvencionar otros sectores básicos para el bienestar humano.
“Es muy importante que el trabajador conozca el costo que tiene para el país poder mantener servicios básicos que la población recibe a muy bajo costo o de manera gratuita”, dice la viceministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, quien agrega: “tiene que haber una riqueza creada, para que la empresa pueda darle al pueblo y al estado, lo que necesitan de ella y además pagarle un resultado al trabajador“.
Ahí está el reto, ingresar al presupuesto lo necesario para impulsar el desarrollo de Cuba sin renunciar a nuestro sistema que garantiza servicios básicos de calidad a todos y además aumentar los salarios, que son proporcionales a la productividad.
Puede que no se perciba tanto por el bajo valor adquisitivo de la moneda nacional, pero el salario medio en el sector empresarial ha aumentado 318 pesos en tres años. En 2013 era de 506 pesos, al finalizar el 2015 había aumentado hasta 743 y a mediados del 2016 llegó a los 824.
Tampoco podemos esperar que el salario se multiplique por varias veces porque tiene que ir acompañado de los resultados de la macroeconomía y no puede provocar desequilibrio. Pero a la vez que se estimula el desempeño productivo, también va a crecer el salario”, comenta Guillermo Sarmiento, director de Organización del Trabajo y los Salarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
La Resolución 6 demostró ser notablemente superior a la 17, aunque -repetimos- quedan elementos por mejorar como ya vimos en entregas pasadas de esta serie. “Los criterios que han aflorado en los colectivos perciben a la 6 como una norma que ha favorecido los niveles de actividad, los indicadores de eficiencia y el salario”, afirma Abel Rivero, quien al momento de entrevistarlo se desempeñaba como Jefe del Departamento de Empleo y Salario de la Dirección Nacional de la CTC.
Mientras que la miembro del Secretariado Nacional de la CTC, Milagros de la Caridad Pérez Caballero asevera a propósito de los resultados de los debates en sindicatos de toda Cuba: “el movimiento sindical reconoce que la Resolución 6 es mucho más revolucionaria que su antecesora. Esta norma contiene el 68 por ciento de los elementos que aportó el movimiento sindical durante los análisis que se hizo sobre la 17″.
Al valorar los cambios que se han introducido en estas normas que regulan el modelo de gestión empresarial, Abel Rivero retrocede pocos años atrás y recuerda que se ha avanzado de manera acelerada desde la Resolución 9 implementada en el 2008 a la 17 en el 2014 y la 6 el pasado curso. “De la 9 a la 6 ha habido una notable evolución en tan solo seis años”, concluye.
¿En qué se ha avanzado? La productividad y por ende el salario han experimentado un considerable ascenso. A finales del pasado año solo existían 91 empresas (de casi dos mil) que pagaban sin respaldo productivo, 15 menos que en 2015. Esto supuso 43 millones de pesos menos que se pagaron sin estar respaldados por la propia producción de cada empresa, según datos informados por el MTSS y respaldados por la CTC.
Además el trabajador está protegido por el salario escala, o sea aunque su centro incumpla cobra lo estimado según la función que desempeñe y cada Unidad Empresarial de Base (UEB) que alcance sus metas puede distribuir y deducir salario aunque la empresa a la que pertenezca tenga pérdidas.
Hoy las empresas aportan un porcentaje menor de sus riquezas generadas al presupuesto del Estado, lo que les permite invertir más en investigaciones, capacitación, infraestructura y salarios.
También los empresarios tienen más autonomía, aunque sea necesario seguir aumentándola.
No obstante, como sentencia Caridad Pérez “la incapacidad del salario nos toca a todos” y “todavía hay que ser profundizando en la implementación de la Resolución 6”. 
Se trata de mecanismos reguladores muy jóvenes que se han enriquecido de sus propios errores y seguirán sumidos en un proceso constante de renovación.
Sin más, los criterios de los ministerios y el sindicato sobre temas centrales que ya reflejamos en trabajos anteriores.

Facultades de la Empresa Estatal Socialista

Vladimir Regueiro, director de Ingresos en el Ministerio de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Vladimir Regueiro, director de Ingresos en el Ministerio de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Meisi Bolaños (viceministra de Finanzas y Precios): Las facultades tienen que ir engranadas con los intereses sociales y generales del país. Por encima del interés empresarial, está el de todo el país. Además, esto debe ser un proceso paulatino, como se ha dicho por la máxima dirección del país “sin prisa, pero sin pausa”. No puede haber grandes saltos, porque no nos permitiría visualizar los impactos, adoptar medidas que puedan palear un resultado negativo o no esperado. El uso o el otorgamiento de esas facultades pasa por cosas que hay que experimentar. Tenemos que conocer más cómo usar mejor las facultades que ya se han otorgado en pos del desarrollo de la empresa y del país.
Vladimir Regueiro (director de Ingresos del MFP): El país ha adoptado un grupo de medidas en función de que la empresa estatal tenga más autonomía financiera, sus aportes al presupuesto sean menor y se pueda disponer de esos recursos que se quedan en la empresa para la estimulación por la eficiencia empresarial, gastos para investigación y desarrollo, financiamiento de procesos inversionistas, capacitación de sus propios trabajadores, entre otros aspectos.
Guillermo Sarmiento (director de Organización del Trabajo y los Salarios del MTSS): Las facultades hay que aplicarlas en las justa medida. Las que se dieron no se pueden dejar arrebatar y las que no, no se pueden ejercer. Las facultades que se han otorgados no son pocas. Antes de otorgar más, hay que consolidar las que tenemos, “avanzar milímetro a milímetro” como dijo el General de Ejército Raúl Castro Ruz. Seguirán más, pero consolidemos estas.
Abel Rivero (ex Jefe del Departamento de Empleo y Salario de la Dirección Nacional de la CTC): La participación en la toma de decisiones es un elemento que como representantes de los trabajadores destacamos. Esta es una tarea en la que hemos avanzado, pero a nivel de empresa todavía no está ni medianamente cumplida.

Salarios

Guillermo Sarmiento, director de Organización del Trabajo y los Salarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.
Guillermo Sarmiento, director de Organización del Trabajo y los Salarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.
Guillermo Sarmiento (MTSS): Lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos hablando de cómo se distribuyen las riquezas vinculadas al salario de los trabajadores en la Empresa Estatal Socialista.
Un principio importante en la distribución de la riqueza es que lo primero es crearla. Debes distribuirla en función del rendimiento individual y colectivo, el salario va a lo individual y la distribución de utilidades a lo colectivo.
No se puede separar el sistema empresarial de los indicadores macroeconómicos. La productividad del trabajo no puede crecer menos que el salario, debe ser a la inversa. Tampoco se pueden generar procesos inflacionarios.
Lo óptimo es que todos en el sistema empresarial vayan a la forma de pago por rendimiento, para aumentar la productividad, pero pueden existir algunos elementos que no lo permitan. Eso lo pueden decidir las OSDE (Organización Superior de Dirección Empresarial) o los directores y los consejos de dirección, en dependencia de las facultades asignadas.
Otro elemento importante es el límite que se estableció para el director de la empresa, que es 2,5 del salario medio como máximo y el resto de los directivos hasta 2. Esto garantiza que no exista desproporción en la distribución.
También es clave la protección por el incumplimiento de indicadores directivos. Anteriormente, el salario que se aplicaba cuando se incumplían estos indicadores era el mínimo del país que es 225, ahora se aplica el salario escala que corresponde con la complejidad de cada puesto de trabajo.
Además, si asociado a factores externos, como problemas con la materia prima o afectaciones con el financiamiento, no por ineficiencias, sino por causas ajenas a la entidad provenientes del entorno económico nacional e internacional y que sean reversibles en el año, se puede decidir no afectar el salario de las personas y pagar por rendimiento aunque no se haya cumplido el plan del mes.
Meisi Bolaños (MFP): Es muy importante que el trabajador conozca el costo que tiene para el país el poder mantener servicios básicos que la población recibe a muy bajo costo o de manera gratuita.
Tiene que haber una riqueza creada, para que la empresa pueda darle al pueblo y al estado, lo que necesitan de ella y además pagarle un resultado al trabajador. Si el resultado no es bueno, es obvio que no puedes tener el mismo nivel de ingreso. Para aumentar el salario tiene que haber un respaldo de bienes para que no se cree un proceso inflacionario.
Caridad Pérez (Miembro del Secretariado Nacional de la CTC): Todas las resoluciones tributan no solamente a incrementar el salario de los trabajadores, sino que la esencia está en el incremento de las riquezas creadas. Esa es una combinación que no ha sido bien interpretada por cuadros administrativos, sindicales y trabajadores.
Solamente en el país hay unas 91 empresas que pagan sin respaldo productivo, 15 menos que en 2015 y 43 millones de pesos menos que en ese año. Las cosas aún no están en el rango que se quiere, pero paulatinamente han ido mejorando y debe ser un tema de análisis permanente.

El Plan

Milagro de la Caridad Pérez Caballero, miembro del Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Milagro de la Caridad Pérez Caballero, miembro del Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Guillermo Sarmiento (MTSS): La cadena inicia desde el Ministerio de Economía y Planificación (MEP) que aprueba el Plan y lo emite a una OSDE, luego esa OSDE a una empresa y la empresa a una UEB. Por lo tanto es válido que esa empresa tome decisiones en el entorno de sus UEB y para eso no tiene que pedirle permiso a nadie. Es válido que si no está en la solución de la empresa puede pedir modificación a la OSDE, que en el marco de sus facultades de análisis y manejo en el plan toma decisiones vinculadas a las empresas. Lo que no se pueden aprobar modificaciones que violen lo que se emitió desde el MEP, cada uno tiene que respetar esa jerarquía. Solo cuestiones muy excepcionales pueden modificar el plan.
Además, para modificar el plan habría que tener en cuenta los documentos normativos que establecen cuáles son los procesos del plan. Los indicadores que se emitieron centralmente, esos no pueden tener modificación total porque engranan con los equilibrios macroeconómicos de Cuba.
Abel Rivero (CTC): Hay que darle la posibilidad real a los trabajadores para que puedan participar en la conformación de su plan. Hay que tomar en cuenta el criterio de la gente para conformar un plan que verdaderamente salga desde la base y llegue hasta la superestructura. No que sea simplemente un plan informativo en la Asamblea. Los trabajadores tienen que participar en la conformación del plan, así como en su ejecución y control. Y de ahí salen los indicadores de empleo y salario. Por eso es que la 6 es todavía mucho más revolucionaria y contó con un proceso de presentación a los trabajadores del plan de la economía de 2015 y 2016, que fue muy rico en asuntos que salieron desde los trabajadores.
El plan es un proceso que hay que seguir de cerca. Si los trabajadores son dueños de los medios fundamentales de producción, se les debe rendir cuenta de la gestión económica y el comportamiento de todos los indicadores de la empresa.
Hay un grupo importante de empresas que han cumplimentado el plan de utilidades de todo el año al cierre del semestre, eso da cuenta de los inadecuados procesos en la elaboración del plan de la economía y da cuenta de con qué nivel de reserva se montan los planes de la economía en nuestro país, donde hay procesos decisorios erróneos hasta el máximo nivel, donde tenemos implicaciones todos.
Por eso el llamamiento del primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la Asamblea Nacional del Poder Popular en el mes de junio para poner sobre la mesa toda la reserva de eficiencia. Eso será lo único que mitigará que el salario no pierda más la capacidad de compra que tiene.
Descargue en PDF (367 KB): La Resolución No. 6
Meisi Bolaños, viceministra de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Meisi Bolaños, viceministra de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Abel Rivero, al momento de la entrevista era Jefe del Departamento de Empleo y Salario de la Dirección Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Abel Rivero, al momento de la entrevista era Jefe del Departamento de Empleo y Salario de la Dirección Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Sector privado aspira a más porción del pastel turístico en Cuba


De acuerdo con especialistas, el turismo constituye el único sector del país con condiciones para reflotar la economía cubana.



Interior del Restaurante 1800, en la Plaza San Juan de Dios, en el centro histórico de la ciudad de Camagüey, en el centro de Cuba. El establecimiento es una muestra del creciente emprendimiento privado, que busca mayor participación en el boom de la demanda turística, que el sector estatal no logra atender. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

CAMAGÜEY, Cuba, feb 2017 (IPS) – Hasta la adoquinada Plaza de San Juan de Dios de la urbe de Camagüey, llegan cientos de visitantes internacionales cada día, dentro de la imparable oleada turística que inunda ciudades y pueblos de Cuba, activando nuevos destinos. 

“El 94 por ciento de nuestros clientes son turistas internacionales y 50 por ciento de ellos, estadounidenses”, indicó a IPS el hostelero Edel Izquierdo, que inauguró en 2012 el Restaurante 1800 en esa plaza colonial, la mejor conservada de Camagüey, a 534 kilómetros al este de La Habana y en el centro de esta isla caribeña.

Con 17 años de experiencia en el sector turístico estatal, Izquierdo decidió convertirse en emprendedor de la restauración, gracias a una propiedad familiar en una esquina de la soleada explanada, aunque el negocio ha estado cerrado entre octubre y este mes, por un especial control del gobierno de las llamadas actividades por cuenta propia, que le obligó a renovar todas las licencias necesarias.

Según especialistas, el turismo constituye el único sector del país con condiciones para reflotar la economía cubana, agobiada por una nueva recaída, gracias a un mercado en expansión, con más de cuatro millones de visitantes en 2016, y a su capacidad para captar con rapidez las divisas imprescindibles para paliar la crisis de liquidez.

Y la industria del ocio presenta una participación sin precedentes del sector privado, aunque falten estadísticas oficiales sobre su aporte real.

“A Camagüey le hacen falta restaurantes como este”, estimó el Izquierdo, que busca “satisfacer a un segmento de mercado existente” en esta ciudad que, como en otras de la provincia cubana, los servicios turísticos estatales no logran absorber el boom de visitantes iniciado en 2015 y se complementan con el creciente sector privado.

En las paredes amarrillas del 1800, cuelgan fotografías de las celebridades locales y extranjeras que lo han visitado, como el cantautor cubano Pablo Milanés o el cantante italiano Zucchero. En temporada alta, entre diciembre y abril, un equipo de 20 empleados atiende entre 100 y 150 clientes diarios, estimó Izquierdo.


Plaza del Carmen, en una de las restauradas zonas adoquinadas de la ciudad de Camagüey, en el centro de Cuba, que vive un auge turístico por la búsqueda de los visitantes extranjeros de destinos alternativos al sol y la playa. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Precisó que gran parte de ese flujo de clientes le llega mediante los seis contratos que mantiene con agencias de viaje estatales. “Tenemos capacidad para atender a muchas personas, muy buena ubicación y priorizamos el ‘marketing’ y la promoción a través de Internet, que funciona”, añadió.

El restaurador también colocó en cinco guías de referencia internacional al restaurante de comida internacional, cubana y típica de la tercera ciudad más importante del país.

“Ya el sector privado tiene clústeres (conglomerados locales) en el turismo, con casas de alquiler de habitaciones, paladares (restaurantes), cooperativas de construcción, taxistas, empresas que hacen muebles, productores agropecuarios, entre otros”, indicó a IPS el economista y académico estadounidense Richard S. Newfarmer, autor junto a Richard E. Feinberg de un estudio al respecto.

Con un análisis pormenorizado y recomendaciones para consolidar el sector, la investigación “Turismo en Cuba. En la ola hacia la prosperidad sostenible” fue presentada en enero tanto en La Habana como en la ciudad estadounidense de Miami.

Newfarmer destacó que en lugares como la emblemática villa de Trinidad, a 317 kilómetros de La Habana, “hay una ola de turistas y los hoteles estatales derivan a los clientes que no pueden atender a las casas privadas de alquiler”. “No hay competencia entre el sector privado y estatal, sino que se complementan”, resaltó.

Bendecida con un casco histórico único en conservación, la excelente playa de Ancón y el complejo montañoso de Guamuhaya, Trinidad es un destino capaz de satisfacer diversos intereses recreativos. Por ello, durante los 11 primeros meses de 2016 reportó un crecimiento del turismo internacional de más de 30 por ciento, respecto al mismo periodo del año precedente.


Paisaje del Valle de Viñales, un nuevo polo de atracción para el turismo internacional, en la occidental provincia de Pinar del Río, en Cuba. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Allí el sector privado es el más dinámico, según las autoridades locales, ya que el Estado opera 200 habitaciones mientras existen 2.593 más en viviendas particulares y 92 restaurantes, además de artesanos y transportistas, entre otros. De alguna forma, los 7.000 trabajadores no estatales del municipio centro-sureño se vinculan al turismo.

Ese panorama se repite en el pueblo montañoso de Viñales, en el extremo occidental, y en Baracoa, la primera ciudad fundada por la colonia española, en la porción oriental, por citar algunos ejemplos.

“Cuba está en un momento de inflexión, cuando se está abriendo a nuevos mercados del turismo como el estadounidense”, apuntó Newfarmer.

De los más de cuatro millones de visitantes del año pasado, la mayoría provino de América del Norte y Europa y solo Canadá aportó 30 por ciento del total. Pero el nuevo fenómeno son los turistas estadounidenses, que sumaron 284.937, un incremento de 74 por ciento respecto a 2015.

Detrás de este auge está el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington ese año, que se ha ido acompañado con la flexibilización de las licencias de viajes y los vuelos directos entre los dos países.

En su estudio, Newfarmer y Feinberg aconsejan que Cuba construya una política turística enfocada al desarrollo sostenible y social, en la que se contemple el panorama de recaída económica y se tracen estrategias para captar las inversiones millonarias necesarias para el crecimiento de la industria hasta 2030.

Entre otros, proponen elevar la calidad en los servicios, diversificar la oferta, más acceso a Internet, facilitar más la inversión extranjera, revisar la política fiscal, conectar al turismo con otros sectores para el crecimiento económico integral, dar mejoras al medio ambiente y el paisaje urbano, y promover la inversión privada.

“Es irrefutable que la empresa privada también cuenta con un papel significativo y dinámico en la industria turística”, sostiene la publicación.


Llegada a la bahía de La Habana del lujoso crucero Adonia, con más de 700 pasajeros, el primero procedente de Estados Unidos en más de 50 años en atracar en Cuba, en mayo de 2016. Los cruceros son un segmento del turismo con alto potencial para el país. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Cuba posee 65.000 habitaciones en hoteles estatales y con participación extranjera, además de más de otras 17.000 en viviendas particulares con licencia para rentar a extranjeros, según el Ministerio del Turismo. Las autoridades planifican contar con 104.000 habitaciones en 2030, además de nuevas opciones extra hoteleras.

Según cálculos de los autores a partir de cifras oficiales cubanas, el sector estatal absorbe 68,8 por ciento y el no estatal 31,2 por ciento de las recaudaciones del turismo internacional y nacional. A su juicio, este resultado refuta el argumento de que la eventual autorización del turismo estadounidense beneficiaría solo al Estado cubano.

En ese sentido, la investigación recomienda al gobierno, la industria y la sociedad civil de Estados Unidos que apoyen la actual reforma económica cubana, liberalicen el turismo estadounidense a la isla caribeña, eliminen el embargo económico y financiero vigente desde 1962, y promuevan prácticas de sostenibilidad.

En 2015, el turismo aportó 2.800 millones de dólares con la atención a 3,5 millones de visitantes internacionales, por lo que se estima que los ingresos pudieran rondar los 3.000 millones de dólares en 2016.

Newfarmer especificó que, por la limitada disponibilidad de datos, es una incógnita la participación privada real. “Calculamos un estimado estatal y privado, pero la cifra de este último pudiera ser mucho mayor”, indicó a IPS.

El ministerio del sector informó que perfecciona la metodología vigente para calcular los ingresos derivados de los visitantes hospedados en casas privadas, ya que estas reciben 25 por ciento de los turistas. Calificó esto de imprescindible para conocer el impacto del turismo en la economía nacional.

Recorridos por La Habana y a polos cercanos como Viñales, ofrece a turistas extranjeros de forma ilegal un chófer que dice llamarse Ormani. “Son los que mejor pagan y además me llevo las comisiones que dan las casas de renta y restaurantes particulares si les llevo clientes”, dijo a IPS.

“No saco licencia porque no quiero pagar impuestos. Me arriesgo hasta el día que me pare la policía”, indicó sobre la franja informal que también capta ingresos no contabilizados por el turismo. En ella operan, pese a los recios controles, personas en actividades ilícitas como proxenetismo y venta de habanos robados, entre otras.

Ciudadanos globales, huidores nacionales

Dani Rodrik is Professor of International Political Economy at Harvard University’s John F. Kennedy School of Government. He is the author of The Globalization Paradox: Democracy and the Future of the World Economyand, most recently, Economics Rules: The Rights and Wrongs of the Dismal Science.

CAMBRIDGE – El pasado mes de octubre, la primera ministra británica, Theresa May, sorprendió a muchos cuando desdeñó la idea de la ciudadanía global. “Si usted cree que es un ciudadano del mundo”, dijo, “usted es un ciudadano de ningún lugar”.

Su declaración fue recibida con escarnio y alarma en los medios financieros y entre los comentaristas liberales. “La forma más útil de ciudadanía en estos días”, un analista le sermoneó, “es una ciudadanía dedicada no sólo al bienestar de un distrito municipal en Berkshire, por ejemplo, sino una ciudadanía dedicada al planeta”. The Economist llamó a lo ocurrido un giro “iliberal”. Un académico la acusó de repudiar los valores de la Ilustración y advirtió que en su discurso se escuchaban “ecos de lo dicho en el año 1933”.

Yo sé cómo luce un “ciudadano global”: veo un espécimen perfecto cada vez que paso frente de un espejo. Yo crecí en un país, vivo en otro, y llevo los pasaportes de ambos. Escribo sobre economía global, y mi trabajo me lleva a lugares lejanos. Paso más tiempo viajando por otros países que en cualquier país que me reclame como su ciudadano.

La mayoría de mis colegas cercanos en el trabajo son igualmente nacidos en el extranjero. Devoro las noticias internacionales, mientras que mi periódico local permanece sin abrir la mayoría de las semanas. En los deportes, no tengo ni idea cómo les va a mis equipos locales, pero soy ultra fanático de un equipo de fútbol en el otro lado del Atlántico.

Y, no obstante, la declaración de May toca una fibra profunda. Contiene una verdad esencial – el desdeño que dice mucho acerca de cómo, nosotros, la élite financiera, política y tecnocrática del mundo, nos distanciamos de nuestros compatriotas y perdimos su confianza.

Comience primero revisando el verdadero significado de la palabra “ciudadano”. El Diccionario Oxford de inglés define la palabra como “una persona o sujeto legalmente reconocido de un Estado o de un territorio autónomo (Commonwealth)”. Por lo tanto, la ciudadanía supone una forma de gobierno establecida – “un Estado o un Commonwealth” – de los cuales una persona es miembro. Los países tienen tales formas de gobierno; el mundo no las tiene.

Los proponentes de la ciudadanía global reconocen rápidamente que no tienen un significado literal en mente. Ellos piensan en sentido figurado. Argumentan que las revoluciones tecnológicas en las comunicaciones y la globalización económica han reunido a ciudadanos de diferentes países. El mundo se ha encogido, y debemos actuar teniendo en cuenta las implicaciones globales. Y, además, todos tenemos identidades múltiples y superpuestas. La ciudadanía global no excluye – y no es necesario que excluya – las responsabilidades municipales o nacionales.

Hasta este punto, todo muy justo y muy bien dicho. Pero, ¿qué es lo que realmente hacen los ciudadanos globales?

La ciudadanía real implica interactuar y deliberar con otros ciudadanos en una comunidad política compartida. Significa que los responsables de la toma de decisiones deben rendir cuentas y participar en la política para dar forma a los resultados de las políticas públicas. En el proceso, mis ideas acerca de los fines y medios deseables se confrontan y se ponen a prueba frente a las ideas de mis conciudadanos.

Los ciudadanos globales no tienen derechos o responsabilidades similares. Nadie es responsable ante ellos, y no hay nadie ante quien deban justificar lo que ellos hacen. En el mejor de los casos, forman parte de comunidades de personas con pensamientos afines, quienes se encuentran en otros países. Sus contrapartes no son ciudadanos en todas partes, sino que se autodenominan “ciudadanos globales” en otros países.

Por supuesto, los ciudadanos globales tienen acceso a sus sistemas políticos nacionales para impulsar sus ideas. Pero, los representantes políticos son elegidos para promover los intereses de las personas que los eligieron para que desempeñen sus cargos. Los gobiernos nacionales están destinados a velar por los intereses nacionales, y en esto tienen toda la razón. Esto no excluye la posibilidad de que los ciudadanos que constituyen estos países puedan actuar con un interés propio más iluminado, tomando en cuenta las consecuencias que acarrean las medidas nacionales para otros en el exterior.

Pero, ¿qué sucede cuando el bienestar de los residentes locales entra en conflicto con el bienestar de los extranjeros – como ocurre a menudo? ¿No es el desprecio de sus compatriotas en tales situaciones lo que, precisamente, da a las llamadas élites cosmopolitas su mala fama?

Los ciudadanos globales temen que los intereses de los bienes comunes globales puedan verse perjudicados cuando cada gobierno persigue su propio interés estrecho. Ésta es ciertamente una preocupación con temas de bienes comunes que son verdaderamente globales, tales como el cambio climático o las pandemias. Pero, en la mayoría de las áreas económicas – impuestos, política comercial, estabilidad financiera, gestión fiscal y monetaria – lo que tiene sentido desde una perspectiva global también tiene sentido desde una perspectiva nacional. La economía enseña que los países deben mantener las fronteras económicas abiertas, regulaciones prudenciales sólidas y políticas de pleno empleo, no porque éstas sean buenas para otros países, sino porque sirven para ampliar el tamaño del pastel económico nacional.

Por supuesto, realmente sí ocurren fallas de políticas – por ejemplo, el proteccionismo – en todas estas áreas. Sin embargo, esto refleja una gobernanza nacional deficiente, no una falta de cosmopolitismo. Esto ocurre ya sea debido a la incapacidad que tienen las élites que formulan políticas en cuanto a convencer a los electores nacionales de los beneficios de la alternativa, u ocurre por su falta de voluntad para hacer ajustes con el fin de garantizar que realmente todos se beneficien.

Esconderse detrás del cosmopolitismo en tales instancias – cuando se impulsan acuerdos comerciales, por ejemplo – es un sustituto deficiente de ganar batallas de políticas por sus propios méritos. Y, devalúa la moneda del cosmopolitismo cuando verdaderamente la necesitamos, como por ejemplo en el caso de la lucha contra el calentamiento global.

Pocos se han explayado sobre el tema de la tensión entre nuestras diversas identidades – locales, nacionales, globales – como tan perspicazmente lo ha hecho el filósofo Kwame Anthony Appiah. En esta era de “desafíos planetarios e interconexión entre países”, él escribió en respuesta a la declaración de May: “nunca antes ha habido una mayor necesidad de tener un sentido de un destino humano compartido”. Es muy difícil estar en desacuerdo con esto.

No obstante, los cosmopolitas se encuentran a menudo en la situación del personaje de Los hermanos Karamazov de Fiodor Dostoievski quien descubre que cuanto más ama a la humanidad en general, menos ama a las personas en particular. Los ciudadanos globales deben tener cuidado de que sus altas y nobles metas no se conviertan en una excusa para huir de sus deberes para con sus compatriotas.

Tenemos que vivir en el mundo que tenemos, con todas sus divisiones políticas, y no en el mundo que desearíamos tener. La mejor manera de servir a los intereses globales es cumplir con nuestras responsabilidades dentro de las instituciones políticas que sí tienen importancia: estas son aquellas que sí existen.

Traducción del inglés: Rocío L. Barrientos.

Califican de fructífera reunión sobre petróleo y gas en Cuba

Creado el Jueves, 09 Febrero 2017 14:56 | Lino Luben Pérez


La Habana,  feb (ACN) La reunión cumbre Cuba Oil & Gas 2017 concluyó hoy, en esta capital, con fructíferas sesiones sobre posibilidades de inversiones extranjeras en la industria cubana de hidrocarburos, exploración y producción.

Han sido valiosas las rondas de intercambios de conocimientos, de aclaraciones acerca de las características de nuestro sector y de facilidades financieras y tributarias con el fin de atraer capital foráneo, declaró a la ACN el Máster en Ciencias Roberto Suárez Sotolongo, director adjunto de la Unión Cuba-Petróleo (CUPET).

Precisó que, aunque terminó el encuentro de dos días de duración en el Hotel Tryp Habana Libre, las negociaciones continuarán en la medida en que sean concertados proyectos conjuntos para explorar, producir, refinar, operar y comercializar petróleo y sus derivados de la Isla. 

En el evento estuvieron representantes de 70 firmas de 15 países, entre ellos de Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, España, India, México, Reino Unido y Venezuela, según sus organizadores, principalmente la International Research Networks (IRN) en coordinación con CUPET.

Uno de los participantes, el ingeniero Sergio Edgard Sánchez Morrill, gerente del Instituto Mexicano del Petróleo, expresó a la ACN su satisfacción por los resultados de la reunión sobre la apertura cubana hacia el resto del mundo para la exploración de sus bloques.

Calificó de muy bueno el potencial existente en la Isla y señaló que su instituto está interesado en un intercambio tecnológico con CUPET con el fin de promover proyectos conjuntos y capitalizar las experiencias de ambas entidades.

Expertos en la materia intervinieron este jueves en las últimas presentaciones y mesas redondas de Cuba Oil & Gas 2017, entre ellos el Máster en Ciencias Osvaldo López Corso, jefe del Grupo de Exploración de la citada Unión, quien se refirió a la localización de sus cuencas de petróleo más prometedoras. 

Una parte considerable de la producción petrolera de la nación proviene de la Franja Norte de Crudos Pesados, un área que abarca 750 kilómetros cuadrados entre La Habana y el célebre balneario de Varadero, en la provincia de Matanzas.

No obstante, advirtió que casi en su mayoría es empleado en la generación de electricidad, lo cual obliga al cambio de la matriz energética a partir de las fuentes renovables de energía.

La Primera reunión Cumbre para la Inversión Energética en Cuba sesionó a principios de septiembre pasado en el hotel Meliá Cohíba, con empresarios de 14 países de América Latina y Europa, que también trataron acerca de las oportunidades que ofrece el sector cubano de la energía. 

Un acuerdo de cooperación contra el derrame de hidrocarburos y otras sustancias nocivas en el Golfo de México y el estrecho de La Florida suscribieron en enero pasado en La Habana Eduardo Rodríguez Dávila, viceministro de transporte de Cuba, y Jeffrey DeLaurentis, encargado de negocios a.i. de la embajada de Estados Unidos en La Habana.

El convenio es considerado otro paso positivo en el proceso hacia la normalización de las relaciones Cuba-EE.UU., pero el primer obstáculo en ese sentido es la persistencia del bloqueo económico, financiero y comercial estadounidense a la Isla desde hace más de medio siglo.