sábado, 11 de febrero de 2017

Amazon idea un supermercado automatizado que solo necesitaría cinco trabajadores humanos




Esta idea, por ahora solo disponible para los trabajadores de la propia compañía en Seattle, puede estar a apunto de evolucionar en un supermercado, con personal robótico y humano.

ENVIADO POR: INNOVATICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 
   Amazon ha ideado un prototipo de supermercado de dos plantas con las tareas automatizadas que solo requeriría de cinco trabajadores humanos para atender a los clientes supervisar a sus compañeros robots.

En diciembre de 2016, Amazon presentó Amazon Go, una tienda de alimentos y productos básicos que prescinde por completo del personal humano debido a los sensores y a los sistemas de inteligencia artificial que emplea. El cliente llega, coge lo que necesite, y se va. El pago se hace automáticamente a través del móvil, una vez se sale de la tienda.

Esta idea, por ahora solo disponible para los trabajadores de la propia compañía en Seattle, puede estar a apunto de evolucionar en un supermercado, con personal robótico y humano.

El supermercado, según explican en The New York Post, tendría dos plantas. En la parte superior estarían los productos, y en ella, los robots se encargarían de cogerlos y guardarlos en bolsas. Estos robots podrían ser supervisados por un par de trabajadores humanos.

En la parte inferior, por el contrario, estarían tres trabajadores humanos, que se encargarían del contrato del servicio de Amazon Fresh con los clientes, de reponer las estanterías de productos según se fuesen quedando vacías y atender a los clientes que hagan uso de la recogida del pedido en coche.

El medio citado explica que este prototipo de supermercado está pensado para que sea gestionado por tres trabajadores al mismo tiempo, aunque la idea es que no haya más de 10 empleados en cualquier turno.
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Una 'trampa de deuda' que puede desencadenar la Tercera Guerra Mundial


RT Publicado: 11 feb 2017 13:30 GMT | Última actualización: 11 feb 2017 13:41 GMT

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy hablan de la diplomacia china estilo 'trampa de deuda' y de las conspiraciones organizadas por Goldman Sachs. En la segunda parte Max entrevista a Jim Rickards, autor de 'Camino a la ruina', sobre la política económica que está llevando a cabo Donald Trump.

"Estados Unidos ha creado un imperio mundial invisible que no se basa en la producción, sino en la deuda", un imperio donde él "es el rentista de todo el proceso, que le permite embolsarse miles y miles de millones de dólares", señala el presentador Max Keiser. Junto a la presentadora Stacy Herbert, Keiser analiza el devenir de los mercados y de la economía global con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

"Cada vez que Trump ha necesitado que lo rescaten o que le refinancien la deuda, ha podido huir de la quiebra gracias a esa política de prolongar y de reempaquetado de toda la deuda, reestructurándola y atribuyéndole un vencimiento a más largo plazo", apunta Keiser.

"Si se inicia una tendencia a la baja a largo plazo y los intereses empiezan a subir, Trump se encontrará ante algo totalmente nuevo para él y ahí reside su vulnerabilidad. Algo para lo que no está preparado y que puede desencadenar la Tercera Guerra Mundial", sostiene el presentador.

Por su parte, el abogado y escritor estadounidense, Jim Rickards, señala que en estos momentos China está intentando que el valor del yuan suba, mientras que tanto el mercado como Trump quieren que baje. "Hay que tener cuidado con esos anhelos, porque si el yuan se devalúa un 20 o un 30%, puede provocar una catástrofe en los mercados financieros internacionales".

La inversión extranjera directa en mercados emergentes caería este año

Por IAN TALLEYThursday, February, 2017 10:52 AM EDT WSJ

WASHINGTON (EFE Dow Jones)—La inversión extranjera directa en los mercados emergentes —la esencia del crecimiento económico para las naciones en proceso de industrialización— empezará a caer este año a los niveles mínimos posteriores a la crisis financiera, como consecuencia en parte a la agenda proteccionista de comercio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El Instituto de Finanzas Internacionales —o IIF, por sus siglas en inglés—, un grupo que representa a más de 500 de los mayores bancos del mundo, fondos de inversión y otras firmas financieras, dijo el jueves que la inversión extranjera directa probablemente caerá a US$386.000 millones este año. Esto representaría un descenso de cerca de 30% respecto a la registrada tres años antes y sería el nivel más bajo desde la crisis financiera de 2008.

Las previsiones del instituto sugieren otro año flojo en los flujos de capital y en el crecimiento económico de los mercados emergentes después de que la desaceleración del crecimiento de China y la caída de los precios de las materias primas hayan sofocado las inversiones extranjeras en los dos últimos años.

La cifra es una señal más de la desaceleración generalizada de la globalización que preocupa a los responsables políticos de todo el mundo. Muchos países, enfrentándose a una demanda anémica exterior y sin la voluntad política para llevar a cabo una transformación interna, están volviendo hacia un liderazgo más proteccionista.

Los inversionistas están mostrando mayor cautela sobre las inversiones de mayor riesgo en el extranjero, en particular conforme la Reserva Federal comienza a subir las tasas de interés y la economía de EE.UU. continúa expandiéndose a un ritmo más rápido.

El mes pasado, el Fondo Monetario Internacional redujo las perspectivas de crecimiento para muchos mercados emergentes.

“Con el telón de fondo de las nuevas iniciativas de política de Estados Unidos —aún en proceso de elaboración— como los impuestos a las importaciones y el clima en contra de la tercerización en otros países, los flujos de IED podrían verse bajo nuevas presiones”, dijo Hung Tran, director gerente del IIF.

Los países más expuestos a EE.UU. a través del comercio, las remesas y la inversión extranjera —como Brasil, China, Corea del Sur y México— son los más vulnerables, agregó Tran.

El trabajo tal y como lo conocemos podría desaparecer: "La tercera Revolución Industrial"


La tecnología es sin lugar a dudas una de las mayores avances en nuestra vida moderna, la cual nos permite en principio una vida más cómoda, un mayor acceso a una información cada vez más globalizada, o unas líneas de comunicación cada vez más rápidas y baratas, muy acorde a un mundo cada vez más interconectado. Uno de los aspectos más carismáticos del avance tecnológico es que evoluciona de forma exponencial en todos los aspectos. Es decir, los beneficios para la sociedad se incrementan exponencialmente, así como los costes tecnológicos, que disminuyen también de forma exponencial, generando una economía de costes marginales que tienden a cero.. Esto es lo que se viene a conocer como la Ley de Moore.

Esto es lo que nos permite a día de hoy poder hacer llamadas, o mandar mensajes, o correos, de forma instantánea a cualquier parte del mundo, de forma gratuita, a través de aplicaciones móviles como WhatsApp, Viber, Skype, emails, redes sociales. Acceso a información de forma inmediata, con millones de usuarios participando de forma activa en las redes, con datos, opiniones, información...creando una comunidad online global nunca vista hasta ahora. El cloud computing, donde se almacenan volúmenes ingentes de información, o el Big Data, o Smart Data desde donde se pueden llegar a analizar los matices más nimios del comportamiento humano, drones, impresoras 3D, Smart cities, etc....

Como no podría ser de otra forma, la tecnología no podía quedarse ahí, y sigue avanzando de forma vertiginosa. Los nuevos avances van dirigidos en torno a la Inteligencia Artificial y la robótica.

Este artículo versa sobre como dichos avances tecnológicos impactarán en la vida humana, la sociedad y sobre todo en la economía en el medio y largo plazo. Las conclusiones obtenidas por diversos estudios y especialistas, no pasan para nada desapercibidas. En cualquier caso las divergencias de opinión son claras, y la controversia está servida.

Bienvenidos a la tercera revolución industrial


Si hay realmente un gurú en economía, que tenga la capacidad de profetizar los avances tecnológicos, su impacto en la economía, la sociedad y el medio ambiente, este es el economista Jeremy Rifkin. Es profesor de la Universidad de Pensilvania, y presidente de ¨Foundation on Economic Trends¨. El mismo economista que predijo a finales de los años 80, un sistema de correos, mundial, gratuito e instantáneo, que produjo el asombro de unos y el sarcasmo de otros. El Sr. Rifkin ha vuelto a la carga con su último libro, ¨La sociedad de coste marginal cero¨, (publicado en el 2014) en el que analiza de forma detallada la evolución de la humanidad hacia ¨el Internet de las cosas¨, el declive del sistema capitalista, el derrumbe de la verticalidad de las estructuras empresariales tal cual las conocemos, o el pro-común colaborativo (una nueva forma de autogestión sustentada en las nuevas tecnologías y en la globalización de la comunicación. Lo que viene a ser una nueva forma de ¨anarquismo tecnológico¨). Ciertamente es una lectura muy recomendable.

¨SEGÚN JEREMY RIFKIN, TODAS LAS REVOLUCIONES INDUSTRIALES OBEDECEN A TRES FACTORES COMUNES. ENERGÍA, COMUNICACIÓN Y TRANSPORTE¨

La primera revolución industrial vino dada cuando el escocés James Watt inventó la máquina de vapor a finales del S.XVIII, y sobre todo por la aplicación de dicha nueva forma de energía a distintas disciplinas. La relación entre la máquina de vapor,la imprenta a vapor y la locomotora de vapor fue el inicio de todo ese cambio industrial, que marcó las pautas de la industria moderna según la conocemos, con todos sus pros y contras.

La segunda revolución industrial se desarrolló a finales del S.XIX y principios del siglo XX, cuando se empezó a implementar las fuentes de energía como el petróleo o la electricidad, nuevas formas de comunicación, como el teléfono, la radio, o el telégrafo, y una nueva forma de transporte, el automóvil. Esta segunda revolución industrial definió unas estructuras empresariales mucho más verticalizadas y jerarquizadas. Simplemente debido a que las infraestructuras, como las extracciones de petróleo implicaban un desembolso de capital previo tan elevado, que las empresas se veían en la necesidad de jerarquizarse para obtener unas taxonomías y estructuras más optimizadas, mediante una mayor concentración empresarial que les permitiesen unas mejores economías de escala que rentabilizasen las inversiones iniciales.

La última revolución industrial se adecúa una vez más a este criterio. Comunicación mediante internet, una tendencia a las energías renovables, cada vez más baratas y con un poder energético cada vez mucho más alto. Por ejemplo la energía solar ha caído un 50% el precio solo en 2016, siendo por primera vez más barata que la energía eólica, o el carbón, y con una tendencia bajista imparable, con estimaciones que la sitúan en una fuente de energía prácticamente gratuita en un futuro no muy lejano. Por último, las nuevas formas de transporte como los coches eléctricos y sin conductor, o los últimos prototipos de aviones solares.

Lo que no cabe lugar a dudas, es que todos los avances tecnológicos están generando una economía con unos costes marginales cada vez más bajos, con una tendencia a ser cada vez nulos, o casi despreciables. ¿Por qué deberíamos pagar por un bien o servicio, que se puede conseguir de forma gratuita en algún otro lugar, en un mundo cada vez más interconectado?.

La tecnología básicamente es ese factor económico que muchas veces se subestima, de ahí que los modelos económicos que están aplicando muchos bancos centrales o gobiernos en la actualidad, no están teniendo el impacto deseado en la reactivación de la oferta y la demanda. O el motivo por el que muchos países estén creciendo en términos de PIB, con un impacto muy escaso o nulo en el mercado de trabajo. La tecnología está provocando que muchos sectores económicos tradicionalmente más intensivos en mano de obra, sean cada vez mucho más intensivos en capital. Un ejemplo muy paradigmático de este fenómeno, lo podemos ver en el sector bancario tradicional, que evoluciona hacia la banca online o Fintechs. Conocidos son los despidos masivos o cierre de sucursales bancarias en la actualidad. La banca online, con un número muy bajo de empleados, pueden gestionar con la misma efectividad, volúmenes de activos y transacciones tan amplios como cualquier banco tradicional

El mercado laboral del futuro

Mucha información incluída en este artículo, puede parecer propia de una película de ciencia ficción, pero me temo que los hechos empiezan a hablar por sí solos.

La empresa de seguros japonesa Fukoku Mutual Life Insurance ha despedido a 34 administrativos, y han sido sustituidos por robots. La empresa se ha gastado 1.7 millones de dólares en robótica, que esperan amortizar en dos años, y producirá un incremento de productividad del 30%.

Vehículos sin conductor, que están siendo desarrollados por la empresa Ford, y que se está implementando el prototipo en varias ciudades de USA. En principio las ventajas que tiene, es que es más barato, más seguro ya que elimina los accidentes debidos al error humano, y reduce emisiones de gases tóxicos. También se ha emitido un comunicado en donde estima, que si dicho prototipo es exitoso, y se implementa a lo largo y ancho del país, el impacto será de la pérdida de 4 millones de empleos .La tasa de desempleo en USA a finales del 2016 es de 7,9 millones de desempleados, lo que representaría un incremento de desempleo del 50%. Ante esta tesitura, Donald Trump puede aplicar todas las medidas arancelarias (Border Tax), vulnerando tratados de libre comercio como el NAFTA para incentivar el empleo en USA, o levantar todos los muros que quiera en las fronteras adyacentes para frenar la inmigración, que me temo que el problema es otro.

El fenómeno inventado por Amazon, que permite entrar en supermercados y hacer la comprar sin cajeros, ya que el coste del misma se carga en su móvil, y los productos elegidos son detectados por una cesta interactiva. O por ejemplo drones haciendo el reparto de productos también para Amazon, un servicio que tradicionalmente es desarrollado por personas, etc....

Por no hablar, de empresas de fondos de inversión japonesas, que no utilizan brokers, sino aplican algoritmos para optimizar la rentabilidad de la cartera de sus clientes, con unos resultados increíbles, con ratios rentabilidad muy superiores a sus índices de referencia.

Los países más involucrados en el uso de la robótica a día de hoy, son Japón, Corea del Sur y Alemania. En el gráfico adjunto se muestra la densidad de robots por cada 100 trabajadores en el mundo, a finales del 2015. Como sea, hay que entender que estas cifras se disparen teniendo en cuenta que la reducción del coste de producción en la robótica ha sido de un 27% en la última década, y se estima otra reducción del 22% adicional en la siguiente


Por otro lado, es importante ver la evolución de la oferta de robótica industrial en el mundo desde el 2000 hasta nuestros días, así como ver la estimación hecha hasta el 2018, con un incremento medio estimado del 15%. Una oferta alimentada por una demanda en continuo crecimiento


En el momento en que dichas empresas pioneras en la utilización de la robótica empiezan a reducir costes, incrementen productividad, y obtengas ventajas competitivas, al resto de empresas competidoras, no les queda otra opción que competir con ellas, con medidas iguales, o mejores para ser viables en el mercado. El impacto en el mercado laboral a corto plazo, se conoce como ¨paro estructural¨. Desempleados de larga duración, que pierden sus trabajos, en este caso concreto, porque sus profesiones dejan de existir.

El fenómeno se está volviendo tan inminente, que el gobierno de la Unión Europea está estudiando una proposición de ley, para poder otorgar a estos robots, el rango de ¨persona¨, entre otras cosas para que ¨paguen impuestos¨. Es decir, las empresas que utilicen dichas máquinas en detrimento de personas, serán gravadas con más impuestos para poder financiar en parte, el incremento en las prestaciones por desempleo que dichas máquinas van a generar en el corto plazo.

Pero, ¿qué tipos de empleos se verán afectados?. Los expertos en robótica son categóricos al respecto. Los empleos que desaparecerán obedecen a ¨la regal de las tres D´S¨, dull (aburrido), dirty (sucio), o dangerous (peligroso). Es decir, cualquier trabajo que implique peligrosidad, cualquier trabajo repetitivo, o cualquier trabajo que se desarollen en bajas condiciones de higiene.

Si esto es así, el abanico de profesiones afectadas se abre ampliamente entre trabajos manuales y otros más intelectuales, desde brokers de bolsa, contables o administrativos, a personal de limpieza, operarios de fábricas, o conductores de transporte público, entre muchísimos otros.

SIMPLEMENTE, LAS ESTIMACIONES INDICAN QUE EN EL 2025, EN TORNO AL 50% DE LAS PROFESIONES ACTUALES, SERÁN SUSTITUIDAS POR ROBÓTICA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Ahora la pregunta es, ¿que profesiones se demandarán en este nuevo escenario laboral?. Los expertos hablan de que los empleos que se mantendrán y se demandarán aún más, serán aquellos que impliquen habilidades de comunicación, y aquellos que impliquen un carácter innovador y creativo.

Un estudio realizado por el Pew Reseach Center con 1,896 investigadores y expertos, pone de manifiesto que dichos especialistas están diametralmente divididos. Tenemos un 48% de ellos que manifiestan una preocupación grande al respecto, y otro 52% que se muestran optimistas, alegando que todos los trabajos destruidos traerán otras formas de trabajo, sin que se produzca un impacto real en el mercado laboral.

Como comentaba en el apartado anterior, estamos viviendo lo que se conoce como la Tercera Revolución Industrial, y en virtud a lo acontecido en las otras dos revoluciones anteriores, el hombre siempre se ha re-adaptado al nuevo sistema mecanizado. El fenómeno se ha de analizar en el corto y largo plazo, para obtener perspectivas totalmente diferentes.

A corto plazo. Es bastante fácil de estimar, y se resume en un alto paro estructural. Una situación que se puede antojar más que paradójica. Las empresas sustituyen máquinas por personas para reducir sus costes laborales, y ser más competitivas en el mercado. Pero por otro lado esa reducción del coste laboral global, genera una reducción de la renta disponible agregada en la economía, debido a todo ese volumen de desempleados de larga duración. No olvidemos que a fin de cuentas somos las personas y no los robots, los que demandamos bienes y servicios. Por tanto, nos enfrentamos a un situación de mercado, donde nos encontramos por un lado, con un exceso de la capacidad de producción y de oferta cada vez más barata por la tecnología, y por otro lado con una demanda cada vez más deprimida por el desempleo, que se podría traducir perfectamente en un desplome de los precios de mercado. Es decir, tanto trabajadores como empresas se pueden ver más que perjudicadas. Quién sabe, tal vez veamos en un futuro no muy lejano, a economistas de corte neoliberal exigiendo una renta básica universal. Por otro lado, la desigualdad económica se agrandará entre la gente cuyos empleos han sido sustituidos por máquinas, y aquellos que puedan mantener sus puestos de trabajo porque no hayan sido automatizados. Ante este escenario, la tensión social, económica y política es más que palpable.

A medio/largo plazo. Es sabido que el mercado se retro-alimenta continuamente por parte de la oferta y la demanda. La oferta genera demanda, como ya decía Jean Baptiste Say a principios del S.XIX, en la famosa de ley de Say, y es algo que se manifiesta en los tiempos actuales. Por ejemplo, la oferta de cualquier producto innovador genera su propia demanda. Nadie demandaba un iPhone antes de que la empresa Apple los produjese, entre otras cosas porque no existían, pero una vez producidos, demanda no les ha faltado para mantener el negocio. Pero la demanda también genera oferta, como también la oferta puede destruir formas de demanda, y la demanda otras formas de oferta. Esa es la pretensión al medio, largo plazo. La tecnología genera nuevas formas de oferta, consecuentemente nuevas formas de demanda y viceversa. Lo que viene a decir, es que a medida que la robótica se implementa como un pilar básico en los medio de producción globales, otras formas de empleo remunerado para humanos se generará en torno a ellos para sustentar este nuevo modelo productivo. Cierto es, que esos empleos deberán de estar cualificados en torno a la robótica e inteligencia artificial, en la mayoría de los casos. Por tanto, habrá un cambio más que sustancial en las profesiones que existirán en el futuro, con respecto a las actuales. Es decir, se destruirán profesiones, a costa de crear otras nuevas. El caso es discernir en que proporción se crearán las nuevas, en detrimento de las antiguas.

Es cierto, que es un tema controvertido y complicado para hacer una estimación precisa, pero gran parte de los acontecimientos actuales en el mundo están siendo guiados en parte, por estos avances tecnológicos de forma implícita. Ejemplos como el Brexit, la victoria de Donald Trump, el auge de la extrema derecha en Europa, políticas ¨populistas¨, la posible victoria de Marine Le pen en Francia, está sustentada en gran medida, por el descontento de una gran mayoría de trabajadores y profesionales, que se están viendo progresivamente fuera del mercado de trabajo por la tecnología.

El estancamiento económico global, apoyado en parte por industrias históricamente rentables y que se abaratan cada vez más, debido a formas de producción con costes marginales cada vez más reducidos, también debido a la tecnología. La tensión geopolítica por el desplome del precio del petróleo (a pesar de los repuntes actuales, sigue muy lejos del 120$/barril de antaño), causado por el ¨parón¨ económico, las técnicas del ¨fracking¨ y en parte por nuevas formas de energías renovables que empiezan a emerger, cada vez más baratas y efectivas por los avances tecnológicos; ver como las bolsas se mueven con una volatilidad e incertidumbre nunca vista, burbujas en los mercados de renta fija, el incremento del precio del oro o la apreciación del bitcoin como refugios para inversores "desesperados", o la inefectividad de las políticas monetarias de los bancos centrales para reactivar la economía global...

Lo que no cabe duda es que nos estamos moviendo hacia un nuevo modelo económico y social a través de un cambio totalmente revolucionario, guiado por un avance tecnológico nunca visto anteriormente, en el que muchas de las fórmulas económicas más clásicas y ortodoxas, se están quedando obsoletas.

Cuando empiece el incendio

Lo que de verdad sorprende de leer a Trump en Twitter son sus ganas palpables de que ataquen a Estados Unidos




Donald Trump, esta semana en la Casa Blanca. JIM BOURG REUTERS

¿Qué harán cuando los terroristas ataquen, o la fricción entre Estados Unidos y alguna potencia extranjera se convierta en enfrentamiento militar? No me refiero a su vida personal, en la que deberían mantener la calma y seguir adelante, sino desde el punto de vista político. Piénsenlo con detenimiento: puede que el destino de la república dependa de su respuesta.

Por supuesto, nadie sabe si ocurrirá algo espantoso como lo del 11-S, o qué forma adoptará. Pero, desde luego, es bastante probable que, en algún momento de los próximos años, pase algo desagradable, como un atentado terrorista en algún lugar público, o un tiroteo en el mar de China Meridional, lo que sea. ¿Y entonces, qué?

Después del 11-S, la respuesta mayoritaria de los ciudadanos consistió en cerrar filas en torno al comandante en jefe. Se desecharon las dudas sobre la legitimidad de un presidente que había perdido la votación popular y había sido investido por una escasa mayoría del Tribunal Supremo. Muchos estadounidenses consideraron que lo que el patriotismo exigía era un apoyo incondicional al hombre que ocupaba la Casa Blanca.

La verdad es que, incluso entonces, el llamamiento a la unidad nacional vino de un solo lado, y la explotación republicana de aquella atrocidad para obtener rédito político empezó casi de inmediato. Pero la gente no quería saber nada del tema; recibía mensajes furiosos no solo de republicanos, sino también de demócratas, cada vez que señalaba lo que estaba pasando.

Por desgracia, la suspensión del pensamiento crítico acabó como suele acabar esa clase de suspensiones: mal. El Gobierno de Bush se aprovechó de la ola de patriotismo posterior al 11-S para meter a Estados Unidos en una guerra sin relación con los atentados y, acto seguido, utilizó la inicial ilusión de triunfo en esa guerra para colarnos unas enormes rebajas fiscales a los ricos.

Sin embargo, por malo que eso fuese, si Donald Trump se ve con un poder similar, las consecuencias serán mucho peores, sin comparación.

Solo llevamos tres semanas de gobierno de Trump, pero ya ha quedado claro que cualquier esperanza de que las responsabilidades del cargo fuesen a ennoblecer lo más mínimo a Trump y a quienes lo rodean eran vanas. Cada día tenemos nuevas pruebas de que este es un hombre que mezcla por completo el interés nacional con su interés personal, y que se ha rodeado de gente con el mismo punto de vista. Y cada día también tenemos más indicios de su falta de respeto por los valores democráticos.

Podríamos sentir la tentación de afirmar que su último estallido, ante la decisión de Nordstrom de dejar de vender la ropa de Ivanka, es una nimiedad. Pero no lo es. Por un lado, hasta ahora habría sido inconcebible que un presidente en ejercicio atacase a una empresa privada por decisiones que perjudican los intereses empresariales de su familia.

Pero todavía peor es el modo en que Sean Spicer, el portavoz de Trump, ha presentado el asunto: la decisión empresarial de Nordstrom ha sido un "ataque directo" a las políticas del presidente. L'état, c'est moi [El Estado soy yo].

El ataque de Trump al juez James Robart, que ha suspendido su orden antiinmigración, tampoco tiene precedentes. Otros presidentes, entre ellos Barack Obama, han discrepado de sentencias judiciales y se han quejado de ellas. Pero eso es muy distinto de criticar el derecho del juez —o, como ha dicho el hombre que controla 4.000 armas nucleares, el "supuesto juez"— a fallar en contra del presidente.

Sin embargo, lo que de verdad sorprende de la diatriba de Trump en Twitter son sus ganas palpables de que ataquen a Estados Unidos, puesto que ello demostraría a todo el mundo que limitar su poder es una locura: "No puedo creerme que un juez ponga a nuestro país en semejante peligro. Si pasa algo, la culpa será suya y del sistema judicial. Gente entrando a raudales. ¡Malo!"

Pasemos por alto la absoluta falsedad de la afirmación de que las malas personas están "entrando a raudales" o, para el caso, la premisa en la que se basa la prohibición. Lo que tenemos delante es al hombre más poderoso del mundo anunciando descaradamente su intención de utilizar la desgracia nacional para conseguir aún más poder. Y la pregunta pasa a ser: ¿quién va a pararle?

No me hablen de las instituciones, ni del control y el equilibrio que generan. Las instituciones son buenas en la medida en que lo es la gente que las integra. El autoritarismo, el estadounidense, solo puede evitarse si la gente tiene el valor de rebelarse contra él. ¿Y quién es esa gente?

Desde luego, no el círculo cercano a Trump. No será Jeff Sessions, el nuevo fiscal general, con su larga trayectoria de desdén por el derecho al voto. Podrían ser los tribunales, pero Trump está haciendo todo lo posible por deslegitimar la supervisión judicial de antemano.

¿Y qué hay del Congreso? Bueno, a sus miembros les gusta dar discursos patrióticos. Y quizás, solo quizás, haya suficientes senadores republicanos a los que de verdad les importen los valores fundamentales de Estados Unidos y los defiendan por encima de lo que diga su partido. Pero, a juzgar por lo que hemos visto hasta ahora, no es más que una conjetura optimista.

Al final, me temo, va a depender de los ciudadanos, o de que haya bastantes estadounidenses dispuestos a posicionarse públicamente. No podemos afrontar otra suspensión de las dudas sobre el hombre que está al frente, como la que hubo tras el 11-S; si eso sucede, el Estados Unidos que conocemos desaparecerá en breve.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.

Mil millones de pesos entregará el Estado a familias necesitadas de arreglar viviendas




Foto: Tomada de Cubadebate

Los subsidios para la compra de materiales de la construcción para arreglar las viviendas de las familias más necesitadas deberán alcanzar en este 2017 los mil 54 millones de pesos, según informó el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP).

Estos gastos del Presupuesto del Estado a partir de los ingresos por la venta de insumos constructivos a precios liberados, serán similares a los del año anterior, precisó este jueves en conferencia de prensa la viceministra Meisi Bolaños Weis.

Como novedad de esta medida de protección social que comenzó en 2011, el director general de Política Fiscal del MFP, Adalberto Carbonell, explicó que desde el pasado año se comenzó a dar prioridad en el otorgamiento de este tipo de subsidio a las madres con tres o más hijos menores de 12 años, en los municipios de Maisi (Guantánamo), III Frente (Santiago de Cuba) y Buey Arriba (Granma), los que según el censo tenían mayor concentración de estos casos.

“En 2017 ya está la indicación para revisar esa singularidad de las madres con tres hijos o más en otros municipios del país, a fin de priorizarlas en el acceso a este subsidio para mejorar o ampliar sus viviendas”, añadió Carbonell.

Los ingresos por la venta de materiales de la construcción de forma liberada que sirven de fuente de financiamiento para entregar el subsidio ahora se quedan íntegramente en los presupuestos locales, para agilizar el proceso de otorgamiento, añadió el funcionario.

Este es uno de los programas más nobles dentro de la actualización del modelo económico cubano, valoró la viceministra Bolaños, quien insistió en la necesidad de disminuir los plazos de aprobación y entrega de los subsidios a las familias beneficiadas por parte de los consejos de la administración municipales.

El Presupuesto del Estado para el 2017 prevé ejecutar gastos totales por valor de 63 mil 811 millones de pesos, un 11% más que el año precedente. La actividad presupuestada recibirá el 57% de esos recursos.