sábado, 4 de marzo de 2017

Cuba mantiene un sostenido crecimiento del turismo

En este artículo: Cuba, Economía, Matanzas, Turismo, Varadero

Manuel Marre­ro, ministro de Turismo, sos­tuvo en Matanzas que el país mantiene un sólido crecimiento del sector, al registrar en los meses de enero y febrero un crecimiento del 15 % en comparación con el igual etapa del 2016, año igualmente favorable en la llegada de viajeros, ingresos, utilidades y aportes en divisa.

El titular del ramo comen­tó que el actual escenario favorece el impulso del tu­ris­mo, lo cual supone la con­­certación de muchos es­­fuerzos para ampliar la capacidad de alojamiento y ofrecer respuesta a la cada vez más alta demanda y, en particular, incrementar la calidad del producto para satisfacer las expectativas de los clientes.

Aprovechó la ocasión pa­ra felicitar a todos los traba­jadores en su día, hoy 4 de mar­zo, y enalteció su de­sem­peño tanto en actividades principales como en tareas de apoyo.

Marrero presidió una reu­nión con autoridades y directivos del sector en la Atenas de Cuba con el objetivo de favorecer el potencial de la ciudad como destino turístico, estrategia inspirada en la cercanía del aniversario 325 de la urbe matancera.

A modo de preámbulo, el historiador Leonel Pérez Orozco, al frente de la Oficina del Conservador, explicó en esencia el programa de acciones para el reordenamiento y reanimación de la ciudad a corto y mediano plazos.

Se trata de una agradable noticia que concede beneficio al valor turístico al que aspira la ciudad, aunque las transformaciones tengan en el reacomodo vial uno de los grandes desafíos.

Significó Manuel Marrero que por su cultura, patrimonio, valores culturales y el privilegio de situarse en el más importante corredor turístico del país (La Habana-Varadero) la villa contiene las condiciones necesarias para brindar pro­ductos exclusivos que tienen como eje central lo auténtico de sus tradiciones y de sus valores históricos.

Si tomamos en consideración su proximidad al balneario de Varadero, el número de turistas que viene a esta ciudad es todavía insignificante, subrayó tras ponderar un grupo de acciones que ya acometen en la urbe como parte de un amplio programa y que incluye la incorporación de dos instalaciones hoteleras que de inmediato sumarán 60 capacidades más de cara al aniversario 325.

(Tomado de Granma)

De la tergiversación a la falsedad pura y dura

¿Quién nos va a defender del Gobierno estadounidense más mentiroso de la Historia?


Resulta que el fiscal general, Jeff Sessions, mintió durante las vistas de confirmación, al negar que se había reunido con funcionarios rusos durante la campaña de 2016. El hecho es que se reunió dos veces con el embajador ruso, que según dice todo el mundo es también un importantísimo jefe del espionaje.

Y dicho sea de paso, si esta noticia no hubiese salido a la luz, obligando a Sessions a recusarse a sí mismo, este habría supervisado la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones, posiblemente en connivencia con los responsables de la campaña de Trump.

Pero no nos centremos demasiado en Sessions. Después de todo, también forman parte del Gobierno Scott Pruitt, administrador del Organismo de Protección Ambiental, quien mintió en el Congreso sobre el uso que hizo de una cuenta privada de correo electrónico; Tom Price, secretario de Salud y Servicios Humanos, que mintió sobre un trato de favor para la compra de acciones rebajadas de una empresa biotecnológica; y Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, quien afirmó falsamente ante el Congreso que su empresa financiera no había firmado documentos de ejecuciones hipotecarias sin comprobarlos antes, apropiándose de casas sin el debido estudio previo.

Y habrían prestado sus servicios con Michael Flynn como asesor de seguridad nacional, si no fuera porque Flynn se ha visto obligado a dimitir a raíz de que la prensa revelase que, al igual que Sessions, había mentido sobre sus contactos con el embajador ruso.

A estas alturas, resulta más fácil enumerar a los altos funcionarios de Trump a los que no se ha pillado mintiendo bajo juramento que a los que sí. Esto no es una casualidad.

Quienes critican nuestra cultura política siempre se han quejado, con razón, de la adicción de los políticos a la tergiversación, su inveterada costumbre de restar importancia a los hechos incómodos y presentar sus actos bajo una luz mucho más favorable de la que merecen. Pero todo apunta a que la era de la tergiversación se ha acabado y ha comenzado una era de falsedad pura y descarada.

En parte, por supuesto, la omnipresencia de las mentiras es un reflejo de la personalidad del hombre en lo más alto: ningún presidente, ni de hecho ninguna figura política estadounidense destacada de la clase que sea, ha mentido con tanta libertad y frecuencia como Donald Trump. Pero no se trata solo de Trump. Su capacidad para salir impune, al menos hasta ahora, exige la ayuda de muchos intermediarios: casi todos los funcionarios de su partido elegidos democráticamente, una gran parte del electorado y, demasiado a menudo, muchos medios informativos.

Es importante no caer en un cinismo fácil, y decir que los políticos siempre han mentido y siempre mentirán. Lo que estamos presenciando con Trump está, sencillamente, en un plano diferente del de cualquier cosa que hayamos visto antes.

Para empezar, las mentiras descaradas de los políticos antes se limitaban a asuntos difíciles de comprobar, como líos ocultos, pactos bajo cuerda y demás. Pero ahora tenemos al hombre que organizó el concurso de Miss Universo en Moscú hace tres años y que el año pasado, sin ir más lejos, afirmó "conocer bien Rusia", pero que el mes pasado declaraba: "Hace 10 años que no llamo a Rusia".

En lo tocante a las medidas políticas, los políticos restringían su tergiversación de los hechos y las repercusiones a afirmaciones relativamente difíciles de verificar. Cuando George W. Bush insistía en que sus rebajas de impuestos beneficiaban principalmente a la clase media, no era cierto, pero había que hacer muchas cuentas para demostrarlo. Trump, sin embargo, hace afirmaciones como la de que la tasa de homicidios —que subió en 2015, pero sigue siendo aproximadamente la mitad que en 1990— es la más alta de los últimos 45 años. Además, sigue repitiendo esas afirmaciones después de que se haya demostrado su falsedad.

Y la pregunta es: ¿quién va a detenerle?

La vacuidad moral de los republicanos del Congreso, así como la escasa probabilidad de que ejerzan algún control sobre el presidente, quedan más patentes cada día que pasa. Incluso la posibilidad real de que nos encontremos ante una subversión del orden establecido por parte de agentes de una potencia extranjera, y de que nuestros altos funcionarios participen en ella, no parece perturbarlos, siempre que puedan conseguir bajadas de impuestos para los ricos y recortes de ayudas para los pobres.

Mientras tanto, los que votaron en las primarias republicanas, que son los auténticos árbitros cuando los distritos polarizados o manipulados hacen que las elecciones generales no cuenten para muchos políticos, viven en la burbuja de noticias Fox en la que jamás penetran las verdades molestas.

¿Y qué hay del cuarto poder? ¿Nos defraudará también?

Para ser justos, las primeras semanas del Gobierno de Trump han sido días gloriosos para el periodismo, en aspectos importantes; hay que elogiar la profesionalidad y la valentía de los periodistas que han sacado a la luz los secretos que esta camarilla de mentalidad autoritaria está tan decidida a ocultar.

Pero luego vemos cosas como la forma en que muchos medios de comunicación reaccionaron tras el discurso de Trump en el Congreso, y uno se desespera. Fue un discurso lleno de falsedades y propuestas políticas perversas, solo que leído tranquilamente con una ayuda electrónica; De repente, todo el mundo calificaba de "presidencial" al mentiroso en jefe.

La cuestión es que, si eso es lo único que hace falta para exonerar al hombre más falso que jamás ha ocupado un alto cargo en Estados Unidos, estamos condenados. Esperemos que no vuelva a pasar.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2017.

Traducción de News Clips.

Después de Trump, el diluvio

El discurso de Trump ante el Congreso quizá lo hizo lucir más “presidencial” pero sus propuestas claves no cambiaron. Un buen discurso no puede borrar veinte meses de incesantes trompicones.


En su discurso ante el Congreso el pasado martes, Donald Trump se transfiguró mágicamente en un estadista y lució “presidencial” por vez primera. Ofreció algo para cada miembro de la sociedad: nueva infraestructura, un millón de empleos, licencia pagada de maternidad, rebaja del altísimo costo de los medicamentos, educación especial para estudiantes con dificultades, derrota del “radicalismo islámico” y, todo esto, en unidad, sin odio y en pro del resurgimiento de la nación. ¿Fue esto una real transformación o simplemente una lectura bien ensayada de un discurso escrito para él y proyectado en una pantalla? En todo caso, sus propuestas claves no cambiaron, solo su tono; un buen discurso de una hora no puede borrar veinte meses de incesantes trompicones.

Poco después de que Trump anunció su candidatura en junio de 2015, escribí una declaración con Enrique Krauze, firmada por 68 destacados intelectuales, académicos y artistas hispanos, en la que criticábamos las ideas del magnate y pronosticábamos los efectos desastrosos de sus ideas. Hubo algún académico prestigioso que rehusó firmar la declaración pues creía que la candidatura del payaso se evaporaría con rapidez (lo mismo ocurrió con Hitler). Con 45 días en el poder, los EUA y el mundo ya sufren el efecto devastador de sus dislates.

Trump es un egocéntrico narcisista, un sabelotodo arrogante que se proclama como el mejor en cualquier tema (se autocalificó con un “sobresaliente por su desempeño”); por ello no se asesora e improvisa creando el caos. De inicio dijo que deportaría a once millones de “indocumentados” mexicanos. En febrero decretó que no podrían entrar a EUA personas de siete países islámicos, ninguno de los cuales ha enviado terroristas, esta orden creó problemas masivos en aeropuertos en todo el mundo, a residentes norteamericanos se les impidió la entrada, hubo que improvisar medidas para aliviar la hecatombe; por suerte un tribunal distrital anuló la orden ejecutiva, y Trump los denigró como “supuestos jueces”.

Otro rasgo siniestro es su racismo y xenofobia: contra los mexicanos e hispanos, las mujeres (“con mi poder puedo agarrarlas por sus genitales”), los afro-americanos, los musulmanes, los judíos, los gays. Tachó de injusto (por ser un “mexicano”) al juez nacido en EUA que aprobó la demanda contra la Universidad Trump; negó que eso fuese racismo y pagó US$25 millones a los defalcados, para frenar la propagación del escándalo. Los efectos de su discriminación han sido horrendos: ataques a mexicanos, asesinato de un ingeniero indio tomado por musulmán al grito de “vete de mi país”, detención en un aeropuerto de Muhammad Alí hijo, interrogado por su nombre árabe y religión (los guardias negaron esto); la resurrección del supremacismo blanco y del Ku Klux Klan que descaradamente lo apoyan, la proliferación de suásticas nazis, las amenazas de bomba a 53 sinagogas y la profanación de un centenar de cementerios judíos, el ataque a una pareja de gays porque “ahora viven en el país de Trump”. Su lema “América primero” fue usado por los estadounidenses nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Reaccionando a la pregunta de un periodista judío exclamó: “soy el menos antisemita en el mundo” y a pesar de su trato abominable de los latinos asegura que ellos lo adoran. Aunque en su discurso denunció esos ataques, los mismos han sido incitados por su retórica de intolerancia, división y odio.

Trump es un mentiroso patológico: Obama no nació en los EUA, los tres millones de votos con que le superó Hilary fueron fraudulentos, la asistencia de público a su inauguración fue la mayor en la historia del país y también superior a la masiva demostración de mujeres contra su misogamia; su consejera Kellyanne Conway inventó una masacre en Bowlling Green para justificar las deportaciones. Todo falso. Un lapso freudiano es su constante latiguillo “créanme”. Remembranza de “1984” es su orwelliana construcción de “hechos alternativos”, una triquiñuela para negar la verdad. Denuncia las filtraciones a la prensa por funcionarios como un crimen que hay que erradicar e insinúa que Obama ha sido responsable de ello. Detestable es su alabanza a Putin como un dirigente fuerte; al amonestarle que el autócrata ruso es un asesino, que anexó Crimea y sueña con retomar Georgia, dio la excusa de que los EUA “no son inocentes”. Pidió al FBI que detuviese la investigación sobre sus relaciones con Rusia, únicamente basado en su palabra: “hace un decenio que no hablo con Rusia,” otro embuste ya que conversó con Putin tras su inauguración y estuvo en Moscú en 2013. Michael Flynn, su consejero de seguridad nacional, dimitió al descubrirse que mintió sobre haber conversado con el embajador ruso en EUA; otro tanto hizo el Fiscal Federal Jeff Sessions. Si de verdad Trump no es culpable, ¿por qué le teme tanto a esa investigación?

Peor aún es su autoritarismo y ataque irascible contra toda crítica aunque sea documentada. Al inicio de la campaña electoral rehusó contestar una pregunta del periodista mexicano Jorge Ramos y lo expulsó del recinto de forma violenta. En su primera conferencia de prensa como presidente electo negó la palabra al reportero de CNN, acusándolo de “fabricar noticias” (¡qué ironía!), días después acusaría de lo mismo al New York Times y en las últimas semanas se refirió a los "medios de noticias falsas" como " enemigos del pueblo americano”. Posteriormente The Times, BuzzFeed News, CNN, The Los Angeles Times, Politico, BBC y The Huffington fueron excluidos de un encuentro con el secretario de prensa, Sean Spicer. También descalifica a sus oponentes: tildó de “perdedor” al héroe de la guerra de Vietnam John McCain por haber sido capturado, mientras que él evadió el servicio militar con una argucia; imitó burlonamente a un periodista discapacitado por una pregunta molesta, y se burló de la brillante Meryl Streep (20 veces nominada al Oscar), diciendo que es la actriz más “sobrevaluada” de Hollywood.

Desde el inicio prometió construir un muro “fantástico” en la frontera con México que pondrá fin a la entrada de “criminales, drogadictos y violadores”, denigrando a los inmigrantes mexicanos que juegan un papel económico crucial en los EUA. El muro costará al menos 20,000 millones de dólares y no detendrá la inmigración pues ella mayormente ocurre por vía aérea. Tozudamente Trump ha afirmado muchas veces que México pagará por el muro, algo negado con firmeza por el Presidente Peña Nieto y dos ex presidentes mexicanos. Cambiando de táctica Trump dice que financiará el muro con un impuesto del 25% a todas las importaciones de México, lo cual provocará una política similar del vecino. En su discurso ante el Congreso anunció una legislación para proteger a “las víctimas de los inmigrantes”. Luis Videgaray ha sido enfático en que México no admitirá deportados de otros países.

La ciega furia republicana contra “Obamacare” fue exacerbada por Trump con su llamado a “abrogar y reemplazar”. Dos días antes de su discurso dijo que “nadie sabía lo complicado que es la atención sanitaria”; en realidad él es quien lo ignoraba, a diferencia de Obama y decenas de miles de expertos a los que Trump desoyó. Hay 22 millones de ciudadanos cubiertos por el plan de sanidad asequible y no hay idea si continuarán cubiertos y cómo. En su discurso pretendió ofrecer algo nuevo asegurando que los que tengan una enfermedad crónica previa tendrán que ser cubiertos, algo que ya está en la ley que él desconoce.

Una de sus primeras acciones fue anular el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, creando un vacío que rápidamente está llenando China; a esta la provocó con su anuncio que fortalecería los lazos con Taiwan, abandonando la política estadounidense desde Nixon de una sola China (luego intentó deshacer el entuerto). Se propone renegociar o anular el tratado de comercio de América del Norte, lo cual provocaría una grave crisis en México, la segunda economía latinoamericana y el principal socio comercial de los EUA y eso podría desestabilizar la región y generar una guerra comercial global.

Su último desvarío es aumentar el presupuesto de defensa en 54,000 millones de dólares, recortando por esa suma a programas vitales como la protección del ambiente y la ayuda internacional; aunque ha prometido que no tocará la seguridad social, hay temor de que la privatice. Además reducirá los impuestos, beneficiando al 1% más rico de la población, algo que apoya con entusiasmo su gabinete de multimillonarios. Cuando a la rebaja impositiva se unen 20,000 millones del muro y un billón en infraestructura, el déficit presupuestal se disparará. Su discurso ante el Congreso no explicó cómo se financiará su gran visión del futuro, solo dijo que “el dinero está entrando a chorros”.

Es asombroso que los congresistas republicanos le permitan estos desatinos que van en contra de sus creencias neoliberales como la libertad de comercio, el equilibrio del presupuesto y la reducción de la deuda pública, así como el riesgo del creciente poderío ruso y de la expansión china. Pero no importa, ellos estaban regocijados, levantándose y aplaudiendo el discurso de Trump. Detrás de él vendrá el diluvio.

Tras la pista de los mercados integrales de La Habana

Creado el Sábado, 04 Marzo 2017 13:45 | Jeniffer Rodríguez Martinto



La Habana, 4 mar (ACN) La apertura paulatinamente de un grupo de mercados agropecuarios integrales, en los que a precios módicos se oferten alimentos no solo del campo sino de la industria, con su correspondiente calidad, es una de las acciones emprendidas por el gobierno en la capital para mejorar la comercialización de los alimentos liberados.

Casi ocho meses han transcurrido desde que abriera una de esas instalaciones, conocida por Plaza Cerro y ubicada cerca de la Ciudad Deportiva, donde hace unos días la ACN constató la presencia de 18 productos agrícolas como berenjena, tomate, col, ají pimiento, plátano y fruta bomba, por citar algunos, y un ambiente positivo, de aceptación, entre muchos consumidores.

Mario Fernández, vecino del municipio de Diez de Octubre, comentó que la unidad siempre está así de surtida y que la decisión de abrir un establecimiento de este tipo fue un acierto debido a que allí se pueden encontrar más mercancía que en otros lugares.

Por su parte, Francisco Rodríguez, de Centro Habana, quien concurría por primera vez al lugar, quedó muy satisfecho con la variedad y los costos debido a que “en otros sitios la cebolla está a seis pesos la libra y aquí a cuatro pesos con 10 centavos”, dijo.

Oscar Ortiz Durán, administrador de Plaza Cerro, explicó que el surtido se ha mantenido estable y en correspondencia con ello intentan mantener en oferta cerca de 20 renglones, empeño en el que vale destacar el apoyo de provincias como Mayabeque y Artemisa al suministrar los alimentos cosechados por las diversas formas productivas.

Para dar respuesta a una de las principales demandas relacionada con la rebaja de precios de alimentos que no presentan las condiciones óptimas, cuentan con una tarima señalizada para la venta de rublos de segunda y tercera calidad.

No obstante, el día de la visita de la ACN a Plaza Cerro esta área estaba en función de la comercialización de la papa, por la canasta básica.
Otro espacio del mercado es el destinado a la oferta de fruta bomba troceada congelada, ají, cebolla, viandas picadas para hacer caldos, todo en paquetes confeccionados por los propios trabajadores.

También la población puede comprar condimentos como pimentón, sazón completo, cebolla deshidratada y cúrcuma (un colorante natural), productos estos en su mayoría procedentes de la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Mario Muñoz, de Holguín.

El puré de tomate, las mermeladas de mango y guayaba, los trozos de fruta bomba, las barras de guayaba, panes y bases de pizza, entre otros, siempre tienen presencia en Plaza Cerro, según dependientes de la unidad.

Allí, en un local destinado a los lácteos, la ACN comprobó que se ofertaba yogurt natural; no obstante, el dependiente Ulises Díaz aseguró que usualmente tienen también queso fundido y de crema, y helado.

El área de los cárnicos, muy bien surtida, en opinión de Finita Delgado, una consumidora, se caracteriza por la variedad y los buenos precios, pues “no es lo mismo pagar 40 pesos por una libra de carne de cerdo que 21, como la hayas aquí, subrayó”.

Zuria Arciego Moya, de La Habana Vieja, manifestó que le extrañaba que no hubiera cola en este local pues es muy visitado por los clientes debido a su calidad.

Hasta Plaza La Palma, abierto el 30 de diciembre de 2016, también llegó el equipo de ACN y encontró 23 productos en tablilla, aunque algunos no tenían la calidad idónea y otros se habían agotado.

Maykel David, administrador del establecimiento, aclaró que aunque el centro está concebido para brindar una atención integral, aún no ofertan todos los servicios debido a que el área del Mercado Ideal no está terminada.

Por el momento vendemos, además de los productos agropecuarios, algunos provenientes de las mini industrias de las Cooperativas de Crédito y Servicio Fructuoso Rodríguez y Raúl González, carnes, panes y galletas, y estos últimos se acaban en menos de tres horas por la alta demanda.

Jéssica Varona, vecina de Poey, en Arroyo Naranjo, confirmó el cambio del agromercado en cuanto a la variedad y contó que a pesar de que le queda un poco distante de su casa prefiere llegar a allí pues sí encontrará la calidad deseada.

Lamentablemente, no todos los grandes establecimientos agropecuarios inaugurados hasta ahora en La Habana han gozado de igual suerte, y recientemente en el de Marianao se dieron algunos casos de alteración de precio y venta de mercancía en mal estado.

En declaraciones a la prensa Vicente Barro, director de la Empresa de Mercados, señaló que conductas como esta empañan el trabajo que bajo la dirección del Partido y el gobierno se realiza en pos de garantizar el alimento a la población.

Barro aseveró que tomaron medidas administrativas con el personal involucrado en tales acciones y que en cumplimiento de la Resolución 414 de la empresa, los sancionados no podrán retornar a la entidad.

Asimismo, anunció la próxima apertura de tres mercados de este tipo: uno en La Habana Vieja, otro en Centro Habana y el tercero en Plaza de la Revolución.