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miércoles, 21 de abril de 2021

La avicultura espirituana dejó de ser subsidiada por el Estado

La Empresa Avícola Sancti Spíritus convierte la eficiencia en la herramienta capaz de sustentar y cumplir la producción de huevos. La distribución se realiza a través de un balance nacional



El manejo del rebaño es esencial para lograr la eficiencia. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Hay noticias reales que a veces chocan y hasta pueden provocar un cacareo similar al que arman las gallinas ponedoras en las naves: desde marzo la Empresa Avícola Sancti Spíritus asume la producción de huevos sin subsidio, un suceso inédito en la historia del sector, por demás expresión de los nuevos tiempos que corren en la economía cubana.

Pero hace rato que el alboroto alrededor del huevo pasó también de las unidades a la mesa familiar; primero, al suprimirse la venta liberada a raíz de las limitaciones económicas y financieras que enfrenta el país y, más reciente, al disminuir la cantidad de unidades por la canasta normada.

Ni lo uno ni lo otro; es una dependencia directa de los resultados productivos de la avicultura espirituana, que cumplió el pasado año la producción planificada, también la de este primer trimestre — cerca de 17 millones de unidades— y en abril reporta favorable ventaja, pero es justo decir que la distribución depende del balance nacional concebido por el Ministerio de Economía y Planificación y en el mes en curso el per cápita en la provincia sube a nueve unidades, entrega materializada ya en varios municipios.

Ángel Mursulí Fernández, director general de la empresa, confirmó a Escambray que aún cuando en el contexto de la Tarea Ordenamiento el precio del pienso para las ponedoras —importado la mayor parte de sus componentes— subió seis veces, los colectivos se han enfrascado en buscar la eficiencia productiva, reducir el número de animales por jaula para evitar el hacinamiento y las muertes, trabajar con eficacia el manejo de las aves, lograr un favorable índice de conversión de pienso por animal —1.4 kilogramos para producir 10 huevos— y explotar un rebaño con vida productiva no más allá del tiempo establecido.

“Hoy tenemos la eficiencia productiva más alta del país con el 74 por ciento —de cada 100 gallinas ponen 74—, una viabilidad con los animales que inician y terminan el ciclo de puesta superior a lo planificado y todas las estrategias de producción y manejo aplicadas nos permitieron cerrar el trimestre con utilidades”, destacó Mursulí Fernández.

Los resultados productivos de la entidad —añade el directivo—, obedecen también al mayor conocimiento técnico y el sentido de pertenencia de los trabajadores en las unidades y demás áreas, “pero incide mucho la calidad de la pollona que estamos recibiendo de la Unidad Empresarial de Base Cabaiguán, al punto que en Vega Grande y La Botella los índices de puesta alcanzan hoy el 78 y el 84 por ciento, respectivamente”.

La Tarea Ordenamiento ha sido factible para la empresa porque tenemos todos los puestos de trabajo cubiertos y “no pensamos solo en producir más huevos, sino en producir con eficiencia”, acotó el directivo.

CÓMO IMPULSAR LA INVERSIÓN EN LA ECONOMÍA CIRCULAR





Frido Kraanen es el director principal de Impacto social para el prestatario de servicios de pensiones holandés PGGM [https://www.pggm.nl/]. Participó como ponente en el 20º Foro Europeo de la Ecoinnovación, que se celebró en Tallin, Estonia, entre el 26 y el 28 de octubre de 2016. En esta entrevista nos explica las conclusiones que ha extraído PGGM sobre cómo redirigir las inversiones hacia modelos de negocio más circulares y eficientes en el uso de los recursos.

¿Cómo puede PGGM fomentar una inversión que promueva la sostenibilidad?

Frido Kraanen: Trabajamos para fondos de pensiones en los Países Bajos, incluidos los fondos de pensiones de salud y servicios sociales. Esto supone gestionar una cartera de unos 180 000 millones EUR. Por supuesto, cuando se analiza el retorno, para los inversores el dinero es siempre lo primero; no obstante, estudiamos el modo de poder incluir objetivos de sostenibilidad.

A este respecto, existen varios instrumentos. Se pueden excluir de las carteras de inversión empresas e incluso sectores. Por ejemplo, hace algunos años, excluimos al sector tabaquero en su conjunto. Desde el punto de vista financiero, fue una verdadera tontería; no obstante, para un fondo de salud resultaría bastante extraño poner los fondos de pensiones en la industria del tabaco. Los inversores también pueden implicar a las empresas en el ámbito de la sostenibilidad o tratar de influir en ellas a través de sus votos. Los fondos pueden colaborar con las empresas para alcanzar objetivos ambiciosos a través de estrategias de compromiso.

También analizamos modos de poder colaborar con otros inversores, bancos o compañías de seguros. Se puede hacer mediante plataformas como «Principles for Responsible Investment» (Principios de inversión responsable) [https://www.unpri.org/] o en temas concretos. Por ejemplo, hemos creado un grupo de trabajo sobre economía circular que analiza cómo podemos ser más conscientes respecto a la ecoinnovación y qué se puede hacer en este ámbito.

¿Cómo ven los fondos de inversión la economía circular?

Frido Kraanen: Siempre está relacionado con la ponderación de todos los riesgos. Todas las innovaciones traen consigo el riesgo de lo nuevo. Por ejemplo, en este momento no sabemos realmente de qué modo los modelos de adhesión a la economía circular afectarán a los negocios; aunque, por otra parte, también existe el riesgo de no hacer nada. No lograr ser sostenible va a afectar cada vez más a los ingresos, especialmente a largo plazo. En ese sentido, nosotros somos inversores a largo plazo. Reflexionar sobre la economía circular ayuda a entender la nueva economía, la economía colaborativa y si determinados sectores son más vulnerables que otros a los riesgos lineales.

Vemos, por ejemplo, que un enfoque más circular genera un mayor número de plataformas para vehículos compartidos. Según un estudio, si el uso compartido de coches se generalizase más en la sociedad, la venta de coches nuevos se reduciría en un 40 %. En la actualidad, las personas compran coches, pero su uso es ineficiente. Gracias a los coches compartidos y a un mayor uso de herramientas en línea, las personas pueden saber dónde hay coches y cómo se están usando. Además, podrán ver cómo se reducen sus gastos relativos al uso del coche, lo que derivará en un descenso de la compra de coches. Según un estudio, las personas compran por término medio un coche nuevo cada 9,5 años, pero si cuatro personas comparten un coche, comprarían un coche nuevo cada seis años porque, por supuesto, se utiliza más. Pero en general la venta de coches nuevos descendería. Este caso muestra cómo los cambios en la economía afectan a distintos sectores y distintas empresas. Por eso, resulta necesario que entendamos cómo funciona la nueva economía.

En términos de riesgo lineal, u oportunidades circulares, podemos ver por ejemplo que en la industria de alfombras se ha logrado reducir los costes porque recuperan y reciclan, o incluso reutilizan, materiales. Estas empresas son más rentables a largo plazo.

Sin embargo, una de las dificultades para los fondos de pensiones importantes es que solo realizan grandes inversiones y, a menudo, para la innovación se suelen invertir pequeñas cantidades al principio. No obstante, ya existen en la actualidad varios fondos específicos de economía circular, mientras que hace tan solo dos años no había ninguno. Estos están actualmente recaudando fondos o bien ya han logrado asignar el capital para la primera fase. Un ejemplo es Circularity Capital [http://www.circularitycapital.com], un fondo de renta variable privado. Es un fondo con 15 millones GBP. Aunque empezó con 100 millones EUR por motivos de costes. Sin embargo, siempre hay dinero cuando existe una buena idea, independientemente de si esta es o no ecoinnovadora. Y el dinero nunca ha estado tan barato como ahora.

Si financiar ideas nuevas no es un obstáculo, ¿qué es lo que impide que la economía circular y la ecoinnovación se desarrollen más rápido?

Frido Kraanen: Existen tres motivos que explican por qué la ecoinnovación no se desarrolla más rápidamente. El primero es que los gobiernos siguen subvencionando modelos lineales o basados en combustibles fósiles. Aunque no directamente relacionado, si analizas el modelo circular, uno de los conceptos de diseño es la logística invertida de recursos y productos; es decir, necesitas recuperarlos. Mientras que desde un punto de vista lineal, te deshaces de ellos. Y tirarlos no suele costar nada la mayoría de las veces. El precio de coste del final de la vida útil en el modelo lineal suele ser cero; no obstante, en un modelo circular, para el productor y la empresa comercializadora, no existe el final de vida útil de productos a coste cero. Es posible que el final de la vida útil en el modelo lineal sea cero, pero existen externalidades, por lo que al final se trata de una competencia injusta entre el modelo lineal y el modelo circular. No hay igualdad de condiciones. El modelo lineal es el modelo por defecto en nuestro sistema y, por lo tanto, es el que tiene ventaja.

El segundo gran obstáculo sigue siendo la mentalidad de los consumidores. Es necesario que los consumidores desempeñen un papel activo, por ejemplo en la logística invertida o cuidando bien sus productos, o quizás invirtiendo dinero en enfoques nuevos que eviten la generación de residuos. Los consumidores suelen ser perezosos y su mentalidad no ofrece ninguna ventaja inicial a las empresas de la economía circular. Deben trabajar muy duro para que los consumidores participen porque, a diferencia del modelo lineal, los consumidores deben comprometerse más en el modelo circular.

El tercer obstáculo es la industria financiera. Suelen considerar el riesgo desde una perspectiva más lineal. Resulta fundamental franquear dichos obstáculos. Si conseguimos superarlos, la ecoinnovación podría realmente acelerarse. Por ejemplo, para la industria financiera resulta complicado financiar o dar crédito a una empresa de la economía circular cuando ven que las condiciones en el mercado para esa empresa son peores que para empresas de la competencia basadas en el modelo lineal. Este es uno de los temas que hay que solucionar primero, porque existe un orden lógico en la transición hacia una sociedad más concienciada desde el punto de vista ecológico.

El teléfono nació en La Habana

SINE DIE 2021 

                      SEGUNDA SERIE   # 25                     

 

Abirl 20 de 2021

Juan M Ferran Oliva

E

n el año 2002 el Congreso de Estados Unidos aprobó una singular resolución en la que se reconoce al italiano Antonio Meucci como inventor del teléfono, proyecto que había iniciado en La Habana, de acuerdo con el propio documento. Según un biógrafo de dicho inventor[1]:

 un catalán nombrado Francisco Martí Torrens visitó el teatro La Pérgola de Florencia con la intención de contratar personal calificado para el teatro que él construía en La Habana. En La Pérgola trabajaba entonces Antonio Meucci y su cargo tenía que ver con la puesta en escena de los espectáculos.

El contratante referido era el inefable Pancho Marty[2], un indiano poco escrupuloso y al mismo tiempo simpático bribón y culto analfabeto[3]. Fue un personaje muy conocido en La Habana de la primera mitad del siglo XIX. Entre las obras que impuso  se cuenta el Teatro Tacón, hoy sede del Ballet Nacional.

Meucci vivió 15 años en la capital cubana. Además de dirigir la tramoya –verdadera obra de ingeniería- dedicó su tiempo libre a otras cuestiones vinculadas con el magnetismo. Empleaba la electricidad con fines terapéuticos de los que casualmente surgió el teléfono. Un día descubrió que la voz de un paciente se transmitía a distancia a través de un hilo de cobre. En su posterior estancia en Estados Unidos perfeccionó el invento cuya patente le seria esquilmada por Alexander Graham Bell, al parecer más hábil en tales lides,

Pancho Martí murió en La Habana en 1866 a los 80 años de edad. La fortuna que dejó se comparaba con las más grandes de España. En su testamento figuraron 11 hijos naturales y 3 mujeres diferentes. La primera y una hija que tuvo con ella habían muerto en sus años de infortunio recién llegado a Cuba. Sin pretenderlo propició la invención de teléfono… y en La Habana.



[1] Documental de la Televisión Italiana, producido por Basilio Catania, biógrafo de Meucci. Presentado por la televisión cubana el 14 de abril de 2007. lo de pancho es obviamente por llamarse Francisco.

[2] Martí y no Marty, cono ha sido recogido por historiadores. en su firma daba un giro particular a la i que la hacia parecer una y,

[3] La trata fue un de sus especialidades. También la pesca y los negocios inmobiliarios. Formaba parte de la camarilla del gobernador de turno y obtuvo privilegios en tal sentido. ha sido objeto de numerosas anécdotas no todas reales, recogidas por personas de a pie y por escritores costumbristas. 

 

ROSTROS E IDEAS PARA UN DESTINO

POR JORGE GÓMEZ BARATA

Del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba, constitucionalmente la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del estado, emergió la mejor dirección que la continuidad puede ofrecer. Un colectivo de 126 personas, 77 hombres y 49 mujeres, agrupados en tres órganos de dirección: Comité Central (106), Buró Político (14) y Secretariado del Comité Central (6).

En teoría el Comité Central integrado por 126 personas (incluidos Buró Político y Secretariado) es el máximo órgano de dirección del Partido Comunista y del país, función que ejerce por medio de sus integrantes colocados en posiciones claves, (la llamada nomenclatura) y mediante “plenos” como llaman a las reuniones periódicas.

La condición dirigente del Comité Central, es mediada por dos hechos (1) el Partido se rige por el centralismo democrático, una norma según la cual “los organismos inferiores se subordinan a los superiores” y (2) el Comité Central depende en gran medida de su “aparato auxiliar” encabezado por el Secretariado.

Esta situación se deriva del hecho de que, tanto el Buró Político como el propio Comité Central, están formados por personas que no son profesionales del Partido, sino que tienen otros trabajos como presidente y vicepresidente de la república, primer ministro, ministros, presidente de la Asamblea Nacional, incluso una es secretaria del partido en la provincia de Artemisa.

Los miembros del Buró Político y muchos del Comité Central, apenas tienen tiempo para ocuparse de los asuntos específicos del Partido que por otra parte es una estructura vertical, rígidamente disciplinada y sumamente compleja formada por 14 comités provinciales, 168 comités municipales, y cerca de 50.000 organizaciones en las cuales militan unas 700.000 personas.

La mayor parte de las entidades partidistas son núcleos y comités que forman las bases del Partido que además posee periódicos y revistas, escuelas, empresas, finanzas y otras dependencias. La dirección cotidiana y operativa de este entramado recae sobre el Secretariado.

En los hechos la dirección estratégica y conceptual del Partido y del país, es tarea del Buró Político y de modo acentuado de su primer secretario, cargo que en 60 años han desempeñado tres personas, los hermanos Fidel y Raúl Castro y ahora Miguel Diaz-Canel Bermúdez que además es presidente de la República.

En el Buró Político se reiteran nueve nombres y debutan cinco, mientras en Secretariado solo uno conservó el cargo y cinco se inauguran. Todos son militantes experimentados con largas y exitosas trayectorias y son universitarios. No hay entre ellos nadie con antecedentes negativos, ninguno posee negocios ni riquezas y todos creen en lo que hacen. Ninguno tiene un proyecto individual, ni es ponente de corriente alguna, sino que actúan a partir de metas compartidas.

Me gustaría subrayar el hecho de que, a pesar de tratarse de estructuras nacionales cuyas sedes radican en la capital, alrededor de 50 de sus integrantes desempeñan labores en provincias y municipios y residen en el interior del país.
                                                           Entre otros son notables los ascensos de Rogelio Polanco, ex director del diario Juventud Rebelde, antiguo embajador en Venezuela y hasta hace poco rector del Instituto de Relaciones Internacionales para encabezar la “esfera ideológica”, lo cual lo convierte en virtual “ideólogo del partido” y Joel Queipo, un joven dirigente del partido en la capital, encargado de la atención al área económica, del cual existen excelentes referencias. Ambos cuentan con las herramientas necesarias para su labor.

Llama la atención la pobre representación del sector de la cultura. No están los principales funcionarios, no clasificaron los directivos de las organizaciones de creadores y los intelectuales y artistas están ausentes. Tampoco la prensa salió ganadora, lo cual se explica por las reiteradas críticas de que es objeto. La excepción es el meteórico ascenso de Humberto López, único caso de un joven periodista de filas que sin otros avales que su breve ejecutoria profesional, asciende tan rápidamente.

En la coyuntura más difícil, ante retos impresionantes, la nueva dirección cubana, doblemente encabezada por Miguel Diaz-Canel, se apresta a dar continuidad a las metas históricas del país. Al desearle éxitos no puedo dejar de aludir a la necesidad de la renovación. No importa cómo se presenten, las ideas y preceptos obsoletos, no son herencias, sino lastres. Buena suerte compañeros. Allá nos vemos.

Pensar como país, un llamado a ser responsables


El incumplimiento de los planes de energía eléctrica en varias entidades agrícolas de Ciego de Ávila durante los primeros meses de este año denota que queda mucho por hacer en la materia, no solo en el control, sino también en la planificación, para prever cifras que se ajusten a las necesidades reales y no parezcan salidas de la improvisación.

No puede negarse el esfuerzo del territorio en el sector Agropecuario por garantizarle al pueblo los alimentos del campo, a pesar de no contar a tiempo con la cantidad necesaria de combustible para las diferentes labores y de lograr rendimientos bajos en algunos cultivos por falta de fertilizantes químicos debido a la situación financiera por la que atraviesa el país.

Una muestra lo es la campaña de frío 2020-2021, en la que quedaron cubiertas 17 876.2 hectáreas, de ellas 4 939,9 son de viandas, otras 5 931.7 de granos, 543.5 de frutales, y de hortalizas, 6 445.6 hectáreas.

Datos aportados por la Agricultura reflejan que, para la etapa de primavera, que comenzó en el mes de marzo, es objetivo de la provincia plantar 16 05 hectáreas, de ellas con viandas serán 6 845.74, de hortalizas 2 917.62, otras 5 175.73 de granos y de frutas 1 065.82.

Tal empeño transcurre en medio de un panorama mundial que cada día se agudiza más por la pandemia de la COVID-19, y la economía cubana siente sus efectos mucho más por el bloqueo norteamericano, razones más que suficientes para poner cada recurso donde más se necesita y rinda frutos; pero también para analizar y buscar más de una variante de solución ante cada problema que aparezca.

Enero último empezó para los que habitamos esta Isla con la implementación de la Tarea Ordenamiento, nadie dijo que sería fácil y, mucho menos, que no daría dolores de cabeza. Todo lo contrario, pondría a una nación entera a pensarse mejor, a reinventarse y mantener bien encendida esa chispa de emprendedora que la caracteriza.

A pensar como país ha sido el llamado, sin embargo, en Ciego de Ávila hay ejemplos que dejan mucho que desear y sobre los cuales vale la pena reflexionar y sacar experiencias.

Tal es el caso del plan de consumo de energía eléctrica del sector estatal, que precisa que cada entidad y organismo den prioridad a las actividades que realizan y, a la vez, implementen medidas de ahorro, para evitar despilfarro, teniendo en cuenta las limitaciones de combustibles fósiles a lo interno para generar electricidad.

¿Cómo se entiende que empresas agrícolas con un papel importante en la economía local y más allá de sus fronteras, estén entre las que no se ajustaron al consumo de electricidad asignado para enero y febrero del actual año? ¿Se fue al detalle con ellas en la planificación? ¿Se buscaron todas las variantes de reacomodo?

Figuran en la nómina de incumplidoras las entidades La Cuba, Arnaldo Ramírez, Agropecuaria Integral Ciego de Ávila, Semillas, Arrocera Máximo Gómez, Cítricos Caribe y Fruta Selecta, pertenecientes al Grupo Empresarial Agrícola Nacional, en el que también está la Agroindustrial Ceballos.

Indagaciones periodísticas en la “Arnaldo Ramírez” comprobaron que los planes de electricidad de ambos meses no se correspondieron con las cantidades de hectáreas sembradas, entre ellas las de papa, tubérculo muy exigente de regadío constante, porque es precisamente un cultivo de invierno.

Allí de papa solamente se ocuparon unas 250 hectáreas fértiles pero que necesitan de riego, sin embargo, lo dispuesto en cada mes para todos los sembrados fue 180 megawatt-hora.

Por lógica se excedieron, los cálculos en enero llegaron a 184 megawatt-hora y en febrero a 228.6 megawatt-hora, pero, para marzo, cuando ya tienen campos de papa cosechados, les otorgaron 200 megawatt-hora. ¡Algo contradictorio!

El otro ejemplo está relacionado con los precios del tomate que, según el destino, cambian, y muchas veces da la sensación de que se  fijan arbitrariamente.

Por estos días, placitas, mercados y carretilleros muestran el apetecido vegetal, imprescindible en la cocina del cubano, ya sea en su forma natural o convertido en pasta, puré y salsas, pero también constituye un producto que contribuye a sustituir importaciones en el mercado interno y en el de frontera.

Sucede que su plan de siembra en la campaña de frío fue inferior al del año anterior y, por si fuera poco, los campos que estaban sembrados a inicios de temporada recibieron los estragos de las lluvias de octubre y luego las provocadas por la tormenta tropical Eta en noviembre.

A estos inconvenientes se les sumaron la carencia de fertilizantes y de combustible (petróleo) para garantizar el regadío cuando la planta lo necesitaba. Resultados: el tomate con destino a la industria no está rindiendo lo que se esperaba (entre 18 y 20 toneladas por hectárea), sino entre cuatro y cinco, lo cual pone a la agricultura en aprietos para cumplir lo pactado.

El tema precio agudiza mucho más el problema, pues sucede que la industria paga al productor el quintal de tomate a 261.00 pesos, mientras la Empresa de Acopio para distribuirlo en placitas y mercados compra ese mismo quintal a 550.00 pesos.

Y no es que esté en contra de que placitas, mercados y hasta los carretilleros estén abarrotados de tomate, todo lo contrario, solo reflexiono en que este vegetal está así al natural un par de meses, después no lo vemos, pero queremos tenerlo de forma industrial para sazonar los alimentos.

A pensar como país nos han convocado, entonces, no demoremos más y explotemos las neuronas.

Urge producir vacunas y suspender las patentes

Por Julio C. Gambina

Todos los análisis coinciden en la gravedad sanitaria y económica del momento, con 150 millones de contagiados y 3 millones de muertos por Covid19. El problema lleva más de un año desde la declaración de la pandemia en marzo 2020. Se considere por donde sea el impacto económico es regresivo y se mide en crecimiento de la pobreza, el desempleo, la precariedad laboral, la desigualdad y una brutal concentración del ingreso y la riqueza, sumado al colapso sanitario. Entre otros aspectos, discrimina a los sectores más empobrecidos, las trabajadoras y los trabajadores,  principalmente a mujeres y jóvenes, tal como indica el estudio del FMI en la zona latinoamericana y caribeña[1]. Esta regresiva situación convoca al debate de problemas de coyuntura y de estructura.

En la coyuntura se trata de resolver una demanda que viene de lejos en la “solución” de la pandemia y remite a la aplicación universal de las vacunas que hoy están en circulación. Resulta interesante verificar la cantidad de vacunas en acción, con eficacia para minimizar la gravedad y desenlace de los contagios, aun cuando la diversidad supone la fragmentación de la capacidad de investigación y producción, incluso, evidencia la ausencia de cooperación internacional. En definitiva, es resultado de la mercantilización del proceso de producción y circulación, asociado al fenómeno más general de asumir a la salud como una mercancía, en desmedro de una tradición de derecho a la salud.

Por esto es fundamental instalar un debate en la sociedad por la “suspensión” de las patentes, en contra de los acuerdos de propiedad intelectual sustentados como agenda estratégica en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Esta iniciativa por la liberación de las patentes está sustentada por más de un centenar de países y una creciente demanda de organizaciones sociales globales entre las que destaca la campaña de “médicos sin fronteras”[2].

El dato relevante es que, iniciada la vacunación, se verifica la concentración de dosis entre los países con mayor capacidad de compra, discriminando a las poblaciones del mundo en función de los diferentes niveles de desarrollo y capacidad de compra de los estados nacionales. Aun así, el ritmo de ejecución de la vacuna es pobre y apenas menos del 7% de la población mundial ha recibido por lo menos una dosis, y menos del 3% las dosis que completan el proceso recomendado. Ello pone de manifiesto el límite de la situación actual y la demanda de actuar con rapidez para frenar los efectos desastrosos de la pandemia y en la economía, que se descarga sobre buena parte de la humanidad.

La realidad es que las patentes son detentadas y defendidas por el capital transnacional, lo que se expresa en la valorización de los capitales invertidos en los laboratorios farmacéuticos. Es una dinámica que actúa a contramano de las condiciones de emergencia de sectores vulnerables en la economía mundial, según coinciden todos los análisis de los organismos internacionales, la academia o la prensa. No debiera resultar una sorpresa la contradicción entre la miseria y desesperación extendida del presente, junto a la acumulación y enriquecimiento de pocos. Es algo a modificar en tiempos de amenazas civilizatorias.

Esto nos lleva a la cuestión estructural, que supera el debate y resolución de la emergencia sanitaria y económica asociada a la pandemia. En ese marco, lograr la suspensión de las patentes, aun temporaria, es un punto de apoyo en una estrategia de modificaciones estructurales que amplíe derechos sociales, en particular relativos a la salud. Ello supone un debate de ideas, político y cultural, que afecta a la propiedad de los medios de producción, eje sustantivo en la lógica capitalista.

La cooperación internacional para la investigación, la producción y circulación de vacunas debiera estar en el centro de la preocupación intelectual de la sociedad contemporánea.

Es una cuestión coyuntural y estructural, en un tiempo donde debiera prevalecer el factor humano en la consideración de políticas públicas, aun a contramano de la lógica hegemónica de la ganancia y la acumulación. Si se piensa en América Latina y el Caribe, todas las consideraciones se agravan, ya que con una población del 8% en el ámbito mundial, reúne un tercio de contagios y muertes, con el problema de países que parecían alejados del flagelo, ahora se agregan a la vulnerabilidad. Ya no solo preocupan Brasil, México, Colombia, Perú, Chile, Ecuador o Argentina, sino que se suman Uruguay y Paraguay que hasta hace poco parecían a salvo y más allá de la pandemia.

Mirando a la región, el optimismo proviene de Cuba y la consolidación de años de trabajo en materia de salud, especialmente con los resultados de la vacuna Soberana. La cooperación en materia de salud históricamente ofrecida por Cuba en sus misiones de solidaridad podría inspirar la cooperación regional en la producción y distribución de la vacuna en toda Latinoamérica y el Caribe, incluso en el ámbito mundial. Pese al bloqueo, Cuba marca el camino de un rumbo soberano para resolver en condiciones desiguales sus problemas. En otro plano de potencialidad regional, Argentina acordó cooperación en la producción de la vacuna “AstraZeneca”, que debió fraccionarse en México, aun cuando se completó el proceso en EEUU. Ahora trascendió el acuerdo para producir la “Sputnik V” en la Provincia de Buenos Aires, con pretensión de abastecimiento local y regional.

Ambos casos, Cuba y Argentina, ponen de manifiesto la capacidad de investigación y de producción en momentos en que hacen falta esfuerzos conjuntos para resolver problemas en el corto y mediano plazo, ya que las vacunas serán necesarias ante la continuidad de la pandemia. La ausencia de cooperación mundial evidencia la vulnerabilidad de la sociedad contemporánea, por lo que debe estimularse un proceso de integración y colaboración entre los estados de América Latina y el Caribe. Es una cuestión de supervivencia de la humanidad, que se juega en una población que soporta gravemente el flagelo pandémico. Nuevamente el desafío podrá resolverse desde la integración no subordinada y en perspectiva de emancipación.

Buenos Aires, 20 de abril de 2021

 


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Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
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COVID + DIALÉCTICA NATURALEZA Y SOCIEDAD

Por Jorge Goméz Barata

I

Conservo en mi memoria, como una valiosa adquisición científica la afirmación de que: “La vida y la vida inteligente son posibles debido a una infinita sucesión de casualidades…”

Ya sea que se acepte la tesis de que Dios creó al hombre y a la mujer, o la teoría de Darwin, habría que admitir que, de haber aparecido en los momentos críticos de la creación o la evolución, cualquiera de los virus letales conocidos después, los precursores de la humanidad hubieran perecido en el debut. Si las circunstancias que sesenta y cinco millones de años atrás eliminaron a los dinosaurios, se hubieran repetido hace unos 800.000 cuando por las selvas africanas vagaban los primates cuya evolución condujo al homo sapiens, los resultados hubieran sido catastróficos.

La pareja con la cual el Creador comenzó el linaje humano, así como las manadas de simios ancestrales, y las hordas, clanes y tribus formadas por los primeros humanos, eran poco numerosas y extremadamente vulnerables a cualesquiera de las enfermedades que después ha padecido la humanidad. La explicación de su supervivencia se debe a la acción divina (Dios lo quiso), a una extraordinaria capacidad para desplegar eficaces estrategias de supervivencia y reproducción y a una magnífica buena suerte. Lo más probable es que se trate de una combinación dialéctica de todas ellas.

Ni la evolución ni la creación dotaron a la especie humana de todas las herramientas necesarias para sobrevivir a una enorme diversidad de factores adversos, algunos incluso provenientes del interior de su organismo, entre ellos las enfermedades genéticas, las malformaciones, los accidentes y las trampas de herencia, carencias ventajosamente suplidas por la inteligencia necesaria para crear protecciones y respuestas eficaces, entre ellas los conocimientos médicos, los medicamentos, incluidas las vacunas, así como las prótesis y las tecnologías. Algunos remedios son eficaces y definitivos otros paliativos.

Un biólogo me corrigió en el sentido de que no podemos saber si tales enfermedades u otras igualmente letales existieron o no en el Jurásico y cuáles fueron sus efectos, entonces como hoy en la naturaleza opera la selección natural y, por lo que se sabe las personas que no enferman o sobreviven en las grandes epidemias siempre son más, muchas más, de las que enferman o perecen, de modo que siempre existieron defensas naturales y reacciones positivas del organismo humano.

La momia de un niño fallecido de viruela en 1654, en Vilna, Lituania, ha permitido analizar trazas del virus de la enfermedad que prueban que la misma lleva apenas unos siglos con los humanos y no milenios como alguna vez se creyó. Según la revista Current Biology, la cepa de la viruela encontrada en aquella criatura, es la madre y antecesora de todas las demás. Otros misterios sin develar son: dónde surgió ese virus y qué animal lo transmitió a los humanos.

La naturaleza es perfecta, no porque contengan todos los bienes y todos los equilibrios, sino porque de ella emergió el hombre cuyo talento y bondad completan la obra. No hay desafíos que no puedan ser vencidos. La COVID-19, como antes lo fueron la viruela, la poliomielitis y más recientemente las hepatitis virales, serán derrotadas por la inteligencia.

II

Charles Darwin y Karl Marx, no solo fueron contemporáneos sino también vecinos, y si bien Marx envió a Darwin como obsequio un ejemplar de El Capital, es falso que se lo haya dedicado. Aunque el naturalista, acusó recibo del obsequio, no consta que compartiera las ideas del economista. Lo que se sabe con certeza que Marx admiraba a Darwin y en algunos momentos, para establecer analogías con sus tesis sobre la lucha de clases, se aproximó al “darwinismo social”, a lo cual renunció al percatarse que nada tenían que ver lo uno con lo otro.

Aquellos sabios, dos de las mentes más brillantes de todos los tiempos, coincidieron en que aunque la realidad consta de dos mitades perfectamente identificables que son la naturaleza y la sociedad entre ellas funciona una dialéctica que tiende a aproximarlas. La naturaleza precede a la sociedad en una relación inmedible porque, el universo existió siempre; mientras el hombre lo hace desde hace unos 200.000 años.

Tanto en la naturaleza como en la sociedad, la principal característica es la diversidad que supone la convivencia y la contradicción. La lucha por la supervivencia en la naturaleza no supone que unas especies y organismos exterminen a otros, como en la sociedad la supresión de las clases o estamentos sociales, las expresiones culturales y las ideas no parecen ser una opción viable.

La idea de una sociedad sin clases y, sin diferencias sociales, que trascienda la competencia política, sea ideológicamente homogénea, y culturalmente uniforme en la cual, en ambientes asépticos, el gobierno sobre las personas sea sustituido por la administración de las cosas y los procesos productivos, que alguna vez acariciaron los socialistas utópicos y a lo cual se aproximaron algunos exegetas marxistas, es tan inviable como una naturaleza sin virus, bacterias ni hongos.

Los virus son los “organismos” más numerosos de la Tierra, el objetivo de la medicina, empeñada en mantener la salud, no es “erradicar” los virus, las bacterias, los hongos, lo cual sería imposible porque de hecho forman parte importante del organismo humano, totalmente integrado a la arquitectura del genoma. A la suma de todos los virus se llama “viroma” y a los que resultan dañinos para la salud humana y animal se les llama “patógenos”, incluso contra ellos la guerra no es a muerte.

Un ejemplo de lo peculiar que es la lucha por preservar la biodiversidad, radica en el hecho de conservar muestras del virus de la viruela. En 1977 en Somalia se detectó el último caso de viruela. En 1980, la Organización Mundial de Salud (OMS) anunció su erradicación, no obstante, en el Instituto VECTOR de Novosibirsk, Rusia y en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos se “archivaron” muestras del temido y odiado virus criogénico

Desde entonces tiene lugar una polémica en torno a la necesidad y la pertinencia de conservar estas muestras, temiendo que por un accidente alguna de ellas salga del estado de congelación en que se encuentran. A las razones científicas para conservar el virus, se suman criterios políticos pues se teme que alguien más pueda conservar trazas del virus o pueda recrearlo desde los animales. Un argumento de peso es que el hombre exterminaría conscientemente a otra especie. Aunque suele decirse que siempre hay una primera vez, es mejor no comenzar.

La complejidad de la historia natural y del devenir humano, excluyen el trato desconsiderado hacia la naturaleza y el extremismo social. La idea de que unas especies exterminen a otras o unos estratos supriman a los que, por razones circunstanciales se consideran adversarios, es retrógrada. Me afilio a la idea de la defensa de la unidad en la diversidad. No solo porque es más coherente con la condición humana, sino más cuerda. Allá nos vemos.