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sábado, 15 de enero de 2022

Noam Chomsky: “Yo crecí durante la Gran Depresión, pero entonces reinaba una atmósfera de esperanza”

Es uno de los mayores intelectuales vivos de la izquierda estadounidense. A sus 93 años, sigue en la brecha. En esta entrevista que concede en primicia a ‘Ideas’ habla de sí mismo, cosa poco habitual, y se muestra como un pensador pragmático




Noam Chomsky, ofrece una conferencia en la Universidad de Sonora, en México, en marzo de 2018.ALAMY STOCK PHOTO

Noam Chomsky (Filadelfia, 93 años) sigue en la brecha. Escribe, da conferencias y entrevistas, y se sitúa en la primera línea de fuego por lo que cree justo. Forma parte del movimiento progresista europeo Diem25, ha disparado las alarmas sobre los riesgos del cambio climático y se ha convertido en azote del trumpismo. Es uno de los mayores intelectuales vivos de la izquierda estadounidense, pero también padre de la lingüística moderna al haber establecido, en los años cincuenta, la teoría de la gramática generativa. Prolijo autor, filósofo reputado y activista insobornable, fue detenido por oponerse a la guerra de Vietnam, entró en la lista negra de Richard Nixon y apoyó la publicación de los Papeles del Pentágono. Insobornable, pero también pragmático, se volcó, por ejemplo, en pedir el voto para Joe Biden en las elecciones de 2020. Desde 2017 reside en Tucson (Arizona), desde donde atiende esta entrevista [que no se pudo hacer presencial, ni de la que se pudieron hacer fotos por las precauciones covid] por videoconferencia. Con puntualidad también incorruptible, la melena cana del viejo profesor aparece en la pantalla a la hora precisa. Los años han agrietado su voz, pero no su pensamiento. Se extiende en las respuestas, pero no divaga y contesta a todos los matices. Su libro Sobre el anarquismo acaba de ser reeditado en español (Capitan Swing). El viejo profesor hablará sobre ello, pero también, algo que suele costarle, sobre sí mismo.

Pregunta. ¿De verdad escribió su primer ensayo con solo 10 años y versaba sobre la guerra civil española?

Respuesta. Sí, y puedo decirle la fecha exacta porque trataba sobre la caída de Barcelona, así que fue en febrero de 1939. No era un gran artículo, pero trataba la expansión del fascismo en Europa, en Alemania, Austria, Checoslovaquia…Desde mi punto de vista de un niño de 10 años, parecía que el mundo se iba a terminar, que el fascismo era incontrolable.

P. Ese niño trabajaba en un quiosco de prensa de Nueva York que regentaba su tío y se acabó convirtiendo en un centro de reunión de intelectuales europeos que podían pasar noches enteras discutiendo. ¿Aquello sembró una semilla en usted?

R. Hay una buena dosis de trágica ironía en esa pregunta. La mía era una familia de inmigrantes, principalmente desempleados. Yo crecí durante la Gran Depresión, a principios de los años treinta, pero reinaba una atmósfera de esperanza, aspiración y expectación debido al movimiento del trabajo. Ese movimiento había sido aplastado en los años veinte, pero estaba reviviendo. Había partidos políticos radicales, había debate, discusión, una sensación de que podíamos salir de aquello juntos. En Europa, la reacción a la Gran Depresión fue el fascismo, con Franco, Mussolini o Hitler, pero en Estados Unidos la reacción fue la democracia social. El new deal de Roosevelt llevó a una era de la democracia social moderna que luego fue repetida en Europa. Si mira las crisis actuales, en cambio, Europa aún se agarra a una democracia social, pero Estados Unidos se encamina al protofascismo, lo contrario de lo que ocurrió en mi infancia.

P. ¿Y esta pandemia no brinda también una oportunidad para ese tipo de catarsis, un “podemos salir de esta juntos”?

R. Debería serlo y hay algunas señales de ello si bajas al nivel de las comunidades. Encuentras a gente cooperando y ayudándose la una a la otra. Las favelas de Brasil figuran entre los lugares más miserables del mundo y durante esta pandemia hemos visto cómo las mismas bandas criminales que las tienen aterrorizadas están organizando a la gente para lidiar con esta situación y que se ayuden unos a otros. Pero si vamos a los líderes de los principales países te encuentras que monopolizan las vacunas y piden que las multinacionales farmacéuticas mantengan el exorbitante control de las patentes, unos derechos otorgados por un régimen neoliberal que es opuesto al verdadero libre comercio.

En Estados Unidos los intentos por desarrollar medidas sociales simples están bloqueados por la ideología neoliberalNoam Chomsky

P. Dice que Estados Unidos está encabezando el camino al protofascismo, ¿Por qué los movimientos de extrema derecha están avanzando tanto, no solo en Estados Unidos, sino también en Europa?

R. El capital privado y la riqueza privada se han puesto a la cabeza. Por supuesto, siempre han dominado el sistema, también en España, pero en los últimos 40 años han ganado un poder y una riqueza abrumadores. Rand Corporation, que es una institución muy respetada, hizo un estudio sobre la transferencia de riqueza de la clase trabajadora a la clase alta y se encontró que el 90% de la población había perdido peso en la riqueza en favor de los más ricos, en favor del 1% más rico principalmente. Y hay muchas otras formas de robar a la gente. Ronald Reagan abrió la puerta a los paraísos fiscales, por ejemplo. Ha habido una época muy destructiva para los trabajadores. En términos reales, un trabajador varón gana lo mismo que en 1979. En Europa los programas de austeridad han dañado a los pobres y enriquecido a los ricos. Esto ha llevado a un resentimiento que es terreno abonado para demagogos como Donald Trump o Viktor Orbán y lo están capitalizando.

P. Un año después del asalto al Capitolio, ¿cuáles son las consecuencias?

R. Aquello fue un intento por derrocar un Gobierno electo. Y fue muy explícito por parte de Trump: “Las elecciones han sido robadas, vamos al Capitolio”. Un intento de derribar un Gobierno electo es un golpe de Estado. Fue un intento violento de golpe de Estado. Un grupo de republicanos rechazó formar parte y evitó que triunfase. Pero ese intento ha venido seguido ahora por un golpe blando, que está ocurriendo cada día ante nuestros ojos. Los republicanos están planeándolo de forma cuidadosa para que la próxima vez tenga éxito. [A través de reformas electorales en diferentes Estados conservadores] están asegurándose de que la gente que gestiona las elecciones tenga poder para anular votos y están aprobando decenas de leyes para impedir el voto de la gente equivocada, de minorías y pobres [a través del endurecimiento de requisitos para votar]. El Partido Republicano ya no es un partido político, es un partido neofascista. Estados Unidos es una sociedad avanzada tecnológicamente, y culturalmente, pero es premoderna en otros ámbitos. Y Trump es un demagogo muy efectivo, ha sabido agitar los venenos que corren bajo la superficie de la sociedad estadounidense y los ha sacado a la superficie. Ahora hay un grupo que lo venera como a un Duce II, elegido por Dios, es la gente que asaltó el Capitolio. La democracia estadounidense corre un grave peligro.


Noam Chomsky durante una conferencia en la Universidad de Sonora, en México, en 2018.ALAMY STOCK PHOTO

P. ¿Y cree que Trump podría presentarse o incluso ganar en 2024?

R. Es muy posible. Tiene una base rabiosa de devotos que lo adoran. A los líderes del Partido Republicano los tiene aterrorizados, todos corren a Mar-a-Lago [la zona de Palm Beach donde reside Trump] para lustrarle los zapatos y obtener su bendición. Si triunfan con el actual golpe en marcha, el de controlar y modificar el sistema electoral, pueden conseguir ganar. Recuerde que tenemos un sistema electoral muy reaccionario, que otorga a las áreas blancas, rurales y conservadoras una ventaja estructural abrumadora. Por ejemplo, en el Senado, un Estado como Wyoming, de 578.000 habitantes, tiene dos votos. California, con 40 millones, tiene dos votos. Si ahora EE UU quisiera entrar en la Unión Europea, la Corte Europea de Justicia se lo tumbaría.

Si hubiéramos preguntado a mi abuela si estaba oprimida, no lo habría entendido. Saber lo que es requiere trabajo Noam Chomsky

P. ¿El primer año de gobierno de Biden ha sido más progresista de lo que esperaba?

R. Bueno, no esperaba mucho, francamente, pero los programas nacionales han sido mejores de lo que esperaba. En buena medida fueron diseñados por Bernie Sanders, que representa al ala más progresista del Partido Demócrata. Pero han sido recortados por la oposición y no se ha conseguido casi nada. El principal [el gran plan de reformas sociales llamado Build Back Better, que supone la mayor ampliación del Estado de bienestar en décadas] es tremendamente necesario. Estados Unidos es un país rezagado en prestaciones sociales. Mire por ejemplo el permiso de maternidad, hay alrededor de seis países en el mundo que no lo tienen. Pues los republicanos se oponen [a implementarlo]. Y Joe Manchin [el senador demócrata centrista] lo ha bloqueado. Es el país más rico del mundo, pero los intentos por desarrollar unas medidas sociales simples están bloqueados por el capital privado y la ideología neoliberal.

P. ¿Usted se sigue considerando anarquista? ¿Qué significa eso?

R. Es un término que se ha usado de muchas maneras, igual que liberal, conservador, socialista o marxista. La idea básica es que cualquier forma de jerarquía, dominación o autoridad en cualquier aspecto de la vida debe justificarse y demostrarse legítima, no está justificada de por sí. Si una comunidad decide de forma democrática seguir unas normas de tráfico, como circular por la derecha y detenerse ante un semáforo en rojo, se está sometiendo a una autoridad, pero se puede argumentar que es legítima. Sin embargo, muy pocas relaciones resisten esta crítica y el trabajo de un anarquista es descubrirlas, revelarlas y hacer que la gente debata sobre ellas para ver si las legitiman o las cambian. Ni siquiera el primer paso es fácil. Si le hubieras preguntado a mi abuela si estaba oprimida, ella no hubiera sabido ni de qué hablas. Las mujeres vivían como se suponía que debían, haciéndose cargo de la casa, de los hijos y obedeciendo a su marido. No era opresión, era la vida. Descubrir que eso es opresión requiere un trabajo.

P. ¿Y en el trabajo?

R. ¿Qué es un empleo? Para la mayoría de la gente significa pasar la mayor parte del tiempo que estás despierto siguiendo las órdenes de un jefe totalitario, que puede dar órdenes de un modo que ni Stalin hubiese soñado. Stalin no hubiese podido decirle a alguien que tiene cinco minutos para ir al baño o que no puede hablar con el compañero de al lado. Quizá tengas un jefe amable que te lo permita, pero es su decisión. A eso se le llama tener un empleo, y la gente reacciona como mi abuela, pensando que es lo normal. Al principio de la revolución industrial los trabajadores se opusieron a esta forma de autocracia que les quitaba sus derechos y su dignidad. Es algo que se está reviviendo. De hecho, mucha gente está rechazando volver al trabajo con esta llamada Gran Dimisión, están diciendo eso a su propia manera.

Ahora hay un grupo que lo venera [a Donald Trump] como a un Duce II, elegido por Dios. Es la gente que asaltó al Capitolio Noam Chomsky

P. Pero la economía necesita un cierto grado de organización y eso implica autoridad.

R. Claro, tiene usted un ejemplo en España. Fíjese en la Cooperativa Mondragón, ha estado ahí desde los años cincuenta y es un conglomerado propiedad de los trabajadores y gestionado en buena medida por ellos. Puede encontrarle fallos, pero en buena medida, hasta un punto infrecuente en el mundo, es un conglomerado exitoso que se basa en la idea de que los participantes en una comunidad deben controlarlo.

P. En su libro habla del consentimiento, la aceptación de la autoridad por parte de la gente aunque no esté justificada. ¿Qué es más natural en el ser humano, el hambre de libertad o la necesidad de autoridad?

R. Nuestra naturaleza como participantes del orden social tiene muchas opciones y puede creer muchas cosas. Los liberales clásicos, como Wilhelm von Humboldt, creen que nuestro instinto es la libertad. Creen que la esencia de la naturaleza humana es la libertad frente a la coacción arbitraria. El pensador liberal clásico en Inglaterra, John Stuart Mill, pensaba que una empresa debía ser propiedad de los trabajadores y debían gestionarla. Eso es el liberalismo clásico. Por supuesto, todo esto fue aplastado por el capitalismo, que tomó un curso diferente de autoridad y dominación y, en su forma más extrema y salvaje, el tipo de neoliberalismo impuesto en los últimos 40 años, con efectos devastadores en todas partes.

P. ¿Se considera un pensador pragmático?

R. Sí, deberíamos hacer lo que podemos, no buscar lo que no podemos. No tienen sentido los gestos románticos, que no solo van a fracasar, sino que van a llevar a los peores resultados. Debemos afrontar el mundo tal y como es y actuar para mejorarlo. Yo tenía amigos en los años sesenta que decidieron que querían una revolución, así que iban a una fábrica, por ejemplo, de General Electric, y empezaban a repartir ejemplares del Libro Rojo de Mao a las puertas, para organizar a la gente para hacer esa revolución. Puede imaginarse lo que pasó, ese no es el modo en el que se logra un cambio. Lo que hicieron fue fortalecer el apoyo a la reacción y el apoyo a la guerra. Tienes que afrontar el mundo como es, no como te gustaría. Tienes que intentar construir el mundo que te gustaría, pero enfrentándote a él tal y como es.

Conservador ante el cambio global

Chomsky, por extraño que suene, se define como conservador ante el cambio social. “De entre los muchos usos del término conservador, uno es el liberal clásico. El término se sigue usando, pero no en el sentido en el que sus creadores pensaban. Wilhelm von Humboldt dijo que si el artesano producía algo hermoso a la orden, admiraremos lo que ha hecho, pero despreciaremos lo que es, alguien que trabaja a la orden, no en función de lo que crece en su desarrollo interno. Eso es el núcleo del liberalismo clásico y en ese sentido soy conservador. Además, en otros aspectos, creo que nuestras instituciones básicas necesitan cambios muy sustanciales y radicales, pero no creo que se pueda hacer así como así. Tienes que construir un debate para ello”, explica.

Cuando se le pide un ejemplo, señala el movimiento de derechos de las mujeres, que data de siglos pero que obró un gran cambio en los sesenta. “¿Cómo se logró? Grupos de mujeres, jóvenes sobre todo, se reunieron, mantuvieron debates, descubrieron y pensaron en los tipos de opresión que existían, decidieron que no tenían por qué someterse, organizaron a otras mujeres y crearon un movimiento a gran escala. Con eso, antes o después tendrás cambios sustanciales. Pero no es un proceso fácil, muchos lo rechazan y dirán que quieren esa autoridad”.

El intelectual estadounidense se muestra exasperado ante la respuesta política al calentamiento global. “La destrucción medioambiental está viniendo, nos guste o no, y nuestras instituciones no están en una situación en la que pueda lidiar con ello, como vimos en Glasgow [en la conferencia del clima]. La principal decisión que tomaron fue aplazar la decisión hasta el año que viene y, mientras, la tierra está ardiendo”, explica. A su juicio, “los grandes bancos dicen palabras bonitas sobre la necesidad de hacer algo, pero lo que están haciendo es financiar las energías fósiles con billones de dólares. Esas son nuestras instituciones y, si no podemos

Amanda Mars Corresponsal jefe de EL PAÍS en EE UU. Comenzó su carrera en 2001 en Europa Press, pasó por La Gaceta de los Negocios y en 2006 se incorporó a EL PAÍS, donde fue subjefa de Economía y corresponsal en Nueva York. Desde 2017 vive en Washington. Ha cubierto dos elecciones presidenciales, unas legislativas, dos impeachment y un asalto al Capitolio.

Cambio de régimen en la economía global


Después de ayudar a impulsar décadas de desarrollo y modernización en las economías emergentes, el modelo de crecimiento ganador del Premio Nobel del economista del siglo XX W. Arthur Lewis ahora se puede aplicar a todo el mundo. Desafortunadamente, lo que muestra es que nos dirigimos a un período de profunda incertidumbre y crecimiento limitado por la oferta.

MILÁN – En 1979, W. Arthur Lewis recibió el Premio Nobel de economía por su análisis de la dinámica del crecimiento en los países en desarrollo. Con razón: su marco conceptual ha demostrado ser invaluable para comprender y guiar el cambio estructural en una variedad de economías emergentes.

La idea básica que enfatizó Lewis es que los países en desarrollo inicialmente crecen expandiendo sus sectores de exportación, que absorben el excedente de mano de obra en sectores tradicionales como la agricultura. A medida que aumentan los ingresos y el poder adquisitivo, los sectores domésticos se expanden junto con los sectores transables. La productividad y los ingresos en los sectores manufactureros de mano de obra intensiva en gran parte urbanos tienden a ser 3 o 4 veces más altos que en los sectores tradicionales, por lo que los ingresos promedio aumentan a medida que más personas van a trabajar en el sector exportador en expansión. Pero, como señaló Lewis, esto también significa que el crecimiento de los salarios en el sector exportador permanecerá deprimido mientras haya mano de obra excedente en otros lugares.

Dado que la disponibilidad de mano de obra no es una limitación, el factor clave con respecto al crecimiento es el nivel de inversión de capital, que se necesita incluso en los sectores intensivos en mano de obra. Los rendimientos de dicha inversión dependen de las condiciones competitivas en la economía global.

Esta dinámica puede producir tasas de crecimiento sorprendentemente altas que a veces continúan durante años, incluso décadas. Pero hay un límite: cuando se agota la oferta de trabajo excedente, la economía alcanza el llamado punto de inflexión de Lewis. Por lo general, esto sucederá antes de que un país haya salido del rango de ingresos medianos bajos. China, por ejemplo, alcanzó su punto de inflexión de Lewis hace 10 o 15 años, lo que provocó un cambio importante en la dinámica de crecimiento del país.

En el punto de inflexión de Lewis, el costo de oportunidad de trasladar más mano de obra de los sectores tradicionales a los de modernización ya no es insignificante. Los salarios comienzan a aumentar en toda la economía, lo que significa que para que el crecimiento continúe, debe ser impulsado no por el traslado de la mano de obra de los sectores de baja productividad a los de mayor productividad, sino por los aumentos de productividad dentro de los sectores. Debido a que esta transición a menudo falla, el punto de inflexión de Lewis es cuando muchas economías en desarrollo caen en la trampa del ingreso medio.

Vale la pena revisar el modelo de crecimiento de Lewis porque algo similar está sucediendo hoy. Cuando la economía global comenzó a abrirse y a integrarse más hace varias décadas, cantidades masivas de mano de obra y capacidad productiva previamente desconectadas e inaccesibles en las economías emergentes se trasladaron a los sectores manufacturero y de exportación, produciendo resultados dramáticos. La actividad manufacturera se trasladó desde los países desarrollados y las exportaciones de las economías emergentes crecieron más rápido que la economía mundial.

Debido a la magnitud de la mano de obra de costo relativamente bajo en las economías emergentes (especialmente China), el crecimiento de los salarios en los sectores transables de las economías avanzadas fue moderado, incluso cuando la actividad no se desplazó hacia las economías emergentes. El poder de negociación de los trabajadores se redujo en las economías desarrolladas, y la presión negativa sobre los salarios de ingresos medios y bajos se extendió a los sectores no comerciables a medida que la mano de obra desplazada en la manufactura se trasladó a los sectores no comerciables.

Pero ese proceso ha terminado en gran medida. Muchas economías emergentes se han convertido en países de ingresos medios, y la economía global ya no tiene grandes reservas de mano de obra asequible y de bajo costo para alimentar la dinámica anterior. Por supuesto, quedan reservas de mano de obra subutilizada y capacidad productiva potencial, por ejemplo en África. Pero es poco probable que estos trabajadores ingresen a los sectores productivos de exportación lo suficientemente rápido y en la escala suficiente para prolongar la dinámica anterior al punto de inflexión.

El punto de inflexión de Lewis tendrá profundas consecuencias para la economía mundial. Las fuerzas que han estado deprimiendo los salarios y la inflación durante los últimos 40 años están retrocediendo. Una amplia gama de economías emergentes y desarrolladas están envejeciendo, lo que refuerza la tendencia, y la pandemia de COVID-19 ha reducido aún más la oferta laboral en muchos sectores, posiblemente de forma permanente. En estas condiciones, es probable que se revierta la disminución de cuatro décadas en los ingresos laborales como parte del ingreso nacional, aunque la automatización y otras tecnologías de ahorro de mano de obra que avanzan rápidamente pueden contrarrestar este proceso hasta cierto punto.

En resumen, ahora que varias décadas de crecimiento de los países en desarrollo han agotado gran parte de la capacidad productiva no utilizada del mundo, el crecimiento global está cada vez más limitado no por la demanda sino por la dinámica de la oferta y la productividad. Este no es un cambio transitorio.

Una consecuencia clara de este proceso es que las fuerzas inflacionarias han cambiado fundamentalmente. Después de desaparecer o aplanarse durante un período prolongado, la curva de Phillips (que describe una relación inversa entre la inflación y el desempleo) probablemente regrese de forma permanente. Las tasas de interés subirán junto con las presiones inflacionarias, que ya están obligando a los principales bancos centrales a retirar liquidez de los mercados de capital.

Una economía global altamente endeudada (el legado de años de tasas de interés bajas) pasará por un período de turbulencia a medida que los niveles de deuda se restablecen para un entorno de tasas de interés "nuevamente normal". Las asignaciones de activos de cartera se ajustarán en consecuencia, y terminará la prolongada luna de miel durante la cual los activos de riesgo superaron a la economía.

Cualquiera puede adivinar qué tan abruptamente sucederá esto. Los resultados específicos son imposibles de pronosticar con precisión. El encuentro de la economía global con el punto de inflexión de Lewis será un período de considerable incertidumbre, que es de esperar con cualquier cambio tectónico.

Muchas partes de la economía mundial experimentarán un cambio de régimen fundamental. Varias décadas de crecimiento en las economías emergentes han impulsado un aumento masivo en los consumidores de ingresos medios y el poder adquisitivo general, al mismo tiempo que eliminan la capacidad productiva de ultra bajo costo del mundo.

Por supuesto, aún puede haber períodos de crecimiento restringido por la demanda, luego de crisis como la pandemia o futuras crisis climáticas. Pero el patrón subyacente será uno de crecimiento restringido por la oferta y la productividad, porque los reservorios restantes de capacidad productiva subutilizada simplemente no son lo suficientemente grandes para acomodar la creciente demanda global.

El trabajo de Lewis no se centró principalmente en la economía mundial, excepto en la medida en que los mercados internacionales proporcionan la tecnología y la demanda necesarias para impulsar el crecimiento de las primeras etapas impulsado por las exportaciones en los países en desarrollo. No obstante, su idea de que los patrones de crecimiento cambian drásticamente dependiendo de si hay recursos productivos accesibles sin explotar (especialmente mano de obra) es tan relevante como siempre.

Aplicadas a las transiciones que se están produciendo actualmente en la economía global, las ideas de Lewis implican cambios importantes en los patrones de crecimiento, la estructura de las economías, la configuración de las cadenas de suministro globales y los precios relativos de casi todo, desde bienes, servicios y mano de obra hasta materias primas. y varias clases de activos. Igualmente importante, indican que esta transición será irreversible.

MICHAEL SPENCE, premio Nobel de economía, es profesor emérito de economía y ex decano de la Graduate School of Business de la Universidad de Stanford. Es miembro principal de la Institución Hoover, forma parte del Comité Académico de la Academia Luohan y copreside el Consejo Asesor del Asia Global Institute. Fue presidente de la Comisión independiente sobre Crecimiento y Desarrollo, un organismo internacional que de 2006 a 2010 analizó las oportunidades para el crecimiento económico mundial, y es autor de The Next Convergence: The Future of Economic Growth in a Multispeed World (Macmillan Publishers, 2012 ).

Por qué el extraordinario éxito de la vacuna contra el covid en Cuba podría ser la mejor esperanza para los países de bajos ingresos

15 enero 2022 

PUNTOS CLAVE

  • El prestigioso sector biotecnológico de Cuba ha desarrollado hasta la fecha cinco vacunas contra el covid diferentes, incluidas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, todas las cuales, según Cuba, brindan más del 90 % de protección contra el covid sintomático cuando se administran en tres dosis.
  • El país de aproximadamente 11 millones sigue siendo el único país de América Latina y el Caribe que ha producido una inyección local para Covid.
  • La posible aprobación por parte de la OMS de las vacunas contra el covid producidas a nivel nacional en Cuba tendría una “enorme importancia” para las naciones de bajos ingresos, dijo a CNBC por teléfono John Kirk, profesor emérito del programa de América Latina de la Universidad de Dalhousie en Nueva Escocia, Canadá.


Trabajadores transportan un cargamento de la vacuna cubana Abdala contra la Covid-19, que será donada por el gobierno cubano a Siria, en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, el 7 de enero de 2022.
Foto: AFP

Cuba ha vacunado a un mayor porcentaje de su población contra la Covid-19 que casi todas las naciones más grandes y ricas del mundo. De hecho, solo los Emiratos Árabes Unidos, ricos en petróleo, cuentan con un registro de vacunación más sólido.

La pequeña isla caribeña dirigida por comunistas ha logrado este hito al producir su propia vacuna contra el covid , incluso mientras lucha por mantener abastecidos los estantes de los supermercados en medio de un embargo comercial estadounidense de décadas.

“Es una hazaña increíble”, dijo a CNBC por teléfono Helen Yaffe, experta en Cuba y profesora de historia económica y social en la Universidad de Glasgow, Escocia.

“A los que hemos estudiado biotecnología no nos sorprende en ese sentido, porque no ha surgido de la nada. Es producto de una política gubernamental consciente de inversión estatal en el sector, tanto en salud pública como en ciencias médicas.”

Hasta la fecha, alrededor del 86 % de la población cubana ha sido vacunada completamente contra la Covid con tres dosis, y otro 7 % parcialmente inoculado contra la enfermedad, según estadísticas oficiales recopiladas por Our World in Data.

Estas cifras incluyen niños desde los dos años, que comenzaron a recibir la vacuna hace varios meses. Las autoridades sanitarias del país están lanzando vacunas de refuerzo a toda la población este mes en un intento por limitar la propagación de la variante omicron Covid altamente transmisible.

"Creo que está claro que muchos países y poblaciones del sur global ven en la vacuna cubana su mejor esperanza para vacunarse en 2025."

Helen Yaffe
Profesora de Historia Económica y Social en la Universidad de Glasgow

El país de aproximadamente 11 millones sigue siendo el único país de América Latina y el Caribe que ha producido una inyección local para Covid.

“La pura audacia de este pequeño país para producir sus propias vacunas y vacunar al 90% de su población es algo extraordinario”, dijo a CNBC John Kirk, profesor emérito del programa de América Latina de la Universidad de Dalhousie en Nueva Escocia, Canadá, a través de CNBC. teléfono.

El prestigioso sector biotecnológico de Cuba ha desarrollado cinco vacunas contra el covid diferentes, incluidas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, todas las cuales, según Cuba, brindan más del 90 % de protección contra el covid sintomático cuando se administran tres dosis.

Los datos de los ensayos clínicos de vacunas de Cuba aún no se han sometido a una revisión científica internacional por pares, aunque el país se ha involucrado en dos intercambios virtuales de información con la Organización Mundial de la Salud para iniciar el proceso de Listado de uso de emergencia para sus vacunas.

A diferencia de los gigantes farmacéuticos estadounidenses Pfizer y Moderna , que utilizan tecnología de ARNm, todas las vacunas de Cuba son vacunas de proteínas de subunidades, como la vacuna Novavax. Crucialmente para los países de bajos ingresos, son baratos de producir, se pueden fabricar a escala y no requieren congelación profunda.

Ha llevado a los funcionarios de salud internacionales a promocionar las inyecciones como una fuente potencial de esperanza para el “sur global”, particularmente cuando persisten las bajas tasas de vacunación. Por ejemplo, mientras que alrededor del 70 % de las personas en la Unión Europea han sido vacunadas completamente, menos del 10 % de la población africana ha sido vacunada completamente.



Una calle en La Habana, Cuba, en medio de la pandemia de Covid-19 el 2 de octubre de 2021.
Foto: Joaquín Hernández | Agencia de noticias Xinhua

Sin embargo, para que esto se cumpla, la OMS probablemente tendría que aprobar las vacunas de Cuba. El proceso de investigación de antecedentes de la OMS implica evaluar las instalaciones de producción donde se desarrollan las vacunas, un punto que, según los funcionarios de salud de Cuba, ha frenado el progreso.

Vicente Verez, jefe del Instituto de Vacunas Finlay de Cuba, dijo a Reuters el mes pasado que la agencia de salud de la ONU estaba evaluando las instalaciones de fabricación de Cuba a un “estándar del primer mundo”, citando el costoso proceso de actualizar las suyas a ese nivel.

Verez dijo anteriormente que los documentos y datos necesarios se enviarían a la OMS en el primer trimestre de 2022. La aprobación de la OMS sería un paso importante para que las vacunas estén disponibles en todo el mundo.

‘Enorme significado’

Cuando se le preguntó qué significaría para los países de bajos ingresos si la OMS aprobara las vacunas contra el covid de Cuba, Yaffe dijo: “Creo que está claro que muchos países y poblaciones en el sur global ven la vacuna cubana como su mejor esperanza para vacunarse para 2025 .”

“Y, de hecho, nos afecta a todos porque lo que estamos viendo con la variante omicron es que lo que sucede cuando grandes poblaciones casi no tienen cobertura, es que tienes mutaciones y nuevas variantes en desarrollo y luego regresan para atormentar a los países capitalistas avanzados que han estado acumulando vacunas”, agregó.

Michel es un "campeón", con solo cuatro añitos entró muy decidido al área de vacunación. Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate.

Kirk estuvo de acuerdo en que la posible aprobación por parte de la OMS de las vacunas contra el covid producidas a nivel nacional en Cuba tendría una “enorme importancia” para los países en desarrollo.

“Una cosa que es importante tener en cuenta es que las vacunas no requieren las temperaturas ultrabajas que necesitan Pfizer y Moderna, por lo que hay lugares, en África en particular, donde no se tiene la capacidad de almacenar estas vacunas globales”. vacunas del norte”, dijo Kirk.

También señaló que Cuba, a diferencia de otros países o empresas farmacéuticas, se ha ofrecido a participar en la transferencia de tecnología para compartir su experiencia en la producción de vacunas con países de bajos ingresos.

“El objetivo de Cuba no es hacer dinero rápido, a diferencia de las corporaciones multinacionales de la droga, sino mantener el planeta saludable. Entonces, sí, obtener una ganancia honesta pero no una ganancia exorbitante como lo harían algunas de las multinacionales”, dijo Kirk. .

El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió el mes pasado que un “tsunami” de casos de covid impulsados ​​por la variante omicron fue “tan grande y tan rápido” que había abrumado los sistemas de salud en todo el mundo.

Tedros reiteró su llamado a una mayor distribución de vacunas para ayudar a los países de bajos ingresos a vacunar a sus poblaciones, con más de 100 países en camino de no alcanzar el objetivo de la agencia de salud de la ONU de que el 70% del mundo esté completamente vacunado para julio.

La OMS dijo el año pasado que es probable que el mundo tenga suficientes dosis de vacunas contra el covid en 2022 para inocular por completo a toda la población adulta mundial, siempre que los países de altos ingresos no acumulen vacunas para usar en programas de refuerzo.

Junto con las asociaciones comerciales de la industria farmacéutica, varios países occidentales, como Canadá y el Reino Unido, se encuentran entre los que bloquean activamente una propuesta de exención de patentes diseñada para impulsar la producción mundial de vacunas contra el covid.

La urgencia de renunciar a ciertos derechos de propiedad intelectual en medio de la pandemia ha sido subrayada repetidamente por la OMS, expertos en salud, grupos de la sociedad civil, sindicatos, ex líderes mundiales, organizaciones benéficas médicas internacionales, premios Nobel y organizaciones de derechos humanos.

Una ausencia de vacilación ante la vacuna

El promedio de siete días de casos diarios de covid en Cuba subió a 2063 al 11 de enero, lo que refleja un aumento de casi 10 veces desde fines de diciembre a medida que se propaga la variante omicron.

Esto se produce a medida que aumenta el número de casos de omicron Covid en los países y territorios de la región de las Américas. La Organización Panamericana de la Salud, la oficina regional de las Américas de la OMS, advirtió que un aumento en los casos puede conducir a un aumento en las hospitalizaciones y muertes en las próximas semanas.

La OPS ha pedido a los países que aceleren la cobertura de vacunación para reducir la transmisión de Covid y ha reiterado su recomendación de medidas de salud pública, como máscaras ajustadas, un requisito obligatorio en Cuba.

Yaffe ha confiado durante mucho tiempo en la capacidad de Cuba para presumir de uno de los registros de vacunación más sólidos del mundo. Hablando con CNBC en febrero del año pasado, incluso antes de que el país hubiera desarrollado una vacuna local, dijo que podía “garantizar” que Cuba podría administrar su vacuna contra el covid producida en el país extremadamente rápido.

“No fue una conjetura”, dijo Yaffe. “Se basó en comprender su sistema de atención médica pública y su estructura. Por lo tanto, el hecho de que tienen lo que llaman clínicas de médicos y enfermeras de familia en cada vecindario”.

Muchas de estas clínicas están ubicadas en áreas rurales y de difícil acceso, lo que significa que las autoridades de salud pueden entregar vacunas rápidamente a la población de la isla.

“El otro aspecto es que no tienen un movimiento de renuencia a vacunarse, que es algo que estamos viendo en muchos países”, dijo Yaffe.

(Tomado de la televisora CNBC / Traducción Cubadebate)