El Anteproyecto de Ley de Propiedad, Posesión y Uso de la Tierra se somete a consulta entre directivos y trabajadores del sector de la Agricultura en todo el país
Por: Roberto Javier Bermúdez Portal /escambray.cu Fotos: Radio Reloj15 de marzo 2026

La norma jurídica que se somete a análisis pretende ordenar todo lo relativo a la propiedad, posesión y uso de la tierra.
Antes de que concluya el presente año, Cuba debe contar con una ley que ordene la propiedad, posesión y uso de la tierra. Para ello la Asamblea Nacional del Poder Popular incluyó en su cronograma legislativo un anteproyecto que se discute y somete a consulta entre directivos, especialistas y trabajadores del sector de la Agricultura en nuestro país.
Una de las principales pretensiones de este cuerpo legal, desde el punto de vista jurídico, es eliminar un fenómeno que se conoce como dispersión legislativa. Se reconoce que esta ley podrá agrupar unas 25 normas legales vigentes hasta el momento.
“Sancti Spíritus fue una de las 11 provincias cubanas que se incluyeron en la consulta teniendo en cuenta las buenas prácticas y resultados del territorio”, aseguró a la prensa Ramón Aguilar Betancourt, presidente de la Comisión Agroalimentaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Según se apuntó, de aprobarse esta ley, se cerraría un ciclo legislativo antecedido por normas como la Ley de Fomento y Desarrollo de la Ganadería y la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, que persiguen, entre todas, motivar las producciones locales, el autoabastecimiento y la soberanía alimentaria, considerada actualmente un asunto de seguridad nacional.
En el caso de este anteproyecto, su fin principal es contribuir a la soberanía alimentaria y la revalorización de la ruralidad. Más de una vez, el presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez ha asegurado que vamos a tener lo que seamos capaces de producir.
En este sentido, no cabe dudas de que motivar las producciones agropecuarias constituye un eslabón fundamental para reducir las tan costosas y complicadas importaciones y acercar la comida al pueblo.
Una de las novedades que propone la nueva ley es la posibilidad de entregar tierras estatales ociosas en calidad de usufructo a personas naturales y jurídicas, sean nacionales o extranjeras. De esta manera se podrán adquirir las tierras no solo para labores agrícolas y forestales como principal función, sino también para emplearlas como una forma de autoabastecimiento.
Según Yanny Escobar Reyes, jefe del Departamento de Registro de la Tierra del Ministerio de la Agricultura, uno de los planteamientos más recurrentes alrededor de la nueva norma es el relacionado con el límite de 5 caballerías para la entrega en usufructo.
Al respecto, se debatió entre especialistas, directivos y trabajadores del sector en la provincia. Juan José Nazco Gonzalez, delegado de la Agricultura en Sancti Spíritus, es de los convencidos de que debe haber alguna flexibilización alrededor de ese límite.

“La práctica nos ha demostrado que 5 caballerías de tierra es poco, no solo para los que se dedican a la ganadería. Si queremos que se produzca la tierra no podemos tener miedo a darla al que demuestre capacidades para sacarle provecho. Si un productor de cultivos varios tiene buenos rendimientos y nos pide más tierras debemos dárselas”, comentó Nazco González.
La entrega de usufructos a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), así como las limitaciones para la compraventa entre propietarios de tierras también destacan entre los temas más debatidos.
La ley no podrá garantizar por sí misma las pretensiones de motivar la producción de alimentos y lograr la soberanía alimentaria; pero sí pretende facilitar y quitar obstáculos que ese empeño tiene en la actualidad. Todo parece indicar que antes que concluya el 2026 se contará con una Ley de la Tierra.
Decenas de años para reconocer una de las equivocaciones garrafales. Le zumba aparecerse ahora con que “La práctica nos ha demostrado que 5 caballerías de tierra es poco, no solo para los que se dedican a la ganadería. Si queremos que se produzca la tierra no podemos tener miedo a darla al que demuestre capacidades para sacarle provecho. Si un productor de cultivos varios tiene buenos rendimientos y nos pide más tierras debemos dárselas”, comentó Nazco González. Lo POCO SERIO es aparecerse con el número de matices macabros después de transcurridos más de 60 años del origen, de 40 de los errores rectificados y 20 de la idea de cambiar algo de naturaleza anónima nunca definido. Seguirán mal los asuntos cuando el productor tendrá que "pedir" tierras. Por ahí anda lo de poseer más de una vivienda (de las que queden en pie). Emigrados invirtiendo. Peloteros llamados desde su desempeño en el exterior sin vínculos con la Federación Cubana. Afán de seguir negando lo que a la vista se veía y que aún se ve. Ojalá pudiese retrocederse en el tiempo. Para algunas cosas parece demasiado tarde y escasa la voluntad de ir al fondo. Cosas veredes. Venga la ley de tierras cuando estamos hechos tierra y a punto de ir a la tierra. A propósito de la ANPP todavía estamos en espera de la vigencia de la ley sobre ciudadanía; más de dos años y contando. Otra vez me canso.
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