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miércoles, 20 de mayo de 2026

PROPONGO ABRIR UN DEBATE SOBRE LA INTRODUCCION DEL MERCADO EN LA ECONOMIA CUBANA

Por Joaquin Benavides Rodriguez*

 Estoy convencido que llevar a cabo este debate es imprescindible y estratégico.

 Si realmente aspiramos al Socialismo hay que debatir a fondo lo que habría que hacer para romper las amarras del inmovilismo burocrático y comenzar a introducir el mercado que nos conduzca, guiado por la planificación, a una economía realmente socialista.

 No hay que inventar. Comencemos por donde lo hizo Deng Xiaoping, en China, hace poco más de 40 años: por la agricultura, en que además de salvar del hambre a ese inmenso país, creo las bases para que, en ese breve periodo histórico, su economía haya superado a la primera potencia mundial capitalista. Y detrás Vietnam también decidió introducir el mercado en la economía de un país, que había concluido y ganado una guerra que lo había dejado devastado. Con una agricultura casi totalmente manual, decidieron introducir el mercado, y en poco más de 30 años se han convertido en una economía exportadora, que construye el Socialismo basado en los principios de la teoría científica de Marx y Lenin.

 Tendríamos que respondernos la pregunta: ¿qué es lo que ha impedido que la economía cubana no haya dado aún el paso decisivo para avanzar en el camino, que en su momento dieron China y Vietnam? En mi opinión responde a un déficit teórico importante en la dirección política que no ha sabido interpretar y asumir la experiencia internacional en la construcción del Socialismo.

 Y la necesidad que tendremos de asumirla, es lo que pretendo debatir, con los que se incorporen, en el momento quizás más peligroso y complicado de nuestra historia revolucionaria.

 No tenemos derecho los revolucionarios cubanos de evadir un debate a fondo sobre la imperiosa necesidad de introducir ordenadamente, pero sin temor y pausa, los principios del mercado en nuestra economía, comenzando por la agricultura.

 Si se deseara debatir teóricamente, ahí están la Crítica del Programa de Gotha de Carlos Marx y los escritos de Lenin fundamentando la necesidad de la NEP en la economía rusa, que Stalin logró hacer desaparecer al morir este.

 Esa fue, en mi opinión, la causa profunda de que el Socialismo en la URSS haya desaparecido. Y es a su vez la causa profunda del estancamiento productivo en la economía cubana y de su fracaso para producir alimentos para alimentar a nuestro pueblo sin necesidad de importarlos. Si fuéramos capaces de disponernos a producir 4 millones anuales de toneladas de azúcar, introduciendo desde la siembra de la caña los principios y mecanismos del mercado, la exportación del azúcar a los precios actuales en el mercado mundial facilitaría la obtención del financiamiento para modernizar la agricultura y la introducción de maquinaria para lograrlo.

  La burocracia no podrá jamás producir alimentos en la agricultura con órdenes desde arriba. Sólo los mecanismos del mercado aplicados con inteligencia podrá lograrlo.

 El Gobierno debe ser capaz de organizar en cada municipio la concurrencia de productores estatales, cooperativas y privados con el comercio estatal y las MiPymes, con la participación del banco, en que acuerden los precios de cada producto entre los productores y los comerciantes, y la garantía bancaria de que el productor cobrara el dinero correspondiente a la entrega del producto.

 Se acabarían los precios únicos de compra a los agricultores, y el comercio tendría que aprender a negociar con los productores para lograr buenos precios. El banco tendría que aprender a negociar crédito con los agricultores para que puedan introducir mejores técnicas que les permitan incrementar sus producciones. El Gobierno, a cualquier nivel, no tendría que involucrarse en ese proceso. Su papel sería organizarlo y cuidar que se cumplan las reglas legales establecidas. El socialismo no es el Estado. El Estado es el organizador del mercado y garante del socialismo. La Planificación es el regulador macroeconómico. No impone: regula, utilizando mecanismos e instrumentos económicos indirectos, entre ellos los impuestos que tienen un papel importante.

 Introducir el mercado en la agricultura y la comercialización de los alimentos producidos por esta, tendría como efecto inmediato la elevación del precio de los alimentos producidos en el país. Paralelamente el Gobierno tendría que establecer un Programa de subsidios en dinero para las personas vulnerables económicamente, poniendo énfasis en los ancianos y en los jubilados y pensionados por la seguridad social. La fuente financiera principal seria la supresión de la importación de alimentos para entregarlos subsidiados para toda la población, a través de la Libreta de Abastecimientos.

 Lo que propongo es rediseñar todo el esquema vigente desde la década de los años 60, por la introducción del mercado en la producción nacional de alimentos y en su comercialización, protegiendo con subsidios en dinero a toda la población que no puede trabajar, para que adquiera, comprándolos, los alimentos que producen los productores agropecuarios nacionales. Apostar, a fondo, porque la economía cubana sea capaz de producir y comercializar sus alimentos a través del instrumento de la utilización del mercado; en que la financiación de la producción y comercialización sea realizada por vía bancaria y que de la protección de la población vulnerable económicamente se encargue el Presupuesto del Estado. 

 5/20/2026

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

1 comentario:

  1. El mercado por sí mismo no es solución si no se expresa en un contexto propicio donde interactúen múltiples factores complementarios entre sí. China y Vietnam salen mucho a colación, quizás atendiendo a consideraciones de índole política en cuanto a un tipo de diseño de la sociedad como es el caso de un partido único. Corea del Norte con un diseño similar no parece disponer, al menos de forma visible, de resultados económicos similares a pesar de cohetes intercontinentales, bombas y submarinos nucleares. Sin embargo, se pueden encontrar países geográficamente cercanos con diseño diferente que han logrado éxitos comparables a los dos primeros mencionados tanto en volúmenes como en plazos. ¿Habrá otras razones más criollas para lo que padecemos? ¿Será que no hubo espacio para un reformador ni condiciones para escuchar razones? ¿Será las 90 millas y la geopolítica? ¿Será que Cuba es un País de costumbres occidentales? ¿Será que en Cuba se hizo todo lo posible por aniquilar de un tajo las estructuras productivas campesinas tradicionales metiéndolas en esquemas? Será lo que quienes han sido funcionarios en Cuba saben, aunque se padezca de amnesia selectiva sobre las Granjas del Pueblo, las cooperativas campesinas, el Cordón de La Habana, las mil estructuras para el sector azucarero, el tratamiento a los pequeños agricultores, el defenestrado Mercado Libre Campesino de los 90 y me canso. Los detentores de la burocracia tendrán la misma amnesia combinada; falta de información desde las masas, palabra de por sí peyorativa, o desprecio a sus criterioso. Casi seguro es que no saben razonar de otro modo a lo que les inculcaron en la Ñico López sobre el socialismo a la cubana. No se puede actuar de otro modo que por órdenes porque hubo etapas anteriores en las cuales el voluntarismo sustituyó a las estructuras liquidadas por molestas, suprimió resortes y métodos de la economía “capitalista” que permiten al MERCADO actuar. Mientras la tan mencionada autonomía de las instituciones TODAS las existentes y la carencia de OTRAS que agrupe los intereses de grupos y que hable el lenguaje de los negocios sea una mala palabra con infundios de injerencia del enemigo no habrá nada que hacer. No se trata de renegar de lo hecho ni de quien lo haya hecho, pero el análisis daría el oxígeno social que se necesita además de lograr un ambiente de paz sin el cual no habrá visos de prosperidad. Es lo propio si de verdad se pretende validar aquella frase recurrente de que es indispensable saber quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Esperemos que no sea al desastre anunciado.

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