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sábado, 25 de abril de 2026

El petróleo crudo cubano sí se puede refinar (+ Video). Comentario HHC

 Por: René Tamayo

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Foto: Estudios Revolución.

Una tecnología para el uso del crudo nacional desarrollada por el Centro de Investigaciones del Petróleo (Ceinpet), basada en la termoconversión, ha roto con el mito de que el petróleo cubano de alta densidad y viscocidad no podía procesarse a partir de soluciones propias.

El resultado científico, fruto de años de trabajo del centro, adscripto a la Unión Cuba Petróleo (CUPET), fue destacado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante la sesión de abril del Consejo Nacional de Innovación (CNI).

Con esta innovación, señaló el Jefe de Estado, “rompimos un criterio, un tabú que había en el país, de que el crudo nacional no se podía refinar, que no se podía emplear en otras cosas, y prácticamente lo teníamos condenado a que se usara directamente en un grupo de termoeléctricas”.

Energía a lo cubano

La termoconversión es un proceso que permite mejorar las propiedades del crudo pesado y extrapesado (como el de la franja norte petrolera, que hoy es el más disponible y explotado en el país a pesar de su alta densidad, viscosidad y contenido de azufre), al favorecer la destrucción de algunos de sus compuestos más complejos a través del calentamiento controlado.

Es un proceso –explicaba al grupo de prensa de la Presidencia el ingeniero Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de CUPET- destinado básicamente a disminuir la viscosidad del crudo sin la necesidad de tener que mezclarlo con nafta, un producto que ha estado escaseando debido al bloqueo recrudecido, la persecución de los combustibles desde 2019 y ahora por el bloqueo energético.

La técnica de termoconversión para tratar nuestro crudo pesado - señala-  tiene un desarrollo de años por parte del Ceinpet, y hay un avance en el desarrollo de la ingeniería, por lo que ahora lo que hemos traído al Consejo Nacional de Innovación es el paso hacia una planta piloto a instalar en la refinería Sergio Soto, de Cabaiguán, en Sancti Spíritus.

Se hará allí para aprovechar las condiciones que esta planta tiene, las facilidades, como el agua, el vapor, la electricidad y sobre todo la experticia de su equipo de trabajo, que ha estado procesando este crudo desde el año 2010.

Será una planta piloto –argumenta el Director Adjunto de CUPET- que nos permitirá tener a la mano toda la ingeniería, los datos que se necesitan para poder escalar la tecnología y para desarrollar esta innovación propia, generada por nuestros investigadores; que nos permitará hacer plantas en lugares estratégicos para poder rebajar los contenidos de viscosidad del crudo pesado.

La implementación de esta innovación incluye a su vez una segunda etapa, dirigida al desarrollo catalítico a partir de lateritas cubanas; “o sea, con nuestros recursos naturales, para rebajar su contenido de azufre, que es otro gran desafío del crudo cubano”.

Quien busca Nafta, la encuentra



Foto: Estudios Revolución.

En el encuentro del CNI de abril, los especialistas de CUPET también abordaron las soluciones que se han buscado ante la aguda escasez de nafta debido al bloqueo energético impuesto por el gobierno de EE.UU.

Es un producto de la refinación del petróleo importado que históricamente se ha empleado en el país para rebajar la viscosidad del crudo y facilitar su extracción y transportación, y cuya disponibilidad se ha convertido –explicó el directivo a los periodistas— en el gran desafío de CUPET.

La falta de nafta –señaló— nos obligó a buscar respuestas, y a partir de las propuestas innovadoras de un grupo de expertos de toda la Unión se llevó para la refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, un crudo nacional segregado, de menor viscosidad, para su procesamiento y obtener este y otros productos.

Como parte de la prueba –nos comentó el especialista-expertos ingenieros de la propia instalación y del país elaboraron protocolos completos de desarrollo y adecuaciones a los sistemas tecnológicos que permitieron hacer una primera corrida de prueba experimental, con resultados positivos.

En este ensayo “logramos un diésel con una calidad, no de diésel especial, pero sí comercializable, que nos servirá para sustituir el que utilizamos en algunos procesos de perforación; produjimos nafta como solvente reductor de viscosidad, que en la primera corrida nos dio 15 días de cobertura para la producción petrolera y de gases en Varadero; y logramos un fuel comercializable que estamos evaluando usarlo tanto en la industria energética, en las plantas eléctricas, como en la industria del níquel.

“Nosotros creemos –resumió el Director Adjunto de CUPET- que estos son resultados positivos y una alternativa que el país ha buscado, que la Unión Cuba Petróleo de conjunto con el Ministerio de Energía y Minas ha propiciado y en la cual se ha puesto ciencia e innovación para potenciar el uso de nuestros recursos”.

Entre otros resultados, el ingeniero Pérez Cardoso subrayó lo acertado de la estrategia del país para potenciar la innovación en el sector energético, porque –argumentó— “lo más importante es cómo aprovechar el recurso propio, lo que tiene nuestro país”.

Sí hay respuestas de la ciencia y la innovación



Foto: Estudios Revolución.

En el resumen del encuentro de abril del Consejo Nacional de Innovación, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recordó los llamados que ha estado haciendo desde años anteriores, cuando ha enfatizado que, ante la agresividad imperial, las soluciones energéticas tienen que ser propias, soberanas, desde la ciencia y la innovación, aprovechando tanto las fuentes de energía renovables (la solar, la eólica, la biomasa...) como el crudo nacional, incluyendo el incremento de la producción y también su refinación.

Pero -señaló a propósito de la socialización en la jornada de los más recientes resultados en el sector de los combustibles-, “para sorpresa mía el tema no era empezar a investigar, es que ya, como se dice aquí, había ciencia constituida, había investigación”; lo que había que hacer era ordenar y articular, y hemos visto cómo, al buscar una oportunidad dentro de la crisis, se rompió un tabú, el de que el petróleo cubano no se podía refinar.

Como un segundo elemento positivo, el Jefe de Estado ponderó el que este -aunque ha tenido la participación de las universidades— sea un resultado de un centro de investigación del entramado empresarial cubano, demostrando la capacidad que hay en ellos de realizar aportes científicos.

Se ha demostrado así –reiteró— “que en el país tenemos capacidad de ciencia, de innovación, de abordar problemas complejos desde una perspectiva de ciencia e innovación y encontrar soluciones para problemas estratégicos, que es un pensamiento que tenemos que seguir cultivando para que se traslade a todos los ámbitos de nuestra economía y de nuestra sociedad, porque no todos los sistemas empresariales tienen esta madurez de enfoque de resolver los problemas complejos apoyados en la ciencia y la innovación”.

Y lo tercero –añadió-, es “que estas investigaciones las han liderado dirigentes empresariales, y dirigentes empresariales haciendo doctorados, que es otra de las cosas que destacamos era necesario cuando diseñamos el Sistema de Gestión de Gobierno basado en Ciencia e Innovación”.

“Nosotros –añadió Díaz-Canel- necesitamos tener doctores en los sistemas empresariales y una masa crítica de doctores en la administración pública, en el sector de la producción de bienes y servicios, para que sirvan de polea para el desarrollo científico e innovador”.

En video, la noticia

Comentario HHC: Muy bueno este logro, ahora hay que desarrollarlo, evaluar los costos de todo esto y su factibilidad en volumenes importantes, es de enorme importancia. Cambiaría la perspectiva de nuestra industria petrolera si todo resulta como se plantea. ¿ Quién dijo que somos un país pobre?. Hay que darle seguimiento, porque descubrimientos de estos,  también hemos tenido varios y después se abandonan.

Vuelve a cumplirse la frase de Engels " Una necesidad de la práctica , vale mas que diez universidades juntas ".


Economía 2025: Preámbulo de una tormenta mayor. Comentario HHC


Resumen político anual de 2025. La recesión persistió en la economía cubana por tercer año consecutivo, con dos signos distintivos que se extienden y profundizan en 2026: la crisis energética y el cerco comercial y económico de EEUU.





La dolarización parcial de la economía ganó cuerpo legal en 2025, con regulaciones para ordenar las transferencias empresariales en esa moneda y la apertura de nuevos espacios comerciales en dólares.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Después del 3 de enero la economía cubana entró en una curva cada vez más dramática: la crisis energética comparte el centro de atención junto a la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba. Enlazada la primera a la segunda, por pública declaración del Presidente estadounidense, Donald Trump, ambas adversidades imprimen un signo de incertidumbre y peligro extremo al 2026, pero no son eventos nuevos. De vieja data ambos, se acentuaron el año pasado y agudizaron la crisis económica general en el país, como confirma este resumen de la economía cubana en 2025.

A los largos apagones de cada día, paralizantes de producciones y penosos para la vida hogareña, se agregaron la contracción de áreas vitales de la economía nacional, como el turismo y las producciones agropecuarias, y desequilibrios macroeconómicos entre los cuales la inflación es signo dominante.

Como alternativa, el Gobierno acudió en 2025 a un Programa para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, que comenzó a tomar visibilidad funcional con un grupo de medidas que las autoridades desenvainaron un mes antes de concluir el año.

 Recesión económica


El ministro de Economía, Joaquín Alonso, no dio datos concretos sobre el cierre del PIB en 2025, pero fue enfático al declarar un “escenario de economía de guerra”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate

El producto interno bruto (PIB) cerró con pérdidas en 2025 por tercer año consecutivo, en una confirmación de la recesión que golpea a la economía cubana. Aunque todavía no existen informes definitivos de ese indicador, todas las señales y estimados apuntan al decrecimiento.

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, optó por no dar esa cifra en su informe anual ante los diputados en diciembre, pero enumeró vicisitudes que definió como “escenario de economía de guerra”.  El belicismo estadounidense, con la agresión a Venezuela semanas después y las reacciones directas de Washington contra La Habana, le darían la razón al ministro.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas anticipó temprano una caída de 1,5 por ciento en el PIB de Cuba en 2025, dato que mantuvo en su actualización de diciembre.

En cambio, otra institución de referencia, el Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), estimó en su Reporte de cierre de 2025 “una contracción interanual del PIB del orden del 5 por ciento en su escenario más probable”.

El cálculo del CEEC está más cercano a los datos parciales que el Presidente Miguel Díaz-Canel informó el 13 de diciembre ante el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba: “con cierre del tercer trimestre, el PIB decrece en más de un 4 por ciento”.

Al sintetizar la coyuntura relacionada con esa caída, Díaz-Canel dijo: “la inflación se dispara, la economía está parcialmente paralizada, la generación térmica es crítica, los precios se mantienen altos, se incumplen las entregas de los alimentos normados, y las producciones agropecuarias y de la industria alimentaria no satisfacen las necesidades de la población. A todo ello hay que agregar las costosas pérdidas provocadas por el devastador paso del huracán Melissa.”

Una caída entre el 4 y el 5 por ciento se sumaría a los descensos de 1,9 y 1,1 por ciento en 2023 y 2024, respectivamente. Desde el 2020 de la pandemia, el PIB acumularía, por tanto, una contracción cercana al 17 por ciento. 

Ahogo energético


Las dificultades para importar combustible se agudizaron desde inicios de año, con colas en gasolineras y largos apagones. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El edicto de Trump del 29 de enero de sancionar con aranceles a las economías que osen venderle petróleo a Cuba aportó, en términos geopolíticos, mayor beligerancia al bloqueo económico de EEUU, pero ha modificado poco en los hechos las penurias energéticas del país antillano.

La importación cubana de petróleo venía en baja desde 2024. Venezuela, su aliada política regional, redujo los envíos de combustible mucho antes del secuestro del Presidente Nicolás Maduro el 3 de enero.

En 2025, Caracas sólo suministró el 34 por ciento del petróleo comprado por Cuba, de acuerdo con datos de la firma de análisis Kpler publicados por Financial Times. El primer lugar lo ocupó México, que envío el 44 por ciento de los barriles importados por la nación antillana. El resto llegó de Rusia y Argelia, con el 15 y el 6 por ciento respectivamente. Las importaciones totales de petróleo se han reducido casi en un tercio desde 2024.

En el presente año solo se han hecho más visibles los efectos de la contracción previa de la adquisición de combustibles. Las secuelas se agudizaron en sectores básicos desde 2025. Los servicios de transporte de pasajeros y de carga cayeron en picada, hasta detenerse casi totalmente en La Habana y en otras pocas ciudades donde sobrevivían algunas rutas de ómnibus públicos estatales.

Las colas de autos se han disparado en las gasolineras más de una vez. Para evitarlas, las empresas distribuidoras han innovado sistemas de racionamiento o distribución, pero no han podido evitar el encarecimiento de la gasolina y el diésel cuando aparece en el mercado negro. 

Cotidianidad a oscuras



Cuba quedó completamente a oscuras durante poco más de un día en el primer semestre y por regiones en el segundo semestre. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Los largos apagones se han normalizado hasta hacerse parte maldecida de la cotidianidad doméstica y objetivo priorizado de la agenda mediática. La reducción de la generación eléctrica provocó, incluso, la repetición de las paradas generales del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Cuba quedó completamente a oscuras durante poco más de un día en el primer semestre y por regiones en el segundo semestre.

Varias provincias orientales se vieron sin electricidad alrededor de diez días después de cruzar el huracán Melissa sobre las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Holguín el 29 de octubre.

A partir de informes sistematizados por la Unión Eléctrica (UNE), el Reporte de la Economía Cubana del CEEC calculó una afectación máxima diaria en torno a 1.400 megaWatts como promedio mayor de 2024, registrado en el bimestre noviembre-diciembre. En 2025 ese indicador superó los 1.700 MW desde julio y llegó a un promedio de 1.840 MW en noviembre y diciembre, con récords mayores a 2.000 MW en algunas jornadas.

En la menor generación de electricidad ha influido la baja disponibilidad de combustible en las unidades de la llamada generación distribuida, dependientes del diésel y fuel oil importados. Esta afectación escaló a lo largo del año desde un promedio diario de 390 MW en el bimestre final del año 2024 hasta promediar 910 MW en noviembre y diciembre del 2025 -estimados del Reporte CEEC a partir de los informes publicados por la UNE en Cubadebate.

Pero la generación de electricidad también tropieza con las paradas constantes de las centrales termoeléctricas por roturas y fallas técnicas. Las siete grandes termoeléctricas con que cuenta el país consumen petróleo crudo nacional, lo que les da autonomía para atender alrededor del 40 por ciento de la demanda de electricidad. Sin embargo, las interrupciones frecuentes, imprevistas y simultáneas de estas unidades se han convertido en centro de la agenda informativa cubana.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levey, cita al bloqueo de EEUU como causa principal de los conflictos eléctricos, por el obstáculo que establece a la importación tanto de petróleo como de piezas y componentes, para las reparaciones capitales que le urgen a una industria vetusta tecnológicamente y desgastada. 

Alternativas de energía



El intenso programa de inversiones sumó 50 parques solares en 2025. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Pese a las limitaciones financieras, el Gobierno pudo invertir 1.150 millones de dólares en 2025 para reponer unidades del SEN. Esta industria recuperó 422 MW en la generación distribuida y 228 en las centrales termoeléctricas, según informó el ministro de Economía ante los diputados en diciembre.

La alternativa más sólida a que ha acudido Cuba frente a esta crisis son las fuentes renovables de energía (FRE) y, en particular, la energía solar fotovoltaica. La instalación de parques solares, acelerada desde 2024, permitió sumar 50 a lo largo de 2025. Al cierre del año, el país obtenía del Sol cerca del 10 por ciento de su generación de electricidad, frente al 4 por ciento en 2023.

El beneficio comienza a hacerse perceptible en horas del mediodía. En el horario de máxima irradiación solar, los parques solares fotovoltaicos aportan más del 30 por ciento de la electricidad. Los apagones suelen disminuir a cero en ese horario. Pero continúan golpeando con fuerza en otros momentos.

De acuerdo con los datos que ofreció el ministro de Economía, la generación eléctrica se aproximó a 16 mil GWh en 2025, una reducción del 25 por ciento aproximadamente desde la pandemia. Para el nuevo año debe crecer a 18.606 GWh, con una contribución de 2.461 GWh de las FRE, alrededor del 13 por ciento de la matriz energética.

Aunque de manera limitada aún, también continuaron ganando presencia los autos eléctricos e híbridos, así como la instalación de plantas eléctricas domésticas y paneles solares en los hogares y empresas y hospitales, entre otras alternativas menos avanzadas, como la cocción con leña, a las que acude la población para resistir el brutal trance energético. 

Alimentos en el comercio interno


Entre los proyectos de cooperación e inversión extranjera, genera expectativas el cultivo de arroz con participación vietnamita. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Los apagones se hicieron más fuertes en el segundo semestre en áreas urbanas como la capital, al decidir el gobierno que era imprescindible redirigir el poco combustible disponible hacia producciones líderes de la industria, fuertemente debilitadas desde hace años, y hacia el riego de alimentos básicos como el arroz.

El abasto de agua ha sido identificado como uno de los conflictos que enfrentan las producciones agropecuarias, junto a la carencia de fertilizantes y otros productos de

importación, demoras en pagos estatales a los agricultores privados y pérdida de fuerza de trabajo, entre otros. A esto se sumó el impacto del huracán Melissa, que afectó en las provincias orientales producciones de arroz, café y ganadería, entre otras.

El cultivo de arroz en alianza con empresas vietnamitas tomó vuelo en 2025 como una de las novedades de las inversiones extranjeras que promete mayor impacto directo para la población. A las inversiones en áreas de grandes empresas arroceras de los Palacios, de la provincia de Pinar del Río, se han sumado productores de Granma y Artemisa, con intenciones de escalar esta cosecha hasta 200 mil toneladas en 2026.

En el mercado interno, sin embargo, los altos precios de los alimentos se relacionan con la baja oferta de estos productos, uno de los signos de la crisis más dolorosos para los consumidores cubanos. De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), los alimentos se mantienen como el componente de mayor peso en los indicadores de inflación del año pasado. 

Economía cubana sin locomotora

La fuerte caída en la llegada de visitantes internacionales mantiene a la economía cubana desprovista de la locomotora que le permitió reaccionar en la segunda mitad de los años 90. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La industria del turismo ha confirmado en los últimos años la dimensión estratégica que alcanzó antes de la covid, pero esta vez de manera inversa. La fuerte caída que mantuvo en 2025 arrastró consigo a otras producciones industriales, del transporte y de la construcción, entre otros, que tenían un cómodo mercado en el ámbito nacional de la hotelería y los viajes.

El arribo de turistas cayó el año pasado en un 17,8 por ciento en comparación con el 2024: 1.810.663 visitantes de acuerdo con el reporte mensual de la ONEI. De los diez mercados emisores principales, las mayores contracciones se observaron en los europeos, la comunidad cubana en el exterior y EEUU. Solo crecieron Argentina y Colombia.

En los malos rumbos del turismo en Cuba influyen las sanciones coercitivas de EEUU a terceros socios de la industria del ocio, la prohibición del acceso cubano a plataformas globales de reserva, la formulación de una lista de hoteles prohibidos a visitantes estadounidenses en este país, la inclusión del mismo en la lista de Washington de países patrocinadores del terrorismo y la recesión e inflación postpandémica en Europa.

Como observa el Reporte del CEEC, “el país, además del bloqueo, sufre los embates de las campañas en su contra que perjudican su imagen a partir de las dificultades objetivas que enfrenta: apagones, escasez de medicinas, alimentos y combustibles, así como la actual oleada migratoria”.

El turismo figura entre las prioridades de la economía cubana para recuperarse en 2026.

Entre las acciones para atraer una cantidad de visitantes similar a los 2,2 millones de 2024, esta industria emprendió en 2025 estrategias para rehacer mercados regionales con México y reconstruir una ruta que integre atractivos turísticos de ambos países. También ha trabajado para abrir nuevas rutas con Rusia y China, y con alguno de los mercados más deprimidos en 2025, como Alemania. 

En busca de divisas


Los servicios médicos al exterior continúan como líderes cubanos en este ámbito, pero han visto caer sensiblemente su renta y sus aportes en los últimos años. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Entre las exportaciones de productos y servicios, pocos reportaron un año favorable. El níquel y el tabaco, entre los bienes de ventas más sólidas, enfrentaron menores precios, y los servicios médicos al exterior continúan como líderes cubanos en este ámbito, pero han visto caer sensiblemente su renta y sus aportes en los últimos años.

En general, los ingresos cubanos por exportaciones disminuyeron en más de un 8 por ciento el año pasado, a juzgar por los estimados preliminares que informaron las autoridades: alrededor de 8.846 millones de dólares en 2025, contra 9.655 millones en 2024.

Ante tal depresión, las alternativas recogidas en el Programa de Gobierno implementado en 2025 apuestan a los esquemas de autofinanciamiento en divisas -mayor autonomía para que los actores empresariales capaces de exportar puedan disponer de las divisas que ingresen-, modos más flexibles de gestionar y asignar divisas, dolarización parcial y modificación del mercado cambiario.

Son medidas que constituyen, según el ministro de Economía, “una base sólida para mejorar la captación de divisas, dinamizar las exportaciones, atraer inversiones y fortalecer la inserción internacional del país”. Buscan, además, un encadenamiento productivo más eficaz entre actores estatales y privados de la economía.

El gobierno prioriza con estos esquemas de autofinanciamiento a las empresas exportadoras o que sustituyen importaciones. De 45 esquemas aprobados hasta la fecha, ya operaban 31 el año pasado, de acuerdo con la información ofrecida en diciembre a los diputados por el viceministro primero y ministro de Comercio Exterior e Inversión, Oscar Pérez-Oliva.

En los malos resultados de algunas exportaciones tradicionales en 2025 -níquel, café, miel y productos pesqueros- ha influido el hecho de que “al productor no le retorna el recurso resultado de la venta”, reconoció Pérez-Oliva. Carecen de un incentivo económico, dijo.

El viceministro primero confió en revertir esa tendencia con los nuevos esquemas de autofinanciamiento, al permitir que los productores reciban y dispongan de sus ingresos en moneda dura. Con esta fórmula, el tabaco consiguió expandir cultivos e importar tractores y equipamiento para el riego, entre otros insumos. 

Apuesta a la inversión extranjera

Poco antes de concluir el año ,Oscar Pérez-Oliva Fraga, vice primer ministro y titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, anunció en la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025) un paquete de medidas en busca de capital extranjero. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Poco antes de concluir el año, Pérez-Oliva anunció en la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025) un paquete de medidas en busca de capital extranjero. Según explicó poco después al Parlamento, aspiran a “flexibilizar, simplificar y viabilizar” los procesos de la inversión extranjera directa (IED). Compensarían el contexto adverso que enfrentan los inversores extranjeros por las distorsiones macroeconómicas del modelo, el déficit energético y el bloqueo económico.

Al comentar la necesidad de mayores flujos de IED, el Reporte del CEEC alude a la tasa de formación bruta de capital en Cuba: en 2024 registró el 16,3 por ciento del PIB, un nivel considerado bajo. A esto se une el profundo deterioro físico de las capacidades productivas del país, la baja disponibilidad de insumos y el insuficiente ahorro interno.

En 2025 el país consiguió un incremento discreto de inversiones foráneas activas, al aprobar 32 nuevos negocios de 13 países, para cerrar el año con 376, de los cuales 56 (el 14,8 por ciento) radica en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel.

Pérez-Oliva explicó en FIHAV 2025 que los nuevos acuerdos de IED tienen un capital comprometido de 2.100 millones de dólares, monto que supera los de años anteriores, aunque según analistas todavía es inferior a las necesidades acumuladas por el retroceso de la economía en los últimos seis años.

Las medidas en marcha se proponen flexibilizar la entrada de capital extranjero y les confieren mayor autonomía a los inversionistas para operar sus cuentas en divisas y pesos cubanos, implementar tarifas de servicios más competitivas, contratar personal y negociar con empresas tanto privadas como estatales.

Bien acogidas en un primer momento en el ámbito empresarial cubano y foráneo, este paquete de medidas puede acelerar los ingresos del país por exportaciones a cuenta de las IED, que en 2025 experimentaron un crecimiento del 20 por ciento, según informes del gobierno. 

Maniobras frente a desequilibrios macroeconómicos

En la intervención ante el Parlamento en julio, el Primer Ministro Manuel Marrero admitió insatisfacción con el ritmo de implementación del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. Foto: Tomada de Cubadebate

Los nuevos esquemas de autofinanciamiento de las empresas y los pasos para dinamizar las inversiones extranjeras se integran al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, que anunció el Primer Ministro Manuel Marrero al cierre de 2024 y cuya implementación se aceleró un año después.

Objeto de debate público, este Programa retoma como primer objetivo una aspiración de planes anteriores: la estabilización macroeconómica. El déficit fiscal, uno de los desequilibrios macroeconómicos en la mirilla, mostró signos de mejoría en 2025, aunque relativas.

De acuerdo con información del ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, el año cerró con un déficit fiscal estimado en 74.500 millones de pesos. Equivale de acuerdo con las previsiones a cerca de un 6 por ciento del PIB, lo que afianzaría la tendencia a la reducción, necesaria, sin dudas: 7,3 por ciento en 2024, luego de mantenerse sobre 11 por ciento del 2021 al 2023 y alcanzar un máximo peligroso de 19,3 por ciento en 2020.

Lo cierto, sin embargo, es que el alivio del déficit se debe más a incrementos de precios y otros ajustes empresariales y no tanto a una reactivación productiva sólida. Responde más a lo que economistas como Ricardo González, del CEEC, definen como el impuesto inflacionario.

Aunque el 70 por ciento del Presupuesto del Estado continúa orientado hacia la educación, la salud y otros servicios básicos, como prioridades, los gastos no presupuestados en 2025 (94.300 millones de pesos) los siguen absorbiendo fundamentalmente las empresas estatales, mediante transferencias y subsidios. El Reporte del CEEC observa una disminución pequeña en ese indicador (de 98.600 millones de pesos en 2024 a 94.300 millones en 2025), “muestra de que se avanzó relativamente poco en la transformación de los subsidios de productos a personas”.

La aspiración de cambiar este modelo de subsidios, que retoma el nuevo Programa de Gobierno, permanece pendiente de ejecución desde años en planes centrales aprobados sucesivamente. Su relación con las reformas empresarial y tributaria que las autoridades han pospuesto explícitamente pinta la modificación del sistema de subsidios como una meta escurridiza. 

Alivio inflacionario, pero no de precios

Aunque con tendencia a la disminución también, la inflación continúa clasificada como uno de los conflictos más temido por los consumidores en Cuba y que mayores riesgos plantea a la gestión económica, según los analistas.

El Índice de Precios al Consumidor de la ONEI tuvo un crecimiento interanual de 14,07 por ciento el año pasado. Quedó bastante por debajo del registro de 2024 (24,88 por ciento) y sorprendió incluso a las autoridades, que habían pronosticado un incremento de precios entre 25 y 30 por ciento para 2025.

El alza interanual mayor fue de las Bebidas alcohólicas y tabacos (69,82 por ciento), seguidos por Restaurantes y hoteles (21,46 por ciento). La división de alimentos y bebidas no alcohólicas creció un 13,9 por ciento, pero tuvo mayor impacto sobre el IPC, con el 70 por ciento de la evolución general.

Entre los factores que incidieron en la desaceleración de precios se encuentra la reducción del déficit fiscal, en línea con el dinero circulante. “En 2025, el crecimiento interanual de la cantidad de dinero en circulación fue de 17,9 por ciento, tres puntos porcentuales por debajo del valor alcanzado en el cierre de 2024”, comenta el Reporte del CEEC.

A los motivos de menor inflación se une, según este estudio, “una importante contracción de la actividad económica, que comprime la demanda agregada y ralentiza los precios”, así como el “deterioro acumulado de los salarios reales”.

En 2025 se observa un crecimiento de los salarios reales, perceptible en el sector empresarial, no así en el presupuestado. Pero no compensa la caída del poder adquisitivo que durante años han acumulado los ingresos laborales, razonó González en la presentación del Reporte. 

Innovaciones cambiarias, comerciales y salariales



La descentralización continúa avanzando con medidas recientes que confieren mayor autonomía a las empresas estatales para gestionar el salario de sus trabajadores. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Cuando faltaban cinco semanas para concluir 2025, el gobierno empezó a anunciar medidas que entraron en el escenario casi a la par de las mencionadas para hacer más fluida y sólida la entrada de inversiones extranjeras.

Un grupo de acuerdos del Consejo de Ministros en los días finales de noviembre incluyó la decisión de permitir la gestión del comercio mayorista por parte de empresas privadas y cooperativas.

Otras medidas, probablemente de mayor impacto, reordenan las transacciones de divisas en la economía cubana, confieren cuerpo legal a la dolarización parcial e inician una reforma importante en el mercado cambiario, al introducir una tercera tasa de cambio flotante y abrir la venta de divisas a personas naturales y jurídicas en sucursales de CADECA y bancos habilitados al afecto.

Las autoridades también publicaron normas legales para descentralizar tanto la gestión salarial en las empresas como la transferencia de recursos hacia los municipios.

Las medidas iniciadas en diciembre apuntan en cuatro direcciones fundamentales: sostén a la dolarización parcial, facilidades a la inversión extranjera, nuevo mercado cambiario y mayor descentralización. Desde diversas perspectivas, cada uno de estos pasos aporta cuerpo legal a la dolarización a que ha acudido el gobierno ante el evidente revés del Ordenamiento Monetario de 2020.

Estos pasos constituyen, además, los primeros o más perceptibles movimientos del discutido Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.

Quizás el más polémico y aplaudido a la vez sea la recuperación del mercado cambiario, espacio que el Banco Central de Cuba (BCC) había cedido a agentes externos sin especialización ni legitimidad institucional para estas mediciones. Con la tasa flotante, el BCC asume el desafío de un tipo de cambio que mida las relaciones de oferta y demanda del peso cubano con relación a las divisas y permita operar a actores de la economía, tanto estatales como privados y cooperativas. 

Actores de la economía

Las mipymes y negocios de trabajadores por cuenta propia sostienen actualmente el grueso de las ventas minoristas en los barrios. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

En línea con la diversificación de actores económicos, el Gobierno dio pasos en 2025 para flexibilizar la entrada de compañías extranjeras, además de continuar dando luz verde a las formas no estatales de gestión y las alianzas entre estas y las empresas estatales.

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) aprobadas desde septiembre de 2024 aumentaron en 816 y llevaron el total a más de 11 mil. En un contexto adverso para cualquier negocio, es lógica cierta ralentización en el crecimiento de estos actores. En 2025, un total de 869 mipymes declararon pérdidas y 65 fueron cerradas total o parcialmente.

Aunque el debate político dentro del país y las incoherencias de la gestión burocrática y del discurso político -duda pública durante un año para dar luz verde al comercio mayorista por empresarios privados, por ejemplo- generan incertidumbre sobre las intenciones reales de las autoridades con las formas privadas, lo cierto es que ganan paulatinamente protagonismo en el escenario económico cubano.

Quizás la señal más significativa de la apuesta gubernamental por esta diversificación sea el crecimiento en el número de producciones cooperadas entre estos nuevos actores -cooperativas y mipymes- y las empresas estatales: 2.311 en la industria, 2.355 en la industria alimentaria y 14 en la agricultura.

Las formas no estatales soportan ya un 26 por ciento de las importaciones cubanas: 2.200 millones de dólares en 2025, pero tributan solo alrededor de 40 millones en exportaciones, una cifra baja según alertó Pérez-Oliva en diciembre. En contraste, se han convertido en pilar del comercio minorista interno con pequeñas ventas de barrio.

Otro indicador de la fuerza ganada, más por las mipymes que por las cooperativas, es que contribuyen con un 29 por ciento de los ingresos tributarios para un Presupuesto del Estado que se planifica con un 21 por ciento de los ingresos totales en el presente año a cuenta de estos nuevos actores. 

Desafíos del nuevo año

A pesar de los ajustes -de alcance parcial la mayoría-, el sistema empresarial cubano continúa fragmentado por diferencias de regulaciones fiscales, bancarias, comerciales y monetarias. Reglas del juego desiguales para actores estatales de la economía y para los no estatales alimentan tensiones, obstaculizan los soñados encadenamientos productivos y debilitan el modelo socioeconómico.

Estas contradicciones se derivan de un modelo de planificación centralizada que permanece atado, además, a la circulación simultánea de varias monedas, incluidas prótesis monetarias como el MLC, con tres o más tasas de cambio en estos momentos, tasas distantes en extremo entre sí: 24 CUP x 1 USD, 120 CUP x 1 USD y un tercer segmento flotante, que desde su implementación el 18 de diciembre se ha movido entre 410 y 460 CUP x 1 USD, de acuerdo con la lógica del mercado.

Mientras los actores estatales gozan de una protección presupuestaria y comercial que no les toca a las formas no estatales, los nuevos actores manejan con mayor autonomía y libertad sus negocios, inversiones, precios y salarios. Pero ni unos ni otros encuentran respaldo bancario y financiero por la carencia general de una banca suficiente sólida y dúctil para financiar estrategias empresariales y negocios.

¿Quién dispone, en suma, de mayores ventajas? ¿Estatales o privados? Una incógnita que acentúa la falta de transparencia de relaciones, enrarece el contexto económico y aumenta la incertidumbre.

La crisis ha adquirido en los dos últimos años tintes comparables con los momentos más álgidos del Período Especial; con dos reacciones encontradas equivalentes también a lo sucedido en la primera mitad de los años 90: incremento de las presiones políticas, económicas, mediáticas desde EEUU, con la intención confesa de provocar el colapso de Cuba, la que a su vez ha comenzado a desplegar medidas, la mayoría en cartera desde hace años.

Entre los 10 objetivos concebidos por el Programa de Gobierno en marcha asoman pasos que apuntan a reordenamientos fiscales, empresariales, financieros y tributarios. La voluntad real de cambio o la capacidad de gestión para implementarlas pudiera determinar que se encaminen a transformaciones más profundas y al preámbulo de una reforma del modelo socioeconómico cubano como condición de sobrevivencia. Son responsabilidades que el 2025 dejó en manos del 2026. (2025).


Comentario HHC: Un excelente artículo, lastima que no dice los autores.

Algunas acciones a los problemas presentados (entre comillas).

1. Unificar el mercado cambiario y eliminar tasas múltiples

 "Circulación simultánea de varias monedas, incluidas prótesis monetarias como el MLC, con tres o más tasas de cambio... 24 CUP x 1 USD, 120 CUP x 1 USD y un tercer segmento flotante entre 410 y 460 CUP x 1 USD".

Acción: Establecer una única tasa de cambio flotante administrada por el BCC para todas las transacciones en el mas breve plazo posible.

2. Transformar los subsidios de productos a personas

"Los gastos no presupuestados (94.300 millones de pesos) los siguen absorbiendo fundamentalmente las empresas estatales... muestra de que se avanzó relativamente poco en la transformación de los subsidios de productos a personas".

Acción: Redirigir el presupuesto estatal hacia transferencias monetarias directas a hogares vulnerables.

3. Escalar el autofinanciamiento en divisas a todos los sectores exportadores

"En los malos resultados de algunas exportaciones tradicionales... ha influido el hecho de que 'al productor no le retorna el recurso resultado de la venta'... Carecen de un incentivo económico".

Acción: Extender a todo el sector exportador (níquel, café, pesca, ron, etc) el esquema que ya funciona en el tabaco (recibir y disponer de divisas directamente).

4. Homologar las reglas fiscales y comerciales entre actores estatales y no estatales

"El sistema empresarial cubano continúa fragmentado por diferencias de regulaciones fiscales, bancarias, comerciales y monetarias... Reglas del juego desiguales... alimentan tensiones, obstaculizan los encadenamientos productivos".

Acción: Aprobar una legislación marco única que elimine la "protección presupuestaria" estatal hasta donde sea posible y unifique condiciones para todos.

5. Declarar la instalación de paneles solares como prioridad nacional

 "La menor generación de electricidad... afectación escaló... a promediar 910 MW en noviembre y diciembre... Los apagones suelen disminuir a cero en el horario de máxima irradiación solar. Pero continúan golpeando con fuerza en otros momentos".

Acción: Acelerar la importación de componentes y ofrecer financiamiento para techos solares en hogares, empresas e industrias.

6. Reglamentar urgentemente el comercio mayorista privado

"Duda pública durante un año para dar luz verde al comercio mayorista por empresarios privados... las mipymes y negocios por cuenta propia sostienen actualmente el grueso de las ventas minoristas en los barrios".

Acción: Publicar la normativa que permita a cooperativas y mipymes operar como mayoristas sin depender del aparato estatal, exigiendo el cumplimiento de pagos de impuestos acorde a los volumenes registrados.

7. Crear nuevas entidades bancarias (privadas o cooperativas)

 "Ni unos ni otros [estatales y privados] encuentran respaldo bancario y financiero por la carencia general de una banca suficiente sólida y dúctil para financiar estrategias empresariales".

Acción: Permitir la creación de bancos privados o cooperativas de ahorro y crédito que complementen la banca estatal.

8. Legalizar el autoconsumo energético renovable en unidades productivas

"Los largos apagones... paralizantes de producciones... el gobierno decidió redirigir el poco combustible disponible hacia producciones líderes y hacia el riego de alimentos básicos".

Acción: Autorizar que industrias alimentarias, granjas arroceras y otras unidades productivas instalen sus propias plantas solares o eólicas para aislarse del colapso del SEN.

9. Implementar un plan de choque de oferta de alimentos

"Los altos precios de los alimentos se relacionan con la baja oferta de estos productos... la división de alimentos creció un 13,9% y tuvo el 70% de la evolución general del IPC".

Acción: Otorgar incentivos fiscales y acceso a divisas para importar fertilizantes, piensos y equipos de riego, aumentando la cantidad de comida en el mercado interno.

10. Aprobar un estatuto legal único para el inversor extranjero

"Aspiran a 'flexibilizar, simplificar y viabilizar' los procesos de IED... compensarían el contexto adverso... aunque según analistas todavía es inferior a las necesidades acumuladas... hace falta un estatuto legal único".

Acción: Dictar una ley que garantice repatriación de utilidades, cuentas en divisas sin trabas, libre contratación y plazos burocráticos reducidos.