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lunes, 16 de enero de 2023

Cargan segundo barco mexicano con piedras de rocas Rajón de Voladura en puerto de Cienfuegos. Comentario HHC


Cienfuegos, Cuba.- Un segundo barco está a punto de culminar la carga de piedras de rocas denominadas Rajón de Voladura, en el puerto de esta ciudad, para exportarlas hacia México mediante un convenio con la Empresa Importadora-Exportadora IMECO, del Ministerio de la Construcción.

Por primera vez realizan este procedimiento en Cienfuegos y en Cuba, exportando las rocas (Rajón de Voladura) que llegan de la cantera de Arriete, perteneciente al municipio de Palmira, a la distancia de 22 kilómetros por carretera y 26 por ferrocarril.

Barrenan las canteras, y  cargan hacia trenes y equipos automotores, con vistas al acopio en la zona  portuaria y la manipulación de la mercancía a los buques, con el ritmo aproximado de cinco mil toneladas diarias en jornadas continuas de 24 horas.

Un total de 26 mil 252 toneladas cubrió la capacidad del primer barco, que partió la semana pasada, mientras el que está anclado ahora en el puerto de la Perla del Sur lo cargarán con otras 17 mil toneladas.

Continuarán las exportaciones hasta el venidero mes de agosto,  informó a esta periodista, Vladimir Jorge Fuentes, director general de la Empresa de Materiales de la Construcción en Cienfuegos.

“Este suministro de piedras, da a conocer,  es para garantizar la construcción  del ferrocarril, del Tren Maya mexicano, que une a los pueblos del sur de Méxicoun proyecto social y presidencial, que tiene  gran connotación”.

Vladimir Jorge Fuentes, director general de la Empresa de Materiales de la Construcción en Cienfuegos | Fotos: De la autora

Deben exportar alrededor de un millón 400 mil metros cúbicos de estas piedras, de gran resistencia, que garantizan las propiedades físico-químicas en dos tramos ferroviarios, de mil 500 kilómetros destinados a los  trenes de alta velocidad.

Vladimir Jorge agregó que en el proyecto participan varias empresas del Ministerio de la Construcción, de conjunto con la Organización Superior de Dirección (OSDI) y el Grupo  Empresarial de Industria de la Construcción (GEICON).

Ahí está el Ministerio de la Construcción y el de Transporte, por el Ferrocarril, junto con Explomat, encargada de las tareas de barrenar y voladura y a equipos de  Materiales de la Construcción de las empresas de Cienfuegos, Matanzas, Villa Clara y Ciego de Ávila. Unidos trabajadores de gran experiencia en la Industria de Materiales de la Construcción, quienes laboran 12 horas diarias en la mina cienfueguera de la cantera de Arriete.

Comentario HHC: Esto es un buen ejemplo de que se puede con Bloqueo de EEUU , aunque estos se empeñen en aislarnos del resto del mundo.

México es un país, que nos ha apoyado mucho, sobre todo con el gobierno del presidente AMLO, y nosotros hemos sido recíprocos con nuestras vacunas contra la Covid y  nuestros profesionales de la salud. Además de varios contratos intergubernamentales en curso. 

Pero la economía de Cuba, en relación a la de China, Rusia, Turquia, Brasil, Mexico y hasta Canadá es casi nada. ¿ Qué pasaría si podemos exportar productos y servicios que le representen un valor añadido y/o satisfación de necesidades a los mismos? Todo lo que seamos capaces de producir y ofrecer en ese orden, nos los contratarían.

¿ Ya tenemos identificados qué lineas de negocios podemos desarrollar invirtiendo recursos para lograrlo?  ¿ De dónde sacamos el dinero? Hay un esquema de autofinaciamiento en divisas, en donde las utilidades que obtengamos con esas exportaciones, se utilicen para pagar a los trabajadores y ampliar la producción y servicios, en esos rubros exportables.  

Podría añadir, que de donde mismo sale el financiamiento para las inversiones del turismo, pero prefiero que se eliminen las trabas, sobre todo en el sector estatal, que es el responsable de financiar las prestaciones sociales al pueblo y garantizar el desarrollo del país. El potencial es enorme.  

Anexo  : Se ha agregado, a la tabla de la ONEI,  el peso especifico (%) del total de lo invertido en el pais hasta septiembre del 2022. Lo asociado al Turismo abarca el 36.1 % y la agricultura el 2.6 % como se puede observar.



¿Podemos realmente tener un aterrizaje suave?

Las noticias son buenas, pero hay que frenar el entusiasmo.


(NASA/JPL-Caltech via AP sonda InSight


En agosto de 1982, llegué a Washington para empezar un año de trabajo en el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca.

Sí, era la administración Reagan y yo ya era liberal.

Pero se trataba de un puesto tecnocrático más que político, y el nuevo presidente del Consejo, Martin Feldstein -un republicano moderado de un tipo que ha desaparecido en gran medida desde entonces- quería que algunos cerebritos se encargaran de los datos.


El ex presidente Ronald rReagan (AP Photo/Bob Daugherty, file)

Yo debía centrarme en cuestiones internacionales;el nuevo encargado de la economía nacional era un tipo llamado Larry Summers.

¿Qué fue de él? En fin, Marty y yo tuvimos una cena de trabajo la noche de mi llegada, y él tenía una gran pregunta que hacer: "¿Está la economía mundial a punto de colapsar?". Había dos razones principales para su preocupación.

Una era que México acababa de anunciar que era incapaz de seguir pagando sus deudas, lo que marcaba el inicio de la crisis de la deuda latinoamericana.

La otra era que los esfuerzos de la Reserva Federal por combatir la inflación habían hecho caer en picada a la economía estadounidense, que experimentaba su peor recesión desde los años treinta, que no tendría rival hasta la crisis financiera de 2008.

Pero resultó que la economía mundial no se hundió.

La crisis de la deuda produjo una "década perdida" en América Latina, con un sufrimiento económico generalizado, pero no se extendió hasta convertirse en un contagio mundial.

Y más al norte, un giro de 180 grados en la política de la Reserva Federal acabó por impulsar una rápida recuperación; en 1984 Ronald Reagan se jactaba de "el mañana en América".

Aun así, el recuerdo de aquel verano me pone un poco nervioso ante el optimismo económico que parece desatarse por todas partes ahora mismo, al menos en los medios de comunicación.

Proliferan las predicciones de un "aterrizaje suave", es decir, una caída de la inflación hasta niveles aceptables sin recesión.

Y mi propia predicción es, en efecto, la de un aterrizaje suave: La inflación parece estar bajando, y aunque no podamos evitar completamente una recesión, si la tenemos probablemente será leve.

Pero la experiencia de principios de los años ochenta sigue ofreciendo dos razones para la cautela.

En primer lugar, el control de la inflación en los 80 fue extremadamente doloroso.

La inflación bajó del 10% al 4%. Pero el proceso de desinflación supuso un enorme y sostenido aumento del desempleo.

En la jerga económica de la época, había una relación de sacrificio muy elevada.

A finales de 1984, cuando Reagan hablaba de lo estupenda que era la economía, la tasa de desempleo era más del doble de la actual.

Algunos hablan como si tuviéramos que volver a pasar por una prueba similar.

Al menos hasta hace unos meses, Summers planteaba escenarios de desinflación similares a los de la década de 1980, diciendo que el desempleo tendría que aumentar hasta cerca del 6% para controlar la inflación.

Creo que se equivoca.

Las distorsiones relacionadas con la pandemia han hecho mucho más difícil estimar la inflación subyacente, hasta el punto de que ni siquiera estamos seguros de lo que realmente significa el término, pero muchas de las medidas que se han ideado en un intento de cortar la niebla están mostrando una inflación moderada a pesar de que todavía no hemos visto un aumento del desempleo.

La inflación ya se ha moderado sustancialmente - de nuevo, sin un gran aumento del desempleo.

Así que, como he dicho, creo que Larry está siendo demasiado pesimista. ¿Pero estoy seguro? Por supuesto que no.

La otra razón por la que la experiencia de los años 80 sigue pesando sobre mí es que en 1982 estaba claro que la Reserva Federal había frenado más de lo que pretendía.

Es decir, estaba intentando ralentizar la economía -había, en efecto, provocado deliberadamente una recesión-, pero no pretendía provocar una recesión tan grave.

La verdad es que entonces, como ahora, los responsables políticos intentaban gestionar la economía con información limitada, a menudo desfasada, y utilizando herramientas muy imprecisas.

En concreto, la Reserva Federal intenta reducir la inflación ralentizando la economía, lo que hace a su vez subiendo los tipos de interés.

Pero existe un intenso debate sobre cuánto tiene que desacelerarse la economía, cuánto tienen que subir los tipos para lograr una determinada desaceleración y cuánto tiempo necesitan las subidas de tipos para surtir pleno efecto.

A veces pienso en la Reserva Federal como si tratara de manejar maquinaria pesada en una habitación oscura y llevara manoplas gruesas.

Así que, aunque no necesitemos una recesión grave para controlar la inflación, podríamos tenerla de todos modos si la Reserva Federal frena demasiado.

Existe, por supuesto, el riesgo opuesto: que la Reserva Federal haga demasiado poco y la inflación no se controle.

Pero creo que las noticias sobre la inflación han sido lo suficientemente buenas como para justificar la asunción de ese riesgo y la moderación de las subidas de tipos, al menos durante un tiempo.

¿En resumidas cuentas? Un aterrizaje suave es ahora mucho más plausible de lo que parecía hace unos meses.

Pero no es un hecho.

c.2023 The New York Times Company

Cumplió su plan de azúcar central 14 de Julio, de Cienfuegos (+Fotos). Comentario HHC

 

 



Cienfuegos, 16 ene (ACN) La empresa agroindustrial 14 de Julio cumplió hoy su plan de azúcar de la presente contienda, y se mantendrá activo para dar un considerable aporte a ese renglón económico de la provincia de Cienfuegos y a Cuba.

El ingeniero Amaury Rodríguez Depestre, director de esa entidad, durante el acto de cumplimiento expresó la satisfacción por llegar a la meta, en una zafra difícil y compleja con un derroche de trabajo, sacrificio, tenacidad y voluntad.

Ante Maridé Fernández López, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primera secretaria en el territorio, de la vicegobernadora Yolexis Armada y del colectivo de trabajadores, Rodríguez Depestre aseguró haber cumplido además con la palabra empeñada y con una gran cuota de eficiencia.

Dijo que por encima de lo previsto cerraron varios indicadores como el aprovechamiento de las capacidades, con un 4,5 por ciento, mientras el rendimiento industrial fue de 9,64.

Además lograron el índice más bajo en tiempo perdido industrial del país, al tiempo que el estimado cañero se ejecutó al 116 por ciento y consiguieron elevar las utilidades en dos millones y medio de pesos.

A pesar de ser el ingenio más integral a nivel de nación, el directivo indicó que ajustan precisiones para perfeccionar la labor, como parte activa del quehacer diario y por ese orgullo de trabajar en “14 de Julio”.

Uno de los obreros más veteranos de ese coloso, ubicado en el municipio de Rodas, es Alfredo Molina, con más de 40 años entre los viejos hierros del ingenio.

En su intervención Molina resaltó el costo de la tonelada de azúcar por debajo de lo planificado, a la par que produjeron más de mil toneladas de azúcar por concepto de ahorro en materia prima.

Ya esa agroindustria acumula más de dos mil toneladas de azúcar por encima de su compromiso y continuará con un aporte apreciable, en medio de un clima con bajas temperaturas, favorable para la caña.

Durante el encuentro fueron reconocidas por el apoyo a la campaña azucarera las empresas Elpidio Gómez, 5 de Septiembre, Azumat y Tecnoazúcar, entre otros.

Comentario HHC: Un buena noticia entre tanto desastre, la pregunta es ¿por qué unos pueden y otros no?. ¿De ello se sacaran las lecciones? porque todo el país esta bloqueado por EEUU. 


Editorial: A la zafra, ¡sin perder un día!

Redacción Invasor ECONOMÍA 16 Enero 2023



Foto: Eric Yanes

Levantarse tras grandes caídas, sobreponerse a las dificultades, diversificarse, crecer, contraerse, aspirar a más, vencer: son palabras cosidas a mano y a la medida del sector azucarero en Cuba. Hay una historia de lucha que, como las cañas, unas veces es dulce y otras, no tanto. La zafra 2022-2023 en la provincia tiene que buscar todo el dulzor posible.

Los desafíos, se ha dicho, son enormes. Tras varias campañas de descensos sostenidos y marcados, hasta llegar a la última, en la que el país mostró los peores índices productivos en más de un siglo, las deudas se han ido acumulando. Revertirlas es posible, pero no será tarea fácil, tampoco rápida o de soluciones instantáneas. Preferimos creer que, tras tocar fondo, no queda más alternativa que el ascenso, por nosotros mismos.

En el retador empeño de sacar adelante una zafra eficiente con tres centrales y la gramínea disponible, tendríamos que admitir que el contexto económico nacional e internacional adverso no ayudan. Ahí está lo hermoso del desafío. Si a la vuelta de un par de meses podemos contar una sobre otra las toneladas planificadas, tendremos la certeza absoluta de que no existen los imposibles.Estamos llamados a desarrollar una zafra con cantidades de azúcar más pequeñas que las acostumbradas, apenas 54 562 toneladas, y aun así será desafiante honrar los compromisos; una zafra en la que primen la eficiencia en la utilización de los recursos, la entrega de todos y cada uno de los trabajadores del sector, desde el campo hasta la industria. Estamos llamados a la búsqueda constante de la excelencia en el más mínimo aspecto. La exigencia por la disciplina también será vital.

Pero la zafra no es exclusivamente un asunto de los zafreros. Sería un error pensar que la producción de azúcar puede circunscribirse a Ciro Redondo, Baraguá o Primero de Enero solo porque allí están los ingenios. De hecho, la zafra no empieza en las fábricas, sino en el campo, adonde hay que ir a sembrar y cosechar toda la gramínea, empleando con acierto la maquinaria de que disponemos, doblando turnos, exprimiendo las Case, sacando el extra.

Cada avileño debería sentir bajo sus pies el brote nuevo de la caña, el calor de las calderas, el rechinar de las mazas, el pitazo en la molienda. Ni este país ni la provincia pueden entenderse sin la agroindustria azucarera; no existimos sin ella. Y lo que toca es honrarla.

Convocados estamos desde la sociedad en su conjunto a prestar el más decisivo apoyo en tan importante tarea. Que no falten la merienda para el obrero, el mejoramiento de sus condiciones de trabajo, el reconocimiento a un esfuerzo que no conoce de horarios con el fin de endulzar nuestro café, de una actividad socioeconómica que es orgullo y patrimonio patrios, y que decide en los ingresos del territorio.

La insistencia en retomar la senda del mejoramiento y la preponderancia de los azucareros en el concierto de la economía cubana y avileña no es un capricho nostálgico. No solo la tradición avala el porqué salvar al estratégico sector, precios favorables al azúcar en los mercados extranjeros ─sin contar los de sus innumerables derivados─, resaltan su potencial como fuente de divisas y encadenamientos productivos.

Aún falta despojarnos de muchos voluntarismos, afrontar las soluciones desde una visión económica y sociológica de las causas del decrecimiento de su fuerza de trabajo, entre otras que nos han llevado hasta aquí.

Por lo pronto, el reto en nuestra provincia ya está planteado: realizar una zafra en medio de las actuales circunstancias que roce la perfección, sin perder de vista la importancia de volcar al pueblo desde grandes movilizaciones a los surcos para sembrar este año más de 12 000 hectáreas de la dulce gramínea, que será la base sobre la que construiremos futuros crecimientos.

Hay que hacerlo sí o sí, como en los potreros de Lázaro López, sin perder un día.

¿Cuáles son las proyecciones de la producción de arroz en Cuba?

 La Isla requiere más de 600 000 toneladas de arroz para cubrir la canasta familiar normada y el consumo social, de las cuales dos terceras partes se importan

La producción de arroz en Cuba ha descendido gradualmente desde 2019. Foto: Ronald Suárez Rivas

Aguada de pasajeros, Cienfuegos.–El programa arrocero, emprendido en 1967 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, tuvo en cuenta que el cereal constituye un alimento estratégico para el país, a partir de que es posible almacenarlo sin procesar y, además, tiene un alto contenido de calorías.

Cada gramo puede aportar tres kilocalorías y eso lo hace muy importante en la dieta de los cubanos. Nuestro país requiere más de 600 000 toneladas de arroz para cubrir la canasta familiar normada y el consumo social, pero la realidad indica que esa amplia demanda debe ser satisfecha, en más de las dos terceras partes, por la vía de la importación, y no precisamente desde naciones cercanas.

En diálogo con Granma, Oslando Linares Morell, director de la División Tecnológica de Arroz, del Grupo Empresarial Agrícola, adscrito al Ministerio de la Agricultura, explicó que «el Programa integral de desarrollo del arroz, que se comenzó a trabajar en la práctica en 2012 –y que fuera actualizado seis años después–, tenía prevista la consecución, para 2030, del añorado autoabastecimiento de arroz en la Isla.

«De cara a lograr dicho propósito, debían sembrarse unas 200 000 hectáreas, obtenerse un rendimiento de seis toneladas por hectárea, y lograr una producción del cereal húmedo de 1 200 000 toneladas, que nos permitiría obtener más de 600 000 toneladas de arroz consumo al año», añadió el funcionario.

A su juicio, hasta 2018, el referido programa marchó satisfactoriamente. Recordó que en dicho año Cuba rompió el récord histórico de producción de arroz, con 304 000 toneladas. Aunque se esperaba una campaña favorable para el calendario siguiente, los resultados cayeron hasta las 246 700 toneladas un año más tarde.

Y de ahí hacia acá hemos ido en picada, reconoció Linares Morell. «En la década en curso la producción arrocera se ha visto muy limitada debido, en lo fundamental, a la carencia general de insumos, así como de las piezas de repuesto para las combinadas arroceras».

El directivo complementó que un socavón real lo constituyó el año 2022, cuando los volúmenes del alimento descendieron considerablemente.

La razón de dicho declive progresivo la atribuye a la convergencia de varias causales. Mencionó entre estas «los dos años de pandemia que sufrió el mundo; con todo cuanto ello entrañó en el orden económico, incluida la pérdida de la cadena de suministros que teníamos a escala planetaria».

A consideración de Linares Morell, a lo anterior se sumó el reforzamiento de las medidas del bloqueo del Gobierno de Estados Unidos, la inclusión espuria de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y, en fecha más reciente, el conflicto bélico en Ucrania, el cual también provoca consecuencias negativas para la agricultura y el sector en particular.

Como resultado de la hostil política imperialista, existen limitaciones en herbicidas, pesticidas y portadores energéticos. El bloqueo afecta la cosecha del grano por la baja disponibilidad de combustibles para la maquinaria en tierra y la aviación agrícola, la falta del fertilizante urea, y de otros insumos determinantes en la eficiencia del ramo.

Como consecuencia de tales percances, Cuba ha visto reducidas de forma notable las importaciones de fertilizantes y productos químicos, indicó.

«Los planes montados para 2023 todavía son bastante bajos, con alrededor del 40 % de cuanto estaba previsto a esta altura en el programa de desarrollo. Esto significa que debíamos sembrar 140 000 hectáreas, y solo lograremos plantar en este calendario 68 000 hectáreas, cifra realmente pobre», estimó.

PENSAMIENTO CIENTÍFICO: ESPALDARAZO AL SECTOR

Interrogado por Granma sobre cómo y cuándo, entonces, podría revertirse la actual situación, el entrevistado afirmó que, pese a lo crítico del año recién iniciado, es posible comenzar el paulatino despegue en el propio 2023, y consolidarlo en, al menos, un trienio.

En tal sentido, el Director de la División Tecnológica de Arroz concedió especial importancia a la implicación de la ciencia, la técnica y la innovación en el renacer de la esfera.

Las empresas deben estudiar todo el potencial investigativo y científico del país y aplicarlo, habida cuenta de que emplear esas valiosas herramientas resulta básico para el necesario crecimiento. La innovación pasa por aplicar los resultados en el campo y es algo de lo que deben estar bien conscientes los arroceros.

Informó que se trabaja con ahínco, para convocar al pensamiento científico y creativo de la nación, a respaldar a los cerca de 25 000 productores del cereal existentes en la Isla.

Graficó, a tales efectos, plenarias como la que tuvo por sede a Aguada de Pasajeros, el pasado sábado, en la que fueron expuestas las mejores experiencias a escala de país; también las peores, pues de igual manera que algunas empresas son abanderadas, digamos, por ejemplo, en las prácticas agroecológicas, otras están a la zaga.

El objetivo –precisó Linares Morell– es fomentar y desarrollar un grupo de tecnologías endógenas que nos permitan el despegue, sin esa amplia demanda de recursos que no poseemos.

La experticia probada de no pocos productores, y el potencial científico vinculado a la esfera, deben incidir en el ascenso de los rendimientos agrícolas y la calidad del grano, sostuvo. 

«Los arroceros tenemos que acostumbrarnos a las nuevas condiciones de trabajo, a utilizar menos productos químicos y a emplear un número considerablemente mayor de bioproductos», señaló Linares Morell.     

Depositó esperanzas en el desarrollo de la producción de arroz agroecológico, el trasplante y la creación de nuevas variedades, con el objetivo de retomar e impulsar el programa.

Según su criterio, una real fortaleza para la Mayor de las Antillas es su consolidado programa de semillas: «Nuestro arroz se autoabastece de semillas, hoy estamos desarrollando 12 variedades en producción a lo largo del país. Este programa está fortalecido por los proyectos de colaboración con Vietnam y Japón».

Se cuenta con variedades de ciclo largo, medio y corto. Además, acotó el funcionario, hay en desarrollo otras cuatro variedades de ciclo corto y baja exigencia de insumos. HHC: negritas nuestras