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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 29 de mayo de 2022

Bezos, Musk y los millonarios de Silicon Valley giran a la derecha

 25 de mayo de 2022



Jeff BezosCredit...Mandel Ngan/Agence France-Presse — Getty Images

Por Paul Krugman
Es columnista de Opinión.
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Los sultanes de Silicon Valley están de mal humor político y algunos multimillonarios repentinamente se han puesto en contra de los demócratas. No es solo Elon Musk; otras personalidades destacadas, entre ellas Jeff Bezos, han hablado muy mal del gobierno de Joe Biden. Encima, ahora sabemos que Larry Ellison, de Oracle, participó en una llamada con Sean Hannity y Lindsey Graham en la que se discutieron las opciones para anular las elecciones de 2020.

Cabe destacar la peculiaridad del momento en que algunos aristócratas de la industria tecnológica han decidido dar este giro a la derecha, en vista de la situación actual de la política estadounidense. Por ejemplo, es difícil imaginar en qué tipo de burbuja vive Musk para haber dicho que los demócratas son “el partido de la división y el odio” justo cuando Tucker Carlson —quien si bien no es político, sí es una de las figuras más influyentes del Partido Republicano moderno— habla en todos sus programas sobre la “teoría del reemplazo”, según la cual las élites liberales tienen un plan deliberado para traer inmigrantes a Estados Unidos y desplazar a los votantes blancos. (Las encuestas muestran que casi la mitad de los republicanos concuerdan con esta teoría).

Los plutócratas que están tan enojados con los demócratas también son bastante mezquinos; la mejor señal de que eres un “titán visionario de la industria” es que envíes emojis de popó. No obstante, es posible que esa crueldad sea central para la historia política. En lo personal, argumentaría que esta historia no gira en especial en torno a la avaricia (aunque también se trata de eso). Más bien, se trata sobre todo de egos frágiles.

Es cierto que algunos intereses económicos reales están en juego. Los demócratas propusieron nuevos impuestos aplicables a los ricos, y el presidente estadounidense, Joe Biden, ha designado a funcionarios conocidos por ser defensores de una política antimonopolio mucho más estricta. También es cierto que las acciones tecnológicas han bajado muchísimo de valor en meses recientes, lo que ha reducido en el papel la riqueza de magnates como Musk y Bezos.

En este momento, sin embargo, estas políticas parecen ser una posibilidad vaga. Incluso si los demócratas, contra todo pronóstico, conservan el control del Congreso en noviembre, no existe ninguna probabilidad real de que se realice una campaña estilo New Deal contra la desigualdad extrema. Más aún, con cualquier política redistributiva concebible, los multimillonarios seguirían siendo increíblemente ricos y no se vería afectada su capacidad de comprar todo lo que quisieran (excepto Twitter, tal vez).

Sin embargo, lo que el dinero no siempre puede comprar es la admiración. Y resulta que es justo en esta área donde los titanes tecnológicos han sufrido pérdidas tremendas.

Permítanme hablar de teorías aburridas por un minuto. Por lo menos desde que se dio a conocer el trabajo de Max Weber hace un siglo, los sociólogos están conscientes de que la desigualdad social tiene varias dimensiones. Como mínimo, necesitamos distinguir entre la jerarquía del dinero, que les da a algunas personas una porción desmedida de la riqueza de la sociedad, y la jerarquía del prestigio, que les otorga a algunas personas un respeto especial y las hace objeto de admiración.

Las personas pueden ocupar lugares muy distintos en estas jerarquías. Las leyendas deportivas, las estrellas pop, los “influentes” de las redes sociales y, aunque no lo crean, los ganadores del Nobel, en general tienen una buena situación financiera, pero sin duda su riqueza es desdeñable en comparación con las grandes fortunas que vemos en la actualidad. En cambio, si bien los multimillonarios infunden reverencia entre aquellos que dependen de su generosidad, que incluso puede rayar en servilismo, muy pocos son figuras conocidas por el público en general, y todavía menos tienen grupos comprometidos de fanáticos.

Aunque esta es la regla general, la élite tecnológica lo tenía todo. Sheryl Sandberg, de Facebook, por un tiempo fue un icono feminista. Musk tiene millones de seguidores en Twitter, muchos de los cuales son seres humanos reales y no bots, y en general han sido defensores fervientes de Tesla.

Su problema es que ahora han perdido el brillo. Las redes sociales, que en cierta época se consideraban una fuerza en favor de la libertad, ahora se consideran portadoras de desinformación. Por su parte, el propagandismo de Tesla se ha visto afectado por noticias sobre combustiones espontáneas y accidentes con el piloto automático. Los magnates del sector tecnológico todavía poseen una riqueza inmensa, pero el público —al igual que el gobierno— ya no los tiene en el pedestal que solían ocupar.

Y eso los está volviendo locos.

Esta película no es nueva. En el año 2010, gran parte de la élite de Wall Street, en vez de sentirse agradecida por los rescates recibidos, se dejó consumir por la “furia contra Obama”. Los embaucadores financieros estaban furiosos porque, según ellos, no recibían el respeto que se merecían por su enorme contribución a, pues, colapsar la economía mundial.

Por desgracia, la mezquindad plutocrática sí importa. El dinero no puede comprar admiración, pero sí puede comprar poder político; es desalentador que parte de este poder se despliegue en representación de un Partido Republicano que cada vez cae más en el autoritarismo.

¿Y ya mencioné que la reunión más reciente del grupo de derecha CPAC, que incluyó un discurso en video de Donald Trump, se celebró en Hungría con el apoyo de Viktor Orbán, quien ha acabado de facto con la democracia en su país?

Me atrevería a decir que el giro hacia la derecha de algunos multimillonarios del sector tecnológico es, además, totalmente bobo.

Es verdad que los oligarcas pueden hacerse muy ricos con autócratas como Orbán o Vladimir Putin, quien era profundamente admirado entre gran parte de la derecha estadounidense hasta que comenzó a perder su guerra en Ucrania.

Pero en estos días, para su desgracia y según varias fuentes, los oligarcas rusos están aterrados. Porque hasta la mayor riqueza ofrece poca protección contra el comportamiento errático y el deseo de venganza de los líderes que no tienen el menor respeto por el Estado de derecho.

Tampoco es que espere que personajes como Musk o Ellison aprendan algo de esta experiencia. Los ricos no se parecen nada a ti ni a mí: por lo regular, están rodeados de personas que les dicen lo que quieren oír.

Paul Krugman ha sido columnista de Opinión desde 2000 y también es profesor distinguido en el Centro de Graduados de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Ganó el Premio Nobel de Ciencias Económicas en 2008 por su trabajo sobre comercio internacional y geografía económica. @PaulKrugman

La energía mareomotriz: la gran desconocida. Comentario HHC





El mar oculta muchos misterios y, entre ellos, queremos darte a conocer la energía que obtenemos de él: la energía del mar o energía mareomotriz. Una de las energías alternativas más desconocidas.

Pero esto hoy cambiará ya que, en este post, descubrirás de la mano de factorenergia qué es y cómo se genera. ¡Te sorprenderá su gran potencial!

Los océanos tienen un gran potencial energético que, mediante diferentes tecnologías, puede ser transformado en electricidad. Dentro de las energías del mar, tal y como define el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), encontramos distintas tipologías;Energía de las corrientes: consiste en el aprovechamiento de la energía cinética de las corrientes marinas para producir electricidad.

Energía Undimotriz o energía de las olas: es el aprovechamiento de la energía mecánica de las olas.


Energía Maremotérmica: se fundamenta en el aprovechamiento de la diferencia de temperatura entre las aguas superficiales y las del fondo marino. Esta variación térmica se utiliza para electricidad.

Energía Mareomotriz o energía de las mareas: se basa en aprovechar la marea, el ascenso y descenso del agua del mar, producido por la acción gravitatoria del Sol y la Luna. Así la energía potencial de las mareas de convierte en energía eléctrica mediante el movimiento de una turbina, como en las centrales hidroeléctricas.

Hoy nos centramos en explicarte qué es la energía mareomotriz y sus principales características:

¿Qué es la energía mareomotriz?

La energía mareomotriz, es una energía alternativa que se basa en aprovechar el ascenso y descenso del agua del mar, las mareas, producido por la acción gravitatoria del Sol y la Luna. De este modo, se trata de un fenómeno natural previsible, que nos permite prever cuando se podrán transformar, mayormente, estos movimientos del agua para producir electricidad.

¿Cómo se obtiene la electricidad a partir de la energía mareomotriz?

Esta energía puede obtenerse de tres formas:

Generadores de corrientes de marea

Estos generadores también denominados TSG (Tidal Stream Generator) aprovechan el movimiento del agua para convertir la energía cinética en electricidad. Es el método más conocido.

Presas de marea

Estas presas aprovechan la energía potencial del agua que existe entre la diferencia de altura entre las mareas altas y bajas. Son unas barreras con turbinas muy parecidas a la de las presas tradicionales y se construyen en la entrada de bahías o lagos. El coste es elevado y no salen muy rentables.


Energía mareomotriz dinámica

Esta tecnología está en fase teórica. Es llamada también DTP (Dynamic Tidal Power) y combina las 2 anteriores; explota la interacción entre la energía cinética y la potencia en las corrientes de las mareas. Este método consiste en un sistema de grandes represas que inducen en el agua distintas fases de marea, con la finalidad de movilizar sus turbinas generadoras.

Ventajas de la energía mareomotriz

Son diversas las ventajas que ofrece esta energía alternativa, destacamos:Es una fuente de energía limpia, no produce gases de efecto invernadero ni otros contaminantes producidos por otros tipos de energía.
  • No utiliza combustibles adicionales.
  • Produce electricidad de manera constante y fiable.
  • Las mareas son inagotables y fáciles de predecir.
  • Es una fuente de energía renovable.
Desventajas de la energía mareomotriz

A pesar de su enorme potencial, el aprovechamiento de la energía mareomotriz presenta inconvenientes, entre los que destacan:Es posible a través de grandes inversiones económicas. Los costes de su instalación son elevados.

Genera un gran impacto visual y paisajístico sobre las costas, siendo esta una de las desventajas de la energía mareomotriz más preocupantes.

La energía mareomotriz no es óptima para todas las regiones geográficas. Ya que la cantidad de energía que podemos obtener depende del alcance del movimiento del mar y de la intensidad de las mareas.



La situación actual de la energía mareomotriz

La energía mareomotriz se lleva usando, desde los años 60, para generar electricidad. El país pionero fue Francia con su planta de energía mareomotriz Rance, que aún está en funcionamiento.

Los países que actualmente tienen capacidad instalada para producir energía mareomotriz son: Corea del Sur, le sigue Francia, Canadá, Reino Unido y Noruega. Actualmente, la energía mareomotriz representa una pequeña parte del total de la energía renovable que se produce en el mundo, pero ofrece un gran potencial.

Comentario HHC: Cuba con el aprovechamiento del Sol, y del Mar, ¿ podrá generar toda la energia que necesita ?

Mercado informal cubano escucha al ministro de Economía

El peso cubano se apreció ligeramente en las últimas jornadas, después de anunciar Washington y La Habana paquetes de medidas diferentes. Pero estas iniciativas políticas no parecen causas únicas de un probable freno a la inflación.





Detrás de las medidas económicas anunciadas primero por Cuba, luego por Estados Unidos, el peso cubano envío señales de recuperación en el mercado informal.

El peso cubano mostró signos de recuperación en el mercado informal en los últimos días, por primera vez desde que se desató en 2021 la crisis inflacionaria con la reforma monetaria y la contracción económica de la pandemia.

La reacción de la moneda nacional siguió a anuncios diferentes, pero casi simultáneos, de los gobiernos de Cuba y de Estados Unidos, que pudieran propiciar una mayor circulación de divisas en la economía cubana.

En un mercado identificado como informal por las autoridades, el peso cubano experimentó desde la semana pasada una ligera apreciación frente al dólar, el euro y la MLC. De acuerdo con reportes igual de informales de medios de prensa digitales y de los propios mercados, el dólar y la MLC (unidad monetaria del comercio interno equivalente a un dólar) podían comprarse a cerca de 100 pesos al comenzar esta semana, luego de llegar a 125 pesos una semana atrás.

¿A qué se debe este rebote del humilde y maltratado peso cubano?

Después de Gil Fernández

Este primer frenazo de la inflación ocurre luego de presentar el 14 de mayo el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, un paquete de medidas económicas para actualizar la Estrategia Económica que mantiene el país frente a la crisis económica.

La medida que más revuelo causó fue la próxima creación de un sistema para la venta de divisas a productores nacionales, estatales y no estatales, con quienes se pactarían niveles de producción y precios para la comercialización en pesos cubanos. Esta opción, que se implementará de forma gradual y selectiva, ofrecerá un precio de venta intermedio entre la tasa oficial (24 pesos por dólar) y la que dicta el mercado informal, según anunció el ministro ante los diputados.

“No lo llamamos mercado cambiario”, aclaró Gil Fernández. “Se trata de un esquema secundario de asignación de divisas en el que se pueda vender a actores económicos estatales y no estatales a un tipo de cambio superior a 24, pero inferior al informal, lo que nos va a permitir respaldar producciones que luego se venderán a la población en moneda nacional”.

Este esquema será administrado centralmente, con el propósito de ir ampliando de manera gradual el número de actores económicos beneficiados. El objetivo declarado por Gil es “ir, por esa vía, aumentando la oferta en moneda nacional, la recogida de liquidez, y avanzando en el equilibrio monetario del país”.

Aunque alertó con insistencia que la venta de divisas a la población iba a demorar, esta primera reacción del mercado informal bendice el paquete gubernamental, que incluye otras medidas para fomentar el empleo, regular mejor el abastecimiento a la cadena de tiendas en MLC, reforzar el suministro de productos nacionales a las tiendas en pesos cubanos y varias iniciativas para atender a personas y familias en situación de vulnerabilidad.


El esquema de asignación de divisas para productores fue la medida de más repercusión en el paquete que presentó el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, al Parlamento.

 Después de Biden

Mayor repercusión mediática, y posiblemente en el mercado interno cubano, tuvieron las medidas que anunció dos días después el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Tras una larga espera de casi un año y cuatro meses de mandato, decidió aflojar algunas de las severas restricciones que ese país mantiene contra Cuba desde los tiempos de su antecesor, Donald Trump.

Es previsible que las iniciativas de la Administración Biden oxigenen algo la disponibilidad de divisas en el mercado cubano, en tanto eliminan los límites para el envío de remesas, reabren una oportunidad de viajes de Estados Unidos a Cuba mediante la fórmula People to People y flexibilizan los mecanismos de reunificación familiar.

El gobierno estadounidense también prometió restablecer vuelos regulares y chárter a las provincias de Cuba -actualmente solo existen con la capital- y ampliar los servicios consulares en su Embajada en La Habana.

Aunque la mayoría de los expertos coinciden en que son pasos ligeros o parciales -se mantienen en vigor otras pesadas sanciones que obstaculizan directamente el comercio exterior cubano con terceros países y sus relaciones con los bancos y navieras del mundo-, el paquete anunciado por la Casa Blanca es la primera jugada de Biden desde que ocupó la Presidencia.

Ante la perspectiva de una entrada más fluida de moneda dura al país, es lógico que se abaraten las cotizaciones de dólares en un mercado de oferta y demanda. Sería un anticipo probable de pausa en la inflación en otras ventas y la baja posterior de precios.

Las medidas anunciadas por Biden para flexibilizar el envío de remesas y los viajes de su país a Cuba llegan en momentos en que la afluencia de turistas comienza a reactivarse.

Después de los turistas y las mipymes

Pero no creo que estas movidas de los gobiernos de EEUU y Cuba ni su coincidencia temporal expliquen del todo esta reacción del mercado informal de divisas. Apenas se trata de anuncios en ambos casos: los alcances reales que pueden o logren tener y los plazos de ejecución permanecen bajo incertidumbre. El freno a la inflación sería más lógico, de encontrar ambas noticias un escenario económicamente favorable por algún motivo, aunque sea solo en pequeña proporción.

Pensando en que el mercado cuenta con termostatos bien afinados para captar diferencias mínimas de temperatura económica -son más sensibles que el bolsillo del consumidor medio-, cabría preguntarse si existirán síntomas de cambio positivos en el entorno.

Parece difícil insinuarlo ante un comercio interno signado por largas colas y carencias y mil agonías en el comercio exterior.

Cuando optó por recuperar al peso frente al dólar, el mercado puede haber observado algo; la afluencia de turistas, por ejemplo. Aunque las llegadas permanecen por debajo de los planes, el gobierno no ha desestimado la posibilidad de alcanzar 2,5 millones este año.

La cantidad de visitantes internacionales hasta el cierre de abril, 447.847 según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), superaba en siete veces la recibida en igual etapa del año anterior. Reaparecen los clientes y los hoteles y las instalaciones afines recuperan vitalidad.

La economía, entretanto, ha dado pasos importantes desde mediados del año pasado cuyo beneficio se va a percibir gradualmente. Una de las más dinámicas ha sido la aprobación de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), privadas la mayoría. Se diversifican los actores de la economía y aparecen nuevas fuentes de empleo, demandas y negocios.

El ministro de Economía informó en el Parlamento otros datos de mejoría incipiente en áreas de la industria, la actividad agropecuaria y el comercio. “Empezamos a ver una cierta y gradual recuperación”. Incluso habló de “ralentización de la inflación”. El mercado informal pudiera estar dándole la razón esta vez. (2022)

Management "aristotélico", por Roger Martin


Management "aristotélico", por Roger Martin
“Cuando se trata de disrumpir viejos modelos, el pensamiento de Roger Martin es diferente”. En A New Way to Think: Your Guide to Superior Management Effectiveness (Harvard Business Review Press), insta a los líderes a desechar las viejas formas de pensar y, en su lugar, probar nuevos modelos en todos los ámbitos de la gestión, desde la competencia y los clientes hasta la estrategia, los datos, la cultura, el talento o las fusiones y adquisiciones. 

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“Roger Martin puso a la Rotman en el mapa. La transformó en una escuela de negocios que retaba el statu quo existente, generando ideas rompedoras y valientes en la búsqueda de soluciones a problemas. Para mí, es un tremendo desafío ocupar su puesto”, afirmó Susan Christoffersen, decana de Rotman School of Management desde 2021, durante el evento organizado por la escuela para la presentación de la obra. “En mi personal viaje como nueva decana, este libro –que definiría como una clase magistral de crítica al management que abarca desde la estrategia a la innovación– me ha permitido apreciar todavía más el impacto transformador de Roger”. Por su parte, la periodista de WST Elena Cherney fue desgranando los múltiples golpes de efecto al management que el autor, bajo un prisma aristotélico, propone en su obra.

RETANDO LO ESTABLECIDO  

ELENA CHERNEY: ¿Cómo sabe un CEO que algo no funciona, que algo está roto?

ROGER MARTIN: Se da cuenta cuando, conociendo los objetivos a alcanzar y utilizando un modelo de negocio, los resultados obtenidos no se corresponden con los prometidos. Entonces hay que poner el modelo bajo escrutinio, porque si se reutiliza, seguirá cosechando los mismos resultados. Es necesario plantearse la adecuación del modelo y buscar otro. Esto que parece evidente ocurre con más frecuencia de lo que pensamos. Hay que “testear” adjudicando responsabilidades sobre los rendimientos esperados.

E.C.: Pedimos a las personas que hagan más cosas, mejor y más deprisa, pero cuando el modelo está roto, eso no funciona y las personas no responden. ¿Qué primeros pasos hay dar para generar un nuevo modelo? ¿Qué debería hacer el líder?

R.M.: Lo primero es plantearse qué está intentando solucionar. Tras definir esto, lo más probable es que no tenga un modelo de solución preciso. Si por ejemplo el WSJ necesita duplicar el número de nuevos suscriptores por mes, el primer paso sería proponer cómo afrontar este problema desde una óptica diferente a la que viene haciendo. Simplemente decir no “estar contentos” con la situación no permite desarrollar el nuevo modelo necesario para ese “objetivo”.

E.C.: Preparando esta entrevista, me explicaba que hay que dar un paso atrás y enfrentarse a lo que se teme. ¿Podría darme el ejemplo de una organización que, para descubrir un nuevo modelo, haya hecho eso con éxito?

R.M.: Oracle, ante el advenimiento del modelo de suscripción en el año 2012, tuvo que dejar de vender licencias para empezar a crear una base de suscripción, algo muy complejo. Los resultados llegan a largo plazo, pero el equipo de la empresa vio entonces cómo se aproximaba una tormenta, pues su base de negocio era la venta de licencias, y fueron conscientes de que tenían que aceptar las dificultades temporales para poder sobrevivir. Hoy sabemos cómo ha sido la trayectoria; pero, si no hubiesen sido capaces de asumir la situación inicial, posiblemente habrían desaparecido o se habrían transformado en una subsidiaria de otra gran empresa.

E.C.: ¿Cuál sería el ejemplo inverso, el de una compañía que haya visto la necesidad de dar un paso atrás, pero no haya sido capaz?

R.M.: Hay alguien a quien conozco, pero con quien no he tenido el placer de trabajar: Jeff Immelt, ex CEO de General Electric. La compañía tenía un modelo que definiría como cándido, creado por Jack Welch. Immelt continuó con el modelo heredado y decidió adquirir dos empresas gigantescas: Baker Hughes, del sector gas y petróleo, y Alstom Power and Grid Business. Ambas adquisiciones fueron desastrosas. Mi percepción es que no fue capaz de enfrentarse al modelo de negocio que había heredado y acabó siendo el hombre que destruyó la posición líder de General Electric en el sector industrial americano.

Hace falta valentía para dar un paso atrás, observar un problema y crear formas nuevas para solucionarlo, experimentando para alcanzar una situación mejor

E.C.: ¿Por qué un líder como Immelt se “acobardó” ante un reto de tal magnitud? 

R.M.: Por un lado hace falta valentía, pero también es necesario pensar desde la perspectiva de los principios. Hay quienes simplemente se sienten más cómodos gestionando una aplicación, sin saber cómo funciona ni cómo se creó. Y cuando son preguntados por ello, su respuesta es: “Yo a eso no me dedico. Utilizo las aplicaciones, pero no sé crearlas”. También hay otras personas que, aun siendo capaces de dar un paso atrás y pensar cómo se crearon, no lo hacen. Son muchos los que adoptan la actitud de que algo tiene que funcionar a la fuerza, pues no sabrían qué hacer si no fuese así. Otros en cambio dan un paso atrás, observan el problema y crean formas nuevas para solucionarlo, experimentando para alcanzar una situación mejor.

La siguiente cuestión sería por qué algunos escogen el camino de gestionar aplicaciones en vez de crearlas. En esto interviene la naturaleza de las personas y cómo se preparan. Si pensamos en la educación que recibimos, deberíamos preguntarnos cuánto se prepara a los alumnos para que estos sean capaces de crear nuevos modelos versus cuántas veces se les explica que este determinado modelo sirve para este problema. Lo habitual es ofrecerles la lente a través de la cual deben mirar las cosas, en vez de enseñarles a crear lentes. Tenemos que reflexionar sobre esto.

Si pensamos en la educación, deberíamos preguntarnos cuánto se prepara a los alumnos para que sean capaces de crear nuevos modelos vs. cuántas veces se les explica que este determinado modelo sirve para este problema

E.C.: Según cuenta en el libro, una de las formas de romper un modelo es evitar la sobredependencia de los datos (históricos), a la hora de tomar decisiones. Afirma que las start-ups no parten con una “mochila”, ya que carecen de una experiencia previa, de historia. ¿Por qué se interponen los datos en el camino de las empresas?

R.M. Esto es algo que se enseña en la educación moderna de management. Todas las buenas decisiones han de basarse en datos. Esta es la política del sector público donde todo tiene que estar basado en lo que define la “ciencia”. Es un tema muy interesante porque, para mí, el científico más importante e inventor del método científico, Aristóteles, no decía eso, sino todo lo contrario. Él planteó sus principios enseñando más cómo utilizar los datos para demostrar las causas de un efecto dado. El mundo recibió de Aristóteles la data analytics, pero él hizo una distinción que hoy no se enseña en casi ningún sitio.

Esta metodología de los datos sirve para una parte del mundo que no puede ser otra cosa que lo que es. Cuando suelto un lápiz este caerá, hoy, ayer y hace cien años. En esa parte, Aristóteles enseñaba a utilizar los datos, porque el pasado será absolutamente representativo del futuro. Pero lo que decía –y repito, no se enseña– es que hay otra parte del mundo donde las cosas pueden ser diferentes.

Un ejemplo es el caso del smartphone. ¿Cuántos había en 1999? Cero. Hasta que apareció BlackBerry en el año 2000. La última vez que consulté había 4.4 billones (US) de smartphones. Aristóteles decía inequívocamente que no había que utilizar su método científico para el mundo que puede cambiar.

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Existe una razón lógica, y cualquiera que haya hecho un curso de estadística sabe que para realizar un pronóstico o una deducción de una muestra hacia el universo al que se está mirando, esa muestra ha de ser representativa. Cuando el futuro es idéntico al pasado, está bien tomar muestras de él. Todos los datos de análisis son producto del pasado. Pero querer analizar con datos del pasado esa parte del mundo donde las cosas pueden ser diferentes a lo que son hoy (utilizando una muestra que no es representativa) hace que se cometan errores. Por eso, cuando las compañías se vuelven demasiado analíticas, van al contrario de aquellas que han decidido imaginarse un futuro y hacer que se convierta en realidad, como es el caso de las start-ups

Esa es la rigurosa metodología que enseñaba Aristóteles para el mundo cambiante, donde el pensamiento  consiste en imaginar posibilidades y elegir de entre ellas la que resulta más atractiva y que aporta argumentos más convincentes. Cuando nos negamos a seguir este camino, argumentando que todas las decisiones han de estar basadas en datos y que necesitamos ser científicos y rigurosos, estamos negando la posibilidad de hacer algo nuevo. 

Querer analizar con datos del pasado esa parte del mundo donde las cosas pueden ser diferentes a lo que son hoy nos lleva a cometer errores


E.C.: ¿Sería ese el caso de BlackBerry?

R.M.: Lo abordo en un capítulo del libro. Que Apple y Google decidieran entrar en el mercado de BlackBerry supuso un reto tremendo. Habiendo dicho esto, se cometieron muchos errores. Creo que, cuando ambas marcas invadieron el terreno de BlackBerry, el único resultado posible en términos de viabilidad era que Microsoft se hubiese quedado con BlackBerry, transformándolo en el smartphone para business definitivo. Tenían la mejor salesforce y la mejor oferta para empresas del mundo en aquellos momentos.

E.C.: ¿Cómo pueden los CEOs confiar en los modelos cuando el contexto es tan volátil? 

R.M.: Todo el mundo habla de VUCA y de que vivimos en un mundo que nunca antes había sido tan complejo, pero yo no comulgo con ese planteamiento. Comparemos esto con el 11 de diciembre de 1941. Los japoneses bombardean Pearl Harbor y podían atacar la costa este de EE.UU. Los nazis controlan Europa y atacan Rusia…, ¿era esa una situación tranquila respecto al mundo VUCA que ahora tenemos?

Vayamos a 1918, en cuyo verano fallecían a causa de plaga bubónica más personas que en un siglo. Hablamos de cifras de mortalidad 100 veces superiores a las del COVID, que proporcionalmente hoy supondrían la muerte de 500 millones de personas… O una guerra donde en un día morían el equivalente a la quinta parte de los muertos en Vietnam. El mundo siempre ha sido VUCA, sin un futuro claro. Siempre se han tenido que tomar decisiones. No decidir es una decisión en sí misma, y profunda; así que no hay elección. Nunca hemos tenido la posibilidad de no tomar una decisión, pero debe siempre existir una forma de pensar sobre cómo hacerlo, lo cual es un modelo en sí mismo.  

Uno elige basándose en un modelo determinado por las condiciones en las que se encuentra. La opción de evadir responsabilidades porque vivimos en un entorno VUCA, y que cuando este cambie volveremos a tomar decisiones, no es aceptable. Los gestores han de contar con una metodología para elegir el modelo que van a utilizar, y esta debe basarse en definir lo que uno quiere conseguir. Para eso se elige un modelo, se hace una predicción basándose en él y se comprueba si lo predicho ha ocurrido; partiendo de esa base, se actualiza dicho modelo. Esa es –y ha sido siempre– la situación, como la que tenía Winston Churchill en Dunkerque. Se enfrentaba a la posibilidad de que muriesen muchos soldados en la playa y eligió un modelo de evacuación donde se utilizaron barcos pequeños. Acertó. 

SOBRE EL RETORNO AL ACCIONISTA 

E.C.: Habla de retar los modelos establecidos, enfatizando que, en vez de focalizarse en el retorno al accionista, hay que centrarse en los clientes de primera línea. ¿Por qué hace esa distinción? 

R.M.: No hay una ruta directa para la maximización del retorno al accionista, sino que, como decía Peter Drucker, este se incrementa cuando consigues y retienes a los clientes. 

Cuando J&J salió a bolsa, Robert Wood Johnson, uno de los hermanos fundadores de la compañía, grabó en la central: Cuidamos (primero) de los pacientes, (segundo) los empleados, (tercero) las comunidades donde trabajamos y a nuestros accionistas (lo último). Y esto lo enfatizaba añadiendo que no tendrían retornos espectaculares, sino retornos atractivos. Sin embargo, cuando se cuida a los tres primeros, los accionistas consiguen su retorno. No recuerdo de memoria, pero creo que su primera capitalización en bolsa rondaba los 500 millones y la última vez que vi el precio de la empresa rondaba los 350 billones de dólares… grandes resultados para los accionistas. Lo que es cierto es que los accionistas nunca estuvieron entre los intereses prioritarios de la compañía. Intentar incrementar per se el retorno para ellos es algo estúpido, lo cual me lleva de nuevo a mi admirado Aristóteles. Decía que, si un hombre se propone ser feliz, difícilmente lo logrará. Pero si un hombre se plantea llevar una buena vida –que para él era una vida de servicio a otros–, posiblemente llegaría a ser feliz. Ocurre lo mismo con el valor para los accionistas. No se logra aunque se intente incrementar el valor per se.

No hay una ruta directa para la maximización del retorno al accionista, sino que, como decía Peter Drucker, este se incrementa cuando consigues y retienes a los clientes

E.C.: En el trasfondo de ese comentario está el capitalismo accionarial, sobre el cual discrepa. ¿Cómo debería pensar un CEO al respecto?  

R.M.: El CEO ha de crear una ecuación que una a todos los stakeholders definiendo el rol de los empleados, clientes, reguladores… y qué hacer con los proveedores, las cadenas de distribución, las de suministro, etc. Debe tomar decisiones y hacer elecciones que permitan alcanzar los objetivos deseados.  

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Cuando hay clientes muy satisfechos servidos por empleados productivos, que crecen profesionalmente y están contentos, y además existe buena relación con los proveedores y con los canales de distribución –algo que se demuestra cuando ambos quieren trabajar para ti mejor que para otros–, el retorno para los accionistas funcionará por sí solo. 

En cambio, y esto es algo de lo que pronto escribiré, si se tiene un sistema que depende de la explotación de alguno de esos actores, las cosas no funcionarán. Es por ello que soy menos fan de Amazon que de otras empresas. Cuando una compañía piensa que puede explotar a estos grupos para obtener beneficios, mi impresión es negativa. Esa estrategia aplicada para no pagar impuestos a la venta no me parece correcta. Es como si pudiese fastidiar impunemente a las comunidades a las que se sirve. Si todos pagan IVA excepto Amazon, ya que tiene esa forma de evadirlo, ¿por qué les parece bien? Todos hemos de contribuir y, si hay IVA, todos tenemos que pagarlo. Lo mismo diría de Uber. Me preocupa si realmente les importa la situación de sus conductores. ¿Por qué siempre están incrementando el porcentaje que les sacan? Debe existir un modelo donde se muestre cómo todos se benefician del sistema del cual somos el integrador.

Cuando hay clientes muy satisfechos servidos por empleados productivos, que crecen profesionalmente y están contentos, y además existe buena relación con los proveedores y con los canales de distribución, el retorno para los accionistas acaba funcionando por sí solo


E.C.: Parece que hoy resulta más difícil que las compañías se salgan con la suya, gracias a las exigencias de transparencia.

R.M.: Hay que reconocer que las cosas están mejor. Creo que la mayor transparencia impuesta a los negocios es positiva. Antes, como no se entendía o no se sabía lo que hacían muchas empresas, se les dejaba hacer. Con anterioridad a la Agencia de Protección Ambiental, y sus equivalentes en el mundo, General Electric podía hacer descargas no solo de basura sino de materias tóxicas en el río Hudson, cosa que llevó a cabo durante muchos años. Hoy resulta más complicado, aunque estoy seguro de que algunas compañías siguen pensando en cómo “saltarse la ley” para aumentar sus beneficios; si bien también estoy convencido de que sus CEOs se van a la cama mucho más preocupados que hace años, pensando que les pueden pillar. Además, hoy la imagen de las compañías es internacional y, a través de Internet y las plataformas sociales, puede verse afectada; lo cual también es positivo.

ALGUNAS RECOMENDACIONES PRÁCTICAS 

E.C.: En tiempo de incertidumbre, necesitamos seguir tomando decisiones de una forma práctica. ¿Qué modelos podrían utilizar las empresas “legacy”? ¿Cómo y cuándo se ha de empezar a evaluar modelos para no acabar como Kodak o Blockbuster? Si no hemos de tener en cuenta los datos y operamos en incertidumbre, ¿en qué nos basamos?

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R.M.: Se ha de tener cuidado con los datos y con los medios analíticos que se utilizan con esos datos para hacer predicciones, y distinguir entre ambos. Yo me fijaría en un tipo de dato y lo utilizaría de forma diferente a como lo utilizan los data analytics

¿Qué idea nueva ha existido en el mundo que no tuviese precedentes? Ninguna. Quien buscaba una nueva idea necesitaba algún punto de referencia. Ese punto de referencia, tanto si eres Blockbuster como Kodak, sería el de las anomalías. Hay que observar anomalías que no encajan con el patrón de datos. Hay una obsesión con los datos estadísticamente significativos, cuando lo que puede distinguirte es una anomalía. 

Analizando los datos significativos, en el caso de Blockbuster, se veía que en un consumo basado en desplazarse a una tienda, ver la oferta de películas y alquilar una para esa noche, los mayores ingresos se producían en forma de alquileres de última hora. En el momento de analizar las anomalías, había una compañía que enviaba DVDs a las casas. En aquel entonces, tenía un 0,3% del mercado. Los análisis del mercado habían revelado que los usuarios de esa compañía hablaban de forma relevante de ella, aunque su cuota fuera insignificante. ¿No es eso una anomalía? ¿No debería estar la gente hablando de nosotros y no de ellos, con respeto? 

Quien busca una nueva idea siempre necesita algún punto de referencia. Hoy ese punto sería el de las anomalías. Hay que observar aquello que no encaja con el patrón de datos

Si prestamos atención a las anomalías, tenemos que ser capaces de crear un modelo donde esta sea la mediana, o lo que es lo mismo: a qué se debería parecer el mundo para que esa anomalía sea la mediana y la moda, la cosa más común. Después hemos de preguntarnos si eso podría ocurrir y, en caso afirmativo, qué es lo que nos está frenando para no ser nosotros la entidad que haga que eso ocurra.

E.C.: Como gestores de una empresa que se enfrenta a problemas de incremento de precio de los proveedores o inflación, ¿qué cosas podríamos argumentar que son anomalías (al menos históricamente)?, ¿qué recomendaría? 

R.M.: En este contexto, me preguntaría quién está prosperando o de quién podríamos adquirir un “insight”. Sabiendo quién prospera en un entorno de inflación y qué es lo que hace para avanzar en esas condiciones, o quién prospera con su cadena de suministros –para lo cual tendríamos que averiguar si tiene una forma diferente de gestionar o de realizar su cadena de distribución–, podríamos obtener respuestas. Si tienen un modelo distinto de tarificación cuando sufren la inflación o un modelo diferente al nuestro en la estructura de costes, podremos obtener respuestas. 

La analítica de datos lleva hacia la mediana, haciendo que focalicemos la atención en ella, o en la moda. Lo que argumento es que hay que mirar hacia los extremos de ese gráfico. Esos extremos también incluyen industrias diferentes. Al fijarnos en ellos y preguntarnos cómo funcionarían las cosas si esos extremos fueran la moda o la mediana, obtendremos resultados muy interesantes. En algunos casos, llegaremos a la conclusión de que no es aplicable a nuestro modelo en su totalidad, pero en cualquier caso descubriremos formas diversas de hacer las cosas.

E.C.: Hemos pasado por una pandemia, ¿qué lecciones podemos extraer?

R.M.: El COVID ha sido la mayor interrupción de hábitos desde la Segunda Guerra Mundial y la Gran Depresión. En casi un siglo, no hemos vivido algo igual; y cuando un hábito se interrumpe por la fuerza, se desarrollan otros nuevos. Por ejemplo, nos vimos obligados a adoptar un nuevo hábito denominado trabajo en remoto; y, tras dos años practicándolo, hemos cambiado. Un hábito tarda seis semanas en establecerse. Para muchos, lo habitual hoy es trabajar desde casa, que ahora es nuestra oficina. En nuestro subconsciente, cuando las empresas dicen que vamos a volver a la oficina, nos están haciendo salir de nuestra “oficina” para trabajar en remoto. Es decir, la oficina es el nuevo trabajo en remoto. 

En nuestro subconsciente, cuando las empresas dicen que vamos a volver a la oficina, nos están haciendo salir de nuestra “oficina” (que es nuestra casa) para trabajar en remoto

Al interrumpirse un hábito, las personas son más conscientes sobre cómo deberían establecerse otros nuevos. Se está generando una Gran Resignación, en buena parte porque durante estos procesos, los individuos piensan conscientemente no en cómo restablecer viejos hábitos, sino en crear otros nuevos y mejores.

Pero las empresas no están mentalizadas y esto traerá problemas. Uno de ellos es el burn out que, desde mi perspectiva, se produce cuando alguien hace algo que no le gusta hacer. Para eliminarlo, solo hay que preguntar a los empleados cómo podría ser su función más satisfactoria. Es un proceso incómodo, pero necesario. De hecho, es una práctica que institucionalicé en Rotman. Preguntar a los profesores lo que ellos querían hacer, independientemente de los deseos de la escuela, fue –y es– muy importante.

 Roger Martin, asesor de estrategia, profesor emérito y ex decano de Rotman School of Management (University of Toronto) y autor de A New Way to Think, entrevistado por Elena Cherney, Coverage editor en The Wall Street Journal.

Publicado en Executive Excellence n180 mayo 2022.

Biden proclama “defensa de Taiwán” frente a China… y la prensa de la Casa Blanca lo desmiente


29 mayo, 2022

Por Alfredo Jalife-Rahme


A Biden no le queda ninguna carta doméstica –inflación, migración, inseguridad, la pésimamente manejada pandemia y ¡hasta la inconcebible carencia de fórmulas alimentarias para los bebés!– para recuperar su popularidad vapuleada, salvo la guerra en Ucrania y ahora otra guerra en Taiwán, cuando el tracking poll del día de Rasmussen exhibe un atroz repudio ciudadano de 56 por ciento a su fatídica gestión –a un poco más de cinco meses de las cruciales elecciones intermedias que no pintan nada bien para su partido, a no ser que sepan explotar macabramente el infanticidio de la escuela Uvalde en Texas–.

Mas allá de que Biden ahora saluda fantasmas (literal), cada vez es más notorio que el Deep State ha empezado a enmendarle la plana, de temor a una involuntaria o accidental guerra nuclear apocalíptica (https://bit.ly/3MN89nv). Hoy lo relevante no es la legendaria cuan perturbadora enésima falla cognoscitiva de Biden, de 78 años, sino la forma obscena en la que la propia jefa de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki –que abandona su puesto– haya rectificado las ominosas declaraciones de su supuesto jefe sobre Taiwán.

Hasta el rotativo británico The Guardian, muy cercano al megaespeculador globalista George Soros, se espantó de la confusióny falta de claridad de la perentoria declaración bélica de Biden para defender militarmente a Taiwán, lo cual parece socavar el teorema geopolítico de ambigüedad estratégica de Estados Unidos, lo que obligó a la Casa Blanca a retroceder, debido a las inflamatorias tensiones que creó con China” (https://bit.ly/38QrNAr). The Guardian alega que “uno de sus posibles significados sea que Estados Unidos ha abandonado su ambigüedad estratégica, lo cual lleva el sello de un presidente que ha hecho un hábito de hablar sin filtros diplomáticos”.

El grave problema radica en que China considera como su territorio a la isla renegada de Taiwán –35 mil 980 kilómetros cuadrados; 23.6 millones de habitantes y un PIB de 841 mil 209 millones de dólares–, que se ha convertido en líder de los microchips y se ha vuelto para China el tema más importante y sensible de su relación con Washington. Nunca, ni siquiera con Trump, Estados Unidos había prometido intervenir militarmente en un conflicto de China en Taiwán, aunque tampoco nunca prometió no inmiscuirse.

En esta deliberada vaguedad radica(ba) la confortable ambigüedad estratégica. New York Post (NYP), muy cercano a Trump, critica ferozmente la defensa de Taiwán por Biden que ha obligado a la Casa Blanca a retractarse tres veces en los recientes nueve meses (https://bit.ly/38JuALT). En referencia a los estrafalarios asertos de Biden y los inmediatos desmentidos de la Casa Blanca, NYP pregunta: ¿Quién tiene el mando aquí?

¿Dónde queda la supuestamente acreditada Política de una sola China que reconoce al gobierno de Beijing como la única autoridad legal y a Taiwán como parte de China?

CNBC, muy cercano al omnipotente complejo militar industrial de Estados Unidos, expuso la perentoria refutación de la cancillería china: Nadie debe subestimar la vigorosa determinación, férrea voluntad y fuerte capacidad de mil 400 millones de chinos para defender su soberanía nacional e integridad territorial(https://cnb.cx/3MPbcvE).

¿Sepultó Biden la Enmienda de Relaciones con Taiwán de 1979 (https://bit.ly/3LHuYId), que no obliga a la defensa militar de Estados Unidos en caso de una invasión china, pero que le asegura los recursos para su defensa? La declaración de Biden la hizo durante una conferencia de prensa conjunta con el primer nipón Fumio Kishida cuando su pirueta de 180 grados sobre Taiwán rebasa lo inenarrable, ya que al mismo tiempo declaró estar considerando la suavización de las tarifas –que tendría el beneficio de disminuir la indomable inflación– a las importaciones de China que fueron impuestas por su antecesor.

Lo que más llama la atención es que se había anunciado que Jen Psaki –más cercana a Obama que a Biden– abandonaría su importante cargo el 13 de mayo pasado: una semana antes de su tercer desmentido a Biden. ¿Operativo del Deep State?


Facebook: AlfredoJalife





Más allá de las perogrulladas oficiales: el tiroteo escolar en Texas revela la enfermedad avanzada de la sociedad estadounidense

28 mayo 2022

El tiroteo masivo que mató a 19 niños y dos maestras y dejó a 17 heridos en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas el martes fue un evento genuinamente horrendo. Los estudiantes asesinados tenían 9, 10 y 11 años y asistían al segundo, tercer y cuarto grado. El perpetrador se atrincheró en un aula y abrió fuego con un rifle semiautomático liviano que obtuvo un día después de su cumpleaños 18, una semana antes.


Cinta policial en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas, 25 de mayo de 2022 (AP Photo/Jae C. Hong) [AP Photo/Jae C. Hong]

En el sentido más inmediato y directo, cientos si no miles de personas nunca se recuperarán del daño causado por este único incidente.

La élite gobernante estadounidense, sus políticos y sus medios de comunicación no tienen nada inteligente ni útil que decir sobre esta última calamidad. Dependiendo de su afiliación político y nivel de ignorancia individual, abogan a favor de un mayor control sobre la posesión de armas, más represión policial o un regreso a la devoción en Dios.

Parecía que incluso el presidente Joe Biden reconoció que la usual lista de perogrulladas tan solo enojaría a la población y que era mejor si se mantenía callado. Biden se refirió brevemente al hecho de que “este tipo de tiroteos masivos ocurren muy escasamente en el resto del mundo”. Las personas en los otros países, dijo, “tienen problemas de salud mental. Tienen disputas domésticas en otros países. Tienen a gente que ha perdido el rumbo”, pero tales asesinatos “nunca ocurren con tal frecuencia como en EE.UU. ¿Por qué?”. Por supuesto, no pudo responder a su propia pregunta, excepto a referirse al “lobby de las armas”, algo que no explica nada.

Uvalde es una ciudad de 15.000 personas, 80 por ciento de las cuales son hispanas o latinas y muchas son pobres. Se ubica a 130 km de San Antonio y 90 km de la frontera con México. Pero no hay ningún “factor predictivo” en el país, ni en términos de tamaño, ubicación, economía ni etnicidad.

Los tiroteos masivos y otras formas de violencia antisocial son endémicas en la sociedad estadounidense.

La evidencia estadística es contundente y pasmosa. El Gun Violence Archive ha registrado 214 tiroteos masivos en los primeros cinco meses de 2022, incluyendo nueve en la última semana en nueve estados diferentes. En total, más de 17.000 personas han muerto en incidentes involucrando violencia con armas de fuego este año, aproximadamente en 7.600 homicidios y 9.600 suicidios.

Por el otro lado, el Mass Shooting Tracker —¡Compadezcan al país que necesita tal medida!— ha registrado 253 tiroteos masivos en 2022 o 1,73 por día, que han resultado en 303 fallecidos y 1.029 heridos.

Según la misma fuente, la semana pasada en Pell City, Alabama, un atacante “mató a tiros a su esposa y dos hijas, de 13 y 16 años” y “falleció tras dispararse”. En otro incidente en Goshen, Indiana, el 21 de mayo, un “atacante le disparó a cuatro hermanos, matando a un niño de 17 años e hiriendo al menos a dos otros menores”. El perpetrador luego fue “abatido”.

Cabe citar otras cifras relacionadas. La tasa de suicidios en el país aumentó entre 1999 y 2019 en 33 por ciento. “Hubo casi 46.000 muertes por suicidio en 2020, volviéndola la doceava mayor causa de muertes en EE.UU. Según la Administración de Servicios sobre el Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA, por sus siglas en inglés), el mismo año, 12,2 millones de adultos pensaron seriamente sobre suicidarse, 3,2 millones formularon un plan y 1,2 millones intentaron suicidarse en el último año” (Rankings de Salud de EE.UU.).

La violencia autoinfligida y contra otros está aumentando en todos los ámbitos. Aproximadamente 108.000 personas murieron en EE.UU. de una sobredosis en 2021, que también significó un salto importante. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) estima que 43.000 personas murieron en un accidente de tráfico en 2021, un aumento de 10,5 por ciento comparado al 2020. La pandemia de COVID-19, como resultado de la política asesina del Gobierno, ha conducido a la muerte de más de 1 millón de hombres, mujeres y niños en EE.UU. desde inicios de 2020.

Ningún testigo honesto, dando cuenta de estas cifras y la enorme tragedia humana que reflejan, podría concluir que el incidente de Uvalde u otros similares son episodios aislados ni individuales. En cambio, revelan una enfermedad social de gran alcance y sumamente avanzada.

“El sospechoso [en Uvalde] asistía a la secundaria local y vivía con sus abuelos”, reportó CNN insulsamente, como es usual. “No tenía amigos y tampoco tenía un historial criminal ni afiliación a una pandilla… Trabajaba un turno diurno en el [restaurante de comida rápida] Wendy’s local y en gran medida no tenía contacto con otras personas, como lo confirmó un gerente el restaurante”. No hubo ninguna señal de advertencia hasta que ya era demasiado tarde.

En abril, en la ciudad de Nueva York, un hombre disparó docenas de municiones en un vagón del metro, hiriendo a 10 personas. En enero, una mujer fue empujada a los rieles en Nueva York, provocando su muerte. El domingo pasado, un hombre mató a tiros a un empleado del banco Goldman Sachs de 48 años “sin provocación” mientras “iba en el metro de Manhattan a un brunch [desayuno tardío]”, según la policía. “Fue completamente al azar”, añadieron.

Hay miles de incidentes “al azar” como estos cada año. ¿Cómo es posible que alguien empuje a un completo desconocido del andén del metro en una sociedad moderna?

Pero, una sociedad en guerra consigo misma, una sociedad enfadada, con un alto nivel de odio despersonalizado…

Las condiciones sociales, incluyendo la desigualdad y la concentración inmensa de la riqueza en pocas manos, las guerras interminables, la brutalidad y asesinatos policiales, la indiferencia de la respuesta oficial a la pandemia, todo esto representa el contexto general.

Sin embargo, es necesario ser concreto tanto histórica como socialmente. Los niveles y las variedades de animosidad y resentimiento no se desarrollaron espontáneamente a partir de la crisis social ni incluso de la erupción de violencia oficial. La evolución específica de la sociedad estadounidense durante las últimas décadas debe ser considerada.

En primer lugar, la élite política estadounidense, como parte de sus intentos de autopreservación, se especializa en agitar antagonismos raciales, étnicos, religiosos, políticos y demás. El Gobierno y sus cómplices en la prensa siempre están trabajando en estas líneas, buscando chivos expiatorios, envenenando el aire. Los “japoneses”, “comunistas”, “extranjeros ilegales”, “pedófilos”, “terroristas árabes”, y la lista sigue y sigue.

Por supuesto, ahora todos los problemas estadounidenses son culpa de “los rusos”. Si tan solo libráramos los escenarios, estadios, radio y televisión y cantantes de ópera, músicos, cantantes de pop y atletas rusos, la vida regresaría a su estado natural e idílico. Se intenta continuamente condicionar a la población para que vea los acontecimientos y los problemas en términos de enemigos personales. ¡Cada persona es realmente una isla!

James G. Stavridis, un almirante retirado de la Armada de EE.UU., actual vicepresidente y director ejecutivo de Asuntos Globales de la poderosa firma global de inversiones Carlyle Group, y presidente del Consejo Directivo de la Fundación Rockefeller y promotor de las agresiones militares contra Rusia y China, tuiteó el jueves: “Si tienes tan solo 18 años y estás desesperado por sostener un rifle de asalto en tus manos, inscríbete al @USMC [Cuerpo de Marines de EE.UU.]. Si puedes ser admitido, te enseñaran cómo utilizarlo para proteger tu país, no amenazar a sus niños”.

El fomento y manipulación criminales de resentimiento hacia supuestos enemigos externos e internos confluye peligrosamente con un grado intenso de enajenación social.

Esto ha empeorado en las últimas décadas, pero no es un fenómeno nuevo. Desde el lanzamiento del WSWS en 1998, que coincidió con una de las primeras olas de tiroteos escolares en EE.UU., incluso antes de la masacre de Columbine en abril de 1999, hemos estado señalando y advirtiendo sobre esta tendencia. A fines de mayo de 1998, después de un tiroteo masivo en Springfield, Oregón, y una serie de episodios similares, el WSWS argumentó en “ Enajenación, adolescencia y violencia ”, que no es posible acercarse a la verdad sobre estas tragedias fuera de entenderlas “como el resultado de una interacción compleja entre la vida social y la psicología individual'.

Señalamos que una campaña ideológica concertada fue iniciada contra el concepto de que el ambiente tiene un papel importante en formar al individuo, incluyendo al criminal y a la persona emocionalmente afectada. “En cambio, se promueve el modelo”, como escribió el WSWS, “de un individuo aislado que debe avanzar sin ninguna ayuda en el mundo y cuyo valor de ser humano depende del grado de éxito que tenga en vender sus habilidades al mejor postor del mercado”.

El WSWS señaló hace casi exactamente 24 años que la enajenación en las relaciones sociales ha “alcanzado nuevas alturas. ¿Qué significa esto concretamente? Los individuos se sienten cada vez más separados de las otras personas e incluso se sienten hostiles a ellos. ¿Qué hace falta para matar a otra persona o grupo de personas, como ocurrió en Oregón? El joven [en Springfield] presuntamente disparó cuatro veces contra el cuerpo de un compañero escolar que yacía tendido frente a sus pies. Esto debe significar que ya no reconocía a la víctima como una persona como él, como alguien de su propio tipo. Por supuesto, sin intentarlo conscientemente, la sociedad oficial ha fomentado este estado mental”.

Se ha intentado hacer todo lo posible, continuó el artículo, “para cultivar una sociedad desalmada y regida completamente por el dinero y el afán de lucro, para erradicar la preocupación básica que siente un ser humano por otro. La vida intelectual, la cultura y la búsqueda del conocimiento en pro de la humanidad en su conjunto son vistas bajo una luz negativa. El individualismo, la codicia y la brutalidad son veneradas. Esto ha tenido un impacto material en la calidad de las relaciones humanas”.

No hay nada que se deba retractar de este comentario. Por el contrario, todas las tendencias retrógradas se han profundizado y agravado en las décadas desde entonces. Un vacío político, moral y cultural cada vez mayor ocupa el seno de la política estadounidense. La población se enfrenta a condiciones sociales desesperadas sin una mano solidaria. De hecho, la oligarquía ha convertido su indiferencia social en una plataforma provocadora, haciendo todo a su alcance de forma constante y pública para socavar la empatía.

Durante la pandemia de COVID-19, las políticas oficiales han carcomido la preocupación de las personas de contraer o que otros contraigan la enfermedad. En algunos, se cierne un fatalismo alarmante. Muchos simplemente no están equipados para lidiar con los complejos dilemas médicos y psicológicos presentados por la pandemia.

¡Y la clase gobernante estadounidense se atreve a decirle al resto del mundo cómo deben vivir!

El capitalismo estadounidense se agotó; está terminalmente enfermo y no hay ningún doctor dentro o en torno de la élite política. Se está desarrollando una sensación, impulsada por acontecimientos como el desastre en Uvalde, de que las cosas no pueden seguir así. La idea puede que aún no sea política o socialmente elocuente, pero masas enteras de personas están concibiendo que, “Esto ha llegado demasiado lejos. Esto no puede continuar”.

Y, sin embargo, pueden pensar al mismo tiempo que “no parece haber ninguna salida”. Pero la vida, las condiciones objetivas están cambiado, girando y madurando.

¿Qué cambiará las cosas? Ante todo, la aparición de un movimiento social decididamente opuesto a la élite política y al capitalismo. Dicho movimiento ofrece una salida progresista y sana al enojo colectivo. No se trata solo de una cuestión de argumentación, sino que un movimiento emerge de la experiencia de amplias capas de la población.

La lucha de clases, el conflicto de millones de trabajadores contra las circunstancias de sus vidas, ya está transformando la situación. El movimiento socialista de la clase trabajadora, basado en un entendimiento de la vida social y sus leyes, así como de su potencial, hace que toda la desesperación se esfume e inspira esperanza. Se está fraguando un estallido revolucionario.

(Publicado originalmente en inglés el 26 de mayo de 2022)