
"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
lunes, 27 de abril de 2026
La Iniciativa de la Franja y la Ruta en su segunda década: cooperación ganar-ganar para la conectividad global y el desarrollo compartido

domingo, 7 de septiembre de 2025
El empresariado chino continuará apostando por Cuba y trabajando con Cuba. Comentario HHC
Por: Leticia Martínez, René Tamayo
Oscar Pérez-Oliva Fraga, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera. Foto: Alejandro Azcuy/ Estudios Revolución.
SHENZHEN, China.- Muchos serán los hitos que marcarán para la historia la tercera visita del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez a la República Popular China, realizada entre el 2 y el 6 del presente mes, pero los hechos vinculados a la economía están entre los que ya hoy generan no pocas expectativas.
En lo económico, ha sido una visita más que interesante, pero esta es un área donde los resultados no aparecen de inmediato.
Los presidentes Xi Jiping y Miguel Díaz-Canel están consciente de ello, por eso, al definir los consensos que han ido construyendo en los últimos años y que se confirmaron y consolidaron esta semana, han concordado en usar una de las palabras más características de la sabiduría asiática, la “perseverancia”; Cuba y China tendrán que perseverar en sus relaciones económicas y comerciales.
Uno de los hitos de esta visita, será, sin dudas, el encuentro que el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República sostuvo este viernes, 5 de septiembre, en Shenzhen, con representantes de más de 70 empresas de 15 provincias, regiones autónomas y municipios de la República Popular China, así como la reunión que mantuvo, este sábado 6 de septiembre, con empresarios del sector de la biotecnología y la industria farmacéutica.
En el intercambio del viernes con hombres y mujeres de negocios, Díaz-Canel abordó conceptos que han de marcar las relaciones económicas y comerciales bilaterales, como que los nuevos proyectos nazcan como modalidades de negocios que sean realmente sostenibles, de interés mutuo, beneficio común y ganancia compartida. Cuba no puede ni quiere ser carga para China, ha dicho más de una vez.
De lo que ocurrió este viernes durante la reunión del Presidente cubano y la delegación que lo acompañó en su visita a China, conversamos con el compañero Oscar Pérez-Oliva Fraga, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex).
— ¿Desde lo económico, cómo caracterizaría esta visita?
— Ha sido una visita de gran importancia para nuestro país, para las relaciones políticas, económicas, comerciales y de cooperación con la República Popular China.
“En primer lugar, se confirmaron y reforzaron los consensos a los que han arribado los presidentes Xi Jiping, Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba”.
“Durante esta visita, se ha tenido la oportunidad de intercambiar con diversas autoridades gubernamentales y con entidades del sector empresarial, como el encuentro en la ciudad de Shenzhen, donde se reconoció el trabajo de empresas chinas en el suministro de productos estratégicos para los principales sectores de nuestra economía y sociedad".
“También pudo constatarse el interés de los empresarios chinos de continuar participando en proyectos vitales para el desarrollo económico y social del país, entre ellos el de la transformación de la matriz energética a través de diferentes modalidades, como la cooperación, que nos permitirá, al cabo de unos meses, en un año, instalar, por concepto de donativo, de cooperación no reembolsable, cientos de megawatt en energía solar fotovoltaica”.
“Y por via comercial, como se ha explicado ya a la población, se vienen desarrollando dos proyectos de mil megawatt; el primero debe concluir en diciembre y el segundo a partir de 2026. Esto tendra un impacto muy favorable en la transformación de la matriz energética, y sobre todo incidirá significativa en el ahorro combustible”.
—¿Qué consideración le merece el encuentro, este viernes, con empresarios de varias zonas de China?
—Nuestro Presidente, como parte de su sistema de trabajo, sostiene habitualmente reuniones con numerosos empresarios que trabajan con Cuba. Había tenido dos anteriores con los compañeros chinos, pero este encuentro, al realizarse aquí, nos dio la oportunidad de reunirnos con un mayor número de ellos.
“En este caso, también tuvimos la oportunidad de actualizarlos sobre tres temas fundamentales. En primer lugar, los procesos que venimos desarrollando entre los gobiernos e instituciones de los dos países para el reordenamiento de las deudas.
“Ya la deuda gubernamental fue reordenada, se trabaja en los últimos detalles para firmar el reordenamiento de la deuda bancaria y financiera, y también están creadas las condiciones para iniciar, de manera gradual, el reordenamiento de la deuda empresarial.
“Esto nos pondrá en mejores condiciones para interactuar y que los empresarios chinos tengan una participación más importante en los programas de desarrollo del país. Reconocimos que aún en condiciones de niveles de endeudamiento elevados, los empresarios chinos continúan apostando por Cuba y trabajando con Cuba.
“Otro punto fue la definición de los sectores estratégicos de la cooperación bilateral, a saber, la producción de alimentos, tanto en la parte agropecuaria como la producción general de alimentos, el sector energético y las tecnologías de la información y las comunicaciones.
“También informamos sobre otras áreas de cooperación identificadas y en las que se viene avanzando, como la exploración y explotación petrolera, la minería, los proyectos relacionados con la recuperación de la agroindustria azucarera cubana, y proyectos que pueden ser sostenibles y de beneficio mutuo en otros sectores, como el turismo y el comercio».
También está la biotecnología, un espacio fundamental en la cooperación chino-cubana. Fue por eso que en la mañana de este sábado, antes de finalizar su visita a este hermano país, nuestro Presidente y la delegación oficial mantuvo un encuentro con empresas del mundo de la biotecnología.
“El compañero Díaz-Canel reconoció los importantes resultados que se vienen observando en el desarrollo de proyectos conjuntos en este sector. Contamos con tres empresas mixtas en China, en las que nuestros científicos y nuestras instituciones aportan productos en desarrollo que se vienen consolidando con esta cooperación”.
“El tercer tema que abordamos en el encuentro con el empresariado chino trató sobre los pasos que venimos dando para facilitar las transacciones interbancarias. Este es un elemento muy importante y en el que se han presentado dificultades.
“Explicamos que se vienen ultimando los pasos para la integración de bancos comerciales cubanos al Sistema Interbancario de Pagos Transfronterizos (CIPS), un sistema para realizar transacciones que nos pondría en mejores condiciones para procesar nuestros pagos sin la interferencia que provoca el bloqueo de los Estados Unidos. También informamos de la decisión de nuestras autoridades de incrementar el uso del Renminbi en las transacciones comerciales y de pagos en general entre China y Cuba.
“El uso del CIPS y del Renminbi, son dos factores que ofrecen seguridad y expectativas diferentes para las empresas de ambos países en relación con su cooperación comercial y las inversiones”.
—Además de los encuentros con el empresariado chino que trabaja con Cuba y con los que tienen interés en hacerlo, y el intercambio con hombres y mujeres de negocios del sector de la biotecnología y la farmacéutica, a nivel gubernamental también se adoptaron importantes acuerdos en el área económica.
—Durante la visita del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República a China, se rubricaron importantes acuerdos. Uno de ellos no tiene precedentes. Nuestro país es el primero que lo suscribe con China.
“Es un acuerdo donde se establecen las acciones y tareas para la implementación conjunta de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Es un documento que China firma por primera vez con un país, y correspondió a Cuba a partir de los consensos y la coincidencia entre los principales líderes de las dos naciones.
“También se firmó otro donde se establecen las principales áreas para la cooperación. Ambos documentos constituyen guías del trabajo a realizar, a partir de esta visita, para implementar todo lo acordado entre los compañeros Xi Jiping y Miguel Díaz-Canel”.
—Esta ha sido, a todas luces, una visita muy provechosa.
—Provechosa, útil. Ahora nos corresponde trabajar en la implementación, en el seguimiento de todo lo acordado entre ambos presidentes. Y no tenemos duda de que los consensos a que han llegado y los acuerdos que se han adoptado durante esta visita, van a tener un beneficio importante para nuestro pueblo.
—El empresariado, por naturaleza, responde —y divulga— con rapidez acciones proactivas como la reunión que sostuvo el Presidente Díaz-Canel, Usted y el resto de la delegación oficial cubana, este viernes, en Shenzhen ¿Cuál ha sido la reacción de los empresarios chinos ante los mensajes, ante las propuestas que les trajo Cuba?
—Nosotros hemos dejado claro que el enfoque de las relaciones empresariales tiene que ser un enfoque de sostenibilidad y beneficio mutuo, donde ambas partes perciban ganancias, no puede ser un enfoque donde una parte se beneficia a costa de la otra.
“Ese principio de sostenibilidad y distribución de resultados en los negocios, es un principio que encaja muy bien con la idiosincrasia del empresariado chino y pensamos que entre ellos se percibe un signo positivo para incrementar la cooperación con Cuba.
“La reunión en Shenzhen fue muy interesante. Participaron empresarios que trabajan hace muchos años con nuestro país, a los que agradecimos su posición de apoyo, de continuar trabajando con Cuba a pesar de las difíciles circunstancias de nuestra economía en el orden financiero, ante las limitaciones de la economía.
“A pesar de estas dificultades, ellos plantearon realizar nuevos proyectos, y empresarios que no conocían a Cuba y estuvieron en la reunión del viernes, mostraron interés en determinadas áreas de cooperación. Este sábado, incluso, algunos participaron en el encuentro del Presidente con empresas de la biotecnología.
“De este intercambio del compañero Díaz-Canel en Shenzhen destaca, sin dudas, el interés y la decisión del empresariado chino de continuar apostando por Cuba y de continuar contribuyendo a nuestro desarrollo».
Reformas Internas Estructurales (Base Fundamental)
Profundizar la Unificación Monetaria y Cambiaria: Completar y consolidar la Tarea Ordenamiento. Establecer un tipo de cambio único y real que refleje la oferta y demanda, eliminando la dualidad que distorsiona la economía. Esto es esencial para atraer inversiones y que las empresas chinas puedan operar con previsibilidad.
Acelerar la Autonomía de las Empresas Estatales (EE): Permitir que las EE (especialmente aquellas que exportan) gestionen sus ingresos en divisas, realicen importaciones sin trámites excesivos, fijen precios con mayor flexibilidad y tomen decisiones de inversión de forma ágil. Esto las hará socios más dinámicos para empresas chinas.
Ampliar y Facilitar el Sector Privado (MIPYMES y Cooperativas): Simplificar los trámites de creación, permitirles acceso directo al comercio exterior (importar insumos y exportar productos) y aumentar los sectores donde pueden operar. Un sector privado pujante crea una base productiva diversa para exportar a China.
Crear Zonas Económicas Especiales (ZEE) Eficaces: Aprender del modelo chino. Designar zonas (ej: Mariel, pero también otras) con legislación especial: régimen tributario preferencial (exenciones temporales), tramitología acelerada "ventanilla única" y normas laborales flexibles. Orientarlas específicamente a inversiones chinas en sectores prioritarios.
Inversión Extranjera Directa (IED) Ágil y Atractiva: Revisar la Ley de Inversión Extranjera para reducir la burocracia, aprobar proyectos en plazos máximos cortos (90 días) y ofrecer seguridad jurídica. Crear un catálogo de proyectos atractivos y viables para presentar a inversores chinos, más allá del turismo.
Reforma del Sistema Impositivo: Modernizar el sistema tributario para incentivar la producción y exportación. Ofrecer créditos fiscales a empresas que exporten, especialmente a mercados de alto valor como China, y simplificar el pago de impuestos para las MIPYMES.
Inversión Masiva en Infraestructura Logística (Puertos, Aeropuertos, Fibra Óptica): Usar créditos chinos para modernizar puertos clave (La Habana, Santiago de Cuba) con equipamiento de última milla, mejorar la conectividad aérea directa y garantizar ancho de banda de internet confiable. Esto es crítico para integrarse a las cadenas de valor globales chinas.
Agroindustria y Seguridad Alimentaria con Tecnología China: Fomentar joint-ventures con empresas chinas para modernizar la agricultura cubana (riego por goteo, invernaderos, maquinaria) y crear plantas procesadoras de alimentos (jugos, conservas, azúcar refinada, ron) que cumplan con los estándares de calidad exigidos por el mercado chino.
Desarrollar una Industria de Servicios Digitales de Exportación: Aprovechar el capital humano cubano. Crear polos tecnológicos con infraestructura de calidad para exportar software, apps, servicios de ciberseguridad e inteligencia artificial a empresas chinas. Requiere una conexión a internet robusta y exenciones fiscales.
Estrategia Comercial y Diplomática con China (Aplicación Práctica)
Adecuación a Estándares y Certificaciones Sanitarias (SPS): Crear laboratorios y organismos de certificación acreditados internacionalmente para que los productos cubanos (especialmente alimentos y bebidas) cumplan con los estrictos protocolos fitosanitarios de China. Es la barrera no arancelaria más importante.
Diversificación de la Oferta Exportable hacia China: Ir más allá de los tradicionales. Desarrollar y promover:
Productos farmacéuticos y biotecnológicos: Vacunas, medicamentos.
Bienes culturales y creativos: Música, arte, cine.
Servicios médicos y educativos de alto valor.
Productos gourmet y de nicho: Café premium, cacao, rones añejos, puros de alta gama.
Participación Activa en la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI): Integrarse formalmente a este proyecto chino, lo que facilitaría el acceso a financiamiento preferencial para infraestructuras clave y una mayor coordinación económica y política con Beijing.
Promoción Comercial Agresiva y Inteligente en China: Abrir oficinas de ProCuba en varias provincias chinas (no solo en Beijing/Shanghái). Utilizar plataformas de e-commerce masivas como Alibaba y JD.com para crear "tiendas virtuales" de productos cubanos. Realizar misiones comerciales sectoriales específicas.
Facilitación Acuerdos Bilaterales: Firmar acuerdos de reconocimiento mutuo de títulos profesionales para facilitar el intercambio de expertise técnico.
Fomentar el Turismo Chino de Alta Gama: Desarrollar paquetes turísticos específicos para el mercado chino (incluyendo opciones de pago con UnionPay). Formar guías y personal de hotel que hablen mandarín. Promover destinos beyond the beach (salud, cultura, naturaleza).
Conclusión: La clave para Cuba reside en realizar reformas internas audaces que creen un entorno propicio para los negocios y la producción. Sin estas, cualquier estrategia comercial con China tendrá un impacto limitado. El potencial es enorme, pero requiere alinear la voluntad política con la pragmática económica para aprovechar realmente la asociación con la segunda economía más grande del mundo.
viernes, 5 de septiembre de 2025
Las puertas de Cuba están abiertas para que las empresas chinas participen activamente en su desarrollo
Por: Leticia Martínez, René Tamayo
Foto: Alejadro Azcuy/Estudios Revolución.
SHENZHEN, Guangdong.- El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, invitó a la comunidad empresarial del Gigante Asiático a seguir construyendo una Comunidad de Futuro Compartido entre Cuba y China.
El Jefe de Estado se reunió con representantes de 70 empresas de 15 provincias, regiones y municipios del país este viernes, en Shenzhen, a donde llegó en la madrugada procedente de Beijing.
Díaz-Canel arribó a la provincia de Guangdong tras participar, el miércoles, en el Acto central y desfile militar con motivo del 80º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, y de intercambiar, el jueves, con el Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China, Xi Jiping, entre otras importantes actividades, incluido encuentros con otros altos dirigentes del país y amigos de la solidaridad.
En sus palabras a los representantes de las mujeres y hombres de negocio de la hermana nación, el mandatario antillano recordó la larga relación empresarial entre ambos países, una relación —dijo— «que ha pasado por momentos difíciles, pero que tiene muchas perspectivas de consolidación».
El Presidente abordó en el diálogo el excelente estado de los vínculos bilaterales, sustentados —dijo— en las relaciones interpartidistas, que son la base para el desarrollo de estas en todos los ámbitos, y la implementación de los consensos a que ha llegado con el compañero Xi Jinping en los encuentros que han tenido en los últimos años.
Consensos que resumió, coincidiendo con palabras de Xi Jiping, en la perseverancia en el intercambio político al más alto nivel; la perseverancia en las relaciones económicas y comerciales con un nuevo enfoque; y la perseverancia en la participación conjunta ante los problemas globales y en determinados mecanismos de integración a nivel global.
Y ustedes constituyen, junto al empresariado cubano, los protagonistas en las relaciones económicas y comerciales entre nuestros países, indicó el Jefe de Estado.
Cuba-China: Una comunidad de futuro compartido
El encuentro del Presidente cubano con representantes del sector empresarial chino contó con la presencia del miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, y el integrante del Comité Central y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales, Emilio Lozada García.
Participaron, además, los ministros de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga; de Energía y Minas, Vicente de la O Levy; de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, y la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Juana Lilia Delgado, entre otros miembros de la delegación oficial. El embajador cubano en China, Alberto Blanco Silva, moderó el intercambio.
El ministro Pérez-Oliva tuvo a su cargo la parte informativa del encuentro, en el que reconoció «el destacado rol que han jugado las empresas chinas en el desarrollo de proyectos en Cuba y en el suministro de diversos productos, equipos, materias primas, alimentos y otros destinados a actividades fundamentales de la economía cubana, así como para la ejecución de importantes donativos como parte de la ayuda ofrecida por el Gobierno chino».
Pérez-Oliva realizó una alta valoración de los avances logrados para crear el mejor ambiente de negocios entre ambas partes y resaltó algunos de los resultados alcanzados durante la actual estancia del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República en esta nación.
El titular del Mincex explicó, además, que todo lo que se ha alcanzado es «siguiendo la premisa del acompañamiento del gobierno, la orientación del mercado, el protagonismo de las empresas sobre la base del beneficio mutuo y la ganancia compartida».
Al término de su intervención, Pérez Oliva invitó a las y los empresarios chinos a participar en la próxima XLII edición de la Feria Internacional de La Habana, que se celebrará del 24 al 29 de noviembre próximo.
Y expresó, finalmente, que «las puertas de Cuba están abiertas para que las empresas chinas participen activamente en el desarrollo socioeconómico cubano en el corto, mediano y largo plazos. Ello es esencial —afirmó— para continuar construyendo la Comunidad de Futuro Compartido que han declarado nuestros líderes en favor del desarrollo sostenible y el bienestar de nuestros países y pueblos».
Negocios para ganar todos
Díaz-Canel ponderó la amplia representación de sectores económicos y comerciales presentes, tanto de las empresas que ya trabajan en Cuba, y que incluso tienen nuevas propuestas y nuevas modalidades de negocios —señaló—, como de otras que tienen interés en hacerlo.
Es este —les planteo el Jefe de Estado— «un encuentro que permite aclarar dudas y tomar nota para dar inmediata respuesta a todo un grupo de planteamientos que ustedes han hecho».
El mandatario abordó conceptos que deben marcar las relaciones económicas y comerciales bilaterales, entre ellos, que los nuevos proyectos nazcan como modalidades de negocios que sean sostenibles, de interés mutuo, beneficio común y ganancia compartida.
Guangdong: Tierra de amigos; hermanos de sangre
El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, acompañado por la delegación oficial cubana, sostuvo en la tarde de este viernes un fraternal encuentro con el compañero Wang Weizhong, vicesecretario del Comité Provincial del Partido Comunista de China y gobernador de Guangdong.
Al darle la bienvenida a la provincia y al municipio Shenzhen, el dirigente cantonés recordó el simbolismo del lugar donde se encontraban, el hotel Wuzhou, donde el General de Ejército Raúl Castro Ruz se alojó durante su estancia en estas tierras, en las que se estableció la primera zona especial de desarrollo económico como un experimento para luego ser extendido a otras regiones.
También rememoró la estancia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en Guangdong en 1995. Son dos hitos con los que Wang redondeó los lazos históricos entre Cuba y una provincia china a la que nos unen vínculos profundos, de sangre. Hace unos 170 años —recordó— los primeros chinos llegaron a Cuba y la mayoría de ellos eran de Cantón. Y ahora, dijo Wang a Díaz-Canel, su visita manifiesta la atención e importancia que Cuba y Usted le prestan a Guangdong.
El Gobernador de la provincia habló con cariño de su visita, el pasado año, a Cuba, cuando —comentó— me reuní con el compañero Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central, y autoridades de La Habana.
En el intercambio, Wang Weizhong estuvo acompañado por Meng Fanli, vicesecretario del Comité Provincial del PCCh en Guangdong y secretario del comité municipal de Shenzhen, y otras autoridades locales y de la provincia.
El Presidente cubano agradeció al dirigente cantonés por la bienvenida a esta entrañable región y destacó el relevante papel que ha desempañado esta provincia y este municipio en el proceso de desarrollo económico y social de la República Popular China.
Díaz-Canel explicó que esta visita a Shenzhen, en el contexto de su estancia en China para participar en las celebraciones por el 80 Aniversario de la Victoria y el 65 aniversario del establecimiento de las relaciones bilaterales, le ha permitido ver la aplicación y los resultados de la reforma iniciada en este país hace más de 40 años como parte de la construcción del socialismo con características chinas, proceso que se desarrolla ahora a partir de los conceptos teóricos del Secretario General del Partido Comunista de China y Presidente, Xi Jiping.
En el encuentro, el gobernador Wang repasó las relaciones económicas y comerciales que Cuba mantiene con esta provincia, cuya población supera los 127 millones de habitantes, aunque —dijo— si se le suman las personas oriundas de otras regiones, pero que trabajan y viven aquí, tenemos unos 160 millones de residentes.
El dirigente cantonés significó que el intercambio comercial en 2024 entre la Isla y Guangdong superó los mil millones de yuanes, para un crecimiento del 80 por ciento, y en los primeros siete meses de 2025 ya se reporta un incremento del 41,6 por ciento en comparación con igual período del año anterior.
Wang Weizhong expresó la voluntad de la provincia de implementar los consensos que han alcanzado los presidentes Xi Jiping y Miguel Díaz-Canel y de «seguir fortaleciendo las buenas relaciones y la cooperación pragmática».
Para el cumplimiento de este compromiso, sugirió a Díaz-Canel fortalecer los intercambios de experiencias interpartidistas a nivel de base, tanto en las ciudades como en las zonas rurales; y promover intercambios de experiencias entre la Zona Especial de Desarrollo Mariel y las dos zonas especiales de desarrollo que tiene la provincia, en particular la de Shenzhen.
También propuso fortalecer la cooperación económica, comercial e industrial, con énfasis en las empresas chinas que ya tienen negocios con la Isla; y promover la participación de empresas cubanas en las múltiples ferias que Guangdong organiza cada año.
El Gobernador evaluó también las potencialidades que hay en el desarrollo de las energías limpias, como la solar fotovoltaica y la eólica.
Se refirió, además, a la fortaleza de la industria biotecnológica y farmacéutica cubana, entre las mejores del mundo y aquí —dijo— tenemos entre 20 y 30 proyectos de gran interés en los que podemos colaborar.
Otro sector de interés, añadió, es el turismo, Guangdong —argumentó— es la provincia con mayor volumen de chinos que viajan al extranjero, y si se suman Macao y Hong-Kong, son más de 74 millones de personas las que salen a hacer turismo en esta región cada año.
Esto es algo —expuso— que las empresas de turismo deben aprovechar y venir a mostrar las bellezas de Cuba, a la vez que nosotros debemos promover que los cubanos vengan a hacer turismo aquí.

