Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 28 de junio de 2026

Reforma de la economía. Hay que defenderla de la Burocracia y de los neoestalinistas, que ya empiezan a sacar las uñas pintadas de ideología falsa.

 Por Joaquin Benavides Rodríguez *

Me leí dos veces las 178 Trasformaciones Económicas y Sociales agrupadas en los 23 ejes temáticos. Algún lector pudiera decir que, en algunos aspectos, la redacción está muy detallosa, pero si es para que todos lo entendamos bien y no para que algún burócrata limite su significado, se justifica el detalle.

 Puedo afirmar sin que me quede nada por dentro, que lo que expresa este documento es lo que requiere la economía cubana en este momento histórico. Introducción del Mercado regulado por una planificación no burocrática, que todos los actores de la economía operen en condiciones de igualdad y que no quede un solo cubano o cubana desamparado. El Modelo Socialista cubano no puede dejar a nadie desamparado sujeto a las reglas del mercado. El Socialismo sin Mercado fracasa, y sin Solidaridad deja de ser Socialismo.

 Ya está pintada la paloma. Ahora habrá que hacer que coma y que comience a volar.

 Con todo respeto para la dirección del Partido, la tarea más inmediata le corresponde. Evaluación a fondo de los cuadros de dirección del Primer Nivel del Gobierno que tendrán la responsabilidad de organizar y secuenciar los pasos para que comience a la mayor brevedad. Debe incluir la figura del Primer Ministro. Es la figura estatal en quien recaerá la responsabilidad de introducir ordenadamente y aplicar la Reforma con sus 178 Transformaciones económicas y sociales. No me corresponde evaluar sus posibilidades para conducir un cambio tan trascendente. Le corresponde al Partido y tengo confianza en que lo sabrá hacer con inteligencia y justicia. También se debería evaluar las condiciones de todo tipo, de los que se propongan a la Asamblea Nacional para ocupar las nuevas responsabilidades al frente de los Organismos Centrales del Estado. Adquirirá, en mi opinión, la máxima importancia, evaluar a cada uno de los que deban ser propuestos para presidir los Gobiernos municipales en las nuevas condiciones. Cada uno de ellos será un elemento imprescindible para que la Reforma triunfe. Estarán sometidos a la vigilancia critica de la población. Y no solo en los aspectos técnico/económicos de la Reforma. Si la basura continúa acumulándose en las calles, y nadie la recoge aunque sea con carretillas o con carretones con mulos, la población llegara a la conclusión correcta, de que la Reforma no está funcionando bien. Y la actuación sobre el funcionario inepto, que no sea capaz de comprender las opiniones negativas de la población debería ser indicativo de que la Reforma ha significado un cambio.

 Sera muy importante que la población perciba enseguida que este no es un Plan de medidas más, como las decenas que se han aprobado en estos últimos años y que no han pasado de su explicación por los ministros correspondientes en la Mesa Redonda, presididas por Randy Alonso, sin que nunca haya convocado a los mismos ministros para que explicaran porque sus planes de medidas no funcionaron. Ahora no podría ocurrir igual. El Presidente ha asegurado, y yo creo en su palabra, de que va a haber control y exigencia de responsabilidades. Debería todo comenzar ya. No esperar que la Burocracia indique que ya se puede y que mientras tanto los inspectores en todo el País sigan poniendo multas, extorsionando y ¨cobrando el barato¨.

Para los jóvenes de hoy, y también para los no tan jóvenes, pero que nacieron después del Triunfo de la Revolución, cuando ya se había realizado la Reforma Agraria y se habían realizado las grandes nacionalizaciones, la Reforma Económica y la introducción del Mercado regulado por la Planificación, podrá significar, con toda seguridad, la Revolución de la cual podrán sentirse orgullosos en el futuro y contarles a sus hijos, como cambio al País, lo hizo invulnerable económicamente, y creo las condiciones para un verdadero Socialismo, con innovación, sin explotación del hombre por el hombre, pero también sin pobreza ni necesidades insuperables para el Desarrollo. Podrán construir un Verdadero Socialismo, utilizando las posibilidades que brinda el mercado, que también puede ser socialista.

28/06/26

 *Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

Mírese a tiempo la mayor tormenta que se avecina y asegúrese el rumbo.

Por  Dr Julio Carranza

En la actual reforma económica, que, aunque tardía y aún difusa, es sin dudas necesaria, como lo hemos argumentado por años, hay una cantidad importante de riesgos y amenazas diversas que deberían ser analizadas y enfrentadas inmediatamente, sin ambigüedades ni explicaciones superfluas, de lo contrario se podría acelerar el rumbo del país a un destino no deseado y probablemente terrible. Estamos frente a una tormenta enorme y muy peligrosa.
No pretendo ahora ir al detalle de todos esos riesgos y amenazas, eso lo haremos en otro próximo texto en preparación, pero si pretendo referir aquí de manera más general pero clara y rápida este recio desafío. Por supuesto, vale aclararlo, que estoy lejos de hablar como quien se cree posee toda la verdad, muy lejos de eso, solo pretendo, como siempre, aportar desde la honestidad y el estudio.
En primer lugar, es importante tener en cuenta que la actual situación en Cuba tiene de un lado urgencias impostergables que deben enfrentarse con un plan de emergencia preciso, claramente identificable y discutido activamente con la población, con los dirigentes en las calles, pase lo que pase.
Las condiciones actuales de vida están al límite y eso se debe asumir con claridad y valentía política, ya sabemos que la pretensión de la agresión externa es esa precisamente y en cierta medida lo van logrando, no se puede ser ciego ante esa realidad, agotar a una población fatigada que se mueve entre agresiones externas y errores e insuficiencias internas de todo tipo que se han dejado correr por mucho tiempo.
Esto condiciona hasta la manera de pensar de mucha gente que no encuentra respuesta a sus principales angustias, no basta explicar aún con claridad sus causas, sino encontrar soluciones efectivas y creíbles, contra el viento y la marea, no hay otras opciones. Acaso no estamos viendo cómo avanza la ultra derecha en muchos casos fascista en todas partes, desde EEUU y América Latina hasta en muchos países de Europa, la gente votando a favor de sus victimarios, literalmente, por la influencia y la intervención imperial sí, pero también por los tremendos errores de la izquierda, entre ellos la corrupción, en Cuba podría no ser diferente, ante ese peligro estamos, hasta corrientes anexionistas se han revivido, la miseria suele ser muy mala consejera cuando un pueblo reclama su bienestar. Allá lo saben bien, aquí deberíamos saberlo también.
Apagones extensos, de muchas horas, que, además de hacer insoportable el verano y no dejar dormir como se debe, impiden conservar los pocos alimentos que se consiguen, relacionado con lo anterior, los serios problemas en la distribución de agua, con sus inevitables impactos en la higiene doméstica y personal, una creciente acumulación de desechos sólidos, extrema en Ciudad de La Habana y aguas albañales que, además de afectar seriamente las condiciones del entorno, son una amenaza latente para el estallido de epidemias y otras enfermedades, la falta de medicamentos esenciales y servicios hospitalarios, la desaparición de la vialidad pública, los ingresos que no alcanzan, los bancos que no funcionan, la indisciplina social y la aparición cada vez más preocupante de manifestaciones delictivas, algunas de ellas violentas, el cierre o afectación de actividades educacionales, la economía estancada y otras. El empobrecimiento de una parte amplia de la población, mucha de ella en la tercera edad y en un contexto de incremento de la desigualdades, ese tipo de evidencia se puede apreciar con sólo caminar la ciudad a cualquier hora del día.
Esta situación exige un tratamiento específico, concreto, urgente y efectivo, para ello hacen falta, entre otros factores, recursos externos, de ahí que el problema de la deuda externa también debe asumirse como una prioridad en ese plan, para destrabar en alguna medida el flujo de créditos e inversiones desde donde se pueda, pagar con activos es la alternativa más factible y se debe mover rápido con los cuidados del caso, obviamente.
Estás de arribas son las prioridades, las urgencias indispensables, que requieren lucidez, conducción política certera e inmediata, más aún en un contexto de mayores desigualdades sociales que van haciendo su labor de zapa. Además de que no faltan los que han renunciado a toda alternativa de soberanía y manipulan a la opinión pública para conducirla a lo que han considerado ellos la salida más conveniente, esto es una política dócil y de fractura frente a las presiones actuales de EEUU.
Es preciso entender que el ciudadano común no está en las grandes parábolas o en la comprensión total de las causas profundas y ocultas de la situación que los afecta, además de estar bajo el impacto de todo lo que circula en las redes, el ciudadano común está en la demanda concreta de ver una solución a sus problemas y es muy lógico que así sea, de manera coloquial alguien dijo “amor con hambre no dura” y así es, hay que comprenderlo como una realidad. Un pueblo hambreado y fatigado podría ser conducido a cualquier parte por los oportunistas que suelen aparecer en encrucijadas como esta, así están jugando desde allá y hay los que le hacen el juego desde acá. No hay que perder de vista que la correlación de fuerzas los favorece y que el país no tiene las alianzas internacionales suficientes a las cuales apelar, se está solo frente a un destino incierto.
Ahora bien, además de esas urgencias, está la necesidad de transformar de manera profunda e integral un sistema económico que hace años está obsoleto, no funciona. Esa es otra dimensión del problema que, aunque claramente conectada con la anterior, precisa un abordaje diferenciado en diseño y tiempo. Confundir los dos planos sería un error de consecuencias muy negativas, en las 176 medidas propuestas esas distinciones y secuencias no quedan claras.
La posibilidad de volver a cometer un error de secuencia o de identificación difusa de prioridades está a la vista y podría ser definitivo. De otra parte está la diversidad de actores, por un lado los que ya mencioné arriba, que con un discurso a veces aparentemente coherente y fundamentado y otras veces burdo y agresivo, alimentan en la práctica, quiéranlo o no, las pretensiones de dominación sobre este país y por otro lado otros, muchos dentro del país, que pretenden sacar ventaja de la actual reforma y enriquecer de manera espuria a personas o grupos como ya vimos sucedió en Europa del Este. No se trata de tener prejuicios con el sector privado y cooperativo, actores imprescindibles de la economía junto al sector público, se trata de definir reglas claras, estables, con todas las garantías legales necesarias aseguradas y construir mercados transparentes y regulados que impidan los privilegios y las influencias perversas. Acumulación e inversiones en base a la eficiencia y la competitividad sí, justicia social y trabajadores empoderados para defender sus legítimos derechos también. Es necesario reconstruir credibilidad en todos los sectores sociales, muy afectada en los últimos años.
Hay que crecer, sin dudas, y crear todas las condiciones para ello, sin dogmas ni parálisis, con certezas y garantías, pero a la vez que se crece se reparte, no con igualitarismo, obviamente, pero si con justicia social. No se puede confundir la economía con la repostería, donde para comerse el pastel primero hay que hacerlo, en economía se puede crecer y repartir a la vez. Pero de que hay que crecer hay que crecer y de que habrá desigualdades, las habrá, pero que no nazcan del privilegio sino del mérito, el trabajo y la capacidad de cada cual, lo que no debe faltar es la justicia social y las oportunidades para todos, además de la asistencia específica al que justificadamente la necesite, ese no es un concepto abstracto, es muy concreto.
De ese tamaño es el desafío y no basta el anuncio de una más que necesaria reforma económica para solucionarlo a tiempo, es preciso ir más allá. Tomemos todos conciencia de esto y pongamos a toda Cuba primero.
28 de junio 2026