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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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miércoles, 13 de noviembre de 2024

«Es la economía, estúpido»



Por Lance Selfa, Sharon Smith, Viento Sur

La historia de las elecciones de 2024 resultó ser notablemente sencilla. En un entorno político en el que la mayoría del electorado pensaba que el país avanzaba en la dirección equivocada, en el que percibía que la economía era deficiente y en el que la mayoría afirmaba que la inflación les había causado graves dificultades, los votantes decidieron echar al partido en el poder que representaba la vicepresidenta Kamala Harris.

Donald Trump ganó el voto popular por primera y única vez, y lo hizo no sólo en las zonas rurales, sino también en los suburbios, e incluso en bastiones del Partido Demócrata como Nueva York y Chicago. Según las encuestas a pie de urna, a Harris le fue mejor que a Joe Biden en 2020 con las los estadounidenses más acomodados, pero Trump mejoró respecto a 2020 con el resto.

Uno de los tópicos de la política estadounidense es: Es la economía, estúpido. Si la economía está creciendo y la gente tiene trabajo y salarios más altos, el partido en el poder suele ser reelegido. Si la economía está en declive y la gente tiene problemas para llegar a fin de mes, el electorado suele echar a los vagos votando al aspirante. Durante la mayor parte del gobierno de Biden, mientras la economía en general se recuperaba de las sacudidas recibidas durante la pandemia de la covid-19, Biden fue un presidente extraordinariamente impopular. La impopularidad de Biden confundía a sus asesores, que no lograban cuadrarla con los indicadores macroeconómicos que mostraban que EEUU alcanzaba la recuperación más fuerte tras la covid de todos sus pares.

Sin embargo, la covid dejó tras de sí trastornos económicos, entre ellos las tasas de inflación más altas que los estadounidenses han experimentado en 40 años, lo que, por supuesto, en la práctica suponía un recorte salarial. La explosión del gasto militar para apoyar las guerras en Ucrania y Gaza también ha alimentado la inflación. Como resultado, el nivel de vida de las y los trabajadores estadounidenses ha disminuido bajo la administración Biden, mientras que el auge del mercado de valores ha ayudado a las y los estadounidenses más ricos a hacerlo bastante bien.

Casi todos los gobiernos en funciones de Europa, Asia y América Latina -la mayoría de los cuales se enfrentaron a perturbaciones y recuperaciones de la covid peores que las de Estados Unidos- que tuvieron elecciones en el último año, perdieron o se vieron gravemente debilitados. La sustitución de Biden por Harris a mediados de verano dio al Partido Demócrata la esperanza de poder evitar ese destino, ya que Biden iba claramente camino de perder frente a Trump. Al final, Harris no pudo eludir el hecho de que, como vicepresidenta en ejercicio, arrastraba todo el lastre de Biden.

Estas son las terceras elecciones presidenciales consecutivas en las que pierde el partido en el poder y en las que el presidente en el cargo pasa la mayor parte de su mandato con índices de aprobación por debajo del 50%. Quizá eso diga más del descontento subyacente en la sociedad estadounidense que sobre un candidato en particular.

Una vez más, al Partido Demócrata le salió el tiro por la culata

En 2016, Hillary Clinton demostró su desprecio por los partidarios de Trump, entonces abrumadoramente blancos, etiquetándolos como “los deplorables”, en lugar de tratar de reconocer la fuente de su ira: la gran desigualdad en el statu quo económico. Ocho años después, con un apoyo a Trump mayor en prácticamente todos los grupos demográficos, es imposible ignorar la desesperación económica que alejó del Partido Demócrata a las y los electores, cuando Biden seguía presumiendo de que la economía estadounidense durante su mandato es “la más fuerte del mundo”.

Ahora bien, quienes no disponen de medios financieros para forrarse en bolsa viven al día, con dificultades para llegar a fin de mes, a menudo trabajando en dos empleos.

En un sistema político en el que los dos grandes partidos capitalistas, Demócratas y Republicanos, se turnan en el poder –sin un verdadero partido de oposición–, la única forma que tienen los votantes de expresar su descontento con el partido en el poder es votar al otro, al menos malo de los dos.

Además, desde que Bill Clinton ocupó la Casa Blanca, el Partido Demócrata han abrazado las mismas políticas neoliberales defendidas por el Republicano, sólo que con un entusiasmo algo menos evidente. Los republicanos, desde Ronald Reagan, habían despotricado contra los llamados “tramposos del bienestar”, pero Clinton fue el presidente que realmente puso fin al bienestar tal y como lo conocíamos en la década de 1990, enviando a millones de pobres a una espiral descendente de pobreza que no ha hecho más que crecer hasta ahora.

En las últimas décadas, los demócratas han cortejado deliberadamente el voto de la gente rica y bien educada y, a su vez, el apoyo al Partido Demócrata se ha erosionado constantemente entre su electorado tradicional de clase trabajadora y población negra. Una tendencia que ha ido a más desde la campaña perdedora de Hillary Clinton a la presidencia. Sin embargo, quienes que ostentan el poder en el partido no han hecho nada para cambiar esta desastrosa estrategia en los años transcurridos desde entonces. Coronaron a Joe Biden como su candidato para 2024, incluso cuando sus facultades mentales estaban declinando rápidamente, y luego, después de deshacerse de él, se negaron a celebrar una convención abierta del Partido Demócrata en agosto, perdiendo incluso una apariencia de democracia dentro de su propio partido.

Así que, cria cuervos y te sacarán los ojos. Y el intolerante y mentalmente inestable delincuente convicto Donald Trump vuelve a la Casa Blanca, con una aplastante victoria en el Colegio Electoral, mientras que el Partido Republicano recupera el control del Senado y quizás mantengan el control de la Cámara de Representantes, con el recuento de votos aún en curso.

Un análisis más detallado de la demografía electoral de 2024 debería disipar el mito de que la mayoría de la población estadounidense está compuesta por racistas y misóginos incorregibles que se creen todas las mentiras de Trump, como que los inmigrantes haitianos se comen a los gatos domésticos o que el Ejército debería detener a los inmigrantes en deportaciones masivas. Ya hay algunas pruebas anecdóticas de que mucha gente que ha votado por Trump no cree realmente sus afirmaciones más extravagantes ni espera que cumpla sus promesas de campaña más draconianas.

Como informó el New York Times en octubre, por ejemplo,  “Uno de los aspectos más peculiares del atractivo político de Donald J. Trump es el siguiente: Mucha gente está feliz de votar por él porque simplemente no creen que vaya a hacer muchas de las cosas que dice que hará.

“El ex presidente ha hablado de militarizar el Departamento de Justicia y encarcelar a los oponentes políticos. Ha dicho que purgaría el gobierno de los no leales y que tendría problemas para contratar a cualquiera que admita que no le robaron las elecciones de 2020. Ha propuesto “un día realmente violento” en el que los agentes de policía podrían ponerse “extraordinariamente duros” con impunidad. Ha prometido deportaciones masivas y ha predicho que sería “una historia sangrienta”. Y aunque muchos de sus partidarios se estremecen ante semejante discurso, hay muchos otros que piensan que todo forma parte del espectáculo”Como dijo un encuestador republicano al Times, “La gente cree que dice cosas para causar efecto, que está fanfarroneando, porque eso es parte de lo que hace, de su payasada. No creen que vaya a suceder realmente”. Sólo el tiempo nos dirá si esta suposición es correcta o no.

Hasta que se cuenten todos los votos en todo el país, la mayoría de los datos actuales se basan en sondeos a pie de urna, que deben considerarse estimaciones. Dicho esto, los sondeos a pie de urna muestran que casi una de cada cinco personas votantes de Trump eran de color, un cambio importante respecto a 2016. Trump ganó el 26% del voto latino, incluidos varios condados fronterizos de mayoría latina en el sur de Texas. La victoria de Trump entre el electorado negro fue menos espectacular, pero, según Politico, obtuvo entre el 13% y el 16% del voto negro en general (frente a los pocos dígitos de elecciones anteriores), y entre el 21% y el 24% entre los hombres negros.

A pesar de la crisis de los derechos reproductivos derivada de la prohibición del aborto, el margen de Harris entre las mujeres votantes fue de sólo el 8%, el menor desde 2004. En varios estados en los que se aprobaron referendos a favor del derecho al aborto, Trump siguió ganando. Es el caso de Missouri, donde las y los votantes anularon la prohibición del aborto, pero la mayoría votó a Trump.

El apoyo incondicional de Biden a la guerra genocida de Israel en Gaza le costó a Harris al menos algunos votos entre las y los votantes árabes, musulmanes y propalestinos, aunque, de nuevo, aún no se dispone de estadísticas nacionales. Pero Trump ganó en la ciudad de mayoría árabe de Dearborn, Michigan, donde muchas encuestas ya habían mostrado que el electorado se habían vuelto contra Biden y luego contra Harris por su apoyo a las atrocidades israelíes en Palestina y Líbano. Harris obtuvo sólo el 36% de los votos en Dearborn, frente al 68% de Biden en 2020. Ahora parece que mientras algunos votaron por Trump, la friolera del 18% votó por Jill Stein del Partido Verde en el último recuento, en comparación con menos del 1% para los Verdes en todo el estado.

Sin embargo, Harris ganó notablemente entre las y los votantes que ganan 100.000 dólares anuales o más, en lo que parece ser un realineamiento político a largo plazo, aunque Trump mantiene el apoyo de los multimillonarios superricos.

El consejo de Bernie

Como era previsible, el senador por Vermont, Bernie Sanders, esperó sólo un día para emitir una crítica mordaz a la campaña de Harris.

“No debería sorprendernos que un Partido Demócrata que ha abandonado a la clase trabajadora se encuentre con que la clase trabajadora les ha abandonado a ellos”, decía el comunicado de Sanders. “¿Aprenderán los grandes intereses económicos y los consultores bien pagados que controlan el Partido Demócrata alguna lección real de esta desastrosa campaña? … Probablemente no”.La crítica de Sanders es correcta (especialmente cuando dice “Probablemente no”), pero es difícil tomarla al pie de la letra. Después de todo, Sanders y otros progresistas del Partido Demócrata, como la diputada Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), se volcaron primero con Joe Biden y luego con Harris a lo largo de su corta campaña. Ambos hicieron campaña a favor de Harris en los estados indecisos. Harris concedió a Sanders y a AOC los principales turnos de palabra en la Convención Nacional Demócrata (mientras se negaba a permitir un solo orador pro-palestino), donde sus discursos estaban destinados a establecer la buena fe de Harris entre la base progresista de los demócratas. ¿Y ahora Sanders nos dice que la campaña de Harris estaba condenada al fracaso desde el principio?

Seguramente Sanders tiene razón cuando critica al Partido Demócrata como un partido del statu quo. Aunque también deberíamos recordar que Sanders y AOC estuvieron entre los últimos defensores de Biden antes de que los líderes demócratas y los donantes le echaran de la carrera. El programa de “economía de oportunidades” de Harris hacía hincapié en el espíritu empresarial con algunos vagos guiños a la reducción de los costes en la sanidad, la vivienda y la alimentación. Incluso su aparentemente gran propuesta de añadir a Medicare la cobertura de la atención domiciliaria a personas ancianas y discapacitadas era apenas algo más que un tema de conversación, e incluso así, sólo una gota en el océano de lo que supondría arreglar el sistema sanitario estadounidense, basado en el lucro, que lo hace inasequible para muchos millones de personas.

¿Podría haber vencido Harris a Trump si se hubiera presentado con el programa de Sanders? Es dudoso. Es difícil presentarse como "insurgente" cuando eres la vicepresidenta en ejercicio de una administración impopular, aunque ni siquiera lo intentó.

Harris y AOC celebraron actos con líderes sindicales como el presidente de UAW, Shawn Fain. Como prueba de que Biden (y presumiblemente Harris, como su sucesora) era el presidente más prosindical en una generación, los líderes sindicales citaron el hecho de que Biden se había paseado por los piquetes de la UAW, sus nombramientos para el Consejo Nacional de Relaciones Laborales y la creación de buenos empleos sindicales como parte de la inversión en infraestructuras. Pero los hogares sindicalizados sólo proporcionan una ligera ventaja al Partido Demócrata, ya que sólo el 53% de sus miembros vota al Partido Demócrata, frente al 58% en 2012. Y cuando la tasa de afiliación sindical en la mano de obra es sólo de alrededor del 10 por ciento -y sólo del 6 por ciento en el sector privado- incluso estas cuestiones pro-sindicales no tienen eco en la clase trabajadora en general.

En un periodo en el que los ciudadanos y ciudadanas otorgan a los sindicatos el mayor apoyo de su historia, quizá los líderes sindicales deberían dedicar más tiempo y dinero a ayudar a los trabajadores a organizarse que a gastar millones en campañas electorales demócratas.

¿Quién ganó la participación?

Pasarán semanas antes de que tengamos una imagen precisa de todos los votos emitidos en las elecciones de 2024. Lo que no se discute es que, por primera vez en la historia, Trump ganó la mayoría de los votos. Es el primer republicano que gana el voto popular presidencial desde George W. Bush en 2004.

Hasta el 7 de noviembre, Trump había acumulado unos 72,7 millones de votos y Harris 68,1 millones. El experto en elecciones Michael McDonald estima que la participación general rondará el 64,5% de la población en edad de votar, frente a algo menos del 66% en 2020. Esto representa un ligero descenso respecto a la participación de 2020, que fue la más alta desde 1900. Así pues, la participación de 2024 parece que estará entre las más altas en más de un siglo.

Los sondeos a pie de urna sugieren que Trump obtuvo el 56% del 8% que votaba por primera vez. Alrededor del 6% de los votos de Biden en 2020 han pasado a Trump en 2024, frente al 4% se pasó de Trump a Harris. A pesar de todo el esfuerzo que hizo Harris para atraer a los republicanos a la tienda de los demócratas, no supuso una diferencia significativa.

En comparación con 2020, cuando Biden obtuvo 81 millones de votos y Trump cerca de 74 millones, tanto demócratas como republicanos parece que ganarán menos votos, aunque Trump podría alcanzar su cosecha de 2020. Pero el descenso del Partido Demócrata será de más de 10 millones.

Entonces, ¿a dónde fueron los votos del Partido Demócrata en 2020? Un pequeño número fue a Trump, pero parece que la mayoría se quedó en casa. En Detroit y Filadelfia, dos de los principales bastiones del Partido Demócrata en los estados indecisos de Michigan y Pensilvania, la participación demócrata se quedó corta. Después de todo el alboroto sobre la maquinaria del puerta a puerta de Harris, Harris obtuvo menos votos en Detroit que la execrable campaña de Hillary Clinton en 2016.

Una explicación reveladora de por qué sucedió esto en Detroit vino de un encuestador de Harris:

“Me sorprendió la cantidad de gente que dijo que ya había votado, lo que básicamente nos permitió dirigir la atención a las personas que no lo habían hecho. Hay algunos votantes que son cínicos y están descontentos con todo, (que dicen) que nada cambia nunca. Podrías escribir 20 historias diferentes sobre lo que preocupa a los votantes de Michigan, y sería cierto”.Harris, la candidata republicana light

Como era de esperar, los medios de comunicación corporativos extrajeron las lecciones equivocadas de los resultados de la votación de 2024. El New York Times, por ejemplo, culpó a los progresistas, argumentando, “El partido también debe analizar por qué perdió las elecciones… Tardó demasiado en reconocer que grandes partes de su programa progresista estaban alejándole del electorado, incluido de algunos de los partidarios más leales de su partido. Y los demócratas llevan ya tres elecciones luchando por asentar un mensaje persuasivo que resuene entre los estadounidenses de ambos partidos que han perdido la fe en el sistema, lo que empujó a los votantes escépticos hacia la figura más obviamente disruptiva, a pesar de que una gran mayoría de estadounidenses reconoce sus graves defectos”.Pero como observó acertadamente Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR), “Kamala Harris no se presentó como progresista, ni en términos de política económica ni de política de identidad”. Pero para unos medios corporativos que en gran medida complementaron, en lugar de contrarrestar, las narrativas de Trump basadas en el miedo a los inmigrantes, las personas trans y el crimen, culpar a la izquierda es infinitamente más atractivo que reconocer su propia culpabilidad”.

En el periodo previo a las elecciones, Harris optó por cortejar a los republicanos, no a los progresistas. Los rituales tradicionales de cortejo electoral se pusieron así patas arriba, ya que la demócrata Harris se arrastró ante los votantes republicanos y el republicano Trump (con algo más de éxito) buscó sobre todo a las y los votantes latinos. El apoyo de Harris a los derechos reproductivos y a romper el techo de cristal de género pasó a un segundo plano para encontrar puntos en común con los republicanos en cuestiones sociales.

En lugar de centrarse en lo que la distinguía de Trump, Harris hizo una campaña republicana light, haciendo hincapié en lo que tenía en común con los republicanos: su oposición a la inmigración y su apoyo a la represión de la frontera sur; reafirmando su apoyo inquebrantable al genocidio de Israel en Palestina y presumiendo de poseer una pistola Glock para atraer a los defensores de las armas.

La ex diputada republicana Liz Cheney se unió a Harris en la campaña. Su padre, el criminal de guerra y neoconservador Dick Cheney, apoyó a Harris a bombo y platillo.

Pero en medio de toda esta pugna electoral, no estaba claro qué representaba realmente Harris. Como fiscal de distrito y luego fiscal general en California al principio de su carrera, no era ni de derechas ni de izquierdas, pero se transformó en una orgullosa liberal cuando se presentó a las primarias presidenciales de 2019. Este año, como candidata a la presidencia tras el abandono de Biden, parece que quería parecer más conservadora. Así que cambió de opinión sobre su oposición liberal de 2019 a la fracturación hidráulica para extraer petróleo y su apoyo a Medicare para todos, pero sin admitir que realmente había cambiado de opinión sobre estos temas importantes. Como era de esperar, muchas y muchos votantes rechazaron a esta candidata poco sincera que representaba al Gobierno de Biden y se decantaron por el multimillonario insolente, que ha demostrado que está dispuesto al menos a cambiar las cosas, para bien y para mal.

Éstas son las desafortunadas opciones que el electorado que anhela un cambio se vio obligado a elegir dentro del duopolio bipartidista que en el que se encuentra atrapado.

Un electorado enfadado, sin una alternativa de izquierdas viable, gira a la derecha

En las últimas décadas, la izquierda estadounidense ha sido demasiado débil para influir en las elecciones, una tendencia que no ha hecho más que empeorar en los últimos años. El ascenso de los Socialistas Democráticos de América (DSA) se inspiró en los éxitos electorales del socialista independiente Bernie Sanders en 2016 y 2020. Pero en ambos casos, Sanders se sometió a los poderosos políticos del Partido Demócrata y finalmente apoyó a sus candidatos elegidos, primero Hillary Clinton y luego Biden. Y, como ya se ha señalado, Sanders hizo campaña con entusiasmo por Biden y luego por Harris.

No es sorprendente que el crecimiento de la DSA -aunque sigue siendo una organización muy pequeña con una influencia un tanto marginal en la política de EEUU- coincidiera con la diezma de la mayor parte de la izquierda revolucionaria, que ya estaba en declive desde décadas anteriores. Sin duda, el objetivo miope de conseguir una mayor influencia política para la izquierda a través del Partido Demócrata desempeñó un papel en la promoción de este desarrollo, pero no impidió el deterioro general de la izquierda. El apoyo de Sanders y AOC a Biden y Harris lo ilustran vívidamente.

En todo caso, el DSA aceleró el declive de la influencia de la izquierda al centrarse excesivamente en las elecciones en lugar de dar prioridad a la creación de movimientos de base que puedan influir en la política fuera del ámbito electoral. Hay una razón válida por la que el Partido Demócrata ha sido considerado tradicionalmente por la izquierda revolucionaria estadounidense como el cementerio de los movimientos sociales.

Este punto puede demostrarse fácilmente en sentido negativo, utilizando como ejemplo la dependencia de las organizaciones por el derecho al aborto de los políticos del Partido Demócrata. Los movimientos por el derecho al aborto y por la liberación de la mujer consiguieron, a través de organizaciones de base, el derecho al aborto cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictó su sentencia Roe contra Wade en 1973, cuando Richard Nixon, contrario al aborto, ocupaba la Casa Blanca. Pero en las décadas posteriores, las organizaciones proabortistas han dependido de los demócratas para defender el derecho al aborto, y no se han organizado grandes manifestaciones proabortistas desde hace dos décadas. Sin embargo, los demócratas, como Partido del Compromiso, permitieron que el derecho al aborto se viera erosionado y finalmente anulado en 2022. Ninguno de estos políticos ha tratado de reconstruir un movimiento vital a favor del derecho a decidir para cambiar el statu quo desde entonces, a pesar de que ha causado una crisis de derechos reproductivos que está matando a las mujeres.

La única solución que ofrece el New York Times -y el establishment liberal- es esperar a los próximos ciclos electorales para votar: “Aquellos que apoyaron al señor Trump en estas elecciones deberían observar de cerca su conducta en el cargo para ver si coincide con sus esperanzas y expectativas, y si no es así, deberían dar a conocer su decepción y emitir su voto en las elecciones de mitad de mandato de 2026 y en 2028 para volver a encarrilar el país”.Pero esto dista mucho de ser una solución. Las elecciones en sí no suelen determinar el equilibrio de fuerzas políticas y sociales en un momento dado. Normalmente reflejan el equilibrio de fuerzas -aunque a veces pueden reforzarlas o debilitarlas- y, por tanto, pueden verse influidas por movimientos ajenos al ámbito electoral.

Hoy, en Estados Unidos, la relación de fuerzas se inclina decisivamente a favor de la derecha porque la izquierda es muy débil. La naturaleza aborrece el vacío, como dice el refrán. Cuando los demócratas se hacen eco de los republicanos en su giro a la derecha, y la izquierda sigue a los demócratas en su afán de ganar elecciones, las y los votantes no escuchan ningún punto de vista alternativo de izquierdas. Por tanto, la derecha se impone.

Esta es la situación actual. Es fácil culpar a la población inmigrante de los problemas de la sociedad cuando no hay una explicación de izquierdas para la caída de los salarios y la alta inflación: las políticas de divide y vencerás de la clase capitalista.

La única posibilidad de cambiar la relación de fuerzas es mediante la lucha -y la organización- a nivel popular. El año pasado vimos un atisbo de lo que podría significar esa lucha, cuando la Unión de Trabajadores del Automóvil (UAW) golpeó a los tres grandes fabricantes de automóviles y ganó. También vimos un atisbo la pasada primavera, cuando manifestantes propalestinos formaron campamentos en campus universitarios de todo Estados Unidos.

Pero un aumento mucho más significativo de la lucha de base y de clase es una condición previa necesaria para cambiar la relación de fuerzas de clase. Hasta entonces, la gente más rica seguiráa celebrando su buena fortuna. El statu quoprevalecerá, independientemente de a quién hayamos votado o no. Y Trump tomará posesión de su cargo en enero, con consecuencias que ahora nadie puede predecir.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Elecciones en EEUU: cómo funciona el mecanismo del fraude.

 by  

MANLIO DINUCCI, GEOGRAFO y ANALISTA 



El sistema de elección presidencial


1) Los dos principales partidos, el republicano y el demócrata, eligen a su candidato presidencial mediante elecciones primarias celebradas en 50 estados. Estas elecciones se organizan de forma diferente en cada estado. En algunos estados, los candidatos se seleccionan mediante votación secreta, en otros estados mediante reuniones abiertas, llamadas asambleas partidarias. En algunos estados, sólo los miembros registrados del partido que organiza las asambleas partidarias pueden participar en ellas, en otros, también pueden participar y votar personas que no sean miembros del partido o miembros del partido oponente.

2) Según el resultado de las asambleas partidarias, a cada candidato se le asigna un número variable de delegados, que representan a su estado en la convención nacional del partido, que elige a su candidato presidencial. En la convención participan no sólo los delegados estatales, sino también los superdelegados, personalidades importantes del partido que pueden votar por quien quieran, a veces invirtiendo la situación.

3) Una vez que los dos partidos han elegido a sus candidatos presidenciales, se celebran elecciones generales. Los electores no eligen directamente al Presidente, sino a un Gran Elector que representa al candidato propuesto.

4) 558 Los Grandes Electores eligen al Presidente de los Estados Unidos. Para ser Presidente es necesario obtener los votos de al menos 270 de ellos. Cada Gran Elector representa al partido al que pertenece, pero la Constitución de los Estados Unidos no le obliga a votar por el candidato presidencial elegido por su partido.

5) Cada estado tiene un número de Grandes Electores, calculado para favorecer a los estados más pequeños: Wyoming, escasamente poblado, tiene un Gran Elector por cada 194.000 habitantes; California, más poblada, tiene un Gran Elector por cada 723.000 habitantes.

RESULTADO : Este sistema permite todo tipo de maniobras políticas: por ejemplo, que los miembros de su partido acudan a votar por los miembros del grupo parlamentario del partido contrario, de forma que se impida la elección de un candidato determinado considerado políticamente peligroso.  La designación de un Gran Elector en función de un número de habitantes varía de un estado a otro y a veces conduce a la presidencia de los Estados Unidos a candidatos que recibieron menos votos en las elecciones generales.

El mecanismo de votación

1) No existe ninguna ley federal que obligue a los electores a identificarse . El gobernador de California, miembro del partido demócrata, ha presentado una ley que prohíbe exigir la identificación de quienes se presentan a votar en los centros de votación.

2) En las elecciones de 2020, el voto por correo aumentó sustancialmente hasta más de 66 millones (hasta 28 millones en 2016).  

3) Una ley de 2002 exige la presencia de una máquina de votación electrónica en todos los colegios electorales. Sin embargo, no existe una norma que regule la construcción de una máquina electrónica que pueda utilizarse de forma segura.

4) Aproximadamente una cuarta parte de los electores votará con máquinas que emiten papeletas de votación. El resto votará mediante máquinas electrónicas que almacenan los votos y pueden o no generar un registro en papel de la votación.

RESULTADO: Este mecanismo permite todo tipo de fraudes. Las papeletas que llegan por correo son abiertas y registradas por personal contratado a través de empresas privadas, en esas empresas puede haber personas encargadas de falsificar los resultados. Las máquinas de votación electrónica pueden ser manipuladas cargándolas con programas que falsifiquen los resultados. El profesor Alex Halderman, que enseña informática en la Universidad de Michigan, lo demostró simulando una votación que las máquinas electrónicas anularon.

viernes, 25 de octubre de 2024

Las llaves de Allan ¿ Quién ganara las elecciones de EEUU?


Como en cualquier ámbito, existen diversas opiniones sobre la eficacia del método de Allan Lichtman; sin embargo, su precisión en predecir los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos es notable. Desde 1984, Lichtman ha acertado en la predicción del ganador en todas las ocasiones, excepto una.

Obviamente, en 2024, el historiador de la America University también ha lanzado su predicción y, en este caso, es favorable a la candidata demócrata, Kamala Harris, quien se impondría a Donald Trump el próximo 5 de noviembre.

A través de su canal de Youtube, Allan Lichtman ha explicado la fórmula que utiliza para hacer sus predicciones, un curioso sistema que él mismo denomina 'claves' electorales que consisten en 13 afirmaciones sobre el partido que está en la Casa Blanca antes de las elecciones.

Si la afirmación resulta verdadera, el candidato del partido que está en el poder se lleva un punto. En caso de que sea falsa, se lo lleva el candidato de la oposición y aspirante al Despacho Oval. Tras sumar los resultados, Allan Lichtman obtiene su ya conocida predicción.

"Las claves para llegar a la Casa Blanca son una alternativa a los expertos, que carecen de mérito científico, mientras que las encuestas son instantáneas, pero no predictoras", asegura en su canal de Youtube.

Según el propio Allan Lichtman, su sistema mide "la fortaleza del desempeño del partido que ostenta la Casa Blanca", lo que según él es más fiable que las encuestas o las opiniones de los expertos. Es decir, pesa más un buen gobierno durante cuatro años que las promesas de un candidato.

Pero, ¿cuáles son esas 13 afirmaciones? Según ha recopilado 'USA Today', éstas son las 13 claves a responder. 1 - El partido de la Casa Blanca ganó escaños en la Cámara de Representantes durante las elecciones intermedias; 2 - El presidente en funciones se postula para la reelección; 3 - El partido de la Casa Blanca evitó unas elecciones primarias; 4 - No hay un tercer partido que lo desafíe.

5 - La economía a corto plazo es sólida; 6 - El crecimiento económico a largo plazo ha sido tan bueno como en los dos últimos mandatos; 7 - El partido de la Casa Blanca ha realizado cambios importantes en la política nacional; 8 - No hay un malestar social sostenido durante el mandato; 9 - La Casa Blanca no está manchada por el escándalo.

10 - El titular es carismático; 11 - El contrincante no es carismático; 12 - El partido de la Casa Blanca tiene un fracaso importante en política exterior. 13 - El partido de la Casa Blanca tiene éxito en política exterior.

Tras repasar sus 13 claves, Allan Lichtman determina que Kamala Harris obtiene un 8-3 definitivo, dejando las claves 12 y 13 sin responder pero, aún así, con margen suficiente a la candidata demócrata para ganar igual.

Curiosamente, las encuestas no lo tienen tan claro y alternan ganadores cada día que pasa, en una carrera por la Casa Blanca que va a pelear hasta el último voto.

Por cierto, la única predicción que Allan Lichtman ha errado en 40 años fue en las elecciones presidenciales USA del año 2000, las que ganó George W. Bush contra Al Gore. Más allá, todo aciertos. En dos semanas veremos si sigue la racha.

miércoles, 9 de octubre de 2024

La guerra interna del capitalismo financiero en las elecciones estadounidenses

En las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el desafío entre Harris-Walz y Trump-Vance debería definirse más adecuadamente como un choque entre el capitalismo financiero de los "Tres Grandes" y el que quiere debilitar su monopolio. Sin molestarse en el contraste “Izquierda” - “Derecha”.


Alessandro Volpi, Fuori Collana

Tras el anuncio de la retirada de Biden de la carrera presidencial, ha surgido con cada vez mayor claridad un conflicto en curso dentro del capitalismo financiero estadounidense. Intentaré resumirlo y tal vez incluso simplificarlo. Después de la elección de Vance como vicepresidente y de la postura de Musk, las filas de los partidarios (y financieros) de Trump están creciendo. Se trata de temas atribuibles a un capitalismo que intenta frenar el poder excesivo de los Tres Grandes, es decir, los superfondos Vanguard, Black Rock y State Street, ahora decididamente vinculados a los demócratas. Tanto Biden como Kamala Harris han tenido y tienen figuras clave en su personal que provienen de Black Rock. Un personaje como Jamie Dimon, el director ejecutivo de JP. Morgan, el banco superfund, persuadido por Trump, lleva mucho tiempo a punto de ser nominado por los demócratas. El presidente de la Fed, con el apoyo de Yellen, acompañó las estrategias de los propios superfondos, comprando sus ETF [Exchange Traded Funds, fondos de inversión cotizados en bolsa que siguen la evolución de un índice].

El consorcio de los trumpianos contra los oligopolios financieros es tildado de "demócratas"

Contra esta simbiosis, como se ha mencionado, se ha configurado un grupo de figuras que quieren utilizar el poder político de la presidencia de Trump para luchar o limitar el poder excesivo de los Tres Grandes. En esta secuencia aparecen algunos grandes fondos de alto riesgo, como el de John Paulson, preocupados por la progresiva marginación de un "mercado" normalizado por los superfondos, algunas compañías petroleras no directamente vinculadas a los gigantes energéticos en manos de los Tres Grandes, como Timothy Dunn y Harold Hamm, de Continental Resources, pero también hay multimillonarios de larga tradición como los Mellon, molestos por el poder excesivo de Fink, y personajes como Bernie Marcus, el fundador de Home Depot, un gigante con 500.000 empleados, hostil a la Modelo sin fábrica de gran tecnología que ve en su creación, vendido en Vanguard, Black Rock y State Street. Entre los capitalistas de Trump también hay propietarios de casinos, como Steve Wynn y Phil Ruffin, asustados por el avance de grandes fondos incluso en sus sectores, y personajes típicos del mundo trumpiano como Linda McMahon, fundadora junto a su marido de Wold Wrestling Entertainment. En pocas palabras, la posibilidad de éxito de Trump ha desencadenado un duro choque dentro del capitalismo estadounidense destinado a provocar un cambio en su equilibrio interno y debilitarlo.

Sin embargo, si se recorre la lista de financistas de Kamala Harris, se encontrarán numerosos exponentes de las finanzas vinculados, en diversas capacidades, a grandes fondos. De hecho, destacan los nombres de Reid Hoffman, creador de LinkedIn, vendido en 2016 a Microsoft por 26.000 millones de dólares y, desde entonces, miembro del consejo de administración de la propia Microsoft, de la que, como se sabe, Vanguard, Black Rock. y State Street tienen más del 20%. El propio Hoffman tiene hoy una participación significativa en Airbnb, donde los Tres Grandes son accionistas clave. Junto a Hoffman está Roger Altman, financiero demócrata desde hace mucho tiempo, colaborador de Carter y Clinton con papeles muy delicados, que pasó de Lehman y Blackstone, y ahora es director del banco Evercore, del que Vanguard posee el 9,46%, Black Rock el 8.6 y State Street el 2.6%. Luego están Reed Hastings, presidente de Netflix, donde Vanguard tiene 8,5%, Black Rock 5,7 y State Street 3,8%, Brad Karp, abogado de confianza de JP Morgan desde hace mucho tiempo, Ray McGuire, presidente de Lazard Inc, en la que Vanguard es la mayor accionista con un 9,5%, seguido de Black Rock con un 8,5%, Marc Lasry, director general de Avenue Capital Group, el fondo de cobertura cercano a los Tres Grandes, y Frank Baker, propietario de capital privado. Entre los donantes de Kamala Harris ocupan también un lugar destacado varios miembros de la familia Soros y varios protagonistas de las principales consultoras estadounidenses como Jon Henes y Ellen Goldsmith-Vein. En resumen, el nuevo candidato potencial ha reunido un vasto consorcio de donantes que ven las finanzas trumpianas como un peligro para el monopolio "tranquilizador" cuidadosamente cultivado por los superfondos, accionistas centrales de las principales empresas del índice S&P 500: se podría imaginar Se trata de un grupo que pretende defender a los principales actores del ahorro gestionado global y de la propiedad accionaria de los gigantes en nombre de proteger a los ahorradores de los shocks generados por una victoria republicana. Aunque con signos de condicionamiento "cruzado".

La "cuerda corta" de Kamala.

Kamala Harris se presentó en Carolina del Norte para presentar su programa destinado a defender la clase media, identificada también como aquella con ingresos de hasta 400 mil dólares al año, comprometida en una acción de apoyo a la vivienda pública privada y con la indicación de una estrategia. para contener la especulación de precios. En definitiva, un programa muy genérico, que el candidato demócrata definió como economía de oportunidades. Sin embargo, la referencia al deseo de obstaculizar la especulación de precios asustó a los Tres Grandes, que, como se ha dicho, invirtieron en los demócratas para evitar el "otro capitalismo" domiciliado en el clan Trump. Así, el New York Post salió poco después del 15 de agosto con un titular muy sonoro en el que se definía a Harris como "comunista" precisamente por querer controlar los precios y aumentar el gasto federal. A este respecto vale la pena subrayar que el "Post" es propiedad de News Corp., entre cuyas acciones figuran Rupert Murdoch y los tres grandes, estos últimos con más del 20 por ciento. Parece claro que los superfondos se han apresurado a utilizar un vehículo trumpiano para hacerle entender a Harris lo que no puede hacer. En la práctica no puede hacer política contra el monopolio de la especulación. De hecho, hay algunos que parecen pensar que Harris es un poco comunista.

Malentendidos interesados

En Repubblica del 21 de agosto de 2024, Paolo Mastrolilli entrevistó, muy satisfecho, a Bernie Sanders, “el único senador socialista” de Estados Unidos. La satisfacción de Mastrolilli surgió de la declaración de Sanders de apoyo convencido, casi adorador, a Harris. Partiendo del supuesto de que Trump es un fascista peligroso, Sanders elogió a Biden, el presidente más "progresista" de la historia moderna de Estados Unidos, e instó a la gente a votar por Harris para continuar su trabajo. Por supuesto, añadió Bernie, tendremos que superar la resistencia del 1 por ciento de la población compuesto por los superricos que, argumentó con franqueza, "nunca han estado tan bien". ¿Quizás porque los presidentes recientes han hecho todo lo posible para facilitarlos? Sanders había escrito un libro sobre el sistema económico estadounidense, atacando a los grandes fondos; debe haberlo olvidado durante alguna mudanza.

Nos encontramos, pues, realmente ante el conflicto interno de un capitalismo que, por un lado, construye su fortuna gracias al monopolio financiero entendido como herramienta para reducir el riesgo de los ciudadanos, que ahora se han convertido en sujetos financieros a través de sus políticas y, por otro, es conocer la formación de un bloque destinado a debilitar este monopolio con la esperanza de no quedar excluido de la burbuja en curso y que necesita política, empezando por la política monetaria, con tipos decididamente más favorables, para poder contar. Más allá de las narrativas populares fundamentales, estas elecciones contienen una dura guerra entre grupos financieros.

El esquema político-económico de los demócratas ha sido, hasta ahora, muy comprensible. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, anunció varias veces que los tipos de interés estadounidenses seguirían altos. La historia de Powell, en este sentido, es muy interesante. Colaborador de Nicholas Brady, subsecretario del Tesoro durante la presidencia de Bush, se vinculó al grupo Carlyle y creó su propio banco de inversión privado, antes de incorporarse a la junta directiva de la Reserva Federal, junto con Jeremy Stein, por nombramiento del presidente Obama. Nombrado por Trump en febrero de 2018 para dirigir la Reserva Federal, en sustitución de Janet Yellen, considerada demasiado cercana a los demócratas, fue confirmado por Biden, durante cuya presidencia abrazó la línea de luchar contra la inflación con una política monetaria restrictiva que sin duda ha favorecido la grandes poseedores de ahorros administrados (los Tres Grandes, de hecho) eliminando liquidez de los mercados y, al mismo tiempo, ayudando a respaldar la dolarización perseguida por el propio Biden para financiar su enorme gasto federal, basado en la deuda.

Tasas altas y geopolítica

De hecho, está claro que Estados Unidos quiere seguir drenando ahorros de todo el mundo para financiar su economía, pero para pagar tasas tan altas y atraer a los ahorradores globales necesitan que el dólar sea la única moneda mundial. aceptado tanto en términos financieros como geopolíticos. Desde esta perspectiva, Biden prefirió la vía del aumento del gasto federal para financiar la recuperación de una economía productiva en Estados Unidos, posible gracias al dólar fuerte, en lugar de una dinámica competitiva facilitada por tipos de interés más bajos. También por este motivo, en la cumbre de la OTAN de junio de 2024 se proclamó la entrada de Ucrania, con el apoyo inmediato de una Europa contenta de su atlantismo que le impone el dólar con el que Estados Unidos financia su economía precisamente en detrimento de los europeos. Si Estados Unidos muestra sus músculos y los "aliados" europeos se alinean, el dólar seguirá siendo la única moneda de Occidente y la economía estadounidense podrá volver a producir y no sólo a estar hecha de papel. Mientras tanto, las agencias de calificación, propiedad de grandes fondos, han rebajado la deuda de la Francia "socialista" porque más vale prevenir que curar. La OTAN, las calificaciones de las agencias de calificación y una política exterior agresiva son tres elementos clave del "modelo" demócrata que no puede permitir ninguna forma de aislacionismo y debe perseguir la primacía militar mundial, según declaraciones de la propia Harris.

La hostilidad de Trump hacia la OTAN es más bien el signo de una oposición política tangible al proyecto demócrata y expresa la idea de que la alianza militar no puede utilizarse con fines económicos y monetarios, para lo cual se necesitan otras estrategias. El candidato republicano en la conferencia de los "mineros digitales" de Nashville se pronunció a favor del bitcoin y de las criptomonedas, anunciando la creación de una reserva estratégica ad hoc y de un consejo presidencial sobre el tema. Sostuvo, modificando sus antiguas posiciones, que las criptomonedas pueden representar un recurso para la economía estadounidense, capaz de proteger al propio dólar de los riesgos de un progresivo abandono internacional. A Trump no le gusta la política de la Reserva Federal de tipos elevados que generan un dólar demasiado fuerte para las exportaciones de las empresas de las Barras y las Estrellas, agobiadas por el coste del crédito, y que corren el riesgo de limitar el diferencial del dólar, porque es excesivamente oneroso. para sus usuarios, especialmente en los países emergentes.

Trump, las criptomonedas y el proyecto de una nueva centralidad monetaria estadounidense

Desde esta perspectiva, bitcoin y las criptomonedas se convierten no sólo en un objeto sobre el cual construir operaciones especulativas, quizás lideradas por fondos de cobertura cercanos al propio Trump, sino en el medio para definir un nuevo instrumento monetario "ideológicamente" más popular y antiestatal que pueda mantener centralidad monetaria estadounidense, trasladándola al nivel digital. En este sentido, Trump quiere "americanizar" las criptomonedas y, en línea con una actitud similar, ha hecho saber que no volverá a poner en circulación las criptomonedas incautadas por las autoridades federales, por casi 9 mil millones de dólares, para constituir el mencionada reserva estratégica y para evitar sobresaltos a los aproximadamente 50 millones de estadounidenses en posesión de criptomonedas. Sobre todo, declaró que sustituirá a los líderes de la SEC, la autoridad supervisora de las bolsas de valores, empezando por Gary Genser, que siempre se han mostrado hostiles hacia ese tipo de instrumentos de pago. El propio Trump también mencionó la posibilidad de unir logísticamente sistemas de IA que consumen mucha energía con mineros, para optimizar la explotación de picos de energía que de otro modo estarían dispersos, con el fin de luchar por el liderazgo mundial en inteligencia artificial y minería. En la misma línea, mencionó que las compras gubernamentales de Bitcoin deberían alcanzar el 4 o 5 por ciento del volumen total disponible. La estrategia de las stablecoins también se sitúa en una perspectiva similar: las empresas que emiten stablecoins vinculadas al dólar deben comprar el equivalente en bonos del gobierno estadounidense, por lo que, al sustituir el circuito del eurodólar por el de las stablecoins, EEUU recuperaría de hecho el control de ese monstruosa masa monetaria en dólares extendida por todo el mundo, que ahora está predominantemente controlada por la City.

Una postura tan clara puede leerse como otra controversia más del capitalismo desenfrenado contra los Tres Grandes, que utilizan bitcoin para crear ETF pero siempre han mostrado una gran desconfianza hacia el panorama criptográfico general porque bitcoin y las criptomonedas reducirían el monopolio de liquidez que ostentan los propios Tres Grandes, gracias al ahorro gestionado. Multiplicar los instrumentos de pago favorece a quienes están fuera del monopolio de la liquidez y abre espacios libres, incluso en términos especulativos, fuera de las opciones de Vanguard, Black Rock, State Street y su brazo armado JP Morgan. La posición adoptada en Nashville tenía como objetivo, una vez más, construir un consenso hacia el candidato republicano por parte de esa gran parte de los estadounidenses que no se reconocían en el modelo "democrático" de los grandes fondos, capaces de reducir los riesgos debidos a su estatus de monopolio y, por tanto, capaz de garantizar políticas sanitarias y de seguridad social no apoyadas por el Estado a millones de estadounidenses. Las criptomonedas son una parte del paradigma libertario y del espíritu "competitivo" del capitalismo que Trump quiere derribar de forma patriótica frente al Wall Street de la élite, como apoya el candidato Vance. Es probable, ante esto, que además de Gary Genser, Trump, si ganara, también eliminara a Jerome Powell precisamente por su política de tipos elevados, actualmente alimentada por una enorme cantidad de emisiones a corto plazo, para mantener altas las tasas a largo plazo sin depreciar los valores. La victoria de Trump sería un verdadero terremoto financiero en el lado institucional que obligaría a "los amos del mundo" a ocuparse de la política, tal vez modificando la estructura superior del capital financiero; una 'reorganización' necesaria para definir las tensiones con la economía comunista china, en este momento completamente irreconciliable con la estructura democrática de los Tres Grandes.

Progresismo no es sinónimo de "izquierda"

Casi toda la prensa italiana, incluido Manifesto, celebró la candidatura de Tim Walz a la vicepresidencia en términos de elección "de izquierda". Se trata de una definición decididamente arriesgada para un personaje que coincide sustancialmente con Harris en cuestiones de política económica y financiera. No es casualidad que para corroborar esta definición los medios locales citaran las declaraciones de Trump y el apoyo de un Sanders cada vez más confundido. El verdadero problema es que para la prensa italiana “izquierda” representa un sinónimo estricto de “progresismo”; una categoría que combina amplias aperturas en materia de derechos y libertades con una profunda fe capitalista. Por tanto, Harris-Walz vs Trump-Vance debería definirse en términos del choque entre capitalismos, sin introducir el término izquierda y sin tener que mencionar el apoyo de Dick Cheney a Harris, que incluso se declaró a favor del fracking.

martes, 5 de enero de 2021

Lee la transcripción de la llamada de Trump con el secretario de Estado de Georgia

Por CNN 01:02 ET(06:02 GMT) 5 Enero, 2
021 
Revelan presiones electorales de Trump en Georgia 2:58

(CNN) — CNN obtuvo la llamada de audio completa del 2 de enero entre el presidente Donald Trump y el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger. A Trump se le unen en la llamada el secretario general de la Casa Blanca, Mark Meadows, y varios abogados.

CNN obtuvo el audio de una fuente que estaba en la llamada y tenía conocimiento directo de la conversación. CNN ocultó el nombre de una persona sobre la que Trump hizo afirmaciones sin fundamento.

Aquí está la transcripción completa y el audio de la llamada de una hora.
Reproductor de audio


Meadows: Ok. Muy bien. Sr. presidente, ya están todos en la línea. Le habla Mark Meadows, el secretario general de la Casa Blanca. Solo para que estemos todos al tanto. En la llamada están el secretario de Estado y otras dos personas: Jordan y el Sr. Germany están con él. También están conectados los abogados que representan al presidente, Kurt y Alex y Cleta Mitchell -quien no es el abogado que consta en actas, pero quien ha estado involucrado en este asunto- mi persona y el presidente. Entonces, Sr. presidente, le cedo la palabra.

Trump: Ok, muchas gracias. Hola Brad y Ryan y todos. Apreciamos el tiempo y la llamada. Hemos dedicado mucho tiempo a esto y si pudiéramos mirar algunos de los números, creo que está bastante claro que hemos ganado. Ganamos ampliamente en Georgia. Incluso por la magnitud del evento, francamente. En nuestros mitines participaban entre 25.000 y 30.000 personas, y en los de la oposición menos de 100 personas. Y nunca tuvo sentido.

Pero tenemos varias cosas. Tenemos por lo menos 2 o 3 – cualquier cantidad entre 250.000-300.000 votos que fueron incluidos misteriosamente en las listas. Mucho de eso tuvo que ver con el condado de Fulton, que no ha sido controlado. Creemos que si usted verifica las firmas – una verdadera verificación de las firmas que se realice en el condado de Fulton, encontrará al menos un par de cientos de miles de firmas falsificadas de personas que han sido falsificadas. Y estamos bastante seguros de que eso va a suceder.

Otro número impresionante. Vamos a tener un número exacto en los próximos 2 días con los contadores acreditados. Pero un número exacto, pero dentro de los 50.000. Y esas son personas que fueron a votar y a las que les dijeron que no podían votar porque ya habían votado por ellas. Y es algo muy triste. Salieron quejándose. Pero el número es grande. Lo tendremos para usted. Pero es mucho más que el número de 11.779. La diferencia real es solo de 11.779. Brad, creo que está de acuerdo con eso, ¿verdad? Eso es algo que creo que todos, al menos es un número con el que todos están de acuerdo.

Pero esa es la diferencia de votos. Pero hemos tenido cientos de miles de votos que podemos realmente – le daremos un número bastante exacto-. Realmente no hace falta un número porque el número por el que en teoría perdí, la diferencia sería de 11.779. Pero también hay un número considerable de personas, miles y miles que fueron al lugar de votación el 3 de noviembre, se les dijo que no podían votar, se les dijo que no podían votar porque ya se había emitido un voto a su nombre. Y saben que eso es muy, muy, muy, muy triste.

Tuvimos, creo que son unos 4.502 votantes que votaron pero que no estaban en la lista de registro de votantes, así que son 4.502 que votaron pero no estaban en la lista de registro de votantes en la que tenían que estar. Tuvieron 18.325 votantes con domicilio marcado como vacío. En la dirección no había nadie y no se les puede contar. Eso es 18.325.

Un número más pequeño – tuvieron 904 que solo votaron donde tenían simplemente una casilla de correo – y tenían un número de casilla de correo y eso no está permitido. Tuvimos al menos 18.000 – eso está en la cinta y los hicimos contar muy cuidadosamente – 18.000 votantes involucrados con [nombre].

Es una estafadora de votos, una estafadora profesional de votos y embaucadora [nombre]. Eso está en la grabación que se ha visto en todo el mundo y hace que todos queden mal, tú, yo y todos los demás.

Dónde se metieron, en primer lugar, lo dijeron muy claramente y se ha notificado que dijeron que había una gran ruptura de la cañería principal de agua. Todo el mundo huyó de la zona. Y luego volvieron, [nombre] y su hija y algunas personas. No había ningún observador electoral republicano. De hecho, no había observadores electorales demócratas, supongo que eran ellos. Pero tampoco había demócratas, y no había fuerzas del orden público. A última hora de la mañana, fueron temprano por la mañana, fueron a la mesa con una bata negra, el escudo negro y sacaron los votos. Esos votos fueron depositados allí varias horas antes de que se pusiera la mesa. Creo que fue, Brad, usted sabrá, fueron probablemente ocho o siete horas antes y luego estaba repleto de votos.

No estaban en una urna oficial, pero estaban en lo que parecían ser maletas o baúles, maletas pero no estaban en las urnas. El número mínimo podría ser porque lo vimos y ellos lo vieron certificado en cámara lenta de repetición instantánea si puedes creerlo, pero en cámara lenta y fue magnificado muchas veces y como mínimo fueron 18.000 papeletas, todas para Biden.

Tuvieron votantes de fuera del estado. Votaron en Georgia pero son de fuera del estado, de 4.925. Se enviaron boletas para votar por correo a direcciones vacías, boletas para votar por correo enviadas a direcciones vacías. No tenían nada sobre direcciones, eso es 2.326.

Y tenía buzones, lo cual es muy malo. Tenía buzones que fueron recogidos. Tenemos fotografías y tenemos declaraciones juradas de muchas personas.

No sé si vio las comparecencias, pero hubo buzones donde la urna se recogió pero no se entregó hasta 3 días después. Así que muchas cosas podrían haberle pasado a ese buzón, incluyendo, ya sabe, introducir los votos que [usted] quería. Así que hubo muchas infracciones y el resultado final es muchas, muchas veces la diferencia de 11.779 por la que nos dijeron que habíamos perdido. Quiero decir que el estado está alborotado por esto.

Y sé que le gustaría llegar al fondo del asunto, aunque le he visto hoy en la televisión y ha dicho que no ha descubierto ningún problema. Quiero decir, ya sabe, y no perdí el estado, Brad. Las personas están diciendo que fue la votación con mayor participación de votantes de todos los tiempos. No hay manera. Muchos dirigentes políticos dijeron que no había manera de que me ganaran. Y me ganaron. Me ganaron … Como sabe, en cada uno de los estados … hemos ganado cada estado. Obtuvimos la mayoría en todas las Cámaras de Representantes de los estados del país. Mantuvimos el Senado, lo que es sorprendente para muchos, aunque veremos lo que pasa mañana o dentro de unos días.

Y obtuvimos la mayoría en la Cámara de Representantes, pero obtuvimos la mayoría en cada una de las Cámaras de Representantes de los estados y obtuvimos la mayoría en el Congreso, donde se suponía que iban a perder 15 escaños, y ganaron, creo que ganaron 16 o 17 o algo así. Y ahora hay una diferencia de 5. Se suponía que habría una diferencia sustancialmente mayor. Pero los políticos en todos los estados, pero los políticos en Georgia han dado declaraciones juradas o van a hacerlo, de que no había manera de que me ganaran en las elecciones a las que el pueblo acudió, de hecho, esperaban perder y luego terminaron ganando por todos los que se subieron al carro. Y dijeron que no hay forma de que hayan hecho muchas encuestas antes de las elecciones. No había forma de que ganaran.

Los votos fueron emitidos en cantidades masivas. Y estamos tratando de conseguir esos números y los obtendremos.

Tomará un tiempo. Certificados. Pero son números enormes. Y mucho más altos que los 11.779.

La otra cosa, gente muerta. Los muertos votaron y creo que el total está cerca de las 5.000 personas. Y acudieron a los obituarios. Usaron todo tipo de métodos para obtener un número exacto y el mínimo se aproxima a 5.000 votantes.

El resultado final es cuando agregas todo y luego empiezas a sumar, ya sabes, 300.000 papeletas falsas. Luego la otra cosa que dijeron es en el condado de Fulton y otras áreas. Y esto puede o no puede… porque esto acaba de surgir esta mañana que están quemando los votos, que están triturando, triturando los votos y retirando los equipos. Están cambiando el equipamiento de las máquinas de Dominion y, ya sabes, eso no es legal.

Y supuestamente trituraron, creo que dijeron 136 kilogramos de, 1.360 kilogramos de papeletas. Y de eso recién nos enteramos hoy a través de un informe que nos enviaron. Y es una situación muy triste.

Pero Brad, si tomó los números mínimos que están muchas, muchas veces por encima de los 11.779 y muchos de esos números están certificados, o lo estarán, pero están certificados. Y esos son números que están ahí, que existen. Y eso superó la diferencia de la derrota, la superaron, quiero decir por mucho y la gente debería estar contenta de tener un recuento exacto en lugar de una elección en la que hay confusión.

Quiero decir que hay confusión en Georgia y otros lugares. No es usted el único al que me refiero, tenemos otros estados que creo darán vuelta el resultado a nuestro favor muy pronto. Y esto es algo que… ya sabe, para dar un ejemplo, creo que en Detroit, creo que hay una gran parte de su estado, de la que no estamos seguros, así que no vamos a informar de ello todavía. Pero en Detroit, tuvimos, creo que fue el 139% de la gente que votó. Eso no es muy bueno.

En Pensilvania, tuvieron más de 200.000 votos más que la gente que votó. Y eso no cuadra muy bien, y la legislatura que hay, que es republicana, es extremadamente activista y está enfadada. Quiero decir, también hubo otras cosas que fueron casi tan malas como eso. Pero, uh, como ejemplo, en Michigan, un tremendo número de personas muertas votaron. Creo que fue, creo, Mark, que fueron 18.000. Un número increíblemente alto, mucho más alto que el suyo, usted estaba en la categoría de 4.000-5.000.

Y eso se comprobó revisando penosamente, revisando las columnas de obituarios de los periódicos.

Así que supongo que habiendo dicho todo esto, Brad, el resultado final y las boletas provisionales, de nuevo, ya sabe, tendrá que decirme sobre las boletas provisionales, pero tenemos un montón de personas que se quejaban de no poder votar porque ya habían votado por ellas. Estas son excelentes personas.

Y, ya sabes, estaban en estado de shock. No sé si a eso le llaman boletas provisionales. En algunos estados tuvimos muchas cuestiones relacionadas con los votos provisionales, donde a la gente se le dio un voto provisional porque cuando fueron a votar el 3 de noviembre, ya habían votado por ella.

Así que, eso es todo. Quiero decir, tenemos varias veces la cantidad de votos necesarios para ganar el estado. Y hemos ganado en el estado y lo hemos ganado ampliamente y con mucha facilidad, y estamos consiguiendo, tenemos, muchos de estos [votos] son muy, ya sabes que están certificados, [tenemos] muchos más [votos] certificados de lo que necesitamos. Pero estamos certificando muchos más también. Y estamos recibiendo fotos de urnas que son entregadas y entregadas tarde. Entregadas 3 días después, en algunos casos, además tenemos muchas declaraciones juradas a tal efecto.

Meadows: Entonces, Sr. presidente, si pudiera intervenir y le diera a Brad una oportunidad. Sr. secretario, obviamente hay, hay alegaciones por las que creemos que no todos los votos o el voto válido y legal fueron contados y eso contradice las declaraciones de la oficina del secretario de Estado.

Espero que haya alguna manera de que podamos llegar a algún tipo de acuerdo para investigar esto un poco más a fondo. Usted sabe que el presidente mencionó el condado de Fulton.

Pero en algunas de estas áreas en las que parece haber una diferencia de hacia dónde parecen señalar los hechos, y por eso, Sr. secretario, esperaba que, ya sabe, con ánimo de cooperación y compromiso, ¿hay algo que podamos al menos discutir para analizar algunas de estas alegaciones y encontrar un camino a seguir que sea menos litigioso?

Raffensperger: Bueno, he escuchado lo que el presidente acaba de decir. Presidente Trump, hemos recibido varias demandas y hemos tenido que contestar ante el tribunal a las demandas y a los alegatos. Hum… no estamos de acuerdo en que usted haya ganado. Y no… no estoy de acuerdo con el número de 200.000 que ha mencionado. Y podemos ir punto por punto.

Lo que hemos hecho es dar a nuestro Senado del Estado cerca de una hora y media de nuestro tiempo revisando las elecciones punto por punto, y luego en la Cámara del Estado, el comité de asuntos gubernamentales, les concedimos cerca de dos horas y media de nuestro tiempo, revisando punto por punto todos los asuntos contenciosos. Y, luego, hace apenas unos días nos reunimos con nuestros congresistas estadounidenses, congresistas republicanos, y les dedicamos unas dos horas de nuestro tiempo para hablar sobre estas elecciones. En retrospectiva, lo que usted ha mencionado aquí se centró principalmente, creo, en el proceso de votación por correo. No creo que usted realmente esté cuestionando las máquinas de Dominion. Porque hicimos un recuento a mano, un recuento del 100% de las papeletas y las comparamos con lo que decían las máquinas y obtuvimos prácticamente el mismo resultado. Luego hicimos el recuento y obtuvimos prácticamente el mismo resultado. Así que supongo que probablemente podemos olvidarnos de este tema.

No creo que haya un problema con eso. Lo que usted–

Trump: Bueno, Brad. No es que no haya un problema, porque tenemos un gran problema con Dominion en otros estados y quizás en el suyo. Pero no hemos sentido la necesidad de hablar de ello. Y solo para, ya sabe, dar un giro diferente a lo que Mark dice, Mark Meadows, eh, sí, nos gustaría ir más lejos, pero no es necesario. Tenemos todos los votos que necesitamos.

Ya sabe, hemos ganado en el estado. Si usted toma… estos son los números mínimos, los números que le di, son los números que están certificados, sus boletas de voto por correo enviadas a direcciones vacantes, sus votantes de fuera del estado 4.925. Usted sabe que cuando los sumas, el resultado es mucho mayor, es mucho mayor que la cifra de 11.779. Así que podríamos hacerlo, pero no hemos revisado su Dominion. Por lo que no podemos darles la bendición. En otros estados, creemos haber observado una tremenda corrupción con las máquinas de Dominion, pero tendremos que ver.

Pero solo perdimos el estado por ese número, 11.000 votos y 779. Habiendo dicho esto, tan solo con lo que tenemos, tan solo con lo que tenemos les estamos dando cifras mínimas, mínimas. Estamos haciendo cálculos lo más conservadores posibles, estamos muchas veces, muchas, muchas veces por encima de la diferencia. Y, por lo tanto, no tenemos que hacerlo, Mark, no creo que tengamos que revisar …

Meadows: Correcto

Trump: Porque, ¿cuál es la diferencia entre ganar la elección por dos votos y ganarla por medio millón de votos? Creo que probablemente la gané por medio millón. Sabe, una de las cosas que pasó, Brad, es que tenemos a otras personas que vienen ahora de Alabama y de Carolina del Sur y de otros estados, y están diciendo que es imposible que haya perdido en Georgia. Hemos ganado. Ya sabe, en Alabama, establecimos un récord, obtuvimos la mayor cantidad de votos de la historia. En Georgia, establecimos un récord con una cantidad masiva de votos. Y dicen que no es posible que haya perdido en Georgia.

Y podría decírselo por nuestros actos. Podría decirle por el evento que haré el lunes por la noche, que en el lugar ya hay filas de personas esperando. No es posible haber perdido en Georgia. No es posible. Cuando oí que había poco margen, dije que no era posible. Pero depositaron un montón de votos allí a altas horas de la noche. Ya lo sabe, Brad. Y en eso estamos trabajando muy, muy rigurosamente. Pero a pesar de esos votos, con todo lo dicho, esencialmente perdimos por 11.000 votos y tenemos muchos más votos ya calculados y certificados, también.

Así que no sé, ya sabe, Mark, no sé cuál es el objetivo. No le daré un aprobado a Dominion porque hemos encontrado demasiadas cosas malas. Pero no necesitamos a Dominion ni nada más. Hemos ganado estas elecciones en Georgia basándonos en todo esto. Y no hay nada malo en decirlo, Brad. Sabes, quiero decir, haciendo lo correcto… la gente de Georgia está enfadada. Y estos números se van a repetir el lunes por la noche. Junto con otros que vamos a tener para ese entonces, que son mucho más significativos incluso. Y el pueblo de Georgia está enojado, el pueblo del país está enojado. Y no hay nada malo en decir, ya sabes, que ha recalculado. Porque los 2.236 votos por correo. Quiero decir, son todos números exactos que fueron elaborados por estudios de contabilidad, bufetes de abogados, etc. e incluso si los divides por la mitad, los divides por la mitad y los divides por la mitad, de nuevo, son más votos de los que necesitamos.

Raffensperger: Bueno, Sr. presidente, el desafío que tiene es que los datos que tiene son erróneos. Hablamos con los congresistas y se sorprendieron.

Pero ellos… supongo que hubo una persona, el Sr. Braynard, que vino a estas reuniones y presentó datos y dijo que había gente muerta, creo que más de 5.000. El número real eran dos. Dos. Dos personas que estaban muertas que votaron. Así que eso es incorrecto. Hubo dos.

Trump: Bueno, Cleta, ¿cómo responde a esto? ¿Tal vez usted me puede dar la respuesta?

Mitchell: Bueno, yo diría Sr. secretario, una de las cosas que hemos solicitado y lo que dijimos fue, si mira, si lee nuestra petición, dice que tomamos los nombres y años de nacimiento y que teníamos cierta información disponible. Le hemos pedido a su oficina los registros que solo usted tiene y le dijimos que hay un gran número de personas que tienen el mismo nombre y año de nacimiento y que murieron.

Pero no tenemos los registros que usted tiene. Y una de las cosas que hemos estado sugiriendo formal e informalmente durante semanas es que usted ponga a nuestra disposición los registros que serían necesarios —

Trump: Pero, Cleta, incluso antes de hacerlo, y sin siquiera incluir eso, por eso casi no incluimos ese número, aunque en un estado tenemos una cantidad tremenda de gente muerta. Así que no sé… estoy seguro de que en Georgia también. Estoy seguro de que en Georgia también.

Pero, hum, estamos tan adelantados. Estamos muy por delante de estos números, incluso de las boletas falsas de [nombre], conocido estafador. ¿Conoce Internet? ¿Sabe qué fue tendencia en Internet? «¿Dónde está [nombre]?» Porque pensaron que estaría en la cárcel. «¿Dónde está [nombre]?» Es una locura, es una locura. Eso fue. El número mínimo es 18.000 para [nombre], pero creen que probablemente es alrededor de 56.000, pero el número mínimo es 18.000 en la noche de [nombre] cuando ella volvió corriendo allí cuando todos se habían ido y llenó, llenó las urnas. Reconozcámoslo, Brad, quiero decir. Lo reprodujeron en cámara lenta con amplificación, ¿verdad? Ella llenó las urnas. Las llenó como nadie las había visto de llenas antes.

Así que hay un concepto cuando es una máquina en lugar de una urna, pero ella llenó la máquina. Ella introdujo la boleta. Cada boleta se incluyó tres veces, fue lo que mostraron: Aquí está la boleta número 1. Aquí está la segunda vez, la tercera, la siguiente.

Quiero decir, vea. Brad. Tenemos una nueva grabación que vamos a difundir. Es devastador. Y, por cierto, ese evento, en ese evento hubo muchas más personas que los 11.000 votos de los que estamos hablando. Es, eh, ya sabe. Ese evento fue un desastre. Y es solo, ya sabes, pero fue, fue algo, no se puede discutir. Y, de nuevo, tenemos una versión que no han visto pero que está ampliada. Está magnificada y se puede ver todo. Por alguna razón la pusieron tres veces, cada papeleta, y no sé por qué. No sé por qué tres veces. Por qué no cinco veces, ¿verdad? Adelante.

Raffensperger: Usted está hablando del video de State Farm. Y creo que es extremadamente desafortunado que Rudy Giuliani o su gente, rebanaran y cortaran ese video y lo sacaran de contexto. Al día siguiente trajimos a WSB-TV y les dejamos mostrar, ver la tirada completa de la grabación y lo que verán, los acontecimientos que ocurrieron no se acercan a lo que fue proyectado por, ya saben…

Trump: Pero ¿dónde estaban los observadores electorales, Brad? No había observadores electorales allí. No había ni demócratas ni republicanos. No había seguridad allí.

Era tarde en la noche, tarde en la, temprano en la mañana, y no había nadie más en la habitación. ¿Dónde estaban los observadores electorales y por qué dijeron que se rompió una cañería de agua? Porque eso fue lo que dijeron y los periódicos informaron sobre ello. Dijeron que se fueron. Salieron corriendo porque se rompió un caño de agua, y no había ningún caño de agua. No había nada. No hubo ninguna rotura. No hubo ruptura de la tubería principal de agua. Pero estamos, si quitamos todo esto, ¿dónde estaban los observadores electorales republicanos, e incluso dónde estaban los observadores electorales demócratas? Porque no había ninguno.

Y luego dice, bueno, dejaron su puesto, ya sabe, si mira la grabación, y esto fue, esto fue revisado por policías y detectives profesionales y otras personas, cuando se fueron con prisa, todo el mundo se fue con prisa por la cañería de agua, pero todo el mundo se fue con prisa. Estas personas dejaron su puesto.

Cuando regresaron, no fueron a su puesto. Fueron al delantal, envuelto alrededor de la mesa, bajo el cual había miles y miles de papeletas en una caja que no era oficial ni era una caja sellada. Y luego las tomaron. Fueron a un puesto diferente. Así que, si hubieran regresado, habrían caminado hasta su puesto y habrían seguido trabajando. Pero no podían hacer ni siquiera eso porque es ilegal, porque no tenían observadores electorales republicanos. Y recuerden, su reputación es… es conocida en todo Internet, Brad. Es conocida en todas partes.

Le digo que «Dónde está [nombre]» fue uno de los temas candentes… [nombre] La conocían. «¿Dónde está [nombre] «? Así que Brad, no puede haber ninguna justificación para eso. Y yo, ya sabe, le doy a todo el mundo el beneficio de la duda. Pero eso fue… Y Brad, ¿por qué introdujeron los votos tres veces? Ya sabe, los ingresaron tres veces.

Raffensperger: Sr. presidente, no hicieron eso. Hicimos una auditoría de eso y probamos de manera concluyente que no fueron escaneados tres veces.

Trump: ¿Dónde estaban todos los demás a esa hora de la mañana? ¿Dónde estaban todos? ¿Dónde estaban los republicanos? ¿Dónde estaban los guardias de seguridad? ¿Dónde estaba la gente que estaba allí un poco antes cuando todos salieron corriendo de la habitación? ¿Cómo es que no había seguridad en la sala? ¿Por qué corrieron al fondo de la mesa? ¿Por qué corren allí y abren la falda y arrancan los votos? Quiero decir, Brad. Y estaban allí, creo que durante cinco horas o algo así, los votos. Pero todos ellos simplemente volvieron corriendo y se fueron, ya sabe, Brad…

Raffensperger: Sr. presidente, le enviaremos el enlace de WSB.

Trump: No me importa el enlace. No lo necesito. Brad, tengo un enlace mucho mejor —

Mitchell: Se lo diré. He visto la grabación. La grabación completa. También Alex. La hemos visto. Y lo que vimos y lo que hemos confirmado por las marcas de tiempo es que. Hicieron que todo el mundo se fuera, tenemos declaraciones juradas que lo dicen. Y luego comenzaron a procesar las papeletas. Y estimamos que había aproximadamente 18.000 papeletas. No sabemos eso. Si usted lo sabe…

Trump: Fueron 18.000 papeletas, pero usaron cada una tres veces.

Mitchell: Bueno, eso no lo sé.

Trump: Yo creo que sí porque hicimos ampliar la nuestra. Cada uno ampliado es 18 por tres.

Mitchell: He visto la grabación completa.

Trump: Nadie puede defender eso, Brad. Nadie. Quiero decir, mira, tendría que ser un niño para pensar en otra cosa que no sea eso. Solo un niño. Quiero decir que tú nunca has sido un Trumper…

Mitchell: ¿Cuántos votos, Sr. secretario, está diciendo que fueron procesados en aquel momento?

Raffensperger: Le pedimos a GBI… que investigara eso.

Germany: Tuvimos a nuestro… aquí Ryan Germany. Les pedimos a nuestros agentes del orden público que hablaran con todos los que estuvieron allí después de que el evento saliera a la luz. El GBI estaba con ellos, así como los agentes del FBI.

Trump: Bueno, no hay forma de que puedan, entonces son incompetentes. Son deshonestos o incompetentes, ¿vale?

Mitchell: Bueno, ¿qué encontraron?

Trump: Solo hay dos respuestas, la deshonestidad o la incompetencia. Simplemente no hay manera. Mira. No hay manera. Y respecto de la otra cosa, yo también dije que no hay manera. Quiero decir, no hay manera de que estas cosas pudieran haber sido, ya sabes, tienes toda esta gente diferente que votó, pero ya no viven en Georgia. ¿Cuál era ese número, Cleta? Era un número bastante interesante también.

Mitchell: El número de los que se han registrado fuera del estado después de que se hayan mudado de Georgia. Y así tenían una fecha de cuando se mudaron de Georgia, se registraron para votar fuera del estado. Y entonces son como 4.500, no tengo ese número delante de mí.

Trump: Y luego volvieron y votaron.

Mitchell: Y votaron, sí.

Trump: Pensé que era un gran número, por cierto. Estaba en los 20. El punto es que…

Germany: Hemos estado revisando cada uno de esos también y esos números que obtuvimos que la Sra. Mitchell estaba diciendo, no son precisos. Cada uno de los que hemos revisado, son personas que vivieron en Georgia, se mudaron a un estado diferente, pero luego regresaron a Georgia legítimamente. Y en muchos casos —

Trump: ¿Cuántas personas hacen eso? Se mudaron y luego dijeron: «Ah, al diablo con eso, me mudaré de nuevo». Sabes, no suena como algo muy normal… ¿quieres decir que se mudaron, y qué, lo echaron tanto de menos que quisieron volver a mudarse? Es una locura.

Germany: Es decir, se mudaron hace años. Esto no fue como algo justo antes de las elecciones. Así que hay algo en esos datos que, simplemente, no es exacto.

Trump: Bueno, no lo sé, todo lo que sé es que está certificado. Y se mudaron de Georgia y votaron. No decía que regresaron, Cleta, ¿verdad?

Mitchell: No, pero quiero decir que estamos mirando el registro de votantes. De nuevo, si tiene registros adicionales, se los hemos pedido, pero no ha compartido nada de eso con nosotros. Usted sigue diciendo que ha realizado indagaciones sobre las acusaciones.

Trump: Pero, Cleta, mucho de ello no necesitas compartirlo. Quiero decir, para ser honesto, ellos deberían compartirlo. Deberían compartirlo porque quieres tener una elección limpia.

Gané esta elección por cientos de miles de votos. No hay forma de que haya perdido en Georgia. No hay manera. Ganamos por cientos de miles de votos. Solo voy por números pequeños que, cuando los sumas, superan ampliamente los 11.000. Pero gané ese estado por cientos de miles de votos

¿Cree que es posible que hayan triturado las papeletas en el condado de Fulton? Porque eso es lo que se rumorea. Y también que Dominion sacó máquinas. Dominion se está moviendo muy rápido para deshacerse de sus, eh, máquinas.

¿Sabe algo al respecto? Porque eso es ilegal, ¿verdad?

Germany: Aquí Ryan Germany. No, Dominion no ha sacado ninguna máquina del condado de Fulton.

Trump: ¿Pero han cambiado las partes internas de las máquinas y las han reemplazado por otras?

Germany: No.

Trump: ¿Está seguro, Ryan?

Germany: Estoy seguro, estoy seguro, Sr. presidente.

Trump: ¿Qué hay de… qué hay de los votos? La destrucción de las papeletas. ¿Han estado destruyendo papeletas?

Germany: La única investigación que tenemos sobre eso… no han estado destruyendo papeletas. Hubo un problema en el condado de Cobb donde estaban destruyendo documentos de oficina, deshaciéndose de cosas viejas, y lo investigamos. Pero estas son cosas de, ya sabes, de las elecciones pasadas.

Trump: No lo sé. No pasa la prueba «olfativa» porque oímos que están triturando miles y miles de papeletas y ahora lo que dicen es: «Oh, solo estamos limpiando la oficina». Así que no creo que estén limpiando.

Raffensperger: Sr. presidente, el problema que existe con las redes sociales es que — las personas pueden decir cualquier cosa.

Trump: Oh acá no estamos hablando de las redes sociales. Esta es la prensa de Trump. No son los medios sociales. Realmente no son las redes sociales. No me importan las redes sociales. No podría importarme menos. Los medios sociales son grandes empresas tecnológicas. Las grandes empresas tecnológicas están de su lado. Ni siquiera sé por qué usted está tomando partido, porque debería querer tener una elección justa. Y usted además es republicano.

Raffensperger: Creemos que tuvimos unas elecciones fiables.

Trump: No, no es así. No, no es así. No las tuvieron. Ni de cerca. Le erraron por cientos de miles de votos. Y no solo en números pequeños, están desfasados por estos números y estos números no pueden ser… bueno, ¿por qué no? Bien. Usted nos envía al condado de Cobb para verificar firmas, ¿verdad? Nos envió al condado de Cobb, adonde no queríamos ir. Y usted dijo que estaría abierto al público. Y que podríamos tener… entonces tuvimos a nuestros expertos allí. No se les permitió ingresar a la sala. Pero no queríamos el condado de Cobb. Queríamos el condado de Fulton. Y usted no quiso dárnoslo. Ahora, ¿por qué no vemos las firmas y por qué no puede estar abierto al público?

Y, ¿por qué no podemos hacer que profesionales lo hagan en lugar de aficionados de rango que nunca encontrarán nada y no quieren encontrar nada? No quieren encontrarlo, sabe, no quieren encontrar nada. Algún día usted me dirá la razón porque no entiendo su razonamiento, pero algún día usted me dirá la razón. ¿Pero por qué no quiere averiguarlo?

Germany: Sr. presidente, elegimos el Condado de Cobb…

Trump: ¿Por qué no quiere averiguarlo…? ¿qué?

Germany: Disculpe, continúe.

Trump: ¿Por qué escogieron el condado de Cobb? No se los pedimos, les solicitamos el condado de Fulton, no el condado de Cobb. Adelante, continúe, por favor.

Germany: Elegimos el condado de Cobb porque era el único condado donde se ha presentado alguna prueba de que no se había hecho correctamente la verificación de firmas.

Trump: No, pero le dije. No, no estamos diciendo eso.

Mitchell: Sí dijimos eso.

Trump: El condado de Fulton. Mire, en mi opinión, Stacey es de lo más deshonesto que hay. Lo ha superado a usted en todas las jugadas. Logró que usted firmara un acuerdo totalmente inconstitucional, que es un acuerdo desastroso. Usted no puede verificar las firmas. No me imagino que le permitan cosechar, creo, en ese acuerdo. Ese acuerdo es un desastre para este país. Pero ella logró que usted de algún modo firmara esa cosa y le llevó la delantera en cada momento.

Y no quiero imaginarme lo que ocurrirá el lunes o martes, pero es de temer para la gente. Usted sabe, donde las boletas llegan de la nada. Es muy de temer para la gente. Ese decreto de consentimiento es un desastre, un desastre. Si un muy buen abogado lo examinara, pensaría que nunca ha visto algo así.

Raffensperger: Cosechar votos sigue siendo ilegal en el estado de Georgia. Y ese acuerdo de entendimiento no cambió eso en lo más mínimo.

Trump: No es un acuerdo de entendimiento, es un decreto de consentimiento. Incluso ahí dice decreto de consentimiento, ¿no? Usa el término decreto de consentimiento. No dice acuerdo de entendimiento. Es un decreto de consentimiento. Es un desastre.

Raffensperger: Es un acuerdo de entendimiento.

Trump: ¿Qué tiene escrito arriba de todo?

Raffensperger: ¿Ryan?

Germany: No lo tengo frente a mí, pero no fue emitido por el tribunal, no es una orden judicial.

Trump: Pero Ryan, se llama decreto de consentimiento, ¿verdad? En el documento, ¿no es así?

Germany: No, no, no lo creo, pero no lo tengo frente a mí.

Trump: OK, como sea, es un desastre. Es un desastre. Mire, el problema es este. Podemos hacer la verificación de las firmas y encontraremos cientos de miles de firmas, si nos permite hacerlo. Y la única forma en que puede hacerlo, como sabe, es ir al pasado. Pero usted no hizo eso en el condado de Cobb. Solo miró una de las páginas comparándola con la otra. La única forma de hacer una verificación de firma es comenzar con la firma de noviembre, lo que sea, recientemente, y comprarla con la de dos años atrás, cuatro años atrás, seis años atrás, ya sabe, o incluso uno. Y se encontrará con muchas firmas diferentes. Pero en Fulton, donde tiraron las boletas, encontrará que tiene muchas que ni siquiera están firmadas y tiene muchas que son falsificaciones.

Bien. Usted lo sabe. Lo sabe. No tiene ninguna duda al respecto. Y encontrará que llega a 11.779 en minutos, porque el condado de Fulton es totalmente corrupto, y también ella es totalmente corrupta.

Y se la pasan engañándolo a usted y riéndose a sus espaldas, Brad, sea que usted esté al tanto o no. Se ríen de usted y usted tomó un estado que era republicano e hizo que le sea prácticamente imposible ganar a un republicano por el fraude, porque hicieron trampa como nunca nadie antes lo hizo. Y no me importa cuánto tiempo me tome, saldrán otros estados en el futuro, muy bien.

Pero yo nunca, nunca… es decir… Tenemos un talento increíble que dice que nunca vio nada… Pero el problema es que necesitan más tiempo para las grandes cifras. Pero tienen cifras considerables. Pero creo que usted se dará cuenta de que ellos… a propósito, algo de información, creo que usted se enterará de que están destruyendo papeletas porque tienen que deshacerse de ellas porque no están firmadas. Las boletas tienen errores, y son totalmente nuevas y no tienen el sello y todo ese tema con las papeletas. Pero las boletas tienen errores.

Y usted encontrará que lo están haciendo, lo que es totalmente ilegal. Es más ilegal para usted que para ellos porque usted sabe lo que hicieron y no lo está informando. Eso es delictivo, es un delito penal. Y no puede dejar que eso ocurra. Es un gran riesgo para usted y para Ryan, su abogado. Y eso es un gran riesgo. Pero están destruyendo boletas, en mi opinión, basándome en lo que he oído. Y están retirando máquinas y se están moviendo lo más rápido que pueden. Ambos son hallazgos delictivos. Usted no puede dejar que eso ocurra y está dejando que pase. Es decir, le estoy notificando que está permitiendo que ocurra. Entonces vea, lo que quiero es esto. Quiero encontrar 11.780 votos, que es uno más de lo que tenemos porque ganamos el estado.

Y dar vuelta al estado es un gran testimonio para nuestro país porque, sabe, esto es un testimonio de que pueden reconocer un error o como quiera llamarlo. Si fue un error, no lo sé. Mucha gente cree que no fue un error. Fue mucho más delictivo que eso. Pero es un gran problema en Georgia y no es un problema que vaya a desaparecer. Usted sabe que no es un problema que vaya a desaparecer.

Germany: Sr. presidente, le habla Ryan. Estamos investigando cada uno de los temas que mencionó.

Trump: Bien. Pero si lo encuentra, tiene que decirlo, Ryan.

Germany: … Permítame decirle lo que vemos. Lo que vemos no es en lo más mínimo lo que usted describe. Estos son investigadores de mi despacho, son investigadores de la Oficina de Investigaciones de Georgia (GBI) y lo están investigando y son buenos. Y eso no es lo que están viendo. Y seguiremos investigando todos estos temas.

Trump: Bueno, le conviene revisar las papeletas porque las están destruyendo, Ryan. Se lo estoy advirtiendo, Ryan. Están destruyendo boletas. Usted debería revisar esto cuidadosamente. Porque eso es muy ilegal. Quizás usted no lo crea porque es tan malo. Pero están destruyendo boletas porque creen que finalmente conseguiremos… porque en algún momento conseguiremos entrar en Fulton. En mi opinión, nunca es demasiado tarde… Entonces, esa es la historia. Mire, solo necesitamos 11.000 votos. Tenemos mucho más que eso, como están las cosas. Tendremos más y más. Y, ¿tiene algo de las papeletas provisorias, Brad? ¿Las boletas provisorias?

Raffensperger: Las boletas provisorias están permitidas por la ley del estado.

Trump: Seguro, pero, quiero decir, ¿las cuentan o directamente las retuvieron? Porque, en otras palabras, ¿cuántas boletas provisorias tienen en el estado?

Raffensperger: Le conseguiremos esa cifra.

Trump: Porque la mayoría están hechas a nombre de Trump. Porque esa es gente a la que embaucaron cuando vinieron. Y tenemos miles de personas que han dado testimonio o que quieren testificar que cuando llegaron probablemente iban a votar el 3 de noviembre. Y les dijeron: disculpe, pero ya han votado por usted, usted ya votó. Las mujeres, los hombres empezaron a gritar: no, orgullosamente vengo a votar el 3 de noviembre. Le dijeron: disculpe, pero ya está su voto y usted tiene una boleta, y esta gente está fuera de sí. Entonces salieron y completaron una boleta provisoria, poniendo el nombre Trump allí.

Y qué hay de ese lote de boletas militares que llegaron. Y a pesar de que gané entre los militares por mucho, era 100 por ciento Trump… quiero decir 100 por ciento Biden. ¿Sabe algo de eso? Un gran grupo de papeletas que entraron. Creo que fue en el condado de Fulton y resultaron ser 100 por ciento por Trump… por Biden, a pesar de que Trump ganó entre los militares por mucho, sabe, por una cantidad estrepitosa. Pero esas boletas eran 100 por ciento por Biden. ¿Sabe sobre eso? Entró un número considerable, todas por Biden. ¿Alguien sabe algo al respecto?

Mitchell: Lo sé, pero…

Trump: OK, Cleta, no le estoy preguntando a usted Cleta, honestamente. Le estoy preguntando a Brad. ¿Sabe sobre las boletas de militares que hemos confirmado ahora? ¿Sabe sobre las boletas militares que llegaron y eran 100 por ciento, quiero decir 100 por ciento por Biden? ¿Sabe algo de esto?

Germany: No sé nada al respecto. Sé que entraron boletas militares, y no son solo militares: son militares y de ciudadanos en el exterior. La parte militar de esas generalmente votan por los republicanos. Los ciudadanos en el exterior en parte generalmente votan mucho por los demócratas. Esto era una mezcla de ambas.

Trump: No, pero esto era. Está bien. Pero obtuve como el 78 por ciento entre los militares. Estas boletas son todas por… No me dijeron del exterior. Podrían ser del exterior también, pero recibo votos del exterior también, Ryan, para ser justos. No, llegaron en un gran lote y fueron, cito, 100 por ciento por Biden. Y eso es delictivo. Sabe, eso es ilegal. Bien. Ese es otro delito, es otro de los muchos delitos, muchos de los hechos delictivos aquí.

Oh, no lo sé, mire Brad, tengo que conseguir… Tengo que encontrar 12.000 votos y los tengo múltiples veces. Y, por lo tanto, gané el estado. Esto es antes de pasar al próximo tema, que es el proceso de ahora mismo. Sabe, y lo vi a usted esta mañana y usted dijo, bueno, que no hubo ningún delito.

Pero, quiero decir, todo esto es muy peligroso. Cuando usted habla de ningún delito, creo que es muy peligroso que usted diga eso.

Básicamente, no sé por qué usted no quiere que se cuenten los votos como son. Incluso cuando usted fue adelante con esa verificación. Me sorprendí porque, como sabe… esa verificación… Y hallamos unos pocos miles de votos que eran contra mí. De hecho, me sorprendió por la forma en que se hizo esa verificación, todo lo que usted está haciendo es, sabe, recertificar los votos existentes y, sabe, le entregaron los votos y usted solo los contó y así y todo, halló 3.000 que eran erróneos. Entonces eso me resultó sorprendente en cierto modo que terminara en tres o cinco, no lo sé, igual son muchos votos. Pero tiene que volver y verificar los años anteriores con respecto a las firmas. Si usted verifica el condado de Fulton, tendrá cientos de miles porque descartaron las boletas en el condado de Fulton y en el otro condado de al lado.

Entonces, ¿qué vamos a hacer aquí, gente? Solo necesito 11.000 votos. Hombres, necesito 11.000 votos. Una ayuda. Saben, los tenemos de sobra ya. O podemos dejar que continúe, pero eso no es justo para los votantes de Georgia porque verán lo ocurrido y verán lo que pasó. Quiero decir que iré contra quienes ustedes quieran con respecto a [nombre] y su encantadora hija, una mujer joven encantadora, seguro. Pero, pero [nombre]… tomaré a quien ustedes quieran. Y el mínimo, había 18.000 papeletas, pero las usaron tres veces. Entonces, esos son como saben muchos votos. Y esa es una instancia… Y eran todos para Biden, a propósito, eso es lo otro que no dijimos. Saben, [nombre], lo que me olvidé de decir que era lo más importante. Saben que cada una de las boletas que ella hizo fue por Biden. ¿Lo saben, verdad? ¿Usted lo sabe, por cierto, Brad?

Cada una de las boletas que ella hizo con las máquinas, temprano por la mañana, fueron para Biden. ¿Sabía eso, Ryan?

Germany: Eso no es correcto, Sr. presidente.

Trump: Ah, ¿qué es lo correcto?

Germany: Los números que estamos mostrando son los correctos.

Trump: No, sobre [nombre]. Sobre la mañana temprano, Ryan. Cuando la mujer tomó, usted sabe, cuando toda la pandilla tomó las cosas de abajo de la mesa, ¿no? ¿Sabe usted, sabe para quién estaban hechas esas boletas, sabe por quién estaban votando?

Germany: No, no específicamente.

Trump: ¿Alguna vez lo verificó?

Germany: Hicimos lo que describí anteriormente…

Trump: No, no, no. ¿Alguna vez verificó las papeletas que fueron escaneadas por [nombre], una operadora política y boletera, alguna vez verificó para quién eran esos votos?

Germany: Investigamos esa situación que usted describió.

Trump: No, eran 100 por ciento por Biden. 100 por ciento. No había ni un voto por Trump en todo el grupo. ¿Por qué no quiere encontrar esto, Ryan? ¿Qué le pasa? He sabido que como abogado es muy difícil, de hecho, pero estoy seguro de que es un buen abogado. Tiene un lindo apellido.

Pero, me pregunto por qué no habría de hacerlo, por qué sigue luchando contra esto. No tiene sentido. Estamos muy por encima de 17.770, ¿no? Estamos muy por encima de ese número y si usted solo tomara a [nombre], estamos por encima de esa cifra cinco… cinco o seis veces cuando multiplica eso por tres.

Y cada una de las boletas fueron a Biden, y usted no lo sabía, pero ahora lo sabe. Entonces, dígame, Brad, ¿qué haremos? Ganamos las elecciones y no es justo que nos las quiten de este modo. Y será muy costoso de muchas formas. Y creo que usted tiene que decir que volverá a examinarlo y que puede reverlo, pero reverlo con gente que quiera encontrar respuestas, no con gente que no quiere encontrar las respuestas. Por ejemplo, he oído que Ryan, que es probablemente, estoy seguro de que es un gran abogado y todo, pero está haciendo declaraciones sobre esas boletas diciendo que no lo sabe. Pero lo está haciendo con tal… las hizo con seguridad. Pero creo que ahora está menos seguro porque la respuesta es que todas fueron por Biden y eso solo nos hace ganar las elecciones por mucho. Lo sabe, entonces.

Raffensperger: Sr. presidente, tiene gente que le presenta información y nosotros tenemos gente que presenta información. Y luego llega al tribunal, y el tribunal debe tomar una decisión. Tenemos que defender los números. Creemos que nuestros números son correctos.

Trump: ¿Por qué dice eso? No lo sé. Es decir, seguro podemos jugar a este juego de los tribunales, pero ¿por qué lo dice? Primero que nada, ni siquiera nos asignan un juez. Ni siquiera nos asignan un juez. Pero ¿por qué no habría usted? Diga, Brad, ¿por qué no querría verificar a [nombre]? Y, por qué no querría decir que, de hecho, el presidente Trump tiene razón al respecto… Que él gana el estado de Georgia, solo ese incidente sin siquiera revisar cientos de miles de boletas descartadas. Usted solo dice y defiende, es decir, yo lo he estado mirando, a usted no le importa nada. “Sus números son correctos”. Pero sus números no son correctos. Están muy incorrectos, y están realmente incorrectos, Brad. Y sé que este llamado no irá a ninguna parte, fuera de en última instancia, lo sabe. Mire en última instancia, yo gano, ¿OK?

Mitchell: Sr. secretario…

Trump: Porque ustedes muchachos están tan equivocados. Y trataron esto. Trataron tan mal a la población de Georgia. Ustedes, entre usted y su gobernador, que estaba abajo en 21, estaba abajo 21 puntos. Y como un tonto, yo lo respaldé y salió elegido, pero le diré que él es un desastre.

Y él lo sabe, no me imagino, la gente ha de estar tan enfadada en Georgia, no me imagino que pueda salir elegido otra vez, eso se lo digo ahora mismo. Pero ¿por qué no habría usted de buscar la respuesta correcta, Brad, en lugar de seguir diciendo que los números son correctos? Porque esos números son tan incorrectos.

Mitchell: Sr. secretario, Sr. presidente, una de las cosas que hemos hecho, Alex le puede hablar sobre esto, lo hablamos, y no sé si la información le fue transmitida a su despacho, pero creo que lo que el presidente está diciendo, y lo que hemos tratado de decir es, miren, los tribunales no están actuando sobre nuestra solicitud. No le han asignado un juez siquiera. Pero la gente de Georgia y los estadounidenses tienen el derecho a saber las respuestas. Y usted tiene datos y registros a los que nosotros no tenemos acceso. Y usted sigue diciéndonos y haciendo declaraciones públicas de que lo investigó y que no hay nada para ver aquí. Pero eso no lo sabemos. Lo que sabemos es lo que usted nos cuenta. Lo que no entiendo es por qué no sería beneficioso para todos tratar de llegar al fondo, comparar los números, sabe, porque para intentar llegar a la verdad, no tenemos ninguna forma de confirmar lo que usted nos está diciendo. Usted nos dice que hubo una investigación en el estadio State Farm. No tengo ningún informe. Nunca vi un informe de la investigación. No sé qué es eso. He estado muy al corriente de esto y no lo sé. Y esa es una de unas 25 categorías. Y ni siquiera, como dije, como dijo el presidente, ni siquiera llegamos al tema de Dominion. Eso no es parte de nuestra presentación legal. No es parte de nuestra… no nos pareció que tuviéramos forma alguna de poder desarrollar…

Trump: No, sí tenemos forma de meternos en eso, pero no quiero. Encontramos el modo en otros estados, eso sí, pero no lo necesitamos porque estamos solo 11.000 votos abajo, así que no lo necesitamos siquiera. Personalmente, creo que son de lo más corruptos. Pero no lo necesitamos. Porque todo lo que tenemos que hacer, Cleta, es encontrar algo más de 11.000 votos. Entonces eso no lo necesitamos. No estoy buscando hacer temblar a todo el mundo. Ganamos Georgia fácilmente. La ganamos por cientos de miles de votos. Pero si uno va a los números simples y básicos, la ganamos fácilmente, fácilmente. Entonces, no le damos lugar en actas a Dominion. Nosotros simplemente no necesitamos a Dominion, porque tenemos tantos otros votos que no necesitamos probarlo por encima de lo que ya hemos probado.

Hilbert: Sr. presidente y Cleta, les habla Kurt Hilbert, si me permiten interrumpir un momento. Ryan, quisiera sugerir solo cuatro categorías que ya fueron mencionadas por el presidente que, de hecho, tienen números firmes de 24.149 votos que fueron contados ilegalmente. Eso, de por sí, es suficiente para cambiar los resultados o poner el resultado en duda. Quisiéramos sentarnos con su despacho y podemos hacerlo con el propósito de llegar a un acuerdo y, al igual que con este llamado, solo para ocuparnos de una categoría limitada de votos. Y, si usted puede establecer que sus números no son precisos, entonces bien. Sin embargo, creemos que son correctos. Hemos hecho que tres o cuatro expertos vean estos números.

Trump: Los vieron contadores certificados.

Hilbert: Correcto. Y esto es solo basándonos en los datos del Sistema Postal de Estados Unidos (USPS) y los datos de su propio secretario de Estado. Entonces, eso es lo que quisiéramos pedirle encarecidamente que hiciera, que se siente con nosotros en un procedimiento de conciliación y acuerdo y revisar las identificaciones y los registros de votantes. Y, si puede convencernos de que 24.149 es incorrecto, entonces bien. Pero tendemos a creer que es, ya sabe, obviamente más de 11.779. Que es suficiente para cambiar por su cuenta por completo los resultados. Entonces, ¿qué nos dice a esto, Sr. Germany?

Germany: Kurt, me complace reunirnos con nuestros abogados y lo organizaremos. Ese número no es correcto. Y creo que podemos demostrarle, por todos los que hemos revisados, por qué no lo es. Y entonces, si eso fuera de ayuda, me parece bien reunirme con sus abogados y organizar eso con ustedes, muchachos.

Trump: Bueno, permítame preguntarle, Kurt, usted cree que ese es un número correcto. Eso se basó en la información que le dio a usted la Secretaría de Estado, ¿verdad?

Hilbert: Eso es correcto. Esa información es el mínimo que la mayoría de los datos conservadores, basados en los datos de USPS y en los datos de la Secretaría de Estado que están disponibles públicamente. No tenemos los números internos de la Secretaría de Estado. Sin embargo, los pedimos seis veces. Le envié una carta al señor… varias veces pidiendo esta información, y fue rechazada cada vez. Entonces, resulta lógico que, si la información no está disponible, se esconde algo. Ese es el problema que tenemos.

Germany: Bueno, ese no es el caso, señor. Estas son cosas que ustedes tienen derecho a obtener. Y hay cosas que, según la ley, no tenemos permitido entregar.

Trump: Bueno, tiene que hacerlo. Según la ley usted no tiene permitido dar resultados erróneos de las elecciones. No tiene permitido hacerlo. Eso es lo que usted hizo. Este es un resultado erróneo de las elecciones. Y, honestamente, esto debería avanzar rápido. Deberían reunirse mañana porque ustedes tienen pronto una gran elección y debido a lo que usted le ha hecho al presidente, sabe, el pueblo de Georgia sabe que esto es un engaño. Y por lo que usted le hizo al presidente, mucha gente no irá a votar y muchos republicanos votarán en forma negativa porque odian lo que usted le hizo al presidente. ¿OK? Odian esto. E irán a votar. Y usted sería respetado, realmente respetado, si esto se pudiera esclarecer antes de las elecciones. Tienen una gran elección pronto el martes. Y, por lo tanto, creo que es realmente importante que se reúnan mañana y trabajen sobre estos números. Porque sé, Brad, que si usted piensa que tenemos razón, creo que usted dirá y no quiero echarle la culpa a nadie. Solo diré esto, sabe, con los nuevos recuentos y según las nuevas opiniones sobre los resultados electorales, nosotros ganamos las elecciones. ¿Entiende? Es muy sencillo. Ganamos las elecciones. Como dicen los gobernadores de los principales estados y los estados vecinos, no hay forma de que haya perdido Georgia, como dicen los políticos de Georgia, no hay forma de que haya perdido Georgia. Nadie. Todos saben que lo gané por cientos de miles de votos. Pero le digo que tendrá un gran impacto el martes si ustedes no aclaran esto rápido.

Meadows: Sr. presidente. Le habla Mark. Parece que tenemos dos lados distintos que están de acuerdo en que pueden ver estas áreas y presumo que podremos hacerlo dentro de las próximas 24 a 48 horas para avanzar y lograr reconciliar eso, que podremos rever las dos afirmaciones y asegurarnos de tener acceso a los datos de la Secretaría de Estado para validar o invalidar los reclamos que se han hecho. ¿Es correcto?

Germany: No, eso no es lo que dije. Me complace que nuestros abogados se sienten con Kurt y los abogados de ese lado y que les expliquen: así es, con base en lo que investigamos hasta el momento, que así es como sabemos que esto está mal, esto está mal, esto está mal, esto está mal.

Meadows: Entonces, lo que usted dice, Ryan, permítame asegurarme de que… lo que usted está diciendo es que realmente no quiere darnos acceso a los datos. Solo quiere argumentar sobre por qué la demanda es incorrecta.

Germany: No creo que podamos darle acceso a los datos que están protegidos por la ley. Pero podemos sentarnos con ellos y decirles…

Trump: ¿Pero sí tienen permitido tener elecciones fraudulentas? ¿Tienen permitido tener elecciones fraudulentas?

Germany: No, señor.

Trump: ¿Cuándo harán el recuento de las firmas? ¿Cuándo harán la verificación de las firmas en el condado de Fulton, que dijeron que iban a hacer y ahora de repente no lo van a hacer? ¿Cuándo lo harán?

Germany: Sí, lo haremos. Lo anunciamos…

Hilbert: Para ir al tema de la información personal y la privacidad. ¿Es posible que la Secretaría de Estado autorizara a los abogados del presidente para que tuvieran acceso a esa información y a la información privada sin incurrir en este tipo de violación?

Trump: Bueno, yo no quiero saber quién es. Ustedes muchachos háganlo confidencialmente. Pueden firmar un acuerdo de confidencialidad. Está bien. Yo no necesito saber nombres. Pero vamos a la información sobre estas cosas que estamos hablando. Obtuvimos toda esa información de la Secretaría de Estado.

Meadows: Sí. Entonces, permítame que le recomiende, Ryan, si usted y Kurt quisieran reunirse, cuando terminemos este llamado, si pudieran reunirse y establecer un plan para encargarse de algo de lo que obtuvimos con nuestros abogados donde podamos de hecho mirar los datos. Por ejemplo, señor secretario, yo sé que usted dice que solo hubo dos personas muertas que votaron. Le aseguro que hubo más que eso. Y quizás eso sea lo que muestre su investigación, pero le aseguro que hubo más que eso.

Pero, al mismo tiempo, creo que es importante que sigamos adelante y nos movamos expeditamente para intentar resolver esto lo antes posible. Y si ese es un buen próximo paso, tengo esperanzas de que podamos, que terminemos este llamado y podamos ponernos de acuerdo que ustedes dos se reunirán de inmediato.

Trump: Bueno, mis abogados pueden mostrarle dónde tiene usted la información. Le mostrarán al secretario de Estado, y ni siquiera tienen que ver los nombres. No queremos nombres. No nos interesan. Pero obtuvimos esa información de ustedes. Y Stacey Abrams se está riendo de usted y salió a decir que estos tipos son más tontos que una piedra. Lo que ella le ha hecho a este partido es increíble, permítame decirle. Y solo me postulé contra ella una sola vez. Y eso fue con un hombre llamado Brian Kemp y la vencí. Y de no haberme postulado, Brian no habría tenido posibilidades, ni en las [elecciones] generales ni en las primarias. Estaba muerto, más que muerto. Nunca pensó que tendría posibilidades en ninguna. Qué estúpido que fui. Pero así es como fue. Así es como es. Quisiera… que los abogados… quisiera que ustedes quizás se reunieran con Ryan idealmente mañana, porque creo que deberíamos resolver esto antes de las elecciones. De no ser así, habrá gente que simplemente no votará. No quieren votar. Odian al estado, odian al gobernador y dicen que odian al secretario de Estado. Se lo digo aquí mismo. La única gente encantada con usted es la que nunca votará por usted. Eso lo sabe, Brad, ¿no? Ellos lo quieren, lo quieren. No pueden creer lo que encontraron. Quieren a más gente como usted. Entonces, mire, ¿pueden reunirse mañana? Y Brad. Solo queremos la verdad. Es simple. Y todos se verán muy bien si sale a la luz la verdad. Está bien. Lleva un poco de tiempo, pero dejemos que la verdad salga a la luz. Y la verdad es que gané por 400.000 votos. Al menos. Esa es la verdad real. Pero no necesitamos 400.000. Necesitamos menos de 2.000 votos. Y ¿ustedes pueden reunirse mañana, Ryan?

Germany: Hablaré con Chris, el abogado que nos representa a nosotros y al caso y veré cuándo podemos reunirnos con Kurt.

Raffensperger: Ryan estará en contacto con el otro abogado en este llamado, señor Meadows. Gracias, presidente Trump, por su tiempo.

Trump: OK, gracias, Brad. Gracias, Ryan. Gracias. Gracias a todos. Muchas gracias. Adiós.