Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 9 de agosto de 2026

La reforma económica cubana frente al aislamiento: cuatro escenarios




Durante décadas, la economía cubana careció de reformas capaces de transformar las bases de su modelo. El discurso oficial hablaba de actualizar, perfeccionar, ordenar o corregir distorsiones, pero evitaba modificar sus fundamentos: la estructura de propiedad, los incentivos, la planificación centralizada, el papel del sector privado, la autonomía de las empresas estatales y la relación con los mercados internacionales.

Esta resistencia a las reformas estructurales fue una de las principales causas del prolongado estancamiento económico, el aumento de la pobreza y la desigualdad y el deterioro de los indicadores sociales.

Los anuncios de junio de 2026 rompieron —al menos sobre el papel— con esa lógica. Las 176 medidas esbozan una transformación institucional profunda. Por primera vez, el gobierno propone cambios que alcanzan la arquitectura del sistema económico y abordan varias de las causas estructurales de la crisis.

Esto no significa que la transformación vaya a ocurrir ni que, de hacerlo, tenga éxito. El gobierno enfrenta un problema de credibilidad y dudas legítimas sobre su capacidad técnica y política para conducir un proceso de esta complejidad. A ello se suma un factor externo decisivo: el creciente aislamiento de Cuba, resultado de la política exterior de la actual administración estadounidense.

El problema geopolítico: reformar desde el aislamiento

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos atraviesan uno de sus momentos de mayor tensión. Durante el primer semestre de 2026, nuevas sanciones profundizaron la desconexión de Cuba de la economía internacional y golpearon una estructura productiva ya muy debilitada.

La restricción sobre el suministro de combustible agravó la escasez y elevó el déficit energético hasta niveles sin precedentes. CMA CGM y Hapag-Lloyd suspendieron las reservas de carga hacia y desde Cuba. El desplome del turismo y el cierre de convenios médicos redujeron las exportaciones de servicios. Varias cadenas hoteleras abandonaron o redujeron sus operaciones, mientras Sherritt suspendió su participación directa en sus negocios cubanos. También quedaron interrumpidas las transacciones con Visa y Mastercard afectando seriamente el acceso al sistema de pagos internacionales.

Estos choques aceleran la contracción económica. En 2026 volverá a caer la actividad estatal y es probable que también lo haga, por primera vez, la actividad privada.

Las sanciones colocan al gobierno ante el desafío de transformar la economía mientras se restringen los recursos externos de los que depende la reforma. Las medidas buscan atraer inversión, ampliar los mecanismos de mercado, descentralizar decisiones y fortalecer los incentivos productivos, pero sus resultados requieren acceso a capital, financiamiento, tecnología, importaciones y mercados. El problema no es solo reformar, sino hacerlo desde el aislamiento.

Posibles escenarios ante la prolongación del aislamiento

Si el aislamiento de Cuba se mantiene, el resultado más probable es una profundización de la crisis, con efectos cada vez más graves sobre la alimentación, la salud, el suministro de agua, la energía y otros servicios esenciales, un contexto de creciente deterioro humanitario.

Ese deterioro podría desencadenar fracturas dentro del gobierno, cambios de liderazgo, una negociación con Estados Unidos o una intervención externa. Cualquiera de estos acontecimientos alteraría por completo el curso de la reforma y abriría un escenario político diferente.

El presente análisis no intenta anticipar esos posibles desenlaces. Se concentra en las trayectorias que podría seguir la reforma si el gobierno conserva la cohesión y la capacidad para mantenerse en el poder, y si no ocurre una intervención militar ni otra ruptura geopolítica que interrumpa el proceso.

Bajo estos supuestos, la pregunta central es hasta dónde puede avanzar la reforma y qué condiciones externas permitirían sostenerla. Se abren cuatro escenarios: 1) su paralización y reversión; 2) una aplicación parcial bajo el aislamiento; 3) su continuidad mediante una reorientación hacia otros socios; y 4) su aceleración si disminuyen las tensiones internacionales.

1-Reforma truncada y reversión. La crisis impide que la reforma avance. Los costos iniciales aparecen antes que los beneficios, aumenta la conflictividad y el gobierno responde frenando medidas, restableciendo controles y protegiendo a las empresas estatales. No sería necesariamente una cancelación formal. Las 176 medidas podrían mantenerse en el discurso, pero aplicarse de manera selectiva, lenta o contradictoria. Este escenario reproduciría lo ocurrido con procesos anteriores: apertura inicial, resistencia institucional y posterior paralización. Es un escenario muy probable si el aislamiento se mantiene y la crisis continúa agravándose.

2- Reforma parcial bajo aislamiento. El gobierno preserva la dirección general del programa, pero reduce su alcance y modifica su secuencia. Prioriza medidas con efectos productivos inmediatos y menores costos políticos: mayor autonomía empresarial, apertura al sector privado, liberalización selectiva, incentivos a la inversión y mecanismos cambiarios parciales. Las transformaciones más difíciles —reestructuración empresarial, reducción de subsidios, reforma fiscal o liberalización general de precios— se aplazan. Este sería probablemente el escenario central. La reforma avanzaría, pero no alcanzaría la profundidad necesaria para transformar completamente el modelo ni resolver los desequilibrios macroeconómicos.

3- Reforma sostenida mediante una reorientación geopolítica. Cuba consigue inversión, crédito, energía y mercados a través de China, Rusia, Vietnam, países del Golfo u otros socios. Ese apoyo permite sostener la reforma y amortiguar parte de sus costos. Pero esta integración tendría condiciones. Los nuevos socios exigirían garantías, rentabilidad, acceso a activos y reglas más estables. Cuba avanzaría hacia una economía más abierta, aunque vinculada preferentemente a un bloque geopolítico distinto del occidental.

El resultado podría ser una reforma real, pero con mayor dependencia externa, menor diversificación financiera y nuevas tensiones con Estados Unidos. No veo probable que esos socios sustituyan por completo los vínculos perdidos; sí que permitan evitar el colapso y sostener una transformación parcial.

4- Apertura externa y aceleración de la reforma. Una reducción de las tensiones con Estados Unidos —mediante negociación, cambio de política o algún acuerdo limitado— mejora el acceso a combustible, pagos, financiamiento, turismo e inversión. En ese contexto, la reforma gana credibilidad y puede generar resultados con mayor rapidez. Este sería el escenario con mayor potencial económico. La combinación de reformas internas y apertura externa podría atraer capital, estimular al sector privado y reducir los costos de la transición. Sin embargo, no es el escenario más probable en el corto plazo. Además, una relajación externa no garantizaría el éxito: seguirían presentes los problemas de diseño, secuencia, capacidad institucional y credibilidad.

¿Qué esperar de esta nueva ola de reformas?

En las condiciones actuales y bajo los supuestos presentados, la trayectoria más probable combina una reforma parcial con la búsqueda de recursos y mercados entre socios alternativos. Sería un resultado insuficiente para una sociedad que necesita mejoras urgentes en sus condiciones de vida. La continuidad del proceso dependerá de que produzca resultados antes de que sus costos económicos, sociales y políticos obliguen a frenarlo.

El aislamiento no impide iniciar la transformación, pero reduce su alcance, adelanta sus costos y retrasa sus beneficios. La reforma deberá mostrar resultados rápidamente para evitar que el deterioro económico y social termine frenándola.

* Ricardo González-Aguila es profesor de Economía e investigador en el Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana. Posee un doctorado en Economía y cursó estudios de posgrado en Barcelona (España) y en el Reino Unido. Su investigación se centra en el crecimiento económico, la productividad, la política industrial y la economía cubana, temas sobre los que ha publicado extensamente. Ha trabajado como consultor para la CEPAL, la ONUDI y el PNUD, asesorando en materia de promoción de exportaciones y desarrollo del sector energético.

sábado, 8 de agosto de 2026

Sector privado en socorro de la economía cubana. Comentario HHC


La reforma económica actual apuesta al sector privado para levantar actividades de la economía deterioradas por la falta de personal y el desabastecimiento en Cuba.






La venta de combustible encuentra una tabla de salvación en la importación y distribución privada.

Foto: Archivo IPS-Cuba

La Habana, 7 ago.- Cuba abrió nuevos espacios de la economía a la participación del sector privado, en una flexibilización que alcanza a actividades del comercio y de los servicios que parecían ausentes del debate: farmacias, cuidado de adultos mayores, gasolineras y casas de cambio.

Todas las anteriores dejan de estar prohibidas y se agregan a otras, como el comercio mayorista, en que ya había presencia del capital privado nacional.

Las autoridades redujeron el número de actividades vedadas a las formas no estatales, horas antes de aprobar la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral), un amplio paquete legislativo que da continuidad a las transformaciones emprendidas en junio del modelo económico cubano.

La presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, Lázara Mercedes López Acea, informó el 28 de julio en conferencia de prensa una reducción notable de actividades económicas cerradas a la participación privada y cooperativa.

De 125 actividades que estaban prohibidas en el Decreto 107, vigente desde el año 2024, 46 fueron eliminadas en la nueva legislación, Decreto 160 del 2026, a fin de permitir, sin restricciones, la incorporación de los actores privados. Otras 35 actividades incorporan modificaciones parciales de pautas y liberan aristas a la contribución no estatal.

Novedades históricas

Entre las ramas beneficiadas con esta apertura al sector privado y cooperativo se encuentran la industria manufacturera, la energía y minería, el transporte y el comercio. Una de las novedades más notorias es la posibilidad de concesión para explotación minera a formas empresariales privadas y cooperativas.

Antes esta actividad quedaba reservada para empresas del Estado por considerarse un recurso estratégico.

Ahora, las empresas privadas, incluidas las mipymes, y las cooperativas podrían intervenir en la extracción de petróleo crudo y gas natural y en la gran minería mediante asociación con empresas estatales o de manera directa previa aprobación del Estado.

El comercio mayorista también se libera a la participación de las empresas privadas, incluidas las llamadas mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) y las cooperativas, pero no para los agentes conocidos como trabajadores por cuenta propia (TCP).

Esta opción, sin embargo, ya se encontraba en expansión a través de las importaciones de privados de combustibles en isotanques. Es la tabla de salvación o el alivio frente al cerco petrolero con que Estados Unidos ha impedido el arribo de combustibles a Cuba este año.

El primer ministro, Manuel Marrero, informó un día después al parlamento que ya se han otorgado autorizaciones a más de cien actores no estatales para comercializar combustible de manera mayorista y que se aprobó el primer negocio de inversión extranjera para la importación, distribución y comercialización de combustible.

Las puertas abiertas a la asociación entre formas estatales y no estatales y a la participación privada nacional en actividades como el comercio mayorista, la minería, la energía y actividades de la industria manufacturera imprimen un giro histórico en el modelo económico de socialismo cubano.

El Decreto 160 de 2026 reduce las actividades prohibidas a las formas no estatales y abre espacios como las farmacias, afectadas por un fuerte desabastecimiento de medicinas.

Farmacias privadas

La salud y la educación también prevén incorporar formas no estatales según la nueva legislación, pero solo en actividades complementarias.

La directora nacional de Medicamentos y Tecnologías del Ministerio de Salud Pública, Cristina Lara, confirmó en la citada conferencia de prensa que la atención médica sigue vedada a actores no estatales. Es la garantía, dijo, de que la población pueda acceder de manera gratuita a la atención médica.

Pero comunicó como novedad la apertura de los servicios farmacéuticos a la participación de mipymes, cooperativas y empresas privadas, previa habilitación mediante licencia otorgada por la cartera sanitaria. Como las farmacias estatales, las privadas solo podrán ofertar medicamentos con registro sanitario, aclaró la funcionaria.

Las nuevas medidas deben ampliar el protagonismo que han ganado las formas privadas en el modelo económico cubano. López Acea informó en la conferencia de prensa que ya actúan en Cuba más de 15 600 mipymes y estimó que a finales de agosto la cifra podía ascender, a juzgar por el proceso de aprobación de nuevas solicitudes.

Ante el parlamento, Marrero también anunció que el gobierno había dado luz verde a la primera casa de cambio privada, otro espacio de la economía que se abre con el nuevo programa de transformaciones.

Motivos y apuros

López Acea reconoció como motivación de la medida la necesidad de acudir a recursos humanos que tiene el país no solo en el sector estatal.

«Va a permitir que contemos con todo ese capital humano para poder impulsar la economía», afirmó. La nueva normativa facilitará una «mejor utilización de la capacidad productiva existente en el país en diferentes ramas de la economía», agregó.

El personal contratado en muchas actividades económicas y comerciales controladas por el Estado ha emigrado a espacios privados, dejando a la gestión estatal bajo tensión por la pérdida de fuerza de trabajo. Esta carencia, unida a la crisis de suministros, ha deteriorado sensiblemente la calidad y sostenibilidad de muchos servicios.

Las autoridades confirman que la iniciativa de abrir farmacias no estatales responde al desabastecimiento agudo que sufre la red estatal de servicios farmacéuticos.

López Acea relacionó la nueva flexibilidad para la participación no estatal con el resto de las transformaciones que el gobierno ha emprendido. Es, sin dudas, un complemento obligado de otras medidas entre las cuales el Decreto Ley 114, de reciente aprobación, promete viabilizar la asociación económica y la creación de empresas mixtas entre entidades estatales y no estatales. (2026)

Comentario HHC: El limite de acción del sector privado es importante  tenerlo en control, porque como he repetido n de veces, estos termina impactando en lo político tarde o temprano ¿ el extinto campo socialista con la URSS a la cabeza?.

La necesidad y carencias de la población son casi extremas hoy en día, y por tanto, hay un deterioro no solo económico -social, que impacta también en lo político. Ha esto apuestan los EEUU en estos momentos.

Llama la atención como el sector estatal no actúa tan rapidamente como el privado, cuando tenemos la experiencia de la década del 90 impulsada por Fidel, que pasado un tiempo de resultados, empezo la contramarcha lamentablemente, y hasta hoy en día se sigue discutiendo una ley de empresa. No se reconoce por otra parte, que lo perfecto conspira contra lo bueno.

No hay que ser ingenuo, si no se entiende entre otras cosas, que los privados no aceptan transferencias porque necesitan el efectivo para comprar en el mercado ilegal de divisas y algunos evadir impuestos, y que el sector estatal no puede ni debe hacerlo, no marchará la economía en la ruta adecuada. 

Hay que crear todas las condiciones para la bancarizacion efectiva, y no se puede dejar a merced del mercado ilegal de divisas que rija el mismo, porque eso es suicida. En China los mendigos, piden limosna con aplicaciones de Codigos QR, ante la escasez de efectivo, y los mercados agropecuarios estimulan con precios en los productos, el uso del mismo. Y las evasiones de impuestos se pagan caro. 

Esto que dice el Presidente de China deberia tenerse presente siempre. Y claro está, planificación estatal no se refiere a lo que hemos tenido hasta ahora en nuestro pais.





Los oligarcas están redoblando su apuesta contra los republicanos.

 Y los demócratas deberían sacarle el máximo provecho.



El día de la investidura de 2025 se sintió como una coronación, ya que Donald Trump fue investido con un poder inmenso y sin precedentes . Dado que había regresado al cargo a pesar de la insurrección del 6 de enero, era obvio que los controles y equilibrios tradicionales sobre la autoridad presidencial no se aplicarían a él. Y los multimillonarios que habían gastado enormes sumas para asegurar la victoria de Trump no tenían reparos en presentarse como la nueva oligarquía MAGA. Mediante su lealtad política y financiera a Trump, se habían posicionado para dictar las políticas, libres de las mezquinas restricciones democráticas y de la preocupación por el bienestar público. Evidentemente, esperaban pasar años gobernando la nación en función de sus intereses, junto con el presidente al que habían comprado.

Ahora, un año y medio después, las celebraciones de la victoria de los oligarcas parecen prematuras. Los presidentes recién elegidos suelen experimentar unos meses de aprobación neta positiva, pero la "luna de miel" de Trump apenas duró un mes. Ahora está alcanzando niveles sin precedentes de desaprobación pública .

Además, la caída de Trump es como un vórtice que arrastra consigo a todo el Partido Republicano . El modelo de G. Elliott Morris otorga a los demócratas un 85 % de probabilidades de ganar la Cámara de Representantes a pesar de la extrema manipulación electoral del Partido Republicano . También les otorga un 55 % de probabilidades de ganar el Senado, a pesar de la sobrerrepresentación de estados pequeños y rurales que inclina fuertemente su composición hacia los republicanos.

¿Y saben qué tiene un índice de aprobación aún peor que Donald Trump? Los centros de datos de IA:

Existen razones de peso para oponerse a estos centros, pero más allá de la preocupación por el aumento de las facturas de electricidad , la contaminación, el agotamiento del agua y el ruido , la controversia en torno a los centros de datos se ha convertido en un pretexto para la reacción pública contra el poder de los magnates tecnológicos y su desprecio por el bienestar de los estadounidenses comunes .

Según la experiencia histórica, este tipo de cambio drástico en la opinión pública debería haber provocado que los grandes capitales adoptaran medidas de protección . Es decir, basándonos en patrones anteriores, cabría esperar que los multimillonarios donaran más dinero a los demócratas durante las elecciones de mitad de mandato que en las de 2024, como forma de mantener su influencia si el equilibrio de poder en Washington cambiaba.

Pero esta vez no es así : en cambio, los oligarcas están redoblando su apuesta por MAGA. Un análisis del Washington Post revela que los grandes donantes ya han gastado más de 1.600 millones de dólares en las elecciones de mitad de mandato de noviembre . Así se desglosa ese gasto:

¿Cuál es la lógica detrás de esto? ¿Por qué los multimillonarios están redoblando sus esfuerzos para apoyar a un presidente sumamente impopular y su agenda igualmente impopular ?

Esto refleja en parte un cambio en la naturaleza de la relación de los multimillonarios con la extrema derecha. Hace veinte años, el conservadurismo estadounidense estaba dominado por una estrategia del tipo "¿ Qué le pasa a Kansas?", en la que las corporaciones y los ricos utilizaban el racismo y la intolerancia para promover sus objetivos —recortes de impuestos y desregulación— sin ser necesariamente racistas ni intolerantes ellos mismos. Hoy, Elon Musk no está fingiendo ser un neonazi, porque eso es lo que realmente es .

Más allá de eso, la segunda presidencia de Trump es tan profundamente corrupta, abusiva y destructiva que será prácticamente imposible para cualquiera que lo haya apoyado superarlo y rehabilitarse . Fuera de MAGA, ¿quién volverá a confiar en Larry Ellison, Mark Zuckerberg o Jeff Bezos? Francamente, ¿qué aspirante político sería tan ingenuo o corrupto como para asociarse con ellos?

De hecho, creo y espero que si los demócratas recuperan el poder, no repitan los errores del pasado al intentar dejar atrás la corrupción y los escándalos del régimen anterior. Ahora está claro que el fiscal general de Biden, Merrick Garland, facilitó el regreso de Trump al poder al retrasar la investigación del 6 de enero . Anteriormente, Barack Obama eximió a los republicanos de responsabilidad al no investigar las mentiras que llevaron a la guerra de Irak. Esperemos que esta vez los demócratas, una vez que controlen una o ambas cámaras del Congreso, inicien rápidamente investigaciones, audiencias y, cuando corresponda, procesamientos. Y es improbable que los multimillonarios que financiaron a Trump salgan ilesos.

En lugar de intentar apaciguar a los demócratas y evitar la inminente crisis política, la clase multimillonaria está abriendo las compuertas del dinero y haciendo todo lo posible para impedir que los demócratas sean elegidos. ¿Y por qué no? Para Musk, los hermanos Koch, Ken Griffin, Alex Karp y otros, cientos de millones son calderilla, mientras que lo que está en juego son intereses comerciales multimillonarios y, en algunos casos, posibles cargos penales.

En lugar de sentirse intimidados por la avalancha de dinero de los multimillonarios, los demócratas deberían usar esto como tema de campaña . Robert Reich publicó ayer un buen artículo titulado " El hedor de Musk ", en el que argumentaba que "el dinero de Musk no debería verse como un problema, sino como una oportunidad". Si Musk apoya a un candidato, eso mismo puede usarse como argumento para afirmar que dicho candidato no está del lado de los estadounidenses comunes.

Reich no solo tiene razón, sino que la estrategia de destacar el apoyo de los oligarcas como motivo para no votar por ciertos políticos puede y debe ir más allá del dinero de Musk. Un ejemplo: cuando la revista Forbes considera relevante que figuras como Ken Griffin, Stephen Schwarzman y Paul Singer estén invirtiendo grandes sumas en la campaña de Susan Collins en Maine, resulta evidente que Collins trabaja para la clase multimillonaria y no para la clase trabajadora, la clase media o incluso el 99% más pobre de la población.

Así como los multimillonarios han comprendido que no hay vuelta atrás en el movimiento MAGA, los demócratas también deben comprender que no hay vuelta atrás en la oposición a su agenda. Cualquier omisión a la hora de abordar las exenciones fiscales a las empresas, la reducción de los salarios, la pérdida de la atención médica, las epidemias, la pérdida de los beneficios del programa SNAP y, sí, los centros de datos abusivos, será percibida por los ciudadanos estadounidenses como la traición que realmente es. Como país, nos encontramos en una encrucijada inevitable. Quizás deberíamos agradecer a la clase multimillonaria por haberlo dejado claro.

CODA MUSICAL

Nada que ver con el tema