Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 10 de octubre de 2026

Marx sin comunismo ni propaganda

Las ideas reales de un profeta económico



Hua Bin, The Unz Review

Cuando la gente habla de Karl Marx, inmediatamente piensa en el Manifiesto Comunista y equipara a Marx con el comunismo.

Debido a su postura anticapitalista y antiimperialista, Marx ha sido demonizado y considerado un enemigo por defecto en Occidente desde entonces.

En Occidente, pocos tienen idea del verdadero pensamiento económico de Marx, al igual que ocurre con tantas otras cosas que la maquinaria propagandística les enseña a odiar sin comprenderlas.

En realidad, las ideas de Marx son profundamente relevantes y premonitorias para el mundo actual cuando las analizamos con la perspectiva que nos brindan 150 años después.

Si uno deja de lado las calumnias sobre el comunismo y se centra en las ideas de Marx, encontrará a un intelectual eminente de la economía clásica cuya brillante crítica del capitalismo resiste el paso del tiempo.

Marx previó que el llamado libre mercado evolucionaría hacia una oligarquía y que el capitalismo industrial daría paso al capitalismo financiero.

Marx predijo que las economías capitalistas degenerarían en un sistema de servidumbre por deudas rentistas.

Sin embargo, se mostraba optimista respecto a que el comunismo acabaría sustituyendo al capitalismo, ya que una sociedad con una inmensa desigualdad de riqueza y poder no es sostenible.

Creía que la gente se levantaría y crearía un sistema más equitativo: el comunismo.

Por supuesto, Marx adolecía de muchos puntos ciegos en sus teorías, incluyendo un optimismo algo ingenuo respecto a la capacidad de las personas para actuar en pro de sus propios intereses.

Si bien expuso una crítica perspicaz del capitalismo, su recomendación para reemplazarlo fue en gran medida conceptual y superficial.

Abogó por la propiedad pública de los activos productivos y destacó la importancia de la planificación económica centralizada. Sin embargo, Marx no logró esbozar un plan detallado para una economía socialista.

La rígida economía planificada implementada por la Unión Soviética fue un experimento fallido basado en sus ideas generales, pero resultó ser demasiado dogmática e inflexible.

A menudo se culpa injustamente a Marx del fracaso del modelo soviético.

En definitiva, Marx fue un teórico excepcionalmente convincente, pero no un administrador práctico ni un gestor eficaz de la economía y la política.

Dada la vasta extensión de sus escritos, es imposible abarcarlos en un artículo breve. En este ensayo, intentaré resumir sus ideas sobre el capitalismo tardío y su relevancia en la actualidad.

Marx desarrolló estas ideas a mediados y finales del siglo XIX junto con Friedrich Engels, su colaborador de larga data.

Puedes encontrar el contenido completo en la obra de Marx de 1859, Contribución a la crítica de la economía política, y en su obra magna en tres volúmenes, El Capital, publicada en 1867.

Das Kapital – un análisis sistémico del capitalismo

En su libro, Marx argumenta que el capitalismo es un sistema autodestructivo impulsado por la acumulación implacable e infinita de riqueza.

Mientras que el primer volumen se centra principalmente en el capitalismo industrial, los volúmenes 2 y 3 profundizan en el capitalismo financiero, prediciendo cómo los sistemas financieros y crediticios aceleran tanto el crecimiento como el colapso final de la economía.

La teoría del valor-trabajo: Marx sostiene que el valor económico de cualquier bien está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlo. Los objetos que se encuentran en la naturaleza tienen utilidad, pero carecen de "valor" económico hasta que se les aplica trabajo humano.

Plusvalía (Fuente de ganancia): Los capitalistas no ganan dinero simplemente comprando barato y vendiendo caro. La ganancia proviene de pagar a los trabajadores menos del valor real que genera su trabajo. Marx llama a esta diferencia robada plusvalía.

Circuito del Capital (𝑴−𝑪−𝑴^): Un consumidor estándar usa dinero para comprar los bienes que necesita. Un capitalista, en cambio, parte del Dinero (M), compra Mercancías como mano de obra y materiales (C), y las vende para obtener más Dinero (𝑀^). El objetivo es puramente cuantitativo: la expansión financiera sin fin.

De la competencia al monopolio: En un mercado libre verdaderamente competitivo, los capitalistas deben invertir constantemente en nuevas máquinas, tecnología y mano de obra. El resultado es una disminución de la tasa de ganancias a medida que los márgenes se reducen debido a la competencia.

Por lo tanto, la tendencia natural de los capitalistas es destruir la competencia y lograr el monopolio mediante la colusión, la consolidación y el control político.

Marx predijo que la competencia conduciría inevitablemente a la centralización del capital, donde unas pocas empresas gigantescas absorberían a sus competidores más pequeños.

En la actualidad, la economía capitalista tardía de Estados Unidos está dominada por poderes oligopolísticos en todos los sectores principales, desde la energía, el comercio minorista, la atención médica, las finanzas y la alta tecnología hasta las empresas de la industria militar.

Peter Thiel, el infame inversor de Silicon Valley y cofundador de Palantir, argumentó explícitamente que "la competencia es para perdedores". En su opinión, toda empresa debería aspirar al monopolio para obtener el máximo beneficio.

La reciente campaña alarmista de Anthropic y OpenAI está precisamente dirigida a impedir la competencia y convertir la inteligencia artificial en otro ámbito exclusivo para los oligarcas.

Su objetivo es impedir la competencia y maximizar el potencial de ganancias para justificar su valoración astronómica. Marx ya lo previó hace más de 150 años.

Capitalismo en fase tardía: capitalismo financiero y economía rentista

En el volumen 3, Marx cambia su enfoque del ámbito fabril al ámbito bancario, analizando la transición del capitalismo industrial al capitalismo financiero.

Circuito del “Dinero Puro” (𝑀−𝑀^) : en una fábrica, el dinero debe convertirse en bienes físicos (maquinaria, mano de obra) para crecer. El capitalismo financiero intenta eludir por completo el complejo mundo del trabajo humano.

Funciona según la fórmula 𝑴−𝑴^: invertir dinero simplemente para ganar más dinero (a través de intereses, préstamos y especulación) sin producir nada real.

Marx señala que esto crea la ilusión de que el dinero tiene un poder mágico y biológico para reproducirse a sí mismo.

A medida que el capitalismo avanza implacablemente hacia la financiarización en la actualidad, podemos comprender la desindustrialización de Occidente a un nivel fundamental desde la perspectiva de Marx.

La desindustrialización en curso no se trata de que China, Vietnam o México roben los empleos, sino más bien de una maniobra estructural de los capitalistas para ganar dinero fácilmente a través de medios financieros en lugar de los duros, sucios y agotadores medios industriales.

En el nuevo sistema, el capital financiero y el capital humano se desplazan hacia la banca, las finanzas, el derecho, el software y otros sectores de "servicios".

Cuando las finanzas y la tecnología generan las mayores rentabilidades, las sociedades occidentales han dejado de producir ingenieros industriales en favor de ingenieros financieros y sociales.

“Capital ficticio”: Marx acuñó este término para describir instrumentos financieros como acciones, bonos y créditos.

Sostuvo que no se trata de riqueza real, sino de derechos de propiedad acumulados o "copias en papel" de riqueza que pueden o no existir en el futuro.

Hoy en día, esto describe a la perfección productos financieros complejos como los derivados y las obligaciones de deuda garantizadas.

La financiarización de la economía occidental va mucho más allá de Wall Street e incluso de la imaginación de Marx. Ahora, incluso las empresas industriales dependen de los ingresos relacionados con la financiación como una fuente clave de beneficios.

General Motors suele ganar más dinero con su división financiera que con la venta de automóviles. GE hace lo mismo con las turbinas de los aviones.

Minoristas como Home Depot y Best Buy ganan más dinero con los intereses que pagan los clientes por sus pagos a plazos que con la venta de madera o productos electrónicos.

Los bancos ganan más dinero con la venta de hipotecas que los promotores inmobiliarios con la construcción de viviendas.

Según Marx, el auge del sistema financiero altera fundamentalmente la sociedad de varias maneras destructivas:Desvinculación de las necesidades humanas : la economía deja de centrarse en producir bienes que la gente realmente necesita (alimentos, vivienda, ropa) y pasa a tratar exclusivamente de mantener el capital líquido y generar rendimientos especulativos.

Concentración extrema de riqueza y desigualdad : los mercados financieros aceleran la centralización del capital. La riqueza se desvía de la producción industrial y de la clase trabajadora, concentrándose en gran medida en manos de una pequeña élite financiera (banqueros y especuladores).

Mayor riesgo sistémico : al acumular deuda sobre deuda, el capitalismo financiero agrava considerablemente las crisis económicas. Una crisis ya no se limita al cierre de una fábrica; se convierte en un colapso bancario sistémico capaz de paralizar naciones enteras de la noche a la mañana. La crisis de las hipotecas subprime de 2008 fue un claro ejemplo de esta dinámica.

La teoría de Marx describe la etapa actual del capitalismo occidental con mucha antelación a su tiempo.

Thomas Piketty, un economista francés, estudió la desigualdad de riqueza e ingresos en 20 países desde el siglo XVIII.

Demostró matemáticamente que la tasa de retorno del capital, que incluye dividendos, intereses y rentas, es persistentemente mayor que la tasa de crecimiento económico , que incluye la producción, los salarios y la renta nacional.

Piketty sintetizó las estadísticas en la fórmula r > g para resaltar cómo el retorno sobre el capital ha sido empíricamente mayor que el crecimiento durante los últimos siglos.

El resultado es que la riqueza se concentra automáticamente en manos de una pequeña minoría, lo que genera una desigualdad estructural extrema que favorece la riqueza heredada a expensas de la clase trabajadora.

Piketty publicó la investigación en 2013 en el éxito de ventas internacional El capital en el siglo XXI . Esta obra es esencialmente una actualización de la tesis de Marx de finales del siglo XIX.

El papel de la deuda

En El Capital, Karl Marx considera la deuda no solo como una simple transacción financiera entre individuos, sino como un pilar estructural fundamental del sistema capitalista.

Marx dividió la deuda en dos categorías principales: deuda nacional/pública y deuda comercial.

1. La deuda nacional (pública) como vehículo para canalizar la riqueza hacia los ricos.

Marx escribió la famosa frase: “La única parte de la llamada riqueza nacional que realmente pasa a formar parte de las posesiones colectivas de los pueblos modernos es su deuda nacional”.

El endeudamiento público actúa como una varita mágica que permite que la riqueza ociosa se "reproduzca" y genere intereses sin que el prestamista tenga que afrontar los riesgos y problemas de gestionar una fábrica o un negocio real.

El gobierno paga su deuda con los ingresos fiscales que recauda en gran medida de la clase trabajadora. De esta manera, la deuda nacional actúa como un mecanismo mediante el cual el dinero se desvía de los ciudadanos comunes directamente a los bolsillos de los financistas privados (la «bancocracia»).

2. Crédito comercial y “capital ficticio”

En el Volumen III, Marx centra su atención en la deuda corporativa y comercial.

Explica que, a medida que crece el comercio, los capitalistas dejan de pagar en efectivo y, en su lugar, intercambian letras de cambio , que son promesas escritas de pago en una fecha futura.

Marx denomina a estas deudas, bonos y pagarés como “capital ficticio” . No constituyen riqueza real (como las fábricas o las mercancías), sino que son meros “documentos” que otorgan al tenedor un derecho legal sobre la riqueza futura o la plusvalía futura generada por el trabajo.

El sistema crediticio permite la ilusión de que la riqueza se multiplica de forma independiente a través de la " magia del interés compuesto", completamente desvinculada de la producción real y física.

En esencia, el sistema crediticio sirve como una acumulación de distorsiones.

Al presenciar la actual burbuja de la IA en Estados Unidos, donde se crean e intercambian cientos de miles de millones de dólares en riqueza ficticia a un ritmo sorprendentemente rápido sin ningún respaldo sustancial, estamos viendo la teoría de Marx llevada al extremo y en acción real.

3. La deuda como catalizador de las crisis económicas

Si bien Marx reconoce que el crédito acelera el desarrollo de las fuerzas productivas al permitir que las empresas se expandan más rápidamente, subraya que también empuja al capitalismo hacia un grave colapso estructural.

El crédito permite que la producción supere la demanda real del mercado, forzando al sistema más allá de sus límites naturales.

Cuando se rompe una cadena de pagos (un deudor incumple), la ilusión se disuelve al instante. El dinero pasa bruscamente de ser un «medio de circulación» a su forma sólida y tangible como «equivalente universal».

El crédito se agota instantáneamente, el comercio se congela y se desata una crisis económica y de liquidez a gran escala.

¿Se equivocó Marx, ya que el comunismo aún no ha reemplazado al capitalismo?

Si bien Marx se equivocó al creer que las contradicciones internas del sistema capitalista conducirían rápidamente a una inevitable revolución socialista, su marco estructural no ha sido refutado.

En cambio, el capitalismo se está desarrollando exactamente como él predijo, solo que en un plazo más largo.

Marx no logró prever cómo el capital ha cooptado al gobierno y es capaz de extender su control sobre la sociedad a través de la tecnología y el poder del control de los medios de comunicación.

Sin embargo, la estructura de la relación no ha cambiado: los trabajadores siguen sin poseer capital y deben vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Sus jefes multimillonarios les aconsejan: «No poseas nada y sé feliz».

Además, la brecha entre el crecimiento de la productividad y el crecimiento salarial se ha ampliado drásticamente desde la década de 1970.

Los trabajadores son mucho más productivos gracias a la tecnología, pero las recompensas financieras de ese aumento de productividad han ido a parar casi en su totalidad a los beneficios empresariales y a los accionistas, y no a los salarios.

El resultado es la creciente concentración de la riqueza en manos del 1%.

La descripción que hace Marx del "capital ficticio", la integración del mercado global y las crisis financieras sistémicas resulta sorprendentemente premonitoria para un texto escrito a mediados o finales del siglo XIX.

La fórmula de Marx sobre la especulación financiera pura (𝑀−𝑀′) coincide estrechamente con el cambio moderno de la manufactura a los servicios financieros en Occidente.

En la actualidad, los mercados mundiales de derivados y la especulación (que mueve cientos de billones de dólares) empequeñecen por completo el comercio de bienes y servicios físicos.

La predicción de Marx de que el capitalismo sin restricciones conduciría inevitablemente a la centralización del capital queda demostrada por el dominio actual de los conglomerados tecnológicos, financieros y minoristas transnacionales.

Mucho antes de que existiera la expresión "cadena de suministro global", Marx sostenía que la necesidad del capitalismo de un mercado en constante expansión lo obligaría a anidar en todas partes, a establecerse en todas partes y a crear conexiones en todas partes.

Su análisis sobre cómo la expansión artificial del crédito crea una desconexión con la economía real, que finalmente se rompe y provoca una crisis de liquidez, se asemeja casi a un plan maestro para el colapso de las hipotecas subprime de 2008.

Las “adaptaciones” que el sistema capitalista occidental utilizó para sobrevivir al siglo XX, como el New Deal, la creación masiva de deuda y los rescates estatales, no son soluciones permanentes.

En realidad, se trataba de métodos para posponer el problema, creando inestabilidades estructurales que ahora están llegando a un punto crítico.

viernes, 9 de octubre de 2026

Evasión fiscal en Cuba: ¿pagar la deuda evita un proceso penal?

 En este artículo: Cuba, Economía, Evasión fiscal, Fiscalía General de la República, Ley Tributaria, Ministerio del Interior (MININT), ONAT, Tributos

 




La ONAT trabaja en propuestas para simplificar el sistema tributario. Foto: Radio Rebelde.

La detección de operaciones financieras irregulares, la investigación de posibles delitos y la recuperación de los recursos defraudados forman parte de las acciones que desarrollan las autoridades cubanas para enfrentar la evasión fiscal, una conducta que afecta los ingresos destinados al Presupuesto del Estado.

Durante una emisión del programa televisivo Hacemos Cuba, representantes del Ministerio del Interior (Minint), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) explicaron los mecanismos de investigación y las consecuencias legales del incumplimiento de las obligaciones tributarias.

El teniente coronel Yisnel Rivero Crespo, jefe del Departamento de Delitos Económicos del Minint, señaló que la prevención constituye la primera prioridad en el enfrentamiento a estas conductas.

Explicó que las investigaciones pueden comenzar a partir de una denuncia por evasión fiscal o como resultado de otras pesquisas en las que se detecten indicios de posibles irregularidades tributarias.

En esos casos, los órganos investigativos examinan bienes, cuentas bancarias y flujos financieros para determinar la naturaleza de las operaciones, identificar a los responsables y recuperar los fondos defraudados.

Rivero Crespo precisó que estas acciones se desarrollan en coordinación con la ONAT, la Dirección General de Investigación de Operaciones Financieras del Banco Central de Cuba, la Aduana General de la República y la Contraloría General de la República, entre otras instituciones.

Añadió que, en dependencia de la complejidad de los hechos, las investigaciones pueden revelar otros delitos asociados, como el lavado de activos, así como la existencia de bienes susceptibles de confiscación o comiso.

¿Qué ocurre si el evasor paga la deuda?

Moraima Velázquez Romero, fiscal jefa del Departamento de la Dirección de Procesos Penales de la FGR, explicó que el delito de evasión fiscal está regulado en el artículo 319.1 del Código Penal cubano.

Aclaró que la responsabilidad penal no se limita a quienes incumplen sus obligaciones tributarias, sino que también puede alcanzar a personas que, por las funciones que desempeñan, falsean información relacionada con esa actividad.

Uno de los aspectos abordados fue la posibilidad de que el contribuyente investigado reconozca la deuda y decida pagarla antes de la conclusión del juicio oral.

Según explicó la fiscal, la legislación contempla que, en determinadas circunstancias, el pago de la obligación permita adoptar decisiones como el archivo de las actuaciones o la no presentación del caso ante el tribunal.

No obstante, precisó que esa posibilidad está condicionada a que no haya existido falsedad ni maniobras destinadas a engañar a las autoridades tributarias.

La representante de la Fiscalía también señaló que durante la investigación pueden adoptarse medidas cautelares, entre ellas la fianza y el embargo preventivo, para asegurar el cumplimiento de las obligaciones pendientes.

La ONAT, autoridad facultada para presentar la denuncia

Belkis Pino Hernández, vicejefa primera de la ONAT, explicó que la Administración Tributaria desempeña una función determinante en estos procedimientos, pues es la autoridad facultada para presentar las denuncias por presuntos delitos de evasión fiscal.

Durante las acciones de control pueden detectarse irregularidades, como la utilización de una doble contabilidad, que constituyen indicios de posibles conductas delictivas.

En tales circunstancias, la ONAT coordina con los órganos investigativos del Minint para esclarecer los hechos.

Pino Hernández señaló que la Administración Tributaria también dispone de mecanismos para recuperar las deudas con el Presupuesto del Estado, entre ellos el embargo de bienes y cuentas bancarias.

Precisó que el embargo de cuentas figura entre las medidas más utilizadas, pues permite destinar los fondos depositados en ellas al pago de las obligaciones pendientes.

La directiva insistió en que el propósito fundamental de la institución es lograr el cumplimiento voluntario de los deberes tributarios antes que recurrir a medidas sancionadoras.

Cambios para facilitar el cumplimiento tributario

Como parte de las transformaciones económicas, la ONAT trabaja en propuestas para simplificar el sistema tributario, incluida la posible recuperación de un régimen simplificado para contribuyentes que desarrollan actividades de menor complejidad.

Pino Hernández explicó que este mecanismo permitiría agrupar determinadas obligaciones en un solo tributo, a diferencia del régimen general, que establece pagos separados y la presentación de una declaración jurada anual.

Asimismo, informó que se estudia la actualización de la escala progresiva del impuesto sobre los ingresos personales, teniendo en cuenta las condiciones actuales y los planteamientos recibidos de los contribuyentes.

También destacó los beneficios fiscales destinados a inversiones en fuentes renovables de energía y a determinadas iniciativas de responsabilidad social, sujetos a los controles y requisitos establecidos.

Los especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer la cultura tributaria, tanto mediante el conocimiento de las disposiciones legales como a través de la responsabilidad individual y colectiva.

En ese sentido, subrayaron que la prevención, el control y la actuación coordinada de las instituciones son esenciales para evitar la evasión fiscal y proteger los recursos públicos.

(Tomado de Granma)

Cuba en datos: El bloqueo contra Cuba, anatomía de una asfixia cotidiana en el transporte

Por: Frank Martínez Rivero

 



Imagen generada con IA usando Gemini.

Carmen Rosa es una cubana de 39 años y madre soltera. Coincidimos mientras esperaba algún transporte en los alrededores de la terminal de Santiago de las Vegas, adonde había acudido con la esperanza de llegar puntual a su trabajo en una MiPyme de venta de electrodomésticos, ubicada por los alrededores de 100 y 51, en Marianao.

Es martes. Pero para Carmen, desde enero de este año, todos los días son iguales y llegar a su destino se ha convertido en un calvario. La escasez y los costos del transporte dentro de la capital han multiplicado sus gastos. Tras la Orden Ejecutiva del 29 de enero, todo se ha hecho mucho más difícil, aunque ya de por sí lo era para los cubanos. Carmen dice no conocer los detalles, pero en la práctica sufre las consecuencias de una obsesión que ha estado presente en todos los sucesivos gobiernos de Estados Unidos: la de destruir la revolución cubana.

Su caso, sin embargo, no es un hecho aislado. Es la puerta de entrada a un fenómeno mucho más vasto, cuantificable y documentado, que atraviesa hoy la economía, los servicios y la vida doméstica de la Isla. Detrás de la mujer que espera un ómnibus que no llega hay una cadena de decisiones tomadas fuera de Cuba, pero cuyos eslabones se cierran aquí, sobre el asfalto, sobre las terminales, sobre los aeropuertos y sobre las bodegas donde deberían estar llegando alimentos a las comunidades más vulnerables.

Los alimentos que no llegan: 20 000 toneladas detenidas por falta de combustible

El equipo país de Naciones Unidas en Cuba reportó que contaba con alrededor de 20 000 toneladas de alimentos preposicionados en el territorio nacional, cuya distribución a comunidades vulnerables avanzaba muy lentamente a causa del déficit de combustibles. Vale la pena detenerse en la cifra.

Es uno de los ejemplos más claros de la contradicción que marca la realidad del país: los recursos existen en algún punto de la cadena, pero la falta de combustible impide que circulen. En la práctica, la carencia energética no solo afecta el transporte de pasajeros; también limita la capacidad del país para hacer llegar la ayuda humanitaria y los suministros básicos a quienes más los necesitan.

Por razones similares, las autoridades del Ministerio del Transporte en Cuba han debido implementar medidas organizativas para compactar el número de recorridos de viajes interprovinciales, transporte de carga y otras modalidades de transportación. La decisión puede leerse en dos planos. En el plano administrativo, es una respuesta lógica ante un recurso escaso: si no hay combustible suficiente, se concentran los recorridos para aprovechar al máximo cada litro disponible. En el plano humano, significa menos viajes disponibles, más hacinamiento en los que se mantienen y más presión sobre una población que ya enfrenta enormes dificultades para trasladarse.


El cielo cerrado: la crisis del combustible de aviación

En el caso de la transportación aérea, ha sido mucho más difícil hallar alternativas ante la imposibilidad de adquirir los combustibles requeridos. La aviación no admite las mismas soluciones organizativas que el transporte terrestre: no se puede compactar un vuelo transatlántico ni reducir el jet fuel que consume una aeronave sin afectar su operación. Es el eslabón más rígido y más vulnerable de toda la cadena.

De hecho, a solo unos pocos días de anunciarse la Orden Ejecutiva del 29 de enero, la aeronáutica civil de Cuba tuvo que anunciar la imposibilidad de abastecer combustible de aviación (Jet A-1) en los aeropuertos cubanos. La velocidad de esa consecuencia es reveladora: apenas unos días separan la firma del documento en Washington de la paralización del suministro en los aeropuertos de la Isla. No hubo margen para buscar alternativas ni proveedores sustitutos. El cerco energético se manifestó, en este caso, como un interruptor que se apaga.

Ello ha tenido un efecto nefasto para el turismo en Cuba, al reducirse las vías de ingreso de viajeros al país: al cierre de 2025, las contrataciones realizadas con turoperadores internacionales proyectaban índices de ocupación favorables para la temporada de invierno que comenzaba a inicios de 2026, pero la imposición del cerco energético generó un cambio abrupto en esas perspectivas de recuperación.

Ese impacto ya se refleja en las cifras: la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba ha reportado un declive en las llegadas de turistas a la isla, con un total de 448 857 viajeros recibidos hasta marzo de 2026, lo que representa un 59% menos en comparación con el mismo período del año anterior, descenso debido a las presiones del bloqueo económico de Estados Unidos y su impacto en el abastecimiento de combustible.


El miedo como herramienta: la Orden Ejecutiva del 1ro de mayo

La Orden Ejecutiva del 1ro de mayo también prevé restricciones migratorias y de entrada a Estados Unidos para aquellos individuos que el gobierno de ese país considere hayan brindado apoyo material al Estado cubano. Esto es otro factor disuasorio e intimidatorio de peso para provocar el cese de las operaciones de terceros con Cuba. La lógica de esta disposición no es únicamente económica: también es psicológica. Introduce un riesgo personal para quienes, desde empresas extranjeras, mantienen vínculos comerciales con la Isla. Ya no se trata solo de sanciones a entidades, sino de consecuencias potenciales para personas concretas, con nombres, apellidos y proyectos migratorios.

Por temores similares, varias aerolíneas anunciaron la suspensión de sus operaciones con Cuba. Destaca el caso del operador Plus Ultra, entidad contratada por la aerolínea nacional Cubana de Aviación para cubrir la ruta Madrid-Santiago de Cuba-La Habana, el cual informó sobre la paralización de estos servicios el pasado 12 de mayo, bajo el argumento explícito de evitar riesgos derivados de la referida Orden Ejecutiva, que señaló como un hecho de fuerza mayor ajeno al control de la compañía.

La formulación empleada por Plus Ultra merece atención. La empresa no alegó falta de demanda, ni problemas técnicos, ni razones comerciales ordinarias. Alegó, textualmente, evitar riesgos derivados de la Orden Ejecutiva, y calificó la situación como un hecho de fuerza mayor ajeno a su control. Es decir, reconoce que su decisión no responde a su propia voluntad ni a su propio interés, sino a una presión externa que la obliga a retirarse.

Las herramientas de la presión: Ley Helms-Burton y la lista de países que patrocinan el terrorismo

La implementación de la Ley Helms-Burton, en particular su título III, así como la persecución financiera derivada de la arbitraria inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, han sido dos herramientas clave en la política de máxima presión contra Cuba y el reforzamiento del bloqueo desde 2019. Ambas actúan en planos complementarios.

El Título III de la Helms-Burton habilita demandas judiciales contra empresas que operan en propiedades nacionalizadas tras la Revolución, lo que introduce un elemento de inseguridad jurídica permanente para cualquier inversionista extranjero. La inclusión en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo genera lo que se conoce como persecución financiera: dificultades para realizar transacciones bancarias, obstáculos para acceder a créditos internacionales y un escrutinio excesivo sobre cualquier operación que involucre a entidades cubanas.

El efecto combinado de ambas herramientas es un entorno en el que operar con Cuba se vuelve cada vez más costoso, riesgoso y burocráticamente complejo. No se trata únicamente de prohibiciones directas, sino de una acumulación de fricciones que, sumadas, hacen que muchos actores internacionales opten por la retirada. Es la lógica del desgaste: no se prohíbe todo de golpe, pero se dificulta lo suficiente como para que la operación resulte inviable en la práctica.

En ese contexto se inscribe otro hecho reciente: el 25 de noviembre de 2025 se presentó una nueva demanda contra la aerolínea estadounidense Delta por el demandante José Ramón López Regueiro, quien alega ser el heredero legal del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Más allá del resultado que pueda tener, su sola presentación envía una señal: cualquier empresa que opere en instalaciones cubanas puede convertirse en objeto de litigio. El efecto es preventivo y disuasorio, y se suma a la ya extensa lista de mecanismos que estrechan el cerco.

Los números del transporte: una brecha que se mide en miles

Los datos disponibles sobre el estado del transporte en Cuba permiten dimensionar con precisión la magnitud del problema. El Programa Nacional de Viales solo se implementó en 2025 en un 43%. El Programa de Reparación de Aeropuertos se llevó a cabo en un 58%. La transportación de pasajeros en La Habana se realiza actualmente con poco más de 100 ómnibus, cuando se requieren como mínimo 3 000 para dar un servicio de calidad. Además, la limitadísima asignación de alrededor de 40 000 toneladas de combustible que se destinó para la transportación de pasajeros en el último año solo pudo ser cubierta en un 65%, aproximadamente.

Cada una de estas cifras merece una lectura detenida. El 43% de ejecución del Programa Nacional de Viales significa que más de la mitad de las obras previstas para mejorar carreteras y caminos quedaron sin realizar. En un contexto donde el estado de las vías incide directamente en el consumo de combustible, en el desgaste de los vehículos y en la seguridad de los viajes, este dato no es un simple indicador administrativo: agrava el resto de los problemas. Un camino en mal estado consume más combustible y deteriora más rápido a los ómnibus que por él circulan.

El 58% del Programa de Reparación de Aeropuertos apunta en la misma dirección: poco más de la mitad de las intervenciones previstas se completaron, lo que deja instalaciones a medio rehabilitar en un momento en que la conectividad aérea resulta crítica para el turismo y para las comunicaciones del país con el exterior.

Pero es el dato de los ómnibus el que pesa más. Poco más de 100 unidades para una ciudad que requiere como mínimo 3 000. Si se traduce a porcentajes, La Habana dispone de aproximadamente el 3,3% del transporte público que necesita. Es decir, de cada 30 ómnibus necesarios para operar con un mínimo de calidad, apenas circula uno. Esta proporción ayuda a entender por qué la espera de Carmen Rosa se prolonga, por qué los pocos vehículos que pasan van llenos y por qué el costo del transporte privado se ha multiplicado para quienes no tienen otra alternativa.

A ello se suma la cuestión del combustible: de las alrededor de 40 000 toneladas asignadas para la transportación de pasajeros, solo pudo cubrirse aproximadamente el 65%. Dicho de otro modo, faltó alrededor de un tercio de lo previsto. La combinación de ambos factores —pocos vehículos y menos combustible del previsto— configura un escenario en el que ni siquiera los recursos limitados pueden aprovecharse plenamente.



 

La comparación más dura: peor que el Periodo Especial

Tal escenario ha llevado a las autoridades del transporte en Cuba a valorar que la situación actual en este sector es más compleja que durante los años más difíciles del llamado “Periodo Especial‚ en la década de los 90 del siglo pasado.

Esta comparación, formulada por las propias autoridades del ramo, tiene un peso enorme. El Periodo Especial fue, para varias generaciones de cubanos, el ejemplo de la escasez extrema: los años en que se multiplicaron las bicicletas, se generalizó el transporte de tracción animal y la vida cotidiana se reorganizó en torno a la carencia. Que hoy las autoridades del transporte consideren la situación actual “más compleja” que aquellos años es una señal seria sobre la gravedad del momento.

La diferencia, según se desprende del escenario descrito, radica en varios factores. En los años 90 existía un contexto internacional en transformación, con el fin de la Guerra Fría y un mundo que, pese a las dificultades, ofrecía ciertos espacios de reinserción. Hoy el cerco se ha reforzado con instrumentos de alcance extraterritorial, con sanciones secundarias, con listas que penalizan financieramente y con órdenes ejecutivas que introducen riesgos personales para quienes operen con Cuba.

El saldo medible: 202 010 740 dólares en daños

Los daños generados al transporte en el último año alcanzan la cifra de 202 010 740 USD. Esta cifra condensa en un solo número la sumatoria de múltiples afectaciones: rutas suspendidas, infraestructura deteriorada, programas inconclusos, ingresos turísticos perdidos, horas de trabajo no remuneradas y gastos adicionales asumidos por la población para acceder a transportes alternativos.

Detrás de los 202 010 740 dólares hay, por tanto, una doble dimensión. La primera es económica y visible: lo que el país deja de ingresar, de invertir y de reparar. La segunda es social, más difícil de cuantificar pero igualmente real: el tiempo perdido por millones de personas, las oportunidades laborales y educativas truncadas por la imposibilidad de trasladarse y el desgaste físico y emocional de una población que enfrenta cada desplazamiento con dificultades.

Carmen Rosa, otra vez

Carmen Rosa sigue esperando. Su realidad no es un dato estadístico, pero los datos ayudan a explicarla. Los poco más de 100 ómnibus que circulan en La Habana donde se necesitan 3 000; las 40 000 toneladas de combustible cubiertas solo al 65%; las 20 000 toneladas de alimentos que esperan distribución; el 43% del programa de viales; el 58% del programa de aeropuertos; los 202 010 740 dólares en daños. Todas esas cifras terminan en su espera.

Ella dice no conocer los detalles de las órdenes ejecutivas, de la Ley Helms-Burton, de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo ni de las demandas judiciales. Y sin embargo, las sufre. Su calvario diario es la cara visible de una política de cerco que se expresa en números, pero se vive en horas: horas de espera bajo el sol, horas de trabajo perdidas, gastos multiplicados y la incertidumbre de no saber si mañana podrá llegar.

jueves, 8 de octubre de 2026

¿Cómo las nuevas transformaciones económicas pueden reactivar la agricultura cubana? (+Video)

 

Por: Randy Alonso Falcón, Ana Álvarez Guerrero, Frank Martínez Rivero

 


Entrega, de sol a sol. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Las transformaciones económicas y sociales aprobadas en Cuba incorporan un conjunto de medidas dirigidas a favorecer la recuperación de la agricultura, incrementar la producción de alimentos y crear mejores condiciones para quienes trabajan y desarrollan proyectos en el campo.

Durante la emisión de la Mesa Redonda, el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, explicó los principales elementos de este proceso, su traducción en normas jurídicas y los mecanismos concebidos para facilitar el acceso a la tierra, fortalecer las cooperativas, ampliar las posibilidades de comercialización y garantizar insumos y financiamiento.

El ministro señaló que el eje temático relacionado con la recuperación agrícola mantiene vínculos con al menos 162 transformaciones, debido a que la agricultura tiene relaciones prácticamente con todos los procesos económicos que se implementan en el país.

La producción agropecuaria, afirmó, necesita recuperarse y transformarse para incrementar sus resultados. Para ello, ya se cuenta con un conjunto de normas jurídicas que permiten avanzar de las decisiones adoptadas a su implementación concreta.

Explicó que estas normas fueron trabajadas durante varios años y con participación cercana de los productores, buscando información y criterios que permitieran alcanzar mayor claridad y seguridad jurídica.

El proceso integra varios componentes que, según el ministro, deben funcionar de manera articulada: la gestión y el uso de la tierra, los productores y el capital humano, las cooperativas, la comercialización, el mercado de insumos y el financiamiento.

La gestión y el uso de la tierra constituyen uno de los puntos centrales de las transformaciones. Pérez Brito reconoció que una parte importante de este recurso se encuentra actualmente ociosa o deficientemente explotada.

Entre las dificultades que inciden en esta situación mencionó el recrudecimiento del bloqueo, el cerco energético, la migración del campo hacia las ciudades y el envejecimiento de la población rural.

Frente a este escenario, las nuevas normas buscan facilitar la incorporación de más personas naturales y jurídicas a la producción agropecuaria y crear condiciones para que la tierra pueda aprovecharse con mayor eficiencia.

El ministro explicó que el conjunto de medidas está respaldado por 20 normas y un acuerdo: una ley, siete decretos-leyes, siete decretos, cinco resoluciones y un acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros relacionado con la banca de fomento y la banca de desarrollo.

El objetivo es proporcionar seguridad jurídica para la inversión y hacer más atractivo el campo para nuevos productores, incluyendo personas jóvenes y quienes busquen desarrollar allí sus proyectos de vida.

En este sentido, ocupa un lugar fundamental la Ley 185, Ley de Tierras Agropecuarias y Forestales, y su reglamento, el Decreto 175. El ministro explicó que se trata de una norma integral que actualiza y flexibiliza disposiciones anteriores y establece un marco destinado a ofrecer mayor seguridad jurídica a quienes quieran invertir y producir en el campo.

La legislación contempla el otorgamiento gratuito del derecho real de usufructo a personas naturales y jurídicas, ampliando las posibilidades de acceso a la tierra.

¿Quiénes pueden acceder a la tierra?


Uno de los cambios señalados es la ampliación de los actores que pueden solicitar tierras para desarrollar proyectos productivos.

Entre ellos figuran los campesinos y usufructuarios, sus familias vinculadas a la producción agropecuaria, forestal, tabacalera y acuícola; las cooperativas; las empresas estatales; los proyectos de desarrollo local; las pequeñas y medianas empresas estatales, privadas o mixtas; los polos productivos agropecuarios y forestales; las modalidades de inversión extranjera y otras personas naturales o jurídicas relacionadas con la producción de alimentos.

El ministro destacó que también se contemplan posibilidades para el autoconsumo de empresas estatales y para cubanos residentes en el exterior que cumplan las condiciones establecidas.

La ampliación de las áreas no queda limitada a una superficie determinada cuando el proyecto requiera mayor extensión, según explicó, sino que puede crecer en correspondencia con la propuesta productiva.

La propiedad estatal de la tierra se mantiene. El ministro precisó que aproximadamente el 80 % de las tierras son propiedad estatal socialista, mientras que las empresas estatales que las administran pueden otorgar derechos de usufructo para que sean explotadas por otros actores.

También las cooperativas pueden entregar tierras sin perder su patrimonio, bajo las condiciones previstas en la legislación.

“La tierra es propiedad de nuestro pueblo. Por tanto tenemos que lograr producir”, puntualizó.

Menos trabas y mayor rapidez en los trámites

Uno de los objetivos señalados es reducir la burocracia asociada a la entrega y puesta en explotación de las tierras.

La normativa establece que puede concederse una administración provisional en menos de diez días, mediante una resolución del director de una empresa, aprobada por su consejo de dirección, o del presidente de una cooperativa, con la aprobación de su asamblea.

Esto permite que el productor pueda comenzar a trabajar mientras continúa la realización de otros trámites relacionados con permisos, certificaciones e inscripción del derecho de usufructo.

El ministro insistió en que el propósito es que los productores no tengan que invertir largos períodos de tiempo en gestiones administrativas antes de comenzar a producir.

Según informó, aunque la norma había sido publicada recientemente, ya se habían recibido solicitudes sobre más de 15 000 hectáreas de tierra, correspondientes a más de 13 mipymes y otros actores.

Además de esperar las solicitudes, el Ministerio busca identificar en los territorios a personas y proyectos con capacidades para producir y acompañarlos en la preparación de sus propuestas.

El acceso a insumos constituye otro de los elementos centrales de la transformación. Se han diseñado incentivos para que diferentes actores económicos puedan comercializar insumos y equipos agropecuarios tanto en divisas como en pesos, incluidos los combustibles.

El propósito es dinamizar la actividad agrícola y facilitar el acceso de los productores a los recursos que necesitan.

El ministro vinculó esta política con la necesidad de incrementar la producción y la eficiencia, pues los precios pueden reducirse en la medida en que aumenten los volúmenes producidos y mejore la eficiencia.

La legislación incorpora también la agricultura por contrato, una modalidad que permite establecer vínculos entre productores que disponen de tierras pero carecen de determinados recursos y otros actores capaces de aportar financiamiento o insumos.

De esta manera, un productor puede asociarse con otro campesino, una persona natural o jurídica privada o un actor de inversión extranjera establecido en el país para poner en producción una finca que enfrenta dificultades.

El mecanismo permite que quien aporta los recursos pueda posteriormente participar como comprador, siempre respetando los destinos prioritarios establecidos en los balances municipales.

En este esquema, el ministro destacó la importancia de que el productor tenga garantizado un retorno que le permita recuperar lo invertido y continuar desarrollando su actividad.

Comercialización en condiciones de mercado

La flexibilización de las relaciones comerciales también abre nuevas posibilidades para las cooperativas, entre ellas la exportación, una opción que anteriormente no tenían en las mismas condiciones.

Al mismo tiempo, se pretende evitar que exista un único comprador para la producción. El ministro señaló que esto puede contribuir a reducir situaciones en las que productores enfrentaban dificultades para cobrar por sus productos.

Las nuevas relaciones comerciales buscan que tanto los actores estatales como los privados puedan recuperar lo invertido y continuar destinando recursos al desarrollo de sus actividades.

El proceso no se concentra únicamente en grandes extensiones o polos productivos. El ministro insistió en la importancia de la pequeña y mediana agricultura, los negocios familiares y la agricultura familiar.

También destacó la necesidad de desarrollar alternativas agroecológicas y técnicas más amigables con el medio ambiente, especialmente ante las restricciones existentes para acceder a determinados insumos.

La producción puede complementarse con actividades como el agroturismo y el ecoturismo, siempre que se mantenga la producción agrícola como actividad principal.

La norma permite además que determinados proyectos puedan ampliar su área cuando sea necesario y contempla posibilidades de desarrollar actividades complementarias vinculadas a la tierra.

En sentido general, el conjunto de medidas pretende crear un marco más flexible y seguro para que nuevos actores se incorporen a la producción y para aprovechar mejor las tierras que permanecen ociosas o deficientemente explotadas.

La estrategia articula tierra, cooperativas, mercados, comercialización, insumos y financiamiento, con el objetivo de que las transformaciones económicas y sociales puedan traducirse en resultados concretos en el campo.

El ministro reconoció que el contexto sigue siendo complejo. La agricultura enfrenta dificultades asociadas a la disponibilidad de insumos y combustibles, a la reducción de la fuerza de trabajo y a condiciones climáticas cambiantes. Sin embargo, defendió que el nuevo marco jurídico puede abrir oportunidades para enfrentar esas limitaciones mediante una mayor participación de productores y actores económicos.

La tarea que queda por delante es llevar las normas a la práctica, reducir las trabas y conseguir que las nuevas posibilidades de acceso a la tierra, producción, comercialización y financiamiento se traduzcan en más alimentos para la población y una mayor capacidad productiva en los territorios.

El desafío de la implementación: “Hay que lograr resultados”

En los últimos minutos de la Mesa Redonda, el Ministro de Agricultura, Ydael Pérez Brito, abordó el reto de la implementación de estas transformaciones. “Exacto, grande, usted lo decía, lo importante es lograr ahora el resultado, la implantación. Nosotros tenemos indicadores ya, porque al final, si no logramos crecer la producción de alimentos, si no logramos mejorar los precios, los requisitos de nuestro pueblo, al final no tendremos resultados. Podemos tener mucho esfuerzo para lograr resultados y es clave: se tiene que ver en la mesa, en el plato y en los incrementos del bienestar en el campo, en el crecimiento del campo, en la explotación de la tierra, en el crecimiento de la masa ganadera. Nosotros vamos decreciendo la masa ganadera por año y el nivel importante de vacas de crecimiento”.

“Por eso la clave de estas medidas, como dije al principio, es la integración que tiene, porque es básico, fundamental para nosotros buscar incentivos para incrementar la producción, incrementar la protección de estos animales, el cuidado, porque uno puede criar, pero no producir. Hay que producir, hay que sembrar y hay que buscar eficiencia, porque si no buscamos eficiencia no podemos competir, no podemos mejorar el precio. Hay que lograr también varios destinos de la producción. Hemos logrado en las últimas siembras, en las últimas cosechas de primavera e invierno, más extensión de tierra sembrada, pero con menos rendimiento por la falta de insumos. Además, nunca es suficiente, hay que sembrar más sales, tenemos muchas sales vacías, deficientemente explotadas”, reconoció.

El ministro destacó la importancia de la integración. “Y además es importante, se ha logrado, usted lo decía, presidido por el vicepresidente Tapia, que dirige el eje y demás, con toda la integración. Es importante hablar de la integración.  Nosotros no solos no estamos en este eje. Trabajamos con la INOTU, con GEOCUBA, con el MINTUR, con el Ministerio de Justicia, con el Tribunal Supremo, con la ANAP,  con el MINCIN, con los bancos, con el Ministerio de Economía y Planificación, con el Ministerio de Finanzas, con el MINCIN.  Es clave toda la integración de los organismos porque todos tienen relación con nosotros, relación con las normas, relación con todos los temas y muchos organismos más. Todos tenemos una relación de trabajo y se han creado grupos de trabajo por esta transformación, que tienen esa integralidad”.

“Y así hemos salido a los territorios y hemos dado, yo no diría, son intercambios, porque esto hay que lograr capacitarse, aprendemos todos los días, no nos conocemos esto completamente, son muchas normas, muchas transformaciones. La fiscalía también ha estado con nosotros, todos los organismos, o sea, el Ministerio de Interior, Fuerzas Armadas, una integralidad para buscar realmente una salida a las normas, una implantación lógica de las normas y las trabas. Pero para eso hay que conocer las normas, la tienen que conocer también los que dirigimos, pero también tienen que conocer los productores”.

“Es importante los temas jurídicos, el acercamiento, el acompañamiento de nuestros jurídicos, porque son muchas cosas que hay que implantar, que hay que buscar, que son diferentes. En este tema es muy importante para nosotros la agricultura y son muchos productores: hay más de 400 mil tenientes de personas naturales y jurídicas en la agricultura y tenemos que seguirlo incrementando. Por tanto, ahí, nuestras cooperativas, más de 4 mil cooperativas, entonces hay que preparar y capacitar mucho, pero hay que hacerlo…”, subrayó.

La clave está en los territorios

Tenemos ahora toda esta diversidad de actores que forman nuestro sistema alimentario local, explicó el ministro.

“Hay que seguir, nosotros tenemos que seguir ayudando a ese municipio, ahí en el territorio. Nosotros tenemos que lograr llegar y estar más tiempo en los territorios, haciendo con los territorios, porque son cosas que cambian mucho.

Los municipios tienen una autonomía ahora, pero cómo la tienen que hacer. Hay que apoyar mucho a esos municipios, a esos intendentes nuestros, a esos consejos de manutención municipal, a esas empresas, porque una empresa no entregaba tierra, lo entregaba una comisión agraria municipal y provincial… Y ahora sí lo puede hacer. Ahora sí lo puede hacer, y esa comisión agraria quedaría para el control, para la fiscalización, para otros temas de conflicto y demás. Pero ahora el director tiene que lograr con su consejo de dirección dar ese servicio, dar esa transparencia, esa rapidez… Hacerlo rápido. Hacerlo rápido, lograr acompañar, hacer los pedidos, no lograr trabar eso. O sea, que reubicar algunas áreas, se hace falta reubicarlas”, agregó.

AZCUBA y la caña

El ministro se refirió también a la situación de AZCUBA. “Tiene también muchas áreas vacías, por la situación que tiene también. También da la posibilidad de entregarle muchas tierras ociosas, da la posibilidad también de entregarlas, porque tenemos que sembrar caña. También hace falta entregar tierras en usufructo y en sus áreas para producción, para sembrar caña, que eso es clave para nosotros. Además todos los exportables, el tema de los alcoholes, pero también alimento animal, que es básico. Y la caña es esencial para nosotros, es un cultivo que, como nuestro comandante jefe, es un cultivo que más convierte la energía solar en alimento, y que más organiza nuestro clima, que a veces viene junto el agua y después la sequía, la caña lo hace. Tenemos que recuperar la caña, es básico para nosotros, es un cultivo también agrícola, y da posibilidades para los productores también.

Sin duda es un reto extraordinario el que tiene por delante el país: hacer agricultura en las peores condiciones. Tabaco haciendo cosas también importantes en el país, mostrando caminos que se pueden seguir. Mostrando que podemos salir. El tabaco es uno de los programas que dobla el camino y ayuda a financiar también temas estratégicos de la agricultura. Esa es parte de a lo que vienen estas transformaciones: abrir caminos, derribar obstáculos, flexibilizar formas, incrementar más actores de la economía, tanto individuales como empresas y entidades, e incluso actores extranjeros, que puedan participar de la producción agrícola del país. Todo un desafío: hacer esto bien, implantarlo bien, desarrollarlo bien. Y ese es el camino que ahora se comienza a transitar, y que debe rendir frutos”, concluyó el Ministro de Agricultura.

En video, Mesa Redonda sobre las transformaciones en la Agricultura: