
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez comparecerá hoy a las 10 de la mañana ante medios nacionales y extranjeros. El encuentro se transmitirá en cadena nacional de radio y televisión, así como a través del canal de YouTube de la Presidencia.
- Hemos enfrentado las máximas presiones de la principal potencia del mundo
- El vínculo con Venezuela no se puede catalogar como una relación de dependencia
- Cuba no está sola
- Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos
- La doctrina militar es la concepción de la guerra de todo el pueblo
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez comparece desde las 10 de la mañana ante medios nacionales y extranjeros.
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Hemos enfrentado las máximas presiones de la principal potencia del mundo
Al iniciar su comparecencia ante los medios, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aseguró que la dirección del país conoce las preocupaciones de la población, y también “las intensas campañas mediáticas de calumnia, odio y guerra psicológica que se tratan de imponer”.
Precisamente, este encuentro se realiza para poder explicar las proyecciones de gobierno, las maneras en que se está trabajando para salir de la situación en el menor tiempo posible y, sobre todo, la disposición, la voluntad y el empeño con el que se está trabajando.
“Hemos tenido que hacer un grupo de valoraciones en el Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en el Consejo de Defensa Nacional y ahora acabamos de tener un encuentro en el Consejo de Ministros para actualizar el plan a ejecutar a partir de las directivas de gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible”, explicó el mandatario.
Ante la interrogante de Oliver Zamora, corresponsal de RT en Cuba, sobre la “retórica de colapso” que ha comenzado a fortalecerse desde el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel explicó que está muy relacionada con la teoría del “estado fallido” y un grupo de construcciones con las que el gobierno de Washington ha tratado de caracterizar la situación cubana.
Precisamente, a criterio del mandatario, esta teoría del colapso está asociada a ese empeño del gobierno de los EE.UU. para derrocar a la Revolución cubana. “Hay dos direcciones fundamentales, la asfixia económica que data desde los años 60 con el Memorando Lester Mallory y la agresión militar”.
De hecho, agregó Díaz-Canel, esta primera dirección está sintetizada en una de las declaraciones del presidente de los Estados Unidos cuando dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles. “Reconoció entonces que no hay Estado fallido, sino uno que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones de la principal potencia del mundo; una potencia que además tiene basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación”.
La segunda dirección es la agresión militar, cuando Trump aseguró en su discurso que no quedaba otra opción que no fuera “ocupar el lugar y arrasar”.
“Tenemos presente esa teoría de asfixia económica en los 67 años de Revolución, con el surgimiento del bloqueo. Todas las generaciones de cubanos desde los primeros años de la Revolución hasta las más actuales vivimos bloqueados y nacimos bajo los signos de esa aflicción económica. Siempre hemos tenido carencias y dificultades complejas. Hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes, de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, explicó el primer secretario del PCC.
En este sentido, dijo que el colapso está en la filosofía imperial, pero no en la mentalidad de los cubanos.
“El colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un gobierno imperial. En nuestra visión está el concepto de la resistencia, de la resistencia creativa que tiene que ver con la defensa de las ideas en las que creemos, de las convicciones, de la victoria. No soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, lo hemos hecho antes, pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de la mayoría de cubanas y cubanos”.
El vínculo con Venezuela no se puede catalogar como una relación de dependencia

Foto: Presidencia Cuba.
Sobre el estado de las relaciones bilaterales entre la mayor de las Antillas y Venezuela, Díaz-Canel aseguró que el vínculo con el país sudamericano no se puede catalogar como una relación de dependencia.
“Verla de esa manera es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con Venezuela. Desde que Chávez encabezó la Revolución Bolivariana, se tejió toda una relación de cooperación, de colaboración con un principio solidario, de complementariedad, como dos países hermanos, amigos que podían aprovechar las potencialidades de cada uno en función de esa integración”, refirió el mandatario.
De hecho, recordó que gracias a esa cooperación surgió hace más de 25 años el Convenio de Colaboración Integral entre Cuba y Venezuela, el cual abarcó los temas de energía, soberanía alimentaria, educación y alfabetización, formación de cuadros y recursos humanos, industria, minería, telecomunicaciones e intercambio cultural y político. “Ese convenio trascendió a las relaciones de Cuba y Venezuela”, consideró, al rememorar que cuatro años después surgió el Alba-TCP, extendiendo los beneficios de esa relación a un grupo de países en América Latina y el Caribe.
“Posteriormente, el Alba-TCP apoyó también a Petrocaribe, un grupo de proyectos con un enfoque energético, orientados hacia la justicia social, la equidad, las oportunidades y el beneficio mutuo, el desarrollo de los pueblos, ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe”, dijo el mandatario.
Ahí está reflejado el concepto de integración, enfatizó, “esa integración que soñaron Martí y Bolívar, que defendieron Fidel y Chávez, y con la que todos nosotros estamos comprometidos”.
Sobre los resultados, Díaz-Canel destacó que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales del Alba TCP, “que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela”. En especial, señaló la Misión Milagro que le devolvió la visión a más de 3,5 millones de latinoamericanos, no con un enfoque comercial, sino de justicia social y equidad.
También, resaltó entre los logros de ese convenio el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, donde cuatro países se declararon territorios libres de analfabetismo.
“Desde que Cuba se declaró primer territorio libre de analfabetismo en América Latina y el Caribe, ¿cuántas décadas pasaron para que otras naciones lo pudieran lograr?”, preguntó el dirigente al tiempo que recordó que fue gracias a ese concepto de complementariedad e integración en un sistema de relaciones no basadas en el egoísmo, sino en los conceptos más humanistas, a partir de un enfoque de no dejar a nadie atrás.
Por supuesto, añadió, entre Cuba y Venezuela se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración importantes en temas energéticos y de prestación de servicios médicos, que se compensaba en una parte con combustible.
“En otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en los tiempos más actuales no, porque hay que recordar que Venezuela ha estado sometida a sanciones, a medidas coercitivas, presiones que han afectado ese intercambio”, explicó el presidente.
Luego, agregó, comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela que ha impedido que barcos de ese país, incluso de otras naciones con combustible venezolano, lleguen a Cuba.
“La situación se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados firmó el gobierno de los Estados Unidos, para manipular a través de amenazas con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Con ese pretexto, prácticamente han impuesto un bloqueo energético a nuestro país”.
Sobre el futuro de las relaciones de Venezuela, dijo que “está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente, de una Venezuela que ha sido agredida, a la que ilegalmente le secuestraron el presidente, a quien mantienen en una prisión en Estados Unidos”.
“Nosotros no imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando un gobierno o los pueblos nos lo piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela”, dijo.
Guiados por los preceptos martianos, los cubanos tenemos sentimientos muy fuertes por Venezuela. “Mientras el gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesto a colaborar”, enfatizó.
Cuba no está sola
Sobre el apoyo de otros países a Cuba, el mandatario explicó que se recibieron muestras de manera inmediata. “Voceros de cancillerías, partidos políticos, embajadas, líderes internacionales, movimientos que agrupan países, congresistas demócratas y eurodiputados. La presidenta Claudia Sheinbaum prácticamente en todas sus Mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba. Hoy conocimos una Declaración del Movimiento de Países No Alineados y otra del Grupo de Países Amigos de la Carta de las Naciones Unidas”.
También, mencionó las conversaciones telefónicas entre el presidente chino, Xi Jinping, con el presidente ruso, Vladímir Putin. “Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela”.
En sentido general, explicó el mandatario que a nivel diplomático y de discursos se ha recibido apoyo de muchos países, “pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que tampoco podemos explicar abiertamente porque el enemigo está en una persecución de todos los caminos que se le pueden abrir de Cuba”. “Sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola”.
“En estos momentos hay personas, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba, y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer”, señaló.
“La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento del bloqueo con estas medidas coercitivas es tal, que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, dijo.

Foto: Presidencia Cuba.
“El mundo no puede dejarse avasallar, humillar, no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo”, respondió el primer secretario del Partido Comunista de Cuba a la pregunta de la Agencia de Noticias Xinhua, sobre qué pueden hacer los países del Sur Global para apoyar a la mayor de las Antillas en el complejo escenario energético, a raíz de la orden ejecutiva del gobierno estadounidense que refuerza el bloqueo petrolero.
Al observar lo ocurrido en Venezuela, la intervención militar de EE.UU., y las posteriores amenazas a países como Cuba, México, Colombia, Groenlandia, sacamos aprendizajes y lecciones. “Uno piensa en qué podía hacer el mundo”.
“Los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender, qué es lo que está pasando. Tienen que entender que estamos enfrentando todos en el mundo, sin excepciones, una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene también un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, un componente mediático”, comentó.
Explicó que este es el concepto de una guerra no convencional, de una guerra de cuarta generación que combina todos estos elementos y otros más.
“¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo. ¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial, tienen que romper los nexos y las raíces culturales de los pueblos. Tienen que hacer todas las maniobras posibles para que los pueblos vean como obsoleta su cultura, su historia. Estoy hablando de la cultura en el sentido más amplio posible, que la gente reniegue su identidad, que la gente se avergüence de su historia para que entonces puedan asimilar y le impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial”, dijo.
Agregó que también es una guerra mediática. “Hemos visto todas las fases de la agresión a Venezuela, la manera en que se manejaba la opinión pública nacional e internacional, la manera en que actuaban los medios, en que actuaban las redes sociales”.
“Una importantísima guerra psicológica la están aplicando contra Cuba hoy, una guerra de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, son elementos que demuestran la perversidad en la política estadounidense”, señaló el presidente.
“Los pueblos, los gobiernos, las naciones del Sur Global tienen que entender esto, comprender qué es lo que está en disputa: ¿Cuáles son los escenarios en los que está esa disputa? ¿Qué es lo que nos están ofreciendo como futuro en este presente tan brutal? Y entonces, a partir de ahí, buscar la articulación, la unidad, una unidad que no puede ser solo de discurso, sino también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posible en un mismo frente, defender ideas, buscar también acciones económicas, comerciales y de cooperación para defender el multilateralismo”.
El presidente consideró que hay bloques que en estos momentos están teniendo liderazgo en ese sentido, como el de los BRICS, “que ofrece una perspectivas distintas para el Sur Global”. “Las propias relaciones de China y Rusia con los países del sur es distinta. La Unión Euroasiática, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77, tienen un papel fundamental en esto”.
De acuerdo con Díaz-Canel, el Sur Global debe unirse en una movilización antihegemónica y antifascista.
“Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas, de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad”.
“No me atrevería a decir en concreto acciones que pienso se podrían hacer, porque sería comprometer demasiado a otros. Pero hay caminos. Estoy seguro que hay caminos. Lo que pasa que para abordar esos caminos y para lograr esa integración todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje”, opinó.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos
Sobre el diálogo con el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel recordó que la historia de las relaciones entre ambos países después del triunfo de la Revolución se ha caracterizado por una asimetría, marcada por la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años, sostenido y recrudecido en los momentos actuales.
“Siempre ha existido dentro de EE.UU, y también a nivel internacional, un grupo de personas y organismos que han favorecido rutas, puentes, espacios de diálogo o canales de comunicación. Y muchas veces se ha logrado”, dijo Díaz-Canel, y explicó que, entonces, “se ha hablado como iguales sobre temas en los que se puede compartir, incluso con criterios diferentes, pero que se deben abordar de manera común, porque estamos en una misma área geográfica”.
El presidente señaló que Cuba y Estados Unidos son países vecinos muy cercanos, que comparten preocupaciones por temas migratorios, temas de seguridad, temas de lucha contra el narcotráfico, de lucha contra el terrorismo. Asimismo, temas medioambientales sobre los mares y los alrededores del Golfo de México, las corrientes marinas, y otros temas que tienen que ver con la colaboración científica y los intercambios académicos.
“Hay una agenda de temas que se pueden tocar. Y siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que la definió y la defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro, que la continuó el General de Ejército Raúl Castro; y que a mi modo de ver es inalterable y es invariable en los momentos actuales.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos. A un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar. Sin precondicionamiento, en una posición de iguales. En una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que nos laceran y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”.
El presidente dijo “que de un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones. Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos valores del pueblo norteamericano, valores de su historia, valores de su cultura”.
“Cuando hemos tenido oportunidad de que existan espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, en el sector científico, en el sector deportivo, en el sector religioso, en el sector cultural, en el sector de la salud, incluso diálogo a nivel político, hemos encontrado que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos sin prejuicios, que pueden aportarle muchísimo; o visto de otra manera, de cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, por esa política prepotente, por esa política criminal de bloqueo; y la persistencia en ese bloqueo al punto de haberlo recrudecido en los momentos actuales y lo siguen recrudeciendo, siguen apretando las tuercas de ese bloqueo”, comentó Díaz-Canel.
Agregó que la agenda para unas conversaciones podría abarcar todos estos temas. “Esa es nuestra posición, es una posición también de continuidad, y yo creo que es posible”, dijo.
La doctrina militar es la concepción de la guerra de todo el pueblo
Respondiendo a la pregunta de Juventud Rebelde sobre en qué momento de la preparación militar se encuentra el país, teniendo en cuenta las preocupaciones que se suscitaron en la población por la nota oficial publicada recientemente sobre las medidas a adoptar ante un eventual paso al estado de guerra, el presidente aclaró que “prepararnos es un derecho soberano”
“Indudablemente, puede existir preocupación en la población, pero es menor, porque la población está participando de esa preparación para la defensa. La preocupación es de otros. De ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear, de los que se empiezan a mostrar cobardes o débiles ante las presiones y la guerra psicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo. Y hay una realidad, Cuba es un país de paz”, comentó.
El presidente recordó que la doctrina de defensa o la doctrina militar de nuestro país es la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país, y que no contempla en ningún momento, en ningún acápite, en ningún concepto, la agresión a otro país. “Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos”.
Agregó que el que constantemente está hablando de agresiones, y que ha levantado la retórica insultante sobre la posible agresión a Cuba, ha sido el gobierno de Estados Unidos. “Los revolucionarios sabemos lo que vale defender una revolución. Es un deber soberano nuestro, ante un peligro de agresión, prepararnos para la defensa”, subrayó.
Relató que cuando se hizo el análisis de lo ocurrido el pasado 3 de enero en Venezuela, de las implicaciones y de las amenazas para el área de América Latina y el Caribe y para Cuba, “una de las prioridades que establecimos fue desplegar un plan de preparación para la defensa bajo el principio de la guerra de todo el pueblo”.
Dijo que este concepto comprende la preparación de todo el sistema defensivo territorial de nuestro país en todos sus eslabones, desde la zona de defensa del municipio, de la provincia, hasta el Consejo de Defensa Nacional. También de las unidades regulares del ejército, de las brigadas de producción y defensa de las milicias de tropas territoriales y de las estructuras en zonas de defensa de las agrupaciones especiales, “para elevar nuestros niveles de preparación para la defensa, lo cual es legítimo e incluso contemplado en nuestra constitución”.
El presidente recordó que se han declarado todos los sábados como días nacionales de la defensa y entonces de manera gradual y sistemática todos nuestros sistemas defensivos, todos los componentes de nuestro sistema defensivo territorial se están preparando. “Nosotros estamos participando en esa preparación”.
En el Consejo de Defensa Nacional actualizamos todos los planes para enfrentar una agresión, dijo el presidente y recordó que la nota oficial que se publicó recientemente decía exactamente así: En cumplimiento de las actividades previstas para el Día de la Defensa y con el objetivo de incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal, este sábado se reunió el Consejo de Defensa Nacional para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de guerra como parte de la preparación del país bajo la concepción estratégica de la guerra de todo el pueblo.
“No está diciendo que pasamos al estado de guerra, sino que nos estamos preparando para sí hay que pasar al estado de guerra en algún momento. Por lo tanto, la realidad es esta y todo lo demás es una manipulación. La cual enseguida fue acogida por todo el sistema de medios de intoxicación mediática que existe defendiendo los intereses del gobierno de Estados Unidos”.
“Nuestro pueblo está participando en las actividades de preparación para la defensa”, dijo.
