Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 5 de junio de 2026

Putin: El robo de las reservas de Rusia afectó de forma irreversible a la posición del dólar y del euro



Según el presidente ruso, fueron los propios países occidentales los que provocaron el deterioro del comercio mundial cuando dejaron de obtener beneficios de él.


KeVeR / Gettyimages.ru


La confiscación de activos internacionales rusos ha afectado seriamente a la cotización del dólar y el euro, declaró este viernes el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Las sanciones y el bloqueo —que, en esencia, constituyen un robo de las reservas internacionales de Rusia— han afectado de manera irreversible a la cotización de las divisas mundiales: el dólar y el euro. Es un hecho evidente, hay que reconocerlo. Ahora todos los países, quiero subrayarlo, todos, sin excepción, pueden, al igual que Rusia, perder en cualquier momento el acceso a sus activos", afirmó el mandatario durante su intervención en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.



En este contexto, destacó que los países occidentales, que estuvieron en los orígenes del sistema financiero moderno, fueron los que provocaron su declive.

"Cuando Occidente comenzó a perder la competencia, las reglas comerciales comunes y universales que se implementaban en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) dejaron de ser interesantes y se volvieron onerosas. Se recurrió a restricciones unilaterales y a las llamadas sanciones. De ese modo, los países occidentales, de hecho, desactivaron el mecanismo de la OMC y socavaron la confianza en estas instituciones", indicó.Desde febrero de 2022, países de Occidente (EE.UU., la UE, Reino Unido, entre otros) mantienen congelados más de 300.000 millones de dólares en activos estatales rusos. Unos 242.800 millones de dólares de esos activos se encuentran en el bloque comunitario, depositados en su mayor parte en el depositario belga Euroclear.

Moscú ha advertido en reiteradas ocasiones que la congelación de sus fondos viola el derecho internacional. El Banco Central de Rusia inició procedimientos legales contra Euroclear por "acciones ilegales" que le generan pérdidas

Declaraciones durante una sesión informativa a los Estados miembros de la ONU sobre la situación en Cuba. Comentario HHC


MISIÓN DE EE. UU. ANTE LAS NACIONES UNIDAS
4 DE JUNIO DE 2026
EMBAJADOR MIKE WALTZ
REPRESENTANTE DE EE. UU.
NUEVA YORK (NUEVA YORK)

DECLARACIONES PRONUNCIADAS

Gracias, Sra. Wosornu, por su exposición. Quiero comenzar reiterando lo que el secretario Rubio ha repetido en otras ocasiones: Estados Unidos está del lado del pueblo cubano. Punto. Sin más. Sin lugar a dudas. Y lo digo con orgullo, como natural de Florida que tengo a muchos, muchos estadounidenses de origen cubano como vecinos, amigos y colegas.

De lo que Estados Unidos no está del lado es del régimen comunista que les ha fallado, que les ha encarcelado y que les ha robado. Nosotros defendemos, al igual que tantos patriotas cubanos que anhelan ser libres, su dignidad, sus libertades y su libertad.

Desde el huracán de octubre de 2025, justo el año pasado, Estados Unidos ha proporcionado 9 millones de dólares en ayuda humanitaria que va directamente al pueblo cubano, sin pasar por las manos corruptas de La Habana.

Ahora estamos ofreciendo 100 millones de dólares adicionales, un paquete de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares, y, a pesar de la retórica que han escuchado hoy, eso incluye alimentos, productos de higiene y suministros para el tratamiento del agua, que se distribuirá directamente al pueblo cubano a través de la Iglesia católica, en plena coordinación, y otras instituciones confiables; una vez más, no a través del corrupto régimen comunista.

También estamos permitiendo la entrega de combustible. Me sorprende bastante oír a mi colega de Rusia mencionar su preocupación por el suministro de combustible. Hemos permitido que buques de Rusia suministren combustible, recientemente, y por supuesto lo hacemos con fines humanitarios. Hemos permitido el envío de combustible desde Estados Unidos a entidades privadas no afiliadas al régimen.

Colegas, hoy están escuchando un tema que muchos de nosotros hemos escuchado durante décadas, pero esta ayuda humanitaria es lo que hace Estados Unidos. Entregamos ayuda a personas necesitadas en todo el mundo, incluido el pueblo de Cuba. No firmamos cheques en blanco a las dictaduras.

¿Por qué? Bueno, hablemos de la verdadera razón, la razón real por la que los cubanos no tienen electricidad, combustible ni alimentos. No es por el embargo, ni por un “bloqueo petrolero” que es falso y no existe. Esa es la manida excusa que La Habana lleva vendiendo desde hace muchas, muchas décadas.

La verdad es mucho más sencilla, pero más difícil de aceptar: Cuba está sufriendo porque el régimen eligió una economía comunista fallida, es incompetente y ha impuesto a su pueblo una corrupción masiva que ha privado a la población de sus necesidades básicas.

El diario Miami Herald de Florida, ha informado de que la empresa estatal del régimen, GAESA, y sus filiales han saqueado al menos 18.000 millones de dólares al pueblo cubano, dinero que debería haberse destinado a alimentos, combustible, hospitales, medicinas y electricidad. En cambio, ha ido a parar a las élites del régimen, a hoteles de lujo, a los servicios de seguridad y a la maquinaria de represión.

Esto se extiende también al combustible en Cuba, que es controlado sistemáticamente por el régimen para los servicios de seguridad y no en beneficio del pueblo cubano. Ahora, estamos facilitando que el combustible llegue al sector privado cubano, el muy pequeño sector privado, pero estamos creando un acceso y una distribución independientes del combustible. Cada galón que llega a un agricultor privado, una pequeña empresa, una iglesia o una clínica es un galón menos que el régimen puede utilizar como arma contra su propio pueblo.

Colegas, el régimen cubano debe llevar a cabo reformas económicas y políticas de forma inmediata. Pedimos cosas muy sencillas: que abra la economía, que libere a los presos políticos, que deje de tratar a los ciudadanos particulares como una amenaza y que deje de culpar a Estados Unidos de la miseria provocada por La Habana y sus políticas fallidas.

Cada año, el régimen cubano intenta convencer al pueblo cubano y a la comunidad internacional, aquí mismo en Nueva York y en otros lugares, de que no tiene ninguna culpa del fracaso crónico de la economía cubana.

Nadie debería creérselo. Ni en esta sala. Ni en la Asamblea General. Ni en ningún sitio.

Colegas, el régimen cubano es uno de los peores violadores de los derechos humanos del mundo. Durante más de 60 años, ha aplastado la disidencia, ha censurado la libertad de expresión, ha encarcelado a presos políticos, ha obligado al exilio a familias que han intentado escapar en las condiciones más horribles y ha convertido una isla a 90 millas de Estados Unidos en una prisión para su propio pueblo.

Y el sufrimiento continuará hasta que el mundo deje de dar cobertura diplomática a La Habana y empiece a decir la verdad.

El régimen conspira y colabora con enemigos y adversarios de la democracia. Ha apoyado la guerra de Rusia en Ucrania, entre otras cosas permitiendo que miles de mercenarios luchen en el ejército ruso; alberga instalaciones de vigilancia chinas; presta apoyo a organizaciones terroristas; y socava otras democracias de la región.

Se trata de un régimen hostil que exporta la represión, respalda a los adversarios de Estados Unidos y los invita a entrar en nuestro hemisferio.

Y es por esta razón que el presidente Trump declaró a Cuba una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos en su orden ejecutiva del 29 de enero de 2026.

Así pues, esta es la elección que tienen hoy ante sí los Estados miembros: pueden apoyar al pueblo cubano o pueden seguir prestando su voto al régimen que ha destruido su país. Pero no pueden hacer ambas cosas.

Pedimos a todos los Estados miembros que dejen de votar a favor de la resolución anual contra el embargo que presenta el régimen en la Asamblea General de la ONU; que insistan en que la ayuda humanitaria llegue directamente al pueblo cubano y no a manos del régimen, y que reclamen públicamente reformas económicas y políticas reales, que se deberían haber llevado a cabo hace mucho tiempo.

El pueblo cubano no necesita más propaganda de La Habana, y menos aún aquí, en la ONU. Necesita alimentos, combustible, medicinas, electricidad y libertad, y un gobierno que, esperemos, deje por fin de robarle su futuro.

Gracias, señora.

Comentario HHC: Aquí vemos un ejemplo de hipocresia y mentira como política de estado, en este caso de los EEUU, al mejor estilo goebeliano,una práctica que es perjudicial porque crea, con el poder divulgación que poseen,  una matriz de opinion negativa hacia nuestro pais, en algunos sectores y en sentido general.

Es evidente que nos está faltando contrarrestar todo esto y tenemos todos los argumentos para contrarrestarla, por lo que hay que crear una campaña internacional contra las mismas, hace falta como hacia FIDEL ir a TV NACIONAL Y EXPLICAR DETALLADAMENTE todas y cada una de las acciones del Gobierno de EEUU en los ultimos tiempos , incluyendo campañas de desinformación, y además publicarlas en los medios impresos. La verdad de Cuba, es la mayor fortaleza que tenemos.

 

La crisis en Cuba impacta también al medio ambiente


Desafíos persistentes para el goce del derecho a un medio ambiente sano y equilibrado en ocasión de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.






El Hanabanilla, uno de los sitios ecológicos del centro del archipiélago cubano de increíble belleza natural. La Constitución de la República de 2019 consagra el derecho de las personas en Cuba al disfrute de un medio ambiente sano.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 5 jun.- La crisis multidimensional que vive Cuba en los últimos años, arreciada durante 2026 por la imposibilidad de acceder a la compra de petróleo, impacta a la sociedad toda, incluso en una magnitud que en ocasiones ni se imagina. Ese es el caso de la protección del medio ambiente.

La falta de combustible para la recogida de desechos sólidos ha convertido a las calles y esquinas cubanas en basureros, con un considerable deterioro de la higiene ambiental. La salida, para barrios y algunas entidades, es la quema, con la emisión a la atmósfera de humo y gases, que dañan incluso la salud humana.

Esa es una cara conocida resultante de un mal de fondo: la ausencia de una infraestructura, de un mecanismo de gestión y de una cultura de clasificación en origen, que permita, por un lado, aprovechar recursos valiosos antes de que se conviertan en basura, y disminuir la cantidad de aquello que va al basurero, que por demás es a cielo abierto.

“De qué medio ambiente se habla si aquí la basura nos está comiendo…”, lamentó Irelia Arteaga, residente desde hace 30 años en el municipio de Centro Habana, en la capital cubana, donde las condiciones higiénico sanitarias están fuera de control.

Las alertas ambientales son parte de la vida cotidiana de los habitantes de esta isla caribeña en ocasión de la celebración este 5 de junio del Día Mundial del Medio Ambiente y el llamado de las Naciones Unidas a “responder activamente a las señales urgentes de la Tierra”.




La quema de basura en la vía pública se ha convertido en un hecho cotidiano ante la acumulación de basura. (Foto: Archivo IPS Cuba)

Desafíos ambientales

El ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Armando Rodríguez, ha ubicado entre los desafíos medioambientales de Cuba el deterioro de las condiciones higiénicas sanitarias en los asentamientos humanos por inadecuado manejo de los residuos sólidos urbanos y residuales líquidos.

Sin embargo, la falta de combustible que agudiza los problemas de la cotidianidad tiene otras facetas en materia medioambiental.

Según admitió el ministro, “han sido meses difíciles para la implantación de la política ambiental del país, no podemos estar ajenos al contexto, porque hoy es difícil visitar las comunidades, los ecosistemas, y las áreas protegidas para seguir estudiándolos”.

“También sufrimos la carencia de transporte para llegar a los lugares donde investigamos, e incluso existe limitación para los intercambios con expertos internacionales”, lamentó Rodríguez.

Al respecto, consideró que teniendo en cuenta los obstáculos para materializar los planes de manejo, los logros tienen un matiz especial, el sacrificio asociado a estos avances, “pues no estamos trabajando en condiciones normales”.

La policrisis en Cuba tiene otros impactos para la sociedad y la naturaleza: las carencias de combustible para la cocción de los alimentos generan presión sobre determinados recursos del bosque. A su vez, intensifica las amenazas sobre la flora y la fauna silvestre para su comercialización ilegal, principalmente madera, moluscos, peces y aves.




La playa de Varadero, uno de los paisajes turísticos más hermosos de Cuba. La Constitución de la República de 2019 consagra el derecho de las personas en Cuba al disfrute de un medio ambiente sano. (Foto: Jorge Luis Baños)

Avances en el camino

Aun en medio de adversas circunstancias, en el país continúan desarrollándose acciones en beneficio del medio ambiente, alguna de estas mediante proyectos con fondos de la cooperación internacional, que enfrentan también dificultades para acceder al combustible para la movilidad.

Otras iniciativas, de carácter local y experimental -entre estos El Batazo, en Centro Habana; La Lisa recicla y el Ratoncito azul, en los municipios de La Lisa y La Habana Vieja, respectivamente-, estudian los residuos, recogen puerta a puerta y proponen modelos de gestión que pueden ser adaptados y escalados para reducir la carga de basura que afea y contamina el entorno.

También se dan casos como los del Casino Deportivo, una zona residencial de la capital cubana donde la comunidad se ha puesto de acuerdo para enfrentar, con esfuerzos propios, la crisis de la basura.

En el caso del Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, llamado Tarea Vida, se estima que el país ha avanzado en la recuperación de manglares, el uso del agua para enfrentar la sequía, los estudios del estado de los arrecifes coralinos y la reforestación en embalses, cuencas y zonas costeras identificadas.

Además, como parte de las acciones para la protección de playas arenosas, se han removido instalaciones ubicadas en primera línea de playa y se construyen viviendas siguiendo orientaciones para la adaptación al cambio climático, aunque no con la celeridad que demanda esta problemática ambiental.Diferentes iniciativas intentan paliar un problema que se ha agudizado a extremo con la crisis del combustible. En La Habana Vieja, la mipyme estatal Ratoncito Blanco recoge los residuos en parte del Centro Histórico habanero, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982. (Foto: Redacción IPS Cuba)

Lo que Cuba tiene que proteger

No es poco lo que Cuba, por ley, está obligada a proteger en materia medioambiental, según establece la Ley 150 Del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente, aprobada en 2022 como parte del proceso de actualización legislativa en curso.

El archipiélago cubano forma parte de uno de los 35 puntos calientes de biodiversidad del planeta, que representan regiones de una excepcionalmente elevada concentración de ecosistemas, especies y endemismos.

En Cuba, se conocen aproximadamente 36 729 especies, entre las cuales los grupos más diversos son insectos, plantas y hongos. Alrededor del 40 % de las especies terrestres son endémicas, concentradas sobre todo en moluscos, reptiles y anfibios.

El Sistema de Áreas Protegidas cubre el 16,37 % de la superficie terrestre y alrededor del 30 % de la superficie marina, con 156 áreas aprobadas legalmente por el Consejo de Ministros, resguardando ecosistemas clave como manglares, arrecifes coralinos y bosques de montaña.

Los macizos montañosos, que albergan los mayores centros de endemismo, tienen más de una cuarta parte de su superficie bajo protección efectiva. La superficie terrestre de las zonas montañosas del país es de 16.930 kilómetros cuadrados, con una superficie cubierta de bosques de 10.790 kilómetros cuadrados, lo que representa el 64 %, al cierre de 2024.

Los humedales cubanos abarcan 4.846.828,74 hectáreas, 30 % del territorio nacional: 1.366 .844, 89 hectáreas terrestres (12,44 %) y 397 847,51 hectáreas artificiales (3,62 %). Fuentes oficiales indican que su adecuado manejo propició que mantengan su integridad ecosistémica a pesar de la contaminación, la alteración del régimen híbrido y el impacto del cambio climático. (2026)

jueves, 4 de junio de 2026

Empresas rusas manifiestan interés en invertir en Cuba


Las empresas rusas están dispuestas a invertir en proyectos a
largo plazo en Cuba a pesar de la presión externa, dijo hoy el vice primer ministro, Dmitri Chernishenko, copresidente de la comisión intergubernamental mixta


4 de junio de 2026 09:06:36

Las empresas rusas están dispuestas a invertir en proyectos a largo plazo en Cuba a pesar de la presión externa, dijo hoy el vice primer ministro, Dmitri Chernishenko, copresidente de la comisión intergubernamental mixta.

«A pesar de la presión externa, las empresas rusas siguen ampliando su presencia en Cuba y están dispuestas a invertir en proyectos a largo plazo», aseguró Chernishenko durante un diálogo empresarial «Rusia-Cuba: cooperación en condiciones turbulentas. Inversión, turismo, tecnologías» en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (Spief 2026).

Entre las esferas prometedoras de la cooperación, el vice primer ministro ruso mencionó el sector agroindustrial y tecnologías. En particular, precisó que «unas 90 empresas rusas están interesadas en exportar a Cuba productos cárnicos, lácteos y pesqueros».

Además, subrayó que Rusia puede ofrecer al país latinoamericano soluciones en el ámbito de tecnología de la información, ciberseguridad, telemedicina y automatización empresarial.

«Rusia seguirá fortaleciendo nuestra relación. Nuestra asociación está destinada a convertirse en un ejemplo de una nueva arquitectura de la cooperación económica internacional», resaltó.

Por su parte, el vice primer ministro cubano y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, aseguró que Cuba es un país de la región de América Latina y el Caribe «donde las empresas rusas puedan desarrollar de manera plena y con total confianza sus actividades».

Además de inversiones, el funcionario cubano destacó que ambas naciones tienen experiencia en enfrentar las sanciones de los países occidentales, en particular de los Estados Unidos.

Pérez-Oliva refirió que Cuba está abierta a hacer negocios en diversas esferas, incluida la generación, distribución y eficiencia energética y fuentes renovables.

«También están identificadas oportunidades de inversión en un amplio número de sectores que están recorridos en la hoja de ruta, en particular la energía, donde estamos abiertos a negocios para la generación, distribución, eficiencia energética y fuentes renovables de energía», señaló el alto cargo

En cuanto a las refinerías, indicó que también están abiertas a la cooperación con empresas rusas con incentivos como la venta directa de combustible a los mercados mayorista y minorista y la eliminación de los impuestos mayoristas a los combustibles.

Además, el vice primer ministro cubano mencionó oportunidades en los sectores de turismo, transporte, minería, salud, industria biofarmacéutica e infraestructura como aeropuertos, ferrocarriles y carreteras.

Y también mencionó proyectos en la industria agraria y agroalimentaria, especialmente en importación y procesamiento de trigo.

Asimismo, explicó que, pese al contexto complejo, invertir en Cuba para empresas rusas es atractivo ahora porque muchos competidores internacionales no quieren hacerlo, lo que abre una ventana para Rusia.

El Spief se celebra este año del 3 al 6 de junio en la ciudad rusa de San Petersburgo, y es una importante plataforma internacional que reúne a líderes empresariales y un espacio de debate sobre cuestiones económicas fundamentales.

miércoles, 3 de junio de 2026

Es en medio de la tormenta, cuando la vista y el pensamiento deben estar más alerta.


Por Dr Julio Carranza

Las noticias se precipitan y el cerco contra Cuba se aprieta fuertemente, a la larga sucesión de hechos se suman ahora la retirada de Meliá (impacta a más de 15 hoteles) y el cese del funcionamiento de tarjetas de crédito y débito Visa y Mastercard en Cuba, ambas cosas son hechos derivados de la presión enorme de la política norteamericana, según lo declarado desde allá, para mediados de junio ya estarían activadas las llamadas sanciones secundarias a las empresas que mantengan relaciones con Cuba. Era de esperar, de prever y seguramente habrá más.

El tiempo que va pasando hace más evidente dos cosas, la primera, que la política genocida que se ejerce contra Cuba no tiene límites, la segunda, que no se hizo suficientemente lo que se tenía que haber hecho y lo que se tenía que haber integralmente transformado desde hace mucho tiempo, es una cuestión sobre la cual hemos insistido sistemáticamente con argumentos y evidencias, obvio que nunca nadie tiene la verdad absoluta, pero lo que sí era una certeza es que el asunto debió haberse discutido de manera más participativa y más profunda.

Ahora la situación es la que es y se debe enfrentar con audacia y responsabilidad, claro que bajo cualquier circunstancia lo primero es la defensa de la soberanía nacional. Lo mismo en un escenario de agresión máxima como de negociación razonable.

También se precipitan muchos tratando de colocarse en esta coyuntura crítica. A nivel de la economía aparecen “propuestas”, varias de ellas proveniente de instituciones con sede EEUU, con sus integrantes de siempre y algunos “fellow travelers” que se le suman tratando de ganar una fuerza que solos saben que no tendrían. No hay nada que ya no hayan dicho en lo que se presenta desde esos grupos desde EEUU, por más que todas las consideraciones deben ser parte del debate.

Vale la pena recordar, que de lo que se debe hacer para cambiar un modelo económico que es obsoleto hace años, muchos economistas en Cuba venimos hablando y debatiendo y escribiendo y actualizando con fundamento.

Cualquier cambio, entendemos, debe preservar la soberanía nacional, la justicia social y establecer un horizonte estratégico para el desarrollo económico y democrático, pero nunca debería nacer de una intervención extranjera, sea esta más o menos violenta.

De hecho, nuestro libro de 1996, editado en Cuba y en varios países, trata en extenso sobre esto, precisamente y debido a que siempre hubo concepciones diferentes, incluye además un capítulo que evalúa críticamente lo que allí llamamos “otras propuestas desde el exterior”, no muy distintas en esencia a las que desde aquel mismo lugar se presentan ahora. Esto se reitera en otros textos sobre el tema que hemos publicado a través de toda estos años hasta hoy.

Seguramente, se podrán encontrar muchas coincidencias en el diagnóstico de la situación, porque la realidad es una sola y cualquier análisis lucido y fundamentado encontrará importantes lugares comunes, sin embargo, en cuál debe ser el sentido y el contenido de la transformación, o sea, en la terapéutica, seguramente hay muchas diferencias, no todos tenemos el mismo horizonte acerca de cuál debe ser el futuro de la nación, en el fondo hay una lucha política e histórica.

Creo que muchas de esas consideraciones que con frecuencia aparecen ahora, miran la solución más en el pasado, en la restauración, aunque lo nieguen con una retórica vacía, cuando creemos que la vista debe estar en el futuro, en el progreso.

Es obvio, que hay muchos colocándose para ser “contemplados” en una “transición” que creen, suponen, que llegará con las bayonetas o la “negociación” con los EEUU, da igual. Muchos que de manera vergonzante tratan de buscar nuevos liderazgos y perdones por su vieja militancia política, la que no en pocos casos fue doctrinaria y extremista, el giro radical es la lógica natural de los conversos, la historia está llena de eso.

Negociación con dignidad y limites claros sí, entrega del país no, bajo ninguna circunstancia. Una negociación aceptable para el país sería el escenario más deseable y es posible encontrar acuerdos, de hecho hay algunos pronunciamientos desde EEUU que apuntan en ese sentido, sobre eso hay que continuar trabajando sin dogmas, aunque no es fácil que se logre frente a tanta irracionalidad y agresividad extrema.

Es obvio que aún para la reforma necesaria y para salir de la crisis energética se necesita, además de ideas claras, financiamiento y compensaciones externas, es preciso trabajar por encontrarlas y la negociación es el mejor escenario para eso, pero no a cualquier precio.

Por ejemplo, mirando los contenidos de la Ley Helms Burton, el espinoso tema de las nacionalizaciones se puede negociar, es un tema complejo cuando se va a los detalles, pero se puede negociar, lo otro de la Helms Burton es una tensión con otros países, ahí basta poner las evidencias de la extraterritorialidad sobre la mesa.

La participación de inversiones norteamericanos en diferentes e importantes sectores de la economía se puede negociar, etc, los límites de lo no negociable son: el sistema político (mismo que debe ser también objeto de transformaciones, pero no un objeto de negociación), el control de los recursos principales del país, el carácter socialista del nuevo y necesario modelo económico, las políticas de justicia social, el control de la banca, la política exterior y de defensa, etc.

Aquí no hay soluciones fáciles, hay mucho por cuestionar, muchos errores por superar y en la isla hay mucho conocimiento, capacidad de propuesta y compromiso con un futuro justo, sin dogmas, pero también sin tutelage ni renuncia a la autodeterminación. Las propuestas con un horizonte claro, fundamentación técnica y sentido político a la vista están.

Es absolutamente cierto que las numerosas propuestas y análisis que desde el interior de Cuba y provenientes de personas calificadas y comprometidas se han presentado no se han tenido en consideración, sistemáticamente se les ha condenado al margen, eso creo francamente que ha sido un error, ha sido una actitud que se ha reiterado hasta hoy, probablemente la deriva actual de la crisis haga más evidente el tiempo y los aportes que se han despreciado, sin embargo, la voluntad de contribuir de muchos está intacta y con más razón ahora, a pesar de los palos que ha dado la vida.

Es preciso retomar la iniciativa, aprobar e implementar medidas necesarias con sentido estratégico, “mover el tablero” para responder a la agresión, no es poco lo que se puede hacer a pesar de las circunstancias. La situación es sin dudas muy difícil y el tiempo muy, muy tenso, pero habría que avanzar contra el viento y la marea.

3 de Junio de 2026

¿De qué socialismo estamos hablando?

 Por Dr. Fidel Vascos González

                  Elaborada con IA                                



Teniendo en cuenta la visión marxista y leninista de la construcción de la sociedad comunista por etapas, considero que los clásicos veían muy cerca el comunismo y el período de transición sería muy corto, lo que se puede ilustrar con las siguientes citas.

En el Manifiesto Comunista redactado por Carlos Marx y Federico Engels en 1848 se lee: “Los comunistas fijan su principal atención en Alemania, por que Alemania se halla en vísperas de una revolución burguesa… y, por lo tanto, la revolución burguesa alemana no podrá ser sino el preludio inmediato de una revolución proletaria.” (1)

El 6 de marzo de 1919, el mismo día en que se clausuró el I Congreso de la Internacional Comunista, V. I. Lenin escribió en el periódico PRAVDA: “La fundación de la III Internacional, de la Internacional Comunista, significa que hemos llegado a los umbrales de la República Internacional de los Soviets, a los umbrales de la victoria del comunismo en el mundo entero.” (2)

Por su parte, la Constitución soviética de 1936 aprobada en tiempos de Stalin confirmó que el país ya había entrado en el socialismo como primera etapa de la sociedad comunista, por lo que el período de transición en la URSS se había extendido por 19 años. Más tarde, en el XXII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) realizado en octubre de 1961, se aprobó el Tercer Programa del Partido en el cual se aseguró que en 1980 en la URSS se habría construido, en lo fundamental, la sociedad comunista.

Todas estas predicciones resultaron falsas.

En particular, en 1980 no se había construido el comunismo en la URSS sino que, al contrario, solo once años después, en 1991, ese gran Estado multinacional se había desintegrado y las 15 Repúblicas que lo formaban habían regresado al capitalismo. En este aspecto, la historia de la URSS poco o nada positivo puede enseñarnos de cómo se construye el socialismo y cuáles son las características de ese régimen social.

La realidad es que en la sociedad contemporánea el período de transición  se prolonga en el tiempo y previsiblemente  se extenderá por decenas o cientos de años. Los cubanos lo venimos experimentando durante 65 años, desde el 16 de abril de 1961 cuando se proclamó oficialmente el carácter socialista de la Revolución Cubana. 

En la construcción del socialismo hay que tener muy en cuenta que  el marxismo y el leninismo componen una doctrina esencialmente eurocentrista, que no puede aplicarse literalmente en los países de la periferia como Cuba para lo cual necesita de importantes modificaciones. La primera es basarse en las características nacionales del país en cuestión, la idiosincrasia de su pueblo y la historia de su cultura económica, política y social. Al respecto quiero referirme al aforismo de don José de la Luz y Caballero cuando enunció: “Todas las escuelas y ninguna escuela, he ahí la escuela” (3), que refleja la esencia del método electivo de la tradición filosófica cubana de elegir lo mejor de todos los pensadores sin adherirse de manera absoluta a ninguno.

En el proceso de construcción socialista también incide la situación internacional del momento, muy especialmente en el caso de Cuba, que resiste más de 60 años un bloqueo económico, comercial y financiero implantado por el gobierno de los Estados Unidos, recrudecido ahora con un cerco energético.

Para salir decididamente de la situación actual del país y avanzar en nuestro período de transición al socialismo, propongo que el Partido acometa una Reforma general integral en el terreno económico,  político y social mediante la cual se logre: abandonar el sistema de planificación centralizada de asignación de recursos heredado de la URSS y el CAME; establecer el mercado como principal regulador de la gestión empresarial de manera que el Estado sea el regulador de la economía en su conjunto mediante un plan central utilizando principalmente en su aplicación las leyes y categorías objetivas de las relaciones monetario-mercantiles y sin pretender administrar a las empresas, tanto estatales como no estatales; practicar la plena libertad de expresión y manifestación de las personas naturales y jurídicas incluyendo los medios masivos de comunicación; extender las modalidades de la democracia directa donde los ciudadanos decidan con carácter vinculante los asuntos principales de su interés, incluyendo la democracia directa electoral en todos los cargos electivos del Estado y las organizaciones sociales como ya se aplica con éxito en la postulación y elección de los delegados municipales del Poder Popular; y establecer un proceso que facilite la revocación de cargos electivos en las instituciones. Comprendo que esta Reforma general e integral necesita tiempo para diseñarla y realizarla pero creo que ha llegado el momento de anunciarla y dar los primeros pasos para lograrla.

En fin, el socialismo del que estoy hablando es un modelo cubano sui generis de "Socialismo Democrático de Mercado" que tenga en cuenta el marxismo y el leninismo originales, así como, principalmente, las características nacionales de Cuba, su historia económica, política, social y cultural, subrayando  el pensamiento y la acción del nacionalismo revolucionario cuyos excelsos representantes son José Martí y Fidel Castro; con los objetivos principales de elevar el nivel de vida material y espiritual del pueblo; la independencia nacional; la justicia social; la plena libertad individual y colectiva económica, política y social; una amplia aplicación de las modalidades de la democracia directa incluyendo elecciones libres sin multipartidismo, con un solo partido político único y sin comisiones de candidatura que postulen centralmente los candidatos en boleta cerrada; mantener estrechos vínculos fraternales con  la comunidad cubana residente en el exterior; la lucha por la paz; la solidaridad internacional antiimperialista; y la protección del medio ambiente.

Este socialismo que concibo en el futuro para mi país se aleja tanto del socialismo de Estado altamente centralizado aplicado en la URSS como del capitalismo neoliberal.

Notas

(1) C. Marx y F. Engels; Obras Escogidas en tres tomos; Tomo I; Editorial Progreso; Moscú, 1973, página 140.

(2) V.I. Lenin; Obras en 12 tomos; tomo 9; página 98; Editorial Progreso; Moscú; 1973, en castellano, página 100.

(3) http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2010-06-04/todas-las-escuelas-y-ninguna-escuela-he-ahi-la-escuela/armandohart/

 

La Habana, 31 de mayo de 2026

Banco extranjero suspenden operaciones en Cuba con Visa y Mastercard desde el 6 de junio por medidas de Estados Unidos

En este artículo: Banco, Banco Central de Cuba, Bloqueo, Bloqueo contra Cuba, Cuba, Economía, Estados Unidos, Fincimex, Medidas, Relaciones Cuba Estados Unidos

 



Con fecha 2 de junio se ha recibido comunicación del banco extranjero, procesador de las operaciones que se realizan en Cuba utilizando tarjetas VISA y MASTERCARD, de interrumpir su relación con FINCIMEX S.A.

Dicha interrupción se relaciona directamente con la Orden Ejecutiva No. 14404 del 1 de mayo, emitida por el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump como parte de su estrategia de asfixia contra el pueblo de Cuba.

A partir de la decisión, Cuba se ve imposibilitada de recibir ingresos como resultado de la comercialización de bienes y servicios por intermedio de tarjetas internacionales de probado alcance tales como VISA y MASTERCARD.

El banco extranjero dio a conocer que, a partir del 6 de junio, fecha en que entra en vigor la medida del Imperio, se hace ilícito e imposible continuar con la ejecución de los acuerdos con la entidad cubana.

Se mantienen los medios de pagos establecidos para las operaciones en divisas en el país:

-Efectivo

-Tarjetas prepago 100% nacionales: Clásica y Tropical

-Tarjetas Internacionales Mir y Union pay.

(Información del Banco Central de Cuba)

Estrategia de Seguridad Nacional 2025: lo que dice y lo que oculta

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26 mayo, 2026 7:20 am

Por Fernando M. García Bielsa

 El 4 de diciembre de 2025, la administración del presidente Donald Trump publicó la ESN 2025, con unas 33 páginas de extensión.  Se trata de un documento que cada nueva administración presidencial estadounidense da a conocer para detallar sus prioridades, aunque evidentemente es la parte pública de supuestas definiciones estratégicas del gobierno.

Es un documento importante a considerar, aun cuando está muy marcado por la particular visión del mundo de Trump, quien como varios analistas reiteran está rodeado por un equipo de incondicionales, en su mayoría, incompetentes, y que ejercen escasos controles sobre el presidente. 

En tales condiciones no es posible asegurar que el documento en cuestión esté completamente consensuado con la élite del poder, ni cuánto podría quedar del mismo, más allá de este segundo mandato de Trump. Este es un documento de comunicación pública, ajustado a tal fin y que, en breve, en unos tres años, será “actualizado” por la próxima administración de gobierno. 

Presentan el documento pretenciosamente como “una hoja de ruta destinada a garantizar que Estados Unidos siga siendo la nación más grande y próspera de la historia de la humanidad, así como la cuna de la libertad en la tierra”. El mismo articula una visión geopolítica donde la seguridad hemisférica se fusiona fuertemente con sus intereses económicos.

Esta ESN debe ser leída también en el marco de la particular distancia entre los dichos y los hechos que viene moldeando la política exterior más bien incierta y poco predecible de esta administración. Ha sido emitida, además, en un contexto en el cual la elite yanqui padece una percepción de asedio e incertidumbres, y cuando buena parte de la conducción de la política exterior pretende contrarrestar la pérdida de hegemonía y el declive relativo del imperio mediante un militarismo arrogante y sin ataduras.

A todas luces, Trump no es aislacionista. No quiere retirar por completo a Estados Unidos de sus relaciones internacionales, y en el documento emitido por su administración, y que aquí analizamos, se adapta a la base política MAGA donde la seguridad nacional se plantea casi exclusivamente a través de las obsesiones trumpistas: inmigración, guerras culturales y nacionalismo. Pero “proteger al pueblo estadounidense”, según Trump, implica una política exterior activa.

Este tipo de documentos es redactado periódicamente por los sectores más poderosos de las administraciones estadounidenses, sobre todo los militares. Al compararlo con dos de los documentos de ese tipo más recientes, el publicado en 2015 por la administración Obama, y el del propio Trump en 2017 durante su primer mandato, puede comprobarse que este nuevo legajo contiene algunos elementos de continuidad, pero también no pocas “novedades”.

 

La ESN-2025 ante la marcada declinación de la hegemonía yanqui

Esta “nueva estrategia” vuelve a evidenciar lo que verdaderamente está en juego para Estados Unidos: el riesgo creciente de perder la supremacía económico-financiera ante los sólidos avances de China y el surgimiento de nuevos sujetos estatales. De ahí la primacía del interés nacional absoluto, la redefinición contractual de las alianzas, una geopolítica en la cual se jerarquiza lo económico como herramienta de coerción, y una proyección internacional que relega lo multilateral priorizando lo bilateral de forma calculada.

Tal como su nombre indica se trata de una cuestión de seguridad nacional, según un término utilizado abusivamente y a conveniencia, tal como en los documentos de ese tipo emitidos por anteriores administraciones. Así, otorgan carácter de amenazas a su seguridad nacional a situaciones políticas que podrían ser resueltas mediante la negociación y acuerdos verificables.

El documento refleja una considerable tensión entre el pragmatismo económico y la línea dura estratégica. Las partes más detalladas del mismo se refieren a la política económica, e implica que su relación con el mundo debería generar un beneficio tangible, inmediato y mensurable para Estados Unidos.

Quizás el aspecto más llamativo de la ESN 2025 es una aparente redefinición radical de prioridades geográficas. Trump promete “restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”.

Se eleva a la América Latina y el Caribe a la categoría de “prioridad máxima, cuyos países son tratados como espacios de proyección del poder, una “zona de exclusión para actores extra hemisféricos, y como un espacio de acceso preferencial a recursos que son catalogados como propios por Estados Unidos y esenciales para su seguridad nacional.

Quiere esto decir, “en otras palabras, que afirmaremos y aplicaremos un «corolario Trump» a la doctrina Monroe”.

En ese sentido se precisa pretenciosamente que cualquier inversión china en infraestructura crítica, telecomunicaciones o energía constituye una amenaza directa a su seguridad.

Asimismo, hay como una amenaza de reiniciar una nueva época de intervenciones. En el documento se dice: “Estados Unidos debe ser preeminente en el hemisferio occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad, una condición que nos permite afirmarnos con confianza donde y cuando lo necesitemos en la región”.

Y agrega:

“Para un país cuyos intereses son tan numerosos y diversos como los nuestros, no es posible adherirse rigurosamente al no intervencionismo. Sin embargo, esta predisposición debería establecer criterios elevados para determinar qué constituye una intervención justificada”.

Los países latinoamericanos son tratados como espacios de proyección del poder exclusivo.  Se les ofrece una suerte de “protección” contra la influencia extra hemisférica (léase China, Rusia) a cambio de subordinación estratégica y acceso preferencial a sus recursos naturales y sus mercados.

 

Un documento ambiguo y engañoso

– La administración estadounidense proyecta una imagen de recuperación nacional que busca restaurar su fuerza mediante el aislamiento selectivo y el nacionalismo económico, luego de haber experimentado, y sufrir aun, un período de inestabilidad interna y fracasos en su política exterior y en sus aventuras militares.

– La nueva ESN de Trump aparente querer distanciarse de los objetivos e intereses estratégicos tradicionales estadounidenses y pretende proyectar en lo adelante algunas de las políticas emprendidas en el primer año de su segunda administración. Y explícitamente elude gran parte de lo que – en la perspectiva yanqui – era una “responsabilidad de Estados Unidos con el orden global”, asumida por cada uno de quienes le antecedieron en la presidencia en la era posterior a la Guerra Fría.

– En el documento se llega a esbozar una intención de cambio, evidentemente engañosa, cuando se dice: “Nuestras élites se equivocaron gravemente al suponer que Estados Unidos estaría dispuesto a asumir indefinidamente responsabilidades globales… y sobreestimaron la capacidad de Estados Unidos para financiar simultáneamente un Estado del bienestar, regulador y administrativo masivo, así como un complejo militar, diplomático, de inteligencia y de ayuda exterior igualmente masivo”

– Las partes más detalladas del documento se refieren a la política económica. Se hace hincapié en la importancia de la seguridad económica, lograble – según dicen – mediante la reorientación de las balanzas comerciales, las políticas industriales, el fortalecimiento de las cadenas de suministro, la autosuficiencia en sectores críticos, la independencia energética y una base industrial de defensa amplia y productiva (léase, el sector armamentista y de tecnologías de punta que lo integran). Se condena el robo de propiedad intelectual, el espionaje industrial y las prácticas comerciales desleales.

– La política exterior deja de ser una empresa orientada a la construcción de un orden internacional basado en reglas (con todas las hipocresías que ello implicaba) para convertirse en una serie de operaciones comerciales donde el poder del mercado y la capacidad coercitiva de Estados Unidos se utilizan para obtener concesiones concretas.

– El pacto transatlántico, la OTAN, que solía equilibrar –en favor de la primacía de Estados Unidos- los intereses comunes compartidos, ahora está fundamentalmente en entredicho. Se rompe con décadas de una política declarada de Estados Unidos. En varias de sus partes aparece como un ataque frontal contra Europa, la cual – señalan -, deja de ser crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos.

– Por lo que se deja de decir (NSS) aparenta un distanciamiento del “Giro hacia Asia”, dominante entre los círculos de política exterior estadounidense desde la administración Obama. Aunque este texto es menos agresivo hacia Pekín al compararlo con la ESN de Trump de 2017, esa es una apariencia engañosa respecto al curso real, actual y perspectivo, de la política estadounidense. Incluso ha llevado a algunos analistas internacionales a interpretar erróneamente que se estaría suavizando la postura estadounidense hacia China.

No hay promesa de cese de la hostilidad; se sigue identificando a China como su principal competidor según el consenso bipartidista que considera a ese país como la única potencia con capacidad sistémica para desafiar la arquitectura global, financiera y militar, del imperio.

Hasta aquí estos apuntes, aunque evidentemente se podrían apuntar otras interrogantes acerca de ese documento.

 

Antes de concluir, es importante recordar que todas esas “estrategias de seguridad” son vulnerables a quedar rápidamente obsoletas ante los acontecimientos, y que pocas administraciones se han ceñido fielmente al texto.

 El documento calla mucho más de lo reflejado en su contenido y evade algunas cuestiones de mucho peso e interés. No obstante, la NSS 2025 ofrece cierta guía tentativa —aunque contradictoria— para intentar comprender y afrontar los próximos dos y medio años bajo la presidencia de Trump (¡si es que este logra concluir su mandato!).

Melia abandona Cuba

 


Cuba: coincidencias «ministeriosas» (segundo tiempo)

 



Por Manuel David Orrio del Rosario

Nota: un viejo artículo, que actualizo para el aniversario 65 del ministerio del Interior cubano, este 6 de junio.


La Habana, 26/06/03.- Como en casi todos los países, el gobierno cubano se estructura en un conjunto de organismos de administración central a los cuales se les denomina ministerios, por lo que normalmente se dice de una persona empleada en uno de éstos que «fulano trabaja en el ministerio de tal o más cual».

Sin embargo, en el caso de Cuba, existe una excepción. Entre la mayoría de mis compatriotas se percibe el «ser empleado» de uno de aquellos no sólo como un trabajo más, sino como un sentido de la vida, como una pertenencia que de una forma u otra se asume como sacerdocio.

Ese organismo es el Ministerio del Interior (MININT) cuya función social es velar por la seguridad del Estado, el orden público, la tranquilidad ciudadana y parte de todas esas «hierbas» que en la jerga internacional se agrupan bajo el concepto de «gobernabilidad». Quien labora en aquel no «trabaja», sino «es». Cuando en Cuba se dice que alguien «es del ministerio», la frase indica su pertenencia a ése, no a otro. Haga lo que haga, desde simple policía, oficial de inteligencia o bombero, usted «es».

Si bien los cubanos juegan al dicharacho, dudo lo hagan con las palabras. «Ser», no es lo mismo que «trabajar». El Ministerio del Interior criollo tiene en los predios internos y externos una ganada reputación en la defensa de Cuba frente a la política de los Estados Unidos de América, la cual nunca se ha limitado a meras sanciones económicas unilaterales, calificadas por Juan Pablo II como éticamente inaceptables.

Dicha política incluye un abultado expediente de acciones terroristas, entre las que destacan más de 600 planes para cometer magnicidio contra Fidel Castro, todos frustrados por la ejecutoria de quienes no «trabajan», sino «son». Si bien ese terrorismo es prácticamente marginal para este 2026, no ha dejado de existir. Por ejemplo , el 25 de febrero hubo un intento de infiltración armada desde Estados Unidos al noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, municipio Corralillo, en la central provincia de Villa Clara, con saldo de cuatro muertes, varios heridos y arrestados.

El Ministerio del Interior, entonces, es institución asociada al misterio y los secretos, por lo cual un amigo acostumbra a decir que sus hombres y mujeres son los «ministeriosos». Y así, hasta riendo por sátiras que humoristas del país dedican a policías poco profesionales, arribará el MININT a su 65 aniversario de fundado, este 6 de junio. Sin embargo, una cosa es guardar obligados secretos, y otra muy distinta pecar de secretismo, en lo cual el MININT incurre, más allá de lógicas necesidades propias de lo que es un «oficio discreto».

Por ejemplo, no se divulgan estadísticas integrales sobre criminalidad desde ¡1975!, algo que desde una conciencia cívica es inaceptable, y en lo cual los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular parecen pintados en la pared. Tampoco la prensa cubana se distingue por dar seguimiento a las labores de prevención y persecución del delito, para citar una relevante carencia. Menos se sabe sobre la población penal criolla ni sobre cuál lugar ocupa Cuba en ese índice a nivel mundial, contada por reclusos por cada cien mil habitantes, en lo que la Lista Mundial de Población Penitenciaria sitúa ese indicador en 794; sería una de las poblaciones más elevadas del mundo, sólo superada por El Salvador, hasta donde se conoce, por cuanto la media mundial está en alrededor de 140 presos por cada cien mil habitantes, a tenor de la mencionada lista.

Tal falta de transparencia también tiende un manto de silencio sobre las violaciones de la Ley que pudieran cometerse bajo el amparo del órgano; sea por corrupción, sea por violaciones legales o éticas en el trato a la ciudadanía. Los «ministeriosos» son seres humanos, no robots santificados por la ¿propaganda?

Lo cierto: no habla en favor de la democracia socialista que se proclama la existencia de tal secretismo respecto a la gestión del MININT, más en temas tan relacionados con la seguridad ciudadana y la percepción de la misma. De acuerdo con un reportaje de Bohemia, 2023, “La sociedad cubana hoy percibe un aumento de la violencia en el país, y si bien esta apreciación se ve estimulada por los contenidos no siempre verídicos de redes sociales y medios no oficiales, existe un incremento de varios tipos de delitos que ha fracturado la sensación de seguridad de la población. El trasfondo económico-social incide en la aparición de vulnerabilidades, desigualdades, en la pérdida de valores y de mecanismos de solución de conflictos que a la postre generan mayor criminalidad”.

«Dios nunca juega a los dados», gustaba decir Albert Einstein, como para recordar que las coincidencias históricas suelen tener una lógica profunda. El MININT fue creado el 6 de junio de 1961, mediante la Ley 940 del Consejo de Ministros que, a juzgar por los anales, vivió ese momento entre preocupaciones por supervivencias y sueños de futuro, por cuanto ese mismo día también se promulgó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza, para así dar fuerza de jure a lo que el entonces Gobierno Revolucionario hacía de facto, hoy mundialmente citado como ejemplo de voluntad política continuada en favor de la instrucción para todos.

La apuntada opacidad del MININT no es un caso aislado: en educación y salud también faltan cifras públicas integrales, como se verá más adelante. Por cierto: la calidad de la enseñanza se ha resentido en los últimos tiempos, habida cuenta de las serias dificultades económicas por las cuales Cuba atraviesa. Esas dificultades se acompañan por la caída en el número de maestros y profesores, por el descenso de los presupuestos como porcentaje del Producto Interno Bruto, o por su expresión en términos reales. Duele, pero es hecho terco: van cuesta abajo, y no sólo porque disminuya la población, motivo lógico para reducciones presupuestarias.

Por aquellos meses de 1961, vale recordar, si por un lado se creaba al MININT, por el otro toda Cuba se involucraba en erradicar el analfabetismo. Además, se habían creado más de 10 000 aulas de enseñanza primaria, que al momento presente se han traducido en más de un millón de graduados universitarios, de los que muchos han emigrado hacia empleos de menor calificación, pero mejor paga, cuando no se han marchado a residir en otro país. Es una callada sangría, sobre la cual tampoco se dispone de cifras públicas integrales, aunque hay botones de muestra: el Anuario Estadístico de Cuba 2024 (ONEI), publicado en 2025, reportó que la fuerza laboral del sector salud se redujo en 32,586 trabajadores sólo entre 2022 y 2023, y acumula una pérdida de 30,767 médicos desde 2021 —de 106,131 a 75,364— así como 15,035 enfermeros menos en el mismo periodo. Los médicos de familia, pilar de la atención primaria, se desplomaron de 27,535 en 2023 a apenas 12,912 en 2024, una caída del 53% en un año. Son números inquietantes, que indican una reducción en el número de profesionales de la salud por cada determinado número de habitantes, cuya proporción ha empeorado de 104 a 131 habitantes por médico entre 2021 y 2024.

Mientras ciertas realidades aporrean puertas, vienen coincidencias, buenas para recordar en este aniversario: a los «ministeriosos» criollos se les reconoce a nivel planetario una gran capacidad para penetrar a las organizaciones adversarias, conocer sus planes y actuar en consecuencia. Quizás se atribuya esa habilidad a pasadas relaciones con los servicios especiales de las naciones del extinto campo diz que socialista. Pero en las tradiciones de luchas por la independencia de Cuba se encuentran pruebas de que ese talento es principalmente autóctono.

Nada menos que un 6 de junio, pero de 1896, el Lugarteniente General del Ejército Libertador, Antonio Maceo, recibió el resultado triunfante de una operación de inteligencia dirigida por Perfecto Lacoste, entonces presidente de la Junta Revolucionaria de La Habana, quien junto a Emilio Carrera Peñarredonda logró sustraer de las oficinas del Capitán General de la «siempre fiel Isla de Cuba», un conjunto de mapas y planos muy necesarios para llevar a término la invasión del occidente cubano, esfuerzo estratégico para liberar a Cuba del dominio español. Lo hicieron a riesgo de sus vidas, tal vez sin saber el precedente que estaban creando. Hoy, ¿coincidencia no tan coincidente?

Quizás, como pocos, seamos los cubanos hijos de nuestra Historia. Conocerla, es conocernos. En nuestras raíces se encuentra la razón de cómo somos, tanto en lo bueno como en lo malo.

Entretanto, «ministeriosos» alertas.


* Imagen de portada: sede del ministerio del Interior cubano. Plaza de la Revolución «José Martí». Autor Martin Abegglen. Licencia Atribución-CompartirIgual 2.0 Genérica de Creative Commons.