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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 4 de abril de 2026

El drama del arroz en Cuba: ¿Por qué producimos solo el 10% de lo que necesitamos?

Un análisis comparativo con los líderes mundiales y una hoja de ruta para la soberanía alimentaria

Por Humberto Herrera Carlés

Introducción: El grano que se nos escapa

El arroz es el plato de acompañamiento más humilde y, a la vez, el más indispensable en la mesa cubana. Representa más del 40% del consumo de carbohidratos de la población. Sin embargo, los datos más recientes de la FAO (2024) revelan una realidad desoladora: Cuba produjo apenas 100,477 toneladas de arroz, una cifra que contrasta brutalmente con los 6.43 millones de toneladas de Egipto o las 207 millones de China.

Peor aún, la tendencia es alarmante. En solo cinco años (2020-2024), la producción cubana de arroz cayó un 62.3%, pasando de 266,595 toneladas a apenas 100,477. Mientras el mundo produce más y mejor, nosotros nos hundimos en un déficit que supera el 90% de la demanda nacional (estimada en más de 900,000 toneladas anuales). Por no hablar del lejano 2003 donde se produjeron 715 800 Ton de arroz en 204 600 ha , pero con un rendimiento de 3.50 TON/ha.

Este artículo analiza las causas estructurales de este colapso, compara a Cuba con los países de mayor rendimiento en el mundo, y propone una ruta de acción concreta basada en experiencias internacionales adaptables a nuestro contexto.

1. Radiografía del colapso: Los números que duelen

Producción de arroz (toneladas) 2020-2024

AñoProducción CubaVariación anual
2020266,595
2021225,786-15.3%
2022143,812-36.3%
202358,766-59.1%
2024100,477+71% (recuperación parcial)

Análisis: El año 2023 fue catastrófico (una caída del 59%), probablemente asociado a la crisis de combustibles, falta de insumos y eventos climáticos. La leve recuperación de 2024 (+71%) es insuficiente para compensar el desplome acumulado del 62%.

Hectáreas sembradas de arroz (2020-2024)

AñoHectáreas sembradasCambio
202074,054
202166,408-10.3%
202253,264-19.8%
202330,929-41.9%
202450,239+62.4%

Conclusión preliminar: La caída de producción se debe tanto a menos área sembrada (se perdió un tercio de las hectáreas entre 2020 y 2024) como a una caída drástica del rendimiento por hectárea. En 2020 se obtenían 3.6 t/ha; en 2024 apenas 2.0 t/ha. La productividad se derrumbó un 44%.

2. Comparación internacional: ¿Dónde estamos y dónde deberíamos estar?

Para entender la magnitud del rezago, comparemos a Cuba con países seleccionados por su alto rendimiento y condiciones climáticas similares.

Ranking de rendimiento (toneladas por hectárea) - 2024

Paíst/haFactor clave
Uruguay9.3Alta tecnificación, riego eficiente, semillas certificadas
Vietnam6.1Revolución verde, sistemas intensivos, asociaciones de agricultores
Egipto9.1Riego controlado, variedades de alto rendimiento, subsidios focalizados
Estados Unidos8.7Mecanización total, genética avanzada, gestión empresarial
China7.1Investigación constante, políticas de precios, extensionismo masivo
Perú8.3Tecnología de riego por goteo, variedades adaptadas a la costa
Cuba (2024)2.0

Producción per cápita (toneladas por habitante) - 2024

Paíst/habObservación
Vietnam0.430Produce más del doble de lo que consume internamente
Uruguay0.386Potencia exportadora regional
China0.146Autosuficiencia con enormes reservas
Perú0.106Déficit leve, complementa con importaciones
Egipto0.055Autosuficiencia casi plena
Cuba0.010Produce solo el 10% de lo que necesita

Dato demoledor: Cuba produce 10 kg de arroz por habitante al año. El consumo anual per cápita en Cuba oscila entre 70 y 80 kg. Necesitamos importar más del 85% del arroz que comemos.


3. Análisis de causas: ¿Por qué fracasamos donde otros triunfan?

3.1. Crisis energética y de combustibles

El arroz es un cultivo intensivo en agua y maquinaria. Sin diésel para las bombas de riego ni para tractores y cosechadoras, el rendimiento se desploma. En 2023, la crisis energética paralizó gran parte del sector.

3.2. Deterioro de la infraestructura de riego

Cuba cuenta con 825,000 hectáreas de tierras drenadas y 458,000 con sistemas de riego, pero más del 50% están fuera de servicio por falta de mantenimiento, piezas de repuesto y energía. Sin riego garantizado, el arroz de secano rinde menos de 2 t/ha.

3.3. Baja disponibilidad de insumos

Fertilizantes, herbicidas, fungicidas y semillas certificadas son crónicamente escasos. La producción nacional de fertilizantes nitrogenados es casi nula. La importación es limitada por falta de divisas.

3.4. Descapitalización de la maquinaria agrícola

Los combinados arroceros tienen una edad promedio superior a los 30 años. Las cosechadoras importadas en los años 80 y 90 están obsoletas y sin repuestos. Esto provoca pérdidas poscosecha del 15-20% en campo.

3.5. Modelo de gestión ineficiente

El sector arrocero cubano ha estado fragmentado entre empresas estatales (AZCUBA, Agricultura) y cooperativas, sin una cadena de valor integrada. La contratación es débil, los precios al productor son poco incentivantes, y los pagos son tardíos.

3.6. Bloqueo económico de EE.UU.

El bloqueo encarece las importaciones de insumos, limita el acceso a financiamiento internacional y dificulta la compra de tecnologías de riego y cosecha de proveedores estadounidenses o con tecnología norteamericana.


4. Lecciones internacionales: ¿Qué podemos aprender?

4.1. El milagro uruguayo: tecnificación y escala

Uruguay, con solo 3.4 millones de habitantes, produce más arroz que Cuba (1.3 millones de toneladas vs 0.1 millones) con una superficie similar (140,000 ha sembradas vs 50,000 ha en Cuba).

Lecciones:

  • Riego por aspersión de alta eficiencia en vez de inundación tradicional.

  • Empresas privadas asociadas en consorcios que comparten maquinaria costosa.

  • Semillas certificadas de alto rendimiento (variedad INIA Olimar, que rinde 9-10 t/ha).

  • Precios de referencia con el Estado que garantizan rentabilidad al productor.

Aplicabilidad en Cuba: Alta, si se permite la creación de Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) especializadas con autonomía de gestión y acceso a divisas para insumos.

4.2. Egipto: riego controlado en el desierto

Egipto produce 6.4 millones de toneladas en un país árido, con rendimientos de 9 t/ha.

Lecciones:

  • Riego por compuertas controladas con medición precisa del agua.

  • Variedades de ciclo corto (120-130 días) que ahorran agua y permiten dos cosechas al año.

  • Subsidios focalizados a fertilizantes y semillas, no a precios al consumidor.

  • Investigación constante por el Instituto de Investigación del Arroz (RRIC).

Aplicabilidad en Cuba: Muy alta. Cuba tiene el clima y el agua (embalses, acuíferos) para imitar este modelo. Falta voluntad inversora y organización.

4.3. Vietnam: pequeños agricultores, gran resultado

Vietnam pasó de importador a segundo exportador mundial gracias a la reforma Doi Moi (1986) que entregó tierras a los agricultores.

Lecciones:

  • Tierras asignadas a los agricultores con contratos largos (20-50 años).

  • Asociaciones de agricultores que negocian insumos y comercializan juntos.

  • Crédito agrícola accesible con tasas preferenciales.

  • Extensionismo masivo (un técnico por cada 200-300 agricultores).

Aplicabilidad en Cuba: Es el modelo más disruptivo. Requiere reformar la tenencia de la tierra, dando más seguridad y autonomía al productor. Es posible sin privatizar, manteniendo la propiedad estatal pero con usufructo efectivo.


5. Ruta de acción para la autosuficiencia arrocera en Cuba (2030)

Objetivo: Alcanzar al menos 500,000 toneladas anuales (55% de la demanda) para 2028, y 800,000 toneladas (85%) para 2030.



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6. Barreras realistas y cómo superarlas

BarreraCómo se expresa en CubaPropuesta de solución
Falta de divisasNo se pueden importar insumos, semillas ni maquinariaCrear un fondo rotatorio en divisas con remesas o crédito internacional, que se repaga con la venta del arroz a la industria (en lugar de esperar el presupuesto estatal)
Bloqueo de EE.UU.Prohibición de usar tecnología o financiamiento de origen estadounidenseDiversificar proveedores (Vietnam, China, Brasil, España) y usar mecanismos de swap de deuda por inversión con países aliados
Burocracia y rigidezLos plazos de contratación y pago desestimulan al productorDigitalizar el proceso de contratación en una plataforma única (como parte del proyecto Soberanía) y automatizar los pagos contra entrega en el acopio
Falta de motivación del trabajadorSalarios bajos, sin relación directa con la productividadImplementar sistemas de pago por destajo en divisas convertibles (MLC) para cosechadores y operadores de riego

7. Conclusión: ¿Es posible la autosuficiencia?

Sí, es técnicamente posible. Cuba tiene tierras (más de 200,000 ha potenciales para arroz), agua (más de 240 presas), clima favorable (temperaturas tropicales que permiten 2-3 ciclos al año) y capacidad científica (institutos de investigaciones del arroz, biotecnología).

Pero es  difícil. El modelo actual de gestión —centralizado, descoordinado, con precios que no incentivan y pagos tardíos— es el principal obstáculo. Las experiencias de Vietnam (1986), China (1978) y Uruguay (1990) demuestran que la clave no es más inversión, sino mejor organización, autonomía a los productores y precios que reconozcan el costo real de producir.

Si Cuba decide aplicar las lecciones internacionales —riego eficiente, semillas certificadas, extensionismo masivo, autonomía cooperativa y precios incentivos— podría estar produciendo 800,000 toneladas en 2030. Si no lo hace, seguiremos importando el 90% de un alimento básico, gastando divisas que no tenemos y comprometiendo la seguridad alimentaria nacional.

La mesa cubana no puede depender para siempre del arroz importado. Producir nuestro propio arroz es un acto de soberanía.


Referencias

  • FAO. (2024). Base de datos estadísticos FAOSTAT. Producción de arroz y superficie cosechada por países.

  • ONEI. (2024). Anuario Estadístico de Cuba. Capítulo Agropecuario.

  • INIA Uruguay. (2023). Reporte de la cadena arrocera uruguaya.

  • Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Vietnam. (2023). Estrategia nacional de desarrollo del arroz hasta 2030.

 





jueves, 2 de abril de 2026

Modelo agrícola cubano propuesto por Armando Novo González, deuda pendiente

Por Jorge Rodríguez Hernández

La inseguridad alimentaria que Cuba vive actualmente tiene entre sus causas principales, la no aplicación del modelo agrícola propuesto hace más de una década por el doctor en Ciencias Económicas Armando Nova González ( EPD), toda una cátedra en el tema. 

De ahí que tampoco se hayan ejecutado los cambios estructurales integrales que urgen realizarse en el campo cubano, las consecuencias se reflejan en el viacrucis por la supervivencia que enfrentan diariamente ciudadanos para adquirir alimentos, cuyos precios no se corresponden con sus salarios y pensiones. 

Nova González,  a partir de "los resultados alcanzados en el período 2009-2011", señalaba- algo no resuelto aún-, tres aspectos. 

1.- La no realización de propiedad, que el productor pueda tomar sus propias decisiones a lo largo del ciclo producción-distribución- cambio-consumo. 

2.- El no reconocimiento real y objetivo de la existencia del mercado y su papel de complementariedad con la planificación. 

3.- La falta de enfoque sistémico en la concepción e implementación de las medidas. 

En su bien fundamentada propuesta del modelo agrícola, Nova González refiere que "el precio se manifiesta como un mecanismo que envía señales a la economía alertando sobre situaciones y ayuda a localizarlas. Esto se logra por medio de la observación, medición y comportamiento de este ".

A pasar de esta última aseveración, no se actuó en consecuencia para advertir y rectificar lo "contradictorio " que resultó, que "ante el aumento reportado de la producción agrícola y ganadera en 2011", disminuyeron "las ofertas-ventas , y con ello el consecuente aumento de los precios de los alimentos en el mercado interno", según Nova González. 

Si se analiza los años previos - entre 2016 y 2018- a la policrisis actual - 2020-2025-, se puede apreciar que "uno de los componentes determinantes de la disponibilidad de alimentos, la producción doméstica tiene un comportamiento inestable ", y se observa "un franco deterioro en 2019", siendo " las disminuciones más sensibles (...) en cereales como arroz y el maíz , en frijoles, vegetales y los productos de la ganadería vacuna, representados por la leche de vaca 🐮 🐄 y carne 🍖 de res. De ahí que "en términos de energía y proteínas", la disponibilidad de alimentos estimada "mermó en el 10 y 12%, respectivamente, entre 2016 y 2019", por lo que el déficit de consumo proteico acumulado se remonta a más ➕️ de una década. 

El propio autor de la propuesta de un nuevo modelo agrícola, subraya que "los reiterados análisis sobre la tendencia a la disminución de la producción nacional agrícola y ganadera (2002-2010), no obstante las potencialidades señaladas, han derivado en una mayor dependencia alimentaria, incremento en la de alimentos, además mayor vulnerabilidad económica lo que requiere de un análisis profundo respecto a la búsqueda de las causas. Ante esta reiterada situación resulta evidente que las fuerzas productivas del sector agropecuario aún se encuentran detenidas y se requiere eliminar los obstáculos que frenan el desarrollo de las mismas, es decir transformar las relaciones de producción ", que en mi modesta opinión esto último radica en la consecuente aplicación de un nuevo modelo agrícola, que permita saldar la añeja deuda pendiente con la mesa doméstica y  con Armando Nova González. 

Fuentes consultadas:

Armando Nova González: El modelo agrícola y Los Lineamientos de la Política Económica y Social en Cuba. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2013

AGRICULTURA EN CUBA entre retos y transformaciones, compilación Armando Nova González
, Editorial Caminos, La Habana, 2022

☆Periodista de investigación. Especializado en temas económicos y en economía informal. 

miércoles, 1 de abril de 2026

Actualizan Programa Económico y Social del Gobierno 2026

 En este artículo: actores económicos, Agenda Económica, Crisis, Economía, Gobierno

 


El Programa Económico y Social del Gobierno 2026 define la planificación e implementación para la gestión de crisis, el qué, el cómo y cuándo hacer, para reimpulsar la economía. Es la brújula, la hoja de ruta, el hilo conductor para alcanzar las necesarias transformaciones en el complejo escenario en el que se desempeña la economía.

Está elaborado, sobre la base de los documentos programáticos aprobados en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba y responde a distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos internos, así como a impactos externos severos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social al 2030. A escala territorial se encuentra conectado con las Estrategias de Desarrollo Provinciales y Municipales.

La Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, el Plan Nacional de Desarrollo al 2030, el Programa Económico y Social del Gobierno, el Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto del Estado para el 2026, constituyen los documentos rectores que rigen la dirección del desarrollo del país.

Programa Económico y Social del Gobierno 2026