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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 12 de junio de 2026

Explica Díaz-Canel prioridades diseñadas para superar las dificultades del momento actual. Comentario HHC

 


Foto: Estudios Revolución

«En los tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por el desarrollo». Es ese un concepto fidelista que encierra la voluntad de no dejarse vencer y que compartió el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con el equipo de prensa de la Presidencia de la República.

Tomando como punto de partida una interrogante alusiva a los difíciles momentos que vive el país y lo que podría hacerse desde la Isla para seguir adelante, e incluso crecer, el dignatario compartió reflexiones sobre varias medidas diseñadas para superar la situación actual. Primeramente, habló sobre la «agresión multidimensional como parte de una política totalmente agresiva del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, con un desprecio total, con un carácter injerencista».

El Jefe de Estado enunció que esa política «va teniendo un impacto que complejiza la vida cotidiana de los cubanos». E hizo hincapié:

«En cada detalle de la vida de las cubanas y los cubanos, en cada detalle familiar, en cada detalle de nuestra economía, hay situaciones sumamente complejas, que solo un pueblo tan heroico como el nuestro puede enfrentar», y ante las cuales «puede sobrevivir y puede tener la disposición para superarlas».

El mandatario expresó que precisamente sobre eso «tenemos que hablar»: sobre cómo los cubanos «las vamos a superar»; sobre «cómo las estamos superando». Recalcó, seguidamente, que «Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido».

El Presidente de la República reflexionó que un Estado fallido no hubiera podido sobrevivir, ni siquiera semanas, a una situación como la actual; y recordó que, como «nos enseñó Fidel», en tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por la creatividad, esa que, «junto a la unidad de nuestro pueblo y junto a la voluntad, nos puede hacer llegar y hacer superar todos estos desafíos». El dignatario recordó la idea fidelista de que «cada oportunidad en medio de una crisis hay que aprovecharla como un momento de despegue, como un momento de crecimiento. Entonces, nosotros hemos establecido un grupo de prioridades para enfrentar toda esta situación».

La primera, dijo, «es la preparación para la defensa. Y todos ustedes conocen la intensidad con que se está preparando cada elemento del sistema defensivo territorial; cómo se están aprovechando los días semanales de la Defensa y todo lo que se está haciendo en la puntualización de los planes -la adaptación de los planes a las experiencias que hemos obtenido; pero también buscando todo lo que podamos optimizar en materia de protección de la población, de participación de la población, en una estrategia de Guerra de Todo el Pueblo».

LO ECONÓMICO Y LO SOCIAL EN PRIMER PLANO

La otra gran prioridad, expresó el mandatario, «es el Programa Económico y Social para el 2026». Díaz-Canel recordó que el mismo se llevó a debate popular a finales del pasado año, y que de esa reflexión colectiva «salieron muchas propuestas, sobre todo de elementos de transformación en el modelo económico y social».

«Ese debate popular amplió, fortaleció, robusteció las proyecciones que traía el documento inicial. Y respetando esa opinión de nuestro pueblo, en estos meses se ha trabajado intensamente con expertos, consultando criterios, incluso consultando criterios internacionales, usando plataformas de Inteligencia Artificial», comparando, dijo, la experiencia de la Isla con «las particularidades de países como China y Vietnam, que están en procesos también de construcción socialista y que, en determinado momento, no tan prolongado como el nuestro, tuvieron bloqueos».

El Jefe de Estado afirmó: «Creo que hay una madurez de una parte importante de esas ideas, de esas propuestas»; y detalló que a las mismas «se les están dando los últimos detalles para la aprobación en el Buró Político, en la Asamblea Nacional; y de inmediato comenzar un proceso de información, de explicación a la población, porque lo más importante sería que se entiendan esas transformaciones que hay que realizar, que se compartan, se defiendan, y que salgamos a implementarlas con toda eficiencia».

Se ha trabajado, comentó el mandatario, en más de una veintena de temas «en materia de transformación».

El primero de ellos, especificó, «tiene que ver con el sistema de dirección de la economía. Hay todo un grupo de medidas o de acciones que se proponen que van a permitir resolver viejas contradicciones que tenemos entre el Plan, entre la planificación central y los estímulos, los incentivos». Díaz-Canel habló sobre la importancia de romper trabas para estimular la producción nacional, tanto «para ofertar más bienes y más servicios a nuestra población», como para la exportación que haga posible los ingresos.

«O sea, que la perspectiva de todo lo que proponemos es que entre todos podamos impulsar productivamente el país, crear riqueza, y distribuir esa riqueza con justicia social». El dignatario alertó que, «si no tenemos riqueza, es muy difícil poder avanzar», sobre todo en programas sociales y en el camino de «poder atender las desigualdades que se nos han creado, poder atender las vulnerabilidades en personas, en familias o en comunidades».

En la misma línea de pensamiento expresó que hay un grupo de medidas diseñadas para resolver «la contradicción que hay entre la centralización y la descentralización». Y extendió más de una interrogante: «¿A qué se tiene que dedicar la planificación central del país? ¿Qué tiene que impulsar? ¿Qué es lo que estratégicamente tiene que atender?». Poniendo a salvo esas esencialidades, hizo hincapié en quitar trabas y en conferir facultades «a otros niveles, para que ellos ejerzan una actividad propia que también impulse potencialidades endógenas que hay en esos lugares».

EL MUNICIPIO Y LA EMPRESA ESTATAL, PIEZAS CLAVES DEL ENGRANAJE-PAÍS

La autonomía municipal, y la autonomía empresarial, fueron otras prioridades de trabajo sobre las cuales reflexionó el Presidente cubano. Sobre las facultades que pueden conferirse a los municipios, hizo referencia a crear las condiciones para que esos escenarios tengan «todas las posibilidades de decidir cuáles son sus empresas, cuáles son sus actores económicos, cuáles son las matrices de interrelación de estos actores económicos, cómo se conciben, cómo se construyen los sistemas productivos locales, cómo se aprovechan las fortalezas endógenas».

Que el municipio -dijo- tenga facultades de importar, de exportar, y que no dependa de planes centrales; que el municipio pueda gestionar ingresos en divisas sobre la base de que pueda estimular y gestionar la inversión extranjera directa con intereses propios; que pueda gestionar la inversión o los proyectos con los cubanos residentes en el exterior, que pueda aprobar las inversiones de cubanos residentes en Cuba, que pueda facilitar todas las interconexiones y todas las asociaciones entre todos los actores económicos.

Acerca de ese espacio de gran importancia para la sociedad, el Jefe de Estado habló sobre que pueda «tener facultades para exportar, para importar a partir de lo que el propio municipio genera, y que todo eso le permita al municipio, entonces, defender su desarrollo». Él resaltó que, para nada, esa idea «se contradice con las prioridades nacionales; al contrario: se refuerza». Y razonó:

«Creo que el país siempre va a ser más fuerte y va a tener más capacidades de respuesta en la misma medida en que los municipios también sean más fuertes». Y en ese mismo orden de razonamiento, hizo referencia a la autonomía de la Empresa Estatal: «Que funcione sin intermediarios, funcione sin manos metidas en su gestión. Y sobre todo con mucha participación de los trabajadores de la Empresa -que son dueños, representan al Estado, representan la propiedad social del pueblo en esas empresas».

Según lo que está diseñado, y así lo explicó el Jefe de Estado a los reporteros, a partir de la participación de los trabajadores en la toma de las decisiones, «las empresas van a diseñar sus dimensiones, van a diseñar sus sistemas de salario, van a tener las facultades sin límites, sin trabas, para dar uso a sus utilidades en las cosas que ellos entiendan, en las cosas que aprueben».

«Colectivamente, van a tener facultades exportadoras e importadoras; van a tener contrataciones que les van a permitir ingresar en divisas y, además de los aportes que hagan al país, tener una parte de esas divisas para reproducir de manera ampliada sus producciones y sus servicios».

«Van a poder hacer asociaciones económicas con cualquier tipo de actor económico; van a decidir quiénes son sus clientes y quiénes son sus suministradores. Van a desarrollar sus planes - algunos responderán a encargos estatales, pero otros planes tienen que facilitar producciones, servicios, para la exportación y para la población-».

El dignatario enunció que «las empresas van a tener un objeto amplio; o sea, las empresas van a poder producir y dar servicios de todo lo que sean capaces, aprovechando todas sus potencialidades sin ningún límite. Yo creo que eso va a poner a la Empresa Estatal en condiciones similares al resto de los actores económicos, que es algo que se ha demandado mucho».

Hay maneras, explicó el Presidente, en que «la Empresa Estatal va a poder participar directamente del mercado cambiario. Y, por lo tanto, el mercado cambiario va a ser también un espacio donde va a haber una presencia de la Empresa Estatal».

Díaz-Canel Bermúdez comentó que también habrá una reestructuración del aparato del Estado, el Gobierno, el aparato empresarial, el Partido, las organizaciones políticas, las organizaciones de masas en todo el país: «Ya hay un Proyecto de Ley que se hizo público en el sitio de la Asamblea Nacional para que la población, antes de que esto vaya a la Asamblea Nacional, dé opiniones; pero hay una reducción importante, no solo de ministerios, sino que hay una reducción importante también de cargos».

Lo anterior va a propiciar, argumentó, «un ahorro de gastos del Presupuesto, que van a quedar disponibles para apoyar programas sociales o para apoyar la reforma salarial, a la cual, en el menor tiempo posible, tenemos que ir sobre todo en el sector presupuestario, porque en el sector empresarial no hay límites -o sea, cada empresa diseña su sistema salarial y paga su salario a partir de los ingresos que sea capaz de generar-».

El dignatario recalcó: «Creo que vamos a lograr entonces que tengamos un Estado, un Gobierno, organizaciones que tengan menos burocracia, que sean más dinámicas, con más capacidad de adaptación a las propias exigencias que tienen los tiempos actuales».

En otro concepto hizo énfasis el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba: «Que todo lo que hagamos tenga un aporte para la atención a las desigualdades sociales, para la atención a las vulnerabilidades».

MÁS FACULTADES PARA EL BUEN EMPLEO DE LA TIERRA 

La amplitud de facultades -reflexionó el Jefe de Estado- está muy orientada a estimular y a recuperar la producción agrícola, la producción de alimentos. Hizo referencia a «las facultades que se van a dar para el uso de la tierra; para dar tierra a los que de verdad puedan producirla; para que haya el menor nivel de tierras ociosas; para que haya los mayores niveles de productividad; para que el productor también tenga acceso a mercados de insumo, tanto en divisa como en moneda nacional; para que el productor también tenga acceso al mercado cambiario; para que los productores de cualquiera de los sectores -del estatal, del cooperativo, del privado, del de la inversión extranjera, que podrá estar también en la producción de alimentos-, puedan interrelacionarse, puedan hacer asociaciones entre ellos».

El Jefe de Estado hizo referencia a la posibilidad, lo mismo para la Empresa Estatal Socialista que para todos los sectores, «de abrir cuentas reales en divisas en los bancos». Igualmente, compartió la idea de que «todos los trámites de creación de las empresas, que todos los trámites para el fomento de las producciones agropecuarias sean lo más ligeros posible y tengan la menor demora posible y el menor papeleo y la menor burocracia posibles; y que se puedan desarrollar todo un grupo de modalidades de negocio entre diferentes actores que permitan, en poco tiempo, llegar a la soberanía alimentaria, ser autosuficientes en la producción de alimentos».

UN COMERCIO EXTERIOR MÁS DINÁMICO

El mandatario comentó sobre «un grupo de medidas orientadas al comercio exterior, a las exportaciones, a las cadenas de valor y a la logística», todas encaminadas a que ese ámbito del entramado nacional sea cada vez «más dinámico». En tal sentido, habló de que «no sea obligatorio exportar e importar desde cualquiera de los actores económicos con intermediarios»; y añadió: «Se van a beneficiar con los aranceles de importación aquellos que importen insumos o materias primas para procesos productivos y de servicios en Cuba, por encima de aquellos que lo que importen sean productos acabados que se pueden realizar en el país».

En la enumeración de premisas para la dinamización, el dignatario resaltó «que se puedan respetar los depósitos en cuentas reales. Incluso, se está evaluando la posibilidad de que haya un grupo de entidades que realizan comercio exterior, y de que puedan tener cuentas en otros países».

En cuanto a las formas de gestión no estatal, Díaz-Canel enunció que «se van a limitar las actividades prohibidas», con vistas a que el objeto de cada una «sea lo más amplio posible» y eso permita «desarrollar la mayor cantidad de actividades, todo con reglas claras y dentro de la legalidad». Igualmente, dijo, serán «más amplias las posibilidades para la participación accionaria».

Actualmente -afirmó el dignatario- se está haciendo con toda intención un proceso para, en el menor tiempo posible, aprobar Mipymes, tanto estatales como no estatales, que habían presentado sus proyectos, sus objetos, y no habían sido aprobadas: «Y todas esas facultades también van a ir hacia los municipios; por lo tanto, el proceso va a ser más sencillo».

El mandatario hizo referencia a la importancia de «agilizar e incentivar las relaciones de asociación económica especial que ya hemos aprobado entre las formas estatales y las formas no estatales, que es algo que ya está aprobado y sin embargo no se ha aprovechado en su potencialidad».

«Hay también un grupo de disposiciones para incentivar la inversión extranjera directa. Tiene que ver con derechos de superficie, con quitar trabas; tiene que ver también con el uso de las cuentas bancarias, con los plazos de aprobación de la inversión extranjera directa, con la manera ágil en que se deben dar las respuestas».

«Y entre toda esa inversión extranjera directa, también se han tratado dos formas particulares de inversión de cubanos: la de los cubanos residentes en el exterior y la de los cubanos en Cuba; y que en igualdad de condiciones puedan participar como actores económicos junto a la inversión extranjera directa, junto a las empresas estatales, junto a las formas no estatales y a las formas cooperativas en el entramado económico y productivo del país».

El Presidente cubano pidió ver tales transformaciones «con un marco estable, legal, que garantice seguridad para los negocios en el tiempo; que sea respetuoso, que sea seguro y que sobre todo incentive y estimule a la participación de esos actores».

LA ENERGÍA QUE CUBA DEMANDA, LA PROYECCIÓN SOCIAL, Y OTRAS METAS

Otra de las prioridades que se han estado tratando e incentivando tiene que ver -según explicó el mandatario- con el uso, en todos los ámbitos, de las Fuentes Renovables de Energía, con cómo somos «cada vez menos dependientes de la generación eléctrica con el uso de combustibles fósiles -y sobre todo con el uso de combustibles fósiles importados-, teniendo en cuenta todo el impacto que tiene este criminal bloqueo energético en nuestro país, que en los últimos cinco meses nada más ha entrado un barco de petróleo a Cuba».

En el tema de la energía, dijo, «estamos apostando a incrementar la movilidad eléctrica, tanto por la importación de equipos eléctricos como por el ensamblaje y la fabricación, en Cuba, de diferentes modalidades de equipos».

Al abordar otra tarea que reviste alta prioridad para Cuba, Díaz-Canel enunció: «Vamos a avanzar gradualmente eliminando los subsidios a productos, para ir implementando el subsidio a personas, con una atención diferenciada a los que más lo necesitan». Habló, además, «de tomar en cuenta la responsabilidad social de todos los actores económicos que están en nuestro mapa de actores», en los ámbitos municipal, provincial y nacional.

El Jefe de Estado declaró a los periodistas que «hay planteamientos en cuanto a la política fiscal», alusivos a «una relación distinta del presupuesto con la Empresa Estatal, para que no sea el presupuesto el que tenga que financiar la ineficiencia de esa Empresa Estatal

En otro momento de sus reflexiones Díaz-Canel Bermúdez dijo: «Hay también una visión hacia la política monetaria y sobre todo hacia un redimensionamiento y a un funcionamiento distinto con participación de todos los actores en el mercado cambiario. Y aquí caigo, entonces, en la necesidad de fortalecer nuestro sistema financiero y bancario».

DEL TURISMO, EL COMBUSTIBLE, EL COMERCIO, Y EL CAPITAL HUMANO

Sobre la actividad del turismo, duramente golpeada por el cerco imperial, el mandatario hizo alusión al valor de ir rumbo a «nuevas modalidades, con nuevos actores» que permitan la explotación de «toda esa infraestructura que tenemos».

«No podemos pensar, en estos momentos, sólo en las grandes cadenas cuando muchas de ellas, por la presión del gobierno de los Estados Unidos, se han retirado del país». Y en ese mismo orden de ideas, el Jefe de Estado hizo referencia cómo «gestionamos negocios en el ámbito inmobiliario y en el turismo, con nuevas modalidades y con otros actores que no son los que han estado tradicionalmente en estos espacios».

Además, «vamos a quitar en todo lo posible, dijo el mandatario, las limitaciones que hay para la importación de vehículos. Siempre priorizando en materia arancelaria, en materia de precios, la importación de vehículos eléctricos, de vehículos eléctricos que se carguen con energía solar».

En lo relacionado con el comercio interior, Díaz-Canel Bermúdez hizo referencia al valor de «aprovechar toda esa red que tenemos de infraestructura de locales; y que se pueda gestionar de una manera más eficiente, de una manera más rápida», para que «el comercio interior se convierta en un incentivo para la producción nacional y que fomente también el desarrollo».

«Se está planteando, apuntó, establecer en el país la facturación electrónica y que también el país, en la medida de sus posibilidades, vaya avanzando en un mayor uso de las plataformas digitales para el desarrollo del comercio interior».

«Hay acciones y medidas también orientadas hacia el capital humano, sobre todo hacia la protección de ese potencial de fuerza de trabajo calificada joven». En tal sentido, el mandatario habló sobre «cómo lo protegemos salarialmente, cómo lo protegemos con incentivos, para que esos jóvenes no tengan que hacer proyectos fuera del país y tengan las condiciones y las posibilidades para aquí aportarle al desarrollo de su país».

CUBA NO SE HA DETENIDO

Hacia el final de sus declaraciones el Jefe de Estado habló sobre «tener confianza», porque «el país no está detenido. El país está enfrentando con inteligencia toda esta situación. No todo lo podemos decir tan claramente porque el enemigo está acechando en todo lo que hacemos».

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista subrayó: «Creo que nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad. Se discutirán abiertamente estas cosas; y todo el que tenga una idea mejor y tenga una propuesta mejor, que la diga, y siempre se estará valorando».

Sobre la resistencia heroica del pueblo cubano, expresó: «Nos quieren condenar todos los días con una medida». El dignatario hizo denuncia de una retórica que habla de una escalada cada vez más agresiva por parte el imperio; habló sobre la «guerra psicológica para amedrentarnos, para que tengamos miedo, para que claudiquemos». Pero también tuvo en cuenta un detalle decisorio en estos días históricos: «No se dan cuenta de que hay un pueblo dispuesto en su mayoría a no rendirse y a no dejarse humillar, y a no perder lo que es perfectible».

El Presidente cubano se refirió a una perfección que «tenemos que lograr entre nosotros, con el esfuerzo y con el talento de nosotros, no con el injerencismo externo que no quiere, para nada, lo que ha soñado la Revolución para el pueblo de Cuba».


Comentario HHC: Muy experanzador.

Resumen

1. Contexto y Filosofía de Resistencia

  • Idea rectora: En tiempos complejos, no se puede prescindir de la "pasión por el desarrollo" (concepto fidelista).

  • Realidad actual: El país vive una "agresión multidimensional" por parte de EE. UU., que impacta todos los detalles de la vida cotidiana.

  • Resistencia: A pesar de la máxima presión, la Revolución y el país siguen funcionando, demostrando que no es un "Estado fallido". La clave está en la creatividad, la unidad y la voluntad popular para superar los desafíos.

2. Prioridades Estratégicas del Gobierno

  • Preparación para la Defensa: Se intensifica la preparación del sistema defensivo territorial, adaptando planes y optimizando la protección y participación popular en una "Guerra de Todo el Pueblo".

  • Programa Económico y Social 2026: Es la otra gran prioridad, enriquecido con el debate popular y la consulta a expertos (incluyendo experiencias de China y Vietnam).

3. Transformaciones Económicas Clave

  • Sistema de Dirección de la Economía:

    • Resolver contradicciones entre planificación central e incentivos.

    • Romper trabas para estimular la producción nacional y la exportación.

    • Objetivo final: Impulsar la creación de riqueza para distribuirla con justicia social.

  • Descentralización (Municipios y Empresas):

    • Municipios: Se les otorgarán facultades para importar, exportar, gestionar inversión extranjera y desarrollar sistemas productivos locales, fortaleciendo así al país desde la base.

    • Empresa Estatal: Busca su autonomía real (sin intermediarios), con gestión participativa de los trabajadores, facultades para usar utilidades, exportar, importar, asociarse con otros actores y participar en el mercado cambiario.

  • Reestructuración del Estado: Reducción de ministerios y cargos para disminuir la burocracia, ahorrar gastos presupuestarios y crear un Estado más dinámico. Los ahorros se destinarán a programas sociales y reforma salarial.

  • Producción de Alimentos: Se amplían facultades para el uso de la tierra, se reducen tierras ociosas, se da acceso a insumos y al mercado cambiario a los productores (estatales, cooperativos, privados), y se agilizan los trámites para alcanzar la soberanía alimentaria.

  • Comercio Exterior y Finanzas:

    • Se dinamiza eliminando intermediarios obligatorios.

    • Se beneficia con aranceles la importación de insumos productivos.

    • Se permitirán cuentas reales en divisas y cuentas en el exterior para ciertas entidades.

    • Se fortalecerá el sistema financiero y bancario.

  • Actores No Estatales y Mipymes:

    • Se amplían los objetos sociales (menos actividades prohibidas).

    • Se agiliza la aprobación de Mipymes (estatales y no estatales), transfiriendo estas facultades a los municipios.

    • Se incentivan las asociaciones económico-especiales entre formas estatales y no estatales.

  • Inversión Extranjera y Cubanos en el Exterior:

    • Se eliminan trabas, se agilizan plazos y se regulan derechos de superficie.

    • Se posibilita la participación en igualdad de condiciones a cubanos residentes en el exterior y en la Isla.

4. Políticas Sectoriales y Sociales Específicas

  • Energía: Se apuesta por las Fuentes Renovables de Energía (FRE) para reducir dependencia de combustibles fósiles importados (afectados por el bloqueo energético). Se impulsa la movilidad eléctrica.

  • Política Social: Eliminación gradual de subsidios a productos, para implementar subsidios directos a personas (con enfoque diferenciado a los más necesitados). Se enfatiza la responsabilidad social de todos los actores económicos.

  • Turismo: Se buscan nuevas modalidades y actores (no solo grandes cadenas) para explotar la infraestructura existente, ante la presión de EE. UU. que ha retirado a algunas cadenas.

  • Comercio Interior: Se busca gestionar eficientemente la red de locales para incentivar la producción nacional, junto con la facturación electrónica y el uso de plataformas digitales.

  • Capital Humano: Proteger a los jóvenes talentos y fuerza de trabajo calificada mediante incentivos salariales y condiciones para que desarrollen sus proyectos en el país.

5. Mensaje Final de Unidad y Confianza

  • El país no está detenido; enfrenta la crisis con inteligencia.

  • La respuesta es la unidad y el debate abierto de ideas.

  • Se rechaza la guerra psicológica del imperio para amedrentar.

  • El pueblo cubano, en su mayoría, está dispuesto a no rendirse, a no humillarse y a perfeccionar su proyecto revolucionario sin injerencia externa.

jueves, 11 de junio de 2026

La Seguridad Social se enfrenta a una crisis política.

Estados Unidos puede permitirse seguir pagando las prestaciones completas. ¿Pero lo haremos?
Foto de archivo de un hombre triste sentado a la mesa en la cocina.

El martes, los administradores del Seguro Social publicaron su último informe sobre las finanzas del sistema. Las cifras no variaron mucho: a menos que se tomen medidas, el programa de Seguro de Vejez, Supervivencia e Incapacidad (OASDI, por sus siglas en inglés), nombre oficial del Seguro Social, no podrá pagar la totalidad de las prestaciones a partir de 2032 o 2034, según algunos problemas técnicos. Esto no está lejos: si los administradores tienen razón, la perspectiva de una crisis del Seguro Social se cernirá sobre la próxima administración presidencial.

Es importante comprender, sin embargo, la naturaleza de la crisis que se avecina. No será una crisis económica. Ni siquiera será una crisis fiscal grave. Independientemente de lo que haya oído, la Seguridad Social no corre peligro de quiebra.

En cambio, nos enfrentamos a una posible crisis política. El Congreso y la Casa Blanca podrían tomar medidas fácilmente para mantener el sistema de pensiones estadounidense. Pero dada la situación política actual, no hay garantía de que lo hagan.

Existe un malentendido generalizado sobre el funcionamiento de la Seguridad Social. Si bien se diseñó para parecerse a un fondo de pensiones, no lo es. Un fondo de pensiones paga prestaciones con cargo a un patrimonio acumulado a lo largo del tiempo. En cambio, la Seguridad Social funciona como un programa de transferencias gubernamentales, similar a los cupones de alimentos o Medicaid.

Ahora bien, a diferencia de los cupones de alimentos —pero al igual que el fondo fiduciario para carreteras—, la Seguridad Social está financiada, al menos en teoría, por un impuesto específico, el impuesto sobre la nómina, que se destina a ese programa. Digo «al menos en teoría» porque, desde un punto de vista económico, asignar el impuesto sobre la nómina a la Seguridad Social es simplemente una convención contable. Lo que importa para la economía estadounidense es el equilibrio general entre el gasto y los ingresos públicos, no la diferencia entre un tipo de gasto y una fuente de ingresos. Por lo tanto, no tiene ninguna relevancia económica intrínseca el hecho de que para 2034 la recaudación del impuesto sobre la nómina sea insuficiente para cubrir las prestaciones prometidas.

Sin embargo, existe un problema legislativo. Mientras la Administración del Seguro Social pueda pagar las prestaciones con los impuestos sobre la nómina y su reserva de efectivo, no es necesario que el Congreso vote anualmente para autorizarlas; simplemente se seguirán pagando hasta nuevo aviso. No obstante, una vez que esos recursos resulten insuficientes, las prestaciones disminuirán —un 17%, según los administradores— a menos que el Congreso apruebe una nueva ley que refuerce las finanzas del Seguro Social.

Sin embargo, la actual administración y el Partido Republicano son tan extremistas que existe un riesgo real de que la Seguridad Social sea utilizada como rehén para lograr sus objetivos. Si esto ocurriera, quienes la utilizan como rehén alegarán que fortalecer la Seguridad Social es inasequible. Como era de esperar, Mike Johnson, el adulador presidente de la Cámara de Representantes, declaró el lunes que los programas de prestaciones sociales como la Seguridad Social "deben ajustarse y corregirse", y que los republicanos presentarán un plan al respecto el próximo año.

Pero esto es una estratagema, porque si bien el costo de mantener las prestaciones de la Seguridad Social al nivel prometido no es insignificante, de hecho es asequible. Según el informe de los administradores, el saldo actuarial del OASDI hasta 2050 —la cantidad de fondos adicionales que necesitaría para seguir pagando las prestaciones completas durante los próximos 25 años— es el 1,06 por ciento del PIB. Para poner esa cifra en perspectiva, la administración Trump propone aumentar el gasto militar el próximo año en 420 mil millones de dólares , equivalente a aproximadamente el 1,4 por ciento del PIB, sin ninguna discusión sobre si eso es asequible.

¿Pero cómo llegamos al punto en que será necesario complementar la Seguridad Social? La respuesta principal es que tenemos una población que envejece, con una proporción cada vez mayor de jubilados que reciben prestaciones en comparación con los trabajadores que cotizan al sistema:

Las políticas antiinmigratorias de Trump están empeorando este problema. Según el informe de los administradores, una menor inmigración agravará el déficit financiero de la Seguridad Social, ya que muchos inmigrantes son adultos en edad laboral que cotizarán al sistema durante décadas antes de recibir prestaciones. De hecho, este problema podría ser mucho mayor de lo que reconoce el informe: su supuesto base es que tendremos una inmigración neta de casi 1,2 millones de personas al año, e incluso el escenario más pesimista prevé 750 000 al año. Mientras tanto, la inmigración neta real ya se ha reducido muy por debajo de esa cifra, e incluso podría ser negativa.

Además, la Seguridad Social se ve perjudicada financieramente por la creciente desigualdad de ingresos en Estados Unidos. Los impuestos sobre la nómina se aplican únicamente a los salarios de hasta 184.500 dólares y no gravan las rentas del capital. A medida que la distribución de la renta se desplaza cada vez más del trabajo al capital, y se vuelve más desigual entre los asalariados, los ingresos procedentes del impuesto sobre la nómina de la Seguridad Social han disminuido como porcentaje de la renta nacional. Entre 1990 y 2024, descendieron del 5,02 % al 4,46 % de la renta nacional bruta.

Lo cual me lleva a la pregunta que, en estos tiempos, nos hacemos sobre todo: ¿Cómo podría verse afectada la Seguridad Social por la llegada de la IA?

En resumen: si, como muchos tememos, la IA acelera el aumento de la desigualdad de ingresos, reducirá aún más los ingresos por impuestos sobre la nómina que actualmente financian la Seguridad Social y pondrá aún más en peligro sus finanzas.

Por otro lado, si la IA, como prometen sus defensores, impulsa un crecimiento económico más rápido, aumentará la base impositiva potencial que podría y debería utilizarse para financiar la Seguridad Social y otros programas de protección social. Pero para aprovechar esa base impositiva más amplia, tendremos que tomarnos en serio la tributación de la riqueza y las rentas del capital.

¿Está en crisis la Seguridad Social? Sí, pero solo por la forma en que está estructurada su financiación actualmente: una estructura que ya no funciona bien debido a la profunda desigualdad que existe en nuestra sociedad y economía. Además, las políticas migratorias de Trump están agravando aún más su ya precaria situación financiera.

Así que no crean en las mentiras de los republicanos sobre la necesidad de recortar las prestaciones de la Seguridad Social. Para preservar la Seguridad Social, basta con la voluntad política de aumentar los impuestos a los ricos y una política migratoria sensata.

CODA MUSICAL

En realidad, 67 según la ley actual.