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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 14 de julio de 2026

Inflación en 2026: ¿entra Cuba en una nueva fase?

 La inflación es uno de los principales desafíos económicos de Cuba hoy, un grave problema que pudiera entrar en una nueva fase durante la segunda mitad de este año.






Los datos disponibles hasta mayo de 2026 sugieren que la inflación está creciendo por encima de lo que podía esperarse a partir de las tendencias observadas durante los años anteriores en Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La inflación es uno de los problemas económicos que más preocupa hoy a la población cubana. Antes de que comenzara 2026, Cuba era ya una economía con una inflación elevada. En 2025, el índice de precios al consumidor (IPC) cerró en torno al 15%, muy por encima de los niveles que suelen considerarse compatibles con la estabilidad de precios.

Durante los últimos años, la explicación a este fenómeno parecía relativamente clara. Se debía, entre muchas causas, a los desequilibrios monetarios acumulados, la persistencia de déficits fiscales elevados, las dificultades del sistema financiero para recuperar la confianza de la población tras el Ordenamiento Monetario y unas reformas insuficientes que no lograron acelerar el crecimiento económico.

A pesar de estos problemas, la inflación había mostrado una tendencia descendente desde 2021: los precios seguían creciendo, pero lo hacían cada vez a menor velocidad.

En 2026 esa historia comenzó a cambiar. La economía cubana empezó a enfrentar nuevas sanciones energéticas, financieras y comerciales que están alimentando desequilibrios ya existentes. Los datos disponibles hasta mayo sugieren que la inflación está creciendo por encima de lo esperado. Y lo más importante: existen razones para pensar que una parte de las presiones inflacionarias que hoy enfrenta la economía todavía no se ha trasladado plenamente a los precios.

Para el segundo semestre de este año, las medidas económicas aprobadas por el parlamento cubano el 18 de junio introducen una nueva dimensión al análisis: la forma y velocidad con que se implementen estas transformaciones influirá sobre una dinámica de precios que ya muestra señales de cambio. 

Una economía que ya venía inflacionada

Desde enero de 2021, con la implementación del Ordenamiento Monetario (programa de ajuste monetario y cambiario), las y los cubanos hemos vivido de forma permanente en una economía inflacionaria. Incluso descontando las limitaciones metodológicas del IPC oficial, el aumento acumulado de los precios durante los últimos años ha sido significativo.

Para el infográfico Índice de Precios al Consumidor en Cuba y España. Trayectorias acumuladas 2021-2025, ambas series fueron reescaladas a una base común (enero de 2021=100) con el objetivo de comparar la trayectoria acumulada de los precios en cada país. El gráfico no debe interpretarse como una comparación directa de niveles de precios o costo de vida, ya que los índices de precios al consumidor se construyen a partir de canastas, ponderaciones y metodologías estadísticas diferentes. En el caso cubano, además, la existencia de mercados segmentados, escasez y precios informales implica que el IPC oficial puede no reflejar plenamente todas las presiones inflacionarias presentes en la economía.



La comparación con España no tiene un significado especial más allá de servir como referencia visual de una economía con inflación relativamente baja y estable. No pretende contrastar niveles de precios o costo de vida, ya que ambos índices se construyen utilizando metodologías y canastas diferentes. Su objetivo es ilustrar cuán distinta ha sido la trayectoria acumulada de los precios en Cuba durante los últimos cinco años.

Mientras España logró mantener una inflación relativamente contenida incluso después de la crisis internacional de precios de 2022, Cuba acumuló incrementos mucho mayores y más persistentes. La economía llegó a 2026 con una inflación elevada, aunque mostrando señales de desaceleración respecto a los años inmediatamente posteriores al Ordenamiento. La pregunta es si esa desaceleración continúa existiendo. 

¿Qué cambió en 2026?

A diferencia de años anteriores, 2026 ha estado marcado por la aparición simultánea de varios factores de incidencia.

En los primeros meses del año, la economía cubana enfrentó nuevas sanciones energéticas, financieras y comerciales de una magnitud poco habitual incluso para los estándares recientes del país.

Entre ellas, destacan el bloqueo de Estados Unidos al suministro de combustibles (29/1/2026), las amenazas sobre inversionistas extranjeros (1/05/2026), el aumento del riesgo de una escalada militar, las dificultades para realizar pagos internacionales tras la salida de Visa y MasterCard (5/06/2026), la interrupción de operaciones de navieras (15/05/2026) y la paralización o retirada de inversionistas extranjeros en sectores estratégicos como el turismo, los vuelos internacionales, la minería y la energía. Cada uno de estos acontecimientos tendría capacidad para afectar la inflación por separado. Lo excepcional es que todos estén ocurriendo casi al unísono.

Las consecuencias potenciales son conocidas y operan a través de diferentes canales. Menos combustible implica mayores costos de transporte y producción. Menos financiamiento externo reduce la capacidad para sostener importaciones y presiona sobre el mercado cambiario. Más dificultades para realizar pagos internacionales encarecen operaciones comerciales. Una menor inversión extranjera limita la generación futura de divisas.

Y un entorno de incertidumbre creciente suele terminar reflejándose en las decisiones de consumidores, empresas e inversionistas. La combinación de estos factores presiona al alza los precios domésticos. 

¿Se están expresando las sanciones del primer semestre de 2026 sobre la inflación?

La respuesta es sí, pero no podemos saber con exactitud en cuánto: una parte importante de los aumentos de precios observados hoy son el reflejo de desequilibrios acumulados durante años anteriores. Eso quiere decir que, incluso si ninguna de las sanciones recientes hubiese ocurrido, los precios probablemente habrían continuado creciendo.

Por esa razón, comparar simplemente la inflación de 2026 con la de 2025 dice poco a la hora de determinar si las sanciones están induciendo presiones inflacionarias adicionales.

El verdadero desafío consiste en separar, al menos parcialmente, la inflación que ya venía incorporada en la dinámica de la economía cubana de aquella que podría estar asociada a los nuevos acontecimientos del año en curso. Como no podemos observar qué habría ocurrido en una Cuba donde estas sanciones no existieran, la única alternativa es aproximarnos a ese escenario de forma indirecta.

Con ese objetivo se construyó una trayectoria esperada de la inflación utilizando únicamente la información cuantitativa disponible hasta diciembre de 2025. La idea fue estimar mediante un modelo de predicción cómo habría evolucionado el IPC en 2026 si se hubiesen mantenido las condiciones prevalecientes a finales del año anterior. Asumiendo cierta similitud en las causas internas de la inflación entre 2025 y 2026, la diferencia entre esa trayectoria esperada (predicción) y la inflación efectivamente observada ofrece una primera aproximación al posible efecto de las nuevas sanciones sobre los precios.

Una cuestión central en este esfuerzo es contar con una herramienta capaz de reproducir el comportamiento histórico de la inflación. Como muestra el infográfico Inflación observada y su trayectoria esperada en Cuba (2021-enero 2026), la trayectoria estimada por el modelo sigue con bastante precisión la evolución observada del IPC entre 2021 y 2025. Esto sugiere que captura adecuadamente los principales patrones de la inflación cubana durante ese período y permite utilizarlo como referencia para evaluar si en 2026 comenzó a ocurrir algo distinto.


La línea roja muestra el ajuste del modelo a los datos observados durante el período utilizado para la estimación (marzo de 2021-diciembre de 2025). La línea verde representa la trayectoria esperada del IPC a partir de enero de 2026, proyectada utilizando exclusivamente la información disponible hasta diciembre de 2025. La línea gris con marcadores corresponde a los valores observados del IPC reportados por la Onei. La línea vertical discontinua indica el inicio del período de pronóstico fuera de muestra.

El modelo proyectaba una inflación de aproximadamente 11,8% en diciembre de 2026. Una inflación elevada, pero inferior al 15% registrado en 2025 y consistente con la desaceleración gradual observada durante los años previos. A estas alturas puede afirmarse que ese escenario difícilmente se materializará, pues solo hasta mayo de 2026 el IPC acumulado alcanzaba ya 9,16%. 

Cuando la inflación comenzó a desviarse en 2026

Durante enero y febrero, la inflación observada siguió una trayectoria muy similar a la esperada, se ubicaba dentro de los márgenes de confianza de la predicción.

Sin embargo, a partir de marzo comenzó a abrirse una brecha que se amplió en abril y mayo, como se muestra en el infográdico Inflación observada y su trayectoria esperada en Cuba (enero 2025-diciembre 2026). La línea verde representa la trayectoria esperada del IPC utilizando exclusivamente la información disponible hasta diciembre de 2025. La línea gris con marcadores corresponde a los valores observados del IPC reportados por la Onei. Las líneas rojas discontinuas son intervalos de confianza del pronóstico al 95%.


Hasta mayo de 2026 la inflación acumulada alcanzó 9,16 %. De acuerdo con la trayectoria esperada, debía haber sido aproximadamente 6,2 %. La diferencia -casi tres puntos porcentuales- constituye una señal de que nuevas presiones inflacionarias comenzaron a manifestarse durante el primer semestre. Aunque no puede establecerse una relación causal concluyente, parece evidente que esas presiones vienen en gran medida determinadas por las nuevas sanciones.

Otro elemento relevante es la persistencia de la brecha. Los precios no sólo crecieron más rápido de lo esperado, sino que la diferencia respecto a la trayectoria proyectada se mantuvo y amplió durante varios meses consecutivos.

Resumiendo, los resultados sugieren que la inflación observada entre marzo y mayo ya no puede explicarse completamente a partir de las tendencias heredadas de los años anteriores. Bajo las condiciones prevalecientes hasta finales de 2025, una trayectoria como la observada durante el primer semestre resultaba poco probable. La coincidencia temporal entre esta desviación y la aparición de nuevas restricciones energéticas, financieras y comerciales es consistente con la hipótesis de que estos choques comenzaron a trasladarse gradualmente a los precios internos. 

La inflación que todavía no aparece completamente en los datos

Aunque el comportamiento futuro del IPC habrá que seguir monitoreándolo, existen motivos para anticipar un segundo semestre particularmente complejo en materia inflacionaria. Los resultados anteriores sugieren que nuevas presiones comenzaron a manifestarse durante la primera parte del año, pero esto podría ser solo el comienzo de una espiral que se expresará con mayor énfasis en el segundo semestre del año. .

Al menos cuatro mecanismos apuntan en esa dirección:

  • Depreciación del tipo de cambio informal. Entre el 21 de mayo y el 15 de junio de 2026, el dólar estadounidense pasó de aproximadamente 550 CUP a 660 CUP, una depreciación cercana al 20 % en menos de un mes (El Toque, 2026). Este movimiento resulta especialmente importante porque el mercado cambiario informal funciona como referencia para una parte significativa del sector privado y para numerosos mecanismos de formación de precios dentro de la economía. No existen razones evidentes para pensar que esta depreciación sea un fenómeno puramente transitorio. Por el contrario, parece reflejar el deterioro simultáneo de fundamentos económicos: menores ingresos de divisas, dificultades crecientes para acceder a financiamiento externo, interrupciones en actividades exportadoras y un aumento general de la incertidumbre. En estas condiciones, es razonable esperar que una parte de esa depreciación continúe trasladándose gradualmente hacia los precios internos durante los próximos meses.
  • Aumento continuo de los costos de producción y distribución. Los costos de producción continúan aumentando como resultado de las interrupciones energéticas, las dificultades logísticas, el encarecimiento del transporte, el mayor costo financiero y las restricciones para acceder a insumos importados. En muchos casos existe un desfase temporal entre el momento en que estos costos aumentan y el momento en que terminan reflejándose en los mercados de consumo. La agricultura constituye probablemente el ejemplo más evidente. Una parte importante de la producción agropecuaria que llegará a los mercados durante el último trimestre del año se está produciendo actualmente a mayores costos. Por ello, es posible que una parte de las presiones inflacionarias asociadas a estos factores todavía no se encuentre plenamente incorporada a los precios observados.
  • Deterioro de las cuentas fiscales y monetarias. Con una economía estatal sometida a crecientes dificultades operativas, es razonable anticipar una caída drástica de los ingresos públicos y, como consecuencia, una ampliación considerable del déficit fiscal. A diferencia de años anteriores, la posibilidad de reducir significativamente el gasto público resulta limitada porque los servicios básicos ya están sujetos a tensiones extraordinarias. Esto aumenta el riesgo de que se multipliquen los desequilibrios monetarios y como consecuencia la inflación.
  • Expectativas e incertidumbre. La economía cubana enfrenta hoy un escenario de elevada incertidumbre, marcado por la posibilidad de nuevas sanciones, una escalada de las tensiones con Estados Unidos -que incluyen posibles acciones de naturaleza militar- así como eventos climáticos o sanitarios imprevistos. En algún momento, estos acontecimientos podrían desanclar las expectativas de hogares y empresas. Cuando las personas comienzan a anticipar mayores aumentos de precios, tienden a adelantar compras, demandar más divisas o ajustar preventivamente sus precios y salarios. Estos comportamientos pueden convertirse en una fuente adicional de inflación, incluso antes de que los choques reales se reflejen plenamente en la economía. 
¿Impactará el nuevo programa económico sobre la inflación del año?

Para completar el panorama, el 18 de junio de 2026 el parlamento cubano aprobó un programa de transformaciones económicas basado en 176 medidas que modifican los fundamentos tradicionales del modelo económico. Aunque, a largo plazo, este programa tiene el potencial de colocar a la economía cubana en una senda de crecimiento más dinámica, sus efectos de corto plazo podrían resultar económicamente y políticamente desestabilizadores.

Una parte importante de las medidas propuestas descansa sobre la desregulación de precios y costos en el sector estatal -salarios, tarifas, tipo de cambio y tasas de interés, entre otros- y su transición hacia mecanismos de mercado. La experiencia internacional muestra que este tipo de transformaciones suele ser una condición necesaria para mejorar la eficiencia y estimular el crecimiento.

Sin embargo, también demuestra que los procesos de liberalización de precios suelen generar tensiones macroeconómicas y distributivas significativas durante las primeras etapas de implementación.

La magnitud de este impacto sobre la inflación dependerá, naturalmente, de la velocidad y profundidad con que avance el programa. En determinados escenarios, este canal podría llegar a tener efectos incluso más importantes que los descritos anteriormente. No obstante, dadas las actuales condiciones económicas y geopolíticas, parece poco probable que el gobierno opte por una implementación particularmente acelerada.

Las tensiones externas, la fragilidad de la situación interna y los elevados costos sociales asociados a un ajuste rápido constituyen incentivos poderosos para avanzar de forma más gradual. 

¿Entramos realmente en una nueva fase inflacionaria?

Es altamente probable que así sea. Los datos disponibles sugieren que la trayectoria de desaceleración observada durante los últimos años podría haber comenzado a interrumpirse.

Esta posible ruptura ocurre en un contexto excepcional: una economía que ya arrastraba importantes desequilibrios internos enfrenta ahora sanciones energéticas, financieras y comerciales de una magnitud poco habitual. Además, previsiblemente, el segundo semestre será clave en el despliegue de un programa de transformaciones económicas que podría generar nuevas presiones sobre los precios en el corto plazo.

La inflación que observamos hoy parece ser apenas la primera manifestación de tendencias económicas que todavía se encuentran en pleno despliegue. Si esta lectura es correcta, el principal desafío ya no será explicar lo ocurrido durante el primer semestre, sino comprender cuánto de lo que está por venir ya comenzó a gestarse.

También obligará a revisar algunas ideas establecidas sobre las causas de la inflación en Cuba y, por extensión, sobre las políticas más adecuadas para enfrentarla. (2026)

lunes, 13 de julio de 2026

23 veces no: Vía crucis del (no) efectivo en Cuba

 

Por: Aniela Dumas Rojas



El acceso a los productos básicos de la dieta diaria y las frutas de estación representa uno de los ejes centrales en el presupuesto de la familia cubana actual.

Mientras en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional se aprobaron medidas urgentes para “modernizar el sistema bancario” y “eliminar la carrera de obstáculos” que sufrimos los cubanos, en Alamar la realidad sigue dictando sus propias leyes.

Marcia lleva la cuenta. Tiene anotadas veintitrés fechas. Veintitrés días en los que ha intentado comprar algo en algún negocio de Alamar por transferencia. Veintitrés veces le han dicho que no. La última fue ayer. La penúltima, anteayer. La del viernes pasado, también.

Llevo más de dos meses haciendo lo mismo que ella. Visitando puntos de venta. Preguntando. Escuchando las respuestas. Un año atrás, las negativas eran casos aislados. Ahora son la norma.

He visitado más de veinte lugares en las zonas 6, 7 y 8 de Alamar, Habana del Este, entre agromercados y Mipymes, los mismos que, según las estadísticas oficiales, concentran el mayor volumen de ventas minoristas del país. En cada uno pregunto lo mismo: “Buenas, ¿puedo pagar por transferencia?”

Ha sido una cadena de negativas, una acumulación de excusas.

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Apenas unas semanas previas de la publicación de este reportaje, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez reconoció que el país necesita bancos “más ágiles, más digitales, más cercanos a la gente” para que gestionar dinero no sea “una carrera de obstáculos”.

El diagnóstico es certero, pero la calle ya ha edificado su propio sistema financiero paralelo. Por tanto, este trabajo no deja de ser urgente.

Las caras de la negativa

La negativa a aceptar transferencias no es monolítica. Los comerciantes en Alamar han desarrollado un repertorio de excusas, todas igual de efectivas para dejar al consumidor sin opciones.

“La tarjeta está llena” es la excusa técnica por excelencia. Ese argumento no tiene sustento real porque las tarjetas magnéticas no almacenan dinero; solo guardan información para identificar la cuenta bancaria, donde el banco registra el saldo. Es una forma de decir “no quiero”.

“Es que el dueño dijo que solo hasta 1 000 pesos por cliente”. No hay forma de negociar, porque el dueño, casualmente, nunca está presente. Esta limitación convierte lo que debía ser una herramienta de inclusión financiera en un obstáculo. Si el tope es 1 000 pesos, ¿cómo pagar una compra que casi siempre supera esa cifra?

“No tenemos electricidad”. Con la crisis energética que vive el país, esta excusa tiene poder de convicción. Es real hasta cierto punto: los cortes afectan la conectividad necesaria para las transferencias. Pero incluso cuando hay electricidad, la excusa persiste. Se ha convertido en un recurso cómodo, difícil de refutar porque los apagones son cotidianos.

Horarios limitados: “solo por la mañana”, “hasta las 12 del día”. A veces, a las 10 de la mañana ya se encontraron con “el tope”. ¿Cuál es el tope? La justificación es que las transferencias colapsan, que el sistema se satura, que el banco impone límites. La realidad es menos técnica: los comerciantes temen acumular saldo digital porque después no pueden convertirlo en efectivo.

“Mi proveedor no recibe transferencia”. Este es el argumento más revelador del problema estructural. Los mayoristas, los distribuidores, se mueven en efectivo. Mientras eso no cambie, el comerciante minorista estará atrapado.

A principios de agosto de 2023, el Banco Central de Cuba (BCC) argumentaba que la bancarización buscaba proporcionar acceso y uso de servicios bancarios y financieros —pagos, ahorro, crédito— mediante canales electrónicos, en lugar de depender del efectivo.

“Ningún comercio se puede atribuir el derecho de no aceptar el pago por la vía que el cliente decida”, dijo Alberto Quiñones Betancourt, vicepresidente del BCC, en el podcast Desde La Presidencia, publicado el 20 de junio de 2024.

A casi dos años de la resolución, se presumía que los problemas de falta de efectivo en sucursales y cajeros se aliviarían. En la práctica, el tiro ha salido por la culata.

La visión del que emprende: ¿Por qué el efectivo sigue mandando?


Fernando Rodríguez es dueño de una Mipyme con tres meses de actividad en La Habana Vieja.

“Yo acepto transferencias para todo”, dice. “En mi caso, como mi venta no es tan grande, cuando voy a comprar, me libro de todo lo que tengo en la cuenta.

Pero esa posibilidad, explica, no existe para todos los productos. “Solo en los líquidos: refrescos, cerveza, agua, jugo. Ahí es donde único puedo pagar por transferencia.

El problema de fondo, según Fernando, está en la cadena de suministro. “Los proveedores mayoristas tienen almacenes con contenedores enteros. Ellos no aceptan transferencia porque compran en dólares. ¿Cómo van a pagar a otro país por transferencia en CUP? No pueden. Tienen que comprar en dólares para traer el contenedor.

Y el círculo se cierra cuando el minorista intenta convertir su saldo digital en efectivo. “El banco no te deja sacar lo que necesitas. Una Mipyme tiene una cuenta fiscal, pero el límite de extracción es el mismo que el de una cuenta natural. No importa que seas un negocio, te permiten sacar lo mismo que a cualquier persona”.

Fernando confirma que muchos códigos QR que aparecen en los negocios no son de cuentas fiscales, sino personales. “Nadie usa la cuenta de la ONAT. Todo el mundo usa su cuenta personal. Eso se llama evasión de impuestos, pero nadie lo controla”. Y admite que la declaración de impuestos es una ficción: “Tú declaras lo que quieres. Puedes declarar 10 mil pesos en un mes, y ya. Nadie sabe cuánto vendiste realmente. Nadie controla la venta que tienes en un día”.

“Yo no soy el enemigo”, insiste. “Si acepto todo por transferencia, luego no puedo sacar el efectivo para pagar a mis proveedores. Estamos todos atrapados en un ciclo”.

Por otra parte, Raúl Bejerano, dueño de otra Mipyme en la zona 8, acepta transferencias pero solo hasta cierto 1 000 pesos.

“Yo no soy el enemigo. También soy un trabajador. Pero si acepto transferencia por todo, el banco me limita cuánto puedo sacar, y luego no puedo pagar a mis proveedores. Eso no es culpa mía”, comenta.

Para él, la solución no es solo multar. Es también crear condiciones para aceptar el pago electrónico. Eso significa:

●Eliminar o reducir las comisiones por extracción de efectivo.

●Aumentar el límite de extracción para los TCP que demuestren necesidad comercial.

●Obligar a los proveedores mayoristas a aceptar transferencias.

La cadena de suministro que abastece a estos comercios se mueve en efectivo. ¿Quién pone esa regla? ¿Quién exige que el dinero salga en billetes y no por un código QR? ¿Quién es el último eslabón de esa cadena que, sin decirlo, obliga al Mipymero a decirle "no" al ciudadano?

¿Qué dice el Banco Central de Cuba?

Ahora bien, en busca de respuestas acerca de los actores económicos no estatales, este medio envió un cuestionario directo al Banco Central de Cuba. Las interrogantes ponían el foco en:

●​¿Cuál es el límite real de extracción diaria para un TCP?

●¿Ese límite está desfasado con los precios actuales?

●​¿Existen beneficios para un TCP al extraer el efectivo en el banco?

●¿Cómo funciona la comisión fiscal?

La institución dijo que, como parte del programa de gobierno, ya se han tomado un conjunto amplio de decisiones que implican de forma directa al sector bancario y a los particulares. Aunque las normativas actuales siguen vigentes, las autoridades bancarias instaron a mantener la expectativa, ya que en los próximos días se harán públicas nuevas disposiciones que reconfigurarán las decisiones vigentes para este sector.

Cifras de una desbancarización de facto

En 2019, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) reportaba una circulación monetaria en manos de la población de cerca de 59 493 millones de pesos. En el año 2020, el efectivo en circulación representaba el 57,66% del dinero total del país, mientras el resto permanecía en depósitos bancarios.

En 2022, esa cifra alcanzó los 287 319 millones. Las alarmas se encendieron en el bienio 2020-2022, cuando el promedio escaló al 64 % anual.

Para el cierre de 2024 el efectivo circulante saltó de 56 606 millones a 336 701 millones de pesos. Es decir, que de 2020 a 2024, apenas cuatro años, el papel moneda en la calle se multiplicó por casi seis veces, devorando el terreno virtual y pasando a concentrar el 72,62% de toda la liquidez nacional.

A pesar de los decretos, la economía cubana ha vivido un proceso acelerado de desbancarización de facto.

Por tanto, al ver limitado el acceso a sus propios fondos legales dentro del banco, los comerciantes se ven obligados a saltarse el canal digital. Para poder subsistir, operar y reaprovisionarse en un mercado mayorista que se mueve exclusivamente en billetes, necesitan retener el efectivo antes de que cruce la ventanilla bancaria.



Todo este engranaje opera, además, bajo la presión constante del Índice de Precios al Consumidor. Con una variación mensual sostenida del 2.19% y una variación interanual del 13.42%, la inflación exige volúmenes de billetes cada vez más densos para adquirir la misma canasta de bienes.

Los cambios estructuralesde los que se habló en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional  llevan tiempo. La cultura del billete físico, forjada en décadas de desconfianza bancaria y reforzada por la inflación galopante, no se desmonta en semanas. Obligar a los mayoristas a aceptar transferencias requiere reconfigurar toda la cadena de suministro. Mientras ese engranaje macroeconómico se pone en marcha, el ciudadano de a pie seguirá topándose con el cartel de “solo efectivo”.

La liquidez bancaria, ese oxígeno que los TCP (trabajadores por cuenta propia) necesitan para extraer sus fondos, se resuelve con divisas y transformaciones profundas que tomarán meses. Por eso, aunque el diagnóstico del presidente sea esperanzador, la espera para una solución definitiva puede ser larga.

En redes sociales, la frustración de la población es el termómetro de esa insuficiencia: “¿Cada cuánto revisan que los negocios acepten transferencias? ¿Dónde están los inspectores? ¿Dónde están las multas?”, reclamaba una usuaria en Facebook.

En Alamar, el ecosistema comercial es vasto, pero la presencia del control es residual. El trabajador estatal o el pensionado que recibe su salario íntegro en una tarjeta magnética no tiene capacidad de negociación; no puede importar un contenedor ni pactar con un proveedor mayorista. Es el eslabón más vulnerable de la cadena: el que se queda sin el pan, sin el pollo, sin el arroz.

Por ello, el anuncio gubernamental de dotar a las nuevas medidas de “responsables, plazos e indicadores” se vuelve una urgencia humanísima. No basta con diseñar políticas a mediano plazo; se requiere un control inmediato, sorpresivo y disuasorio en la acera que impida que el minorista traslade su asfixia financiera al plato del consumidor.

Alamar es un nombre, una coordenada


Alamar es un nombre, una coordenada, la excusa para no decir los otros lugares. Porque el fenómeno ya está en el Cerro, en Marianao, en Diez de Octubre, en Guanabacoa. Está en Santiago, en Camagüey, en Holguín. En todo el país. La negativa viaja con las mismas palabras y el mismo tono.

Tomemos Alamar, entonces, como se toma una muestra. Como se señala un síntoma.

Cuba atraviesa las horas más complejas de su historia reciente. Desatar los nudos de la crisis energética, contener la inflación y reconfigurar una cadena de suministros que hoy se mueve en billetes físicos obligará al país a un ejercicio de transformación profunda, lento y complejo.

Sin embargo, mientras el nuevo sistema financiero aprende a caminar, la prioridad de la fiscalización tiene que ser proteger al que está abajo, asegurando que el trabajador pueda comprar sus productos básicos hoy con el dinero de su cuenta, en lo que llega la solución definitiva.

 

(**Este reportaje es el resultado de más de dos meses de trabajo de campo en Alamar, con visitas a más de veinte establecimientos comerciales, entrevistas a trabajadores estatales, comerciantes privados y ciudadanos.)

Incremento de las sanciones a las fuentes de financiación del régimen cubano y a sus medios de opresión. Comentario HHC




Traducciones en español

13 de julio de 2026

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE EE. UU.
HOJA INFORMATIVA
OFICINA DEL PORTAVOZ
13 DE JULIO DE 2026

Hoy, el Departamento de Estado ha incluido en la lista de entidades sancionadas a diez entidades, con el fin de impulsar la estrategia integral de la Administración Trump para poner fin a las actividades perniciosas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro hemisferio. Estas medidas se dirigen contra los pilares interrelacionados de ese aparato: entidades estatales que canalizan ingresos hacia el régimen, así como fuerzas paramilitares, grupos civiles armados y organizaciones de vigilancia que reprimen al pueblo cubano.

Como indicó el Secretario en su declaración del 11 de julio para destacar el quinto aniversario de la brutal represión que el régimen cubano hace a las protestas populares: “Estados Unidos continuará utilizando todos los mecanismos a nuestra disposición tanto para abordar las amenazas a la seguridad nacional que representa el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que le den a Cuba un futuro mejor”.

Todos los objetivos del Departamento de Estado sancionados hoy han sido designados en virtud de la orden ejecutiva (O. E.) 14404, que autoriza sanciones a personas que se determine que cumplen con criterios específicos relativos a la represión en Cuba y otras amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos y su política exterior.

Instrumentos de represión del régimen cubano

Las siguientes entidades han sido designadas por su participación directa en la ejecución, la facilitación y la financiación de la campaña de represión violenta del régimen cubano contra su propio pueblo.

Milicias de Tropas Territoriales (MTT) 

Las MILICIAS DE TROPAS TERRITORIALES (MTT) son designadas en virtud de la sección 2(a)(i)(F) de la orden ejecutiva 14404 por ser una subdivisión política, agencia u organismo del Gobierno de Cuba. MTT es una fuerza paramilitar a tiempo parcial bajo el mando del previamente designado MINISTERIO DE LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE CUBA (MINFAR). 

Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) 

La ASOCIACIÓN DE COMBATIENTES DE LA REVOLUCIÓN CUBANA (ACRC) es designada en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controlada por el Gobierno de Cuba o por haber actuado o pretendido actuar en nombre o por cuenta de este directa o indirectamente. ACRC es una organización social y paramilitar supervisada por el MINFAR que lleva a cabo vigilancia de disidentes bajo las órdenes del previamente designado MINISTERIO DEL INTERIOR DE CUBA.

Corporación Antillana Exportadora (ANTEX S.A.) 

La CORPORACIÓN ANTILLANA EXPORTADORA (ANTEX S.A.) es designada en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controlada por el GRUPO DE ADMINISTRACIÓN EMPRESARIAL S.A. (GAESA) de Cuba, una entidad cuya propiedad o intereses en propiedades están bloqueadas en virtud de esta orden. ANTEX S.A. es una entidad de propiedad estatal cubana que gestiona la exportación de trabajadores forzados cubanos a Angola.

Brigadas de Respuesta Rápida 

Las BRIGADAS DE RESPUESTA RÁPIDA son designadas en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controladas por el Gobierno de Cuba o por haber actuado o pretendido actuar en nombre o por cuenta de este directa o indirectamente. Las BRIGADAS DE RESPUESTA RÁPIDA son grupos civiles parapoliciales organizados y entrenados por el Gobierno cubano.

Fuentes de financiación del régimen cubano

Las entidades estatales cubanas mencionadas a continuación son designadas por generar y canalizar ingresos que sostienen al régimen cubano.

Enetec S.A.

ENETEC S.A. es designada en virtud de la sección 2(a)(i)(A) de la orden ejecutiva 14404 por operar o haber operado en el sector energético de la economía cubana. ENETEC S.A. es una entidad estatal cubana dedicada a la importación y exportación de combustibles y lubricantes.

Coreydan S.A.

COREYDAN S.A. es designada en virtud de la sección 2(a)(i)(A) de la orden ejecutiva 14404 por operar o haber operado en el sector energético de la economía cubana. COREYDAN S.A. es una entidad estatal cubana dedicada a la importación de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos y productos relacionados.

Grupo Empresarial de Comercio Exterior (GECOMEX)

El GRUPO EMPRESARIAL DE COMERCIO EXTERIOR (GECOMEX) es designado en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controlado por el Gobierno de Cuba o por haber actuado o pretendido actuar en nombre o por cuenta de este directa o indirectamente. GECOMEX es un grupo empresarial estatal cubano dedicado al comercio exterior del país, que maneja una importante cartera de importaciones y exportaciones.

Organización Superior de Dirección Empresarial Caudal S.A. (CAUDAL) 

La ORGANIZACIÓN SUPERIOR DE DIRECCIÓN EMPRESARIAL CAUDAL S.A. (CAUDAL) es designada en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controlada por el Gobierno de Cuba o por haber actuado o pretendido actuar en nombre o por cuenta de este directa o indirectamente. CAUDAL es una entidad estatal cubana especializada en seguros, reaseguros, servicios financieros y servicios profesionales relacionados.

Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (GEMAR) 

El GRUPO EMPRESARIAL DE TRANSPORTE MARÍTIMO PORTUARIO (GEMAR) es designado en virtud de la sección 2(a)(i)(B) de la orden ejecutiva 14404 por ser propiedad o estar controlado por el Gobierno de Cuba o por haber actuado o pretendido actuar en nombre o por cuenta de este directa o indirectamente. GEMAR es una entidad estatal cubana con una fuerte presencia en el sector marítimo de Cuba.

Ministerio de Turismo de Cuba (MINTUR) 

El MINISTERIO DE TURISMO DE CUBA (MINTUR) es designado en virtud de la sección 2(a)(i)(F) de la orden ejecutiva 14404 por ser una subdivisión política, agencia u organismo del Gobierno de Cuba. MINTUR es el ministerio cubano responsable de regular el turismo que entra y sale del país y constituye el mayor actor individual en el sector turístico fuera de GAESA.

Las acciones del Departamento de Estado se llevan a cabo en virtud de la orden ejecutiva (O. E.) 14404, la cual autoriza amplias sanciones a Cuba, e incluye personas que apoyan al aparato de seguridad del régimen cubano y a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos. Las acciones de hoy hacen avanzar también la emergencia nacional declarada en la O. E. 14380, “Sobre las amenazas a los Estados Unidos por parte del Gobierno de Cuba”(en inglés) así como el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 5 (NSPM-5, en inglés), el cual instruye a la rama ejecutiva a mejorar los derechos humanos, impulsar el Estado de derecho, fomentar los mercados libres y la libre empresa, y promover la democracia en Cuba.

Implicaciones de las sanciones

Como resultado de las acciones de hoy relacionadas con las sanciones, y en virtud de la orden ejecutiva 14404, todas las propiedades e intereses en poder de las personas designadas descritas anteriormente que se encuentren en Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses, están bloqueadas y deben ser reportadas a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. Además, cualquier entidad que sea propiedad individual o colectivamente en un 50 por ciento o más de una persona bloqueada o más, también está bloqueada.

Se prohíben todas las transacciones y negocios realizados por personas estadounidenses, dentro de Estados Unidos (o en tránsito), que impliquen cualquier propiedad o interés en propiedades de las personas designadas o bloqueadas de algún modo a menos que esté autorizada por una licencia general o específica emitida por la OFAC, o que esté exenta. Las prohibiciones incluyen la realización de cualquier contribución o provisión de fondos, bienes o servicios por, para o en beneficio de cualquier persona bloqueada, o la recepción de cualquier contribución o provisión de fondos, bienes o servicios de cualquiera de estas personas. Las personas extranjeras que participen en transacciones con personas designadas en virtud de la O. E. 14404, o que operen en los sectores de energía, defensa y material relacionado, metalúrgico y minería, servicios financieros, o el sector de seguridad de la economía cubana, como se identifican en la O. E. 14404, se arriesgan a ser objeto de sanciones. Las personas no estadounidenses, incluyendo instituciones financieras extranjeras, deben proceder con precaución respecto a cualquier operación con una parte sancionada bajo esta autoridad. Las acciones para devolver activos a una parte sancionada o transferirlos a otra jurisdicción para posible uso por el sujeto podrían exponer a las personas no estadounidenses a un riesgo significativo de ser sancionadas. Toda propiedad o interés en propiedad de personas que estén bloqueadas en virtud de las reglamentaciones de control de activos cubanos (CACR) continúa estando bloqueada. La CACR prohíbe a personas sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos hacer transacciones con propiedades en las que Cuba o un nacional cubano tenga intereses a no ser que esté autorizada o exenta.

El poder y la integridad de las sanciones del Gobierno de Estados Unidos derivan no solo de la capacidad del Gobierno de Estados Unidos para designar y agregar personas a la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (Lista SDN), sino también de su voluntad para eliminar a personas de la Lista SDN de conformidad con la ley. El objetivo final de las sanciones no es castigar, sino provocar un cambio positivo en el comportamiento. Las solicitudes de exclusión de la Lista SDN pueden enviarse a través de la página web de la OFAC para solicitud de revisión (en inglés). Los solicitantes también pueden consultar la página de información del Departamento de Estado para conocer las condiciones para ser eliminado de la lista (Delisting Guidance, en inglés).

 

Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesperson/2026/07/further-sanctions-on-the-cuban-regimes-sources-of-funding-and-tools-of-oppression/

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.


Comentario HHC:   Que EEUU se considere con el derecho y pueda hacerlo de facto, es lo increible y preocupante para este mundo.  Y que ademas los paises lo acepten, algo que es una averración  TOTAL. ¿ Tendremos que crear empresas " fantasmas" ?

Hoy mismo, ademas , el Dpto Estado lanzo otra contra El Departamento de Estado lanza una campaña para acabar con la amenaza que supone la Corte Penal Internacional para la soberanía estadounidense