Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 3 de julio de 2026

Aerolínea Neos Air inauguró una ruta directa entre Roma y Holguín

 

En este artículo: Aerolínea, Aerolíneas, Aeronáutica, Cuba, Economía, Fotografía, Holguín, Italia, Roma, Turismo

 


Aerolínea italiana Neos Air conecta Europa con el oriente de Cuba. Foto: Juan Pablo Carreras/ ACN.

Con la llegada de un vuelo procedente de Roma, Italia, al Aeropuerto Internacional Frank País, de Holguín, la aerolínea Neos Air inauguró una ruta directa entre la nación europea y el oriente cubano, lo que favorecerá el intercambio turístico entre ambos países.

El Boeing 787-9 Dreamliner, recibido con un arco de agua de bienvenida, aterrizó este jueves en medio de un fuerte aguacero con más de 230 pasajeros a bordo, tras una escala para repostar combustible en La Romana, República Dominicana.

Así inició una conexión semanal que operará cada jueves, según informó a la ACN Miguel Andrés Peña Peña, director del aeropuerto.

Este itinerario constituye actualmente la única conexión directa entre el continente europeo y el oriente cubano, lo que abrirá oportunidades orientadas a la reapertura del mercado turístico, interesado en los atractivos de la región, así como con el objetivo de facilitar el regreso de cubanos residentes en el exterior.

La pasajera Idalmis Rodríguez Santiesteban, quien viajó acompañada de su mascota Chanel, expresó su agradecimiento por la apertura de esta ruta, ante las carencias de opciones previas para viajar a la isla caribeña.

Además, elogió la calidad del servicio durante el vuelo, de aproximadamente 14 horas, y la atención recibida en la terminal aérea.

Yuset Vargas Ricardo, delegada del Ministerio de Turismo en Holguín, señaló que, aunque la totalidad de los pasajeros llegados corresponde a visitantes independientes, la conexión favorecerá el restablecimiento de operaciones en el destino, especialmente en la actual temporada de verano.

Peña Peña subrayó que esta operación demuestra la posibilidad de mantener rutas de largo recorrido pese al complejo contexto del país y reafirman la confianza de la compañía italiana Neos en el destino Cuba.


Con el objetivo de promover las potencialidades del polo turístico, que incluye reconocidos enclaves de sol y playa como Guardalavaca, así como opciones de ecoturismo y recorridos culturales, entre ellos el Salto del Guayabo, en el recibimiento participaron agencias como Infotur y Ecotur, agregó la delegada.

El Aeropuerto Internacional Frank País, principal puerta de entrada al destino Holguín, mantiene vuelos regulares y chárteres desde Estados Unidos, mientras la terminal nacional continúa operando de forma semanal la ruta Holguín-La Habana.

La instalación destaca por sus estándares de seguridad operacional y eficiencia, comparables con los de países de mayor desarrollo, y por un colectivo laboral reconocido en múltiples ocasiones con la condición de Vanguardia Nacional.

(Tomado de la ACN)

jueves, 2 de julio de 2026

Reformas en Cuba. Economía y politica


Por Jorge Gómez Barata

El socialismo no es un modo de producción, sino una forma de   gobierno en la cual el estado utiliza las palancas del poder y mediante regulaciones sociales y laborales logra la paz social y, de modo consensuado, instala aceptables rangos de justicia social. No se trata de especulaciones ni de utopías.

El socialismo que, según Karl Marx es resultado del crecimiento de las fuerzas productivas, está más cerca allí donde el desarrollo tecnológico, la gerencia eficaz, la elevada productividad y el óptimo rendimiento de la tierra, se conjugan con la democracia y la justicia social.

La insistencia en el predominio de la empresa estatal socialista que son todas las empresas medianas y grandes del país y en la participación en su administración es, como mínimo, un hándicap del estado cubano que se rehúsa a encoger su radio de acción y concentrarse en lo que naturalmente le corresponde lo cual le permitiría ganar en eficiencia.

Fidel Castro solía razonar que la gestión politica en el capitalismo era más fácil porque los gobernantes no tenían que preocuparse por la producción ni por la administración de los negocios, cosa que eficientemente hacen los capitalistas, concentrándose en la cosa pública y en la distribución con justicia de la riqueza social.

Debido a los enfoques incorporados a la cultura politica cubana que asumió las interpretaciones e hizo suyos los valores, los contenidos y los conflictos de la Unión Soviética, en Cuba los términos “reformas políticas” se convirtieron en tabú. De la época es también el concepto revisionista, aplicado a los innovadores en los ámbitos de la teoría y de lo cual se abusó en la URSS y los países ex socialistas donde ser liberal o centrista era ser hereje.

De esas malformaciones se derivó una lectura apocalíptica, según la cual, de aplicarse, reformas políticas se erosionará el poder revolucionario y conducirán al restablecimiento del capitalismo y a la entrega del país a los Estados Unidos. Ese enfoque soslaya el hecho de que, entre los que defienden las reformas, están quienes alertan sobre situaciones a las cuales el dogmatismo y el inmovilismo pueden conducir.

En ocasiones, ese proceder coloca un signo de igualdad entre reforma y contrarrevolución, lo cual crea una situación delicada para aquellos que, siendo parte del proceso, creen que algunas estructuras, enfoques y prácticas políticas pudieran ser perfeccionadas. Muchos de los que abogan por reformas políticas, entre ellos yo, suelen aspirar a un perfeccionamiento del proceso liderado por la dirección revolucionaria.

Así lo hizo Raúl Castro quien, además de habilidades diplomáticas, exhibió coherencia y sabiduría política al aprovechar la única oportunidad que se presentó en 60 años para intentar normalizar las relaciones con los Estados Unidos y, sin detenerse por el qué dirán, ni exigir lo que, en la coyuntura no se podía conseguir, avanzó hasta restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos

Al presentar y defender las 167 medidas introducidas para propiciar la reforma de la economía cubana que atraviesa una crisis estructural total, para nada coyuntural, el presidente cubano, Miguel Diaz-Canel Bermúdez, insiste en la naturaleza exclusivamente económica y social de tales disposiciones, descartando cualquier relación con la politica interna y con los objetivos estratégicos de la Revolución.

Al considerar la pertinencia de reformas políticas en Cuba se recuerda que durante el proceso revolucionario han ocurrido no pocas. Reintroducir el cargo de presidente de la República fue una corrección politica importante que se completará cuando el mandatario sea electo de modo directo por el pueblo lo cual, de ninguna manera, suena incompatible con el socialismo.

En los años setenta del pasado siglo mediante una mega reforma politica se procedió a la institucionalización del país que puso fin a 17 años de provisionalidad revolucionaria, se adoptó una Constitución que no existía desde 1959, se aprobó una ley electoral y se realizaron elecciones. Nada de aquello fue perfecto.

Entonces, el Partido Comunista, consagrado por la Constitución como: “Fuerza dirigente superior de la sociedad y del estado”, formulación que no es autóctona y, probablemente sea excesivamente categórica y cerrada, efectuó su Primer Congreso y copió sus estructuras, creando lo que se dio en llamar sus “aparatos”, lo cual puede ser resultado de alguna deficiente traducción.

Más tarde, en los años noventa se aprobaron contundentes reformas políticas como fue la supresión del ateísmo y el restablecimiento del estado laico. La adopción en 1975 y 2019 de constituciones del estado socialista han sido reformas políticas trascendentales.

Quizás, para que el esfuerzo en torno a las 176 medidas sea más fructífero y la reforma más cabal, son pertinentes reflexiones y acciones políticas que pudieran tributar a la cohesión social y al perfeccionamiento de estructuras actuales, haciendo más eficiente a algunas instituciones.

Un cometido político del momento pudiera ser profundizar la democratización de la sociedad mediante precisiones acerca de la separación de poderes, el partido del estado, el control social del poder y el estado de derecho y justicia social. Un asunto político no resuelto es la real autonomía de las organizaciones de la sociedad civil y de una parte de la prensa.

Al respecto parece pertinente recordar que, en los años sesenta al adoptar la experiencia de la Unión Soviética, la Revolución Cubana asimiló un conjunto formado por una teoría filosófica, una doctrina económica y un modelo político e institucional. Ocurrió así no porque alguien lo quisiera, sino porque quizás no puede ser de otra manera. Tal vez no era posible adoptar sólo el modelo económico soviético y descartar los aspectos políticos e institucionales.

Aquellos hechos, compulsados por la temprana agresividad de los Estados Unidos, el bloqueo económico y comercial y las amenazas militares, no formaron parte de un estudiado y gradual proceso, sino de decisiones politicas que fueron parte del turbión revolucionario liderado por Fidel Castro que disfrutó de un extraordinario apoyo popular.

No obstante, por el camino hubo trascendentales debates, el primero de ellos involucró a Ernesto Guevara y Charles Bettelheim, el propio Che con Carlos Rafael Rodríguez, Alfredo Guevara y Blas Roca y las controversias en torno al usos y abuso de los manuales soviéticos de filosofía y economía politica que involucraron a Fidel Castro. Ninguna de aquellas discusiones debilitó el proceso revolucionario.

En esta construcción periodística, no quiero dejar de recordar que, en 1965, el Che Guevara publicó un ensayo trascendental “El Socialismo y el hombre en Cuba”, en el cual, desde la experiencia concreta de la Revolución Cubana, se planteó, entre otros asuntos nodales, la cuestión de las relaciones entre los individuos y el estado bajo el socialismo, un asunto soslayado por la literatura soviética y del que nunca más, salvo excepciones se ha reflexionado con el enfoque correcto.

El presidente Díaz-Canel tiene razón al insistir en que las medidas entronizadas deberían desatar una riada de creatividad para su aplicación y un correlato de reflexiones teóricas y debates a escala social. La interrogante es cómo hacerlo cuando los mecanismos de comunicación social y de difusión de las ideas, en especial la prensa escrita, presentan un estado lamentable, debido a la consabida falta de recursos, aunque también al inmovilismo y la falta de imaginación y de audacia.

Todavía recuerdo cuando en 1993 Mario Vázquez Raña, personalidad mexicana, desde una posición solidaria y no de negocios, propuso comprar acciones en Prensa Latina entonces económicamente quebrada. La propuesta se trasladó al Partido donde se dijo: “Ni soñar con eso”. Años después, se presentó la idea de convertir a Bohemia que llegó a ser la más importante revista en lengua española y hoy está prácticamente extinguida, en una empresa autofinanciada y otra vez no se avanzó, no porque no se pudiera sino porque no se quiso. El inventario de oportunidades perdidas sería enorme.

Acompañar al presidente y al Partido y preservar la unidad es un deber revolucionario pero la unidad se ha de forjar sobre ideas correctas. Allá nos vemos.

Julio de 2026. Publicado por el diario ¡Por esto! Al reproducirlo indicar la fuente

miércoles, 1 de julio de 2026

Nuevas reglas para el sector empresarial cubano. Te contamos qué significan en la práctica y cómo prepararte

 Por Oniel Diaz Catellanos, AUGE


En junio de 2026, el gobierno cubano aprobó un paquete de 176 transformaciones económicas y sociales. No es un plan de desarrollo en tiempos de bonanza. Se implementa en el peor contexto posible.

El documento original, de más de 40 páginas, supone un esfuerzo descomunal. No es realista pensar que todo puede implementarse de una vez. Es previsible que el gobierno priorice las modificaciones que eliminan prohibiciones y abren espacios, por su menor costo político. Lo más complejo y estructural —como la transformación de empresas estatales en sociedades anónimas, la creación de banca privada o la implementación del IVA— demorará más tiempo.

El vice primer ministro Oscar Pérez-Oliva ha avanzado que un grupo de reformas quedará implementado en los próximos treinta días, en temas como actores económicos, administración central del Estado, energética, recuperación agrícola, precios, ámbito laboral y salarial, comercio y servicios, y la dolarización parcial de la economía. Según se comentó en el recién concluido XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, antes de que concluya julio deben publicarse varias regulaciones.

AUGE ha decidido destacar aquellos cambios que consideramos más importantes para la empresa y el sector privados. No se trata de un resumen exhaustivo de las 176 medidas, sino de una selección basada en nuestra experiencia acompañando a emprendedores y empresas en los últimos años. Hemos priorizado aquellos cambios que, por su alcance, su impacto potencial o su capacidad de generar nuevas dinámicas, merecen estar en el centro de la conversación.

Pero las medidas no pueden leerse sin tomar en cuenta el terreno en el que se emiten. Es de esperar que se vean dos distancias importantes: la que existe entre los discursos políticos y las normas que finalmente se publican, y la que existe entre esas normas y la manera en la que se aplican en la práctica. La primera es habitual, pero en Cuba adquiere un peso especial porque el discurso oficial tiende a presentar los cambios como más amplios de lo que luego reflejan los textos legales.

La segunda es aún más decisiva: la letra de la norma no siempre se traduce en una aplicación uniforme, porque los funcionarios locales encargados de ponerla en práctica tienen márgenes de interpretación que pueden acelerar, frenar o desvirtuar lo que dice el papel.

El éxito de estas transformaciones dependerá tanto de la calidad de las normas como de la manera en que los funcionarios de base las entiendan y las apliquen. Y ahí, la experiencia dice que los procesos suelen ser más lentos, más burocráticos y más desiguales de lo que los comunicados oficiales anuncian.

Las transformaciones clave

El primer gran cambio afecta a la inversión extranjera. La medida 119 estimula la participación de inversión extranjera en empresas privadas y cooperativas, mediante la creación de empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional. Un fondo español, un inversor de la diáspora o una empresa extranjera puede comprar una participación en tu empresa, pero eso exige un proceso complejo: due diligence, valoración de activos, estructuración del joint venture y aprobación ante MINCEX.

El riesgo es que los extranjeros, con mayor capacidad financiera y tecnológica, desplacen a los locales o se aprovechen de su asimetría de información. El proceso es complejo y costoso, y las empresas locales sin preparación pueden salir perdiendo.

El segundo gran cambio es la reducción de actividades prohibidas. La medida 27 reduce la lista de actividades prohibidas para los actores económicos no estatales. Sectores antes vedados —agro, energía, financiero, turismo— se abren a nuevos actores. Puedes entrar en negocios que antes te estaban vedados, pero esta apertura también permite la entrada de grandes actores internacionales y locales con mucha mayor capacidad de inversión y escala, si cambiase eventualmente la relación entre Cuba y los Estados Unidos.

El pequeño emprendedor que intente competir en energía o banca probablemente será barrido. La apertura beneficia a quienes ya tienen capital, contactos y capacidad de gestión. Para el resto, puede significar competencia y desaparición.

El tercer cambio relevante es la apertura bancaria y financiera. El paquete incluye medidas ambiciosas: ampliación de instituciones bancarias y no bancarias con capital privado (84), apertura de cuentas en divisas sin autorización previa (86), nuevos productos crediticios y recuperación del crédito bancario (89, 92), y creación de un mercado cambiario digital con casas de cambio privadas y sistema de subastas (99).

En teoría, más acceso al crédito y a las divisas. Puedes abrir cuentas en USD sin pedir permiso y acceder a préstamos de nuevos bancos privados. Pero la banca privada seguramente concentrará sus servicios en clientes grandes y rentables.

Las Mipymes pequeñas seguirán teniendo dificultades para acceder a crédito. Además, la devaluación (medida 100) encarecerá los costos en divisas, y el crédito en moneda extranjera puede volverse impagable si tus ingresos están en pesos.

El cuarto cambio es la eliminación del tope de 100 trabajadores. La medida 20 elimina el límite que hasta ahora tenían las Mipymes. Las empresas que superen esa cifra se clasificarán como «empresas privadas». Puedes escalar sin barrera legal, pero crecer implica rediseñar tu estructura organizativa, manuales de funciones, políticas de compensación y clima laboral. El crecimiento implica mayores costos y riesgos que no todas las empresas pueden asumir.

El quinto cambio permite que una persona sea titular o socio de múltiples empresas. Las medidas 21 y 23 establecen que la ley ya no obliga a concentrar todos los negocios en una sola figura. Una misma persona natural puede ser titular de varias empresas privadas y tener participación accionaria en más de una.

Puedes diversificar riesgos y aprovechar distintos nichos sin necesidad de cambiar de socio o crear estructuras complejas, abriendo la puerta a holdings personales. Pero la diversificación mal gestionada puede diluir tu enfoque y tu capital. Tener tres negocios no es mejor que tener uno bien gestionado.

El sexto cambio introduce nuevas formas societarias: llegan las Sociedades Anónimas. La medida 22 amplía las formas bajo las que pueden organizarse las empresas privadas, incluyendo las sociedades anónimas por acciones. Una Mipyme puede convertirse en S.A., emitir acciones y captar capital de inversionistas sin ceder el control total. Pero la S.A. implica mayores requisitos de gobierno corporativo, transparencia y cumplimiento fiscal. No es un paso que deba darse a la ligera, y si la regulación es compleja, podría desincentivar a muchos.

El séptimo y más ominoso cambio es la devaluación anunciada. La medida 100 establece devaluaciones sucesivas de la moneda nacional. Las empresas que no soporten la devaluación serán liquidadas. El peso perderá valor frente al dólar de forma continuada y los precios internos subirán. Si tus costos están en divisas y tus ingresos en pesos, tu margen se comprime hasta desaparecer. Muchas empresas quebrarán.

Cuando hay aperturas y liberalizaciones, suele batir el optimismo. Es natural: la promesa de nuevas oportunidades, de espacios antes vedados, de reglas más flexibles, genera expectativas. Pero es necesario verlo con pragmatismo. Lo que realmente está cambiando es el terreno de las condiciones de operación. Y en todo cambio de terreno, hay quienes saben adaptarse y quienes quedan fuera. No es fatalismo, es realismo: el éxito no estará repartido por igual. La capacidad de adaptación, el acceso a información y la preparación técnica marcarán la diferencia entre quienes logran aprovechar las grietas que se abren y quienes quedan atrapados en las que se cierran.

Es importante recordar lo que NO cambia. El bloqueo de EE.UU. sigue intacto. Ninguna medida cubana puede eliminar las sanciones que dificultan las transacciones internacionales.

Entonces, ¿qué hacer?

No se trata de reaccionar, sino de construir un proceso. Te proponemos cuatro pasos prácticos.

Primero, haz un análisis interno. Antes de mirar al mercado, mira tu propia empresa. Calcula tu exposición cambiaria: desglosa tus costos fijos y variables en moneda nacional y en divisas. Si el descalce es grande —ingresos en pesos, costos en dólares—, esa es tu primera alerta roja. Evalúa también tu estructura de capital: ¿dependes de un solo socio? ¿Tienes acceso a crédito? ¿Tu objeto social refleja todas las actividades que realmente realizas? Este diagnóstico interno es la base de cualquier decisión.

Segundo, estudia las normas. Las medidas se publicarán escalonadamente. No especules: lee los textos legales cuando aparezcan en la Gaceta Oficial. No te quedes con los titulares de prensa ni con los comunicados políticos. Identifica qué cambios afectan directamente a tu negocio y cuáles son solo ruido. Si te dedicas al comercio, la medida 117 (eliminación de topes de precios) te importa más que la 104 (IVA), al menos por ahora. Prioriza.

Tercero, evalúa oportunidades y riesgos en dos frentes específicos. Sobre la reducción de actividades prohibidas: elabora una lista de los sectores que se abren y pregúntate si tienes ventaja competitiva real para entrar en ellos. No es lo mismo tener experiencia en logística que querer montar una comercializadora de combustibles. Si no tienes ventaja, no entres solo porque la puerta se abrió. Sobre la inversión extranjera: si tu empresa puede recibir capital externo, prepárate con antelación. Ordena tus finanzas, limpia tu historial fiscal y documenta tus activos. Un inversor serio hará due diligence; si tus papeles no están en regla, perderás la oportunidad antes de empezar a negociar.

Cuarto, establece un plan de acción con hitos y responsables. No es un plan de negocios de 50 páginas, es un documento operativo de una o dos hojas con tres horizontes: qué vas a hacer en los próximos tres meses (supervivencia: ajustar precios, renegociar deudas, actualizar objeto social), en los próximos seis meses (preparación: evaluar conversión a S.A., explorar alianzas, estudiar el IVA), y en los próximos doce meses (estratégico: internacionalización, compra de activos, gobierno corporativo). Asigna a cada acción un responsable y una fecha de revisión.

El proceso de implementación de las 176 transformaciones se irá configurando progresivamente como un nuevo conjunto de elementos a considerar en la conducción de cualquier empresa. No son una varita mágica. El gobierno intentará avanzar rápido en lo que implica abrir espacios, pero lo estructural llevará tiempo, y el devenir de las conversaciones con Estados Unidos también puede influir en el ritmo y alcance de lo que finalmente se concrete. Las oportunidades se concentrarán en quienes tengan capital, contactos y capacidad de gestión; los demás quedarán fuera en un proceso de consolidación.

En AUGE no hacemos pronósticos grandilocuentes; hacemos análisis y planes. Llevamos años acompañando a emprendedores en escenarios complejos y sabemos que el éxito no depende solo de las leyes, sino de la capacidad de adaptación y de una estrategia realista.

Estas transformaciones son solo el comienzo. En los próximos meses veremos regulaciones, interpretaciones y aplicaciones que definirán el juego real. En AUGE seguiremos analizando y compartiendo. Si quieres que te acompañemos en tu caso particular, sabemos cómo hacerlo.

martes, 30 de junio de 2026

Asamblea General de la ONU analizará bloqueo de Estados Unidos contra Cuba Canal Caribe Canal Caribe ( Bruno Rodriguez VIDEO)



 

Díaz-Canel: «Se trata, ante todo, de salvar la Revolución»

Consejo de Ministros traza hoja de ruta para la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas. Se analizan otros temas de la agenda nacional



Foto: Estudios Revolución

«Se trata, ante todo, de salvar la Revolución», subrayó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al intervenir en la más reciente reunión del Consejo de Ministros que trazó la hoja de ruta para la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas en el país.

«Nosotros estamos ante un dilema complejo que podemos solucionar: cómo dar continuidad al proceso de construcción socialista en una pequeña isla del Caribe que ha sufrido el bloqueo más prolongado de la historia de la humanidad por parte de la potencia más poderosa del mundo», alertó el Jefe de Estado.

Hay que enfrentar ese desafío –aclaró– sin rendición, con inteligencia, firmeza ideológica, responsabilidad, unidad, coraje y audacia.

«Eso es lo que a las generaciones que estamos defendiendo la Revolución nos toca hacer», destacó.

El mandatario aseveró que las transformaciones van orientadas a salvar la Revolución, independientemente de lo que digan los enemigos. Hoy en el mundo no hay ningún país más agredido que Cuba, con una guerra multidimensional, y tenemos la responsabilidad de, en esas condiciones, no solo salvarla, sino seguir perfeccionando nuestro proceso de construcción socialista, dijo.

En la sesión —dirigida por el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz— el Presidente manifestó que «de lo que se trata es, en primer lugar, de desatar las fuerzas productivas para que construyamos riqueza y la distribuyamos con justicia social».

Todo lo que desate fuerzas productivas hay que aplicarlo de inmediato, indicó, porque la primera respuesta que tenemos que buscar con estas transformaciones es que todos los actores económicos empiecen a trabajar en una dinámica distinta, que no puede ser la que está reflejada en el informe del Plan de la Economía.

Díaz-Canel se refirió a la prioridad en la aprobación de todo lo que ponga en igualdad de condiciones a los actores económicos. En este punto, alertó, «se trata de los actores económicos de la construcción socialista, de nuestro Modelo Económico y Social. Por lo tanto, son los que van a trabajar tributando al Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, al Programa Económico y Social de Gobierno para el 2026 y a las estrategias de desarrollo territorial y local».

El Jefe de Estado consideró como un elemento fundamental la seguridad jurídica. «Tienen que estar las reglas claras de todo lo que vamos a hacer, tiene que haber transparencia para poder controlar, desde un punto de vista popular e institucional, todo lo que hagamos».

El Presidente reiteró la urgencia de «explicar cómo cada transformación defiende la construcción socialista; cómo va a aportar al crecimiento económico y al desarrollo social; cómo va a permitir crecer en la riqueza que vamos a distribuir con justicia social y mejorar la situación de los que están en mayor vulnerabilidad, y cómo cada transformación va a afianzar más el respeto a los derechos, en nuestra sociedad, de todas las cubanas y de todos los cubanos».

«No vamos a lograr implementar bien las transformaciones si no participa la población», alertó. «Nosotros no tenemos una discusión agotada; a lo mejor alguien nos propone algo superior a lo que hemos llegado, y donde no se entienda hay que explicar por qué y escuchar».

Al país le hace falta mucho debate, consideró, pero para debatir hay que escuchar, construir consenso, porque vamos a un proceso sumamente complejo, en una situación sumamente compleja.

«Esto es lo verdaderamente aportador, y esto es estar a la altura de nuestro tiempo, del tiempo que nos ha tocado vivir, del momento histórico, dijo refiriéndose a las transformaciones aprobadas.

Convocó a aplicar «a la actitud que tenemos que asumir, todas las categorías del concepto de Revolución de Fidel. Todas están aquí en lo que tenemos que hacer para defender estas transformaciones. Que cuando yo hablo de defensa no es solo implementarlas, es implementarlas bien y que nos den resultados», concluyó.

LA HOJA DE RUTA DE LA IMPLEMENTACIÓN

Los miembros del máximo órgano de Gobierno aprobaron en esta sesión de trabajo la propuesta presentada por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, para la implementación de las transformaciones económicas y sociales que emprenderá el país en lo inmediato para su recuperación.

Según detalló, luego de las sesiones del Pleno del Comité Central del Partido y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, así como de encuentros con miembros de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba y otros expertos, se hizo una actualización del documento inicial de las transformaciones económicas y sociales, a partir de 673 propuestas recibidas, de las cuales fue aceptado el 79 %. La mayoría, precisó, dirigidas a enriquecer el proceso de implementación que ahora comienza.

Marrero Cruz apuntó que en los próximos días se implementarán acciones concernientes a aprobar nuevas facultades a la empresa estatal socialista; descentralizar al sistema empresarial la posibilidad de aprobación de los precios mayoristas y minoristas; redimensionar las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial; facultar a los Gobiernos provinciales y a los Consejos de la Administración para crear, fusionar, extinguir y liquidar empresas estatales locales; flexibilizar la aprobación y el destino de las utilidades después de impuestos; descentralizar al sistema empresarial estatal las facultades de aprobación de la escala salarial, entre otros pasos importantes.

Sobre el sector no estatal, precisó que entre las prioridades en la implementación de las transformaciones están: la aprobación de las mipymes y cooperativas no agropecuarias pendientes; la reducción de los trámites, términos y requisitos para la creación de nuevos actores económicos; permitir la contratación de más de cien trabajadores y que una persona natural pueda ser titular de más de una empresa privada; ampliar las formas societarias en las que pueden organizarse; así como reducir la lista de actividades prohibidas en este sector.

Acerca de la recuperación agrícola, abordó como prioridad la modificación de la gestión y el uso de la tierra para todos los actores económicos, e igualmente flexibilizar la comercialización.

Marrero Cruz aclaró que las transformaciones económicas y sociales, contenidas en 23 ejes que abarcan un gran abanico de asuntos urgentes, no son ajenas a ningún organismo, y exigen actualizar los sistemas de trabajo para dedicarles el mayor tiempo y análisis.

En ello, dijo, es definitorio el papel que tenemos que desempeñar los cuadros; «la mayor transformación tiene que estar en nuestra manera de pensar».

El documento con las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas se encuentra publicado en la plataforma del Gobierno (www.soberanía.gob.cu) y en el sitio web de la Presidencia de la República (www.presidencia.gob.cu).

En el debate de este asunto, la ministra de Justicia, Rosabel Gamón Verde, explicó que las transformaciones aprobadas tienen un impacto en el ordenamiento jurídico, y motivan modificaciones de algunas normas vigentes y la elaboración de otras nuevas. Aseguró que el proceso será ágil, pero llevará trabajo a tiempo completo.

Aclaró que la eficacia y la celeridad no pueden ir en detrimento de logros alcanzados en el proceso de creación normativa, entre ellos la legalidad, la democratización, la participación popular siempre que sea posible y la calidad de nuestras normas jurídicas.

Al respecto, el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, acotó que disminuirá significativamente el tiempo habitual en la elaboración de las normas jurídicas, se eliminarán una serie de pasos que hoy se dan, manteniéndose siempre el respeto a la Constitución, las consultas que sean necesarias y la participación, pero el proceso será más expedito, reiteró.

TEMAS EN LA AGENDA

En esta reunión del Consejo de Ministros se presentó un análisis del comportamiento de la economía cubana en el primer semestre del año, impactada profundamente por la política de bloqueo del Gobierno de Estados Unidos y la permanencia del cerco petrolero, que afecta todos los sectores de la vida de la nación.

También se evaluaron los informes de la ejecución del Presupuesto del Estado al cierre de mayo y del estimado para el primer semestre; y se aprobó el de la liquidación del Presupuesto de 2025. Este último será presentado a la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Igualmente, se dio luz verde a la propuesta de asignación anticipada de graduados de la Educación Superior y de técnicos de nivel medio, que concluyen sus estudios en 2027.

Además, se presentó un informe con los resultados en la detección, prevención y atención a los menores de edad atendidos por el Ministerio del Interior, por ser comisores de hechos que la ley tipifica como delitos y manifestar conductas nocivas. Este es un trabajo que se intensifica en el país con la cohesión entre los órganos operativos y los organismos de la Administración Central del Estado, las organizaciones sociales, de masas y políticas.

Instituto de Activos Empresariales Estatales: Nueva entidad en Cuba

En este artículo: actores económicos, Comercio, Cuba, Economía, MiPyME, pequeñas y medianas empresas, Socialismo

 


En conferencia de prensa: Joaquín Alonso Vázquez, ministro de Economía y Planificación (MEP), y Yovana Vega Mato, directora del Sistema Empresarial Estatal del propio organismo. Foto: Granma.

En cumplimiento de las acciones previstas en el Programa Económico y Social del Gobierno 2026, con el objetivo específico de transformar el sistema empresarial estatal; modernizar sus formas organizativas, el sistema de dirección y gestión, así como perfeccionar el marco regulatorio para establecer el tratamiento diferenciado de las empresas, fue dada a conocer hoy la creación del nuevo Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales.

En conferencia de prensa, Joaquín Alonso Vázquez, ministro de Economía y Planificación (MEP), y Yovana Vega Mato, directora del Sistema Empresarial Estatal del propio organismo, informaron que la acción quedó refrendada en el Decreto 144 del Consejo de Ministros, publicado este lunes en la Gaceta Oficial Ordinaria número 54, y fue designado como su presidente Roberto Ricardo Marrero.

Dicho decreto afirma que el nuevo instituto tiene el propósito fundamental de avanzar en la separación efectiva de las funciones estatales de las empresariales, potenciar el tejido empresarial mixto, capacitar y auditar las anomalías en el funcionamiento de las estructuras económicas y facilitar la autonomía real de las empresas estatales. Esto, a su vez, descarga a los Organismos de la Administración Central del Estado de funciones sobre la atención al sistema empresarial.

Será una entidad a nivel nacional, subordinada directamente al Consejo de Ministros, y su principal misión será dirigir las nuevas transformaciones y la búsqueda del desarrollo de la empresa estatal socialista, como sujeto fundamental de la economía. Las funciones asignadas le permitirán obtener una visión integral y una mayor integración de los actores económicos, así como el aprovechamiento de las capacidades productivas y de servicios.

De acuerdo con Alonso Vázquez: “Las funciones del Instituto no sobrepasarán la autonomía empresarial que se busca, su función fundamental será la de capacitar, supervisar y proponer. La empresa estatal es propiedad de todo el pueblo y el Instituto tendrá la función de representar a los nueve millones de cubanos para demandar que la propiedad social funcione de la manera más eficiente posible y cumpla con sus obligaciones sociales”.

Por su parte, Roberto Ricardo Marrero aclaró que la nueva institución sobre la que asumirá responsabilidades no será un aparato burocrático ni mucho menos: “Será un equipo pequeño con el personal indispensable para la realización de sus funciones y en un primer momento compartirá sede con el Ministerio de Economía y Planificación. Nuestro rol será el de garantizar que cada paso que se dé en este proceso de transformaciones necesarias y urgentes para Cuba sea sólido, y que las trabas y errores que aparezcan sean solucionadas a tiempo”.

Comentó que no todas las entidades pasarán a ser supervisadas inmediatamente por el Instituto; este será un proceso por etapas en el que asumirá funciones que hoy se encuentran diluidas entre varios organismos.

Por otra parte, el Decreto ley 114 “De las asociaciones entre entidades empresariales estatales y no estatales”, que introduce nuevas formas de asociación entre entidades estatales y actores no estatales en Cuba, seguirá siendo responsabilidad del Ministerio de Economía y Planificación.

El nuevo Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales se reserva el derecho de proponer la creación de empresas estatales de interés nacional y, en el caso de los niveles provinciales, municipales y locales, mantendrá una relación de supervisión. La liquidación y fusiones de empresas serán decisiones que deberán ser tomadas por los grupos empresariales, los Consejos de Gobierno o las propias empresas.

Yovana Vega Mato enfatizó la responsabilidad del Instituto en el proceso de capacitación de los directivos de las empresas estatales en la búsqueda de la autonomía real y los resultados que se esperan de ello para la economía nacional. Para ello ofrecerán un marco de estudios e investigación, así como de acompañamiento en el proceso de transformación.

Sobre el tema, el propio Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República de Cuba, en la clausura de la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, afirmó: “Para que la empresa estatal socialista siga siendo el pilar fundamental de nuestra economía debe contar con capacidad real para gestionar, innovar y responder por los resultados.

Más autonomía real para las empresas exige una gestión más profesional de los activos del Estado, que estará a cargo del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, encargado de representar al dueño de los medios de producción, evaluar resultados, exigir eficiencia y separar mejor la función empresarial de la función regulatoria de los ministerios”.

(Tomado de Granma)