Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 31 de mayo de 2026

Aprendiendo de un presidente con problemas de salud mental


Tenemos que lidiar con los poderes y el sistema que lo pusieron en el poder y lo mantienen allí.

31 de mayo de 2026

El presidente de los Estados Unidos padece una enfermedad mental, pero eso es de sobra conocido. Por lo tanto, si bien debemos seguir prestando atención a esta degeneración que presenciamos, también debemos preguntarnos, más allá de eso, qué podemos hacer respecto a los poderes, los intereses y el sistema que han puesto a esta persona tan perturbadora en una posición de poder.

Hola, soy Paul Krugman.

Es 31 de mayo. Si han estado al tanto de las noticias, sabrán que el deterioro mental de Trump, que ya era evidente desde hace tiempo, se ha acentuado aún más en los últimos días. Significativamente, lo que realmente lo está llevando a una disfunción más notoria son los golpes a su ego. Me impactó especialmente —de hecho, me inquietó— su reacción ante la oleada de artistas que cancelaron su participación en la serie de conciertos que organiza en el National Mall, con la que solo busca autopromocionarse.

Entonces, si no lo has visto, esto es lo que dijo en Truth Social: Que los artistas están “teniendo los nervios de punta” y estoy pensando en traer a la mayor atracción del mundo al hombre que atrae a un público mucho mayor que Elvis en su mejor momento, y lo hace sin guitarra; al hombre que ama a nuestro país más que nadie; y al hombre que algunos consideran el mejor presidente de la historia, Donald J. Trump.

Dios mío. No me gustaría confiarle a este tipo ni siquiera estando solo en una habitación, y mucho menos al mando de la que fuera la mayor potencia mundial, aunque está haciendo todo lo posible por hundirla.

Vale, pero ya lo sabíamos, ¿no? No es ninguna sorpresa descubrir que ha perdido la cabeza, o lo que le quedaba de ella. Y, sin embargo, sigue en el poder. Quienes contribuyeron en gran medida a que llegara al poder lo hicieron a sabiendas: los multimillonarios que aportaron enormes sumas de dinero a su campaña, el Tribunal Supremo que le concedió inmunidad en 2024... todos sabían para quién lo hacían. Entendían lo que hacían. Ahora, quizás, incluso ellos estén empezando a dudar a medida que él pierde el control y empezamos a ver en Irán y otros lugares lo que ocurre cuando un lunático gobierna Estados Unidos, un lunático que tiene mucho más poder que un presidente anterior porque todas las salvaguardias institucionales habituales han sido anuladas o desmanteladas.

Aun así, continúan apoyándolo, y lo hacen no solo de forma concreta, sino también verbalmente, lo cual es importante. Siguen encubriéndolo.

El otro día, Jeff Bezos —que no es ningún idiota; tiene que saber lo que ve— dijo que Trump es mucho más maduro que en su primer mandato, lo cual es una completa mentira. Eso no es lo que piensa Jeff Bezos. Y demuestra que sigue encubriendo sus intenciones.

Aunque el Tribunal Supremo ha rechazado algunas peticiones, en general sigue dando a Trump un trato que nunca le habría concedido, no solo a ningún presidente demócrata, sino a ningún presidente republicano anterior.

Bien, esto no surge de la nada. Estas personas —no me refiero a Trump, sino a quienes lo apoyan— no son tontas. Algunas son débiles, pero también actúan porque creen que obtendrán algún beneficio.

En cierto modo, todo esto gira en torno al dinero y al poder para personas ajenas al círculo de Trump. Y es posible gracias a la enorme cantidad de dinero concentrada en manos de unos pocos, muchos de los cuales, como era de esperar, resultan ser personas terribles, insensibles y antidemocráticas.

Obviamente, debemos neutralizar a Trum
p lo máximo posible y asegurarnos de que ni él ni nadie que siga sus pasos tenga poder tras las próximas dos elecciones. Pero más allá de eso, necesitamos una purga profunda en Estados Unidos. Necesitamos una desMAGAficación. Y no exagero al usar un término muy similar a la desnazificación que llevamos a cabo con éxito en Alemania tras la Segunda Guerra Mundial.

Y no se trata solo de la ideología MAGA, sino de toda la estructura de enorme desigualdad de poder y de enorme desigualdad de riqueza lo que hizo posible este horrible momento.

No va a ser fácil, y tal vez sea imposible, pero tenemos que intentarlo porque esto es una pesadilla. Una pesadilla que supera, creo, incluso las peores fantasías de los progresistas, incluso las peores fantasías de los conservadores que aún conservan algo de conciencia. (Todavía quedan muchos, pero ya no son partidarios de MAGA).

Esto tiene que cambiar y, sobre todo, no debemos encubrir ni olvidar este momento. Muchas fuerzas en Estados Unidos han estado conduciendo hacia esto y, si no hacemos algo más que simplemente deshacernos de Trump, volverá a suceder.

Que tengas un buen resto de fin de semana.

Adiós a los fertilizantes importados: Cuba cultiva papa agroecológica en 130 fincas


En Cuba, un grupo de científicos y campesinos liderado por el Dr. Giraldo Martín Martín ha logrado algo que parecía imposible: cultivar papa sin usar químicos importados ni dañar el medio ambiente.

Durante años se creyó que la papa solo podía crecer con fertilizantes y venenos comprados en el extranjero. Pero Giraldo y su equipo rompieron ese mito. Usando abonos orgánicos y bioproductos nacionales, han sembrado papa agroecológica en nueve provincias y más de 130 fincas.

El corazón de esta historia está en Villa Clara, en el Instituto de Biotecnología de las Plantas. Allí, dentro de tubos de ensayo, la papa "resucita" libre de virus. El gran desafío ahora es producir semilla nacional suficiente para no depender de importaciones.

Además, para que la cosecha no se pierda, proponen un sistema de conservación revolucionario: pequeñas cámaras de refrigeración que funcionan con energía solar. Así, entre varios campesinos pueden ponerse de acuerdo en la adquisición de estas y guardar semillas sin depender de grandes frigoríficos que consumen mucha electricidad. Es una solución descentralizada, cooperativa y limpia.

Aunque el rendimiento por hectárea es menor que el método convencional, el costo de producción es mucho más bajo y no contamina el suelo. Para las familias campesinas, esto significa volver a tener puré de papa los domingos sin arruinar la tierra.

Tierra, cuanta haya ha de cultivarse


Por: Joel Mayor Lorán, Carlos Enrique Rodríguez González y Yemmi Valdés Ramos, Artemisa diario



31 de mayo 2026

A la misión de hacer producir la tierra, tan antigua y necesaria como la existencia del hombre, se dedican medidas y análisis de manera continuada, a fin de dar con la tecla que obre el “milagro” de la eficiencia. Sin embargo, mucha tierra ociosa hay en Artemisa, que bien pudiera dar frutos y aportar a la soberanía alimentaria.

El cumplimiento del Decreto Ley 358 de 2018, sobre la entrega de tierras estatales ociosas en usufructo, involucra a muchos sectores.

Tal legislación autoriza la entrega de tierras estatales ociosas, en concepto de usufructo gratuito por tiempo determinado a personas naturales, y por tiempo indeterminado a personas jurídicas, para que las exploten racional y sosteniblemente, atendiendo a la aptitud de los suelos, en función de la producción agropecuaria, cañera, forestal y de frutales.

Pero, ¿qué sucede en la práctica, tras ocho años de su entrada en vigor? Fidel Israel Lorente Arias, jefe del Departamento de Control de la tierra y los tractores en Artemisa, explicó que hasta el cierre de febrero, fueron declaradas e incorporadas al Fondo de tierras ociosas 47 067 hectáreas (ha.).

“Han solicitado 47 017 y, de estas, se han entregado 42 245, mientras otras 4 772 se encuentran en trámites en diferentes pasos del proceso. Entre el año 2024 y 2025, se declararon e incorporaron al Fondo poco más de 8 000 ha. y se solicitó un número mayor.

“En esa misma etapa entregamos 10 581, pues algunas estaban en proceso. Y disminuyeron las pendientes de trámites en 3 325 ha., mientras las no solicitadas en 805”.

Aclara que existen 49,31 ha. en el Fondo que nadie ha solicitado, ubicadas en Alquízar (41,21) y Bauta (8,1).

Asimismo, amplía que están pidiendo la liberación de otras tierras en Bauta, Güira de Melena y Artemisa (unas 600 ha.) y han de recibirlas pronto.

Más allá de los números, el directivo reconoce factores que limitan el proceso, como las demoras en la medición de la tierra por parte de Geocuba, lo cual retrasa la emisión y entrega del Certificado Catastral por parte del Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo (

A la misión de hacer producir la tierra, tan antigua y necesaria como la existencia del hombre, se dedican medidas y análisis de manera continuada, a fin de dar con la tecla que obre el “milagro” de la eficiencia. Sin embargo, mucha tierra ociosa hay en Artemisa, que bien pudiera dar frutos y aportar a la soberanía alimentaria.

El cumplimiento del Decreto Ley 358 de 2018, sobre la entrega de tierras estatales ociosas en usufructo, involucra a muchos sectores.

Tal legislación autoriza la entrega de tierras estatales ociosas, en concepto de usufructo gratuito por tiempo determinado a personas naturales, y por tiempo indeterminado a personas jurídicas, para que las exploten racional y sosteniblemente, atendiendo a la aptitud de los suelos, en función de la producción agropecuaria, cañera, forestal y de frutales.

Pero, ¿qué sucede en la práctica, tras ocho años de su entrada en vigor? Fidel Israel Lorente Arias, jefe del Departamento de Control de la tierra y los tractores en Artemisa, explicó que hasta el cierre de febrero, fueron declaradas e incorporadas al Fondo de tierras ociosas 47 067 hectáreas (ha.).

“Han solicitado 47 017 y, de estas, se han entregado 42 245, mientras otras 4 772 se encuentran en trámites en diferentes pasos del proceso. Entre el año 2024 y 2025, se declararon e incorporaron al Fondo poco más de 8 000 ha. y se solicitó un número mayor.

“En esa misma etapa entregamos 10 581, pues algunas estaban en proceso. Y disminuyeron las pendientes de trámites en 3 325 ha., mientras las no solicitadas en 805”.

Aclara que existen 49,31 ha. en el Fondo que nadie ha solicitado, ubicadas en Alquízar (41,21) y Bauta (8,1).

Asimismo, amplía que están pidiendo la liberación de otras tierras en Bauta, Güira de Melena y Artemisa (unas 600 ha.) y han de recibirlas pronto.

Más allá de los números, el directivo reconoce factores que limitan el proceso, como las demoras en la medición de la tierra por parte de Geocuba, lo cual retrasa la emisión y entrega del Certificado Catastral por parte del Instituto





Otro factor radica en el Avalúo de la tierra por los peritos de las empresas y la emisión y entrega del Certificado de avalúo a las delegaciones municipales, debido a la falta de este personal en las empresas, alega.

Explicó que, no obstante, a fin de agilizar la entrada a la tierra de quienes la solicitan, el ministro de la Agricultura indicó que los delegados municipales emitan una resolución de administración provisional de esas tierras, para lo cual se realiza una consulta con los órganos colegiados que intervienen en el proceso de entrega.

Si esa persona no tiene ningún problema, se emite la resolución y ocurre la entrada inmediata a la tierra para trabajarla, en tanto llegan los documentos oficiales.

Mujeres quieren tierras

Arnaldo Viera Pompa, jefe de Registro y Control de la Tierra y Tractores en la Delegación de la Agricultura en San Cristóbal, informó que en 2025 el municipio radicó 1 468 solicitudes; de estas se presentaron a la comisión agraria 1 421, y aprobaron 1 325.

Quedan algunas pendientes de resolver, muchas por la condición de vincularse a una CCS; la aprobación en ese caso es facultad de la provincia, aclara.

Allí no existe ningún caso pendiente por medición de GeoCuba o Planificación Física, por bienhechurías, certificación de suelos ni por asuntos de comisión agraria, consultas u otros procedimientos que ralenticen el trámite.

“Entre las solicitudes suman 24 312,64 ha. de tierra entregadas, que ahora se dedican a cultivos varios, frutales, ganadería, arroz”.



Destaca en este municipio el amplio movimiento de mujeres usufructuarias. Iriasel Arteaga Álvarez, delegado de la Agricultura en San Cristóbal, asegura que las féminas han hecho 243 solicitudes para un total de 2 553,72 ha., estas depararon 229 que representan 2 365,76 ha. en producción, en tanto otros 14 pedidos están en proceso.

Gisela Álvarez Pérez, es una de las beneficiadas con la entrega de tierras de las declaradas ociosas: “Yo anteriormente tenía 24,4 ha. y me asignaron 20,4 más. Mi cultivo fundamental es la caña, pero produzco arroz también. Estas, además, las voy a dedicar a otras variedades de cultivo, así como a la ceba de toros, en alianza con la Empresa 30 de Noviembre”.

“Estoy muy motivada, porque a pesar del trabajo, el sacrificio vale la pena. Se puede adquirir con esfuerzos propios los productos fundamentales para la alimentación de la familia y aportar con orgullo a la comunidad”.

Sus tierras han estado vinculadas a la UBPC Rafael Ferro, y ahora que cuenta con una superficie mayor, asumirá la tarea de sembrar alimentos. “Son áreas en demolición, que en estos momentos no pueden sembrarse de caña; ya tenemos plantada yuca, boniato, y un banco de semillas, más una casita rústica, porque a veces tenía más de 20 hombres en el campo y había que cocinarles al sol, en la guardarraya de caña; hemos ido humanizando un poco el trabajo”, precisa.

Asimismo, 24 jóvenes desmovilizados del Servicio Militar demandaron tierras. La mayoría ya las recibió.

“Para avanzar en esta estrategia, detectamos el fondo de tierras por empresas, levantamiento que arrojó 585,7 ha.; lo hicimos con la intención de que recuperen esos terrenos y los pongan a producir”.

Uno de los ejemplos es la Empresa Agroindustrial de San Cristóbal, donde destinan a cultivos varios 101,60 ha., a ganado mayor 481,42 y 2,68 a la producción de arroz. También se incluye la producción de frutales y ganado ovino-caprino, pero no como línea primaria, sino como pequeñas parcelas dentro de la línea general de trabajo.

La estrategia es integral, incluye a la empresa estatal socialista y también a personas naturales.

Algunos usufructuarios han renunciado al usufructo y se entregan esas tierras a nuevos solicitantes. En algunos casos para que se mantengan en continuidad familiar, o como incremento a productores que necesitan ampliar la producción ganadera o de cultivos.

Precisó el directivo que en el municipio aún existen poseedores de ganado sin tierras, que ahora pueden solicitar terreno.

“La extensión máxima a entregarse en usufructo a personas naturales que no posean tierras en ningún concepto asciende a 26,84 ha. (2 caballerías) para las producciones agropecuarias y forestales.

“Se fija esta última cifra como límite mínimo en el caso de las solicitudes para ganado mayor y cultivos en polos productivos, pudiendo incrementarse hasta 67,10 ha.”.

Estos números no podrán interpretarse en abstracto ni serán tan reveladores sin el sentido práctico de los resultados. Habrá que mantener una cultura de control y sistematicidad del trabajo en estas tierras, para que cada entrega se revierta en más y mejores posibilidades de adquisición de los productos agrícolas en la cotidianidad.

Se trata de soluciones en busca de celeridad en un proceso apremiado por los resultados, porque llevar el alimento a la mesa no puede esperar, ni en Artemisa ni en Cuba toda.

sábado, 30 de mayo de 2026

Frijoles, del surco a la mesa de los tuneros


Por: Yenima Díaz Velázquez, periódico26

30 de mayo de 2026



Las Tunas.- Sembrar y cosechar los frijoles que demandan los habitantes de Las Tunas es un empeño mayúsculo, pero posible, según han reiterado los principales especialistas en la actividad. Y si alguien todavía duda, habrá de mirarse en el espejo de Enerio Hernández Ojeda, uno de los mejores usufructuarios del territorio.

Hace pocas jornadas comenzó a recoger sus frutos en 70 hectáreas y, sin proponérselo, se convirtió en el tunero con más áreas destinadas a ese renglón, lo que beneficia a la población y a la economía del país al sustituir costosas importaciones.

El avezado agricultor asegura que lo primordial es dedicarle mucho tiempo a la finca para sortear las dificultades con los fertilizantes y, especialmente, con el suministro de electricidad para el riego de los cultivos, que incluyen col, tomate, ají, maíz, yuca y plátano.

«Para fertilizar las tierras usamos productos orgánicos como el humus de lombriz. Y para regar los sembrados esperamos que llegue la corriente; a la hora que sea, arrancamos las cuatro máquinas y a trabajar, sin perder ni un minuto.

«Lo otro es que estoy rodeado de buenos obreros que están enamorados de su trabajo. Además, tengo una ventaja, produzco mis propias simientes, excepto un poco que me vendió la Empresa de Semillas. La Empresa Agroindustrial de Granos me garantizó el petróleo y compré los otros insumos en las mipymes».

Todavía es pronto para hablar de resultados y eficiencia. Pero, a juicio de esta reportera, siempre será un éxito porque en su mayoría se destinará a la canasta familiar normada y el productor y los especialistas prevén que los rendimientos oscilarán entre 1,5 y 2 toneladas por hectárea, teniendo en cuenta el buen desarrollo de las plantaciones.

EL CAUPÍ SE MULTIPLICA EN LOS CAMPOS

El frijol fasciolo o común se lleva las palmas entre los tuneros cuando de sabores se trata. Y más de uno andará saboreándose, pues en la pasada campaña de frío se plantaron 866 hectáreas. Sin embargo, tienen en el Megalurothrips usitatus (trip del frijol) a un verdugo que no ataca al caupí.

Sembrar ese grano es una tradición en Las Tunas, donde existen buenas experiencias en su cultivo. Incluso, hace unos años en este territorio se obtenía la semilla que demandaban varias provincias cubanas.

Para el actual período de siembra de primavera se pronosticaron mil 45 hectáreas en todos los municipios, según Luis Oro Torres, jefe del Departamento de Cultivos Varios en la Delegación del Ministerio de la Agricultura (Minag).

«La campaña todavía es joven y es una meta lograble. Además, ese frijol se adapta bien a los empobrecidos suelos del territorio y es un cultivo que solo requiere 90 días para su cosecha.

«Ahora mismo hay plantaciones en fincas de los ocho municipios, fundamentalmente en Jesús Menéndez, Puerto Padre y Jobabo.

«Mantener limpios los cultivos, beneficiar el suelo, nutrir las plantas y combatir las plagas con alternativas naturales son algunas de las acciones que realizan quienes plantan caupí en la primavera», puntualizó.


                                                     Frijoles2

APOYO A LOS PRODUCTORES, NECESIDAD Y DEBER

La provincia tiene cultura en los dos tipos de frijol, según valora Omar Yoel Pérez López, director de la Empresa Agroindustrial de Granos, quien considera que «se puede buscar el de la canasta familiar normada y poner una cantidad en los mercados».

Para el directivo, lo más importante es establecer las negociaciones, demandas y prioridades con los productores y las cooperativas para garantizar sostenibilidad a esa aspiración, que redunda en soberanía alimentaria de las comunidades y los municipios.

«Este año logramos ponerle combustible a 120 hectáreas de frijol, en Puerto Padre y en Jobabo, y eso nos dará unas 100 toneladas que podemos acopiar para los diferentes destinos. Pero hay mucho más sembrado.

«Para aprovechar mejor las potencialidades, tenemos que unirnos todos. Hoy la compra de combustible para atender la cosecha y el resto de las producciones que nos faltan en el año tiene que hacerse con ayuda a los campesinos, de modo que puedan terminar el ciclo del cultivo e incorporarse a la nueva campaña.

«Yo creo que la base de todo lo que queremos hacer es el productor y no lo podemos dejar solo. Siempre será decisivo el acompañamiento de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Delegación del Minag y el Gobierno local», concluyó.

La Universidad de Las Tunas, con sus ferias de diversidad en diferentes fincas, también contribuye al noble propósito de que en el territorio los frijoles vayan del surco a la mesa con más frecuencia y menor precio. (Granma)

Cómo ganar una guerra comercial


Aranceles, controles de exportación y conmociones chinas, ¡ay, Dios mío!

PaUL Krugman, NOBEL ECONOMIA
30 de mayo de 2026

Chad Bown y Soumaya Keynes han publicado un magnífico libro con ese título: un análisis ameno de nuestro caótico nuevo mundo de la economía internacional, presentado como consejos para las naciones que buscan obtener ventaja. El libro está disponible aquí .

Hablé con ellos la semana pasada sobre su libro y el mundo en general. Cosas divertidas, aunque un poco sombrías, y espero que hayamos mantenido el nivel de acrónimos tolerable. Transcripción proporcionada por el Financial Times, ligeramente editada para eliminar los "eh" y "ah".

TRANSCRIPCIÓN

Paul K: Hola a todos. Soy Paul Krugman, profesor de la City University of New York y escritor independiente de boletines informativos en Substack. Quizás hayan notado que no soy Soumaya Keynes, presentadora del podcast The Economics Show. Estoy aquí con Soumaya, así como con su colaborador de larga data, Chad Bown, quien es investigador sénior en el Peterson Institute for International Economics y anteriormente economista jefe del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Juntos, estos dos acaban de escribir un libro llamado "Cómo ganar una guerra comercial", y hoy vamos a preguntarnos precisamente eso. ¿Cómo se gana una guerra comercial? Soumaya, Chad, hola.

Chad Bown: ¡Hola, Paul!

Soumaya: ¡Hola!

Paul K: Bueno, quizás pueda empezar con una pregunta un poco curiosa: ¿quiénes son ustedes? Sé que son Chad y Soumaya, pero cuando hablamos de cómo ganar una guerra comercial, ¿a quién nos dirigimos? ¿Quién es el público objetivo? Probablemente no sea Donald Trump. Probablemente tampoco Xi Jinping. Es decir, todo el mundo debería leerlo, pero ¿quién creen que podría, de alguna manera, leerlo o al menos estar al tanto de quienes lo han leído?

Soumaya: Bueno, miren, si Donald Trump quiere leer el libro, estamos muy dispuestos a firmarle una copia. Se la entregaremos personalmente como él prefiera. La idea del libro es que ustedes, los lectores, están realmente interesados ​​en librar una guerra comercial, ¿verdad? Y nosotros somos dos guías un tanto nerds y reacios que dicen: "Si de verdad quieren hacerlo, les daremos las pruebas que necesitan. Les contaremos todo lo que hay que saber". Saben, no es fácil librar y ganar una guerra comercial. Así que, al menos, ármense con las pruebas de lo que ha sucedido en el pasado, lo que funciona y lo que no. Reconocemos que la mayoría de los lectores quizás se acerquen a esto sin querer librar una guerra comercial, ¿no?

Bueno, la idea es que... Ya sabes, es para ayudar a la gente a entender cómo desenvolverse en este mundo de conflictos económicos, porque siento que mucha gente se ha visto involucrada involuntariamente en estos conflictos geopolíticos masivos. Puede resultar un poco desconcertante. Así que el libro está pensado para todos, ¿no? Para entender cómo llegamos hasta aquí y hacia dónde vamos.

Paul K: De acuerdo. Porque sí, me encontré pensando que era más fácil seguir la línea argumental si pensaba en mí mismo, sí, todavía con un poco de delirios de grandeza, pero me imaginaba siendo Mark Carney, Primer Ministro de Canadá, o me imaginaba siendo Ursula von der Leyen, eh, eh, haciendo políticas para la UE.

Básicamente, tenemos a estas dos potencias. Por un lado, tenemos a Estados Unidos, representado principalmente por Donald Trump, y por otro, a China, que es un fenómeno más institucional. Sin duda, están librando lo que consideran una guerra comercial.

Hablemos un poco sobre cómo llegamos hasta aquí. ¿Cómo llegamos a este punto? Creo que, si hubiéramos tenido esta conversación hace unos diez años, la respuesta habría sido: "Bueno, somos economistas. Entendemos que el libre comercio es estupendo". Eh, quizás hace quince años, incluso más.

Y, para que lo sepan, la respuesta es simplemente: «No hagan esto, libre comercio». Así que creo que los tres hemos tenido algunas reflexiones en nuestro camino hacia Damasco sobre por qué ese no es un enfoque adecuado. ¿Alguien quiere empezar a hablar de ello?

Chad Bown: Quizás intente responder primero. Bueno, supongo que para responder a la pregunta, tenemos que hablar de qué guerra comercial podríamos o deberíamos librar, porque creo que, sin duda, hay varias guerras comerciales en curso. El presidente Trump está haciendo muchas cosas. Pero, en el fondo, hay otra guerra comercial muy importante, la que tiene que ver con China.

Permítanme comenzar por ahí. Eh, yo diría, y no es que me diera cuenta de esto en ese momento, pero digamos en 2015, cuando China lanzó su estrategia Made in China 2025, una política industrial que decía, ya saben, que íbamos a tener estos objetivos de participación de mercado para dominar ciertos sectores importantes del futuro, eso fue una especie de señal de que China estaba pensando en las cosas de manera diferente a como lo habían hecho otros, otros, tradicionales, Estados Unidos y otros.

Y luego, avanzamos un par de años y vemos a Xi Jinping y su estrategia de "doble circulación", que articulan con mayor claridad la idea de que China no quería ser interdependiente del resto del mundo. Quería que el resto del mundo dependiera de China para su cadena de suministro, de modo que Estados Unidos dependiera de China para el abastecimiento de productos, pero que China no tuviera dependencias del resto del mundo.

Cuando uno empieza a pensar en un sistema comercial que funcione, como el que hemos vivido en el período de posguerra desde finales de la década de 1940, se requieren reglas y todo eso, pero también se requiere fundamentalmente la voluntad de ser interdependientes, ¿verdad? Y confiar en que yo te voy a exportar, tú me vas a importar, y sí, a veces habrá algunas fricciones, pero en general, eso estará bien.

Y China decía: «No, queremos una relación asimétrica, queremos hacer lo que nos plazca, pero no nos interesa demasiado lo que ustedes quieran hacer». Así que, para mí, fue ver esas cosas lo que realmente me hizo pensar que el mundo ha cambiado. Estamos en una especie de guerra comercial, y China es quien realmente la impulsa.

Soumaya: Bueno, mi trayectoria, creo que, eh, ya sabes, hubo un momento importante para mí en la primera administración de Trump, ¿verdad? Y entonces, ya sabes, Trump irrumpió en la escena, durante su primer mandato y comenzó a imponer aranceles principalmente a China. Y ya sabes, Chad y yo teníamos este podcast sobre comercio, y éramos las voces más fuertes que decían, ya sabes, "¿Qué están haciendo? Tienen que jugar según las reglas, ¿por qué no intentan usar el libro de reglas para resolver estos problemas estructurales subyacentes que tenemos con China?" Eh, y ya sabes, yo estaba cubriendo comercio a tiempo completo en ese momento, y, ya sabes, algo que estaba sucediendo tras bambalinas, eh, era que había esfuerzos para tratar de obtener algún tipo de plan coordinado para salvar el sistema basado en reglas, para tratar de resolver algunos de los problemas estructurales entre China y los EE. UU. escribiendo nuevas reglas.

Así que se celebraron estas conversaciones trilaterales entre EE. UU., Japón y la UE, y la idea era: bueno, ¿por qué no redactamos un plan común sobre cómo queremos que se comporte China, con límites a los subsidios, nuevas formas de protegernos contra los subsidios chinos? La idea era que, una vez acordado ese plan común, podrían ir a China y decirle: «Miren, tenemos nuevas reglas. Si las aceptan, el presidente Trump eliminará sus aranceles». Esa era la esperanza de algunos involucrados en el proceso. Desde luego, no era el plan de Donald Trump. Y creo que, fundamentalmente, he superado esa idea porque ya no creo que la solución a estos problemas radique en un nuevo conjunto de reglas comunes que todos vayan a aceptar, ¿verdad?

De hecho, la administración Trump acudió al gobierno chino con una lista de requisitos o peticiones en cuanto a las prácticas de subsidios de China, y los chinos la rechazaron rotundamente. No iban a cambiar su sistema. Y ese es el trasfondo de la situación actual, en la que la administración Trump, y creo que casi todos los demás, han renunciado a la idea de que las normas nos salvarán.

Y eso da un poco de miedo. Es algo... ya sabes... Significa que no podemos confiar en el reglamento para predecir lo que va a pasar. Es un mundo mucho más caótico, basado en el poder, y estamos tanteando el terreno.

Paul K: Sí. Sí, por si sirve de algo, he tenido dos momentos de revelación sobre el comercio. Uno de ellos, que parecía terriblemente relevante pero quizás un poco menos ahora, fue el trabajo de principios de la década de 2010 sobre el shock de China, donde empezamos a darnos cuenta de que, oye, ya sabes, los problemas de ajuste y dislocación que vienen de la rápida globalización son mucho más grandes que... ya sabes, los economistas siempre han entendido que había problemas de distribución, pero son mucho más grandes. Y eso, eso fue, eso fue revelador y un poco impactante. Eh, pero creo que en realidad no es el núcleo de la historia ahora. Y, y para mí, la revelación fue, eh... Es un poco extraño, pero te voy a dar este, eh, punto realmente inusual en el que me di cuenta de que no vamos a recuperar esto, que fue en realidad cuando Rusia invadió Ucrania, cuando nos dimos cuenta, oye, este orden basado en reglas, no solo sobre el comercio, sino sobre todo.

Habíamos dado por sentado que todo lo viejo, todos los viejos demonios, habían sido desterrados. Que no íbamos a tener una guerra abierta en Europa. Que no íbamos a tener países que simplemente explotaran su poder sobre el comercio para obtener ventajas geopolíticas. Y ahora nos damos cuenta, creo que me di cuenta, de que todo eso, todo lo que creíamos fundamental sobre la economía del siglo XXI, en realidad dependía básicamente de una hegemonía benevolente. No del todo benevolente, no del todo hegemónica, pero aun así, gran parte dependía básicamente de Estados Unidos, que imponía las reglas y, en su mayor parte, obedecía las suyas. Y bueno, ya no estamos en ese mundo, ya no estamos en Kansas, entre otros lugares.

Así que ahora el mundo es mucho más duro ahí fuera.

Soumaya: ¿Puedo añadir que creo que los economistas también han estado en una especie de viaje, verdad? Eh, ya sabes, y, y, y, ya sabes, punto de partida, el punto de partida es, ya sabes, tu, tu teoría, ¿verdad? Pensábamos que uno de los beneficios del comercio era, ya sabes, la aglomeración, ¿verdad?

Ya sabes, enormes eficiencias, enormes economías de escala, que, ya sabes, crearon estas ganancias del comercio y lo que hemos visto ahora, creo, es que esos beneficios de la aglomeración son reales, pero en un mundo donde no somos amigos de todos y no confiamos en todo, conllevan riesgos.

¿Adónde crees que se ha ido la economía?

Paul K: Bueno, sí. Es interesante. En cierto modo, los modelos ya existían y comprendíamos que la aglomeración tiene grandes ventajas, aunque creo que han resultado ser mayores de lo que nos imaginábamos. Y realmente... Sabes, he estado inmerso en mi propio análisis sobre Europa frente a Estados Unidos, y una cantidad asombrosa se debe, en términos generales, a que Silicon Valley está en el lado estadounidense del Atlántico, ¿verdad?

Es que hay ciertas aglomeraciones que distorsionan todas las cifras. Pero en un mundo de mercados abiertos, la aglomeración manda. Texas no se preocupa por el hecho de que California controle gran parte del sector de TI. ¿Por qué debería preocuparse Europa por el hecho de que Estados Unidos controle gran parte de él? Pero ese no era el mundo en el que vivimos ahora, donde estas cosas se vuelven muy reales. Así que todo cambia cuando dejas de asumir que no importa fundamentalmente dónde se producen las cosas. Estamos hablando mucho de alta tecnología, pero, si hablamos de la manufactura china... No es solo que China sea buena en muchas cosas. China tiene todo un ecosistema industrial que le da una enorme influencia en el mundo. Es decir, China no es el único lugar que tiene depósitos de tierras raras, pero es el único lugar que tiene el ecosistema industrial que puede procesarlos en este momento. Y así, todo eso crea un mundo donde la Sección 232 y creo que el Artículo XXI del GATT sobre seguridad nacional... siempre estoy poniendo a prueba mis acrónimos y números, eh, mis conocimientos. Pero bueno, pensé que si me hubieras preguntado hace quince años, habría dicho: "Bueno, todo esto de la seguridad nacional es solo una excusa. La seguridad nacional es el último refugio del sinvergüenza". Pero en realidad, ahora no.

Soumaya: Sí

Paul K: Bueno, ¿alguna otra revelación más allá del hecho de que es un mundo aterrador con gente desagradable?

Soumaya: Bueno, tengo una que es, ya sabes, mencionaste la literatura sobre el shock chino, ¿verdad?

Paul K: Sí

Soumaya: Esta es una colección de documentos que muestran los efectos de las importaciones procedentes de China.

Paul K: Correcto

Soumaya: Y un artículo que me pareció súper interesante, que surgió mientras investigábamos para este libro, trataba sobre lo que sucedió en Canadá, ¿verdad?

Cuando, cuando hubo liberalización como parte de, eh,

Paul K: Oh sí,

Soumaya: ¿Fue el TLCAN o fue...?

Chad Bown: CUSFTA.

Soumaya: ¿CUSFTA?

Soumaya: Sí, entonces el predecesor del TLCAN. Eh, y de hecho, ya sabes, esta investigación encontró que los efectos fueron bastante diferentes a los efectos del shock de China. La gente pudo adaptarse. Hubo oportunidades de exportación creadas por ese acuerdo comercial.

La gente se trasladó a esas otras industrias. También hay investigaciones que analizan la liberalización y el populismo en Europa, ¿verdad? Y parece existir una relación entre los lugares con redes de seguridad social más sólidas y el cambio hacia partidos de derecha. Así que, creo que un punto que me gustaría destacar es que es importante no sobreinterpretar lo que está sucediendo ahora y no verlo como si toda liberalización comercial tuviera perdedores, y que no haya nada que podamos hacer para solucionarlo, ¿no?

Hay casos en los que, de hecho, con la liberalización de las importaciones, pudimos sobrellevarla bien, las economías se ajustaron y las redes de seguridad social funcionaron. Así que creo que es importante no reaccionar de forma exagerada después de algunos de esos casos en los que hubo un verdadero sufrimiento en el pasado.

Paul K: Intento recordar cuánto hablas en el libro sobre la economía política de esta reacción proteccionista. Porque en realidad no es tan simple como decir: «Oh, el comercio genera muchos perdedores, y ahora el público no lo acepta». Y, por lo que entiendo, esa no es la historia. ¿Qué dijiste? Intento recordar cómo lo expresaste.

Soumaya: Chad, ¿te acuerdas tú o debería hacerlo yo?

Chad Bown: No. Sí. Quiero decir, yo... Bueno, quiero decir, la historia es que es complicada, ¿verdad?

Paul K: Sí

Chad Bown: Y los votantes no responden de forma tan clara como cabría esperar a las implicaciones económicas que esto tiene para ellos, ¿verdad? De hecho, uno de los estudios más recientes sobre el impacto de China ha analizado las repercusiones a largo plazo de dicho impacto y la reimposición de los aranceles durante la primera administración Trump, y ha concluido que, en realidad, no cumplieron su función de ayudar a los trabajadores de esas regiones, ¿cierto?

No mejoró el empleo ni nada por el estilo. Pero sí ayudó al partido del presidente Trump en las elecciones posteriores, ¿verdad?

Así que tal vez haya algo de cierto en la idea de que, bueno, está bien, puede que no me esté ayudando a conseguir un mejor trabajo o mi proceso de contratación, pero al menos está luchando en mi nombre, ¿no?

Y eso significa que resulta muy complicado establecer vínculos entre todas estas cosas en el contexto de la economía política.

Paul K: Vale, no lo sabía. Se me pasó por alto. Sé que lo mencionaste, pero no se trata tanto de analizar la evolución de los salarios reales o los cambios en el empleo; esa no es la cuestión. Se trata más bien de actitudes, de si el líder es alguien que planta cara a los extranjeros.

Creo que, en definitiva, el proteccionismo en Estados Unidos y también en Europa no es realmente un movimiento popular masivo. Hay quienes lo explotan, pero no se trata de un fenómeno determinista simple, de esos en los que los perdedores contraatacan y por eso tenemos un problema.

Gran parte de ello tiene que ver, de nuevo, con las complejidades del proceso político.

Soumaya: Sí, y esto se puede ver tanto en lo que está sucediendo en Estados Unidos como en la UE. Si piensas en lo que hizo Trump, ¿verdad?, tuvo que hacerlo utilizando, y posiblemente abusando, de algunos aspectos arcaicos de la ley estadounidense, porque no contaba con el apoyo del Congreso para aplicar estos aranceles, ¿cierto?

Y así, él, por así decirlo, pisoteó el proceso democrático. Eh, eh, ya sabes, obviamente en el caso de la IEEPA, que resultó ser anulada por la Corte Suprema. Y, ya sabes, durante la primera administración Trump, las empresas se quejaban bastante. Creo que durante la segunda, esas quejas fueron un poco más silenciosas. Eso probablemente sea una combinación de, ya sabes, preocupación por las represalias, pero también tal vez en algunos casos se adaptaron, ¿verdad? Y entonces creo que una lección de ese episodio podría ser que puede que no tengas los electores para la protección al principio, eh, pero podrías, podrías desarrollar esos electores si esa protección existe el tiempo suficiente. Y luego el contraste es, es con lo que está sucediendo en Europa ahora mismo, ¿verdad? Hay un gran debate sobre si la UE debería esencialmente hacer más de lo que está haciendo Estados Unidos y protegerse. Y es simplemente extraordinariamente difícil, incluso cuando tienes estos problemas realmente agudos, ¿verdad?

Los exportadores alemanes están, ya sabes, aplastados en los terceros mercados. Ya sabes, la industria automotriz está luchando mucho para hacer frente a la competencia china. E incluso así, incluso ante estas tendencias de exportación chinas tan extremas, es realmente muy difícil llegar a un consenso, ¿verdad?

Entonces, la pregunta es: ¿podrá Europa actuar alguna vez con la misma decisión que la administración Trump? ¿Quizás exista un punto intermedio entre la inacción casi desesperada y la sobreacción? En fin, eso nos lleva a esa cuestión.

Paul K: Bien, podríamos seguir. En realidad, solo diré brevemente la importancia de los detalles institucionales, incluidos los detalles de la legislación que la gente escribió hace tiempo, que no estaba destinada a los fines para los que se está aplicando. Es asombroso. Es decir, el hecho de que la Sección 121 esté escrita como está, y que la IEEPA esté escrita como está, de repente resultó que el destino del mundo depende de una redacción más o menos accidental de una legislación de hace décadas. Es bastante asombroso.

Soumaya: Me indigné cuando, siendo economista y corresponsal de economía de la revista The Economist, empecé a cubrir temas de comercio. Pensé que todo iba a girar en torno a grandes debates intelectuales sobre qué modelo funcionaba mejor, y en realidad, me convertí prácticamente en abogada, intentando descifrar qué significaba la Sección 301.

¿Qué es el artículo 232? ¿Cómo se ajusta esto a las normas de la Organización Mundial del Comercio? Ya sabes, uno se enfrasca rápidamente en la jerga legal, pero como dices, estos detalles son realmente importantes. Disculpen a todos los abogados. En realidad, no soy abogado.

Paul K: Conocí a alguien que impartió un curso de política comercial hace mucho tiempo, pero devolvía los trabajos finales con, eh, justo en la parte superior, un YHTMAAIYP, que significaba: "Tienes demasiados acrónimos y abreviaturas en tu trabajo". En fin, entonces, ya sabes, si estamos hablando de que Europa responda, tomando las restricciones extremas a la acción europea, ya sabes, ¿cómo irías al Berlaymont en Bruselas y le dirías a la Comisión Europea: "Esto es, esto es lo que deberías hacer en respuesta a", creo que dijiste que Estados Unidos es un pirata y China es un buque de guerra, pero en fin, tienen estos dos socios de política comercial bastante diferentes pero también, pero muy seriamente amenazantes y agresivos.

Dos de las tres superpotencias económicas mundiales no se comportan como antes, y el caso más evidente es: bueno, usted está al mando de la tercera potencia. ¿Qué debería estar haciendo?

Chad Bown: Bueno, eh, interesante, ¿verdad? Y creo que, eh, como indicó Soumaya, Europa ha tardado un poco en abordar la cuestión de si están dispuestos a librar una guerra comercial. Pero ahora parecen estar dispuestos. Una de las líneas realmente interesantes para Europa en este momento es el tema de los vehículos eléctricos y el sector automotriz.

Y lo fascinante es lo siguiente: básicamente están intentando ver si pueden aprender del modelo chino para animar a las empresas chinas a fabricar coches en Europa, ¿verdad? ¿Y cuál era el modelo chino? El modelo chino era la transferencia forzada de tecnología. Lo que les hizo exitosos en aquel momento, o en parte lo que les hizo exitosos, fue que, a principios de la década de 2000, había muchos fabricantes de automóviles occidentales (Estados Unidos, Japón, Corea, Europa) que querían tener acceso a los 1.400 millones de conductores potenciales de China, ¿verdad?

Y China tenía aranceles altos en ese momento, así que exportar a China era realmente difícil. China dijo: “Queremos que fabriquen esos autos aquí, y no solo queremos que los fabriquen aquí, sino que queremos que formen empresas conjuntas con empresas chinas locales y luego les enseñen, de manera efectiva, cómo fabricar autos ellos mismos”, ¿verdad?

Y en parte, y tuvieron éxito. Y parte de la razón de su éxito, ya saben, creemos, es que había muchísimos fabricantes de automóviles occidentales compitiendo entre sí, todos buscando acceder al mercado chino. Así que, si avanzamos en el tiempo hasta hoy, nos preguntamos: bueno, ¿puede Europa hacer lo mismo con respecto a los líderes tecnológicos chinos actuales en vehículos eléctricos de batería?

Y aunque puede que haya, ya saben, en este momento, muchos y muchos fabricantes de vehículos eléctricos en China, eh, BYD es el dominante. Eh, y detrás de eso están los fabricantes de baterías, que son BYD y CATL, ¿verdad? Y para, de alguna manera frustrar esa posibilidad, ¿verdad?, la idea de que, bueno, tal vez Europa podría explotar, ya saben, las divisiones entre las empresas chinas y negociar para que vengan a Europa, asociarse con los fabricantes de automóviles alemanes, enseñarles cómo hacer mejores vehículos eléctricos de batería, ubicar la producción aquí, crear muchos empleos, el gobierno chino ya ha establecido un sistema de licencias para su tecnología y dice, "No, BYD, CATL, ya saben, estas empresas, no tienen permitido simplemente salir y negociar con los europeos.

Vamos a ser nosotros. El gobierno chino va a ser el que controle el acceso a esa tecnología por parte de los extranjeros, ¿verdad? Así que, por un lado, tienes a los europeos que tal vez buscan aprender del modelo chino, y por otro lado, ya sabes, los chinos ya van un paso más allá y dicen: "Sí, no vamos a dejar que aprendan de nuestro modelo y consigan esos trabajos allí, en Europa.

Así es como vamos a frustrar ese tipo de cosas.

Paul K: Vaya. Y eso es realmente instructivo porque, ya sabes, todos pasamos años aprendiendo por qué la intervención del gobierno en el comercio es casi siempre algo malo y cómo, eh, dejar que la gente compre donde quiera y no, ciertamente no bloquear posibles oportunidades rentables, claramente va a perjudicar a tu país.

Y ahora decimos algo así como: "Ah, ya sabes, este dirigismo, control absoluto". Y en este caso, no es solo geopolítico. Es que, bueno, ya sabes, China puede preservar eficazmente su ventaja tecnológica, aunque no sea tecnología de punta. Y porque pueden bloquear la transferencia de tecnología.

Entonces, pero usted está diciendo que, básicamente, según entiendo, al menos la UE, presumiblemente las potencias medianas de Mark Carney, necesitan ser al menos un poco más como los chinos.

Chad Bown: Creo que tienes razón. Es decir, creo que una de las lecciones que sacamos del libro es que todos necesitamos aprender mucho los unos de los otros, de los demás jugadores. Pero sobre todo, creo que en el sistema occidental necesitamos aprender de China. Eso no significa que debamos adoptar el modelo chino, ¿verdad?

Así que, por favor, no me malinterpreten, pero hay elementos de lo que hace China cuando aplica su política industrial, cuando, en el ejemplo anterior, realiza la transferencia de tecnología, que si se quieren obtener resultados similares, es necesario analizar qué aspectos del sistema chino les permitieron tener éxito en esos casos.

Puede que no logres replicarlo, ¿verdad? Así que necesitas aprender también ese tipo de lecciones. Pero sí, aprende lecciones importantes de China.

Paul K: Bueno, quiero decir, los vehículos eléctricos en Europa... Estados Unidos ha decidido que vamos a tener coches que queman carbón o algo así. Pero, eh, en Europa, surge la pregunta: ¿deberían siquiera intentarlo? ¿No deberían decir: «Vale, si los chinos van a venderos vehículos baratos, ¿por qué no conducir vehículos eléctricos baratos y aprovechar vuestra ventaja comparativa europea, sea cual sea?»

Soumaya: Quiero decir, este es un debate que se está dando en Estados Unidos, ¿verdad? Hay quienes dicen: "¿Por qué no me dejan comprar un coche eléctrico barato? Estas cosas son…

Paul K: Correcto

Soumaya: …bares de karaoke sobre ruedas. Quiero un, quiero una pieza de ese equipo”. Eh, y sabes, los argumentos en contra están en... sabes, incluye uno, esta es en realidad un área donde Chad y yo tuvimos un debate bastante acalorado mientras escribíamos el libro, ya que Chad estaba mucho más a favor de prohibir cosas que yo. Eh, y sabes, eso se relaciona con algunos de los riesgos de seguridad alrededor de, ya sabes, tener software chino controlando algunos de estos vehículos, los riesgos de vigilancia, incluso poder apagar el auto remotamente. Eh, Chad estaba más entusiasmado con prohibir vehículos debido a esa preocupación que yo.

Quería, ya sabes... Seguramente es posible idear algún tipo de prueba técnica, porque, si empezamos a prohibir los coches basándonos en eso, entonces, ya sabes, ¿qué pasa con los teléfonos inteligentes? La última vez que lo comprobé, había bastantes equipos electrónicos fabricados en China que, en teoría, podrían conllevar los mismos riesgos.

Entonces, ¿vamos a ser realmente inconsistentes? Está el aspecto de la seguridad. También está el aspecto de la economía política, ¿verdad? Que, ya saben, la industria automotriz es enormemente importante en Europa. Las consecuencias políticas de permitir que todas esas pequeñas empresas cierren serían potencialmente devastadoras. Y luego, en tercer lugar, está un argumento más amplio sobre la capacidad industrial. Cuando no confiamos los unos en los otros, ¿es realmente prudente recortar la producción manufacturera o aceptar su pérdida? ¿Podría haber alguna conexión con la innovación? La evidencia al respecto no es tan concreta como nos gustaría. Pero, ¿hay algo? ¿Tienen razón quienes se preocupan de que la producción manufacturera tenga algún tipo de ventaja en materia de seguridad nacional? En un conflicto intenso, ¿se necesita realmente la capacidad de aumentar la producción rápidamente? Así que, en realidad, tener ese poder industrial es importante.

Ahora bien, eso no significa puestos de trabajo en el sector manufacturero, sino que me refiero al sector manufacturero en general.

Paul K: Obviamente, usted escribió el libro antes de la guerra con Irán, pero habla de las cadenas de suministro y la amenaza de interrupciones, y eso ahora parece muchísimo más real. Es decir, ¿cuánto cambia eso nuestra forma de pensar sobre las guerras comerciales?

Chad Bown: Entonces, creo que Irán y el Estrecho de Ormuz, ¿verdad? Obviamente, desde la perspectiva de Irán, la guerra, la guerra física, los aspectos militares de la misma, tienen que ser absolutamente devastadores. Pero al mismo tiempo, han podido convertirla en un arma a través de sus restricciones a las exportaciones, ya sabes, las que impiden el paso de mercancías por el Estrecho de Ormuz, de una manera que es, ya sabes, de una magnitud mucho mayor de lo que sugeriría el tamaño de su economía, ¿verdad?

Y eso forma parte del nuevo mundo en el que vivimos. A veces se producen interrupciones en la cadena de suministro, que pueden surgir por no reconocer la gravedad de esos puntos críticos. Creo que mucha gente sí reconoció la gravedad de esos posibles puntos críticos.

Pero como hemos visto, a través de lo sucedido desde febrero, el mundo ahora se enfrenta a las consecuencias de esas acciones.

Soumaya: Entonces, continuando con eso, creo que lo que hemos visto hasta ahora con el Estrecho de Ormuz es que algunas de esas interrupciones aún no han ocurrido, y eso es porque las empresas han estado haciendo, ya saben, una de las políticas que discutimos en el libro, que es el almacenamiento, ¿verdad? Así que hemos tenido inventarios, y los han estado reduciendo. Cuando la crisis comenzó, eh, ya saben, la gente se preguntaba ¿qué tan grave podría ser esto? Y la respuesta fue, "Bueno, mientras no dure mucho, estará bien", ¿verdad? Porque hay esos amortiguadores. Y entonces, ya saben, la crisis, creo, resalta la importancia de tener esos amortiguadores, pero también creo que, ya saben, hay un punto sobre la sustitución. Entonces, eh, um, si piensan en la caída del petróleo que sale del Estrecho de Ormuz, un tercio de eso se ha compensado con petróleo que sale a través de otros puertos, ¿verdad? Y una de las lecciones aquí es que, cuando se piensa en las vulnerabilidades, en realidad siempre hay cierto margen de maniobra en el sistema.

Siempre existen algunas oportunidades de sustitución. Puede que no sean rápidas ni fáciles, pero una de las lecciones de la historia en situaciones extremas es que solemos ser más adaptables de lo que a veces tememos. Dicho esto, obviamente, si esta interrupción continúa, habrá consecuencias negativas, ¿verdad?

No deberíamos entonces irnos al otro extremo y decir: "Bueno, no tiene sentido aplicar controles de exportación porque siempre podemos adaptarnos". Eso no es cierto. Como estamos viendo ahora en algunos de los países más pobres que están a la vanguardia de esto, y como veremos más adelante, estas armas son bastante impactantes y bastante peligrosas.

Paul K: Lo que me llamó la atención, quiero decir, el estrecho de Ormuz es un punto de estrangulamiento físico, lo cual es útil para ilustrar el concepto, pero resulta que hay todos estos puntos de estrangulamiento de facto como las tierras raras, como, bueno, los semiconductores. Quiero decir, no es que tantas cosas pasen por el estrecho de Taiwán, es el hecho de que básicamente todo funciona con chips fabricados en esta isla. Así que sí. Y usted habla de esto. Quiero decir, ahí mismo, definitivamente hay argumentos a favor de políticas que, incluso a cierto costo, aseguren que los productos críticos se fabriquen en cierta cantidad en lugares que son, son menos susceptibles a este tipo de interrupciones.

Vaya, durante muchos años fui coautor del libro de texto de economía internacional más vendido. No creo que mencionáramos las cadenas de suministro, los controles de exportación, nada de eso. Probablemente aún no lo he hecho. Probablemente tendré que incluirlo en la próxima edición. Pero bueno,

Soumaya: No te preocupes, no tienes que hacerlo. Simplemente puedes asignar nuestro libro como complemento y listo.

Paul K: Así es. No, definitivamente. YHSTMAAIYP. No, en realidad eres muy bueno. No estoy haciendo los acrónimos y, y, y los números, pero es algo. En realidad, haré una prueba rápida. Eh, ¿sabes la respuesta? Probablemente sí, pero, eh, ya sabes, todas estas cosas comerciales numeradas, ¿de qué ley son esos números?

Soumaya: ¿74? ¿1974?

Paul K: Bueno, la respuesta es que pertenecen a varios grupos diferentes.

Soumaya: ¡Vale, esa era una pregunta trampa!

Paul K: Es realmente horrible que tengamos un 122 y un 232 y que no pertenezcan a la misma ley, por lo que es totalmente confuso. Pero bueno.

Soumaya: ¿Deberíamos terminar aquí?

Paul K: Permítame hacerle una última pregunta, y luego lo dejo ir. ¿Tiene alguna opinión sobre cómo se desarrollará todo esto? Ha dado algunos buenos consejos a personas que no son Donald Trump, en efecto. Quiero decir, tal vez Trump se beneficiaría de ellos, pero no los va a leer. Y probablemente tampoco Xi Jinping, pero ¿cómo cree que se resolverá esto? Es posible que Mark Carney y sus poderes intermedios, o Ursula von der Leyen y los líderes de la UE, piensen en estos temas y, muy posiblemente, lean su libro, como deberían. Eh, ¿cómo se ve el mundo dentro de cinco años?

Soumaya: Bueno, mira, voy a ser sincera. No creo que vaya a haber un gran acuerdo en los próximos cinco años, ¿verdad? Lo cual me lleva a lo que dije antes sobre que las reglas no nos van a salvar. Y eso fue lo que sustentó la estabilidad que tuvimos durante tanto tiempo, ¿no? Ese es realmente el único resultado que reduciría el caos, ¿verdad?

Y sin eso, nos encontramos en un mundo caótico donde todos seguirán las reglas que hemos establecido. Todos intentarán acumular provisiones, subvencionar, observar lo que hacen los demás y aprender de ello. Creo que será bastante caótico y es probable que se malinterprete lo que está sucediendo.

Por ejemplo, el almacenamiento de suministros es una de las principales herramientas que los países están utilizando para protegerse de la escasez de suministros con fines bélicos. Pero hace tiempo hubo una audiencia en la que un comité estadounidense interrogó a expertos sobre si el almacenamiento de suministros era una señal de que un país estaba a punto de atacar, ¿verdad?

China está acumulando enormes reservas. ¿Y si eso genera sospechas de que existe algún tipo de preparación militar? ¿Y si el almacenamiento occidental genera esas sospechas en el otro bando? Así que existe un riesgo real de que se produzcan estas terribles profecías autocumplidas. En fin, ¿qué tal si hacemos todo lo posible?

Comunícate, intenta coordinarte con tus amigos, participa, sé lo más transparente posible, esfuérzate, gasta el dinero, subvenciona, acumula, haz todo lo que sea difícil. Pero sabes, tendrás que esforzarte y ser constante, porque la dinámica es tal que en una guerra comercial, tu adversario aprovechará cualquier momento de debilidad para intentar fortalecer su posición.

Chad Bown: Y yo diría que, en mi opinión, lo único que añadiría es que, ya sabes, hay que aprovechar la idea de trabajar con socios y aliados, ¿verdad? No tiene mucho sentido pelear con ellos, distrayéndolos de la tarea realmente difícil que tienen entre manos: librar la verdadera guerra comercial que hay que librar, que consiste en afrontar estos desafíos con China.

Y, cada instante que Europa, Canadá, Japón o Corea tienen que lidiar con los aranceles estadounidenses, las exigencias de, ya saben, invertir aquí en mi sector energético o algo así, en lugar de centrarse en cómo podemos abordar de la manera más rápida y económica posible las preocupaciones sobre la asequibilidad, diversificar algunas de estas cadenas de suministro para alejarlas de China, mientras China está tratando activamente de impedir que diversifiquemos esas cadenas de suministro para alejarnos de nosotros.

Tenemos que hacer eso juntos. Así que centrémonos en las guerras comerciales que hay que librar y dejemos de lado las demás.

Paul K: De acuerdo. Eso es interesante porque básicamente estamos diciendo que, si no un conflicto abierto, al menos una guerra comercial con China va a ocurrir, o al menos una guerra fría. Y que si Estados Unidos dejara de hacer lo que está haciendo, podríamos formar un bloque preventivo efectivo, lo cual es optimista. Supongo que eso significa que, sobre todo si recuperamos una mejor gestión interna, podríamos resolver esto bastante bien. Eso es lo que se considera optimismo desmedido en el año 2026. Ahora todos somos optimistas. Nos esperan unas tierras altas maravillosas y soleadas.

Paul K: Muy bien. Bueno, Soumaya, Chad, muchas gracias, gracias por el libro, que es tremendamente esclarecedor, y gracias por el análisis final, que no es del todo desalentador. Esperemos que todo salga bien, y la mejor manera de que funcione es que todos lean el libro.

Chad Bown: Gracias, Paul.

Soumaya: Un gran consejo.

Cuba: entre Yara y una operación de captura

Por Manuel David Orrio del Rosario

La Habana, 26/05/29.- Parece poco probable que Yara, una jubilada cuya pensión asciende al 10% de lo que varios expertos han estimado como necesario para una canasta básica cubana, estè especialmente preocupada con la posibilidad de que el presidente Trump ordene una acción militar contra Cuba. Quizás hasta la desee...
Yara sobrevive gracias a las remesas que su hija le envía desde Estados Unidos; pero aún así, su situación es crítica: enfrenta 20 horas sin electricidad al día, no tiene agua corriente y cocina con carbón, porque los suministros de gas son más que esporádicos. Es una en los alrededor de 3 millones de cubanos que se estima están sufriendo esas carencias de agua; o sea, alrededor del 28% de la población ¿Le importaría realmente lo que pueda pasar?
La Cuba de Yara, quien a sus 75 años de edad jamás imaginó que viviría lo que está viviendo, está más que nunca bajo el brutal asedio de las medidas coercitivas unilaterales estadounidenses contra la mayor de las Antillas, vulgo bloqueo, lo cual se ha agravado aún más tras el cerco energético impuesto por Donald Trump desde enero de este año. En seis meses, sólo un barco petrolero ha llegado a Cuba, que a duras penas sobrevive con insuficientes producciones nacionales de petróleo y gas acompañante. "No hay una gota en las reservas", declaró recientemente el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.
Millones de cubanos viven una situación similar a la de Yara, en mayor o menor medida. De la evolución económica apenas se habla, pero es presumible una caída del Producto Interno Bruto superior a 5-7%, en un escenario en el cual èste ya venía de capa caída, parte por el bloqueo de Estados Unidos, parte por la al parecer incapacidad nacional para desarrollar un modelo económico sostenible, mientras los mejores economistas del país claman por la urgencia y necesidad de esos cambios.
Y entonces, el remate: la acusación federal al general de ejército Raúl Castro Ruz de ser el máximo responsable por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, con saldo de cuatro muertos; la aprobación entonces de la Ley Helms-Burton, y la puesta en acción de su título III por el presidente Trump, feroz vuelta de tuerca al bloqueo, por cuanto va directamente contra el despliegue de la inversión extranjera en Cuba, ya con retirada de varias compañías que operaban en el país.
Sin dudas , la acusación pudiera impulsar algún tipo de acción militar contra Cuba, como pudiera ser un intento de secuestro del general, algo que para nada está descartado. Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos, declaró que “Vamos a hacer todo lo posible para traerlo”, durante una entrevista concedida a Fox News. "Blanche descartó que la acusación anunciada la pasada semana tenga un carácter simbólico y sostuvo que el objetivo central es lograr la comparecencia del exmandatario cubano ante una corte federal en Miami", reportó OnCuba.
Por supuesto, es de esperar que en Cuba se hayan tomado las medidas preventivas de rigor para impedir lo que sería un secuestro; de Trump se puede esperar lo peor. Incluso, algo mucho más allá, como una ofensiva militar en toda regla, si bien se sabe que es dado a presionar sin piedad "cuando negocia". Pero no se puede perder de vista un incremento de la presencia militar estadounidense en el Caribe, aviones a minutos de Cuba.
Por lo pronto, hay conversaciones entre Estados Unidos y Cuba, si bien éstas no parecen andar por buenos trillos. La viceministra de Exteriores cubana, Josefina Vidal, declaró recientemente que no ha habido mucho progreso en los diálogos entre La Habana y Washington y que se duda de la responsabilidad y seriedad del Gobierno de Estados Unidos en este proceso.
Buena pregunta, por tanto, es si Trump tiene realmente intenciones de ordenar un asalto a Cuba, o el secuestro de Raúl Castro, habida cuenta de la situación interna que está enfrentando, y en la cual las elecciones de medio término de noviembre son lo que más le preocupa, por cuanto parece avizorarse una derrota para su partido ¿Tendría apoyo para una acción militar contra Cuba, del tipo que sea?
De inicio, las más recientes encuestas no le favorecen, y aquí ofrece este periodista un resumen:
· Agregador RealClearPolitics (promedio): 39.8% aprueba / 58.3% desaprueba. Es su nivel de desaprobación más alto registrado en este promedio, superando incluso el periodo posterior al 6 de enero .
· The New York Times / Siena College: 37% aprueba / 59% desaprueba. Es la desaprobación más alta en la historia de esta encuesta .
· Fox News: 39% aprueba / 61% desaprueba. Registra la desaprobación más alta de esta serie, con un 71% en contra en el manejo de la economía .
· CNN / SSRS: 35% aprueba / 63% desaprueba. Destaca un 65% de desaprobación histórica en el manejo de la salud .
· Atlas Intel: 40% aprueba / 60% desaprueba. El rechazo alcanza el 60% en medio del conflicto con Irán y el aumento del precio de los combustibles .
Como se observa, la desaprobación a su mandato es mayoritaria. Buena pregunta, por ende, es si dada la situación en la guerra con Irán -virtualmente estancada - podría permitirse Trump la apertura de un "segundo frente" en Cuba, o hasta una operación de secuestro de Raúl Castro, cuyo costo en vidas estadounidenses es un misterio. Cuba no es Venezuela; además, está avisada, lo que no ocurrió con Maduro y esposa.
Según las encuestas, una media de sondeos muestra que cerca del 60% de los estadounidenses se opone a la guerra, cifra en aumento en las últimas semanas ; además, el cierre del Estrecho de Ormuz se ha reflejado en la inflación y el precio de la gasolina, en un escenario en el cual los votantes independientes son cruciales; se oponen masivamente a la guerra por el costo económico y de vidas, y son el bloque que define las contiendas en distritos disputados.
Trump y los republicanos tienen una base electoral sólida; pero no es así respecto a la base electoral general; la guerra con Irán ha transformado unas elecciones de medio término, que podrían haber sido competitivas, en un referéndum sobre el costo de la vida y la decisión del presidente de ir a la guerra.
Entretanto, el pesimismo ya se refleja en las proyecciones para el Capitolio, porque las predicciones dan a los demócratas hasta un 81% de probabilidades de recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes, aunque en el Senado existe una ligera ventaja a favor del Partido Republicano.
¿Buena noticia?: el giro agresivo de Trump hacia Cuba está creando fisuras aprovechables por los demócratas por tres razones:
1. La economía duele más que la política exterior: Aunque a la comunidad cubana le gusta la línea dura contra el régimen, el costo de vida es lo que realmente define el voto. El 77% de los cubanoamericanos cree que las políticas de Trump han aumentado los precios, y la guerra en Irán (vinculada a la tensión con Cuba) ha "disparado" la gasolina .
2. Las deportaciones generan "arrepentimiento": La administración ha deportado a más de 1,300 cubanos en 2025. Abogados de inmigración en Miami reportan un clamor recurrente en las familias: "Me arrepiento de mi voto" . La congresista republicana María Elvira Salazar ya ha advertido que ésto les puede costar las elecciones .
3. Miedo a otra guerra: La posibilidad de una intervención militar en Cuba asusta incluso a los republicanos del Senado. A nivel nacional, el 64% de los estadounidenses se opone a ir a la guerra con Cuba, y solo el 15% la apoya. El país no quiere otro frente bélico.
Ni una guerra con Cuba, ni una operación de captura de Raúl Castro, con un inevitable saldo en bajas estadounidenses, traerían votos a las urnas del Partido Republicano; quizás, en un primer momento, sí habría apoyo a una captura exitosa, pero no a un mediano plazo; antes bien, la hostilidad de Trump hacia Cuba, si bien le garantiza apoyos en el sur de La Florida, no le otorgará ganancias electorales a su partido, aunque ya se sabe: Trump es impredecible.
Por otra parte, el mundo real: el jefe del Comando Sur de Estados Unidos se reunió en Guantánamo, el 29 de mayo, con el jefe del Estado Mayor cubano. No parece que haya un "clima bélico" entre ambos ejércitos.
Entretanto, Yara cocina con carbón.
Imagen de portada: Cocinando con carbón. Instagram.