Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 12 de marzo de 2026

Cuba Economic Review. El Dato de la Semana.


El consumo residencial de electricidad: una señal de problemas estructurales.


En Cuba, una proporción excepcionalmente alta del consumo eléctrico total se concentra en los hogares, el 62 por ciento, de acuerdo con la OLACDE. Ese rasgo no debe interpretarse únicamente como consecuencia de patrones singulares de consumo doméstico. Más bien, refleja una combinación de factores estructurales: la debilidad de la base productiva, un sistema de tarifas distorsionado, la sustitución de otros combustibles por electricidad en los hogares, la compresión del consumo estatal ante la escasez de oferta, y una expansión del equipamiento doméstico financiada en parte por remesas y otros ingresos, sin una contrapartida equivalente en inversión energética.

Entre 2000 y 2024, el consumo de electricidad de los hogares se duplicó con creces, con una tasa promedio anual del 3%, frente a un decrecimiento del 1,2% en el resto de los sectores. El PIB real (a precios constantes de 1997) aumentaba un 2,5% anual en el mismo período.




El primer factor es la estructura productiva. En economías con sectores industriales más desarrollados, una mayor parte de la electricidad se consume en actividades productivas. En Cuba, en cambio, la prolongada contracción de la industria y las limitaciones del sector estatal han reducido el peso del consumo no residencial y desplazado el centro de gravedad hacia los hogares. En 1989, la industria representaba el 48% del consumo final total, mientras que los hogares solo el 25%. En 2024, la manufactura había caído al 23%. A ello se añade un matiz importante: una parte del consumo registrado como residencial probablemente corresponde, en realidad, a actividad económica privada realizada desde viviendas o bajo contratos domésticos. Aunque en años recientes se ha intentado desagregar mejor ese componente, es razonable pensar que persiste cierto solapamiento estadístico.

Un segundo elemento clave es el sistema tarifario. En muchos países existen subsidios parciales al consumo residencial, pero en Cuba la distorsión es más profunda porque las tarifas cobradas a los hogares en pesos cubanos están muy alejadas del costo real de generación en un sistema dependiente de combustibles, insumos y financiamiento en divisas. Eso no solo abarata artificialmente la electricidad, sino que también debilita por completo la señal económica que debería orientar el consumo. En esas condiciones, el precio deja de funcionar como mecanismo de contención de la demanda, se reducen los incentivos al ahorro y a la eficiencia, y se posterga el ajuste entre el consumo, la inversión y la capacidad real del sistema. Los costos no desaparecen: se trasladan al presupuesto, a subsidios cruzados o a pérdidas acumuladas en el propio sector eléctrico.

A esto se suma la escasa disponibilidad de combustibles alternativos. En la mayoría de los países, los hogares combinan distintas fuentes para cocinar y cubrir otras necesidades básicas, entre ellas GLP, keroseno, gas natural o leña. En Cuba, la escasez crónica del GLP —el gas de balita— y la electrificación del consumo doméstico, impulsada por la Revolución Energética, ampliaron el uso de la electricidad para cocinar, calentar agua y realizar otras funciones cotidianas. En muchos casos, además, ese uso se realiza con equipos poco eficientes, debido al limitado acceso a tecnologías más modernas.

Otro factor decisivo ha sido la caída de la generación y la forma en que se ha distribuido el ajuste. Ante una oferta insuficiente, el gobierno ha trasladado durante años una parte importante de la restricción al sector estatal, incluidas las empresas industriales y los servicios públicos. Esa estrategia ha buscado proteger el consumo familiar y contener el costo político de la crisis, pero su sostenibilidad se ha reducido cada vez más. Cuando la economía no genera recursos suficientes para sostener el sistema eléctrico, o cuando los recursos disponibles se asignan de manera inadecuada, la presión termina por alcanzar a todos los consumidores. La actual crisis demuestra precisamente ese límite.

Las remesas también forman parte de la explicación. Durante años, una fracción relevante del consumo de muchas familias se ha sostenido con ingresos provenientes del exterior. Esos recursos aumentan el ingreso disponible de los hogares y, en un contexto de desequilibrios monetarios y de captación estatal de divisas, una parte se ha destinado a la compra de electrodomésticos y otros equipos intensivos en electricidad (en su mayoría importados). Las remesas en especie y la paquetería individual reforzaron esa tendencia. El resultado ha sido una expansión del equipamiento doméstico que no guarda proporción ni con el nivel de desarrollo del país ni con la capacidad de su sistema electroenergético.

Ese proceso se conecta, además, con otras distorsiones internas de precios y de asignación. En la economía cubana, varios componentes del gasto de los hogares que en otras sociedades absorben una parte importante del ingreso —como salud, educación o vivienda— tienen un peso relativamente bajo o se canalizan por vías distintas al mercado. Al mismo tiempo, existen pocas oportunidades de destinar ingresos adicionales a actividades productivas, en particular a sectores transables, debido a las restricciones que han limitado el desarrollo del sector privado. En ese contexto, una parte de las remesas y de otros ingresos provenientes de actividades de mercado o de la informalidad ha terminado financiando el consumo, incluido el consumo eléctrico, más que la inversión productiva. Dicho de otro modo, el problema no es solo cuánto consumen los hogares, sino que ese consumo ha crecido sin una expansión correspondiente de la capacidad de generación ni mejoras suficientes en la red.

Visto así, el elevado peso del consumo residencial es síntoma de una falta de coherencia interna del sistema económico. La comparación internacional ayuda a dimensionar hasta qué punto Cuba se aparta de los patrones más habituales. Desde la perspectiva de la política energética, esto implica que una gran parte de la demanda eléctrica está asociada a necesidades residenciales básicas —y posiblemente también a segmentos de actividad privada que operan desde ese mismo espacio—, lo que reduce considerablemente el margen para nuevos racionamientos o ajustes tarifarios sin un costo social directo.

El MININT intensifica la ofensiva contra la compra-venta ilegal de divisas en Cuba





El Ministerio del Interior (MININT) mantiene una ofensiva contra las estructuras dedicadas a la compra-venta ilegal de divisas en Cuba, con más de 300 investigaciones en curso y varios operativos en los que fueron ocupados cientos de miles de dólares, euros, pesos cubanos, vehículos, cajas fuertes, tarjetas bancarias, equipos electrónicos y otros bienes vinculados.

En el programa Hacemos Cuba se informó que “persisten estructuras ilegales organizadas desde el exterior con base de apoyo en Cuba” que operan en el canje y compra-venta de divisas, así como en actividades asociadas al lavado de activos y la evasión fiscal.


En el espacio televisivo intervinieron la fiscal jefa del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de La Habana, Eudenia Sanmiguel Ramírez, y el teniente coronel Gisnel Rivero Crespo, jefe del Departamento de Enfrentamiento a los Delitos Económicos de la Dirección General de Investigación Criminal del MININT.


(Tomado de MININT)

Fallece el destacado economista Hugo Pons. Comentario HHC

COMUNICADO OFICIAL ANEC 

La comunidad económica y la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) se visten de luto ante el sensible fallecimiento del Doctor en Ciencias Económicas Hugo Maximiliano Pons Duartes, una pérdida irreparable para la ciencia cubana y holguinera.

Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo en persona y compartir con él en el análisis de temas económicos, perdemos no solo a un maestro de excelencia, sino a un colega entrañable y un ser humano excepcional. Personalmente, recordaré siempre las conversaciones y reflexiones compartidas; hoy solo me queda agradecer por su sabiduría y despedirlo con profundo respeto. Siento tu partida, querido maestro.
🕯️
El Dr. Pons Duartes, Premio Nacional de Economía por la Obra de la Vida (2020) , dedicó su existencia al desarrollo del pensamiento económico y la investigación en Cuba. Como Profesor Titular y Consultante de la Universidad de Holguín e Investigador Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, formó a generaciones y dejó una huella imborrable en la educación superior.
Su vasta carrera incluyó la asesoría a organismos gubernamentales y empresariales desde 1975, así como la representación de Cuba en más de 40 eventos internacionales. Su liderazgo se reflejó en roles clave:
🔹
Director de la Sección de Ciencias Económicas.
🔹
Miembro de la Comisión Nacional de Grados Científicos.
🔹
Vicepresidente de la ANEC Nacional y Secretario Permanente de la AEALC.
🔹
Miembro de Honor de la ANEC.
Hombre de ciencia y letras, publicó 10 libros y más de 35 artículos, dirigió proyectos de desarrollo territorial y recibió múltiples premios y condecoraciones, tanto en Cuba como en el extranjero.
Su legado perdurará en las aulas, en sus obras y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Acompañamos en el dolor a sus familiares, amigos y colegas.
Descanse en paz, Maestro

Comentario HHC: Un gran economista como se detalla en el comunicado de la ANEC.

Aunque no tenia amistad con él, pero me enviaba sus articulos por correo. Lo conoci personalmente, porque su esposa trabajaba con mi compañera de vida , y coincidimos un dia. Un honor para mí.

Me interesaban mucho sus articulos en particular recuerdo dos: " La economía: ¿ciencia o arte?" y otro "Industria con valores " ( dedicado al turismo), ambos estan publicados en este Blog.

Me sorprende leer que publicó diez libros, solo conocía uno. lo cual indica cuan desconocida es su obra, y debe ser tarea de la ANEC divulgarlos aunque sea en digital. Sería el mejor homenaje al Dr. Hugo Pons.

! Hasta Siempre!

miércoles, 11 de marzo de 2026

Modelo cubano paradigmático para una agricultura que fenece. Comentario HHC

En medio de una contracción de las producciones por falta de insumos y personas, existen en Cuba experiencias de lo que se puede lograr con ciencia, planificación y mucho trabajo




Fernando Funes, un científico que se fue al campo a experimentar la integración de la producción animal y vegetal y nutrirse de los saberes de otros productores.

Donde hace apenas unos años dominaban las piedras y una humilde casa, que daban el deseo de salir corriendo y no mirar atrás, se levanta hoy Finca Marta: un espacio en que la ciencia echó raíces para hacer realidad un sueño, y construir uno aun mayor, una comunidad agraria sustentable, hecha de conocimientos científicos, práctica y trabajo duro.

“Como profesional de la agricultura, Finca Marta fue un propósito personal, tratando de poner en práctica lo que estaba promoviendo el grupo de la agricultura orgánica desde los años 90, desde la academia, desde la agroecología …para mí era un compromiso personal poder hacerlo en la práctica y ver hasta dónde podíamos llegar”,  explicó Fernando Funes, ingeniero agrónomo e iniciador de esta experiencia.

Funes y su familia -Claudia, su esposa y dos hijos-, acordaron dejar la vida en La Habana, para asumir un nuevo comienzo en el campo y llevar los conocimientos acumulados a la práctica, un camino que desde 2011 los llevó a enfrentar disímiles retos e incertidumbres para poner en marcha una iniciativa productiva, social y económica, atravesada por lo ecológico.

Su padre, Fernando Funes, uno de los pioneros de la agroecología en Cuba, cuando vio por primera vez el lugar, le comentó: “tú estás loco, esto es piedra nada más”. Hoy “las casas, los canteros…todo es con piedras de la finca”, sostiene Funes padre.

Las pendientes no fueron un problema. Las terrazas constituyen un escenario productivo diversificado.

Una postal

Las terrazas donde crecen la hierba buena, ajo de montaña, apio,  rúcula, espinaca, acelga, escarola, envidia, eneldo, albahaca genovesa, cilantro y perejil, entre otras, parecen una postal. Las pendientes de la finca no fueron un obstáculo, sino una posibilidad de hacer producir la tierra.

“Producimos alrededor de 100 productos diferentes, lo cual ha servido no solo para tener ingresos, sino también un conocimiento mayor de cómo hacerlo, cuándo hacerlo y en qué volúmenes, en función de los mercados y la demanda que podemos mantener”, explicó el ingeniero agrónomo.

La finca emplea energía solar para el bombeo del agua para el riego y contará con una deshidratadora para procesar de forma segura flor de Jamaica, mango, piña y otras frutas y nuevos túneles para la producción protegida de fresas, pepino y apio, entre otras.

La finca ya tiene 14 años, ha crecido en producción, en ingresos, en personas dedicadas a la parte agrícola, el beneficio, el procesamiento, la comercialización, el mantenimiento del entorno, que ya son 30.

“Siempre ha habido un esfuerzo en equilibrar las escalas de los diferentes componentes. Como modelo de producción diversificado de cultivos y animales de diferente intensidad, todo el año, tenemos que reevaluar constantemente lo que estamos haciendo”, precisó.

Finca Marta es ya una mipyme, una de las pocas que dispone de tierras y es, además, usuaria de la Zona Especial de Desarrollo (ZED) Mariel, dijo Funes hijo.

“Como proyecto, se logró presentar una propuesta que fue aceptada y se convirtió en la única empresa privada dentro de la zona, lo que implica compromisos a partir de nuestra condición de usuario y muchos retos que van apareciendo en el camino”, agregó.

Desde el punto de vistas profesional y técnico, dijo Funes, “fue gran parte de la hipótesis de mi vida científica, el cierre de ciclo y la integración de la producción animal y vegetal”.


Según refirió, los conocimientos teóricos y prácticos que traía de su labor técnica y la academia, sirvieron de algo, otras las aprendió en el camino, de las personas que le rodeaban, por ejemplo, sobre manejo animal y alimentación del ganado.

“Fue un aprendizaje mutuo y colectivo, pues también lo hicieron quienes acompañan la experiencia desde el principio”, dijo.

Han tenido derrotas, una de estas, la decisión de renunciar a la cría de ganado mayor, parte importante del ciclo productivo, debido a la magnitud de los robos de reses sufridos a lo largo de los años y la impunidad ante ese tipo de delito, un fenómeno fuera de control y que a escala de país desestimula la tenencia y la producción ganadera.


En la actualidad y hasta que se concluya la nueva nave, este es el espacio dedicado al beneficio y procesamiento de los productos que vienen de los campos.

Multiplicar una idea

Desde hace cerca de ocho años, la finca comenzó a trabajar con pequeños productores de la cercanía, quienes a través de esta lograban valorizar sus producciones, en un modelo que se fue refinando y que llevó a la introducción de especies y variedades, la firma de algunos contratos, con altas y bajas por cuestiones legales, administrativas y económicas.

Como usuaria de la ZED Mariel  y luego como mipyme, creció la capacidad legal de contratación y  lograron incrementar los contratos de producción cooperada con productores locales, hasta tener en la actualidad 60, que crecerían una vez terminada la planta para el beneficio y procesamiento de lo que produzca el campo, proyectada para 2026, así como otros con cooperativas y empresas estatales, lo que complejiza la operación.

“Esto ha sido parte del aprendizaje de cómo multiplicar los conocimientos de Finca Marta en el territorio”, que llevó a la formulación de un Proyecto de Desarrollo Local, que enfrenta las disimiles vicisitudes  alrededor de esta figura, en lo jurídico y en el relacionamiento con otros actores del territorio.

El próximo paso, explicó, es crear la comunidad agraria sustentable Siete Arroyos, un eslabón posterior, con un área de 150 hectáreas distribuidas en 12 fincas, que implica “el deseo de las personas de aprender y superarse, en una dinámica a escala familiar y comunitaria”.

“En 10 años, Finca Marta será parte de esa comunidad, que funcionará con dinámica propia, con un centro de recepción”, que comprendería diferentes servicios y atractivos.

Esa comunidad incluiría viviendas, casa de cultivo, centros de recepción, de beneficio, de entrenamiento e investigación, polideportivo, de abonos y medios biológicos, de procesamiento de residuos, cultural y social y comercial y mercado local, indica el proyecto.

Logrado con esfuerzo y financiamiento propio, Finca Marta es un espejo hacia dónde mirarse en un contexto de una agricultura que fenece: un país con serias dificultades financieras importa el 80 por ciento de los alimentos para su población de 9,7 millones de habitantes.

De acuerdo con el Anuario Estadístico de Cuba 2024, edición de 2025, en su capítulo Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, la producción de tubérculos y raíces (papa, boniato y malanga) disminuyó de 1 269 235 toneladas en 2020 a 680 331 en 2024. En esa etapa también se redujo la de hortalizas de 1 698 074 a 773 430,  de cereal (arroz) de 523 913 a 256 040 y frijoles 65 779 a 26 188.

A su vez, el rebaño ganadero sufrió una contracción: de 3 752 400 cabezas de ganado en 2020 a 2 913 500 en 2024, con un incremento en las muertes, de 165 700 a 253 100, se redujo la producción de leche, así como la cantidad de huevos para gallina al año, de 224 a apenas 102.

(2026)

Comentario HHC: Aquí vemos un ejemplo de lo que pudimos ser , y con ello haber tenido de todo lo que se menciona, por nosotros mismos, y hoy no somos nada. No se quiso extender a todo el pais esta experiencia.

Publiqué hace pocos años varios artículos y las experiencias de ello, e incluso publiqué el Libro de Funes con esta " aventura", pero parafraseando a Silvio, "el Sr de los cañones no mira a la tierra ni la escucha".¿ Qué lo impide ?¿ Será mejor para algunos, culpar al Bloqueo  genocida de EEUU de todo ?.

Aquí pongo el link  del artículo de Funes de las visitas de Fidel , que publiqué en este sitio, el 21 de abril 2019 , se dice que fué de sus ultimas salidas antes de fallecer, lo que demuestra lo importante que era este tema para él. Recordemos que el Comandante en Jefe estaba estudiando  la moringa, morera, etc, para garantizar la alimentación de nuestro pueblo. ¿ Se ignoró todo?

https://cubayeconomia.blogspot.com/2019/04/mis-encuentros-con-fidel.html

 Link para descargar el libro : http://www.fao.org/3/cb3096es/cb3096es.pdf

                                     
Fidel en Finca Marta




martes, 10 de marzo de 2026

«La investigación es mi vida»


«Yo no puedo dejar de pensar y de reflexionar sobre cosas que voy conociendo», afirma Bell Lara. Foto: Instituto Cubano del Libro

Investigador, intelectual, cubano, guantanamero y Premio Nacional de Ciencias Sociales. Ese es José Bell Lara, pero ante todo, en sus propias palabras, es un revolucionario de origen muy humilde. Nos recibe el día de su cumpleaños 87, sentado en un sillón, fuertemente custodiado en la retaguardia por un modesto estante de libros y un cuadro del Quijote.

Conversar con Bell Lara implica seguirle el ritmo a la mente inquieta del niño que, al contar historias, sigue siendo. No puede esconder una de sus profesiones, la de maestro. A la pregunta sobre su inclinación hacia las Ciencias Sociales continúa una narración exhaustiva, con sus pausas, sus descripciones minuciosas y, por supuesto, las divagaciones propias de quien disfruta contando.

El investigador no siempre fue investigador. Las Ciencias Sociales y los filósofos llegaron a su vida cuando ya había vendido revistas y billetes de lotería antes del triunfo de la Revolución, y hasta se había perfilado como mecánico de aviones.

«Pero mi mamá me impulsó mucho a la lectura, y yo era un lector infatigable», narra, antes de pasar a contar el entramado social de su infancia y juventud.

«Guantánamo era una sociedad señorial en la que los pobres tenían su lugar y los negros también. Existían calles centrales en cuyas casas solamente habitaba la pequeña burguesía blanca. Había todas las corrientes políticas: anarquismo, socialismo, fascismo, una migración española republicana, y el oportunismo político. La juventud ortodoxa era muy fuerte allí».

–¿Por qué decide estudiar Ciencias Sociales?

–Ese es un largo camino, porque realmente yo lo que quería tener era un oficio. Por mi estatus podría haber sido, si no hubiera habido Revolución, un mal mecánico de aviación o un mal mecánico de televisión y radio. ¿Qué sucede? Al tener la inquietud de leer, choco con la economía, con los problemas de la ley, con el marxismo. Yo leía cualquier cosa e iba buscando una visión global. Esa visión la encontré en el Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana, en 1963 o 1966, no recuerdo bien.

Antes de ese hecho, Bell Lara había obtenido una beca por oposición en la Escuela Técnica de Rancho Boyeros, había creado la Escuela de Instrucción Revolucionaria Pedro M. Rodríguez, y había sido elegido comisionado municipal de Santiago de las Vegas.

De allí pasó al Técnico en Economía del Transporte, en la Universidad de La Habana, y en segundo año de la carrera, en una de las convocatorias a machetear en los cañaverales de Manga Larga (Matanzas), entró en contacto con los filósofos, con quienes conversó de Marx, Lenin, Gramsci.

«Me enganché con ellos y cuando retornamos a La Habana, me llamaron para integrar el primer curso de formación de instructores de Filosofía». Su llegada coincidió con la planificación y publicación del primer número de la revista Pensamiento Crítico, en cuya concepción Bell Lara jugó un papel importante. Y, más adelante, comenzó en el gremio del magisterio como profesor en la Escuela de Ciencias Políticas. Era el más joven del aula.

La conversación deriva, inevitablemente, hacia Fidel Castro Ruz; estudiar su obra fue su primera obsesión. A su criterio, es la figura más importante de la historia cubana a partir de la década de 1950 y siempre aparece en sus reflexiones.

«Una de las características de Fidel es su increíble capacidad organizativa. Además, llevó el lenguaje del marxismo al lenguaje cubano. Fue un dirigente, un líder, con una personalidad magnética. El político más genial de la segunda mitad del siglo XX.

«En su primer discurso, él dice: pensaban que antes iba a ser todo más fácil, ahora va a ser más difícil. Porque ahora sí es una revolución». El investigador coincide en que una revolución tiene incontables enemigos, y afirma que las revoluciones a medias no hacen sino cavar sus tumbas.

–La Feria del Libro este año, que homenajea el centenario de Fidel, se le dedica a usted…

–Realmente no esperaba este homenaje, no lo tenía en mi agenda. Me sorprendió totalmente, y luego me entregaron el Premio Nacional de Ciencias Sociales también. Ninguna de las dos cosas las esperaba, ni tampoco trabajé para recibirlas, porque yo creo que uno tiene que trabajar enfocado solo en lo que es de más utilidad.

«Dedicarle la Feria a Fidel sí es necesario, importante, porque es una manera de universalizar su pensamiento».

–Con más de 16 obras publicadas, ¿cómo decide de qué quiere investigar?

–Eso es muy difícil de decidir, porque muchas veces te equivocas cuando seleccionas un tema y empiezas a avanzar en él. No creas que la investigación es una carretera recta.

«A veces leo un material y me doy cuenta de que hubo textos que debía haber seleccionado. Hoy, por ejemplo, un libro electrónico tiene 800 o 900 páginas. Pero cuando publicamos el primero, tenía alrededor de 230. Entonces tienes que seleccionar y en ocasiones, la selección no es buena».

–¿Qué valores considera esenciales transmitirles a los estudiantes, sobre todo a los que se van a dedicar a la investigación?

–Pienso que el primero es ser modesto, no pensar que se es un genio. Saber que lo que uno desconoce es infinitamente mucho más grande que lo que uno conoce. Y ser riguroso. Yo tengo cierta anarquía de pensamiento cuando investigo, salto de un tema, vuelvo sobre el mismo. Tengo varias obsesiones en mi proceso de pensamiento, aunque mantengo el estudio de la problemática del desarrollo.

–¿Hay alguna de sus obras que marcó un antes y un después en su etapa como investigador?

– Sí, una que se llama Cuba: Socialismo en la globalización, publicada en México. Hoy esa obra necesita una introducción o un complemento, pero ahí traté de sistematizar lo que yo pensaba en ese momento.

–¿Por qué esa obra?

–Nunca antes había sistematizado mi pensamiento. Si lees, por ejemplo, Cambios mundiales y perspectivas de la Revolución Cubana, trato diversos temas, desde el origen, el carácter nacional y popular de la Revolución Cubana, la coyuntura económica.

«Además, siempre que escribo busco la manera de mostrar cómo la política de la Revolución trata de mantener el máximo posible. La Revolución necesita materializarse en cosas, que la gente sepa que la Revolución está cambiando el mundo, pero que sienta también que cambia su vida cotidiana».

–¿Qué libro recomendaría siempre a los jóvenes?

–Es difícil pensar en algún libro y yo voy a pensar en lecturas que a uno lo marcan, por ejemplo, Jack London. Él tiene un cuento que se llama El amor a la vida (1905).  Yo no lo había leído; sin embargo, un día me enteré de que el Che pensó en ese cuento cuando lo hirieron en el cuello, y después supe que Lenin, antes de morir, pidió que se lo leyeran. Leí el libro, y realmente es impactante.

«También la literatura latinoamericana, lo que es el realismo mágico, es extraordinariamente rica. Sin embargo, en general, cuando revisas las editoriales del continente, hay más publicaciones europeas y norteamericanas que latinoamericanas. Yo recomiendo leer nuestra literatura y profundizar en nuestras propias realidades.

«Es importante dedicar nuestro espacio editorial a los jóvenes, a familiarizarlos con la literatura. Creo también que hay un tema que abordar y son los ancianos. La experiencia acumulada. No se puede desperdiciar ese caudal de conocimiento. Hay que tener todo el diapasón de las edades, porque todas son importantes en un proyecto revolucionario».

–¿Qué significa para usted la investigación?

–Significa mi vida. Realmente. Yo no puedo dejar de pensar y de reflexionar sobre cosas que voy conociendo.

–¿Proyectos personales para este año?

–Retomar un ensayo que escribí en 1972: Fase insurreccional de la Revolución Cubana, y lo releí hace poco. Creo que mi proyecto ahora tiene que ser terminar este trabajo, con todo el nuevo conocimiento que uno ha ido adquiriendo. Terminar una segunda edición.

«Creo que la transición socialista en Cuba comenzó con el proceso insurreccional, y es necesario retomarlo desde ese punto de vista. A lo mejor, alguno de los que me lee lo retoma y lo hace con mucho más éxito que yo».

–¿Qué consejos les daría usted a las personas de su edad?

–Mantener la fe en la Revolución, a pesar de todas las dificultades. Creo que la Revolución llegó para quedarse. Y se quedará.

Trump rompiendo las instituciones

 


Por Carles Manera | marzo 10, 2026 

En un libro publicado en 2012 (¿Por qué fracasan los países?, Deusto, 2012), Daron Acemoglu y James Robinson utilizaban la historia económica para aportar una reflexión particular sobre el origen de la decadencia de las naciones. Se trataba de la cara “b”, digámoslo así, de la teoría de Adam Smith sobre la génesis de la riqueza de las naciones y sus causas. Los dos grandes libros del considerado como fundador de la economía moderna (La riqueza de las naciones, y la Teoría de los sentimientos morales) se han leído casi siempre de forma epidérmica, con énfasis acusados en sendos temas: la mano invisible –que, sin embargo, solo aparece una sola vez en los textos de Smith–, la división del trabajo –con la potente noción de especialización productiva–, la necesaria apertura comercial –rehuyendo del viejo mercantilismo, y con el enorme complemento de las aportaciones posteriores de David Ricardo– y la intervención pública en economía –a la que el escocés no era reacio en absoluto–. Pero no siempre se ha invocado la perspectiva de Smith sobre la justicia y la distribución económica, una cuestión determinante sin la que todo el edificio económico se acaba derruyendo.

Las investigaciones histórico-económicas de Acemoglu tratan de reconocer elementos concretos que expliquen la decadencia de unas naciones que, en muchos aspectos, podían tener características mejores que las conocidas para Inglaterra, donde se fraguó la revolución industrial. Acemoglu y Robinson contrastan otros factores explicativos que se enfrentan a la grandes teorías sobre los orígenes del crecimiento moderno. Sería demasiado prolijo exponerlo todo aquí. En una síntesis muy apretada y en absoluto completa, aquellas tesis preconizaban el crecimiento económico como un fenómeno abrupto, en línea con lo que expuso en su momento Walter Rostow en sus conocidas etapas del crecimiento (Rostow venía a decir que para industrializarse se debe seguir la pauta inglesa en diferentes fases, hasta llegar al take-off deslumbrante); o Alexander Gerschenkron, que centraba su modelo histórico-económico en la importancia de disponer recursos naturales, bancos poderosos y sectores tractores que arrastren en positivo todo el entramado económico.

Por su parte, Acemoglu y Robinson nos explican que la existencia de instituciones inclusivas es una importante baza explicativa de las disparidades en el crecimiento económico. Ahí, señalan, está el meollo de la cuestión: instituciones que se respeten y que velen por el cumplimiento de reglas, contrabalanceando al poder político establecido y, por tanto, en contra de la corrupción y de la apropiación en beneficio propio de los resortes del Estado. Las aportaciones de estos economistas son destacables en estos momentos, con la guerra en Oriente y la actitud de Israel y Estados Unidos, por un motivo básico: porque esas instituciones, que podían ser inclusivas, ahora están dejando de serlo. Y esto por la irrupción en el mundo de una manera de hacer política que va en contra de las reglas elementales de una normativa de convivencia. El poder del más fuerte es lo que se entroniza, y las instituciones que ese poder maneja se tornan en exclusivas, es decir, en excluyentes de cualquier tendencia de colaboración. La vulneración del derecho internacional constituye un ejemplo ilustrativo, un hecho que se ha visto en las acciones militares en Gaza, Venezuela e Irán.

Fijémonos que entidades como Naciones Unidas, Cámara de Representantes en Estados Unidos, incluso tribunales, todas ellas son solapadas cuando no despreciadas por la administración actual estadounidense, sin que esto genere respuestas más contundentes de carácter institucional, al margen de las protestas ciudadanas. Incluso se trata de generar instituciones paralelas –la denominada Junta de Paz, por ejemplo, creada en enero de 2026 por Trump– que sustituyan a las ya consagradas y homologadas por la gran mayoría de naciones del mundo, y que se plieguen a los deseos de su promotor. Sin reglas ni instituciones inclusivas que escruten su cumplimiento, la convivencia es imposible. Asistimos, por el contrario, a escenas que parecían impensables hace poco más de un año: invasiones, secuestros, expulsiones, arrestos, fallos judiciales, guerras, procesos en los que las instituciones cooperativas o encargadas de vigilar el cumplimiento de las normas, están ausentes o son directamente superadas por hechos consumados.

Las apariencias de un sistema democrático son cada vez más tenues, más frágiles. La vorágine en la que se ha entrado obedece tanto a la catadura moral de Trump y de quienes le rodean, como a las contradicciones internas en Estados Unidos que están provocando medidas como los aranceles, la expulsión de inmigrantes, la creación de otros entramados institucionales –como el ICE– que nada tienen que ver con la visión “inclusivista” de Acemoglu y Robinson. La duración de la guerra en Oriente, planeada por Israel y seguida por Estados Unidos, será lo que condicione buena parte de la evolución de la economía mundial. Por el momento, los signos que van apareciendo son preocupantes: aumento del precio de la energía –el petróleo puede rebasar los cien dólares el barril–, tensiones inflacionistas, reducción de las contrataciones laborales, contracciones comerciales y, sobre todo, una mayor inseguridad e incertidumbre que se suma a la que ya se tenía. Y era así por lo acontecido en Ucrania, en Gaza, y en otros focos –Somalia, por ejemplo– silenciados por las guerras que afectan más directamente a las economías occidentales. El ataque a Irán –un régimen execrable– alimenta los desequilibrios. Todo esto sucede con la parálisis de instituciones otrora inclusivas que, ahora, se encuentran paralizadas, amordazadas, ausentes, irrespetuosamente tratadas.

Las conclusiones de Acemoglu y Robinson, a partir de la revisión de multitud de casos de historia económica apuntan, al margen de los debates en la ciencia económica sobre los orígenes y las decadencias de las naciones, una vía clave: la importancia cultural, política y económica de que esas instituciones –ONU, Tribunal Supremo en Estados Unidos, Unión Europea, Organización Mundial del Comercio, entidades de todo tipo del mundo sanitario y cooperativo, etc.– sean respetadas o alcen claramente su voz. Y lo hagan ante el excluyente, el autoritario, el autócrata, el que está llevando, junto a la estupidez de sus acólitos, a un precipicio en cuyo borde se nos pide –se nos exige– que avancemos.

Repunte de la tala intensifica alertas ambientales en entorno cubano


La tala de árboles para la producción de leña y carbón vegetal se ha convertido en un fenómeno generalizado y crítico en la geografía cubana.




Los hornos de tierra son el método más usado para hacer carbón vegetal en Cuba.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 10 mar.- La crisis con la energía eléctrica que enfrenta Cuba en estos momentos ha reconfigurado el paisaje cotidiano de la isla.

La búsqueda de alternativas al combustible fósil ha llevado a miles de cubanos a mirar hacia los bosques, en un proceso que, desprovisto de control, amenaza con convertirse en una nueva fuente de crisis: la ambiental.

Aunque se trata de una práctica arraigada en el campo cubano, su expansión desordenada hacia zonas periurbanas y su realización al margen de la legalidad vigente encienden las alarmas entre especialistas y defensores del medio ambiente.

La producción de carbón vegetal y la tala para leña se han intensificado en los últimos meses como respuesta a los prolongados apagones y al encarecimiento y escasez del gas licuado.

Necesidad y costo

La necesidad inmediata de combustible está provocando un daño ecológico que ciudadanos y activistas califican como “irreparable”. En varias provincias, la tala indiscriminada avanza sin planificación ni control, afectando incluso áreas boscosas cercanas a las ciudades.

La presión sobre los bosques, aunque Cuba cuenta con una ley forestal y programas de reforestación, se intensifica ante la demanda de subsistencia diaria, dificultando la conservación y el manejo forestal sostenible.

Esta “utilización masiva” del carbón, como califican el hecho varios ciudadanos, sobre todo fuera de la capital del país, conlleva además la migración de fauna de los lugares donde se obtienen los árboles, empobreciendo la biodiversidad.

Legalidad forestal frente al auge del carbón vegetal

Contrario a lo que pudiera pensarse, la normativa cubana no prohíbe de forma absoluta la producción de carbón vegetal. Sin embargo, establece un marco muy estricto sobre quién y cómo puede hacerlo.

El Decreto 107, publicado en la Gaceta Oficial en agosto de 2024, es claro al respecto: las micro, pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia tienen “prohibida la silvicultura y la extracción de madera”.

La única excepción, recogida tanto en esta norma como en regulaciones anteriores, es la producción de carbón vegetal y leña, siempre que se realice sin romper “el esquema existente hoy para la base productiva” y cumpliendo con lo previsto para el uso de la tierra.Proceso de fabricación de un horno de carbón. (Foto: Tomada del perfil de Cuba Plus en Facebook)

Esto significa que, en teoría, la producción debe estar vinculada a la gestión de la tierra por parte de campesinos o cooperativas agropecuarias, no a emprendimientos de corte industrial o urbano.

El carbón destinado a la exportación solo puede ser comercializado por sus productores, lo que intenta cerrar el paso a fórmulas intermedias descontroladas.

A esta regulación se suma el histórico marco de la Ley Forestal (Ley 85, de 1998). Dicha legislación establece como principio irrenunciable la protección de los bosques contra la tala indiscriminada y prohíbe los desmontes sin la autorización expresa del Consejo de Ministros, previo parecer del Ministerio de la Agricultura.

La ley subraya que los bosques, aunque puedan estar en tierras de propiedad cooperativa o privada, son “propiedad estatal socialista de todo el pueblo”, lo que somete su explotación a un estricto control estatal.

El impacto en la salud es doble. Por un lado, la inhalación del humo de leña y carbón vegetal en espacios cerrados, donde se cocina a diario, está asociada a enfermedades respiratorias crónicas, infecciones oculares y complicaciones cardiovasculares.

El impacto invisible: polvo, humo y tierra pelada

Mientras las regulaciones intentan ordenar el bosque, las consecuencias de la tala ilegal o desordenada ya se sienten en las comunidades y en el cuerpo de las personas.

En zonas rurales de Pinar del Río y las regiones central y oriental del país, es cada vez más común observar árboles frutales o maderables talados sin criterio técnico. La deforestación resultante no es solo un problema estético.

La pérdida de cobertura forestal, que el gobierno cubano logró elevar desde un 13,5 % en 1960 a más del 21 % en la década de 1990, corre el riesgo de revertirse en áreas críticas.

El impacto en la salud es doble. Por un lado, la inhalación del humo de leña y carbón vegetal en espacios cerrados, donde se cocina a diario, está asociada a enfermedades respiratorias crónicas, infecciones oculares y complicaciones cardiovasculares.

Las mujeres y los niños, que suelen pasar más tiempo cerca del fogón, son los más vulnerables.

Por otro lado, el daño ecológico afecta la salud pública a largo plazo. La tala indiscriminada acelera la erosión de los suelos, afecta la retención de agua en las cuencas hidrográficas y reduce la biodiversidad asociada a los ecosistemas forestales, tal como lo advierte la propia Ley Forestal en sus objetivos.Proceso de fabricación de un horno de carbón. (Foto: Tomada del perfil de Cuba Plus en Facebook)

Entre el plato y el bosque

El dilema cubano es complejo. Las resoluciones más recientes, como la Resolución 54/2023, facultan al Cuerpo de Guardabosques y a la Policía Nacional Revolucionaria para imponer sanciones por contravenciones forestales. Sin embargo, la capacidad de vigilancia en un archipiélago de más de 100 000 kilómetros cuadrados es limitada.

El gobierno promueve el uso de fuentes renovables de energía como solución de fondo, y el propio Decreto 107 permite a los actores privados la generación y comercialización de electricidad con fuentes renovables, una puerta abierta a la esperanza.

Pero mientras la transición energética no sea una realidad tangible en los hogares, la presión sobre los bosques continuará. La ley es clara, los impactos ambientales y el daño a la salud están identificados.

El desafío para la política forestal cubana no es solo atrapar al infractor, sino ofrecer alternativas energéticas sostenibles que hagan innecesario mirar al bosque como la única salida al apagón. (2026)

lunes, 9 de marzo de 2026

EEUU, el país más belicoso del mundo


La traicionera agresión a Irán, dispuesta mientras se celebraban negociaciones que parecían llegar a buen puerto con la explícita renuncia de Teherán a construir una bomba atómica, es otro ejemplo de como actúan "estados fallidos", como EEUU e Israel, que pisotean la Carta de las Naciones Unidas y las normas más elementales del Derecho Internacional.


Atilio Boron, Tele Sur

Estoy harto de escuchar a opinólogos, presuntos analistas y dizque "periodistas" de los medios hegemónicos y sus terminales en las redes sociales e inclusive en gente del común y de buena fe que en su ingenuidad son engañadas vilmente por aquellos con el cuentito de EEUU como la tierra de la libertad, la democracia y los DDHH. Un componente muy importante de esa engañifa es el ocultamiento de los crímenes que la "gran democracia del Norte" cometió a lo largo de toda su historia y sigue perpetrando al día de hoy.

Envueltos en una nube de "mentiras que parecen verdades", Vargas Llosa dixit, el imperio y sus vasallos se cuidan de recordarle al público que EEUU es, hasta ahora, el único gobierno que arrojó sendas bombas atómicas sobre dos indefensas ciudades japonesas -Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945- asesinando en un instante a 210.000 personas. Las cifras pueden subestimar la letalidad de ese bombardeo porque quienes estaban en un radio de unos 600 metros del lugar donde cayeron las bombas fueron vaporizados y convertidos en cenizas en menos de un segundo. Nunca se encontraron huesos ni cráneos en esa zona. La temperatura en Hiroshima al momento del estallido fue de 7.700 grados centígrados, y en Nagasaki de unos 4.000.

Ninguno de los presidentes de EEUU que sucedió a Harry Truman, que fue quien ordenó el bombardeo, consideró la posibilidad de pedir perdón por ambos crímenes. Obama fue el único que visitó el Parque Conmemorativo de la Paz en Hiroshima, pero se rehusó a pedir perdón por esos crímenes. De lo anterior se desprende que si hay un país en el mundo que está descalificado para juzgar a otros como "santuarios del terrorismo" o como "Estado patrocinador del terrorismo" -cosa de la cual con infinita maldad Washington acusa a Cuba- ese país no es otro que EEUU.

Conviene, a los efectos de despejar cualquier clase de duda sobre nuestro argumento, traer a colación una breve historia narrada personalmente por el ex presidente Jimmy Carter en 2019.[1] Durante su habitual clase dominical en la iglesia bautista Maranatha de su ciudad natal, Plains (Georgia), Carter reveló que había hablado con Trump sobre China. Carter, que a la sazón tenía 94 años, dijo que Trump estaba preocupado por el crecimiento económico de China y le expresó su inquietud por el hecho de que "China se nos está adelantando".

Carter fue quien normalizó las relaciones diplomáticas entre Washington y Pekín en 1979 y le comentó a Trump que gran parte del éxito de China se debía al pacifismo de su política exterior. "Desde 1979, ¿saben cuántas veces ha estado China en guerra con alguien?", preguntó Carter a la feligresía allí presente. "Ninguna, y en cambio nosotros hemos estado siempre en guerra". El ex presidente concluyó su clase diciendo que "EEUU solo ha estado en paz durante 16 de sus 242 años (249 años, al 5 de febrero del 2026) como nación independiente. Si se cuentan las guerras, los ataques militares y las ocupaciones militares, en realidad solo ha habido cinco años de paz en la historia de EEUU: 1976, el último año de la administración de Gerald Ford, y 1977-1980, la totalidad de la presidencia de Carter."

El ex presidente remató su intervención diciendo que "EEUU es la nación más belicosa de la historia del mundo", resultado, según él, de que obligara a otros países a "adoptar nuestros principios estadounidenses" y, deberíamos agregar, asegurar el predominio de sus intereses.

La agresión militar a Venezuela, la violación de su soberanía y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores es el penúltimo eslabón de esta triste historia. La traicionera agresión a Irán, dispuesta mientras se celebraban negociaciones que parecían llegar a buen puerto con la explícita renuncia de Teherán a construir una bomba atómica, es otro ejemplo de como actúan "estados fallidos" (rogue states, en el léxico de las ciencias sociales) como EEUU e Israel, que pisotean la Carta de las Naciones Unidas y las normas más elementales del Derecho Internacional.

Una guerra que ya ha provocado la muerte de miles de inocentes, que se superpone al feroz genocidio que sigue practicando el régimen racista de Israel en Gaza y que puede llegar a provocar una crisis económica de alcance global e, inclusive, precipitar el inicio de una Tercera Guerra Mundial. Hay dos jefes de Estado, Trump y Netanyahu, que necesitan de la guerra para evitar ir a la cárcel, a purgar por sus delitos. Hay una industria militar que vive de las guerras y de las superganancias que ellas le producen.

Nada, absolutamente nada, justifica esta guerra. Es más, Kenneth N. Waltz, figura académica central en el área de las relaciones internacionales y padre de la escuela neorrealista en esa disciplina, publicó ya en el año 2012 un texto excepcional titulado "Por qué Irán debe tener su bomba", y cuyo subtítulo lo decía todo: "El equilibrio nuclear significaría estabilidad". [2] En ese notable artículo Waltz demostraba que jamás hubo una guerra entre dos países que poseían bombas atómicas. No lo hubo entre EEUU y la Unión Soviética, u hoy con Rusia; y tampoco entre la India y Paquistán.

Nada puede ser más contrario a la estabilidad y la paz internacional que tener en una misma región un país con un arsenal atómico rodeado por otros que carecen de él, y que con razón se sentirán amenazados por el primero. Desgraciadamente sus consejos fueron arrogantemente desoídos, y combatidos, por el estado profundo que domina Washington y el 'lobby' sionista que tanto peso tiene en el Congreso de EEUU así como en la estructura administrativa del estado norteamericano. El resultado es la tragedia que hoy se vive en Irán y en otros países de la región.


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Notas:
"Why Iran should get the bomb. Nuclear balance would mean stability", en Foreign Affairs, 91 Julio-Agosto de 2012

Altruismo. Comentario HHC

 Sin más tiempo que perder, Noel Rolando comenzó sembrando unas pocas hectáreas de tabaco, tanto en la modalidad de sol en palo como tapado

Lo que pareció una traba en su vida fue el punto de empuje para no detenerse. Foto: Freddy Pérez Cabrera

Busco y rebusco en el diccionario, y en mi mente, y no encuentro la palabra exacta que pueda adecuarse a la grandeza que hay encerrada en el alma de este joven cubano. Nobleza, desprendimiento, desinterés, generosidad… Creo que todas se quedan cortas para caracterizar a Noel Rolando Benítez, el campesino remediano que tantas cosas buenas ha hecho por su Patria.

Quiso ser esgrimista y, en muy poco tiempo, consiguió estar entre los mejores de Cuba y de Centroamérica. Sin embargo, una inoportuna lesión del menisco en una de sus rodillas, puso fin a los sueños de llegar a un podio olímpico.

Ante el imprevisto, y el llanto desconsolado de su hijo, el padre, Pablo Miguel Benítez, de recia personalidad, lo llamó a capítulo y con firmeza le expresó: «Hijo, ahora te toca cambiar la espada por la guataca y el machete. Así que quítate el mono deportivo y ponte la ropa de trabajo, que aquí no hay otro camino para salir adelante».

Y así ha sido. Aquel día se perdió un gran campeón, pero se ganó a quien es considerado en la actualidad, como uno de los mejores productores tabacaleros de Cuba.

Sin más tiempo que perder, Noel Rolando comenzó sembrando unas pocas hectáreas de tabaco, tanto en la modalidad de sol en palo como tapado, allí en su finca perteneciente a la CCS Rodolfo León Perlacia, de Remedios. Con el éxito inicial, vino el embullo por crecer en la cosecha de la hoja, además de incorporar nuevos cultivos e incursionar en la cría de animales.

Ante su empuje y los resultados que mostró en tan poco tiempo, le fueron entregadas nuevas hectáreas que estaban plagadas de marabú y de malezas, las que fueron convertidas muy rápido en fuentes de riquezas.

Con su hablar campechano y el acento característico de la gente que vive en el campo, nos dice: «¿Usted sabe cuántas hectáreas de tabaco tengo plantadas este año?, 173. De ellas, 66 de tapado y el resto al sol, y el año que viene quiero llegar a las 200». Abro los ojos y le digo: «¿Cómo ha sido posible ese salto, si tú comenzaste con solo dos hectáreas?».

Entonces ríe, pone su mano en mi hombro y expresa: «Periodista, para lograr esto hemos tenido que guapear muy duro y olvidarnos del reloj».

En su finca, no solo se siembra tabaco. Allí también, en las tierras que sirven de asiento a la aromática hoja, se fomentan otros cultivos como maíz, yuca, boniato, pepino, habichuela, tomate y arroz, entre otros, aprovechando la fertilización residual de los suelos.

«Hoy contamos también con alrededor de 200 000 aves, un porciento grande en cooperación con el Combinado Avícola. Tenemos casi 3 000 cerdos, y también conejos y carneros, entre otros animales. Además, estamos insertados en proyectos de colaboración internacional y hace tres años abrimos un punto de venta aquí, en la comunidad de Tahón, para que las personas tengan acceso a productos como el huevo, algunos cárnicos y otros alimentos, que son comercializados a muy buenos precios».

Foto: Freddy Pérez Cabrera

Es de suponer, que ante tantas producciones y tan buenos resultados, también haya múltiples beneficios económicos, le comento en tono de provocación, a lo que responde: «Sí, esto ha dado mucho dinero, que como has de imaginar, proviene del trabajo honrado, pero créeme, que eso para mí no es lo más importante», y para demostrarlo me habla de sus donaciones a centros asistenciales y de salud de equipos y medios que han ayudado a mejorar la calidad de la atención a la población.

Así, por ejemplo, ante el acoso imperial que amenaza con paralizar el país por falta de combustible, Benítez donó en estos días 29 kits solares a instituciones de Salud de la provincia de Villa Clara, un gesto de alto impacto social, que ya beneficia de varios centros del territorio y que dice mucho de la calidad humana de este joven.

Para tener una idea de su desprendimiento, baste decir que la financiación de estos equipos fotovoltaicos está valorada cada uno en, aproximadamente, 5 900 MLC, una cifra que sale de los ahorros, del sudor y de la conciencia de cubano comprometido con su pueblo.

Y no es lo único. Del fruto de su trabajo han salido equipos de aire acondicionado para salas en las que se atienden niños que son pacientes oncológicos, ancianos y embarazadas, además de alimentos y otros insumos que se han puesto a disposición de quienes más lo necesitan.

«No me perdonaría, que por falta de fluido eléctrico en un hospital, policlínico u otros centro de Salud, falleciera un niño, o que una mujer embarazada perdiera a su criatura, por culpa de una obstinada política de genocidio contra nuestro pueblo», asegura el recio productor tabacalero, quien por sus méritos y compromiso con la comunidad, en estos momentos comparte las labores de labriego con las responsabilidades como delegado del Poder Popular, presidente del Consejo Popular, y Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Comentario HHC: !! Excelente  y muy bien por este cubano.!!!!

Me hubiera gustado mas información de cómo obtiene los resultados,  por ejemplo ¿Cuantos trabajadores tiene ?, ¿Cuál es el sistema de estímulo? ¿Qué salario medio ganan los trajadores al mes? ¿ Dónde compra los kit solares? ¿ Tiene una empresa o es la CSS? ¿ Cuáles son los resultados económicos y financieros de la misma?.

Me llama la atención que se hable de MLC, cuando en las tasas de cambio que publica el Granma del BNC, diariamente,  no aparece. 

Hoy en el Toque 1 MLC = 395.85 CUP. Es decir , 29 kit x 5900 x 395.85 son 67  729 935 ( Sesenta y siete millones setecientos veintinueve mil novecientos treinta y cinco pesos).  Bueno tenemos un trabajador- cuadro millonario , altruista, con cargos además en el Poder Popular en tres instancias.

¿ Estamos hablando de Socialismo no ?.  !!! Pobre de empresas estatales !!!.