
"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR

Por Joaquin Benavides Rodriguez*
Estoy convencido que nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias no estan perdiendo un segundo en preparar la respuesta, dentro de la doctrina Fidelista de Guerra de todo el Pueblo, que convertira en imposible que el enemigo ocupe una parte de nuestra Patria sin que tenga permanentemente un verdadero ¨avispero¨ impidiendoles conservar cualquier pedazo de nuestra tierra sin tenerla que pelear y morir durante cada minuto que esten ocupandola.
En cada municipio debe organizarse, el
mercado de productos agropecuarios, en sustitucion del monopolio que ha
establecido la Empresa de Acopio, principal ejecutor y responsible de una
politica equivocada, de establecer precios unicos de compra a los productores
agropecuarios, de la que ha resultado la inexistencia de motivacion economica
en los productores por incrementar sus producciones mediante la introduccion de
la ciencia, la tecnica y la innovacion
para su venta al comercio legalmente establecido. En ese mercado, a
organizar en cada municipio, participarian los productores estatales,
cooperativos y privados, por una parte, y los comerciantes mayoristas estatales
y no estatales, por el otro, con la participacion de una agencia bancaria
encargada de conceder creditos, tanto a una como la otra parte. Aunque por
supuesto, podrian participar grandes empresas mayoristas compradoras, segun los
intereses estatales, no serian negociados precios de acopio oficiales, sino de
concurrencia entre productores y acopiadores.
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.
Ofrecer un criterio sólido del estado actual de la economía cubana solo es posible si se analizan algunos indicadores, tanto macroeconómicos como sociales.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
Lo positivo es que, aún alto, el déficit fiscal fue disminuyendo en 2025 con respecto a 2024.
Un pequeño resumen a nivel de la macroeconomía, indica que la economía no crece, hay alta inflación, hay déficits fiscales, hay endeudamiento externo y no se reciben créditos, entre otros desequilibrios.
Está presente el exceso de emisión monetaria que todavía no se logra recuperar vía ingresos al presupuesto estatal, por la aun baja oferta estatal de bienes, y que todo indica que no se recupera en el corto ni mediano plazo.
Un pequeño resumen a nivel de la macroeconomía, indica que la economía no crece, hay alta inflación, hay déficits fiscales, hay endeudamiento externo y no se reciben créditos, entre otros desequilibrios.
Evidentemente, en un país que sufre largos apagones en los últimos dos años, la producción industrial se ha visto muy limitada, y al parecer como resultado del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos a comienzos del 2026, los resultados a obtener son muy desalentadores.
Pero en la agricultura se ha corroborado más que un desastre por la caída de producciones agrícolas prioritarias para la alimentación de la población, según el gráfico siguiente que fue elaborado por el economista Pedro Monreal en su blog El Estado como tal.
En la marcha de la economía cubana ha incidido con mucha fuerza, la casi carencia de créditos internacionales y la balanza insuficiente de divisas.
En medio de la crisis que se atraviesa, la principal industria del país casi ha desaparecido, ya que los valores de la zafra azucarera hacen retrotraerse a más de 100 años atrás. Así la zafra 2025 fue casi nula para las necesidades del país, solo se cumplió el 42% del plan que era bajo y la zafra de 2026 se paralizó en su inicio por falta de combustible.
Bajan los ingresos
A este escenario descrito se sigue produciendo un continuo deterioro del poder adquisitivo de los salarios y pensiones, a pesar de algunos incrementos en el sector presupuestado, por la alta inflación existente y el retiro casi total de los alimentos que se entregaban estatalmente.
O sea, la canasta básica ha tenido grandes dificultades para su completamiento a las familias cubanas o se puede decir que se ha extinguido, y ahora se ha divulgado que se acabaría la universalidad para dar inicio un proceso más focalizado.
El salario medio mensual ajustado a la inflación muestra que en 2021 era de 2171 pesos, sin embargo en diciembre del 2025 el mismo era de 1493 pesos, es decir un deterioro muy marcado en el poder adquisitivo de las remuneraciones.
Sucede también que la población está sufriendo la falta de medicamentos, donde ya no se garantiza ni siquiera los medicamentos controlados entregados por el clásico tarjetón de medicinas. Las consecuencias sociales dejan de ser efectos secundarios para convertirse en rasgos fundamentales de la crisis. La desigualdad ha crecido, la pobreza se ha extendido y hay desconfianza en volver a estar en mejores condiciones.
Es comprensible que no se pueden lograr divisas en el país, por el constante incumplimiento de los ingresos de los rubros exportables como el níquel, azúcar, miel, ron y camarones de mar.
El sector que había cifrado las esperanzas para el gobierno y el país era el Turismo, un sector en retroceso durante los últimos tres años. Se prevé, inclusive, que este 2026 sea el de peores resultados en dos décadas.
Los indicadores mostrados ya permiten afirmar que la economía cubana está en bancarrota, es decir en su peor momento económico. Hasta ahora, las medidas adoptadas por las autoridades no favorecen el cambio de esas tendencias.
La implementación de la nueva tasa de cambio flotante creó ciertas expectativas, pero a la vez ha creado mucha incertidumbre, ya que los resultados no han sido los esperados, especialmente porque la infraestructura física que se necesita, no se ha desarrollado.
La gráfica siguiente es muy interesantes de analizar. Por ejemplo, ahí se muestra que a pesar de que el indicador del PIB muestra recesión económica o sea caídas sistemáticas, cuando se analiza al interior de esas cifras, los resultados son más que asombrosos, ya que los descensos de la agricultura, la industria y otras son aún más profundos cuando se comparan las cifras del 2024 con respecto a las del 2019.
Solo se han analizado algunas áreas de la economía cubana, y solo ellas demuestran que la economía cubana no remonta periodos anteriores de mejor situación económica, sin embargo, las autoridades cubanas, aunque exponen las insuficiencias que presenta el esquema de planificación centralizado que utilizan, sigue solo en anuncios lo que debería hacerse, pero sus resultados positivos hacia el crecimiento económico no aparecen al día de hoy.
La solución ya repetida por todos es implementar la reforma integral de la economía pospuesta, y darle al mercado el papel que debe ocupar en una sociedad con tanta ineficiencia económica, y que para los malentendidos no es pasar al capitalismo neoliberal, si no un modelo social con mercado, como el aplicado por China y Viet Nam.
Es imposible pensar que la economía cubana saldrá rápidamente del estado en que se encuentra, ya que siguen pensando en tener el control administrativo de las entidades y siguen trabajando con la dañina hipercentralización. No quieren entender que el uso de los topes de precios es funesto para el avance del mercado y no se dan cuenta de que esa herramienta ha demostrado que no funciona como contención de la inflación.
Y aunque existe un Programa de Gobierno económico, la práctica dice que trabajan en resolver urgencias, no acaban de hacer la reforma integral de la economía, que debe ser la introducción del mercado.
La solución ya repetida por todos es implementar la reforma integral de la economía pospuesta, y darle al mercado el papel que debe ocupar en una sociedad con tanta ineficiencia económica, y que para los malentendidos no es pasar al capitalismo neoliberal, si no un modelo social con mercado, como el aplicado por China y Viet Nam.
Me gusta resaltar lo expresado por el secretario general del Partido Comunista de Viet Nam en su conferencia magistral en marzo del 2018 en el Aula Magna de la Universidad de la Habana.
“Somos conscientes de que la economía de mercado es el resultado de la civilización humana con lo que se puede coexistir y adaptarse con las diferentes modalidades sociales. La economía de mercado en sí misma no podía derivar en socialismo pero para construir con éxito el socialismo es necesario desarrollar la economía de mercado de manera adecuada y correcta. Esto en concordancia con el objetivo de lograr la independencia nacional y el socialismo adecuados a la condición concreta de cada país”.
1.-Lo primero seria estabilizar el país, es decir mejorar los indicadores macroeconómicos deteriorados, pero debe ser un proceso acompañado de una etapa de recuperación de los sectores productivos.
2.- Otorgar prioridades (Energía, Agricultura e Infraestructura)
3.- Hay que reorientar las inversiones, no solo en cantidad sino en otros objetivos no priorizados, como la agricultura.
4.- Además, hay que invertir fuertemente en la infraestructura física del país. Eso incluye la restauración de la red energética del país a partir de la inversión de los recursos que se aporten desde la inversión extranjera directa.
5.- Achicar el tamaño de la burocracia estatal a todos los niveles, que incluya la desaparición de estructuras intermedias de producción, para solo poner un ejemplo, erradicar las OSDE y reorganizar ministerios.
6.- Es necesario una nueva reforma agraria y la eliminación de todo el sistema empresarial estatal en el sector agropecuario, es decir es muy importante una transformación profunda del subsistema de producción agropecuaria y la reforma de la empresa estatal, es decir sectores que propicien bienes de consumo deficitarios en el país.
7.- Hay que eliminar la sobre-regulación que domina el entorno legislativo cubano.
8.- Una de las propuestas para la reconstrucción de toda la industria nacional, tiene que abarcar la instrumentalización de una ley de bancarrota, para aquellas empresas que son un lastre para las finanzas del estado, durante un tiempo prolongado. Es decir, el abandono del subsidio a los actores económicos e implementación de una ley de quiebra.
9.- Se deberá transitar desde el actual modelo de «igualdad en la miseria» hacia un modelo de desarrollo económico y de prosperidad en el que deberán crearse soluciones y políticas contra la desigualdad y donde el mercado juegue el papel que le corresponde.
10.-Debe buscarse alternativas para empezar a erogar la deuda externa, intentar estabilizar la balanza de pagos, hasta incentivar el microcrédito internacional. O sea, una estrategia integral para la renegociación de las obligaciones financieras que ha acumulado Cuba.
11.- La frase esgrimida de que no están creadas aun las condiciones, han sido siempre muy confusas, y precisamente si no se acelera el paso en la toma de las medidas que lleva esta economía, las condiciones para el despegue económico no se crearan y se seguirá en modo sobrevivencia.
12.- Hay que seguir insistiendo en que no es la Bancarización un problema en si mismo, si no que no se creó la infraestructura física que debería acompañar ese proceso. Y que hay normas que contradicen ese proceso, como es la limitación de los montos depositados que se pueden extraer, lo que frena los montos elevados de depósitos.
13.- Sería necesario en un tiempo de dos años exonerar de pagos de impuestos o reducirlo al 50% a los negocios que recién comienzan.
14.- Los topes de precios deben eliminarse, no resuelven la reducción de precios de los productos, sino que provocan escasez de estos, los precios que los defina el mercado. Esos topes corresponden a otro momento del pasado.
15.- Sería factible que el gobierno defina que no puede construirse en la realidad actual el socialismo sin apellidos, es decir debe aprobarse el término Economía Socialista de Mercado.
Para que un país en el grado de deterioro económico en que se encuentra salga de ese punto, lo esencial es que debe haber una definición del tipo de modelo socioeconómico que se quiera desarrollar, el que se tiene en la actualidad dista mucho de resolver los problemas acuciantes de la población. Y eso conlleva al abandono de la visión de la planificación centralizada como la que se ejecuta en la actualidad. Todo esto sin olvidar que Cuba se encuentra sometida a un bloqueo que la asfixia. (2026)
En este artículo: Cuba, Donald Trump, Estados Unidos, Injerencia, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Política
Bandera cubana. Foto: Archivo.
El primer secretario del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, advirtió este sábado, a través de su cuenta oficial en la red social X, sobre una escalada peligrosa y sin precedentes en las amenazas de agresión militar contra Cuba por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En su mensaje, el mandatario cubano señaló que el gobierno estadounidense ha elevado sus hostilidades a un nivel que trasciende las tradicionales medidas coercitivas, configurando ahora una amenaza militar directa y explícita.
El mandatario subrayó que esta actitud responde a los intereses de un grupo pequeño, pero con gran poder económico e influencia política, que actúa movido por ansias de revancha y dominación.
Asimismo, el presidente cubano hizo un llamado a la comunidad internacional para que tome nota de esta escalada y se pronuncie al respecto. Instó a los pueblos del mundo, y en particular al pueblo estadounidense, a determinar si se permitirá la materialización de un acto criminal de tal magnitud, que violaría el derecho internacional y la Carta de la ONU.
“Ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba”, subrayó el jefe de Estado. Asimismo, aseguró que las fuerzas agresoras tropezarán con un pueblo decidido a defender la soberanía y la independencia en cada palmo del territorio nacional.
El mensaje concluye con una advertencia clara: Cuba no cederá ante presiones ni amenazas, y está preparada para resistir cualquier acción hostil, confiando en la unidad y la firmeza de su población.
El viernes, el presidente de EE.UU. anunció la aprobación de nuevas medidas que buscan aumentar la presión sobre Cuba, lo cual recrudece aún más el bloqueo económico, comercial y financiero, y del cerco energético decretado a finales de enero.
Las sanciones apuntan específicamente a los bancos extranjeros que cooperan con el gobierno cubano e imponen más restricciones migratorias, además de bloquear a quienes operen o hayan operado en los sectores de energía, minería, defensa o seguridad de Cuba, o hayan brindado apoyo material, financiero o tecnológico a La Habana o a otros individuos ya “sancionados”.
Por Manuel David Orrio del Rosario
La Habana, 26/05/01.- Tuvieron lugar
en Cuba los masivos y tradicionales desfiles por el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, sobre los cuales "tirios y
troyanos" extraerán conclusiones que, a tono con las
leyes escritas y no escritas de la propaganda, arrimarán brasas a las correspondientes sardinas.
Unos dirán que esos desfiles fueron actos de "reafirmación revolucionaria"; otros que el
"régimen" empleó una vez más sus recursos represivos y de
propaganda para validar su discurso ante, principalmente, Washington y la opinión pública internacional.
Por supuesto, no pierdo de vista que estas criollas paradas
- hasta con sus congas ardientes y tropicales-, tuvieron por antecedente la
firma, por parte de casi seis millones 231 mil cubanos, de un documento que se encabeza con la frase "Mi firma
por la Patria" - nada más -, el cual parece inspirado por la
Declaración del Gobierno Revolucionario
conocida como "¡Girón es hoy y siempre!" (1), publicada por Granma el pasado 17 de
abril; el acto de rúbrica, diríase cheque en blanco, incluye
nombres y números de identidad permanente. O
sea, cada quien bien localizado, por
razones de apoyo político o legales, o porque podría ser un recurso de control e intimidación con el objetivo de mostrar un falso consenso, o al menos éso dirían aquellos para quienes las
millonarias firmas no pasan de ser uno de los tantos medios que pudieran
caracterizar a un Estado totalitario o post - totalitario, lo cual es como
decir en decadencia o fase terminal.
Imagen:
montaje de Elier Ramírez Cañedo.
Con prístina
honestidad, me pregunto cuántos de quienes rubricamos "Mi
firma por la Patria", tuvimos la oportunidad o nos tomamos la molestia de
leer antes la declaración gubernamental que le habría dado origen, o si tal se explicó antes de la rúbrica. Parece que no, no en mi caso.
Igual me interrogo sobre cuántos de quienes se oponen a la firma
conocen las entretelas del asunto y la mencionada declaración oficial.
Quede claro: leí la declaración y firmé el documento, en un acto de voto de
confianza, como pudieron hacer otros. Lo hice porque en su texto la proclama
inicia con dejar bien claro que "Cuba está viviendo bajo el asedio permanente del gobierno de los Estados Unidos,
cuya escalada de amenazas se ha arreciado en los últimos meses. Al brutal cerco energético, que agrava la política genocida de bloqueo de las últimas seis décadas, se suman las declaraciones de
representantes de la élite gubernamental estadounidense
sobre pretensiones de agresión militar".
Resido en Cuba, en La Habana que me
vio nacer y a mucha honra, por lo que el más elemental sentido común me hace rechazar las medidas
coercitivas unilaterales estadounidenses contra Cuba, vulgo bloqueo, arreciadas
por las acciones que la Administración Trump ha decretado, no contra mi derecho a informarme y pensar
libremente, a difundir cómo y por donde me parezca mi opinión, o a ejercer una preferencia política. Trump y lo que representa va contra mi derecho a la vida, a la
energía y a la alimentación, entre otros fueros, lo que para colmo es una amenaza de seguridad nacional, al
pretenderse una agresión militar directa de Estados Unidos
contra Cuba, previo anuncio el pasado 29 de enero de que mi país es una "amenaza inusual y extraordinaria" para la nación del Potomac; en esos términos firmó Mr. Trump la Orden Ejecutiva 14380 de 29 de enero,
seguida por otra del primero de mayo, en la cual se refuerza la agresividad de
la política estadounidense hacia Cuba, en
revancha por los extremos a los que la
14380 "no pudo llegar", porque fueron vetados por la Corte Suprema. O
sea, dicha corte anuló la facultad del presidente para
imponer aranceles, sobre la base de la
Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional
(IEEPA) de 1977. En consecuencia, se anularon los tributos adicionales a los países que suministraran petróleo a Cuba.
Sin embargo, ya aparece Mr. Trump
con nueva Orden que sanciona a "las entidades, personas o
afiliados que apoyen el aparato de seguridad del régimen cubano, sean cómplices de corrupción gubernamental o violaciones graves de los derechos humanos, o sean
agentes, funcionarios o colaboradores materiales del gobierno cubano".
También autoriza nuevas sanciones contra
las personas, entidades o instituciones financieras cubiertas que hayan
realizado o facilitado transacciones con personas o entidades sancionadas en
virtud de la Orden.
"Mi firma por la Patria",
así, es rubricar un cheque en blanco
contra esas medidas; presupone un voto de confianza, pero no lo es, aunque
lo parezca. Indica un pésimo trabajo político y comunicacional, por un lado,
y por el otro hace pensar en una rutina
aceptada por una sociedad que ha visto caer en picada sus niveles de
participación y sus otrora conquistas sociales,
sea a causa de las políticas estadounidenses, sea por dèficits de "origen nacional".
Sin embargo, ese explícito o implícito voto de confianza no es
tanto un
asunto de posición política, o de "miedo al régimen",
sino hasta de supervivencia como ser humano, porque las bombas no caen con
destinatario previsto, lo que haría de mí, de los míos y de todo un pueblo, un eufemístico "daño colateral".
Menciono a Irán, no de pasada , y me abstraigo por un segundo de los ya más de 1245 muertos que el Senado de Estados Unidos reconoce. Me basta con
las muertes de 168 niñas, literalmente asesinadas en su
escuela primaria, a causa de "inteligencia desactualizada" - se
afirma -, y en una guerra iniciada sin autorización del Congreso estadounidense; tal como podría ocurrir en Cuba, de seguir a las últimas noticias. Por tanto, ¿cheque en
blanco?
Más allá de carencias en lo político, lo económico y lo ideológico; más allá de hacer mutis - aunque haya "golpes de pecho" -, ante las ideas de José Martí, Carlos Marx o Rosa
Luxemburgo, el Partido Comunista de Cuba
y el gobierno criollo supieron movilizar a la población; èsta actuó de buen o mal grado, háyase leído o no la declaración de marras, firmado "por la Patria" y acudido a desfilar el
primero de mayo, congas incluidas, para expresar su rechazo a la política de Estados Unidos contra Cuba, más ahora que mi país está formalmente amenazado ¿Es "automático", parte de un consenso trascendente a las cotidianas escaseces
y quejas, a los desmanes de un rampante
burocratismo de "clase en sí y para sí"?
Por lo pronto prueba, en el peor de los
casos, la habilidad del partido y el
gobierno para emplear legítimas motivaciones humanas,
en las que sincera aprobación, miedo a Trump u
"otros miedos", sí
son cartas de triunfo, al menos coyunturalmente. Bien se sabe que la
propaganda, la cual ¡tánto aprendió
de Goebbels!, funciona casi idéntica a izquierdas y
derechas, pero comparte un principio común: lo de hoy es lo
importante, mañana se verá. Si éso
explica la aparentemente inexplicable
improvisación política que tanto se manifiesta
a ambos lados del Estrecho de La Florida, o en Washington, pues ¿qué
remedio?: la Historia observa imperturbable porque siempre, más
tarde o más temprano, barre la hojarasca...
1.-Declaración del Gobierno Revolucionario ¡Girón es hoy y siempre!
https://www.granma.cu/cuba/2026-04-17/giron-es-hoy-y-es-siempre-17-04-2026-22-04-29
Imagen de portada: Ricardo López Hevia. Granma.