Ante la interrogante de Norland Rosendo, director de la Agencia Cubana de Noticias, sobre la complejidad del contexto cubano actual ante la generación eléctrica, y el bloqueo al acceso de los combustibles internacionales, recrudecido ahora por la orden ejecutiva que amenaza con impedir aún más que podamos acceder al crudo, el presidente argumentó que “Cuba ha planteado en varias oportunidades, en varios escenarios nacionales, una estrategia a largo plazo para cambiar la matriz energética del país hasta llegar en el 2050 aproximadamente ya el 100% país de fuentes renovables”.
Asimismo, explicó que la estrategia se ha estado actualizando, y que desde hace aproximadamente dos años tiene como objetivo fundamental la transición energética, “o sea, ir hacia fuentes renovables de energía, y ser más independiente del uso de los combustibles fósiles”.
“La manera en que un grupo de medidas coercitivas del gobierno de los Estados Unidos en medio de esta situación se ha orientado al bloqueo energético del país, nos ratifica la importancia de mantener esa prioridad en la transición energética nacional hacia fuentes renovables de energía”.
Con respecto a los discretos resultados obtenidos, destacó que en 2025 la situación fue tan compleja que no permitió ver la magnitud del impacto de lo que se logró, porque fue uno de los años que hubo más acoso, menos recursos financieros y menos combustible.
“El pasado año nosotros recuperamos más de 900 MW en la fuente de generación distribuida del país. ¿Por qué no se ha visto ese impacto? Por no haber tenido por todas las razones que conocemos combustible”.
Díaz-Canel dijo que el país lleva un mes en cero generación distribuida: “Si en las circunstancias actuales, hubiéramos incorporado de 1200 a 1400 megawatts de generación distribuida, el déficit hubiera disminuido considerablemente”.
Destacó la recuperación de capacidades en la generación térmica, resultado del proceso de reparación y mantenimiento que se ha ido potenciando en las principales centrales termoeléctricas del país.
“El impacto no se ha visto porque hemos tenido un déficit muy grande. Pero fíjese que hemos mantenido un déficit, por ejemplo, en el pico del que estamos hablando, teniendo funcionando solo en ese horario pico —sin generación distribuida— las centrales termoeléctricas; y el pico, o las diferencias en el pico, los déficits del pico, se han mantenido más o menos iguales que en otro momento, en que podíamos tener una parte de la generación distribuida, pero no teníamos lo que habíamos recuperado en generación térmica. Y eso tampoco ha dejado ver el impacto”.
Resaltó que una tercera dirección de trabajo, con resultados notables, ha sido la inversión en fuentes renovables de energía.
“Nosotros, el año pasado realizamos una inversión e instalamos más de 1000 MW de generación eléctrica con parques fotovoltaicos. Alrededor de 49 instalamos en el país. Por lo tanto, antes del 2025, las fuentes renovables de energía en la generación eléctrica del país eran sólo del 3%. Y con esa inversión en ese año, en un solo año, saltamos del 3 al 10% de generación. Significa que crecimos un 7%”.
Explicó que estos 1000 MW de parques fotovoltaicos permitieron cubrir cerca del 38% de la demanda diurna, evitando que los déficits fueran tan severos como en la noche. Sin esa generación solar, el país habría enfrentado apagones constantes y un sistema al borde del colapso.
Ante la interrogante de por qué existe una percepción, sobre todo en La Habana, de que han aumentado los apagones durante el día, respondió:
“Hay ocasiones en que sí ha aumentado, y hay ocasiones en que, cuando confluyen más problemas —combustibles, roturas, el sol más débil— se complican más las cosas”.
Añadió que, durante los primeros meses del año, los déficits diurnos se han mantenido similares a etapas anteriores, pero se tomó una decisión estratégica: modificar el enfoque que hasta 2025 priorizaba exclusivamente el suministro eléctrico a la población en horario diurno.
Este cambio respondió a la necesidad de reactivar la economía, paralizada en sectores clave como la industria, la agricultura y las exportaciones, conscientes de que sin producción los problemas energéticos tendrían un impacto aún mayor en la vida cotidiana.
Con esta nueva orientación, parte de la energía se destina ahora a sostener actividades económicas estratégicas, como el riego agrícola —en especial para la meta de 200 000 hectáreas de arroz—, así como a entidades exportadoras o sustituidoras de importaciones, incluyendo sectores vitales como el tabaco.
“Como ya todas las provincias tenían afectaciones, para equilibrar eso en el país, donde se siente más es en la capital, porque era la que tenía más capacidad de entregar una parte, de ceder una parte de esa energía para poder potenciar la economía. Y es por eso que existe una apreciación de que hay más déficit. Lo que pasa es que hay más déficit en la población porque hemos priorizado la economía”.
El Presidente enfatizó que la actual situación energética, pese a las presiones, debe aprovecharse como una oportunidad.
“Terminar de comprender que el país tiene que ser capaz de sostenerse energéticamente con las fuentes de energía que nosotros poseemos. Con nuestro crudo nacional pesado, con las fuentes renovables de energía: tenemos aire, tenemos agua, tenemos sol, tenemos biomasa; podemos generar biogás. Y ese concepto entonces aplicarlo a la generación eléctrica. Y ese es un concepto que actualiza lo que estamos planteando en el tema del plan energético, y en particular la relación con la electricidad”.
Explicó que el programa contempla la continuidad del mantenimiento de las centrales termoeléctricas, imprescindibles para sostener la base energética del país y aprovechar el crudo nacional, reduciendo la dependencia de importaciones. Paralelamente, se mantiene el esfuerzo por incrementar la capacidad instalada de fuentes renovables, especialmente mediante parques fotovoltaicos, con la incorporación mensual de nuevos megavatios como parte de un plan sostenido de expansión.
Además, señaló que las inversiones actuales no solo buscan aumentar la generación renovable, sino también incorporar sistemas de acumulación que permiten estabilizar la frecuencia del sistema eléctrico y aprovechar la energía solar almacenada durante el día para suministrar en la noche. Este avance representa un paso decisivo hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles y la consolidación de un modelo energético más sostenible y seguro.
Asimismo, informó sobre la instalación de sistemas fotovoltaicos autónomos. “Se están instalando 5 000 sistemas fotovoltaicos de 2 KW cada uno en viviendas que no estaban electrificadas y que, por ser lugares de difícil acceso, requerirían una inversión considerable en cables, transformadores y postes”, explicó.
“Nos alcanza para las viviendas que nos faltaban y también para un grupo de viviendas que estaban en sistemas donde la energía que se les suministraba era pocas horas en el día, porque dependían de plantas de combustible, de plantas eléctricas o de hidroeléctricas que dependían del caudal de agua que existiera o de determinadas conexiones muy malas. Por lo tanto, mejoramos 5.000 viviendas en ese concepto”, agregó.
El mandatario destacó que, cuando se logre esto, se estará completando la electrificación del 100% del país. “O sea, la posibilidad de que todo el mundo tenga electricidad. Lo otro depende de lo que se genere, pero tendrán este servicio estable gracias a los acumuladores”.
“Por otra parte, estamos ya instalando 5 000 módulos fotovoltaicos más en centros vitales para dar servicios a la población”, continuó. “Fíjense, todo eso lo estamos haciendo en medio de esta circunstancia, en medio de este momento, y le aporta a esa transición energética”.
Detalló los beneficiarios de esta instalación prioritaria:
- 161 hogares maternos en el país.
- 121 niños con enfermedades dependientes de equipos eléctricos (sumados a 161 que se beneficiaron el año pasado).
- 156 hogares de ancianos.
- 305 casas de abuelos.
- 56 policlínicos, para garantizar al menos el cuerpo de guardia y una parte importante de sus servicios.
- 336 sucursales bancarias, para evitar la paralización de operaciones financieras.
- 349 oficinas comerciales de la UNI y de otros organismos donde la población realiza trámites.
“Aquí hemos hablado de casas de abuelos, de policlínicos, de sucursales... Todo eso está distribuido por los 168 municipios de nuestro país. O sea, vamos a ese concepto. Y no nos detenemos, aspiramos a más”, afirmó.
Resumió el alcance de esta parte del programa: “Hay 10 000 sistemas fotovoltaicos en la provincia; hemos hablado de 5 000 y 5 000, son 10 000. Eso son 10 000 viviendas o 10 000 instituciones que no necesitan conectarse al Sistema Electroenergético Nacional”.
Estos 10 000 sistemas se están entregando con prioridad a personal del sistema educacional y de salud: médicos, maestros, profesores y trabajadores de ambos sectores. “Son dos sectores que le aportan mucho a la sociedad, que son dos sectores donde se trabaja en condiciones muy, muy complejas”, señaló, explicando que se facilitan con créditos y pagos a largo plazo. “Son 10 000 personas más o 10 000 viviendas más; eso se multiplica por tres o cuatro familias que mejoran con esto”.
Finalmente, anunció: “Hemos planteado incentivos para personas que, comprando sistemas, quieran cogenerar y aportarle al Sistema Electroenergético Nacional, o aportarle a una comunidad, o aportarle a una cuadra, o aportarle a un grupo de viviendas”.
“Hemos creado incentivos también para que, en materia arancelaria, en materia de precio, en materia de forma de pago, todo el que pueda adquirir un sistema fotovoltaico doméstico para incorporar a su casa, lo pueda adquirir de la manera más viable posible, más expedita”, afirmó.
Respecto a otras fuentes renovables, informó: “También este año están previstas la recuperación de capacidades de generación eólica en algunos parques que tenemos ya en el país, pero que estaban con determinados problemas técnicos, y hay nuevas inversiones en energía eólica que se están desarrollando, sobre todo en la zona de La Herradura, en Maisí”.
“O sea, estas son todo un grupo de acciones que se contemplan en ese, en ese programa que está, que está actualizado y que nos va señalando el camino. Eh, al cual queremos llegar y por el camino que queremos transitar”, señaló para resumir el alcance del plan.
Añadió que el programa se complementa con otras gestiones en curso: “Y aquí, como expliqué ahorita, hay otro grupo de cosas que se están haciendo, de ayudas que vamos a recibir, de proyectos que se están gestionando, que en la medida en que tengamos respuesta podrán ampliar todo esto que nos hemos planificado”.
El mandatario destacó la capacidad técnica y la experiencia acumulada en el país: “Ahora, el país el año pasado adquirió una capacidad de formación en las fuerzas que construyen, operan e instalan la tecnología de los parques fotovoltaicos. Y cuando empezamos los primeros parques nos demorábamos alrededor de 3 meses para hacerlo; ya los últimos parques los hacíamos en 45 días”.
“O sea, que ya hay un personal capacitado para continuar estas inversiones en Cuba, incluso para dar servicio a otros países que necesiten colaboración en este sentido", subrayó. "Y se ha ido incorporando entonces nuevas tecnologías, se ha ido incorporando, ha seguido haciendo transferencia tecnológica, se van haciendo desarrollos”.
Finalmente, resaltó el papel de la ciencia en este proceso: “Un grupo de científicos de la Universidad de La Habana ha estado muy pendiente de la manera en que esta inversión había que hacer. O sea, que todo esto, este programa, ha contado con el enfoque de ciencia e innovación, tema que se llevó y se discutió en el Consejo Nacional de Innovación el pasado año y que ya hoy es una realidad, y que ha tenido este impacto y este efecto que les he explicado”.