Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) en FIHAV 2022. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
El Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) implementa las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas por el país mediante una comisión integrada por economistas, juristas y especialistas de la industria y la academia, informó Jenny Serrano Castillo, vicepresidenta de la organización, en la Mesa Redonda de este miércoles.
Como parte del proceso, el grupo revisa sus funciones y estructura para concentrarse en la dirección estratégica, sin interferir en las facultades de las empresas ni asumir funciones operativas que corresponden al nivel empresarial.
La reorganización contempla reducir la plantilla del grupo, que pasó de más de 150 trabajadores a unos 60, y cuya nueva propuesta prevé menos de 50.
El propósito es optimizar los recursos humanos y trasladar mayores facultades a las empresas mediante cambios en los modelos de gestión, las relaciones de propiedad y la planificación económica.
De las 14 empresas estatales que integran el grupo, se propone transformar más de 10 en sociedades mercantiles por acciones. Asimismo, algunas unidades empresariales de base pasarían a convertirse en empresas filiales o estatales, de acuerdo con sus características y proyectos de negocio.
Serrano Castillo explicó que se trata de un proceso gradual que requiere, entre otros pasos, realizar avalúos y preparar a los cuadros directivos para asumir las nuevas responsabilidades. La meta es avanzar en las transformaciones que más autonomía aporten de cara al plan económico de 2027.
Aprovechar las capacidades industriales disponibles
Vidrios La Lisa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Las empresas del GEIQ cuentan con mayores facultades para desarrollar actividades lícitas que generen ingresos adicionales a los de su objeto social principal, siempre que contribuyan a potenciarlo.
Como ejemplo de las posibilidades de aprovechamiento de las capacidades instaladas, Serrano Castillo mencionó el Complejo del Vidrio, ubicado en La Lisa. Tras un proceso de redimensionamiento, la instalación dispone de espacios industriales que se ponen en función de otras actividades mediante arrendamientos y acuerdos con otras formas de gestión.
Ante las dificultades para adquirir combustible, que limitan la producción de vajilla de vidrio, esta alternativa ha permitido mantener la fuerza laboral y los ingresos, mientras continúa la producción de vidrio plano mediante la cooperación con actores no estatales.
Los beneficios obtenidos podrán reinvertirse para fortalecer la actividad fundamental de la empresa, explicó la vicepresidenta.
La experiencia se extiende a otras instalaciones del país que disponen de capacidades ociosas. Su aprovechamiento permite generar ingresos, mantener activos industriales y ofrecer espacios a otros actores económicos sin necesidad de construir nuevas instalaciones.
Más de 700 actores para desarrollar encadenamientos productivos
El GEIQ identificó más de 700 actores económicos con los que podría establecer vínculos productivos, entre ellos empresas, trabajadores por cuenta propia y cooperativas agropecuarias.
La búsqueda comprende tanto entidades que desarrollan actividades similares como aquellas que utilizan productos de la industria química en sus procesos.
La vicepresidenta mencionó experiencias de cooperación con distintas formas de gestión no estatal, especialmente en actividades vinculadas a la transformación del papel y otros productos industriales.
El objetivo es dinamizar las instalaciones existentes y garantizar producciones nacionales. Para ello, el grupo diseña sus propios proyectos de negocio y busca socios interesados en desarrollarlos.
Como parte de esta estrategia, se revisaron los precios de las producciones del grupo. Serrano Castillo aclaró que el propósito no es incrementarlos, sino contar con referencias que permitan comparar costos, evaluar modalidades de negocio y tomar decisiones con mayor información.
Planificación económica desde la base
Las transformaciones también abarcan la elaboración del plan económico de 2027. Según Serrano Castillo, el proceso comenzó en las unidades empresariales de base, cuyas propuestas se organizan para definir los crecimientos productivos previstos y los indicadores del próximo año.
“El plan está naciendo de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo como otras veces sucedió”, afirmó.
La vicepresidenta destacó el caso de la Empresa de Gases Industriales, que cuenta con unidades empresariales de base en todas las provincias del país. La propuesta de convertirlas en empresas filiales busca ampliar su autonomía para gestionar los ingresos y decidir sobre el destino de las utilidades.
Esos recursos podrían utilizarse en beneficio de los trabajadores, en iniciativas comunitarias y en el desarrollo de la propia actividad industrial.
Entre las posibilidades figuran el apoyo a hospitales y barrios, la entrega de materias primas a talleres para personas con discapacidad y la participación en proyectos de transformación medioambiental y energética.
Autonomía financiera para asegurar las producciones
En el ámbito financiero, Serrano Castillo señaló que las empresas del grupo disponen de un esquema que permite retener divisas y reinvertirlas para adquirir materias primas. Añadió que, además de operar cuentas en divisas, ahora pueden abrir cuentas en el extranjero, una posibilidad que facilita las operaciones comerciales y el cumplimiento de compromisos.
Como ejemplo de los resultados de una mayor autonomía financiera, mencionó las empresas de fertilizantes y plaguicidas, que han conseguido ingresos mediante la comercialización de sus producciones y la incorporación de nuevos productos derivados de la actividad científica.
Esos recursos han permitido reinvertir en producciones que se comercializan directamente o a través de la red de tiendas de GELMA, con destino a los productores agrícolas.
La vicepresidenta reconoció que los incrementos productivos previstos para 2027 todavía son limitados, debido a las dificultades que enfrenta la industria para acceder a materias primas y financiamiento. No obstante, señaló que las alternativas de gestión permiten mantener colectivos laborales y sostener producciones destinadas a la agricultura.
Nuevos sistemas salariales para retener al personal calificado
La autonomía empresarial también comprende la posibilidad de diseñar sistemas salariales propios, adaptados a las características y necesidades de cada entidad.
Serrano Castillo explicó que los colectivos laborales participaron en la elaboración de propuestas salariales desde el nivel de taller. Estos sistemas no excluyen otras modalidades de pago que puedan incorporarse a medida que avance el proceso de transformación.
Para 2027, el grupo prevé un incremento moderado del salario medio, hasta situarlo en torno a los 5 400 pesos, en correspondencia con los resultados productivos que puedan alcanzar las empresas.
“Mejor el resultado, también se verá reflejado en mejor salario para nuestros trabajadores”, afirmó.
La vicepresidenta subrayó que la formación del personal de la industria química es compleja y que preparar a un operario puede tomar entre tres y cinco años. Por ello, retener a los trabajadores calificados constituye una prioridad.
Los nuevos sistemas permitirían retribuir mejor a especialistas y profesionales esenciales para mantener los procesos productivos, incluidos los técnicos de mantenimiento y automatización, especialmente necesarios en instalaciones ubicadas en zonas alejadas de los principales centros urbanos.
Transformación empresarial, la prioridad inmediata
Al referirse a las acciones más urgentes, Serrano Castillo situó en primer lugar la transformación empresarial y el otorgamiento de facultades a las unidades de base.
El propósito, explicó, es que cada entidad pueda aprovechar las oportunidades económicas de su territorio y establecer sinergias con otros actores, de acuerdo con las particularidades de sus producciones y capacidades.
La implementación de las transformaciones busca así ampliar la autonomía de las empresas, diversificar las fuentes de ingresos y crear condiciones para reinvertir en la industria química, sostener el empleo y elevar gradualmente los niveles productivos.
Industria química apuesta por la autonomía de sus empresas y la participación de los trabajadores
La directiva explicó que uno de los propósitos es que las unidades de base puedan ejercer mayores facultades y aprovechar las oportunidades existentes en sus respectivos territorios, teniendo en cuenta que cada localidad posee características y potencialidades propias, al igual que los diferentes procesos productivos de la industria.
Esta diversidad, señaló, permite identificar y desarrollar sinergias entre las entidades, en función de sus necesidades y posibilidades concretas.
Serrano Castillo destacó, asimismo, el intercambio de experiencias entre las empresas del grupo. Como ejemplo, mencionó un encuentro realizado recientemente, durante dos jornadas, con la participación de todas las empresas y unidades empresariales de base, así como de especialistas de las áreas de economía, jurídica y comercial.
El intercambio permitió compartir experiencias, plantear inquietudes y generar nuevas iniciativas, en un espacio que calificó de muy valioso para el avance del proceso de transformación.
La vicepresidenta subrayó que la motivación de los empresarios y, especialmente, de los colectivos laborales resulta esencial para llevar adelante estos cambios.
“Este proceso no puede estar ajeno o alejado del colectivo laboral”, sostuvo, y resaltó que muchas de las ideas surgen de los propios trabajadores, quienes tienen que sentirse comprometidos con la tarea.
En ese sentido, recordó que son los trabajadores quienes producen los bienes y generan el valor, por lo que constituyen la principal fuerza para impulsar las transformaciones dentro de la industria química.
La directiva consideró que existe motivación, intercambio y compromiso con el proceso, al tiempo que insistió en que las iniciativas que se desarrollan deben responder a las necesidades de las entidades y contribuir a mejorar sus resultados.
Un proceso perfectible frente a las limitaciones del bloqueo
Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) en FIHAV 2022. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
Serrano Castillo reconoció que el proceso de transformación no es definitivo y debe ajustarse en función de las condiciones que se presenten. Sin embargo, señaló que la industria química enfrenta limitaciones asociadas al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que inciden tanto en el acceso a los portadores energéticos como en la adquisición de materias primas y en las posibilidades de inversión.
Estas dificultades, explicó, repercuten en la disponibilidad de productos destinados a la economía y a la población. Entre los problemas concretos mencionó los retrasos recurrentes en la llegada de materias primas necesarias para cumplir encargos de importancia, incluidos aquellos vinculados con la salud de la población.
La directiva señaló que existen ejemplos documentados de estas afectaciones, que obstaculizan el cumplimiento de los compromisos productivos y dificultan la respuesta a las demandas del país.
Pese a ese escenario, aseguró que la industria química mantiene una estrategia diseñada a partir de objetivos medibles, susceptibles de perfeccionamiento y orientados a revertir las dificultades actuales.
Para ello, enfatizó, serán determinantes el ingenio, la participación y la iniciativa de los trabajadores, junto con la capacidad de las empresas para aprovechar las facultades disponibles y las oportunidades de cada territorio.
Serrano Castillo concluyó que el propósito fundamental de estas transformaciones es garantizar los recursos priorizados que necesitan la población y la economía, en medio de las restricciones que enfrenta el sector.