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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 20 de septiembre de 2020

Zafar nudos, abrir caminos

 Cuba se adentrará en cambios importantes en su economía. ¿Qué opinan los directivos y académicos, las personas que deben implementar las transformaciones en su zona más delicada y decisiva, la base productiva del país?

 

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¿Qué pasará ahora? Esa pregunta ronda en la cabeza de miles de personas por estos días, y no precisamente debido al coronavirus. Sube, baja, se hace más visible o no a los ritmos de lucha que impone la COVID-19, pero esta (junto con sus hermanos cómo, cuándo y dónde) se mantiene; sobre todo a partir del anuncio hecho por el Gobierno el pasado 16 de julio de nuevas medidas para relanzar la economía.

Mayor autonomía de la empresa estatal socialista, estímulo decidido a la inversión extranjera, una integración más amplia entre el sector público y las entidades privadas y cooperativas, nuevas relaciones bancarias y de intercambio, un impulso al comercio interno, posibilidades de exportar, reformas financieras… Esas son algunas de las ideas anunciadas, y se dice fácil, pero el camino para su feliz concreción llevará mucho ingenio y trabajo.

Aunque el actual rebrote de la pandemia compite con estos temas en la opinión pública (las de los medios de comunicación y la de «radio bemba»), lo cierto es que las transformaciones de la economía cubana se mantienen en posición de arrancada… Pero ese carro pide gasolina para andar.

En medio de este maremágnum económico y sanitario, ¿qué dicen las personas que deberán empuñar el timón de los cambios en su zona más delicada, la base productiva del país? ¿Qué opinan de las transformaciones los empresarios de entidades líderes, con un desempeño exitoso en distintas provincias? ¿Cuáles son las oportunidades y desafíos que traerán para sus empresas las nuevas medidas sobre las que trabaja el día a día de la nación?

Mayor dinamismo y flexibilización

Con más de mil trabajadores en su plantilla, la Empresa Pesquera Industrial La Coloma (Epicol) procesa casi la mitad de la langosta que exporta el país. Solo por ese rubro, la entidad pinareña debe ingresar en este año 38,1 millones de pesos por venta de productos y 23,1 millones de fondos exportables, según trascendió en el acto de levante (inicio) de pesca del crustáceo el pasado 1ro. de julio.

Sobre los cambios anunciados, la directora de la entidad, Laura Izquierdo García, no deja de señalar la oportunidad de lograr un vínculo más estrecho con los centros de investigación y acelerar la introducción de resultados científico-técnicos.

«Con el uso de más ciencia para la producción de alimentos, tenemos identificados nueve productos que garantizan el incremento de las exportaciones —apuntó—. Bajo esa línea se trabaja en dos proyectos con nuevas modalidades de inversión extranjera».

En la Epicol se habla de ampliar la cartera de productos, algo que se reitera en las indagaciones de JR en otras provincias, pero con el añadido de levantar las trabas existentes hoy, las cuales impiden ampliar el objeto social de las bases productivas.

La empresa holguinera Garbo, especializada en hostelería y recreación, debió superar esos nudos. Yander Cruz, su director general, explica que el servicio de alojamiento de la entidad era cerrado. Es decir, su objeto social solo la autorizaba a prestar alojamiento a constructores. En consecuencia, tenían capacidades inutilizadas que generaban gastos y se perdían oportunidades de obtener ingresos con nuevos clientes.

«El Ministerio de la Construcción nos llamó a identificar las dificultades que limitaban el desempeño de la empresa y profundizar en la manera de erradicarlas —cuenta Yander Cruz—. La Organización Superior de Dirección Empresarial (OSDE) de Construcción y Montaje, a la que pertenecemos, trabajó bajo esa indicación y el problema del objeto social se rectificó».

Hoy Garbo tiene un sistema de alojamiento abierto con una descentralización en la manera de fijar los precios, y los resultados son visibles. No obstante, mayor flexibilidad le daría mayor vigor a una entidad con 540 trabajadores que ejecuta mensualmente entre 2,5 y tres millones de pesos.

«Mayor dinamismo aseguraría trabajo a todo el colectivo —agrega el director—. Aunque laboramos principalmente en la ejecución de obras, una parte de la plantilla lo hace en el aseguramiento de los albergues y la alimentación de las fuerzas constructoras del hotel Almirante, en Guardalavaca, mientras la otra ejecuta el paisajismo de la misma instalación hotelera. Esta última acción la hemos incorporado como actividad primaria desde hace unos meses, y por supuesto que nos beneficia económicamente».

Una mayor flexibilización empresarial permitiría mejorar las tecnologías y ampliar la oferta de productos en Epicol.

Buscar en casa, no tanto afuera

Desde la agricultura cubana el anuncio se miró con atención. Fernando Javier Albán Torres, coordinador del proyecto de desarrollo local Media Luna, en Ciego de Ávila, señala que las medidas, como todo cambio, traerán un período de ajustes, «de tocar cosas con la mano y muy de cerca, para que todo salga bien».

Media Luna, nombre tomado del lugar de nacimiento de la heroína Celia Sánchez Manduley, se encuentra a tres kilómetros de la ciudad de Ciego de Ávila y cuenta con 60 hectáreas sembradas con distintos frutales. El proyecto, que puede clasificar como Pequeña y Mediana Empresa (PYME) con sus 96 trabajadores, pertenece a la CCS José Antonio Echeverría, asociada a la Empresa Integral Agropecuaria Ciego de Ávila. En la actualidad logra procesar unas 400 toneladas de frutas y vegetales al mes, con lo cual obtienen un surtido de 24 productos.

El 25 por ciento de sus utilidades se aportan al gobierno municipal, y en lo que va de año por ese concepto se han entregado más de 110 000 CUC. «Los cambios abren una gran oportunidad para integrar el sector estatal con las formas del trabajo por cuenta propia y de cooperativas —explica Albán—. Si me preguntan, una de las posibilidades más grandes se encuentra en las facilidades para exportar. La otra, en adquirir tecnologías de avanzada y renovar las existentes en el sector agrícola».

Albán, sin embargo, es enfático en un punto: «Es muy esperanzador que se insistiera en lograr una integración entre todos los sectores de la economía —señala—. Para los campesinos, estatales o no, sería un aliento importante adquirir en el mismo país las tecnologías necesarias. Por eso debemos producir con calidad todo lo que aquí se pueda para la agricultura. Nadie imagina la cantidad de problemas que eso eliminaría».

La empresa mecánica Héroes del 26 de Julio tendría un rol vital en el impulso al sector agrícola.

Piedras con aires de buró 

Desde Holguín, Reynaldo Pupo, director de la empresa mecánica Héroes del 26 de Julio, expresa criterios casi idénticos a los de Albán. Para este directivo resulta vital engranar todos los mecanismos para que se importe solo lo necesario.

«Con mayor autonomía se podría gestionar la actualización sistemática de nuestro equipamiento —señala Pupo—. Podríamos decidir cuándo y dónde invertir a partir de estudios de factibilidad y sin necesidad de pedir permisos o esperar aprobación de tantos niveles. Contaríamos con capacidad de financiamiento oportuno en MLC para importar solo los recursos que demanden las producciones».

Pero entre aspiraciones y oportunidades se encuentran también las dificultades y los desafíos, que no son pocos. Los entrevistados reconocen que ese anhelo de exportar implica mayor preparación de todos los trabajadores para lograr producciones con niveles crecientes de competitividad.

En opinión de Pupo, se debería eliminar la excesiva centralización de exportaciones e importaciones: «Se podría admitir que las empresas con categoría I (Especial) puedan realizar esas operaciones directamente, lo que sería un premio por su condición o rango superior, y se ganaría en agilidad y eficiencia en los procesos.

«Tampoco existe un banco financiero en el que podamos comprar o cambiar la moneda que requerimos para la importación, aunque contemos con suficiente liquidez. Esta dificultad afecta gravemente, al no poder acceder a los recursos financieros para el aprovechamiento material de las producciones».

El obstáculo financiero, y especialmente el bancario, surgió a lo largo de las indagaciones. Para directivos y especialistas la dualidad monetaria es un freno bien conocido, pero otros escollos también aparecen en las vías para obtener créditos y en los intereses que hay que pagar, que en la parte agrícola se convierten en un problema, sobre todo en escenarios adversos, como de sequías y ciclones.

En cuanto a la infraestructura del servicio bancario, afloraron varias preguntas: ¿Un empresario o los técnicos de una empresa deberán sufrir extensas colas para una negociación? ¿Cuántas sucursales bancarias existen en las zonas rurales? 

Otros puntos álgidos aparecen con las burocratizaciones y sus dolores de cabeza. La empresa provincial de Industrias Locales Varias (Ilova), de Pinar del Río, es una entidad de subordinación local con un esquema de financiamiento cerrado, aprobado por el Ministerio de Economía y Planificación (MEP). Bajo esa estructura puede recibir beneficios en moneda libremente convertible, en la cual realizan exportaciones, y eso redunda en el salario de los trabajadores.

Su cartera de renglones exportables es amplia (jardineras rectangulares, mesa picnic y set playero, minivallas clásicas y baldosas de 50 y cien centímetros) que se comercializan a través de una empresa comercial para un cliente en España, el cual distribuye a otras naciones de la Unión Europea.

«Sin embargo —aclaró el director, Juan Irán González Pita—, en el pasado año, cuando realizamos la primera exportación, existieron dificultades para recibir ese financiamiento. Ahora supimos que el MEP aprobó el pasado 30 de julio que podamos recibir el 20 por ciento de ese valor».

Con un cambio en la economía, el proyecto Media Luna y otras cooperativas agrícolas podrían incrementar sus aportes al desarrollo local.

El cambio más difícil 

Si existe un punto de coincidencia que sobresale entre los entrevistados, es el cambio de mentalidad: el más difícil, el que todos mencionan y reconocen, pero es escurridizo.

Para Alexis Echemendía Gómez, director de la Empresa de Aplicaciones Informática Desoft, en Ciego de Ávila, esa sería la transformación esencial: «Si lo llevamos al campo de la informatización de la sociedad, notamos que muchos directivos a todos los niveles no ven las aplicaciones informáticas como herramientas que pueden facilitarles el trabajo y hacer más eficientes los servicios.

Para Alexis Echemendía Gómez, director de Desoft en Ciego de Ávila, el cambio más importante es el de la mente.

«Reconocen que son importantes, novedosas; pero hasta ahí. No se va más allá, y detrás de esa actitud lo que existe es una mentalidad ubicada en una zona muy cómoda, donde no se innova. Por eso sería importante trazar líneas de trabajo para la innovación permanente y hacer visibles los éxitos que se logren con esta».

El economista Carlos Manuel Balán, quien lideró por más de 19 años la Consultoría Económica Canec, en Holguín, opina que las transformaciones pueden provocar un cambio sustancial en la cultura de innovación, hasta ahora frenada debido a escasos incentivos: «Una empresa requiere su mejora continua en un campo de experimentación, de lo contrario perece. Los productos, como los servicios, poseen ciclos de vida, y solo la innovación constante asegura su mejoramiento o sustitución por otros de mayor aceptación y beneficios, tanto para la sociedad como para la empresa».

El economista Carlos Manuel Balán opina favorablemente acerca del otorgamiento de mayor autonomía a la empresa estatal socialista.

Un criterio de este experto es que, entre las posibles ventajas de ese proceso de flexibilización que tendrían gran influencia, estarían las decisiones que se tomen en torno a las relaciones de las empresas y sus organismos superiores de dirección «Estos fueron constituidos con un propósito y, sin embargo, los hábitos adquiridos de etapas anteriores las han convertido, en la práctica, en pequeños ministerios, agregando en no pocos casos una sobrecarga burocrática innecesaria».

Balán, quien también es profesor del Centro de Estudios Posgraduados de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba, alerta que «el exceso de paternalismo e igualitarismo ha propiciado paradigmas de comportamiento laboral y social que frenan a las fuerzas productivas. La participación de los trabajadores en los procesos colectivos de dirección y gestión son formales, de consulta y aceptación de propuestas derivadas de sus superiores».

El experto reconoce que a pesar de los riesgos y las amenazas que puedan existir alrededor de las transformaciones (no olvidar nunca la política de bloqueo de Estados Unidos y la persecución económica contra Cuba), el cambio siempre será preferible al inmovilismo: «Las inercias provocan una pobre iniciativa y un estancamiento dañino. Dificultades podrán surgir muchas por el camino, pero es preferible enfrentarlas con inteligencia y sentido de unidad a no hacer nada, porque la propia superación profesional indica que para triunfar urge enfrentar los riesgos de cualquier transformación».

El historiador y “gurú” que acertó el resultado de 8 de las últimas 9 elecciones en Estados Unidos vaticina quién será el próximo Presidente

Allan J. Lichtman, profesor de historia de la American University, desarrolló en 1981 un sistema que le permitió pronosticar exitosamente al vencedor de todos los comicios presidenciales desde 1984, con la única excepción de los controvertidos del 2000. Hace cuatro años, fue de los pocos que predijo que Donald Trump le ganaría a Hillary Clinton, y hasta se animó a anticipar que sería sometido a un juicio político

20 de Septiembre de 2020
dmizrahi@infobae.com

La predicción de Allan J. Lichtman sobre las elecciones en Estados Unidos

Predecir el futuro es una utopía que se remonta a los orígenes de la humanidad. Desde las pitonisas de la antigua Grecia, todo tipo de personajes lo han intentado de distintas maneras a lo largo de la historia y a través de diferentes culturas. La ciencia moderna sabe que es imposible, pero en los más variados campos se inventaron métodos para hacer pronósticos acerca de lo que puede suceder, basados en la información disponible en el presente.

Las predicciones son especialmente difíciles en política, porque el comportamiento humano tiene siempre altas dosis de incertidumbre. Ya hay demasiados ejemplos de la escasa capacidad anticipatoria de las encuestas, que son el instrumento más difundido en los medios de comunicación para prever el resultado de una elección. Existen modelos predictivos más sofisticados en ciencia política, pero con resultados mixtos.

Allan J. Lichtman no es un oráculo ni un politólogo. Es un historiador que se hizo célebre en Estados Unidos por su notable precisión para anticipar el futuro político. Desde 1973 es profesor de historia en la American University de Washington DC y en 1981 desarrolló un sistema que le permitió predecir exitosamente el ganador de todas las elecciones presidenciales desde 1984 hasta 2016.

La única excepción fueron los comicios del 2000, los más disputados de todos los tiempos. Al Gore recibió más votos que George W. Bush —como él había predicho—, pero perdió en el Colegio Electoral luego de que dieran ganador al candidato republicano en Florida por una diferencia menor a mil sufragios, en una elección que terminó siendo judicializada.


La reelección de Ronald Reagan en 1984 fue la primera elección que predijo Lichtman (Photo by Mark Reinstein/Shutterstock )

Lichtman no creó su método solo. Lo hizo junto a Vladimir Keilis-Borok, un importante matemático y geólogo ruso que había ideado un sistema para pronosticar terremotos. Con esa misma lógica, diseñaron un mecanismo que no se basa en especulaciones ni en encuestas, sino en la historia. Bajo la premisa de que los ciudadanos conciben al voto como una forma de premiar o castigar al gobierno, estudiaron en profundidad todas las elecciones entre 1860 y 1980 para buscar qué variables se presentaban asociadas a triunfos oficialistas y cuáles a derrotas. Encontraron que había 13 especialmente significativas.

Lichtman publicó en 1996 The Keys To the White House (“Las claves para la Casa Blanca”; Lanham: Rowman & Littlefield), el libro en el que plasmó su teoría, que a esa altura ya había sumado varios aciertos. Aunque ninguno fue tan resonante como el de 2016. Cuando todas los sondeos y la gran mayoría de los analistas y pronosticadores vaticinaban una victoria de Hillary Clinton, Lichtman dijo que Donald Trump iba a ganar. El Presidente se lo agradeció.

“Estoy aquí sentado en mi estudio y tengo sobre mis hombros una nota escrita sobre una entrevista que me realizó The Washington Post en septiembre de 2016, cuando predije que Trump iba a ganar. Dice: ‘Profesor, felicitaciones. Buena decisión’. Y en letras grandes, con marcador, está firmada por Donald J. Trump. Reconoció mi predicción, pero no comprendió el significado profundo de las claves, que es que cuando eres el presidente, y no el contendiente, te juzgan por tus logros. Lo que cuenta es el gobierno”, dijo Lichtman en una entrevista con Infobae, en la que, además de pronosticar quién será el próximo presidente, analizó en profundidad la encrucijada política en la que se encuentran los Estados Unidos.

Allan J. Lichtman explica sus claves para llegar a la Casa Blanca

¿Donald Trump o Joe Biden? La predicción de Allan J. Lichtman

El sistema predictivo de Lichtman se basa en 13 proposiciones sobre el desempeño del gobierno y sobre los candidatos que compiten en las elecciones. Si 8 o más de las 13 son verdaderas, el pronóstico es que gana el presidente o el postulante de su partido. Si, en cambio, 6 o más son falsas, la predicción es una victoria opositora.

Así clasificó el historiador las 13 claves que pueden definir el resultado de las elecciones de 2020:

1) Mandato partidario: tras las elecciones de medio término, el partido gobernante tiene más bancas en la Cámara de Representantes de las que tenía tras los anteriores comicios de mitad de período. Respuesta: FALSO

El Partido Republicano había ganado 247 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes en los comicios legislativos de 2014. Pero, tras las parlamentarias de 2018, perdió la mayoría y se quedó con apenas 199, frente a 235 del Partido Demócrata. Es cierto que ganó escaños en el Senado, pero esta clave solo observa lo que sucede en la cámara baja.


Cuando la mayoría de los analistas anticipaban un triunfo de Hillary Clinton en 2016, Lichtman vaticinó el de Trump (REUTERS/Rick Wilking/File Photo)

2) Competencia: no hay una competencia seria para el candidato oficialista en las primarias partidarias. Respuesta: VERDADERO

Donald Trump obtuvo en las internas republicanas el 100% de los 2.550 delegados en juego y el 94% de los votos. Bill Weld salió segundo con apenas 2 por ciento.

3) Oficialismo: el candidato oficialista es el presidente en ejercicio. Respuesta: VERDADERO

4) Tercer partido: no hay ningún tercer partido o candidato independiente significativo. Respuesta: VERDADERO

Si bien hay partidos menores que se presentan, como en todas las elecciones, no hay ninguno que supere el 3% de intención de voto en ninguna encuesta.


El Presidente Donald Trump ante la multitud al final de un evento de campaña en el Aeropuerto Regional de Bemidji en Bemidji, Minnesota, EE.UU., el 18 de septiembre de 2020 (REUTERS/Tom Brenner)

5) Economía de corto plazo: la economía no está en recesión durante la campaña electoral. Respuesta: FALSO

El PIB estadounidense sufrió la peor caída de su historia en el segundo trimestre de 2020: se contrajo 31,7% anual. Todavía no concluyó el tercer trimestre, que abarca el comienzo de la campaña, pero el colapso fue tan grande que, más allá de que se registra un rebote, los números seguirán siendo negativos en comparación con 2019.

En todos sus discursos, Trump intenta de enfatizar que la crisis se terminó y que el país se está recuperando. De hecho, es cierto que el desempleo, que había subido hasta 14,7% en abril, bajó a 8,4% en agosto. Pero Lichtman no cree que sea suficiente para cambiar la interpretación de esta clave. Lo que importa es el número, que muestra una caída respecto del año pasado.

“Es lo mismo que dijo Herbert Hoover (presidente entre 1929 y 1933, cuando fue derrotado por Franklin D. Roosevelt) en medio de la Gran Depresión: ‘La prosperidad está a la vuelta de la esquina, la economía va a mejorar, dénme cuatro años más y las cosas serán maravillosas’. Yo no voy detrás de las claves ni intento psicoanalizar cómo pueden llegar a pensar los votantes. El punto es que tenemos una recesión en un año electoral y eso es lo que define a la clave”.

6) Economía de largo plazo: el crecimiento económico per cápita durante el mandato iguala o supera al promedio de los últimos dos mandatos presidenciales. Respuesta: FALSO

El Fondo Monetario Internacional proyecta que el PIB de los Estados Unidos se contraerá 5,9% en 2020. Si se confirmara ese número, Trump completaría su mandato con un incremento promedio de 0,4 por ciento. En sus ocho años de gobierno, Obama promedió un crecimiento anual de 1,6 por ciento. Trump trata de culpar a la pandemia, porque en sus primeros tres años la media fue superior a 2,5 por ciento. Pero el historiador está convencido de que no le va a servir.

“Eso también decía Hoover: ‘Es una depresión mundial, yo no la causé, no es mi culpa’. No importa. Cuando los votantes están sufriendo, están sufriendo. De hecho, Hoover dijo que cuando uno es presidente obtiene ‘el crédito por la luz del sol y la culpa por la lluvia’. Está lloviendo muy fuerte en Estados Unidos”.


El aspirante presidencial demócrata Joe Biden en un acto de campaña (EFE/EPA/ETIENNE LAURENT/Archivo)

7) Cambios en las políticas públicas: el Gobierno realizó importantes cambios en políticas públicas nacionales. Respuesta: VERDADERO

Que reconozca las transformaciones no significa que Lichtman esté de acuerdo con ellas. Lo relevante para la predicción es que se hayan producido. “El gobierno de Trump retrocedió el reloj en la protección del medio ambiente. Revirtió casi todas las regulaciones diseñadas para limitar la emisión de gases de efecto invernadero, que causan el cambio climático inducido por los seres humanos. Al mismo tiempo, promovió ferozmente a las industrias de combustibles fósiles, que son responsables de esta catástrofe. Es un crimen contra la humanidad. El cambio climático es una amenaza existencial, no tanto para la gente grande como yo, pero sí para los jóvenes. No es teórico, está aquí. Toda la Costa Oeste de Estados Unidos está ardiendo. Tenemos sequías, tormentas récord, tornados, ciudades inundadas aunque no llueva. Pero Trump dice ‘Ya va a refrescar, yo se más que 10.000 científicos alrededor del mundo’. Este es el aspecto más escalofriante de su presidencia”.

8) Conflicto social: no hubo una agitación social sostenida durante el mandato. Respuesta: FALSO

Desde que un grupo de policías mató a George Floyd, el 25 de mayo en Mineápolis, Minesota, Estados Unidos empezó a temblar por algunas de las protestas más masivas y disruptivas en mucho tiempo. “El disparador fue el horrible asesinato de un hombre afroamericano que estaba desarmado. Pero, obviamente, hay una combustión de largo plazo que fue catalizada por ese suceso. No es solo la tremenda desigualdad racial de las fuerzas del orden, sino la que hay en todos los planos. La riqueza promedio de los blancos es diez veces mayor que la de los afroamericanos. En todos los indicadores económicos hay una brecha enorme entre los blancos y los no blancos, ya sean afroamericanos o hispanos. Esto es lo que se activó con esta tragedia reciente”.

Para contrarrestar el debilitamiento de su imagen, Trump intenta presentarse como el presidente de “la ley y el orden” para seducir a los votantes inquietos ante el crecimiento de la conflictividad social. Pero el autor de White Protestant Nation (“La nación blanca protestante”; Grove Press, 2008) tampoco le ve futuro a este enfoque. “Trump cree que es como Richard Nixon en 1968, que en otro momento de agitación social compitió por la presidencia con una plataforma de ‘ley y orden’. Pero lo que no entiende es que Nixon era el contendiente, no el presidente. El argumento de Trump parece ser: ‘Si me eligen presidente voy a poner fin a todas estas cosas terribles que están pasando mientras soy presidente’. No es muy convincente”.


La gente hace fila afuera para solicitar ayuda de desempleo en Frankfort, Kentucky, EE.UU. 18 de junio de 2020 (REUTERS/Bryan Woolston/Foto de archivo)

9) Escándalo: el Gobierno no fue salpicado por ningún escándalo importante. Respuesta: FALSO

“Al mismo tiempo que anticipé que iba a ganar las elecciones predije que le iban a hacer un impeachment. Por supuesto, fui muy atacado por eso, pero se probó que estaba en lo cierto. El peor escándalo que veo, que quizás pasa algo desapercibido, porque es más sutil que los otros, es la corrupción del sistema de gobierno estadounidense. Trump corrompió todo lo que tocó. El Departamento de Justicia se convirtió en un instrumento personal para exonerar a sus amigos y compinches, y castigar a sus enemigos. Corrompió el censo. Wilbur Ross, el secretario de Comercio —que tiene a su cargo la Oficina del Censo—, mintió para incluir una pregunta sobre la ciudadanía. Corrompió la Agencia de Protección Ambiental, lo que está destruyendo el medio ambiente. Corrompió el Departamento de Estado, usando a Rudy Giuliani como su operario personal de política exterior. Corrompió virtualmente cada aspecto de nuestro gobierno, y lo hizo mintiéndole al pueblo estadounidense todos los días, múltiples veces”.

10) Fracaso en política exterior: el Gobierno no sufrió ningún fracaso militar o diplomático significativo. Respuesta: VERDADERO

11) Éxito en política exterior: el Gobierno logró algún éxito militar o diplomático significativo. Respuesta: FALSO

Los hechos de política exterior que pueden hacer ganar o perder elecciones a los gobiernos son, por lo general, las guerras. Como durante su mandato los Estados Unidos no iniciaron ni pusieron fin a ninguna —al menos no de manera taxativa—, Lichtman concluye que no tuvo éxitos ni fracasos. El Departamento de Estado se apresuró a presentar ciertos triunfos en las últimas semanas, como el acercamiento entre Israel y algunos países árabes, pero no parece ser suficiente.

“Difícilmente sea algo que tenga efectos importantes. Casi nunca cuento a los tratados como logros en política exterior. El único que consideré desde que hago las predicciones es el monumental tratado de control de armas nucleares firmado en 1987 entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. No conté el tratado de paz entre Israel y Jordania de 1994, que fue mucho más importante que el actual. No conté el acuerdo nuclear con Irán de 2015. No conté los acuerdos de París sobre cambio climático, en 2016. Lo que creo es que Jared Kushner (yerno y asesor de Trump, que estuvo detrás de los recientes acuerdos) conoce las claves y eso tiene que ver con lo que está haciendo. Pero no califica. Es un tema que apenas tuvo repercusión en Estados Unidos, ha estado totalmente eclipsado por lo que está sucediendo con el clima y con el COVID-19”.


Manifestación contra la muerte de George Floyd en Newark, Nueva Jersey, EE.UU., el 30 de mayo de 2020 (REUTERS/Jeenah Moon/Foto de archivo)

12) Carisma oficialista: el candidato oficialista es una figura carismática o un héroe nacional. Respuesta: FALSO

“Esta clave tiene un umbral muy elevado: para ganarla hay que ser una persona única en una generación, verdaderamente inspiradora, un candidato ampliamente atractivo. Del lado republicano, es lo que fue Ronald Reagan en los 80, porque consiguió el apoyo de muchos demócratas. Trump no califica. No lo consideré así cuando era opositor y no lo considero ahora que es oficialista. Su base está por debajo del 40%, y su base más fuerte, por debajo del 30 por ciento. Más del 60% de los estadounidenses no lo consideran honesto ni confiable. No les gusta. Y a su lado ni hay ningún demócrata pro Trump”.

13) Carisma opositor: el candidato opositor no es una figura carismática o un héroe nacional. Respuesta: VERDADERO

Resultado final: 6 claves verdaderas y 7 claves falsas.

“A fines de 2019, las cosas lucían muy bien para Donald Trump, aunque yo aún no había dado mi veredicto final. Eran negativas 4 claves, 2 por debajo del umbral de 6: mandato partidario, escándalo, la ausencia de grandes éxitos de política exterior, y que no es carismático. Pero todo cambió en 2020, con la peor pandemia en 100 años y reclamos por justicia social y racial. Como resultado, perdió 3 claves más: la economía de corto plazo; la economía de largo plazo; y la clave del conflicto social, por toda la furia que hay a lo largo del país. Así que Trump pasó de 4 a 7 claves negativas, una más de las necesarias para predecir una derrota. Mi predicción final es que Trump será el primer presidente estadounidense en perder una reelección desde que Bill Clinton derrotó a George H. W. Bush en 1992”.


El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, participa en la ceremonia de firma de los Acuerdos de Abraham entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, y el ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Abdullatif bin Rashid Al Zayani (EFE/EPA/Gripas Yuri)

“Las democracias son frágiles”

—Sus 13 claves anticiparon correctamente todas las elecciones desde 1984, con la única excepción de las del 2000. Sin embargo, usted reconoció en 2016 que Trump podía ser un punto de inflexión en la historia estadounidense, y la pandemia de coronavirus podría ser otro. ¿Por qué cree que su método mantiene validez y no necesita modificaciones en este contexto?

—No he cambiado mis claves y esta es la razón: son un sistema robusto. Se remontan hasta 1860, cuando Abraham Lincoln fue electo, en la era de los carruajes en política, cuando las mujeres no podían votar, cuando la mayoría de los afroamericanos no podía votar. Obviamente, no había autos, aviones, encuestas ni computadoras. Desde que predije que Ronald Reagan iba a ganar en abril de 1982, casi tres años antes de las elecciones, en medio de lo que era entonces la Gran Recesión, las claves han soportado enormes cambios en nuestra sociedad, nuestra economía y nuestra política. Por eso, probablemente no las voy a cambiar. Cada cuatro años, alguien me dice que necesito hacerlo. “Se postula un afroamericano, eso nunca pasó”; “se postula una mujer, algo que nunca pasó”; “tenemos redes sociales, antes no había”; “tenemos un presidente muy singular, nunca pasó eso”. Pero las claves son robustas, cubren unos 150 años de nuestra historia.

—Uno de los aspectos más provocativos de su teoría es que asume que las campañas políticas no tienen ninguna influencia sobre el resultado de las elecciones. Entonces, ¿por qué los candidatos invierten cada vez más tiempo y dinero en ellas?

—La razón por la que las campañas no importan es que las elecciones presidenciales estadounidenses son esencialmente votos afirmativos o negativos sobre el desempeño del partido que ocupa la Casa Blanca. En otras palabras, lo que cuenta es el gobierno. Es por eso que las claves ofrecen un panorama amplio de la fortaleza y del trabajo presidencial. ¿Por qué no lo entienden los candidatos, los medios y los comentaristas? En 1961, el gran presidente republicano saliente, Dwight D. Eisenhower, advirtió sobre el complejo militar-industrial. Hoy tenemos un complejo político-industrial. No critico a nadie personalmente, es algo estructural. Por un lado, tenemos a los consultores, los publicistas, los encuestadores, los informáticos, que hacen grandes cantidades de dinero a partir de la premisa de que lo que importa es lo que se hace en la campaña. Por otro lado, tenemos a los medios, que ganan grandes sumas de dinero cubriendo lo que sucede en la campaña, día a día. No los critico, muchos son amigos míos, es estructural. Después, tenemos a los candidatos, que tienen miedo de oponerse a los encuestadores, a los consultores a los informáticos y a los medios. He venido pugnando por la ruptura de este triángulo desde hace 40 años, pero no he tenido éxito. Si lo hubiéramos hecho, tendríamos un tipo muy diferente de campaña.

—Algunos politólogos cuestionan su sistema porque dicen que algunas de las claves son subjetivas. Por ejemplo, si un candidato es carismático o no. ¿Qué responde a esa crítica?

—No es algo nuevo, durante 40 años he sido criticado por el supuesto pecado de la subjetividad y mi respuesta es siempre la misma. Primero, no estamos hablando de subjetividad, sino de juicios. Los historiadores hacen juicios todo el tiempo sobre el pasado. No se pueden borrar los juicios cuando se lidia con un sistema humano como una elección. Pero no son juicios azarosos. Cada clave está cuidadosamente definida con gran detalle y cualquier respuesta actual tiene que ser consistente con 150 años de respuestas. Pero, debo decir, luego de haber sido condenado por esto, entre 15 y 20 años más tarde, el mundo de los profesionales de los pronósticos se dio vuelta repentinamente. Se dieron cuenta de que no se puede reducir el comportamiento humano a una ecuación matemática, sino que hay que tener buen juicio, y un buen sistema de pronóstico combina juicio con claves matemáticas. Así que de un día para el otro, las claves se convirtieron en lo más caliente. Dos veces realicé el discurso inaugural de la Cumbre Internacional de Pronósticos.

—¿Cuán confiado está en su pronóstico sobre el resultado de las próximas elecciones? ¿Hay alguna de las claves sobre la que tenga dudas?

—Estoy seguro de mi predicción, pero hay dos cosas que me mantienen despierto por la noche, que están más allá del ámbito de mi vaticinio, de las encuestas y de cualquier pronóstico. Una es la supresión de votantes. La base republicana está compuesta por tipos blancos como yo, que son la parte del electorado que se está achicando. No es posible fabricar más tipos blancos, pero sí se puede tratar de suprimir el voto de la creciente base demócrata, compuesta por minorías y por jóvenes. Hemos visto a Donald Trump, al fiscal general William Barr y al Director del Servicio Postal, Louis DeJoy, haciendo todo lo que está en su poder para que votar sea lo más difícil posible para las minorías y para los jóvenes. Cualquier predicción depende de que la elección sea libre y justa. Eso me preocupa. Lo otro que me inquieta es la intervención rusa. El director del FBI, Christopher A. Wray, dijo hoy que los rusos regresaron. Una vez más, apoyan a Donald Trump. Esas dos cosas realmente me mantienen despierto por la noche. No tanto porque puedan falsar mi predicción, sino porque amenazan el futuro de la democracia estadounidense. Las democracias son frágiles y no nos damos cuenta de eso.



El Fiscal General de los Estados Unidos William Barr (Chip Somodevilla/Pool vía REUTERS/Foto de archivo)

—Supongamos que su predicción resulta equivocada y Trump es reelecto. ¿Cuáles podrían ser las consecuencias para el país?

—Tengo mucha fe en el pueblo estadounidense, pero también entiendo lo frágil que es la democracia. Quisiera hablar un poco de la relación entre Trump y el fiscal general William Barr. Todos creen que Barr es su marioneta, pero es exactamente al revés. Barr es mucho más inteligente y está usando a Trump para impulsar su propia visión de una teocracia autoritaria en Estados Unidos. No lo hace en secreto. En dos discursos habló sobre la necesidad de que la nación se guíe por lo que él considera que son los valores cristianos y de que haya un presidente fuerte y autocrático. Así que si tenemos cuatro años más de Trump vamos a tenerlo también a Barr. Juntos, van a ser una amenaza inmediata y existencial a nuestra democracia. Si sobrevivirá o no es una pregunta abierta. Pero no hay que olvidarse nunca de William Barr. Es el verdadero cerebro.

MUERE UNA MUJER Y NACE UN PARADIGMA

Por Jorge Gómez Barata

Hay humanos que, por su legado, al morir se convierten en símbolos, otros lo son en vida. Es el caso de Ruth Bader Ginsburg, fallecida en Washington el pasado viernes. Se trata no solo de la segunda mujer que doscientos años después de la fundación del más alto tribunal, accedió a la condición de jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, sino de un ícono de la lucha por los derechos de la mujer y por la aplicación de la justicia igualitaria. Contaba 87 años y desde hace unos 20 padecía cáncer.

Estoicamente, la ilustre jurista, resistió al asumir que su ausencia, aunque justificada, permitiría a Trump llenar la vacante y alterar, por muchos años, la composición de la Corte Suprema a favor del conservadurismo. Días antes de morir, dictó a una nieta un comunicado donde dijo: “Mi más ferviente deseo es no ser reemplazada hasta que tome posesión un nuevo presidente”.

La Corte Suprema de Justicia, único órgano judicial mencionado en la Constitución de los Estados Unidos, posee lo que algunos llaman súper poderes. Este tribunal es la última instancia en la interpretación de la Constitución, posee capacidad para rectificar las sentencias de todos los tribunales en todos los terrenos, puede mediar en los litigios entre los estados y el gobierno federal, certifica la elección del presidente y el vicepresidente y el magistrado que la preside, encabeza el Tribunal en caso de que el primer mandatario sea juzgado.

La actual Corte Suprema formada ahora por 8 jueces de los cuales, John G. Roberts, Jr., que la preside, Brett Kavanaugh, Neil Gorsuch, Clarence Thomas y Samuel Alito, son considerados conservadores, mientras, Stephen Breyer, Sonia Sotomayor, Elena Kagan se les tiene como progresistas o liberales.

Entre los momentos más relevantes de la ejecutoria judicial de Ruth Bader Ginsburg, figuran seis decisiones sobre discriminación sexual y el voto en contra en la sentencia que otorgó la presidencia a George W. Bush en el caso, Bush v. Gore en el año 2000.

Entre las cualidades que adornaron a la más popular de las juezas estadounidenses, además de su sentido de la justicia y la creencia de que la ley es un instrumento del perfeccionamiento social, estuvieron la mesura, la moderación y la serenidad: “La ira, dijo, es una pérdida de tiempo”. No era una rebelde ni una feminista, fue una mujer de su tiempo en el cual, lo más importante es servir y llevar con éxito las mejores causas.

Me alegró conocer que el presidente Donald Trump estuvo a la altura al reconocer que Ginsburg fue: “Una mujer increíble y una mente brillante cuyos disensos la definieron como una luchadora hasta el final”. Llorada por su país, descanse en paz Ruth Bader Ginsburg. Allá nos vemos.

20/09/2020
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Reciclaje conecta la gestión sostenible de emprendedores cubanos

 Estimaciones indican que en este país insular caribeño de 11,2 millones de habitantes se generan anualmente dos millones de toneladas de desechos reciclables, incluidos los residuos sólidos urbanos.

Shallya Sánchez, lideresa y fundadora de EcoDeco Taller da los últimos retoques a un cuadro de madera personalizado con colores específicos para un área de spa y masajes. Sede del emprendimiento en el barrio de Palatino, en el municipio de Cerro, en La Habana. El uso en Cuba de madera reciclada garantiza bajos costes de las materias primas, lo que amplía su accesibilidad.

Foto: Cortesía para IPS de EcoDeco Taller

LA HABANA, 18 sep 2020 (IPS) – Nuevos emprendimientos en Cuba reutilizan materiales de desecho como madera y plástico para elaborar artículos utilitarios, una apuesta por el reciclaje en un país que podría tener en esta actividad, aún en ciernes, una importante fuente de recursos de manera sostenible.

“Existe un potencial tremendo en el reciclaje. A la madera, uno de los productos con mayor durabilidad, se le puede dar una nueva vida, transformándola, lo cual resulta una victoria para el cuidado del medio ambiente”, explicó a IPS la emprendedora Shallya Sánchez.

Con 27 años, Sánchez es la lideresa y fundadora de EcoDeco Taller, una empresa de decoración ecológica nacida en septiembre de 2019 en el barrio de Palatino, en el municipio de Cerro, uno de los 15 que componen La Habana.

La iniciativa se especializa en el diseño, fabricación, venta y alquiler de muebles confeccionados fundamentalmente con pallets de madera y otros materiales reciclados, en función de las necesidades particulares de quienes solicitan sus servicios.

“Al utilizar este tipo de materiales garantizamos bajos costes de las materias primas, lo que amplía su accesibilidad. Contribuye asimismo a una disminución del uso indiscriminado de maderas preciosas y, al unísono, fomentamos una cultura de reciclaje en cada venta”, argumentó la joven, quien hizo la carrera de Ciencias de la Información.

Cuba presta especial atención a la protección de sus áreas forestales y como parte de políticas conservacionistas, exhibe un 31,7 por ciento de su territorio insular cubierto por bosques, según datos oficiales.

Para responder a las crecientes demandas de la economía, el país estaría obligado a importar mayores volúmenes de madera.

El Anuario Estadístico Cuba 2019 muestra que la producción y fabricación de productos con esta materia prima alcanzó el año pasado 34,1 por ciento de lo manufacturado en 1989.

La industria nacional produjo apenas 113 000 metros cúbicos de madera aserrada y poco más de 2300 metros cúbicos de tablas de madera artificial, muy por debajo de los indicadores de años anteriores.

En la última década, las autoridades cubanas han mostrado voluntad por incentivar la reutilización de materiales, mientras exhortan a potenciar la industria nacional y sustituir importaciones.

Barra elaborada con ecomadera cubana por la cooperativa no agropecuaria (CNA) Atres, en Villa Yaguanabo, en la central provincia cubana de Cienfuegos. Convertida en tablas, columnas, vigas y viguetas el material facilita la construcción de pasarelas y puentes en las dunas y otros ornamentos muy demandados en sectores como el turismo.

Foto: Cortesía para IPS de CNA Atres

En diciembre de 2012, el Consejo de Ministros aprobó la Política para Incrementar el Reciclaje de Materias Primas, la cual proyecta la importación de tecnologías para seleccionar y clasificar desechos, estimular la inversión extranjera e impulsar programas educativos que promuevan una gestión eficiente, eficaz y sostenible del reciclaje, entre otros aspectos.

Asimismo, el programa de reformas económicas aprobado en 2011 y actualizado en 2016, conocido como Lineamientos, exhorta a intensificar el reciclaje, aumentar el valor agregado de los productos recuperados y aprovechar más el potencial de los residuos sólidos urbanos.

En febrero, durante el balance anual del Ministerio de Industrias, trascendió que queda pendiente actualizar una Ley para el Reciclaje y su reglamento, elaborada de conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y con la “estrategia para el tratamiento diferenciado a los desechos de alto impacto ambiental”.

Estimaciones indican que en este país insular caribeño de 11,2 millones de habitantes se generan anualmente dos millones de toneladas de desechos reciclables, incluidos los residuos sólidos urbanos.

Sin embargo, solo se recuperan 320 000 toneladas, equivalentes al 16 por ciento del total.

“Existe una gran diferencia entre reciclar porque no tienes otra opción y hacerlo porque lo crees correcto. A mí me gusta asumir el reciclaje desde esta segunda posición”, dijo a IPS la comunicadora Arlen Martínez, de 32 años, lideresa y fundadora de la tienda La Bombilla, en la barriada habanera de La Víbora, en el municipio Diez de Octubre.

Este emprendimiento especializado en el diseño y producción de muebles rústicos y otros insumos de pequeño formato para el hogar “brinda una segunda oportunidad a objetos que ya cumplieron su ciclo de vida útil”, indica en su descripción.

Tal filosofía, apuntó Martínez, “es una estética ampliamente difundida y disfrutada en otras partes del mundo y en Cuba cada vez más personas apuestan por llevar a sus hogares este tipo de productos…, que conservan la salud del planeta, la de nuestros bolsillos y la vitalidad de la industria nacional”.

No obstante, significó la emprendedora, “lo primero es educar, que las personas asuman el reciclaje como útil y necesario. Luego, hay que aprender a clasificar apropiadamente los desechos y crear las condiciones, desde los cestos diferenciados para coleccionarlos hasta las industrias especializadas en su procesamiento”.

Puente sobre el lago del parque Josone. Obra ejecutada con ecomadera cubana por la cooperativa CCoral, en el balneario de Varadero, en la occidental provincia cubana de Matanzas. La ecomadera destaca por su liviandad y resistencia a cambios de temperatura, humedad, insectos y microorganismos, lo que la hace ideal para lugares a la intemperie y de poco mantenimiento.

Foto: cortesía para IPS de Ccoral

Contexto internacional

Informes internacionales consideran los materiales reciclables como el séptimo recurso del planeta, detrás del agua, aire, carbón, petróleo, gas natural y los minerales.

La Organización de Naciones Unidas ha advertido que de las más de 400 millones de toneladas de plástico producidas en el mundo cada año, apenas un nueve por ciento se recicla.

Países como Suiza y Suecia, entre otros europeos, son punteros en el procesamiento de casi todos sus desechos sólidos de algunos de los cuales, como los restos de alimentos, obtienen fertilizantes y biogás.

Su eficiencia es tal que, de acuerdo con reportes de prensa, importan basura de otras naciones para abastecer plantas incineradoras que generan, además, vapor para la calefacción y electricidad de centenares de miles de hogares.

En contraste, América Latina y el Caribe permanece como una de las regiones menos comprometida con esta actividad, indicó a fines de 2018 un estudio del Banco Mundial.

Según la entidad, los países de la región solo reciclan un 4,5 por ciento de sus desechos, cifra muy por debajo del 13,5 por ciento de promedio mundial.

Desde 2014, el emprendimiento Ecomadera Cubana sobresale por la producción de madera plástica, elaborada a partir del procesamiento de distintos tipos de polímeros.

“En seis años hemos reciclado unas 1000 toneladas de basura, que significan haber dejado de talar 10 000 árboles y ahorrado al país unos dos millones de dólares por sustitución de importaciones”, ilustró a IPS vía electrónica el ingeniero Pavel Sánchez, coordinador del proyecto, desde la pequeña industria localizada en Caballete, en el municipio de Cabaiguán, a unos 330 kilómetros al este de La Habana.

La ecomadera cubana, el nombre comercial del producto, tiene como ventajas su liviandad y resistencia a cambios de temperatura, humedad, insectos y microorganismos, ideal para lugares a la intemperie y poco mantenimiento.

Convertida en tablas, columnas, vigas y viguetas facilita, por ejemplo, la construcción de pasarelas y puentes en las dunas y otros ornamentos muy demandados en sectores como el turismo.

Sus producciones están presentes en provincias como La Habana, Matanzas, Villa Clara, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba.

Ecomadera Cubana inició procesando 14 toneladas anuales de desechos plásticos; en la actualidad gestiona unas 500 y para 2022 proyecta duplicar esa cantidad.

Para ello, el emprendimiento deberá acceder a tecnologías que abaraten los procesos haciéndolos más rentables y humanizándolos, pues el equipamiento para triturar y procesar los plásticos es artesanal, diseñado y construido por innovadores del propio proyecto.

“Cada una de nuestras acciones están alienadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, sobre todo con siete de los ODS vinculados a la dimensión ambiental del desarrollo”, apuntó Sánchez.

Acotó que igualmente trabajan al amparo de los ejes y sectores estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba hasta 2030.

ED: EG

sábado, 19 de septiembre de 2020

Libro. MIRADAS A LA ECONOMÍA CUBANA .Un plan de desarrollo hasta 2030 (XI)

 Prosperidad y sostenibilidad: necesidad de encontrar (descubrir) la empresa estatal

Por ILEANA DÍAZ HERNANDEZ

Introducción 

Cuba necesita de un enfoque estratégico mucho más que cualquier otra nación, por ser un país subdesarrollado, bloqueado y con un largo camino de vaivenes económicos. En los años ochenta se elaboraron planes quinquenales e incluso uno de larga data hasta el año 2000 como parte de la coordinación entre países en los marcos del Consejo de Ayuda Mutua Económica. Sin embargo, disímiles razones, que no es propósito de este capítulo analizar, no permitieron alcanzar los objetivos propuestos y la estructura económica de Cuba ha continuado sin cambios sustantivos. 

La crisis de los noventa provocó inmensos problemas, pero también impulsó transformaciones en la dirección económica del país que le permitieron crecer, y a partir de ese momento comenzar un lento, pero sin pausa, movimiento hacia la recentralización de la economía —quizás de las más potentes hasta el momento— que, unido a un excesivo gasto social, condujo al país a una crítica situación económica. 

Raúl Castro asume la presidencia del país el 24 de febrero de 2008 —de modo interino desde año y medio antes— y en 2010 comienza el proceso de actualización del modelo económico y social. Después de transitar di- versas etapas en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, en 2016, se aprueban dos documentos trascendentes, la Conceptualización y el Plan 2030. 

Al analizar ambos documentos pareciera que la Conceptualización es la estrategia ya que define los objetivos estratégicos —visión de país—, los principios y las principales transformaciones requeridas, mientras el Plan 2030 es el medio para alcanzarlo. El Plan 2030 define seis ejes estratégicos que vienen a ser los puntos claves transversales a cualquier sector. Se declara que tienen un carácter sistémico, pero esa sinergia no se ve refleja- da ni en los objetivos generales, ni específicos de los ejes —que son bastante ambiguos— y mucho menos en la elección de los once sectores estratégicos, expresión de falta de claridad en el enfoque estratégico para el país. 

Una ausencia importante son los actores productivos, elemento esencial para el logro de la sostenibilidad y prosperidad que enarbola la visión de país. Sin dudas, los equilibrios macroeconómicos son indispensables, ellos incentivan al sector empresarial, pero los niveles de eficiencia, eficacia y la productividad, que tanto se necesitan, dependerán también de la forma en que se estructure, gestione, interrelacione y sea real depositario de la propiedad —cualquiera que esta sea— todo el sistema empresarial. 

La Unesco en su Informe sobre la ciencia hacia el 2030, precisa al sector empresarial, de conjunto con crecimiento inclusivo y la sostenibilidad medioambiental, como los tres elementos centrales de los planes de los años 2020 y 2030 de los diferentes países; sin embrago, Cuba no incluye como un eje estratégico al sistema empresarial, el cual ha sufrido todo tipo de reestructuraciones y justo se encuentra abocados a una nueva. 

El objetivo del presente capítulo es realizar propuestas que contribuyan a la transformación del sistema empresarial estatal. La presente introducción nos conduce a un breve diagnóstico de la empresa estatal, que será el objeto de estudio del capítulo, donde se enfatizará en los aspectos que la autora considera centrales de la situación actual de tales organizaciones. Más adelante, se penetra en el segmento de las propuestas, la cual se inicia con los aspectos generales a ser modificados para crear las condiciones propicias a las empresas estatales. Continúa con la presentación de los cambios que se deberían realizar en las empresas en correspondencia con cada uno de los ejes del Plan 2030. 

Diagnóstico del sistema empresarial 

Antes de presentar un esbozo de la situación actual de la empresa estatal, se impone esclarecer qué se entiende por ese tipo de organización según la Conceptualización (Partido Comunista de Cuba, 2017). Los rasgos planteados son: Entidades empresariales propiedad de todo el pueblo. El Estado actúa en beneficio del propietario que sería el pueblo; personas jurídicas con deberes y derechos; encargadas para la producción de bienes y servicios de carácter mercantil y obtener utilidades y cumplir responsabilidades sociales; cubre sus gastos con los ingresos; desempeña un papel activo en la elaboración, ejecución y control de los planes y presupuestos; y dotadas de autonomía para la administración o gestión empresarial. 

También se señala que el Estado: regula los destinos de las utilidades y está facultado para autorizar la retención de parte de las mismas por las empresas; y norma sus relaciones con las empresas y las atiende. Además, no interfiere en la necesaria autonomía en la gestión de las entidades y adopta las decisiones principales y estratégicas que le competen como titular y evalúa y controla integralmente los resultados. 

De la concepción de empresa expuesta dos aspectos problemáticos a destacar: la propiedad y la autonomía. 

Si el pueblo es el propietario, en qué momento y de qué forma cumple su rol. ¿Mediante la Asamblea Nacional del Poder Popular?, solo el 50 % de sus integrantes es propuesto por el pueblo en las circunscripciones, según la Ley Electoral de 1992.1 Tampoco se ha delimitado de forma clara la función del Estado como dueño, ni qué entidad actúa como tal — ¿designado, juntas de gobierno?—. Las juntas de gobierno no la integran trabajadores, ni siquiera el sindicato. 

El Estado es quien «adopta las decisiones principales y estratégicas que le competen como titular y evalúa y controla integralmente los resultados» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 7), ¿de qué entidad?, ¿de las empresas o del país? pareciera que de las empresas ya que es la sección dedicada a ellas en la Conceptualización, y se corresponde con el artículo 66, del Decreto-Ley 281: «La empresa que aplica el Sistema de Dirección y Gestión tiene gestión económica, financiera, organizativa, técnica, productiva, comercial, laboral y contractual, con autonomía controlada en cumplimiento de lo establecido por el gobierno y el Estado» (Consejo de Ministros, 2013, pág. 226). ¿Debe ser el Estado como dueño quien defina la estrategia y decisiones «principales» —nada acotadas— de las empresas? ¿qué le queda a la empresa?, pareciera que solo administrar lo que otros disponen. 

Los datos oficiales que se publican sobre las empresas son muy pobres, por lo que se intentará ofrecer una panorámica que nos aproxime a la situación de las empresas estatales y se tomará como referencia la entrevista concedida por Yovana Vega Matos2 (Izquierdo, 2018). 

1. Las empresas se han convertido en entes intermedios entre las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) y las Unidades Empresariales de Base (UEB). Las OSDE son alrededor de ochenta3 y agrupan más del 80 % del total de empresas, el 45 % poseen más de veinte empresas subordinadas y seis de las OSDE cuentan con más de cincuenta entidades subordinadas. Por ejemplo, el Grupo Empresarial de la Industria Alimenticia tiene subordinado noventa y cuatro empresas y estas alrededor de 2800 UEB. El Ministerio de la Agricultura (Minag) «atiende» y posee el mayor número de OSDE — un total de diez— y de unidades presupuestadas —llegan a 158— que cualquier otro ministerio. Entre el Minag y las administraciones del Poder Popular concentran el 40 % de las empresas del país, es decir, en áreas de baja productividad.4 

2. La cantidad de empresas se ha reducido en un 50 % desde el año 2000, y según la entrevista a Vega Matos, «en el período de 2011 hasta el año 2017 hubo una reducción de 400 entidades y muchas fueron extinguidas y fusionadas porque tenían pérdidas». Las empresas con pérdidas pasaron de 403 en 2010 a 43 en el 2018; las mismas se han extinguido, fusionado o pasado a UEB. ¿Extinción o quiebra?, y más adelante dice: «[había empresas] que no se justificaban como empresas por sus dimensiones y niveles de operaciones. Presentaban procesos de dirección económica y de controles suma- mente mayores a la generación de riquezas. En su mayoría estas fueron las que se convirtieron en UEB». Pareciera ilógico que empresas con pérdida se fusionen —se transfiere la enfermedad— y otras, cuyos procesos eran mayores en grado sumo a la generación de riquezas se con- viertan en UEB, que es donde se crea la riqueza, ¿no es un contrasentido? 

3. Según la entrevista, las empresas muestran magníficos indicadores —aunque no homogéneos para todos los sectores—; sin embargo, el PIB muestra en los últimos tres años que ha crecido a niveles bajos y más del 45 % del mismo es aportado por la industria manufacturera —sin incluir el azúcar—, el comercio y la salud pública —a precios de mercado—. Las dos primeras actividades en los tres últimos años —hasta 2017— han decrecido y poseen el 37 % del total de empresas, esto no significa que todas ellas sean ineficientes, pero, sin dudas, una buena parte de ellas debe serlo. 

4. Un hecho que evidencia problemas en las empresas es el financiamiento que otorga el presupuesto a las producciones que sustituyen importaciones o que se exportan, en alrededor del 15 % del total de gastos del presupuesto. Para 2019 se ha planteado que: «se reducen 1606 millones de pesos con respecto a las demandas solicitadas por la actividad empresarial, con el objetivo de disminuir los altos importes que en los últimos años se le han asignado, esto debe compulsar a mayor racionalidad y eficiencia en el uso de los recursos, y así disminuir los gastos presupuestarios» (Figueredo y otros, 2018). 

5. Es significativo que los ingresos provenientes de las utilidades solo representan el 21 % del total de ingresos del presupuesto. De ellos, el impuesto sobre utilidades ha crecido desde 2012 hasta 2016, con un ligero decrecimiento en 2017. Sin embargo, el aporte de las empresas estatales —el 50 % de las utilidades después de impuestos—, decrece cada año —con excepción de 2017—; ¿qué significa esto?, ¿decrecen las utilidades en las empresas, hay menos empresas con suficientes utilidades? 

Sin embargo, es contradictorio respecto a la preocupación mostrada por la entonces ministra de Finanzas y Precios con la obtención de utilidades por las empresas sin contra valor material, es decir, por incremento de precios (Pedraza, 2018). Tales precios en muchas ocasiones son el fruto de la condición de monopolio de la empresa estatal —¿un efecto de la «superconcentración» empresarial?—, que le permite establecer altos precios por acuerdo en las ventas que excedan el encargo estatal. Por otra parte el mecanismo de formación de precios —que debe cubrir todos los costos y gastos—, unido a la utilización del indicador de valor agregado bruto para el pago de salario, puede condicionar utilidades excesivas. La solución propuesta por la ministra de Finanzas y Precios a los sobrecumplimientos de las utilidades por encima del 20 % es un aporte adicional al presupuesto. Es decir, se ataca el efecto, no la causa, provocada por el propio mecanismo económico que afecta el funcionamiento del mercado. 

Razones para que las empresas no mejoren su desempeño hay muchas, se puede enfatizar en el bloqueo, la difícil situación de las finanzas externas, fenómenos meteorológicos, entre otras; sin embargo, también habría que señalar la sobrevalorada tasa de cambio que desincentiva la economía, centralización del mecanismo económico, un sistema de dirección basado en el control mediante el plan, es decir el plan como medio de control y no de dirección, así como otras regulaciones que dificultan que las empresas puedan ser creativas, emprendedoras, innovadoras y, por tanto, que desaten las fuerzas productivas. 

Solo a modo de ejemplo se analiza —ver, al final del capítulo, la tabla 1— lo que dispone el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) sobre El Procedimiento para las relaciones financieras entre las empresas estatales, sociedades mercantiles y OSDE con el Estado —según la Resolución 138/2017—. 

El contenido de la resolución muestra con nitidez dos aspectos importantes: la intervención en la gestión de las empresas y el control que se ejerce sobre ellas e incluso sobre las propias autoridades facultadas. 

Según planteó la Contralora General de la República, el control es como una pirámide que comienza con el control interno en la base y apuntaba más adelante: 

«Luego están en otro nivel los organismos de la Administración Central del Estado (OACE), que tienen funciones rectoras de control. Por ejemplo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social es el rector en Cuba de la política salarial y de trabajo; el Ministerio de Economía y Planificación es el estado mayor de la economía y la planificación en nuestro país. Estos y los demás organismos proponen políticas, y una vez que se aprueban son los encargados de aplicarlas y controlarlas. No solo en sus ministerios, sino en todo el sistema... Digamos entonces que estos órganos, organismos e instituciones del Estado ejercen un control externo…Y por último la Contraloría» (Rodríguez, 2012). La empresa es la base sobre la cual recae toda la pirámide de control ¿es posible operar con tantos controles? 

Propuestas para mejorar la gestión de las empresas estatales 

No es posible realizar propuestas sobre las empresas estatales, si no se modifican aspectos esenciales que condicionan el actuar de las mismas. Se toman los ejes estratégicos del Plan 2030 (Partido Comunista de Cuba, 2017) como guía para exponer, de modo muy sintético, algunos cambios necesarios. 

Eje: «Gobierno socialista, eficaz, eficiente y de integración social» 

Es indispensable definir, de manera clara, las reglas de juego del Estado como regulador de la economía y como representante del dueño y las relaciones con el dueño y con las empresas. 

De igual manera, es menester precisar qué entidad será quien asuma las responsabilidades del dueño por el Estado. En tal sentido un estudio de la Corporación Andina de Fomento sobre diferentes enfoques de subordinación muestra que las empresas públicas o estatales en el mundo están subordinadas al Estado bajo la forma de tres modelos: descentralizado, dual y centraliza- do, siendo este último el que se adopta en su mayoría —Polonia, China, Vietnam, Bélgica, Francia, entre otros (Corporación Andina de Fomento, 2010)—. En opinión de esta autora, el modelo centralizado sería el más apropiado y subordinado al Consejo de Estado, pero rindiendo cuentas a la Asamblea Nacional del Poder Popular, que se supone es el máximo representante del Estado elegido por el pueblo. 

Reducir el aparato burocrático de la administración pública: OACE, Poder Popular, Organizaciones de masa y el propio Partido, de modo de reducir gastos del presupuesto y reorganizar los procesos para que sean más ágiles y eficientes, que unido al desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones permita un gobierno más abierto y participativo, rapidez y eficacia en la solución de los problemas de la población y de los negocios. 

El establecimiento de una ley de empresa y de quiebra es indispensable. De igual forma un sistema de dirección de la economía basado en un plan flexible —quizás pensar en la forma utilizada en los años noventa ajustada a la actualidad— y descentralizado —incluido el comercio exterior—. El sistema debe cumplir sus funciones de planificación, organización, mando y control, no solo este último. 

Eje: «Transformación productiva e inserción internacional» 

Definir los sectores estratégicos,5 ya que considerar estratégicos a once sectores, por demás clasificados por su oferta y no por la necesidad a satisfacer, demuestra que no existe un propósito estratégico claro y preciso. Hacia estos sectores es que deben dirigirse las grandes inversiones, la cartera de negocios para inversión extranjera —propuesta por el gobierno— y las necesidades materializadas en el encargo estatal. 

Las políticas de desarrollo productivo deben partir de modificar la tasa de cambio e incentivar los negocios intensivos en conocimiento, así como los encadenamientos entre las diversas formas de propiedad. 

Eje: «Potencial humano, ciencia, tecnología e innovación» 

La eliminación de las categorías ocupacionales a nivel nacional que prefijan los niveles de salarios, pues la supuesta igualdad se convierte en igualitarismo y desigualdad. 

Políticas de incentivos a la innovación de las empresas. El Estado debe dedicar recursos a las ciencias básicas estratégicas y la correspondiente educación superior que apoyen las innovaciones en los sectores estratégicos. Estructurar el marco de financiamiento para innovación, mediante diversas fuentes y agencias. Se puede tener en cuenta diversos instrumentos de interacción de actores (Botella y Suárez, 2012). 

Eje: «Desarrollo humano, equidad y justicia social» 

Indispensable que los sindicatos se convierta en la real contrapartida de las administraciones y defiendan los derechos de los trabajadores. Implica una necesaria la evaluación de las políticas públicas, que ante todo deben ser públicas y que no son solo las normas jurídicas que la amparan y legitiman. Esta evaluación debe ser ex ante y ex post. 

Las propuestas de cambios para la empresa estatal estará referida a cuatro aspectos: gobernanza corporativa, inversiones y productividad, innovación y mercado y relaciones sociales. Ellas se aproximan a los ejes del Plan 2030 siguientes: gobierno eficaz, transformaciones productivas, potencial humano, ciencia, técnica e innovación y equidad y justicia social. 

Gobernanza corporativa 

Lo primero es reestructurar los grupos empresariales como ya se ha comprendido por las autoridades, el dilema es cómo se realizará este nuevo proceso. Este es casuístico, para nada homogéneo o igual para todos, y se debe tener presente el portafolio de competencias que dominan las organizaciones subordinadas a cada grupo, de modo de decidir si la estructura se conduce por compatibilidad tecnológica o de mercado. Las empresas deben poseer solo aquello que aporta al valor para el cliente o la sociedad, el resto de las actividades traspasarlo a entidades de cualquier tipo de propiedad. De igual forma, en este proceso debe precisarse qué organizaciones quedan subordinadas a nivel nacional y cuáles a nivel territorial, muy relacionado con el alcance de sus producciones o servicios, tipos de encadenamientos, entre otros aspectos. Uno de los objetivos a alcanzar con esta reestructuración es la reducción de los monopolios, ya que los mismos no son expresión de eficacia, ni eficiencia e innovación. 

Es nuestro criterio, donde sea conveniente crear corporaciones debe analizarse qué tipo de modelo seguir, si el de grupo o de islas. En cualquiera de los dos casos las funciones de los grupos deben ser de facilitador, negociador y coordinador para generar condiciones que le permitan a las empresas crear y mantener su ventaja competitiva. 

La gobernanza en sí misma se basa en la teoría de agencia, la relación contractual entre el principal —dueño— y el agente —gestor o directivo—, los intereses de ambas partes y los aspectos de riesgo, asimetría de la información y control que trae asociado (Díaz, 2016). Entonces, ¿cómo organizar las relaciones entre dueño y agente? Dueño el pueblo, la asamblea de accionistas sería la Asamblea Nacional del Poder Popular, a quien se le rinde cuentas —sobre todo de lo estratégico— por la organización centralizada a quienes se subordinan Grupos y empresas independientes. 

Los consejos o juntas directivas serían las juntas de Gobiernos, pero se debe cambiar la nomenclatura y forma de elección de sus miembros. Discutirían la estrategia, las inversiones y las utilidades y sus destinos. Por último el consejo de administración o de dirección de las empresas, con total autonomía de gestión para proponer estrategias y lograr los objetivos aprobados. Deben existir contratos claros para cada agente, así como para los órganos colectivos. Los principios, formas de organización, composición de sus miembros y forma de integrarlos, así como otros aspectos deben ser parte de los estatutos específicos para cada empresa. 

Inversiones y productividad 

La estrategia de la empresa debe aportar a la estrategia de desarrollo del país y discutirse en las juntas de gobierno. La estrategia debe ser la brújula de la empresa y la base para la elaboración del plan, el cual solo debe tener como directivo el encargo estatal, las exportaciones y algún indicador de rendimiento. La empresa debe buscar fuentes de financiamiento nacionales o extranjeras y generar asociaciones con capital privado o estatal, nacional o extranjero, sobre la base de la legislación de empresa, de inversión extranjera y de quiebra que se establezca. 

El incremento de la productividad debe estar basado en mejoras tecnológicas y de concepto de negocio, así como en la motivación de los trabajadores y en ello el salario, el estímulo y los beneficios son muy importantes. 

«Si el salario es la expresión de la cantidad y calidad del trabajo aportado y tiempo real laborado, como indica el Código del Trabajo, entonces no debe ser sancionado por el cumplimiento de determinados indicadores de nivel empresarial y no específico de cada trabajador, ni limitado más que por la disponibilidad de fondos para ello» (Díaz y Echevarría, 2017, pág. 22). El estímulo a partir de las utilidades y otros beneficios deben ser decididos por las empresas. 

Es indispensable crear un ambiente de competencia entre empresas estatales y entre estas y el sector no estatal, así como de cooperación y alianzas cuando sea oportuno, que no permita precios de monopolio y por tanto que la población pueda elegir en la diversidad de productos. 

Innovación y mercado 

El posicionamiento en el mercado interno y externo y posibles necesidades estratégicas del país, pueden ser incentivos para la innovación. Cualquier modelo de emprendimiento corporativo está relacionado con la estrategia y el mercado. Se requiere una estructura organizativa que estimule la creación de redes y alianzas con otras empresas y centros generadores de conocimiento. También se debe desarrollar una cultura del aprendizaje de modo que el conocimiento se socialice dentro de la organización y proponerse un sistema de innovación abierta que aproveche también el conocimiento externo, todo con un enfoque hacía los objetivos estratégicos u oportunidades del mercado. 

Las empresas deberían replantearse sus modelos de negocios y evaluar la posibilidad de utilizar tecnología digital o un enfoque circular, lo cual reduce la necesidad de fuerza de trabajo y los residuos, respectivamente. La innovación es la base de la ventaja competitiva y la que permitiría competir en el mercado. 

Relaciones sociales 

Crear mecanismos de participación de los trabajadores y rendición de cuentas de los ejecutivos sobre todo en los aspectos estratégicos; es indispensable para que los trabajadores se sientan en rigor como dueños. Sobre este particular, se habla mucho, pero se especifica poco sobre las formas que se pudieran adoptar. En ocasiones la vía propuesta es asociativa o por acciones, pero sin todo el fundamento. No obstante, la autonomía si bien debe crear margen a la participación, esta «debe organizarse, sin formalidades en comités consultivo de trabajadores seleccionados de modo democrático —integrados por los de más experiencia en el sector, conocimiento técnico de especialistas retirados y en activo—» (Martín, 1998). 

Reflexiones finales 

El desarrollo y prosperidad del país requiere definición en el patrón de especialización que permita determinar el propósito estratégico a largo plazo y las visiones de mediano plazo, viables y específicas. Ello permitiría que la planificación fuera la expresión del desarrollo proporcional, que las políticas macro y messo se enfocaran hacia los sectores de negocio que son en realidad estratégicos, la justicia social y el mercado tuviera el espacio para la actuación de las empresas de cualquier tipo de propiedad. Un sistema de dirección económica y social en el cual la empresa sea el centro y se conjuguen todas las funciones de dirección es condición necesaria para el logro de cualquier cambio en el sistema empresarial. 

Las condiciones institucionales con un enfoque de negocio y equidad, deben permitir que las empresas estatales, junto a todo tipo de entidad de cualquier forma de propiedad, puedan desempeñarse con autonomía. 

Las empresas reestructuradas siguiendo principios de negocio y no administrativos, deben gestionarse mediante la definición precisa de las reglas de juego para el gobierno corporativo, dónde se legitime al pueblo como dueño. 

La gestión autónoma de la empresa estatal por la eficiencia, eficacia y satisfacción de las necesidades del mercado, deben se incentivos para el incremento de la productividad y la innovación, unido a la motivación y participación de los trabajadores en las decisiones. 

Las cuatro dimensiones estudiadas para las empresas estatales interactúan y se refuerzan mutuamente. El gobierno corporativo crea las bases de la dirección empresarial e impacta en las restantes dimensiones. La innovación debe incrementar la productividad y las condiciones de vida de los trabajadores. Por su parte la cohesión social apoya el gobierno e impulsa la productividad y la innovación. La productividad implica sostenibilidad, recursos para inversiones e innovación. 

Tabla 1. Contenidos esenciales y comentarios acerca de la Resolución 138/2017.



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Citas 

1 Durante el proceso de edición de este libro, fue aprobada una nueva Ley Electoral (la no 127) que, en este aspecto, conserva la misma formulación que la de 1992 (Nota de la Edición)

2 Segunda Jefa del área de Perfeccionamiento a entidades de la Comisión de Implementación y Desarrollo. 

3 Salvo que se indique lo contrario la información se extrae de Anuario Estadístico 2017. Cuentas Nacionales y Organización Institucional. Principales Entidades, octubre-diciembre 2018. Aunque respecto a la cantidad de OSDE, en la entrevista de Cubadebate a Yovana Vega Matos, plantea, 83. 

4 La agricultura como actividad económica representa el 4 % del PIB, 17 % del empleo. Si se agrega el empleo de las unidades presupuestadas, aproximadamente el 25% del total de empresas del Minag no clasifican la actividad económica de agricultura, ganadería y silvicultura.

5 Al entender por sectores, los llamados sectores de negocio, de competencia e industrial, según Porter, que agrupa a los negocios que satisfacen una misma necesidad y aunque puedan pertenecer a diferentes sectores según el clasificador de actividades económicas.  


ILEANA DÍAZ HERNANDEZ

Investigadora titular del Centro de Estudios de la Economía Cubana. Doctora en Ciencias Económicas. Profesora del Instituto superior de Dirección de la Economía y del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección de la Universidad de La Habana. Recibió una beca de investigación en la Universidad de Columbia, los Estados Unidos. Las áreas de experiencia están relacionadas con los temas empresariales e innovación. 

Posee diversas publicaciones sobre las empresas estatales cubanas, la innovación empresarial y el em- prendimiento, en revistas indexadas. Coautora de tres libros premiados por la Academia de Ciencias de Cuba. Miembro del Tribunal de Grado Científico en el Doctorado en Ciencias Económicas en la especialidad de Economía Aplicada, desde 2006 hasta la actualidad. Vicepresidenta del Consejo Científico de la Universidad de La Habana desde 2007.

Continuará