El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga. Foto: Captura de pantalla.
El Gobierno cubano anunció un grupo de decisiones destinadas a ampliar la participación de los cubanos residentes en el exterior en la economía del país, incluyendo su acceso a negocios privados, proyectos productivos y al sistema financiero nacional.
Durante su intervención en el programa televisivo Mesa Redonda, el viceprimer ministro y titular del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, explicó que las nuevas disposiciones buscan crear condiciones para que los cubanos que viven fuera del país puedan involucrarse de manera más directa en actividades económicas dentro de la Isla.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la posibilidad de que cubanos residentes en el exterior, aun cuando no tengan residencia efectiva en Cuba, puedan participar como socios o propietarios de empresas privadas en el país.
Según precisó el funcionario, esta participación no se limitará únicamente a pequeños negocios. Los cubanos en el exterior podrán involucrarse también en proyectos de mayor escala, incluidos emprendimientos vinculados a infraestructuras y otras iniciativas económicas de mayor envergadura.
Asimismo, se permitirá que estos ciudadanos puedan asociarse con empresas privadas cubanas mediante diferentes modalidades empresariales, así como establecer alianzas con entidades cubanas tanto estatales como privadas, lo que amplía las posibilidades de cooperación económica.
En el caso de las actividades relacionadas con la tierra, el viceprimer ministro señaló que se prevé la entrega de tierras en usufructo para el desarrollo de proyectos productivos, lo que permitiría canalizar inversiones y experiencias de cubanos en el exterior hacia el sector agropecuario y otras áreas vinculadas.
Otra de las decisiones anunciadas está relacionada con el ámbito financiero. Las autoridades informaron que se habilitará la participación de los cubanos residentes en el exterior en el sistema financiero-bancario nacional.
En ese sentido, podrán abrir cuentas bancarias en divisas en bancos cubanos, lo cual facilitará operaciones vinculadas a inversiones, negocios y otras actividades económicas dentro del país.
Durante su intervención, Pérez-Oliva Fraga afirmó además que Cuba está abierta al comercio con empresas estadounidenses, en referencia a las potenciales oportunidades de intercambio económico, aunque reconoció que estas posibilidades continúan condicionadas por las restricciones impuestas por el bloqueo económico de Estados Unidos.
De acuerdo con el viceprimer ministro, estas medidas forman parte de las acciones dirigidas a ampliar las fuentes de financiamiento, dinamizar la economía nacional y fortalecer los vínculos económicos con la comunidad cubana residente en el exterior.
Con las nuevas medidas, los cubanos residentes en el exterior podrán:
Asociarse con empresas privadas y cooperativas al amparo de la Ley de Inversión Extranjera.
Ser socios o dueños de empresas privadas. Para ello deberán estar comprendidos en la condición migratoria de "inversores y de negocios" que establece la vigente Ley de Migración.
Participar en las diferentes modalidades financieras previstas en la legislación vigente. A ese fin se les expedirá licencia del Banco Central de Cuba, al amparo del Decreto Ley 362 de 2018 “De las Instituciones del Sistema Bancario y Financiero”.
Obtener licencias para participar como proveedores de servicios de activos virtuales.
Abrir cuentas en divisas en bancos nacionales para el desarrollo de sus negocios en el país.
Invertir en fondos de inversiones administrados por una institución financiera y de esa forma contribuir al financiamiento de proyectos de interés que ofrezcan la rentabilidad que garantice el retorno del fondo.
Crear fondo con destino a proyectos de cooperación internacional con alcance local o nacional.
Especialistas consideran que estas experiencias cubanas pueden convertirse en referencia para otros países interesados en modelos agrícolas más sostenibles. Autor: Roberto Ruiz Espinosa
Cuba impulsa hoy proyectos científicos orientados a la producción sostenible de alimentos con innovaciones que integran biotecnología y manejo agrícola eficiente, experiencias que despiertan interés internacional por su impacto productivo ambiental y económico, informa Prensa Latina.
Investigaciones desarrolladas en la provincia central de Camagüey destacan por su enfoque en el encadenamiento productivo, estrategia que busca integrar ciencia, agricultura e industria para mejorar la seguridad alimentaria y reducir costos en sistemas productivos clave.
Uno de los proyectos se centra en la tecnología Biofloc aplicada a la producción de postlarvas de camarón, considerada una alternativa viable para optimizar la alimentación y el manejo en sistemas acuícolas intensivos.
De acuerdo con los resultados del estudio, la aplicación de Biofloc permitió reducir hasta en un 50 por ciento el consumo de pienso comercial, lo que se traduce en importantes ventajas económicas y ambientales.
Los especialistas señalan que el ahorro económico supera los 500 000 pesos cubanos en concepto de energía eléctrica y alimentación, mientras disminuyen de forma significativa los costos asociados al manejo tradicional de los sistemas de cultivo.
Asimismo, la tecnología contribuyó a la reducción de la huella de carbono con una disminución estimada de 132 toneladas de dióxido de carbono anuales, cifra equivalente al consumo de unos 300 barriles de petróleo.
Otro de los beneficios identificados es la estabilidad ambiental en los tanques larvarios, lo cual reduce la necesidad de tratamientos constantes de agua para mantener condiciones adecuadas en los sistemas acuícolas.
Paralelamente, investigadores trabajan en el manejo integrado de la fertilización para incrementar los rendimientos del arroz bajo diferentes condiciones edafoclimáticas presentes en la provincia de Camagüey.
Los estudios muestran incrementos productivos de hasta tres toneladas por hectárea en comparación con la línea base, gracias al empleo combinado de fertilizantes organominerales líquidos y aplicaciones foliares en las áreas de intervención.
Como resultado del proyecto, se han producido y comercializado más de 29 574 litros del biofertilizante Fertomil, lo que representa ingresos superiores a 946 000 pesos y evidencia el potencial económico de estas soluciones tecnológicas.
Especialistas consideran que estas experiencias cubanas pueden convertirse en referencia para otros países interesados en modelos agrícolas más sostenibles, capaces de aumentar la productividad mientras reducen impactos ambientales y dependencia de insumos externos.
Las mipymes crecieron hasta las casi 10 000 que se encuentran aprobadas hoy, con un impacto relevante en los presupuestos de los gobiernos locales, ventas en moneda nacional, volúmenes de importación y empleo
Trabajadores de una pequeña empresa privada laboran en un taller que ofrece servicios de tornería y mecánica, en La Habana. Muchas actividades del sector privado se han visto afectadas por la actual crisis energética en Cuba.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS
La Habana, 13 mar.- La crisis energética en Cuba, que el bloqueo petrolero de Estados Unidos está llevando a la asfixia, enturbia el desempeño del sector privado en la isla y el gobierno intenta paliar la situación ampliando el alcance de las empresas del rubro.
La Gaceta Oficial de la República publicó el 3 de marzo el Decreto-Ley 114 de 2025, aprobado en diciembre y que entrará en vigor el 3 de abril.
La norma permite la creación sociedades de responsabilidad limitada mixtas, con capitales integrados de empresas estatales y privadas, hasta ahora inexistentes en el derecho mercantil de este país insular caribeño.
Asimismo, establece los mecanismos para la adquisición de participaciones en micro, pequeña y medianas empresas (mipymes) privadas ya existentes, la absorción de estas por una entidad estatal y la concertación de contratos de asociación económica que no implican la creación de una nueva figura jurídica.
“Este decreto de ley es positivo, pero me parece que no es parte de una estrategia de largo plazo para fomentar una economía mixta en Cuba, sino que se ha aprobado para crear negocios que apuntalen a la empresa estatal cubana que está pasando por un momento muy complicado”, dijo a IPS el economista Daniel Torralbas.
Gran parte de la infraestructura de las empresas estatales, así como otras capacidades ociosas y trabajadores altamente cualificados, están siendo desaprovechados por falta de materias primas, combustible o, simplemente, del fluido eléctrico.
“Este decreto de ley es positivo, pero me parece que no es parte de una estrategia de largo plazo para fomentar una economía mixta en Cuba, sino que se ha aprobado para crear negocios que apuntalen a la empresa estatal cubana que está pasando por un momento muy complicado”: Daniel Torralbas.
La situación se agravó desde el 29 de enero, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva en la que amenazó con aranceles a cualquier país que suministrara petróleo a Cuba.
Ese bloqueo petrolero ha provocado, por la falta de combustibles, la suspensión de varias rutas aéreas, así como el hundimiento del transporte y de las condiciones de vida de los 9,7 millones de pobladores de la isla.
La nueva ley permite una asociación público-privada “cualitativamente superior”, mientras que hasta ahora esas alianzas ocurrían sobre la base de contratos de producción.
Desde abril, las sociedades mixtas podrán exportar e importar directamente, sin intermediarios estatales, y sin estar limitadas por el listado de actividades prohibidas del sector privado, que comprende a muchos negocios de servicios profesionales, agregó el economista.
Sin embargo, existe mucha “discrecionalidad” en la aprobación de estas entidades, que se teme que puedan obstaculizar su creación.
Para su implementación, se necesita el aval de la contraparte estatal, del organismo superior al que se subordina, del Ministerio de Economía y Planificación, del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales, así como de otros ministerios relacionados con la actividad que desempeñará la nueva empresa mixta.
“Es difícil que un proceso así sea rápido y transparente, porque no están explícitas las razones por las que se pudiera denegar un negocio de este tipo. Se corre el riesgo de que haya muchas solicitudes de creación, que no lo creo, pero que se aprueben muy pocas. Y eso no tendrá un impacto estructural en la economía cubana”, afirmó Torralbas.
La norma abre las puertas para que los privados puedan invertir en sectores históricamente vetados por el gobierno, como en la producción de azúcar, de medicamentos, agencias de turismo y otros.
Pero tiene limitantes por las diferencias que existen entre las formas de gestión privada y estatal, según el director ejecutivo de un negocio privado, quien prefirió mantenerse en anonimato.
“El privado usa prácticas no oficiales o lagunas legales para poder bandearse con las regulaciones y los tributos. Y esto sería un desafío ejecutarlo en una colaboración público-privada. La mayoría de los negocios privados ‘inventan’ para poder competir y sobrevivir”, dijo.
Una joven labora en el mantenimiento y reparación de bicicletas en uno de los talleres de la empresa privada Vélo Cuba, en La Habana. Algunos negocios, que aportan soluciones para la movilidad ante la escasez de combustible han visto crecer sus ventas y servicios en Cuba las últimas semanas.
Apertura durante la crisis
Según Torralbas, desde 2016 el gobierno cubano ya manejaba la posibilidad de la propiedad mixta entre partes nacionales, a través de un documento llamado la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, que marcaba una estrategia de transformaciones económicas en el país.
Además, el Decreto-Ley 34, de 2021, que regula el sistema empresarial estatal cubano, ya contemplaba la posibilidad de que las entidades estatales se asociaran con actores no estatales para crear nuevas personas jurídicas, pero no se emitió el reglamento que lo hiciera efectivo.
Pocos meses después, en agosto de ese año, el gobierno permitió la creación de las mipymes, con una base jurídica que sufrió varias transformaciones en los años siguientes, así como periodos de flexibilización y contracción de los controles para la actividad de las emergentes empresas privadas.
Las mipymes crecieron hasta las casi 10 000 que se encuentran aprobadas hoy, con un impacto relevante en los presupuestos de los gobiernos locales, ventas en moneda nacional, volúmenes de importación, empleo, pero todavía con grandes limitaciones en el acceso a divisas por vías oficiales, a créditos bancarios y debido a la burocracia.
“La situación que tiene Cuba con el combustible nos ha beneficiado porque han aumentado mucho los servicios, pero sigue siendo difícil tener acceso a partes y piezas para el mantenimiento”, dijo a IPS Dorca Rodríguez, fundadora y socia de Vélo Cuba, un emprendimiento femenino enfocado a la ciclomovilidad sostenible desde 2014, que se estableció en septiembre de 2021 como una de las primeras mipymes en Cuba.
Algunos negocios, que inciden directamente en soluciones a la escasez de combustible, como este taller de reparación de bicicletas, que ayuda a paliar el problema de la movilidad de la población, han aumentado en las últimas semanas sus ventas y servicios.
En el actual panorama de inflación, una industria estatal casi inoperante y una mayor escasez de carburantes, el Estado vuelve a ofrecer, en el transcurso de apenas un mes, un mayor alcance al sector privado, con la autorización de sociedades mixtas, de residencias privadas para el cuidado de personas, más exenciones de impuestos al importar de paneles solares, así como el permiso a importar combustibles por privados.
El problema de las asociaciones mixtas es que llegan “demasiado tarde”, cuando Cuba está en su peor momento económico, dijo Torralbas.
Para Marcos Milanés, director ejecutivo Cuban Engineer, pequeña empresa privada de desarrollo de software, “la época de crisis afecta a todos”, y su negocio, uno de los quizás no tan perjudicados directamente por la escasez de combustible, es un ejemplo de ello.
“Sin electricidad no hay datos móviles. Además, las baterías de laptops y estaciones portátiles de energía no duran lo que los apagones (cortes eléctricos) actuales. La productividad también baja porque es difícil mentalmente trabajar en apagones, con calor, poca iluminación, más preocupaciones”, dijo.
Una pequeña empresa privada dedicada a la producción y comercialización de microvegetales en La Habana. Las alianzas públicas-privadas pueden ofrecer grandes beneficios al sector privado, pero sería más efectivo si se implementa como parte de una reestructuración empresarial que transforme el sector estatal.
El anuncio amplía otra guía emitida por el Departamento de Comercio ese mismo día, que autoriza las exportaciones de petróleo a Cuba para “actividades económicas del sector privado y aquellas vendidas directamente a particulares para uso personal o familiar”, sin necesidad de autorización gubernamental, y con la condición de que no se puede vender petróleo al gobierno cubano.
En todo caso, Trump ha insistido en varias ocasiones en que a las actuales autoridades cubanas les queda poco tiempo, desde el secuestro en Caracas del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, el 3 de enero, por tropas estadounidenses.
El viernes 6 Trump insistió en una entrevista que “Cuba también va a caer… va a caer muy pronto”
Pero desigualdades entre los privados que pueden importar el combustible y los que no, dependen mayormente de los dólares, con un primer grupo que puede mantener un suministro de combustible debido a su alta capacidad financiera y su necesidad de mantener cadenas logísticas con almacenes y flotas de camiones.
“Un grupo muy pequeño podrá sostener el suministro, pero la inmensa mayoría del sector privado está en una situación de mucha vulnerabilidad e incertidumbre. El precio de ese combustible importado es muy elevado: más de tres dólares el litro de gasolina y de diésel”, dijo Torralbas.
Por otra parte, aunque está prohibida la reventa del combustible importado, ya que Cuba solo permite que sea para el autoconsumo, “estoy seguro que una parte se va a desviar para el mercado negro, y entonces es donde entra la segunda capa de las mipymes que puede comprarlo”, agregó.
En el mercado oficial, aun con la dolarización general de la venta de gasolina, su precio excede por poco un dólar por litro, pero está topado a 20 litros por vehículo, que deben hacer filas durante meses a través de la lista de espera de una plataforma digital.
En el mercado negro, el litro de gasolina cuesta, por su parte, el equivalente a entre ocho y diez dólares el litro.
De acuerdo a Torralbas, si Cuba autorizara a sus empresas privadas vender el combustible que importan, podría atenuarse un poco más la escasez, pero no al punto de cubrir, con capital privado, la pérdida de los envíos procedentes de México o Venezuela.
Además, almacenar, transportar y manipular el combustible conlleva retos técnicos e infraestructurales, aunque estos quizás pudieran solucionarse con la nueva norma de sociedades mixtas, acotó este especialista en el sector privado de Cuba.
“En teoría, ahora se pudiera convertir una gasolinera estatal que actualmente no está vendiendo combustible, en una mixta: la empresa estatal aporta la infraestructura, los vehículos especializados y la mano de obra, y las mipymes privadas, la divisa para importar gasolina”, dijo.
Sin embargo, empresas mixtas con alianzas público-privadas, centradas en la importación y comercialización de combustibles, necesitarían un aval más luego de conseguir los de varios ministerios cubanos: la de Estados Unidos y su política de bloqueo petrolero al gobierno de la isla.
El gobierno chino acaba de finalizar sus "dos sesiones" anuales o lianghui. Las "dos sesiones" se refieren a dos importantes reuniones políticas: la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), un comité asesor político; y el Congreso Nacional del Pueblo (NPC), el principal órgano legislativo de China. Aparentemente, estas no son reuniones del Partido Comunista, sino reuniones del estado chino. La reunión consultiva es en gran medida simbólica, con líderes empresariales y líderes locales que aparecen para discusiones previamente concertadas. El verdadero encuentro es el NPC, que decide oficialmente la política económica. En realidad, simplemente aprueba lo que la élite líder del PCCh ya ha decidido de antemano. Con alrededor de dos tercios de sus miembros pertenecientes al Partido Comunista, el NPC nunca ha rechazado un proyecto de ley propuesto por el partido.
Las Dos Sesiones de este año fueron diferentes en el sentido que, además de aprobar las políticas económicas para este año, también acordó el XV Plan Nacional para conducir a la economía china hasta el final de esta década.
Primero, decidió establecer un objetivo de alrededor del 4,5-5,0% en el crecimiento real del PIB para 2026. Esta fue la primera vez desde 1991 que la cifra objetivo cayó por debajo del 5 %. El primer ministro Li, al presentar los objetivos económicos, explicó que el objetivo era más bajo debido a las incertidumbres en el comercio mundial y la geopolítica. Aun así, el objetivo de crecimiento era modesto y el liderazgo se sentía seguro de que sería alcanzado.
Hay una buena justificación para esa opinión. En 2025, el crecimiento real del PIB de China fue del 5 %, una tasa entre las principales economías del mundo solo superada por la India (que exagera sus datos de PIB) y más del doble de la tasa de crecimiento de los Estados Unidos y tres veces la del resto de las principales economías capitalistas del G7.
Desde 2020, el gobierno ha establecido el objetivo de que China se convierta en una economía de "nivel medio" (según lo definido por el Banco Mundial de 20.000 dólares por persona a precios de 2020) para 2035. Eso significa duplicar efectivamente su PIB per cápita durante estos 15 años. Está claro que puede hacerlo, ya que el ingreso per cápita de China tendría que crecer solo a una tasa anual promedio de alrededor del 4,17 % anual a partir de ahora. Suponiendo que China promedia una tasa de crecimiento anual real per cápita a partir de ahora de alrededor del 4,5 %, entonces superará la definición del Banco Mundial en 2034.
El PIB per cápita de China seguiría siendo solo el 27 % del de los Estados Unidos (suponiendo que el PIB per cápita de los Estados Unidos crezca a una tasa promedio del 1,5 %). Por el contrario, el PIB per cápita de la India sería solo el 5 % del de los Estados Unidos para 2035. Para obtener más información y ponerse al día, consulte mi artículo aquí. Cuando se trata del crecimiento del PIB, el tamaño de una economía importa mucho. En 2025, el PIB de China aumentó un 5 % o 970 mil millones de dólares. Para igualar eso este año, China solo necesita lograr un crecimiento del PIB del 4,75 %. Por el contrario, oficialmente la India creció un 7,6 % en 2025 o solo 326 mil millones de dólares. Así que el PIB de la India aumentó tres veces menos que el de China. Para que la India crezca tanto como China en mil millones de dólares, tendría que crecer aproximadamente un 25 % en un solo año. Recuentos de volumen.
El PIB y las tasas de crecimiento de China son continuamente descartados por muchos economistas occidentales convencionales, así como por algunos de la izquierda heterodoxa. Cuestionan dos cosas. En primer lugar, los datos estadísticos de China son falsos o incorrectos; y en segundo lugar, que la economía de China se va a ralentizar hacia el estancamiento debido a la deuda abrumadora, un colapso del mercado inmobiliario y la disminución del crecimiento de la productividad, similar a lo que le ha sucedido a Japón desde la década de 1980. He tratado estos dos argumentos en muchas notas anteriores aquí y aquí. Pero ahora puedo añadir que recientemente las prestigiosas Penn World Tables han confirmado que consideran que los datos de crecimiento de China son ampliamente precisos y ya no intentan "ajustarlos" a la baja.
En cuanto a la deuda y el mercado inmobiliario, sí, la deuda corporativa es alta y el mercado inmobiliario sigue cayendo. Pero casi toda esta deuda se financia en su totalidad con ahorros nacionales, a diferencia de muchos ejemplos de rápida expansión crediticia en otros lugares.
Así que esta deuda es perfectamente manejable. En cuanto a la fusión inmobiliaria posterior a la COVID, esta última está reduciendo gradualmente su resistencia en la economía.
El crecimiento de la productividad es clave en una economía donde la población en edad de trabajar está disminuyendo. Ha caído desde alturas previas altas, pero todavía se mantiene significativamente por encima que en las economías capitalistas avanzadas.
Los economistas occidentales exigen continuamente que China a) detenga las exportaciones manufactureras como el principal motor del crecimiento; 2) deje de reducir "injustamente" las exportaciones que compiten con los competidores; y 3) en su lugar aumente el consumo personal interno y reduzca el ahorro y la inversión. El ejemplo más reciente de estas demandas políticas proviene del FMI: "China no puede contar con exportaciones cada vez mayores para impulsar un crecimiento duradero en los próximos años. Eso hace que pivotar hacia el crecimiento impulsado por el consumo sea la prioridad política general".
He tratado estas exigencias en varias notas anteriores. Pero repitamos brevemente. El consumo de los hogares en China no está estancado, está creciendo un 4,4 %, más o menos en línea con el crecimiento del PIB. Las exportaciones no están impulsando el crecimiento. El comercio neto representó alrededor del 20% del crecimiento de 2025, el resto fue impulsado por el consumo interno y la inversión. El rápido crecimiento de la productividad ha evitado la inflación y no se debe a una "falta de demanda interna". ¿Por qué debería China cambiar de su economía impulsada por la inversión que ha visto crecer el salario real promedio en las áreas urbanas en un 2,406 % desde 1978, lo que aumentó el poder adquisitivo 25 veces? ¿Pueden las economías impulsadas por el consumo de los Estados Unidos y el Reino Unido igualar ese aumento en el poder adquisitivo para sus hogares?
En cuanto a los subsidios "injustos" aplicados a la industria de China, un informe reciente concluyó que "Si bien China es de hecho una usuaria activa de los subsidios industriales, el apoyo fiscal directo se ha estabilizado desde 2008. El enfoque estratégico ha cambiado decisivamente de atraer inversiones extranjeras a promover la innovación nacional y las capacidades tecnológicas. Los subsidios a la fabricación, contrariamente a la percepción común, son relativamente modestos y descentralizados".
Por ejemplo, los vehículos de motor. BYD de China y Tesla de Musk hacen vehículos eléctricos en China. Sin embargo, BYD tiene costes significativamente más bajos. La integración vertical es muy alta para BYD y la investigación y el desarrollo son mucho más baratos. Los subsidios estatales son solo una pequeña parte de la reducción de costes.
En sus objetivos, el XV Plan Nacional sigue de cerca el XIV queacaba de terminar. Y es un plan real, más que una simple guía o aspiración. Muchos de los objetivos se consideran obligatorios o vinculantes y, por lo tanto, deben implementarse.
En el último plan, de los 20 principales indicadores, el énfasis se ha desplazado hacia el aumento del nivel de vida y menos hacia el desarrollo económico.
El desarrollo ecológico sigue siendo importante. Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de China cayeron un 1 % en el último trimestre de 2025, lo que probablemente aseguró una disminución del 0,3 % durante todo el año en su conjunto. Esto amplía una tendencia "plana o descendente" en las emisiones de CO2 de China que comenzó en marzo de 2024 y ha durado casi dos años.
Las cifras de CO2 implican que la intensidad del carbono de China, sus emisiones de combustibles fósiles por unidad de PIB, cayó un 4,7 % en 2025 y un 12 % durante 2020-25. Pero esto aún no está a la altura de una reducción del 18 % establecida en el último plan quinquenal. China ahora necesita reducir su intensidad de carbono en alrededor del 23 % durante los próximos cinco años, pero el XV plan solo tiene como objetivo reducir la intensidad de carbono de China en un 17 % para el final de esta década. Así que China no alcanzará su ambicioso objetivo de 2030 de reducir la intensidad del carbono en un 65 % para 2030.
La industria solar de China ha sido una prioridad para el auge económico del país en las últimas cuatro décadas. La producción de energía solar china creció un 76 % anual entre 2004 y 2013. Al mismo tiempo, el coste de la energía solar ha caído en más del 90%, lo que la hace competitiva con los combustibles fósiles. Los subsidios para producir, instalar y realizar I+D solar fueron una de las principales causas del crecimiento explosivo de la industria china. El año pasado fue el primer año en el que la capacidad de almacenamiento de energía, principalmente baterías, creció más rápido que la demanda máxima de electricidad de China en 2025 y más rápido que el crecimiento promedio en la última década.
La economía de China ahora está impulsada por inversiones tecnológicas, ya no por productos manufacturados de bajo valor o inversiones improductivas en bienes raíces. Es lo que los estrategas económicos chinos llaman las "nuevas fuerzas productivas de calidad". Hay más vehículos eléctricos en la carretera en China que en los Estados Unidos y el despliegue de las redes de telecomunicaciones 5G en Beijing ha sido mucho más rápido. El avión de cosecha propia de China, el C919, está en la cúspide de la producción en masa y parece estar listo para entrar en un mercado actualmente dominado por Boeing y Airbus. El sistema de navegación por satélite BeiDou está a la par con GPS en cobertura y precisión.
China también supera a los Estados Unidos en densidad de robots industriales, con 470 robots instalados por cada 10.000 empleados en 2023 en comparación con 295 en los Estados Unidos. China también está a punto de igualar a los Estados Unidos en patentes, con su participación global aumentando del 4 % en 2000 al 26 % en 2023, mientras que la participación de Estados Unidos cayó más del 8 % en puntos. Y la producción de semiconductores de China es ahora una cuarta parte de la producción global en comparación con el 16 % en los Estados Unidos y el 7 % en Europa.
China todavía tiene un largo camino por recorrer. Al final del nuevo Plan Nacional, el nivel de vida de los hogares chinos promedio habrá mejorado significativamente, pero los niveles de ingresos per cápita y productividad de China seguirán estando muy por debajo de los de las economías del G7. Además, lo que será un problema es encontrar empleo para jóvenes con cualificaciones, ya que la automatización reemplaza al trabajo en una economía industrial cada vez de más de alta tecnología. El desempleo juvenil ya es alto.
Y China tiene un alto nivel de desigualdad de ingresos según los estándares internacionales, aunque sigue siendo más bajo que muchas otras economías "emergentes" como Brasil, México o Sudáfrica, y la relación de desigualdad de gini alcanzó su punto máximo justo antes de la Gran Recesión y ha estado cayendo desde entonces. La razón principal de la alta proporción de desigualdad es la disparidad de ingresos entre los trabajadores urbanos y rurales y entre los salarios en las ciudades costeras y del interior, así como las cualificaciones educativas.
Cuando se trata de la desigualdad de la riqueza personal, China no es tan desigual como muchos de sus pares económicos. La desigualdad de gini de la proporción de riqueza es mucho mayor en Brasil, Rusia e India, y mayor en los Estados Unidos y Alemania. Según las últimas estimaciones, el 1% superior de los poseedores de riqueza en China acapara el 31 % de toda la riqueza personal en comparación con el 58 % en Rusia, el 50 % en Brasil, el 41 % en la India y el 35 % en los Estados Unidos. Esta es una buena medida del poder económico de la élite superior y los oligarcas de estos países.
Se hace mucho del número de millonarios y multimillonarios en China. Pero dado el tamaño de la población, los millonarios en China siguen siendo relativamente pocos: alrededor de uno por cada 200 adultos, es decir, el 0,5 %. Los millonarios representan el 3% de los adultos en Italia y España; Francia, Austria o Alemania alrededor del 4%; alrededor del 6% en la Escandinavia socialdemócrata; más del 8% en los Estados Unidos y Australia y el más alto de todos en Suiza (15%). China ha tenido un rápido crecimiento en este nivel de riqueza superior. Pero aunque tiene más de cuatro veces más personas que los Estados Unidos, el número de estadounidenses de alto patrimonio neto es 4,8 veces mayor que en China. Y la desigualdad de riqueza en China se centra en la propiedad, no en los activos financieros (hasta ahora), a diferencia de las principales economías capitalistas del G7. Y eso se debe a que las finanzas no se han abierto completamente al sector capitalista.
En mi opinión, la clave del éxito económico de China es su gran sector estatal que puede impulsar la inversión y así implementar los objetivos del plan nacional. Muestra el valor de la propiedad pública y la inversión dominante dirigida por el gobierno dentro de un plan nacional. Como resultado, China ha evitado cualquier recesión o crisis en los últimos 50 años, incluso durante la COVID, a pesar de que ha habido muchos errores y zigzags en la política económica por parte del liderazgo comunista autocrático. China no es un país socialista, pero tampoco es capitalista. Explico ese enigma aquí.
Comentario HHC: ¿Pudieramos en nuestro pais pedirle asesoria a China, para hacer un programa especifico para Cuba acorde a nuestras circunstancias, recursos etc?
habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista británico que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.