Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 9 de julio de 2026

Transformaciones económicas apuestan por un tejido empresarial más dinámico

El Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales no modifica la autonomía de las empresas ni sustituye a los organismos de subordinación

Se refirió al reconocimiento de la empresa privada en el sector agropecuario. Foto: Estudios Revolución

Las transformaciones económicas y sociales que impulsa el país son el resultado de un proceso de análisis desarrollado durante varios años y se articulan con el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, así como con las proyecciones económicas y sociales aprobadas para 2025 y 2026, afirmó Yovana Vega Matos, directora del Sistema Empresarial del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), durante su participación en la Mesa Redonda.

La directiva explicó que las transformaciones forman parte de un programa estructurado en 23 ejes temáticos, concebidos para transformar el funcionamiento de los actores económicos estatales y no estatales, y precisó que el primero de ellos, referido al modelo de gestión de los actores económicos, retoma elementos que ya se venían estudiando en el Programa de Gobierno y en los análisis asociados al proyecto de Ley de Empresas.

Subrayó que las acciones cuentan con antecedentes importantes dentro del proceso de actualización del modelo económico, iniciado desde el VI Congreso del Partido, cuando comenzaron a implementarse medidas encaminadas a fortalecer la gestión del sistema empresarial estatal y dotarlo de mayores capacidades para responder a los desafíos de la economía.

No obstante, señaló que las condiciones en las que operan los actores económicos se han visto afectadas por el recrudecimiento de las medidas coercitivas impuestas contra Cuba, las cuales limitan el acceso a recursos esenciales y reducen la capacidad de gestión y reacción del sistema empresarial.

Frente a ese escenario, indicó, el programa incorpora nuevas alternativas y mecanismos dirigidos a ampliar las posibilidades de desarrollo de las empresas y del resto de los actores económicos.

Vega Matos explicó que el MEP participa en varios de los ejes temáticos del Programa, en particular en el primero, relacionado con el modelo de gestión de los actores económicos; el segundo, dedicado a las transformaciones en las relaciones de propiedad; el tercero, enfocado en el perfeccionamiento del sistema de planificación de la economía, y el decimosexto, que define el alcance de la dolarización parcial.

La Directora del Sistema Empresarial del MEP enfatizó que el propósito de estas transformaciones es consolidar un tejido empresarial más denso, diverso y articulado, en el que los actores estatales y no estatales establezcan cadenas de valor capaces de responder a las demandas de la economía y contribuir a la generación de la riqueza que posteriormente se redistribuye para sostener los programas sociales de la nación.

Asimismo, Vega Matos señaló que las facultades otorgadas y las flexibilizaciones introducidas en los procesos y procedimientos persiguen que todos los actores económicos puedan desarrollarse y gestionarse en condiciones similares dentro de la economía nacional.

En ese propósito, destacó la descentralización de la creación de empresas como una de las transformaciones más relevantes, al eliminarse el requisito de autorización previa por parte del MEP para su constitución en cualquiera de sus modalidades.

Consideró que esta medida aportará mayor agilidad y flexibilidad a la conformación de un tejido empresarial más dinámico, diverso y capaz de responder a las necesidades del desarrollo económico del país.

INSTITUTO NACIONAL DE ACTIVOS EMPRESARIALES ESTATALES IMPULSARÁ MODERNIZACIÓN DEL SECTOR

Por otra parte, el Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales dirigirá la implementación de las transformaciones aprobadas para el desarrollo del sistema empresarial cubano, afirmó Roberto Ricardo Marrero, presidente de esa entidad.

Recordó que el artículo 27 de la Constitución de la República reconoce a la empresa estatal socialista como el sujeto principal de la economía y le confiere autonomía en su administración y gestión, y señaló que el Programa de Gobierno contempla, entre sus objetivos específicos, la transformación y fortalecimiento del sistema empresarial estatal.

Explicó que el Instituto fue creado mediante el Decreto-Ley No. 144, publicado el 29 de junio de 2026 en la Gaceta Oficial No. 54, con la misión de conducir la implementación de las transformaciones dirigidas al sistema empresarial, incluidas las transformaciones específicas aprobadas para ese sector y otras acciones complementarias vinculadas con su desarrollo.

Ricardo Marrero aclaró que la creación de esta institución no modifica la autonomía de las empresas estatales ni implica que asuma funciones de dirección o administración sobre ellas, ni tampoco sustituye las responsabilidades de los organismos a los que se subordinan las entidades empresariales.

Rechazó los criterios que lo califican como un «superministerio» o una nueva estructura burocrática.

Se trata –dijo– de una institución con una estructura organizativa reducida, concebida para concentrarse en el control de los aspectos esenciales del sistema empresarial mediante indicadores que permitan evaluar con mayor eficacia el desempeño de los activos estatales y contribuir a agilizar los procesos de gestión.

El Presidente del Instituto señaló que una de sus funciones fundamentales será exigir una gestión más profesional de los activos del Estado, con el propósito de preservar su valor e incrementar su aporte al desarrollo económico del país.

Añadió que el propósito del nuevo organismo es fortalecer el control sobre los activos empresariales estatales, dotar de mayor coherencia su gestión y contribuir al perfeccionamiento del sistema empresarial sin menoscabar la autonomía reconocida a las empresas por la legislación vigente.

Marrero destacó que otra de las transformaciones esenciales consiste en la separación de las funciones estatales de las empresariales, proceso que estará acompañado por un redimensionamiento de las funciones de varios ministerios, se implementará de manera gradual y contará con un programa de ejecución que se ajustará en función de las condiciones y necesidades del país.

Precisó que las nuevas disposiciones amplían las facultades del sistema empresarial cubano y redefinen el papel de los organismos que actúan como representantes del Estado en su condición de propietarios de los activos empresariales, quienes deberán concentrarse en las funciones que les corresponden como socios, sin asumir responsabilidades propias de la gestión cotidiana de las empresas.

Señaló que el fortalecimiento de la autonomía empresarial implica también una transformación en la relación entre los organismos y las entidades estatales, de manera que estas últimas dispongan de mayores capacidades para tomar decisiones y responder con mayor agilidad a las demandas de la economía.

Entre las nuevas facultades, explicó que las empresas estatales podrán constituir empresas filiales, atribución que hasta ahora se encontraba fundamentalmente concentrada en los organismos superiores de dirección empresarial (OSDE); podrán crear micro, pequeñas y medianas empresas estatales, unidades empresariales de base y sociedades mercantiles, además de definir su objeto social e incorporar otras actividades lícitas que contribuyan a diversificar su gestión y elevar sus resultados.

Añadió que las transformaciones también otorgan a las empresas mayores atribuciones para aprobar sus precios y definir sus sistemas salariales, como parte del proceso de fortalecimiento de la autonomía y la modernización del sistema empresarial estatal.

Señaló que se prevé la clasificación de las empresas en estratégicas, competitivas –que serían las primeras en convertirse en sociedades mercantiles–, empresas de proyección social y servicios públicos –las que están directas a la población–; empresa de alta tecnología y base tecnológica con un servicio de alto valor agregado.

Precisó que «la transparencia es una condición importante en la administración» y debe existir una trazabilidad para el control efectivo, sin violar estos principios y con un papel fundamental de la fiscalización pública; para lo cual se están desarrollando las normas jurídicas necesarias.

EL PAPEL DE LOS ACTORES ECONÓMICOS NO ESTATALES

En otro momento, Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales significó que las transformaciones llevan implícito el aporte de las opiniones, criterios, insatisfacciones y recomendaciones recogidos en encuentros que se desarrollaron con actores económicos no estatales.

Significó que todos los ejes temáticos se relacionan y en el caso de este sector en específico, destacó la revisión de más de 3 500 solicitudes en la Plataforma de los Actores Económicos que se había ralentizado, simplificando el procedimiento y los datos esenciales que se requieren para la aprobación de un trámite de este tipo.

Agregó que en estos momentos existen más de 15 200 actores entre mipypes y cooperativas no agropecuarias, un numeró que se incrementará ante el grupo de solicitudes que aún se encuentras en proceso de aprobación.

Sobre el nuevo sujeto que se incorpora como parte de las nuevas transformaciones, significó que se autoriza tener más de cien trabajadores y se reconocen como empresas privadas.

Asimismo, agregó se están actualizando los Decretos 188 y 189 para que se pueda aplicar lo establecido en las transformaciones con el respaldo legal que lleva para poder avanzar.

«Hoy más del 62 % de las actividades o se eliminan totalmente o se modifican», afirmó López Acea, quien explicó que las modificaciones implican, a su vez, la liberación de otras prohibiciones. «Eso lleva la liberación de un grupo de actividades que son innecesarias porque han contribuido a trabas para poder continuar desarrollando las fuerzas productivas y las actividades tanto productivas como de servicios que hoy necesita la población», añadió.

Entre los sectores beneficiados, mencionó el transporte, los servicios gastronómicos y la industria manufacturera. «Cuando usted reflexiona sobre el alcance que pueden tener y lo que pueden lograr cada una de esas actividades que hoy se están liberando, se da cuenta de que podemos tener un nivel de soluciones sobre un grupo de insatisfacciones o problemas que hoy afectan a la población y a la economía», subrayó.

López Acea adelantó que el proceso de flexibilización no será estático. «Si mañana necesitáramos flexibilizar un grupo de actividades más, yo creo que sería coherente, sería correcto, a partir de la evolución de la implementación de las transformaciones», aseguró.

SOCIEDADES ANÓNIMAS Y CORPORACIONES EN EL SECTOR PRIVADO

Otro de los anuncios relevantes es la posibilidad de que el sector privado pueda constituirse en sociedades anónimas y corporaciones, figuras que hasta ahora no estaban disponibles para los actores no estatales. «Ya no solo tendremos SRL y SURL, sino que podrá haber sociedades anónimas y corporaciones en el sector privado».

Además, explicó que una persona natural podrá tener más de una empresa privada, lo que calificó como una oportunidad significativa.

RECONOCIMIENTO A LA EMPRESA PRIVADA EN EL SECTOR AGROPECUARIO

La Presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, también se refirió al reconocimiento de la empresa privada en el sector agropecuario, un ámbito en el que la gestión privada ya es mayoritaria, aunque la tierra sigue siendo propiedad estatal en lo fundamental.

En ese sentido ejemplificó que, en el caso de un productor tabacalero con más de 500 trabajadores, con las medidas de transformación se otorgan facultades, entre las que mencionó la posibilidad de realizar importaciones directas, un trámite que actualmente debe gestionarse a través de terceros.

De igual forma, López Acea subrayó la responsabilidad compartida entre el sector estatal y el privado para que los procesos correspondientes a las cuentas en divisas y la transparencia en los procesos de licitación se hagan bien y sean beneficiosos para el desarrollo económico del país. «Se debe dar el aporte al país, lo que necesita el país, que tenga un reflejo en el bienestar de la población», exhortó.

RESPONSABILIDAD SOCIAL: UN COMPROMISO QUE TRASCIENDE LO ECONÓMICO

Más allá de las medidas normativas, López Acea dedicó un espacio al papel de los actores económicos no estatales en la responsabilidad social, un tema que, según explicó, está «marcado como una de las prioridades» en el nuevo decreto.

«En esa transformación se establece la necesidad de estimular, de incentivar esa responsabilidad social. Se habla de los actores económicos del país en esta transformación», afirmó.

Destacó que existen experiencias muy marcadas en todas las prioridades establecidas con relación a la responsabilidad social, como el trabajo realizado en instituciones hospitalarias de todo el país.

En el sector educacional, destacó el apoyo a los hogares de niños sin amparo parental. «Tenemos ejemplos muy significativos de alta sensibilidad. Cuando usted toca las puertas de cualquier actor económico no estatal, la respuesta es inmediata. No se duda, hay una forma inmediata de reaccionar ante cualquier reclamo de este tipo», afirmó.

Igualmente, mencionó la transportación de pasajeros y de carga como un área prioritaria en la que el apoyo de estos actores ha sido crucial. «Hay una prioridad nueva. Y no importa si usted es empresario o es trabajador. Esa sensibilidad no distingue».

Breve análisis y medidas adicionales para las 176 Transformaciones Económicas y Sociales de Cuba

Por Humberto Herrera Carlés

Las 176 transformaciones aprobadas en junio de 2026 representan el cambio económico más significativo en Cuba desde la Revolución, buscando descentralizar la economía, ampliar el espacio para el sector privado, atraer inversión extranjera y rediseñar el sistema de subsidios sociales . El "paquete" se estructura en 23 ejes temáticos que abarcan desde la reforma empresarial hasta la transformación digital . Sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá críticamente de su implementación efectiva, la creación de confianza entre los actores económicos y la capacidad del Estado para gestionar la transición .

Breve análisis por Ejes Temáticos y Medidas Adicionales

Eje 1: Modelo de Gestión de Actores Económicos

Fortalezas del planteamiento:

La ampliación de autonomía para la empresa estatal socialista (medidas 1-17) y la eliminación del límite de 100 trabajadores para el sector privado (medida 20) son avances sustanciales .

La conversión de empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones (medida 17) permite la participación de capital privado y extranjero.

Medidas adicionales propuestas:

- Establecer un registro único de actores económicos interconectado que permita la trazabilidad de todas las transacciones entre el sector estatal y privado, reduciendo la evasión fiscal y mejorando la planificación.

- Crear un programa piloto de "empresas en transición" para las empresas estatales que se conviertan en sociedades mercantiles, con acompañamiento técnico y financiero durante los primeros 24 meses para garantizar una transición ordenada.

- Implementar un sistema de evaluación de impacto regulatorio que analice los efectos de cada nueva norma sobre la creación y operación de empresas antes de su aprobación, evitando la sobre-regulación.

- Desarrollar un programa de alfabetización empresarial para nuevos emprendedores, que incluya formación en gestión financiera, marketing y cumplimiento normativo.

Eje 2: Relaciones de Propiedad

Fortalezas:

La apertura a la venta de propiedades estatales a cubanos residentes en el exterior (medida 34) y la participación accionaria en empresas estatales (medida 33) representan un cambio paradigmático .

Medidas adicionales:

- Crear un catastro nacional digital con información actualizada sobre la titularidad de propiedades y activos, garantizando seguridad jurídica para las transacciones.

- Establecer un mecanismo de resolución de conflictos de propiedad ágil y especializado, que evite la paralización de inversiones por disputas legales prolongadas.

- Diseñar un programa de regularización de activos que permita a los actores económicos formalizar propiedades y activos previamente no declarados, con incentivos fiscales temporales.

Eje 3: Sistema de Planificación

Fortalezas:

La transición hacia un modelo de planificación financiera donde el Estado abandona progresivamente la distribución física de recursos (medida 38) es un cambio fundamental .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de indicadores de alerta temprana que permita identificar desequilibrios macroeconómicos antes de que se agraven, utilizando inteligencia artificial y big data.

- Establecer consejos de planificación participativa a nivel municipal que integren a actores económicos estatales y no estatales en la definición de prioridades de desarrollo local.

- Implementar un sistema de presupuestos base cero ( tan viejo como actual en China y EEUU) en las entidades presupuestadas, que obligue a justificar todos los gastos anualmente en lugar de basarse en el gasto histórico.

Eje 4: Administración Central del Estado

Fortalezas:

La reducción de 27 a 21 organismos centrales busca simplificar estructuras y eliminar duplicidades .

Medidas adicionales:

- Crear una "carta de servicios" para cada organismo estatal que especifique plazos, responsabilidades y canales de atención, con mecanismos de rendición de cuentas.

- Implementar un sistema de evaluación de desempeño institucional basado en resultados, que vincule los presupuestos de los organismos al cumplimiento de metas.

- Establecer un programa de movilidad interinstitucional que permita la rotación de funcionarios entre diferentes organismos para fomentar la visión transversal y reducir la burocracia.

Eje 5: Autonomía Municipal

Fortalezas:

La descentralización de competencias clave a los municipios (medida 43) y la capacidad para gestionar inversión extranjera directa representan un cambio sustancial en el modelo territorial .

Medidas adicionales:

- Crear un fondo de compensación territorial para equilibrar las disparidades entre municipios con diferente capacidad de generación de ingresos, garantizando servicios básicos en todo el territorio, en una primera etapa.

- Implementar un sistema de gestión financiera municipal que permita a los municipios acceder a créditos y emitir instrumentos de deuda para financiar proyectos de desarrollo.

- Desarrollar programas de capacitación en gestión pública moderna para funcionarios municipales, enfocados en planificación estratégica, gestión de proyectos y participación ciudadana. ( los cuadros deben pasar esta prueba).

- Establecer mecanismos de rendición de cuentas municipal que incluyan audiencias públicas, presupuestos participativos y plataformas digitales de transparencia.

Eje 6: Sector Energético

Fortalezas:

La participación del capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles (medida 52) y los incentivos para energías renovables son cruciales para la soberanía energética .

Medidas adicionales:

- Crear un fondo nacional de eficiencia energética que financie proyectos de mejora de la eficiencia en empresas e instituciones, con mecanismos de retorno de la inversión.

- Establecer un sistema de certificación de energías renovables que otorgue beneficios fiscales a empresas que demuestren un porcentaje mínimo de consumo de energía limpia.

- Implementar un programa de microgeneración distribuida que permita a hogares y pequeñas empresas instalar sistemas solares y vender el excedente a la red eléctrica. 

- Desarrollar un plan nacional de formación técnica en energías renovables para crear capacidades locales en instalación y mantenimiento de sistemas.

Eje 7: Recuperación Agrícola

Fortalezas:

El otorgamiento de usufructo por tiempo indeterminado (medida 59), la flexibilización de la comercialización agropecuaria (medida 60) y la creación de un Banco de Fomento Agrícola (medida 62) abordan las principales barreras del sector .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de seguros agrícolas que proteja a los productores de riesgos climáticos y de mercado, con participación público-privada.

- Implementar un programa de agricultura de precisión que utilice tecnologías digitales para optimizar el uso de insumos y aumentar la productividad.

-  Integrar y desarrolar una red de centros de investigación aplicada en cada provincia, que conecte a universidades y centros de investigación con los productores para transferir tecnología y conocimientos.

- Establecer mecanismos de contratación anticipada que permitan a los productores asegurar la demanda de sus cosechas antes de la siembra, reduciendo el riesgo de pérdidas.

- Crear un sistema de trazabilidad de alimentos que permita a los consumidores conocer el origen y la calidad de los productos, incentivando la producción de calidad.

Eje 8 y 9: Política Social y Protección

Fortalezas:

La transformación de subsidios a productos en subsidios a personas (medida 70) y la creación de un Fondo de Protección Social (medida 71) son avances clave para focalizar la ayuda .

Medidas adicionales:

- Implementar un sistema de identificación y registro de personas vulnerables que utilice inteligencia artificial para detectar situaciones de riesgo y canalizar ayudas de manera proactiva.

- Desarrollar programas de inclusión productiva que vinculen a las personas en situación de vulnerabilidad con oportunidades de empleo y emprendimiento, más allá de la asistencia directa.

- Crear un sistema de monitoreo y evaluación de impacto de las políticas sociales que mida resultados en indicadores de bienestar y no solo en cobertura de servicios.

- Establecer mecanismos de corresponsabilidad para las ayudas sociales, vinculando la recepción de beneficios a la participación en programas de formación o empleo.

Eje 10: Transformaciones Laborales y Salariales

Fortalezas:

El incremento salarial en el sector presupuestado (medida 72) y la eliminación de la aprobación administrativa para el pluriempleo (medida 75) responden a demandas históricas .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de formación continua y certificación de competencias que permita a los trabajadores actualizar sus habilidades y mejorar su empleabilidad.

- Implementar un programa de reconversión laboral para trabajadores de sectores en declive, con formación en áreas de crecimiento como tecnología, turismo y energías renovables.

- Desarrollar un sistema de intermediación laboral digital que conecte oferta y demanda de empleo, reduciendo la informalidad y mejorando la eficiencia del mercado laboral.

- Establecer un salario mínimo diferenciado por sector, que reconozca las diferentes productividades y costos de vida. Y una segunda etapa incluir por provincias.

Eje 11: Sistema Bancario y Financiero

Fortalezas:

La autorización de banca privada (medida 84), la eliminación de restricciones a cuentas en divisas (medida 86) y el marco para activos virtuales (medida 87) modernizan el sistema financiero .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de banca abierta (open banking) que permita a terceros desarrollar servicios financieros innovadores sobre la infraestructura bancaria.

- Implementar un sistema de crédito alternativo basado en inteligencia artificial que evalúe la solvencia de pequeños emprendedores sin historial crediticio formal.

- Desarrollar un mercado de capitales de riesgo para financiar startups y proyectos innovadores con alto potencial de crecimiento.

- Establecer un fondo de garantía de créditos que reduzca el riesgo de los bancos al prestar a pequeñas y medianas empresas.

- Crear una agencia de calificación de riesgo nacional que evalúe la solvencia de empresas cubanas y facilite su acceso al crédito.

Eje 12: Sistema Tributario

Fortalezas:

- La implementación gradual del IVA (medida 104) y la reducción de la carga fiscal sobre las utilidades (medida 107) son pasos hacia un sistema tributario moderno .

Medidas adicionales:

- Implementar un sistema de facturación electrónica obligatoria con incentivos para la declaración voluntaria y sanciones progresivas para la evasión.

- Crear un programa de educación fiscal dirigido a nuevos contribuyentes, especialmente del sector privado, para facilitar el cumplimiento voluntario. 

- Establecer mecanismos de consulta previa con los actores económicos antes de modificar las normas tributarias, garantizando predictibilidad y estabilidad.

- Simplificar el régimen tributario para microempresas, reduciendo las obligaciones de declaración y cálculo.

- Actualmente hay impuestos para ventas minoristas y mayorista del 10 y 2 % , hay que evaluar bien que conviene en nuestro pais.

En España hay  tres tipos 

  • General (21%): Se aplica a la mayoría de bienes y servicios (ropa, electrodomésticos, coches).
  • Reducido (10%): Para hostelería, transporte, eventos culturales y la mayoría de los alimentos.
  • Superreducido (4%): Exclusivo para bienes de primera necesidad como pan, leche, frutas, medicinas y libros.
  • En México la tasa general es del 16% en la mayor parte del país, pero existe una tasa preferencial del 8% en las zonas fronterizas. También se aplican tasas del 0% en alimentos básicos y medicinas.

    Eje 13: Política de Precios

    Fortalezas:

    La descentralización de la facultad de aprobación de precios y la eliminación de topes generales (medida 117) son pasos hacia una economía de mercado .

    Medidas adicionales:

    - Crear un sistema de monitoreo de precios que detecte prácticas de abuso de posición dominante o colusión, para proteger a los consumidores.

    - Implementar mecanismos de transparencia de precios que permitan a los consumidores comparar precios entre proveedores.

    Eje 14 y 15: Inversión Extranjera y Comercio Exterior

    Fortalezas:

    La ampliación a 99 años de derechos de superficie (medida 120) y la eliminación del uso obligatorio de entidades empleadoras (medida 123) mejoran el clima de negocios .

    Medidas adicionales:

    - Implementar un programa de promoción de inversiones dirigido a la diáspora cubana, con oficinas en países con alta concentración de cubanos.

    - Desarrollar un sistema de arbitraje internacional para la resolución de disputas comerciales que genere confianza entre los inversionistas.

    Eje 17: Turismo

    Fortalezas:

    La apertura a nuevas modalidades de negocio (medida 133) y la definición de zonas de desarrollo económico (medida 134) buscan revitalizar el sector .

    Medidas adicionales:

    - Implementar un sistema de inteligencia turística que analice tendencias de demanda y optimice la oferta.

    - Desarrollar un programa de turismo comunitario que integre a las comunidades locales en los beneficios del turismo.

    - Implementar los  tiempos compartidos. o modalidades parecidas a estos.

    Eje 18: Transporte

    Fortalezas:

    La eliminación de restricciones para la adquisición de vehículos (medida 146) y la importación directa de vehículos eléctricos (medida 147) .

    Medidas adicionales:

    - Crear un plan de modernización del transporte público que incluya incentivos para la electrificación de flotas.

    - Desarrollar infraestructura de carga para vehículos eléctricos en todo el país, con participación público-privada.

    Eje 19: Comercio, Gastronomía y Servicios

    Fortalezas:

    La priorización de formas de gestión no estatal (medida 149) y la formalización de vendedores ambulantes (medida 155).

    Medidas adicionales:

    - Crear un programa de apoyo a emprendedores en servicios que incluya acceso a crédito y formación.

    - Desarrollar un sistema de promoción de marcas locales para competir con franquicias internacionales.

    Eje 20: Seguros

    Medidas adicionales:

    - Implementar un programa de microseguros para pequeños emprendedores y agricultores.

    - Desarrollar un seguro de cosechas con apoyo estatal para reducir el riesgo climático.

    Eje 21: Transformación Digital e Inteligencia Artificial

    Fortalezas:

    La creación de un nodo tecnológico nacional (medida 163) y el reconocimiento del dato como quinto factor de producción (medida 172) .

    Medidas adicionales:

    - Crear un programa nacional de alfabetización digital para toda la población.

    - Establecer un marco de gobernanza de datos que proteja la privacidad de los ciudadanos.

    - Desarrollar una estrategia de inteligencia artificial ética con supervisión humana y equidad territorial.

    Eje 22 y 23: Estadística y Control

    Medidas adicionales:

    - Implementar un sistema de estadísticas en tiempo real que permita monitorear el impacto de las reformas.

    - Crear un sistema integrado de control que reduzca la carga de inspecciones sobre las empresas.

    Recomendaciones Transversales

    1. Establecer un sistema de monitoreo y evaluación continuo con indicadores cuantitativos y cualitativos, que permita ajustar las políticas en tiempo real .

    2. Crear un programa de comunicación y transparencia que explique las reformas a la población y genere confianza en el proceso .

    3. Implementar un plan de desarrollo de capacidades institucionales para que los nuevos actores económicos y las instituciones puedan operar en el nuevo marco .

    4. Desarrollar una estrategia de gestión de riesgos que anticipe y mitigue posibles efectos adversos de las reformas.

    5. Establecer mecanismos de participación ciudadana en el diseño e implementación de políticas.

    Conclusión

    Las 176 transformaciones no son solo medidas económicas: son un nuevo paradigma en Cuba! Representan la llave para encender el motor del crecimiento, abrir puertas a la innovación y elevar la calidad de vida de cada cubano. 

    Las medidas adicionales propuestas, no únicas ni obligatorias, buscan fortalecer los mecanismos de implementación, garantizar la equidad social y maximizar el impacto de las reformas en el desarrollo económico y social del país.

    Pero su verdadero poder no está en el papel, sino en la acción: el éxito dependerá de nuestra voluntad para implementarlas con inteligencia, de la confianza que sembremos entre todos los actores económicos y de nuestra capacidad de reinventarnos ante cada desafío.




    Revisitando los 70 y 80 con Humberto Pérez



    Las palabras del recientemente fallecido economista podrían iluminar de otra manera las inopias intelectuales e ideológicas de este presente, más oscuro que los apagones.

    Por Rafael Hernández OnCuba


    El regreso a la vida pública de Humberto Pérez ocurrió a mediados de 2015, en un debate de Último Jueves dedicado a un balance crítico de los años 70.

    Aceptó aquella inusual invitación como si no creyera del todo que fuera posible. Recuerdo que cuando tomó la palabra, se extendió todo lo que pudo, como si tuviera que aprovechar algo que no se iba a repetir.

    Desde entonces, cada vez que lo invitamos, su principal inquietud era el tiempo, siempre escaso para todo lo que él tenía que decir. Haber estado callado desde mediados de los 80 representaba un largo silencio, demasiado largo.


    Humberto Pérez por primera vez en Último Jueves. Foto: Orlando Freire Santana/Cubanet.

    Así que reencontrarse en esos espacios públicos con sus viejos compañeros y con los jóvenes que había conocido en los años de ostracismo era como volver a la vida. También lo era, por cierto, con los que fueron sus contendientes en el debate doctrinal dentro de las filas revolucionarias, a fines de los 60 y principios de los 70. Gracias a aquel postergado reencuentro pudimos constatar que, a pesar de los arduos enfrentamientos anteriores, era posible que compartieran finalmente muchísimo más de lo imaginable.

    Lo digo sobre todo tomando en cuenta la intensidad e incluso el encono de aquellas polémicas 1966-1971 en torno a la enseñanza del marxismo, y en definitiva, a la originalidad del proceso cubano y sus aportes claros y distintos a la teoría política revolucionaria.

    Naturalmente, las circunstancias objetivas surgidas en la era possoviética favorecieron no solo aquella postrera reconciliación, sino algo más importante e impredecible: el hecho de que ambos contendientes terminaron compartiendo un mismo pensamiento crítico socialista. Así sería en lo adelante, en su caso particular y el de otros colaboradores suyos; y el de los marxistas heterodoxos cubanos de los años 60.

    A este entendimiento también contribuyó que Humberto asimilara el periodo de ostracismo posterior a su alejamiento de la política con entereza, dignidad y sentido del compromiso, de manera que no se le convirtiera en amargura ni resentimiento. Haber sido capaz de arrostrar con esa actitud fue una prueba intelectual y política que le ganó prestigio y respeto, incluso entre los que no compartían su marxismo o su antigua visión del socialismo.

    Muchos le atribuían esa visión a una filiación ideológica de origen, consistente en que Humberto había sido militante del viejo Partido Socialista Popular (PSP), en una zona de Las Villas donde los comunistas tenían arraigo. Él me aclararía que siempre había militado en el M-26, desde los años de la lucha armada contra la dictadura, aunque estaba familiarizado con el marxismo, pues su padre sí había sido militante comunista.

    Fue hombre de extraordinario talento, capaz de construir un discurso de altos quilates intelectuales, y a la vez con dotes sobresalientes de cuadro y dirigente político, en particular esa cualidad más bien rara que es el liderazgo. Yo lo había notado entre sus antiguos colaboradores, quienes le mantenían un respeto y reconocimiento, no simplemente al jefe superior, sino al intelectual con ideas políticas propias que era.

    Desde aquella primera invitación al debate de Último Jueves, me impresionó también su actitud receptiva y ecuánime en el intercambio de ideas. Aunque nunca fui lo que se dice su “amigo íntimo”, mantuve conversaciones con él y, sobre todo, un epistolario abundante, donde desplegaba una inagotable curiosidad intelectual, así como una afectuosa necesidad de comentarme en extenso cada cosa mía que él leía. Yo apreciaba muy especialmente esos apuntes suyos, dichos en un plano personal, como si estuviéramos él y yo solos tomando café, y sobre todo despojados de ese egocentrismo “de la gran escena” que domina las redes sociales y a sus jinetes.

    Ojalá que haya dejado escritas, aunque sea parcialmente, sus memorias, que serían una contribución excepcional a entender los entresijos de esta historia que llamamos la Revolución.

    Todo lo dicho hasta aquí repite casi textualmente las impresiones compartidas en el grupo del Consejo Asesor de Temas, cuando nos llegó la triste noticia de su último viaje en días recientes.

    Tuve la idea entonces de que, en vez de un epitafio o una despedida, a él le habría gustado que recuperáramos sus propias palabras, dedicadas a revisar los estereotipos sobre los años 70 y 80. No solo por el afán de restaurar la historia de la Revolución, en un momento en que el pensamiento político ha sido desplazado por lo que el ilustre Leonardo Padura ha denominado “cáscara de piña”, sino porque esa restauración puede iluminar de otra manera las inopias intelectuales e ideológicas de este presente, más oscuro que los apagones.

    Lo haré desde las preguntas que yo le formulé, y que una docena de asistentes multiplicaron en aquella tarde de julio de 2015, hace 11 años. A pesar de que sus respuestas están publicadas en una de las recopilaciones digitales de Último Jueves, sospecho que los lectores interesados me lo agradecerán. No solo por la cantidad de información novedosa, y por el enfoque tan diferente a lo que se repite de oído o desde “lo que le tocó a mi generación”, sino por la utilidad de sus reflexiones para cuestionar ilustres testimonios y verdades aceptadas, también sobre el presente.

    ¿Qué fueron los años 70? ¿Cuál fue tu papel en aquel periodo? Entre los diferentes aspectos que podrías abordar, te pido considerar el reordenamiento institucional, la construcción de un nuevo sistema político y de un modelo económico.

    Fui presidente de JUCEPLAN durante diez años, por haber estado al frente de la Comisión de Implantación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) desde el Primer Congreso del PCC (1975) en adelante. Pero ya desde el año 72 tuve una participación activa en todo el reordenamiento institucional del país y en la creación del nuevo sistema político, además del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE).

    Después del Big Bang de la Revolución (1959-1961), que no había obedecido a un plan, a una secuencia premeditada, sino que se produjo en respuesta a la dinámica de los acontecimientos, los años 70 son los de las mayores y más abarcadoras transformaciones de todo el proceso.

    Esas transformaciones se concibieron en un sistema: lo que se hizo en el Partido, o en el Estado, o en la división político-administrativa y en la economía, obedecía a una secuencia, a un plan, a una estrategia única. El objetivo estratégico se orientaba a un esfuerzo descentralizador, democratizador y estabilizador del proceso revolucionario, en todos los ámbitos de la vida política y social del país, y de acuerdo con las circunstancias históricas, nacionales e internacionales.

    Desde el año 1970 comenzó un proceso de fortalecimiento de las organizaciones de masas. Se crearon nuevos sindicatos y se desarrolló el movimiento sindical, que se había abandonado en los años anteriores. Se delimitaron las funciones del Partido, el Estado y la administración, que se habían fundido y cofundido en el período previo.

    Entre las transformaciones más impactantes estuvo una nueva división político-administrativa. Hasta ese momento existían seis provincias, 58 regiones, 407 municipios, además del nivel nacional; que pasaron a 14 provincias y 169 municipios; y desapareció la región. El propósito era acercar los niveles de dirección al pueblo. La provincia de Oriente era seis veces la de Matanzas; Camagüey y Las Villas eran las mayores; y después, mucho más pequeñas. En las regiones más recónditas, el acceso del pueblo a los centros de dirección se hacía difícil; estaban alejados. Al hacerse más pequeñas las provincias y eliminarse uno de los niveles, se facilitó la descentralización de tareas y el acercamiento de los niveles superiores a los inferiores.

    La otra transformación fue la estructuración y creación de los órganos del Poder Popular. Hasta ese momento existía el Consejo de Ministros como órgano ejecutivo y legislativo; y todas las actividades, incluyendo las municipales, estaban dirigidas desde los ministerios a través de delegaciones en la provincia, en la región, en el municipio. Los funcionarios que dirigían esas actividades eran designados escalonadamente: el de la nación designaba al de la provincia, este al de la región, y así.

    Eso cambió de manera sustancial. Aparecen los primeros órganos electivos, es decir, las instituciones representativas, adonde se traslada la administración de todas las actividades relacionadas con la población, educación, salud, comercio, servicios; todas pasaron a ser administradas directamente por los municipios y, cuando más, por la provincia, por personas designadas en el propio municipio o provincia, por quienes, a su vez, habían sido elegidos, en vez de aplicar las decisiones de arriba. Además, se les dio una autonomía para que empezaran a resolver los problemas con recursos propios, y se estimularan las producciones locales.

    En contraste con los diez años de la etapa anterior [1960-1970], cuando no se manejaban las relaciones mercantiles ni la contabilidad de doble partida, estas se restablecieron en este período. Así como el pago según el trabajo; se volvieron a vincular las normas y el salario; fueron eliminados los horarios de conciencia y se comenzó a suprimir las gratuidades que existían prolíficamente en el período anterior.

    Se restablecieron los estudios de Economía y Contabilidad en la Universidad de La Habana, que se habían abandonado a partir del año 1966-67. Se hace una reestructuración completa del sistema empresarial del país, de acuerdo con la nueva división político-administrativa y con la existencia del Poder Popular. Las empresas ahora no eran solo de subordinación nacional, sino provincial o local. En esas empresas se intentó que hubiese una autonomía económica operativa, incluso en las nacionales, en ese esfuerzo descentralizador del que hablamos, con creación de fondos de estimulación.

    En la agricultura se estimuló el desarrollo de cooperativas y, en cierto momento, el Mercado Libre Campesino, como se le llamó entonces. También se comenzó a desarrollar el trabajo por cuenta propia.

    En este período, además, se ejecuta el primer plan quinquenal en la historia de la Revolución, y se pasa a confeccionar el segundo; y se empieza a elaborar, ya en los 80, un plan a largo plazo, con vistas a quince años.

    En 1976 se aprobó la primera Constitución socialista, que luego se enmendó en 1992 y en 2002.

    En el Primer Congreso se aprobó un nuevo programa que Fidel consideró que sustituía al Programa del Moncada, ya cumplido hasta ese momento. Ese sería el nuevo programa a seguir por la Revolución a partir del Primer Congreso.

    ¿En qué medida hubo influencia soviética en el sistema político cubano? ¿Lo que se instauró en los 70 no fue un socialismo de Estado? ¿Hubo realmente separación entre el Estado y el Partido en esos años, o, más bien, una estructura paralela de gobierno en el PCC? ¿Cuál fue el efecto del productivismo imperante en los 70 sobre el medio ambiente, la destrucción de los bosques para expandir la cosecha azucarera y el pasto para la ganadería? ¿Cuál fue la consecuencia de la sovietización de la educación superior?

    Estamos tratando de caracterizar y tipificar los años 70, que no son un compartimento estanco dentro del proceso revolucionario; penetran cosas que vienen de atrás y que, por inercia, como es natural, continuaron presentes, haciendo resistencia a los esfuerzos que se hacían y a los acuerdos que se tomaban. Se terminaron los 70, los 80 y hoy, en los discursos, se está volviendo a mencionar, con nostalgia, que se deben desempolvar aquellos acuerdos que se tomaron en los 70 y que no se cumplieron.

    Algunas transformaciones se concretaron, otras solo se iniciaron, se desarrollaron unos años más, pero finalmente fueron truncadas.

    En el Informe al Sexto Congreso del Partido, Raúl se refiere a seis citas de Fidel en el Primer Congreso; lo califica de trascendental, y dice que “se malogró el sistema de dirección que nos proponíamos implantar”. Reconoce que aquel sistema, con mayores o menores bondades, se malogró y no se implantó. Lo dice en ese Informe y lo dice después en la Conferencia Nacional del Partido: se engavetaron los documentos donde estaba dicho lo que había que hacer.

    Lo del partido único no surge en los años 70, sino cuando se creó el PURSC y, virtualmente, desde las ORI. Para elaborar los documentos que trataban de hacer las delimitaciones entre Partido y Estado, nos basamos en lo que habían dicho Fidel y el Che sobre cómo debía funcionar el Partido.

    En aquel momento, vísperas del 70, existían los llamados jefes de sectores, que dirigían —y puedo mencionar los nombres y las áreas— partido, gobierno y sindicato; todo estaba subordinado al jefe de sector correspondiente.

    Entre los esfuerzos y pasos en los 70 está separar una cosa de la otra. Por eso surge el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, y el aparato del Comité Central, creado, hasta cierto punto, en paralelo con el gobierno, con sus departamentos.

    Hay una carta de Alfredo Guevara, del año 73, muy previsora, a la dirección del Partido, donde planteaba sus preocupaciones con este paralelismo, y que él no veía cómo aquello se podía separar. Eso motivó un documento, que aprobó el Secretariado, con Fidel al frente: “Comunicación del Secretariado acerca de las relaciones que deben existir entre los Departamentos del Comité Central y los organismos centrales del Estado”. Ese documento se orientó como guía a cumplir, pero realmente en la práctica resultó lo que Alfredo Guevara había dicho.

    Hoy todavía se está volviendo a plantear la necesidad de separar partido y Estado, cuarenta años después. Quiere decir que aquello no se resolvió ni en ese período, ni en el posterior, ni en el Período Especial, y hoy está de nuevo sobre el tapete. Cuando se redacte la nueva Constitución, hay que ver cómo se resuelve la contradicción de la soberanía de todo el pueblo y del grupo de avanzada que es el Partido. Eso nunca se ha resuelto.

    Otra cuestión: el socialismo de Estado estaba presente antes y durante el período 1966-70. Con la Ofensiva Revolucionaria llegó a su punto culminante. En ese período se creó y desarrolló su trabajo la Brigada Che Guevara. El organismo llamado DAP (Desarrollo Agropecuario del País) fue el que dirigió aquellas bolas que arrasaron con palmares, arboledas, mameyes. El propósito era acabar con el marabú, pero arrasaron con la quinta y con los mangos. Ese momento era centralizador completamente, el de la Ofensiva Revolucionaria, el del Cordón de La Habana, el plan de San Andrés de Caiguanabo.

    Hablamos de los 70 como un período cuando se pretendió descentralizar y democratizar, crear instituciones, etc., porque era una deuda. Todos hemos leído El socialismo y el hombre en Cuba, escrito en marzo de 1965. Allí el Che plantea la necesidad de institucionalizar al país. El 28 de septiembre de ese mismo año, en vísperas de la creación del Comité Central, Fidel dice que era necesario institucionalizar, hacer una Constitución, realizar un Congreso del Partido, constituir los órganos locales. No los llamó órganos del Poder Popular, sino las comunidades que se autoadministrarían, etc. Incluso, derivada de la constitución del Comité Central, se crea la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, donde están Blas Roca, Pepín Naranjo y Alfredo Yabur, entonces ministro de Justicia, para que empezara a trabajar en el proceso de institucionalización.

    Varios acontecimientos del período 66-70 interrumpen esto. Están las acciones del Che. En el Congo primero, en Bolivia después, y todo lo que involucró a la Revolución en eso. Está la Microfracción, que aparece en enero del 68, lo que no ayuda al mejoramiento de relaciones con la Unión Soviética, que estaban heridas desde la Crisis de Octubre, sino que las ahonda un poco más, porque algunas embajadas, entre ellas las de la Unión Soviética y la de la RDA, participaron en aquella conspiración. Se alivió un poco cuando Fidel apoyó a la URSS en los sucesos de Checoslovaquia, pero la relación quedó lastimada.

    Así llegamos a 1970. No fue la zafra lo principal que fracasó, sino el intento de asalto al cielo que pretendimos en la construcción del socialismo y el comunismo. Lo que se vio que no resultaba. Y se llegó al 70 con unos índices de eficiencia por el piso, en algunos casos a niveles del 61 y 62. Le puedo facilitar las fuentes al que quiera comprobarlo.

    Es ante esos hechos que Fidel reaccionó. Creo que, como siempre ha sido capaz de hacer, él no se ha empecinado en una línea cuando no da los resultados que él espera. Y hace una serie de planteamientos en el año 70, y hasta mayo del 71, acerca de cómo hay que dar marcha atrás y tratar de separar Partido y Estado, fortalecer las organizaciones de masas, crear los Poderes Locales, que era como los llamaban entonces.

    El proceso empieza más en serio cuando, en vísperas del viaje de Fidel por África y los países socialistas, en el año 1972 —visitó nueve países y estuvo un mes y medio afuera—, le dejó encargado al Buró Político, encabezado por Raúl, que fuera trabajando en tres cosas: cómo dirigir mejor la economía, la planificación, etc.; cómo fortalecer al Partido y cómo fortalecer al Estado, creando las comunidades locales, etc. El trabajo le fue expuesto a Fidel a su regreso, y se estableció un orden para los pasos: primero, el Partido y las organizaciones de masas. Ahí viene el XIII Congreso de la CTC.

    Voy a aprovechar para responder algunas imputaciones que a veces se hacen —estoy hablando individualmente— extrapolando lo que ocurrió en la esfera de la cultura y otras áreas. Dado el ingreso de Cuba al CAME (Consejo de Ayuda Mútua Económica), se habla de una tendencia de copia, de calco, de un mimetismo de todo lo de los países socialistas. En mi opinión, eso no fue así. O lo fue solo en la medida en que, lógicamente, el primer socio económico, político y militar, de alguna manera, debe influir.

    Yo diría que donde se hizo una copia bastante fiel fue en lo de la estructura de los organismos centrales del Estado, es decir, de los ministerios. Fuera de eso, no creo que hubiera mimetismo.

    En los Poderes Populares, la propuesta se deriva de un estudio orientado por Fidel, en la provincia de Matanzas, antes de la experiencia, que empezó en 1974. Matanzas se había escogido por su proximidad a la capital y por ser manejable para el experimento. Como resultado de ese estudio, no de qué estaban haciendo en los países socialistas, se organizó el Poder Popular.

    Hay una cosa inédita en nuestro proceso electoral. En todos los países socialistas, la nominación de candidatos la hacía el Partido. Cuba fue el único donde se estableció que no la hiciera el Partido a nivel de base, sino el pueblo, aprovechando la estructura de los CDR, de la ANAP, etc., que facilitaba la conformación de las circunscripciones electorales.

    Es más, hubo discusiones en el seno de la dirección del país sobre si se iba o no a la elección directa de los cargos superiores. Lo aparentemente más democrático iba a resultar lo menos democrático, se decía. Porque, ¿quién iba a nominar a esos candidatos? En la Asamblea Municipal, era fácil, porque los vecinos se conocían entre sí y sabían quién era el más indicado. Pero ¿quién es el más indicado para ser diputado a la Asamblea Nacional?

    Entonces se entendió que, en el momento, y esperando por etapas futuras, iba a resultar más democrático proponer a los directamente elegidos en la base por el pueblo. La Asamblea Nacional tendría una composición —cosa que se cambió después, en mi opinión, desfavorablemente, buscando la aparente democracia de la elección directa— donde 50 % de los diputados fueran delegados de la base. Ahora se dice que hasta el 50% son delegados de la base. El “hasta” quiere decir que con uno ya se está cumpliendo el precepto de la ley electoral; cosa absurda. No es el mínimo, es hasta.

    ***

    Claro que estas reflexiones de hace once años difícilmente pueden dar cuenta del acumulado de problemas y políticas acordadas, y aún menos implementadas o aplicadas a cualquier nivel, que alguna persona o miles hayan experimentado en su vida diaria. Ni pueden reemplazar a investigaciones que no se han hecho, basadas en datos, documentos y comprobaciones, no solo en testimonios personales. Pero no cabe duda de que un protagonista de esas políticas resulta una fuente especialmente útil para entender lo que pasó, y estimar cómo y por qué se trabaron.

    Sobre esa última pregunta, que no tuve tiempo de hacerle a Humberto en el verano de 2015, me gustaría volver en el actual. De hecho, unos meses después, para resarcirlo por el poco tiempo que había tenido en aquel panel, publicaríamos un texto suyo, en ocasión del 40 aniversario del Primer Congreso del PCC, donde vuelve a narrar ampliamente el proceso de los 70 y primeros 80, y de paso, responde a aquella pregunta candente: a pesar de haber sido aprobadas en dos congresos del PCC y refrendadas en una constitución, aquellas políticas sufrirían tropiezos y tendrían resultados contraproducentes, por lo que fueron cuestionadas, sometidas a revisión y encaminadas a una cierta rectificación, que naufragaría en la tormenta perfecta denominada Período Especial. ¿Por qué? Con esta respuesta de Humberto, escrita hace diez años, dejo a los lectores con un complejo y estratégico asunto de la mayor actualidad, que se suele caracterizar como económico, y que tal vez no lo sea tanto:

    “Se debió en parte a la falta de capacidad, tenacidad, sistematicidad, seguimiento, exigencia y control en su aplicación, pero en gran parte también a que algunas de las ideas y concepciones aprobadas, sobre todo en el terreno de la dirección y gestión económicas, no gustaban lo suficiente ni satisfacían y convencían a plenitud a toda la dirección del país en aquellos momentos, que las aceptó y aprobó con reservas y desconfianza desde un inicio, debido a las similitudes que tenían con los sistemas de dirección económica de los países del CAME, y a las advertencias que había dejado escritas el Che respecto a los riesgos que representaban para el futuro del socialismo.

    Estas reservas y desconfianza llevaron a que todos los incidentes, tropiezos y errores que se producían en la aplicación del SDPE aprobado por el Primer Congreso fueran seguidos con mucha cautela y prejuicios —alimentados por los hechos y tendencias negativas que comenzaron a manifestarse en los países socialistas europeos, incluyendo a la URSS, a mediados de los 80, como presagios de su desmoronamiento—. Afloraron con fuerza en el discurso y en el curso de los acontecimientos en Cuba en la segunda mitad de la década, lo cual tuvo una influencia determinante en la opinión desfavorable que se formó y que aún en parte se mantiene acerca del periodo que analizamos.”

    Se me ocurre que quizás estemos abocados a un momento parecido, aunque invertido. Un momento en el cual un paquete de reformas se puede percibir por algunos como negaciones de la esencia del socialismo como sistema, y en la práctica, tiende a representarse como traición a la causa. Sin mucho tiempo para pensarlo, aprender de la historia anterior no estaría de más.

    Aprovechando el apagón, se los dejo como tarea.