Por Manuel Viramontez
Si eres de los que quiere saber si vamos por el mismo camino que la Unión Soviética este texto es para ti, al final de cada eje analizado, una breve comparativa con la URSS, China y Vietnam.
En medio de la tristeza por la partida física del Comandante Ramiro, teníamos pendiente esta publicación, hemos pensado mucho si era pertinente realizarla, y recordamos que Ramiro no descansaba, siempre dió lo mejor de sí para la Revolución, y que si se le consultaste, nos diría sin dudar, Hasta La Victoria Siempre.
Sin más, nuestro análisis: el pasado 18 de junio la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó, en una sesión extraordinaria convocada con apenas 48 horas de antelación, el paquete de reformas más grande que ha visto Cuba en décadas: 176 medidas agrupadas en 23 ejes estratégicos.
No es exageración: ni en el "Período Especial" de los 90 se había tocado tanto de una sola vez el modelo económico cubano.
Muchos preguntan: ¿a qué se parece esto? ¿Es el camino que siguieron China y Vietnam para salir adelante sin perder el poder, o es una repetición de lo que pasó en la URSS antes de desaparecer como país en 1991?
Antes de comparar, hay que entender por qué está pasando esto ahora. Y después, voy a explicar —con calma, sin tecnicismos— qué significa cada medida y a qué se parece históricamente.
¿POR QUÉ AHORA? EL CONTEXTO QUE HAY QUE TENER CLARO
Este paquete no cae del cielo. Llega en el momento más duro de la economía cubana en treinta años: apagones que en algunos días han superado las 20 horas, un déficit eléctrico que ronda los 2 000 megavatios, una inflación interanual que en mayo llegó a casi 16% en el mercado formal, y un dólar informal que en apenas tres meses pasó de 515 a 680 pesos cubanos.
A esto se suma la ofensiva del gobierno de Donald Trump, que desde enero de 2026 aplica una política de "máxima presión": cortó de hecho el flujo de petróleo venezolano tras el secuestro del Presidente Maduro, presionó a México para que detuviera sus envíos de crudo, sancionó a CUPET y firmó en mayo la Orden Ejecutiva 14404, que amenaza con sacar de los mercados estadounidenses a cualquier banco o empresa extranjera que haga negocios con entidades cubanas sancionadas.
El resultado: en lo que va de 2026 prácticamente un solo barco petrolero ha podido atracar en la isla, y varias cadenas hoteleras y navieras extranjeras se han retirado por miedo a las sanciones.
El primer ministro Manuel Marrero explicó que, de 390 propuestas de transformación evaluadas previamente por especialistas, economistas y comisiones del Partido, se aceptó un 67%. Díaz-Canel fue contundente ante el Comité Central: "Cuba vive las horas más difíciles de este siglo" y "la realidad impone cambios urgentes y necesarios". El gobierno revolucionario insiste en que esto no es una concesión a la presión de Washington, sino fruto de un "momento de madurez y reflexión".
Con ese telón de fondo, vamos al análisis comparativo.
UN PEQUEÑO GLOSARIO ANTES DE EMPEZAR
Para que esto se entienda sin necesitar un título de Economía, aclaro tres referencias históricas que voy a usar todo el tiempo:
Perestroika (URSS, 1985-1991): fue el programa de "reestructuración" económica que lanzó Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética. Buscaba dar más autonomía a las empresas y abrir espacio a cooperativas privadas sin abandonar el socialismo. El problema fue que se hizo de forma desordenada, sin controles claros, y terminó debilitando tanto al Estado que el sistema colapsó en 1991.
Reforma china (desde 1978): Deng Xiaoping abrió la economía china al mercado y a la inversión extranjera, pero mantuvo un control político del Partido Comunista. La frase que resume esa filosofía es "no importa de qué color sea el gato, mientras cace ratones". El resultado fue décadas de crecimiento acelerado sin que el Partido perdiera el poder.
Doi Moi (Vietnam, desde 1986): literalmente significa "renovación". Es el equivalente vietnamita a la reforma china: liberalizar la economía, dar tierra a los campesinos, abrir al mercado y al capital extranjero, mientras el Partido Comunista vietnamita conserva el control político.
Ahora sí, vamos eje por eje.
EJE 1: ACTORES ECONÓMICOS (el más extenso y el más profundo)
Este es, sin discusión, el eje más grande de todo el paquete, y conviene empezar aclarando un concepto: en el lenguaje económico cubano, "actores económicos" es el término que agrupa a la empresa estatal socialista, las mipymes, las cooperativas, los trabajadores por cuenta propia y las distintas formas asociativas no estatales. Hasta ahora, todos jugaban con reglas muy distintas; este eje busca emparejar buena parte de esas reglas.
La empresa estatal socialista gana autonomía para operar "en similares condiciones" que el resto de los actores económicos, incluyendo la posibilidad de realizar cualquier actividad lícita sin tener que abandonar su objeto social. Se descentraliza la aprobación de precios mayoristas y minoristas hacia las propias empresas, se les permite hacer inversión financiera, fusionarse, liquidarse o reestructurarse sin pasar por una cadena burocrática interminable, y se elimina la escala salarial estatal fija: ahora el salario se negociará entidad por entidad, junto con el sindicato, según la capacidad económica real de cada empresa, y no según una tabla única para todo el país.
La pieza más llamativa técnicamente es el Programa Nacional de Valoración y Titulación de Activos: un inventario nacional de todos los activos tangibles e intangibles del sistema empresarial estatal, con valoración de mercado, que emitirá certificados de propiedad ejecutables. En términos simples: hasta ahora, una empresa estatal cubana no podía usar, por ejemplo, una nave industrial como garantía para pedir un préstamo bancario, porque no existía un papel que certificara cuánto valía realmente esa nave. Este programa busca formalizar y "titular" esos activos para que puedan "despertar" como capital. China hizo algo parecido en los años 90 con su reforma de titulación de tierras urbanas y rurales, y Vietnam con sus certificados de uso de suelo (los "sổ đỏ"). El riesgo, como en cualquier proceso de valoración previo a una apertura accionaria, es el de las "piñatas" rusas: si la valoración no es transparente, termina beneficiando a quien tiene información privilegiada.
Se incorporan, además, procedimientos formales de quiebra, liquidación y reestructuración para empresas con pérdidas sostenidas —algo que en la práctica no existía desde hace décadas, y que explica por qué hoy sobreviven indefinidamente empresas estatales que llevan años perdiendo dinero sin ninguna consecuencia—. Y llegamos a la medida más simbólica de todas: la empresa estatal socialista podrá transformarse en sociedad mercantil por acciones, es decir, en una empresa cuyo capital se divide en partes que pueden venderse. El Estado definirá su nivel de participación según el sector, garantizando mayoría en los estratégicos, pero abriendo la puerta a que otras empresas estatales, formas de gestión no estatal y personas naturales —cubanas o extranjeras— compren esas acciones.
En el lado de las formas de gestión no estatal: desaparece el techo de 100 trabajadores para las mipymes (al superarlo, pasan a ser "empresas privadas", sin límite superior); una persona podrá ser dueña de varias empresas o tener acciones en varias a la vez; se amplían las formas societarias permitidas, incluyendo sociedades anónimas por acciones; se conceden derechos de usufructo y superficie a empresas privadas y cooperativas para que puedan invertir sobre terrenos que no son de su propiedad; se autoriza acreditar depósitos de divisas en cuentas bancarias, con declaración de origen lícito; se reduce la lista de actividades prohibidas; y se permite, por primera vez, la empresa privada en el sector agropecuario.
Comparación: 
esto es, en conjunto, la combinación más cercana al "reformismo dual" chino-vietnamita: dar autonomía y mecanismos de mercado a la empresa estatal mientras se deja crecer sin techos al sector privado. Pero el mecanismo de titulación y compraventa de acciones de empresas estatales tiene el ADN más parecido a la Perestroika ☭ y a las privatizaciones de Europa del Este: ahí está el verdadero punto de bifurcación entre los dos caminos históricos.
EJE 2: RELACIONES DE PROPIEDAD. DIFERENCIAS ENTRE PROPIEDAD Y GESTIÓN
Para entender este eje hace falta separar dos ideas que solemos mezclar: una cosa es de quién es la propiedad de algo (quién aparece como dueño legal) y otra muy distinta es quién lo gestiona y se beneficia de su funcionamiento día a día. Cuba mantiene formalmente la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción —el Estado sigue siendo, sobre el papel, el dueño de lo esencial—, pero avanza decididamente en permitir que la gestión de esos medios pase, en la práctica, a manos no estatales.
Se permite la compra de acciones y propiedades de empresas estatales por personas jurídicas (estatales y no estatales, nacionales y extranjeras) y por personas naturales, siempre que demuestren el origen lícito de los fondos. Se crea, además, un Programa de Inversión específico para atraer a cubanos residentes en el exterior, que hasta ahora tenían canales muy limitados para invertir formalmente en la economía de la isla.
Comparación:
este eje es, casi literalmente, la fórmula china de "separar propiedad y gestión" (suoyouquan yu jingyingquan fenli), una de las piedras angulares de la reforma de empresas estatales chinas desde los años 80: el Estado sigue siendo "dueño" en el papel, pero quien gestiona y se beneficia operativamente puede ser un actor distinto. Es la forma en que China evitó, durante mucho tiempo, tener que elegir entre privatizar de golpe o quedarse estancada.
EJE 3: SISTEMA DE PLANIFICACIÓN DE LA ECONOMÍA
Para entender este cambio hay que partir de cómo funcionaba antes: la planificación física es el modelo en el que el Estado decide, con bastante detalle, qué se produce, cuánto y con qué insumos. Cuba transita ahora hacia la planificación financiera: el Estado deja de distribuir recursos físicamente y se enfoca en sostener grandes equilibrios macroeconómicos —el balance agroalimentario, el balance de divisas, el balance energético y el balance presupuestario—, que pasan a ser herramientas de diagnóstico y corrección, no órdenes de control directo sobre cada empresa.
En la práctica, las empresas estatales accederán a insumos y divisas de forma descentralizada, a través de mecanismos de mercado, en lugar de esperar una asignación administrativa. Y el llamado "encargo estatal" —que hasta ahora funcionaba casi como una orden que una empresa estatal no podía rechazar— se convertirá en un contrato negociado entre quien ofrece el bien o servicio y quien lo demanda.
Comparación: ☭
este es el cambio de filosofía más parecido a lo que intentó la Ley de Empresas soviética de 1987, y a la vez es exactamente el camino que siguieron China y Vietnam: dejar de decidir "cuántos tornillos" producir y enfocarse en metas macro. La diferencia decisiva, según muestra la historia, no está en el diseño de este eje sino en si el Estado realmente logra sostener esos "balances fundamentales" sin perder el control de la inflación, que fue justamente lo que se le escapó de las manos a la URSS.
EJE 4: REDIMENSIONAMIENTO DEL SECTOR PRESUPUESTADO
El "sector presupuestado" es la parte de la administración pública que se financia directamente con el presupuesto del Estado —ministerios, organismos centrales, buena parte de la administración provincial y municipal—, en contraste con las empresas, que en teoría deben generar sus propios ingresos. Este eje plantea una reducción significativa del número de ministerios y organismos presupuestados, con impacto directo también en las administraciones provinciales y municipales.
Comparación: 
esto recuerda a las sucesivas rondas de adelgazamiento del aparato estatal chino, la más famosa bajo el primer ministro Zhu Rongji en 1998, que redujo a la mitad el número de ministerios, y a procesos similares de "tinh giản biên chế" (reducción de plantillas) en Vietnam. Es una medida típica de cualquier transición hacia una economía más orientada al mercado: menos burocracia central, más autonomía operativa.
EJE 5: AUTONOMÍA MUNICIPAL
Hasta ahora, buena parte de las decisiones económicas relevantes —incluso a nivel de un municipio— debían subir por la cadena de mando hasta instancias provinciales o nacionales. Este eje descentraliza hacia los municipios competencias de planificación estratégica, ordenamiento territorial, soberanía alimentaria, servicios comunales, desarrollo económico local —incluida la capacidad de exportar, importar y generar divisas propias—, gestión de recursos humanos y gestión presupuestaria y tributaria.
Comparación:
esto es, casi calcado, el sistema de "descentralización fiscal" que China implementó desde los años 80 (el llamado "fenzao chifan", o "comer de ollas separadas"), que dio a las provincias y municipios chinos incentivos reales para generar su propio crecimiento económico, y que muchos economistas consideran uno de los motores silenciosos del milagro chino. El riesgo, que China también vivió, es la desigualdad creciente entre territorios con mejor o peor capacidad de gestión local.
EJE 6: TRANSFORMACIONES ENERGÉTICAS
Se permite, por primera vez, la participación de capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles, incluida la venta minorista —algo nunca antes autorizado en Cuba—. Se reestructura la red de servicentros para incorporar paneles solares, se estimula la instalación de "solineras" para vehículos eléctricos, se diseñan líneas de financiamiento específicas para la transición energética, y se permite a las empresas estatales usar plataformas de pago extranjeras para comprar combustible en el mercado internacional.
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aquí Cuba va, en cierto sentido, más lejos que China o Vietnam en su momento, ya que ambos mantuvieron el sector energético bajo fuerte control estatal durante sus primeras décadas de reforma. Esto se explica menos por una elección ideológica de modelo y más por la urgencia: con un déficit eléctrico que ronda los 2 000 megavatios y apagones de más de 20 horas, el Gobierno cubano no tiene margen para esperar a que el Estado resuelva solo el problema energético.
EJE 7: RECUPERACIÓN AGRÍCOLA
La alimentación fue declarada un asunto de seguridad nacional, y este eje trae quizás el conjunto de cambios más profundo para el campo cubano en muchas décadas. Se autoriza a las cooperativas a importar y comercializar combustible como insumo, a realizar comercio exterior de forma directa —exportar su propia cosecha e importar insumos sin depender siempre de un intermediario estatal—, a gestionar financiamiento externo directamente y a abrir cuentas bancarias en el exterior. Se elimina el requisito de trabajo directo y estable en la tierra para los usufructuarios: ahora podrán contratar personal y financiar la producción sin tener que trabajarla ellos mismos cada día. A esto se suma el usufructo por tiempo indeterminado y la posibilidad de pactar precios libremente entre productor y comprador, en lugar de un precio fijado por el Estado.
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esto es el Doi Moi vietnamita aplicado casi punto por punto —la entrega de autonomía real al productor agrícola, incluyendo comercio exterior directo, fue la clave que convirtió a Vietnam en uno de los mayores exportadores de arroz del mundo en menos de una década—. También recuerda al sistema de responsabilidad familiar chino de 1978, que desató la primera ola de crecimiento agrícola de la era Deng, cuando las familias campesinas pasaron de trabajar colectivamente para el Estado a poder quedarse con el excedente de su propia producción.
EJE 8: TRANSFORMACIONES SOCIALES
Se crea la plataforma digital SOBERANÍA, un sistema pensado para identificar en tiempo real a las personas y familias en situación de vulnerabilidad, algo que hoy se hace de forma mucho más manual y, por lo tanto, más lenta e imprecisa. Y se obliga a todos los actores económicos —estatales, privados, nacionales y extranjeros— a participar, como parte de su "responsabilidad social", en el sostenimiento de pensionados, comedores comunitarios, hogares de niños sin amparo parental, casas de abuelos, transporte social, servicios funerarios para familias sin recursos y fondos de emergencia locales.
Comparación: 
no hay un paralelo histórico limpio en la URSS, China o Vietnam de los años 80, porque ese tipo de "responsabilidad social empresarial obligatoria" es un concepto bastante más moderno. Lo más cercano sería el sistema chino de identificación y "alivio focalizado de la pobreza" (jingzhun fupin) desplegado en la última década, que también usa registros digitales para dirigir ayuda exactamente a quien la necesita, en lugar de repartir subsidios universales para todos por igual.
EJE 9: DEL SUBSIDIO A PRODUCTOS AL SUBSIDIO A PERSONAS
Este es, probablemente, el cambio que la gente va a sentir más rápido en el día a día. Hasta ahora, Cuba ha mantenido un sistema de subsidio universal: la conocida "libreta de abastecimiento", por la cual todos los cubanos, sin importar su situación económica, reciben los mismos productos a precios subsidiados. Este eje sustituye ese modelo por ayuda directa, focalizada únicamente en las personas identificadas como vulnerables. La contrapartida es que productos y servicios hoy subsidiados de forma transversal —electricidad, agua, combustible, transporte— pasarán, de forma gradual, a tener precios más cercanos a su costo real.
Hay un dato clave que vale la pena resaltar, porque marca una diferencia importante con experiencias históricas fallidas: el Fondo de Protección Social se crea como condición previa a la eliminación de los subsidios a productos, no después. Es decir, el Gobierno está intentando evitar el error clásico de la "terapia de choque" que hundió a buena parte de la antigua URSS y Europa del Este en los años 90: quitar los subsidios antes de tener lista una red de protección para quienes más lo necesitan.
Comparación:
☭ si esta secuencia se respeta en la práctica, sería más parecida al enfoque gradualista chino que al colapso súbito de precios que vivió Rusia en 1992. Si, en cambio, la implementación se atrasa o el Fondo resulta insuficiente, el riesgo social es real, tal como ya se advirtió en el propio debate parlamentario.
EJE 10: TRANSFORMACIONES LABORALES Y SALARIALES
Este es uno de los ejes con más medidas individuales: reforma integral de salarios en el sector presupuestado, fijación anual del salario mínimo según la inflación real, eliminación de límites para la contribución a la seguridad social del sector no estatal, posibilidad de cotizar simultáneamente en el sector estatal y no estatal, reconocimiento de hasta 10 años de cuidado familiar como tiempo válido para la jubilación, fin de la aprobación administrativa que hasta ahora se exigía para que médicos, maestros e investigadores pudieran tener un segundo empleo, un ingreso de apoyo específico para jóvenes que no estudian ni trabajan, y autorización del teletrabajo desde el exterior.
El punto más sensible de todo el eje es otro: la facultad directa de las entidades —incluidas las estatales— para despedir trabajadores por motivos económicos, tecnológicos o estructurales, con una compensación de entre tres y seis salarios básicos por única vez. Hasta ahora, despedir a un trabajador estatal por razones puramente económicas era extremadamente difícil en la práctica; esto cambia esa lógica de fondo.
Comparación:
esta es la medida laboral más parecida a lo que vivió China en los años 90 con los llamados trabajadores "xiagang" (literalmente "bajados del puesto"), cuando millones de empleados de empresas estatales ineficientes fueron desvinculados como parte de la reestructuración bajo Zhu Rongji. Fue, social y políticamente, uno de los procesos más dolorosos de toda la reforma china, y generó protestas obreras significativas pese al crecimiento económico general. Es la primera vez que Cuba introduce, de forma explícita, la posibilidad de despido estructural en el sector estatal con compensación tasada, algo impensable hace pocos años.
EJE 11: SISTEMA BANCARIO Y FINANCIERO
Más allá de la banca privada y las casas de cambio, este eje trae piezas técnicas importantes: un marco regulatorio para activos virtuales (criptomonedas y otras tecnologías financieras digitales), con entidades financieras específicamente dedicadas a operar con ellos; una actualización del sistema de tasas de interés, que incluye por primera vez bonos soberanos cubanos; una figura nueva llamada "agente de pago de última milla", pensada para formalizar el envío de remesas a través de canales privados; una licencia de institución financiera no bancaria para Transfermóvil; y la eliminación de los límites actuales en transferencias y extracciones bancarias.
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la apertura bancaria es, de todo el paquete, el terreno más cercano al riesgo soviético: fue precisamente la liberalización financiera desordenada lo que aceleró la fuga de capital y la hiperinflación rusa de los años 90. Pero el marco de activos virtuales es, curiosamente, un terreno donde China tomó el camino contrario —prohibió las criptomonedas privadas y apostó por su propia moneda digital estatal—, así que en este punto Cuba no copia ni el modelo chino ni el soviético, sino que experimenta con un instrumento más típico de economías pequeñas que buscan capturar remesas y divisas por canales no controlados por Estados Unidos.
EJE 12: SISTEMA TRIBUTARIO
Se implementará de forma gradual el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) —un impuesto que se cobra en cada etapa de la cadena de producción y venta de un bien o servicio, y que hoy no existe como tal en Cuba—, junto con la factura electrónica fiscal. Se reduce la carga fiscal del sector empresarial sobre las utilidades, se crea un impuesto sobre ingresos brutos para empresas con pérdidas sostenidas por más de dos años fiscales, se establece un régimen de depreciación acelerada para maquinaria, se ajusta el impuesto sobre ingresos personales según la inflación —con un mínimo exento elevado al nivel del salario medio—, y regresa un régimen tributario simplificado para pequeños contribuyentes.
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la introducción del IVA es, sin exagerar, uno de los momentos más decisivos de toda la reforma fiscal china: la reforma tributaria de 1994, liderada también por Zhu Rongji, centralizó la recaudación y estabilizó las finanzas del Estado chino después de años de descontrol fiscal provincial. Es ampliamente considerada la base que permitió a China financiar su propio desarrollo sin depender tanto de la deuda externa. Si Cuba logra implementarlo con la misma disciplina, podría ser una de las piezas más estabilizadoras de todo el paquete.
EJE 13: POLÍTICA DE PRECIOS
Se descentraliza la aprobación de precios y tarifas hacia las empresas y los gobiernos territoriales, y se elimina la formación de precios "por el método de gastos" —el clásico cálculo de costo de producción más un margen fijo establecido por norma— para sustituirlo por precios de referencia de mercado, o por correlación dentro de la cadena de valor.
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☭ esta es, técnicamente, la medida más parecida al "sistema de doble vía" (shuanggui zhi) que China usó en los años 80, donde convivían un precio estatal fijo y un precio de mercado libre que poco a poco fue ganando terreno, evitando el "big bang" de liberalizar todos los precios de golpe —que fue justamente lo que hizo Rusia en 1992 bajo el ministro Yegor Gaidar, con resultados devastadores de inflación—. Las medidas a lo cubano no detallan si habrá una transición gradual tipo doble vía o una liberalización más rápida; ahí está una de las claves que definirá si este eje se parece más a China o más al "shock" ruso.
EJE 14: INVERSIÓN EXTRANJERA
Se estimula la inversión extranjera directa en mipymes y cooperativas mediante empresas mixtas y contratos de asociación. Se extiende el derecho de superficie hasta 99 años, y el usufructo hasta más de 50 años para inversión extranjera; se permite abrir cuentas bancarias en el exterior sin necesidad de autorización previa, bastando con notificarlo; se autoriza la compraventa de unidades residenciales por negocios extranjeros; se elimina el uso obligatorio de entidades empleadoras estatales como intermediarias; y se permite la inversión extranjera incluso en La Habana Vieja y otras zonas patrimoniales.
Comparación: 
los 99 años de derecho de superficie son casi un calco de los contratos de arrendamiento de tierra usados en las Zonas Económicas Especiales chinas desde los años 80 (Shenzhen, Zhuhai, Xiamen), y del régimen de uso de suelo a largo plazo del Doi Moi vietnamita. Eliminar la obligación de contratar a través de una entidad empleadora estatal es, además, un paso que ni China ni Vietnam dieron tan rápido en sus primeras décadas de apertura: ahí Cuba se mueve, en algunos aspectos, más rápido que sus dos referentes asiáticos.
EJE 15: COMERCIO EXTERIOR
Se aplica el principio de "nomenclatura negativa" para las empresas que hacen comercio exterior, incluida la inversión extranjera, y se permite a empresas privadas y cooperativas realizar comercio exterior directo, previa autorización del ministerio correspondiente. Para entender por qué esto es importante, hay que explicar la diferencia entre lista positiva y lista negativa: en una lista positiva —el modelo que Cuba y la URSS usaron tradicionalmente— solo se permite hacer aquello que está explícitamente autorizado, y todo lo demás está prohibido por defecto. En una lista negativa ocurre lo contrario: se enumera únicamente lo que está prohibido, y todo lo demás queda automáticamente permitido.
Comparación:
la "nomenclatura negativa" es literalmente la misma herramienta regulatoria que China empezó a usar en 2013 en la Zona de Libre Comercio de Shanghái y luego extendió a todo el país. Es uno de los cambios técnicos más profundos de todo el paquete, porque invierte la lógica jurídica de control económico que Cuba mantuvo durante más de sesenta años.
EJE 16: ALCANCE DE LA DOLARIZACIÓN PARCIAL
Se amplía la dolarización parcial de la economía —el uso de divisas extranjeras, principalmente el dólar, en las operaciones interempresariales y comerciales—, y se modifica el actual esquema cerrado de autofinanciamiento en divisas hacia un esquema de aportes basado en las transacciones reales en divisas que circulan en el sistema.
Comparación: ☭
este es uno de los ejes con peor reputación histórica si se hace mal. La dolarización extendida fue un síntoma —no una solución— del colapso monetario en buena parte de los países postsoviéticos durante los años 90, cuando la población dejó de confiar en su propia moneda. Vietnam también vivió un período de fuerte dolarización informal a finales de los 80 que tardó años en revertir, hasta lograr estabilizar su propia moneda, el đồng. Es uno de los puntos donde la diferencia entre "herramienta temporal de estabilización" y "síntoma de pérdida de control monetario" depende enteramente de cómo se gestione en los próximos años.
EJE 17: SECTOR DEL TURISMO
Se añaden arrendamientos, usufructo oneroso, concesión de áreas y venta de inmuebles (caso a caso) como nuevas modalidades de negocio turístico, abiertas tanto a inversionistas extranjeros como a cubanos residentes dentro y fuera del país. Se crean Zonas de Desarrollo Económico con regímenes especiales, se abre la actividad de renta de autos —hoy en manos de solo pocas empresas estatales— y de agencias de viaje a otros actores, se autorizan guías de turismo y agentes de venta privados, y se promueven franquicias de marcas cubanas reconocidas internacionalmente, como Casas del Habano, la Bodeguita del Medio, el Floridita o Tropicana.
Comparación:
este es uno de los ejes más directamente calcados del modelo chino de apertura turística en sus zonas costeras desde los años 80, combinando inversión extranjera, regímenes especiales territoriales y venta de marcas reconocidas al exterior como fuente de ingresos. La diferencia es que China nunca tuvo que vender el equivalente de "la Bodeguita del Medio": Cuba está monetizando, literalmente, su patrimonio cultural reconocible internacionalmente.
EJE 18: TRANSPORTE
Se elimina la restricción para la adquisición de vehículos por actores económicos y personas naturales, se autoriza la importación directa, sin fines comerciales, de autos 100% eléctricos —exonerados de impuestos si vienen con su propia estación de carga renovable—, y se permite la importación comercial de ciclomotores, motocicletas y triciclos eléctricos.
Comparación:
este eje no tiene un paralelo histórico directo en la URSS, China o Vietnam de los años 80, simplemente porque la tecnología de vehículos eléctricos no existía en esa escala en aquel momento. Es, más bien, un reflejo de la necesidad energética actual de Cuba combinado con tendencias globales contemporáneas de electrificación del transporte.
EJE 19: COMERCIO, GASTRONOMÍA Y SERVICIOS
Se da prioridad a la gestión no estatal y a la inversión extranjera en comercio y gastronomía, se reordena el comercio mayorista con acceso directo de personas naturales y jurídicas, se autoriza a entidades extranjeras a operar sucursales en el país, se crean cadenas de tiendas y restaurantes de marcas reconocidas, se invita a franquicias de comida ligera a invertir en la isla, se licitan parques recreativos y zoológicos a actores privados y extranjeros, se formaliza a los vendedores ambulantes mediante un carné específico y un régimen impositivo simplificado, y se hace la transición de la "canasta familiar normada" —la libreta de toda la vida— hacia ventas controladas pero sin subsidio.
Comparación:
la formalización de los vendedores ambulantes con un carné y un régimen tributario simplificado es prácticamente idéntica al proceso de legalización de los llamados "getihu" (个体户, "hogares individuales") en China a partir de 1980, que partió justamente de reconocer legalmente a los vendedores callejeros y pequeños comerciantes que ya operaban de forma semi-clandestina. Ese paso, en apariencia menor, terminó siendo la semilla de todo el sector privado chino moderno.
EJE 20: POLÍTICA DE SEGUROS
Se reconoce la posibilidad de rentabilizar los recursos financieros movilizados por la actividad aseguradora, se crea un seguro de vida complementario a la seguridad social estatal, se dinamiza la venta de pólizas en divisas (transporte, viajes, gastos médicos), y se regula con carácter obligatorio el seguro de responsabilidad civil para conductores.
Comparación: 
este es un eje de "profundización financiera" típico de etapas más avanzadas de una economía de mercado, más parecido a la apertura del sector asegurador chino tras su entrada a la Organización Mundial del Comercio en 2001 que a las reformas iniciales de los años 80. No es tanto un paso de transición de modelo como de modernización institucional estándar.
EJE 21: TRANSFORMACIÓN DIGITAL, INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO
Se establece un marco nacional de gobernanza de datos e inteligencia artificial, se permite inversión extranjera en la ampliación de los centros de datos de Etecsa, se autoriza al sector privado a ofrecer servicios de centros de datos —excluyendo la infraestructura crítica—, fabricación de equipos, instalación de redes y servicios de nube. Y llegamos al punto más curioso de todo el documento: se reconoce el dato como el "quinto factor de producción", junto a tierra, trabajo, capital y capacidad empresarial.
Comparación:
esto no es casualidad ni originalidad cubana: "reconocer el dato como factor de producción" es, literalmente, la misma categoría que estableció el Comité Central del Partido Comunista Chino en su documento de reforma de 2020 sobre los mecanismos de mercado para los factores de producción. Cuba está tomando, casi palabra por palabra, una categoría regulatoria directamente del marco teórico chino más reciente, no de los años 80, sino de la última reforma estructural china de la década de 2020.
EJE 22: SISTEMA ESTADÍSTICO NACIONAL
Se diseña un sistema estadístico ajustado a las nuevas transformaciones, se culmina el cambio de año base de las Cuentas Nacionales, y se retoma la construcción de índices de precios al productor y de comercio exterior.
Comparación: 

es un eje puramente técnico, sin un paralelo ideológico claro, pero necesario en cualquier transición: ni China ni Vietnam podían medir realmente el crecimiento de su sector no estatal con estadísticas diseñadas para una economía centralmente planificada, y tuvieron que reconstruir sus sistemas de cuentas nacionales en paralelo a sus reformas. Cuba enfrenta exactamente el mismo problema técnico ahora.
EJE 23: MECANISMOS DE CONTROL E INSPECCIÓN
Se crea un grupo de trabajo de altísimo nivel —liderado por el Comité Central del Partido e integrado por la Asamblea Nacional, la Fiscalía General, la Contraloría General, el Tribunal Supremo, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia— para revisar todo el marco de control e inspección del país y proponer transformaciones.
Comparación: ☭ este es, posiblemente, el eje más revelador de toda la estrategia cubana, porque muestra que el liderazgo es consciente del riesgo central que convirtió la apertura soviética en colapso y la rusa en captura oligárquica: la falta de controles institucionales fuertes durante la transición. Crear este grupo de control antes de que las medidas se implementen plenamente —en paralelo, no después— es, en el papel, un intento explícito de evitar el escenario de las "piñatas" rusas de los 90, donde la privatización desordenada terminó concentrando la riqueza nacional en manos de unos pocos bien conectados con el poder. El propio diputado Danhiz Díaz Pereira lo dijo sin rodeos en el debate parlamentario: manifestó preocupación por los riesgos de corrupción y tráfico de influencias asociados a las nuevas medidas.
LO QUE DIJERON LOS PROTAGONISTAS
Vale la pena cerrar con algunas voces directas del debate parlamentario, porque ilustran las tensiones internas del propio proceso. El diputado Carlos Miguel Pérez Reyes resumió quizás la frase más dura de la sesión: "no puede existir una justicia social verdadera sobre una economía que no produce", y advirtió que el mayor riesgo no es transformar demasiado, sino hacerlo a medias.
El Presidente Díaz-Canel, por su parte, fue en la misma línea: insistió en que mantener la justicia social pasa, antes que nada, por producir, y dejó una pregunta abierta sobre qué justicia social se puede defender si el país no genera riqueza.
El primer ministro Marrero Cruz cerró con una distinción importante: lo presentado el 18 de junio es el "qué"; ahora falta desarrollar el "cómo", es decir, los mecanismos concretos de implementación.
Y ahí, según toda la evidencia histórica que hemos repasado eje por eje, es exactamente donde se va a decidir si Cuba camina hacia el resultado de China y Vietnam o hacia el de la URSS: no en el diseño de las 176 medidas, sino en la disciplina, la secuencia y los controles con que se ejecuten.
¿Tú qué crees? Con todos los 23 ejes ya sobre la mesa, ¿hacia cuál de los dos caminos históricos se inclina más Cuba? Los leo en los comentarios. Donde también abro hilo de infografias sobre el tema.