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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 1 de junio de 2026

Keynes, Minsky y la economía de la incertidumbre


Aunque la interpretación que Hyman Minsky hizo de la economía de John Maynard Keynes tuvo un impacto mínimo en la corriente dominante durante su vida y en los años posteriores, sus ideas fundamentales siguen siendo tan relevantes como siempre. Ambos entendieron que la teoría económica no puede permitirse ignorar el hecho de la incertidumbre


Por William H. Janeway, Sin Permiso

La reflexión sobre la situación económica y financiera actual me lleva a recordar a los teóricos económicos que más influyeron en mi propio pensamiento, como académico y como inversor de capital riesgo: John Maynard Keynes y Hyman Minsky. Su relación, aunque virtual, es esencial. Fue Minsky quien reveló el profundo conflicto entre “la economía de Keynes” y la “economía keynesiana” que dominó la enseñanza y la práctica de la macroeconomía durante al menos una generación, y que sigue arraigada en los modelos económicos “neokeynesianos” contemporáneos.

Minsky completó su doctorado en Harvard bajo la supervisión de Joseph Schumpeter, cuyo concepto de “destrucción creativa” puso de manifiesto cómo la innovación tecnológica impulsa la transformación económica, y se erigió como un “economista heterodoxo”, un disidente de la doctrina keynesiana imperante desarrollada en el MIT por los premios Nobel Paul Samuelson y Robert Solow.

Con sede en la Universidad de Washington en St. Louis durante gran parte de su carrera, Minsky desarrolló una interpretación de la obra de Keynes que contrasta fundamentalmente con la formulada por Samuelson y Solow. En su Síntesis Neoclásica, la política macroeconómica keynesiana garantizaría el pleno empleo de los recursos. Entonces se podría aplicar la microeconomía neoclásica tradicional de los mercados eficientes, desprovista de la incertidumbre que impregna la propia obra de Keynes. La economista Joan Robinson denominó a esto “keynesianismo bastardo”.

Yo mismo estaba lo suficientemente inmerso en el pensamiento de Keynes como para que, en lugar de enseñar la síntesis neoclásica, me embarcara en un paréntesis de 35 años como inversor de capital riesgo. Mi único contacto significativo con el mundo académico en esos años fue cuando conocí a Minsky a mediados de la década de 1980. La relación se profundizó cuando él se incorporó al Levy Economics Institute, convenientemente cerca de la ciudad de Nueva York. Minsky patrocinó un artículo que presenté en la Reunión Anual de la Asociación de Economía Evolutiva en diciembre de 1985.

Ese artículo, “Doing Capitalism: Notes on the Practice of Venture Capitalism”, examinaba los diferentes perfiles del “agente financiero” en las obras de Fernand Braudel, Karl Marx, Schumpeter y Keynes, estableciendo paralelismos entre cada uno de ellos y el papel del inversor profesional moderno de capital riesgo. Sirvió como semilla de la que surgiría Doing Capitalism in the Innovation Economy, que publiqué casi 30 años después, en 2012. Siguiendo aún los pasos de Keynes, me centré en la economía de la innovación, donde la inversión en la vanguardia de la tecnología se produce necesariamente en condiciones de incertidumbre radical y de volatilidad financiera.

Como muestra L. Randall Wray en su excelente libro de 2015, Why Minsky Matters, el mensaje más importante de Minsky es que la obsesión de los economistas por definir las condiciones de equilibrio elude una verdad central y existencial: la estabilidad es en sí misma desestabilizadora. Minsky se propuso explicar lo que identificó como la “teoría de la inversión de Keynes sobre las fluctuaciones de la demanda real y una teoría financiera de las fluctuaciones de la inversión real”. Comenzó analizando minuciosamente “la sabiduría convencional, la interpretación estándar de Keynes”, que había servido para oscurecer lo que Keynes había logrado y descarrilar la revolución en la teoría económica que había iniciado.

A lo largo de su libro de 1975, John Maynard Keynes, Minsky cita repetidamente la invocación de Keynes de la incertidumbre como el factor fundamental que condiciona las decisiones económicas y financieras. “Keynes sin incertidumbre es algo así como Hamlet sin el Príncipe”, observó. Como el propio Keynes había subrayado en un comentario de 1937 para el Quarterly Journal of Economics, la incertidumbre es, en efecto, una condición ontológica del universo:

“Por conocimiento ‘incierto’... no me refiero simplemente a distinguir lo que se sabe con certeza de lo que solo es probable. … El sentido en el que utilizo el término es aquel en el que la perspectiva de una guerra europea es incierta, o el precio del cobre y el tipo de interés dentro de veinte años, o la obsolescencia de un nuevo invento, o la posición de los propietarios de riqueza privada en el sistema social en 1970. Sobre estas cuestiones no existe base científica alguna sobre la que formular probabilidad calculable alguna. Simplemente no lo sabemos”.

Lo que hace el dinero

Este argumento pasa de la metafísica al plano sublunar de la economía financiera tan pronto como Keynes (y Minsky) se centran en el dinero. Está muy bien señalar la conveniencia que ofrece el dinero como medio de intercambio, eliminando la “coincidencia de deseos” simultánea que, de otro modo, sería necesaria para motivar el comercio. Pero, ¿por qué mantener el dinero como un activo, como algo que acumular, si no genera ingresos? “¿Por qué”, preguntó Keynes, “alguien fuera de un manicomio querría utilizar el dinero como reserva de riqueza?”. La respuesta, por supuesto, es que proporciona un seguro contra todo lo que no se puede saber de antemano.

El dinero es único entre los activos por su extrema liquidez, que complementa su falta de rendimiento. La descripción que hace Keynes de la “preferencia por la liquidez” se deriva de su reconocimiento de que los tipos de interés representan la “prima” que debe ofrecerse para inducir a los inversores a no mantener efectivo. Pero la preferencia por la liquidez no puede ser una función estable, porque no es un atributo de un activo. Más bien, es un atributo de las condiciones del mercado en las que resulta subjetivamente deseable o incluso objetivamente necesario convertir un activo determinado en efectivo. Como sabe cualquiera que haya trabajado en los mercados financieros, la liquidez tiene la peculiaridad de ser menos accesible cuanto más se necesita. La preferencia por la liquidez se convierte así en una vía a través de la cual la incertidumbre influye en las decisiones de inversión.

La motivación para adquirir y mantener cualquier activo distinto del dinero, por supuesto, se deriva del rendimiento que reportará al propietario. Para el rendimiento de los activos de capital, Minsky sigue a Keynes al utilizar el término de Alfred Marshall “cuasi-renta”, que incorpora tanto la incertidumbre sobre la cuantía de los rendimientos futuros como una previsión de la liquidez de la que podría disponer el propietario del activo en caso de necesidad. Minsky aborda a continuación el precio de demanda de los activos de capital, la encarnación física de la inversión. Aquí critica a Keynes por generar confusión al considerar la relación entre la inversión y las variables que la determinan (la función de inversión) principalmente en términos de tipos de interés en lugar de precios de los activos. Y es que es en la fijación de precios de los activos de capital donde la incertidumbre sobre su rendimiento futuro se convierte en un factor crítico.

El economista John Hicks atravesó la puerta que Keynes dejó abierta cuando propuso una alternativa radicalmente y engañosamente simplificada a la economía de Keynes. Hicks argumentó en un artículo de Econometrica de 1937 que la inversión puede tratarse como una simple función inversamente relacionada con el tipo de interés e igual al ahorro en equilibrio. Redujo la preferencia por la liquidez a una simple función de demanda de dinero, equivalente en equilibrio a una oferta de dinero determinada fijada por el banco central. Conocida como “IS-LM”, esta formulación desterró las expectativas y la incertidumbre no solo del centro del escenario, sino incluso de los bastidores del teatro. Por desgracia, se convirtió en el resumen casi universal de la economía keynesiana.

¿Qué impulsa la inversión?

Para mí, el núcleo del análisis de Minsky sobre la economía de Keynes reside en su explicación del proceso mediante el cual se determina la inversión. Este proceso implica tres tipos de activos: dinero, deudas (o “contratos que intercambian dinero presente por dinero futuro”) y activos de capital real (“caracterizados por rendimientos esperados que pueden variar por diversas razones”). Minsky escribe:

“La determinación de la inversión, por lo tanto, es un proceso de cuatro etapas en La teoría general. El dinero y las deudas determinan un ‘tipo de interés’; las expectativas a largo plazo determinan el rendimiento —o los flujos de caja esperados— de los activos de capital y la inversión actual…; el rendimiento y el tipo de interés intervienen en la determinación del precio de los activos de capital; y la inversión se lleva a cabo hasta el punto en que el precio de oferta de la producción de inversión es igual al valor capitalizado del rendimiento. El sencillo marco IS-LM no tiene en cuenta la complejidad del proceso de determinación de la inversión tal y como lo concibió Keynes. En la literatura, los enigmas relativos a la determinación de la inversión planteados por Keynes han sido ignorados en lugar de resueltos”.Cuatro décadas después de presentar su formulación IS-LM, Hicks publicó “IS-LM: An Explanation”, en la que exponía las diversas razones por las que él mismo se había “sentido insatisfecho” con lo que para entonces se había convertido desde hacía tiempo en la formulación estándar de la economía keynesiana. Los factores centrales encapsulados en IS-LM, subrayó, son relaciones de equilibrio, que por definición deben mantenerse a lo largo del tiempo: “Las expectativas deben mantenerse coherentes entre sí. … Eso solo es posible si las expectativas… son correctas. El equilibrio a lo largo del tiempo implica, por tanto, coherencia entre las expectativas y los resultados”.

El problema, por supuesto, es que “la liquidez no tiene sentido, a menos que las expectativas sean inciertas”. Así, Hicks arrancó un ladrillo fundamental de los cimientos de la síntesis neoclásica, aportando tardíamente una crítica que ni Keynes —primero apartado por un leve infarto y luego completamente ocupado con la financiación del esfuerzo bélico contra las potencias del Eje— ni sus alumnos habían formulado anteriormente.

Para Keynes, la fragilidad de cualquier equilibrio transitorio entre las relaciones que, en conjunto, determinan la tasa de inversión queda patente en el papel central de las “expectativas a largo plazo”, que siempre están sujetas a rápidas revisiones a medida que el futuro desconocido se transforma en un presente en constante evolución. Como escribió posteriormente Minsky, “cada referencia de Keynes a un equilibrio se interpreta mejor como una referencia a un conjunto transitorio de variables del sistema hacia el que tiende la economía; pero… a medida que la economía se mueve… se producen cambios determinados endógenamente que afectan al conjunto de variables del sistema hacia el que tiende la economía”.

Dicho de forma más sencilla: “El núcleo del sistema de Keynes consiste en un análisis de las finanzas capitalistas en el contexto de la incertidumbre, y de cómo las finanzas capitalistas afectan a la valoración de los elementos del stock de activos de capital y, por lo tanto, al ritmo de la inversión.” (Énfasis en el original.) Dada la naturaleza relativamente pasiva de la relación entre el consumo y la renta disponible (la función de consumo), las fluctuaciones en la inversión impulsan las fluctuaciones en la demanda agregada y en la economía en su conjunto. Aquí tenemos, en resumen, la Teoría de la Inversión de la Demanda Agregada y la Teoría Financiera de la Inversión.

Desde esta perspectiva, el supuesto vínculo entre la productividad técnica de la “K” (el stock de capital agregado) especificada en la función de producción neoclásica y la tasa de inversión se ve confundido por la variabilidad del rendimiento prospectivo del activo (teniendo en cuenta la incertidumbre y la preferencia por la liquidez) y la variabilidad entre la tasa de descuento aplicada a los rendimientos esperados de poseer activos específicos y la tasa de interés monetaria. Además, tanto los precios de la demanda como de la oferta de capital se denominan en términos monetarios nominales, al igual que la deuda contraída por los inversores para financiar su compra.

La tradición neokeynesiana tiene una larga historia de eludir el hecho de que, en los mercados laborales realmente existentes, los empleadores y los empleados solo pueden negociar sobre los salarios monetarios. Del mismo modo, en los mercados financieros realmente existentes, los pasivos de deuda se denominan en términos nominales. Los salarios reales incorporados en las funciones de producción y las ecuaciones macroeconómicas solo se materializan a posteriori.

Esta confusión ha alimentado la creencia, fundamentalmente errónea, de que la causa principal del desempleo persistente radica en que los salarios monetarios son demasiado altos, lo que implica que deben reducirse para reducir el desempleo. Tanto la macroeconomía neoclásica como la neokeynesiana utilizan la “rigidez salarial” para justificar las intervenciones políticas destinadas a aumentar la demanda agregada, evitando así la dura lucha que supone forzar la bajada de los salarios.

En teoría, si los salarios y los precios fueran totalmente flexibles, no serían necesarias las intervenciones para impulsar la demanda en épocas de recesión.

Por el contrario, Minsky interpretó correctamente a Keynes en el sentido de que, en un mundo de contratos de deuda fijados en términos monetarios nominales, los salarios y precios monetarios flexibles a la baja amenazarían con desencadenar el destructivo ciclo de deuda-deflación (tal y como lo describió Irving Fisher) que Estados Unidos había experimentado en 1930-33. Para Keynes y para Minsky, la rigidez salarial es una característica del sistema, no el fallo que la teoría dominante describe.

La hipótesis de la inestabilidad financiera




La reformulación de Minsky de La teoría general se enriquece al vincular la adquisición y la propiedad de activos con los pasivos contraídos para financiar su compra. Sus unidades económicas son como “pequeños bancos” que pagan los activos emitiendo pasivos. Se sitúan en la intersección de los flujos de caja de los activos que poseen y los que están obligados a realizar a sus acreedores.

Minsky se basaba en la identificación que hizo Keynes del “riesgo del empresario o del prestatario […] de obtener realmente el rendimiento esperado que espera”, y del “riesgo del prestamista” de impago voluntario o involuntario por parte de los deudores. “El hecho fundamental sobre los riesgos tanto del prestatario como del prestamista es que reflejan valoraciones subjetivas”, escribe Minsky. A continuación, cita a Keynes: “Durante un auge, la estimación popular de ambos riesgos… tiende a volverse inusualmente e imprudentemente baja”.

Aquí podemos encontrar las raíces de la hipótesis de la inestabilidad financiera por la que Minsky es más conocido. En un documento de trabajo del Levy Economics Institute de 1992, propuso dos teoremas. En primer lugar, “la economía tiene regímenes de financiación bajo los cuales es estable, y regímenes de financiación en los que es inestable”. En segundo lugar, “durante períodos de prosperidad prolongada, la economía pasa de relaciones financieras que dan lugar a un sistema estable a relaciones financieras que dan lugar a un sistema inestable”. Recuerde, la estabilidad es desestabilizadora: el sistema crediticio y la economía real progresan (o degeneran) a través de etapas sucesivas de creciente confianza y mayor asunción de riesgos.

La etapa inicial y conservadora es la de las finanzas de cobertura: los flujos de caja operativos de los prestatarios son suficientes para hacer frente al servicio de la deuda pendiente y para reembolsarla a su vencimiento. Las propias operaciones comerciales del prestatario constituyen una cobertura efectiva frente a la obligación de pagar los intereses y reembolsar la deuda. A medida que las expectativas de prestatarios y prestamistas se ven confirmadas por la experiencia, ambos pasan conjuntamente a la fase de las finanzas especulativas. El flujo de caja operativo es suficiente para realizar el pago puntual de los intereses, pero el principal debe renovarse y refinanciarse para evitar el impago y, por lo tanto, queda expuesto a las condiciones cambiantes del mercado: este es el elemento especulativo. Finalmente, el sistema pasa a la etapa de la financiación Ponzi, en la que los deudores deben pedir prestado para pagar los intereses que deben a prestamistas indulgentes con el fin de mantener la ficción de solvencia.

Minsky operacionalizó la estructura de pasivo que estas empresas generan como “restricciones presupuestarias”. A través de un modelo claro, muestra cómo la rigidez de las restricciones presupuestarias a nivel de la empresa y a nivel agregado depende del grado en que las inversiones puedan financiarse con el flujo de caja operativo frente a la financiación externa. A su vez, dónde y cuándo se hará efectiva la restricción presupuestaria depende del acceso de la empresa a la liquidez, ya sea a partir de las reservas de efectivo actuales o de la capacidad de liquidar activos.

Dentro de la economía neoclásica dominante, la crisis financiera mundial de 2008 generó una oleada de respuestas que a menudo invocaban explícitamente a Minsky. Pero incluso antes de que se produjera, cualquiera que estuviera al tanto del análisis de Minsky sobre la fragilidad financiera podría haber observado un fenómeno que había surgido en el mercado de las adquisiciones apalancadas en 2006, dos años antes de que Lehman Brothers quebrara.

El redescubrimiento popular de Minsky se expresó típicamente en el meme “El momento Minsky”. Pero Minsky había definido un proceso, no un momento, y la fase que había alcanzado en 2006 podría haberse deducido del hecho de que los bancos financiaban a sus clientes con instrumentos de deuda “PIK-Toggle”.

Esto significaba que los deudores podían hacer frente a sus obligaciones emitiendo más deuda (PIK significa “pago en especie”), y que la decisión de hacerlo quedaba totalmente a discreción del prestatario (el “Toggle”). No podía haber una prueba más clara de que el sistema se encontraba en la fase Ponzi. Además, los mercados tenían tanta confianza en la ilusión que habían creado que se podía comprar una opción de venta a tres años sobre el S&P 500 (una apuesta a que el índice caería) por solo un 2% anual.

Mi propia experiencia como inversor de capital riesgo había validado la teoría de Minsky. Como dijo mi brillante y exigente mentor, Fred Adler: “La felicidad corporativa es el flujo de caja positivo”. La capacidad de pagar tus deudas porque tus clientes te pagan en efectivo más de lo que cuesta desarrollar y entregar lo que vendes libera a la empresa de la dependencia del problemático y, en esencia, incognoscible estado futuro de los mercados financieros.

Para un inversor de capital riesgo que financia startups, la inminencia de la “restricción de supervivencia” de Minsky —el punto en el que se han agotado todas las fuentes de efectivo procedentes de las operaciones, las emisiones de valores y la venta de activos— es siempre una amenaza real. Y las burbujas episódicas que alivian mágicamente tales amenazas representan la quintaesencia de la incertidumbre: sabes que cada una estallará; simplemente no sabes cuándo.

Capitalismo de gran Estado

En La teoría general, Keynes analizó la dinámica del “capitalismo de pequeño Estado”. En 1929, el sector público estadounidense representaba solo alrededor del 4% de la renta nacional, la mitad de la cual correspondía al Gobierno federal (principalmente los servicios postales y aduaneros, además de unas fuerzas armadas muy modestas) y la otra mitad a los gobiernos estatales y locales (el componente más importante eran los salarios de los docentes). La participación federal se duplicó entonces entre el colapso de Wall Street de 1929 y la toma de posesión de Franklin D. Roosevelt en 1933, pero eso se debió a que la caída de la renta nacional nominal había alcanzado casi el 50 %, la mitad de la cual era “real” y la otra mitad debida a la deflación. Mientras tanto, las constituciones de los gobiernos estatales les obligaban a equilibrar sus presupuestos, recortando el gasto a medida que caían los ingresos fiscales. La participación del gobierno federal creció así hasta el 4 % mientras la administración Hoover absorbía pasivamente la vorágine de la deflación por deuda.

Durante el verano de 1964, fui asistente de investigación de Lester Chandler, de Princeton, un decano de las finanzas monetarias y bancarias de la vieja escuela (que pronto publicaría American Monetary Policy, 1928-1941, una corrección ignorada a Monetary History of the United States de Milton Friedman y Anna Schwartz). En aquel momento, el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca estaba promoviendo el concepto de un déficit presupuestario de pleno empleo para justificar los recortes fiscales, y Chandler me guió a través de un cálculo aproximado de la magnitud del déficit federal en 1933 que habría sido más o menos compatible con el pleno empleo. Según recuerdo, la cifra a la que llegamos era aproximadamente tres veces el tamaño del gasto federal total en 1932, un año en el que la inversión neta del sector privado fue negativa (porque el gasto en nuevas inversiones fue inferior a la depreciación del stock de capital). La conclusión era sencilla: para estabilizar la economía, el gobierno tenía que hacerse mucho más grande.

En realidad, en la década de 1980, cuando Minsky abordó la cuestión de si “eso” —una Gran Depresión— podría volver a ocurrir, el sector público estadounidense había crecido lo suficiente como para compensar las fluctuaciones de la inversión, gracias a la doble aparición del Estado del bienestar (desde la Seguridad Social hasta Medicare) y del Estado de guerra de la Guerra Fría. Para explicar el papel estabilizador del gran Estado, identificó tres contribuciones complementarias que los déficits fiscales sustanciales aportan a una economía en dificultades financieras. En primer lugar, aumentan la demanda agregada al incrementar los ingresos y el empleo; en segundo lugar, generan flujos de caja que protegen a las empresas de la amenaza de impago debido a su propia reducción de la inversión y al aumento del ahorro preventivo de los hogares; y, en tercer lugar, proporcionan instrumentos de inversión de bajo riesgo para los inversores reacios al riesgo.

“El efecto del Gran Estado en la economía es mucho más poderoso y generalizado de lo que admite la visión estándar, que descuida las implicaciones en los flujos financieros y las carteras de un déficit público. La visión estándar se centra únicamente en los efectos directos y secundarios del gasto público… sobre la demanda agregada. La visión ampliada tiene en cuenta tanto los flujos de caja que otros sectores necesitan para cumplir sus compromisos como la necesidad de activos seguros en las carteras tras una perturbación financiera”.
La visión de Minsky se extendía más allá de la corrección macroeconómica estabilizadora con la que la historia había dotado a Estados Unidos. Buscaba una ampliación mucho más integral del orden del New Deal, caracterizada por la organización pública de grandes obras públicas intensivas en capital y deuda y la provisión directa de empleo a los trabajadores inactivos. Si bien los enormes presupuestos de defensa se habían convertido en una fuerza estabilizadora, le preocupaba que constituyeran una alternativa deficiente a las inversiones socialmente productivas. Lamentablemente, con la actual Administración estadounidense empeñada en destruir la capacidad del Estado de cumplir con cualquiera de sus responsabilidades socioeconómicas, la agenda política de Minsky parece haber quedado descartada.

El legado de Minsky

La versión de Minsky de la economía keynesiana tuvo un impacto mínimo en la economía dominante durante su vida y en los años que le siguieron. Pero la crisis financiera mundial de 2008 puso en marcha un proceso que continúa —por problemático y aleatorio que sea— de reconstrucción de la disciplina de la economía, y Minsky y su obra aún pueden desempeñar un papel.

Los economistas han respondido a la crisis de 2008 de dos maneras. La primera es el “giro empírico” hacia el análisis de aspectos concretos del comportamiento económico. Es como si una amplia gama de académicos reflexionara: “Creíamos saber cómo funciona el mundo. La crisis financiera mundial sugiere que estábamos equivocados. Debemos estudiar cómo funciona realmente el mundo”.

Una segunda respuesta ha sido una nueva unión a toda prisa entre la economía y las finanzas. La teoría y el análisis financieros modernos habían encontrado un hogar académico en las principales escuelas de negocios, mientras que los modelos de los macroeconomistas dominantes excluían en gran medida la posibilidad de que cualquier evolución en los mercados e instituciones financieras pudiera afectar a variables económicas reales como el empleo y el consumo. En gran parte como respuesta a la crisis de 2008, ha surgido un nuevo campo de la “macroeconomía financiera” que incorpora, de forma más o menos explícita, las lecciones de Minsky.

Tras la crisis, entre los macroeconomistas que redescubrieron las ideas de Minsky se encontraban Richard Koo, del Nomura Research Institute, y el premio Nobel Paul Krugman, quienes, tras analizar las “décadas perdidas” de Japón posteriores a 1990, identificaron la Gran Recesión posterior a 2008 como una “recesión de balance”. A raíz de la crisis financiera mundial, en 2011 Patrick Bolton, Hui Chen y Neng Wang publicaron un artículo en el que analizaban las restricciones presupuestarias a nivel de la empresa. Propusieron “un modelo de inversión dinámica, financiación y gestión de riesgos para empresas con restricciones financieras”, destacando “la importancia central del valor marginal endógeno de la liquidez (efectivo y línea de crédito) para las decisiones corporativas”.

Más recientemente, las implicaciones macroeconómicas de las restricciones crediticias, tal y como las exploró Minsky, han sido examinadas por un número creciente de economistas, que en general muestran cómo tales “fricciones” sirven para amplificar las contracciones económicas, como ocurrió en la Gran Recesión. Pero un artículo de Nuno Coimbra y Hélène Rey desarrolla un proceso endógeno a través del cual surge la fragilidad financiera —tal y como propuso Minsky— durante la fase de auge de un ciclo macrofinanciero. Este artículo reviste especial importancia porque Rey acaba de ser nombrada para el cargo estratégico de asesora económica y directora del Departamento Monetario y Económico del Banco de Pagos Internacionales, “el banco central de los bancos centrales”. Así, treinta años después de su muerte, Minsky y su interpretación de Keynes están entrando en la corriente principal de la disciplina.

Un ámbito muy relevante para examinar cómo funciona realmente el mundo en este momento es el extraordinario auge de la inversión relacionada con la IA para financiar la construcción de la infraestructura física necesaria que permita el entrenamiento y el despliegue de grandes modelos de lenguaje. Estas inversiones están motivadas por expectativas a largo plazo problemáticas con respecto a aplicaciones de la IA generativa que sean comercialmente útiles y financieramente rentables.

La pregunta desde el mundo de la economía financiera es si, en conjunto y con respecto a actores específicos, los flujos de caja generados por estas aplicaciones serán suficientes —y lo suficientemente oportunos— para validar las inversiones ahora comprometidas. A su vez, la financiación procedente de los flujos de caja operativos de los gigantes tecnológicos monopolísticos ya establecidos ha ido dando paso a una emisión de títulos de deuda en rápido crecimiento. Todo este fenómeno clama por un análisis en el espíritu del Keynes de Minsky.

Es una buena noticia que los economistas estén explorando cada vez más cómo un sistema financiero complejo interactúa con una economía real igualmente compleja, una que está estructurada a través de redes de producción y consumo en evolución dinámica. Este es un proyecto al que Minsky tendría mucho que aportar, especialmente al poner en práctica el elemento central de la economía de Keynes: la incertidumbre ineludible que acompaña a todos los compromisos económicos y financieros.

La crisis artificial y la posibilidad real de una acción militar contra Cuba (+ Video)

 Por: Dr. C.Rodney A. González Maestrey

 

El pueblo estadounidense tiene aversión a las guerras. Tiene aún más aversión a las guerras injustas e innecesarias que sacrifican la moral y el presupuesto estadounidenses. Prefiere que su gobierno se enfoque en temas internos, ayude en la generación de empleos, reduzca la inflación, amplíe los servicios de salud, entre otros temas. Así lo demuestran los resultados de diversos sondeos de manera sostenida.

En el caso de Cuba, estudios de la prestigiosa encuestadora YouGov y del Centro para la Investigación Económica y de Políticas (CEPR, en inglés) de marzo y mayo de este año muestran que una sólida mayoría, superior al 60%, se opone a una acción militar. La mayoría se opone además a la guerra económica y favorece las relaciones diplomáticas.

El rechazo a los peores impulsos de la derecha anticubana proviene de los dos partidos y de diversos sectores de la sociedad estadounidense. Un grupo de senadores republicanos, incluyendo parte de su liderazgo, manifestaron su cuestionamiento al presidente Trump a inicios de mayo. Los emularon 16 ex militares de inteligencia bajo la organización Veteranos Profesionales de Inteligencia para la Cordura (VIPS). También lo han hecho el Caucus Negro Congresional (más de 50 legisladores), miembros del Congreso de forma individual y múltiples organizaciones progresistas, de cubanos, académicos.

Sin embargo, no quedan dudas de que la Casa Blanca y el Departamento de Estado coordinan una campaña para intentar crear las condiciones políticas que justifiquen una agresión contra Cuba.

Estamos ante un caso típico de lo que los intelectuales estadounidenses Noam Chomski y Edward Herman llamaron "fabricación del consenso": la saturación de la opinión pública estadounidense con una narrativa sensacionalista de modo que induzca a la aceptación de la guerra.

Tal ha sido el proceder histórico del gobierno estadounidense desde la explosión del acorazado Maine para justificar la intervención en Cuba en 1898, hasta las dos guerras mundiales, Vietnam, Granada, Panamá, Iraq, Afganistán y más recientemente, Venezuela e Irán.

Para Cuba el libreto es obvio:

• Construcción de un "enemigo": Es el eje fundamental en la actuación de la derecha anticubana para intentar llevar a EEUU a escenarios de confrontación con Cuba. Predomina en el discurso oficial la idea de que Cuba constituye un adversario y una amenaza a la seguridad nacional. Las razones son cambiantes, se adaptan al contexto estadounidense y no se avalan en la realidad verificable.
Lidera este esfuerzo el Secretario de estado, quien demoniza a Cuba por sus relaciones exteriores, sistema de gobierno e ideología. El expediente incluye los imaginarios ataques sónicos, las inexistentes bases chinas, los nunca vistos 40 mil soldados en Venezuela.

Mintieron cuando los 300 drones y más.

• Articulación con medios corporativos, líderes de opinión y red de plataformas digitales tóxicas. Saturan la esfera pública, espacios digitales y las mentes de los consumidores con el mensaje de que una acción militar es inevitable e inminente. No importa que el contenido no respalde los titulares de medios como Axios, Político, The New York Times o NBC News.

• Recrudecimiento de la guerra económica a niveles sin precedentes. Al acumulado de más de 240 medidas para asfixiar la economía cubana durante el primer gobierno de Trump, ahora se suman decenas de otras para aumentar el daño a la economía cubana. Sobresalen las órdenes ejecutivas del 29 de enero y el 1ro de mayo de 2026, para bloquear los suministros de petróleo y derivados, y expulsar a las empresas extranjeras con presencia en Cuba.

*EE.UU. intenta convertir a Cuba en un gran campo de concentración al estilo de los peores nazis en la segunda guerra mundial, o del español Valeriano Weyler que EEUU observó impasible para tomar a Cuba debilitada en 1898.*

Un funcionario gubernamental actualizó para Axios el 28 de mayo, el infame Memorando que el secretario adjunto para asuntos Interamericanos del Departamento de Estado, Lester Mallory, inmortalizara en abril de 1960, acerca de los objetivos siniestros de la política hacia Cuba. El funcionario confesó:

“Va a hacer calor. La gente no tendrá electricidad. La comida se echará a perder sin refrigeración. La gente se enfadará. Podrían salir a la calle. ¿Y entonces qué pasará? No veo al presidente sin hacer nada si hay represión”.

El fin macabro es deprimir las condiciones de vida de los cubanos para conducirlos a un estallido social y que EEUU intervenga como salvador.

• Guerra psicológica: a través de la arquitectura de medios y plataformas digitales antes descrita, se infunden temores, tensiones, desesperanza respecto del futuro, se ubica la responsabilidad en el gobierno cubano y se insta a que los cubanos amen a su verdugo y abracen la intervención extranjera. Ignoran con toda intención el diseño de la política estadounidense y su ejecución fría y deshumanizada.

• Incitaciones a la violencia social. Personajes en redes digitales desde el exterior siguen el manual de Guerra No Convencional contra Cuba y exhortan a la violencia entre cubanos. Los congresistas del sur de la Florida se incorporan abiertamente, reflejo de su interés en manipular la política anticubana para la movilización electoral e ignorar los temas que interesan a la ciudadanía allí.

• Judicialización de la política. La mejor evidencia es la falsa acusación al General de Ejército Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en febrero de 1996. La acción judicial pretende conferir un viso de legalidad a una eventual acción militar. Ya lo hicieron contra el presidente Venezolano Nicolás Maduro, el panameño Noriega en 1989, el yugoslavo Milosevic en 1998 y muchos otros. La sangre de los cuatro fallecidos en 1996 está en las manos del gobierno estadounidense, las autoridades de la aviación en Miami y el liderazgo de Hermanos al Rescate, quienes no tuvieron el coraje para detener las ilegales penetraciones del espacio aéreo cubano, a pesar de las repetidas advertencias.

• Desestimulo del secretario de estado a las conversaciones con Cuba. Como entre personas, entre gobiernos cualquier proceso de conversaciones precisa de buena fé, deseo de avanzar, enfoque en lo que es posible, y no en lo que nos separa. Esto está ausente en las declaraciones del secretario de estado de EEUU, quien en realidad parece dinamitar el proceso. Estos preceptos están ausentes de otras conductas de EEUU, pues acrecienta las penurias de la economia y el pueblo cubano, y las sanciones contra aquellos cubanos que sirven de contraparte en las conversaciones. Es lo que justifica que la Cancillería cubana haya evaluado que no hay progresos en el proceso.

La crisis actual en las relaciones bilaterales es artificial, creada por el gobierno de EE.UU. La política de EEUU contra Cuba es unilateral. Cuba no representa una amenaza ni es enemigo de EEUU. Existe una base para el desarrollo de un agenda común económica y de cooperación en materia de seguridad nacional, sin humillaciones, y en beneficio de ambos países.

Como se vio entre 2015 y 2017, hay un gran interés en el sector de negocios de EEUU y de los cubanos que allí residen en participar en el desarrollo económico de Cuba. Es la política de EEUU y el bloqueo el obstáculo fundamental a una participación sustantiva. También obstruyen una cooperación efectiva para enfrentar delitos como el terrorismo, el tráfico de drogas, la trata de personas y la migración irregular.

En video, la Mesa Redonda

Producir alimentos en Cuba: El reto de reinventarse bajo asedio (+ Video)

 Por: Marxlenin Pérez Valdés

 


Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 24 de mayo de 2026.

Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 24 de mayo de 2026.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿Qué tal? Qué bueno volverle a saludar Cuadrando la Caja, una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, porque hoy vamos a conversar sobre la Producción de alimentos en Cuba. ¿Será posible incrementarla? Si le cuadra el tema, acompáñenos.

Y para debatir sobre la posibilidad del incremento de la producción de alimentos en nuestro país y su relación con el sector empresarial cubano, le doy la bienvenida al estudio a tres nuevos integrantes de nuestro equipo Cuadrando la Caja. Me refiero a la Master en Ciencias Dayana Matech, quien es la vicepresidenta primera del grupo empresarial de la Industria Agroalimentaria.

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Gracias por la invitación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Con nosotros el ingeniero Leonardo Martínez, quien es director adjunto de la empresa Frutas Selectas.

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Un placer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y además el doctor veterinario Alberto Vicente Águila, quien es director general de APICUBA.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Un placer estar por aquí.

Dra. C. Marxlenin Pérez: A ustedes tres, muchas gracias por aceptar la invitación para venir a hablar de un tema tan importante, pero a la vez tan delicado y tan a veces complejo de resolver en la mayoría de los casos, sobre todo en nuestro país. Y por supuesto que se trata de incrementar la producción de alimentos en nuestro país, la producción en sentido general, pero con énfasis en la producción de alimentos.

Y vamos a ir al programa de gobierno conocido como programa de gobierno, programa económico y social del 2026, donde hay una frase que yo creo que es central en este tema, que dice que incrementar la producción nacional con énfasis en los alimentos es la pieza central para estabilizar el país, garantizar el bienestar de la población y sustituir importaciones. Por supuesto, es clave, es estratégico, pero la pregunta que se impone que le haga a los tres es, ¿Cómo lograr esto en las actuales condiciones de nuestro país y de nuestra economía? Empiezo con Dayana.

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Sí, realmente en las condiciones actuales en que nos encontramos es un poco polémico poder decir, ¿es esta la mejor opción? Por eso la industria día a día busca variantes de cómo lograr de conjunto con los productores. Es importante saber que nosotros en la industria agroalimentaria lo que hacemos es transformar las materias primas que obtenemos o de los productores del campesino o importamos para poder transformar y poder obtener nuestras producciones. Por lo tanto, en esta situación actual que estamos cada día más asediados económicamente nos cuesta un poco de trabajo, porque cuando no podemos con los productores obtener las materias primas, incluso no es porque no quieren, sino porque no tienen a veces los insumos para garantizar esos productos que nos tienen que suministrar a nosotros porque no pueden importar los insumos, puede ser por falta de financiamiento o porque sencillamente no pueden llegar acá los barcos para poderles traer los insumos o porque no podemos nosotros directamente de la industria adquirir esas materias primas.

Pero hoy nosotros decimos que somos productores de alimentos y no nos especificamos en que si somos la rama láctea o si somos la rama cárnica. Nosotros tenemos que lograr producir alimentos y lo que hemos hecho es diversificar las producciones de alimentos dentro de la industria donde un lácteo hoy lo mismo puede ser un producto lácteo o puede ser un derivado cárnico, porque se ha estado diversificando para poder garantizar la producción de alimentos. En un cárnico pueden estar haciendo conservas de frutas porque la tecnología lo permite, en los tres hay tachos donde se puede procesar las conservas, por lo tanto lo que hemos enfocado es producir alimentos no importa la rama productiva que sea, para poder tributar el consumo de la población que es nuestra razón de ser.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro que ahí quiero que enfaticemos bastante por toda esta relación que tiene su empresa, su sector con la canasta básica que quiero que enfaticemos y que profundicemos en eso en el siguiente momento del programa porque no quiero que ustedes dos también se refieran un poco a esa centralidad de la necesidad de incrementar la producción de alimentos en nuestro país y cómo desde sus empresas, desde sus instituciones llevan a cabo esta encomienda, ¿no?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: A ver, como usted decía, es clave y estratégico para el país producir alimentos. En el caso de la empresa Fruta Selecta, o sea que es una empresa que su concepción es comercializar productos agropecuarios en el sector turístico, hoy es una realidad, en el país hoy el turismo ha decaído mucho por las cuestiones que todos conocemos, nosotros hacia los estratégicos hemos tenido que redireccionar nuestro mercado, precisamente para eso, para mantener viva la empresa y para lograr llevar esas producciones que en su momento iban hacia este sector turístico u otros destinos, llevarlos hacia organismos priorizados que hoy sostienen la economía del país y hacia la población. Creo que por ahí estamos enrumbando en estos momentos nuestra función social de la empresa para poder mantenerla, o sea, que sea una empresa sostenible y, bueno, seguir obteniendo los resultados.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y cómo va en esa empresa? En ese esfuerzo ¿Se logra que sea sostenible? ¿Cómo enfrentar las dificultades? ¿Y cómo haber tenido que reinventarse, justamente, ustedes en particular?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Claro, o sea, como empresa estamos afrontando, o sea, un grupo de dificultades económicas por el asedio que hoy tenemos, que todos conocemos, pero bueno, nosotros, es una empresa que tiene un trabajo muy fuerte con las bases productivas, principalmente con los productores especializados, nosotros tenemos a nivel de país un grupo de productores especializados en un movimiento, o sea, de alguna manera lo llamamos el movimiento de los productores más selectos, productores especializados, que así ahí estamos redireccionando hoy todos los insumos, todo el paquete tecnológico, precisamente para eso, para apoyar al productor, ayudar al productor que bajo las circunstancias que hay hoy logren obtener las mayores producciones o los mejores rendimientos y, por ende, al ellos obtener esos resultados, pues bueno, nosotros poder llevarlo a un grupo de red de mercado que tenemos y otros organismos priorizados tanto al mercado interno como al mercado externo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto, ¿cómo es en el caso de Apicuba?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, la apicultura es una producción muy especializada, donde desde los años precedentes de la apicultura ha estado encaminada fundamentalmente a la exportación. Hoy nosotros hemos aumentado considerablemente los volúmenes de producción desde el mercado nacional, a través de una red de tiendas que hemos logrado abrir en cada una de las provincias y hemos logrado mantener pequeños volúmenes estables y el consumo hoy de miel en la sociedad cubana ha ido aumentando considerablemente, donde nosotros tenemos un universo productivo por 1940 productores en todo el país, que en las condiciones actuales hemos tenido que reinventar, hemos tenido que actuar de forma diferente para sortear todas las dificultades que se vienen presentando desde el punto de vista de recursos, desde el punto de vista de insumos que son muy necesarios para la actividad, pero hemos logrado mantener al menos los volúmenes productivos necesarios, mantener el universo Apicula para mantener por lo menos la vitalidad de la actividad.

Es considerable hoy que nosotros hemos llegado a tener volúmenes de producción muy deprimidos en los últimos tiempos, pero los productores en conjunto con las empresas y la actividad empresarial en todo el país hemos logrado ir buscando alternativas de producción, logrando alternativas que nos han llevado a nosotros a mantener la actividad y continuar con los dos destinos fundamentales que tenemos de nuestras producciones, fundamentalmente la exportación, porque siempre vamos a necesitar de insumos que son necesarios, de la captación de divisas para poder mantener la actividad y volúmenes que son necesarios para la producción en el mercado nacional.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto, ha tocado varios aspectos ahí que me dan también deseos de entrar en debate y uno es el hecho de que ciertamente se siente que hay una mayor cultura hacia la miel en nuestro país, de consumo de miel, pero eso también contrasta con el hecho de que a lo mejor ahora hay menos posibilidades de acceder a esa miel en cuanto a volumen, a escala. ¿Cómo enfrenta la empresa de ustedes esa contradicción y ese deber o ese futuro a que hay que llegar de recuperar la producción de miel en Cuba?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Nosotros tenemos como objetivo fundamental mantener los volúmenes productivos con el entorno que tenemos que es posible, lo que pasa es que la limitación de recursos nos ha llevado a que los volúmenes productivos disminuyan considerablemente.

El consumo de miel a nivel nacional ha aumentado considerablemente y también de muchos productos apícolas que tenemos, solamente la apicultura no da miel, también da polen, da jalea, da otros productos que también hemos ido insertando paulatinamente en el mercado y hemos ido logrando una aceptación por la población y la población ha ido consumiendo todos estos productos desde ese punto de vista, lo ha ido incrementando en su crecer alimentario, incorporando a la alimentación. Todo es de momento de ir sorteando cada uno de los obstáculos que se van presentando, ir aumentando y explotando al máximo el potencial que nos brinda la colmena, es el objetivo fundamental.

Dra. C. Marxlenin Pérez: La pregunta sería, a lo mejor sencilla, que es ¿Por qué no convertimos a Cuba en una gran colmena? ¿Es posible eso? ¿Tenemos posibilidades? ¿De qué depende? Sobre todo con el prestigio que tiene la miel cubana en el mundo.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, a ver, convertir a Cuba en una gran colmena es posible respetando los espacios que requiere, porque es un ser vivo que requiere espacios, requiere condiciones, requiere de flora, donde se tiene que conjugar el ritmo animal y el ritmo vegetal para poder obtener las producciones que se requieren. Nosotros tenemos un universo de alrededor de unas 130.000 o 135.000 colmenas ronda, y creo que nuestro mayor reto está en aumentar los rendimientos productivos. A medida que aumentemos los rendimientos productivos, vamos a ser mucho más eficientes, a medida que logremos explotar con calidad todos los renglones productivos de productos que nos da la colmena, va a haber mucha más presencia de productos para la población y para el objetivo fundamental, el objetivo de la exportación, que siempre vamos a tener que ir a la exportación para poder tener determinados recursos que son muy necesarios, porque solamente pensamos que la apicultura es tener la vejita nada más, no, hay una serie, hay muchos recursos, muchas cosas que son insumos específicos que requieren, que son recursos que son de importación para la actividad.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que hablábamos, cuando la preparación hablábamos de que el alambrito que era uno…

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Un alambre que es sagrado alimentario, que es específico porque la miel es un producto que está en contacto con los insumos que usted le ponga a la colmena, o sea que el potencial de contaminación puede ser muy fácil, si no utiliza los insumos que son necesarios para la producción.

Dra. C. Marxlenin Pérez: O sea que tampoco es tan sencillo como uno piensa desde afuera del área productiva de la miel, que sería solo tener abejas y listo, y el productor que se encargue de vigilar a la abeja y de ir antes que ella para recolectar la miel.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: No, realmente nosotros hemos logrado un universo productivo de productores realmente capacitados, de productores que con su quehacer día a día han logrado mantener la actividad con toda la escasez de recursos, con todas las limitaciones que tienen, con todas las problemáticas que tienen los productores hoy en día, que estamos claros de muchas insatisfacciones que todavía quedan por cumplir y que tenemos que cumplir, pero están en condiciones, tienen la sapiencia de saber hacer la agricultura bajo las condiciones muy difíciles que tenemos desde el punto de vista de recursos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y en el caso también, pues tienen elementos en común que es la exportación de frutas selectas. ¿Cómo enfrentar esos obstáculos además? Porque una cosa es el deber ser lo que tenemos como meta, y otra cosa es la realidad durísima para una empresa exportadora. ¿Exportan ustedes hoy en día?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Para nadie es ajeno la situación que atraviesa el país hoy en materia de portador energético y en toda la cadena logística, que eso pues obstaculiza un poco más las exportaciones. Los niveles de exportación han disminuido, pero no nos hemos quedado estáticos. Amén de seguir exportando, no quizás con los mismos volúmenes productivos, tanto en valores como físicos de años anteriores, si hemos redireccionado las captaciones de divisas en los distintos mercados. Estamos captando divisas también en el mercado interno. Hay un grupo de estos productos que no se llevan hoy a los hoteles, que se venden en las tiendas que están creadas por el país para recaudar divisas, y entonces eso pues precisamente lo convertimos en insumo para poder seguir produciendo y retroalimentando, y apoyar a estos productores que hoy están dando paso al frente. Creo que lo más importante que tenemos es el capital humano.

Tenemos los productores con deseo de hacer, y están identificados, y están produciendo. Que las condiciones se han obstaculizado un poco más, con condiciones más duras, pero bueno, creo que nos toca a nosotros, desde la empresa estatal, acompañarlos para lograr producir más alimentos y, en el caso nuestro, comercializarlo y tratar de que llegue a la mayor red posible, tanto sea el mercado interno como el externo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, vamos a hacer una pequeña pausa aquí, y en el siguiente bloque vamos a adentrarnos en los cómos. ¿Cómo vamos a lograr justamente incrementar la producción de alimentos en Cuba para lograr cuadrar la caja de la economía cubana?

Material audiovisual de la unidad básica de producción Cooperativa Peralta en el municipio Jagüey Grande de la provincia de Matanzas, de apicultura.

Dra. C. Marxlenin Pérez: En el material veíamos un poco de lo que ya habíamos comentado, que no es tan sencillo como tener abejitas y que se pongan a producir miel, sino que es complejo ese proceso y además requiere de conocimientos de los especialistas. Pero hay una pregunta que se impone también, porque nuestra miel, como decíamos, goza de un gran prestigio, que es una miel ecológica, y en el mundo entero se valora mucho esa cualidad. ¿Por qué no podemos aumentar nuestra productividad en este sentido para esa alta demanda que también hay de la miel cubana en Europa, por ejemplo? ¿Qué nos está faltando?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Es algo que en estos momentos está muy a tono. Los productores, como bien se ve en el material, han tenido que reinventar, han tenido que cambiar todo su entorno productivo a las situaciones que tenemos y para nadie es un secreto que la situación hoy del bloqueo afecta muy directamente a la producción apícola en Cuba. Desde todos los sentidos, desde la entrada de recursos como hasta desde el punto de vista de la exportación.

Nosotros tenemos que, desde el punto de vista de estudios, de trabajo científico y demás, buscar alternativas que nosotros logremos parear todo ese déficit de recursos, todo ese déficit de insumos que tenemos, para nosotros tratar de mantener los volúmenes productivos. Estamos en condición, con la cantidad, con el material apícola que tenemos, con la cantidad de colmena que tenemos, estamos en condiciones de aumentar los volúmenes productivos. Solamente que en muchas ocasiones, como él dice, hemos tenido que buscar alternativas que nos han hecho readaptar, reinventar el proceso productivo para lograr los rendimientos que queremos. Estamos en condiciones de eso. Solamente que las condiciones son difíciles, nos vamos adaptando, tenemos que trabajar, tenemos que seguir trabajando, seguir contando con el esfuerzo de los productores y hay algo que es muy importante en todo el trabajo apícola, es la atención al productor.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, ahí quería llegar ¿Están felices los productores con los esquemas de trabajo actuales?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: A ver, los productores hoy, nosotros estamos, se implementó un esquema de financiamiento cerrado.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿En qué significa brevemente para los que no somos expertos en el tema?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Donde aquellos productores, simplemente aquellos productores que participan en la exportación, un volumen del cobro de sus exportaciones en divisa retorna al productor en divisa. En este caso retorna el 42% del 70% que se ingresa al país. Los productores han sentido un alivio desde el punto de vista de situación financiera donde hoy la inflación de la economía cubana es muy alta, muy fuerte y ellos han tenido con esto un alivio porque también han logrado llegar con ese pago en divisa, han llegado a la tasa cambiaria del segmento 3, y entonces a medida que va aumentando, va aumentando sus producciones. No es un precio estático, su precio va fluctuando y a medida que fluctúa el valor del dólar ellos mejoran su producción.

Dra. C. Marxlenin Pérez: O sea que los productores de miel están recibiendo divisas como parte de su salario, como parte de la ganancia.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Como parte del pago de sus producciones. Solamente hemos introducido en el pago la miel que es la que se exporta. A medida que logremos ir exportando otros productos seguirá aumentando el esquema y estarán cobrando en divisa de igual manera. Y esto le ha dado a ellos la posibilidad de adquirir recursos ya también de ellos de una forma directa, porque la moneda que adquieren tiene un mayor poder adquisitivo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, o sea, una motivación sin duda.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Ha sido una motivación. Todavía nos quedan situaciones muy complicadas, difíciles que tenemos que pagar. Hemos logrado mantener el pago alrededor de los 30 días, mucho inferior a los 30 días a los productores que es lo que tenemos contratados, pero vamos aumentando y los productores han ido teniendo un mayor beneficio por sus producciones.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y qué problemas tienen ahora mismo esos esquemas de financiamiento? ¿Qué puntos flacos le quedan, que habría que reforzar?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, a ver. El esquema de financiamiento comienza a partir del mes de julio. Primero se operaba con un esquema que era el pago en MLC, el derecho a adquirir la compra por MLC por tonelada vendida. Ese esquema se paralizó y cuando nace el nuevo esquema que tenemos de financiamiento, nace con una deuda que los productores rondan alrededor de unos 3,5 millones de pesos. De un año, que no llega al año todavía de aplicación del esquema, la empresa asumió esa deuda y nace con una situación financiera complicada, tensa. Una situación complicada y tensa desde el punto de vista financiero. Hemos logrado rebajar el 50% de esa deuda ya, pero sabemos que todavía es un tema que los productores se sienten insatisfechos, que tenemos que ir trabajando.

En estos momentos, bajo las condiciones actuales económicas, bajo el acoso económico y energético que tiene el país, se nos ha hecho mucho más difícil. Se lo hemos dicho a todos los productores, hemos intercambiado con ellos, le hemos dado los elementos para que ellos estén claros de que la deuda se va a pagar, lo que en estos momentos el ritmo de pago va siendo un poco más lento. En los últimos dos meses los movimientos han sido mucho más pequeños, porque también ha sido mucho más complejo la salida de la exportación, los cobros y demás, y eso nos ha atrasado en el tiempo. Pero está reconocida la deuda, está conciliada con los productores, y se va a pagar, y si se continúa pagando la deuda, la producción del mes dentro de los 20, 25 días del mes siguiente. En regla, no aumentar la deuda, es lo que hemos tratado de hacer. Simplemente la deuda se paralizó aquí, esta es la reconocida que tenemos con los productores, y mes a mes vamos pagando, ahorrando el pago de las producciones del mes vencido.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, y si vamos a hablar de condiciones difíciles y de dificultades en la empresa, tenemos que hablar de la canasta básica, ¿no? Necesariamente, porque además es creo que uno de los elementos mediadores más directos que tenemos para sentir las dificultades por las que atraviesa la economía familiar y la economía cubana en general. ¿Cómo se enfrenta eso desde su empresa, Diana?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: A ver, nuestro grupo empresarial, como bien usted ha dicho, incidimos directamente en la canasta familiar normada, ya que las industrias lácteas, las industrias cárnicas son nuestras y tienen participación permanente en el suministro. Por ejemplo, en el caso de los lácteos, nosotros debemos todos los días, los 365 días del año, entregar la leche fluida a los niños que consumen este tipo de leche.

Y en el caso de los niños que no la consumen, que son los de cero a un año, sería la leche en polvo, que es lo que tenemos establecido en el país. Nosotros ahí, por supuesto, que tenemos afectación. Uno, porque la leche fluida, en estos momentos, en la situación actual, no tenemos cómo ir a los campos a copiar esa leche.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Pero está la leche? ¿Es una cuestión de transporte?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: No está el 100% de la leche, pero si estuviéramos con el combustible, como estábamos en el último periodo estable, no hubiesen más de 100.000 niños afectados, que es lo que hoy tenemos. Y es precisamente por eso. Realmente, el acopio no ha sido a la altura que necesitábamos, sobre todo en la etapa, los primeros meses del año, porque es la temporada baja de la leche. Ahora, en el mes de mayo, comienza la temporada alta, que es la campaña de la primavera, como les decimos todos, y empieza, por las propias lluvias, a generarse más leche, pero no tenemos el combustible para copiarla. Entonces, hemos trazado estrategias de conjunto con comercio, y lo que se ha hecho en este periodo es el cruzamiento de la leche, que no es más que, en vez de la industria, acopiar toda la leche en las cabeceras provinciales. Sí somos nosotros, la industria, los responsables de ir a los campos, buscar la leche y traerla hacia los comercios en las cabeceras provinciales.

Pero, en el caso de los municipios, si no generan la leche en el territorio, no consumen los niños, y por eso es esta afectación que tenemos hoy, de más de 100.000 niños que no están recibiendo su leche, como debería ser todos los días.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y qué alternativas hay para eso?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: La alternativa es seguir buscando como tenemos ahora mismo, por ejemplo, en algunas empresas han adquirido medios de triciclos eléctricos, que también tienen una afectación, pero al tener paneles solares, le permite mantener una carga y entonces poderse mover y trasladar, y el combustible que utilizamos para la distribución de la leche, podemos entonces utilizarla en el acopio de la leche, y nos permite llegar a mayores lugares a poder acopiar esa leche. Pero en el caso de la leche en polvo también tenemos afectación. Las navieras que normalmente llegaban a Cuba no están llegando, por la misma afectación que ha explicado el compañero. El acecho que tenemos económico cada día se ha incrementado. A partir de este mes de mayo, con las nuevas medidas que se han implementado, se ha agudizado.

Teniendo a veces el financiamiento para poder adquirir la leche, no nos llegan acá, o sencillamente en el momento de ejecutar la operación, nos dicen, no, con ustedes no podemos operar, porque eso también nos ha podido pasar. Y eso nos ha motivado entonces que la afectación de que no se le entregue decenalmente como está establecida la leche a los niños, y por eso la afectación. Pero en el caso de la carne nos pasa lo mismo. Nosotros tenemos un compromiso para los niños entregarles o picadillo o carne de res, y ahora mismo con la situación energética que estamos, que no podemos ir a los campos a copiar el ganado, traerlo a la industria, industrializarlo y poder distribuirlo, estamos matando en las losas sanitarias. Primero no logramos matar el nivel de animales que deberíamos, porque a las losas no podemos ir con esa cantidad de animales. A veces hay lugares que están muy lejanas las losas, donde tenemos el animal, no tenemos cómo trasladarlo.

Entonces podemos matar pequeñas cantidades de animales, pero no se logra cubrir toda la demanda. O solo cubriríamos la demanda de ese lugar donde está la losa sanitaria, porque al final si no tienes cómo trasladar la carne, no puedes hacer nada. Entonces los niños de ese territorio sí asimilan o adquieren ese producto, pero entonces el del municipio de al lado, por no tener cómo distribuirlo, no lo asimila. Y eso entonces también está conllevando una afectación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hay una disparidad entre las provincias, los municipios. Muchas veces en la capital hay una ausencia, a veces absoluta, de estos productos, pero en otras provincias no hay una mayor distribución. ¿Por qué pasa esto?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Por ejemplo, en el caso de la leche, en la capital, acá en La Habana, los niños todos, el 100%, consumen leche en polvo. Al no recibir la leche importada por los problemas que tenemos con las navieras o porque las compañías no nos han querido vender, ya limita poder entregarle a esos niños la leche. En el caso de las carnes, los niños de la capital, para poder consumir la carne o el picadillo, cualquiera de las dos variantes, que desde hace algún tiempo estamos haciendo el picadillo y se le ha entregado a los niños, la carne viene o de Villa Clara o de Sancti Spiritus, que son los territorios donde generan el nivel de animal que pudieran entonces garantizar, según lo que tenemos organizado por el balance país de la carne, para poder satisfacer La Habana.

No han podido, en esos territorios, adquirir para poder cumplir el suyo, pero tampoco para poderlo trasladar a La Habana, procesarlo y poderselo entregar a los niños. Entonces, por eso los niños de la capital tienen esa dificultad que llevan más de dos meses sin recibir el picadillo para niños. Las alternativas, bueno, estamos de conjunto con los organismos rectores, viendo otras variantes de producción, que aunque no supla el nivel de producción, por lo menos que les llegue algo a esos niños y puedan tener otra opción de producto para poder consumir.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, ahora en el último momento del programa vamos sin duda a decir justamente las alternativas que encontramos, porque a pesar de todos los pesares, hay que seguir buscando alternativas. Muy brevemente, Leonardo, ¿Cuáles son esas dificultades más complejas y cómo van ustedes representando la salida a eso? Creo que por ahí por las alianzas tenían ya…

Ing. Leonardo Martínez Cruz: En el caso nuestro, nosotros, es una empresa que tiene, o sea, nosotros contamos con una infraestructura logística a nivel de país, o sea, un nivel de cámaras frías y frigoríficos, que habitualmente todos los años, pues, acopiamos productos agropecuarios en sus picos de cosecha previa a contratación con los productores y se almacenaban en frío según sus estadías normalmente, hasta tres meses, que esto nos da una garantía para en los meses de verano, que son los meses menos productivos de la agricultura por las condiciones climáticas que tiene nuestro país, o sea, un país tropical, pues entonces obtener estos productos. A raíz de la situación energética que tiene el país, o sea, hoy nosotros contamos con infraestructura, pero no tenemos, o sea, no tenemos esa garantía de mantener los productos conservados.

Hemos tenido, que cambiar el modelo de gestión partiendo de no afectar al productor, o sea, porque estos productos están contratado previamente y para no afectar al productor hemos tenido que cambiarnos, que en su momento hemos tenido afectación, sí la hemos tenido, no podemos decir que no. Sí ha habido afectación, hemos tenido quizá insatisfacción en algún momento puntual con algunos productores, pero le hemos puesto a disposición de estos productores que tenemos identificados y de la nueva forma de gestión que existen hoy en el país, todo nuestro andamiaje logístico, dígase transporte, cámara fría, para lograr, un trabajo un poco más de cerca, ayudarlo, apoyarlo y lograr el encadenamiento productivo, creo que es la única manera que tenemos hoy de salir adelante, que quizás hoy la empresa no obtenga los mismos resultados que obteníamos anteriormente, porque bueno, nosotros éramos los dueños de toda la operación logística, pero la empresa obtiene el resultado, el productor también, y al final, o sea, la comida llega a la población que creo que es lo más importante y bueno, así en este momento estamos trabajando hoy el día a día para poder sostenerlo, hemos puesto toda nuestra logística en función de los productores, nuestra logística, nuestra maquinaria agrícola en función de comercializar los productos al mercado interno y a la exportación, así lo hemos hecho, además tenemos experiencia positiva que nos han dado resultados, no estamos satisfechos, no estamos satisfechos porque bueno, siempre queremos producir, comercializar un poco más y que llegue más la comida a la población, pero bueno, en este minuto es por donde andamos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sobre esas experiencias positivas quiero que también comentemos antes de finalizar el programa, vámonos con el Gurú de Jatibonico y seguimos cuadrando la caja.

Gurú de Jatibonico

El programa de gobierno,

para que mejor funcione,

no es desde que se supone

autoritario o paterno.

Que cada cual, en lo interno,

contribuye al resultado.

Que lo estatal y privado

sea una altura del momento

¿La prioridad?, el alimento,

reto del empresariado.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y por supuesto como dice el Gurú, la prioridad es la producción de alimentos, pero para producir alimentos en Cuba tenemos que necesariamente recurrir a las alianzas estratégicas, los encadenamientos productivos y sé que con frutas selectas hay ejemplos positivos que se pueden poner sobre la mesa para multiplicarlos, esas alianzas, ¿cómo se están llevando a cabo ahora mismo?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Como parte de las nuevas alianzas que se están implementando, como le explicaba anteriormente, los ejemplos positivos que ya están funcionando, que son ejemplos que están hoy latentes y que están funcionando, además que tienen muy buenos resultados. Tenemos productores de carbón precisamente en Camagüey que es una provincia muy productora de carbón al cual le hemos puesto a su disposición maquinaria agrícola, cuando hablamos de maquinaria agrícola hablamos de tractores, hablamos de camiones para mover este carbón y también hemos trabajado en el cambio de matriz energética para que estas plantas beneficiadoras de carbón puedan mantener su ritmo de trabajo y no se vean paralizadas por la afectación que tenemos hoy de fluido eléctrico, y también con productores que nos suministran un grupo de productos que comercializamos en las tiendas que venden hoy en dólar, que estos productos que nosotros comercializamos con ese dinero que generan, mediante nuestra empresa adquieren insumos incluso medios de transporte, son empresas, son alianzas que hoy tenemos que están latentes y que han funcionado y por ahí andamos. He puesto el ejemplo solo de dos pero tenemos varias y creo que hoy es el camino a seguir para poder desarrollar la agricultura o sea, buscar estas alianzas, exportar, buscar divisas hacia el mercado interno para poder potenciar entonces el mercado nacional y que llegue mayor comida a la población.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, y si estamos hablando de buscar divisas estamos hablando de las inversiones que son de esos grandes tabúes que a veces tenemos que enfrentar, los impagos, las inversiones ¿Cómo se lleva eso de manifiesto en la empresa APICUBA?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, el proceso inversionista en los últimos años ha sido limitado por la propia situación financiera y demás a partir de la aprobación de estos esquemas, la empresa ha logrado de forma también muy limitada, ha logrado trabajar en un proceso inversionista con un poquito más de soltura, con un poquito más de movimiento. Hemos trabajado con el cambio de la matriz energética en cuatro UEB nuestros que es muy importante para todo el proceso después de acopiar a la miel, todo lo que debemos hacer de beneficio y demás. Estamos trabajando fuertemente también en el cambio de matriz energética en alguna de las formas de transporte para que los productores puedan llegar con más prontitud y con tiempo a los apiari, poder realizar la cosecha que es muy importante. En ocasiones nos hemos limitado porque es una situación muy compleja el tema del combustible.

También en nuevas líneas de producción que estamos desarrollando como la máquina de propóleo que hemos estado trabajando, hemos logrado importar una máquina de propóleo en combinación con el centro de investigaciones apícola para tratar de ir incrementando un nuevo producto que nos pueda generar divisas, nos pueda generar también un producto para el mercado nacional en mezclas apícolas demás para la industria farmacéutica. También hemos logrado, lo estamos trabajando y la producción está bastante adelantada y eso nos daría a nosotros un poco más de ingresos desde el punto de vista económico y seguir trabajando a medida de los flujos financieros que nos vayan dando y seguir aumentando en todo esto del proceso inversionista.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno y precisamente otra de las grandes preguntas, retos, es cómo cerrar precisamente los ciclos económicos productivos hoy de cara a todas estas carencias estas dificultades que estamos enfrentando.

MSc. Dayana Matech Vilá: A ver, nosotros en la industria, también como ha dicho el compañero de fruta selecta, nos hemos dedicado en este último periodo precisamente a trabajar de conjunto con el productor porque al final es nuestro principal proveedor y por ejemplo en Ciego de Ávila la empresa de conserva en los dos últimos años ha logrado hacer la cosecha del tomate para el proceso productivo a partir de que él ha pagado el paquete tecnológico al productor para garantizar que ese tomate que necesitamos en la cosecha poderlo tener. Pero eso mismo lo tenemos hoy por ejemplo en el tema del café. Hoy nosotros contamos con 15 hectáreas de conjunto con productores de café que hemos financiado los paquetes tecnológicos que nos tributarán a mayores resultados. Estamos trabajando para llegar a más niveles de hectáreas que nos permitan ir elevando precisamente la obtención de café cubano con tanta calidad que tiene y que recuperarlo. Esa es parte de la estrategia que estamos haciendo, pero de igual manera nosotros en nuestras propias industrias hemos creado plantas o infraestructuras que nos permiten por ejemplo crear los propios piensos a partir de los desechos para poder alimentar los animales y de conjunto con el productor brindarle esa alimentación para que pueda generar el animal y entregarlo a la industria. Pero también hemos nosotros dedicado un grupo de tierras que hemos adquirido, que le hemos solicitado a los territorios para poder tener nuestros propios cultivos y poder también entonces autoabastecer los comedores obreros y permitir entonces que también la industria tenga otros ingresos por esos conceptos.

Tenemos también crianza de aves, de gallina en este caso, de cerdo, de carnero, que se están industrializando en la propia industria, es decir, tenemos la crianza en una unidad productiva y después industrializan la otra generando niveles productivos para poder ir supliendo el déficit que tenemos por otra parte. De igual manera estamos trabajando con los diferentes actores de la economía. Para nosotros eso es algo importante.

Nosotros desde el 2024 hemos venido incrementando las alianzas con ese sector y estamos más que convencidos que ese es parte del camino de transformar, las dos vías de poder transformar es precisamente trabajar de conjunto con el productor con un paquete tecnológico o con los nuevos actores económicos que tienen el financiamiento para adquirir algunas materias primas que nosotros no o que se les permite cumplir con la importación de recursos que a la industria no les estaba permitida más ellos sí por ser de los actores que el enemigo acompaña y permite adquirir recursos y nosotros no y la prueba está en que este año en el cuatrimestre que ya culminó logramos incrementar en un 19% la adquisición de materia prima o transformación de materia prima en producción terminada, llegando a 9 mil toneladas de producción terminada.

Eso es algo positivo porque a pesar de tener un déficit económico en la industria a pesar de no tener toda la electricidad que necesitamos para poder industrializar las materias primas o acopiar las materias primas, hemos crecido un 19% ¿por qué? por esas alianzas que tenemos con esos nuevos actores. Como explicaba el compañero de APICUBA nosotros también como parte de la transformación y la necesidad, hemos hecho un grupo de conjunto con esos nuevos actores económicos, hemos adquirido paneles solares que nos permita independizarnos de la matriz energética del país ¿por qué? porque sin energía la industria no puede funcionar o hemos estado instalando algunas calderas de biomasa para que también nos permita sin tener fluido eléctrico sin tener combustible poder también producir y lograr mayor producción.

Ahora viene este año a reafirmar, nosotros llevamos más de dos años trabajando en producción cooperada con los diferentes actores, pero este año sale un decreto, el 114 que permite la constitución de empresas mixtas o asociaciones económicas entre una empresa estatal y otra empresa estatal pero entre una empresa estatal y un actor económico nuevo, entonces eso también fortalece y reafirma la alianza y como de conjunto los diferentes actores de la economía del país pueden seguir adelante para lograr transformar y producir más alimentos que nuestra razón de ser.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y precisamente de eso que nos venía comentando me imagino que también tengan ejemplos positivos que poner en estos encadenamientos con actores de la economía ya sea estatal, no estatal en sentido general ¿no?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Sí, por ejemplo ahorita le decía del pago a productores pero tenemos con Mipymes por ejemplo acá en la capital

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Con Mipymes privada?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Mipymes privada sí, 100% privada. Tenemos la posibilidad de para el café. Acá en una de las UEB de la capital, de conjunto nosotros le hemos identificado a los productores, la Mipymes le ha financiado el producto, es decir, el café al productor y nosotros lo hemos industrializado y de conjunto hemos vendido la producción terminada y de esa manera él recupera el financiamiento que obtuvo y nosotros los gastos que generamos en el procesamiento. Pero como eso tenemos por ejemplo en Pinar del Río la empresa Láctea, es un ejemplo vivo que funciona hoy con encadenamientos productivos, porque Pinar del Río es de las provincias que tiene poca leche sin embargo no deja de cumplir con la entrega de la leche a sus niños, pero ha buscado otras alternativas de producción con esas mismas Mipymes.

Pero ya no es una empresa solo Láctea como le decía al inicio, es una empresa que lo mismo hace pan, hace dulce, hace derivados cárnicos y hace derivados lácteos ¿por qué? por encadenamientos productivos que tiene allí con diferentes actores.

Recientemente reinauguramos en Viñales una UEB que tenemos cárnica y fue precisamente un encadenamiento con una Mipymes de allí del territorio. Ellos financiaron toda la adquisición de una tecnología para que haya allí una línea nueva para la producción de hamburguesas y ya está en explotación es un beneficio para nosotros. Pero para allí para el territorio, y por supuesto la Mipymes está encadenada con nosotros con buenos resultados y ejemplos.

Como esos podemos decir en diferentes provincias del país, porque eso nos está pasando con ese ejemplo en Granma. En Granma el cárnico tiene una alianza con un productor de gallinas y lo que hace es garantizarle el pienso para que él le tribute con esa gallina a la industria o el huevo que genera la gallina, lo lleva a la industria y así en las diferentes provincias. De una manera u otra hemos ido logrando encadenamiento, por ejemplo en Guantánamo. El país en el año 2025 y el 2026 no ha podido adquirir para la canasta familiar normada para los niños de 7 a 12 años o para la merienda escolar de los niños, la soya para hacer el yogurt, sin embargo hoy en el lácteo de Guantánamo se está haciendo yogurt de soya ¿y por qué? por un encadenamiento entre una MIPYME privada y el lácteo que adquirieron soya y están produciendo para poder entonces garantizar ese producto.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno yo creo que el tema da para mucho más pero yo antes de cerrar el programa en este poquito tiempo que nos queda la pregunta con la que iniciábamos quiero que la cerremos ¿no? ¿es posible incrementar en Cuba la producción de alimentos y de qué depende? en una frase quiero que me lo respondan para sintetizar todo esto que hemos, que ustedes han ido exponiendo en el programa.

Ing. Leonardo Martínez Cruz: O sea creemos que si se puede y que depende mucho de los modelos de gestión que utilicemos

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿qué significa brevemente?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Significa el modo de hacer, o sea el cómo hacerlo cubano sabe o sea el productor sabe lo que tiene que hacer y cómo solo tendremos o sea nosotros lo que estamos haciendo como empresa estatal apoyarlo e ir viendo las variantes del modelo de gestión que haya que aplicar en el momento específico, sin trabas y sin demoras para que todo fluya pero sí pues sí es posible

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: No, estoy completamente convencido que por lo menos la agricultura es ejemplo que si es posible transformar los volúmenes productivos, si es posible porque además lo estamos notando y se nota hoy en el estado de ánimo de los productores si mantenemos el esquema de financiamiento como lo tenemos y logramos que sea sostenible en el tiempo puede venir viene un resultado productivo positivo una mejor etapa viene una mejor etapa nosotros

Dra. C. Marxlenin Pérez: En la industria agroalimentaria tiene muy difícil ustedes la respuesta porque también está la canasta básica marcando el ritmo

M. Sc. Dayana Matech Vilá: sí pero sí es posible, y es posible si logramos aplicar las buenas prácticas que ya hemos logrado en la industria, generalizarla en el 100% si eso lo logramos podemos dar un poquitico más y apoyar a cubrir lo que hoy no hemos sido capaces

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿y de que depende entonces?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Del quehacer del hombre es como decía el compañero es que nosotros seamos capaces de la gestión sea la necesaria en el momento preciso.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno pues yo me quedo entonces con estos últimos comentarios de nuestros panelistas de hoy y les doy las gracias por supuesto por esta experiencia que han compartido con nosotros, esta sapiencia pero recuerden que no basta con interpretar, describir, comentar, sino que juntos debemos precisamente participar para transformar nuestra realidad. Yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano nos vemos pronto

Transcripción: Lianet Caridad Preval Avilés, Ana Elena Hidalgo Reyes / IDEAS Multimedios

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