Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 12 de julio de 2026

Rudd, el marxismo de Xi Jinping y Palantir



El pensamiento de Xi Jinping, leído incluso por observadores anticomunistas como Kevin Rudd y los estrategas tecnológicos de Palantir, muestra la centralidad del marxismo como clave para la planificación y la dirección política en el éxito histórico de la China contemporánea.



Por Daniele Burgio, Giulio Chinappi, Massimo Leoni y Roberto Sidoli, Mondo Rosso

Kevin Rudd es un político australiano que se desempeñó como Primer Ministro de 2007 a 2010 y nuevamente en 2013. Abiertamente anticomunista, es en todo caso lúcido e inteligente y, por tanto, capaz tanto de leer atentamente el informe presentado por Xi Jinping, secretario general del Partido Comunista de China, en el XX Congreso del Partido celebrado en octubre de 2022, como de analizarlo honestamente, a diferencia de los falsos tontos de la izquierda occidental anti-China [1].

En esa ocasión, Rudd había destacado, entre otras cosas, que el término “lucha” aparecía unas decenas de veces en el informe de Xi Jinping, y a su correcta observación se puede añadir inmediatamente que también hay una docena de referencias abiertas, también en el informe del secretario del Partido Comunista Chino, con respecto al marxismo, el materialismo dialéctico y el materialismo histórico: extractos que destruyen aún más el cuento de hadas sobre el Partido Comunista Chino “que se hace pasar” por comunista y marxista.

Citemos algunas de estas citas del informe del Congreso de Xi Jinping, para no dejar lugar a dudas:

“Hemos establecido y apoyado un sistema fundamental para asegurar el papel protagónico del marxismo en la esfera ideológica.”

“El marxismo es la ideología fundamental sobre la que se fundan y prosperan nuestro Partido y nuestro país.”

“La sólida orientación teórica del marxismo es la fuente de la que nuestro Partido extrae su firme convicción y que le permite captar la iniciativa histórica.”

“Adaptar el marxismo al contexto chino y a las necesidades de la época es un proceso de búsqueda, revelación y aplicación de la verdad.”

“Los comunistas chinos son profundamente conscientes de que sólo integrando los principios fundamentales del marxismo con las realidades específicas y la refinada cultura tradicional de China, y sólo aplicando el marxismo dialéctico e histórico, podemos proporcionar respuestas concretas a las grandes preguntas planteadas por los tiempos y descubiertas a través de la práctica, y podemos garantizar que el marxismo conserve siempre su vigor y vitalidad.”

“Es responsabilidad histórica solemne de los comunistas chinos de hoy continuar abriendo nuevos capítulos en la adaptación del marxismo al contexto chino y a las necesidades de los tiempos.”

“Debemos poner a la gente primero. La orientación hacia el pueblo es un atributo esencial del marxismo”.

“Con un mayor sentido de responsabilidad histórica y creatividad, deberíamos hacer una mayor contribución al desarrollo del marxismo.”

“Lanzaremos programas para que los miembros del Partido estudien la nueva teoría del Partido y transformen el Partido en un partido marxista dedicado a la formación.”

“Seremos firmes partidarios y practicantes leales del noble ideal del comunismo y del ideal común del socialismo con características chinas.”

Volviendo a Rudd y su interesante libro publicado en 2024 bajo el título Sobre Xi Jinping: cómo el nacionalismo marxista de Xi está dando forma a China y al mundo, dada su indiscutible elección de campo, es aún más significativo que el autor australiano tome en serio la dimensión ideológica del pensamiento de Xi Jinping [2]. Rudd ciertamente no pertenece al campo comunista, ni se puede sospechar que simpatice con el socialismo chino. Precisamente por esta razón, su reconocimiento de la centralidad del marxismo en la visión política del Secretario General del Partido Comunista Chino adquiere un valor particular: demuestra que sólo una lectura superficial, o deliberadamente propagandística, puede reducir el socialismo con características chinas a una fórmula vacía o a una simple cobertura retórica del capitalismo.

El libro de Rudd, si bien se mueve dentro de un marco político hostil a la República Popular China, captura un punto esencial: Xi Jinping no utiliza el marxismo como un ornamento ideológico, sino como una gramática política a través de la cual interpretar la historia, la lucha de clases, el papel del Partido, la soberanía nacional y la relación entre Estado, mercado y desarrollo. La definición de Rudd de “nacionalismo marxista” naturalmente sigue siendo interna a una perspectiva occidental anticomunista, pero sin querer confirma lo que gran parte de la izquierda occidental anti-China se niega siquiera a discutir: la continuidad teórica y política entre el marxismo, el liderazgo del Partido Comunista Chino y el proyecto histórico de la modernización socialista de China.

Es precisamente a partir de este punto que el discurso puede vincularse al manifiesto de Karp y Zamiska. Si Rudd reconoce, al criticarlo, la función del marxismo en la construcción de la visión política de Xi Jinping, los autores de La República Tecnológica reconocen, también desde una posición orgánicamente occidental y estadounidense, otro aspecto decisivo del modelo chino: la capacidad de subordinar el capital, la tecnología y la innovación a una dirección política general. En ambos casos, dos voces muy alejadas del comunismo se ven obligadas a afrontar la misma realidad: China es incomprensible a través de las categorías perezosas del liberalismo occidental, porque su desarrollo se basa en una relación entre ideología, Estado, partido, planificación y fuerzas productivas que Occidente ha desaprendido incluso nombrar.

La sombra producida ahora a escala planetaria por Pekín y la alteridad radical del modelo chino en sus diversos aspectos ideológicos, culturales y económico-sociales respecto del capitalismo de Estado real que reina en el mundo occidental, con su privatización de las ganancias y socialización de las pérdidas de los monopolios privados, se reflejan, aunque con diferentes categorías teóricas y planificación disímil, en el libro titulado La República Tecnológica: Poder Duro, Creencia blanda y el futuro de Occidente, obra firmada conjuntamente por Alexander C. Karp, director ejecutivo del gigante tecnológico Palantir, y Nicholas W. Zamiska [3].

El núcleo y el marco general del libro consisten en una evaluación abierta de la existencia de una amenaza sistémica china contra el poder estadounidense, junto con una admisión renuente de la eficacia socioproductiva del uso a gran escala de herramientas de planificación por parte del Partido Comunista Chino en el proceso de reproducción del gigantesco país asiático.

Y el hecho de que la China Popular actual sea una amenaza sistémica pacífica al capitalismo de Estado de Washington es reconocido incluso por una académica tan alejada de las tentaciones pro chinas como Margherita Furlan.

Admitió que, mucho antes de la cumbre de Beijing entre Xi Jinping y Trump, celebrada en mayo de 2026, había quedado claro que el Partido Comunista Chino “reafirma la primacía de la política sobre los gigantes digitales, impidiendo que Jack Ma se retire del control estatal como lo hizo Elon Musk en Washington y manteniendo los algoritmos dentro del perímetro de la autoridad política”. Además, Furlan señaló acertadamente que es precisamente “Karp y Zamiska, además, construyen su manifiesto contra China: es el rival el que justifica el nuevo Proyecto Manhattan, el adversario sistémico cuya eficacia autoritaria es en conjunto temida e, implícitamente, admirada” [4].

Pero pasemos ahora al análisis del manifiesto de Karp y Zamiska.

El primer elemento que ataca, en La República Tecnológica, es el tono abiertamente manifiesto de la obra. Karp y Zamiska no escriben un libro neutral sobre inteligencia artificial, ni una simple reflexión sobre la relación entre tecnología y sociedad. En lugar de ello, escriben un texto de batalla, un llamado a la élite empresarial y de ingeniería de Estados Unidos a abandonar la ilusión de que pueden vivir separados del Estado, la guerra, la seguridad nacional y la competencia geopolítica. La tesis subyacente es simple: Silicon Valley ha perdido su misión histórica porque, en lugar de poner sus capacidades al servicio de los principales objetivos nacionales, se ha centrado en aplicaciones de consumo, plataformas publicitarias, redes sociales, servicios y herramientas de entretenimiento capaces de monetizar la vida cotidiana de los usuarios sin abordar las grandes contradicciones estratégicas del presente [5].

Desde este punto de vista, el libro tiene un valor documental considerable, porque muestra cómo una parte de la clase dominante tecnológica estadounidense ha comprendido ahora el agotamiento ideológico del viejo mito neoliberal. Durante décadas, Occidente ha celebrado el mercado como un mecanismo autosostenible, capaz de guiar espontáneamente la innovación, el progreso, la inversión y la asignación de recursos. Karp y Zamiska, aunque se mueven dentro de un horizonte político enteramente occidental, estadounidense y anticomunista, reconocen en cambio que el mercado, dejado a su suerte, tiende a recompensar lo que es inmediatamente rentable, no lo que es históricamente necesario. En esta admisión se encuentra uno de los aspectos más interesantes del volumen: los autores ciertamente no se vuelven socialistas, pero se ven obligados a reconocer que la racionalidad mercantil no es suficiente para garantizar el poder general de una sociedad.

El objetivo polémico inmediato es el Silicon Valley contemporáneo, acusado de haber abandonado la dimensión pública y nacional de la tecnología. Los autores contrastan la cultura de las aplicaciones de la luz, el consumo individual y la fragmentación social con la época en la que la investigación científica, la industria, las universidades y el Estado cooperaban en torno a grandes proyectos estratégicos. La referencia implícita y a menudo explícita es al complejo científico-militar estadounidense del siglo XX, desde el Proyecto Manhattan hasta la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa, pasando por la carrera espacial y la construcción de la infraestructura tecnológica de la Guerra Fría. En esta nostalgia no hay nada progresista: no se trata de recuperar la planificación democrática al servicio de las necesidades populares, pero reconstruir una movilización tecnológica nacional al servicio del poder imperial estadounidense [6].

Es precisamente aquí donde surge la contradicción central del libro. Karp y Zamiska reprochan a Silicon Valley haber traicionado al Estado, pero nunca cuestionan realmente la naturaleza de clase de ese Estado. Estos no exigen que la tecnología sea retirada del dominio de los monopolios privados y puesta al servicio de la comunidad. Más bien, exigen que los monopolios tecnológicos asuman plenamente su función orgánica dentro del aparato estatal, militar y de inteligencia de Estados Unidos. Su “república tecnológica” no es una república popular ni una forma de control público sobre las grandes empresas digitales. Se trata, por el contrario, de la propuesta de una unión aún más estrecha entre el capital privado, el aparato de seguridad, la industria bélica, la inteligencia artificial y la proyección global del poder estadounidense.

China ocupa una función decisiva en este plan. No es sólo un competidor económico ni simplemente un adversario diplomático. Es el término de comparación el que obliga a los autores a reconocer la insuficiencia del modelo occidental contemporáneo. La República Popular China aparece, en su reconstrucción, como el rival sistémico capaz de movilizar recursos, dirigir inversiones, disciplinar el capital privado y subordinar el desarrollo tecnológico a objetivos políticos de largo plazo. Lo que en el libro de Karp y Zamiska se descarta como autoritarismo para la propaganda occidental ordinaria se convierte en algo más inquietante para la clase dominante estadounidense: una forma eficaz de organizar el poder nacional.

Por supuesto, los autores nunca concluyen que la planificación socialista pueda representar una forma superior de racionalidad histórica a la anarquía del mercado. Sin embargo, su razonamiento gira continuamente en torno a este punto sin querer nombrarlo. Entienden que una gran potencia no puede confiar sus opciones estratégicas a la suma caótica de intereses privados; entienden que la inteligencia artificial, el software avanzado, los semiconductores, la defensa, la logística, la vigilancia y la infraestructura digital no son sectores como cualquier otro; finalmente, entienden que la primacía tecnológica requiere dirección política, selección de prioridades, concentración de recursos y la capacidad de imponer una jerarquía a intereses particulares. En otras palabras, entienden a regañadientes parte de la lección china, pero intentan traducirla al idioma de la restauración imperial estadounidense.

De ahí también la ambigüedad de su ataque a la “débil” cultura de Occidente. Karp y Zamiska denuncian la pérdida de creencias fuertes, la disolución del sentido de pertenencia, la incapacidad de las élites para proponer un proyecto colectivo y la transformación de la tecnología en un conjunto de productos diseñados para satisfacer deseos individuales cada vez más superficiales. Pero la solución que proponen no es la reconstrucción de una comunidad política fundada en la igualdad, la participación democrática o la justicia social. Es la reconstrucción de una comunidad nacional gobernada por la competencia geopolítica, el miedo al enemigo y la necesidad de prepararse para la guerra tecnológica del siglo XXI.

El llamado a la “creencia suave” debe leerse en este sentido. Los autores no reprochan a Occidente haber abandonado el colonialismo, el imperialismo o la lógica de la dominación. En todo caso, le reprochan no creer lo suficiente en su misión histórica. La debilidad de Occidente, en su perspectiva, no consiste en la explotación, la desigualdad, la financiarización, la subordinación del trabajo al capital o la devastación social producida por el neoliberalismo. Consiste en la incapacidad de sus élites para reconocerse abiertamente como la clase dominante de un bloque de poder y actuar en consecuencia. Por esta razón, el libro es valioso: porque afirma explícitamente lo que una parte de la ideología liberal prefiere esconder detrás del lenguaje de los derechos, la innovación y la libertad individual.

La comparación con el informe de Xi Jinping al XX Congreso del Partido Comunista Chino se vuelve entonces aún más reveladora. Por un lado, Xi habla del marxismo, del socialismo con características chinas, de la centralidad del pueblo y de la adaptación creativa del materialismo dialéctico e histórico a las condiciones concretas de China. Por otro lado, Karp y Zamiska hablan de dominación occidental, poder, seguridad, aparato militar y la necesidad de devolver a la élite tecnológica al perímetro estratégico del Estado. Ambos discursos reconocen que el mercado no es suficiente. Pero la diferencia radica en el tema político y el propósito histórico: en el caso chino, la subordinación del capital y la tecnología a un proyecto socialista de desarrollo nacional; en el caso estadounidense, la subordinación selectiva del capital tecnológico a las exigencias de la supremacía geopolítica y militar del imperialismo.

También por esta razón La República Tecnológica puede leerse como una confesión involuntaria. Karp y Zamiska quieren denunciar la debilidad de Occidente, pero acaban certificando la fortaleza del modelo chino. Quieren defender la superioridad estadounidense, pero se ven obligados a admitir que dicha superioridad ya no puede basarse en el cuento de hadas del libre mercado, la espontaneidad empresarial y la innovación individualista. Quieren revivir el capitalismo tecnológico occidental, pero para ello deben invocar herramientas que contradicen su propia mitología: coordinación estatal, prioridades estratégicas, movilización colectiva, disciplina política, subordinación de intereses particulares a un proyecto general.

El punto decisivo es que, mientras en China el Partido Comunista mantiene la primacía de la política sobre los grandes grupos económicos y digitales, en el proyecto de Karp y Zamiska la relación tiende a revertirse hacia una forma más sofisticada: no es el Estado popular el que controla el capital, sino el capital tecnológico más avanzado el que se ofrece como brazo operativo del Estado imperial. Palantir se convierte así no sólo en una empresa, sino en un modelo político. No se limita a vender software; propone una visión del mundo en la que el conocimiento de datos, la inteligencia artificial y el poder predictivo se integran en los dispositivos de comando, vigilancia y guerra de Occidente.

En conclusión, el libro de Karp y Zamiska confirma indirectamente la tesis de la que partimos. El marxismo de Xi Jinping, lejos de ser una tapadera retórica, representa uno de los fundamentos teóricos a través de los cuales China interpreta su propio desarrollo, disciplina las fuerzas productivas y guía la modernización socialista. El manifiesto de Palantir, por otro lado, representa una respuesta occidental a la crisis de su hegemonía: una respuesta agresiva, militarizada y tecnocrática, que no pretende superar la dominación del capital, sino hacerlo más eficiente en la competencia global contra China. Precisamente por eso, el interés del libro no reside tanto en las soluciones que propone, sino en el miedo que revela. Si incluso uno de los protagonistas más conscientes del capitalismo tecnológico estadounidense se ve obligado a admitir que Occidente necesita planificación colectiva, dirección política y propósito, entonces significa que la larga temporada de arrogancia neoliberal ha entrado en una profunda crisis. Y también significa que China, con su socialismo con características chinas, ya no es sólo un objeto de propaganda occidental, sino el verdadero término de confrontación que obliga a los propios estrategas del imperio a repensar los fundamentos de su poder.

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Notas:Xi Jinping, “Texto completo del informe al XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China”, 25 de octubre de 2022, en inglés. www.gov.cn.
K. Rudd, Sobre Xi Jinping: Cómo el nacionalismo marxista de Xi está dando forma a China y al mundo, Oxford University Press, Oxford-Nueva York, 2024.
A. C. Karp y N. W. Zamiska, La República Tecnológica: Poder Duro, Creencia Suave y el Futuro de Occidente, Crown Currency, Nueva York, 2025.
M. Furlan, “De Schwab a Karp: Los escribas del Apocalipsis”, 22 de mayo de 2026, en lafionda.org.
A. C. Karp y N. W. Zamiska, “Por qué Silicon Valley perdió su patriotismo”, 12 de febrero de 2025, en The Atlantic.
Penguin Random House, “Alexander C. Karp y Nicolás W. Zamiska se dispone a publicar una ‘acusación generalizada’ de Silicon Valley ante The Technological Republic”, comunicado editorial, 18 de febrero de 2025.
J. Hofer, “Reseña del libro: La República Tecnológica: Poder duro, creencias blandas y el futuro de Occidente”, 2025, en The Independent Review.

sábado, 11 de julio de 2026

Marx y la economía circular


Hoy en día, muchos utilizan el término "economía circular" para describir un cambio en el uso de residuos industriales sin cuestionar el modo de producción actual. Basándose en Marx, Benjamin Selwyn demuestra que este uso del término está diseñado para dar cabida a las necesidades de acumulación de la economía capitalista, más que para indicar un cambio radical en el uso de los recursos.


Por Benjamín Selwyn, Monthly Review

La economía circular, que alguna vez fue un concepto de nicho, se ha convertido en una palabra de moda, impulsada por la ansiedad climática y por políticos y empresarios ansiosos por fortalecer sus credenciales ecológicas. Se presenta como un nuevo paradigma empresarial.[1] Expresiones como “Reducir, reutilizar, reciclar” ahora están muy extendidas en todas partes.

Mientras que el modelo de negocio tradicional “lineal” se basa en: extracción → producción → uso → eliminación, la economía circular promete algo radicalmente diferente. La Fundación Ellen MacArthur, su más destacada defensora, lo define como: «un sistema en el que los materiales nunca se convierten en residuos y la naturaleza se regenera... Los productos y materiales se mantienen en circulación mediante procesos como mantenimiento, reutilización, reacondicionamiento, regeneración, reciclaje y compostaje.»[2]

La Fundación, como muchos defensores de la economía circular, la presenta como un sistema en el que todos ganan: bueno para el planeta y bueno para las ganancias corporativas. Su novedad es parte de su atractivo: una ruptura con la normalidad.

Entre estas empresas se encuentra BASF, una multinacional alemana y el mayor fabricante de productos químicos del mundo, que ha lanzado su proyecto ChemCycling. Los residuos plásticos se reciclan en una materia prima industrial, el aceite de pirólisis, que luego se reutiliza para fabricar nuevos productos plásticos. Otro ejemplo, de la industria de la moda, es el programa de retiro de Primark, en el que los clientes donan su ropa no utilizada y el minorista la recicla en materiales como aislamiento y acolchado.

Como gran parte del pensamiento ecomodernista, las concepciones dominantes de la economía circular apuntan a revivir el crecimiento capitalista en esta época de crisis ecológica. No mencionan, discuten ni buscan superar las relaciones sociales constitutivas del capitalismo –la acumulación competitiva y la explotación del trabajo por el capital– que aceleran la apropiación cada vez mayor de la naturaleza por parte del sistema. Por el contrario, los nuevos modelos de negocio se presentan como herramientas capaces de asegurar un crecimiento renovado a través de la sostenibilidad.

Sin embargo, lejos de ofrecer un nuevo escape del ataque del capitalismo a la naturaleza, Karl Marx –escribiendo hace más de 150 años– ya había identificado estrategias de producción capitalista que guardan un sorprendente parecido con la concepción actual de la economía circular. Estos conocimientos nos permiten situar el discurso y la práctica de la economía circular dentro de un camino más amplio de innovación dentro del capitalismo industrial.

En una sección del tercer volumen de El Capital titulada “Uso de los residuos de la producción”, Marx describió en detalle cómo «con el modo de producción capitalista se expanden las posibilidades de uso de los residuos de la producción y el consumo» Estos residuos incluyen residuos industriales y bienes de consumo desgastados. «En la industria química, productos auxiliares que se pierden en una organización de producción de tamaño modesto; limaduras que resultan de la fabricación mecánica y se introducen nuevamente en la producción de hierro.»[3] La competencia empuja al capital a buscar soluciones innovadoras para reducir costos, pero también requiere una inversión significativa y conocimientos científicos ya consolidados para hacer posible dicho reciclaje/reutilización:

Por supuesto, el aumento de los precios de las materias primas es el estímulo para el uso de residuos. En general, las condiciones necesarias para dicha reutilización pueden indicarse de la siguiente manera: la presencia de residuos en grandes masas, que se obtienen únicamente de la organización de trabajos a gran escala; mejora de la maquinaria, mediante la cual materiales inutilizables en su forma original pueden transformarse útilmente para nuevas producciones; avances en la ciencia, especialmente en la química, de los que depende la determinación de las propiedades útiles de los distintos residuos.[4]Además: «El ejemplo más notable en términos de uso de residuos lo ofrece la industria química. Que consume no sólo sus propias sobras, encontrándoles nuevas formas de uso, sino también las de otras industrias del más variado tipo, y por ejemplo transforma el alquitrán gaseoso, antes casi inútil, en colorantes de anilina, en alizarina y recientemente incluso en medicamentos.»[5]

Además de la reutilización de materiales por parte de la industria, también se reutilizaron prendas y tejidos viejos. Marx cita un informe del inspector de fábrica sobre la industria lanera británica:
Antes era costumbre descartar y por tanto prohibir la preparación de sobras y trapos de lana para su posterior procesamiento; pero este prejuicio ha desaparecido por completo ante el auge del comercio de mala calidad (industria de la lana artificial)… La demanda ha aumentado tanto que también se utilizan tejidos mixtos de lana y algodón, ya que se ha encontrado una forma de eliminar el algodón, sin dañar la lana; y hoy en día miles de trabajadores trabajan en la fabricación de productos de mala calidad, en gran beneficio del consumidor, que ahora puede comprar telas de buena calidad media a un precio muy moderado. [6]Marx también distinguió entre el uso y la reducción de residuos en la producción industrial: «de esta economía de residuos de producción, lograda a través de su reutilización, debemos distinguir la economía que se obtiene en la producción de los propios residuos, es decir, la minimización de los residuos de producción y la utilización inmediata, al máximo, de todas las materias primas y materiales subsidiarios que entran en producción».[7]Sin embargo, «tal resultado depende en última instancia de la calidad de la propia materia prima… de la mejora de los tratamientos a los que se somete la materia prima antes de su entrada en la fabricación».[8]

Marx concluyó su análisis sobre el uso de los residuos de producción observando que «se necesita la experiencia del trabajador combinado para descubrir y señalar cómo y dónde se puede economizar, cuáles son los medios más simples para traducir en realidad las invenciones ya realizadas, qué dificultades prácticas deben superarse para realizar la teoría – es decir, hacerla aplicada en el proceso productivo»[9]

¿Cuál es la importancia de la identificación que hace Marx de la dinámica de la economía circular en la industria capitalista temprana? En primer lugar, esto refuta muchas de las afirmaciones sobre la novedad de la economía circular. En segundo lugar, destaca la relativa flexibilidad de la acumulación capitalista donde, a través de innovaciones competitivas, los residuos se convierten en un recurso productivo. Marx enfatiza las enormes inversiones -por parte de los capitalistas individuales en sus fábricas y del Estado en el apoyo a la investigación científica- necesarias para que tal dinámica ocurra. Por último, destaca cómo, si bien muchas de estas innovaciones surgen del ingenio de los trabajadores, estos últimos no se benefician en absoluto de ellas. Más profundamente, Marx dejó claro que si bien las innovaciones industriales generan dinámicas de "economía circular", la continua expansión del capitalismo conduce a un uso cada vez mayor de los recursos. En el contexto de la acumulación competitiva, las ganancias se garantizan mediante la explotación del trabajo y la expropiación de la naturaleza como «fuerza libre» del capital.[10]

El análisis que Marx hace de estas dinámicas como partes integrales de la innovación y la expansión capitalistas nos advierte contra el aumento de nuestras esperanzas de una verdadera sostenibilidad ambiental en la economía circular. De hecho, si bien el interés en la economía circular se ha disparado en la última década, la destrucción del medio ambiente natural por parte del capitalismo también ha aumentado, a través del uso creciente de recursos. La huella material mundial –es decir, las materias primas extraídas para el consumo final– aumentó un 113%, de 43 mil millones a 92 mil millones de toneladas entre 1990 y 2017, y se espera que alcance los 190 mil millones de toneladas en 2060.[11]

Según el Informe sobre la brecha de circularidad entre 2018 y 2023, la proporción de materiales primarios [de primer uso] que ingresaron a la economía mundial aumentó, mientras que la proporción de materiales secundarios (reciclados) cayó del 9,1% al 7,2%.[12] ¿Significa esto que todas las concepciones de la economía circular son miopes (presentándola como algo nuevo cuando no lo es) o apologéticas (promoviendo la perpetuación de la competencia capitalista)? No necesariamente.

Aunque el desarrollo tecnológico bajo el capitalismo está diseñado para facilitar la acumulación expansiva, Andrea Genovese y Mario Pansera identifican un enfoque ecosocialista alternativo a las innovaciones tecnológicas.[13]

Las concepciones dominantes de la economía circular suponen que el ingenio productivo de los trabajadores se convierte en propiedad privada de sus empleadores. Un enfoque ecosocialista sitúa la democracia económica –cuestiones de quién es dueño de qué, quién hace qué y quién obtiene qué– en el centro de su análisis.

El concepto de instrumentos de convivencia indica que el desarrollo tecnológico debe ser diseñado por los trabajadores y para los trabajadores y debe estar orientado a mejorar las relaciones sociales humanas (facilitando el trabajo y reduciendo la jornada laboral), en lugar de apoyar la acumulación competitiva. Debería ser de libre acceso (código abierto) y construirse para durar (eliminando la obsolescencia programada). Debería basarse en la bioextracción: sistemas de producción diseñados para facilitar la reproducción de los ciclos restauradores de la naturaleza (como un sistema alimentario cada vez más basado en plantas).[14]

Al reducir, y en última instancia eliminar, [el proceso de] extracción-producción-consumo-eliminación/residuos impuesto por la acumulación competitiva, sería posible planificar racionalmente la producción para satisfacer las necesidades humanas y ambientales de nuestro planeta.


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Notas:
Mattias Lindahl and Carl Dalhammar, The Circular Economy: Towards a New Business Paradigm with Support from Public Policy, Stockholm Environment Institute, May 2022, sei.org.
What Is the Meaning of a Circular Economy and What Are the Main Principles?, Ellen MacArthur Foundation, s.d., ellenmacarthurfoundation.org.
Karl Marx and Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, International Publishers, New York 1975, p. 103; Karl Marx, Il Capitale, Libro terzo, in Marx Engels, Opere, vol. 32, Edizioni Lotta Comunista, Sesto San Giovanni (MI) 2022, p. 132.
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., p. 103;
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., vol. 37, p. 104;
Reports of Insp. of Factories, Oct. 1863, citato in Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., vol. 37, p. 104; tr. it., Karl Marx, Il Capitale, Libro terzo, op. cit., pp. 133-134.
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., p. 104;
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., pp. 104-105;
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., pp. 106;
Karl Marx e Friedrich Engels, Collected Works, vol. 37, op. cit., pp. 732-737
UN Statistics Division, Sustainable Development Goal 12: Responsible Consumption and Production, s.d., unstats.un.org.
The Circularity Gap Report, Circle Economy, 2023, p. 9.
Andrea Genovese e Mario Pansera, The Circular Economy at a Crossroads: Technocratic Eco-Modernism or Convivial Technology for Social Revolution?, in “Capitalism Nature Socialism”, 32, n. 2, 2021, pp. 95-113.
Benjamin Selwyn and Charis Davis, The Case for Socialist Veganism: A Political-Economic Approach, “Monthly Review”, 75, n.9, February 2024, pp. 36-51

jueves, 9 de julio de 2026

Transformaciones económicas apuestan por un tejido empresarial más dinámico

El Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales no modifica la autonomía de las empresas ni sustituye a los organismos de subordinación

Se refirió al reconocimiento de la empresa privada en el sector agropecuario. Foto: Estudios Revolución

Las transformaciones económicas y sociales que impulsa el país son el resultado de un proceso de análisis desarrollado durante varios años y se articulan con el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, así como con las proyecciones económicas y sociales aprobadas para 2025 y 2026, afirmó Yovana Vega Matos, directora del Sistema Empresarial del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), durante su participación en la Mesa Redonda.

La directiva explicó que las transformaciones forman parte de un programa estructurado en 23 ejes temáticos, concebidos para transformar el funcionamiento de los actores económicos estatales y no estatales, y precisó que el primero de ellos, referido al modelo de gestión de los actores económicos, retoma elementos que ya se venían estudiando en el Programa de Gobierno y en los análisis asociados al proyecto de Ley de Empresas.

Subrayó que las acciones cuentan con antecedentes importantes dentro del proceso de actualización del modelo económico, iniciado desde el VI Congreso del Partido, cuando comenzaron a implementarse medidas encaminadas a fortalecer la gestión del sistema empresarial estatal y dotarlo de mayores capacidades para responder a los desafíos de la economía.

No obstante, señaló que las condiciones en las que operan los actores económicos se han visto afectadas por el recrudecimiento de las medidas coercitivas impuestas contra Cuba, las cuales limitan el acceso a recursos esenciales y reducen la capacidad de gestión y reacción del sistema empresarial.

Frente a ese escenario, indicó, el programa incorpora nuevas alternativas y mecanismos dirigidos a ampliar las posibilidades de desarrollo de las empresas y del resto de los actores económicos.

Vega Matos explicó que el MEP participa en varios de los ejes temáticos del Programa, en particular en el primero, relacionado con el modelo de gestión de los actores económicos; el segundo, dedicado a las transformaciones en las relaciones de propiedad; el tercero, enfocado en el perfeccionamiento del sistema de planificación de la economía, y el decimosexto, que define el alcance de la dolarización parcial.

La Directora del Sistema Empresarial del MEP enfatizó que el propósito de estas transformaciones es consolidar un tejido empresarial más denso, diverso y articulado, en el que los actores estatales y no estatales establezcan cadenas de valor capaces de responder a las demandas de la economía y contribuir a la generación de la riqueza que posteriormente se redistribuye para sostener los programas sociales de la nación.

Asimismo, Vega Matos señaló que las facultades otorgadas y las flexibilizaciones introducidas en los procesos y procedimientos persiguen que todos los actores económicos puedan desarrollarse y gestionarse en condiciones similares dentro de la economía nacional.

En ese propósito, destacó la descentralización de la creación de empresas como una de las transformaciones más relevantes, al eliminarse el requisito de autorización previa por parte del MEP para su constitución en cualquiera de sus modalidades.

Consideró que esta medida aportará mayor agilidad y flexibilidad a la conformación de un tejido empresarial más dinámico, diverso y capaz de responder a las necesidades del desarrollo económico del país.

INSTITUTO NACIONAL DE ACTIVOS EMPRESARIALES ESTATALES IMPULSARÁ MODERNIZACIÓN DEL SECTOR

Por otra parte, el Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales dirigirá la implementación de las transformaciones aprobadas para el desarrollo del sistema empresarial cubano, afirmó Roberto Ricardo Marrero, presidente de esa entidad.

Recordó que el artículo 27 de la Constitución de la República reconoce a la empresa estatal socialista como el sujeto principal de la economía y le confiere autonomía en su administración y gestión, y señaló que el Programa de Gobierno contempla, entre sus objetivos específicos, la transformación y fortalecimiento del sistema empresarial estatal.

Explicó que el Instituto fue creado mediante el Decreto-Ley No. 144, publicado el 29 de junio de 2026 en la Gaceta Oficial No. 54, con la misión de conducir la implementación de las transformaciones dirigidas al sistema empresarial, incluidas las transformaciones específicas aprobadas para ese sector y otras acciones complementarias vinculadas con su desarrollo.

Ricardo Marrero aclaró que la creación de esta institución no modifica la autonomía de las empresas estatales ni implica que asuma funciones de dirección o administración sobre ellas, ni tampoco sustituye las responsabilidades de los organismos a los que se subordinan las entidades empresariales.

Rechazó los criterios que lo califican como un «superministerio» o una nueva estructura burocrática.

Se trata –dijo– de una institución con una estructura organizativa reducida, concebida para concentrarse en el control de los aspectos esenciales del sistema empresarial mediante indicadores que permitan evaluar con mayor eficacia el desempeño de los activos estatales y contribuir a agilizar los procesos de gestión.

El Presidente del Instituto señaló que una de sus funciones fundamentales será exigir una gestión más profesional de los activos del Estado, con el propósito de preservar su valor e incrementar su aporte al desarrollo económico del país.

Añadió que el propósito del nuevo organismo es fortalecer el control sobre los activos empresariales estatales, dotar de mayor coherencia su gestión y contribuir al perfeccionamiento del sistema empresarial sin menoscabar la autonomía reconocida a las empresas por la legislación vigente.

Marrero destacó que otra de las transformaciones esenciales consiste en la separación de las funciones estatales de las empresariales, proceso que estará acompañado por un redimensionamiento de las funciones de varios ministerios, se implementará de manera gradual y contará con un programa de ejecución que se ajustará en función de las condiciones y necesidades del país.

Precisó que las nuevas disposiciones amplían las facultades del sistema empresarial cubano y redefinen el papel de los organismos que actúan como representantes del Estado en su condición de propietarios de los activos empresariales, quienes deberán concentrarse en las funciones que les corresponden como socios, sin asumir responsabilidades propias de la gestión cotidiana de las empresas.

Señaló que el fortalecimiento de la autonomía empresarial implica también una transformación en la relación entre los organismos y las entidades estatales, de manera que estas últimas dispongan de mayores capacidades para tomar decisiones y responder con mayor agilidad a las demandas de la economía.

Entre las nuevas facultades, explicó que las empresas estatales podrán constituir empresas filiales, atribución que hasta ahora se encontraba fundamentalmente concentrada en los organismos superiores de dirección empresarial (OSDE); podrán crear micro, pequeñas y medianas empresas estatales, unidades empresariales de base y sociedades mercantiles, además de definir su objeto social e incorporar otras actividades lícitas que contribuyan a diversificar su gestión y elevar sus resultados.

Añadió que las transformaciones también otorgan a las empresas mayores atribuciones para aprobar sus precios y definir sus sistemas salariales, como parte del proceso de fortalecimiento de la autonomía y la modernización del sistema empresarial estatal.

Señaló que se prevé la clasificación de las empresas en estratégicas, competitivas –que serían las primeras en convertirse en sociedades mercantiles–, empresas de proyección social y servicios públicos –las que están directas a la población–; empresa de alta tecnología y base tecnológica con un servicio de alto valor agregado.

Precisó que «la transparencia es una condición importante en la administración» y debe existir una trazabilidad para el control efectivo, sin violar estos principios y con un papel fundamental de la fiscalización pública; para lo cual se están desarrollando las normas jurídicas necesarias.

EL PAPEL DE LOS ACTORES ECONÓMICOS NO ESTATALES

En otro momento, Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales significó que las transformaciones llevan implícito el aporte de las opiniones, criterios, insatisfacciones y recomendaciones recogidos en encuentros que se desarrollaron con actores económicos no estatales.

Significó que todos los ejes temáticos se relacionan y en el caso de este sector en específico, destacó la revisión de más de 3 500 solicitudes en la Plataforma de los Actores Económicos que se había ralentizado, simplificando el procedimiento y los datos esenciales que se requieren para la aprobación de un trámite de este tipo.

Agregó que en estos momentos existen más de 15 200 actores entre mipypes y cooperativas no agropecuarias, un numeró que se incrementará ante el grupo de solicitudes que aún se encuentras en proceso de aprobación.

Sobre el nuevo sujeto que se incorpora como parte de las nuevas transformaciones, significó que se autoriza tener más de cien trabajadores y se reconocen como empresas privadas.

Asimismo, agregó se están actualizando los Decretos 188 y 189 para que se pueda aplicar lo establecido en las transformaciones con el respaldo legal que lleva para poder avanzar.

«Hoy más del 62 % de las actividades o se eliminan totalmente o se modifican», afirmó López Acea, quien explicó que las modificaciones implican, a su vez, la liberación de otras prohibiciones. «Eso lleva la liberación de un grupo de actividades que son innecesarias porque han contribuido a trabas para poder continuar desarrollando las fuerzas productivas y las actividades tanto productivas como de servicios que hoy necesita la población», añadió.

Entre los sectores beneficiados, mencionó el transporte, los servicios gastronómicos y la industria manufacturera. «Cuando usted reflexiona sobre el alcance que pueden tener y lo que pueden lograr cada una de esas actividades que hoy se están liberando, se da cuenta de que podemos tener un nivel de soluciones sobre un grupo de insatisfacciones o problemas que hoy afectan a la población y a la economía», subrayó.

López Acea adelantó que el proceso de flexibilización no será estático. «Si mañana necesitáramos flexibilizar un grupo de actividades más, yo creo que sería coherente, sería correcto, a partir de la evolución de la implementación de las transformaciones», aseguró.

SOCIEDADES ANÓNIMAS Y CORPORACIONES EN EL SECTOR PRIVADO

Otro de los anuncios relevantes es la posibilidad de que el sector privado pueda constituirse en sociedades anónimas y corporaciones, figuras que hasta ahora no estaban disponibles para los actores no estatales. «Ya no solo tendremos SRL y SURL, sino que podrá haber sociedades anónimas y corporaciones en el sector privado».

Además, explicó que una persona natural podrá tener más de una empresa privada, lo que calificó como una oportunidad significativa.

RECONOCIMIENTO A LA EMPRESA PRIVADA EN EL SECTOR AGROPECUARIO

La Presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, también se refirió al reconocimiento de la empresa privada en el sector agropecuario, un ámbito en el que la gestión privada ya es mayoritaria, aunque la tierra sigue siendo propiedad estatal en lo fundamental.

En ese sentido ejemplificó que, en el caso de un productor tabacalero con más de 500 trabajadores, con las medidas de transformación se otorgan facultades, entre las que mencionó la posibilidad de realizar importaciones directas, un trámite que actualmente debe gestionarse a través de terceros.

De igual forma, López Acea subrayó la responsabilidad compartida entre el sector estatal y el privado para que los procesos correspondientes a las cuentas en divisas y la transparencia en los procesos de licitación se hagan bien y sean beneficiosos para el desarrollo económico del país. «Se debe dar el aporte al país, lo que necesita el país, que tenga un reflejo en el bienestar de la población», exhortó.

RESPONSABILIDAD SOCIAL: UN COMPROMISO QUE TRASCIENDE LO ECONÓMICO

Más allá de las medidas normativas, López Acea dedicó un espacio al papel de los actores económicos no estatales en la responsabilidad social, un tema que, según explicó, está «marcado como una de las prioridades» en el nuevo decreto.

«En esa transformación se establece la necesidad de estimular, de incentivar esa responsabilidad social. Se habla de los actores económicos del país en esta transformación», afirmó.

Destacó que existen experiencias muy marcadas en todas las prioridades establecidas con relación a la responsabilidad social, como el trabajo realizado en instituciones hospitalarias de todo el país.

En el sector educacional, destacó el apoyo a los hogares de niños sin amparo parental. «Tenemos ejemplos muy significativos de alta sensibilidad. Cuando usted toca las puertas de cualquier actor económico no estatal, la respuesta es inmediata. No se duda, hay una forma inmediata de reaccionar ante cualquier reclamo de este tipo», afirmó.

Igualmente, mencionó la transportación de pasajeros y de carga como un área prioritaria en la que el apoyo de estos actores ha sido crucial. «Hay una prioridad nueva. Y no importa si usted es empresario o es trabajador. Esa sensibilidad no distingue».

Breve análisis y medidas adicionales para las 176 Transformaciones Económicas y Sociales de Cuba

Por Humberto Herrera Carlés

Las 176 transformaciones aprobadas en junio de 2026 representan el cambio económico más significativo en Cuba desde la Revolución, buscando descentralizar la economía, ampliar el espacio para el sector privado, atraer inversión extranjera y rediseñar el sistema de subsidios sociales . El "paquete" se estructura en 23 ejes temáticos que abarcan desde la reforma empresarial hasta la transformación digital . Sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá críticamente de su implementación efectiva, la creación de confianza entre los actores económicos y la capacidad del Estado para gestionar la transición .

Breve análisis por Ejes Temáticos y Medidas Adicionales

Eje 1: Modelo de Gestión de Actores Económicos

Fortalezas del planteamiento:

La ampliación de autonomía para la empresa estatal socialista (medidas 1-17) y la eliminación del límite de 100 trabajadores para el sector privado (medida 20) son avances sustanciales .

La conversión de empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones (medida 17) permite la participación de capital privado y extranjero.

Medidas adicionales propuestas:

- Establecer un registro único de actores económicos interconectado que permita la trazabilidad de todas las transacciones entre el sector estatal y privado, reduciendo la evasión fiscal y mejorando la planificación.

- Crear un programa piloto de "empresas en transición" para las empresas estatales que se conviertan en sociedades mercantiles, con acompañamiento técnico y financiero durante los primeros 24 meses para garantizar una transición ordenada.

- Implementar un sistema de evaluación de impacto regulatorio que analice los efectos de cada nueva norma sobre la creación y operación de empresas antes de su aprobación, evitando la sobre-regulación.

- Desarrollar un programa de alfabetización empresarial para nuevos emprendedores, que incluya formación en gestión financiera, marketing y cumplimiento normativo.

Eje 2: Relaciones de Propiedad

Fortalezas:

La apertura a la venta de propiedades estatales a cubanos residentes en el exterior (medida 34) y la participación accionaria en empresas estatales (medida 33) representan un cambio paradigmático .

Medidas adicionales:

- Crear un catastro nacional digital con información actualizada sobre la titularidad de propiedades y activos, garantizando seguridad jurídica para las transacciones.

- Establecer un mecanismo de resolución de conflictos de propiedad ágil y especializado, que evite la paralización de inversiones por disputas legales prolongadas.

- Diseñar un programa de regularización de activos que permita a los actores económicos formalizar propiedades y activos previamente no declarados, con incentivos fiscales temporales.

Eje 3: Sistema de Planificación

Fortalezas:

La transición hacia un modelo de planificación financiera donde el Estado abandona progresivamente la distribución física de recursos (medida 38) es un cambio fundamental .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de indicadores de alerta temprana que permita identificar desequilibrios macroeconómicos antes de que se agraven, utilizando inteligencia artificial y big data.

- Establecer consejos de planificación participativa a nivel municipal que integren a actores económicos estatales y no estatales en la definición de prioridades de desarrollo local.

- Implementar un sistema de presupuestos base cero ( tan viejo como actual en China y EEUU) en las entidades presupuestadas, que obligue a justificar todos los gastos anualmente en lugar de basarse en el gasto histórico.

Eje 4: Administración Central del Estado

Fortalezas:

La reducción de 27 a 21 organismos centrales busca simplificar estructuras y eliminar duplicidades .

Medidas adicionales:

- Crear una "carta de servicios" para cada organismo estatal que especifique plazos, responsabilidades y canales de atención, con mecanismos de rendición de cuentas.

- Implementar un sistema de evaluación de desempeño institucional basado en resultados, que vincule los presupuestos de los organismos al cumplimiento de metas.

- Establecer un programa de movilidad interinstitucional que permita la rotación de funcionarios entre diferentes organismos para fomentar la visión transversal y reducir la burocracia.

Eje 5: Autonomía Municipal

Fortalezas:

La descentralización de competencias clave a los municipios (medida 43) y la capacidad para gestionar inversión extranjera directa representan un cambio sustancial en el modelo territorial .

Medidas adicionales:

- Crear un fondo de compensación territorial para equilibrar las disparidades entre municipios con diferente capacidad de generación de ingresos, garantizando servicios básicos en todo el territorio, en una primera etapa.

- Implementar un sistema de gestión financiera municipal que permita a los municipios acceder a créditos y emitir instrumentos de deuda para financiar proyectos de desarrollo.

- Desarrollar programas de capacitación en gestión pública moderna para funcionarios municipales, enfocados en planificación estratégica, gestión de proyectos y participación ciudadana. ( los cuadros deben pasar esta prueba).

- Establecer mecanismos de rendición de cuentas municipal que incluyan audiencias públicas, presupuestos participativos y plataformas digitales de transparencia.

Eje 6: Sector Energético

Fortalezas:

La participación del capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles (medida 52) y los incentivos para energías renovables son cruciales para la soberanía energética .

Medidas adicionales:

- Crear un fondo nacional de eficiencia energética que financie proyectos de mejora de la eficiencia en empresas e instituciones, con mecanismos de retorno de la inversión.

- Establecer un sistema de certificación de energías renovables que otorgue beneficios fiscales a empresas que demuestren un porcentaje mínimo de consumo de energía limpia.

- Implementar un programa de microgeneración distribuida que permita a hogares y pequeñas empresas instalar sistemas solares y vender el excedente a la red eléctrica. 

- Desarrollar un plan nacional de formación técnica en energías renovables para crear capacidades locales en instalación y mantenimiento de sistemas.

Eje 7: Recuperación Agrícola

Fortalezas:

El otorgamiento de usufructo por tiempo indeterminado (medida 59), la flexibilización de la comercialización agropecuaria (medida 60) y la creación de un Banco de Fomento Agrícola (medida 62) abordan las principales barreras del sector .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de seguros agrícolas que proteja a los productores de riesgos climáticos y de mercado, con participación público-privada.

- Implementar un programa de agricultura de precisión que utilice tecnologías digitales para optimizar el uso de insumos y aumentar la productividad.

-  Integrar y desarrolar una red de centros de investigación aplicada en cada provincia, que conecte a universidades y centros de investigación con los productores para transferir tecnología y conocimientos.

- Establecer mecanismos de contratación anticipada que permitan a los productores asegurar la demanda de sus cosechas antes de la siembra, reduciendo el riesgo de pérdidas.

- Crear un sistema de trazabilidad de alimentos que permita a los consumidores conocer el origen y la calidad de los productos, incentivando la producción de calidad.

Eje 8 y 9: Política Social y Protección

Fortalezas:

La transformación de subsidios a productos en subsidios a personas (medida 70) y la creación de un Fondo de Protección Social (medida 71) son avances clave para focalizar la ayuda .

Medidas adicionales:

- Implementar un sistema de identificación y registro de personas vulnerables que utilice inteligencia artificial para detectar situaciones de riesgo y canalizar ayudas de manera proactiva.

- Desarrollar programas de inclusión productiva que vinculen a las personas en situación de vulnerabilidad con oportunidades de empleo y emprendimiento, más allá de la asistencia directa.

- Crear un sistema de monitoreo y evaluación de impacto de las políticas sociales que mida resultados en indicadores de bienestar y no solo en cobertura de servicios.

- Establecer mecanismos de corresponsabilidad para las ayudas sociales, vinculando la recepción de beneficios a la participación en programas de formación o empleo.

Eje 10: Transformaciones Laborales y Salariales

Fortalezas:

El incremento salarial en el sector presupuestado (medida 72) y la eliminación de la aprobación administrativa para el pluriempleo (medida 75) responden a demandas históricas .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de formación continua y certificación de competencias que permita a los trabajadores actualizar sus habilidades y mejorar su empleabilidad.

- Implementar un programa de reconversión laboral para trabajadores de sectores en declive, con formación en áreas de crecimiento como tecnología, turismo y energías renovables.

- Desarrollar un sistema de intermediación laboral digital que conecte oferta y demanda de empleo, reduciendo la informalidad y mejorando la eficiencia del mercado laboral.

- Establecer un salario mínimo diferenciado por sector, que reconozca las diferentes productividades y costos de vida. Y una segunda etapa incluir por provincias.

Eje 11: Sistema Bancario y Financiero

Fortalezas:

La autorización de banca privada (medida 84), la eliminación de restricciones a cuentas en divisas (medida 86) y el marco para activos virtuales (medida 87) modernizan el sistema financiero .

Medidas adicionales:

- Crear un sistema de banca abierta (open banking) que permita a terceros desarrollar servicios financieros innovadores sobre la infraestructura bancaria.

- Implementar un sistema de crédito alternativo basado en inteligencia artificial que evalúe la solvencia de pequeños emprendedores sin historial crediticio formal.

- Desarrollar un mercado de capitales de riesgo para financiar startups y proyectos innovadores con alto potencial de crecimiento.

- Establecer un fondo de garantía de créditos que reduzca el riesgo de los bancos al prestar a pequeñas y medianas empresas.

- Crear una agencia de calificación de riesgo nacional que evalúe la solvencia de empresas cubanas y facilite su acceso al crédito.

Eje 12: Sistema Tributario

Fortalezas:

- La implementación gradual del IVA (medida 104) y la reducción de la carga fiscal sobre las utilidades (medida 107) son pasos hacia un sistema tributario moderno .

Medidas adicionales:

- Implementar un sistema de facturación electrónica obligatoria con incentivos para la declaración voluntaria y sanciones progresivas para la evasión.

- Crear un programa de educación fiscal dirigido a nuevos contribuyentes, especialmente del sector privado, para facilitar el cumplimiento voluntario. 

- Establecer mecanismos de consulta previa con los actores económicos antes de modificar las normas tributarias, garantizando predictibilidad y estabilidad.

- Simplificar el régimen tributario para microempresas, reduciendo las obligaciones de declaración y cálculo.

- Actualmente hay impuestos para ventas minoristas y mayorista del 10 y 2 % , hay que evaluar bien que conviene en nuestro pais.

En España hay  tres tipos 

  • General (21%): Se aplica a la mayoría de bienes y servicios (ropa, electrodomésticos, coches).
  • Reducido (10%): Para hostelería, transporte, eventos culturales y la mayoría de los alimentos.
  • Superreducido (4%): Exclusivo para bienes de primera necesidad como pan, leche, frutas, medicinas y libros.
  • En México la tasa general es del 16% en la mayor parte del país, pero existe una tasa preferencial del 8% en las zonas fronterizas. También se aplican tasas del 0% en alimentos básicos y medicinas.

    Eje 13: Política de Precios

    Fortalezas:

    La descentralización de la facultad de aprobación de precios y la eliminación de topes generales (medida 117) son pasos hacia una economía de mercado .

    Medidas adicionales:

    - Crear un sistema de monitoreo de precios que detecte prácticas de abuso de posición dominante o colusión, para proteger a los consumidores.

    - Implementar mecanismos de transparencia de precios que permitan a los consumidores comparar precios entre proveedores.

    Eje 14 y 15: Inversión Extranjera y Comercio Exterior

    Fortalezas:

    La ampliación a 99 años de derechos de superficie (medida 120) y la eliminación del uso obligatorio de entidades empleadoras (medida 123) mejoran el clima de negocios .

    Medidas adicionales:

    - Implementar un programa de promoción de inversiones dirigido a la diáspora cubana, con oficinas en países con alta concentración de cubanos.

    - Desarrollar un sistema de arbitraje internacional para la resolución de disputas comerciales que genere confianza entre los inversionistas.

    Eje 17: Turismo

    Fortalezas:

    La apertura a nuevas modalidades de negocio (medida 133) y la definición de zonas de desarrollo económico (medida 134) buscan revitalizar el sector .

    Medidas adicionales:

    - Implementar un sistema de inteligencia turística que analice tendencias de demanda y optimice la oferta.

    - Desarrollar un programa de turismo comunitario que integre a las comunidades locales en los beneficios del turismo.

    - Implementar los  tiempos compartidos. o modalidades parecidas a estos.

    Eje 18: Transporte

    Fortalezas:

    La eliminación de restricciones para la adquisición de vehículos (medida 146) y la importación directa de vehículos eléctricos (medida 147) .

    Medidas adicionales:

    - Crear un plan de modernización del transporte público que incluya incentivos para la electrificación de flotas.

    - Desarrollar infraestructura de carga para vehículos eléctricos en todo el país, con participación público-privada.

    Eje 19: Comercio, Gastronomía y Servicios

    Fortalezas:

    La priorización de formas de gestión no estatal (medida 149) y la formalización de vendedores ambulantes (medida 155).

    Medidas adicionales:

    - Crear un programa de apoyo a emprendedores en servicios que incluya acceso a crédito y formación.

    - Desarrollar un sistema de promoción de marcas locales para competir con franquicias internacionales.

    Eje 20: Seguros

    Medidas adicionales:

    - Implementar un programa de microseguros para pequeños emprendedores y agricultores.

    - Desarrollar un seguro de cosechas con apoyo estatal para reducir el riesgo climático.

    Eje 21: Transformación Digital e Inteligencia Artificial

    Fortalezas:

    La creación de un nodo tecnológico nacional (medida 163) y el reconocimiento del dato como quinto factor de producción (medida 172) .

    Medidas adicionales:

    - Crear un programa nacional de alfabetización digital para toda la población.

    - Establecer un marco de gobernanza de datos que proteja la privacidad de los ciudadanos.

    - Desarrollar una estrategia de inteligencia artificial ética con supervisión humana y equidad territorial.

    Eje 22 y 23: Estadística y Control

    Medidas adicionales:

    - Implementar un sistema de estadísticas en tiempo real que permita monitorear el impacto de las reformas.

    - Crear un sistema integrado de control que reduzca la carga de inspecciones sobre las empresas.

    Recomendaciones Transversales

    1. Establecer un sistema de monitoreo y evaluación continuo con indicadores cuantitativos y cualitativos, que permita ajustar las políticas en tiempo real .

    2. Crear un programa de comunicación y transparencia que explique las reformas a la población y genere confianza en el proceso .

    3. Implementar un plan de desarrollo de capacidades institucionales para que los nuevos actores económicos y las instituciones puedan operar en el nuevo marco .

    4. Desarrollar una estrategia de gestión de riesgos que anticipe y mitigue posibles efectos adversos de las reformas.

    5. Establecer mecanismos de participación ciudadana en el diseño e implementación de políticas.

    Conclusión

    Las 176 transformaciones no son solo medidas económicas: son un nuevo paradigma en Cuba! Representan la llave para encender el motor del crecimiento, abrir puertas a la innovación y elevar la calidad de vida de cada cubano. 

    Las medidas adicionales propuestas, no únicas ni obligatorias, buscan fortalecer los mecanismos de implementación, garantizar la equidad social y maximizar el impacto de las reformas en el desarrollo económico y social del país.

    Pero su verdadero poder no está en el papel, sino en la acción: el éxito dependerá de nuestra voluntad para implementarlas con inteligencia, de la confianza que sembremos entre todos los actores económicos y de nuestra capacidad de reinventarnos ante cada desafío.