Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 18 de julio de 2026

Las 176 medidas: ¿despegará el nuevo plan de reformas en Cuba?


Las 176 medidas son el giro más profundo que proyecta el gobierno cubano en la reforma de su modelo económico y social entre debates y dudas de la sociedad.



17 julio, 2026




El gobierno de Cuba ha puesto a correr un programa que conduce a una reforma más profunda de su modelo económico y social.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El Plan de 176 medidas presentado por el gobierno cubano en junio promete acelerar la reforma económica y social emprendida en Cuba desde hace más de una década. La apuesta oficial emerge entre debates recalentados sobre los destinos del socialismo cubano y hasta las dudas sobre la viabilidad de estas transformaciones en una economía asediada por Estados Unidos.

A la par, una sintomática recuperación del peso cubano en el mercado cambiario informal le ha dado aparente respaldo a las nuevas propuestas.

El diálogo social se inclinó de inmediato hacia las lecturas políticas polarizadas que suele suscitar la Revolución Cubana. Los temores de unos a la brújula ideológica de los cambios compartieron espacio con las críticas de otros a las demoras para emprenderlos. Afloraron criterios al respecto en las redes sociales, en la prensa global, en el parlamento unicameral y en las reflexiones de economistas y de otros expertos.

Las nuevas medidas recibieron luz verde en lo que parece, ciertamente, el peor momento posible, pese a que una gran parte ya estaba en la letra de documentos bendecidos por la mayor autoridad política del país, los congresos del Partido Comunista de Cuba (PCC), desde hace década y media. ¿Demasiado tarde?

Aunque la respuesta a esa pregunta absorbió los primeros debates, uno de los economistas críticos desde hace años, Juan Triana, optó por recordar una vieja sentencia china: “el mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años; el segundo mejor momento es ahora”.

El presidente Miguel Díaz-Canel mencionó el 27 de junio pasado: “la autocrítica que debemos hacernos todos, comenzando por los máximos dirigentes del país y de sus organizaciones e instituciones, por la dilación en el tiempo en espera de una mayor conciencia colectiva con respecto a la necesidad de los cambios y de un contexto más favorable”.

Esta idea, admitida ante el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, la reiteró en otras tribunas.

¿Despegará esta vez una reforma que plantea como primera complejidad la vulneración de un modelo de planificación centralizada que, durante seis décadas, constituyó pilar del Estado? El rediseño del poder estatal en la economía requerirá saltar sobre viejas polémicas ideológicas en las que se empantanó el consenso político de escalar la reforma presentada bajo títulos diversos desde los años 90 del siglo XX.

“Ese error no nos está permitido repetirlo en esta circunstancia”, remató Díaz-Canel ante el congreso sindical.

Obstáculos en contra


Las 176 medidas incorporan novedades que no eran esperadas, pero le da continuidad en lo esencial a líneas concebidas en programas anteriores. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La resistencia ideológica y las lecturas ortodoxas de abandono o traición del socialismo reemergieron con la presentación del nuevo programa. Pero más alcance para obstaculizarlo pudiera esperarse, esta vez, de otras condiciones objetivas del contexto, en primer lugar, las presiones geopolíticas de EE.UU.

Las órdenes ejecutivas que ha firmado el presidente Donald Trump este año le han bloqueado totalmente el petróleo a Cuba, así como el acceso al sistema bancario y financiero transnacional, frentes imprescindibles ambos para garantizar la vitalidad de cualquier economía.

Parte importante de las 176 medidas corren el riesgo de tropezar por falta oportuna de recursos energéticos, materiales y financieros. Consecuencia similar puede tener la insuficiencia de otro recurso vital, el capital humano, debilidad de muchos de los municipios y empresas convocados para emprender las transformaciones. Sin recursos para invertir y sin cabezas para encontrarlos, el riesgo de quiebra pesa sobre esos actores de la economía y, por extensión, sobre el nuevo programa.

Paradójicamente, este espinoso contexto incuba condiciones que favorecen a la par un mejor momento para acelerar las transformaciones que el gobierno antes posponía una y otra vez.

Obstáculos a favor


Los largos apagones se han convertido en uno de los símbolos de la crisis y en fuente de tensión social. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El plan titulado escuetamente Transformaciones económicas y sociales, comienza la enumeración de medidas casi de manera directa, sin la abigarrada introducción ni las pesadas narrativas ideológicas de otros programas, lineamientos y conceptualizaciones anteriores.

De la buena voluntad o del apuro para implementar el programa hablan tanto el estilo directo como la celeridad, inusual también, con que se aprobó el documento. La Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) le dio luz verde el 18 de junio, después de anunciarlo el presidente a la prensa el 12 de junio. En el interín, pasó la criba del Buró Político y del Comité Central, ambos del PCC, definido en la Constitución como la “fuerza dirigente superior de la sociedad”. La versión definitiva la publicó el Consejo de Ministros el 26 de junio.

El parto tomó solo dos semanas, aunque tenía simiente y abono en los debates públicos levantados en 2025 por el programa económico anterior. Aquel plan, a diferencia de la nueva estrategia, demoró en publicarse casi todo el año y hasta cambió de nombre, luego de enunciarlo ante el parlamento el primer ministro, Manuel Marrero, en diciembre de 2024.

Las tensiones extremas que vive la sociedad, con largos apagones y otras carencias básicas, han llevado a Cuba a un callejón del que solo pudiera salir mediante la transformación profunda y diligente del modelo económico y social. El gobierno lo ha comprendido. Apuesta a una economía con más participación de formas privadas y del mercado y un redimensionamiento real del sector estatal, a fin de hallar las alianzas y el escape comercial y financiero que EE.UU. le bloquea a este país del Caribe en el entorno global.

La existencia de tal comprensión puede sospecharse tanto por la celeridad de gestación del nuevo programa como por su pragmatismo e integralidad.

Nueva lógica empresarial


El gobierno de EE.UU. ha adoptado este año nuevas órdenes ejecutivas con el fin declarado de asfixiar económicamente a Cuba.

Las 176 medidas resultan abarcadoras en tal magnitud que han motivado dudas sobre la capacidad del gobierno para aplicarlas. No faltan opiniones de economistas, como Ileana Díaz y Triana, que han recomendado definir prioridades o una secuencia inteligente en estas transformaciones.

El nuevo plan propone una visión integral que puede marcar una diferencia con el pasado, si consigue implementarse con fluidez similar a la de su gestación. El gobierno evitó dejar en el tintero cambios que fuesen necesarios, como ha ocurrido tantas veces. Proyectos quirúrgicos previos, que se enfocaron a algún ámbito -industria azucarera, ordenamiento monetario, pequeñas y medianas empresas (mipymes) privadas y bancarización, entre otros-, fracasaron total o parcialmente al no encontrar acompañamiento y sostén en reformas simultáneas de otros sistemas de la economía y la sociedad.

Aunque agrupadas en 23 ejes temáticos diferentes, las 176 medidas muestran líneas de convergencia y conexión más estrecha que en el pasado. La mano y neurona expertas asoman esta vez en la letra del plan. Las propuestas tienen la mirilla en un punto común: la reforma de los actores económicos. Evita así la dispersión de medidas y promesas que ahogó a documentos programáticos anteriores en largas enumeraciones, que intentaban quedar bien con cada sector de la economía y de la burocracia estatal.

El primer eje temático, referido a los actores económicos, postula ideas que tienden a igualar el marco jurídico, comercial y financiero en que se mueven tanto las empresas estatales como las privadas y las cooperativas. “En lo adelante, lo que se apruebe al resto de los actores se aplicará a la empresa estatal socialista”, reza la primera medida, un enfoque nuevo.

Desde hace décadas la capacidad del país para articular encadenamientos productivos e innovaciones se ha visto empantanada en diferencias de las reglas a que están sujetas las formas estatales, las privadas y las cooperativas. La desigualdad abismal en tasas de cambio, espacios comerciales, opciones bancarias y normas salariales para unas u otras horadan la sostenibilidad del modelo. Era difícil hallar quién era la niña privilegiada en el socialismo cubano: si la empresa estatal, la cooperativa, las formas privadas o los inversionistas extranjeros.

Las transformaciones para los actores económicos funcionan como eje transversal del plan. Es a donde miran otros ejes temáticos: el 2, relacionado con un tratamiento más osado de las formas de propiedad; el 3, pensado para el sistema de planificación de la economía; el 7, que con los incentivos de la producción agrícola adopta cambios solicitados desde hace años por las cooperativas; el 10, con transformaciones de las políticas laborales y salariales, vitales para cualquier empresa; y el 14 y el 15, que abren respectivamente las puertas de la inversión extranjera y del comercio exterior a las formas privadas y cooperativas.

Las reglas propuestas en otros ejes temáticos, como el del turismo (17), el transporte (18) y el comercio, la gastronomía y los servicios (19), proponen nuevas oportunidades para las formas no estatales de gestión económica, nacionales y foráneas, incluida la diáspora, y formulan alianzas de las mismas con las empresas estatales.

Continuidad y ruptura


Desde su primer anuncio por Díaz-Canel, el programa Transformaciones económicas y sociales demoró solo dos semanas en ver la luz en versión final. Imagen: Tomada de Internet

Las transformaciones prometidas en el nuevo plan portan un signo de continuidad de estrategias y programas de años anteriores, algunos de vieja data como la Conceptualización del modelo económico y social de desarrollo socialista, acuñado por el VII Congreso del Partido en 2017 y revisado en 2021 por el VIII Congreso. Al igual que la estrategia adoptada en 2025, son documentos que fundamentaron la diversificación de formas de propiedad en el ámbito empresarial y pidieron una mayor interrelación entre todos los actores de la economía.

También soñaron con una descentralización más profunda en la gestión empresarial y en la administración de los territorios y orientaron una transformación integral del sistema de planificación centralizada, a fin de reconocer y lograr una conexión más atinada con el mercado.

La intención de otorgar una participación protagónica mayor a las inversiones extranjeras se venía articulando desde el año pasado, en planes que anticipó en la Feria Internacional de La Habana de 2025 el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva.

Sin embargo, el Plan de 176 medidas incorpora giros más atrevidos, inesperados algunos, que conducirían, según se implementen, a un diseño del modelo de socialismo cubano impensado años atrás. Una de las primicias poco esperadas es la medida 33: “permitir la compra de acciones de empresas estatales por personas jurídicas estatales y no estatales, nacionales y extranjeras, así como por personas naturales”.

Junto a otras medidas que flexibilizan o eliminan regulaciones impuestas antes a los empresarios privados y las cooperativas, son medidas que anticipan un reordenamiento del tablero económico que integraría de manera más fluida las piezas estatales y no estatales, con participación incluso de la diáspora.

Nuevas banderas en la banca


El gobierno parece más decidido en igualar reglas del juego entre las formas estatales y no estatales del modelo económico y social. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El paso más osado del nuevo programa, a mi juicio, puede llegar con el eje temático 11, referido a la modernización del sistema bancario y, junto con él, del sistema cambiario. Son propuestas orientadas también en función del eje transversal del plan, los actores económicos.

Inesperada en alcance al dar entrada a la banca privada, es una maniobra evidente para garantizar el sostén financiero del que han carecido muchas veces la inversión y producción de las empresas de cualquier signo, tanto privadas como estatales. Aunque parecían las más fuertes y protegidas, las empresas del Estado tenían mucho menos libertad que las privadas para administrar sus cuentas bancarias.

Mientras la medida 84 propone “fomentar la participación del capital privado en la actividad bancaria”, la 89 se compromete con “recuperar el papel del crédito bancario como función esencial en la economía”. Son espacios, acciones y participaciones que abrirían oportunidad para que la banca privilegie de forma real la eficiencia empresarial.

Este eje, sin embargo, puede ser el de desarrollo más espinoso o difícil, tanto por las debilidades endógenas del sistema bancario en Cuba, como por las presiones de EE.UU., que históricamente ha aplicado multas millonarias a bancos europeos cuando abren cuentas a empresas cubanas o acompañan negocios de Cuba con terceros países.

Las medidas asociadas a la banca incluyen la ampliación de caminos emprendidos ya para el tratamiento de la deuda externa. Según el consenso de estudios económico-financieros, es un objetivo prioritario para hallar las fuentes o canales de capital externo.

Este eje profundiza igualmente transformaciones en marcha en el mercado cambiario, que rompen incluso con el concepto tradicional de un Estado sobreprotector del plan más que de la eficiencia empresarial. La medida 100 promete ser una de las más polémicas y difíciles de aplicar, en tanto orienta “devaluaciones sucesivas de la moneda nacional para reducir las diferencias de tipo de cambio. Las empresas que no soporten la devaluación serán liquidadas”.

Signos de viabilidad



El plan en marcha promete devaluaciones sucesivas de la moneda nacional, en un esfuerzo por reordenar el debilitado sistema monetario y cambiario. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Pese a las dudas, sorpresas y debates generados en la sociedad, lo cierto es que una parte de las transformaciones será de fácil implementación. En la práctica, solo llegan para legalizar ajustes adoptados de facto por los actores de la economía y, de manera gradual, por el propio gobierno durante el mandato de Miguel Díaz-Canel.

Es el caso de la titularidad de varias empresas privadas por una persona natural (medida 21). El empresario resolvía la propiedad de varias mipymes compartiendo sus titularidades con algún familiar o agente de confianza. Por vías parecidas saltaba sobre el límite de contratación de 100 trabajadores, que tenían las mipymes, condición que desaparecerá legalmente con el nuevo programa (medida 20).

Otro caso típico es la autorización a actores económicos no estatales para participar como agentes en el mercado cambiario (medida 99). La medida aparece para ordenar un servicio que ya existe al margen de la ley. Ante las urgencias de una demanda que la banca estatal y las Casas de Cambio (Cadeca) no alcanzan a cubrir, ha proliferado un mercado informal de compra-venta de dólares y demás monedas.

El gobierno, a su vez, ha dado pasos graduales, aunque a veces con cautela manifiesta, para reordenar el sistema empresarial: desde la entrada de las privadas con las mipymes hasta el otorgamiento de mayor autonomía a las empresas estatales. El reto ahora será homogeneizar y administrar con flexibilidad y visión estratégica las reglas del juego para el conjunto de formas empresariales, estatales, privadas y cooperativas, así como extranjeras.

Otras viejas propuestas que tropezaron antes con trabas múltiples, políticas, burocráticas y culturales, encuentran hoy un contexto contradictoriamente más favorable.

La eliminación del subsidio a productos (eje temático 9) podrá aplicarse con menos dramatismo en momentos en que la canasta familiar normada ha perdido centralidad en el consumo, sin los valores comerciales y simbólicos que tuvo alguna vez. Su sustitución por el subsidio a personas gana fundamento con el reconocimiento público de sectores sociales pobres o en situación de vulnerabilidad.

De la determinación del gobierno para acelerar estos cambios y deudas políticas, habla el que haya definido ya 148 acciones jurídicas con ese objetivo, divididos entre 32 nuevas normas de rango superior y más de 50 resoluciones, unido a la derogación de 15 normas y la modificación de 101, según informó el primer ministro a los diputados.

Habla el mercado



La inflación es uno de los síntomas más torturantes de la crisis económica. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El mercado cambiario informal – el menos afín a las banderas del socialismo-, envió, entretanto, un polémico signo de confianza en las medidas presentadas y, sin quererlo quizás, de confianza en la capacidad gubernamental para implementarlas.

El peso cubano, desangrado por una fuerte inflación desde hace varios años, se recuperó sorpresivamente en ese mercado. Tras llegar a 700 pesos por dólar el 24 de junio, en medio de una crisis extrema este año, se apreció hasta 630 pesos por dólar una semana después de publicar el gobierno la versión definitiva de las transformaciones. Aunque esta brusca reacción puede interpretarse lo mismo como una coincidencia políticamente vulgar que como el rebote típico que sigue a los derrumbes de valor en un mercado.

Tal pareciera que el mercado se tomó en serio el discurso oficial esta vez. Queda por ver hasta cuándo y dónde le dura la confianza al mercado y hasta dónde el gobierno reposiciona la suya en el mercado, quizás su giro ideológico más difícil en esta reforma del modelo económico y social del socialismo que sigue defendiendo, sin saber a ciencia cierta cómo es. (2026)

MÁS VALE TARDE QUE NUNCA

Por Dr. Fidel Vascos González

Las 176 nuevas medidas de transformación económica y social aprobadas por la Asamblea Nacional apuntan a enterrar el obsoleto modelo soviético de socialismo de Estado altamente centralizado heredado de la URSS y el CAME, que en su momento nos resultó favorable, y abrieron el camino para avanzar hacia un socialismo democrático de mercado ajustado a las características nacionales, históricas y culturales del pueblo de Cuba, con más libertad individual y colectiva de las entidades económicas y sociales y de los ciudadanos. En el terreno económico, con las nuevas medidas se abandona la planificación centralizada de asignación de recursos materiales y financieros y se promueven las categorías y leyes objetivas del mercado como regulador de la gestión empresarial, concentrándose la planificación central en diseñar y conducir las líneas estratégicas de desarrollo económico y social del país regulando la economía en su conjunto y en establecer las reglas y normativas de la actuación del mercado en el ámbito empresarial.

No obstante el recrudecido bloqueo del gobierno de Estados Unidos contra la Isla, agravado por su reciente cerco energético, las nuevas medidas tienen el objetivo de incrementar la producción eficiente de bienes y servicios con lo que se promueven avances sociales en el período de transición de nuestro país hacia el socialismo. 

Sin embargo, hay medidas que mantienen restricciones centralizadoras que afectan la necesaria autonomía de las empresas y que propongo modificar. Entre ellas, las más significativas son las siguientes: 

- las medidas establecen “Redimensionar las OSDE”, cuando en mi opinión todas las OSDE deben suprimirse y convertirse en empresas las que tienen condiciones para ello; deben definirse “los medios fundamentales de producción” que se mantendrán como propiedad social; 

- me opongo a “Transitar hacia un modelo de planificación financiera” pues considero que también se debe abandonar la distribución centralizada de recursos financieros a las empresas, las cuales deben procurar ellas mismas sus recursos tanto materiales como financieros; 

- considero que los órganos municipales del Poder Popular no tienen las condiciones técnicas, organizativas y de cuadros para asimilar las transformaciones que se proponen en la autonomía municipal, estas condiciones deben crearse antes de efectuar la descentralización de las competencias enumeradas; 

- además de “Otorgar el derecho real de usufructo sobre la tierra” propongo también la eventualidad de “entregar la tierra en propiedad privada”;

- la participación de los actores económicos recogidas en el Eje temático 8 no debe ser obligatoria, sino voluntaria, con incentivos fiscales a las entidades que lo hagan; 

- propongo derogar la Resolución 111 del BCC que implantó la bancarización forzosa y establecer otra Resolución regulando la bancarización voluntaria con incentivos fiscales, en los intereses bancarios y otros;

- propongo permitir que las empresas estatales, privadas y cooperativas realicen directamente actividades de comercio exterior y que puedan puedan vender marcas y patentes en el mercado internacional, sin previa autorización para cada operación del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera ni de cualquiera otra institución; 

- propongo extender la dolarización parcial de la economía a la dolarización total en la cual las personas naturales y jurídicas puedan poseer y circular USD, Euros y CUP libremente, incluyendo en efectivo, y tengan cuentas bancarias en divisas y CUP sin restricciones para sus depósitos y extracciones y protegidas mediante el secreto bancario salvo sentencia firme de tribunal competente.

La Habana, 17 de julio de 2026

viernes, 17 de julio de 2026

LA TRANSFORMACIÓN DE LA ECONOMÍA CUBANA HOY: LO URGENTE Y LO ESTRATÉGICO.

Por Dr Julio Carranza
      MsC Luis Gutiérrez

La actual situación de la economía cubana necesita tanto de medidas urgentes para atender prioridades inaplazables, como de un programa bien estructurado para la transformación del actual modelo económico, cuya obsolescencia es evidente desde hace años.

Entre la urgencia y la transformación estratégica debe existir una solución de continuidad, aún teniendo en cuenta que este proceso ha de conducirse en medio de una fuerte agresión externa y una muy complicada situación internacional. A pesar de ello, es preciso sostener los principios fundamentales del proyecto nacional cubano: soberanía nacional, justicia social y una alternativa propia y viable de desarrollo económico y democrático.

Esta tarea debe ser con la más amplia participación y comprensión del pueblo, con la conducción del Partido, del gobierno y del resto de las organizaciones de la sociedad civil. Esto supone una transformación y recuperación del carácter, dinamismo e influencia de todas estas instituciones. La meritocracia (mérito político, profesional y social) debe ser un elemento ineludible para la designación de los cuadros que conducirán este proceso.

Resolver lo urgente es capital para emprender cualquier reforma. Esto no implica que lo estratégico no pueda simultanear con lo que urge, pero hay tareas que hay que emprender ya, sin más dilación, pues su importancia no es solo económica, es también y eminentemente social y política.

Nuestra referencia a lo urgente parte de un diagnóstico que hemos realizado a partir de estudios, entrevistas, investigación, información y experiencias propias y cercanas. Pueden existir otras prioridades, incluso territoriales, pero estas identificadas aquí casi son consensuales y hasta de sentido común.

Las respuestas concretas a lo urgente van dirigidas a la necesidad de aliviar de la manera más rápida posible los principales problemas que enfrenta una población fatigada, ofrecer una expectativa de salida: alimentación, energía, agua, recogida de desechos sólidos, ausencia de medicamentos, transportación e insuficiencias de la llamada bancarización que impide a los ciudadanos acceder a sus legítimos y escasos ingresos.

La posibilidad de que estas respuestas sean efectivas dependerá en medida considerable de la obtención de recursos en divisas. Hallar vías de acceso rápido a estas debe ser parte de las urgencias del momento, esto a pesar de la fuerte y creciente agresión a la que está sometido el país. Entre otros aspectos, supone acciones rápidas y bien calculadas para emplear activos como pago de deuda y la búsqueda de nuevos créditos e inversiones en los mercados financieros que sean posibles para Cuba, esta cuestión es imprescindible y no se debe desaprovechar una sola oportunidad.

Lograr resultados positivos en estos aspectos es determinante para recuperar la credibilidad de la población y el consenso, hoy muy fracturados. Insistimos en que las respuestas a las urgencias no deben impedir u obstaculizar las futuras transformaciones integrales y más profundas que deben formar parte del nuevo modelo económico.

Aun cuando se pueden encontrar ausencias e imprecisiones que se deben rectificar, las 176 medidas recientemente aprobadas, tanto por el Comité Central del Partido como por la Asamblea Nacional del Poder Popular, constituyen un cuerpo abarcador y profundo para el proceso de reforma integral, pero aún se trata de una lista inconexa, sin un orden claro de prioridades y de secuencia, no se identifican y diferencian con certeza las urgencias y las transformaciones estratégicas, las cuales, aunque íntimamente vinculadas, suponen tiempos, secuencias y prioridades distintas.

Una cuestión esencial, que no aparece explicitada en el listado de medidas, a pesar de ser una afirmación permanente en el discurso político que lo acompaña, es que este proceso no trata de una restauración capitalista, sino de avanzar en un nuevo modelo socialista, que permita recuperar el crecimiento y la producción de riquezas de manera eficiente, para lo cual hay que cambiar viejas concepciones y superar cualquier dogma paralizante, destrabar la maquinaria económica, con amplios mecanismos de mercado y la participación dinámica de un importante sector privado y cooperativo junto a un sector estatal reestructurado y libre de las ataduras de la vieja planificación burocrática, esto puede y ha de ser compatible con un sistema de justicia social, que no de igualitarismo ni de igualdades plenas y planas.

La pregunta es entonces, cuáles han de ser, más allá del discurso, las garantías socialistas de este proceso. Habría que señalar las siguientes:

1- regulaciones y límites claros a las privatizaciones, importantes y necesarias pero no descontroladas e infinitas, hay cosas cuyo carácter de propiedad pública no se habrá de conceder bajo ninguna circunstancia, los medios fundamentales de producción y las riquezas estratégicas de la nación se ha dicho, falta precisar en que consisten exactamente. De lo que se incluye en la medidas habría, por ejemplo, que ser más explícito en cuanto a los límites y el carácter de la propiedad de la tierra, así como de la necesaria participación privada en las empresas públicas, hay que impedir la aparición del latifundio o de monopolios u oligopolios incontrolables en cualquier sector de la economía. La presencia determinante del estado en estas empresas y la correcta operación de las juntas de gobierno, aun cuando sean mixtas, es fundamental.

2- la construcción de mercados transparentes y adecuadamente regulados por el estado, con fundamentación económica y no con mecanismos administrativos ni de planificación burocrática y administrativa que deben ser eliminados, sí con una nueva planificación estratégica y financiera del desarrollo, no mercados desregulados y tiranos del proceso social, como ocurre en las economías capitalistas neoliberales con todas sus terribles consecuencias sociales. Está debe ser una de las claves esenciales de todos el proceso.

3- aunque es sin dudas necesaria la participación privada en operaciones de carácter bancario y financiero, la regulación y el control de la banca central por parte del estado es irrenunciable, experiencias como la de China evidencian la importancia de esto.

4- la mayor presencia de políticas sociales que garanticen la protección de los sectores vulnerables y empobrecidos, colocando las asistencias y subsidios focalizados necesarios, claro que la justicia social no solo consiste en esto, sino también en la disposición de servicios gratuitos universales, como la educación, la salud y la igualdad de oportunidades, pero las políticas sociales completan ese concepto irrenunciable para un proyecto como el cubano.

La justicia social es el cemento del proyecto nacional, sin eso todo se derrumbaría y quedaría expuesta hasta la soberanía nacional. La actual crisis ya da claras señales de alarma en ese sentido que deben ser abordas de frente y con eficaz voluntad política.

Como hemos expresado en otras ocasiones, no se le puede pedir a Cuba, una isla pobre, con limitados recursos naturales, subdesarrollada, aislada, agredida y en una difícil ubicación geopolítica, que de respuesta a los grandes problemas teóricos e históricos del socialismo, no nos extenderemos ahora en eso, pero si se debe subrayar que hay que cambiar profundamente lo que se debe entender por socialismo aquí y ahora, con sentido de las realidades propias e internacionales. Es decir, mercado si, propiedad privada si, pero hegemonía de los intereses del capital y una actitud dócil frente a intereses imperiales no, esto ha de garantizarse desde el poder político del estado y el consenso social, es este quizás, el reto más complejo y estratégico en la actual situación.

Una vez expresada esta consideración más general, esbozamos a continuación algunas acciones para responder específica y concretamente a cada una de las urgencias que hemos identificado, desde luego que se trata de un sumario incompleto que se debe enriquecer en el debate, la experiencia colectiva y las acciones que adelanta el gobierno, se trata de contribuir, en ningún caso de totalizar

Propuestas de medidas urgentes

1. Alimentación

a. Incrementar de manera inmediata los recursos e incentivos para la producción agropecuaria, esto supone priorizar recursos e inversiones para el sector.
b. Acelerar el desmontaje de la intermediación burocrática que ha representado Acopio, salvo en aquellas actividades en que su permanencia, ahora más ágil, sea imprescindible. El pago a precios adecuados y oportuno de la producción de los campesinos es esencial.
c. El Estado continuaría siendo un comprador fundamental del sector agropecuario, cuyo destino es la atención de las necesidades sociales, incluyendo la canasta básica. Para esto el pago ha de ser puntual a precios de mercado, pero con los subsidios que sean necesarios para la protección social. Esto último supone una referencia a la política fiscal que más adelante se detalla.
d. Fomentar, ordenar y regular adecuadamente la red de comercialización de recursos alimenticios del sector privado, incluyendo el abastecimiento a través del comercio exterior. Esto supone de una parte la rápida actualización y extensión del mercado cambiario oficial, regulado por el Estado y económicamente fundamentado, incluyendo la formalización de las operaciones de compra y venta de divisas. El mecanismo vigente referido a la disponibilidad del 50% de la cuenta fiscal de las empresas en muchos casos no cubre ni en tiempo ni en cantidad las necesidades operacionales de estas y conduce a vías paralelas por fuera de las regulaciones establecidas. Es necesario un análisis específico de la situación y necesidades de cada empresa
e. Establecer la más alta política de autoconsumo en todas las entidades estatales con condiciones y en espacios baldíos en ciudades y poblados. Esto puede mejorar la situación en determinados sectores de la población. Se incluiría entre otras tantas, por ejemplo, aprovechar las amplias áreas de los nuevos parques fotovoltaicos para la crianza de determinados animales y cultivos de plantas en esos predios, lo cual es una práctica común y de resultados probados internacionalmente.
f. Reanálisis de la política de precios en la red estatal de ventas de alimentos en divisas, aprovechando las economías de escala. Esto podría contribuir a poner al sector estatal en mejores condiciones en la competencia con el más dinámico sector privado. Esta política debe prevalecer no sólo en la comercialización de alimentos. Se debería abandonar cualquier enfoque rentista, que en la práctica de hoy resta competitividad al sector estatal, alimenta la inflación, afecta a la población y prolonga la rotación de inventarios.
g. Análisis e implementación de la incorporación urgente, hasta donde sea posible, de la fuerza animal en la agricultura.
h. Es imprescindible excluir a las familias con mayores ingresos de los limitados subsidios que hoy operan en la provisión de alimentos El reto es identificar a estos sectores para en un proceso progresivo pasar a subsidios personalizados.
i. El Ministerio Agroalimentario tiene que lograr de manera activa, rápida y práctica, la mayor introducción de los avances de la ciencia y la técnica (fertilizantes, semillas, plaguicidas, control biológico)
j. Fomentar la producción acuícola, con notable potencial en Cuba.
k. Buscar alternativas para priorizar la producción de carbón vegetal para la cocción de alimentos, así como de la distribución de sal en los territorios para su conservación.
l. En caso de mantenerse o agravarse una situación tan crítica como la actual, sería pertinente evaluar el establecimiento de más medidas excepcionales dada la emergencia nacional, como, por ejemplo, la ampliación de la fuerza laboral del Ejército Juvenil del Trabajo.
m. Ampliar de manera urgente la alimentación en comedores colectivos (como los SAF) que existen para las personas en extrema pobreza, muchas de las cuales se alimentan hoy de desechos. A pesar de la escasez de recursos esta es una medida de máxima prioridad. Esquemas de este tipo son también necesarios para mujeres embarazadas y enfermos.
Estas medidas urgentes deberán conectar de la manera más inmediata posible con la profunda transformación del subsistema de producción agropecuaria, como parte de la reforma integral del modelo económico, cuyas bases generales se encuentran en las 176 medidas recientemente aprobadas,

2. Sector energético:

a. Debido a las difíciles circunstancias y el estado actual de las termoeléctricas, seguir gestionando la posibilidad de fuentes alternativas como patanas, o, si posible, pequeñas unidades nucleares provenientes de países amigos. Lograr la instalación de una o varias patanas de generación de energía, sería la solución inmediata más efectiva. Hay que tener en cuenta que el apoyo de las potencias aliadas es muy limitado, se necesita generar más confianza en lo que es el país capaz de hacer, de pagar y generar mayores incentivos.
b. Continuar fomentando la instalación de formas alternativas de energía
c. Continuar con la política de incremento de la producción nacional de combustibles.
d. Hoy el aprovisionamiento de equipamiento fotovoltaico de una parte importante de los pequeños sistemas para los sectores residencial y estatal se realiza con pequeñas empresas y TPC, con altos márgenes de ganancia y través de intermediarios, importados fundamentalmente desde Estados Unidos, Panamá, España y República Dominicana. Los precios del equipamiento triplican, en muchos casos, los precios FOB en China. La negociación con China, mediante empresas estatales y grandes cantidades, con pago asegurado en divisas a la instalación, podría abaratar notablemente el equipamiento fotovoltaico que podría venderse e instalarse a la población, y en particular al sector agropecuario, y así aumentar la generación general de fuente fotovoltaica.
Una parte mayoritaria de las instalaciones se diseñan e instalan sin el debido respeto al Código Electrotécnico Cubano ni a la Norma Cubana de Cargas de Viento. Es imprescindible para la seguridad y sostenibilidad la preparación inmediata de cursos de capacitación y certificación y controlar la seguridad desde instancias públicas.
e. Revisar con carácter inmediato los pequeños sistemas fotovoltaicos con respaldo de 2 kW que se han utilizado en instalaciones de uso social. Debe tratar de lograse su conexión a red para autoconsumo y para cargar las baterías. Deben, además, resolverse los problemas de la instalación civil teniendo en cuenta la norma de carga de viento para Cuba (estamos en temporada ciclónica).
f. Organización al mayor detalle posible de los apagones y tratar de establecer horarios, que deben ser respetados, salvo en caso de interrupciones por razones de fuerza mayor.
g. Para un uso más racional de los escasos recursos de inversión debe ser evaluado a profundidad el respaldo de baterías para actividades no tecnológicas en sistemas fotovoltaicos de entidades públicas.
h. Revaluación de las tarifas eléctricas y de gas licuado para las formas de gestión no estatal que ejerzan sus actividades dentro de viviendas.
i. Revisar el estado de los proyectos de pequeñas centrales hidroeléctricas incluidos en el financiamiento con el Fondo Kuwaití para continuar los mismos con este financiamiento o involucrar al sector privado.
j. Extender la invitación a la participación del sector privado o la inversión extranjera a otros sitios con potencial hidroenergético, muchos de los cuales se hayan contenidos en el Programa de 56 MW de pequeñas centrales hidroeléctricas.
k. Evaluar la producción nacional de estructuras de soporte para paneles, autolastradas o metálicas.
l. incrementar las fuentes de energía hidráulica. Ya hay experiencias en Cuba en la fabricación de turbinas hidráulicas.

3. Abastecimiento de agua:

Por supuesto que el restablecimiento de un nivel adecuado de abastecimiento de agua está directamente relacionado con el sector energético, sin embargo, es preciso tomar algunas medidas específicas:
a. Eliminar la evidente corrupción en el arbitrario manejo de las llaves que abren o cierran el abastecimiento a los diferentes sectores de las ciudades, sobre todo en Ciudad de La Habana.
b. Coordinación estrecha, a nivel micro, de la UNE con el INRH para garantizar el bombeo a las ciudades y poblados.
c. Priorizar la reparación urgente y sistemática de salideros en la red pública.
d. Evaluar la perforación de pozos en territorios en que otros métodos no sean factibles
e. Instalación de grandes tanques de agua con todas las medidas sanitarias y de seguridad en comunidades en las cuales el bombeo sea insuficiente.
f. Instalación de molinos de viento en actividades agrícolas y comunidades.
g. Evaluar la producción nacional de turbinas de flujo cruzado y tornillos de Arquímedes para aprovecharlos fundamentalmente en la agricultura.

4. Recogida de desechos sólidos:

Este es un punto muy importante, no solo por razones higiénicas, ambientales y estéticas, también por razones de salud, el control de vectores es fundamental para evitar una epidemia.

a. Habría que pasar a métodos más específicos de limpieza de las cuadras contratando personal y se les controle la limpieza de áreas bien específicas. Esta podría ser una tarea a la que contribuyan los CDR y los gobiernos locales. Por supuesto que la garantía de la recogida por parte de los gobiernos municipales es esencial, sin eso nada funcionaría, se podría evaluar como medida emergente el uso de tracción animal donde sea posible.
b. Evaluar la inversión extranjera en este sector. Bien organizado el proceso podría convertirse, además, en una fuente de generación de energía.

5. Salud y medicamentos

a. Legalización, regulación y control de los mercados privados de medicamentos que de hecho se han establecido en el país, incluidos servicios de óptica y dentales (analizar políticas de subsidios focalizados). El control de la autoridad sanitaria es fundamental para la inocuidad de los medicamentos.
b. Creación de empresa mixtas público-privadas para farmacias y ópticas. Pudieran evaluarse cooperativas y organizaciones sin fines de lucro.
c. Evaluar el establecimiento de seguros para el acceso a medicamentos y ópticas para trabajadores con mayores ingresos.
d. No tenemos información suficiente, pero no sería ocioso revisar, por ejemplo, el estado de la producción artesanal de hilo quirúrgico de henequén, que si bien no es el ideal, parece haber probado su utilidad durante el periodo especial de los 90´s.
e. Activar y ampliar mecanismos para la transportación, fundamentalmente con diferentes tipos vehículos eléctricos, para la asistencia de pacientes a determinadas consultas médicas como, además de las hemodiálisis, la quimioterapia, consultas ortopédicas, oftalmológicas y regreso a casa luego de intervenciones quirúrgicas, en las cuales la movilidad propia del paciente se encuentre imposibilitada.

6. Transporte

a. Continuar el desarrollo de medios de transporte eléctrico
b. Al igual que en el sector de las fuentes renovables, para reducir costos, el estado puede participar como comprador masivo de vehículos eléctricos. (ver acápite 2-d)
c. Incentivos al sector privado para la instalación de solineras
d. Reparación de vías de tránsito y evaluar el uso de tecnologías sin el uso de asfalto debido a la actual escasez de este.
e. Evaluación de la producción nacional de embarcaciones a vela para el cabotaje y transportaciones a corta distancia. También pueden evaluarse el uso de embarcaciones eléctricas.

7. Insuficiencias en la bancarización.

Hoy la situación del acceso de los trabajadores y pensionados al efectivo es sumamente grave. Las empresas privadas y TPC y algunas estatales no admiten pagos en línea, y menos aún a través de la cuenta fiscal. Este es un secreto a voces con el cual las instituciones del gobierno han convivido, hasta que se ha convertido en un problema político muy serio, la economía está ocluida.

Los trabajadores no pueden usar el salario porque la banca es hoy un desastre, hay razones objetivas sin dudas, pero también una concepción impuesta en contra de las realidades. Ni los ciudadanos (trabajadores y jubilados) pueden usar el salario, lo cual es inadmisible, ni las empresas pueden cerrar su ciclo de reproducción, lo cual es esquizofrénico, así la economía se ocluye y el golpe sobre la sociedad es enorme, a un trabajador que no puede usar su salario (que ya es bastante reducido) lo que se le está diciendo es que su trabajo no sirve y eso es grave y mucho más en un país socialista. Eso es lo que hay que solucionar, a pesar de la agresión y de todo lo demás

a. La bancarización es ciertamente una necesidad de cualquier economía moderna, pero las condiciones existentes actualmente en Cuba impiden que funcione de manera adecuada. La falta de energía, la inexistencia de cajeros en funcionamiento y las deficiencias en el servicio bancario, unido a los muy pocos excesivos límites a la extracción de efectivo e insuficientes POS, generan enormes colas y descontento social sobre todo para los jubilados. La bancarización, tal como se concibió debe ser modificada para permitir mejoría en el acceso a efectivo. Si una entidad requiere una urgente reforma radical en Cuba es la banca.

b. Mercado de divisas.

Este aspecto está ineludiblemente vinculado con la existencia de un mercado integrado de divisas, al cual concurran todos los actores. La asistencia de las empresas estatales es esencial, pero debe ser luego de que se ejecute y funcione la reforma de la empresa estatal. Aquí hay un problema de secuencia, lo cual está vinculado hasta con la generación de empleo.

La existencia de un mercado de divisas integrado y regulado por el estado, que compita con el mercado paralelo, es fundamental para que el cierre del ciclo productivo se realice de manera formal, minimizando la especulación financiera. Destinar un fondo de divisas para este mercado es estratégico y prioritario.

Esto permitiría avanzar en la propia bancarización de una manera efectiva, superando el caos actual y comenzar la desdolarización de la economía interna.

Es fundamental comprender que el establecimiento y estabilización del mercado monetario debe estar al inicio, de lo contrario se plantearía un problema de secuencia que afectaría todo el proceso.

c. Política fiscal

La disminución del déficit fiscal es fundamental tanto para sostener los subsidios sociales y políticamente imprescindibles, como para reducir la inflación y hacer sostenible el presupuesto del estatal. En este sentido, es urgente el ajuste y control de la política fiscal, con un sentido progresivo y verificable. La evasión fiscal es muy amplia y los mecanismos de control muy laxos. Entre otros detalles es fundamental la obligatoriedad en la emisión de facturas en las operaciones comerciales a todos los niveles. Sin factura no hay política impositiva creíble.

Hoy, por ejemplo, la evasión fiscal del impuesto sobre ventas es enorme. Los comercios exigen efectivo por dos razones: evasión y ausencia de un mercado de divisas completo. La bancarización, ya con un mercado de divisas funcional, se podría implementar con mejores condiciones. Con el funcionamiento pleno del mercado cambiario se crean condiciones para la reducción de la evasión.

Podría evaluarse:
• Emitir las regulaciones necesarias para la obligatoriedad e información imprescindible de la emisión de facturas, sea por vía impresa o digital.
• Exoneración de impuestos a determinados artículos de primera necesidad.
• Elevar significativamente las penalizaciones y castigos por la evasión fiscal
• Podría dividirse hoy en dos partes la bonificación por el cobro a través de la cuenta fiscal, por ejemplo, 4% a los compradores y 2% a los vendedores.
• Involucrar a las instituciones territoriales (Consejos Populares, delegados, organizaciones del PCC y otras organizaciones de la sociedad civil) en el control de las regulaciones sobre los cobros a través de la cuenta, no sólo centrado en los minoristas sino también en los mayoristas
• Crear cuerpos de inspectores y auditores con personal de adecuada formación, principios éticos y bien remunerado, que haga cumplir la política fiscal y disminuir significativamente la evasión.
Debe reducirse la magnitud del llamado sector informal, hoy con un crecimiento notable. Una política impositiva menos laxa se convierte en un catalizador de la informalidad
• La política fiscal tiene que ser activa, progresiva y oportuna, de manera que se revisen periódicamente las tasas y actividades
• Creación de un impuesto especial a bebidas y tabaco.
• Aumentar sensiblemente los límites a la extracción de efectivo
• Se puede evaluar el aumento de tarifas y precios de algunos servicios no sensibles para la mayoría de la población.

Deben hallarse soluciones a los problemas de conectividad para el uso de plataforma de pago digitales

Es necesario la implementación de un mercado cambiario que sea funcional a la actividad empresarial, tanto estatal como y privada.

Con el aumento de ingresos fiscales podría, además de reducirse el déficit, un mayor financiamiento de los subsidios anteriormente mencionados.

Un mayor agravamiento de la actual crisis económica y social, escenario que no se debe excluir dada la actual dinámica y la política de cerco extremo por parte de esta administración norteamericana, podría aconsejar que se evalúe la declaración, en ese momento, de un estado de emergencia nacional, lo cual implicaría otras medidas excepcionales.

Finalmente, se debe destacar que todo este proceso debe estar acompañado por una certera política comunicacional, esencial para la imprescindible conexión con la opinión pública y la reconstrucción del consenso.

Recursos internacionales:

Como hemos señalado, la búsqueda de recursos financieros en divisas es fundamental para conducir y sostener la transformación, tarea muy difícil para Cuba debido al cerco que se le impone y a la acumulación de una deuda que ha afectado las relaciones con bancos, inversionistas y proveedores. Se ha avanzado en la idea de utilizar activos

nacionales, muchos de ellos sub utilizados, para cubrir parte de esos pagos y dar garantías, esto es esencial para la reinserción internacional del país, obtener créditos y mayor inversión. Esas propuestas han de presentarse de manera acelerada, aunque bien consideradas para no entregar soberanía o recursos estratégicos.

En este sentido, es esencial desarrollar una alta capacidad para realizar los avalúos necesarios, sin estos cualquier negociación podría ser disparatada, lo mismo vale para el proceso de privatización de determinados activos de las empresas estatales, según se establece en las recientes 176 mediadas aprobadas.

LA ESTABILIZACIÓN MACROECONÓMICA:

La primera etapa de la estabilización macroeconómica debe comenzar ya y tiene como algunos de sus procesos, la propia estabilización de precios, tipo de cambio y reducción del déficit fiscal.

Es, ademas, el primer componente de la transformación estratégica y su premisa. Aunque las primeras fases de las reformas estructurales pueden comenzar desde ahora, estas llevan mucho más tiempo y cuidadoso diseño, pero la estabilización macroeconómica impone el ritmo en muchas áreas. Por ejemplo, liberalización de salarios y extensión de prestamos bancarios en el proceso de estabilización puede ser contraproducente con el combate a la inflación. Esto no implica que no se puedan realizar reformas en los sectores productivos, pero no pueden ser generalizados y deben contar con la certeza de que el aumento de la producción va a compensar al menos la inyección de más dinero en circulación. Cómo la situación es tan crítica va a ser necesario adelantar procesos, pero con mucho cuidado para que no se vaya a descarrilar la reforma. La secuencialidad y la simultaneidad cobran una importancia extraordinaria en los momentos actuales.

Es por ello que afirmamos que las medidas urgentes deben estar enmarcadas en el proyecto mayor y evitar que se conviertan en obstáculos posteriores.

LA TRANSFORMACIÓN ESTRATÉGICA

El acápite anterior corresponde a las medidas urgentes que consideramos se deberían tomar de inmediato para enfrentar la emergencia que afecta a la economía y a la sociedad nacional. Como hemos expresado, estas deben conectar con la transformación estratégica e integral que debe ser rápidamente diseñada, estableciendo objetivos finales, objetivos parciales, indicadores, áreas de acción, con monitoreo permanente y sin autocomplacencia. Aún cuando el proceso de transformación es dinámico y no todo es previsible, el horizonte estratégico debe ser claro y garantizar los principios fundamentales del proyecto nacional cubano: soberanía nacional, justicia social y una alternativa viable de desarrollo económico y democrático.

Sería útil contar en este proceso con consultores internacionales de países como Viet Nam y China, así como de América Latina y en lo posible de organismos internacionales, toda la experiencia internacional debe ser conocida.

Aunque también deben ser conocidas sus contenidos, no se debería aceptar que propuestas provenientes de sectores que hayan renunciado a los principios de soberanía nacional y que promuevan una política dócil frente a los intereses imperialistas, sean considerados para influir y menos conducir la transformación.

Desde luego que un escenario de negociación con EEUU sería muy positivo y en este habría que poner cosas importantes sobre la mesa, como el tema de la compensación por las nacionalizaciones realizadas al principio de la revolución, la apertura a compañías norteamericanas para su participación en diversos sectores de la economía nacional, asuntos medioambientales y de seguridad, asuntos migratorios, los efectos del bloqueo, etc, pero la soberanía nacional y el orden interno que los cubanos se den a sí mismos no debe ser objeto de concesiones bajo ninguna circunstancia.

Al tema de la necesaria transformación de la economía cubana hemos dedicado varios textos desde nuestro libro de 1995, en gran medida vigente: Cuba la reestructuración de la economía, una propuesta para el debate, así como otros textos posteriores.

Hay que hacer una revisión y reconstrucción detallada de un programa de este alcance bajo las actuales condiciones nacionales e internacionales, así como tener en cuenta toda la información disponible y la experiencia acumulada, incluida la correspondiente al manejo de la crisis durante el periodo especial. En eso también trataremos de hacer una modesta contribución.

Las recientes 176 medidas, así como el último plan de gobierno, son una base fundamental y amplia para la transformación, aún cuando deben ser revisados para suplir ausencias, eliminar contradicciones aún vigentes y mayores precisiones. Sin embargo es necesario insistir en que, a pesar de su importacia y profundidad, no constituyen estas aun, un programa articulado para conducir la transformación con un horizonte claro de hacia donde se debe mover finalmente el nuevo modelo económico.

Es también muy importante que, como parte de este proceso, se redefina la estrategia de desarrollo del país, esto es su especialización productiva e industrial y sus más convenientes áreas de reinserción internacional (zonas geográficas, países, tratados regionales, organizaciones y agencias internacionales, etc), así como, una política fiscal e industrial que incentive la producción interna y la exportación. Una mayor precisión en este sentido es determinante para una adecuada política industrial y de inversiones en el mediano y largo plazo.

De cómo se diseñe y se implemente el proceso ahora en curso, dependerá su destino, no hay ruta sin riesgos, la situación es complicada e incierta, solo el diseño y la conducción adecuada, con participación democrática, podrían incrementar las certezas en medio de tantos desafíos. La nación que lucha no pierde.

Continuaremos colaborando en ese empeño mayor.
17 de julio 2026.

Diez mentiras de Marco Rubio en su cumbre anti-izquierda

 Por: Observatorio de Medios de Cubadebate

 


El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pronunció hoy un discurso en la sede del Departamento de Estado, en Washington, durante la apertura de la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político.

Al encuentro asistieron delegaciones de 66 países de América, Europa y Asia, representadas por ministros de Exteriores y del Interior, responsables de seguridad, diplomáticos y especialistas en contraterrorismo. También estuvieron presentes altos funcionarios de la Administración de Donald Trump, entre ellos el director del FBI, Kash Patel; la secretaria de Educación, Linda McMahon; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller.

Ante este auditorio, Rubio construyó una supuesta amenaza terrorista global mediante hechos descontextualizados, cifras sin respaldo verificable, acusaciones no demostradas y una retórica que convierte a la izquierda en un enemigo esencialmente violento y ajeno a la civilización.

El siguiente análisis reúne diez de sus afirmaciones más relevantes y distingue entre falsedades e ideas de matriz claramente fascista.


1. «Los gobiernos se negaron a procesar la violencia de 2020»

¿Qué dijo?
Los gobiernos locales estadounidenses «simplemente se negaron a procesar» a quienes cometieron actos violentos durante las protestas de 2020.

Por qué es falso: Los registros del propio Departamento de Justicia contradicen esa generalización. Hubo investigaciones, acusaciones y condenas federales por incendios, disturbios y destrucción de propiedades. Cuatro personas fueron imputadas por el incendio de la Tercera Comisaría de Minneapolis y un jurado federal condenó a otro acusado por incendio y participación en disturbios. Pueden discutirse decisiones fiscales concretas, la retirada de cargos menores o los casos sin pruebas suficientes, pero no es cierto que las autoridades se negaran de forma general a perseguir los delitos. La distorsión presenta a fiscales, alcaldes y jueces como cómplices políticos de la violencia.

Fuentes:
Departamento de Justicia: cuatro imputados por el incendio de la Tercera Comisaría de Minneapolis;
Departamento de Justicia: condena federal por incendio y disturbios.


2. «Todos estos crímenes son terrorismo organizado de izquierda»

¿Qué dijo?
Rubio agrupó un tiroteo escolar, el asesinato de un directivo sanitario, los atentados contra Donald Trump y otros homicidios políticos como pruebas de una misma ofensiva terrorista de extrema izquierda.

Por qué es falso: La enumeración reúne delitos muy diferentes sin demostrar que compartan organización, dirección, financiación o doctrina. En el caso de Luigi Mangione, un tribunal de Nueva York desestimó los cargos estatales de terrorismo por insuficiencia jurídica, aunque mantuvo la acusación de asesinato. Sobre Thomas Crooks, autor del atentado de Butler contra Trump, el FBI informó que no había identificado una ideología definitiva de izquierda o derecha. Los hechos pueden ser gravísimos sin formar parte de una conspiración común. Rubio sustituye la prueba de coordinación por la proximidad narrativa y la culpabilidad por asociación.

Fuentes:
Tribunales de Nueva York: decisión que desestima los cargos de terrorismo contra Luigi Mangione;
FBI: no se identificó una ideología definitiva en Thomas Crooks.


3. «Antifa es una red terrorista mundial coordinada»

¿Qué dijo?
Los militantes de Antifa forman redes interconectadas que comparten infraestructura, financiación, entrenamiento, enemigos y una misma misión.

Por qué es falso: Algunas personas han cometido actos violentos, pero eso no demuestra la existencia de una organización mundial única. Antifa no existe. El propio Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos describe Antifa como un "movimiento descentralizado" compuesto por grupos e individuos independientes y advierte de las dificultades jurídicas de tratarlo como una sola organización. El FBI también ha sostenido que debe investigar delitos y violencia, no ideologías o asociaciones protegidas constitucionalmente. Rubio convierte contactos, viajes y canales digitales en una estructura terrorista global sin presentar públicamente su cadena de mando ni sus mecanismos comunes de financiación.

Fuentes:
Servicio de Investigación del Congreso: Antifa como movimiento descentralizado;
FBI: las investigaciones se basan en actos violentos, no en ideologías o protestas pacíficas.


4. «Irán coordina a los grupos de izquierda de todo el mundo»

¿Qué dijo?
Las redes aliadas de Irán están cada vez más estrechamente vinculadas con grupos militantes de izquierda de distintos países.

Por qué es falso: Rubio no identificó organizaciones, transferencias financieras, operaciones, entrenamientos, comunicaciones interceptadas ni procesos judiciales que probaran esa coordinación. Reuters señaló expresamente que vinculó a grupos izquierdistas con Irán y Cuba sin presentar evidencias. Además, las evaluaciones públicas del FBI describen como amenaza predominante a actores solitarios o pequeñas células que suelen radicalizarse por internet y actuar por motivaciones mezcladas, no a una estructura mundial única dirigida desde Teherán. La acusación convierte fenómenos domésticos heterogéneos en una guerra internacional por delegación sin mostrar las pruebas necesarias.

Fuentes:
Reuters: Rubio no presentó pruebas de los vínculos atribuidos a Irán y Cuba;
FBI: predominio de actores solitarios y pequeñas células radicalizadas en línea.


5. «Cuba construyó la extrema izquierda occidental»

¿Qué dijo?
La red ideológica y de inteligencia cubana contribuyó a construir la extrema izquierda en Estados Unidos y continúa vinculada inseparablemente con movimientos de izquierda dentro y fuera de Occidente.

Por qué es falso: Cuba apoyó históricamente a movimientos revolucionarios y mantiene relaciones con partidos, sindicatos y organizaciones de izquierda. No existe ninguna de que en 2026 dirija, financie o entrene una red terrorista internacional. Rubio mezcla diplomacia, afinidad ideológica y apoyo operativo a organizaciones armadas como si fueran una misma cosa. Reuters constató que no aportó pruebas públicas de esa red contemporánea. El Gobierno cubano, por su parte, ha negado oficialmente que albergue, apoye o financie organizaciones terroristas o extremistas.

Fuentes:
Reuters: ausencia de pruebas presentadas por Rubio;
Declaración oficial cubana: Cuba niega albergar, apoyar o financiar organizaciones terroristas;
Información del Gobierno cubano tras una reunión bilateral sobre seguridad.


6. «El 93 % de los atentados en Occidente fue de extrema izquierda»

¿Qué dijo?
Entre 1970 y 1980, el 93 % de los atentados terroristas cometidos en Occidente procedió de la extrema izquierda.

Por qué es falso: Rubio no mencionó la base de datos, los países incluidos, la definición de «Occidente», el periodo exacto ni el tratamiento de organizaciones separatistas, nacionalistas o etnonacionalistas. Tampoco aclaró si contabilizaba atentados, víctimas, intentos o complots. La Global Terrorism Database exige criterios metodológicos precisos para clasificar cada incidente, y Europol distingue expresamente entre terrorismo yihadista, derechista, izquierdista y anarquista, etnonacionalista y separatista, entre otras categorías. Sin la metodología empleada por Rubio, el porcentaje no puede reproducirse ni aceptarse como un hecho demostrado.

Fuentes:
Universidad de Maryland: metodología de la Global Terrorism Database;
Global Terrorism Database y su manual de codificación;
Europol: clasificación diferenciada de las formas de terrorismo.


7. «La inmigración importa directamente el terrorismo»

¿Qué dijo?
La amenaza terrorista continuará mientras los países toleren sistemas migratorios que la importan directamente a sus territorios.

Por qué es falso: Algunos terroristas han cruzado fronteras utilizando sistemas migratorios o de viaje, pero eso no convierte a la inmigración en la causa general del terrorismo. El FBI ha señalado que una parte esencial de la amenaza procede de actores autoradicalizados dentro de Estados Unidos, frecuentemente sin dirección individual de organizaciones extranjeras. También ha advertido que no existe un perfil demográfico útil del terrorista solitario y que muchos atacantes estudiados habían nacido en Estados Unidos. Rubio transforma un riesgo concreto en una sospecha general sobre millones de migrantes y omite la radicalización interna, las redes digitales y las motivaciones personales. Lo hace para seguir la política de Trump y traicionando a los latinos, grupo al que pertenece, por oportunismo político.

Fuentes:
FBI: actores autoradicalizados, ausencia de un perfil demográfico y atacantes nacidos en Estados Unidos;
FBI: extremistas radicados principalmente en Estados Unidos y movilizados de forma autónoma.


8. «Las protestas casi pusieron de rodillas a Estados Unidos»

¿Qué dijo?
Los disturbios de 2020 incendiaron y saquearon las ciudades estadounidenses y estuvieron a punto de poner de rodillas al país.

Por qué es falso: Durante las protestas se produjeron incendios, saqueos, agresiones y daños graves, pero Estados Unidos no estuvo cerca de dejar de funcionar como Estado. Los datos recopilados por ACLED muestran que aproximadamente el 94 % de las manifestaciones vinculadas a Black Lives Matter fueron pacíficas. En el 6 % restante se registraron violencia, enfrentamientos, vandalismo o saqueos, y no siempre estuvo claro qué actor inició los incidentes. Rubio borra la diferencia entre manifestantes pacíficos, infractores, saqueadores oportunistas y grupos violentos, y convierte una crisis de orden público en una amenaza existencial para justificar una respuesta represiva extraordinaria.

Fuentes:
ACLED: aproximadamente el 94 % de las manifestaciones favorables a BLM fueron pacíficas;
ACLED: datos detallados sobre manifestaciones y violencia política en 2020.


9. «Los peores se rebelan contra los mejores»

¿Qué dijo?
La izquierda radical representa «la rebelión de los peores contra los mejores» y de «los débiles y cobardes contra los fuertes y buenos».

Por qué es una idea de matriz fascista: La frase no describe actos delictivos concretos: divide a la sociedad en categorías humanas superiores e inferiores. El Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos identifica entre los rasgos del fascismo el rechazo de la igualdad, la subordinación de los derechos individuales a una comunidad nacional excluyente y la eliminación de quienes son presentados como obstáculos. El paralelo con la doctrina de Mussolini es explícito: el dirigente fascista defendió la «desigualdad inmutable, beneficiosa y fecunda de la humanidad». La semejanza retórica permite identificar un esquema jerárquico y deshumanizador característico de esa tradición.

Fuentes:
Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos: definición y características del fascismo;
Benito Mussolini, La doctrina del fascismo: defensa de la desigualdad humana.


10. «Hay que aplastar este mal para siempre»

¿Qué dijo?
«Ha llegado el momento de aplastar este mal para siempre».

Por qué es una idea de matriz fascista: Rubio no se limita a pedir el procesamiento de personas responsables de delitos. Convierte a un campo político heterogéneo en un «mal» que debe ser aplastado y presenta la política como una guerra absoluta entre civilización y enemigo. El Museo del Holocausto explica que el fascismo construye amenazas existenciales, acepta la violencia contra quienes considera obstáculos y puede atribuirle una función redentora o purificadora.

Ningún otro discurso de Marco Rubio se parece tanto al de Adolfo Hitler, cuando dijo: "Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad".

Fuentes:
Museo Conmemorativo del Holocausto: violencia, amenazas existenciales y fascismo;
Adolf Hitler en un mitin del NSDAP celebrado en Múnich el 13 de abril de 1923.