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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 24 de abril de 2026

¿Por cuánto tiempo se puede aplazar el invierno financiero mundial?


Estamos presenciando la versión económica de lo que en la década de 1960 se denominó Destrucción Mutua Asegurada (MAD)… El mundo actual se enfrenta a la amenaza de un colapso económico global.


Por Michael Hudson, La Haine

El 7 de abril de 2026, Trump anunció que «toda una civilización morirá esta noche» y amenazó con destruir «todos los puentes de Irán» y «todas las centrales eléctricas... incendiándolas, explotándolas y dejándolas inservibles». Su intención de seguir cometiendo crímenes de guerra está llevando al mundo hacia un invierno financiero tan devastador como la Gran Depresión. La respuesta de Irán, el 8 de abril, puso en evidencia su amenaza, estableciendo las condiciones para poner fin al conflicto y abrir el estrecho de Ormuz. Los países importadores de petróleo deberán obligar a EEUU e Israel a cumplir con estas condiciones para evitar una crisis económica.

Estamos presenciando la versión económica de lo que en la década de 1960 se denominó Destrucción Mutua Asegurada (MAD). [1] El término se refería al enfrentamiento militar que evitó el invierno nuclear global que se habría producido si las principales potencias mundiales hubieran utilizado armas atómicas entre sí. La posesión de bombas atómicas tanto por parte de EEUU como de la Unión Soviética garantizó que no se atacarían mutuamente mientras la carrera armamentística mantuviera la paridad nuclear.

El equilibrio de poder resultante hizo que la Guerra Fría entre EEUU y la Unión Soviética fuera relativamente pacífica en lo que respecta a los enfrentamientos entre los adversarios más fuertemente armados del mundo. Su moderación mutua permitió a EEUU librar sus guerras en el sudeste asiático, África y América Latina sin amenazar con una conflagración mundial.

El mundo actual se enfrenta a la amenaza de un colapso económico global. Irán se defiende de un posible ataque militar estadounidense e israelí amenazando con destruir el comercio de petróleo y gas de la OPEP si su supervivencia como país soberano se ve comprometida. Esta amenaza plantea al mundo una disyuntiva crucial: o bien los países sufrirán una profunda depresión si Trump cumple su amenaza de intentar destruir Irán y apoderarse de su petróleo --en cuyo caso la represalia iraní destruirá el comercio energético de la OPEP, del que dependen muchos países--, o bien deberán actuar con decisión para impedir el ataque estadounidense.

En la década de 1960 se entendía que un ataque atómico por parte de cualquiera de las grandes potencias sería prácticamente insuperable. Sin embargo, la versión económica actual de la Destrucción Mutua Asegurada (MAD, por sus siglas en inglés) no impone tales restricciones a los titubeantes intentos de EEUU por revertir la pérdida de su poder económico, que lo ha dejado con escasas herramientas para ejercer control sobre otros países. Su principal baza reside en su capacidad para amenazar a los países con el caos económico y financiero, cerrando el mercado estadounidense a sus exportaciones y bloqueando su acceso al petróleo y al gas de Rusia, Irán y (hasta hace poco) Venezuela, en su afán por imponer la dependencia de sus propios suministros energéticos y del petróleo árabe de la OPEP bajo su control.

Esta amenaza de perturbación comercial ha funcionado mejor contra los aliados más cercanos de EEUU. Los aranceles del «Día de la Liberación» de Trump, que entraron en vigor el 2 de abril de 2025, impusieron gravámenes exorbitantes que Trump ofreció suavizar con la condición de que otros países firmaran acuerdos de «concesión» que consistían en aceptar imponer sanciones comerciales y financieras a los enemigos designados de EEUU, encabezados por Rusia e Irán, y redirigir sus compras de petróleo a EEUU.

Esta no es la primera vez que los estrategas estadounidenses han quebrantado las reglas de las relaciones internacionales que EEUU mismo estableció en 1945 para dar forma al orden económico posterior a la II Guerra Mundial. Al controlar el 75% del oro monetario mundial, impuso reglas de finanzas internacionales orientadas a los acreedores así como reglas de libre comercio como medio para desmantelar las restricciones comerciales de preferencia imperial impuestas por Gran Bretaña.

Estas reglas impidieron que otros países adoptaran políticas proteccionistas para proteger su agricultura e industria, como lo hacía EEUU. Además, EEUU creó una presencia militar global, prometiendo proteger al mundo del espectro de un ataque militar soviético e impedir que los países implementaran fuertes controles gubernamentales o políticas socialistas que representaran una alternativa al sistema de finanzas, comercio e inversiones privadas internacionales respaldado por EEUU.

Pero ahora que EEUU se ha desindustrializado y está endeudado, ha abandonado e incluso revertido las reglas que le sirvieron hace ochenta años. Lo que los funcionarios estadounidenses denominan estrategia de seguridad nacional es, en realidad, cómo recuperar y mantener el control estadounidense sobre otros países, instrumentalizando el sistema financiero centrado en el dólar y su comercio exterior. Y en lugar de proteger a otros países y su soberanía económica, su intento de imponer su dominio de forma disruptiva y militar se ha convertido en una amenaza para la seguridad mundial.

Y, a diferencia del equilibrio de poder que había establecido la Destrucción Mutua Asegurada, la mayoría de los demás países no han ejercido ningún control simétrico sobre la intimidación estadounidense, aislándose de la instrumentalización que EEUU hace de sus relaciones comerciales y financieras.

En la crisis actual, la principal defensa de Irán ante el ataque estadounidense ha sido bloquear el petróleo y el gas de la OPEP a través del estrecho de Ormuz, e incluso amenazar con destruir directamente la producción de la OPEP. Estas acciones han expuesto a los países importadores de petróleo del mundo a una crisis económica si no actúan para contrarrestar la amenaza estadounidense a la soberanía de Irán, que, de hecho, amenaza su propia soberanía económica y financiera.

Los intentos de EEUU por preservar su capacidad de convertir en arma el comercio mundial de petróleo

Antes de los aranceles de Trump, los estrategas estadounidenses ya habían utilizado la amenaza de provocar un caos económico instrumentalizando su control del comercio internacional de petróleo. La imposición de sanciones comerciales contra productores de petróleo iraníes, rusos y venezolanos permitió a EEUU privar a los países que no aceptaban su diplomacia del acceso al petróleo y al gas necesarios para alimentar sus fábricas, calentar e iluminar sus hogares y oficinas, impulsar su transporte y producir fertilizantes para aumentar su productividad agrícola. El petróleo se convirtió en el principal obstáculo comercial del mundo.

Un primer paso para instaurar este control fue el derrocamiento del primer ministro iraní Mohammed Mossadegh en 1953 por parte de la CIA estadounidense y el MI6 británico, con el fin de impedir que Irán recuperara el control de su petróleo. Mossadegh fue reemplazado por una brutal dictadura militar bajo el Shah, quien protegió el control estadounidense sobre Irán y su petróleo. Tras la exitosa lucha popular y del liderazgo religioso chií para derrocar al Shah (siendo las mezquitas uno de los pocos lugares donde no se podían impedir las reuniones públicas), EEUU impuso severas sanciones comerciales y financieras contra Irán en 1979.

Se impusieron sanciones similares para aislar y perjudicar a Venezuela después de que sus líderes electos intentaran controlar el petróleo del país. En febrero de 2022, EEUU impuso sanciones comerciales a las exportaciones rusas de petróleo y gas a Europa Occidental y, en septiembre de 2022, destruyó la mayor parte del gasoducto Nord Stream. Estos ataques permitieron a EEUU obligar a muchos de los antiguos clientes de Rusia y Venezuela a depender de las exportaciones estadounidenses de petróleo y gas natural a precios mucho más elevados, perjudicando gravemente a las empresas industriales y químicas alemanas y de otros países europeos.

Con el petróleo ruso aislado por las sanciones y EEUU asegurando un rápido operativo militar sobre Venezuela al secuestrar a su presidente Nicolás Maduro y a su esposa el 3 de enero de 2026, la única fuente importante de petróleo que quedó bajo control directo de EEUU fue Oriente Medio (ahora y en adelante mejor denominado Asia Occidental). Los países árabes de la OPEP representan alrededor del 20% de la producción mundial de petróleo, el 30% de su comercio de petróleo y el 40% de su comercio de gas natural, además de un tercio de su fertilizante y la mitad del comercio marítimo de azufre (necesario para producir ácido sulfúrico para la extracción de minerales).

En 2003, el general Wesley Clark expuso los planes de EEUU para instaurar oligarquías afines en todo Oriente Medio mediante la conquista de siete países en cinco años, comenzando con Irak, Siria y Libia, productores de petróleo, y culminando con Irán. La intención era controlar su petróleo y ponerlo en manos de empresas estadounidenses.

Las economías y sociedades de Irak y Libia fueron devastadas por la intervención militar estadounidense y su ejército títere de terroristas suníes wahabíes de Al Qaeda, a quienes se les dio vía libre para librar su guerra religiosa contra las poblaciones no suníes, siempre y cuando se sometieran al control estadounidense del comercio petrolero. Siria también ha sido destruida y tomada por un ejército títere estadounidense similar.

Este plan neoconservador para controlar Asia Occidental y su petróleo es la política que ha guiado el ataque de Trump contra Irán. Sus intentos de cambio de régimen mediante el bombardeo de objetivos civiles en junio de 2025 y la organización de violencia interna por parte de manifestantes organizados por EEUU en enero de 2026, ambos fracasados, fueron seguidos por sus bárbaras violaciones del derecho internacional humanitario y, de hecho, de los valores civilizados, entre febrero y abril de 2026.

Evidentemente, le dijeron que su ola de asesinatos personales de líderes iraníes y el bombardeo de escuelas y otros lugares civiles aterrorizarían a la población y la dejarían vulnerable a las maniobras estadounidenses para reemplazar al liderazgo chií con un régimen títere bajo control estadounidense. Pero el efecto fue justo el contrario (como siempre ocurre en naciones cuya soberanía está amenazada), reforzando el repudio de la población hacia EEUU, un sentimiento compartido por la mayor parte del mundo.

Trump esperaba nombrar personalmente a los nuevos líderes iraníes, quienes guiarían al país en la cesión de su producción petrolera a empresas estadounidenses y en su transformación en un satélite de EEUU, al estilo de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. La economía iraní estaría estrechamente vinculada a la de EEUU, tanto en lo que respecta a sus ingresos por exportaciones como a sus reservas monetarias, mantenidas en forma de bonos del Tesoro estadounidense y valores corporativos estadounidenses.

La defensa de Irán contra los planes estadounidenses de confiscar su petróleo e instalar un gobierno títere Irán lleva dos décadas preparando una defensa militar contra este escenario estadounidense. Anunciando abiertamente su estrategia, Irán ha demostrado su capacidad para lanzar ataques con misiles contra bases militares estadounidenses en todo el oeste de Asia, ataques que las defensas aéreas de EEUU no han podido interceptar, a pesar de que Irán advierte con antelación sobre la ubicación de los ataques, dando tiempo a las fuerzas estadounidenses para evacuar los objetivos. Irán también ha demostrado una capacidad igualmente eficaz para atacar objetivos israelíes a voluntad, penetrando el sistema de defensa antimisiles conocido como Cúpula de Hierro con una tecnología de misiles considerablemente superior a la de EEUU e Israel.

Las defensas aéreas de Irán son limitadas, y el país siempre ha reconocido la capacidad del enorme arsenal estadounidense de misiles, artillería y aviones para infligirle daños devastadores. Su estrategia de defensa es asimétrica, trasladando la lógica del enfrentamiento atómico mutuo al ámbito comercial. Ha anunciado al mundo que, si un ataque letal amenaza la existencia de su gobierno, sus servicios públicos y otras infraestructuras, tiene la capacidad de provocar el caos económico en otros países destruyendo la producción de petróleo y gas y el acceso al transporte marítimo de las monarquías árabes vecinas.

Tanto EEUU como Irán han convertido el comercio mundial de petróleo en un arma. Así como la diplomacia estadounidense amenaza con provocar el caos comercial en los países que no se someten a sus sanciones comerciales y otros dictados de política exterior, Irán busca un poder similar mediante el control del comercio de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Esta estrategia plantea al mundo una nueva disyuntiva.

La mayoría de los países sufrirán una prolongada depresión económica si no logran impedir que EEUU ataque a Irán y lo obligue a recurrir a la destrucción mutua asegurada de las exportaciones de petróleo, gas, helio y otros productos de la región. O bien, los países pueden prosperar y evitar interrupciones comerciales actuando conjuntamente para bloquear los ataques estadounidenses y rechazar las sanciones económicas patrocinadas por EEUU.

A diferencia de la destrucción atómica mutua asegurada, la amenaza estratégica de Irán de provocar una depresión mundial no va dirigida a sus atacantes estadounidenses e israelíes, ya que, como Trump ha alardeado, EEUU es en gran medida autosuficiente en petróleo y gas, y será un importante exportador. El aumento de los precios mundiales del petróleo ya está creando un mercado de precios favorable para las compañías petroleras y gasísticas estadounidenses. Esta bonanza fortalece la balanza comercial de EEUU y su poder sobre sus clientes europeos de GNL, especialmente desde que aparentemente obtuvo el control del petróleo venezolano.

Esta creciente dependencia europea y de otros países del petróleo y el gas estadounidenses, a medida que se interrumpen los suministros de petróleo de la OPEP, debería proporcionar a los gobiernos extranjeros aún más incentivos para proteger a Irán de un ataque estadounidense que pretenda consolidar el control de EEUU sobre el petróleo de la OPEP en Asia Occidental para fortalecer la capacidad estadounidense de utilizar el suministro mundial de petróleo como arma.

Los países importadores de petróleo no pueden permanecer al margen pasivamente sin sufrir un invierno financiero

Trump ha declarado que abrir el estrecho de Ormuz para restablecer las exportaciones de la OPEP no es responsabilidad de EEUU ni le conviene, ya que no es un cliente importante de este petróleo y gas. Ha criticado a los europeos, que son los que más necesitan petróleo, por no lanzar un ataque suicida contra las islas del estrecho, sabiendo perfectamente, por sus asesores militares, que tales soldados serían presa fácil para las defensas iraníes. Evidentemente, su plan B es dejar el estrecho cerrado, suponiendo que la economía estadounidense se verá menos afectada que la de otros países.

Los países árabes exportadores de petróleo, así como los gobiernos occidentales, se han quejado ante Irán de que es injusto hacerles sufrir, ya que los ataques de EEUU e Israel no constituyen su guerra. Europa Occidental no fue consultada, y España e Italia se han negado a permitir que EEUU utilice sus bases aéreas para lanzar ataques contra Irán. Japón ha hecho recientemente la misma afirmación, alegándose de ser un mero espectador inocente.

Pero todos estos países forman parte de la estrategia estadounidense para controlar la diplomacia mundial, instrumentalizando (con el respaldo de la fuerza militar) el sistema financiero basado en el dólar, el comercio de petróleo, el acceso de extranjeros a los mercados estadounidenses y el control de EEUU sobre las Naciones Unidas, el FMI, el Banco Mundial y otras instituciones internacionales para impedir cualquier resistencia al sistema económico extractivo centrado en EEUU. Y esta diplomacia económica y política está conduciendo al mundo hacia la III Guerra Mundial.

Japón ha prometido 650 mil millones de dólares en préstamos gratuitos a EEUU como precio por mantener su acceso a los mercados estadounidenses, lo que el secretario de Comercio de EEUU, Howard Lutnick, ha llamado «comprar una reducción de los aranceles». [2] Y el parlamento de Corea aprobó la semana pasada los 350 mil millones de dólares extorsionados por Trump para su propio acceso.

Parece poco probable que se paguen estas sumas si la producción japonesa y coreana de productos electrónicos y automóviles se ve interrumpida por el fin de las importaciones de energía de la OPEP, sin embargo, ninguno de los dos países se ha opuesto a seguir siendo un satélite militar y económico de EEUU. Japón busca armas atómicas, y su primera ministra, Sanae Takaishi, dijo en octubre de 2025 que se involucraría si estallara una guerra entre China y Taiwán.

El 7 de abril, Irán explicó que, dado que sus vecinos árabes y otros aliados de EEUU en la región forman parte del sistema de control estadounidense que busca apoderarse del petróleo iraní, tal como lo hizo en 1953 al imponer la dictadura militar del Shah, son objetivos legítimos de la autodefensa iraní. Irán advirtió al resto del mundo que, si su producción petrolera, refinerías y sistemas de energía eléctrica son destruidos, como ha amenazado el presidente Trump, tomará represalias haciendo lo mismo con los países árabes de la OPEP y otros en la región que albergan bases estadounidenses y se han puesto del lado de EEUU.

ADVERTENCIA: A partir de ahora... trataremos la infraestructura de EEUU y sus socios en el Golfo Pérsico de tal manera que se verán privados del petróleo y el gas de la región durante años.El Dr. Mahdi Khanalizadeh, exdirector de Press TV y cercano al Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, explicó que esto significaba "TOLERANCIA CERO. Cualquier daño a la infraestructura energética de Irán provocará la interrupción de las exportaciones de petróleo y gas de los estados del sur del Golfo Pérsico al mundo". [3]

Desde la perspectiva iraní, lo ocurrido representa un fracaso de Occidente en su intento por evitar los ataques estadounidenses e israelíes. La destrucción, como represalia, de la producción petrolera del Golfo sumirá a las economías mundiales en una depresión tan grave como la Gran Depresión de la década de 1930. No existen sustitutos para el petróleo, el gas, el helio, el azufre ni los fertilizantes. Cadenas de producción enteras se verán obligadas a cerrar, lo que provocará desempleo e impago de deudas.

Las dos razones por las que Irán necesita controlar el estrecho de Ormuz

La forma menos violenta para que Irán controle el comercio de petróleo y gas de sus jeques y dictaduras vecinas es controlar el estrecho de Ormuz, liberándose así de siglos de control extranjero. [4]

El control iraní del estrecho, y por ende de su comercio petrolero regional, es la vía más directa para interrumpir gran parte del suministro energético mundial. Irán espera que la amenaza de hacerlo lleve a otros países a disuadir a las fuerzas estadounidenses de reanudar su intento de apoderarse del petróleo iraní por la fuerza y destruir su economía. Esta es la estrategia de defensa de Irán, denominada MAD (Destrucción Mutua Asegurada), que se mencionó anteriormente.

Irán también está utilizando su control del estrecho para cobrar peajes a los barcos que transitan por la vía marítima. Ha forjado una alianza con Omán, al otro lado del estrecho, para repartirse estos peajes. Dichos peajes servirán como fuente inmediata de fondos para la reconstrucción de Irán, dado que el cobro de las reparaciones exigidas por Irán a EEUU e Israel (si se logra) será un proceso largo que implicará un tribunal internacional y, potencialmente, un juicio por crímenes de guerra al estilo de Núremberg.

Irán está siguiendo el camino de menor resistencia para obtener reparaciones de Occidente en su conjunto por los daños causados no solo por los ataques estadounidenses e israelíes, sino también por la falta de voluntad de Occidente para actuar y frenar esta agresión. Los peajes supondrán un coste adicional para los importadores de petróleo que no han detenido los ataques, sumándose a los costes de la perturbación económica causada por el cierre de las exportaciones de energía y otros productos del Golfo Pérsico.

Trump ve un lado positivo para EEUU en provocar una crisis energética mundial

En sus declaraciones televisadas en horario estelar del 1 de abril, Trump se cuidó ante la posibilidad de un fracaso en la consecución de la paz, señalando que una represalia iraní ante un nuevo ataque estadounidense podría, de hecho, ayudar a restaurar el dominio unipolar mundial perdido por EEUU.

Presumiendo de que su guerra con Irán, que conduciría a una crisis energética y química mundial, dejaría a la economía estadounidense en una situación menos desesperada, afirmó: «EEUU prácticamente no importa petróleo a través del estrecho de Ormuz y no lo importará en el futuro. No lo necesitamos. No lo hemos necesitado y no lo necesitamos». Así pues, hizo dos sugerencias a otros países:

"Primero, compren petróleo de los EEUU. Tenemos de sobra. Tenemos muchísimo". Sin embargo, en un almuerzo en la Casa Blanca ese mismo día, Trump anunció que su nuevo presupuesto nacional, que aumenta el gasto militar a 1,5 billones de dólares (sin incluir los 200.000 millones adicionales para reabastecer las armas utilizadas en sus recientes ataques contra Irán), significaba que "no nos es posible ocuparnos de la guardería, Medicaid, Medicare, todas estas cosas individuales. Pueden hacerlo a nivel estatal. No se puede hacer a nivel federal. Tenemos que ocuparnos de una sola cosa: la protección militar".

Abandonando la responsabilidad federal de larga data en la estabilidad y el equilibrio social, Trump está dejando que los gobiernos estatales locales asuman los costos para que el presupuesto federal pueda destinarse al gasto militar y al aumento de los pagos de intereses al sector financiero, junto con sus recortes de impuestos para los estadounidenses más ricos.

La segunda propuesta de Trump consistía en invitar a los países europeos y asiáticos que dependen del petróleo transportado a través del estrecho de Ormuz a que lo «apropiaran y lo cuidaran. Podrían hacerlo fácilmente. Seremos de ayuda, pero ellos deberían tomar la iniciativa en la protección del petróleo del que dependen con tanta urgencia. Vayan al estrecho y simplemente aprovéchenlo, protéjanlo, úsenlo para ustedes mismos. Irán ha sido prácticamente diezmado. Lo más difícil ya está hecho, así que debería ser fácil».

En otras palabras, dejar que los ejércitos europeos luchen hasta el último hombre en lo que el ejército estadounidense se ha resistido a hacer. No es de extrañar que ningún país europeo o asiático aceptara esta invitación para que sus ejércitos se convirtieran en blancos fáciles en un vano intento de obtener el control militar del estrecho frente a las elaboradas defensas de Irán.

Después de que Irán desafiara a Trump a atacar su economía, Trump intentó protegerse prometiendo un nuevo intento de negociación para evitar la reanudación de las hostilidades. Pero el vicepresidente Vance simplemente exigió la rendición de Irán bajo el pretexto de negociar las exigencias estadounidenses de que no desarrollara una bomba atómica ni enriqueciera su uranio. Cuando la farsa se desmoronó el 12 de abril, el gobierno iraní resumió el estancamiento resultante:

El enemigo estadounidense, que es vil, malvado y deshonesto, intentó lograr en la mesa de negociaciones lo que no pudo lograr mediante la guerraEntre estas exigencias se encuentran la entrega de uranio enriquecido y la apertura del estrecho de Ormuz sin que Irán haya confirmado su soberanía sobre él. Irán ha decidido rechazar estas condiciones y continuar la sagrada defensa de su patria por cualquier medio necesario, militar o diplomático.

El objetivo central del plan de diez puntos de Irán para poner fin a la guerra es garantizar que Irán no vuelva a ser atacado. La única forma de asegurarlo es eliminar todas las bases militares estadounidenses en la región. Ante la ausencia de una retirada voluntaria de EEUU, esto requerirá expulsarlas por la fuerza. Las mayores bases militares estadounidenses se encuentran en Israel y en el ejército yihadista suní wahabí, igualmente terrorista, de EEUU en Siria, con su presidente degollador.

Más allá del problema de las bases militares estadounidenses, toda la región se ha vinculado económica y políticamente a la economía de EEUU. Se ha convertido en una vía de inversión para Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y otros emiratos árabes (y sus élites adineradas) donde depositan ahorros en dólares. Estos estados también se han convertido en sede de empresas estadounidenses de tecnología de la información que utilizan su energía local a bajo costo para alimentar las instalaciones de inteligencia artificial de Amazon, Microsoft, Meta, Google y otras grandes compañías, en las que los inversores de la OPEP poseen importantes participaciones financieras.

Estas interconexiones han vinculado el destino de las dictaduras sunitas a las inversiones y los mercados financieros estadounidenses, lo que las ha llevado a aliarse con EEUU en su guerra contra Irán. Irán ha insistido en que, para que cese la influencia política, financiera y militar estadounidense sobre los países de la OPEP y otros exportadores de petróleo, deben eliminarse los vínculos económicos, como la inversión de las reservas de divisas de la OPEP y los fondos soberanos nacionales en bonos estadounidenses y otros valores financieros, así como la acogida por parte de la OPEP de empresas estadounidenses de tecnología de la información y otras inversiones, y la presencia de bases militares estadounidenses en sus países.

La oposición entre el control estadounidense y la libertad del resto del mundo

Centrándose únicamente en sus propios intereses, EEUU considera el éxito económico de las economías de mayor crecimiento y prosperidad, sobre todo las de China y sus países vecinos de Asia, como una amenaza a su seguridad. Por consiguiente, la política estadounidense impone sanciones y realiza otros intentos para perjudicar a dichas economías con la esperanza de someterlas, junto con sus principales industrias, a su control.

En términos más generales, la política estadounidense ha buscado mantener su dominio mundial destruyendo todo aquello que no puede controlar y monopolizar, desde el petróleo y los cultivos alimentarios hasta la tecnología de la información y las alternativas al sistema monetario internacional dolarizado.

La flagrante estrategia del intento de EEUU por recuperar su antiguo poder dominante queda explícita en su estrategia de seguridad nacional de diciembre de 2025. [5] Cualquier pretensión de proteger la libertad del comercio mundial y los movimientos de capital en un entorno donde todos los países se relacionan en igualdad de condiciones ha sido desmentida por la guerra de EEUU contra Irán. Dado que mantener la capacidad de controlar el acceso de otros países al petróleo es una herramienta estratégica de larga data en la política exterior estadounidense, EEUU pretende confiscar el petróleo de Irán porque ese petróleo y su comercio de exportación no están bajo su control.

La guerra contra Irán ha demostrado a los países árabes de la OPEP que, en lugar de protegerlos de un ataque, EEUU busca consolidar su control sobre su petróleo, tal como intenta hacerlo con el de Venezuela. El plan estadounidense consiste en derrotar a Irán y afianzar su control sobre el comercio petrolero de Asia Occidental, tras haberse apoderado ya del petróleo de Irak, Siria y Libia. Además, espera que un ataque para acabar con el control iraní del tráfico a través del estrecho de Ormuz impida que Irán adquiera el poder necesario para bloquear el comercio petrolero del Golfo y la consiguiente simbiosis económica y financiera entre EEUU y las dictaduras árabes de la OPEP en la región.

Esta disputa entre EEUU y Irán por el petróleo de países vecinos está generando caos en las naciones que dependen de él y amenaza con provocar un invierno económico y financiero global, como ya se ha descrito. Trump ha reconocido en los últimos días que esta crisis afectará menos a EEUU que a la mayoría de los demás países. Un efecto inmediato será el fortalecimiento del papel dominante de EEUU como exportador de GNL y petróleo.

El gobierno iraní reconoce que su lucha por liberarse implica liberar a su región del control estadounidense. Este será un proyecto a largo plazo, que escapa a la capacidad de Irán para resolverlo por sí solo. Una solución duradera requerirá una reestructuración de las relaciones geopolíticas mundiales. Para ello, es fundamental que la mayoría global en Asia y el Sur Global, e incluso quizás Europa Occidental, decida detener la escalada bélica de EEUU por el control del petróleo.

La estrategia de Irán para resistir lo que Trump reconoce como una amenaza para la civilización iraní consiste en demostrar al mundo que no permitirá ser aislado y derrotado mientras otros países permanecen pasivos y permiten su destrucción. Como ya se ha comentado, Irán ha anunciado que tomará represalias deteniendo toda la producción y el comercio de petróleo y gas de sus vecinos miembros de la OPEP. Esto provocará el invierno financiero global descrito anteriormente.

Como ha expresado Alastair Crooke, la postura iraní ha obligado a las naciones consumidoras de petróleo del mundo a elegir entre «Prosperidad para todos o prosperidad para nadie». La elección es entre «Seguridad para todos o seguridad para nadie» si su capacidad de exportación de petróleo y la del resto de la OPEP se bloquea o se destruye.

El mundo ha llegado a un punto de inflexión que está poniendo fin al orden mundial centrado en EEUU, creado en 1945. La repulsión contra el ataque estadounidense e israelí a Irán (y a Gaza, Cisjordania, Siria y Líbano) ha contribuido a aumentar la conciencia global sobre la necesidad de resistir este ataque directo a la civilización.

Esta agresiva política comercial, financiera y militar de EEUU está obligando al mundo a reinventar un nuevo sistema de relaciones internacionales de una magnitud y alcance tan amplios como el que se instauró bajo la dirección estadounidense entre 1944 y 1945. La Carta de las Naciones Unidas pretendía culminar un largo esfuerzo civilizatorio por establecer el derecho internacional basado en la soberanía nacional, libre de injerencias extranjeras. Sin embargo, las Naciones Unidas carecían de poder coercitivo, y los países occidentales permitieron que EEUU creara la crisis mundial actual.

La heroica resistencia de Irán ha hecho urgente el debate sobre cómo reconfigurar el orden mundial libre de la injerencia estadounidense. La única manera de lograrlo con éxito es que los países no occidentales, independientes de EEUU, actúen de forma coordinada. Se requiere una alianza de países con una masa económica crítica para que sus miembros puedan ser política y financieramente independientes de la economía estadounidense. Solo una masa crítica de este tipo puede garantizar la paz.

La lucha debe centrarse principalmente en la creación de nuevas instituciones internacionales. El mundo necesita reemplazar el control económico y geopolítico cada vez más hostil de EEUU con un conjunto multipolar de instituciones que abarque desde unas Naciones Unidas reformadas (o alternativas) hasta sustitutos del sistema financiero internacional dolarizado del FMI y del Banco Mundial con su filosofía de privatización neoliberal.

Los objetivos políticos también deben incluir la eliminación del legado poscolonial de la inversión occidental en el patrimonio mundial de materias primas (con sus manipulaciones contables para la evasión fiscal) y las ataduras de la deuda dolarizada que se ha acumulado como resultado de las políticas neoliberales de Occidente impuestas por el FMI y el Banco Mundial, respaldadas por la fuerza militar estadounidense y la injerencia política interna encubierta.

La creación de un nuevo orden internacional requerirá no solo nuevas alternativas a las Naciones Unidas, el FMI y el Banco Mundial, sino también a la Corte Internacional de Justicia para convocar un nuevo juicio al estilo de Núremberg para enjuiciar a los infractores de la ley, estadounidenses e israelíes, responsables de haber creado la crisis actual.

Al actuar como catalizador clave para la reconfiguración del orden internacional, Irán se ha convertido en una potencia mundial; no una gran potencia militar, ni siquiera una potencia económica como nación inversora o mercado, sino una potencia moral y política que impulsa al mundo a crear un orden internacional alternativo. La emergente Mayoría Global está destinada a ser liderada por China, Rusia e Irán, que constituyen la base para la autosuficiencia regional en Asia y el Sur Global, de modo que los países de estas regiones ya no necesiten depender de Occidente, centrado en EEUU, para su energía, fertilizantes, productos químicos, crédito y otros bienes esenciales.

Para EEUU, la amenaza reside en que la soberanía extranjera y la autosuficiencia económica reduzcan su capacidad para obligar a otros países a pagarle tributos financieros y a subordinarse políticamente. En lugar de proporcionar seguridad y normas que fomentaran la prosperidad mundial, como prometió en 1945, EEUU se ha convertido en el principal foco del caos. Y así como su concepto de seguridad de 1945 apuntaba al control económico mundial estadounidense, también lo hace su imperio del caos. El resultado es una crisis en la capacidad de la civilización para protegerse contra la ambición estadounidense de control y el tributo extranjero que la acompaña.

Trump se jacta, literalmente, de su capacidad para cometer los crímenes de guerra más atroces al amenazar con destruir la civilización iraní, mientras centra los ataques militares estadounidenses en zonas civiles en lugar de objetivos militares, como si quisiera demostrar la inmunidad de EEUU al derecho internacional en su estrategia de dominio económico a costa de otros países. Esta lucha no es un choque de civilizaciones, y mucho menos entre la civilización estadounidense o incluso occidental y la asiática. Es una lucha de barbarie contra los principios fundamentales de la civilización misma.


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Notas:
La terminología fue acuñada por Don Brennan en el Hudson Institute en 1962 y Herman Kahn la desarrolló ese mismo año en Pensando en lo impensable.

Leo Lewis y Demitri Sevastopolo, "El país que no puede decirle que no a Trump", Financial Times, 10 de agosto de 2026. Cita a un profesor que comenta que "Se está convirtiendo en una mala, casi abusiva, relación. Cuanto más intenta Japón complacer, peor es tratado".
https://x.com/Khanalizadeh_IR/status/2041465405680517303 , 7 de abril de 2026, @Khanalizadeh_IR.

Irán se unió a la Compañía Británica de las Indias Orientales para expulsar a los portugueses de la región en 1622, dejando a Gran Bretaña al mando de Omán, en el lado opuesto del estrecho, para controlar la ruta comercial hacia la India, junto con los holandeses. Omán había sido una potencia regional en la Edad Media, pero se convirtió en un protectorado británico en 1891.

Describo esta estrategia de seguridad nacional en "La elección global de hoy", Democracy Collaborative, 27 de febrero de 2026

¿Por qué la transformación energética en Cuba tiene también el sello de GELECT?

 Por: Ana Álvarez Guerrero, Enrique González Díaz (Enro)

 



Paneles solares instalados en el policlínico Universitario, Dr. Cosme Ordóñez, en el municipio Plaza. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El servicio de urgencias del policlínico universitario Dr. Cosme Ordóñez Carceller no funcionaba con “normalidad” hasta hace unas pocas semanas. El área destinada a vacunar, tampoco. Con la crisis electroenergética, imposible. El apagón, sorpresivo —o planificado—, obligaba a médicos y enfermeras a buscar soluciones en aras de poder atender a quienes llegaban de última hora.

La diminuta y pálida luz de un celular cualquiera apuntando a la cara del paciente. Los pasillos oscuros. El refrigerador con los bulbos para niños y adolescentes, sudando. El equipo para realizar los electrocardiogramas de urgencias, apagado.

El escenario cambió tras la instalación de dos kits fotovoltaicos que cubren estos servicios: urgencias y el vacunatorio.

“La población lo agradece mucho porque en nuestro cuerpo de guardia no es lo mismo una atención a oscuras que tener este sistema montado, que permite que el médico y la enfermera jueguen el papel fundamental que les toca, realizando el examen físico y el diagnóstico oportuno al paciente de la mejor manera”, explica Frankis Leonel Tirado, director de esta institución.

Aquí, en otros policlínicos, en casas de abuelos, hogares de ancianos, hogares maternos, sucursales bancarias y funerarias, los especialistas de la Empresa de Automatización Integral (CEDAI) han desempeñado un papel fundamental.

Impulsados por el proceso de transformación de la matriz energética en Cuba, forman parte de un proyecto al que llaman “dos kilowatts” y que consiste, básicamente, en habilitar esta potencia en centros vitales, no solo en la capital, sino a lo largo y ancho del país.

“Hasta hoy hemos instalado 280 kits de dos kilowatts. Trabajamos, al mismo tiempo, en 200 viviendas aisladas en todo el país”, señala Yoandris Ramírez Carmenaty, director general de CEDAI.

Las “viviendas aisladas” están ubicadas en lugares intrincados, donde no llegan las redes del sistema electroenergético nacional, en zonas principalmente montañosas.

Ramírez Carmenaty también subrayó el papel de los ingenieros y especialistas de la empresa en el montaje de los parques solares de 21,8 megavatios que se distribuyen por todo el país.

“Se ha trabajado en 37 de ellos. CEDAI y otras empresas de GELECT, entre otras instituciones, ya han participado en alrededor de 800 megawatts que ya están generando energía solar fotovoltaica”, dijo.

Asimismo, remarcó la demanda de personas naturales y de formas de gestión no estatal que apuestan por acceder a equipos con respaldo solar. A ellos también les ofrecen sus servicios de montaje.

A lo interno, CEDAI constituye un referente de empresa que apuesta por “depender cada vez menos de lo que es la energía de la Unión Eléctrica”, dice.

Y explica: “Ya tenemos cuatro UEB que están prácticamente al 100 % con independencia total de la red, y aquí, en el edificio central, también se ha hecho un trabajo importante. Hay instalados en estos momentos 70 kilowatts y estamos en fase de preparar otros 15. Esto es un gran proyecto que se ha hecho y nos permite, de alguna forma, minimizar el consumo de combustible y de energía eléctrica en un 60 %”.

La experiencia de CEDAI no es aislada.

Otras entidades, también pertenecientes al Grupo Empresarial de la Industria Electrónica (GELECT), tienen un rol fundamental en esta estrategia nacional —dirigida por el Ministerio de Energía y Minas— para la transición energética. Tal es el caso de la Empresa Industria Electrónica Camilo Cienfuegos Gorriarán (EIE).

Su director, Edel Gómez Gómez, es un apasionado de las energías renovables.

Por la experiencia de su empresa —con 22 parques solares fotovoltaicos habilitados, cuatro solineras para la carga de vehículos eléctricos y una generación diaria que no solo les ofrece la autosuficiencia energética para gestionar sus producciones, sino también para entregar al sistema eléctrico 4000 kilowatts diarios— ha devenido en especialista del tema.

“La empresa, desde el año 2018, empezó a instalar parques fotovoltaicos en pisos, techos y paredes, los cuales permiten que diariamente se generen entre 8000 y 9000 kilowatts de forma promedio”, explica.

Los beneficios no solo se circunscriben a la EIE. La comunidad “1ro de mayo” del municipio Boyeros, donde está ubicada, también los recibe.

“Se han instalado lámparas fotovoltaicas para la noche, las cuales permiten que, aun cuando no existe energía eléctrica, exista un nivel de iluminación. Pero va más allá, inclusive, de los parques y de la iluminación a la empresa y al barrio. También se evidencia en las bombas fotovoltaicas.

“Nuestra empresa tiene una bomba fotovoltaica capaz de abastecer con agua a la empresa y parte del barrio a partir de paneles fotovoltaicos”, dijo.

La EIE cuenta con 11 vehículos eléctricos y poco más de 30 motos y triciclos en total, los cuales se cargan en las solineras con las que cuenta la empresa. Además, una de ellas ofrece, sin costo alguno, servicio a la población.

“Nosotros no hemos sufrido como han sufrido otras empresas u otros organismos porque hemos tenido esa posibilidad”, apuntó.

Cree que la movilidad eléctrica es de suma importancia en el contexto cubano y que su auge se percibe no solo en la cotidianidad, sino en la demanda creciente del montaje de solineras en diferentes organismos, territorios y provincias del país.

Edel cuenta que ya suman al menos 21 la cantidad de este tipo de instalaciones y que, incluso, se estudia la posibilidad de llegar desde La Habana con vehículos eléctricos hasta Guantánamo, la provincia más oriental del país, gracias a ello.

También reveló que se realiza un ensayo para la recogida de basura, teniendo como muestra a un municipio.

“Se está haciendo un experimento con una solinera y con un grupo de 30 triciclos para dar ese servicio. Ya existen para carros fúnebres, para las ambulancias, y se está pensando, inclusive, en una base para ómnibus”.

Asimismo, acotó que la cantidad de vehículos eléctricos sobrepasa los 3000, si se tienen en cuenta los que ya circulan por las calles, los que están llegando en este momento y los que se están vendiendo por los diferentes concesionarios.

Muchos de esos vehículos están asociados a instituciones a las que la EIE también ofrece su colaboración para implementar la transición energética. Tal es el caso de los organismos de la Administración Central del Estado.

“En los organismos de la Administración Central del Estado se han instalado 32 parques fotovoltaicos, con un componente de 3,2 megawatt-pico. Creo que esto es importante, porque aquí hay que definir que la política de transición energética no solamente incumbe al Ministerio de Energía y Minas y a la Unión Eléctrica con sus parques fotovoltaicos. La política de transición energética abarca a todas las entidades y a todos los organismos del Estado cubano.

“Hay organismos que sobresalen porque han sido iniciadores de este programa: el Ministerio de Comunicaciones, el de la Agricultura, el de Turismo y el de Economía y Planificación, por ejemplo”.

Hasta este último llegamos y conversamos con Magaly Armas Castañeda, quien trabaja en el departamento de evaluación de Inversiones del Ministerio de Economía y Planificación (MEP).

Nos explicó que en la actualidad ya operan cinco inversores con 219 paneles solares, que les permiten generar 88,16 kilowatts, lo cual equivale a una generación aproximada de 13 megawatts mensuales.

“Quedan por instalar 85 paneles. Con todo el sistema instalado, se prevé lograr un ahorro total del 65 % en el consumo eléctrico de la sede”, señaló.

Roberto Rangel Ortega, viceministro del MEP, cree que es fundamental mantener el enfoque y continuar avanzando no solo aquí, sino en todos los organismos e instituciones posibles. Además, recalcó las oportunidades generadas de cara a las personas naturales y las formas de gestión no estatal.

“El país ha adoptado medidas importantes desde el punto de vista de sustitución de aranceles a partir de todos los productos que pueden introducirse al país con el empleo de fuentes renovables de energía. Yo creo que es un paso fundamental, son oportunidades que hay que aprovechar al máximo y explotar aún más”, dijo.

***

En las últimas semanas, varios medios de comunicación también han destacado la venta de módulos compactos fotovoltaicos a trabajadores de salud pública, de educación, educación superior y a héroes nacionales del trabajo.

Tanto para su comercialización como para su instalación, los técnicos de Copextel —otra de las empresas de la OSDE GELECT— han tenido un papel decisivo.

Sobre ello, María Elena Lavandero, gerente comercial de la filial del municipio Playa, en La Habana, explicó que ya han sido beneficiadas con este programa 10 000 personas, las cuales fueron seleccionadas por sus organismos.

“Si bien estos sistemas no cubren el 100 % de la demanda de la casa, sí son muy provechosos, porque al menos te brindan los servicios básicos que puede tener una casa cuando se va la electricidad.

“Estos equipos son de 1200 watts y de 800 watts. Estamos instalando muy rápido. Desde que el cliente compra el sistema hasta que se lo lleva, pasan uno o dos días, cuando más. Aun con las carencias de combustible que tenemos, hemos recibido el apoyo para que ocurra de esta forma.

“Han sido experiencias muy bonitas, porque cuando llegas a la casa, ves a los niños, los ancianos y cómo les agrada que, cuando no haya electricidad, puedan ver el televisor, tener luminarias y ventiladores para dormir por las noches. O sea, que es una experiencia muy bonita y lo han agradecido mucho. Se han instalado en diversos lugares y de diferentes formas.

“Unos los ponen en los techos, otros en los balcones, donde más sol les dé. Pero todo ha sido con mucha inventiva, con mucho esfuerzo de nuestros trabajadores y con mucho apoyo de la población que lo está adquiriendo.

“Son personas que han trabajado mucho, que han dado mucho de sí, y tienen como recompensa este sistema que los ayuda un poco a sobrellevar la falta de electricidad.

“Ya estamos en la recta final para llegar a los diez mil doscientos”.

—¿Qué otras acciones realizan en Copextel de cara a la transición energética del país?

“Junto a otras entidades, estamos enfrascados en hacer los estudios, los montajes y los mantenimientos de los sistemas, incluso de los que ya están instalados. Se hace lo mismo a personas naturales que a entidades estatales y a formas de gestión no estatal.

“Estamos inmersos en todo esto, en responder a todos los clientes que nos solicitan servicios. Estamos haciendo énfasis en lo que es el estudio, para que al menos las entidades y la población conozcan qué tipo de sistema es el que les puede servir, para que cuando exista la disponibilidad, accedan al que mejor les funcione.

“También estamos ofertando en dólares y, además, por medio de las tarjetas vigentes en el país (incluida la Clásica), un grupo de equipamientos que tributan también al sistema fotovoltaico, tales como los calentadores solares.

“El objetivo es que, con las utilidades que se generen de esta venta en divisas, se pueda disponer de equipos, en el futuro, que puedan venderse en moneda nacional a la población. Digo ´en un futuro´ porque esto apenas está comenzando y hay que esperar por los resultados.

“Además de las tiendas físicas, también tenemos ventas mediante el comercio electrónico, donde se venden un grupo de estos sistemas y de otros equipos electrodomésticos que permiten ahorrar energía”.

***

El Grupo de la Electrónica, perteneciente al Ministerio de Industrias, no solo está a la avanzada en la transformación de la matriz energética con las experiencias de CEDAI, la EIE y Copextel. A ellas se suman Seisa, Rensol, Clirven.

Otras de sus empresas tributan al ahorro energético con sus producciones.

La Industria Nacional Productora de Utensilios Domésticos, conocida por sus siglas INPUD, fabrica juntas para refrigeradores y cuenta con proyectos asociados a ventiladores con paneles solares y cocinas y refrigeradores con base en el biogás.

GEDEME desarrolla luminarias eficientes.

La Empresa de Componentes Electrónicos de Pinar del Río también participa en el montaje de soluciones en centros vitales y comunidades aisladas.

Son apenas algunos ejemplos.

La propia OSDE realiza inversiones destinadas a la instalación de sistemas fotovoltaicos, con inyección directa a la red y respaldo de baterías en todas sus empresas. Cabe recalcar que son más de 30.

Constituye un ejemplo de buen hacer, donde sobresalen otras potencialidades de suma importancia: el capital humano altamente calificado y un sólido sistema de encadenamientos productivos que le permiten ofrecer soluciones integrales para la transición energética.

Gracias a ello, policlínicos como el Dr. Cosme Ordóñez Carceller pueden funcionar con sus servicios básicos en medio de un apagón; y comunidades, viviendas y organismos han ganado en autonomía energética.

Queda mucho por hacer, sin embargo, el impacto ya es visible.


En video,

jueves, 23 de abril de 2026

Esperan mayor participación en FitCuba virtual, aseguran expertos




Bárbara Vasallo | Foto de la autora
23 Abril 2026
Publicado recientemente

La Habana, 23 abr (ACN) En apenas 48 horas de abierta la plataforma virtual de inscripción para la XLIV Feria Internacional de Turismo (FitCuba 2026) ya cientos de operadores en el mundo rubricaron su nombre, y expertos del Ministerio del Turismo esperan mayor participación que en un evento presencial.

Hoy Lessner Gómez, Yadira Ramírez y Sonia Beltrán, directores de mercadotécnica, comunicación y eventos, respectivamente, del Ministerio de Turismo (Mintur), en conferencia con la prensa especializada nacional e internacional explicaron que la novedad de la modalidad virtual de esta edición 44 de FitCuba contará con turoperadores y agencias de viaje que nunca antes participaron en el evento.

Ramírez ofreció algunos detalles del programa de FitCuba 2026, disponible ya en el sitio  www.fircuba.net al que pueden acceder los interesados e inscribirse como participantes o expositores, y estará activa hasta dos meses después de concluido el encuentro, que tendrá lugar entre el 7 y el 9 de mayo venidero.

En la plataforma online se pueden recorrer los estands de la feria, visitar la sala de presentaciones, participar en las competencias de gastronomía y coctelería, y apreciar que el destino Cuba es mucho más que sol y playa, comunicó Gómez, quien adelantó que el programa incluye intercambios con las cadenas hoteleras internacionales radicadas en la Isla, y conocer las experiencias de clientes que disfrutan del destino en esos días.

El sector no estatal también puede contar con un estand para promover sus productos y el evento ofrece la posibilidad del vínculo con otros organismos e instituciones, como el Ministerio de Cultura, Cubadeportes o MediCuba que pondrán a consideración de los participantes el turismo deportivo o de salud, informó el director general de mercadotécnica.

Los días 7 y 8 de mayo desde las 9.00 a. m. hasta las 7.00 de la noche se podrá recorrer la feria por los estands, participar en las conferencias y conocer las novedades de Palmares, Ecotur, el Campismo Popular o Meliá Hoteles, Iberostar o Gaviota, comentaron los panelistas.

Cada día se presentará un resumen con lo más destacado de la jornada y se anunciarán las propuestas del siguiente.

En esta primera vez de FitCuba virtual a pesar de las dificultades del contexto actual que vive la nación caribeña ante el bloqueo energético a que está sometida por el gobierno de Estados Unidos, demuestra vitalidad, resistencia y alternativas para el desarrollo, acotó Lessner Gómez.

Para el 9 de mayo, en Varadero y con entrada libre al parque Retiro Josone, tendrá lugar el día del gran público, dedicado al pueblo del entorno de la ciudad balneario y quienes quieran sumarse para apreciar en vivo propuestas culturales, competencias y promociones de paquetes turísticos.

miércoles, 22 de abril de 2026

¿En qué condiciones está el Sistema Eléctrico Nacional?, esto dijo el ministro en la Mesa Redonda

 Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Aniela Dumas Rojas, Frank González García

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Al iniciar su intervención en la Mesa Redonda, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que, a finales de 2024, durante una reunión del Buró Político celebrada en noviembre, se evaluó con profundidad la compleja situación energética que atravesaba el país y las capacidades tecnológicas existentes.

A partir de ese análisis, se decidió incorporar al programa de gobierno una estrategia integral para la recuperación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), centrada esencialmente en soluciones propias y en el aprovechamiento máximo de los recursos disponibles en Cuba.

El ministro señaló que durante 2025 comenzó la ejecución de ese programa, luego de su discusión y aprobación en el Consejo de Ministros. Desde enero se pusieron en marcha varias líneas de trabajo dirigidas a incrementar la generación eléctrica, recuperar capacidades instaladas y avanzar hacia una matriz energética más sólida y diversificada.

A pesar de los apagones, el 2025 fue un año donde se recuperaron capacidades de generación

Entre las prioridades definidas estuvo la incorporación de generación térmica mediante reparaciones capitales y mantenimientos en unidades termoeléctricas, así como el fortalecimiento de la generación distribuida. Sobre este último punto, recordó que, aunque depende del combustible importado, su papel es decisivo en la estabilidad del sistema y en la respuesta ante contingencias.

En ese momento, la generación distribuida apenas disponía de unos 350 megawatts, pese a contar el país con cerca de 3 000 megawatts instalados entre motores diésel y fuel oil. La principal causa de esa baja disponibilidad era la falta de piezas de repuesto y las limitaciones financieras para adquirirlas. Por ello, uno de los objetivos centrales del programa fue recuperar progresivamente esa capacidad hasta donde permitieran las posibilidades económicas del país.

Los resultados no tardaron en apreciarse. Según detalló el titular de Energía y Minas, al cierre de 2025 la generación distribuida superaba los 1 000 megawatts disponibles. Esa recuperación mostró toda su importancia durante el impacto del ciclón que afectó el oriente cubano a finales del año pasado.

En esa coyuntura, provincias como Granma, Guantánamo, Holguín y parte de Las Tunas permanecieron desconectadas del Sistema Electroenergético Nacional, pero pudieron sostener servicios vitales gracias al respaldo de la generación distribuida, a la cual se destinaron combustibles procedentes de otras regiones del país.

De la O Levy explicó además que también se avanzó en la recuperación de unidades térmicas estratégicas. Entre ellas mencionó la reincorporación de la unidad número 3 de la termoeléctrica Céspedes, así como la unidad número 5 de la central de Renté, en Santiago de Cuba.

Reconoció, no obstante, que la unidad número 4 de Céspedes sufrió atrasos debido a errores de planificación y deficiencias en la calidad de los mantenimientos, situación que fue informada oportunamente. Finalmente, precisó, esas capacidades ya se encuentran en línea.

Otro frente esencial del programa fue el incremento de la generación basada en gas nacional. El ministro informó que se perforaron nuevos pozos petroleros, lo que permitió elevar de manera considerable la producción de gas acompañante utilizado en la generación eléctrica. A su juicio, este fue uno de los saltos más significativos logrados durante 2025, por tratarse de una fuente estable y sustentada en combustible propio.

“Terminamos el año en mejores condiciones que como lo comenzamos”, afirmó. Subrayó que esa mejoría se sustentó en mayor disponibilidad de termoeléctricas que emplean crudo cubano, en el crecimiento del uso del gas nacional y en una generación distribuida más recuperada.

Igualmente destacó el avance alcanzado en las fuentes renovables de energía. Cuba inició 2025 con una participación cercana al 3% de estas fuentes dentro de la matriz eléctrica nacional y concluyó el año con alrededor del 10%. Ese incremento de siete puntos porcentuales en solo doce meses, dijo, representa un salto muy relevante para cualquier sistema electroenergético.

El ministro enfatizó que esos progresos permitieron llegar al cierre de 2025 en una situación distinta, con mejores perspectivas para enfrentar las tensiones acumuladas. Sin embargo, advirtió que la afectación energética también golpeó fuertemente a la economía nacional.

Explicó que las interrupciones impactaron fábricas, la agricultura y diversos rubros exportables, provocando pérdidas de ingresos y ralentización productiva. “Si no producimos más, no ingresamos también”, señaló, al tiempo que recordó que las dificultades del sistema eléctrico repercuten directamente en toda la economía y, a su vez, las limitaciones económicas condicionan la recuperación energética.

Durante su comparecencia en la Mesa Redonda, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que, junto a las acciones técnicas para recuperar capacidades de generación, el país tomó decisiones estratégicas para sostener la economía nacional en medio de un escenario extremadamente complejo.

Según detalló, tras un análisis riguroso se decidió priorizar sectores productivos directamente vinculados con la alimentación de la población, la generación de divisas y las exportaciones. Esa definición permitió concentrar la disponibilidad energética en actividades consideradas vitales para el funcionamiento del país.

Como parte de esa estrategia, entre finales de diciembre y durante enero fueron protegidos 631 circuitos eléctricos en todo el territorio nacional, que solo podían ser afectados en situaciones extremas. Esos circuitos demandaron más de 800 megawatts de potencia durante ese período.

El ministro reconoció que, de no haberse protegido esos circuitos, esa energía habría podido destinarse al consumo residencial. Sin embargo, explicó que se trató de un balance necesario para impedir una mayor paralización económica y preservar sectores clave en momentos de alta tensión del sistema.

Gracias a esa decisión, añadió, pudieron mantenerse actividades esenciales como el riego agrícola, la producción tabacalera y otros procesos intensivos en consumo eléctrico. Recordó que entre los mayores consumidores de electricidad en Cuba se encuentra el sistema de Recursos Hidráulicos, especialmente por el bombeo de agua, seguido muy de cerca por la agricultura.

Mencionó como ejemplos el riego del tabaco, del maíz y de la soya, indispensables para sostener producciones destinadas al consumo nacional y también a la exportación. Asimismo, señaló que se protegieron industrias y servicios generadores de ingresos para el país, muy afectados por la situación energética acumulada.

De la O Levy precisó que a inicios de año existían condiciones ligeramente mejores que las actuales. Cuba había cerrado 2025 e iniciado 2026 con una mayor penetración de energías renovables y con cerca de 900 megawatts de generación solar fotovoltaica incorporados al sistema.

A ello se sumaba una generación distribuida todavía operativa, aunque ya resentida por las dificultades con el combustible. Explicó que aún quedaban determinadas reservas, especialmente de fuel oil, lo cual permitía sostener generación en varios emplazamientos estratégicos.

Entre ellos mencionó instalaciones de generación distribuida, la planta del Mariel y la patana que permanece operando en La Habana. En conjunto, esos tres puntos aportaban alrededor de 350 megawatts al sistema eléctrico nacional.

Con ese respaldo, señaló, fue posible sostener durante un tiempo mayores niveles de actividad económica, con avances en la agricultura y en sectores exportadores, hasta que nuevas tensiones obligaron a reajustar nuevamente la operación del sistema.

El ministro recordó que incluso antes del 29 de enero ya se había iniciado una revisión integral del programa de gobierno para la recuperación energética. Esa evaluación fue presentada en la Asamblea Nacional, donde se expusieron en detalle los avances y desafíos pendientes.

Subrayó que dicho programa no se limita únicamente a la generación eléctrica. Incluye también la búsqueda y aseguramiento de combustibles, la sostenibilidad financiera, el incremento de ingresos, la atención a los recursos humanos del sector, así como la seguridad y protección de las instalaciones energéticas.

Tras la revisión realizada a finales de año, el programa fue perfeccionado y ampliado. Actualmente constituye el objetivo número nueve dentro del programa nacional de gobierno.

Para 2026, explicó, ese esfuerzo se traduce en 62 acciones concretas, cada una con cronogramas definidos mes a mes. Su cumplimiento es evaluado de manera sistemática al más alto nivel de dirección del país.

“Semanalmente la dirección del país lo revisa”, afirmó. Precisó que se rinde cuenta en el Buró Político y en el Secretariado del Comité Central, donde se analizan resultados, se corrigen desviaciones y se ajustan decisiones según la realidad operativa.

En cuanto a los resultados heredados de 2025, indicó que la recuperación de infraestructura energética permitió cerrar el año con más de 1 000 megawatts en paneles solares y cerca de 1 400 megawatts adicionales entre generación distribuida, motores recuperados y capacidades térmicas reincorporadas.

También destacó el comportamiento de la generación a partir del gas nacional. Informó que este segmento llegó a alcanzar 370 megawatts de una capacidad instalada de 380, y actualmente promedia entre 340 y 340 megawatts de forma estable.

A juicio del ministro, esa área está llamada a convertirse en uno de los pilares fundamentales de la generación eléctrica cubana por su estabilidad, eficiencia y por operar con combustible nacional.

En 2026: Consolidar lo alcanzado en el SEN y sostener las capacidades recuperadas

Durante la Mesa Redonda, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que una de las prioridades inmediatas del programa de gobierno para 2026 es consolidar lo alcanzado en el sistema electroenergético nacional y sostener las capacidades recuperadas durante el año anterior.

Según precisó, la estrategia actual no se centra únicamente en crecer, sino en mantener operativas las capacidades incorporadas, garantizar el mantenimiento de las unidades generadoras y continuar fortaleciendo las principales fuentes de energía del país.

Entre los resultados recientes mencionó un ligero incremento de la generación distribuida, que suma hoy 1 114 megawatts disponibles. Ese crecimiento, señaló, fue posible gracias a la llegada de piezas, repuestos y componentes que permitieron reincorporar motores y capacidades que permanecían fuera de servicio.

El ministro indicó además que otra línea esencial del programa es continuar aumentando la producción nacional de gas, recurso clave para la generación eléctrica, así como seguir avanzando en el desarrollo de las energías renovables.

En ese ámbito destacó un punto estratégico para este año: la incorporación de sistemas de acumulación de energía. Explicó que los recursos necesarios ya se encuentran en Cuba, están en fase de instalación y forman parte de las acciones previstas dentro del programa gubernamental.

La acumulación energética permitirá aprovechar mejor la generación solar y disponer de respaldo en horarios nocturnos o de máxima demanda, una necesidad crítica para la estabilidad del sistema.

De la O Levy subrayó que el programa va mucho más allá de la electricidad. Incluye también el aumento de la producción petrolera, la atención a los trabajadores del sector, la seguridad de las instalaciones y pasos concretos vinculados con la transición energética nacional.

Uno de los apartados más relevantes de su intervención estuvo dedicado al papel de la Unión Cuba-Petróleo (Cupet). El ministro reconoció el enorme esfuerzo realizado por esa entidad para reducir la dependencia externa del país en materia energética.

Recordó que normalmente se asocia la dependencia de importaciones al diésel, la gasolina o el fuel oil, pero Cuba también dependía de la importación de crudo destinado a las termoeléctricas. A medida que se han recuperado unidades térmicas, esa necesidad de crudo se vuelve aún más sensible.

Ante ese escenario, explicó, Cupet impulsó nuevas perforaciones, alianzas y negocios encaminados a incrementar la producción nacional de petróleo, crudo y gas.

Uno de los logros más importantes fue detener la caída sostenida que arrastraba la producción petrolera cubana desde hacía años. El ministro recordó que el país llegó a producir alrededor de 4,2 millones de toneladas equivalentes de combustible y posteriormente descendió hasta cerca de 2,2 millones.

“Se detuvo el decrecimiento y ya podemos decir que estamos creciendo”, afirmó. Precisó que durante el año pasado ese freno fue decisivo, mientras que en el presente año ya se observa crecimiento tanto en petróleo como en gas.

Explicó que la caída productiva estuvo estrechamente vinculada a la falta de financiamiento. Producir petróleo requiere herramientas, equipamiento industrial, transporte, tuberías, válvulas, baterías, neumáticos y otros insumos que también sufrieron fuertes restricciones.

Puso como ejemplo que hubo pozos con potencial extractivo detenidos simplemente porque los tanques de almacenamiento se llenaban y no existían condiciones logísticas suficientes para evacuar el crudo por carretera. Sin transporte disponible, la extracción debía paralizarse.

También señaló que el incremento del gas nacional está generando beneficios adicionales. Parte del gas extraído ya no solo se utiliza para generación eléctrica, sino que comienza a destinarse nuevamente al suministro doméstico en La Habana.

Recordó que en años anteriores se había detenido el programa de expansión del gas manufacturado hacia nuevas viviendas debido a la falta de disponibilidad. Sin embargo, con el aumento actual de la producción, ese proceso se reanuda.

El plan prevé incorporar miles de nuevos clientes y, según explicó, los crecimientos más visibles llegarán en los próximos meses, una vez entren al país recursos importados ya contratados y financiados, entre ellos tuberías y materiales que permitirán abrir nuevos frentes constructivos.

El objetivo inmediato es sumar 25 000 nuevos clientes al servicio de gas. Esa expansión, añadió, también beneficia al sistema eléctrico nacional, pues reduce la demanda asociada a la cocción de alimentos, una carga que durante años recayó principalmente sobre la electricidad.

En otro momento de su intervención, el ministro vinculó directamente la producción nacional de crudo con la soberanía energética del país.

Recordó que durante febrero, marzo y principios de abril la generación diurna contó con el respaldo de los parques solares fotovoltaicos, pero durante la noche el sostén principal fue la generación térmica.

Advirtió que, de no existir el crudo cubano para alimentar las termoeléctricas y el gas nacional para complementar la generación, el país habría enfrentado apagones de una magnitud mucho mayor.

Finalmente, insistió en que las reparaciones en las plantas térmicas, la expansión del gas, el crecimiento petrolero y la energía renovable forman parte de una misma estrategia nacional para resistir las restricciones externas y recuperar gradualmente la estabilidad del sistema energético cubano.

Ministro cubano califica como “brutal” el daño del bloqueo energético a la vida nacional

Durante la Mesa Redonda, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, ofreció ejemplos concretos de cómo las sanciones y restricciones externas afectan diariamente la recuperación del sistema electroenergético nacional, al tiempo que resaltó la capacidad del país para buscar soluciones propias frente a cada obstáculo.

El titular señaló que una futura emisión del programa televisivo podría dedicarse exclusivamente a exponer casos cotidianos relacionados con el impacto del bloqueo en el sector energético. No obstante, adelantó dos ejemplos que calificó de altamente significativos.

Uno de ellos estuvo relacionado con la puesta en marcha de la unidad número 4 de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos. Según explicó, Cuba no pudo acceder a una aplicación informática imprescindible para calibrar la unidad, ponerla a punto y ejecutar el arranque final del bloque generador.

Ante esa negativa, fue necesario desarrollar una alternativa nacional con la participación de la industria militar, el Ministerio de Industrias, especialistas del Grupo de la Electrónica, técnicos de la Unión Eléctrica y otros colectivos especializados.

El ministro reconoció que esa solución tomó tiempo, debido a la alta complejidad tecnológica del proceso. Añadió que ese tipo de programas informáticos no son herramientas genéricas, sino softwares diseñados específicamente para esas tecnologías y protegidos como propiedad de los fabricantes.

Otro caso mencionado fue el de la central termoeléctrica de Guiteras, una de las más importantes del país. Explicó que, tras la compra de empresas constructoras por compañías estadounidenses, Cuba ha debido sortear múltiples obstáculos para acceder a asistencia técnica y servicios especializados.

Relató incluso situaciones en las que especialistas extranjeros, ya presentes en Cuba para trabajar en unidades como Felton o en la propia Guiteras, recibieron órdenes de regresar de inmediato. En algunos casos, dijo, cerraron sus maletas de herramientas y abandonaron el país tras una llamada telefónica.

“Así hay cientos y cientos de ejemplos”, afirmó, al insistir en que la recuperación energética cubana se ha basado esencialmente en la soberanía tecnológica y en el talento nacional.

En ese sentido, aseguró que el plan de 2026 vuelve a apostar por la recuperación de capacidades generadoras con recursos propios. Muchas piezas y componentes utilizados, dijo, no son originales de fábrica, sino soluciones desarrolladas en Cuba mediante procesos de innovación, adaptación y sustitución tecnológica.

Puso como ejemplo nuevamente la termoeléctrica de Céspedes, cuya entrada al sistema y posteriores ajustes responden precisamente a ese proceso de asimilación técnica, corrección y perfeccionamiento. Actualmente, señaló, ambas unidades se encuentran operando.

El ministro destacó que varias de las termoeléctricas cubanas figuran entre las más eficientes del país y que su recuperación continúa siendo una prioridad estratégica.

Para este año, informó, el plan contempla recuperar 570 megawatts de generación termoeléctrica. Al cierre del primer trimestre, la meta parcial era incorporar 365 megawatts, pero finalmente se alcanzaron 370, lo que representa un sobrecumplimiento.

Entre los factores que influyeron en ese resultado mencionó la entrada de Santa Cruz del Norte número 2 tras concluir su mantenimiento, así como la incorporación de Céspedes, aunque esta última sufrió retrasos al detectarse una avería mayor en el momento de sincronizar la unidad.

Más adelante, el ministro calificó como “brutal” el impacto del llamado bloqueo energético sobre la vida nacional y el funcionamiento del sistema eléctrico.

Recordó que Cuba llegó a tener indisponibles más de 1 100 megawatts en generación distribuida, a lo que se sumaban unos 350 megawatts adicionales entre motores y patanas flotantes. En determinados momentos, las afectaciones alcanzaron cifras de entre 1 800 y 2 000 megawatts.

Explicó que si el país hubiese contado con combustible suficiente para movilizar alrededor de 1 400 megawatts de esas capacidades instaladas, la reducción de apagones habría sido extraordinaria, tanto en el horario pico como durante la madrugada.

No obstante, aclaró que cuando existen apagones prolongados, los valores reales de demanda se distorsionan, pues al restablecerse el servicio muchos consumos se conectan simultáneamente y elevan bruscamente la carga del sistema.

En otro momento de su intervención, detalló que las restricciones de combustible se agravaron a partir de diciembre, cuando fue incautado un primer barco con alrededor de un millón de barriles.

Añadió que el 8 de diciembre entró el último buque que logró arribar en esa etapa, con una carga parcial de fuel oil. Posteriormente, explicó, el país dejó prácticamente de recibir nuevos suministros hasta la llegada reciente del barco ruso.

Recordó además que desde el 29 de enero se cerraron aún más las posibilidades de adquisición, en un contexto marcado por sanciones a navieras, productores de petróleo y mayores presiones sobre terceros países con capacidad de suministrar combustible a Cuba.

El ministro insistió en que la nación mantiene el derecho soberano de comprar combustible a cualquier proveedor dispuesto a vender, consignar o establecer alianzas comerciales, pero reconoció que el escenario ha sido extremadamente difícil.

Como consecuencia directa de esa situación, varias fuentes de generación dependientes del combustible importado debieron detener operaciones totalmente. Entre ellas mencionó instalaciones en Mariel, Moa y la patana de La Habana.

“Nos quedamos con nuestras viejas tecnologías, con el gas nacional y con el sol por el día”, resumió, al describir la etapa más crítica reciente.

Pese a ello, elogió el esfuerzo de los trabajadores eléctricos y petroleros para sostener operando unidades envejecidas bajo un fuerte estrés técnico durante los últimos meses.

Finalmente, señaló que la llegada del barco ruso generó expectativas, alivio y también interrogantes entre la población, en medio de una coyuntura donde cada tonelada de combustible tiene un impacto directo en la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

¿Por qué demoró en procesarse el barco ruso y cuánto dura?

El ministro detalló en su intervención agradeciendo profundamente a la Federación de Rusia por el suministro de 100 000 toneladas de crudo para refinar. Sin embargo, de inmediato explicó una dificultad inicial: el buque que transportaba el crudo no puede entrar en la bahía de Cienfuegos, donde se encuentra la refinería más eficiente del país. “Hubo que desbloquearlo —precisó—, es decir, en otro puerto, alijarlo hacia otro barco y llevarlo entonces hacia Cienfuegos. Eso lleva un tiempo”.

El proceso de alijo no fue sencillo. Las 100 000 toneladas no fueron trasvasadas a un solo barco cubano de igual capacidad para llevarlas directamente a Cienfuegos. “Fue poco a poco, una vuelta, dos vueltas, tres vueltas”, detalló De la O Levy. No obstante, desde la primera descarga parcial el crudo llegó a la refinería y se comenzó a refinar. “Ahí no se perdió tiempo”, aseguró.

El funcionario destacó que el barco llegó en la fecha estimada y tenía autorizadas 90 horas para permanecer en el puerto. “A las 90 horas se descargó, es decir, se descargó bien en tiempo”, afirmó. Inmediatamente después comenzó el proceso de cabotaje hacia Cienfuegos.

De la O Levy abordó una pregunta recurrente en la población: ¿por qué comprar crudo en lugar de diésel, fuel o gasolina? Su respuesta fue categórica: “El crudo económicamente es lo más viable”. Explicó que al refinar el crudo se obtiene gasolina, fuel para la generación eléctrica y para la economía, diésel para ambos fines, y un poquito de gas licuado de petróleo (GLP). “Salen otros productos también que se utilizan en otros destinos”, añadió.

El razonamiento económico es claro: si cada uno de esos productos se importara por separado, serían barcos diferentes, fletes diferentes, y los precios del producto final resultarían más elevados. Además, se incorporarían los costos de refinación en dólares del país donde se procesaran esos combustibles. “Para nosotros lo más económico es comprar crudo o adquirir crudo y refinarlo”, sentenció.

Una vez refinado el crudo, el problema se traslada a la distribución. El ministro puso un ejemplo concreto: supongamos que de la refinería salen 1 800 toneladas diarias de diésel. Si se llevan por carretera hacia la generación distribuida —que abastece a todo el país, desde Guantánamo hasta Pinar del Río—, “se consumen litro a litro en el mismo día”.

¿Por qué ocurre esto? “Porque no tenemos cobertura —explicó—, los tanques nuestros están vacíos”. Todos los emplazamientos de generación distribuida tienen capacidad de tanques para días de cobertura: algunos hasta 40 días, otros solo cuatro, cinco o seis días, según el diseño original para trabajar en horarios picos. “Pero no hay nada”, resumió.

La consecuencia es un círculo vicioso: si se va sirviendo el combustible diariamente, se consume de inmediato. “Como decimos vulgarmente, la paila llegó a Guantánamo, cuando llegó a Cienfuegos, ya en Guantánamo no hay combustible”, graficó el titular. Por eso, explicó, se tomó la decisión de no ver el efecto inmediato, sino de levantar los niveles de inventario hasta tener un mínimo indispensable para arrancar todo a la vez.

Tiempos de refinación: 48 horas y producto terminado

De la O Levy se detuvo en los tiempos del proceso de refinación. “Se piensa que es mucho más largo —comentó—. A las 48 horas ya tiene el producto terminado”. El cronograma fue el siguiente: el barco llega, descarga, el crudo pasa a los tanques de la refinería, arranca el proceso, y a las 48 horas se obtienen los productos terminados. “Así fue”, confirmó.

Sin embargo, una vez refinado, la logística volvió a ser un escollo. El fuel que sale de la refinación debe ir a Mariel y a Moa, y no puede transportarse por carretera, sino por barco. “La logística estaba fuerte —reconoció—. Hubo un diseño con los poquitos barcos que tenemos: llevar a Moa, luego sacar de Cienfuegos el otro para La Habana, llevar a Mariel, y lograr tener todo con un mínimo de cobertura de día para poderlo arrancar, haciéndolo coincidir con la generación distribuida”.

Esa tarea, describió, “ha sido y lo sigue siendo un trabajo de cupés extremadamente tenso, de 24 horas, sábado, domingo, lunes”. Preguntarse constantemente: “¿Cuánto tiene aquí en Niquero? ¿Qué cantidad de cobertura tiene el emplazamiento de Niquero? ¿Qué cantidad de cobertura tiene La Paila que vaya para allí para levantar el inventario?”.

El ministro informó que inicialmente se calculaba que el 18 de julio se tendría la situación para arrancar todo a la vez, pero finalmente se arrancó el día 17. “Desde ese mismo día se empezó a ver la mejoría —dijo—. No la que nosotros queríamos, pero sí una mejoría significativa”.

“Estamos sacando 800 toneladas diarias de 1 600 que consumimos para tener una disponibilidad muchísimo mayor y unas afectaciones muchísimo menores. Estamos distribuyendo la mitad de lo que estamos consumiendo, también con el objetivo de alargarlo”. Si se consumieran las 1 600 toneladas, los apagones serían menores, pero el combustible duraría la mitad del tiempo.

De la O Levy se refirió a quienes creen que la solución es la llegada de un barco. “He visto compañeros que dicen ‘bueno, ya tenemos la solución, llegó un barco’. ¿Cuánto dura un barco? Ocho barcos se necesitan mensualmente”, afirmó.
Y precisó: “Ocho barcos de todos los combustibles: gasolina, diésel, gas licuado, crudo, porque nos hace falta crudo. Ocho barcos mensuales para la economía y la generación”. Hizo el cálculo: al final son 5 millones de toneladas de combustible que se necesitan por encima de la producción nacional. Actualmente se producen 2,2 millones de toneladas de un potencial de 4,1. “Nosotros estamos proponiendo cerrar este año con 3,3 millones, y marcha bien ese programa”, apuntó.

Rotación de los circuitos

El ministro no eludió una pregunta que, reconoció, es correcta y la hace el pueblo: ¿por qué mi provincia tiene tanta afectación y otras menos? Calificó el tema como “extremadamente complejo”.

Explicó que hace muchos años se decidió que desde el despacho nacional se planifica cuánto tiene que apagar cada provincia, pero es cada provincia la que, con su conocimiento de la realidad local, las urgencias y las actividades diarias, decide la planificación de sus circuitos. “Llegó un momento que no había nada que rotar y llegó un momento que no hubo nada”, reconoció.

Además, no hay dos provincias iguales eléctricamente: cada una tiene una demanda diferente, una cantidad de circuitos a proteger diferente, un consumo diferente. “Es extremadamente complejo poder asignar equitativamente”, admitió. Aunque existe una fórmula que, teóricamente, hace que a todo el mundo le toque lo mismo —en dependencia de su demanda, del máximo apagable, de los circuitos que pueden ser apagables y los que no—, “sabemos que en la realidad no es así”.

Puso un ejemplo: si una provincia tiene una gran cantidad de circuitos que no se pueden apagar (por hospitales, instalaciones vitales o de seguridad), entonces los circuitos apagables restantes se afectan más. Y dentro de una provincia como La Habana, la planificación por bloques —que se anuncia por Telegram— casi nunca se cumple, porque salidas imprevistas de unidades generadoras cambian todo el esquema.

Lo imprevisible: sargazos, salidas de unidades y el clima

De la O Levy fue enfático en que no todo se puede planificar. Puso el ejemplo de los sargazos: “¿Quién puede planificar lo de los sargazos?”. Relató que estas algas obstruyen los filtros de las tomas de agua de Energás, a pesar de las recientes inversiones con equipamiento totalmente nuevo para impedir su entrada. “Hay un momento que hasta las murallas se tupían y brincaban por arriba. Es muy fino, y entonces nos tupían nuestras bombas, se dañaron, hubo que sacar el Energás completo. Eso nadie lo planifica”, sentenció.

Lo mismo ocurre con la salida imprevista de una unidad termoeléctrica: “Entonces cambia toda la planificación dentro de la provincia y la planificación del resto de las provincias”, explicó. Por eso, aunque se hagan planes con 12 horas de antelación, basados en pronósticos meteorológicos e incluso con diseños de inteligencia artificial, la realidad termina imponiéndose.

El ministro insistió en que, a pesar de todas estas dificultades, “la demostración de lo que significa el bloqueo es que en estos días hemos estado con mejores condiciones. Indiscutiblemente”. Argumentó que el trabajo realizado para recuperar unidades térmicas, el Energás, la generación distribuida, y las instalaciones de Mariel y Moa, ha dado frutos. Pero sin combustible, todo ese esfuerzo queda limitado.

“Si nosotros hubiéramos tenido combustible y pudiéramos consumir el 100 % de lo que necesitamos, fuera muchísimo mejor que los días que estamos viendo. Estamos generando el 50 % de la posibilidad”, afirmó. “Es evidente que el tema del combustible hoy por hoy es el que más pesa en el tema de la generación de electricidad”, concluyó.

¿Por qué ha disminuido la generación de los parques solares?

De la O Levy también dedicó un amplio espacio a explicar el comportamiento de los parques solares fotovoltaicos. Recordó que en un momento se llegó a un récord de 900 MW de generación solar en hora pico, y luego esa cifra cayó hasta unos 500 MW. La gente pregunta: si hay más de 1 000 MW instalados, ¿por qué solo se generan 500?

La respuesta, detalló, tiene que ver con las condiciones del sistema. Cuando se alcanzaron los 900 MW, todavía estaban operando las generaciones de Moa y Las Patanas, lo que hacía que el resto del sistema estuviera más activo. En esas condiciones, la energía renovable llegó a representar el 41 %, el 43 % e incluso el 51 % de la generación total en un momento del día.

Cuando se retiraron Mariel, Moa y las patanas, la participación porcentual de la renovable siguió creciendo —hasta superar el 60 %—, pero no porque hubiera más sol, sino porque el resto del sistema se había reducido. “¿Y eso es malo para el sistema? —se preguntó—. Eso no es malo para el sistema. Lo que está incompleto todavía es que no tenemos las baterías”.

El ministro explicó de manera didáctica la diferencia entre la generación térmica, que es constante, y la solar fotovoltaica, que fluctúa con la luminosidad. Esa fluctuación, si no se controla, “podía tumbar incluso todo el sistema”. Una variación brusca de la frecuencia afecta a todos los generadores de las termoeléctricas, que tienen que frenar o acelerarse constantemente.

“Las termoeléctricas por diseño tienen que regular frecuencia —señaló—. Pero hoy tenemos eso mutilado porque es un esfuerzo extra y el estado técnico de nuestras unidades no puede regular frecuencia”. Entonces, ¿con qué se regula hoy? Con el famoso DAF (disparo automático de frecuencia), que abre y cierra circuitos cuando la frecuencia se desvía. Pero lo ideal es que sean las propias unidades generadoras las que estabilicen la frecuencia.

La solución a largo plazo son las baterías de almacenamiento de energía, que responden en milisegundos a cualquier fluctuación. “Es un proceso que está muy avanzado —aseguró—. Hay cuatro emplazamientos en Cuba de 200 MW (50 MW cada uno) concebidos dentro de la estrategia para cuando tengamos 3 000 MW de energía renovable. Pero hicimos: adelantamos el envío de los recursos de las baterías. Están aquí, están en Cuba”.

Ya se trabaja con asistencia técnica para poner en marcha el primer emplazamiento de 50 MW. “Cuando nosotros tengamos el primer emplazamiento de baterías de 50 MW, nosotros soltamos los paquetes y volveremos entonces a valores mucho más altos de los que tenemos hoy. Inclusive me atrevo a decir por arriba de los 900 MW porque hemos seguido el proceso inversionista”, afirmó.

Con 100 MW de baterías (dos emplazamientos), “hay una total robustez”. Y a partir de ahora, los nuevos parques que se inauguren —15 emplazamientos más pequeños, de entre 5 y 21 MW— vendrán cada uno con su propia batería y subestación.

“Es un paso superior del parque solar fotovoltaico para el sistema electroenergético. Estas inversiones vienen con una subestación y los parques alrededor de ella. Ella sola forma red, y con la acumulación le sirve para hacer un autoabastecimiento en la zona hasta donde llegue la potencia que tiene”.

El gas licuado: solo para centros vitales

Finalmente, el ministro se refirió al gas licuado de petróleo (GLP). En Cuba, entre el 75 y el 80 % del gas que se consume se importa, a precios altos, y también está afectado por el bloqueo energético. La producción nacional ronda las 25 o 30 toneladas diarias, que se obtienen como residuo de la refinación en Cienfuegos y de la producción en Energás.

Ese gas se destina prioritariamente a los centros vitales de la economía: hospitales que necesitan gas para cocinar los alimentos de los pacientes y el personal, centros de elaboración de comida concentrada para grandes multitudes y contingentes de trabajadores, y productores estratégicos que utilizan gas en sus hornos y equipamientos.

“Hemos logrado mantener que los centros vitales del país tengan unos días de cobertura a partir de la producción del gas de la refinería”, afirmó De la O Levy. Pero reconoció que no es posible servir a toda la población con un barco mensual de gas, porque el ciclo de entrega se ha extendido por falta de financiamiento.

“No tenemos acceso a financiamiento porque este bloqueo ahora está recrudecido, pero son muchos años para atrás sin poder acceder a financiamiento, a piezas de repuesto, a nada. Y el gas también se vio disminuyendo, disminuyendo, disminuyendo la cantidad, hasta que en este momento solo estamos manteniendo los centros vitales de la economía”, concluyó.

Incendio y recuperación de la termoeléctrica Felton 2

Edier Guzmán Pacheco, director de Generación Térmica, explicó las afectaciones y el cronograma de recuperación de la termoeléctrica Felton 2, una unidad estratégica por su capacidad de consumir crudo nacional.

“Nosotros tuvimos un incendio en la caldera del Bloque Nº 2 de Felton”, confirmó. Detalló que el siniestro afectó una estructura específica, lo que provocó una limitación significativa en la generación.

“Eso nos afectó, nos limitó 250 MW, que es la potencia de esa máquina. Ese incendio afectó una estructura específicamente y esa estructura arrastró el resto de la caldera que hizo imposible la posibilidad de reutilizarla”, sentenció.

En ese sentido, ante la magnitud de los daños, se decidió acometer un complejo proceso de reconstrucción.

Sobre el estado actual de los trabajos, el director de Generación Térmica, informó que la fabricación de la nueva estructura se realiza en la provincia de Las Tunas. Aclaró, sin embargo, que la recuperación total incluye componentes internos de alta complejidad.

El titular del MINEM subrayó la importancia estratégica de esta unidad y aseguró que no se ha detenido el proceso inversionista.

“No se ha detenido la reconstrucción de esa máquina y no se ha parado de hacer acciones sobre ella para poderla incorporar al sistema, toda vez que es una máquina que consume crudo nacional y nos da independencia y soberanía”, afirmó.

Transición energética: Un cambio de cultura y de concepción

El Ministro de Energía y Minas profundizó en la evolución de la Política de Energía Renovable y Eficiencia Energética, aprobada en 2014. Explicó que la visión inicial, concebida por el General de Ejército Raúl Castro y conducida por el Comandante Ramiro Valdés, se ha ampliado significativamente.

“A partir del año 2024 y el 2025, se concibe esa política como un proceso inversionista, es una transformación de cultura completa. Que va desde las escuelas, los niños y utilizar todo el potencial que hay en Cuba de energía, que no es despreciable”, dijo.

En este nuevo enfoque, el Ministro destacó que no solo se trata de grandes parques solares o eólicos, sino de recuperar tecnologías y fuentes que fueron impulsadas durante el Período Especial. Puso como ejemplo los molinos de viento para la extracción de agua.

“En Cuba hay 7 827 molinos de viento para extraer agua. Se abandonaron y hoy hay 5 673 que ya están disponibles”, señaló.

Asimismo, mencionó el potencial del biogás: “En plantas de biogás hay 409 y hay solamente 124 trabajadores. Hay que recuperar esas plantas de biogás porque se abandonaron porque es más fácil recibir la electricidad por un cable”, reflexionó.

Una parte central de su intervención se centró en la estrategia de distribución de sistemas fotovoltaicos de pequeña escala (como los conocidos popularmente como “EcoFlow”) para proteger a sectores vulnerables y servicios vitales. El Ministro detalló la priorización realizada por la dirección del país.

“Se decidió priorizar a los maestros, a los médicos, a los servicios de trabajo y a los niños electrodependientes. Niños que necesitan sacarle la flema o que necesitan un equipo primario de asistencia. O que por su enfermedad necesitan aire”, enumeró.

Informó que primero se atendió a 171 niños electrodependientes, y posteriormente a 263 más, incluyendo recién nacidos para ayudar a las madres. También se ha extendido a la gloria deportiva y a los servos de la República.

El impacto de estas medidas, aseguró, ha sido tangible. “Si te organiza bien, puedes hasta cocinar con la olla de arrocer, apagas un rato el televisor, apagas un poco el ventilador y cocinas con la olla de arrocer. Y ha aliviado muchísimo a esos hogares”, ejemplificó.

Metas y estímulos hacia la soberanía total

Más allá de los hogares, el programa se ha extendido a instituciones clave. El Ministro declaró con satisfacción que, hasta la fecha, “el 100% de los policlínicos tienen al menos dos kilowatts de energía renovable”, lo que garantiza iluminación y equipos primarios de asistencia médica. Añadió que también cuentan con esta protección el 100% de las funerarias, de los hogares maternos y de los hogares de ancianos.

En cuanto a la comunicación, de 240 centros de comunicación, 207 cuentan con sistemas renovables, garantizando la operación de emisoras de radio municipales.

El titular del MINEM, Vicente de la O Levy, delineó las tres etapas de la transición energética.

La primera, alcanzar el 24% de penetración de energías renovables en 2030 (hoy se estima en un 10%, con una meta del 15% para este año). La segunda etapa, para 2035, prevé llegar al 40%, lo que permitiría eliminar la importación de combustibles. La tercera etapa, hacia 2050, apunta a la soberanía total con un 100% de energía renovable.

Para estimular este cambio, anunció un paquete de medidas aprobadas, incluyendo la exoneración de impuestos de aduana para la importación de equipos de energías renovables y beneficios fiscales por 8 años para quienes realicen inversiones en el sector.

Además, se mejorarán los precios de compra de los excedentes de electricidad generados por fuentes renovables.

En sus palabras finales, el Ministro envió un mensaje de optimismo y llamado a la participación colectiva.

“Nos queda mucho trabajo por hacer. Prácticamente estamos comenzando. Este ya no es un trabajo solo de la Unión Eléctrica… es de todo, aquí están los gobiernos, aquí están partidos, aquí están las instituciones, los privados, gente que se monta voluntario a instalar… es un proceso bonito que se está llevando a cabo en el medio de esta crisis”, concluyó.