Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 22 de agosto de 2026

Del declive a los cambios del transporte en Cuba


En medio de una profunda crisis, se eliminan restricciones relacionadas con el transporte en Cuba y se reducen impuestos para promover el uso de fuentes renovables de energía.




En las calles de Cuba es evidente la contracción de la circulación de vehículos y la ausencia de transportación pública, como esta vista de la céntrica avenida Boyeros, en La Habana. Archivo IPS Cuba.

Los ómnibus públicos casi han desaparecido de las calles de Cuba. Los vuelos a provincias, son, si acaso, una vez a la semana. Para paliar el déficit, autoridades crearon rutas con microbuses para el personal de salud y se usan vehículos eléctricos en los servicios necrológicos. Así de deprimido está el transporte en Cuba hoy.

“Encontrar una guagua en La Habana es como ver un fantasma. Pasan los días y no se ve una. Las paradas están vacías porque ya nadie las espera”, dice Otto Díaz, trabajador por cuenta propia que pasó de pagar carros de alquiler, con precios crecen por día bajo el argumento de que la gasolina se paga en dólares, a comprarse una carriola eléctrica.

Aunque la contracción de la transportación pública, de la que se beneficiaba la mayoría de la población de la nación caribeña, no es nueva, ahora vive uno de sus peores momentos.

A lo largo de los años, la insuficiente cantidad de vehículos para el transporte urbano, la falta de piezas de repuesto y las limitaciones de combustible han sido una constante,  con una agudización en los últimos dos años.

Declive

Las normas aprobadas como parte de las transformaciones anunciadas en junio pasado por el gobierno y publicadas en la Gaceta Oficial no. 65:

    • eliminan el límite de compra de seis vehículos en cinco años para personas naturales y jurídicas.
    • amplían el número de entidades facultadas para comercializar vehículos.
    • autorizan a los colaboradores cubanos en misiones oficiales en el exterior a adquirir o importar vehículos de hasta ocho pasajeros.
    • eximen del pago del impuesto especial de venta para los vehículos eléctricos adquiridos junto a sus estaciones de carga con FRE.
    • autorizan la importación directa por personas naturales, sin carácter comercial, de triciclos de combustión de hasta 250 centímetros cúbicos y de vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga con FRE.
    • permiten a las personas jurídicas cubanas no estatales y las extranjeras la transmisión de la propiedad de vehículos de motor, remolques y semirremolques, mediante compraventa, herencia, permuta o donación.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), en 2025 fueron transportados 781,8 millones de pasajeros; 99,1 millones menos que en 2024, cuando se movieron 880,9 millones.

La diferencia entre los dos años en los medios convencionales, indicó la fuente, fue de 23 millones de pasajeros, con la disminución más sensible en la transportación en ómnibus de uso público, con 33 millones de transportados menos, lo que significa que cada día se dejaron de transportar por esta vía algo más de 90 400 personas.

En otros medios se transportaron 76,8 millones de pasajeros menos que en 2024, con reducción en todas sus variantes: 0,8 millones menos en ómnibus de turismo, cinco millones menos en ómnibus de centros de trabajo y 70,9 millones menos en medios alternativos.

Aunque la Onei señala que hubo medios que trasladaron más pasajeros, transporte marítimo: dos millones más; taxis: 4,7 millones más y los ómnibus escolares: 5,9 millones más, hay que tener en cuenta que la línea base es baja y generalmente, insuficiente.

Dada la actual crisis del combustible, que paraliza prácticamente toda la economía, las cifras de 2026 se prevén muy inferiores, cuando la transportación se ha trasladado al sector privado y por medios que usan fuentes renovables de energía (FRE).

Moverse entre provincias

Cuba se caracteriza por una elevada migración interna. Eso, entre otras causas, genera una alta movilidad hacia las provincias: visitas familiares, vacaciones, turnos médicos en la capital y, más recientemente, compras para reventas.

La crisis llegó en 2026: la suspensión del arribo de hidrocarburos al país tras la extracción del presidente de Venezuela Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses y el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles a quienes vendieran petróleo a Cuba llevó en febrero a reducir drásticamente los viajes interprovinciales por ómnibus, tren y avión.

Sin soluciones a la carencia de combustible, en junio, se anunció un nuevo recorte: el transporte entre provincias se limitó entre una y tres veces a la semana, en tanto los trenes hacia el oriente circularían cada 16 días, con prioridad por motivos médicos y emergencias.

A lo largo de los años, la insuficiencia en los viajes de precios subsidiados la han cubierto camiones adaptados para la transportación de pasajeros y mediante el arrendamiento a actores económicos privados de vehículos desahuciados por la empresa estatal, por su incapacidad para devolverlos a las vías.

La casi inexistencia del transporte interprovincial multiplica los precios de los privados.

Entre los paliativos a la crisis de transporte se han introducido vehículos eléctricos para los servicios fúnebres habilitados en provincias como La Habana, Pinar del Río y Matanzas.

Pedrocarr, movilidad privada

En el contexto de ampliación del sector privado en Cuba, en el transporte han florecido negocios, tanto de paquetería como de pasajeros, entre estos, PedroCarr S.R.L., que inició en Las Tunas en 2022 con vehículos Yutong arrendados a la Empresa de Ómnibus Nacionales, a los que se sumó los propios financiados por una empresa española no identificada.

Ofrece transportación interprovincial de pasajeros, recogidas en el aeropuerto, alquiler de ómnibus para grupos, eventos y traslados personalizados, rutas a hoteles, así como el comercio no especializado de productos, según su perfil en Facebook.

A los viajes en moneda nacional, que cuestan, por ejemplo, 15 000 en la ruta La Habana-Camagüey (alrededor de 22 dólares según las diferentes tasas vigentes), la empresa incorporó los que pueden reservarse desde el exterior en moneda convertible, por 45 euros. De acuerdo con su página institucional, en esos pagos aceptan Visa, MasterCard, American Express.

Al respecto, la empresa alerta que “debido a las sanciones del bloqueo, desde Cuba se restringe el acceso a los bancos y pasarelas internacionales para el pago vía online; por ello, recomendamos utilizar una VPN para realizar el proceso de forma segura”.


Como parte de la ampliación de los actores económicos no estatales, surgieron empresas dedicadas a la transportación de pasajeros, que para quienes pueden pagar los elevados precios suplen las insuficientes salidas de rutas nacionales.

Funerales con FRE

Ante la ausencia de transporte en Cuba, circulan en redes sociales imágenes de entierros en zonas rurales mediante medios poco ortodoxos, por ejemplo, carretones tirados por tracción animal o en carretilla.

En ciudades, han sido frecuentes las demoras por horas del traslado de personas fallecidas hacia funerarias o cementerios, y el uso de trasporte no especializado, lo que afecta el duelo de las familias y la debida dignidad al momento de la muerte.

En ese contexto, desde diciembre pasado comenzó a funcionar en La Habana un sistema de vehículos fúnebres eléctricos, respaldados con paneles solares, bajo la gestión de una empresa estatal, que se ha extendido a lo largo del año a otras provincias.

El proyecto fue financiado en divisas por los fondos para el Sostenimiento y el Desarrollo del Transporte Público, mecanismo implementado desde 2026 por el Ministerio de Transporte.

El gráfico de la Oficina Nacional de Estadística e Información muestra la contracción del transporte por ómnibus en 2024 y 2025.

Toque pintoresco

En las salidas de los diferentes tipos de transporte en las ciudades cubanas ha proliferado un personaje peculiar: los buquenques.

No comprendidos en las categorías de trabajo privado, estos trabajadores informales se dedican, por un precio de acuerdo con los choferes, a promover los viajes y llenar los vehículos, ya sean triciclos eléctricos o los llamados “almendrones” (autos antiguos americanos de alquiler).

Enma, joven conductora de un triciclo eléctrico de la ruta Centro Habana-Cerro, no cede a las amenazas que le lanzan por no querer pagar por ese “servicio”.

“Aquí hay mucha necesidad y los carros se llenan sin que nadie tenga que estar llamando a los clientes. Quieren buscarse el dinero fácil y eso no va conmigo, que trabajo todo el día como para darles dinero en cada viaje”, dijo. (2026)

viernes, 21 de agosto de 2026

Sin todas las opciones sobre la mesa…

Por Jorge Gómez Barata

En un comportamiento amenazador, usualmente, gobiernos poderosos intimidan a sus adversarios más débiles recordándoles que: “Todas las opciones están sobre la mesa”. En los hechos a veces no resulta así porque los que vociferan de ese modo, entre las opciones no incluyen la derrota, cosa que a veces les ocurre. (verbigracia Vietnam y Corea). Tampoco tienen en cuenta el alto costo que pagarán los que han de morir.

Cuentan que Eisenhower, entonces comandante en jefe Aliado, comentó que se estremeció al conocer el estimado de bajas que ocasionaría el desembarco en Normandía. Según dijo, el pesar que le produjo asumir aquella responsabilidad histórica, lo acompañó el resto de su vida.

De Estados Unidos espanta el poder militar cuando, guiado por el desenfreno, es utilizado en guerras desiguales como la librada contra México que sufrió unas 25.000 bajas, más del doble que los norteamericanos, y fue despojado de la mitad de su territorio. De ese expediente forman parte las intervenciones en Haití, República Dominicana, Panamá y otras que suman decenas. Sobrecoge además la frivolidad con que sus líderes alardean y amenazan.

En días pasados, durante una visita a Panamá, el secretario de la guerra de los Estados Unidos, Peter Hegseth dijo a los periodistas que la administración Trump no descarta una intervención militar en Cuba. “Todas las opciones, afirmó están sobre la mesa, incluidas las militares”.

No estoy seguro de que al pronunciarse de esa manera haya incluido las escasas opciones de los que van a morir a quienes no se les da a escoger.

Con certeza los expertos del Pentágono conocen que el asalto contra las islas y las costas fortificadas y defendidas, son de las operaciones militares más letales para los atacantes quienes, desde el punto de partida hasta el desembarco, están completamente expuestas e indefensas en los buques y lanchas, sin poder hacer uso de sus armas.

Una vez detectada la operación de desembarco aeronaval, los asaltantes son hostigados desde los accesos lejanos y durante la travesía por los buques y aviones de los defensores. Al aproximarse a la costa, en una secuencia estudiada, las tropas a la defensa, emplean primero las armas de mayor alcance, como misiles, artillería y morteros, hasta que al desembarcar los invasores se colocan al alcance de ametralladoras y fusiles.

En las etapas de travesía, aproximación a la costa y desembarco las tropas atacantes son extraordinariamente vulnerables. La mala noticia para Peter Hegseth es que, al poner sus opciones sobre la mesa, incluidas las militares, como afirma, deberá considerar el desembarco naval y la resistencia que opondrán los defensores. Según estimados reales, en las primeras oleadas, uno de cada tres atacantes no sobrevivirá.

La aviación, los misiles y los buques proyectan el poderío aeronaval a la tierra, causan bajas entre los efectivos defensores y la población, así como destrucciones en las obras defensivas y las infraestructuras, pero no conquistan posiciones ni países.

Debido a esa realidad, en Europa y el Pacífico, durante la II Guerra Mundial, los Aliados realizaron en Sicilia en Italia y Normandía en Francia, Okinawa, Guadalcanal Iwo Jima en Japón, decisivos desembarcos aeronavales, que fueron para ellos, las batallas más letales de toda la guerra porque encontraron la encarnizada resistencia por parte de los defensores.

Existen algoritmos y fórmulas para calcular las presuntas bajas de un desembarco aeronaval, asociadas a la cantidad de tropas involucradas, la velocidad y distancia que deben recorrer las tropas estando expuestas, así como la densidad y eficacia del fuego que deben afrontar y la eficiencia propia en la remoción de minas y otros obstáculos.

Seguramente, del mismo modo que los presuntos agresores han estudiado los aspectos técnicos y operativos para desembarcar en plan de conquista en las costas de Cuba, los militares cubanos han realizado todas las acciones posibles para asumir con éxito la defensa de las playas de su Isla.

Aunque doy por cierto el hecho que quienes en condiciones dramáticamente desventajosas se defienden, no son los que provocan, hago votos porque jamás ocurra semejante enfrentamiento. No conozco fórmula mejor que la acuñada por Raúl Castro, según la cual: “Evitar la guerra equivale a ganarla”. Allá nos vemos.

Agosto 2026. Publicado por el diario ¡Por esto! Al reproducirlo indicar la fuente

Expertos médicos: Trump está "mentalmente incapacitado", solicitan su "destitución urgente".

 La Casa Blanca contempla la posibilidad de una guerra nuclear”, “Hagamos que las armas nucleares vuelvan a ser grandiosas”

[Este artículo del profesor Michel Chossudovsky y Felicity Arbuthnot fue publicado originalmente por Global Research. Puede leerlo aquí .]

Introducción

“Tres docenas de expertos médicos que creen que el presidente Donald Trump no está mentalmente capacitado han expuesto en una carta sus preocupaciones , la cual ha sido presentada ante el Congreso:

“DECLARACIÓN DE PROFESIONALES MÉDICOS”

Señor WHITEHOUSE, Señor Presidente,

Solicito el consentimiento unánime para que se imprima en el REGISTRO la siguiente declaración de profesionales médicos y sus nombres en el REGISTRO en mi nombre y en el del Senador REED .

Al no haber objeción alguna, se ordenó que el material se imprimiera en el R ECORD , de la siguiente manera:

“PRECAUCIONES MÉDICAS SOBRE EL PRESIDENTE DONALD J. TRUMP Y SU APTITUD PARA EL CARGO”

Haz clic en el enlace de abajo para acceder al informe completo.

Lo siguiente no es una declaración política. Es una declaración médica.

“Los 36 neurólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud mental afirmaron en la carta que habían observado signos «objetivamente observables» de graves problemas médicos en Trump , incluyendo deterioro de la función cognitiva, creencias grandiosas y delirantes, y un juicio y control de impulsos gravemente deteriorados.

La carta concluye: “En opinión de nuestros expertos, Donald J. Trump no está mentalmente capacitado para ser presidente de los Estados Unidos , y deben tomarse medidas para destituirlo con la mayor urgencia, recayendo responsabilidades vitales sobre los hombros de quienes ocupan puestos de liderazgo”.

Según la carta, ninguno de los miembros del grupo examinó a Trump cara a cara, ni él es paciente de ninguno de ellos. Sin embargo, la carta indica que el grupo ha seguido de cerca su comportamiento y sus declaraciones durante el último año. ( Oregon Live)

Según el informe de los profesionales médicos, el presidente Trump “representa un peligro claro e inminente para nuestro país y para el mundo”.

La carta citaba una “pérdida significativa de autocontrol” y una “escalada de violencia que amenaza la estabilidad nacional y mundial”.

“Como Comandante en Jefe de nuestras fuerzas armadas, más de 5.000 ojivas nucleares en silos de misiles intercontinentales, en submarinos y en bombarderos de todo el mundo, están listas para ser lanzadas únicamente bajo su orden”, decía la carta, “y nadie tiene ahora autoridad para anular su orden”.

Los senadores de Rhode Island, Sheldon Whitehouse y Jack Reed, ambos demócratas, presentaron la carta para que constara en el registro del Congreso (Oregan Live).

Debates de alto nivel en la Casa Blanca sobre la guerra nuclear.

Este oportuno informe sobre la salud mental de Trump coincide con la celebración de debates en la Casa Blanca que contemplan explícitamente el uso de armas nucleares contra Irán :

“Parece que Estados Unidos quiere intensificar sus acciones militares en el conflicto con Irán. … Según una reciente declaración de una excongresista estadounidense, el presidente Donald Trump no descarta el uso de armas nucleares .”

Marjorie Taylor Greene, ex partidaria de Trump que recientemente renunció a su cargo en el Congreso, afirma tener fuentes al tanto del asunto dentro de los más altos rangos de Washington. Según sus informantes, la posibilidad de un ataque nuclear contra Irán se ha debatido en recientes reuniones estratégicas, a pesar de que Trump declara constantemente la “victoria” sobre Teherán. ( Lucas Leiroz , Global Research, énfasis añadido)

¿Se reúnen en el Despacho Oval bajo el liderazgo de la MNWGA, que busca "Hacer que las armas nucleares vuelvan a ser grandiosas"?

Was Right About Everything Trump Was Right About Everything Yard Sign Coroplast Donald Trump Fo – Voila

Cabe destacar que otro grupo de especialistas del Pentágono está debatiendo el uso de armas nucleares bajo la dirección de Peter Hegseth, quien cree que la guerra nuclear es el camino hacia la paz mundial.

Nos encontramos en una encrucijada peligrosa:

En la era posterior a la Guerra Fría, la amenaza de una guerra nuclear sigue presente .

Vea la histórica entrevista de Felicity Arbuthnot con el premio Nobel de la Paz, el Dr. Bernard Lown, sobre los alarmistas del apocalipsis en el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Felicity Arbuthnot nos advirtió el 27 de octubre de 2007, hace casi 19 años, sobre los peligros de la guerra nuclear, basándose en su entrevista con el premio Nobel Dr. Bernard Lown.


¿De verdad la administración estadounidense pondría en peligro a todo el planeta?

Por Felicity Arbuthnot

Esta es una historia que me contó el Dr. Bernard Lown , uno de los cofundadores de Médicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear (IPPNW) durante la era Reagan….

Cardiologist, Nobel laureate Bernard Lown dies at 99 ...

Conocí a Bernard Lown en París. Nos sentamos bajo el sol primaveral moteado, en una cafetería al aire libre donde desayunamos: zumo de naranja recién exprimido, café, cruasanes.

“Regresé hace dos días y fui a hablar (con el Departamento de Estado) sobre las preocupaciones en Moscú. Después, un alto funcionario —un nombre muy conocido (que prefirió no revelar)— me acompañó hasta la salida. Cuando nos acercábamos a la salida, me rodeó con el brazo por los hombros:

«No se preocupe, profesor Lown, si hay una guerra nuclear, seremos los primeros en levantarnos y encontrarnos con Jesús en el cielo».

Lown, acostumbrado a los caprichos de los enfermos, respondió: « Dígame, ¿alguien más en este edificio [Departamento de Estado] se siente como usted?».

Oh sí, muchos de nosotros lo hacemos. (énfasis añadido)

La multitud de figuras conocidas de la era Reagan ahora forman parte de la administración Bush y del American Enterprise Institute. [Y también de la administración Trump, que ha cambiado el nombre de su Departamento de Defensa].

Los aarmageddonistas han vuelto.

¿Debería tomarse en serio la declaración anterior de Bernard Lown?

Bajo la administración Trump, la respuesta es sí.

  • Debates de alto nivel en la Casa Blanca sobre la posibilidad de librar una guerra nuclear contra Irán.

  • Un programa de armas nucleares de 1,3 billones de dólares, que se prevé que aumente a 2 billones en 2030.

  • Un programa de armas nucleares en el Pentágono

Además:

Defense Secretary Pete Hegseth Invokes Jesus in Military Prayer, Prays ...

Peter Hegseth, Secretario del Departamento de Guerra, está profundamente arraigado en la doctrina religiosa .

Según una denuncia presentada por un suboficial anónimo ante la Fundación para la Libertad Religiosa Militar (MRFF, por sus siglas en inglés), se afirma que a los suboficiales se les dijo que la guerra de Irán forma parte del plan de Dios y que el presidente Donald Trump fue "ungido por Jesús para encender la hoguera de señales en Irán para provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra", tal como informó originalmente el periodista Jonathan Larsen.

Las acusaciones, que no recibieron respuesta directa del Pentágono cuando Military.com les preguntó al respecto , han atraído mucha atención, en parte debido a la abierta aceptación del cristianismo por parte del Pentágono a través de servicios de oración mensuales , además de las apariciones y discursos del Secretario de Defensa Pete Hegseth en eventos de temática cristiana .

«De ser ciertas, estas declaraciones escandalosas —que justifican una guerra basándose en interpretaciones de profecías bíblicas e informan a las tropas de que están arriesgando sus vidas para promover una visión religiosa específica— plantean no solo graves preocupaciones constitucionales, sino también posibles violaciones de las regulaciones del Departamento de Defensa en materia de neutralidad religiosa e incumplimientos de las obligaciones y normas profesionales que se esperan del liderazgo militar», escribieron los legisladores en su carta de dos páginas compartida con Military.com .

Queja en cuestión… “Nos instó a decirles a nuestras tropas que esto era ‘todo parte del plan divino de Dios’ y citó específicamente numerosos pasajes del Libro del Apocalipsis que se refieren al Armagedón y al inminente regreso de Jesucristo”, escribió el suboficial en el correo electrónico.

Dijo que "el presidente Trump ha sido ungido por Jesús para encender la hoguera de señales en Irán para provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra". ( Military.com )

Debates en la Casa Blanca sobre la posibilidad de librar una guerra nuclear contra Irán.

Según Felicity Arbuthnot, las mentiras en política exterior siguen vigentes. Los mismos neoconservadores “vuelven a las andadas”. “Debemos bombardear Irán”. Armas nucleares preventivas.

Recordatorio para los cruzados apocalípticos…

“No matarás.” (Éxodo 20:1)

—Michel Chossudovsky, Felicity Arbuthnot , 20 de agosto de 2026

Nuestro agradecimiento a Oregon Live y Military.com.

miércoles, 19 de agosto de 2026

¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?


¿Permaneceremos atados a viejas concepciones, funcionales hace ya más de veinte años, pero totalmente extemporáneas hoy?





“Las nuevas medidas solo tendrán éxito si el pueblo las hace suyas”, afirmaba, con toda razón, el presidente Miguel Díaz-Canel. Para mí esa afirmación no tiene discusión. Pero no es menos cierto que el hecho de contar con la aprobación del pueblo no garantiza que el programa sea correcto y menos aún que su implementación sea exitosa.

Esa afirmación con la que inicié este artículo fue hecha el día 2 de julio de 2019, en una Mesa Redonda dedicada a explicar “las medidas” que habían sido aprobadas el 27 de junio de ese año en reunión del Consejo de Ministros y que antes tuvieron que ser presentadas, discutidas y aprobadas por el Buró Político del Partido Comunista de Cuba. No sé si ello es equivalente a que “el pueblo las haga suyas”. En esa Mesa Redonda, junto a él, estuvieron los ministros de Economía, Finanzas y Precios y Trabajo y Seguridad Social.

Eran otros tiempos. La COVID aún no había diezmado al mundo y a Cuba; asistíamos al último año del mandato de Mr. Trump, que, a pesar de las políticas en contra de Cuba, no había desplegado el potencial destructor del mandato actual.

Existía también cierta esperanza de que, si en el próximo mandato el candidato demócrata derrotaba a Trump, era posible esperar cierto relajamiento de las medidas tomadas por Trump. Incluso existían los que abrigaban la esperanza de un cierto regreso a la “época Obama”. Esperanza que Biden se ocuparía de hacer añicos.

No obstante, el petróleo estaba relativamente “asegurado”. Las tiendas de recaudación de divisas aún mantenían algunos productos en sus estantes, pese a que a veces se producían demoras en los pagos por parte de las empresas estatales.

En lo interno, teníamos una nueva Constitución, ratificada en referéndum popular el 24 de febrero de 2019 y proclamada oficialmente el 10 de abril de ese mismo año. Junto al Modelo de Desarrollo Económico y Social y al Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, conformaron un nuevo marco institucional, al parecer mucho más adecuado a los tiempos y los cambios que Cuba necesitaba.

También es cierto que la situación era muy difícil, pero aun de vez en vez, el servicio eléctrico funcionaba, el agua seguía llegando, también de vez en vez, a los grifos de las viviendas; en los hospitales todavía teníamos médicos y enfermeras suficientes y contaban con algunos insumos y equipos y, en nuestras escuelas, aun los estudiantes recibían clases con cierta normalidad.

Sin embargo, las medidas no condujeron al propósito declarado, a saber: “ordenar el país de cara al futuro, toda vez que permiten crear una base para las medidas que será necesario aplicar en los próximos años para que la economía nacional funcione de manera coherente”.

Un año después, la pandemia sacudía nuestro país, que la tuvo que enfrentar en condiciones de asedio yanqui, y casi dos años después, el 11 de julio de 2021, el país fue sacudido por protestas movidas por reclamos materiales, y también políticos.

La pregunta cae por su propio peso: ¿hizo suyas el pueblo estas medidas?

A juzgar por los resultados, habría que decir que no. Sin embargo, cabe otra manera de enfocar este asunto. La pregunta sería entonces, ¿que el pueblo haga suyo un programa de reformas/medidas/transformaciones garantiza el éxito de las mismas? La respuesta en este caso sería: no necesariamente.

Dependerá, además de factores exógenos, como la capacidad para interpretar y adaptarse a la coyuntura internacional, apoyos externos y de los obstáculos externos existentes, en nuestro caso, obviamente, de la política estadounidense hacia nuestro país. Lógicamente, también de un grupo muy grande de factores internos, desde temas estrictamente económicos y financieros hasta aquellos asociados al marco institucional y al liderazgo.

La experiencia de 2019, y de años posteriores donde se aprobaron medidas que después apenas se cumplieron (las de la agricultura, aquellas otras para recuperar la industria azucarera, las asociadas a la bancarización, etc.), resultan también evidencias de los múltiples déficits padecidos. Son los mismos que han provocado, en una proporción considerable, esta coyuntura crítica sostenida por más de dos décadas y que ha desembocado en las 176 medidas y 23 ejes, que han sido objeto de múltiples análisis y reflexiones.

En algún momento habrá que saldar la deuda de hacer un análisis desde la perspectiva del pensamiento económico sobre las diferentes interpretaciones al respecto. Pretendo en este breve artículo solamente exponer, desde mi perspectiva, algunos consensos y disensos que han provocado las mismas. Sin dudas quedarán muchas más por identificar.
  1. Se hizo evidente cierto apresuramiento en anunciar, publicar y aprobar estas reformas, lo cual es atribuido a la profundización y amplitud de la crisis en toda la línea que padece hoy nuestro país.
  2. La política norteamericana hacia Cuba, en especial después de enero de 2026, resultó un factor decisivo, aun cuando las autoridades cubanas repitan que este paquete de medidas, en una buena parte, ya existía. Al factor político de Trump-Marco Rubio contra Cuba se le ha dado diferente peso según la filiación ideopolítica de los diferentes análisis, pero en todos los que he leído ese factor está presente y, a diferencia de otros momentos, resulta casi imposible ignorarlo. De hecho, es posible encontrar trabajos donde se condiciona el avance de la reforma a algún tipo de entendimiento entre ambos países.
  3. La restricción externa se acepta, en general, como uno de los elementos que dificulta la reforma y algunos trabajos coinciden en que, de no encontrarse alguna forma de aliviarla, la reforma no podrá avanzar. El bloqueo estadounidense y las medidas tomadas por ese gobierno a partir de septiembre son identificadas como la más importante de todas las restricciones externas en la mayoría de los casos, junto a deformaciones y fallas estructurales que la economía cubana ha arrastrado durante años.
  4. En algunos trabajos, se argumenta que la reforma económica debe ir acompañada de reformas políticas profundas. Esa profundidad va desde abrir nuevos espacios políticos dentro del socialismo hasta aquellas que entienden que es necesario cambiar radicalmente el actual régimen político.
  5. Existe también un consenso significativo en que los temas referidos a la secuencia, consistencia y transparencia son imprescindibles para ese proceso.
  6. En múltiples análisis se hace énfasis en la integralidad que requiere ese proceso, para muchos, asociado a los diferentes ámbitos que debe abarcar (económico, social, político, institucional).
  7. También existe consenso en la necesidad de distinguir entre las urgencias que hacen casi insostenible la situación actual y las transformaciones estratégicas que conducirían a cambios estructurales profundos. Otros proponen una transformación por etapas, que dé prioridad primero a los ajustes más perentorios, para reducir el comportamiento negativo de variables decisivas, como el déficit fiscal y las distorsiones monetarias, y luego avanzar hacia aquellos aspectos estructurales de mayor peso.

La reforma que está representada en esas 176 medidas, cuya secuencia no ha sido publicada aún, tendrá que enfrentar además comportamientos aprendidos y situaciones críticas asociadas.

Por ejemplo, a la estabilidad del suministro de alimentos y materias primas, y el incremento de los precios de los mismos, provocados por las políticas del régimen de Trump. Recurrir a fórmulas ya experimentadas que, lejos de resolver el problema, lo incrementan por efecto de retracción de la oferta, no parece ser la mejor solución.

Los gobiernos locales han respondido al reclamo popular de protección, topando precios o ganancias, pero ninguna va a las causas de esa urgencia, la falta de producción nacional y la reducción de las importaciones. Este es un ejemplo de respuesta no conveniente a una urgencia, por lo que es muy probable que el efecto sea el contrario al declarado.

La reforma también tendrá que enfrentar y resolver otros problemas mucho más estratégicos. Pondré un solo ejemplo a modo de ilustración. El 11 de agosto de 2026, en su conferencia en el Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, Díaz-Canel ofreció datos que ilustran el daño estratégico que el bloqueo norteamericano genera en el sector de la salud; los reproduzco abajo:98 500 pacientes en lista de espera quirúrgica y, entre ellos, 12 mil son niños. “Operaciones que nosotros podemos hacer en Cuba, pero nos faltan los recursos”.
34 mil embarazadas a las cuales no se les pueden realizar las ecografías prenatales suficientes durante esa etapa de embarazo.
67 mil menores de un año que han nacido en estos meses sin esquema de inmunización actualizado.
117 mil adultos y 1 200 niños que son pacientes con cáncer que no tienen los tratamientos primarios adecuados.
16 mil pacientes que tienen dificultad con los servicios que necesitan de radioterapia, 12 400 en quimioterapia y 3 mil en hemodiálisis.

Si mañana aparecieran todos esos equipos e insumos necesarios, tendríamos que resolver un problema mayor a mi juicio, un problema estratégico, el del personal para poder atender todos esos casos.

La reforma también tiene que atender y resolver ese problema, porque nuestros hospitales se han vaciado de personal y formar un médico o una enfermera demora tiempo y porque ese proceso de vaciamiento continúa.

En el año 2023 se contabilizaban al menos 89 954 profesionales menos de la salud. Para el 2024 y 2025 no hay datos disponibles. Y la solución tiene un componente político importante.

¿Cómo resolverá la reforma este gran problema? ¿Permaneceremos atados a viejas concepciones, funcionales hace ya más de veinte años, pero totalmente extemporáneas hoy? ¿Qué hacer para frenar ese vaciamiento? ¿Es posible encontrar nuevas fórmulas que nos permitan conservar el acceso gratuito a la salud y a la vez eviten que nuestros médicos emigren, o busquen emplearse en trabajos que nada tienen que ver con su profesión y su experticia?

¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

También es cierto que no vale de nada seguir lamentándose de lo que no se hizo, lo decisivo ahora es hacer lo que se necesita, aunque cueste y a veces sea difícil explicarlo.

A propósito de algunas “interpretaciones” sobre nuestros dos últimos artículos.

Por Julio Carranza Valdés
     Luis Gutiérrez Urdaneta

Sorprendentemente hemos identificado algunas interpretaciones equivocadas a propósito de nuestros dos últimos artículos: “La transformación de la economía cubana hoy: lo urgente y lo estratégico”, 17 Julio 2026 y “Volver sobre las urgencias y el horizonte estratégico“ 17 de agosto de 2026. Esto puede deberse a una lectura rápida e imprecisa de estos textos, donde es esencial entender los matices y también, probablemente, a diferencias fundamentales entre los paradigmas de los autores y algunos lectores, lo cual es natural en cualquier debate.

Lo que hemos propuesto, basado en la evolución de la crisis y la actual situación de una parte creciente del pueblo, impactada por diversas carencias, alimentos, agua, medicinas, transporte, higiene pública, etc, es la necesidad primordial e impostergable de proteger a la población y eso requiere de medidas temporales excepcionales, ni más ni menos de las que la situación exija.

Hemos tenido el cuidado de no afectar con nuestra propuesta el avance y el horizonte estratégico de la necesaria reforma de apertura de mercados y diversidad de formas de propiedad en curso, que aunque aún sin suficiente integralidad y orden, se mueve en la dirección que por años hemos propuesto, defendido y argumentado con firmeza y responsabilidad y lo seguiremos y seguimos haciendo aún en estos últimos artículos.

De hecho, cuando, en el último de ellos, propusimos lo de compras parciales centralizadas al sector privado mayorista, que es quien ha estado importando más productos esenciales, sobre todo alimentos como el aceite y otros, aún fuertemente golpeado hoy por la política norteamericana de bloquear las navieras, lo cual se suma a lo del petróleo y todo lo demás, decimos que sea a través de compras donde los precios sean concertados y reconozcan tanto los costos como la adecuada ganancia al sector privado, con pagos asegurados y garantías de cambio por divisas para continuar el ciclo. También a través de licitaciones, todo lo cual es, por cierto, práctica usual en muchos países del mundo para atender emergencias u otros objetivos económicos o sociales inherentes a las funciones del estado.

Los bienes resultado de esas compras, el estado los vendería a la población necesitada (previa clasificación de esta, lo cual es imprescindible), de manera racionada y a precios que podrían incluir subsidios que serían asumidos totalmente por el estado, no por la empresas sean estas privadas o estatales. El resto de los bienes continuarían su curso normal a la red minorista con precios de oferta y demanda para la otra parte menor de la población que no necesita esa asistencia.

Nunca hemos propuesto ni mencionado acciones confiscatorias, como alguna de estas “interpretaciones” han expresado y muchísimo menos una vuelta a la centralización burocrática ni al establecimiento de un “estado policiaco”, como otra de esas “interpretaciones”, que ahora criticamos, por mala voluntad o superficialidad, también expresaba. Desde luego que es válido y lícito en cualquier debate hacer las preguntas y expresar las consideraciones que se entiendan, lo que no es lícito en un debate franco, es poner en boca de otros lo que no han expresado, construir un muñeco de paja para después criticarlo se le ha llamado a ese ardid.

Claro que es muy válida la pregunta de cómo el estado financiaría esto, a la cual también tratamos de dar respuesta en el artículo.

El financiamiento dependería de varios factores: de la disponibilidad de las divisas que hoy se venden en el mercado cambiario oficial y/o de las reservas estatales que existen precisamente para ser usadas en casos de urgencias (no disponemos de cifras al respecto), de los productos y cantidades que se determine en función, como ya señalamos, de un censo transparente pero urgente de las personas o instituciones más necesitadas y del precio que resulte de la negociación o de las licitaciones que se realicen. Así como de un mayor control de la amplia brecha de evasión fiscal actualmente existente, de donde saldrían mayores recursos para el presupuesto nacional. Todo esto, obviamente, también supone rápidas medidas sobre el sector bancario y monetario y una política fiscal progresiva y controlable, nada de esto funciona bien hoy. Desde luego que para decidir estas política es necesario contar con la información y hacer los cálculos correspondientes, para establecer el alcance que estas pudieran tener.

Por otra parte, existen herramientas financieras de pagos diferidos, aunque estas solo sería aconsejable emplearlas en última instancia, con la anuencia del oferente y un compromiso de pago al más alto nivel, puesto que dependen de una credibilidad actualmente afectada.

La reforma integral y profunda que necesita la economía cubana ha de ser irrenunciable y ha de avanzar de la manera más rápida posible, las 176 medidas recientemente aprobadas son fundamentales para la transformación, aunque aún no constituyen por sí mismas el programa de reestructuración necesario, de esto hemos hablado en extenso en otros textos. Ahora bien, las necesidades fundamentales de la población y su protección, son, han de ser, la primera responsabilidad del gobierno y ante una crisis es imprescindible tomar medidas temporales excepcionales y proporcionales. Honrar efectivamente la justicia social, así como la soberanía de la nación es un principio irrenunciable, aún en las peores circunstancias, si eso se pierde nada tendría sentido.

19 de agosto 2026