Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 6 de marzo de 2026

Sobre las recientes decisiones para la economía nacional, ver los árboles, ver el bosque.

Por Dr Julio Carranza

Con el presente texto pretendo hacer un comentario breve sobre las recientes medidas anunciadas por el gobierno como cambios necesarios al actual modelo económico de Cuba.
Se han añadido varias decisiones con el propósito de contribuir a una salida de la actual crisis económica que vive el país, agravada por la mayor presión ejercida por el actual gobierno de los EEUU, ahora mucho más allá del bloqueo, amenazas militares incluidas
Está vez se afirma con mayor claridad la necesidad de cambios en el actual modelo económico, el que, a pesar de haber tenido transformaciones importantes, como la existencia de un emergente sector privado y otras, en su esencia continua siendo el mismo bajo el cual ha operado la economía cubana durante las últimas décadas.
Por mucho tiempo hemos argumentado y promovido la necesidad de una reforma económica integral y profunda de ese modelo a partir del criterio de que el actual está agotado y debe ser sustituido integralmente. En este diagnóstico de la obsolescencia del actual modelo económico hay muchos economistas que estamos de acuerdo, pero ya no hay la misma coincidencia cuando se define a que modelo económico se debería transitar, en nuestra opinión, lo hemos explicado muchas veces, a un modelo socialista con diversas formas de propiedad (con prevalencia de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción) mecanismos de mercados integrados y regulados y sustitución de la planificación burocrática por una planificación estratégica, políticas sociales e inclusivas fuertes y eficientes y la mayor participación democrática de los trabajadores y de la población en general. Otros, en cambio, consideran la transición a una economía de mercado netamente capitalista, como la que existe en cualquiera de las repúblicas de nuestra región, con todo lo que eso implica en términos de fuertes exclusiones sociales y pérdida de soberanía. En esto último no hay mucha imaginación ni un desafío que valga la pena ser asumido, por más que se le quiera tapar con lenguaje complejo y galimatías técnicos, en realidad seria la restauración de un modelo económico que hace más de 6 décadas el país abandonó y que finalmente resultaría en un desastre social y político, bueno para algunos pocos y malo para muchos.
Otros, sin embargo insistimos en defender un tránsito hacia un modelo nuevo, pero muy distante a la restauración capitalista que el posibilismo dócil suele promover. Consideramos el horizonte de un modelo que sin la pretensión igualitaria y la ineficiencia insostenible, mantenga sí la justicia social, la soberanía nacional, así cómo el desarrollo económico y democrático cómo sus columnas inclaudicables. Claro que esto no solo hay que declararlo cómo una aspiración abstracta, hay además que demostrar su viabilidad real, económica, política, social y técnica, a construir esa propuesta muchos economista hemos dedicado numerosas páginas y largos debates. Hemos afirmados muchas veces y a caso viene repetirlo, que el socialismo no es la supresión del mercado ni tampoco de la propiedad privada, es las supresión de la hegemonía del capital. Las actuales experiencias del socialismo en países de Asia han demostrado, a su modo, esta realidad.
Recientemente, ha aparecido que la apertura económica en Cuba sería un factor en una potencial negociación con los EEUU, es importante aclarar que la postergada reforma económica profunda e integral en Cuba es una necesidad de la nación en las actuales condiciones nacionales e internacionales y esto desde hace ya más de tres décadas, no debe ser ninguna imposición en una mesa de negociaciones, si el avance de ese proceso beneficia el diálogo o la negociación misma o una mejor relación con el exterior pues excelente, pero no resultado de una imposición que siempre sería dañina para la nación, todo se puede dialogar desde la soberanía y la claridad de conceptos, ese ha sido un principio en la historia de Cuba desde aquella histórica lección bajo los mangos de Baragua.
Ahora vienen a sumarse algunas nuevas medidas tomadas por el gobierno nacional y es sobre estas que hacemos esta reflexión breve, una vez concluida esta introducción necesaria.
Si se miran las diferentes dimensiones incluidas en las recientes decisiones se puede encontrar validez en cada una de ellas, el problema vuelve a ser la falta de integralidad y la ausencia de un programa claro de transformaciones que de lugar a un proceso eficaz que conduzca la economía al modelo nuevo que está necesita. En textos anteriores hemos dado nuestro criterio de por qué el plan que se presentó para superar las distinciones e impulsar la economía, ahora rebautizado y enriquecido, no es, ni en arquitectura ni en alcance, el program necesario para la transformación integral.
Entre las nuevas medidas se incluye, sin haberse informado mucho detalle, otorgar mayor autonomía a las empresas estatales, cuando lo que se necesita es una reforma profunda de las empresas estatales, no para que dejen de ser públicas sino para que dejen de ser ineficientes. Para eso es necesaria la aprobación de una nueva ley de empresas, pendiente de ser presentada al parlamento hace más de dos años, para que se establezcan de manera transparente y legal, los espacios, facultades y formas de operación de estas entidades, incluida su integración a los mercados, el cambio en el carácter de la actual planificación burocrática y el cese de la subordinación a los organismos centrales, así como la solución de la llamada contradicción principal-agente, a través del establecimiento y adecuado funcionamiento de las juntas de gobierno, de administración la llamábamos en nuestro libro de 1995. La ley es necesaria, sin dudas, pero su mera existencia no garantiza el cambio, como se ha dicho sobre otras leyes ya vigentes que no han dado lugar a la transformación que se pretende. Más allá de la aprobación de la ley, se debería avanzar en esa transformación de la empresa estatal, nuestro criterio al respecto está en varios textos que a la vista están, entre ellos en coautoria con Luis Gutiérrez el artículo “La reforma de la empresa estatal en Cuba” publicado en la revista Ekotemas de la ANEC (https://observatorio.anec.cu)
También se ha incluido, ya legalmente aprobado, nuevas formas de asociación del sector estatal y el sector privado, una de ellas es la creación de empresas mixtas, sociedad de responsabilidad limitada, seguramente menos atractiva en general para el sector privado en las condiciones actuales, debido a que podría perder autonomía en la operación de sus recursos y la posibilidad de ser absorbidas por el socio estatal, pero seguramente útil para alguna empresas privadas que necesitan acceso a medios de producción mayores, créditos en divisas y mejor conexión a determinados mercados internacionales.
La otra forma es el Contrato de Asociación Económica, esta posibilidad probablemente será más atractiva debido a que no da lugar a una nueva personalidad jurídica y no afecta los márgenes de independencia de la empresa, puesto que se asocian temporalmente para un propósito específico de mutua conveniencia, pudiendo operar un fondo de capital compartido solo a esos fines.
La existencia con respaldo legal de estos nuevos espacios para la gestión empresarial es sin dudas positivo, sin embargo, no podrían funcionar en toda su potencialidad si no operan en un marco de mercados trasparentes, integrados y regulados que deben ser resultado de la reforma integral sobre la cual insistimos.
O sea, a pesar de limitado y con insuficiencias que se deben analizar, es este un paso importante que puede ser bien aprovechado por el sector privado para su mayor consolidación y operacionalidad, hay que observar como evoluciona, también eso estaba explícitamente incluido en nuestro libro de 1995. Ahora bien, si la expectativa de algunos es que esto sea un camino a la apertura de un proceso generalizado de privatizaciones y si no hay eso no hay nada, pues no lo es ni debería serlo ni es lo que muchos hemos defendido y argumentado.
Otra importante referencia en las medidas recién aprobadas es la insistencia en aumentar la producción nacional de alimentos, lo cual debe ser, sin dudas, una prioridad. En diversas ocasiones se han aprobado medidas para favorecer la producción de agropecuaria, misma que viene cayendo sistemáticamente desde 2019, sin embargo más allá de la validez parcial de muchas de esas medidas, lo que necesita el subsistema de producción agropecuaria es una reforma profunda, lo cual incluye desde las formas y el alcance de la propiedad y el uso de la tierra, hasta la comercialización, la autonomía del sector privado y cooperativo, el mayor acceso a créditos y tecnologías, hasta y muy importante, un aumento significativo de la inversión en esa actividad que ha estado por años en torno al 3% del total.
Otra cuestión importante, ya tratada en otras ocasiones y reforzada en las recientes medidas, es el mayor peso y reconocimiento de los municipios en la actividad económica y social del país, a través de una mayor descentralización de facultades y recursos. Visto de manera general es este también un importante paso en la dirección correcta.
Sin embargo, el problema de la reforma no se soluciona ni con mucho con la descentralización municipal, por importante que esta sea y lo es, pero la dimensión nacional es absolutamente imprescindible, es esencial, la coherencia, la secuencia, las políticas, los equilibrios, la construcción de los mercados, las tasas monetarias, la banca, las inversiones centrales, las leyes, las regulaciones, la infraestructura, etc. Un país no es la suma de sus municipios, por demás bastante diferentes entre ellos, pero aunque no lo fueran, el problema no se reduce a eso, la descentralización municipal solo será efectiva en un contexto general de reformas y además luego de crear las condiciones en los municipios para que operen bien (recursos, instrumental, cuadros e incentivos), nada de eso existe hoy a ese nivel.
Por otra parte, es cierto que la descentralización de más poder y recursos a los municipios contribuye a reforzar la democracia puesto que acerca más las decisiones al ciudadano común, esto es fundamental, pero no se trata solamente de un problema de más o menos democracia, aunque también, puede haber un poder central autoritario y también uno democrático, eso es otra discusión. Insisto en que la descentralización municipal es muy importante, pero si la reforma necesaria se reduce esencialmente a eso se podría estar en camino a otro fracaso, el problema es integral.
El estado central no puede descargar las responsabilidades que le son propias, eso es hasta peligroso, a eso nos hemos referido más arriba, la estrategia de desarrollo del país debe tener una clara visión y coordinación nacional. Por otra parte, hoy día la dotación de cuadros en los municipios es limitada, no hay meritocracia, en muchos casos hay incapacidad, corruptelas y vacíos, serias deficiencias administrativas, eso arrojan también las investigaciones al respecto. Hay que armar a los municipios en serio y descentralizar bien, a la vez que conducir con certeza la reforma nacional. A los municipios lo que ha de ser de los municipios, no menos, no más, al gobierno central lo que ha de ser del gobierno central, no más, no menos, el país es el todo. La adecuada determinación de esas proporciones es parte fundamental de la reforma. La economía nacional es un sistema complejo y de complementaciones, esa perspectiva no se debería perder de vista en ningún caso.
Un punto también referido recientemente, al cual no me voy a referir en detalles porque excede con mucho el ámbito de la economía, es el redimensionamiento del estado, lo cual es sin dudas una necesidad para un país de recursos limitados y bajo agresión, un estado más operativo, más ágil y menos costoso es necesario en los tiempos actuales, sin embargo, el enfoque en este caso también ha de ser más integral y profundo, más que un redimensionamiento del estado, una reforma general del estado, considero que la actual constitución ofrece los marcos necesarios para realizarla.
Resumiendo lo que son las nuevas medidas aprobadas recientemente para la economía nacional, que en general contienen pasos positivos, pero, desde nuestro punto de vista aún insuficientes, podemos poner en dos columnas lo que se ha expresado y lo que debería ser:

1- Cambios al modelo económico - tránsito integral a un modelo nuevo.
2- Mayor autonomía empresarial- profunda reforma empresarial
3- Mayor producción nacional de alimentos- profunda reforma del subsistema de producción agropecuaria
4- Mayor alianza estatal no estatal - construir mercados regulados y transparentes que integren a toda la economía y diversos actores económicos
5- Municipalización - Municipalización en un contexto de reforma general y estrategia nacional de desarrollo.
6- Redimencionamiento del Estado - reforma del estado
La nación está en un momento determinante y bajo fuerte agresión y mayores amenazas, avanzar bien y de manera integral es una cuestión de seguridad nacional, lo mismo en un escenario de confrontación como de negociación. Por supuesto que hay prioridades en medio de esta situación (alimentación, salud, energía, educación) que requieren atenciones específicas, pero la transformación estratégica e integral, como única ruta para encontrar una salida promisoria a la actual situación, no se debe abandonar nunca. Ver los árboles, pero ver el bosque, el tiempo corre, ahora de manera más veloz en un mundo de vértigo, pensar globalmente y actuar localmente.
5 de marzo 2026

jueves, 5 de marzo de 2026

Economistas opinan sobre nuevas reglas para asociar empresas estatales y privadas en Cuba. Comentario HHC

Por Redacción LJC
5 marzo 2026



Imagen generada con inteligencia artificial

La asociación entre empresas estatales y privadas en Cuba —incluidas mipymes y cooperativas— cuenta desde ahora con un marco jurídico que modifica en cierta medida las reglas del juego del entramado empresarial vigente, al permitir dos modalidades principales: la creación de Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) mixtas, mediante las cuales ambos sectores pueden constituir una nueva entidad con capital compartido y los Contratos de Asociación Económica, fórmula más flexible que permite cooperar en un proyecto común sin crear una nueva persona jurídica.

En La Joven Cuba consultamos a tres economistas para conocer cómo valoran este nuevo marco regulatorio, establecido en el Decreto-Ley 114/2025, publicado en la Gaceta Oficial No. 24 este 3 de marzo, junto con la Resolución 8 del Ministerio de Economía y Planificación, fechada el 23 de enero, donde se recoge el procedimiento para la evaluación y aprobación de estas modalidades.

Para la Dra. Ileana Díaz Fernández es una norma «largamente esperada y no por ello menos importante su publicación».

«Puede ser muy bien recibida para determinados negocios, sin embargo, algunos aspectos llaman la atención: a) discrecionalidad, b) exceso de armazón administrativa y c) la gran interrogante es ¿tendrá la empresa estatal toda la autonomía necesaria para tomar decisiones sin necesidad de pedir permisos y que por tanto sean tan rápidas como en el sector privado?, en cualquier modalidad, y peor cuando se crea una personalidad jurídica nueva.

»En la última reunión del Consejo de Ministros se habló de que la empresa no hace uso de la autonomía que se le ha otorgado, pero no es toda la que necesita, y se distancia mucho de la que posee el sector privado.

La economista, que se ha especializado en estudiar el mundo empresarial cubano, destaca que «hoy hay empresas estatales y privadas que hacen negocios con buenos resultados», sin embargo cree que estas relaciones deberían hacerse «con menos carga de aprobaciones».

»Ojalá funcionen esas asociaciones, significaría un cambio en el desempeño eficiente de las empresas estatales, que tanto se necesita. Puede ser beneficioso para los privados, entre otras cosas, por la escala, pero con riesgo».

No obstante, la Dra. apunta que lo que se requiere, y no se entiende por qué no se hace, es la transformación de las empresas estatales y la aprobación de la Ley, todo ello en los marcos de una reforma integral.

A diferencia de Ileana Díaz, el economista Omar Everleny Pérez coloca el énfasis sobre el sector privado. Opina que el Decreto «intenta poner en vigencia lo que se viene proponiendo en los últimos años por parte de un grupo de economistas, para salir de la crisis económica profunda que atraviesa Cuba, que es el desarrollo del sector no estatal de la economía.

»Es muy ilustrativo el artículo 1.1 en su inciso a), que permite la constitución de sociedades de responsabilidad limitada mixtas, es decir, la creación de una nueva empresa, donde las entidades que se asocien podrán aportar bienes o derechos, o transmitir sus respectivos patrimonios sociales a esta nueva empresa. Es evidente que el Estado tiene muchas instalaciones que hoy están paradas o semi utilizadas por falta de divisas para la compra de sus insumos, y aquí la parte privada puede contribuir a su recuperación.

»Lo que sucede es que el Estado cubano ha tenido varias reformas y contrarreformas durante los últimos años, y es muy difícil en esas condiciones romper la creencia de que cuando no le convenga al Estado esa asociación se puede romper. Ejemplos sobran de esta afirmación, le ha sucedido a muchas empresas mixtas entre el Estado y el empresariado privado extranjero, que después de un tiempo prudencial y de avance de la compañía, se les cancele el contrato, como ciertas producciones o entidades de Suchel, de la Alimentaria, etc.

»Resulta atractivo el artículo 29.1 del Decreto, en su aspecto de la autonomía empresarial. Precisa que la nueva entidad de SRL creada pueda importar o exportar directamente sin la necesidad de utilizar otra empresa intermediaria, como hoy funciona para las mipymes privadas. Y es beneficioso conocer que la cantidad de trabajadores de la plantilla se decide por la propia empresa creada.

»En general, si se sigue fielmente lo aprobado, esto pudiera contribuir a incrementar producciones de bienes y servicios, aunque las experiencias pasadas no han sido halagüeñas. Aunque, el momento en que se encuentra la economía cubana, casi en bancarrota y con un asedio más fuerte que nunca por parte de Estados Unidos, conlleva profundizar en una reforma más integral, que abarque también la esfera monetaria financiera y otras pendientes», punto de contacto con la opinión de la Dra. Ileana Díaz.

Para el economista Carlos Enrique González «se trata de una propuesta que se venía haciendo desde hacía tiempo, pues brindaría un ámbito para la conjugación real de la propiedad social (estatal) y privada (no estatal), más allá de los limitados mecanismos existentes hoy para alquileres de locales o financiamiento de producciones. A partir de ahora se podrá contar con verdaderas empresas que vinculen la propiedad social y privada, orientadas a la producción y el desarrollo de Cuba, es un paso trascendental en el proceso de reforma que vive el país.

»Es válido aclarar que este tipo de empresas en ningún caso nos alejan de los objetivos de construcción socialista, ni representan retroceso alguno en la propiedad social, ni en su papel principal dentro de los medios de producción en Cuba. Todo lo contrario. En las condiciones actuales, el sector productivo social o estatal se encuentra en pésimas condiciones, y con importantes limitantes para su funcionamiento y financiamiento. Una propuesta como esta ayudará a fortalecer y potenciar la capacidad productiva del sector estatal, al mismo tiempo que creará un vínculo entre este sector y el sector privado nacional, que solo puede ser positivo para el futuro de Cuba.

»Algunos elementos a destacar de la propuesta aprobada:

– La aprobación a través del MEP y el Instituto de Actores No Estatales, puede representar una limitación, que en lugar de ayudar a que el proceso fluya, le incorpore barreras adicionales, no vinculadas a temas empresariales.

– La difusión en quien ejerce la propiedad sobre el sector productivo de propiedad social, es una limitante importante. ¿Quién actuará de contrapartida ante el dueño del negocio privado? ¿Un OSDE, un ministerio ramal, el MFP, o el MEP?, no queda claro. La existencia de un órgano que concentrara la propiedad empresarial estatal o social, y que ejerciera el papel de representante claro y definido del dueño, hubiera sido una ventaja importante para este tipo de asociación.

– Una ventaja muy importante de este tipo de asociaciones, es que brindan un camino legal para el crecimiento de las empresas privadas en Cuba, que ahora, asociadas a empresas estatales, podrán tener un campo de desarrollo mucho más amplio y profundo, sin que ello represente obligatoriamente competir con el sector estatal, sino que ahora podrán crecer junto a él.

– Se rompe el fetiche de que la propiedad social solo es aquella en que el Estado tiene un 100% de propiedad. Cualquier empresa u asociación, donde el Estado tenga una participación, esa parte, es también propiedad social.

– Que se aclare expresamente que estas empresas de asociación no serán sujetos del plan de la economía, es fundamental y muy ventajoso. Sobre todo, teniendo en cuenta que ser sujeto del Plan, hoy representa solo estar vinculado a las asignaciones que este hace y que en la práctica representan limitaciones empresariales importantes».Para este economista, «en el futuro, cuando la forma de hacer planificación en Cuba se transforme y esta tenga un carácter verdaderamente financiero y que sea capaz de marcar las sendas del desarrollo de Cuba, estas nuevas empresas que se están creando hoy, deberán ser tomadas en cuenta y jugarán un papel fundamental en el desarrollo de Cuba como país y el avance de su proceso de construcción socialista».

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HHC: Agrego una nota de ACN del ministro de Economia

Nueva normativa abre ventana al desarrollo, aseguró ministro


Por Margarita Barrios

La Habana, 4 mar (ACN) Con el decreto ley 114/ 2025, que acaba de entrar en vigor, Cuba cubrirá un vacío legal y asumirá nuevas perspectivas para la gestión integrada de nuevos actores económicos, expresó hoy, en conferencia de prensa.

Precisó que a partir de la aprobación normativa las empresas mixtas cubanas, con la participación de entidades estatales y formas de gestión privadas, deberán contribuir al desarrollo territorial, generar empleos y dar paso a la ciencia y la innovación en los territorios donde estén enclavadas.

Entre las novedades, detalló que el sector privado no tendrá actividades económicas en las que no pueda participar y se descentralizarán las competencias para el ejercicio de las mismas.

Alonso Vázquez señaló como funciones del MEP, la de garantizar la transparencia, orden y eficacia de las nuevas instituciones, y asegurar que estén en concordancia con los objetivos de desarrollo territorial y nacional.

El titular del sector subrayó que el país tiene muchas reservas por aprovechar, las cuales pueden dar sus frutos a partir de obtener las materias primas necesarias o modernizar las instalaciones, entre otras acciones.

Dijo, además, que como Estado socialista toda nueva política económica debe ser planificada para que tengan un efecto positivo en la población.

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Comentario HHC: 

Aspectos Negativos y Limitaciones

Exceso de Discrecionalidad y Burocracia: Es la crítica más recurrente. Ileana Díaz habla de "discrecionalidad" y "exceso de armazón administrativa". Carlos González añade que la aprobación conjunta del MEP y el Instituto de Actores No Estatales puede añadir barreras en lugar de agilizar los procesos.

Falta de Autonomía Real de la Empresa Estatal: Este es el punto débil central. Como pregunta Díaz: ¿tendrá la empresa estatal la autonomía necesaria para decidir sin pedir permisos a múltiples instancias (OSDE, ministerio)? Si la contraparte estatal no puede tomar decisiones rápidas, la asociación estará condenada al fracaso, por muy buena que sea la norma.

En la década del 90, Fidel a entidades  priorizadas, como el Turismo, se dieron autonomía total a los directores de empresas, y está demostrado que en ese período de tiempo se incrementó mas la productividad del trabajo ( eso está reflejado en una Tesis de la Dra. Yaima Doimeadios Reyes " El crecimiento económico en Cuba: Un análisis desde la productividad total de los factores " por el cual además recibió el Premio Ignacio Loyola de la CEPAL.

Lamentablemente , cuando empezaron la relaciones con Venezuela ( Chavez), se iniciaron las contramarchas con el argumento que habíamos dejado sin divisas al país, y empezó otra vez la centralización. Recuerdo en este minuto, que hasta habia que pedir oficialmente, con modelos incluidos, al organismo superior todo. En el bar del hotel  se rompió la batidora, estuvimos una semana sin respuesta, y un trabajador trajo una de su casa, en lo que autorizaban, y así fue con todo, después se flexibilizo un poco , pero en esencia la centralización siguió y existe hasta nuestros dias.  

Aquel que no ha trabajado en la base, no puede entender los multiples problemas que se pueden presentar y  que hay que solucionar a diario, y si eres un burócrata de profesión, pues lo ven hasta normal que así sea, y no hay sentido de la urgencia, esto genera lo que se ha llamado " cultura de la espera". 

Dispersión de la Propiedad Estatal: Carlos González identifica un problema clave de gobernanza: ¿quién ejerce de "dueño" en la negociación? La falta de un órgano único que concentre la propiedad estatal diluye la responsabilidad y crea confusión, dificultando las alianzas.

Desconfianza Histórica y Falta de Garantías: Omar Everleny Pérez expone la mayor debilidad: la sombra de la expropiación o la cancelación arbitraria de contratos. La experiencia negativa con empresas mixtas extranjeras y el historial de "contrarreformas" generan una desconfianza racional en el inversor privado, que teme que el Estado rompa el acuerdo cuando "no le convenga".

No es una Reforma Integral: Los tres economistas coinciden en que esto es un paso, pero insuficiente. Se necesita una transformación más profunda de la empresa estatal (su ley) pospuesta en la Asamblea Nacional por años, una reforma monetaria y financiera, y un cambio en la cultura empresarial. Sin esto, la norma corre el riesgo de ser una gota en un océano de problemas. No olvidemos la frase de Engels :" Una necesidad de la práctica vale mas que diez universidades juntas ".

Otras Recomendaciones y Perspectivas de Futuro

Simplificación Administrativa: Se recomienda revisar los procedimientos de aprobación para que sean más ágiles, transparentes y basados en criterios económicos objetivos, minimizando la discrecionalidad política o burocrática.

Claridad en la Representación Estatal: Es urgente definir un interlocutor claro y con poder de decisión por la parte estatal. La creación de una "Agencia de Propiedad Estatal" que consolide la participación del estado en estas sociedades sería un paso fundamental para dar seguridad jurídica y agilidad.

Implementación Gradual y Seguimiento: Dada la desconfianza existente, sería recomendable comenzar con proyectos piloto en sectores clave (como la alimentación o la industria local) para demostrar la viabilidad y estabilidad de estas asociaciones, generando casos de éxito que sirvan de ejemplo.

Seguridad Jurídica: Para mitigar la desconfianza que menciona Everleny, los contratos deberían incluir cláusulas de arbitraje y mecanismos de solución de controversias claros, que protejan a la parte privada de cambios unilaterales de criterio por parte del Estado.

Concebirlo como Parte de una Transformación Mayor: El propio texto evidencia que esta norma, aunque importante, no es la panacea. Las autoridades deberían asumir estas críticas y entender que para que el Decreto-Ley 114 tenga éxito, debe ir acompañado de una reforma integral que aborde la ley de la empresa estatal, la unificación cambiaria y la eliminación de las trabas burocráticas en todo el sistema empresarial.

En conclusión, el texto es un diagnóstico certero: una buena idea (la asociación público-privada) que nace con muletas (un exceso de control y una estructura estatal no reformada). Su éxito dependerá menos de la letra de la ley y más de la voluntad real de aplicarla con agilidad y de cumplir con las reformas complementarias que los propios economistas señalan como imprescindibles.

Casi lleno en Cancún y Punta Cana ante ‘El Mencho’, Cuba y Jamaica

 



Cancún y Punta Cana rozan el lleno hotelero estos días ante los desvíos de turistas provocados desde Vallarta por la violencia tras abatirse al narco ‘El Mencho’, junto al cierre de Cuba por la falta de combustible y la consecuente retirada de las aerolíneas, y al de Jamaica con su infraestructura en reconstrucción tras el paso del huracán ‘Melissa’.

De acuerdo con datos del último corte de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), el Caribe mexicano alcanzó una ocupación hotelera del 89.1%, donde Isla Mujeres fue el destino de mejor desempeño, superando a Cancún, Puerto Morelos, Riviera Maya y Cozumel.

En los últimos días, la ocupación hotelera de Isla Mujeres llegó a 93.5%, mientras Puerto Morelos 92.1% y la Riviera Maya 90.1%, Cozumel 89.9%, Cancún 88%, Costa Mujeres 87.1% y Tulum 85.5%, todos con cifras sólidas que reflejan una alta demanda. En contraste, Costa Maya mantiene una ocupación de 65.2%.

Como lo informó REPORTUR.mx, tras la ola de violencia que desató la baja del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio ‘El Mencho’ Oseguera Cervantes, ardiendo varios vehículos, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, solicitará más elementos de la policía, a pesar de que Estados Unidos les retiró la alerta de viaje y de que Cancún mantiene ocupaciones hoteleras por encima del 88%. (Cancún roza el lleno pero pide más policías tras furia por ‘El Mencho’).

De su lado, el ministro de Turismo, David Collado, al inaugurar oficialmente la nueva Escuela de Hostelería y Turismo Gabriel Escarrer Juliá en Punta Cana, reveló que en febrero el turismo en el país se disparó un 11.3%, coincidiendo con el vacío de destinos como La Habana o Varadero tras cancelar sus vuelos las aerolíneas canadienses.

La guerra es cara para la gente común

La Operación Furia Épica costará miles de millones que podrían haberse utilizado de forma mucho mejor

Paul Krugman NOBEL ECONOMIA
3 de marzo de 2026


El domingo, según el ejército estadounidense, las fuerzas kuwaitíes derribaron tres F-15 estadounidenses en un incidente de "fuego amigo". Afortunadamente, las tripulaciones lograron eyectarse sin problemas y sobrevivieron. La triste realidad es que este tipo de incidentes son comunes en la guerra moderna. Uno de los oficiales estadounidenses de mayor rango que murió en la Segunda Guerra Mundial, el general Lesley McNair , murió en Normandía por bombas estadounidenses, no alemanas.

Lo impactante de la historia es el valor del equipo destruido: un nuevo F-15 cuesta a los contribuyentes estadounidenses 97 millones de dólares . Eso equivale a casi 300 millones de dólares perdidos en segundos. Y deberíamos pensar en qué se podría haber hecho con ese dinero, además de lanzar una guerra sin un plan claro ni una estrategia de salida.

Hay muchas razones para estar preocupado por la Operación Furia Épica. Donald Trump ha llevado a Estados Unidos a la guerra, no solo sin la autorización del Congreso, sino sin siquiera intentar defenderse ante el pueblo estadounidense. Más allá de la esperanza de que los iraníes se rebelen y derroquen el régimen de los ayatolás, la guerra no tiene un plan claro ni para la victoria ni para la salida. Esto sugiere firmemente que la prisa por ir a la guerra fue un ataque de ego de Trump, más que una campaña cuidadosamente planificada. Y aunque sería una gran bendición para el mundo si el pueblo iraní pudiera liberarse de este régimen perverso, como en cualquier guerra, existen enormes riesgos de consecuencias imprevistas, incluso para la economía mundial .

Una de las razones para estar preocupados por esta guerra es la extraordinaria cantidad de dinero que el gobierno de Estados Unidos está desembolsando ahora o tendrá que desembolsar en el futuro para reemplazar las municiones usadas.

El estilo de guerra estadounidense moderno requiere un uso intensivo de capital, desplegando cantidades masivas de equipo y poniendo en peligro a relativamente pocas personas. Esto ha sido así desde la Segunda Guerra Mundial, cuando Roosevelt rechazó los llamados a reclutar un ejército inmenso y optó por librar lo que Phillips O'Brien llama una "guerra ligera de infantería con uso intensivo de máquinas". Es un enfoque racional, considerando la riqueza de nuestra nación y su aversión a las bajas. Sin duda, es mucho más racional que la charla de Pete Hegseth sobre el "ethos guerrero": ¿se supone que los soldados deben mostrar sus bíceps al atacar drones?

Pero la dependencia del ejército estadounidense de las municiones en lugar de la mano de obra puede crear dos problemas.

El primer problema es que las municiones modernas, altamente sofisticadas y complejas, no pueden producirse con poca antelación, y Trump ya ha agotado numerosos misiles y otras armas en sus diversas operaciones militares. Ayer declaró a la prensa que la campaña contra Irán podría prolongarse de cuatro a cinco semanas o incluso más. Sin embargo, numerosos informes sugieren que Estados Unidos no tiene suficientes reservas de armas para mantener el ritmo actual de acción durante más de unos pocos días sin debilitar peligrosamente la capacidad militar para contrarrestar otras amenazas, como un posible ataque chino a Taiwán.

En una publicación en Truth Social anoche, Trump insistió en que Estados Unidos tiene un “suministro virtualmente ilimitado” de armas de “grado medio y medio superior”, lo que en efecto es una confirmación de que las existencias de armas de alto grado están al borde del agotamiento.

El otro problema es que la guerra al estilo estadounidense es increíblemente cara, tanto que el costo se convierte en una preocupación seria incluso para una nación tan rica como Estados Unidos.

Linda Bilmes, de la Escuela Kennedy de Harvard, estima que la campaña de bombardeos de Trump del año pasado, en gran medida infructuosa, contra los hutíes islamistas respaldados por Irán en Yemen —un objetivo mucho más vulnerable que el propio Irán— costó entre 2.760 y 4.950 millones de dólares. La Operación Martillo de Medianoche, el ataque de un día de Trump contra presuntas instalaciones nucleares iraníes, costó entre 2.040 y 2.260 millones de dólares.

La guerra actual se libra no solo con bombardeos masivos, sino también con el uso de un gran número de costosos interceptores para defender las bases estadounidenses y sus aliados de los drones y misiles iraníes. Así que, en tan solo unos días, seguramente hemos incurrido en miles de millones de dólares en gastos. Y si esta guerra se prolonga, los costos podrían ascender fácilmente a entre veinte y treinta mil millones de dólares.

¿Cómo deberíamos considerar estos costos? Por un lado, el presupuesto federal es inmenso, y casi cada categoría de gasto individual representa solo una pequeña fracción del total. Si gastamos 20 mil millones, 30 mil millones o incluso más en la guerra de Trump, aún parecerá un error de redondeo en el presupuesto federal general.

Pero por otro lado, pensemos en qué más se podría haber hecho con ese dinero.

Los conservadores se quejan constantemente del nivel de gasto federal, alegando que gastamos más de lo que podemos permitirnos en programas sociales. La Ley de la Gran y Hermosa Ley de Trump impone fuertes recortes en la asistencia nutricional y sanitaria, supuestamente porque el costo de los cupones de alimentos y Medicaid es excesivo. Esto, a pesar de que numerosos estudios han demostrado que los costos a largo plazo de no proporcionar cupones de alimentos y Medicaid son mucho mayores que los de proporcionarlos.

Y si comparamos el costo de esta guerra con lo que gastamos para ayudar a los estadounidenses necesitados, queda claro que esta guerra es extremadamente cara en comparación con otras maneras en que podríamos haber gastado los fondos. Dicho de otro modo: el SNAP (Programa de Asistencia Alimentaria Nutricional Suplementaria, anteriormente conocido como cupones de alimentos) gasta un promedio de unos 2400 dólares al año por beneficiario . El CHIP (Programa de Seguro Médico para Niños), administrado por Medicaid, proporciona atención médica integral por unos 3000 dólares por niño .

Así que tan solo reemplazar esos tres aviones derribados sobre Kuwait —cada uno, recuerden, con un costo de 97 millones de dólares— costará aproximadamente lo mismo que proporcionar ayuda alimentaria crucial a 125.000 estadounidenses o brindar atención médica a 100.000 niños estadounidenses. Y la guerra podría muy bien terminar costando cien veces más que el precio de esos aviones.

Ahora bien, apoyo que el gobierno estadounidense gaste lo que sea necesario para mantener la seguridad nacional. Pero la administración Trump, que no ha aportado ninguna justificación coherente para la guerra, ni siquiera se molesta en fingir que tiene algo que ver con la seguridad nacional.

La opinión pública sobre esta guerra es extremadamente negativa . Como dice G. Elliott Morris , «todo presidente estadounidense moderno que inició una guerra contó con el apoyo del público desde el principio», hasta Trump. Y no hay indicios de un efecto de movilización.

¿Por qué los estadounidenses se muestran tan negativos ante esta guerra? Primero, creen que les ha sido impuesta: Trump no se ha molestado en darles una razón. Segundo, los estadounidenses —ya desilusionados por las falsas promesas sobre DOGE (recuerden esas) y los aranceles— intuyen, con razón, que no hay estrategia. Tercero, la opinión pública intuye, también con razón, que la gente común pagará el precio de esta guerra. Por supuesto, Trump no ha dicho ni un ápice sobre sacrificios compartidos, como, por ejemplo, gravar a los multimillonarios para financiar el gasto en misiles y bombas.

El estadounidense común cree que Trump está despilfarrando miles de millones de dólares sin tener ni idea de cómo se supone que funcionará, y que ellos acabarán pagando las consecuencias. Y tienen razón.

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