Archivo IPS Cuba resume propuestas de un arquitecto, el cubano Ernesto David Díaz, para enfrentar el déficit habitacional en Cuba.
El arquitecto Ernesto David Díaz participa en un taller con niñas y niños que incluyó dinámicas para identificar cómo las infancias querían que fuese su barrio.
Foto: Tomada de la página en Facebook del Centro de Innovación y Gestión del Desarrollo Local del municipio Cienfuegos
La Habana, 30 sep.- Cuando Cuba apuesta a los contenedores como una posible alternativa ante el déficit habitacional, el arquitecto cubano Ernesto David Díaz conversó con IPS Cuba sobre los desafíos de esta opción para la isla y otras propuestas más generales que deberían tenerse en cuenta a la hora de enfrentar la crisis de la vivienda.
Graduado en la Universidad Central de Villa Clara, en la zona central de Cuba, Díaz defendió su tesis de maestría en 2007 sobre el diseño y la construcción de viviendas de alto rendimiento con enfoque sostenible, aportando una mirada en profundidad al hábitat en la sociedad cubana y aquellas experiencias de éxito internacional que podrían ser adaptables a las condiciones locales.
Arquitectos cubanos emigrados en España, que trabajan en la empresa de arquitectura AAJ Group, conversaron con el corresponsal en Cuba Dariel Pradas sobre el impacto de la Ley de la Vivienda aprobada por el parlamento en julio de 2026, y que se espera que sea publicada y entre en vigor antes del cierre del año. Lee más en el reportaje Nueva Ley de la Vivienda intenta reducir el grave déficit habitacional de Cuba. |
También fundador de la sociedad mercantil Buenos Díaz Diseños SRL, asentada en Villa Clara y con trabajo en varias provincias del centro y occidente de Cuba, el arquitecto promueve iniciativas que realicen “un aporte ambientalmente sostenible, identitario, acorde a las tendencias globales de diseño, funcional y económico”.
Entre las propuestas de Díaz para hacer frente al complejo déficit habitacional en Cuba se encuentran:
- Viviendas progresivas y “cáscara”: Desarrollar estructuras perimetrales básicas con baños funcionales, permitiendo que las familias completen el interior según sus capacidades sin alterar la imagen urbana.
- Reconversión de inmuebles estatales: Adaptar oficinas ministeriales, escuelas en el campo y moteles en desuso que ya cuentan con infraestructura eléctrica, hidrosanitaria y espacios de parqueo.
- Exención arancelaria e incentivos: Eliminar impuestos a la importación de materiales destinados exclusivamente a la vivienda social, junto con el estímulo crediticio a la producción local de insumos.
- Fomento del alquiler y reparación: Crear programas de subsidio a la renta y elevar los límites crediticios para la rehabilitación de cuarterías y solares deteriorados, priorizando a sectores trabajadores.
- Apertura a la cooperación internacional: Permitir la participación directa de oenegé, iglesias y delegaciones extranjeras en la construcción de viviendas, reconociendo abiertamente su gestión e inversión social.
En el caso del uso de contenedores como alternativa ante el déficit habitacional, a partir de su experiencia como proyectista general de obras de arquitectura, el experto alerta sobre la necesidad de insertarlos en proyectos urbanísticos integrales, garantizando además las condiciones técnicas necesarias para evitar que se conviertan en “microondas familiares”. (2026)









