Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 1 de diciembre de 2016

Qué se espera de la economía cubana a partir de 2017?


Algunas respuestas y reflexiones.



Parte del puerto de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a 45 kilómetros de La Habana. El gobierno de Cuba está especialmente interesado en atraer inversión extranjera a este centro logístico, industrial, portuario y de zona franca.
Parte del puerto de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a 45 kilómetros de La Habana. El gobierno de Cuba está especialmente interesado en atraer inversión extranjera a este centro logístico, industrial, portuario y de zona franca.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS

TOKIO, 1 dic 2016 (IPS) - Cuba debe hacer grandes cambios en su economía para superar aceleradamente sus problemas estructurales a partir del 2017, cuando el presidente Raúl Castro afrontará el primer año sin la presencia física de Fidel Castro y con Donald Trump al frente de Estados Unidos.
La presencia del retraso económico, derivada de la combinación de factores externos e internos, pone sobre el tapete la necesidad de buscar soluciones rápidas y acertadas, y esas tareas que se emprendan tienen que realizarse en un plazo que beneficie a las generaciones actuales para que estas puedan participar en la búsqueda de ese objetivo. Hay hechos recientes que evidencian que entre los cubanos hay mucha polarización, debe intentarse construir una Cuba para todos, aunque algunos no se quieran incluir.
El posible intento de arreciar de nuevo el bloqueo estadounidense por parte de la nueva administración de Washington, será un obstáculo indiscutible en el desarrollo futuro cubano, aunque habría que esperar concretamente las medidas que pondría en curso, ya que empresas norteamericanas de la aviación y el turismo se verían también afectadas.
Sin embargo, un camino complejo pero más viable,  es acelerar el ritmo de las   transformaciones claves emprendidas por la administración de Raúl Castro, y dejar a un lado la estructura rígida de decisiones marcada por la huella de tantos años de elevada centralización. Significa que debe impulsarse una nueva trayectoria económica y social muy novedosa o diferente con respecto a la que se venía siguiendo anteriormente.
No es posible crecer solo a un estimado de un 0,4 por ciento en 2016, y de – 2,0 por ciento en 2017. El  cambio de la tendencia en el crecimiento económico, solo puede lograrse si se aprueban de forma acelerada las inversiones extranjeras que se presenten en el país, de cualquier origen, si se aprueba la nueva ley de empresas en el país, si se amplían los oficios aprobados para ejercer el trabajo privado y aparejado a esto el autorizo a crear las pequeñas y medianas empresas, si se le da más facilidades empresariales a la gran empresa estatal, si se pone en marcha un real mercado mayorista, si se amplían los servicios de la banca móvil, donde se trasparenten las operaciones de los entes económicos privados y con ello una mejoría de los impuestos al presupuesto.
Esto a la vez llevaría a la introducción masiva de Internet vía teléfonos celulares. Y debe también potenciarse que las instituciones cubanas de cualquier forma de propiedad, posean terminales de punto de ventas, se conoce que en los negocios privados, es casi cero la existencia de los mismos. Por supuesto no es lo único que debería hacerse, pero empezar por esto, contribuiría mucho a tomar una senda del crecimiento a que se aspira.
No es un mero deseo, lo que planteo, ya que Cuba no ha logrado aún la transformación estructural a la que se aspira y se ha mantenido una inserción internacional con distorsiones y un crecimiento cuando se ha logrado, preferentemente extensivo.

El economista e investigador cubano Omar Everleny Pérez Villanueva
El economista e investigador cubano Omar Everleny Pérez Villanueva

El impacto de la educación y la ciencia en la transformación estructural, la productividad y la eficiencia ha sido menor del potencialmente posible, junto a que la expansión del gasto social está alejada de la capacidad productiva del país (*).
No se puede mantener el bajo crecimiento del producto interno bruto (PIB), esa es la primera condición al incremento del bienestar de todos, las tasas muy bajas para las condiciones de Cuba, deben instar a la reflexión de los hacedores de política.
Hay que superar en el futuro, la participación del indicador Formación Bruta de Capital en el PIB, que se ha movido, como promedio alrededor de 10 por ciento, reconociéndose con ella además la persistencia de la baja efectividad del proceso de inversiones en el país, es decir la aspiración deberá ser superior 30 por ciento.
En economía hay reglas básicas, que de violarlas, solo recibes indicadores adversos, y una de ellas indica que si no inviertes adecuadamente, y en instituciones adecuadas, lo que estás haciendo es frenando o inmovilizando la actividad productiva del país, es decir no creas valores de forma creciente o dicha de otra manera no aumentan los bienes o servicios producidos.
Cuba es quizás única en haber invertido tanto, en capital humano y sin embargo genera tan limitado crecimiento económico, contrario a las experiencias de desarrollo económico en otros países, después de la década de los 60, como Japón, Corea del Sur, Singapur, Malasia o en aquellos más recientes de rumbo socialista como China y Vietnam.
En otro sentido a partir del próximo año, es necesario el incremento salarial de los trabajadores cubanos por su relación con el aumento del nivel de vida. Seguir postergando este indicador, seguirá llevando a la baja productividad y propiciándose el desvío de recursos económicos de los trabajadores. Pero para eso es necesario que al menos al sector manufacturero, se le deje un mayor margen de decisiones propias, que no sea influida por las decisiones de los niveles superiores de las empresas.
A partir del 2013, se honraron deudas previstas y se produjo un proceso de renegociación que repercute positivamente en la credibilidad externa de Cuba, estos  procesos de renegociación de las deudas han llevado a establecer compromisos de pagos recientes, es decir, se están erogando pagos por intereses y por el principal en la actualidad derivados de esos acuerdos y eso hay que mantenerlo.
El desarrollo de un mercado interno vigoroso es más que necesario, está el caso de China, que en tiempos de crisis externa, ha potenciado su mercado interno, y eso le ha permitido mantener su crecimiento económico, pero este componente ha estado ausente en las políticas económicas cubanas, es decir no se incentiva el despliegue a plena capacidad de las potencialidades del cubano, más bien lo que se observa es una contrarreforma de la reforma incompleta.
Es imprescindible modificar la planificación económica actual, donde se incluya a todas las formas de propiedad que deben tributar al desarrollo cubano. Si la planificación sigue elaborándose como hasta ahora, atenta contra el mismo sector estatal.
La propuesta de desarrollo de las pequeñas y medianas empresas cubanas deberá ser una necesidad imperiosa porque solo la creación de riqueza potenciara la repartición de más riquezas.
Sería oportuno aceptar en ese escenario, las inversiones en cartera. En este caso es necesario incluso estudiar la emisión de títulos de valor de renta fija (bonos) y de renta variable (acciones). La emisión de bonos es una posibilidad y una necesidad en la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento interno–para financiar el déficit del presupuesto—y externo para brindar garantías al prestatario de acuerdo a la práctica internacional.
Para que un país prospere, desde el punto de vista económico, debe ser capaz de producir riquezas. Las empresas, independientemente del sistema económico imperante, son los entes responsables de que esto ocurra, por ende no deberá, mantenerse el freno a las fuerzas productivas, muchas veces por razones ideológicas o políticas, la riqueza de la nación, ha demorado en sentirse, en verse.
¿Que nos ha dejado la historia económica reciente? En primer lugar, que no se puede vivir de espaldas al mercado. En segundo lugar, los incentivos son necesarios si se pretende tener incrementos de productividad y eficiencia económica. Tercero, es incorrecto pensar que, para construir el socialismo todo, tiene que ser estatal. Cuarto, deben existir empresas con autonomía, no unidades de administración de recursos. Al final, la planificación realizada hasta el momento no es la que conduce al desarrollo. Y el mercado no es sinónimo de propiedad privada.
En conclusión no pensar en lo propuesto a partir del 2017, nos alejaría de las aspiraciones de los cubanos de vivir en una sociedad más prospera, inclusiva y participativa dentro del país.
Por último el deceso del comandante Fidel Castro, permitirá aún más una reflexión en el sentido de que para mantener el logro de las transformaciones sociales que el lideró,  es necesario obtener una mayor cantidad de recursos financieros para hacerle frente a esos logros sociales alcanzados.
* Monreal Gonzalez, Pedro (2016).“ El plan de desarrollo hasta el 2030. ¿Cuadran los plazos y las cuentas?. Sitio digital de Cuba Posible, La Habana, 2016.

FIDEL, EL HOMBRE MAS GRANDE DE LA HISTORIA: EN MI VIDA Y MIS VIVENCIAS.

Por Humberto Pérez González

Nos enfrentamos en estos momentos a un hecho que nos impacta con la anonadante fuerza de lo inesperado, no obstante que desde hace algún tiempo era esperado a la vez que deseábamos más que creíamos que fuera posible posponer indefinidamente su realidad. 

En estas circunstancias pudiéramos intentar escribir sobre cualquiera de las múltiples facetas de la extraordinaria figura de Fidel y dentro de la infinita diversidad de temas que su vida motiva.

Cumplió con creces con su vida y con su obra los principios y propósitos éticos y revolucionarios que nos legó Martí haciendo buenos los versos del poeta cuando escribió ¨Te lo prometió Martí y Fidel te lo cumplió¨.

Desde su temprana juventud no miro de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber, abandonando las perspectivas de fortuna y vida de comodidades y riquezas que le aseguraban las extensas propiedades y amplios recursos materiales de su padre para entregarse a una vida de lucha, sacrificios y riesgos. 

Como nadie echo su suerte del lado de los pobres de la tierra, de su país y del mundo.

Como nadie practico personalmente y al frente de su pueblo la filosofía de que patria es humanidad sobre todo en América, Asia y África. Llevo el internacionalismo y la solidaridad a cumbres tan hermosas y humanistas como las alcanzadas a través del contingente medico ¨Henry Reeve¨ y la ¨Misión Milagro¨.

Llevo a la practica con énfasis el apotegma de ser cultos para ser libres, desde la campaña de alfabetización realizada en Cuba en 1961, el posterior desarrollo de la educación y la cultura en nuestro país y en el exterior con el programa ¨yo sí puedo¨ para enseñar a leer y escribir a la población analfabeta y con contingentes de educadores en numerosos países.

Durante toda su vida baso su lucha en que ¨trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras¨ pero a la vez manifestó un talento militar excepcional cuando fue necesario hacerla desde trincheras de piedra con las armas en la mano como lo demostró en las campañas guerrilleras de la Sierra Maestra, en Playa Girón y en Cuito Cuanavale en África.

Fue un Comandante invicto durante la larga epopeya de su vida por más de 60 años. La inicial y única derrota militar en El Moncada fue a la vez su primera victoria política y moral.

Enfrento victoriosamente al frente de su pueblo las agresiones y el bloqueo del imperio más grande de la historia, a solo 90 millas de nuestras costas y a través de 11 presidencias en E.U. que, por todos los medios, trataron de derrotarlo a él y a la Revolución que encabezaba.

Logro la supervivencia de la Revolución y de lo esencial de las conquistas sociales obtenidas, a partir de que se produjo el derrumbe del campo socialista europeo y de la URSS de quienes dependía un 80% de nuestra economía, con la simultanea acentuación del bloqueo de E.U. mediante las leyes Torricelli y Helms Burton y la llamada ¨Posición Única´´ de los países de la Unión Europea, lo que constituye virtualmente un milagro económico social que solo pudo lograrse gracias a la genialidad, coraje, carisma y apoyo popular de un líder como él.

Estuvo siempre al frente y junto a su pueblo en los lugares de mayor peligro cuando se enfrentaban invasiones del enemigo o embates de las fuerzas naturales como, entre numerosos ejemplos, en los casos de Playa Girón, la Crisis de Octubre, el ciclón Flora y demás huracanes que afectaron a nuestro país.

Sus dotes sobresalientes y superiores de estadista, demostradas en todo momento, se pusieron de manifiesto de manera excepcional, como dijera el Che, en los días ¨luminosos y tristes de la Crisis de Octubre¨.

Desde el triunfo de la Revolución y hasta sus últimos días Fidel ha sido la figura de más amplia, universal y prolongada presencia, influencia y permanencia en el escenario geopolítico mundial en toda la historia de la humanidad. Y además lo ha sido, caso único, como representante y defensor de los humildes del mundo. No encuentro a ninguna otra figura desde China, Grecia y hasta la actualidad que pueda comparársele.

No obstante, como ser humano, tuvo errores y él fue el primero en reconocerlos con encomiable valentía y honestidad en cada ocasión en que se percató de los mismos. Pero es de destacar que siempre fueron errores tras nobles objetivos, tratando con impaciencia de convertir en realidad lo más pronto posible sus sueños de justicia social, porque como dijera Martí de Marx, Fidel fue ¨un hombre comido por el ansia de hacer el bien´´ y para tratar de lograrlo estuvo siempre ¨empujando la historia¨, como acertadamente ha expresado un apreciado compañero de la Revolución.

Mas como dijera el propio Fidel: ¨Sin un poco de sueño y de utopía no habría revolucionarios¨.

De todo lo anterior pudiera escribirse in extenso. Pero otros muchos lo han hecho, lo han estado y continuaran haciéndolo con mayor dominio, acierto y cultura lingüística que yo.

Por ello he considerado que lo único en lo que pudiera aportar algo original e inédito acerca de esta figura difícilmente repetible que hemos perdido físicamente, y con ello contribuir modestamente a perfilar su personalidad y cualidades, es exponiendo brevemente lo que significo Fidel en el caso particular de mi vida personal y revolucionaria y sobre algunas de las vivencias que conservo de mis relaciones con él y que más nadie que yo puede contar.

Mi padre, campesino pobre, era militante del primer Partido Comunista de Cuba desde las luchas contra la tiranía de Machado a inicios de los años 30 del siglo pasado. Aprendí a leer a muy corta edad usando como Alfabeto los titulares del periódico Noticias de HOY del PSP, y me convertí en lector para los círculos de estudio que los domingos por la tarde convocaba para discutir sobre los artículos que se seleccionaban de este periódico y de las revistas del Partido. 

Este ambiente familiar y social me hizo partidario de la ideas socialistas y comunistas desde edad muy temprana. 

Pero, a pesar del espíritu de sacrificio, de abnegación y de honradez que veía en los militantes y cuadros del PSP, lo que despertaba mi admiración, cuando me hice adolescente y joven, ya en plena dictadura de Batista, no me sentía inclinado a incorporarme a la Juventud Socialista ni a ninguna otra organización comunista porque me provocaba rechazo el dogmatismo y fanatismo extremo, casi religioso, conque se veía todo lo que venía de la URSS, de la Dirección del Partido y de sus principales dirigentes y porque no veía perspectivas de victoria a la lucha que desarrollaban y a la forma en que lo hacían.

En ese contexto llegaron los acontecimientos del Moncada, la lectura de los artículos de Fidel que se publicaban en Bohemia a su salida del presidio, la lectura de la Historia me Absolverá, el desembarco del Granma con el cual, con admirable lealtad y valentía, cumplía ante el pueblo su promesa de que al final de 1956 ¨seremos libres o seremos mártires¨.

Ello me convirtió en fidelista, porque las ideas y programa que defendía no estaban reñidos con las ideas socialistas y comunistas, porque su lenguaje me resultaba fresco y atractivo, porque su heroísmo me impresionaba y porque veía perspectivas reales de victoria en su lucha. En 1957 me incorpore al M-26-7, en sus filas participe en la lucha clandestina en Cabaiguan y luego de la llegada del Che al Escambray en octubre de 1958 me incorpore a la columna 8 ¨Ciro Redondo¨.

Después del triunfo del 1ro. de enero de 1959 me convencieron y sedujeron sus primeros discursos y acciones lo que confirmo y acrecentó mi confianza en él. 

A Fidel lo había visto personalmente a distancia al paso de la caravana de la libertad en Sancti Spiritus y Santa Clara, de cerca por primera vez en mayo de 1963 durante su primer viaje a la URSS en un encuentro con un pequeño grupo de compañeros en el Hotelito del PCUS en Moscú. Además, tuve el privilegio de asistir en el Kremlin a la sesión solemne en la que se le otorgó la Medalla de Héroe de la Unión Soviética. En esos momentos yo estudiaba, enviado por las ORI, Ciencias Sociales (especialidad de Economía) en la Escuela Superior del PCUS. 

Es 10 años después, en la clausura del XIII Congreso de la CTC, que fui presentado por primera vez a Fidel por el compañero Blas Roca y por Raúl. Con este último venía trabajando desde mayo de 1972 en las tareas de preparación de los documentos y pasos a dar con vistas al Primer Congreso del PCC, en cumplimiento del encargo que al respecto había dejado Fidel al Buro Político a fines de abril de ese año en vísperas de su salida a un largo viaje por diversos países de África, Asia y Europa que culmino en el mes de junio.

A partir de ese momento los encuentros personales con Fidel se fueron haciendo frecuentes cada vez más para informarle de la marcha de los trabajos, consultarle criterios y recibir orientaciones. La frecuencia aumento a partir de 1974 cuando comenzó a desarrollarse la experiencia en Matanzas de los Poderes Populares, en relación con la cual recibí la encomienda de seguirla de cerca, controlar su desarrollo e informar directamente de ello ante Fidel, Raúl, el Secretariado y el Buro Político.

Luego del I Congreso, fui designado Director Ejecutivo de la Comisión de Ejecución del Cronograma de los principales acuerdos del mismo (DPA, OPP y SDPE) y más aún a partir de noviembre de 1976 en que fui nombrado Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación (actual MEP) y hasta mediados de 1985 en que fui liberado de dicho cargo, los encuentros con Fidel eran semanales y a veces diarios en reuniones y en despachos individuales que se prolongaban varias horas desde las 10 u 11 P.M de un día hasta las 3 o 4 de la madrugada del siguiente día.

Es decir que durante 12 años aproximadamente tuve el honor de trabajar directamente subordinado a Fidel y Raúl, tener un contacto cotidiano con ellos y el privilegio de poner mi modesto granito de arena en el hacer de la Revolución en ese periodo.

Debido a ello entiendo un deber aportar en estos momentos el testimonio personal de mis relaciones particulares y específicas como subordinado directo a Fidel, el carácter de esas relaciones durante esos 12 años, tanto de aquellos años en que mantuvimos una total coincidencia y sentía una apreciación favorable de Fidel sobre mi trabajo, como de los años finales cuando se manifestaron determinadas discrepancias y, debido a errores cometidos por mí y otras causales, se entendió necesario liberarme de mis altos cargos.

En contradicción y a contrapelo de los criterios que los enemigos y críticos irracionales de la Revolución y de Fidel han expresado sobre un supuesto comportamiento unipersonal, dictatorial, impositivo y despótico hacia sus subordinados y compañeros, mi testimonio, que desmiente esos infundios, tiene el valor peculiar de ser el de alguien que ¨no siempre las ha tenido buenas con Fidel¨. 

En mi experiencia, su actitud en todo instante se manifestó respetuosa, de apoyo y ayuda, humana y fraternal tanto en los buenos como en los malos momentos.

Puedo referir varias anécdotas de hechos acontecidos demostrativos de esta afirmación. 

--antes de nombrarme como Ministro Presidente de la Juceplan Fidel converso conmigo, me hablo de otras alternativas de cargos o tareas que yo pudiera desempeñar y consulto mi criterio acerca de mi disposición para asumir la responsabilidad que me ofrecía.

--nombrado ministro Presidente de la Juceplan a fines de 1976 me ofreció su apoyo y ayuda sabiendo que no tenía suficiente experiencia práctica anterior en la dirección de la economía y menos para tan alto cargo. 

Como primer paso concreto en este sentido tuvo en cuenta que en aquellos momentos el país atravesaba una muy difícil situación en divisas convertibles que obligaron desde comienzos de ese año a practicar lo que se denominó ¨buqueo¨ el que consistía en determinar mensual y semanalmente las divisas convertibles de las que se dispondría para los próximos días y a partir de ello decidir que mercancías ordenar cargar y cuales no cargar en barcos, dentro de los productos de importación ya situados por los suministradores y disponibles en los puertos de origen según contratos firmados, a costa de crearnos problemas con dichos suministradores y asumiendo un alto costo por la ineficiencia en la transportación marítima que ello producía.

El dirigente del Gobierno que venía asumiendo el manejo de este engorroso proceso era el compañero Osvaldo Dorticos que, además de Presidente de la Republica, estaba al frente de la Juceplan desde hacía varios años. Para que yo no tuviera que asumir de inicio tal responsabilidad me propuso y se creó una llamada Comisión de Divisas encabezada por Carlos Rafael, experimentado dirigente, y de la que formaban parte los ministros de Comercio Exterior, de Colaboración Económica, el Presidente del BNC y yo como Presidente de la Juceplan. 

--constantemente se manifestaba atento a los problemas que yo debía enfrentar, acudiendo ante cualquier dificultad y siempre con respeto y cuidando no lastimar mi autoridad, 

--ante cualquier indicio de preocupación que notara en mi rostro, me preguntaba si algo me pasaba o existía algún problema en el que pudiera ayudarme ,

--se preocupó todo el tiempo por mi salud y mis problemas familiares de una manera fraternal cuidando de no inmiscuirse en mis intimidades,

--a principios de los años 80, en una oportunidad en que yo debía hacer un recorrido oficial por varios países que me llevaría más de un mes, cuando coincidentemente el dengue hemorrágico estaba en su apogeo cobrando victimas principalmente en la población infantil, se me acerco para decirme que saliera sin preocupaciones por mis tres pequeños hijos pues él personalmente se ocuparía de estar al tanto para acudir en su ayuda si fuese necesario.

--como anécdota ilustrativa de su respeto por mi autoridad como dirigente subordinado a él, en una ocasión en que se iba a celebrar una reunión de la Asamblea Nacional, el día inmediato anterior tuvimos un despacho en que conciliamos la posición que ambos mantendríamos sobre un determinado tema que se iba a examinar en la Asamblea. Ya en plena discusión intervinieron varios otros compañeros y en un momento dado, desde la Presidencia hace llegar a mi estrado de Diputado una breve nota manuscrita advirtiéndome que al escuchar lo planteado había cambiado de opinión sobre la posición que habíamos conciliado la noche anterior para que yo no me sintiera ¨traicionado¨ o desconocido con su cambio de opinión, lo que para mí resulto un ejemplo de humildad, sensibilidad, lealtad y respeto ante un subordinado que lo hizo crecer aún más ante mis ojos.

--con bastante frecuencia visitaba mi casa para intercambiar criterios sobre una u otra cuestión y para estar al tanto de mis asuntos personales y familiares.

--asistía frecuentemente a los Consejos de Dirección de Juceplan por su iniciativa o a sugerencia de mi parte como en 1978, momento en que se examinaron las primeras ideas y propuestas sobre un Plan de Desarrollo a Largo Plazo hasta el año 2000.

--en los días inmediatos posteriores a que se me comunico la decisión de liberarme de mis altos cargos en el Gobierno se me acerco para sutil y fraternalmente atenuar mis preocupaciones, darme su apoyo moral y como gesto adicional tuvo la deferencia y gentileza de entregarme personalmente de manera anticipada un texto aun mecanografiado de su entrevista con Frey Beto sobre la religión que fuera editado poco tiempo después.

Muchos más son los momentos, hechos y anécdotas que pudiera enumerar y testimoniar acerca de la conducta extraordinariamente humana, sensible, respetuosa y fraternal de Fidel hacia mí. Aunque sé que no fue exclusiva en mi caso, pues conozco de actitudes similares para con otros muchos compañeros. 

Como muchos, doy gracias a la vida por haber vivido en la época de Fidel Castro, por haber sido parte de la generación que ha tenido la oportunidad de acompañarlo como testigo, participante y beneficiario de sus luchas en todo su trayecto. Por haber tenido el especial privilegio de conocerlo y compartir con él y con Raúl, personal y directamente, 12 años de importancia histórica en el quehacer de la Revolución.

A mis hijos y futuros descendientes les lego este orgullo y estos recuerdos y la confianza en que su pensamiento, su ejemplo y su obra perdurarán por siempre y serán fuente de inspiración para futuras generaciones en nuestro país y en todo el mundo.

Es un deber obrar para que ello sea una realidad y no una simple aspiración.

En esta hora, frente a la desaparición física del político y lider más grande de la historia de nuestro país y del mundo según mi apreciación, en que los pigmeos, mezquinos y desagradecidos rumian sus miserias morales, sus envidias e impotencias, los agradecidos inclinamos nuestras banderas ante su grandeza y su memoria.