Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 28 de mayo de 2020

Resumen semanal sobre la evolución de la economía mundial (19 al 25 de Mayo de 2020 - No.21/2020)


CENTRO DE INVESTIGACIONES DE LA ECONOMÍA MUNDIAL. CUBA


Publicación del Banco de Pagos Internacionales evalúa opciones de política para enfrentar la pandemia, aunque esa institución aclara que las ideas expresadas en el reporte no tienen que coincidir con las del ente. Se plantea que hay tres principales opciones generales para enfrentar la pandemia. Una que prioriza salvar vidas a costa de un gran impacto económico; otra que busca un equilibrio entre vida y economía; y otra que prioriza la actividad económica. Los modelos empleados indican que varios meses de estrictas medidas de contención de la pandemia provocarán hasta 30% de contracción económica durante ese tiempo, lo que podría ser preferible a las otras dos alternativas.

Las remesas se ubican entre los flujos globales más golpeados por la actual crisis. Según un reporte conjunto del Banco Mundial, algunas agencias de la ONU y otras organizaciones, 75% de los migrantes laboran en regiones que concentran tres cuartas partes de los casos de COVID-19. Incluso, 90% de las remesas globales son enviadas por migrantes de esos países. En consecuencia, se espera una baja de 20% en las remesas hacia países de ingreso bajo y medio en 2020. Eso sería 110 mil millones de dólares. Si bien esa baja es muy significativa, es menor que el retroceso en 35% de la inversión extranjera directa. Es importante destacar que las remesas representan más del 5% del producto interno bruto en al menos 60 países.

Informe de la FAO revela que la crisis de la COVID-19 ha puesto mayor énfasis en el nexo entre la salud humana y la de los ecosistemas . El informe “El Estado de los Bosques Mundiales 2020” destaca que los bosques contienen  60 000 especies de árboles, 80% de los anfibios, 75% de las aves y 68% de los mamíferos. Además, los bosques generan más de 86 millones de puestos de puestos de trabajo “verdes” y 90% de las personas viviendo en pobreza extrema depende de bosques. El reporte advierte que la superficie boscosa está muy desigualmente distribuida. Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China concentran más de la mitad del área boscosa del mundo y los 10 países con mayor superficie de bosque representan dos tercios del total. Aunque el reporte reconoce que el objetivo de conservar 17% de la superficie terrestre de la tierra en bosques para 2020 se ha logrado, se necesitan mayores avances. Se estima que desde 1990 a 2020 se perdieron 420 millones de hectáreas de bosque.

El cargo de Director de la OMC quedará vacante el próximo 31 de agosto, tras el anuncio oficial del brasileño Roberto Azêvedo de su dimisión el pasado 14 de mayo. Según Prensa Latina, la ministra de Exteriores, Unión Europea y Cooperación española, Arancha González, figura entre las candidatas favoritas para dirigir la Organización Mundial de Comercio (OMC), aunque fuentes diplomáticas en Ginebra, sede de esta organización, ha manifestado su preferencia por un director de la OMC de origen africano. Entre los potenciales candidatos africanos al cargo sobresale Amina Mohamed, actual ministra de Deportes de Kenia y ex-embajadora de su país en la OMC.

La Comisión Europea actualizó la lista europea de países con riesgos de blanqueo de capitales, el pasado 7 de mayo. La lista volvió a mencionar a Panamá, e incluye además a Bahamas, Barbados, Botsuana, Camboya, Ghana, Jamaica, Mauricio, Mongolia, Myanmar, Nicaragua, Panamá y Zimbabue. Diversas declaraciones, resoluciones y comunicados emitidos en los últimos días apelan al sentido de solidaridad de la Unión Europea, toda vez que la lista ha sido adoptada en medio de la peor crisis sanitaria y económica global.

La Organización Mundial de la Salud y la agencia de la ONU para los refugiados firmaron un nuevo acuerdo para fortalecer servicios de salud para millones de desplazados a nivel global. Uno de los principales objetivos este año es la protección de los 70 millones de personas que no tendrán alternativa a la de desplazarse producto de la COVID-19. Este es otro de los severos impactos de la pandemia dada la vulnerabilidad de estas personas. De ese número, 26 millones son refugiados y 40 millones son desplazados dentro de un mismo país.

Varios países de Europa anuncian nuevas acciones para flexibilizar las restricciones frente a la Covid-19. Europa dio otro paso este lunes para poner fin a las restricciones impuestas por la pandemia, según informa AFP. Se reabren parques y terrazas, mientras que por otro lado el coronavirus golpea con dureza en varios países, entre ellos Estados Unidos que prohibió ingresar a los viajeros procedentes de Brasil. Desde este lunes los madrileños pueden reunirse y volver a los parques y terrazas y los españoles de otras regiones menos afectadas podrán bañarse en la playa después de diez semanas de confinamiento, uno de los más estrictos del mundo. Como ha hecho Italia, España anunció la inminente reapertura de las fronteras. Además autorizó la reanudación del campeonato de fútbol de primera división en junio. El gobierno francés anunciará en unos días los próximos pasos del desconfinamiento, en particular medidas sobre las vacaciones de verano y la reapertura de bares y restaurantes. En Grecia, un tercio de los bares y restaurantes --los que pueden servir al aire libre-- daban la bienvenida a los clientes el lunes después de más de dos meses de cierre. En Alemania, la mayoría de los restaurantes pueden abrir, al igual que algunos hoteles. Sin embargo el gobierno está estudiando prolongar las medidas de distanciamiento hasta el 5 de julio estimando que la pandemia podría recomenzar 'muy rápido'. Y en Japón el primer ministro, Shinzo Abe, levantó este lunes el estado de emergencia impuesto en todo el país tras una fuerte caída del número de nuevos casos.

Mercado petrolero: Los precios del crudo marchaban este lunes al alza, con el barril de Brent en los 35 dólares, y el tipo West Texas, de referencia estadunidense, en los 33 dólares. El barril de petróleo tipo Brent del Mar del Norte para entregas en julio se cotizaba en 35.17 dólares al inicio de la sesión en el mercado electrónico Intercontinental Petroleum Exchange (ICE). En tanto, el crudo estadunidense West Texas Intermediate (WTI) para entregas en julio, se cotizaba en 33.46 dólares por barril.


http://www.ciem.cu/resumenes/Resumen%20sobre%20economia%20mundial-19%20al%2025%20mayo%202020.pdf

La “nueva normalidad” económica en Cuba

Por: elTOQUE, Periodismo de Barrio
23 minutos de lectura

En la actual emergencia por la COVID-19, conversamos sobre los viejos y nuevos desafíos de la economía cubana. Esta entrevista se realizó el 15 de mayo de 2020 en una transmisión en vivo y simultánea a través de las páginas de Periodismo de Barrio y elTOQUE en Facebook.
Panelistas:
  • Pedro Monreal, doctor en Ciencias Económicas. Investigador y profesor de la Universidad de La Habana. Hace 10 años trabaja en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), primero en la oficina para el Caribe con sede en Kingston, Jamaica, y hace 7 años en París.
  • Omar Everleny Pérez, doctor en Ciencias Económicas. Durante 36 años fue investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana y profesor de la Universidad de La Habana. En los últimos años ha investigado sobre los problemas del desarrollo y la macroeconomía, con énfasis en el papel de la inversión extranjera en Cuba.
Moderador:
  • José Jasán Nieves, periodista y coordinador general de elTOQUE.
José Jasán Nieves: Tengo el placer de compartir con dos expertos cubanos, habituales en los debates sobre los retos y perspectivas de la economía. Centramos esta conversación en la “nueva normalidad” económica, ¿cuáles son los posibles escenarios pospandémicos en Cuba?
Pedro Monreal: El turismo es una de las primeras actividades económicas en las que se piensa, pero hay otro elemento en el caso de Cuba: esta crisis nos sorprendió en medio de un intento bastante prolongado de modificación de elementos económicos. Entonces, la pregunta implica también pensar cómo se afectaría ese proceso de reconfiguración del modelo, dado lo ya acumulado, lo que estaba pendiente, y lo nuevo que introduce la actual situación.
En términos organizativos, hay cuestiones relacionadas con la flexibilidad económica que ha demostrado esta crisis: hay que ser mucho más flexibles y adaptativos en situaciones imprevistas.
En términos de estructura, obviamente, una estructura económica que invertía la tercera parte en una actividad, básicamente el turismo, no puede permanecer en la nueva normalidad.
Omar Everleny Pérez: Cuba llega a una crisis en medio de una crisis. El desabastecimiento que hay no tiene nada que ver con la pandemia: es consecuencia de una reestructuración profunda que inició en 2019. El país no exportaba, no producía alimentos, teníamos que hacer grandes importaciones y pagarlas; había que saldar también la deuda con el Club de París… Todo eso llevó al Estado hacia un recorte drástico de las importaciones que afectó los insumos y el consumo.
Entonces, esa nueva normalidad tiene que ser distinta. El turismo era la locomotora que abarcaba todo el país y arrastraba muchos sectores de la producción, pero ya el turismo no va a ser masivo. Hay que reconsiderar el plan de construcción de instalaciones hoteleras, en un mundo donde tienes que invertir en la industria y la agricultura por seguridad alimentaria. Si no tienes dinero para importar, tienes que producir alimentos.
Hay que llegar al próximo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) con los problemas que se han planteado en las anteriores citas, resueltos. Es decir, cumplir con los Lineamientos de la Política Económica y Social. Cuba ha perdido mucho tiempo. Los temas de dualidad monetaria se han seguido postergando. En diciembre estaban las condiciones ideales para cambiar la moneda: la tasa cambiaria era más difícil, pero se podía dar un salto porque ya nadie quería CUC, todo estaba a favor del CUP. Eso se perdió con la COVID-19.
José Jasán Nieves: ¿Cuáles vaticinan ustedes que serán los impactos para la vida de las personas, relacionados con qué sectores?
Pedro Monreal: Toda actividad económica que dependa de una demanda en el exterior estará en la retaguardia, porque se está viviendo a nivel mundial la crisis económica más grande desde la década del 30. Eso implica, en términos concretos, no solo una pérdida grande de ingresos en lugares compensados parcialmente por los gobiernos, sino también una incertidumbre muy alta, y el consumo tiende a contenerse.
Muchas de las exportaciones cubanas tendrán una recuperación más lenta. El efecto que va tener esto en todo lo que esté conectado al turismo será devastador. El país tendrá que reinventarse.
Todo lo que dependa de hacer encadenamientos internos, con bajo nivel de importación, tiene que estar con mucha fuerza en la recuperación; es el caso de la industria y la agricultura. Por otra parte, el sector salud, que es el segundo más grande de la economía cubana, está funcionando de manera mucho más activa que en otras ocasiones.
Omar Everleny Pérez: El sector privado va a tener que reconfigurarse mucho, teniendo en cuenta que ha sido de los más afectados, porque parte de las actividades autorizadas más representativas estaban relacionadas con el turismo: arrendamiento de viviendas, bares, restaurantes, etc.
En este nuevo escenario, uno de los ajustes principales es abrir el sector privado a otras actividades. Si el sector estatal se reconfigura y una de esas modificaciones pasa por eliminar el subempleo tan grande que hay en el país, sobran trabajadores para el nivel de actividades de muchas empresas. El único sector que puede absorber a esos trabajadores es el privado, pero con las 128 actividades aprobadas no va a poder. Ahí hay un reto importante: abrir el sector privado y crear las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
Hay que dejar que las personas importen directamente, que tengan una personalidad jurídica, que haya una competencia honesta. Una reconfiguración completa de todo ese sector no estatal de la economía pasa por aprobar cooperativas no agropecuarias. No entiendo por qué se detuvo la aprobación de nuevas cooperativas de este tipo en la construcción. ¿Cómo en un país que tiene la necesidad de reparar, ante el deterioro de muchas instalaciones, se decide que esas empresas no pueden ampliar el número de trabajadores?
José Jasan: ¿Los trabajadores por cuenta propia podrían ser el nuevo motor de la recuperación?
Pedro Monreal: Hay una cuestión que es el tejido económico, una serie de sistemas y mecanismos relativamente estables, dinámicos, que significan que una entidad del Estado, cooperativa o privada, tiene enlazados mecanismos con insumos y que ha hecho eficiente su funcionamiento. Por tanto, esa entidad tiene una capacidad productiva y un saber hacer las cosas, además de un conocimiento de mercados, de clientes.
Cuando una crisis como esta desaparece o minimiza una empresa, se pierde el tejido económico y la creación de valor, se pierde productividad, se pierde producto interno bruto (PIB), no hay ingresos económicos y, como consecuencia, hay miseria. Entonces, proteger ese tejido es lo que está en el fondo, no es proteger la empresa como tal, sino la función económica que está detrás o que la sustenta. Es lo que explica que muchos gobiernos del mundo estén lanzando medidas para apoyar a ese sector.
No es solamente tomar medidas para generar artificialmente una liquidez temporal para las personas, es proteger el tejido económico.
Omar Everleny Pérez: Con la distorsión de considerar un trabajador particular como uno contratado en una empresa, no le puedes exigir al empresario que proteja a sus empleados; porque si se trata de un trabajador contratado, es el Estado el responsable de su protección, debido a que ese empleado paga una licencia. Entonces, en esa reconfiguración tiene que acabarse de definir una empresa jurídica para que la protección sea mayor.
Ahora puede hacerse un seguro al desempleo como hacen los países con las mayores economías del mundo. Cuba no tiene recursos como esos países, pero no quedan opciones, porque ese trabajador contratado vivía del salario del día; entonces el Estado va a tener que hacer un esfuerzo, a pesar del déficit fiscal del país, para hacer un seguro al desempleo, al menos por tres o cuatro meses, debido a que ese trabajador privado está sufriendo los rigores de no haber sido considerado un empleado de una empresa jurídica. Tiene que existir un seguro al desempleo. El Estado debe proteger al sector que le entrega más de un 25 % de los ingresos, que generaba el 30 % de los empleos; un sector creador de ingresos netos, por tanto, tiene que protegerlo.
José Jasan: ¿Cuál sería el pronóstico para Cuba en el 2020 si por parte del gobierno no se avanza hacia el empoderamiento del sector privado?
Pedro Monreal: Si un porciento de las personas del sector privado se pasara al sector de la pequeña y mediana empresa, simplemente porque eso ofrece un mayor techo de productividad, se podría obtener entre 1,5 y 1,7 % adicional de PIB. Por otro lado, el redimensionamiento del sector estatal y el no estatal, que siempre he dicho que es una moneda con dos caras, implica algo muy concreto: una reforma en serio de la empresa estatal implica una fábrica de desempleo.
En los países donde se ha hecho, el desempleo masivo ha sido brutal y eso va a pasar en Cuba. Cuando uno registra las estadísticas y construye índices de productividad, la productividad en el país ha estado creciendo en el sector estatal básicamente porque se ha reducido el número de empleados. Una empresa estatal exitosa significa que tienes que salir de medio millón de empleados más, por lo bajo. Entonces, no se puede seguir improvisando sobre la marcha con el enfoque de la lista positiva, hay que cuidar un esquema legal que permita una actividad lo suficientemente amplia y que acoja todo eso con un nivel de productividad.
Omar Everleny Pérez: Si tú vas a reforzar la empresa estatal tienes que hacerla eficiente. La única forma de hacer una empresa eficiente hoy, sobre todo las grandes empresas que tienen niveles de producción muy bajos con respecto al número de trabajadores que tuvieron en una época, es reducir el número de empleados. Para eso tienes que decidir hacia dónde pueden ir esos empleados. Y también están los aspectos locales; puede haber un trabajador muy eficiente en Oriente, pero la empresa está en La Habana y ese trabajador no está en condiciones de trasladarse, o al revés. Por lo tanto, hay que buscar alternativas.
Lo otro es añadir más recursos a la industria médico-farmacéutica, que tiene el desafío de lograr catalizar el esfuerzo que se ha hecho para producir medicamentos eficientes contra la COVID-19. Un aspecto importante es crear empresas mixtas en esta industria.
Otro elemento relevante es la lentitud que existe todavía para aprobar una empresa extranjera. ¿Por qué –sin obviar el bloqueo de Estados Unidos, que es un aspecto importante y no podemos decir que no frena el desarrollo– cuando una empresa extranjera decide venir nos demoramos en darle la aprobación?
José Jasán Nieves: ¿Qué impacto podrían tener las remesas en la nueva normalidad, teniendo en cuenta la crisis global?
Pedro Monreal: Las remesas son el gran dato impreciso de la economía cubana. Hay especialistas cubanos, sobre todo en Estados Unidos, que se han dedicado a seguir el tema. Ubican la cifra en alrededor de 3 000 millones anuales, cuando le agregas transferencias de valor que serían mercancías, por ejemplo. Eso convertiría a las remesas por amplio margen en la segunda fuente de ingreso de divisas a Cuba, porque el turismo tiene también una cifra parecida, pero es un ingreso bruto, del cual hay que descontar lo que se debe invertir para su funcionamiento.
Las remesas son muy resilientes a las crisis, tienden a bajar, pero menos que otros rubros. La disminución de las remesas tiene un impacto grande en la economía, porque es un mecanismo de demanda interna en Cuba y también un mecanismo que engrasa, a nivel de inversión y capital operativo, un sector grande de la economía privada.
José Jasán Nieves: ¿Qué rol puede jugar el sector tecnológico en la posible recuperación, teniendo en cuenta el capital humano que tiene Cuba formado en ese ámbito?
Omar Everleny Pérez: Como concepto juega un rol muy importante el factor tecnológico, pero eso pasa por lo que decía del nivel de inversiones que tiene que hacer el país. No estaría muy seguro de que en esta primera etapa haya grandes recursos para hacer inversiones, pero sí pueden canalizarse iniciativas que he podido ver en estos meses: muchachos graduados de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) han podido llevar productos agrícolas a los particulares y han creado softwares. Realmente hay una cantidad de iniciativas que funcionan.
Sobre las remesas, hasta el momento, lo que observo en mi entorno inmediato es, increíblemente, un aumento. Se han creado una serie de mecanismos de envío. Pero el Estado tiene que estudiar cómo encontrar para esas remesas un destino más productivo, hay que pasar a otros esquemas que no sean necesariamente de consumo. Muchas remesas que van a América Latina, por ejemplo, se dirigen a la inversión; para que quienes hoy están trabajando en el extranjero puedan tener garantizado un regreso a su país. Creo que muchos estarían interesados en ponerlas en función del país si las reglas fueran claras, pero con ciertas indecisiones es muy difícil que las personas se aventuren a poner un negocio en Cuba.
José Jasán Nieves: ¿Creen que pudiera considerarse al inversionista nacional residente en el exterior como un actor importante en la reforma del sector estatal de la economía?
Pedro Monreal: En el sector estatal lo veo más complicado; cualquier fondo que vaya a una empresa estatal significa que una entidad se dedique a concentrarlo, generalmente los bancos. Desde hace años está la propuesta de hacer una especie de fondo nacional que se nutra de remesas y el Estado se encargaría de canalizar eso a la inversión; esa es una opción, pero tengo mis dudas. Creo que es más rápido convertir en valor las remesas a través del sector privado, es mucho más eficiente. Pasa así en el resto del mundo.
José Jasán Nieves: ¿Creen que la noción partidista de Cuba como plaza sitiada limita la toma de decisiones en el sector de la economía?
Omar Everleny Pérez: Sí, evidentemente. Vimos recientemente que se incluyó a Cuba en la nueva lista de países terroristas. La actual administración estadounidense no ha sido como la anterior y el tema Cuba va a estar hasta el final del mandato. Es imposible para el Estado cubano no tener en cuenta esa variable. Pagar un barco de petróleo que viaja de Venezuela pesa, pero son temas que el país no puede dominar.
Más que hacer la denuncia, que creo que hay que seguirla haciendo, donde yo me concentro es en qué podemos hacer internamente: una reforma, ahí deben concentrarse los esfuerzos. El mundo entero ha condenado el bloqueo hacia Cuba, pero sigue ahí, esas votaciones en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no han podido cambiar esa realidad.
José Jasán Nieves: ¿Qué actividades pueden ser alternativas al turismo?
Pedro Monreal: Sobre el turismo yo quiero ser claro: incluso si es un turismo modificado, tiene un futuro en el desarrollo de Cuba, sin duda. El cuestionamiento al turismo es a corto plazo. El turismo que existe en el país es básicamente de sol y playa y de ciudad de alto estándar, básicamente La Habana. Ese turismo aparentemente va a demorar.
El tema es la inversión. Cuando sumo los últimos cuatro o cinco años la cuenta me da como 11 000 millones. Es un dinero que está enterrado en forma de hoteles, infraestructura y equipo, que no ha sido recuperado. Se corre el riesgo de que se haya hecho una inversión que nunca se vaya a recuperar o que se va a recuperar en un grado muy bajo, ese es el reto que tiene el turismo.
Eso se puede reemplazar con actividades importantes como la agricultura y la agroindustria, que es el sector empleador más grande de la economía cubana y, al mismo tiempo, el sector con la más baja productividad. Un incremento en la productividad de la agricultura haría crecer el PIB de Cuba. También es uno de los sectores que más baja dependencia tiene de la inversión para funcionar. Hay un ámbito muy grande de la agroeconómica que puede funcionar con un concepto agroecológico, y otro utilizaría básicamente insumos internos.
José Jasán Nieves: ¿Cuáles serían las medidas para aliviar el desabastecimiento de alimentos en Cuba? ¿Si no existiera el Grupo Empresarial Acopio, qué alternativas propondrían?
Omar Everleny Pérez: Uno de los grandes problemas de la agricultura cubana es la comercialización, y ahí es donde entra el tema del Grupo Empresarial Acopio. Un campesino que produce no puede vender, y a eso le sumas una entidad como Acopio, que es la que hace la compra y le fija el precio al campesino. Ahí hay una primera distorsión.
Hay que estudiar los mecanismos de comercialización. ¿Cómo es posible que Acopio recoja los productos de un campesino y seis meses después no le haya pagado? Hay problemas de pago, de incentivos, de inversión en equipos. ¿Por qué el campesino no puede comprar todo el fertilizante y los insumos que necesita? ¿Por qué no pueden existir mercados mayoristas extranjeros vendiendo productos para la agricultura? ¿Por qué el Estado tiene que ser el único importador de esos productos? ¿Por qué no puede haber una empresa extranjera en la Zona Especial de Desarrollo Mariel que les venda directamente a los campesinos?
El campesino cubano tiene que jugar un rol importante. Es inconcebible que el Estado tenga que comprarle a un privado extranjero, como hace con el arroz que se le compra a un privado vietnamita, y no pueda pagar a precios más altos al campesino cubano. El eslogan es “Hay que producir”, pero ¿qué decreto ley se ha puesto en vigor para que esas palabras se cumplan?
José Jasán Nieves: En los reportes policiales de delitos, publicados recientemente en los medios de comunicación, sobresalen varios casos de acumulación de alimentos. El más reciente de cebolla, unas cinco toneladas en frigoríficos privados. ¿Qué les parece esto?
Pedro Monreal: En una situación de crisis sanitaria como esta, o se puede permitir la especulación con los productos de primera necesidad; eso se reprime abiertamente en todos lados. La pregunta sería en qué medida el sistema institucional y las políticas que existen crean incentivos y oportunidades para que eso ocurra.
Existen un bajo nivel de ofertas, que tiene que ver con la manera en que se produce; están también los topes de precios de manera generalizada y por largo tiempo, que son un disparate; y además existe un monopolio de la distribución como Acopio, un monopolio muy poco eficaz en la distribución de lo que se produce y en la asignación de recursos. Acopio bebería ser un mecanismo más de distribución, entre otros, que deje de ser monopolio.
En economía todo gira alrededor de dos factores: empleo y productividad. Si no se resuelven esos problemas, la economía no funciona. Cuando en Cuba se habla de liberar las fuerzas productivas, se habla de algo muy general; si no se crean empleos y se hacen productivos, no se están liberando fuerzas productivas.
José Jasán Nieves: Si tuvieran la posibilidad de liberar fuerzas productivas, ¿cuál sería la primera?
Omar Everleny Pérez: Dada la situación económica por la que atraviesa el país, me enfocaría en el tema de los alimentos. Hay que buscar todas las variantes para liberar la producción de alimentos en Cuba. En los próximos meses deben quitarse las trabas a las importaciones de los individuos privados. El Estado no tiene que meterse en eso, debe dejar que entren los productos y después cobrar impuestos. Hay que lograr mecanismos indirectos, no directos, de control de la sociedad, uno de esos son los impuestos.
Es necesario borrar la idea de que “todo es político”, que si las pequeñas o medianas empresas son cosas del neoliberalismo, etc. Hay que estudiar las experiencias: China y Vietnam pasaron por problemas similares y los resolvieron. Esas reconfiguraciones están escritas en los Lineamientos, se trata de llevarlas a la práctica.
Creo que hay cierta fuerza –no estaría muy seguro, no tengo evidencias– que frena el avance de las cuestiones económicas, porque la dualidad monetaria hay que eliminarla y llevan 10 años estudiándolo. Si no se avanza, dentro de cinco años seguiremos hablando de la dualidad monetaria, y se tiene que reconocer que hay cierta dolarización de la economía. No se cumplieron los postulados de implementación del CUC; ahora no tiene ningún valor, bueno, hay que eliminar el CUC y seguir ampliando los mercados de dólares para que haya ingresos. No hay otro camino a corto plazo; se necesitan divisas y el país no pertenece a ningún mecanismo financiero internacional.
José Jasán Nieves: ¿En este escenario de la nueva normalidad se pudiera avanzar en la unificación monetaria y cambiaria?
Pedro Monreal: Es vital avanzar en una tasa de cambio económicamente fundamentada, que equivaldría, en el caso de Cuba, a una devaluación. Eso es muy complicado, porque una de las cosas que introduce de manera muy rápida es una devaluación del peso cubano que pudiera ser muy grande, la más grande del mundo. Al ser la tasa de cambio el precio más relativo de la economía, cambia todos los precios de la economía. Hay colegas que dicen que hay mecanismos para compensar eso, lo cual es razonable, pero hay dudas, no podemos garantizarlo. Ante una duda como esa, y por la fragilidad del proceso de recuperación, yo mantendría la idea de no hacer esa propuesta por ahora.
Otra cuestión muy importante en una reforma, y de la cual no se habla en Cuba, es la secuencia. Definir metas y objetivos es más fácil, incluso los componentes, pero la secuencia es muy complicada. La reforma se gana o se pierde por eso; no hay secuencia óptima, depende mucho de cada situación particular.
Hay expertos que dicen que lo aconsejable es aplicar las medidas impopulares al principio, pues ante una crisis las personas tienen un interés mayor en aceptar los riesgos a cambio de la solución. Algunos plantean que es mejor empezar con medidas populares y otros dicen que si se postergan las medidas complicadas no se va a logra nunca la reforma, debido a que las personas no darán su apoyo. Esto es básico en economía política y no se discute en Cuba.
Omar Everleny Pérez: La unificación monetaria es una medida antipopular y en medio de esta situación sería darle un puntillazo al problema social, pero lo que observo en la realidad económica cubana es que las personas no quieren el CUC, prefieren la moneda nacional. ¿No sería una oportunidad, dado que hay un nivel de cohesión, hacerlo en estos momentos? El Estado tiene que sopesar si se puede hacer, porque llevaría a una elevación de precios. El problema, sin embargo, es que no hay casi productos, entonces no es tanto el problema de los precios, sino del desabastecimiento.
Sobre la tasa de cambio, por qué no aplicar a las empresas cubanas una tasa de 1 a 3. Sabemos que no es lo adecuado, pero podemos ver la reacción. En la población puede llevarse a 22 y medir el efecto. Dentro del menú de opciones hay que avanzar en algunos, y veo que no se avanza en ninguno.
José Jasán Nieves: ¿Cómo determinar una tasa de cambio lo más realista posible y cómo incidiría en la industria estatal?
Pedro Monreal: El proceso para determinar un valor de tasa de cambio no es nada misterioso. Hay varios métodos para calcularlo. Eso da una indicación con la que se puede comenzar a trabajar. Se determina un número y el mercado, si funciona, va a ir regulando la tasa. Lo que limita eso no son las capacidades técnicas o las herramientas de las Ciencias Económicas disponibles. La decisión es política, porque el impacto es demasiado grande para la economía.
José Jasán Nieves: ¿Cómo conectar las necesidades de crecimiento y desarrollo con el tema del aumento creciente de las desigualdades en el país? ¿Cómo valoran el rol de las mujeres en los sectores de la economía?
Omar Everleny Pérez: La primera forma de eliminar las desigualdades es tener qué distribuirle a las personas. El Estado debe crear políticas más focalizadas. No veo cómo eliminar la desigualdad si no se trabaja con los segmentos más rezagados, personas con edades avanzadas, mujeres con varios hijos que mantener. Hay que trabajar con más sensibilidad.
Pedro Monreal: Es preciso diseñar una política económica y aplicarla con un nivel de desigualdad que se mide, entre otras cosas, con un indicador que se llama índice de Gini. Hacer la política de desigualdad con un índice de Gini de 0,3 es muy distinto a hacerlo con 0,35 o 0,4, ese es un punto importante. Si no se utilizan los índices de desigualdad para hacer política económica, se están dando palos por gusto.
La desigualdad en Cuba nadie la conoce públicamente, pero estoy seguro de que se mide. En el año 1986, el país llegó a tener estadísticamente el índice más bajo del mundo: 0,26. Era la nación con más igualdad, según el índice. En el año 1999, que fue cuando último se publicó, fue de 0,4, que es un índice malo. La última vez que indagué me dijeron que estaba por 0,5. En Cuba hay desigualdad y es grande, que no se quiera decir es otro problema.
Por otro lado, no se puede resolver la desigualdad con políticas igualitarias, sino con políticas equitativas: dar más al que menos tiene. Aunque no tenemos las cifras cubanas, lo que dicen las estadísticas a nivel mundial es que hay un porciento de las personas que están ubicadas en los niveles más bajos, que son básicamente mujeres, en muchos casos solteras, madres de familia que realizan trabajos no retribuidos. En Cuba ese problema también está presente, por eso hacen falta políticas focalizadas. Y para eso son necesarios los  indicadores de pobreza.
José Jasán Nieves: Quiero darles la oportunidad para un último comentario.
Omar Everleny Pérez: Estamos en un momento de grandes oportunidades. Cuando Raúl Castro dijo que hay que montarse en el tren y no bajarse más, dio una señal de que hay que trabajar de forma más rápida, concreta y tener resultados. Hay que tener cierto optimismo, creo que Cuba tiene grandes oportunidades, tiene recursos humanos, tiene ideas, tiene sol, tiene playas, tiene minerías, tierras agrícolas. Estamos en condiciones de salir adelante, pero hay que cambiar la forma de dirigir la economía cubana.
Pedro Monreal: La agricultura y la agroindustria son fundamentales para una salida más rápida de la crisis. Es el sector bisagra: la actual situación de penuria de la alimentación tiene que ser remplazada con la alimentación interna, y eso ofrece una gran oportunidad. El reto son los recursos, sobre todo institucionales. Ahí concretaría los esfuerzos hacia una reforma.
José Jasán Nieves: Muchas gracias a ambos profesores, reconocidos en el ámbito económico en Cuba, por compartir sus ideas y criterios.
Un abrazo y muy buenas tardes.

La increíble historia del estafador Carlo Ponzi y su esquema piramidal

-mayo 27, 2020


Fotografía: Archivo

Ante la proliferación de negocios asegurando ganancias espectaculares o «libertad financiera», algo típico en situaciones difíciles, es oportuno contar la vida de película de Ponzi y como funciona su esquema de estafa; aunque no se pueda creer, sigue funcionando ¡100 años después!

Nació en 1883 en Lugo, al norte de Italia, en una familia modesta, su padre trabajaba repartiendo correos y vendiendo estampillas. Logró enviarlo a la Universidad de Roma, donde conoció compañeros de clase millonarios, le encantó ese estilo de vida y se dedicó a salir con ellos, pero no terminó sus estudios. Luego su familia decidió enviarlo para América, el continente donde todo era posible. En 1903 Carlo llegó a Estados Unidos “la tierra de las oportunidades”, específicamente a Boston, sin saber inglés, sin estudios y orgulloso de no haber trabajado nunca en su vida.

Empezó fregando platos y de camarero, hasta que en 1907 se mudó a Montreal, en Canadá, donde consiguió trabajo en el Banco Zarossi, de italianos. El banco pagaba 6% de interés a sus clientes, muy por encima de la competencia. Ahí nació su interés por las finanzas, mejor dicho, por las estafas financieras. Zarossi creció rápidamente y Ponzi llegó a ser gerente, pero el banco estaba en problemas, ya que pagaba altos intereses y no por las ganancias de sus (malas) inversiones, sino usando el dinero de los nuevos depósitos, «robar a Pedro para pagarle a Pablo» fue su aprendizaje. El banco quebró y Ponzi fue a prisión por falsificar un cheque.

En 1911 es liberado, volvió a Estados Unidos y estuvo involucrado en un plan de contrabando de inmigrantes italianos, allí fue nuevamente enviado a la cárcel, donde conoció a Charles Morse, famoso estafador de Wall Street, a quien consideró su modelo a seguir.

Al cumplir su condena volvió a Boston, donde le surge la idea de hacer arbitraje con sellos o cupones de respuesta internacional (IRC por sus siglas en inglés), quería convertir los dólares de futuros inversores en monedas depreciadas como la lira italiana y con ese dinero adquirir los cupones a un menor precio. En enero de 1920 creó la Securities Exchange Company, asegurando que con su idea podía obtener 400% de ganancia en 45 días, ¡una locura!, por lo que ofrecía a sus clientes un 50% de retorno en ese lapso o 100% en 90 días (el doble), de acuerdo al monto de inversión inicial.

Los primeros meses Ponzi pagó religiosamente los intereses prometidos y se corrió la voz, el negocio creció de una manera exponencial. Contrató a otras personas para buscar nuevos clientes, sin discriminar a nadie, el frenesí se expandió rápidamente por varias ciudades. Las personas hipotecaban sus casas e invertían todos sus ahorros, en julio de 1920 se estima que Ponzi llegó a facturar un millón de dólares en un día, parecía que a nadie le importaba si de verdad hacía lo que decía con los cupones.

En pleno apogeo, le dijo a The New York Times «llegué a este país con $2,50 en efectivo y $1.000.000 en esperanzas y esas esperanzas nunca me abandonaron”. Hizo tal ruido, que para investigar su negocio el Boston Post contactó al legendario periodista financiero Clarence Barron (dirigió Dow Jones & Company), quien concluyó que ni siquiera había suficientes cupones de respuesta postal en circulación para cubrir a todos los inversores de Ponzi. Esto causó un escándalo en Boston y las autoridades comenzaron a investigarlo.

Hubo conatos de disturbios e incluso heridos cuando una masa de personas se acumuló en las oficinas de Ponzi para exigirle la devolución de su dinero, ¿Cómo iba a responder el astuto personaje? Declaró que facilitaría la investigación y pagó $2 millones en 3 días a los que querían retirar sus fondos. Llegaba elegantemente trajeado en su Locomobile (el auto lujoso del momento), y con una sonrisa carismática le decía a los que estaban en cola “no crean en especuladores”, era un maestro de las relaciones públicas.

Logró calmar las aguas y convertirse en un héroe. Pero todo esto le duraría poco tiempo, las autoridades demostraron que unas 40.000 personas le confiaron entre 15 y 20 millones de dólares (representan más de $250 millones hoy en día), que nunca usó para invertir en los famosos cupones. ¿Las consecuencias? miles de inversionistas perdieron gran parte de su dinero y 6 bancos quebraron, todo lo anterior según estimados de la época. Ponzi se declaró culpable hace un siglo, en noviembre de 1920 (año de su boom y caída), pasó un tiempo en prisión, luego fue deportado a Italia y finalmente murió en Brasil, siendo muy pobre. Su manera de operar fue sencilla, se les paga a los inversionistas viejos con el dinero de los inversionistas nuevos, una estafa piramidal e insostenible que fue bautizada como “Esquema Ponzi”.Estafa piramidal conocida como “Esquema Ponzi”.

Le hizo un profundo daño al sistema financiero que se basa en la confianza y su terrible legado ha sido seguido por maestros del engaño, personajes que debilitan la credibilidad de los profesionales financieros. Uno de ellos fue Lou Pearlman “Big Poppa”, el creador de los famosos Backstreet Boys y NSYNC, este también se vendía como un gran asesor financiero. Y no puedo dejar de mencionar al mayor estafador de todos los tiempos, Bernard Madoff conocido como “Bernie”, quien incluso fue presidente de NASDAQ, una de las bolsas de valores más importantes del mundo; era de las personas más respetadas en el mundo financiero, pero terminó armando un esquema Ponzi de 65 mil millones de dólares (algo así como el PIB estimado de Venezuela actualmente). Por supuesto, nuestro país no se ha salvado de este tipo de estafas a lo largo de este tiempo y también tiene historias para ser contadas.

Finalmente, debemos dudar de fórmulas mágicas que ofrecen ganar mucho dinero en corto tiempo, por más sofisticadas y novedosas que parezcan, hay una premisa ineludible en las finanzas, “a mayor rendimiento, mayor riesgo”. La mejor defensa siempre será el conocimiento y mantenerse bien informado.

ProEconomía es una organización independiente que ofrece análisis disponibles para todos gracias a las contribuciones de nuestros lectores.

Incentiva Villa Clara producción pesquera

Incentiva Villa Clara producción pesquera


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Santa Clara, 28 may (ACN) Con el propósito de contribuir a la autonomía alimentaria del territorio, la Unidad Empresarial de Base (UEB) ISAMAR, ubicada en Isabela de Sagua, poblado costero del norte villaclareño, sobrecumple en un 11 por ciento sus planes de captura y procesamiento industrial de pescado.
Según Ibraín Escobar López, director de la UEB, la productividad del mes todavía debe incrementarse, puesto que la pesca de plataforma y las labores de limpieza cárnica a nivel fabril continúan hasta finales de mayo, como estrategia del convenio colectivo de trabajo de la entidad, para elevar aún más las utilidades.
La entidad dedica más del 30 por ciento de sus producciones a la exportación, y tributa el resto al consumo social de la provincia, en especial al autoabastecimiento alimentario del municipio Sagua la Grande.
Como estamos vinculados al pago por resultados, los trabajadores producen todo lo que pueden, porque eso aumenta el salario; la gran ventaja, con respecto a otros complejos industriales, radica en los botes de captura, que permiten gestionar nuestra propia materia prima sin tener que depender de terceros, declaró a la prensa Escobar López.
Con más de 50 años de experiencia en la actividad pesquera del centro-norte de Cuba, el colectivo de la actual unidad de ISAMAR en Isabela se encuentra inmersa, además, en un amplio proceso de reparación y mantenimiento infraestructural que no solo permitirá mantener adecuados índices de inocuidad de los alimentos, sino también elevar la producción pesquera.

Pasado imperfecto, presente indefinido, futuro mejor

Por Rafael Alhama Belamaric

Cuando uno recorre todo lo que se escribe hoy en el mundo, podría uno pensar que es casi una herejía pensar en un futuro mejor. Pero como de dogmas rotos, o mejor dicho de dogma a romper se trata, y se trata de nuestro país, y no se trata solamente de salir de la crisis de la pandemia con éxito, sino de enfrentar la endemia, sólo uno de los problemas del futuro inmediato, y la endemia del virus actual lo será a mayor o menor plazo de tiempo para todos, por lo tanto con mayor o menor incidencia para todos, se trata entonces de asumir los problemas en las condiciones y el contexto situacional actual, buscar las mejores propuestas y llevar a cabo las mejores aplicaciones.

Si los problemas, unos estructurados y convergentes, otros por razonamiento y diferencias de ideas, que generan a su vez conflictos, otros más por dificultades y conflictos de alto perfil, todos generando obstáculos, no se deben demorar entre su identificación  y el paso final de evaluación de las soluciones, ni detenerse en éstas durante años, también es una exigencia inevitable  la decisión y ejecución de acciones más dinámica, y realización más eficaz  y eficiente a corto plazo que en tiempos pasados. Pero los problemas tienen su tiempo, su momento, y si a primera vista el mismo problema se presenta una y otra vez, su abordaje varía tanto como los contextos y las condiciones que lo acompañan. Todo esto, y más hoy día, es importante tenerlo en cuenta.

Hoy, cuando se habla y analizan los problemas económicos, un grupo de estudiosos coinciden en que es necesaria una reestructuración económica. Esto no trata de un tema, ni de un problema en específico, sino como el propio concepto  lo indica, se trata de modificación de las partes que componen el todo de la economía.  Se trata de entender que es necesario Resetar, término inglés, que en español sería Reiniciar, que es el término que se emplea para desbloquear o destrabar  la computadora; es decir, se trata de desbloquear  la economía, o buscar la mejor modificación de las partes en las condiciones y contexto actuales que sea capaces de enfrentar no sólo la endemia de mañana, sino que sea capaz de construir también un futuro mejor. Depende de todos y está en manos de todos.

No se trata de otro cliché. Hoy se trata de un virus, mañana puede ser otra anomalía, desastre, o condición normal de vida, como lo serán los condiciones provocados por los cambios climáticos, los cuales ciertamente han sido asumidos hace unos años ya. Se llevaron a cabo  estudios multidisciplinarios profundos por expertos, estos hicieron propuestas, y sobre estas bases se hicieron planes por etapas. Se lleva a cabo todo un plan sobre ecosistemas. Esto es un ejemplo de coordinación, cooperación, toma de decisiones y ejecución. ¿No son estos problemas estratégicos, de supervivencia, y también partes de la reestructuración económica y social?

Seguro cuando se lee o escucha la palabra reestructuración puede sonar fuerte para muchos. Pero significa modificar, organizar de nuevo, de manera distinta las partes componentes. Hay que recordar que esto se ha hecho muchas veces sin entrar ahora en los análisis hasta dónde, si involucró todas las partes necesarias, o sólo una o varias, provocando desequilibrios, pero lo cierto es que se ha hecho a lo largo de todo el proceso revolucionario.

De manera que no sería nada nuevo, no es la primera vez que se haría. Se hizo, quien lo duda, en los años 60 con cambios en las concepciones iniciales de desarrollo, privilegiando casi exclusivamente una rama y actividad, descuidando las demás, se hizo nuevamente en los 70 con cambios de concepción y ramas y actividades económicas atendidas, se hizo en los 80 profundizando en las grandes inversiones en casi todas las actividades y ramas económicas, pero sobre todo de la industria, pero también la agricultura, y el transporte. Se podría decir sin equívoco que fueron inmensas cantidades de inversiones para la escala de nuestra economía.

Pero, se volvió a hacer en los años 90 en momentos de mayor profundidad y extensión de la crisis. Luego de un primer momento de aturdimiento y conmoción, se reaccionó rápidamente con una nueva visión, una serie de medidas de contingencia,  pero también de cambios de estrategias. Todas estas llevarían a determinados resultados, y a nuevos escenarios.

No es por simple deseo de alguien que se hicieron los escenarios en 1996. En esos momentos más de 200 especialistas se dedicaron durante meses a elaborar los caminos de acceso desde el futuro deseable hasta aquel momento. Pero los métodos científicos aplicados en estos casos a problemas económicos, sociales y políticos, admiten ajustes y correcciones, pero no voluntarismos. De tal manera, unos, como el turismo, siguieron su camino de un desarrollo relativo, pero con la concepción del gigantismo adoptado de años de prácticas en la industria. Se asimiló una tipología de turismo masivo, que por demás llega por vía aérea, pero que por sus características no cubría los costos en aumento, de todo tipo, sin el apoyo, ni integración ni coordinación de los arrendadores particulares, aún no reconocidos en esos momentos. Los problemas de ocupación, como del mantenimiento, hoy quizás se concientiza mejor, pero tienen larga data. Sin embargo, los arrendadores particulares fueron en sus inicios, y lo son aún, un importante componente de la industria turística de cualquiera de las potencias turísticas, que a su vez son importantes emisores hacia Cuba. Hoy día, en esos países son parte también de la solución frente a  la crisis de la industria turística, o como ya algunos señalan, son las características del “turismo controlado”, que es el turismo del futuro inmediato. De manera que la reestructuración económica sí, implica conceptos cambiados, reestructuración y redimensionamiento de muchas actividades y ramas económicas, en tamaño, extensión, profundidad, calidad.

Pero buena proporción de las partes del todo económico tiene que ver con la empresa estatal, y el Trabajo por Cuenta Propia (TCP), y son los que quiero subrayar en estos momentos, una vez más. Primero, ni una ni otro tienen la varita mágica para transformar los deseos en realidad de la noche a la mañana, mucho menos si se analizan por separado, como ha sido el caso, al menos el último cuarto de siglo. Que la empresa estatal, luego de los enormes esfuerzos y los planes de creación de empleo y asimilación de la fuerza de trabajo de los años 80, con sus capacidades instaladas, potenciales, disponibles, con cada vez mayores diferencias entre éstos, y las capacidades disponibles con niveles de aprovechamiento bajos o muy bajos, excluyendo la industria azucarera, requería de urgentes medidas, que a finales de los 90 debió pasar por un redimensionamiento, dada la tipología de empresas a mediados de esa década, era conocido desde mediados de la década de los años 80. Había capacidades en cualquier rama, lo mismo vagones, cemento, o bombas de pozo, helado o textiles, incluso con coeficientes de turno relativamente buenos, pero los resultados no se correspondían.

No sólo era un problema de Cuba, era uno de los problemas principales de los países del CAME. Pero como decía al inicio, si este problema en los 80 debió tener una respuesta, sobre todo de carácter organizativo, y no eran en la mayoría de los casos, como muchas veces se señalaba, problemas de materias primas e insumos, en los 90, a raíz de comenzar a conceptualizar las bases para el perfeccionamiento empresarial (PE) en 1996, las exigencias y requerimientos, financieros, productivos, de recursos de todo tipo, eran otros, pues el contexto y las condiciones eran otras. Se imponía, como parte del PE una reestructuración y redimensionamiento empresarial profundo. Se disponía de investigaciones desde la década anterior. Sin embargo, en 1987 tuve que cambiar el título del libro sobre capacidades, por otro sobre turnos, a sugerencias de un ministro, que fue uno de los evaluadores.

Menciono la empresa estatal, pues hoy día es, o sería sin duda uno de los componentes más importantes de la reestructuración económica. El proceso de Perfeccionamiento Empresarial, del cual tanto se ha escrito y discutido en su momento, pero no lo suficiente para explicar  o analizar críticamente qué sucedió que no dio los resultados que debió dar, o de los objetivos que ni siquiera fueron formulados. No hablo de estadísticas y números cantados como logros durante años, sino de cuando no se llevó a cabo el imprescindible proceso de redimensionamiento empresarial que debió formar parte, con todo lo que ello implica. Ciertamente implicaba cierre de empresas. Estábamos inmersos durante años, con plantillas infladas, con capacidades subutilizadas, con tecnologías obsoletas, por mencionar sólo tres problemas, en un panorama empresarial inaguantable financieramente, económica, productiva y humanamente. Sin embargo, se seguía con programas de creación de empleo masivo.

En lugar de conceptualizar un nuevo tipo de empresa, de aclarar y aligerar el clima empresarial liberándolo de carga de todo tipo, en primer lugar de tamaño, se procedió a perfeccionar tal y como estaba. Es como si a un corredor de fondo que ha engordado, en vez de someterlo a dieta para bajar de peso, lo cargas con más peso, para ver si así corre mejor. Sólo hay que analizar la tipografía de empresas a mediados de los 90, para comprender que el país no podía con tantas empresas de 1000 o más trabajadores.

Es en esas condiciones, y cuando ya hacía un tiempo las pequeñas y medianas empresas se consideraban como parte de la nueva tecnología de gestión y organización en el mundo, y se escribían manuales, Fidel hizo referencia a su importancia en el V Congreso de la FMC en 1995. De manera que se hacen las primeras propuestas y recomendaciones para que se tomara en cuenta en la elaboración de las bases de perfeccionamiento en elaboración en esos momentos. Más tarde vendría el tema de la pequeña y mediana empresa como forma de propiedad, y como posibilidad y necesidad de las mismas cuando se trató el tema del Trabajo por Cuenta Propia como parte del grupo de Empleo de los escenarios realizados en 1996. Es decir, había una línea de pensamiento, conceptos en desarrollo, análisis críticos, y propuestas para profundizar la reestructuración económica y productiva desde esos momentos.

De la dirección y organización de los procesos empresariales, al interior y al exterior, ni hablar. En esas condiciones, y como para no romper esquemas, ni mentales ni normativas escritas en alguna parte, se empiezan las disquisiciones acerca de autonomía sí autonomía no, de cuánta autonomía es necesario, para terminar en crear nuevas estructuras al interior de las empresas, o lo que es peor, nombrarlas, prácticamente sin ninguna posibilidad de actuación de éstas, y ciertamente sin comparación con unas décadas antes. Y al exterior de la empresa también, nombrando o renombrando nuevas estructuras para acoger personal de los ministerios, y decidir sobre las empresas, que tampoco decidían mucho. Dos  ejemplos bastarían. Uno, al crearse la Unión, esta comenzó con una plantilla de treinta, al año ya tenía el triple. Dos, una empresa, que tenía vínculos con otra similar en España, con prácticamente la misma cartera de productos, tecnología similar, aquella operaba con 86 trabajadores, la nuestra con 326. El director estaba consciente del problema, apoyaba la intervención y los cambios que podíamos proponer, pero se derrumbaba, cuando pensaba en el ministerio, y decía: “Pero para qué, el ministerio no va a aprobar eso nunca!”

Por eso, desde mediados del 90, como parte de los escenarios, del grupo de empleo, y paralelamente, se proponía la ampliación del TCP, así como otras formas de propiedad, pero a la vez  la constitución de nuevas formas de gestión de propiedad, es decir, re-conceptualización de la empresa estatal. Procesos como los de Perfeccionamiento Empresarial, el Trabajo por Cuenta Propia, por mencionar dos solamente, se estancarían, o se paralizarían a lo largo de los años. Hablo de propuestas y procesos que estaban sobre la mesa más de 10 años antes del momento que muchos tomamos como punto de inflexión de los cambios en 2010. Por eso, es necesario aclarar que no es reestructuración, cuando una de las partes del todo se cambia, aunque sea considerada  la más importante. Como está conectada con otras, va a influir en estas, pero si estas otras partes no se atienden al mismo tiempo, o secuencialmente, el resultado, los efectos, serán minimizados.

Un buen ejemplo, tanto de las concepciones, como de las aplicaciones y realizaciones positivas y negativas sería, ayer, hoy, y para mañana, la Propiedad, con mayúscula. Propiedad entendida como sistema, y tratada en sus relaciones entre las personas, con el producto, y con los resultados. No es objeto entrar en disquisiciones filosóficas. Estas fueron hechas durante los años recientes, con resultados en libros, e incluso escenarios elaborados. Tampoco se trata de una declaración de fe, ni que esté escrito en alguna parte o documento. Se trata  de que se debe asumir y tratar en la práctica como sistema, en cada una de sus partes.

Esta lógica de dogmas rotos sufrió un punto de inflexión en los 2000, tanto los temas referidos como otros, que se retomaron recién pasados los ciclones de 2008. Ya en 2009 se crearon grupos de expertos y grupos de trabajo sobre diferentes temas de gran peso para la vida, como vivienda, o como Trabajo por Cuenta Propia. Con análisis y aclaración desde  el primer momento de todas las implicaciones, y que su extensión y profundización, y desarrollo, requería desde el primer momento definiciones claras, que implicaba entre otros, distinguir el trabajador individual del que no es cuenta propia, y para evitar palabra tabú, o dogma establecido, no acerca del trabajo y trabajador privado individual, sino del que emplea 5-20-30-40 contratados, eufemísticamente seguimos conceptuando como TCP, al que sin embargo, se carga casi toda la responsabilidad de la vida de los contratados.  Más allá de definiciones y significados, no se entiende ni acepta que las relaciones que se establecen y se crean entre contratista, o propietario privado y los contratados, si es de más o menos  explotación, depende a su vez de las relaciones que se establecen en el marco del sistema de propiedad socialista; una etapa “no post-mercantil”. No es igual si este propietario responde como individuo, o  como empresa, ni en las obligaciones, ni atribuciones, ni derechos ni deberes. Pero hace apenas unos años, una funcionaria me decía: ”Pero para qué empresa, si ya pagan impuestos” (¿!?!)

Aunque se siguió discutiendo y proponiendo durante años, desde el primer momento quedó claro, que seguían pesando más los dogmas y distorsiones, que la realidades y necesidades. No sólo no se asimiló ni aceptó la diferenciación del trabajador individual, alegando que había tiempo para ello, y con eso se daba a conocer que no se entendía cómo funciona un sistema social y económico vivo, sino que no se asumieron las nuevas relaciones económicas y sociales necesarias que se iban a producir al poco tiempo, cuando se aprobara la ampliación del TCP, con lo cual las previsiones se fueron al olvido. Es el caso del derecho de los trabajadores, que puede parecer un tema más blando.  Aunque no serían trabajadores estatales, serían trabajadores, y ya esto era difícilmente asimilable. El Estado socialista, con nuevas cualidades, sí tenía una obligación con ellos, como parte del sistema de propiedad, no como una parte flotando ni como apéndice. Tenía la obligación de protegerlos, al mismo nivel que los trabajadores estatales, más allá de cuotas y sindicalización.

Así vemos hoy, en tiempos de crisis, con razón, análisis críticos acerca de ese trabajador contratado, contratado por alguien que es también cuenta propia, desprotegidos, uno y otro, en una actividad que debe seguir creciendo y desarrollándose. No sólo en cafeterías, restaurantes, venta de café, o arrendamiento de vivienda, sino  en producciones y tecnología, que están vinculados a inversiones, comercio y mercado. ¿Es que por ser trabajador por cuenta propia propietario, al no ser reconocido como empresa, ni tener vínculos ni obligaciones como empresa con el Estado, como parte del sistema de propiedad, no tiene derechos del Estado, o son los mismos que aquel le da a los contratados , es decir, casi ninguno? ¿Es que así se crea confianza para los nuevos desarrollos necesarios de la propiedad privada como parte del sistema de propiedad socialista?

¿Cómo se ve entonces el futuro, del mañana y pasado mañana, con restricciones por todas partes, que se suman a un escenario propio de ayer de por sí conflictivo? Punto de inflexión es el punto donde algo sufre un cambio de sentido, no de dirección. Este momento es realmente no bueno, sino un momento necesario para hacer la reestructuración económica, de tal manera que sea un estímulo para el potencial humano que hay en el país, que debe resolver los problemas de mañana. Nuestra economía y política deben operar de acuerdo con el futuro previsible.