Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 10 de junio de 2016

Hillary y la desigualdad social

Tratar la batalla electoral en EE UU solo como un conflicto entre clases es una quimera


Hillary Clinton celebra con sus seguidores el haber logrado los delegados suficientes para garantizarse la nominación demócrata LUCAS JACKSON REUTERS


Me he pasado gran parte de esta semana de tanta transcendencia política en un taller sobre la desigualdad, en el que se han presentado artículos sobre toda clase de temas, desde las causas de la disparidad salarial hasta las repercusiones de la desigualdad en la felicidad. Sin embargo, como tantas veces ocurre en las conferencias, a lo que de verdad me quedé dándole vueltas fue a una pregunta planteada durante uno de los descansos: "¿Por qué no hablas más de la desigualdad horizontal?".

¿Cómo? Desigualdad horizontal es el término especializado para referirse a la desigualdad medida entre grupos racial o culturalmente diferenciados, y no entre los individuos en general. (Por supuesto, la raza en sí es más un constructo cultural que un hecho natural; a los estadounidenses de procedencia italiana o incluso irlandesa no siempre se les ha considerado blancos). Y me da la impresión de que el pensamiento horizontal es lo que hace falta para entender lo sucedido durante la temporada de nombramiento de candidatos de ambos partidos. Es lo que nos ha llevado hasta Donald Trump, y también la razón por la que Hillary Clinton se ha impuesto a Bernie Sanders. Y, nos guste o no, la desigualdad horizontal, sobre todo la desigualdad racial, va a definir las próximas elecciones generales.

“En mi propia tradición cultural existe un antiguo y triste dicho que afirma que, si uno llega a olvidar que es judío, alguien se lo recordará”

Se podría replicar que no tiene por qué ser así. Una posible manera de ver la campaña de Sanders es que estaba basada en la premisa de que si los progresistas presentaban unos argumentos suficientemente claros sobre los peligros de la desigualdad entre la gente, podían ganarse a toda la clase trabajadora, independientemente de la raza. En una entrevista, Sanders declaró que, si los medios de comunicación hicieran su trabajo, los republicanos serían un partido marginal que no obtendría más del 5 o el 10% de los votos.

Pero eso es una quimera. Definirse a uno mismo, al menos en parte, por la pertenencia a un grupo forma parte de la naturaleza humana. Aunque uno intente alejarse de esas definiciones, otros no lo harán. En mi propia tradición cultural existe un antiguo y triste dicho que afirma que, si uno llega a olvidar que es judío, alguien se lo recordará: una verdad reconfirmada por el resurgimiento del antisemitismo declarado, como consecuencia del fenómeno de Trump.

De modo que la identidad de grupo es una parte inevitable de la política, especialmente en Estados Unidos, con su pasado de esclavitud y su diversidad étnica. Las minorías raciales y étnicas lo saben muy bien, y este es uno de los motivos por los que han apoyado mayoritariamente a Hillary Clinton, que es consciente de ello, en vez de a Sanders, que solamente se centra en la desigualdad individual. Y los políticos también lo saben.

De hecho, el camino hacia el trumpismo empezó con políticos de ideología conservadora que explotaban con cinismo las divisiones raciales de Estados Unidos. El programa político básico del Partido Republicano moderno, consistente en rebajas fiscales para los ricos y recortes drásticos de las ayudas sociales, nunca ha gozado de mucha popularidad, ni siquiera entre sus propios votantes. No obstante, le ha servido para ganar elecciones, al conseguir que los trabajadores blancos se consideren un grupo acorralado y crean que los programas gubernamentales son regalos para Esa Gente.

O, por decirlo de otra forma, el Partido Republicano se ha puesto al servicio de los intereses del 1% haciéndose pasar por defensor del 80%, porque ese era el porcentaje de electorado blanco cuando Ronald Reagan fue elegido presidente.

Pero el cambio demográfico —el rápido crecimiento de las poblaciones hispana y asiática— ha hecho que el porcentaje del electorado blanco no hispano se reduzca hasta el 62 %, y siga bajando. Los republicanos tienen que ampliar su base; pero la base quiere candidatos que defiendan el antiguo orden racial. De ahí el trumpismo.

Y la movilización política basada en la raza funciona en ambos sentidos. El apoyo negro e hispano a los demócratas tiene una lógica evidente, partiendo del hecho de que se trata de grupos con rentas relativamente bajas que se benefician de las políticas progresistas en una proporción muchísimo mayor. Por ejemplo, han conocido una reducción drástica del número de personas sin seguro desde que Obamacare entró en vigor. Pero la naturaleza de ese apoyo es primordialmente un reflejo de la identidad de grupo.

Es más, algunos grupos con rentas relativamente altas, como los judíos y, cada vez más, los estadounidenses de origen asiático, también votan en gran medida al Partido Demócrata. ¿Por qué? Seguramente, en ambos casos, la respuesta radique en la sospecha de que la misma animadversión racial que empuja a muchos a votar al Partido Republicano podría, con gran facilidad, volverse en contra de otros grupos con una larga historia de persecución. Y como ya he mencionado, en efecto estamos siendo testigos de muchos estallidos públicos de antisemitismo de derechas. ¿Alguien tiene la menor duda de que un cúmulo similar de prejuicios anti-asiáticos acecha bajo la superficie?

Y ahora llegan las elecciones generales. Me gustaría poder afirmar que será una batalla de ideas. Pero, en su mayor parte, no lo será, y no solo porque Trump no tenga ninguna idea política coherente.

No, estas van a ser, en gran medida, unas elecciones relacionadas con la identidad. El candidato republicano representa poco más que la rabia de los hombres blancos ante una nación que cambia. Y se enfrentará a una mujer —sí, el sexo es otra dimensión importante de esta historia— que debe su designación a esos mismos grupos que las bases republicanas odian y temen.

Lo probable es que Clinton se imponga, porque el país ya ha avanzado mucho en su dirección. Pero una cosa está clara: va a ser un combate desagradable.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2016.

Traducción de News Clips.

Industria alimentaria cubana: presente y futuro (+Video)

10 JUNIO 2016

La Mesa Redonda de este jueves estuvo centrada en el presente y futuro de la industria alimentaria cubana.

Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda

La Industria alimentaria cubana: presente y futuro, fue el tema al que la Mesa Redonda dio seguimiento este jueves, con el propósito de acercarse a los asuntos que más interés despertaron en los seguidores de este espacio.
Iris Quiñones, presidenta del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), argumentó que del millón 500 mil toneladas que produce el ramo, el 92 por ciento se dedica al mercado nacional con destinos como la canasta familiar que se entrega por la vía normada, el consumo social (escuelas, hospitales, casas de abuelo…), la gastronomía y el mercado de venta liberada, y solo el 8 por ciento se dedica a las tiendas recaudadoras de divisa, al turismo y a la exportación.

Ahondó en que el picadillo de soya ha sufrido afectaciones en su calidad porque hoy no se congela para alargar más su durabilidad, por la insuficiencia de frío que tienen casi todos los cárnicos, como no existe capacidad para su envasado, por lo que se distribuyen en bolsas que luego son manipuladas en los centros de comercio para entregar según lo normado.

Precisó que este producto sufrió variaciones en los años 90 del pasado siglo a partir de la caída brusca de la producción de carne vacuna, y aunque se ha incrementado ese renglón, este no se ha recuperado al mismo ritmo que el porcino.

Conscientes de la prioridad que tiene mejorar estas líneas fabriles, aseguró que están en marcha inversiones en los sistemas de frío de estas procesadoras en Mayabeque, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Isla de la Juventud y Camagüey, al tiempo que se recuperará el transporte que se dedica a ello.

Alertó que además de las inversiones en proceso para los sistemas de frío, el transporte y el envase, “como somos conscientes de que no tenemos la capacidad y el respaldo financiero para hacerlo en todas las fábricas al mismo tiempo, hemos diseñado nuevas formulaciones que mejoran la calidad del picadillo, que no se han puesto en práctica porque buscamos la solución financiera que no impacte en los precios a la población, a partir de que las nuevas fórmulas son más costosas”.

Sobre qué incide en la calidad del café, mencionó a la materia prima, la disciplina tecnológica, la vigilancia en la torrefacción… “Las provincias se abastecen de sus torrefactoras, y puede que en un territorio la calidad del café esté mejor que en otros porque depende de la situación tecnológica que atraviesen estas entidades, y eso puede hacer la diferencia, como el tiempo de almacenamiento. El café mezclado tiene un límite para estar guardado, y Cubacafé tiene que velar porque esto no se viole y se haga la rotación efectiva de este producto en los almacenes”.

Las pastas alimenticias también salieron a relucir entre las preocupaciones, a lo que respondió que no tienen financiamiento para piezas de repuesto. “Hoy Cienfuegos y Camagüey tendrán las mayores posibilidades para cambiar este entorno productivo”.

Ante el reclamo generalizado sobre la dudosa calidad que tienen las croquetas que se expenden en los Di tú, aseguró que Prodal se las suministra a Palmares, y que esta industria tuvo una inversión que incrementó capacidades con tecnología de punta, por lo cual no pueden tener afectaciones ese producto. “A partir de quejas que se recibieron, la empresa Prodal hizo muestreos, y se comprobó que el 75 por ciento de las muestras eran introducidos por otras vías y no justamente por la industria. Este problema se está monitoreando”.

Aseguró igualmente que la obsolescencia tecnológica atraviesa la producción de galletas –la capacidad instalada solo se aprovecha al 60 por ciento-, lo cual ha influido en la calidad del producto. Y, “aunque creemos que no llegaremos a la calidad de las que se importan, consideramos que vigilando el proceso y evitando la sustracción de materias primas, se pueden hacerse galletas con mayor calidad”.

Del yogurt de soya (se producen 145 mil toneladas al año) y del natural (22 500 toneladas al año), comentó que se diferencian notablemente desde sus materias primas y sus procesos tecnológicos. “De yogurt tenemos 32 líneas, y para tenerlas en óptimas condiciones se precisa de 22 millones de dólares”.
Sobre las prioridades inversionistas, subrayó que sin vapor y frío, por ejemplo, no hay industria, “por ello por ahí se ha iniciado la recuperación, priorizando los lácteas y cárnicos junto a otras fábricas que, como regla, trabajan todos los días. En el caso del yogurt de soya están en camino un grupo de recursos para mejorar su calidad y cantidad en las líneas de La Habana, Granma, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba”.

La viceministra del Minal, Betsy Díaz, explicó que el pan es uno de los productos con mayores insatisfacciones. “Ello lo corroboramos por los mensajes que llegaron por diferentes vías. En la calidad del pan influyen las deficiencias en la calidad de las materias primas como la harina de trigo y la levadura, y las diferencias de las tecnologías entre panaderías, pero sobre todo se debe a la experticia, al empeño y a la conciencia de los maestros panaderos y del resto de los trabajadores de las panaderías; y a la exigencia de sus administraciones, quienes con la misma materia prima, incluso en la misma ciudad, logran producir en unos casos pan de buena calidad y en otras un producto que no merece nuestro pueblo.

“Nosotros estamos enfrentando este complejo asunto con mucho rigor y a partir de nuestras sistemáticas acciones de control se han detectado violaciones y se han aplicado sanciones a los irresponsables. Esta es una batalla de todos los días, y sobre todo depende mucho de los administradores en la base, pues existen más de 1 700 panaderías en todo el país, incluso en los lugares de más difícil acceso, pero con independencia de cómo se enfrenta esta situación actualmente se estudian otras alternativas para su solución”.

El ingeniero Jesús Rodríguez, vicepresidente del GEIA, sostuvo que de lo producido por el Minal al año, unas 300 mil toneladas -20 por ciento- se expenden a granel. “Dentro de esos productos está el aceite, el picadillo, el vinagre, la cerveza, el refresco, el ron y algunas conservas de frutas. La causa de que esto sea así es que la industria no tiene la capacidad de envase de estos niveles de producción, por eso se trabaja con el Mincin para ofrecer una información sobre la fecha de vencimiento a los consumidores.

“De cara a las nuevas inversiones hay un principio básico que establecimos, y es que el envasado tiene que ser parte de ese proceso inversionista. Y en aquellas inversiones que lo permitan, debemos incluir varios formatos.En estos casos, en 2016 y 2017 tenemos previsto de inmediato beneficiar al yogurt de soya y a la leche en polvo, como a los embutidos. Las conservas de frutas y vegetales y los refrescos serán igualmente  favorecidos con los sistemas de envasados”.

Comentó que en los próximos 5 años se tiene previsto invertir 100 millones de dólares en la industria cárnica. “Es una industria que va a tener aseguramiento de refrigeración, vapor, envasado y los servicios asociados (aire, agua…) y los aseguramientos para el mantenimiento industrial y automotor, así como el transporte”, informó.

Sobre la tecnología de la minindustria, existe un programa de incorporar minindustrias con tecnología de producción nacional. Hoy están instaladas y funcionado 40 y deben llegar casi a 100, priorizando un programa en 206 fincas de frutales.

Marileidy Herrera, directora de Calidad y Tecnologías del Minal, abordó el tema de la inocuidad y de la calidad, y del impacto que tiene en ello no solo la deteriorada infraestructura civil y tecnológica de la industria, sino las indisciplinas del personal que labora en algunas de ellas, con malas prácticas higiénico-sanitarias y tecnológicas. “En medio de todo esto, la mayor dificultad que enfrentamos es que no existe percepción del riesgo de lo que implica la inocuidad en algunos directivos y trabajadores. Esto lo estamos enfrentando como una de las tareas más importantes del Ministerio, porque aunque nos tenemos todos los recursos financieros para la recuperación inmediata de la industria, si nos estamos enfocados en la solución de los problemas subjetivos -en la capacitación de los directivos pero también de los operarios, en la educación de todos los trabajadores de la industria y en el incremento de la exigencia a todos los niveles-, entonces no tendremos la industria alimentaria que necesitamos”.

Sobre la inversión extranjera, la Viceministra del Minal aseguró que desde hace más de 20 años están abiertos a ella. “Como resultado de esto hoy tenemos 8 empresas mixtas, que aseguran el 30 por ciento de lo que se comercializa en el mercado en divisa, y una de ellas se dedica a la exportación, que es la de Havana Club –con ingresos de 120 millones anualmente-.

“Ahora pretendemos recuperar la industria estatal de cerveza. Se beneficiarán de este proceso las tres industrias, incluida la de Manacas, lo que supera los 200 millones. Pero con la inversión extranjera es que podremos ir revitalizando la industria en un corto plazo.

En la Zona Especial de Mariel se prevé construir una fábrica de cervezas, debido a que en el Occidente no existe una línea fabril de este tipo y existe una demanda creciente de este producto que hay que asegurar en La Habana y en Matanzas”, dijo.

Aludió asimismo a que otro de los emporios fabriles que se beneficiará será el de producción de salsa de soya en Mayabeque, para lo cual se creará una empresa mixta. “Es una fábrica que estará dando resultados, incluso con otras salsas”.

Informó que existen unos 18 productos abiertos a proyectos inversionistas en la Cartera de oportunidades.

La Viceministra también se detuvo en que las cooperativas se están creando en el ramo de forma experimental. “Ahora hay 3 y hay varios expedientes de solicitudes que llegaron al organismo enviados por los Consejos de Administración Provinciales. Este es un proceso que debe extenderse y consolidarse, sobre todo en la fabricación de conservas de frutas y vegetales, y de cárnicos”.

Estados Unidos aprueba rutas aéreas a nueve ciudades cubanas

Cuba |


La asignación de rutas sucedió a partir que los presidentes relanzaron las relaciones diplomáticas camino a la normalización de nexos. AP / ARCHIVO

Los vuelos aprobados comprenden 155 vuelos semanales

Prevén permitir, durante el próximo año, hasta 20 vuelos diarios a la Habana
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (10/JUN/2016).- Seis aerolíneas estadounidenses recibieron el viernes autorización del gobierno para operar rutas aéreas entre Estados Unidos y Cuba.

El Departamento de Transporte dijo que las aerolíneas American Airlines, Frontier Airlines, JetBlue Airways, Silver Airways, Southwest Airlines y Sun Country Airlines podrán ahora realizar las gestiones necesarias con las autoridades cubanas para comenzar a operar las rutas durante los próximos meses.

Los itinerarios comunicarán a Miami, Fort Lauderdale, Chicago, Filadelfia y Minneapolis/St.Paul con Camagüey, Cayo Coco, Cayo Largo, Cienfuegos, Holguín, Manzanillo, Matanzas, Santa Clara y Santiago de Cuba.

En teoría, las aerolíneas deberían comenzar a operar en 90 días, pero podrán solicitar una extensión si necesitan más tiempo. Algunas llevan meses preparándose y notificaron al gobierno que podrían comenzar en 60 días mientras que a otras podría llevarles cuatro meses.

Las rutas aprobadas comprenden 155 vuelos semanales con capacidad de hasta casi 20 mil pasajeros.

"El año pasado, el presidente Obama anunció que llegó el momento de 'comenzar un nuevo viaje' con el pueblo cubano", dijo el secretario de Transporte Anthony Foxx. "Hoy, estamos honrando su promesa relanzando rutas aéreas hacia Cuba tras más de medio siglo".

Funcionarios gubernamentales dijeron que prevén aprobar durante el próximo trimestre las rutas entre Estados Unidos y La Habana con frecuencia de hasta 20 vuelos diarios.

Los vuelos operativos actualmente entre ambos países son solo chárter, pero un acuerdo bilateral suscrito en febrero quintuplicó la frecuencia al permitir hasta 110 vuelos adicionales.

American Airlines es la empresa que operará más vuelos semanales a los nueve destinos cubanos (56), seguida de Silver (39), JetBlue y Southwest (ambas con 21), Frontier (16) y Sun (2).

American Airlines, que cuenta con una sede en Miami, también solicitó más de la mitad del cupo disponible para viajar a La Habana y ha operado vuelos chárter desde 1991.

Gerentes de la aerolínea sostuvieron reuniones esta semana en La Habana con funcionarios aeronáuticos y bancarios.

"Hemos trabajado en este plan durante meses", dijo Galo Beltrán, el gerente de American Airlines en Cuba durante el viaje a La Habana. "Para nosotros será relativamente fácil debido a la experiencia que tenemos".

Actualmente 46 aerolíneas vuelan a Cuba, que en 2015 recibió 18% más pasajeros que en 2014, según cifras oficiales.

La asignación de rutas ocurre después de que los presidentes Barack Obama y Raúl Castro relanzaran en diciembre de 2014 las relaciones diplomáticas de camino a la normalización de los nexos, incluyendo el levantamiento de las sanciones contra Cuba, impuestas en la década de los 60.

Casi 160 mil estadounidenses visitaron Cuba el año pasado después que el gobierno de Obama aliviara las restricciones para visitar la isla comunista.

El Departamento de Transporte formuló su anuncio un mes después de que congresistas republicanos acusaran al gobierno federal de descuidar la seguridad aeroportuaria por su prisa en reestablecer este año la aviación comercial.

El presidente de la subcomisión para la seguridad en el transporte, John Katko, precisó que funcionarios estadounidenses le comunicaron en marzo que Cuba no posee equipos para detectar explosivos, que el escuadrón canino antiexplosivo recibe entrenamiento deficiente, que la isla posee solo dos escáner de cuerpo entero ambos en La Habana y que Estados Unidos desconoce si el personal aeroportuario cubano es sometido a revisión para detectar vínculos con terrorismo.

La policía estadounidense para el transporte (TSA por sus siglas en inglés) dijo el viernes a AP que trabaja para completar una evaluación de los aeropuertos cubanos que tendrán vuelos directos a Estados Unidos.

La desaparición de la URSS 25 años después: Algunas reflexiones (IV)

Por: José Luis Rodríguez

Konstantin Chernenko.
Konstantin Chernenko.
Al morir  en marzo de 1985 fue promovido como Secretario General del PCUS Mijail Gorbachov. Con 54 años de edad era el secretario general más joven elegido después de la segunda guerra mundial y también el primero que no había participado en la misma.
En enero de 1988 fue seleccionado "hombre del año" por la Revista Time. En 1990, le concedieron el Nobel de la Paz. En 1991, la URSS desapareció.
En enero de 1988 fue seleccionado “hombre del año” por la Revista Time. En 1990, le concedieron el Nobel de la Paz. En 1991, la URSS desapareció.
Gorbachov se había graduado como jurista y había desarrollado su carrera trabajando en diferentes estructuras del Partido, donde ocupó cargos en la dirección del mismo en la región rusa de Stavropol desde 1962 y como secretario general entre 1970 y 1978. Ingreso al Comité Central del PCUS en 1971 y en 1978 fue promovido a miembro del Secretariado del Comité Central a cargo del la agricultura, -anteriormente había obtenido el título de agrónomo en estudios por correspondencia- siendo promovido a miembro del Buró Político en 1980.
Ya bajo la dirección de Andropov, Gorbachov había venido destacándose como un cuadro en ascenso. Se trataba sin dudas de una persona inteligente, con capacidad de dirección y facilidad de comunicación rasgo, este último, que contrastaba con la personalidad de sus antecesores.No obstante, su experiencia práctica en la dirección del Estado y su formación en temas de política económica y relaciones internacionales resultarían muy limitadas para el cargo que ocuparía en 1985.
El panorama que enfrentaría el nuevo dirigente era complejo. La URSS sufría un significativo desgaste sociopolítico como resultado del estancamiento económico, el deterioro de indicadores sociales básicos y también como consecuencia de las secuelas –solo parcialmente superadas- de un sistema político que había fallado en dar una respuesta estable para trascender adecuadamente el capitalismo. Esto último se evidenciaba en la burocratización de los procesos de dirección, la falta la renovación en los dirigentes y la consecuente carencia de movilidad social, así como la falta de una cultura socialista plenamente desarrollada y la ausencia de participación efectiva de los trabajadores en la gestión democrática de la sociedad.
Precisamente en lo referido a estos últimos aspectos, llamaba la atención la pasividad de la sociedad soviética ante los problemas de la vida cotidiana, fenómeno que se manifestaría también en los últimos años de existencia de la URSS. En lo referido a la necesidad de una nueva forma de vida, el politólogo ruso Serguei Kara-Murza brindaría una interpretación interesante sobre el tema al señalar:
“…la vida del pueblo soviético con su bienestar garantizado (¡incluso si este hubiera sido grande!) se convierte en una existencia sin objetivos (…) Para una persona promedio era aburrido vivir en el socialismo soviético desarrollado. Y nuestro proyecto no propuso salida alguna a ese tedio (…) El socialismo que construyeron los bolcheviques era efectivo como proyecto para personas que habían sufrido desgracias (…) Pero el proyecto no respondía a las exigencias de una sociedad próspera que ya había sufrido y olvidado la desgracia.”
Por otro lado, estaba presente el crecimiento de una economía privada ilegal, también llamada segunda economía, que –según estimados ya mencionados anteriormente- alcanzaba un nivel equivalente al 20% del PIB en 1988. La presencia de estas ilegalidades se vinculaban a la extensión de la corrupción en el aparato estatal soviético durante el mandato de Brehznev, fenómeno que fuera inicialmente objeto de atención priorizada por Yuri Andropov en su breve período de mandato.
Derribo y destrucción de una estatua de Lenin en Ucrania, en 1991.
Derribo y destrucción de una estatua de Lenin en Ucrania, en 1991.
En el ámbito de la política económica y el sistema de dirección de la economía, la zigzagueante evolución de las reformas de los últimos 20 años no habían brindado los resultados esperados. No obstante, es preciso aclarar que –a pesar de las dificultades apuntadas- la economía soviética no se encontraba entonces en medio de una crisis irreversible y si bien es posible hablar de un estancamiento en esos años, el mismo hay que referirlo a la necesidad –no satisfecha- de consolidar un crecimiento intensivo mediante el incremento de la productividad del trabajo. A pesar de las dificultades, debe señalarse que el nivel de existencia material del ciudadano soviético promedio había aumentado notablemente entre 1965 y 1985.
Tampoco debe pasarse por alto que desde finales de la década de los años 70 la URSS se enfrentaba a una reforzada ofensiva política y militar de Occidente, encabezada por Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña. Se buscaba –por diferentes vías- exacerbar las dificultades económicas del país mediante una política de sanciones; romper el equilibrio militar, especialmente en el teatro de operaciones europeo, a través de la instalación de nuevas armas estratégicas –particularmente el Sistema de Defensa Antimisiles- en lo que se conocería popularmente como “la guerra de las galaxias” y elevar las contradicciones internas en los países de Europa oriental, así como sus diferencias con la Unión Soviética. Un impacto evidente de estas presiones se manifestaría en el gasto estimado de entre 3 000 y 4 000 millones de dólares anuales para sostener la presencia de tropas soviéticas en Afganistán –de donde solo se retirarían en 1989- y la transferencia de entre 1 000 y 2 000 millones anualmente para apoyar el gobierno polaco frente a la ofensiva antisocialista del Sindicato Solidaridad a partir de 1981.
Como es lógico, los temas económicos concitaron la inmediata atención de Gorbachov y su equipo. De hecho las primeras medidas adoptadas en 1985 plantearon una reconsideración de las metas de crecimiento para el quinquenio 1986-1990.
Curiosamente a solo dos meses de ocupar el cargo, el Secretario General plantearía un criterio que contrastaba con los que predominaban a partir de las reformas económicas anteriores: “Muchos de ustedes ven la solución de sus problemas acudiendo a mecanismos de mercado en lugar de a la planificación directa. Algunos de ustedes ven el mercado como el salvavidas para los problemas económicos, pero, camaradas, ustedes no deben ver al salvavidas sino el barco y el barco es el socialismo.” Pero estos criterios –así como muchos otros- cambiarían rápidamente en la visión del máximo dirigente soviético.
En la evolución de la política interna de la URSS durante los últimos años de su existencia, pueden delimitarse claramente tres etapas: 1985-87, 1988-89 y 1990-91.
Durante los dos primeros años del mandato de Gorbachov se dio continuidad a la mayoría de las líneas trazadas por su antecesor, mediante una política en la que se pretendía perfeccionar la gestión económica en los marcos del socialismo. Muchas de las ideas acerca de la necesidad de profundos cambios se había formulado ya por Gorbachov en el Pleno del CC del PCUS de diciembre de 1984 –donde ya se hablaba de la perestroika- y en el Pleno correspondiente a abril de 1985. El énfasis sería puesto en el desarrollo mediante la utilización del potencial científico técnico del país.
La presentación de un programa económico más amplio se hizo en el XXVII Congreso del PCUS en febrero de 1986, que –en síntesis- contemplaba hacer más eficiente la dirección centralizada de la economía, extender resueltamente la autonomía a las empresas, pasar a métodos económicos de dirección, utilizar para la administración las estructuras orgánicas modernas y democratizar todos los aspectos de la administración.
Un aspecto que incidiría en los resultados de la dirección de la sociedad soviética, fue la decisión inmediata de sustituir dirigentes a todos los niveles, lo que –si bien podía justificarse desde diferentes puntos de vista- en la práctica contribuiría a la inestabilidad que se observó en los procesos de dirección durante esos años. De tal modo, en el plazo de un año se sustituyó al 50% de los miembros del Buró Político, cinco de los 14 secretarios del partido a nivel republicano, se dio baja a 50 de los 157 secretarios del partido a nivel de regiones y distritos y en total se sustituyeron unos 15 000 administradores. Simultáneamente se promovieron sucesivamente al Buró Político tres dirigentes que ejercerían una gran influencia en Gorbachov y en el devenir de la sociedad soviética en los años siguientes.
Estas personas fueron Alexandr Yakovlev, que había ocupado cargos de importancia en la esfera de la propaganda y los medios en el Comité Central, el cual también había sido embajador en Canadá durante 10 años y que devendría secretario del Comité Central y uno de los asesores políticos más importantes de Gorbachov; Eduard Shevardnadze, que había dirigido el partido en Georgia y que pasaría a ocupar el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores; y Borís Yeltsin, dirigente del partido en la ciudad de Sverdlovsk que fue designado para el importante cargo de secretario del PCUS en la ciudad de Moscú. Los tres eran conocidos –con diferentes matices- por sus posiciones críticas y reformistas de corte socialdemócrata, que derivarían hacia expresiones claramente anticomunistas y antisoviéticas a lo largo de estos años.
Durante este período inicial, se sucedieron rápidamente un conjunto de medidas de carácter socioeconómico.
En primer término y para impulsar el desarrollo, en junio de 1985 se crearon  23 nuevos complejos científicos y se modificó el plan quinquenal en octubre para priorizar la producción de equipos tecnológicos avanzados. Para tener una idea del cambio que se gestaba, debe tomarse en consideración que entonces más del 70% del potencial científico de la URSS estaba vinculado directamente al complejo militar-industrial, por lo que una transformación a corto plazo en el empleo de ese potencial era una tarea de enorme complejidad para intensificar la producción y al mismo tiempo, asegurar la defensa del país.
En una decisión de elevado impacto social, Gorbachov lanzó una campaña contra el consumo de alcohol en mayo de 1985, un problema que –efectivamente- durante muchos años había incidido negativamente en la salud y en la disciplina laboral soviética. Para ello disminuyó la producción de vodka y limitó los horarios de venta de la bebida, medidas que –sin embargo- no atacaron las complejas y profundas raíces del fenómeno en la historia del pueblo ruso, no contaron con el necesario apoyo social y a la larga resultaron inefectivas, ya que se produjo un notable incremento de la producción del aguardiente casero en alambiques clandestinos.
Igualmente en mayo de 1986 se implementó una nueva legislación para controlar los ingresos no provenientes del trabajo, en un proceso que tampoco profundizó las causas de la existencia, desarrolló la economía informal y no produjo resultados socialmente favorables. Por otro lado, en noviembre de ese año se aprobó una nueva legislación sobre el trabajo individual que contribuiría a formalizar un conjunto de actividades que se desarrollaban al margen de la ley. Curiosamente, en esta legislación no se autorizaba el trabajo asalariado, principio que se abandonaría posteriormente. Finalmente en noviembre de 1987 se aprueba una legislación que permite la entrega en arriendo de bienes estatales, preámbulo de la privatización de bienes públicos que se abriría paso poco tiempo después.
También como ejemplo de los cambios institucionales que, con un enorme alcance se emprendieron a toda velocidad en la estructura del gobierno, a finales de 1985 se creó una especie de superministerio para gestionar la producción agroindustrial bajo la denominación de GOSAGROPROM, que flexibilizó la producción agrícola con una orientación mercantil, pero que tampoco produjo los impactos esperados y se disolvió con la misma rapidez con que se creó en abril de 1989.
En el ámbito del cambio en las relaciones de propiedad se aprobó la creación de las cooperativas no agropecuarias en octubre de 1986, que -según el criterio de varios analistas-, sirvió más para cubrir actividades ilegales que para crear una nueva forma de gestión social. De igual modo, en enero de 1987 el país se abrió nuevamente a la inversión extranjera, fenómeno que no había estado presente desde los años de la NEP y que tuvo una fría acogida en el exterior, pues a finales del año solo se habían invertido 89,3 millones de dólares bajo este concepto.
Una trasformación de enorme trascendencia en el ámbito de la propiedad estatal fue la aprobación de una nueva ley de la empresa estatal en junio de 1987 bajo los principios de la autonomía, la autogestión y el autofinanciamiento que abría un espacio mayor al mercado reduciendo el papel de la planificación y la dirección central de las empresas. En esta legislación se percibía una clara influencia de la reforma económica que sobre el tema se había desarrollado desde inicios de los años 80 en Hungría.
Finalmente, el Pleno del Comité Central de junio de 1987 aprobó lo que se denominó como Programa para la Reforma Económica Radical, que –en síntesis- sentaría las bases para transitar hacia el socialismo de mercado en la URSS.
A lo largo de este proceso puede apreciarse como durante el período que va de 1985 a 1987 se va operando una trasformación de la política económica que rompe con las premisas de las reformas económicas anteriores y comienzan a aparecer señales claras de cambios que se alejan de las premisas esenciales adoptadas para perfeccionar el socialismo.

En este punto debe señalarse que hubo dos conceptos cuyo contenido presidiría las transformaciones a emprender, pero que irían transformándose con el tiempo. El primero era la perestroika, que puede traducirse como reconstrucción o reestructuración y el segundo fue la glasnost o transparencia. En ambos casos inicialmente el alcance de los cambios a introducir se enmarcaba en los marcos del socialismo, uniéndose al reclamo de una democratización de los procesos de dirección social con ese mismo referente.
Sin embargo, ya a partir de los acuerdos del Pleno del Comité Central del PCUS de enero de 1987 se introduce un concepto de democratización con referentes liberales propios de la sociedad burguesa y se van desdibujando los márgenes socialistas de actuación de la perestroika y la glasnost como instrumentos para perfeccionar el socialismo, transformándose gradualmente en elementos para su cuestionamiento.
Simultáneamente –en el ámbito de los medios de comunicación- la exigencia de mayor transparencia en la gobernabilidad social se enfoca hacia una revisión histórica del desarrollo de la URSS y –particularmente- a una valoración crítica del fenómeno del stalinismo. En este proceso se abrieron paso enemigos declarados del socialismo y nunca se realizó un análisis ponderado de la compleja historia del país, todo lo cual condujo a una campaña que terminaría cuestionando los indiscutibles logros del socialismo en la sociedad soviética y a crear una enorme confusión en la sociedad.
Al cierre de estos dos primeros años los resultados económicos mostraron una tendencia al retroceso con un crecimiento de ingreso nacional que bajó de 2,3% en 1986 a 1,6% en 1987; la producción industrial descendió de 4,4 a 3,8% y la producción agropecuaria de 5,3% se contrae un 0,6%.
A partir de ese momento el debate oscilaría en torno a la aplicación de las reformas por un lado y a la adopción de medidas inmediatas de estabilización económica por otro.
(Continuará)

Bloomberg: Rusia exporta más alimentos que armas

RT Publicado: 10 jun 2016 11:49 GMT | Última actualización: 10 jun 2016 11:52 GMT

El veto a la producción agroalimentaria extranjera, sumado a los grandes subsidios estatales y a la debilidad del rublo, permite que Rusia obtenga más beneficios de la venta de alimentos que de armas.


Igor ZaremboSputnik
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El veto impuesto por Moscú a la importación de productos agroalimentarios producidos en los países que apoyan las sanciones contra Rusia ha tenido un efecto positivo impactante en la industria agraria del país, y Rusia ha obtenido más beneficios de la exportación de productos agrícolas que de la venta de armas, indica Bloomberg.

El éxito del sector agrícola ruso, que exportó por un volumen de 26.000 millones de dólares en 2015, se debe al hecho de que el Gobierno busca reducir al mínimo la dependencia de Rusia de los mercados exteriores que no puede controlar, subraya la agencia.

Además, la industria agraria recibió un impresionante impulso tras la confrontación entre Moscú y Ankara y la consiguiente prohibición parcial de la importación a Rusia de productos turcos, una medida que se ha convertido en "una bendición para los agricultores", señala Bloomberg.

El principal logro de la estrategia alimentaria de Rusia fueron las ventas récord de cereales, que han permitido a Rusia superar a EE.UU. y convertirse en el mayor exportador mundial de trigo este 2016. Este importante logro estuvo acompañado por los altos rendimientos de los cultivos de maíz, arroz y leguminosas.

Proyecto cubano resguarda plantas primitivas en Lista Roja

Se trata de las zamias, un género endémico del Nuevo Mundo y con ejemplares muy raros en Cuba.

Un ejemplar de zamia que crece en Cuba.
Un ejemplar de zamia que crece en Cuba.
Foto: IPS-Cuba
La Habana, 10 jun.- Proteger a las Zamias, plantas nativas en peligro de extinción, prácticamente desconocidas pese a su uso extendido en los campos, es el objetivo del proyecto Estado de conservación de poblaciones de Zamiaceae (Cycadales) en Cuba.
La doctora Ramona Oviedo, del estatal Instituto de Ecología y Sistemática (IES), explicó que hoy se reconocensiete especies de zamia en el país, cuyos nombres comunes más frecuentes son yuquilla de ratón, yuca guayará, yuquilla de paredón, yuquilla de sabana y yuca cimarrona.
El género Zamia, endémico del Nuevo Mundo, es uno de los diez registrados de cícadas vivientes.
De acuerdo con la investigadora, “las cícadas son gimnospermas antiguas que están desapareciendo rápidamente por la fragmentación y destrucción de su hábitat, la colecta ilegal para el comercio de plantas ornamentales, las fallas en su reproducción causadas por poblaciones demasiado pequeñas o aisladas y por la escasez de sus insectos polinizadores”.
Entre las amenazas, se encuentran el cambio de uso de las tierras para actividades agrícolas, ganaderas y mineras, erosión de los suelos en pendientes abruptas, incidencia de especies exóticas invasoras, aumento de prolongadas sequías por efectos del cambio climático y hasta el uso local de algunas poblaciones para producir sagú y almidón.
El proyecto, encabezado por la estatal Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, cuenta con el aporte científico del IES, la colaboración de varios jardines botánicos, una red de aficionados a las Zamias, instituciones extranjeras, líderes mundiales en la conservación ex situ de estos grupos botánicos, el Montgomery Botanical Center y el Fairchild Tropical Botanical Garden y su Herbario, ambos de Estados Unidos.
Según Oviedo, “el estudio integral por primera vez establece la prioridad a poblaciones enclavadas en áreas protegidas, dada la mayor garantía que estas ofrecen para la protección y dar seguimiento al manejo, monitoreo y conservación de las Zamias y la diversidad biológica asociada, más aún de cara a los efectos del cambio climático”.
Agrega que, gracias a la iniciativa, Cuba tributa sustancialmente al primer proyecto integral de genética poblacional de estas plantas que se está realizando en el Caribe insular.
La mayor parte de las Zamias cubanas están consideradas como raras, por lo que su categorización integral y estatus de amenazas merecen ser actualizados, sostiene la científica.
También las instituciones implicadas trabajan en la complementación de la información biológica, incluidas las interacciones ecológicas, de distribución, usos y estado de conservación de poblaciones.
El proyecto promovió la donación y siembra de diez taxas de zamias en la Quinta de los Molinos, con el objetivo de fomentar la presencia de plantas nativas, significativas y novedosas en ese parque ecológico de la capital cubana”, explicó Alejandro Palmarola, presidente de la no gubernamental Sociedad Cubana de Botánica.
La plasticidad ecológica de las Zamias les permite vivir en diversidad de hábitats, desde la costa hasta los 900-1000 metros sobre el nivel del mar en las montañas, en alrededor de diez tipos de formaciones vegetales naturales, sus ecotonos y variantes de vegetación secundaria.
Entre los principales usos reconocidos están el empleo de la fécula del tubérculo para preparar sagú, un alimento para niños pequeños y ancianos; la elaboración de almidón para la ropa y raticidas.
Con unas 150 especies a nivel mundial, entre las reportadas en Cuba la más notoria es la palma corcho (Microcycas calocoma), considerada un fósil viviente por su antigüedad y declarada el 5 de junio de 1989 Monumento Nacional.
La palma corcho es el único organismo vivo que ostenta esa categoría en la isla caribeña.

Todas las especies de cícadas están incluidas actualmente en la Lista Roja de especies en alto riesgo de extinción global recopilada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En general, destaca Oviedo, las cícadas del Nuevo Mundo han sido poco estudiadas, sus muestras en herbario aún resultan incompletas y poco representativas de la realidad de sus poblaciones; por lo que el trabajo de campo actual resulta esencial para obtener un mejor entendimiento de los caracteres botánicos, las preferencias ecologías, la distribución geográfica y las problemáticas para la conservación. (2016)