Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 22 de febrero de 2019

Después del rabo de nube

Posted: 22 Feb 2019 06:56 AM PST

Carlos M. García Valdés.

Dice el célebre cantautor cubano Silvio Rodríguez que si tuviera que pedir un deseo pediría un rabo de nube “que se llevara lo feo y me dejara el querube”. Algo así, no es textual. Lamentablemente, este tornado o rabo de nube como lo conocía desde niño cuando en mi natal Bauta varias señoras trataban de cortarlo con tijeras, no se ha llevado lo feo sino muchas cosas preciosas. Lo más bello que se llevó fue la vida de 7 cubanos, además de causar lesiones de diferentes grados a otros cientos de compatriotas. Suscribo las condolencias a los familiares expresadas por Triana y otros compañeros.
Se llevó también, en milenarias cantidades, uno de los bienes más importantes de las familias cubanas y de cualquier parte del mundo, la vivienda, el principal problema material de los cubanos.

Se llevó la seguridad y tranquilidad de miles de hogares  al destruir parcial o totalmente, además de sus viviendas, importantes bienes muchos de los cuales no les será fácil reponer, entre otras causas por los elevados precios en nuestras tiendas. Una de las cosas que  debió llevarse el tornado es los prohibitivos precios de artículos electrodomésticos y de otros de primera necesidad que actúan como micro tornados perennes que afectan el nivel de vida de los cubanos, en particular el salario real.

El rabo de nube, no el de Silvio sino el del 27 de enero de 2019 debiera haberse llevado muchas cosas bien feas y eso si tiene que ver con el buen artista cubano. Entre ellas la desvergüenza de los que medran a costa de las necesidades insatisfechas de viviendas y otros bienes personales básicos, toda una mafia de especuladores muy difícil de contabilizar; la desidia, insensibilidad y mal trato de funcionarios y hasta trabajadores que de una manera u otra prestan servicios a la población; la inercia de algunos cuadros estatales  y políticos que no tienen que esperar por un evento catastrófica de este tipo para preocuparse y ocuparse, que es lo más importante, de los problemas de la población.

Muchas cosas feas debieron ser arrasadas por el tornado de La Habana, pero no podemos responsabilizar a un fenómeno natural, ni tan siquiera a colosales  obras de la inteligencia  humana como los engendros radioelectrónicos  de Estado Unidos y Rusia en Alaska y Crimea respectivamente, con todos estos defectos que tanto entorpecen la construcción del socialismo en nuestro país.

La más “feo”, que reclama un tornado de responsabilidad y patriotismo es el intento de desunir a los cubanos.

Lo primero  que me vino a la mente después del fatídico día del 27 de enero fue  publicar en Cuba Economía un mensaje de condolencias y solidaridad con mis compatriotas víctimas del fenómeno natural. No lo hice porque quería contar con el aval moral de mi participación directa en las labores de recuperación y esto se dilató un poco, recién el sábado pude hacerlo junto con cerca de 50 trabajadores y estudiantes de mi centro de trabajo. Ya con este expediente moral podía escribir algo que más bien resulte un complemento a los artículos de  Dacal,  Ricardo Torres y Juan Triana. Lo más importante estaba dicho. Pero ellos y otros compañeros habían alertado sobre otro tornado más peligroso, un documento elitista que más que contrarrevolucionario resulta antipatriótico. Esto último  me impulsó a escribir estas notas sobre dos actitudes ante la vida diametralmente opuestas: la de la mayoría de los cubanos solidarios con los damnificados por el tornado y los malos cubanos que tratan de desunirnos en los momentos en que el pueblo  debe ratificar en referendo un documento totalmente unitario, solidario y humano.

Un llamamiento a rechazar la Constitución solo puede sustentarse en patrañas.

La alta jerarquía de la iglesia católica, que no es la iglesia ni sus fieles, la misma que en los momentos más difíciles  de la revolución ha tratado de desunir al pueblo, ahora en un manifiesto  de 20 “reflexiones” convoca a  que “cada ciudadano” ( no solo a los creyentes católicos sino a todos los cubanos con derecho al voto) ejerza su “voto responsable” que después de tantas impugnaciones a la Constitución no puede ser otro que el NO.

En realidad son muy pocos los puntos de crítica y los argumentos son en extremo flojos por falta de veracidad. Las 4 refutaciones:  la ideología, el carácter laico del Estado, el matrimonio y la propiedad privada se reducen a tres porque las dos primeras son semejantes.

1) El problema ideológico, porque el texto constitucional menciona el socialismo y el comunismo excluyendo el capitalismo que sería lo distinto. Esto último no  lo dicen, es una inferencia nuestra. 
2) La   cuestión del matrimonio porque se abre la posibilidad de que en un futuro se acepte el matrimonio entre dos personas sin distinguir el sexo. Aquí mienten, como en casi todo el texto, porque dicen “El texto constitucional propuesto a referendo, en lo referente al matrimonio, no ha tenido en cuenta la opinión mayoritaria de la población.”  (1) El artículo 68 concentró  cerca del 25 % de las opiniones y la mayoría de esa proporción   apoyaba la redacción de la Constitución anterior, lo que sería siempre menos de esa relación. (2) Si las matemáticas no han cambiado, aun aceptando como total el 25 %, nunca sería la mayoría de los que opinaron, que es un concepto muy diferente al de “población”.

3) El tema de la propiedad privada, porque no creen que se le pueda poner límite. Dicen los jerarcas:”… nos complace que el Proyecto de Constitución también reconozca la propiedad privada, aunque siempre se deberá tener en cuenta que los límites de cualquier propiedad deben estar solamente condicionados por el principio descrito anteriormente. En este campo, consideramos que lo expuesto con relación a la inversión extranjera debe ser extendido al ciudadano cubano sustentado esto en la igualdad de todos los cubanos en sus derechos, deberes y oportunidades sin discriminación alguna.” (3)

Es obvio que los que les molesta a los  grandes jefes de la Iglesia Católica no es la ideología marxista ni la opción del socialismo y el comunismo para alcanzar la verdadera soberanía económica y el bienestar de los cubanos sino la exclusión del capitalismo como sistema para los cubanos.

No hace falta perder el tiempo en desmontar razones tan enclenques. En el hipotético caso de aceptar sus argumentos concentrados en  la crítica a 3 artículos (1,3 %)  no habría razón ninguna para desestimar y votar en contra de la Constitución que tiene 229 artículos y  todos favorecen de manera directa o indirecta al pueblo. Solamente  los artículos que refrendan los derechos y garantías de todos los cubanos contenidos en el Título V “DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS” ascienden a  59 , el 25,8 % del total. Estos son derechos y garantías directos porque los otros capítulos referidos a la estructura y organización del Estado y Gobierno están orientados a crear las condiciones suficientes para que estos casi 60 artículos se realicen. Es muy difícil, para no decir imposible, que una Constitución en el mundo sea tan progresista, tan humana y revolucionaria en el sentido más extenso de este término, y estoy pensando en el contenido del concepto de  Revolución de nuestro líder histórico.

Todos estos derechos y garantías se conciben para los cubanos,  no importa si todos apoyan al socialismo, si son marxistas, idealistas, anarquistas, ateos, creyentes, (no solo católicos sino de las decenas de religiones de los cubanos: 27 % de católicos y70 % con creencias africanas), heterosexuales, bisexuales y homosexuales.

Es una Constitución para el pueblo cubano, para garantizar su seguridad, su independencia, dignidad y bienestar material y espiritual. No hace diferencia de color de la piel, de género, de preferencia sexual. Tampoco diferencia las diferentes economías que reconoce desde la estatal hasta la privada. Beneficia tanto al trabajador de una entidad estatal como al de una empresa mixta, de capital totalmente extranjero y privada. Por cierto, de los propietarios privados una parte importante ha fomentado sus negocios a partir de un proceso inversionista y no es despreciable el capital que viene del extranjero incluyendo los EEUU. Se calcula que más del 50 % de las remesas.

Pero la propiedad que se establece como la principal, la de todo el pueblo, benéfica a todos los cubanos no solo porque asegura el 70 % del empleo sino porque garantiza el 100 % de la educación y salud gratuitas, entre otras ventajas.

La Constitución de manera total, integral, sistémica, es la unidad, la garantía del progreso para todos, no solo para los  marxistas o  para los creyentes católicos, para heterosexuales y homosexuales. El llamado de la jerarquía católica a no aprobarla es la separación, la diáspora  de todos estos ingredientes que convergen en un solo nombre: CUBA.

Aún con la Constitución actual, la del 76 reformada en 1992, con sus limitaciones, la Revolución ha demostrado que no deja desamparado a nadie, que todo lo que hace es para el bien del pueblo, de cada uno de los cubanos y no es un secreto que una buena parte no conoce ni el socialismo ni el capitalismo, aunque sientan gran amor por su patria.

Los compatriotas que han sido perjudicados por el “rabo de nube”, que les toco lo más “feo” del siniestro y que hacen colas para recibir materiales o alguna ayuda,  podrán quejarse por  la lentitud de los trámites y manifestaciones puntuales de indolencia, pero  ninguno tiene que certificar su militancia política, su afiliación ideológica, su creencia religiosa, su posición social y sexual.

Despedida.

Me disculpan los lectores por toda esta “lata”, pero como expresé en el artículo anterior sobre la realización de la propiedad socialista en la Constitución,  por razones de salud, en particular de la vista, no puedo comprometerme con abastecer este blog como se merecen los lectores. No hago ninguna valoración porque no me corresponde, pero si puedo afirmar que disfruté  mucho esta oportunidad, muy breve pero enjundiosa. Incluyo en este disfrute la polémica con todos sus aderezos, no siempre de buen sabor,  pero de otra forma habría resultado aburrida la faena. Hay muchos compañeros capaces y revolucionarios escribiendo sobre la economía cubana y otros temas de interés para nuestra sociedad socialista en construcción. Seguiré lo que se escribe y publica, leyendo u oyendo. Escribiré lo que pueda, pero sin presión alguna, en particular para la docencia y si algo sirve,   de rebote, para la ciencia.

El 24 de febrero junto con la inmensa mayoría de los cubanos emitiré mi voto responsable, diametralmente opuesto a la “responsabilidad” secesionista, exclusivista, propugnada por un grupúsculo  casi invisible,  anti socialista  y antipatriótico.

19 de febrero de 2019.

Notas:


mensaje a los Obispos Católicos Cubanos .

[¿Cuáles son los principales cambios en el Proyecto de Constitución? Cubadebate| Redacción Digital  22 Diciembre 2018 


[3] Mensaje de los Obispos Católicos Cubanos…

Demócratas a favor de los valores familiares

Ofrecer atención sanitaria a los niños costaría 70.000 millones. No es una minucia, pero tampoco es mucho dinero

PAUL KRUGMAN
22 FEB 2019 - 17:07 CET


La senadora demócrata Elizabeth Warren. BRIAN SNYDER (REUTERS)


Para millones de estadounidenses con hijos, la vida es un constante y desesperado juego malabar. Durante el día tienen que ir al trabajo, ya sea porque son padres o madres solteros o porque las décadas de estancamiento de los salarios significan que ambos progenitores tienen que trabajar para llegar a fin de mes. Pero o bien no hay guarderías o las que hay son inasequibles.

Y la cosa es que no tiene por qué ser así. Otros países ricos tienen sistemas públicos de guarderías o bien subvencionan los cuidados infantiles para que estén al alcance de todos. Ni siquiera cuesta tanto dinero. Aunque otros países avanzados gastan, de media, el triple que nosotros en ayudar a las familias —con tanto como alardeamos de nuestros “valores familiares”— constituye una parte relativamente pequeña de sus presupuestos. En concreto, cuidar a los niños es mucho más barato que proporcionar atención sanitaria y pensiones de jubilación a los ancianos, algo que hasta Estados Unidos hace. Es más, el cuidar de los niños no solo ayuda a estos a crecer para convertirse en adultos productivos, sino que también tiene beneficios económicos inmediatos, al hacer que a sus padres les resulte más fácil permanecer en la población activa.

A lo largo de los últimos 20 años, el empleo de las mujeres entre 25 y 54 años en Estados Unidos se ha situado cada vez más por debajo del resto del mundo avanzado; en este momento, estamos muy por debajo incluso de Japón. Y la falta de cuidados infantiles probablemente sea una de las razones principales.

De modo que los cuidados infantiles deberían constituir realmente una parte importante del programa electoral progresista. Hillary Clinton presentó en 2016 un plan serio, pero los medios de comunicación estaban tan obsesionados con sus mensajes electrónicos que no le prestaron atención. Y si me preguntan a mí, la nueva propuesta de la senadora demócrata Elizabeth Warren no está recibiendo tanta atención como debería. Porque es el tipo de iniciativa que, si se promulga, mejoraría la vida de millones de personas, y podría materializarse de hecho en un futuro próximo.

Entre otras cosas, a diferencia de las visiones puristas de sustituir los seguros de salud privados por el “Medicare para todos”, proporcionar cuidados infantiles no exigiría imponer nuevos tributos a la clase media. Las cantidades de dinero necesarias son suficientemente pequeñas como para que los nuevos impuestos a las grandes fortunas y a las rentas elevadas, que son deseables por otras razones, puedan recaudar fácilmente suficientes ingresos.

La lógica del plan de Warren es bastante simple (aunque algunos analistas intenten que parezca compleja). Los cuidados infantiles se regularían para garantizar que se mantiene una calidad básica y se subvencionarían para que fueran asequibles. El tamaño de la subvención dependería de los ingresos de los padres: los padres de rentas más bajas obtendrían atención gratuita, los de rentas más elevadas deberían pagar algo, pero nadie tendría que pagar más del 7% de sus ingresos.

Los asesores de Warren sitúan el coste para el presupuesto en 70.000 millones de dólares anuales, en torno a un tercio del 1% del PIB. No es una minucia, pero tampoco es mucho dinero para algo capaz de transformar la vida de tantos ciudadanos.

Por ejemplo, está muy por debajo de la mitad de los ingresos perdidos debido a la rebaja de impuestos de Trump, que parece haberse empleado principalmente para la recompra de acciones. Y es una fracción diminuta de lo que costaría sustituir todos los seguros de salud privados por un programa público. ¿Cuáles son entonces las objeciones a este plan?

Algunos desde la izquierda alegan que no es suficientemente ambicioso, que debería proporcionar cuidados infantiles directamente públicos y gratuitos, no subvenciones para guarderías privadas. Ciertamente hay razones para defender una política más expansiva. Pero no hay ninguna posibilidad de que se aplique a corto plazo. Aquí lo perfecto es enemigo de lo bueno.

Por otra parte, desde la derecha surgen las habituales acusaciones de “socialismo”, que hoy en día se refiere cualquier cosa situada a la izquierda de comerse a los niños de los pobres. Curiosamente, veo al menos algunos comentarios de la derecha que no solo se oponen a la idea de facilitar que las madres trabajen, sino que quieren que volvamos a los días en los que las familias podían “vivir con un solo salario”.

Desde un punto de vista realista, por supuesto, eso no va a ocurrir, y no solo porque el 30% de los niños vivan en hogares monoparentales. Y tengan en cuenta que, a pesar de quejarse del descenso del modelo de sostén de la familia masculino tradicional, los conservadores fomentan políticas como los requisitos laborales para obtener el Medicaid, que básicamente obligan a las madres a trabajar fuera de casa.

En resumidas cuentas, la propuesta de Warren impresiona: es viable, asequible y haría mucho bien. Y aunque esta no es una columna de apuestas —no estoy diciendo que Warren sea, y ni siquiera que deba ser, la candidata demócrata a la presidencia— se necesitan ideas como esta: propuestas de tamaño y precio medios con capacidad para aportar grandes beneficios que no requieran un milagro político.

Ahora mismo, todos los verdaderos contendientes para la candidatura demócrata son sólidamente progresistas, pero hasta ahora algunos parecen poco informados sobre los temas políticos —ha habido demasiados titubeos en torno al Medicare— o demasiado comprometidos, con visiones políticas arrasadoras o maximalistas como para pensar seriamente en lo que podrían hacer verdaderamente si su partido se hace con la Casa Blanca y el Senado el próximo año. Las visiones y los valores están muy bien, pero los demócratas también necesitan estar dispuestos a arrancar a toda marcha con planes que de hecho puedan llegar a convertirse en leyes. Y hasta el momento, Warren es la que marca el paso.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2019. Traducción de News Clips.

Desarrollar la banca electrónica es una prioridad económica

Creado el Jueves, 21 Febrero 2019 12:55 | Yanais Vega Bacallao | ACN FOTO/ Rommell González Cabrera

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Camagüey, 21 feb (ACN) Como parte del proceso de informatización de la sociedad cubana, el uso de tarjetas magnéticas además de facilitar todo tipo de trámite monetario, deviene uno de los principales objetivos del Banco Popular de Ahorro (BPA), afirmó en esta ciudad Horacio Nava Fernández, su presidente nacional.

Según comentó a la prensa luego de la asamblea del balance de los resultados de trabajo de 2018 de esa entidad en la provincia, es ese un objetivo estratégico que actualmente impulsa la máxima dirección del país.

Cada una de nuestras unidades tiene un papel preponderante en esa tarea, aseveró, sobre todo en los aspectos relacionados con el desarrollo del comercio electrónico.

Al referirse al trabajo realizado en la provincia de Camagüey, destacó la emisión de 123 mil tarjetas magnéticas, aunque enfatizó que debe duplicarse esa suma con el propósito de acercar los beneficios de ese canal de pago a la población.

Ese proceder romperá con el gran uso del dinero en efectivo, aseveró, y así se evita la concreción de hechos delictivos.

Aunque reconoció la insuficiente existencia de cajeros automáticos en este territorio, afirmó que esa facilidad también se puede utilizar en las terminales de punto de venta (TPV), lo cual permite gestionar variadas acciones monetarias y comerciales.

El banco debe ser más proactivo, comentó, no podemos esperar a que el cliente venga a nuestras entidades, somos nosotros quienes tenemos el deber de dar a conocer más nuestros servicios.

Sobre ese aspecto ejemplificó con el desarrollo del uso de la banca electrónica para que las personas no sientan la obligación de desplazarse hasta el Banco.

Al cierre de diciembre último, en la provincia de Camagüey existían seis mil 796 clientes con uso activo de ese servicio telemático, el cual a través de un teléfono celular brinda la oportunidad de pagar la electricidad y la telefonía, entre otras prestaciones, sin necesidad de acudir a las respectivas oficinas comerciales.

Celebra ICT 18 años de destacado quehacer en el mercado cubano y extranjero

Creado el Viernes, 22 Febrero 2019 14:53 | Ana Leticia López Enamorado | Fotos:

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La Habana, 22 feb (ACN) Internacional Cubana de Tabacos S.A. (ICT), empresa productora y comercializadora de tabaco hecho a máquina, celebrará manaña 18 años de destacado quehacer en el mercado nacional y extranjero.

    La entidad, creada en 2001, surgió con el propósito de aportar a sus clientes un producto ciento por ciento natural con materia prima de la mayor de las Antillas y a precios mucho más competitivos en formatos menores de 3 gramos.

   Según un comunicado de la entidad, el proyecto que se inició con unos 240 trabajadores, hoy ya suman casi 400, los cuales contribuyen a que ICT sea un referente del sector tabacalero en el país, al superar los 20 millones de USD en ventas.

   Asimismo, la nota añade que dentro de las marcas más vendidas se encuentran el Cohíba Short y la recién lanzada Trinidad Short, incorporada a la cartera de productos de ICT y que contribuirá al impulso de ese formato a nivel internacional.

   Su sólida experiencia se sustenta en un colectivo humano, colaborativo, solidario y comprometido; en estos 18 años la empresa ha adquirido valores de solidaridad, laboriosidad, sentido de pertenencia, trabajo en equipo, profesionalidad, valores que han ido en aumento desde su fundación y han repercutido en su consolidación en el mercado, añade el texto.

    Entre los reconocimientos que la distinguen figuran colectivo Vanguardia Nacional por nueve años consecutivos, y las Banderas de la Proeza Laboral, aniversario 70 de la CTC, aniversario 55 de la UJC, y aniversario 80 de la CTC.

    ICT es una empresa de capital mixto entre el Grupo Empresarial Tabacuba, del ministerio de Agricultura e Imperial Tobacco Group (cuarta compañía tabaquera internacional de Reino Unido).

    Los mercados a los que se dirigen las producciones son España, Francia, Alemania, Inglaterra, Suiza, Grecia, Canadá, Argentina, Venezuela, México, y algunas naciones de África y Medio Oriente