Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 16 de enero de 2020

Cuba y su economía en 2019: Un año de avances en medio de dificultades (I)




I

La evolución de la economía durante el año 2019 se ha caracterizado por la presencia de nuevos obstáculos y dificultades crecientes, donde han tenido una significativa incidencia los factores externos, con impactos muy superiores –incluso- a los registrados durante años anteriores.

En efecto, un elemento de gran importancia ha sido la escalada de las agresiones de Estados Unidos contra nuestro país, lo que sin dudas se ha convertido en el principal freno al desarrollo del socialismo en Cuba. Es así que las afectaciones del bloqueo entre 2018 y 2019 se elevaron a 4 343 millones de dólares, cifra ligeramente superior al año precedente, alcanzando un acumulado que se estima en torno a 138 843 millones de dólares a precios corrientes.

En la continua emisión de sanciones contra la sociedad cubana que iniciara el gobierno de Donald Trump desde junio de 2017, se destaca la activación en mayo de 2019 del título III de la ley Helms Burton –cuya aplicación había sido suspendida por sucesivos presidentes norteamericanos desde 1996 debido a sus implicaciones internacionales- y que permite a ciudadanos norteamericanos y cubanos residentes en EEUU establecer reclamaciones contra las nacionalizaciones de sus propiedades realizadas en los años 60 por el Gobierno Revolucionario, partiendo falsamente de que se trató de “propiedades confiscadas” sin indemnización y así proceder judicialmente en las cortes norteamericanas contra aquellos que se han –supuestamente- beneficiado arbitrariamente de las mismas, cuestión que claramente está dirigida a frenar cualquier inversión de capital extranjero en Cuba y que pretende imponer el carácter extraterritorial de la ley norteamericana a otros países. Hasta enero de 2020 se han presentado 20 reclamaciones, de las cuales las instancias judiciales han rechazado 3.

Adicionalmente, el gobierno de Donald Trump ha publicado desde noviembre de 2018 y en varias ocasiones un listado de más de 200 empresas y entidades cubanas con las que tiene prohibido relacionarse cualquier ciudadano de Estados Unidos.

De tal modo, el pasado 5 de junio también se prohibieron los viajes a Cuba de cruceros, yates, aeronaves privadas y corporativas, así como los viajes de intercambio pueblo a pueblo y viajes individuales. La intención de frenar el desarrollo del turismo ya registra por esta causa notables impactos –como se verá posteriormente- tomando en cuenta que 475 235 norteamericanos visitaron el país hasta noviembre de este año, a pesar de las presiones del gobierno norteamericano, pero ello representa una disminución del 25,5% en relación al año 2018.

Dando continuidad a la política de agresiones más recientes, el gobierno norteamericano limitó el envío de remesas a Cuba a 1 000 dólares trimestralmente, retomando la política que en este sentido aplicó George W. Bush en el 2004 y que se mantuvo hasta el 2009.

Las agresiones escalaron a partir del verano de este año mediante la intensificación de las sanciones a las empresas dueñas o fletadoras de los tanqueros que transportan petróleo venezolano a Cuba -incluyendo las empresas aseguradoras-, tratando así de ahogar energéticamente el país, utilizando esa medida como un medio de agresión para que Cuba rompa con el gobierno bolivariano, mostrando así –una vez más- la indecencia y falta de ética que caracteriza al gobierno de Donald Trump. Esta medida provocó serios impactos en la economía nacional, que ha venido funcionando aproximadamente con el 50% de los suministros requeridos en el último trimestre.

También se ha montado en los últimos meses una campaña de descrédito de la colaboración médica cubana en todo el mundo con el objetivo de eliminar la noble misión de los galenos cubanos en numerosos países, medida de inusitada crueldad y desprecio por la vida del actual gobierno norteamericano al pretender borrar los resultados de 400 000 colaboradores, que en 56 años han cumplido misiones de salud en 164 naciones. Como parte de esa campaña, los gobiernos derechistas de Brasil, Ecuador y Bolivia cancelaron la colaboración médica cubana.

Por último, ya en el 2020, el gobierno de Trump prohibió los vuelos charter a 9 aeropuertos cubanos, excepto La Habana, medida que sigue a una agresión similar para los vuelos regulares aplicada el año pasado.

Adicionalmente, la situación económica internacional ha evolucionado en muchos aspectos negativamente durante el 2019, lo cual ha estado determinado fundamentalmente por los efectos de la guerra económica desatada por Estados Unidos contra China a partir de la fuerte elevación de los aranceles a las exportaciones de esta última como la vía para tratar de eliminar el déficit comercial norteamericano con el país asiático. Por otro lado, la administración de Donald Trump elevó las tasas de interés en EEUU con el objetivo de fortalecer el dólar y atraer recursos financieros de otros países, lo que induce a una fuga de capitales en estos –especialmente en países de bajo desarrollo-, con las imprevisibles consecuencias que esto puede provocar. Todo esto se añade a una coyuntura donde no se han superado totalmente los efectos de la crisis que estalló hace 10 años y donde no ha desaparecido el peligro de su repetición.

De este modo, los pronósticos de desempeño del 2020 han ido reduciendo gradualmente los niveles de crecimiento del PIB en todo el mundo a 2,5%, situación que refleja la inquietud reinante.
Esta negativa coyuntura genera incertidumbre y efectos negativos en todas partes, a lo que no escapa nuestro país.

Dado el nivel de apertura de la economía nacional, un balance objetivo de lo ocurrido necesariamente debe partir de considerar preliminarmente el impacto de los factores externos en el año, en el contexto de la compleja situación comentada anteriormente.

(Continuará)
Bibliografía

-Torres, Ricardo (2020) “La Economía Cubana en 2019” Enero 9, 2020 en www.cubayeconomia.blogspot.com

Bloqueo de Estados Unidos limita procesos productivos en fábrica holguinera de sorbetos (+Fotos)


0116-fabrica-sorbetos.jpg
Holguín, 16 ene (ACN) La fábrica de confituras José Ramón Anglada Toro, ubicada en el municipio holguinero de Banes y especializada en la producción de sorbetos con destino esencialmente al sistema comercial del oriente de Cuba, es víctima también del impacto que origina el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la Isla por Estados Unidos desde hace casi seis décadas.
Con unos 40 años de funcionamiento, la instalación afronta limitaciones en los procesos productivos, debido precisamente a la falta de equipos y medios indispensables para sus operaciones, lo cual limita la estabilidad en la elaboración de sus principales renglones, incluidos además del sorbeto, la galleta dulce, el refresco instantáneo y el polvo para natilla y mezcla saborizada a base de harina de maíz.
Actualmente esta industria se mantiene funcionamiento con el mismo equipamiento de hace cuatro décadas atrás, motivo por el cual su nivel de deterioro requiere de cambios en sus principales componentes, pero cada vez se hacen más costosos y difíciles debido al recrudecimiento de las medidas de la administración norteamericana contra el pueblo cubano, reafirmó a la ACN, Bárbara Ruiz Chabebe, jefa de producción de la entidad.
0116-fabrica-sorbetos2.jpg
Los equipos que conforman las estructuras de la fábrica, perteneciente a la rama alimenticia, añadió, funcionan en su mayoría por los aportes innovadores que ofrecen los integrantes de una brigada de reparaciones procedente de la localidad de Nicaro, ubicada en el municipio de Mayarí, quienes laboran a fin de automatizar sus líneas de producción y lograr por esta vía mejorar su efectividad operacional.
Nacionalmente esta planta lidera el mercado de sorbetos y su producción en este renglón resulta notable para cubrir en cierta medida las demandas destinadas a la población y hacia los polos turísticos situados en la provincia de Holguín.
Francisca Rodríguez Cruz, especialista en calidad, señaló a la vez que para mantener el posicionamiento del producto en el país y optimizar el proceso de embalaje, resulta necesario anexar un fechador a la máquina de empaquetamiento y priorizar a la vez el empleo de un formato fijo en relación con el tamaño de las cajas empacadoras para evitar el deterioro de su contenido durante el proceso de transportación.
0116-fabrica-sorbetos4.jpg
0116-fabrica-sorbetos3.jpg
0116-fabrica-sorbetos5.jpg
0116-fabrica-sorbetos6.jpg

Política de cuidados para la vejez: apuntes en torno a la realidad cubana

Foto: Colby Brown.

LA HABANA. El hecho innegable de que la población cubana envejece se explica a partir de los efectos combinados de un descenso en la tasa de fecundidad, un incremento de la esperanza de vida al nacer y la tasa de migración negativa. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, en 2017 la población mayor de 60 años en el país fue el 20,1 por ciento de la población total.

Sin embargo, pocas investigaciones exploran el desenlace conjunto que la realidad del envejecimiento demográfico impone a los individuos, las familias y las instituciones desde el punto de vista de los cuidados en su concepción integral. Mientras, desde las propias cifras oficiales desde 2008 se registran contracciones superiores al 50 por ciento en la cantidad de personas beneficiadas por programas de Asistencia Social.

El cuidado para la vejez en el país tiene que ser abordado desde quienes lo requieren, considerando su accesibilidad, el grado de cobertura de los servicios, y en caso de que sean servicios mercantiles, la capacidad adquisitiva de quien los demanda. Pero al mismo tiempo, las instituciones encargadas de proveer cuidados, con independencia de su forma de propiedad y/o gestión, deben cumplir requisitos para su prestación. La actividad cuidadora, hoy en lo fundamental de carácter familiar, debe encontrar respaldo en una política estatal específica y clara, que condicione y regule las actividades de este tipo, mientras mantiene y perfecciona los servicios que provee el Estado.




Condiciones económicas, actores e instituciones: el mosaico de los cuidados en Cuba

Uno de los principales dilemas del cuidado ofrecido en el ámbito familiar es la insuficiencia de los ingresos, ya sean pensiones o salarios, producto de la depresión de los ingresos reales señalada con anterioridad o como resultado de la decisión del cuidador de abandonar la esfera laboral.

La emergencia y necesidad de otras fuentes de ingresos ante la estructural deficiencia de las prestaciones monetarias de la seguridad social para sostener a los ciudadanos en necesidad de cuidados, asume de manera habitual la forma de remesas o trasferencias intrafamiliares, empleos informales y esporádicos, entre otras, provenientes de la propia familia. Tampoco es extraño el caso en que el proveedor del servicio es un familiar y no recibe remuneración por ejercer esa actividad.

Al mismo tiempo, los años dedicados al cuidado —de un familiar o cualquier persona dependiente— no son contemplados como años de servicio, ni como empleo formal, por lo que escapan al ámbito de actuación de la actual Ley de Seguridad Social, lo cual invisibiliza este tipo de empleo.

Mediante la Ley no 105, de 2008, el Estado cubano se encarga de garantizar protección a la población envejecida mediante un programa asistencial con carácter multidisciplinario basado en un Sistema de Seguridad Social. Este sistema se encuentra compuesto por un Régimen de Seguridad Social y Régimen de Asistencia Social. El primero, es quien asegura las pensiones por edad. En el segundo caso se pueden encontrar servicios vinculados a estados de necesidades como la ayuda domiciliaria a adultos mayores, hogares de ancianos, servicios de comedor, centros de día, entre otros.

Existen más programas establecidos en la Ley no 105 de 2008 relacionados con las políticas de cuidado. Estos son las pensiones contributivas por invalidez o sobrevivencia y las prestaciones no contributivas de la asistencia social asociadas a programas de Discapacidad y Asistentes Sociales a Domicilio. Los programas relacionados con la Asistencia Social han registrado, de acuerdo a estadísticas de la ONEI, contracciones superiores al 50 por ciento en la cantidad de personas beneficiadas desde 2008, a pesar del avanzado proceso de envejecimiento demográfico que debería haber expandido su demanda.


A pesar de las oportunidades que brinda el programa dedicado al cuidado de la tercera edad, existen hoy en Cuba personas mayores que no pueden asistir a instituciones estatales de cuidados por problemas de salud. Es el caso de los ancianos dependientes o con enfermedades terminales, crónicas y degenerativas, los que no cuentan con un centro al cual asistir para ser atendidos.

De esto se deriva el hecho de que sea en el seno familiar donde en lo fundamental se realice hoy la actividad de cuidado. De la misma forma en que se comportan a nivel internacional, los cuidados familiares en Cuba desempeñan un rol fundamental, pero constituyen una limitante para el desarrollo social y económico del país. Esto disminuye la posibilidad, tanto de quienes cuidan como de quienes reciben los cuidados, de una plena participación en la vida cotidiana de la sociedad.

Al mismo tiempo, esta realidad implica que personas en edad laboral no se encuentren trabajando porque se dedican a los cuidados, mientras existe también una fuerte carga de dependencia sobre los que sí se emplean.

Serán necesarias nuevas acciones por parte del Estado para enfrentar el inminente e irreversible envejecimiento demográfico actual y de la población futura. Una buena parte de los esfuerzos tendrán un componente financiero, ya sea a partir de inversiones que generen instituciones especializadas en los cuidados a la vejez y gastos salariales asociados a la formación de personal calificado que opere en dichas instalaciones. De ahí que se debe aumentar la inversión en los programas de Seguridad y Asistencia Social, además de repensar radicalmente la organización de la actividad del cuidado en el ámbito institucional y familiar.

Es por ello que, coinciden varios autores, en la actualización de la política económica y social se ha incluido el envejecimiento como eje temático, del cual deben encargarse todos los órganos e instituciones relacionadas con las personas de la tercera edad y sus cuidados.


Banderas cubanas


Banderas cubanas
Banderas cubanas

Esto demuestra la necesidad de que el Estado mantenga su rol de coordinador fundamental de los múltiples actores en la sociedad para asegurar el bienestar de los ciudadanos que prestan y reciben cuidados. Lo anterior será posible si se logra establecer, saldando las inconsistencias existentes, una institución que funcione como plataforma de coordinación de acciones, impulse la transformación del sistema y asegure el bienestar de la persona adulta mayor.

Sin embargo, la inclusión dentro de los documentos programáticos no garantiza que tomen cuerpo en acciones de política pública, apoyada en el carácter distintivo de los cuidados para la vejez.

Las opciones de cuidado para la vejez y para los ancianos deben ser accesibles a todas las familias cubanas. Es decir, el Estado es responsable, como lo ha sido en el caso de los servicios de salud, de crear las condiciones para que los cuidados especializados puedan ser brindados fuera del ámbito intrafamiliar.

Cuba no es el único país de la región o del mundo que envejece; ni siquiera es especial por la relativa escasez de fuerza de trabajo que este proceso puede implicar o por la migración de su población. Pero algunas peculiaridades del país —su declarado interés en construir un proyecto social alternativo; o el alto componente social de su presupuesto estatal, el cual se explica también a partir de las cuentas destinadas a la seguridad social y la salud— obligan a un análisis igual de específico, si en verdad se busca poner en práctica una política de cuidados multinstitucional en la Isla, fundamentada en las características actuales de nuestra sociedad.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente original y el autor.

Premier de Vietnam exige impulsar reestructuración de empresas estatales

El primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, exhortó hoy aquí a seguir impulsando la reestructuración de las empresas estatales basada en plataforma de alta tecnología y a elevar la capacidad de innovación y de administración según los estándares mundiales.
VNA jueves, enero 16, 2020 22:39 

Hanoi, 16 ene (VNA)- El primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, exhortó hoy aquí a seguir impulsando la reestructuración de las empresas estatales basada en plataforma de alta tecnología y a elevar la capacidad de innovación y de administración según los estándares mundiales.



El primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, en la cita (Fuente: VNA)

Al hablar en una conferencia de balance de las labores realizadas en 2019 y orientaciones para 2020 del Comité de Gestión de Capital Estatal (CGCE), el jefe de Gobierno recomendó, además, empeñarse en movilizar las fuerzas sociales y consolidar el papel clave de ese grupo empresarial en la economía del país.

Asimismo, exigió al CGCE, los grupos y corporaciones intensificar sus lazos y cumplir las tareas planteadas, incluido el desembolso de capital público, según las resoluciones del Comité Central del Partido Comunista, de la Asamblea Nacional y también del Gobierno.

Por otro lado, urgió al Comité a perfeccionar su función y estrechar la coordinación con las agencias pertinentes para resolver radicalmente las tareas de los grupos y corporaciones que corren a su cargo, así como a cumplir su papel de respaldar a la Dirección de solución de proyectos deficientes del Ministerio de Industria y Comercio.

En la reunión, el dirigente propuso a las provincias, ministerios y ramas agilizar la colaboración con el CGCE para asegurar la eficacia de las operaciones de la comunidad empresarial, lo que coadyuvará a incrementar el presupuesto de las localidades.

Por otra parte, sugirió a la entidad renovar el pensamiento y centrarse en superar las deficiencias existentes, a fin de cumplir satisfactoriamente las misiones designadas.

Destacó, en la ocasión, los logros del CGCE en la orientación a las corporaciones estatales para garantizar la observancia de las misiones en 2019 y citó como ejemplo de los logros el incremento del ingreso y ganancia y del capital estatal.

Sin embargo, se refirió también a algunas deficiencias existentes como la demora en la desinversión de capital estatal en algunas empresas y en la aprobación de informe financiero.

En la conferencia, se destacó que en 2019, los 19 grupos y corporaciones, en los que el CGCE desempeña el papel como representante de capital estatal, lograron un ingreso de 65,2 mil millones de dólares, 6,4 por ciento más que 2018, y contribuyeron con 9,6 mil millones de dólares al presupuesto nacional./.

Sonámbulos caminando hacia la crisis

Alejandro Nadal, La Jornada

La tragedia de Casandra, la hija del rey Príamo y Hécuba de Troya, no fue haber sido asesinada. Su verdadera maldición fue que, a pesar de tener el don de la profecía, ella estaba condenada a ser ignorada y, por tanto, nadie creía sus presagios. Cuando los griegos tendieron la trampa del caballo de Troya, ella fue la única que advirtió sobre el ardid y nadie le hizo caso.

El mundo parece hoy estar lleno de Casandras, que alertan sobre la inminencia de la próxima crisis del capitalismo global. A fuerza de escuchar tanta advertencia, la credibilidad se esfuma rápidamente. Tal parece que la maldición de Casandra renace todos los días.

La realidad es que las amonestaciones sobre la llegada de una nueva crisis no provienen de un don mágico de algunos expertos economistas. Esas advertencias están bien cimentadas en datos duros y en un análisis riguroso de experiencias pasadas. Si las advertencias caen en oídos sordos, eso se debe al trabajo de los medios de información y a la necedad de los economistas ortodoxos que siguen recomendando más austeridad y más libertad para el mercado para superar y hasta evitar la llegada de una nueva crisis.

De manera especial, cuando la admonición proviene de economistas como Mervyn King, ex director del Banco de Inglaterra, sería bueno escuchar cuidadosamente. En una conferencia dictada en noviembre del año pasado en el Fondo Monetario Internacional (conferencia Per Jacobsson, www.fmi.org), King puso el dedo en la llaga al señalar que desde que estalló la crisis de 2008 nadie ha cuestionado las ideas económicas que aún predominan y que condujeron al desastre de hace 10 años. Los bancos centrales y las autoridades económicas en general siguen comportándose como si aquella crisis hubiera sido producto de un terremoto. De hecho, esa es una explicación que un funcionario del banco le ofreció a la reina cuando en visita a las bóvedas del banco preguntó cómo era posible que nadie hubiera visto venir la crisis y sus efectos. Es tan difícil hacerlo como predecir un terremoto, fue la respuesta.

No es lo que piensan Mervyn King y muchos otros economistas críticos. Su advertencia es clara. Primero, la crisis de 2008 no se produjo por factores externos imposibles de predecir. Se generó por fuerzas endógenas, inherentes a cualquier economía capitalista. Segundo, al seguir abrazando la ortodoxia de la política monetaria y fiscal nos seguimos acercando como sonámbulos a una nueva crisis. Ese es el diagnóstico del ex director del Banco de Inglaterra. Algo debe conocer sobre el tema.

Sin embargo, muchos políticos y portavoces del sector financiero señalan que estamos ya entrando en el décimo año de crecimiento y recuperación económica. Pero olvidan siempre mencionar un dato que puede ser una señal ominosa: esta recuperación ha sido más larga que las que siguieron a las últimas cinco recesiones de la economía estadounidense, la recuperación ha sido mucho más lenta. Y este comportamiento letárgico de la economía ha sido calificado de ‘estancamiento secular’, queriendo decir con esto que las mediocres tasas de crecimiento coexisten con muy bajas tasas de interés (en la vecindad de cero por ciento). Eso significa que la política monetaria no está teniendo ningún efecto sobre el nivel de actividad económica. Y que en caso de crisis, el banco central estará desarmado.

Una parte clave del diagnóstico de King es que ha existido un exceso de inversión en países como Alemania y China, y que será necesario introducir cambios en esos patrones de inversión. Pero aquí se aprecian las limitaciones del análisis de King. Si algo sabemos de las economías capitalistas es que exhiben permanentemente una tendencia a la sobreinversión. Así que el remedio no será fácil de introducir.

King no mencionó el indicador que más preocupa al mundo financiero. En diciembre pasado, la Reserva Federal (Fed) decidió inyectar unos 500 mil millones de dólares al mercado de reportos (contratos de recompra de títulos vendidos en garantía por un prestatario a un prestamista en el mercado de muy corto plazo). Este mercado es un gran indicador sobre la salud y tendencias del mercado interbancario. Claramente la Fed quiere evitar un estrangulamiento en la liquidez para el mercado interbancario. En consecuencia, el regreso a la normalidad ya no se refleja en la hoja de balance de la Fed y habrá que ver si esta enorme inyección de liquidez sirve para evitar la crisis que muchos analistas anuncian para el mercado de reportos. En todo caso, sin regreso a la normalidad la Fed está desprovista de herramientas para hacer frente a la próxima crisis. Grandes implicaciones tiene esta medida de la Reserva Federal.

El último libro escrito por Mervyn King se intitula El fin de la alquimia. Ese título hace referencia a la creación de poderes financieros extraordinarios que constituyen un factor de desestabilización y son, al mismo tiempo, un desafío a la imaginación. Casandra se hubiera sentido en casa con esos poderes mágicos como interlocutores.