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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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martes, 26 de mayo de 2020

EEUU: 40 millones de desempleados, 100 mil muertos y 600 súperricos más ricos

Mirko C. Trudeau, Estrategia

Hasta mediados de mayo, los 600 multimillonarios estadounidenses incrementaron sus fortunas por 434 mil millones de dólares durante la cuarentena parcial por la pandemia del Covid-19, mientras casi 40 millones de trabajadores perdieron su empleo y se teme que la tasa de desempleo supere el 16% de la masa laboral, Asimismo, el nivel de insuficiencia alimentaria se incrementó.

La nota de tapa del diario The New York Times del domingo 24 de mayo estremeció a la ciudadanía. Estados Unidos acababa de alcanzar los 100.000 muertos por la pandemia y el diario publicó los nombres, edades y profesiones de mil de ellos. “Los números solos no pueden medir el impacto del coronavirus en EEUU (…) “Estas personas reflejan apenas el uno por ciento del total. Ninguno de ellos fue un número”, dice el NYT. El número de contagiados llega a un millón 700 mil personas.

Y entre el dolor de los muertos, hay cifras que resaltan y producen rebeldía: El valor neto de los poco más de estos multimillonarios -entre los que se encuentran con los cinco multimillonarios más ricos Jeff Bezos, de Amazon; Bill Gates, de Microsoft; Mark Zuckerberg, de Facebook; Warren Buffett y Larry Ellison- se incrementó en 15 por ciento desde el 15 de marzo, llegando a un total de 3.382 billones de dólares, según el nuevo informe del Institute for Policy Studies.

Paradojalmente, en medio de una crisis de salud pública, la llamada industria de salud no ha sido inmune a la crisis económica: más de 1.4 millones han perdido su empleo en ese sector, mientras Médicos sin Fronteras, por primera vez en la historia de la organización, está enviando equipos de emergencia al país más rico del mundo.

Uno de los equipos de Médicos sin Fronteras está en Immokalee, Florida, centro de la industria agraria y donde la Coalición de Trabajadores busca proteger a los jornaleros en uno de los focos rurales más graves de la pandemia. Otro grupo de médicos y auxiliares se dirige a la nación navajo, de más de 170 mil habitantes, en el suroeste de Estados Unidos, donde el nivel de contagio per cápita es uno de los mayores del país.

La reservación navaja, que ocupa partes de Arizona, Nuevo México y Utah, sólo cuenta con unos pocos doctores y no tiene instalaciones hospitalarias ni de emergencia para casos que requieren de cuidado intensivo. Para Jonathan Nez, presidente de la Nación Navajo, “Aquí mismo, en medio del país más poderoso… los ciudadanos originarios siguen siendo marginados”.

Lo cierto es que los americanos nativos (pueblos originarios), latinoamericanos y afroestadounidenses se están muriendo a tasas mucho más altas que los blancos, señala el analista, académico y exsecretario de Trabajo Robert Reich.

Para Reich, este es el corolario de una larga historia de discriminación y desigualdad económica que incluye negar el acceso a servicios de salud y empleos con salarios dignos, incluyendo ahora a los llamados trabajadores esenciales que arriesgan sus vidas por ir a trabajar, gran parte de los cuales son de minorías raciales.

Un poco más al sur, el ultraderechista presidente brasileño Jair Bolsonaro, siguió el modelo negacionista de Trump, lo que causó hasta el momento 23 mil muertos (cifras que prensa y expertos creen alejada de un realidad mucho más triste) y 370 mil contagiados. La “gripecita” de Bolsonaro elevó a Brasil al segundo puesto de los países más afectados por la pandemia, detrás de EEUU.

Hasta el presidente estadounidense se sorprendió. Trump prohibió el domingo la entrada de vuelos procedentes de Brasil, restricción que no se aplican al flujo de comercio entre EEUU y Brasil, una medida que supone un nuevo y duro golpe para Bolsonaro y expone aún más el desmanejo de la crisis sanitaria.

La pandemia, negocio para los súper ricos

“Todos estamos enfrentando la misma tormenta, pero no todos estamos en el mismo barco. La desigualdad económica en Estados Unidos ha producido dos pandemias muy diferentes: en una, los multimillonarios se están aislando en sus yates en el Caribe, y las familias ricas pueden pasar la cuarentena en mansiones multimillonarias. En el otro barco está la gente que arriesga su vida por su empleo y personas sin ingresos que están pasando hambre, escribió el exsecretario del Trabajo Robert Reich.

El valor neto de los poco multimillonarios se incrementó en 15 por ciento en ese plazo, llegando a un total de 4.340 billones de dólares, con los cinco multimillonarios más ricos: Jeff Bezos, de Amazon; Bill Gates, de Microsoft; Mark Zuckerberg, de Facebook; Warren Buffett y Larry Ellison con los mayores incrementos. Combinadas, las fortunas de Bezos y Zuckerberg crecieron cerca de 60 mil billones de dólares en apenas 60 días.

Aunque el virus no discrimina entre clases y fronteras, obviamente sus efectos tanto de salud como económicos se padecen de manera muy diferente entre los ricos y todos los demás. Para los pobres, mayor desempleo, como resultado del pésimo manejo político de la pandemia por parte del gobierno de Donald Trump, que devastó a los sectores en situaciones más precarias, entre ellos jornaleros, trabajadores de restaurantes, hoteles y otros servicios; sectores donde se concentra la mano de obra inmigrante.

El senador Bernie Sanders, exprecandidato presidencial demócrata, comentó que una nación no es sostenible cuando tan pocos tienen tanto mientras tantos tienen tan poco.

En los sitios de trabajo, algunos de propiedad de los citados multimillonarios, los trabajadores han denunciado falta de equipo de protección y medidas sanitarias, y son amenazados con ser despedidos si protestan, y más si se atreven a buscar la sindicalización.

Pero el sistema de explotación sigue marchando. Por ejemplo en Nueva Orleans, desde hace tres semanas están en huelga los trabajadores de recolección de basura, en demanda de equipo de protección personal y pago extra por trabajo peligroso. Pero la empresa privada encargada del servicio contrató a pesos como rompehuelgas, a quienes se les paga menos del salario mínimo.

martes, 7 de enero de 2020

El poder de los superricos: cómo actuarán a partir de hoy

Por Vicenç Navarro, Público

Paul Krugman, Premio Nobel de Economía del año 2008, y articulista del New York Times, publicó recientemente un artículo “Big Money and America’s Lost Decade" en el que indicaba cómo la gente muy rica de EEUU (que son una minoría de la población) influye desmesuradamente a los partidos políticos de tal país, configurando en gran medida su cultura política, promoviendo una ideología que favorece a sus intereses, presentando una enorme agresividad hacia aquellas fuerzas políticas que propongan reducir tales intereses. Mostraba, por ejemplo, su hostilidad hacia candidatos progresistas como Bernie Sanders y Elisabeth Warren, movilizando todos los recursos políticos y mediáticos a su alcance para debilitar y eliminar lo que ellos (la mayoría de los superricos son hombres) consideraban una amenaza. Lo que añadía gran interés a este artículo de Paul Krugman es que las tesis y observaciones que hacía para EEUU son aplicables casi en su totalidad a la situación existente en países como España y Chile.

Una manera que, según este autor, tienen los superricos de influenciar a los políticos y a sus partidos es contribuyendo legal (o ilegalmente) a su sostenibilidad económica, dándoles o prestándoles dinero (como hacen los bancos) en términos muy favorables. Aunque esta práctica alcanza niveles extremos en EEUU, donde la financiación de las elecciones es predominantemente privada, también ocurre en España, siendo en general más frecuente entre los partidos de derechas (ya que los ricos creen que defienden mejor sus intereses) que no entre partidos de izquierdas, siendo esta práctica incluso más común en las comunidades autónomas en las que las derechas han gobernado más tiempo durante el período democrático, como han sido la Comunidad de Madrid, la de Galicia y la de Catalunya.

La creación de la sabiduría convencional

Otra manera en que, según Paul Krugman, los ricos y superricos influencian a los partidos políticos es mediante la financiación de think-tanks, de grupos de investigación (sobre todo dedicados a temas económicos) y revistas “científicas”, y otras instituciones que reciben donaciones de superricos y de sus instituciones, que declaran como filantrópicas y, con ello, reciben ventajas fiscales, con subvenciones del erario público. Ni que decir que todas ellas tienen como una función muy importante el crear un clima político, intelectual y cultural afín a sus intereses y que se presente y se perciba como “la sabiduría convencional del país” (es decir, lo que es respetable y lo que no lo es en el lenguaje y argumentario político hegemónico).

La elaboración de esta sabiduría convencional se distribuye por los medios de información (que son también medios de persuasión), en los que los superricos tienen también una enorme influencia, bien porque son sus propietarios o bien a través de su financiación, directa o indirectamente, mediante anuncios y otras relaciones comerciales que pueden alcanzar dimensiones de gran importancia para la supervivencia de éstos. Esta situación, por cierto, es incluso más acentuada en España, donde el abanico ideológico de los medios es sumamente limitado siendo, en su gran mayoría, medios de centro-derecha y de derecha, con algunos claramente de ultraderecha. No existe ningún gran medio radiofónico o televisivo en España que se pueda considerar de izquierdas. En cuestiones económicas, el dominio de los articulistas que, consciente o inconscientemente, reproducen la ideología de los superricos -el neoliberalismo- es muy grande, casi absoluta.

La enorme complicidad entre poder económico y poder político

Otro elemento que demuestra la gran influencia de los superricos, añade Paul Krugman, es la existencia de puertas giratorias entre las instituciones políticas y las grandes empresas económicas, financieras o de servicios del país. Es parte de la normalidad que los políticos, al dejar su puesto de responsabilidad, pasen a trabajar en grandes empresas, una situación muy común en la vida política de España. Esto es especialmente frecuente en las grandes empresas del sector energético, una de las causas de que sea uno de los sectores más monopolizados del país (que explica que tenemos en general un problema grave de carestía de la energía de este país). Por ejemplo, los expresidentes Leopoldo Calvo Sotelo y Felipe González acabaron en los consejos de administración de Naturgy, y José María Aznar en el de Endesa. Y junto a ellos, numerosos ministros y altos cargos de los principales partidos políticos del país. Del PSOE, Elena Salgado (Endesa), Rafael Escuredo (Abengoa), José Domínguez (Abengoa), Cristina Garmendia (Naturgy), Guzmán Solana Gómez (Naturgy), Víctor Pérez Pita (Naturgy), Narcís Serra (Naturgy), Javier Solana (Acciona), Manuel Marín (Iberdrola), Manuel Amigo (Iberdrola), Braulio Medel (Iberdrola), Felipe Romera (Iberdrola), Juan Pedro Hernández Moltó (Iberdrola) y Pedro Solbes (ENEL). Del PP, Luís de Guindos (Endesa), Manel Pizarro (Endesa), Pío Cabanillas Alonso (Endesa), Rodolfo Martín Villa (Endesa), Manuel Vicente-Tutor (Abengoa), Ricardo Martínez Rico (Abengoa), José Luís Olivas Martín (Enagás), Ana Palacio (Enagás), Carlos Espinosa de los Monteros (Acciona), Ángel Acebes (Iberdrola), Fernando Becker (Iberdrola), Ramón de Miguel (Iberdrola), José Luís Olivas (Iberdrola), Santiago Martínez Garrido (Iberdrola) y Ana Palacio (HC Energía). A este largo listado deben añadirse algunos consejeros, diputados y altos cargos autonómicos, como Miquel Roca (Endesa) y David Madi Cendrós (Endesa), de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), y Joseba Adoni Aurrekoetxea (Enagás) y Juan María Atutxa (Iberdrola) del PNV.

Es lógico que los políticos sean conscientes de que algún día dejarán de tener responsabilidades políticas y que algunos sean sensibles a sus futuras posibilidades de trabajar en el mundo de las grandes empresas. Pero también ocurre al revés. Muchos cargos políticos proceden del mundo de las grandes empresas. Algunos de ellos son Elena Salgado (PSOE), que formó parte del Consejo de Administración de Abertis Telecom; Luís de Guindos (PP), ex-miembro del Consejo Asesor del banco de inversión Lehman Brothers y del Consejo de Administración del banco Mare Nostrum, y ex-responsable de la división financiera de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC); o Román Escolano (PP), exdirector de relaciones institucionales del BBVA.

Las consecuencias de que una minoría – los superricos – tengan tanta influencia política y mediática: el empobrecimiento de la democracia

La evidencia de este enorme dominio de los superricos en la vida política es abrumadora. De ahí que el neoliberalismo sea la ideología dominante en los círculos del poder. Las políticas neoliberales implementadas por los gobiernos han sido enormemente beneficiosas para las clases pudientes. No solo el número de superricos ha aumentado, sino que también lo ha hecho el nivel de su riqueza y de sus rentas, y ello conseguido a costa de que el nivel de rentas de las clases populares (clase trabajadora y clases medias de rentas medias y bajas) haya descendido de una manera muy marcada, siendo su nivel de vida mucho más bajo que al inicio de la imposición de aquellas políticas neoliberales. Este descenso ha afectado con especial intensidad a los jóvenes, los cuales, tanto en EEUU como en España, no vivirán mejor que sus padres, tal y como había ocurrido antes del período neoliberal. Como consecuencia, las desigualdades se han disparado, alcanzando niveles extremos. La aplicación de las políticas neoliberales en ambos lados del Atlántico Norte (como las reformas laborales, que favorecían a los empresarios a costa de debilitar a sus trabajadores y empleados, reduciendo sus derechos laborales; así como las políticas de austeridad, que han reducido también considerablemente sus derechos sociales) han sido resultado de la gran derechización de los partidos políticos gobernantes, derechización que se tradujo no solo en la vida política sino también en la cultural y social del país. En realidad, nunca durante el período democrático la sabiduría convencional del país había sido tan de derechas (rozando incluso la ultraderecha) como ahora.

La protesta y el rechazo de tal situación: la nueva esperanza que se abre

A lo largo de la historia de este país, se puede observar que la explotación siempre produce una respuesta y un rechazo. La última gran ofensiva neoliberal en España se topó con el 15 M, un movimiento político-social que denunció la imposición de tales políticas, acusando a las autoridades gubernamentales de falta de legitimidad y representatividad, pues estaban imponiendo políticas públicas neoliberales sin que tuvieran mandato popular para ello, ya que no estaban en sus ofertas electorales. En España, su “no nos representan” lo decía todo. Fue una reivindicación que exigía democracia, y que desde el inicio provocó gran temor a los superricos y a sus servidores políticos y mediáticos. La fuerza de este movimiento explica que, en solo cinco años, el movimiento social que se transformó en un partido político, Podemos y sus confluencias (En Comú Podem y En Marea), junto a una renovada IU, estableciera una alianza (Unidas Podemos) que hoy es más que probable que gobierne en coalición con un renovado PSOE. La oferta programática de tal coalición incluye propuestas de recuperación y expansión de los derechos políticos, civiles, laborales y sociales que se habían eliminado o reducido, junto con otras medidas progresistas de gran calado que podrían significar, de aplicarse, un cambio notable en el bienestar de las clases populares (que son la mayoría de la población), revirtiendo el descenso de su calidad de vida, lo cual necesariamente requeriría reducir y eliminar la excesiva y antidemocrática influencia política que los superricos tienen hoy en el país.

Ni que decir tiene que, tal y como Paul Krugman señala que está ocurriendo en EEUU, los superricos movilizarán su enorme y antidemocrático poder para, a través de todos los muchos medios de que disponen, sabotear tales propuestas. Se iniciará así una campaña, que se caracterizará por su mezquindad, falsedad y juego sucio (que han caracterizado su comportamiento) a fin de impedir los cambios necesarios y urgentes que el país necesita. En realidad, ya ha estado ocurriendo durante estos meses, durante el proceso electoral. Y sin lugar a dudas, las banderas de siempre se utilizarán por ambos lados para defender sus intereses de clase. Los mismos superricos que han hecho tanto daño al bienestar de la población se presentarán ahora, como siempre han hecho, como los defensores de la patria. No hay que olvidar que el anterior gobierno de coalición de fuerzas progresistas al que hoy se establece, fue interrumpido en 1936 por un golpe militar, estableciéndose un régimen enormemente reaccionario y represivo que condenó al país a un enorme subdesarrollo.

El contexto ha cambiado y es poco probable que algo semejante ocurra. Pero las derechas de hoy son las herederas de las de ayer, y su escasísima vocación democrática está bien documentada. No obstante, como asegura Krugman en EEUU, el cambio es posible, pues existe la esperanza de cambio por vía democrática (y ello a pesar de las enormes insuficiencias democráticas) bajo el empuje y presión de las movilizaciones ciudadanas (pensionistas, mareas, protestas y huelgas laborales, movimiento feminista, y muchos otros), que cuando se mueven pueden ganar, tal y como ha ocurrido en este momento histórico del país.

martes, 12 de noviembre de 2019

Los ultrarricos de EEUU cada vez más ricos



El 1% más rico de EEUU se ha beneficiado con el alza bursátil, las bajas tasas de interés y las reducciones de impuestos del gobierno de Donald Trump, amasando activos que igualan al siguiente 9% más rico, y a los 4 deciles más ricos. En total, el 50% más rico de la población posee el 94% de la riqueza, mientras la otra mitad se reparte el otro 6%. Esto es el Neoliberalismo

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El hombre más rico de China es miembro del Partido Comunista. Comentario HHC




© AP Photo / Jorge Silva



19:10 28.11.2018(actualizada a las 19:14 28.11.2018)URL corto


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Jack Ma, el hombre más rico de China y responsable del gigante del comercio electrónico Alibaba, es miembro del Partido Comunista, según ha revelado el periódico oficial de la formación política china, El Diario del Pueblo. El rotativo menciona a Ma en una lista de las 100 personas que más han ayudado a impulsar las reformas y la apertura del país.
El empresario, cuya fortuna se estima que alcanza los 35.800 millones de dólares, aparece junto al presidente del motor de búsqueda chino Baidu —el equivalente a Google— y al máximo directivo de Tencent, la multinacional china de servicios y de publicidad en internet. La publicación de la lista coincide con el 40 aniversario del pistoletazo de salida de la etapa aperturista y reformista del país.

Que el periódico del único partido de China haya decidido confirmar públicamente que Ma es miembro comunista llega en un momento en el que Pekín desea asegurarse de que todas las empresas privadas del país contribuyen a alcanzar los objetivos políticos del Gobierno de Xi Jinping.

A los miembros del Partido Comunista chino se les solicita que antepongan los intereses del partido a los suyos. Aquellos con ingresos mensuales superiores a los 1.400 dólares donan el 2%. Una portavoz de Alibaba ha asegurado a la prensa, a raíz de la afiliación política de Ma, que esta no influye en los negocios ni en las decisiones de la compañía.
El multimillonario, de 54 años, había anunciado que dejaría de estar al frente de la compañía en 2019 y que en su decisión no había habido ningún tipo de presión por parte del Gobierno chino.
Comentario HHC: ¿ Existirá alguna contradicción entre ambas condiciones?. En el plano personal tengo un conflicto de formación personal , y lo veo contradictorio , más no lo rechazo de plano que otra  persona lo acepte como válido.  
 En realidad China tiene hoy en día menos desigualdad  que hace unos años,  y ha sacado de la pobreza a millones de personas, al tiempo que ha privatizado su economia en un por ciento importante pero ha preservado la propiedad estatal en rubros determinantes , y es el pais que más ha crecido su PIB per cápita en los últimos 25 años en el mundo, elevando con ello el nivel de vida de su población,  y de paso,  se convirtió en la segunda  potencia mundial económica con miras en pocos años de ser la primera. A pesar de que continúa en el periodo de tránsito hacia el socialismo y tiene algunos problemas sociales.
En Cuba con impedir la concentración de la riqueza al menos esto tiene dos problemas: uno frena la productividad del trabajo y cubrir las necesidades en general , y si además  las empresas estatales no crean suficiente riqueza y no satisfacen la demanda plenamente, es doble el efecto; y dos por impedirla no somos más productivos ni creamos más riquezas y somos cada vez mas desiguales, empezando porque las remesas de dinero desde el exterior  tienen un valor equivalente a la mitad de lo que paga el estado cubano  en salario en el país, un por ciento relevante que genera más desigualdad que el trabajo privado. 

Elevar la eficiencia económica del sistema empresarial estatal es lo determinante, no limitar el sistema no estatal, y una relación entre ambos sectores en la diferentes ramas de la economia tiene sentido en el sistema socialista.
Una política rigurosa de impuestos progresivos y auditar el origen de la riqueza pudiera paliar  y regular los efectos de no impedir la concentración de la riqueza que tenga influencia política; misma que se ha identificado con propiedades, y parece ilógico a primera vista que si nacionalizamos las propiedades al triunfo de la revolución, ahora se tenga que permitir que se vuelva  a tener de manera concentrada. Sin embargo, el proceso de nacionalización o estatización  Engels lo describió muy bien y lo relacionó como una necesidad objetiva  de la economía, ya que el desarrollo de las fuerzas productivas se veían maniatadas y se necesitaban socializarse para seguir desarrollándose. ¿ Nosotros estábamos en ese momento en 1959 o nos adelantamos por las  condiciones políticas y situación externa adversa que nos impusieron ?.¿ Se dieron cuenta los chinos de esta realidad ? ¿ Aplicaron el precepto leninista que la meta de la construcción del socialismo “no puede alcanzarse de golpe; ello exige un período de transición bastante largo del capitalismo al socialismo…porque se necesita tiempo para introducir los cambios radicales en todos los dominios de la vida y porque la inmensa fuerza de la costumbre de dirigir de modo pequeñoburgués la economía sólo puede superarse en una lucha larga y tenaz.” ?

En nuestro país, recuerdo lo dicho en el debate de la AN del anteproyecto de Constitución La diputada Vilma Patricia Alvarado Godoy aseguró: “No se está en desacuerdo con la riqueza sino de dónde proviene esta. Es necesario regular la riqueza que proviene de vías no compatibles con nuestros principios de equidad y de justicia social. Lo que acumula un deportista o un artista no entra en contradicción con lo que queremos aprobar en la nueva constitución con respecto a la acumulación de la riqueza”.  

Aquí el tema es que todos los cubanos no tenemos las posibilidades ( vender el talento  ampliamente al mercado nacional e internacional ) que  tienen los deportistas o artistas de  acumular riqueza,  y no es que se le quite esa posibilidad, sino que se la den a TODOS.

En este sentido, la Dra. Johana Odriozola Guitart expresó que “no estamos renunciando en el texto constitucional a la no concentración de la riqueza, sino que si ese principio tiene una normativa que pueda incorporarse a la ley. En los análisis que hacíamos coincidimos en que la propiedad debe ser regulada, por lo que a través de este mecanismo se normaliza la riqueza material”.

Creo que aquí existe un contrasentido, es decir ¿la riqueza de recursos monetarios obtenidos con origen lícito no se pueden capitalizar en propiedades ?¿ en dónde entonces?

Este puede ser el gran debate en el tipo de socialismo que queremos tener, y tiene múltiples aristas, esperemos que lo se apruebe finalmente en la nueva Constitución sea compatible y viable .

viernes, 9 de noviembre de 2018

Los multimillonarios cada vez más ricos. Como nunca en la historia de la humanidad

Rupert5 Neat, Bitacora

Las fortunas de los superricos de hoy han aumentado a un ritmo mucho más alto desde comienzos del siglo XX, cuando familias como los Rothschild, Rockefeller y Vanderbilt controlaban inmensas riquezas. El informe, de UBS y contables de PwC, ha dicho que hay tanto dinero en manos de los ultrarricos que se está creando una nueva oleada de ricos y poderosas familias de varias generaciones.

"Los últimos 30 años han visto mucha más creación de riqueza que la Gilded Age", ha dicho el informe UBS de millonarios de 2018. "Ese periodo crió a generaciones de familias en los Estados Unidos y Europa que influyeron en los negocios, la banca, la política, la filantropía y las artes durante más de 100 años. Con la riqueza preparada para ser transferida por los emprendedores a sus herederos en los próximos años se están creando las familias de varias generaciones del siglo XXI".

Los 2.158 multimillonarios del mundo hicieron crecer su riqueza combinada en 1,4 billones de dólares el último año, más que el PIB de España o Australia, mientras los mercados financieros al alza han ayudado a los ya de por sí muy ricos a conseguir el "mayor crecimiento absoluto de todos los tiempos".

Más de 40 de los 179 nuevos multimillonarios creados el año pasado heredaron su riqueza, y dado el número de multimillonarios por encima de los 70 años, los autores del informe esperan que otros 3,4 billones sean legados durante los siguientes 20 años.

"Ha comenzado una gran transición de riqueza", dice el informe. "Durante los últimos cinco años, la cantidad traspasada por los multimillonarios fallecidos a los beneficiarios ha crecido una media del 17% cada año, alcanzando los 117 mil millones de dólares en 2017. Solo en ese año, 44 herederos recibieron más de mil millones de dólares cada uno"

"El cálculo es simple. Hay 701 multimillonarios por encima de los 70, cuya riqueza será traspasada a sus herederos y a filantropía durante los próximos 20 años, dada la probabilidad estadística de esperanza de vida media". Los 30 septuagenarios o más mayores más ricos tienen un valor neto combinado de más de 1 billón de dólares.

David Rockefeller, el último nieto vivo del fundador de Standard and Oil, John D. Rockefeller (quien se convirtió en el primer multimillonario del mundo en 1916), murió el año pasado a los 101 años con una fortuna de 3,3 mil millones. Una subasta del arte y las antigüedades que coleccionaba su mujer -incluidas piezas de Monet, Matisse y Picasso- recolectó más de 832 millones para organizaciones de caridad que ellos apoyaban.

UBS ha dicho que ya no es válido el proverbio según el cual la primera generación hace la fortuna, la segunda la preserva y la tercera la despilfarra. Algunas familias han conservado enormes fortunas durante cinco o seis generaciones, y algunos de sus herederos incluso han aumentado la fortuna total.

"Trabajamos con nuestros clientes multimillonarios, muchos de la siguiente generación parecen muy motivados, comprometidos con sus carreras elegidas, el negocio familiar o haciendo el bien social".

Un multimillonario dijo a los investigadores: "La nueva generación, nacida en la era de internet, está más dispuesta a correr riesgos. Tienen más información y pueden ser más valientes al probar nuevas ideas y ser emprendedores".

Un heredero multimillonario de 30 años dijo: "Creo que mi generación quiere alcanzar una vida más holística y deshacerse de algunas de las hipocresías de las generaciones previas. Queremos tener una ganancia pero con impacto. Nuestras inversiones deberían reflejar quiénes somos y qué creemos".

Sin embargo, no toda la vasta riqueza poseída por ancianos multimillonarios será transferida a sus hijos, porque muchas de las personas más ricas del mundo se han inscrito en el Giving Pledge[Compromiso de donación] para dar al menos la mitad de su riqueza a la caridad.

Más de 180 personas se han registrado en el proyecto desde que fue lanzado por Bill Gates, de 62 años, la segunda persona más rica del mundo con una fortuna de 95 mil millones, y por Warren Buffet, de 88, el tercero más rico con 84 mil millones de dólares

La persona más rica del mundo, Jeff Bezos, que tiene un fortuna con valor neto estimado de 146 mil millones, más que cualquier otra persona en la historia, no se ha inscrito al compromiso. Creó el mes pasado el Bezos Day One Fund, un plan de 2 mil millones de dólares para ayudar a abordar la carencia de hogar y mejorar la educación de los hijos en familias de bajos ingresos.

La persona más rica en el Reino Unido es Sir Jim Ratcliffe, el fundador y presidente ejecutivo de la compañía petroquímica Ineos y un famoso brexiter, que tiene una fortuna estimada en 21 mil millones de libras. Ratcliffe se está preparando para abandonar Gran Bretaña por el Mónaco libre de impuestos, solo unos meses después de que fuera nombrado caballero por sus servicios a los negocios y la inversión.

Ratcliffe no se ha apuntado al Giving Pledge. Su contribución pública más grande ha sido una donación de 25 millones de libras a la London Business School, la cual rebautizó "Ratcliffe" a su edificio principal diseñado por John Nash.


La mayoría de los multimillonarios del mundo están en Estados Unidos, pero el número de gente ultrarrica está creciendo rápidamente en China, donde dos nuevos multimillonarios son acuñados cada semana. "Hace doce años, el país más poblado del mundo era el hogar de 16 multimillonarios", ha dicho el informe. "Hoy, mientras progresa el 'Siglo Chino', el número es 373, casi un quinto del total global".

Un multimillonario chino dijo a los investigadores: "En ningún otro lugar del mundo puedes encontrar mejores condiciones de crecimiento que en China. El progreso continuado de creación de riqueza está apoyado por las políticas del gobierno que liberan la economía, mientras que la urbanización y un modelo de negocio disruptor ha creado poderosos nuevos emprendedores".

martes, 23 de octubre de 2018

Ingresos récord en 2017 para el uno por ciento más rico en EEUU


Por Gabriel Black, wsws

De acuerdo con un informe del Instituto de Política Económica (EPI, por sus siglas en inglés), en el 2017, el uno por ciento de las personas con mayores salarios recibió sueldos récord. Según los datos recientemente publicados por la Administración de la Seguridad Social, el EPI muestra que el primer por ciento de la población vio aumentar sus sueldos en un 3.7 por ciento en 2017, una tasa que casi cuadruplica al 90 por ciento inferior de la población. El crecimiento fue impulsado por el 0.1 por ciento superior, que incluye a muchos directores ejecutivos y ejecutivos corporativos, cuyos sueldos aumentaron un ocho por ciento, con un promedio de US$2,757,000 el año pasado.

El informe EPI es solo la última exposición de la abierta desigualdad entre la gran mayoría de la población y la aristocracia moderna que gobierna sobre ellos. El EPI muestra que el 90 por ciento inferior de los asalariados aumentó sus sueldos en un 22.2 por ciento entre 1979 y 2017. Hoy en día, este 90 por ciento inferior gana en promedio solo US$36,182 al año, que se va integro en cubrir el costo de la vivienda y la creciente carga en educación, salud y jubilación.

Mientras tanto, el uno por ciento superior ha aumentado sus sueldos en un 157 por ciento durante este mismo período, una tasa siete veces mayor que el otro grupo. Este segmento superior gana un promedio de US$718,766 al año. Los que están en el medio, el percentil 90 al 99, han aumentado sus salarios en un 57.4 por ciento. Ahora ganan un promedio de US$152,476 al año, más de cuatro veces el 90 por ciento inferior.

Décadas de capitalismo en decadencia han llevado a esta división acelerada. Mientras que los ricos acumulan riqueza sin restricciones, los salarios y beneficios de los trabajadores han sido objeto de ataques cada vez mayores. En 1979, el 90 por ciento de la población absorbió el 70 por ciento de los sueldos de la nación. Pero para 2017 este cayó a solo el 61 por ciento.

Aún más, mientras que el 90 por ciento de la población inferior puede absorber el 61 por ciento de los sueldos, grandes sectores de la fuerza laboral de hoy apenas obtienen sueldos. Por ejemplo, el propio análisis de los datos de la Administración de la Seguridad Social en el World Socialist World Site encontró que el 54 por ciento de los que reciben sueldos en los Estados Unidos, 89.5 millones de personas, hacen un promedio de solo $15,100 al año. Este 54 por ciento de la población gana solo el 17 por ciento de todos los sueldos pagados en los Estados Unidos.

Sin embargo, a pesar estas desigualdades, por si solas aún no presentan correctamente la brecha entre ricos y pobres. Los ultrarricos obtienen su riqueza no principalmente de los sueldos, sino de los activos y acciones, principalmente del mercado de valores. Mientras que el 90 por ciento más bajo de la población ganaba el 61 por ciento de los sueldos en 2017, poseían aún menos, solo el 27 por ciento de la riqueza (según el Informe de Desigualdad Mundial 2018 de Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman).

El aumento masivo en el valor del mercado de valores, en el que solo participa un pequeño segmento de la población, significa que el 10 por ciento superior de la población controla el 73 por ciento de toda la riqueza en los Estados Unidos. Solo tres hombres, Jeff Bezos, Warren Buffet y Bill Gates, tuvieron más riqueza que la mitad inferior de los Estados Unidos el año pasado.

Los sueldos son tan bajos en los Estados Unidos que aproximadamente la mitad de la población se endeuda cada año. Un informe de Reuters de julio encontró que el ingreso neto antes de impuestos (es decir, ingresos menos gastos) del 40 por ciento inferior de la población era un promedio negativo de $11,660. Incluso el quintil medio de la población, el percentil 40 al 60, apenas cubre sus gastos, con un promedio de solo $2,836 al año.

Como lo muestra la Administración de la Seguridad Social, el 67.4 por ciento de la población ganaba menos del sueldo promedio, US$48,250 al año en 2017, una suma que es inadecuada para mantener a una familia en muchas ciudades, especialmente con altos costos de vivienda, atención médica, educación y jubilación.

Para la clase dominante, sin embargo, los salarios de los trabajadores ya son demasiado altos. La volatilidad del mercado de valores y el profundo temor de que el actual mercado alcista se derrumbará han hecho que los políticos y los empresarios estén ansiosos por cualquier señal de un empuje salarial por parte de la clase trabajadora.

En agosto, los salarios en los Estados Unidos subieron solo un 0.2 por ciento por encima de la tasa de inflación, el más alto en nueve años. Aunque el aumento fue mínimo, fue suficiente para alentar a la Reserva Federal a aumentar la tasa de interés clave por encima del dos por ciento por primera vez desde 2008. El aumento de las tasas de interés ayuda a deprimir los salarios de los trabajadores actuando negativamente sobre los préstamos, los gastos y las contrataciones. Como señaló el Financial Times, detener el crecimiento salarial fue "central" para el movimiento de la Reserva Federal.

Un análisis más detallado de los datos de la Administración de la Seguridad Social por parte del WSWS muestra que en 2017, 147,754 personas reportaron sueldos de 1 millón de dólares o más, aproximadamente, el 0.05 por ciento más alto. Su ingreso total combinado de $372 mil millones podría pagar el presupuesto federal de educación de los Estados Unidos cinco veces más.

Estos sueldos, por grandes que sean, aún son pequeños en comparación con el dinero que los ultrarricos obtienen del mercado de valores. Por ejemplo, las recompras de acciones y los pagos de dividendos, una forma de canalizar dinero a los accionistas, eclipsarán $1 billón este año.

Cualquiera que sea la fuente inmediata, la riqueza de los ricos se deriva de la gran masa de personas que hacen el trabajo real. En todo Estados Unidos y en todo el mundo, trabajadores, jóvenes y estudiantes han luchado este año por los salarios, la educación, la atención médica, la inmigración, la guerra y los derechos democráticos. Este creciente movimiento de la clase obrera debe establecer como objetivo confiscar la riqueza y el poder de esta pequeña oligarquía parasitaria. La riqueza de la sociedad debe ser controlada democráticamente por quienes la producen.

lunes, 22 de octubre de 2018

El gobierno de los multimillonarios significa tiranía o revolución

El Captor | 22 octubre, 2018 | Opinión



A los diez años me becaron para ir a un internado escolar diseñado para los multimillonarios de Massachusetts. Viví entre los estadounidenses más ricos durante ocho años. Escuché sus prejuicios y sufrí sus complejos de superioridad. Insistían en que eran privilegiados y ricos por consecuencia de su inteligencia y talento. Experimentaban un desprecio burlón por los que se situaban en una escala inferior a ellos en estatus material y social, incluyendo en tal desprecio también a los estudiantes de clase media y alta. La mayoría de los multimillonarios carecían de empatía y compasión. Se autoblindaban para molestar, intimidar e insultar a cualquier inconformista que desafiara o no encajara en su mundo de egolatría.

Era imposible entablar una amistad con la mayoría de los hijos de estos multimillonarios. La amistad según ellos venía definida por un “¿qué hay para mí?” Y desde el momento de su nacimiento estaban rodeados por personas que satisfacían sus deseos y necesidades. Eran reacios a comunicarse con cualquier persona que estuviese en apuros -pero si ellos tenían algún pequeño capricho o problema, les dominaba hasta tal punto que cualquier sufrimiento terrible en los demás parecía inexistente, y esto pasaba también incluso con sus propios familiares-. Solo sabían cómo recibir. Ignoraban el concepto de dar. Se habían deformado y vagaban en un estado de infelicidad profunda, presos de un narcisismo insaciable.

Es esencial entender las patologías de los multimillonarios. Porque han amasado el poder político mundial. Estas patologías describen a los Donald Trump, sus hijos, los Brett Kavanaughs y los multimillonarios que dirigen la administración. Los súper ricos son incapaces de ver el mundo desde una perspectiva que no sea la suya. Las personas que los rodean, incluidas las mujeres de las que estos hombres se aprovechan, son objetos diseñados para satisfacer deseos momentáneos o ser manipulados. Los súper ricos son casi siempre amorales. Correcto. Equivocado. Verdad. Mentira. Justicia. Injusticia. Estos conceptos se sitúan en otra esfera para ellos. Simplemente, lo que les beneficia o les satisface es bueno. Lo que no sirve a sus fines, debe ser destruido.

La patología de los multimillonarios es lo que permite a Trump y su imberbe yerno, Jared Kushner, conspirar con el dictador suadí Mohammed bin Salman, otro producto del nepotismo y del poder ilimitado, para encubrir el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, con quien trabajé en Oriente Medio. Los súper ricos disfrutan la vida blindados por la riqueza que heredan de generación en generación, acomodados en un poder inexorable al que contribuyen hordas de conseguidores, incluidos otros miembros del club de los súper ricos, además de abogados y publicistas. Casi nunca hay consecuencias derivadas de sus errores, abusos, maltratos y crímenes. Esta es la razón por la que el príncipe heredero saudita y Kushner se han aliado. Son los homúnculos que rutinariamente engendran los súper ricos.

El gobierno de los multimillonarios es, por esta razón, aterrador. No conoce límites. Nunca han acatado las normas de la sociedad y nunca lo harán. Nosotros pagamos impuestos, ellos no. Nosotros nos esforzamos con el sudor de nuestra frente para estudiar en una universidad prestigiosa o conseguir un empleo, ellos no. Nosotros pagamos por nuestros errores, ellos no. Nosotros somos condenados por los crímenes que cometemos, ellos no.

Los súper ricos viven en una burbuja artificial, en una tierra llamada “Billionare-land”, en lugares con “Frankenmansions” y aviones privados, totalmente alejados de la realidad. La riqueza, tal y como yo la veo, no solo se perpetúa a sí misma sino que se emplea para monopolizar las nuevas oportunidades de creación de riqueza. La movilidad social de los pobres y la clase trabajadora es en gran medida un mito. Los súper ricos practican una especie de acción afirmativa, catapultando a mediocridades masculinas y blancas como Trump, Kushner y George W. Bush a escuelas de élite que preparan a la plutocracia para obtener posiciones de poder. A los súper ricos nunca se les fuerza a crecer. A menudo son infantilizados de por vida, se quejan de lo que quieren y casi siempre lo consiguen. Y esto los hace muy, muy peligrosos.

Los teóricos políticos, desde Aristóteles y Karl Marx hasta Sheldon Wolin, han advertido de los peligros del gobierno de los multimillonarios. Una vez que los súper ricos toman el control, escribe Aristóteles, las únicas opciones son la tiranía y la revolución. No saben cómo cimentar o construir. Sólo saben cómo alimentar su avaricia sin fondo. Es curioso lo de los súper ricos: no importa cuántos miles de millones posean, nunca tienen suficiente. Son los fantasmas hambrientos del budismo. Buscan, a través de la acumulación de poder, dinero y objetos, una felicidad inalcanzable. Esta vida de deseos infinitos a menudo termina mal, con los súper ricos separados de sus cónyuges e hijos, desprovistos de verdaderos amigos. Y cuando terminan yéndose, como escribió Charles Dickens en “Cuento de navidad”, la mayoría de las personas se alegran de haberse desembarazado de ellos.

Wright Mills, uno de los mejores analistas de las patologías de los súper ricos, escribió en “La élite del poder”: “Explotaron los recursos nacionales, promovieron guerras económicas entre ellos, se fusionaron, amasaron capital privado fuera del dominio público y utilizaron todos y cada uno de los métodos para conseguir sus fines. Llegaron a acuerdos con empresas ferroviarias para compensar deudas tributarias; compraron periódicos y editores; aniquilaron empresas competidoras e independientes y emplearon abogados de habilidad y reputación como hombres de estado para defender sus derechos y asegurar sus privilegios. Hay algo demoníaco en estos señores de la creación; No es simplemente retórica llamarlos barones ladrones.”

El capitalismo corporativo, el que ha destruido nuestra democracia, ha otorgado poder sin control a los súper ricos. Y una vez se entienden las patologías de estas elites oligárquicas, es fácil trazar el futuro. El aparato estatal a cuyo frente se encuentran los súper ricos ahora sirve exclusivamente a sus intereses. Es sordo a los gritos de los desposeídos. Empodera a aquellas instituciones que nos mantienen oprimidos -los sistemas de seguridad y vigilancia de control doméstico, la policía militarizada, Seguridad Nacional y militares- y destruyen o degradan aquellas instituciones o programas que mitigan la desigualdad social, económica y política, entre ellas la educación pública y la salud, el estado del bienestar, la seguridad social, un sistema fiscal equitativo, cupones de alimentos, transporte público e infraestructura, o los tribunales. Los súper ricos extraen cada vez mayores sumas de dinero de aquellos que empobrecen constantemente. Y cuando los ciudadanos protestan o se resisten, son eliminados.

Los multimillonarios se preocupan desmesuradamente por su imagen. Están obsesionados con mirarse a sí mismos. Son el centro de su propio universo. Hacen todo lo posible por crear personas ficticias repletas de virtudes y atributos inexistentes. Es por esto por lo que los súper ricos llevan a cabo escenificaciones filantrópicas. La filantropía les permite participar en la fragmentación moral. Ignoran la miseria moral de sus vidas, a menudo definida por el tipo de degeneración y libertinaje que los súper ricos insisten en señalar como la maldición de los pobres, para presentarse a sí mismos como los promotores de pequeños actos de caridad a fin de caracterizarse como personas bondadosas y benéficas. Los que pinchan y desinflan el globo esta imagen, como Khashoggi hizo con Salman, son especialmente odiados. Y es por esto que Trump, como todos los súper ricos, ve en la prensa crítica el enemigo. Es por esto que Trump y el entusiasmo de Kushner por conspirar para ayudar a encubrir el asesinato de Khashoggi es ominoso. Las incitaciones de Trump a sus partidarios -quienes ven en él la omnipotencia que les falta y anhelan lograr- para llevar a cabo actos de violencia contra sus críticos, se encuentran tan solo unos pocos pasos por detrás de los matones del príncipe heredero que desmembraron a Khashoggi con una sierra para huesos. Y si crees que Trump solo está bromeando cuando sugiere que la prensa debería ser tratada violentamente, entonces no entiendes nada sobre los súper ricos. Harán lo que pueda, incluso asesinar. Él, como la mayoría de los súper ricos, carece de conciencia.

Los más ilustrados multimillonarios, los de East Hamptons y Upper East Side, en el reino donde Ivanka y Jared jugueteaban en el pasado, juzgan al presidente torpe y vulgar. Pero esta distinción es de estilo, no de sustancia. Donald Trump puede ser una vergüenza para los adinerados graduados de Harvard y Princeton en Goldman Sachs, pero sirve a los súper ricos tan asiduamente como lo hacen Barack Obama y el Partido Demócrata. Esta es la razón por la que los Obamas, como los Clinton, se han incorporado al panteón de los súper ricos. Es por lo que Chelsea Clinton y Ivanka Trump eran amigas íntimas en la infancia. Vienen de la misma casta.

No hay ninguna fuerza dentro de las instituciones gobernamentales para detener el saqueo de los súper ricos de la nación y el ecosistema. Los multimillonarios no tienen nada que temer de los medios de comunicación controlados por las corporaciones, los funcionarios electos que financian o el sistema judicial que han tomado. Las universidades son apéndices institucionales patéticos. Silencian o destierran a los críticos intelectuales que molestan a los principales donantes al desafiar la ideología imperante del neoliberalismo, la misma que fue formulada por los adinerados para restaurar el poder de clase. Los súper ricos han destruido movimientos populares, incluidos los sindicatos de trabajadores, o mecanismos democráticos de reforma que en el pasado permitían a los trabajadores enfrentarse al poder. El mundo es ahora su patio de recreo.

En “La condición posmoderna”, el filósofo Jean-François Lyotard dibujó un cuadro del futuro orden neoliberal como uno en el que “el contrato temporal” suplanta a las “instituciones permanentes en los dominios profesional, emocional, sexual, cultural, familiar e internacional, así como en los asuntos políticos.” Esta relación temporal con las personas, las cosas, las instituciones y el mundo natural garantiza la autoaniquilación colectiva. Nada para los súper ricos tiene un valor intrínseco. Los seres humanos, las instituciones sociales y el mundo natural son productos que se pueden explotar para obtener ganancias personales hasta el agotamiento o el colapso. El bien común, como el consentimiento de los gobernados, es un concepto muerto. Esta relación temporal encarna la patología fundamental de los súper ricos.

Los multimillonarios, como escribió Karl Polanyi, celebran el peor tipo de libertad: la libertad “para explotar a los demás, o la libertad para obtener ganancias desmedidas sin un servicio comparable a la comunidad, la libertad de evitar que los inventos tecnológicos se utilicen para el beneficio público, o la libertad de lucrarse de calamidades públicas diseñadas secretamente a tal fin”. Al mismo tiempo, como señaló Polanyi, los súper ricos hacen la guerra a la “libertad de conciencia, la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad de asociación, la libertad de elección del propio trabajo.”

Las oscuras patologías de los súper-ricos, idolatradas por la cultura y los medios de comunicación de masas, se han convertido en las nuestras. Hemos ingerido su veneno. Los multimillonarios nos han enseñado a celebrar las malas libertades y denigrar las buenas. Observa cualquier mitin de Trump. Mira cualquier reality show de televisión. Examina el estado de nuestro planeta. Repudiaremos estas patologías y nos organizaremos para destronar a los multimillonarios del poder o ellos nos transformarán en lo que de hecho ya han conseguido que seamos: su herramienta.

* Artículo de Chris Hedges publicado originalmente en inglés en Truthdig

* Ilustración: Mr. Fish

lunes, 18 de enero de 2016

Los 62 más ricos poseen tanto como medio mundo (+ Infografías)

En este artículo: Bill Gates, desigualdad, dinero, Economía, Hambre, Planeta Tierra, Ricos


El mexicano Carlos Slim (izq) y el estadounidense Bill Gates, dueños de las dos fortunas más grandes del mundo.
El mexicano Carlos Slim (der.) y el estadounidense Bill Gates, dueños de las dos fortunas más grandes del mundo..
Según un informe de la Organización No Gubernamental Oxfam, publicado antes de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, en Suiza, la riqueza de los 62 mayores millonarios ha crecido un 44 por ciento desde 2010mientras que la de los tres mil 500 millones más pobres ha caído un 41 por ciento. Los ricos lo son cada vez y aumenta la escacez de los pobres.
En tanto, 14 millones de personas se enfrentan al hambre en el sur de África debido a la sequía que se ha exacerbado por el patrón climático de El Niño.
La riqueza de los 62 mayores millonarios ha crecido un 44 por ciento desde 2010, mientras que la de los 3.500 millones más pobres ha caído un 41 por ciento, dijo la Organización No Gubernamental Oxfam, en un informe publicado antes de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, en Suiza.
Casi la mitad de los grandes ricos son estadounidenses, otros 17 son europeos y el resto proviene de países como China, Brasil, México, Japón y Arabia Saudí.
“La preocupación de los líderes mundiales sobre la creciente desigualdad todavía no se ha materializado en medidas concretas para contrarrestarla. El mundo es mucho más desigual, y la tendencia ascendente de la desigualdad se está acelerando”, dijo la directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanima, en el comunicado que acompañó el informe.
“No podemos seguir permitiendo que cientos de millones de personas padezcan hambre mientras que las élites económicas absorben los recursos que podrían ayudar a estas personas a salir de esa situación”, añadió.
Unos 7,6 billones de dólares de patrimonios de personas están en paraísos fiscales fuera de los países de origen y si pagaran impuestos a la renta se generarían 190.000 millones de dólares más para los gobiernos cada año, estimó Gabriel Zucman, profesor asistente de la Universidad de California, Berkeley.
Hasta un 30 por ciento de todo el patrimonio financiero de África está en el extranjero, lo que cuesta unos 14.000 millones de dólares en pérdidas de ingresos tributarios cada año, dijo Oxfam, que citó el trabajo de Zucman, en su informe Una economía al servicio del un por ciento.
“Las empresas multinacionales y las élites económicas juegan con unas normas distintas al resto, y rehúsan pagar los impuestos necesarios para que la sociedad funcione adecuadamente. El hecho de que 188 de las 201 mayores empresas estén presentes en al menos un paraíso fiscal es un indicador de que es hora de actuar”, dijo Byanima.

Y por otra parte…

Hambre en África1
14 millones de personas se enfrentan al hambre en el sur de África.
En torno a 14 millones de personas se enfrentan al hambre en el sur de África debido a la sequía que se ha exacerbado por el patrón climático de El Niño, dijo el lunes el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (WFP, en sus siglas en ingles).
El país más afectado es Malaui, donde 2,8 millones de personas o el 16 por ciento de la población pasa hambre, seguida de Madagascar donde casi 1,9 millones de personas están en situación de riesgo.
“Con las escasas lluvias en muchas zonas y con la posibilidad de plantar cereales cerrándose o casi cerradas en muchos países, las perspectivas son alarmantes”, dijo el proyecto WFP de la ONU.
(Con información de Reuters)
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