Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

lunes, 24 de febrero de 2020

Cuba, hacia un plan económico más flexible y dinamizador

Por: Lissett Izquierdo Ferrer, Marcelino Vázquez Hernández


Hay que definir dónde tenemos que centralizar y dónde no, dijo el presidente  Miguel Díaz-Canel en el balance del Ministerio de Economía. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.
Buscar la adecuada relación que debe haber entre centralización y descentralización de los procesos económicos-financieros del país, resulta un paso necesario para un mejor desempeño de la economía, tal y como reflexionó este lunes el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en el balance del Ministerio de Economía y Planificación (MEP).
“Hay que definir dónde tenemos que centralizar y dónde no, para que ambos procesos no se conviertan en trabas y ninguno supere la magnitud que realmente debe tener”, argumentó el mandatario en la reunión a la que asistieron Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Manuel Marrero, primer ministro; los viceprimer ministros Ricardo Cabrisas y Alejandro Gil, titular del MEP, junto a otros dirigentes del Partido, el Gobierno y el sector.
Díaz-Canel comentó que en un trabajo que involucró a organismos e instituciones, fueron identificadas las trabas que frenan a la economía, en aras de tomar las decisiones necesarias.
El presidente dijo que el MEP, llamado a ser “un ministerio de pensamiento”, tiene la tarea de propiciar una conducción de la economía innovadora, en tanto impulse la sustitución de mecanismos administrativos por económicos-financieros.
Al respecto, el titular del organismo coincidió en la necesidad de ir hacia un plan más flexible, acorde con los diversos actores económicos que conviven en el país.
Precisamente, “estamos evaluando no emitirle el plan a todo el mundo, y que sea más abierto y menos detallista, que ponga las reglas del juego y que proteja a las principales prioridades”.
Considero —abundó— que llegó la hora de cuestionarnos la necesidad de emitirle indicadores al sector empresarial. “Sabemos que esa emisión, desde hace años, roza casi con el formalismo”.
Gil dejó claro que lo anterior no significa “que renunciemos a la planificación centralizada. Porque en un país como el nuestro, con limitaciones de recursos, es imprescindible planificar centralizadamente, lo que no quiere decir que tengamos que emitirle a todo el mundo indicadores directivos. Debemos mantener los balances centrales del país y que no sea el mercado el que asigne los recursos”.
Informó que algunos de esos conceptos deben ponerse en práctica desde la ejecución del plan de este año, mientras que para 2020 el diseño será sobre bases más flexibles.
Sintetizó que el plan tienen que ser un instrumento dinamizador de la economía, que incentive a las fuerzas productivas y que proteja a las principales actividades económicas.
“De la puerta del MEP hacia afuera se concibe como una traba. 'Si no fuera por el plan pudiera hacer más, dicen no pocos empresarios’. Esa hojarasca tenemos que quitarla del camino”, expresó.
El titular consideró que tal paso requiere un ministerio más dinámico, creativo y  generador de soluciones, cuya principal tarea no sea hacer un plan, sino hacer que la economía funcione.

El deber de informar, explicar…


Intervención de Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba, durante el balance del Ministerio de Economía y Planificación. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.
En otro momento de su intervención, el presidente de la República valoró la importancia de mantener una permanente comunicación con el pueblo.
“Los resultados de la economía, los buenos y malos, tienen que ser transparentes para el pueblo, los tenemos que presentar para que el pueblo entienda hacia dónde queremos llegar, por qué llegamos o no en determinados momentos, a qué retos y desafíos estamos expuestos”.
Ante las presiones por parte de la actual administración estadounidense, llamó a “no dejarnos intimidar, a no detenernos y seguir demostrando lo que somos capaces de hacer”.
En función de afrontar la compleja situación y eliminar trabas, recordó las medidas tomadas para fortalecer a la empresa estatal socialista, e informó que en la actualidad se estudia otro grupo de decisiones.
Díaz-Canel trazó líneas de trabajo en las cuales el MEP tiene un papel imprescindible:
  • Buscar una manera más adecuada para establecer la relación entre todos los actores económicos.
  • Establecer un mejor método para calcular el aporte real del sector privado y su relación con el sector estatal.
  • Incrementar el control de la actividad inversionista.
  • Potenciar la sistematización de análisis rigurosos sobre los hechos económicos.

Balance anual del Ministerio de Economía y Planificación. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.
El informe del MFP sintetiza el complejo escenario en el que se desarrolló la economía cubana en 2019, marcado por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos. Con el abierto propósito de asfixiar a la economía, el gobierno estadounidense se propuso impedir que llegara combustible al país, medida que continúa impactando al país.
Para enfrentar esa situación, se aprobaron importantes medidas dirigidas en lo fundamental a fortalecer la empresa estatal socialista.
El documento recuerda que en medio de las limitaciones se estimó que la economía cubana no decreciera, lo que constituye una prueba de la capacidad de resistencia y de las reservas internas que tiene el país.
Entre las perspectivas para el presente año, sobresale consolidar el trabajo de proyección estratégica hacia 2030, combinado con las realidades y escenarios actuales.
Otra prioridad es favorecer la industria nacional y los encadenamientos productivos. Este año se destinan más de 240 millones de dólares a financiar producciones que antes se importaban. No obstante, “todavía se reportan capacidades disponibles en la industria nacional e importaciones de renglones que podemos asumir”.
El desarrollo local fue uno de los temas principales tratados en el balance. Se conoció de experiencias en Holguín y Ciego de Ávila que, en alianza con las universidades, impulsan iniciativas en beneficio del territorio
Iliana Núñez Acosta, al frente de la dirección provincial de Economía y Planificación en Ciego de Ávila, propuso flexibilizar algunos mecanismos, fundamentalmente los relacionados con el vínculo con las formas de gestión no estatal. De los 22 proyectos que existen en ese territorio, nueve son fomentados por una cooperativa agropecuaria.

La especialista planteó la pertinencia de otorgarle personalidad jurídica a los proyectos de desarrollo local.






Intervenciones durante el balance anual del Ministerio de Economía y Planificación. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.




Intervención de Miguel Diaz-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba, durante el balance anual del Ministerio de Economía. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.




Intervenciones durante el balance anual del Ministerio de Economía y Planificación. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.




Balance anual del Ministerio de Economía y Planificación (MEP). Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN.

La gastronomía y el comercio estatal cubano: persistentes dolores de cabeza

Es uno de los sectores que desde 1968 constituye un agujero negro por donde desaparece, por diversas razones y hacia diferentes destinos, una parte de la riqueza que el pueblo crea. ¿Por qué todo sigue igual?




Quien le dedique tiempo a caminar por las manzanas que conforman la calle 23, la calle “I”, la calle 25 y la calle F, podrá apreciar un fenómeno interesante. En la esquina de 25 y G, un restaurante privado permanece con sus capacidades casi siempre cubiertas desde las 8:30 am y en los horarios de almuerzo y comida es difícil encontrar una mesa. Más abajo en 23 y G de la senda que corre del Vedado hacia Marianao, otro establecimiento, quizás una cooperativa, también logra tener clientes con bastante frecuencia.

Pero en la esquina que hace la diagonal, el Castillo de Jagua, un restaurante de muchísima tradición, que recibió una fuerte inversión del presupuesto (no sé si local, provincial o nacional). Recién reparado y modernizado, permanece con mesas que agonizan en la soledad y la desatención de los clientes.

Raro. Ahí los precios, por esa suerte de ser estatal, están más al alcance de la media del bolsillo cubano que en los otros dos antes mencionados. Sin embargo, su nivel de ocupación dista bastante del de aquellos otros.

Ocurre lo mismo en la esquina de San Lázaro e Infanta. De un lado El Vicky con sus mesas ocupadas y del otro la antigua ostionera con sus banquetas vacías. ¡Misterio!

“No hacemos nada con reanimar un establecimiento si las ofertas no logran mantenerse en el tiempo”, dijo el presidente Díaz Canel hace pocos días en el balance anual de la gestión del Ministerio de Comercio Interior (Mincin).

Pero ya sabemos que el comercio y la gastronomía son siempre un gran misterio. Hay sitios que nacen como tocados por la suerte y otros que por más que se haga, permanecen en un estado de cuasi rigor mortis.

Evidentemente no todo es suerte, ni en el sector estatal ni en el sector privado. La historia reciente del comercio y la gastronomía en Cuba no se ha escrito, pero mercería la pena hacerlo.

Que la gastronomía y el comercio estatal han sido, desde 1968, uno de los sectores que más dolores de cabeza le ha traído al gobierno y más pérdidas a la economía nacional, no es una noticia.

Que ese sector, también desde la misma fecha, se ha convertido en un agujero negro por donde desaparece, por diversas razones y hacia diferentes destinos, una parte de la riqueza que el pueblo crea, tampoco es noticia.

Nótense estos datos que brinda el Anuario Estadístico Cubano 2018. En ese año se dedicaron recursos de inversión a los sectores del comercio y las reparaciones de bienes personales y a restaurantes y hoteles la cifra de 592,8 millones de pesos, mientras en la ciencia se invirtieron 57 millones, en la educación 339,9 y en la salud pública 301,2.

Que una parte del manejo de estos negocios estatales sirve a intereses privados que lucran con recursos del Estado y utilizan los dineros del pueblo para financiar sus gastos de operaciones y obtener lucros espurios individuales que nada tienen que ver ni con el esfuerzo realizado, ni con la calidad del servicio prestado, ni con los recursos individuales invertidos, es también conocido desde hace mucho tiempo.

En el balance del Mincin mencionado arriba, Díaz-Canel informó que este año no habrá créditos bancarios ni intervención del presupuesto estatal para cubrir pérdidas por robos en la actividad de comercio y la gastronomía.

Durante estos casi cincuenta años el Estado ha intentado una y otra vez controlar, enmendar, rectificar, perfeccionar, los “mecanismos” bajo los cuales opera el sector. Pero los resultados obtenidos en todos estos diferentes intentos han quedado lejos del propósito.

El costo del intento del control ha sido tan alto como el costo del descontrol y como la vida ha demostrado en todos estos años, no ha sido realmente efectivo.

El comercio y la gastronomía estatal son de esas piedras con las que, no solo hemos chocado más de una vez, sino también de aquellas que constantemente recogemos y las volvemos a lanzar delante de nosotros.

Adelanto que parto del supuesto de que la mayoría de los compañeros que trabajan en el comercio y la gastronomía estatal son buenas personas, honestos y comparten con todos nosotros la visión de país que aprobamos hace algún tiempo.

Asumo que los compañeros que hoy desempeñan altas responsabilidades en ese Ministerio de Comercio Interior están identificados con el esfuerzo de transformación que el presidente Díaz-Canel lidera; que su actual Ministra y su cuadros se esfuerzan para lograr mejoras sustanciales en el sector, y que todos están preparados para desempeñar sus cargos y tienen suficiente experiencia y oficio; que tienen su corazón puesto en Cuba y su mente ocupada ciento por ciento en la tarea.

Sin embargo, los resultados y la realidad del sector dejan mucho que desear. Subrayo por eso que el problema no es únicamente de hombres y mujeres o cuadros, ni tampoco de nuevos mecanismos. Algo más debe haber.

También es cierto que las dificultades actuales, incluyendo el incremento del bloqueo estadounidense lo hace todo más difícil. Pero en los años ochenta, con toda la ayuda soviética y un presupuesto mucho más holgado, tampoco el comercio y la gastronomía estatal logró satisfacer en cantidad y calidad las expectativas y demandas de la población cubana.

Entonces, –y esta sería la pregunta científica– si todo lo anterior es una realidad constatada y abordada una y otra vez en las diferentes instancias de decisión en nuestro país, tanto en sesiones públicas como en otras no tan públicas, ¿por qué se insiste en la idea de mejorar, perfeccionar, mantener un sector estatal en la gastronomía y el comercio relativamente grande, disperso, atomizado, tecnológicamente atrasado, con prácticas gerenciales y comerciales poco efectivas e ineficientes que concentra un buena parte de las pérdidas y de los subsidios que el Estado, como representante del pueblo tiene que erogar?

Adelanto entonces algunas hipótesis:

1 La decisión de mantener una presencia elevada del Estado en la propiedad y la gestión estatal obedece a consideraciones políticas para mantener la preponderancia del sector socialista en la economía.

Sin embargo, la gastronomía, o mejor, los establecimientos gastronómicos, no parecen encontrar espacio en esa definición de medios fundamentales de producción que aparece en el documento de la Conceptualización. Los establecimientos gastronómicos y comerciales no parecen ser decisivos para el desarrollo ni para la seguridad del país.

Es cierto, no obstante, que generan una gran cantidad de empleo, según el Anuario Estadístico Cubano 2018, el empleo en el sector del comercio alcanzó las 465 300 personas, tanto como la educación o como el sector de la salud, casi diez veces los empleados en la industria azucarera, cien mil más que los empleados en el sector industrial cubano y doscientos mil más que los empleados en la construcción.

Claro que el hecho de que una parte de ese empleo deje de ser estatal no necesariamente implica que se pierdan esos empleos, solo que dejarían de ser empleados estatales y pasarían a engrosar las filas de los empleados del sector no estatal, con lo cual el peso del sector no estatal en el empleo casi igualaría el del sector estatal empresarial.

Trabajadores en el sector empresarial

Total: 3 037000

De ellos:

En el sector estatal: 1 601 300 para el 52,7%

En el sector no estatal: 1 435 700 para 47,2 %.

Si esos 465 300 empleados en el sector del comercio y la gastronomía dejaran de ser estatales y pasaran el sector no estatal entonces la estructura del empleo en Cuba cambiaría drásticamente a favor del empleo no estatal.

2 Mantener la propiedad y la gestión estatal directa sobre el sector del comercio y la gastronomía permite obtener recursos (ingresos fiscales) decisivos para el Estado que no pueden ser compensados con otras fuentes.

Vayamos a los datos, el Capítulo 14 del Anuario Estadístico de Cuba ofrece información muy útil[1]. En el año 2018 el valor de la circulación mercantil mayorista[2] fue de 32 186,6 millones de pesos, mientras que el valor de la circulación mercantil minorista[3] fue de 14 791,1 millones de pesos. Ambos crecieron en relación al año anterior (2017) en 1.6% y 8.3%. Sin embargo, los datos agregados no distinguen entre el sistema atendido por el Mincin y el otro sistema atendido por otras empresas.

Para el 2019, publicaba Cubadebate que “la circulación mercantil (mayorista) del sistema empresarial atendido alcanzó 8 mil 376 millones de pesos, el 99 % del plan, decreciendo en 763 millones de pesos con respecto a 2018”.

Ello quiere decir que en el año 2018 la circulación mayorista en el sistema que atiende el Mincin fue de 9 139 millones, si la circulación mayorista total en ese año fue de 32 186,6 millones en el 2018, entonces el Mincin “atiende” el 28,3% de toda la circulación mayorista del país, poca más de la cuarta parte.

Tarea difícil regular el comercio interior del país atendiendo solo la cuarta parte de la circulación mercantil mayorista.

En cuanto a la circulación mercantil minorista, no aparecen las cifras públicas en el reporte de Cubadebate, entonces si asumimos la misma proporción que para la circulación mercantil mayorista[4] (28,3%), el sistema del Mincin alcanzó un volumen de 4 185,8 millones de pesos cubanos.

Sumando la circulación mercantil mayorista y minorista en manos del Mincin tenemos que la facturación total fue de 13 324,8 millones de pesos, que no es poco dinero.


Vista desde la perspectiva del presupuesto del Estado, se tiene que las entradas[6] al presupuesto alcanzaron en el 2018 la cifra de 85 390 millones de pesos de los cuales corresponden a las ventas minoristas 35 155 millones de pesos, esto es, el 41% de todas las entradas al presupuesto del Estado, una magnitud para nada despreciable que obliga siempre a pensar si la desestatización del comercio minorista no conduciría a una drástica reducción de ingresos al presupuesto haciendo más tensa la situación fiscal del país.

La pregunta sería: ¿convertir a gestión privada este segmento del comercio permitiría ingresar la misma cantidad vía impuestos?

Hoy por hoy, creo que no existe la posibilidad de compensar con ingresos vía impuestos, los ingresos directos que el Estado obtiene vía ventas del sector del comercio y la gastronomía, ni otros sectores que permita semejantes ingresos, ni una base fiscal suficientemente amplia que compense aquel ingreso.

Esta sí puede ser una razón de peso para mantener el actual sector de comercio y gastronomía de propiedad y gestión 100% estatal.Entonces, ¿tendremos que seguir tropezando con esa misma piedra por algún tiempo más?



Notas:

[1] Toda la información que se ofrece en el capítulo abarca las entidades estatales nacionales y territoriales, se incluyen, además, las sociedades mercantiles cubanas y mixtas que tienen actividades de comercio mayorista y minorista.

[2] Recoge la distribución al por mayor de productos alimenticios y no alimenticios que realizan aquellas empresas que tienen esta función como principal o secundaria. Comprende, además, la distribución con destino a los fondos mercantiles (contiene el comercio minorista, alimentación pública que incluye los comedores obreros y alojamiento), el consumo intermedio, el consumo social y otros destinos.

[3] Representa las ventas de mercancías realizadas a la población para su consumo personal. La circulación mercantil minorista de bienes está conformada por: Ventas en el comercio minorista, ventas en la alimentación pública.

[4] Dada la cantidad de puntos de venta del otro sistema, la proporción correspondiente al sistema del Mincin puede ser menor.

[5] Llama la atención la segunda fuente de entradas al presupuesto, denominadas Otras entradas, sin embargo, la explicación que aparece en el Anuario no permite hacerse una idea, ni aproximada sobre sus orígenes. Otras entradas: sumatoria de otros conceptos de entradas no comprendidos en los indicadores seleccionados de circulación monetaria.

[6] Entradas: Suma de los indicadores seleccionados de circulación monetaria que representan ingresos del sector estatal de la economía en sus cuentas bancarias, provenientes del sector no estatal. Comprende: circulación mercantil, servicios a la población, impuestos y contribuciones al Presupuesto, y amortizaciones de créditos.

( Tomado de OnCuba)

Perspectivas para las exportaciones de América Latina en el 2020




2019: Economía cubana en la coyuntura Trump

Resumen anual económico

economia cuba mercado
Las expectativas de crecimiento económico se mantienen contraídas hasta 2021, según informó el Ministro de Economía, Alejando Gil, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
La Habana, 24 feb.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, fue quien primero empleó la palabra “coyuntura”, cuando intentó definir el carácter circunstancial, efímero, de la crisis de combustibles y de otros suministros que, en septiembre de 2019, devolvió al país los fantasmas del Período Especial de la pasada década de los noventa. Fue también, probablemente, la primera vez que el humor popular cubano se cebó con una idea de su discurso. El mandatario respondió en las redes sociales y dejó reposar el término.
Cuando las colas de autos desaparecieron de las gasolineras en un par de semanas, el enfoque de coyuntura ganó evidencias, aunque meses después esas colas han regresado por momentos y ha persistido la inestabilidad en el suministro de las tiendas y fallos en áreas sensibles del consumo, como las farmacias.
El escenario hace temer que el conflicto económico sea más duradero de lo deseado en Cuba. Y tanto como lo desea la Casa Blanca. El gobierno de Donald Trump desató el problema, al emprender el año pasado una guerra de sanciones contra las navieras de cualquier bandera que osaran trasladar combustibles de Venezuela a Cuba.
Estados Unidos intensificó en 2019 las medidas del bloqueo económico a su vecina del Caribe, en coincidencia –¿coyuntural?– con la adopción por La Habana de medidas para oxigenar el consumo y de intenciones declaradas de acelerar los cambios de su modelo económico. Entretanto, el contexto externo envía, no solo desde Estados Unidos, señales desfavorables para el comercio y la economía de Cuba.

Agresión a sectores vitales

La prohibición de viajes de cruceros a Cuba provocó una reducción en el arribo de visitantes estadounidenses en 2019.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
La economía cubana ha entrado en una etapa de crecimientos mínimos, con esperanzas de intentar un despegue después de 2021, de acuerdo con el Plan de Desarrollo a largo plazo, cuyos detalles se hallan en procesamiento aún. El producto interno bruto (PIB) creció un exiguo 0,5 por ciento en 2019. A juzgar por las declaraciones del ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, la previsión para el año actual es de uno por ciento.
La política estadounidense es un incómodo telón de fondo. Las medidas del bloqueo se intensificaron en 2019 sobre tres actividades vitales: el turismo, definido como locomotora del resto de la economía; el sostén energético del país y las relaciones con bancos y entidades financieras del exterior.
La anulación de vuelos chárter a Cuba anunciada por Washington en enero del actual año –solo perdonó los viajes hasta La Habana– remató una serie de prohibiciones adoptadas en 2019 contra los vuelos regulares, la escala de cruceros en la mayor de las Antillas, limitaciones en los montos de remesas y otros vetos. A la par, varias cadenas hoteleras con negocios en Cuba, como la Meliá International, se han visto amenazadas por una demanda judicial, tras entrar en vigor –por primera vez– el Capítulo III de la Ley Helms-Burton.

La llegada de visitantes internacionales cayó 9,3% en 2019 en comparación con 2018:

La emisión de turistas disminuyó en más de 10% desde Alemania, Francia y España, 25% desde Italia y 35% desde Inglaterra.
Rusia aumentó 29,5% y Canadá se mantuvo estable.
Como consecuencia, la afluencia de viajeros estadounidenses a Cuba disminuyó sensiblemente en comparación con 2018, a menos de 500.000, después de crecer vertiginosamente durante tres años, desde 2015, favorecida antes por la normalización de relaciones entre ambos países, que propició Barack Obama y repelió Trump. La llegada de visitantes internacionales se desplomó en 9,3 por ciento a 4.275.558 el año pasado, al sumarse a los nubarrones de la coyuntura Trump los conflictos de otro mercado emisor fundamental, Europa, agobiada por problemas internos de su economía, el conflicto del Brexit y la quiebra de importantes turoperadores, como Thomas Cook.
En comparación con 2018, la emisión de turistas cayó en más de 10 por ciento desde Alemania, Francia y España. Los italianos disminuyeron en 25 por ciento y los ingleses, en 35 por ciento. Rusia, por el contrario, escaló al cuarto lugar como mercado emisor, con un aumento de 29,5 por ciento, y Canadá se mantuvo estable en la cima, con más de un millón.
Otro sostén financiero clave para Cuba, los ingresos a cuenta de la exportación de servicios médicos, también experimentó un fuerte recorte por el giro político hacia la derecha y el distanciamiento de La Habana de países de la región con los que Cuba tenía sólidos acuerdos gubernamentales: Brasil y Bolivia, a los que les antecedió Ecuador. La retirada brusca de misiones médicas de esos países ha cercenado los ingresos millonarios que habían llevado los servicios profesionales al primer lugar del comercio con el exterior.

Alternativas de inversiones

Vista exterior del hotel Paseo del Prado, en la capital. El crecimiento del turismo es una de las apuestas del gobierno para dinamizar la alicaída economía cubana.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
A la escasa celeridad del crecimiento económico, las pobres expectativas inmediatas del turismo y la complejidad creciente del escenario externo, se suman limitaciones de liquidez en moneda dura, agravadas por obligaciones de pago de la deuda externa, después de la exitosa renegociación años antes.
Pese a nubarrones y pésimas señales que llegan desde los mercados, el intenso programa de inversiones en el turismo no ha perdido fuerzas. Entre los hoteles inaugurados en 2019 se encuentran el Grand Sirenis Cayo Santa María, en las playas del cayo de igual nombre, al norte de Villa Clara; el Internacional de Varadero y el Paseo del Prado, tercer hotel cinco estrellas plus que abre en La Habana.
Cuba también mantiene planes de inversiones en otras áreas clave de la economía, como las fuentes renovables de energía, la infraestructura hidráulica, las telecomunicaciones y la industria alimentaria.
En función de tales planes, el gobierno defiende como opción estratégica la ampliación de las inversiones extranjeras, pese a signos que evidencian la acumulación de tensiones sobre esta actividad.
En la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2019) participaron unos 60 países, cifra ligeramente inferior a los 65 registrados un año antes o los récords de 70 o más en otros años. Desde la edición de este evento en 2018, tiende a disminuir la cantidad anual de inversiones con capital extranjero (25 acuerdos, contra 40 un año antes), pero aumentó el monto total pactado: más de 1.700 millones de dólares, frente a 1.500 millones informados en la Feria de 2018.
Frente a las presiones externas de EE.UU. contra las inversiones extranjeras, la economía cubana intenta abrir nuevas puertas al capital foráneo, como la empresa mixta entre la compañía alemana Profümed y la cooperativa cubana Decorarte.
Foto: Tomada de www.cnadecorarte.com
Para atraer mayor volumen de capital extranjero, Cuba ensaya alternativas como la Cartera de Oportunidades de Negocios, que en la última versión propone 460 proyectos por un monto total de unos 1.500 millones de dólares, y el Sistema de Ventanilla Única, para facilitar las gestiones de los inversionistas extranjeros y las contrapartes empresariales cubanas. Pero la principal opción continúa siendo la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), que acumula 50 acuerdos de inversión en unos cinco años, con participación de compañías de múltiples países, como España, Vietnam (https://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/sucesos/vietnam-apuesta-con-fuerza-a-cuba/) y México. Otro país con creciente participación en los negocios cubanos es Rusia (https://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/sucesos/rusia-retorna-a-caminos-de-cuba/).
Otra novedad fue el inicio de negocios entre empresas extranjeras y formas empresariales no estatales en Cuba. En FIHAV 2019 se anunció la empresa mixta entre la compañía alemana Profümed y la cooperativa Decorarte, con participación de la corporación cubana Copextel.

Salarios en alza

El presidente Miguel Díaz-Canel y sus ministros del área económica exponen pormenores de las nuevas medidas para potenciar la economía e incrementar los salarios.
Foto: Presidencia Cuba.
En contraste con las penurias económicas –si no por ellas–, el gobierno emprendió medidas sorpresivas que apuntan al consumo de la población y a un indicador de alta sensibilidad social, los salarios, justo cuando parecía más difícil que el gobierno pudiera dar pasos en ese ámbito.
Quizás la noticia de mayor repercusión llegó a fines de julio, con el anuncio por Miguel Díaz-Canel de un fuerte aumento de salarios en el sector presupuestado de la economía. También subieron las pensiones.
A partir de septiembre, un millón 400.000 trabajadores del ámbito presupuestado –un tercio de la fuerza laboral del país y 48 por ciento del sector estatal– recibió el beneficio del alza, que tuvo un costo de 4.300 millones de pesos para el Presupuesto del Estado, según informó en diciembre, ante el Parlamento, la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños.
El salario medio de los trabajadores del sector presupuestado escaló de 643 pesos a 1.067, en una coyuntura complicada también para el comercio minorista.
Para compensar esa inyección de liquidez en la circulación interna y evitar las amenazas de inflación, el gobierno ha adoptado medidas para reanimar la oferta comercial y regular, simultáneamente, los precios en el sector privado. Ese control se le ha tornado más difícil en el caso de los transportistas privados.

¿Vuelve el dólar?

Otra noticia inesperada del año, la apertura de un comercio minorista en MLC, mediante tarjetas magnéticas.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
Otro movimiento inesperado en las políticas económicas, no menos complejo y con igual repercusión en los medios de comunicación y las redes sociales, fue la reapertura, en octubre, de ventas minoristas en moneda libremente convertible. La novedad desató temores al retorno a una dolarización similar a la aplicada a mediados de la pasada década de los noventa, para enfrentar la fuerte inflación de aquellos años.
La medida tomó de sorpresa, por su carácter inverso a un paso muy esperado: la unificación monetaria y cambiaria, prevista en el programa de transformaciones económicas que Cuba emprendió en 2011 y reafirmó en 2016.
Para evitar la circulación del dólar en efectivo, el gobierno acudió al recurso de permitir estas compras solo mediante tarjetas magnéticas y las respaldó con la apertura de cuentas bancarias en MLC con bastante flexibilidad.
El paquete de medidas incluyó la legalización de importaciones por personas naturales, en un intento por recuperar parte de los cientos de millones de dólares que huyen cada año hacia mercados de otros países, como Panamá.
Tres meses después de iniciar las ventas de electrodomésticos del hogar o motocicletas, en MLC, las autoridades anunciaron una ampliación del surtido en oferta, con computadoras, laptops y otros bienes. Los nuevos productos pueden satisfacer también necesidades de medios de producción del sector privado y cooperativo, en línea con políticas favorables a una mayor integración de la gestión no estatal al resto de la economía.
Esta iniciativa se enfrenta al desafío de superar la inestabilidad de suministros que golpeó a la medida en su primera etapa, un mal también visible en casi todo el comercio minorista, tanto en CUC como en CUP. Con un momento más intenso en octubre y noviembre, durante el año se repitieron pérdidas puntuales de productos en las redes comerciales.
Esas carencias empañaron la arrancada del Mercado de Cuatro Caminos, instalación histórica recuperada como parte de un inusual programa de inversiones en La Habana.
El 2019 será recordado como un año singular en la capital: comenzó con un tornado desastroso y totalmente inusual en la ciudad, le siguió un fuerte programa de recuperaciones conducido por nuevas autoridades locales y chequeado por Díaz-Canel en persona, que se sumó a las inversiones de recuperación del patrimonio, capitaneadas por la Oficina del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal. El año del aniversario 500 de La Habana concluyó con unas espléndidas celebraciones, en noviembre, en momentos de contracción de suministros y ensayo de nuevas opciones del comercio, en respuesta. Clásicas paradojas cubanas.

Prioridad: transporte

Las colas de autos golpearon en los meses de septiembre y octubre, por contracción en el suministro a las gasolineras.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
Ante la contracción del suministro de diesel y gasolina por las trabas del bloqueo económico de Estados Unidos, el gobierno optó por proteger la generación de electricidad. Para evitar los apagones que una vez simbolizaron al Período Especial, el recorte mayor lo centró sobre el abastecimiento de combustibles para el transporte. El efecto se percibió en las largas colas en las gasolineras y la contracción de servicios de transportación de entidades estatales.
Entretanto, las autoridades revisaron varias veces las regulaciones para atajar alzas de precios de los transportistas y taxistas privados. Recientemente, les propuso mantener tarifas en un límite, a cambio del suministro de combustibles rebajados.
La estrategia de desarrollo cubano coloca miles de millones de dólares en la recuperación y expansión de los servicios de ferrocarril.
Pese a la crisis de combustibles, el gobierno insistió paralelamente en el programa de inversiones en el transporte. Aunque todavía en cantidades inferiores a las que necesita el país, en 2019 continuó la entrada a Cuba de autos de fabricación rusa para reforzar el servicio estatal de taxis, además de ómnibus y vagones de China. En esta estrategia, acelera la rehabilitación del servicio ferroviario cubano. “Constituye una de las prioridades gubernamentales porque es un sector transversal a toda la economía nacional y porque además es un transporte más económico”, declaró el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas.
Con un monto total de unos 3.000 millones de dólares, el Programa de Recuperación y Desarrollo del Ferrocarril Nacional, emprendido hace varios años, incluye desde la reparación y ampliación de líneas férreas hasta la modernización y compra de locomotoras y otros equipos.
A inicios de año, llegaron de Rusia un lote de siete locomotoras, ferrobuses de un modelo experimental y vagones para el transporte de carga y de materiales de la construcción, como 53 silocementos. Cuba ya ha importado 43 de las 75 locomotoras planificadas en el programa de compras ferroviarias a ese país.

Fuentes renovables de energía

El príncipe Carlos de Inglaterra corta la cinta que marca el inicio de la construccion de un parque fotovoltaico como parte del proyecto Mariel Solar para la obtención de energia limpia. Le acompañan el Comandante de la Revolucion Ramiro Valdes, vicepresidente cubano; Antony Stokes, embajador del Reino Unido en Cuba; y Andrew Macdonald, director de la empresa Havana Energy. Provincia de Artemisa, Cuba. 26 de marzo de 2019
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
En línea con la estrategia energética, también continuaron las inversiones en el desarrollo de las fuentes renovables de energía (FRE), que ha avanzado más en la construcción de parques fotovoltaicos. A inicios de 2020, se inauguró finalmente la primera planta bioeléctrica, adjunta al central azucarero Ciro Redondo, en la provincia central de Ciego de Ávila. Esta novedad tecnológica, desarrollada con participación de China, se alimentará con leña y con el bagazo que queda como desecho de la producción de azúcar.
Las bioeléctricas –17 previstas en el programa de las FRE– pudieran ser el salvavidas definitivo de una industria azucarera que continúa sumida en un mal momento.
La zafra 2018-2019 finalizó en torno a 1,3 millones de toneladas de azúcar, a juzgar por informes oficiales. El Grupo Empresarial Azcuba reportó que había alcanzado solo 87 por ciento del plan de 1.517 millones de toneladas, a pesar de lo cual la producción había crecido 31 por ciento sobre la campaña anterior, severamente deprimida por la combinación de una prolongada sequía y el desastre del huracán Irma, en septiembre de 2017.
El presidente de Azcuba, Julio García Pérez, comentó que habían molido menos caña que la planificada ese año, por roturas e interrupciones de la industria y la llegada tardía de piezas y equipamiento de importación. Fallas en la disponibilidad de estos repuestos para fábricas, cosechadoras y camiones lastraron el corte de caña, el transporte y la molienda.

Entre contrastes y sorpresas

El parlamento unicameral designó primer ministro a Manuel Marrero, quien se desempeñaba como ministro de Turismo.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
El gobierno de Donald Trump acrecienta sus posturas y las acciones contra Cuba, con la mirilla sobre áreas sensibles para cualquier economía. Este país reporta daños y retrocesos e insiste, paralelamente, en programas económicos, innovaciones comerciales internas, alzas de salarios y otras medidas aparentemente contradictorias en un escenario adverso.
Resúmenes Anuales Económicos
2017
2016
2015
2014
Para completar las sorpresas regaladas este año, la máxima dirección cubana nombró a fines de 2019 como Primer Ministro a Manuel Marrero, reconocido por la capacidad ejecutiva con que se desempeñaba hasta entonces como ministro de Turismo. El vox populi, sin embargo, buscaba el candidato o candidata entre otras figuras.
La renovación no ha cesado. Tampoco los movimientos en el ajedrez de la economía, aunque el juego parece tornarse cada vez más complejo. 2020