Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 14 de julio de 2016

De economistas y oráculos

Alejandro Nadal, La Jornada

Los economistas fueron durante mucho tiempo algo parecido a los oráculos en la antigua Delfos. Sus consejos sobre política económica eran mensajes de los dioses: sagrados anuncios de eventos que el destino había marcado. De no seguirse las recetas de política económica que recomendaban, las consecuencias serían funestas. Sus anuncios parecían desplegarse como si fueran fruto del contacto directo con los dioses.

Muy poca gente discutía la veracidad de su contenido. Y en la disciplina misma, sólo una minoría seguía el derrotero de la crítica y del trabajo analítico serio para abordar las preguntas más urgentes y relevantes. A ese grupo minoritario se le castigaba con el ostracismo y con la marginación.

Hoy la imagen de los economistas se ha empañado y la credibilidad en sus oráculos esotéricos se ha perdido. Su desprestigio ha ido en aumento. Las causas y la evolución de la crisis financiera global no han sido entendidas por los más connotados economistas del mundo. Hoy algunos de estos guardianes del templo presagian una nueva etapa de estancamiento secular. Pero al igual que los oráculos sibilinos, el misterio rodea sus augurios y se desconocen las raíces de esta nueva etapa en el desarrollo del capitalismo mundial.

Los factores que conducen a una mayor desigualdad tampoco terminan de ser bien analizados. El libro de Piketty sirvió para alertar sobre la magnitud del fenómeno, pero muy poco (casi nada) contribuyó al análisis serio sobre las fuerzas que la engendran.

Las promesas sobre los beneficios que traería consigo la globalización al estilo neoliberal han sido desmentidas por una realidad terca como el destino que buscaba adivinar la Pitonisa en Delfos. Pero aún hoy la economía ortodoxa sigue insistiendo en los ventajas de dicho proceso de globalización y la nueva generación de acuerdos comerciales.

Al interior de la disciplina se escucha la voz de la confusión. Un ejemplo es el catálogo de dudas existenciales que recientemente publicó Mark Thoma, un macroeconomista respetable de la Universidad de Oregon (cuyo blog sobre temas económicos es el más leído del mundo, economistsview.typepad.com). Thoma hace una lista de preguntas para las cuales habría que tener una buena respuesta. Sobresalen dos interrogantes. La primera: ¿qué tan robusto es el mecanismo económico de autocorrección después de una recesión? La segunda: ¿cuáles son las fricciones sobre las que debemos concentrarnos? ¿Las de precios y salarios o las del sistema financiero?

Esas preguntas de Thoma son un indicador del estado de desorden mental en el que se encuentra la teoría económica. La combinación de las ideas de auto-corrección y de fricciones es reveladora. Detrás de estas consideraciones yace el dogma central que todo domina en la disciplina: el mecanismo económico está animado por una tendencia inexorable al equilibrio y lo único que obstaculiza esta propensión son las fricciones que existen en la formación de nuevos precios y, sobre todo, en los salarios. Necesitamos mayor humildad, dice Thoma, para cambiar de opinión cuando los datos están en desacuerdo con nuestro modelo teórico favorito. Yo creo que necesitamos algo más que humildad.

Esta visión sobre la situación actual de la disciplina es algo frívola. Como punto de partida se supone que existe un mecanismo (económico) que tiene la capacidad de autoregulación. Ataviada de diferentes ropajes esta idea ha sido la columna vertebral de la teoría económica dominante desde el nacimiento del capitalismo. La búsqueda de datos para corroborar y confirmar su veracidad se reveló al paso de las décadas como un ejercicio infructuoso. Entonces se recurrió a la construcción de complejos modelos matemáticos que permitirían demostrar que el mecanismo económico está dotado de esta propiedad de auto-corrección y que sólo las fricciones impiden su buen funcionamiento.

Pero el uso de modelos matemáticos no pudo demostrar que unas supuestas fuerzas estabilizadoras permitieran mantener une economía de mercado en una senda de equilibrio. Al contrario: lo único que se pudo demostrar fue que solamente introduciendo supuestos arbitrarios en los modelos sería posible demostrar que una economía de mercado tendría la propiedad de auto-corrección. Esas condiciones arbitrarias nada tienen que ver con los datos cuya existencia presuponen las preguntas de Thoma.

Quizás el vicio de origen más fuerte que tiene el pensamiento económico consistió en trazar desde el arranque un programa de investigación que buscaba justificar el capitalismo en lugar de comprender su naturaleza. Así se organizó la teoría económica alrededor de una misión sacrosanta: demostrar que el mercado libre y sin regulación tenía propiedades benéficas para todos. Mientras se abandonaba la vía analítica de una ciencia normal, la metáfora de la mano invisible se constituyó en el paradigma (en el sentido de Kuhn) del pensamiento económico. Enderezar de alguna manera el camino es lo que busca el pensamiento económico heterodoxo, pero será difícil convencer a los oráculos en Delfos para que abandonen sus viejas prácticas divinatorias.

Moderniza la Isla su industria tabacalera

Por Opciones| digital@opciones.cu

Cuba ejecuta un amplio programa inversionista destinado

a modernizar su industria tabacalera e incrementar la participación de este sector en la economía del país.

Todos los procesos de este rubro tradicional de exportación están a cargo del Grupo Empresarial de Tabaco de Cuba, Tabacuba, creado en el año 2000 y subordinado al Ministerio de Agricultura (Minag).

"Es la organización económica del país que dirige integralmente la actividad tabacalera en todas las fases de su cadena productiva, desde la agricultura hasta la comercialización internacional y en el mercado de esta isla", asegura el vicepresidente primero del Grupo, Miguel Vladimir Rodríguez González.

El Vicetitular mencionó entre las inversiones en desarrollo más importantes, la que ejecutan en la Zona Especial de Desarrollo Mariel -situada al oeste de La Habana- para la construcción de una nueva fábrica de cigarrillos con destino a la exportación.

Tal objetivo, Tabacuba lo lleva a cabo con su socio comercial Souza Cruz, filial de una de las grandes transnacionales internacionales, British American Tobacco (BAT), el cual iniciará sus operaciones y puesta en marcha en el 2018, con una capacidad anual de más de 8 000 millones de unidades.

El programa se extiende a la planta de cigarros de la oriental provincia de Holguín, en la que se aplican inversiones para ampliar y modernizar sus producciones y ajustarlas a la demanda y estándares internacionales.

Otro objetivo se refiere al montaje de una instalación destinada a confeccionar tabacos de forma mecanizada, situada a unos 800 kilómetros al Este de la capital, para la comercialización en el mercado cubano.

Además, existe un plan en la fase de aprobación para ampliar y modernizar la única planta en el país fabricante de puros por esa vía, un negocio que desde hace 15 años Tabacuba tiene, primero, con la empresa española Altadis y, luego, con el socio inglés Imperial TobaccoGroup.

Un poco de historia

Según apuntes históricos, los españoles conocieron el tabaco en Cuba y se asombraron al ver como los indios utilizaban la hoja y lanzaban bocanadas de humo.

Esta aromática planta constituyó el cultivo comercial en gran escala de que dispusieron los colonizadores en esta isla.

La calidad insuperable de la hoja cubana, en particular la de Vuelta Abajo, permite aún identificar a Cuba en los lugares más distantes de la Tierra como el país del mejor tabaco, y sus puros son productos con la más amplia distribución geográfica en el comercio de exportación del archipiélago.

Basta recordar al respecto el decreto de las autoridades españolas emitido en 1817, que puso fin al Estanco del Tabaco (disposición que estableció el régimen colonial para monopolizar el comercio del rubro). El cultivo y su elaboración industrial han sido, desde hace siglos, elementos básicos de la economía cubana.

La naturaleza -añadiría el documento oficial- ha dado al suelo de Cuba el privilegio de producir el tabaco de más exquisita calidad del mundo.

Según un informe del Minag, en la primera mitad del siglo XX la actividad tabacalera constituía uno de los rubros de mayor importancia económica para el país, principalmente como fuente de ingresos en divisas, solamente superada por la azucarera.

Antes de 1959 existían 1 090 talleres de tabaco torcido y 26 fábricas de cigarrillos.

Al siguiente año, a partir de la intervención de esa industria, esta quedó concentrada en 97 plantas tabaqueras y en seis de cigarrillos. Los centros de beneficio de la hoja estaban ubicados fundamentalmente en zonas rurales y el proceso era realizado de manera artesanal.

En la década del 80, para alcanzar una mayor integración, se decidió incorporar a la agricultura la actividad de beneficio y el procesamiento. Cabe señalar que en varios años se logró la cifra de 100 millones de unidades de tabaco torcido con destino a la exportación.

Esta rama, al igual que las restantes de la economía nacional, no estuvo exenta del impacto negativo de la pérdida por el país de sus socios tradicionales tras la desaparición del socialismo en Europa del Este y de la antigua Unión Soviética.

Resultado de la campaña 2015-2016 

La siembra de la campaña 2015-2016 comenzó el 10 de octubre y, pese a todas las afectaciones provocadas por el cambio climático, primero con mucha sequía y luego con intensas lluvias, los resultados -gracias a medidas oportunas en cuanto a la prevención de riesgos frente a esas adversidades-, permiten el abasto de materia prima para la exportación y el consumo nacional, aseguraron directivos del Grupo.

En ello fue determinante además -añadieron- la capacitación a dirigentes, técnicos y productores; la voluntad de estos de hacer la campaña, la introducción de nuevas variedades y el aseguramiento brindado por las direcciones de Suelos y Sanidad Vegetal del Minag, la empresa de Seguros Nacionales y el sistema bancario del país.

Así, de las 25 582 hectáreas planificadas para la siembra hasta el cierre de mayo, se plantaron 30 033, para 117 %.

Exportaciones

Según Rodríguez González, las exportaciones durante este año, hasta finalizar el quinto mes, ascienden a un monto de 86 millones 400 300 dólares, de un plan de 65 764 100 dólares, para un sobrecumplimiento de 31,4 %.

Los ingresos totales por ventas al exterior alcanzan algo más de 77 millones de dólares, lo que supone el 113,4 % de lo previsto.

El funcionario destacó que la demanda y el consumo de tabaco sigue creciendo y los productos cubanos de este rubro son privilegiados por su calidad y notoriedad, lograda durante muchos años, y que lo distinguen como el mejor tabaco del orbe.

Tabacuba y todo su sistema empresarial -agregó- asumen esta demanda con un alto sentido de responsabilidad social y el cumplimiento estricto de las legislaciones cubanas e internacionales.

Impacto del bloqueo

De tener lugar la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, que le imposibilita a este país acceder al mercado norteamericano, el mayor en esta esfera, ello significaría un notable incremento de los ingresos por exportaciones de este rubro.

Por ejemplo, según un informe del Grupo, esa medida restrictiva le ocasionó al sector en el 2014 pérdidas ascendentes a 149 891 400 dólares, la mayor parte, 133 400 000 dólares, debido a no poder vender en aquel mercado.

Otros perjuicios se vinculan a las importaciones de mercancías, materiales de empaque y auxiliares, piezas de repuesto y demás aprovisionamientos requeridos en la industria de cigarrillos y de tabacos mecanizados, las que se realizan desde tercero países y podrían ser adquiridas en el mercado estadounidense a un mejor precio.

También se añaden las presiones del Gobierno de aquel país sobre bancos extranjeros para evitar que se originen operaciones hacia la Isla.

Tabacuba dispone de 40 empresas estatales, tres mixtas (Habanos S.A, Internacional Cubana de Tabacos S.A. y Brascuba S.A), una sociedad mercantil ciento por ciento cubana, y un instituto de investigaciones con tres estaciones.

En las diversas actividades de la organización laboran anualmente unas 200 000 personas, entre trabajadores estatales, campesinos individuales, integrantes de cooperativas de producción agropecuaria y de créditos y servicios, y trabajadores eventuales.(Prensa Latina)