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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

sábado, 22 de agosto de 2020

Libro. MIRADAS A LA ECONOMÍA CUBANA .Un plan de desarrollo hasta 2030 (IX)

Transformaciones necesarias en el sistema bancario cubano

Por FRANCISCO BORRÁS ATIÉNZAR *

Introducción

La actualización del modelo económico y social cubano requiere el fortalecimiento del sistema bancario cubano. Las innovaciones en la economía y sociedad cubana, pautadas por los Lineamientos 2016-2021, requieren de transformaciones en las políticas y estrategias de las instituciones bancarias nacionales con el fin de que sus productos, servicios y procesos puedan satisfacer con efectividad las necesidades financieras de los actores económicos y sociales en el nuevo contexto diseñado. 

Por otro lado, los cambios de la Banca cubana, de modo inevitable, deben considerar las tendencias internacionales. Entre las regularidades que marcan el rumbo de las instituciones bancarias a nivel mundial se destacan las siguientes: la proliferación de empresas que prestan servicios financieros a través de la tecnología —Fintech—; la desintermediación bancaria; el desarrollo vertiginoso de la innovación financiera; los avances en la seguridad cibernética de las instituciones financieras; las crecientes inversiones en servicios en la nube como factor de competitividad; los avances de la tecnología móvil y analítica para proporcionar servicios personalizados; la gestión integral de riesgos crediticios, operacionales, de liquidez y de mercado; los cambios de paradigmas en las tecnologías bancarias de gestión de clientes; la incorporación de la responsabili- dad social como factor de éxito; y el impulso de progra- mas de inclusión y educación financiera. 

Así, las transformaciones en el sistema bancario cubano son requeridas tanto por los cambios que ocurren en el proceso de actualización del modelo económico y social cubano, como por las tendencias internacionales de este sector. 

El objetivo del presente capítulo es presentar propuestas para el fortalecimiento de las instituciones bancarias cubanas, a partir de los avances y limitaciones que presentan en la actualidad. 

El papel del sistema bancario en el desarrollo económico y social de Cuba: actualización de sus enfoques estratégicos 

Las pautas estratégicas para el fortalecimiento de la Banca cubana quedan reflejadas en el número 21 de los Lineamientos 2016-2021 que orienta la consolidación de un sistema financiero eficiente, solvente y diversificado, que asegure la sostenibilidad financiera de las transfor- maciones estructurales de la economía y la sociedad (Partido Comunista de Cuba, 2017). El lineamiento 32 enfatiza la necesidad de estructurar, sobre bases racionales y bien fundamentadas, el sistema de tasas de interés de tal forma que se convierta en una herramienta relevante en el Sistema de Dirección de la Economía. Los lineamientos del 34 al 37 revelan la importancia de elevar el impacto del sistema bancario sobre los diferentes actores económicos de la economía cubana. Dentro de las líneas estratégicas que se promueven están las siguientes: dinamizar el crédito bancario como instrumento para impulsar la actividad económica del país y el desarrollo del mercado interno; el incremento y diversificación de las ofertas de ahorro, créditos y servicios financieros a la población; y perfeccionar las relaciones del banco con el sector no estatal (Partido Comunista de Cuba, 2017). 

El lineamiento 38 reclama la consolidación de los mecanismos de regulación y supervisión del sistema financiero, basado en la gestión integral de los crecientes riesgos de esta actividad en el actual entorno económico. El lineamiento 39 señala la necesidad de avanzar en el desarrollo del sistema de pagos que apoya las transacciones comerciales y financieras de los sujetos económicos (Partido Comunista de Cuba, 2017). 

La Conceptualización prevé un sistema bancario y financiero fortalecido, integrado por instituciones eficientes, eficaces y competitivas, que trabajan en función de las necesidades de la economía, los territorios, las personas naturales y jurídicas. Este documento rector enfatiza la necesidad de que el financiamiento a los sectores priorizados de la economía, el estímulo al ahorro y el acceso a los servicios financieros, sean asegrados en correspondencia con los principios del modelo (Partido Comunista de Cuba, 2017). 

La significación de un sistema bancario sólido y eficiente se expresa en los principios rectores 14 y 15 sobre los cuales se sustenta el Plan 2030. Por una parte, se manifiesta la importancia de garantizar la coherencia de la política crediticia en su integración con el conjunto de las políticas económicas de acuerdo con los requerimientos del plan y de la dinámica de las relaciones monetario-mercantiles, con el objetivo fundamental de preservar y fortalecer las funciones dinerarias de la moneda nacional; por otra, la necesidad de incrementar, en correspondencia con las necesidades del desarrollo económico y social, el ahorro nacional con el objetivo de consolidar y diversificar los fondos de financiamiento interno especializados (Partido Comunista de Cuba, 2017). 

El sistema bancario, a través de sus funciones, ejerce una influencia directa y transversal sobre todos los ejes estratégicos del desarrollo económico y social. Las funciones más visibles de los bancos son la provisión de medios de pago para apoyar y agilizar las transacciones económicas y financieras entre los sujetos económicos y sociales y la intermediación financiera entre demandan- tes y oferentes de recursos monetarios temporalmente libres. Pero además, el sistema bancario cumple otras tres importantes funciones vinculadas a su responsabilidad social: influir sobre la eficiencia económica de los clientes, impactar de manera favorable sobre la equidad social y apoyar la preservación y cuidado del medioambiente. Ninguno de los ejes estratégicos puede lograr un desarrollo exitoso si las entidades bancarias cubanas no cumplen cabalmente con esas funciones. 

El eje estratégico «Gobierno socialista, eficaz, eficiente y de integración social», que entre sus direcciones principales persigue el fortalecimiento del sistema institucional en todas sus dimensiones, declara como uno de sus objetivos específicos: «consolidar un sistema financiero confiable, eficiente y eficaz, que estimule la generación de ahorro y su canalización oportuna al desarrollo productivo y que asegure la sostenibilidad financiera del proceso de transformación estructural» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 17). 

El eje «Transformación productiva e inserción internacional» marca como primer objetivo «lograr un alto y sostenido crecimiento de la economía que, combinado con mecanismos eficientes de distribución, asegure el desarrollo económico y social de nuestro país» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 17) y el eje «Infraestructura» expresa entre sus primeros preceptos «el incremento del rendimiento, la productividad y la competitividad empresariales; y la disminución de los costos de transacción» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 18). Para alcanzar estas metas es imprescindible contar con sistemas de pagos rápidos, flexibles y adaptados a las tendencias internacionales, basadas en los avances de las tecnologías de la información y las comunicaciones; así como mecanismos, productos y servicios bancarios que apoyen el financiamiento del desarrollo de las empresas, las instituciones públicas y otros agentes económicos. El crédito bancario debe convertirse en un instrumento que impacte con efectividad sobre el crecimiento económico. 

Una de los procesos más costosos de la economía es el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, así como la superación continua del capital humano. Por otra parte, los ciclos de investigación, desarrollo, producción y comercialización de los resultados científicos son muy largos. Todavía más cuando se trata de industrias de alta tecnología. Los presupuestos públicos no pueden asumir la mayor parte de estos costos por lo que es necesario recurrir a los mercados financieros, tanto crediticios como de capitales, donde los bancos juegan un papel muy importante como intermediarios. Así, el eje estratégico «Potencial humano, ciencia, tecnología e innovación» exige la modernización del sistema bancario cubano. 

Si la Banca no tiene en consideración el impacto de su actividad en la equidad social y la protección del medioambiente, entonces no ejercerá la acción deseada sobre el desarrollo sostenible del país. La responsabilidad social de las instituciones bancarias coloca en el centro de su atención la satisfacción de las necesidades de la población, el mejoramiento sostenido de su calidad de vida, la inclusión financiera y la preservación de los recursos ambientales. Una investigación realizada por el autor del presente capítulo, basada en la revisión de informes anuales de sostenibilidad de ochenta bancos comerciales de treinta países, emitidos en 2017 en correspondencia con las GRI (Global Reporting Iniciative) evidenció que más del 90 % de las instituciones bancarias le dan un alto protagonismo a la gestión del impacto social y ambiental de su actividad. Por estas razones la Banca cubana está llamada a tener un rol importante en el desarrollo de los ejes estratégicos «Recursos naturales y medioambiente» y «Desarrollo humano, ciencia, tecnología e innovación». 

Las nuevas estrategias económicas y sociales del país marcan la necesidad de la actualización de los enfoques estratégicos de la Banca cubana que logre acciones disruptivas que refuercen su impacto en los componentes económico, social y ambiental del desarrollo próspero y sostenible del país. 

Avances y limitaciones del sistema bancario actual

Diversos autores cubanos han llamado la atención sobre la relación directa entre el desarrollo próspero y sostenible del país y el fortalecimiento del sistema bancario (Triana, 2013; Escobedo, 2014; León y Pons, 2014). El autor del presente trabajo ha dirigido diversas investigaciones en los últimos cinco años con el fin de revelar las principales fortalezas, insuficiencias y vacíos en la gestión de los bancos comerciales (González L., 2015; Echevarría, 2016; Imperatori, 2016; González B., 2016; Moreira, 2016; Rodríguez, 2016; Guillén, 2017; Ramos, 2017; López, 2017; Marrero, 2017; Borrás F., 2017a y 2017b; Borrás, González y Hung, 2017a y 2017b). Las evidencias y argumentos de los avances, limitaciones y propuestas de fortalecimiento del sistema bancario cubano que serán tratadas a continuación han sido resultado de los estudios científicos realizados. 

En la última década el sistema bancario ha tenido significativos avances en el camino de su perfeccionamiento y modernización, en correspondencia con los requerimientos de los Lineamientos 2016-2021. Uno de los logros más importantes ha sido el proceso de perfeccionamiento institucional que debe garantizar su actualización en correspondencia con los cambios en la economía cubana y las tendencias internacionales. Una expresión fehaciente de ello ha sido la promulgación de los decretos-leyes no. 361, 362 y 363 de 2018 que amplían, flexibilizan y modernizan la institucionalización, las políticas y la gestión bancaria. En este nuevo marco normativo del sistema bancario se establecen las funciones, facultades, organización, gobierno y operaciones del Banco Central de Cuba (BCC); se define el régimen jurídico para la constitución, organización, funcionamiento, regulación, supervisión, vigilancia y sanción de las instituciones bancarias; y se detallan las infracciones administrativas de las disposiciones en materia bancaria, así como las medidas aplicables por incurrir en ellas. 

Novedoso es la tipificación de las instituciones financieras que pueden ser autorizadas mediante licencia del BCC. Además de los bancos universales, los bancos de inversión, las instituciones financieras no bancarias y las casas de cambio, existentes en la actualidad, aparecen nuevos tipos de instituciones como los bancos corporativos, los bancos de segundo piso y las sociedades administradoras de fondos de inversión. Se amplían las operaciones permitidas a los bancos cubanos, acercándolas aún más a las prácticas internacionales de avanzada. 

El sistema bancario cubano ha tenido en la práctica de sus instituciones avances significativos. Entre ellos se destacan las políticas direccionadas hacia el impacto en las necesidades económicas y sociales del país; el fortalecimiento del proceso de supervisión bancaria; la creación del mercado interbancario; la extensión del financiamiento crediticio a las nuevas formas de gestión no estatal; el desarrollo de los créditos sociales; el diseño de nuevos servicios basado en las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones; los esfuerzos en la informatización de los procesos bancarios; la preparación del personal, entre otros muchos. Ha sido importante el reconocimiento internacional por los resultados de Cuba en la lucha contra el lavado de activos, el financiamiento al terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. 

Sin embargo, existen factores externos al sistema bancario que interponen barreras a su desarrollo efectivo. Las más significativas son las limitaciones eco- nómicas-financieras del país y los efectos de la dualidad monetaria y cambiaria. El sistema bancario no podrá cumplir cabalmente sus funciones en la economía sin que la moneda nacional a su vez cumpla totalmente las funciones del dinero. 

Existen además insuficiencias en la economía cubana que limitan la gestión de las instituciones bancarias: los problemas inherentes al proceso actual de planificación con un enfoque que aún no abandona totalmente el enfoque de los balances físicos para darle el protagonismo necesario a los balances financieros; la falta de liquidez externa en Moneda Libremente Convertible (MLC) y los altos niveles de endeudamiento en divisas; las debilidades estructurales de la economía cubana; el ablandamiento de las restricciones presupuestarias; las limitaciones relacionadas con la efectividad del proceso inversionista nacional. 

Las relaciones de los bancos comerciales con los diferentes segmentos del mercado cubano se ven afectadas por los débiles incentivos de los actores económicos a la elevación de la efectividad, la eficiencia, la eficacia y la innovación, sobretodo en el sector estatal; la poca autonomía de las empresas y sus unidades estructurales; y la baja educación financiera de las nuevas formas de gestión no estatal y de la población. 

No obstante, existen limitaciones propias del sistema bancario cubano, entre las que se destacan las siguientes: 

1. Insuficiente grado de informatización de los procesos y baja conectividad lo que crea barreras a la calidad de los servicios, la innovación tecnológica y la pertinencia de la Contabilidad. Existen oficinas bancarias sin comunicación informática ni telefónica. 

2. Poco desarrollo de la innovación financiera. 

3. Limitada autonomía de los bancos. La gestión de las instituciones bancarias no siempre es resulta- do de sus estrategias propias, sino de indicacio- nes del BCC y otros organismos rectores. 

4. Especialización y segmentación institucional del mercado, en ocasiones existe asignación administrativa de sectores y segmentos del mercado a los bancos. La segmentación de la actividad bancaria en ocasiones implica que cada cliente tiene un solo banco al que acudir, o a lo sumo dos; debiendo cumplir las condiciones establecidas. En esta situación, la mejora y desarrollo de los servicios bancarios no está estimulada, en la medida requerida, por incentivos económicos, sino por factores institucionales. 

5. Baja orientación al mercado, insuficiente estudio de las necesidades de los clientes, limitada segmentación de la clientela y poca atención personalizada. Limitada diferenciación de productos y servicios en correspondencia con las particularidades y necesidades de diferentes segmentos del mercado. 

6. Poca diversificación de los productos y de los servicios bancarios: baja utilización del fideicomiso, el leasing financiero, el factoring, el confirming, el descuento de letras, la asesoría económica y financiera a clientes, entre otros. 

7. Creciente fluctuación del capital humano e insuficiente cultura financiera y preparación del personal bancario en los territorios. 

8. Baja influencia del crédito bancario en el apoyo y acompañamiento a las empresas estatales, como resultado de múltiples factores, entre ellos, la situación financiera de las empresas, el conservadurismo de las instituciones bancarias y la cultura de aversión al riesgo. Limitado financiamiento bancario a las inversiones. Desigualdades en la presencia del financiamiento bancario en diferentes sectores económicos del país. 

Un estudio realizado en 107 empresas pertenecientes a los grupos empresariales Frutícola, de la Unión Nacional de Alimentos, de la Ganadería, de la Electrónica, de la Industria Química y de la Industria Sideromecánica evidenció que el 19 % no utiliza el crédito bancario como fuente de financiamiento y el nivel de endeudamiento bancario promedio alcanza el 37 %. Sin embargo, los niveles de endeudamiento bancario son diferentes en empresas de diferentes sectores de actividad. Existen actividades con muy alto endeudamiento y otras donde las empresas apenas recurren al crédito bancario. Pero sobretodo se demuestra que el financiamiento bancario no tiene una relación directa con los resultados económico-financieros de las empresas estatales. Otra investigación realizada en 72 empresas agrícolas con información de 2017 demuestra que se trata de un sector que ha recibido altas cuantías de financiamiento bancario que no ha impactado lo suficiente en la liquidez, solvencia y rentabilidad de las empresas, como se muestra en la ilustración 1. 



9. Baja incidencia del crédito bancario en el financiamiento a las nuevas formas de gestión no estatal. 

Los estudios científicos realizados (Borrás, 2017b) demuestran que los bancos comerciales cubanos han dado importantes pasos de avance en el fortalecimiento del financiamiento crediticio a las nuevas formas de gestión no estatal. Sin embargo, los créditos otorgados a este sector están muy por debajo de las necesidades reales de estos sujetos económicos. En 2016 el porcentaje de créditos a los trabajadores por cuenta propia (TCP, en lo adelante) representaba en el Banco Popular de Ahorro (BPA) solo el 4.3 %; en el Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) el 1.3 % y en el Banco Metropolitano (BANMET) apenas alcanzaba el 0.6 %. Un estudio realizado en el centro histórico de La Habana evidenció que el 67 % de los TCP financió sus negocios con ahorros propios; el 18 % con remesas del extranjero; y el 5 % financió el inicio del negocio con préstamos de «garroteros» a través de vías informales. Solo un 3 % utilizó el crédito bancario para el desarrollo posterior de su emprendimiento. 

10. Baja bancarización del sector de la población. Poco desarrollo de productos de créditos a la población. 

Una encuesta realizada a 283 personas naturales, a través de una muestra estratificada por regiones del país, mostró como la primera barrera de acceso a los servicios bancarios las colas en las oficinas bancarias; en segundo lugar, el desconocimiento de las ofertas bancarias; y en tercer puesto, la complejidad de los trámites. Estas tres causas fueron identificadas por el 78.3 % de los encuestados. La cantidad de oficinas no salió como una insatisfacción significativa de la población. Sin embargo, se evidenció la conveniencia de potenciar otros canales de distribución de los servicios bancarios, que minimicen la necesidad de acudir a las oficinas bancarias, tales como la extensión de los cajeros automáticos, la banca telefónica, la banca virtual, la banca móvil, entre otros. 

11. La medición y gestión exhaustiva de los riesgos bancarios no ha alcanzado los niveles deseados y se manifiesta un insuficiente tratamiento integral de los riesgos. En ocasiones, la gestión bancaria se asienta en una alta aversión al riesgo, cuando el negocio bancario exige la adminis- tración de los mismos. La gestión integral de riesgos como concepto contempla la asunción, tolerancia y optimización de estos. Es incipiente la administración de los riesgos operacionales. Existencia de limitaciones para el desarrollo de la gestión de los riesgos de mercado. 

12. Baja efectividad de las garantías que se utilizan en la actualidad. 

13. Deficiente inclusión y cultura financiera de los actores económicos y sociales. Inexistencia de programas de educación financiera a clientes actuales y potenciales. 

A pesar de los indudables avances que ha tenido el sistema bancario cubano en el camino de su institucionalización y modernización, aún existen barreras externas e internas que enlentecen el cumplimiento cabal de sus funciones. En el plano interno de las instituciones bancarias las principales limitaciones están en el sistema de innovación; la gestión bancaria y su impacto en los actores económicos y sociales; la administración de los riesgos; y la informatización. 

Propuestas para el fortalecimiento de la Banca cubana 

El fortalecimiento de la Banca cubana debe transitar en cuatro direcciones: la innovación financiera; el rediseño de las políticas y gestión bancaria; la administración integral de riesgos; y la informatización de los procesos y servicios. A continuación se propondrán algunas posibles acciones para el perfeccionamiento del sistema bancario.1 

Diseñar e implementar una estrategia integral de innovación financiera 

1. Formulación e implementación de estrategias para el desarrollo de la innovación financiera en las instituciones bancarias. 

2. Conformación de áreas de innovación y desarrollo en cada institución bancaria, en dirección hacia al mejoramiento continuo de la calidad de los servicios y el diseño de nuevos productos, en correspondencia con las necesida des de los clientes. 

3. Creación de una institución financiera no bancaria especializada en el microcrédito con una tecnología crediticia que responda con flexibilidad a las particularidades de las nuevas formas de gestión no estatal y sea fondeada, en lo funda- mental, por los bancos. 

4. Desarrollo en los bancos comerciales de estrategias para el estudio y segmentación del mercado. 

5. Diversificación de los productos y servicios bancarios, otorgando mayor presencia del fideicomiso, el leasing, el factoring, el descuento de letras, entre otros. 

Diseñar e implementar estrategias de desarrollo institucional orientadas a elevar la efectividad de las políticas y gestión bancaria 

1. Otorgamiento de mayor autonomía a las instituciones bancarias. 

2. Descentralización de los planes y presupuestos de las instituciones bancarias. 

3. Rediseñar las instituciones financieras no ban- carias, su funcionamiento y su alianza con las entidades bancarias, en correspondencia con las nuevas exigencias del modelo económico cubano. 

4. Crear Bancos de Desarrollo dirigidos a la intermediación financiera para el apoyo de áreas o sectores económicos estratégicos para el desarrollo del país. Estas instituciones se especializarían en la captación de recursos financieros de diversas fuentes, para su canalización mediante préstamos con tasas preferenciales a mediano y largo plazo hacia la inversión productiva fundamentalmente. La principal fuente de estos bancos serían los fondos públicos dirigidos a programas o actividades específicas, garantizando bajos costos de financiamiento. Asumirían también el otorgamiento de garantías a financiamientos de terceros, la asesoría económico-financiera a proyectos, entre otras funciones. 

5. Realización de estudios para la determinación de la demanda de créditos por sectores económicos del país. 

6. Fortalecimiento del enfoque de orientación hacia las necesidades financieras de los actores económicos y sociales, así como la atención personalizada a clientes, con énfasis en el sector de la empresa estatal socialista. 

7. Profundizar el enfoque y los mecanismos de impacto del banco sobre la equidad social y sustentabilidad ambiental. 

8. Perfeccionar las vías de financiamiento bancario a los proyectos de desarrollo local, teniendo en consideración el carácter multifactorial del desarrollo territorial, donde convergen los esfuerzos de diferentes actores económicos y sociales, dándole una mirada especial a las cadenas pro- ductivas territoriales. 

9. Establecimiento de alianzas con instituciones financieras no bancarias y empresas de servicios que apoyen o complementen las funciones de los bancos comerciales. Potenciación del aprovechamiento por el sistema bancario de las oportunidades que pueden ofrecer la compañía fiduciaria y las empresas de seguros. 

10. Impulsar la creación y gestión fondos de inversión con las remesas y otras fuentes financieras externas. 

11. Determinación de los indicadores directivos específicos para las instituciones financieras que respondan a las particularidades de este sector y diseño de sistemas de pago por resultados sobre la base de esos indicadores. 

12. Fortalecimiento de la superación profesional y capacitación del personal bancario. 

13. Diseño e implementación de un programa nacional de inclusión y educación financiera, con una participación activa del sistema bancario. El programa de inclusión financiera debe con- templar sus cuatro dimensiones: el desarrollo de capacidades para la utilización de los servicios financieros disponibles —acceso—; la sostenibilidad y profundidad en la utilización de los productos y servicios financieros —uso—; la correspondencia de los atributos de los productos y servicios financieros a las necesidades de los clientes y el desarrollo de innovaciones considerando esas necesidades —calidad—; y la cultura que permita que los demandantes puedan tomar decisiones financieras de forma consciente y efectiva —educación financiera—. 

Desarrollar la gestión integral de riesgos en las instituciones bancarias, que permita administrar de forma sistémica los riesgos crediticios, operacionales, de mercado y de liquidez 

1. Implementación en las instituciones bancarias de sistemas de administración integral de riesgos con un enfoque sistémico y global, en correspondencia con las pautas internacionales sobre la gestión de riesgos corporativos, reflejadas en los Acuerdos de Basilea y el Informe COSO sobre Control Interno. La administración integral de riesgos implica desarrollar una cultura de manejo efectivo de los riesgos, asumiéndolos no solo como amenazas sino también como oportunidades de mejora y desarrollo. 

2. Creación de áreas de gestión integral de riesgos que dirijan el proceso metodológico de los diferentes riesgos bancarios y sus interrelaciones. 

3. Diseño de mecanismos de evaluación, monitoreo y cobertura de riesgos operacionales y de mercado. 

4. Revisión de la legislación vigente para que permita una mayor eficacia de las garantías utilizadas en la actualidad y la incorporación de nuevas garantías al financiamiento bancario. 

5. Desarrollo de metodologías en las instituciones bancarias para la determinación de la suficiencia de capital económico ajustada a sus perfiles de riesgos. 

6. Estudio de la posibilidad de aplicación de procesos de resolución de las instituciones financieras teniendo en consideración las particularidades de la economía cubana y la experiencia de la práctica internacional. 

Desarrollar la informatización de los procesos y la conexión de las redes bancarias 

1. Continuar el trabajo con las entidades correspondientes con el fin de implementar los lineamientos de automatización del sistema bancario. 

2. Informatización de los procesos internos. 

3. Desarrollo de la banca remota y la banca móvil. 

4. Desarrollo de productos y servicios con base tecnológica. 

5. Fortalecerlas alianzas con instituciones de tecnologías informáticas. 

Todas las propuestas hechas deben realizarse de forma paralela e integrada, en tanto cada una de ellas complementa el resto. El impacto real que se espera ejerza la Banca cubana sobre los objetivos estratégicos definidos en la proyección económica y social hasta el año 2030 depende en gran medida de su acción disruptiva a través del protagonismo de la innovación. Sin embargo, las estrategias de innovación no pueden tener éxito sin el perfeccionamiento de la gestión bancaria con un reforzamiento de la mirada hacia las necesidades de los clientes; la administración integral de riesgos; y la informatización de los procesos, productos y servicios financieros. 

Conclusiones 

El fortalecimiento de la Banca cubana es un imperativo de la actualización del modelo económico y social cubano e impacta de forma transversal a todos los ejes de desarrollo nacional hasta el 2030 a partir de sus propias funciones. El sistema financiero cubano debe interactuar de manera activa, a través de sus funciones, con una economía y una sociedad que cambia con rapidez. 

Por ello, el sistema bancario cubano actual debe so- meterse a profundas transformaciones en sus políticas y estilos de gestión pues, a pesar de los avances logrados, aún persisten insuficiencias y vacíos en su funciona- miento. Las principales direcciones de perfeccionamiento de las instituciones bancarias cubanas encuentran sus pilares en la innovación financiera; las políticas y gestión bancaria; la administración integral de riesgos; y la informatización. 

Bibliografía 

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Guillén, J. «Diagnóstico de las relaciones crediticias de la banca comercial con los TCP. Lecciones para el futuro». Tesis de Diploma de Licenciatura en Economía, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, La Habana, 2017. 

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Moreira, M. «Diagnóstico de las relaciones crediticias banca-empresa en Cuba: un análisis desde la perspectiva del Grupo Empresarial Frutícola y el Banco Popular de Ahorro». Tesis de Diploma de Licenciatura en Economía, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, La Habana, 2016. 

Partido Comunista de Cuba. Documentos del 7mo. Congreso del Partido aprobados por el III Pleno del Comité Central del PCC el 18 de mayo de 2017 y respaldados por la Asamblea Nacional del Poder Popular el 1 de junio de 2017. Contiene la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030. Visión de la Nación, ejes y sec- tores estratégicos y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021. La Habana: Editora Política, junio 2017. 

Ramos, E. «Las relaciones crediticias entre la Empresa Estatal y la Banca Comercial en Cuba. Estudio de casos». Tesis de Maestría en Finanzas, Facultad de Contabilidad y Finanzas, Universidad de La Habana, La Habana, 2017. 

Rodríguez, P. «Diagnóstico de las relaciones crediticias banca-empresa en Cuba: estudio de casos en el Banco Metropolitano y en el Grupo empresarial ganadero». Tesis de Diploma de Licenciatura en Economía, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, La Habana, 2016. 

Triana, J. A. «Las nuevas microfinanzas en Cuba: un estímulo al sector empresarial». Tesis de Diploma de la Licenciatura en Economía, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, La Habana, 2013.

Citas


1 Las propuestas fueron trabajadas junto al Dr. Alejandro Bermúdez Rivacoba como parte del Proyecto Nacional del CITMA «Fortalecimiento del Sistema Bancario Cubano». 

FRANCISCO BORRÁS ATIÉNZAR *

Licenciado en Economía. Doctor en Ciencias Económicas, en 1986. Máster en Contabilidad, en 2008. Especialista en Banca, Finanzas y Gestión de intangibles. Profesor Titular de la Universidad de La Habana. Vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba. Ha dirigido diversas redes científicas nacionales e internacionales. Ha impartido cursos y conferencias en diversas universidades de Iberoamérica. Autor de 15 libros y más de 70 artículos en Bolivia, Colombia, Cuba, España, México y Venezuela. Ha recibido en cuatro ocasiones el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba. Por su labor científica ha sido galardonado ocho veces con el Premio Anual al Mejor Resultado Científico que otorga la Universidad de La Habana. Ha recibido la Distinción Especial del Ministro de Educación Superior de Cuba, condecoración científica y académica del país en seis ocasiones.

Continuará

Lo que no se hace a tiempo pierde sentido.

Por Rogelio Castro Muñiz

Se vuelve hablar de la unificación monetaria eliminado el CUC y dejando el CUP como única moneda circulante.

Qué sentido tiene en estos momentos; si el CUC perdió su convertibilidad, es decir NO está garantizando íntegramente por valores internacionales………, su valor solo es representativo de 24 CUP si el banco lo compra y de 25 CUP si el banco lo vende.

En el mercado en CUC (generalmente tiendas y gastronomía, hay muchas otras actividades) se acepta de igual forma el CUP con un valor de 25 CUP tanto cuando se compra un producto como cuando se devuelve la diferencia del efectivo entregado (vuelto), por lo que no es necesario llevar efectivo en CUC para satisfacer nuestra demanda. Aclarando además que los precios se encuentran expresados en las dos monedas, para que el cliente no dude en cuanto tienen que pagar.

Por lo tanto, la eliminación del CUC como efectivo en circulación solo traerá un gasto enorme en la emisión de CUP, sin mayor significación económica.

Otra cosa es la unificación cambiaria en el sector estatal de la economía, se debe eliminar la falsa tasa de cambio de 1 CUC = 1 USD = 1 CUP. La empresa debe ajustarse al valor real del USD en CUP, por las razones ampliamente analizadas y divulgadas.

Además la introducción del mercado en MLC (USD), perpetua en el tiempo la dualidad monetaria y el USD no necesita que diga: garantizado íntegramente por valores internacionales……………..

Los inversionistas en USD, estatales, extranjeros y privados necesitan recuperar con creces sus inversiones en USD, de lo contrario la reproducción no será posible. A este objetivo es hacia dónde debe encaminarse la nueva legislación monetaria, para que el dinero al menos se acerque a sus funciones básicas.

En el caso de las empresas estatales y los negocios con extranjeros el estado garantizará el reaprovisionamiento monetario de alguna manera según se está trabajando en las orientaciones para el plan 2021; pero los negocios particulares pueden quedar desamparados, si no se autoriza la venta de sus productos y servicios en USD, pues a la larga para ofertar con la mejor calidad se verán obligados a comprar en las tiendas de MLC, por su gama alta.


Trump está perdiendo la guerra tecnológica con China y ni siquiera lo sabe

22 agosto, 2020 Por obsadmin 
Por Dilip Hiro, periodista indio, especialista en alta tecnología
Los altos funcionarios de la administración Trump han abierto, sin complejos, la temporada de caza contra las empresas Chinas. El ejemplo más grotesco es la risible acusación sobre «el virus chino» mientras la Covid- 19 se propaga salvajemente por todo el territorio estadounidenses ante la total impotencia de la supuesta primera potencia mundial.
Entre finales de junio y finales de julio, los miembros del gabinete de Trump compitieron en una retórica anti-china. Esta racha de ataques comenzó cuando el director del FBI, Christopher Wray, describió al presidente chino Xi Jinping como el sucesor de Joseph Stalin.
Por su parte el secretario de Estado Mike Pompeo, llamó a los aliados de Estados Unidos para que tomaran nota de la ideología marxista-leninista «en bancarrota» del líder de China y el deseo de «hegemonía global» que la acompaña. (Olvídese qué país de este planeta realmente reclama la hegemonía global como su derecho).
Al mismo tiempo, el Pentágono desplegó sus portaaviones de forma cada vez más amenazante en el Mar de China Meridional. La pregunta, entonces, es: ¿Qué se esconde detrás del hostigamiento a China por parte de Trump?
Una respuesta más probable es la contundente declaración del presidente a Fox News: “No me gusta perder,no soy un perdedor».
Pero la realidad es definitivamente otra. Con Donald Trump, los Estados Unidos está perdiendo frente a China en dos esferas importantes. Según Wray, director del FBI , «En términos económicos y técnicos China ya es un gran competidor de los Estados Unidos en un mundo  globalizado que ha cambiado radicalmente «. En otras palabras, China asciende y Estados Unidos baja.
Los hechos hablan por sí mismos. China salió casi indemne por la recesión mundial de 2008-2009 y desplazó a Japón como la segunda economía más grande del mundo en agosto de 2010.
En 2012, con $ 3,87 billones – en importaciones y exportaciones – superó el total del comercio de los Estados Unidos de $ 3,82 billones, desplazandolo de una posición que mantuvo durante 60 años – como la primera nación comercial del mundo.
A fines de 2014, el producto interno bruto de China, medido por la paridad del poder adquisitivo, era de 17,6 billones de dólares, superando ligeramente los 17,4 billones de dólares de Estados Unidos, que había sido la economía interna más grande del mundo desde 1872.
En mayo de 2015, el gobierno chino lanzó un plan “Made in China 2025” destinado a desarrollar rápidamente 10 industrias de alta tecnología, incluidos automóviles eléctricos, tecnología de la información de próxima generación, telecomunicaciones, robótica avanzada, inteligencia artificial, tecnología agrícola, la ingeniería aeroespacial, nuevos materiales sintéticos biomedicina e infraestructura ferroviaria de alta velocidad.
Made in China 2025 tiene como objetivo lograr una autosuficiencia de más del 70 % en las industrias de alta tecnología y lograr una posición dominante en esos mercados globales para 2049 – un siglo después de la fundación de la República Popular China.
La fabricación de chips de mayor valor.
En 2017, la Asociación de la Industria de Semiconductores de Estados Unidos advirtió: «si bien Estados Unidos lidera el mundo con casi la mitad de la participación del mercado global, China es la principal amenaza debido a las enormes inversiones estatales en fabricación e investigación científica».
Para entonces, Estados Unidos ya se había quedado atrás de China en investigación científica y tecnológica. Un estudio realizado por la Universidad de Nanjing y la Universidad de Harvard comunicó que entre 2000 y 2016, la participación de China en publicaciones mundiales en ciencias físicas, ingeniería y matemáticas se cuadruplicó, superando en casi todos los rubros a EEUU.
En 2019, cuando se compilaron las patentes Estados Unidos volvió a quedar rezagado. Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, China presentó solicitudes para 58.990 patentes y Estados Unidos para 57.840. Además, por tercer año consecutivo, la corporación china de alta tecnología Huawei Technologies Company, con 4.144 patentes, se colocaba muy por delante de Qualcomm, de Estados Unidos (2.127 patentes).
Entre las instituciones educativas, la Universidad de Tsinghua ocupó el segundo lugar en I + D. De las cinco mejores universidades del mundo, tres eran chinas.
La carrera en la electrónica de consumo
Para 2019, los líderes en tecnología de consumo en Estados Unidos incluían a Google, Apple, Amazon y Microsoft.  En China, los líderes fueron Alibaba, Tencent, Xiaomi y Baidu.
Entre las empresas estadounidenses, Microsoft se fundó en 1975, Apple en 1976, Amazon en 1994 y Google en septiembre de 1998. El primer gigante tecnológico chino, Tencent, se fundó dos meses después de Google, fue seguido por Alibaba en 1999, Baidu en 2000 y Xiaomi,en 2010.
En 1996, China estableció una zona de desarrollo industrial de alta tecnología en Shenzhen, al lado de Hong Kong, la primera de una serie de varias zonas económicas.
A partir de 2002, llegaron corporaciones multinacionales occidentales deseosas de aprovechar estas zonas libres de impuestos y con trabajadores calificados con salarios relativamente bajos para el estándar estadounidense. En 2008, estas empresas extranjeras representaron el 85% de las exportaciones de alta tecnología de China.
Preocupado por un informe de 2005 – que encontró serias fallas en el sistema de innovación del país-  el gobierno Chino definió una nueva política para megaproyectos en nanotecnología, microchips de alta gama, aeronaves, biotecnología y nuevos medicamentos.
El nuevo programa gubernamental desarrolló una estrategia de abajo hacia arriba involucrando a pequeñas empresas emergentes, capital de riesgo y cooperación entre la industria y las universidades.
En enero de 2000, menos del 2% de los chinos utilizaba Internet. Para atender ese mercado se creó Baidu, el gran motor de búsqueda chino. En 2009, en su competencia con Google, Baidu obtuvo el doble de participación de mercado que su rival estadounidense.
A raíz de la crisis financiera mundial de 2008-2009, un número significativo de ingenieros y empresarios chinos regresaron de Silicon Valley para desempeñar un papel importante en la creación de empresas de alta tecnología en un vasto mercado chino cada vez más separado de las corporaciones estadounidenses y occidentales.
Los gigantes chinos
Poco después de que Xi Jinping asumiera la presidencia – en marzo de 2013 – su gobierno lanzó una campaña para promover «la innovación masiva» utilizando capital de riesgo respaldado por el estado. Fue entonces cuando a Tencent desarrolló la aplicación WeChat, una plataforma multipropósito para socializar, jugar, pagar facturas, reservar boletos de tren, etc.
A finales de la década, Baidu se había diversificado en el campo de la inteligencia artificial, al tiempo que expandía sus múltiples servicios y productos relacionados con Internet. Como es el motor de búsqueda elegido por el 90% de los chinos (más de 700 millones de personas) la compañía se convirtió en el quinto sitio web más visitado en el ciberespacio, sus usuarios móviles superaron los 1.100 millones.
El gigante del comercio electrónico Alibaba, empezó a participar en la Bolsa de Valores de Nueva York en septiembre de 2014, recaudando un récord de 25.000 millones de dólares con su oferta pública inicial.
Xiaomi Corporation lanzó su primer teléfono inteligente en agosto de 2011. Para 2014, se había adelantado a sus rivales en el mercado nacional y había desarrollado sus propios chip para teléfonos móviles. En 2019, vendió 125 millones de teléfonos móviles, ocupando el cuarto lugar a nivel mundial.
En 1999 se fundó Alibaba una de las empresas tecnológicas más valiosas del mundo. A mediados de 2019, China tenía 206 nuevas empresas privadas valoradas en más de mil millones de dólares, superando nuevamente a los EEUU.
El año recién pasado China lideró los pagos con móviles desplazando a los Estados Unidos a un sexto lugar. Estas transacciones en China ascendieron a 80,5 billones de dólares. El total proyectado para pagos con móviles es de $ 111.1 billones. Las cifras para los Estados Unidos son unos insignificantes $ 130 mil millones
En agosto de 2012, la empresa Byte Dance, abrió nuevos caminos en la agregación de noticias para sus usuarios. Su producto, Toutiao rastreó el comportamiento de los usuarios en miles de sitios para formarse una opinión de lo que más les interesa, para luego recomendar historias. Para 2016, tenía 78 millones de usuarios, el 90% de ellos menores de 30 años.
En septiembre de 2016, Byte Dance lanzó una aplicación de videos cortos llamada Douyin que ganó 100 millones de usuarios en un año. Pronto entraría en algunos mercados asiáticos con el nombre de Tik Tok . En noviembre de 2017, por mil millones de dólares, Byte Dance compró Musical. ly, una aplicación de red social china para creación de videos, mensajería y transmisión en vivo.
Byte Dance se fusionó con Tik Tok en agosto de 2018 para dar a la compañía tener presencia en los EEUU Luego gastó casi $ 1 mil millones para promover Tik Tok, una aplicación para compartir videos, bailes, comedias y otros talentos. Ha sido descargado por 165 millones de estadounidenses. La locura de la Generación Z, en abril de 2020 superó los dos mil millones de descargas a nivel mundial, eclipsando a los gigantes tecnológicos de EEUU.
Todo esto ha llevado a Trump (“no me gusta perder”) y a firmar órdenes ejecutivas para prohibir Tik Tok y WeChat (a menos que se vendan a un gigante tecnológico estadounidense)..
Huawei con alto octanaje
El gran ganador chino en electrónica y telecomunicaciones ha sido Huawei Technologies Company, la primera multinacional global del país. Su éxito se ha convertido en un punto de inflexión en la batalla geopolítica entre Beijing y Washington.
Huawei (en chino, significa «logro espléndido») fabrica teléfonos y routers en todo el mundo. Fundada en 1987 opera en 170 países. En 2019, su facturación anual fue de $ 122.5 mil millones. En 2012, superó a su rival más cercano, la Ericsson Telephone Corporation de Suecia (con 136 años de existencia) convirtiéndose en el mayor proveedor mundial de equipos de telecomunicaciones con un 28% de participación del mercado mundial. En 2019, se adelantó a Apple y ahora es el segundo mayor fabricante de teléfonos, después de Samsung.
Varios factores han contribuido al estratosférico ascenso de Huawei: las políticas estatales sobre la industria de alta tecnología, su modelo de negocio, la propiedad colectiva de la empresa por parte de sus trabajadores y el modo de toma de decisiones de su fundador Ren Zhengfei.
Ren Zhengfei fue a la Universidad de Chongqing, después de titulado trabajo en el Instituto de Investigación Militar y aunque se desvinculó del Ejército en 1983 se dice que mantiene el lema de las fuerzas armadas,“ luchar para sobrevivir”.
Huawei se especializó en investigación y desarrollo. En una primera etapa la empresa recibió pequeños pedidos de las fuerzas armadas y más tarde subvenciones del estado para desarrollar teléfonos GSM y otros productos electrónicos.
En ausencia de presión para aumentar las ganancias a corto plazo la empresa Huawei le ha dado máxima prioridad al cliente Su equipo de gestión ha invertido entre 15 y 20 mil millones de dólares anuales en investigación y desarrollo. Esto explica porqué Huawei encabeza con casi 7 millones teléfonos vendidos (en 2019) el 39 por ciento del mercado mundial
Recientemente Huawei lanzó antes que sus competidores los teléfonos quinta generación. Los teléfonos 5G de Huawei van cien veces más rápido que sus predecesores 4G, alcanzando un máximo de 10 gigabits por segundo. Con esta velocidad las próximas redes 5G que fabrica Huawei se podrán conectar una gran variedad de dispositivos(desde automóviles, lavadoras hasta elementos para telemedicina)
El éxito de Huawei ha alarmado tanto a la administración Trump que la Casa Blanca ha creado un creciente conflicto con China. El mes pasado, el secretario de Estado describió a Huawei como «un brazo del estado de vigilancia del Partido Comunista Chino”.
En mayo de 2019,el Departamento de Comercio prohibió a las empresas estadounidenses suministrar componentes a Huawei. Un año después, prohibió a  Huawei comprar microchips de empresas estadounidenses o utilizar software diseñado por Estados Unidos. También el gobierno ha lanzado una campaña global contra la instalación de los sistemas 5G de Huawei en sus naciones aliadas. (con poco éxito por el momento).
Huawei se ha opuesto a las medidas de Washington, que hasta ahora no han logrado frenar el avance comercial de la empresa. Sus ingresos para el primer semestre de 2020, aumentaron un 13,1% con respecto al año anterior.
Con el aumento de los aranceles a los productos chinos y la reciente prohibición de Tik Tok el presidente Trump ha expresado su progresiva frustración por los avances de la tecnología china.
Sin embargo todo indica que los ataques contra el inexorable crecimiento del poder Chino en el escenario global no tienen futuro. Lo sepa o no Trump, el siglo estadounidense ya ha terminado, cualquier cosa que haga no mejorará la posición de Estados Unidos en los próximos años.
Una futura administración en Washington debería dejar de insultar y prohibir el despliegue de las empresas tecnológicas chinas. En vez de envidiar su éxito habría que emular el ejemplo chino implementando una estrategia con una planificación a largo plazo. Pero en esta disputa hay un enfoque crucial que está muy claro: la idea misma de la planificación no es un concepto que esté disponible para el «genio» de la Casa Blanca.

Se disparan las Bolsas... y la miseria

Los precios bursátiles están bastante desconectados de cosas como el empleo o incluso el producto interior bruto


Sede de la Bolsa de Nueva York.JOHANNES EISELE / GETTY IMAGES

El martes, el índice bursátil S&P 500 alcanzaba un máximo histórico. Al día siguiente, Apple se convertía en la primera empresa estadounidense con una valoración bursátil superior a los dos billones de dólares. Y cómo no, Donald Trump presenta las Bolsas como prueba de que la economía se ha recuperado del coronavirus; lástima que fallecieran 173.000 estadounidenses, pero como él dice, “es lo que hay”.

Sin embargo, a los millones de trabajadores que aún no han recuperado el empleo y que acaban de sufrir un recorte en las prestaciones, probablemente no les parezca que la economía vaya tan bien. La prestación adicional de 600 dólares semanales aprobada en marzo para los parados ha expirado, y lo que Trump ha propuesto para sustituirla es básicamente una broma de mal gusto.

Incluso antes de que se recortara la ayuda, el número de padres que se quejaban de pasarlo mal para dar de comer a sus hijos aumentaba a toda velocidad. Y seguramente, esa cifra va a dispararse en las próximas semanas. Además, estamos a punto de ver una enorme oleada de desahucios, porque las familias ya no ingresan dinero suficiente para pagar el alquiler y porque, al igual que las prestaciones complementarias por desempleo, la prohibición temporal de los desahucios acaba de expirar.

¿Pero cómo es posible que exista semejante desconexión entre los precios bursátiles en alza y este aumento de la penuria? Los tipos de Wall Street, a los que les encantan las sopas de letras, hablan de una “recuperación en forma de K”: subida de los valores bursátiles y de la riqueza individual en la parte superior, y bajada de los ingresos y agravamiento del sufrimiento en la inferior. Pero eso es solo una descripción, no una explicación. ¿Qué está sucediendo?

Lo primero que debemos señalar es que la economía real, a diferencia de los mercados financieros, sigue en muy mal estado. El índice económico semanal publicado por la Reserva Federal da a entender que, a pesar de haber tocado fondo hace ya unos meses, la economía sigue estando más profundamente deprimida que en cualquier momento de la crisis de 2008. Y esta vez, las pérdidas de empleo se concentran entre los trabajadores peor remunerados, es decir, aquellos estadounidenses que carecen de recursos económicos.

¿Y qué hay de las Bolsas? Lo cierto es que las cotizaciones bursátiles nunca han estado estrechamente ligadas al estado de la economía. Como dice un viejo chiste de economistas, el mercado ha pronosticado nueve de las últimas cinco recesiones.

Es verdad que a las Bolsas les afectan las crisis financieras pero los precios bursátiles están bastante desconectados de cosas como el nivel de empleo o incluso el PIB. Y en los tiempos que corren, la desconexión es aún mayor de lo habitual, porque la reciente subida del mercado ha estado guiada por un pequeño número de gigantes tecnológicos. Y los valores bursátiles de estas empresas guardan muy poca relación con los beneficios actuales de las mismas, y mucho menos con el estado de la economía en general. Tienen que ver más bien con las percepciones que los inversores tienen de un futuro bastante distante.

Tomemos como ejemplo Apple y su valoración: tiene aproximadamente una relación precio-beneficio —es decir, la relación entre su valoración bursátil y los beneficios— de 33. Una forma de interpretar esa cifra es que solo en torno a un 3% del valor que los inversores asignan a la empresa refleja la cantidad de dinero que esperan que esta gane a lo largo del próximo año. Mientras prevean que Apple seguirá siendo rentable dentro de varios años, les importa muy poco lo que pueda ocurrir con la economía estadounidense en los próximos trimestres.

Es más, los beneficios que los inversores prevén que Apple obtendrá dentro de unos años influyen especialmente en este caso porque, a fin de cuentas, ¿en qué otra parte van a invertir su dinero? La rentabilidad de la deuda pública estadounidense, por ejemplo, está muy por debajo de la tasa de inflación prevista. Y la valoración bursátil de Apple es de hecho menos extrema que la de otros gigantes tecnológicos, como Amazon o Netflix. De modo que a las acciones de las grandes tecnológicas —y a sus propietarios— les va muy bien porque los inversores creen que obtendrán buenos resultados a largo plazo. La depresión económica importa muy poco.

Por desgracia, los estadounidenses de a pie reciben muy pocos ingresos derivados del incremento del patrimonio, y no pueden vivir de las buenas proyecciones acerca de sus perspectivas futuras. Decirle al casero que no se preocupe por nuestra incapacidad actual de pagar el alquiler, porque sin duda dentro de cinco años tendremos un trabajo buenísimo, no nos llevará a ninguna parte, o más exactamente, servirá para que nos pongan de patitas en la calle.

Así que esta es la situación actual en Estados Unidos: el desempleo es extremadamente elevado en gran medida porque Trump y sus aliados se negaron primero a tomarse en serio el coronavirus y después presionaron para reabrir prematuramente la economía, en un país que no cumplía ninguna de las condiciones para reanudar la actividad. E incluso ahora se niegan a asumir estrategias de protección básicas, como imponer las mascarillas.

A pesar de este fracaso épico, la ayuda federal mantuvo durante meses a flote a los desempleados, y eso permitió evitar una catástrofe tanto humanitaria como económica. Pero ahora esa ayuda ha expirado, y Trump y sus aliados se toman el desastre económico inminente tan poco en serio como se tomaron antes el desastre epidemiológico inminente.

De modo que todo indica que, aunque la pandemia remita, lo cual no está ni mucho menos garantizado, estamos a punto de sufrir un enorme aumento de la pobreza nacional. Pero las Bolsas suben. ¿Por qué, exactamente, tendríamos que preocuparnos?

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2020

Traducción de News Clips

¿Qué hay detrás de la educación y la salud en Cuba?


Para medir el desarrollo alcanzado hoy por el sistema educativo y de salud de Cuba, es indispensable volver sobre las grandes etapas históricas que precedieron al proceso iniciado en 1959, fecha que sin lugar a duda marca el inicio de los cambios más relevantes ocurridos en términos humanos en el seno de la nación caribeña. Es por ello que con este estudio nos acercamos cronológicamente a los grandes acontecimientos y personalidades que marcaron su evolución, exponiendo los múltiples avances que se han obtenido en las seis últimas décadas de Revolución, a pesar de las difíciles condiciones impuestas por el férreo bloqueo estadounidense.

La mayoría de los medios de comunicación del mundo occidental modelan verbalmente la imagen de Cuba y del largo proceso de cambio iniciado en 1959 a partir de patrones a los cuales los cubanos deberían remitirse. Por lo general, se silencian o se tergiversan los logros para ensalzar las dificultades sin que muchas veces éstas se acompañen de las necesarias referencias directas o indirectas a que la realidad cubana, como la de otros países del continente, es el resultado de una historia enrevesada y dolorosa.

El desajuste evidente entre tales normas preestablecidas y el ámbito al cual quieren aplicarse se incrementa en medio de una modernidad desresponsabilizadora e impide describir de manera objetiva, sin prejuicios ni pretensiones hegemónicas, la construcción de la sociedad cubana del presente. En una época en que los medios masivos de difusión de la información eran mucho más limitados que los que conocemos hoy, José Martí describía ya el peligro de estas nuevas formas de progreso, advirtiendo sobre las consecuencias del fenómeno de la monopolización de la prensa1.

Sin embargo, al referirse a la Revolución cubana dos sectores escapan, de manera general aunque no absoluta, de la desaprobación imperante de la doxa: el de la educación y el de la salud. Los esfuerzos por garantizar estos derechos al pueblo se dibujan con luces que también han proyectado sombras similares a la talla de los obstáculos que han debido enfrentar a lo largo de su trayectoria. Ante la imposibilidad de ser exhaustivos nos limitaremos a ofrecer algunas precisiones históricas, desde la época de la colonia a esta suerte de lugar común, recordando luego algunas líneas de fuerza que han caracterizado el desarrollo de ambos campos durante seis décadas de Revolución, no sin precisar otros aspectos que han constituido un freno para su mejor evolución, especialmente desde la década de los 90.

I.1. La herencia de la colonia y la neocolonia

Para entender cabalmente el desarrollo del sistema educativo y de salud cubanos después del triunfo revolucionario de 1959 es indispensable recordar, a grandes trazos, las políticas educacionales y de salud instauradas en la isla desde la época colonial.

Si la medicina de los aborígenes cubanos era ejercida esencialmente por los behiques o bohiques, considerados sacerdotes-médicos, que según Fernando Ortiz eran poderosos personajes, conocidos gracias a los cronistas de la Conquista de América, durante los primeros siglos de los cuatro que abarcó la presencia española en Cuba el encargado de realizar las acciones de salud pública, que no estaban reguladas por legislación alguna, era el Cabildo. Durante el reinado del Emperador Carlos V se ordenó la fundación del primer hospital en la Villa de Santiago de Cuba (en fecha no precisada entre 1522 y 1523) junto a su Catedral, el que debió ser un barracón con techo de guano, pues así eran todas las viviendas, salvo la de Diego Velázquez, que era de cantería2. Con posterioridad se fundó el Hospital de la Caridad en La Habana, destruido diez años después a causa de la quema de la ciudad por Jacques de Sores, y otro, en Bayamo, en 1544, el mismo año en que se creó el segundo en la Habana. El historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring señala que el primer médico cirujano y farmacéutico de la futura capital habanera fue el licenciado Gamarra, quien ejerció en la villa hacia 1569, aunque ya desde 1552 un maestro llamado Juan Gómez ostentaba el título exclusivo de barbero cirujano3.

Las órdenes religiosas se ocuparon durante siglos de cuidar a los enfermos, llevar los registros de nacimientos y muertes, hacer enterramientos en las iglesias, adoptar medidas ante las epidemias y de administrar lo relativo a medicamentos y al cultivo de plantas medicinales para sus hospitales4. A estas acciones se sumaba la actividad paralela de los curanderos entre los que sobresale el nombre de Mariana de Nava, quien se ganó el título de primera médico municipal de Santiago de Cuba en los albores del siglo XVII, hecho motivado por la ausencia de profesionales de la península en el lugar5. Se conserva en las Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana el recuerdo de epidemias mortíferas como la de 1649, a causa de cuyos estragos murió “la mayor parte de los vecinos y personas que en ella residían”, probablemente de peste bubónica6 ante la total impotencia de los moradores y escasos médicos. El antiguo Convento e iglesia de Belén en La Habana fue una de las instituciones que, además de atender a enfermos y heridos, distribuía alimentos a los pobres y mantenía una escuela gratuita para más de 500 niños desde principios del siglo XVIII. Entre las ventajas que la nueva clase de hacendados criollos logra obtener del gobierno colonial, se encuentra la implantación del «facultativo de semana» o médico de guardia, para la atención ambulatoria a los pobres de la ciudad de La Habana7.

El inicio de los estudios médicos en el país se remonta a la creación la Universidad Real y Pontificia de San Gerónimo (1728), la primera en la isla de Cuba, situada en el corazón de la Villa de San Cristóbal de La Habana que acogió al mismo tiempo las cátedras de Cánones, Leyes, Matemáticas, Gramática, Teología y Filosofía8. Todas estas carreras estuvieron destinadas por siglos a la clase alta. Desde finales del XVIII y a lo largo de la centuria decimonónica, la medicina en Cuba comenzó a formar parte de una avanzada en materia de Patología y de Epidemiología gracias a los aportes científicos de hombres insignes como el doctor Tomás Romay Chacón —considerado como el Padre de la medicina cubana—, reconocido por la introducción y difusión de la vacuna antivariólica en Cuba y por haber iniciado el primer movimiento científico que se desarrolló en la Isla durante el período colonial. El 13 de julio de 1804, con la ayuda de la Sociedad Económica Amigos del País de la cual Romay fue Miembro de Honor (1834) y director (1842), se estableció en La Habana la Junta Central de Vacunación9, con sedes en otras regiones del archipiélago. Entre sus funciones estaba la de obtener, conservar y aplicar las vacunas y llevar el control estadístico de su aplicación. Una de las medidas tomadas fue la vacunación obligatoria de todos los esclavos que llegaban al puerto de La Habana y a otras provincias, como condición previa para su venta10. En enero de ese año de 1804 se practicaron así las primeras vacunaciones antivariólicas en Santiago de Cuba por el cirujano francés Vignard y un mes más tarde en La Habana por el doctor Romay. Gracias a su estrecha colaboración con el ilustrado Obispo de Espada, cuyas preocupaciones higiénicas apoyó el científico en su Discurso sobre las sepulturas fuera de los pueblos (1806), se eliminaron poco a poco los enterramientos dentro del perímetro urbano habanero. En 1817 Romay inició además la labor de reforma de la enseñanza médica en el Hospital Militar de San Ambrosio11, donde además de curarse a los enfermos se impartían clases de Higiene, Anatomía y Cirugía hasta su cierre en 1842.

El sistema de salud pública colonial estuvo controlado en el primer cuarto del siglo XIX por el Real Tribunal de Protomedicato, que dirigía el ejercicio médico en todas sus ramas y el de las farmacias, además de asesorar las medidas sanitarias en casos de epidemias de las cuales se encargaban la Junta Central de Vacunación y las Juntas de Sanidad. La atención médica ambulatoria quedaba fuera de este incipiente sistema de salud12. Hacia los años 1860 desaparece el Facultativo de Semana, deteriorándose su funcionamiento con el inicio de la Guerra de los Diez años. Sin embargo, en 1870 se crea el Servicio Sanitario Municipal, el cual comprendía los modelos de atención médica ambulatoria de Casas de Socorro13.

La Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, que se inauguró el 19 de mayo de 1861, marcó el inicio de la institucionalización de la ciencia en Cuba, y acogió en su seno a eminentes científicos e investigadores, entre ellos al doctor Carlos Juan Finlay Barrés (oftalmólogo y microbiólogo), quien además de introducir el tratamiento quirúrgico del glaucoma en Cuba hizo un gran aporte a la medicina mundial: el descubrimiento del mosquito transmisor de la fiebre amarilla. Finlay enunció además, en 1881, la teoría metaxénica de la transmisión de enfermedades, lo que significaba que los responsables de la transmisión eran agentes biológicos (en este caso el mosquito) y no ambientales, como lo imponía el pensamiento científico de la época. La Academia, como lo recuerda José López Sánchez, “generó un poderoso y ascendente movimiento por la ilustración hacia las ciencias naturales, complemento y continuación del que se iniciara en 1790”14.

En la Capital del país había solo 4 hospitales en la década de los 80. Subsistía el Hospital de San Juan de Dios (antes Hospital de San Felipe y Santiago) cuyas condiciones eran paupérrimas como las de los dos hospitales militares de El Príncipe y el de San Ambrosio. En 1886 se construyó el primer hospital moderno y científico con el nombre de Reina Mercedes (hoy Hospital Universitario Comandante Manuel Fajardo), pero no por iniciativa oficial, sino por la acción del médico cubano Emilio Núñez de Villavicencio y gracias a las contribuciones de otros benefactores que lo hicieron posible. Durante el período que separó las dos contiendas independentistas (1888-1893), el mínimo de muertes por cada mil habitantes al año fue de 43.75, y el máximo, de 87.5. El llamado Servicio de Higiene Especial, reglamentador de la prostitución, «más servía de lucro y de granjería a los gobiernos que de verdadera profilaxis»15.

Después de 1895 el sistema de salud se encontraba profundamente debilitado. Muchos médicos cubanos emigraron a causa del estallido de la guerra y otros se integraron a las fuerzas mambisas. Entre las personalidades más sobresalientes de ambas contiendas destaca la labor de la enfermera Rosa María Castellanos (Rosa la Bayamesa) quien además de curar a los enfermos y heridos en los campos de batalla fue una de las pocas mujeres que logró obtener el grado de capitán del Ejército Libertador de Cuba. La Reconcentración de Valeriano Weyler, medida de extrema violencia puesta en vigor a instancias del gabinete conservador de Cánovas del Castillo (1896-1897), aumentó a cifras incalculables la mortalidad por enfermedades infecciosas. En 1897, las Juntas de Sanidad y Beneficencia ya eran prácticamente inexistentes; los hospitales de caridad quedaron sin recursos y la sanidad militar española también quedó prácticamente paralizada. Se estima que por causa de la fiebre amarilla y la tuberculosis pulmonar fallecieron más de 11 000 soldados españoles. Algunos historiadores plantean que en el país fallecieron alrededor de 300 000 personas como consecuencia directa o indirecta de la Reconcentración y de la guerra16.

I.1.1. La eminente labor científica de Carlos J. Finlay Barrés

Durante los primeros años del período de la República neocolonial (1902-1958), bajo la influencia de la Escuela Cubana de Higienistas de principios del siglo XX, con el doctor Carlos J. Finlay Barrés al frente, se reorganizaron y desarrollaron en Cuba las Juntas de Sanidad y Beneficencia heredadas de la colonia, y en 1909 el sistema de salud pública cubano alcanzó la categoría ministerial, siendo el primer país en el mundo en lograrlo al crearse la Secretaría de Sanidad y Beneficencia.


1 «[…] una aristocracia política […] domina periódicos, vence en elecciones»; José Martí, «Cartas de Nueva York expresamente escritas para La Opinión Nacional», Nueva York, 12 de noviembre de 1881, Obras completas. Edición Crítica, 1881-1882, Estados Unidos, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2004, T. 9, p. 119.

2 DEL PINO Y DE LA VEGA, Mario, Apuntes para la historia de los hospitales en Cuba (1523-1899), Cuadernos de historia de la salud pública, La Habana, MINSAP, 1963, p. 28

3 ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, La Habana. Apuntes históricos, La Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1963, Segunda edición notablemente aumentada, Tomo I, p. 183

4 DELGADO GARCĺA, Gregorio, «Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba», Revista Cubana de Salud Pública, La Habana, Escuela Nacional de Salud Pública, v.31, n.2 abr.-jun, 2005. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34661998000200007&lng=es.

5 DELGADO GARCĺA, Gregorio, 1991, “Conferencias de Historia de la administración de Salud Pública en Cuba”, en Cuadernos de Historia de Salud Pública, núm. 81.

6 ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, La Habana. Apuntes históricos, op. cit, T.III, pp. 131-132.

7 Gregorio Delgado García señala que «El facultativo de semana fue el primer modelo estatal de atención médica ambulatoria establecido en Cuba por el sistema de salud colonial y su importancia histórica es innegable por el paso de avance que significó en el desarrollo de la salud pública en su época y por el beneficio que reportó a las capas más humildes de la población de la Isla. Este modelo consistía en nombrar semanalmente dos facultativos, un médico y un cirujano, que rotaban sin excepción alguna entre todos los de la ciudad, los cuales debían atender gratuitamente a los enfermos o accidentados que se presentaran entre los pobres de solemnidad de la población, les ponían tratamiento en sus casas y si fuera necesario los enviaban a los hospitales de caridad; realizaban también funciones de médicos forenses; inspeccionaban las condiciones higiénicas de los establecimientos públicos y se ocupaban de la higiene de los alimentos que se expedían en los comercios de la ciudad». “Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba”, op. cit.


Gracias a su genio y dedicación, el hijo de escocés y francesa nacido en Camagüey pudo regocijarse al ver erradicar el morbo amarillo en su tierra desde septiembre de 1901, aunque se registró un nuevo brote en 1905. Alcanzó a saber en vida que su teoría metaxénica había permitido conocer el mecanismo de otras enfermedades mortales como la filaria (1884) y la malaria (1894-95, mosquito), la fiebre tejana (garrapatas, 1893), la enfermedad del sueño (mosca tsé-tsé, 1903-1919) y el tifus (1910, piojo). Murió en 1915, dejando al mundo de la investigación médica más de cien artículos sobre fiebre amarilla. Pero su descubrimiento se convirtió en el eje de una controversia que puede servir de indicador a la hora de analizar la historia de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos de América. El vecino del Norte quiso apoderarse de la paternidad del descubrimiento y encontrar en el famoso “saneamiento de los trópicos” una razón suficiente para justificar la guerra contra España y, sobre todo, un pretexto “humanitario” para justificar la intervención de 1898. El gobernador militar Leonard Wood encontró el momento preciso para reclamar la propiedad del hallazgo de Finlay, con lo cual la usurpación de la independencia de Cuba corría pareja con la del despojo de un genial descubrimiento. Sin embargo, la medicina francesa echó por tierra años más tarde el vilipendio de quitarle la total autoría, al proclamar la ausencia total de precursores al genio de Finlay.

En 1908 Francia le entregó la orden de la Legión de Honor y, luego de su muerte, la tierra de sus antepasados se unió al tributo al doctor cubano y en 1928 le dio a una calle parisina (la Rue des Usines) el nombre de Rue du docteur Finlay. Otro importante homenaje se le dio en España durante el Xmo Congreso de Historia de la Medicina (en septiembre de 1935), en plena época de la República española. Emilio Roig de Leuchsenring le hizo igualmente justicia histórica a Finlay en una serie de nueve artículos publicados en la revista Carteles, en 1942, haciendo frente a las continuas tergiversaciones de las cuales seguía siendo objeto el cubano después de la segunda guerra mundial. El “XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina”, celebrado en Roma en 1954, ratificó, una vez más, que solo a Finlay le correspondía el mérito de haber logrado el trascendental descubrimiento1.

Desde 1942 el llamado Consejo Nacional de la Tuberculosis, creado desde 1936, decidió utilizar en Cuba la vacuna antituberculosa (conocida desde 1928 como estrategia de lucha contra la enfermedad) y se distribuyó de forma gratuita2. Poco a poco se fue abriendo paso la inmunización en Cuba, a pesar de que no existía realmente una política oficial dirigida a la protección de la población ni de la infancia, pues se vacunaban entonces sólo los que podían y había un gran porciento sin cobertura vacunal.

I.2. Situación en Cuba en los años 1950

En los años 1950 el estado de la salud de la población en Cuba se caracterizaba por los altos índices de parasitismo y desnutrición, sobre todo en la población infantil rural, por la inexistencia de una política de prevención de las enfermedades3. El buen funcionamiento del sistema sanitario se limitaba a consultorios privados, generalmente inaccesibles por lo alto de sus precios, y no existían hospitales clínico-quirúrgicos ni policlínicos rurales. Los servicios de salud se caracterizaban por su desigual distribución entre las zonas urbanas y el campo, donde solamente existía un hospital4. Esta situación era similar en el caso de la estomatología y la enfermería. Las instalaciones públicas de salud y las Casas de Socorro, de menor calidad en sus prestaciones, en ocasiones cobraban por sus servicios5.Los niños morían de gastroenteritis y enfermedades respiratorias como primeras causas de muerte. Se recurría por necesidad a la medicina natural y a los curanderos, algunos cuyos nombres se hicieron célebres como el de Antoñica Izquierdo y sus tratamientos con agua (tradición o leyenda de «los acuáticos») en Pinar del Río. La expectativa de vida era de apenas 60 años para una población de alrededor de 6 millones y medio de habitantes en 19596. El país contaba con unos 6 000 médicos, concentrados fundamentalmente en la capital y cabeceras de provincias y solamente existía una escuela de medicina, la de la Universidad de La Habana, donde los estudios teóricos no se complementaban con estudios prácticos.

Tanto como el de la salud, el sistema educativo cubano durante la época colonial era el reflejo del de la metrópoli española y estaba estrechamente ligado con la situación económica, política y social de ese país. Uno de los hechos fundamentales de esta etapa histórica es la creación, en 1689, del Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio y la del Colegio Seminario San Basilio el Magno en Santiago de Cuba, en 1722. El primero alcanzó tal renombre científico en el siglo XVIII que ni la universidad Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana, creada unos años después (en 1728), podía competir con él en cuanto al saber avanzado de la época7. En 1795, como lo subraya Hortensia Pichardo, «el padre Agustín Caballero había pedido libertad para los maestros, y hacía años que los profesores del Seminario habían roto con los textos clásicos y redactado sus propios textos. Por eso fue tan fecunda la enseñanza de ese centro que contribuyó mucho más que la Universidad al adelanto del pensamiento y de la ciencia en Cuba»8.

Durante el siglo XIX varios planes fueron realizados con la idea de mejorar la educación y se recibió una Real Orden que establecía la Primera Ley Escolar de Cuba, la cual disponía la fundación de las escuelas de primera enseñanza que fuesen necesarias y la instrucción gratuita para los niños pobres. Pero estas medidas estaban mayoritariamente dirigidas a la clase dominante, interesada en impedir la alfabetización de los esclavos y campesinos9. Bachiller y Morales comenta en sus apuntes históricos la urgente necesidad de fomentar la educación primaria para satisfacer las necesidades del país, tanto en lo privado como en lo público. El conocido autor fija una cronología de la Enseñanza Primaria durante el siglo XIX y critica el estado penoso de la Enseñanza Secundaria, entre otros temas de orden social y científico10. En 1816, la Sociedad Económica de Amigos del País, que actuaba como una institución neta y exclusivamente cubana en contraposición con la conveniencia del gobierno español, creó su Sección de Educación. Inmediatamente asumió la dirección de la enseñanza primaria, por entonces atrasadísima en Cuba, y facilitó la provisión de la Cátedra de Matemáticas de la Universidad de La Habana y de otras especialidades científicas, además de crear el Jardín Botánico, la Academia de Dibujo San Alejandro y la Escuela de Náutica y la de Obstetricia. Tuvo a su cargo la publicación del Papel Periódico (primer periódico literario), y en 1831 comenzó la de la importante Revista Bimestre Cubana11.

En la segunda mitad del siglo el gobierno español fundó tres Escuelas Normales en Cuba: la primera en Guanabacoa en 1857 y, posteriormente, otras dos también en La Habana, una para la formación de maestros y otra para la de maestras, en el año 189012. El objetivo era no dejar en manos de los cubanos la formación de los docentes. Si bien en la Normal de Guanabacoa el magisterio era asegurado por los Padres Escolapios, en las dos escuelas normales restantes la enseñanza fue asignada a maestros provenientes de la metrópoli, cuyas plazas fueron propuestas a concurso público de méritos y publicadas por la Gaceta de Madrid del 23 de junio de 1890. Otra importante institución inaugurada en la misma ciudad habanera fue el Liceo Artístico y Literario (hoy Casa de la Cultura Rita Montaner de Guanabacoa), inaugurado en junio de 1861 con la finalidad de fomentar las letras, las ciencias y las bellas artes, de impartir clases gratuitas y de ofrecer cursos de diferentes idiomas, entre otras funciones. Las más encumbradas personalidades de la cultura nacional, como Rafael María de Mendive, José de la Luz y Caballero, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Felipe Poey o Enrique José Varona pertenecieron a esta institución. Allí trabajó José Martí como Socio Facultativo de la sección de Literatura, en noviembre de 1878, y como Secretario, en enero del siguiente año. Fue en este lugar que pronunció su primer discurso público el 22 de enero de 1879.

En el período que abarca de 1898 a 1959, la educación nunca gozó de amplios recursos, aunque durante los primeros años de la intervención norteamericana se advirtieron algunos avances como la introducción de nuevas asignaturas en los planes de estudio, la formación de maestros, la creación de escuelas y la instauración de un sistema de educación primaria pública gratuita. Sin embargo, la mayoría de los libros de textos eran traducidos del inglés, y los programas, poco adaptados a las realidades del país, creaban las condiciones para el fomento de una total dependencia cultural.