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martes, 2 de noviembre de 2021

Rinde homenaje ANEC habanera a Orlando Borrego Díaz

El Consejo Ejecutivo Provincial de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) de La Habana rindió homenaje al doctor en Ciencias Económicas Orlando Borrego Díaz, Premio Nacional Carlos Rafael Rodríguez, Por la Obra de la Vida 2018 , y Premio Nacional de Economía, quien falleció a consecuencia de la COVID-19.

En la ceremonia estuvo presente Deborah Balart Hidalgo-Gato, viuda de Borrego Díaz, amigo y cercano colaborador de Ernesto Guevara de la Serna, y la misma se celebró en el contexto del evento La Habana, sus mejores experiencias prácticas en el marco de la Jornada Nacional Económico-Productiva, dedicada a saludar la Jornada Ideológica Camilo-Che y el Día del Economista.

El periodista Jorge Rodríguez Hernández, director de Comunicación e Información de la ANEC capitalina, tuvo a su cargo las palabras centrales de este homenaje a Orlando Borrego Díaz, las cuales ofrecemos a continuación, de forma íntegra.

PARA EL AMIGO Y HERMANO BORREGO, DE LOS ANECISTAS HABANEROS

Hay amigos de toda la vida, Orlando Borrego Díaz, en apenas una década, logró calar hondo en mis afectos, se hizo entrañable, gracias a que ambos labramos una relación amistosa sólida, de saber que el otro está ahí, de forma incondicional. Una llamada telefónica bastaba para ofrecer certeza de esto último.

En ese intercambio cotidiano, percibí siempre en Borrego el arquetipo de persona llana y difícil, lo cual explica por qué el Che lo asumió como colaborador cercano, durante aquellos años iniciales y heroicos de la Revolución Cubana. También advertí en él la insatisfacción de no haber acompañado al Guerrillero Heroico en la guerrilla en tierras bolivianas, porque su lugar estaba aquí en el ministerio, como le dijera el Che.

La ANEC de La Habana tuvo en Orlando Borrego Díaz un entusiasta y consecuente afiliado, merecedor del Premio Carlos Rafael Rodríguez, Por la Obra de la Vida, cuyo otorgamiento honra la propia organización profesional, en cuya creación estuvo involucrado de forma directa, en honor a la verdad, pues ´´NADA HAY MÁS JUSTO(…) QUE DEJAR EN PUNTO DE VERDAD LAS COSAS DE LA HISTORIA´´, como expresé con martianas palabras en el homenaje realizado a Borrego el 19 de febrero de 2019, durante la Asamblea Provincial, previa al Octavo Congreso de la ANEC.

Cuando el amigo Borrego dejó de existir físicamente, como consecuencia de los efectos letales de la obstinada COVID-19, escribí lo que considero su obra cumbre: la compilación en siete tomos de la Antología El Che en la Revolución Cubana, y lo hice con el propósito de reverenciar su fructífera existencia, aunque la obra en cuestión lo reivindica por sí misma ante cualquier olvido y silencio hacia futuro, pues como alguien dijo: El olvido está lleno de memoria.

El hermano Borrego debe ser considerado el albacea de la obra del Che en la Revolución Cubana. Solo un espíritu persistente, de una voluntad acerada, pudo compilar aquel legado inconmensurable del argentino, paradigma por excelencia de las causas justas en este mundo desigual y contradictorio.

El autor intelectual de que ese estimable legado del Che viera la luz en sucesivos tomos, fue Borrego, quien decidió, con la aprobación del primero, grabar durante casi 2 años las intervenciones del Guerrillero Heroico en el consejo de dirección del Ministerio de Industrias. Borrego tuvo la visión de advertir la utilidad futura del pensamiento guevariano, paradigma de la ética y moral revolucionaria y socialista en la conducción económica y social.

No pocas inquietudes acompañaron la existencia de Borrego, en especial en los años más recientes, dado la creciente batalla cultural que tiene lugar en Cuba. Le obsesionó el papel a desempeñar por los jóvenes en ese escenario, no exento de contradicciones y peligros diversos. Además de abogar por la unidad dentro de la diversidad de opiniones, siempre que no se tratara de ideas irreconciliables con la Revolución, Borrego se preocupó porque las jóvenes generaciones mostraran lealtad y respeto por la memoria histórica, lo cual, en su opinión, resulta esencial.

En un taller de la cátedra de Historia Económica ´´Gloria García Rodríguez´´, celebrado en noviembre de 2015, le escuché decir a Borrego que el Che estudió lo más ilustre y avanzado del pensamiento económico capitalista, pues consideraba que ello no era contaminante. Como también expresó que la historia tiene sus pecados: Mijaíl Gorbachov , Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

Volví a las ideas del hermano Borrego, cuando en fecha reciente, en medio de los intercambios de diferentes sectores de la sociedad, con la máxima dirección del país, le escuché decir a un joven creador: ´´tenemos que acabar de quitarnos la mochila de los dolores prestados de ese sufrimiento heredado que nos han ido poniendo arriba, uno con buena fe y otros con mala saña. Estoy cansado (…) de escuchar a jóvenes de mi edad hablando del dolor del Periodo Especial.´´

El muchacho dijo además ´´que ese dolor nos sirva como impulso, como motivación, como empujón para salir adelante, no para regodearnos en un dolor que en última instancia no es nuestro. Nos toca (…) cambiar esos dolores en poesía.´´ Aunque este joven tiene todo el derecho a opinar así y a ser respetado en su criterio, al oírlo reparé en el amigo Borrego, cuando en el taller de marras llamó a estudiar, porque ´´somos unos ilustres ignorantes´´.

La anterior idea de Borrego, la conecto con una de otro notable de las Ciencias Económicas: José Luis Rodríguez García: ´´Sin conocer la historia es imposible presagiar el futuro y delinearlo, y evitar los errores.´´ De ahí que parafraseando al joven de la citada historia, todos, absolutamente todos, estamos urgidos de que nos llenen nuestras respectivas mochilas con pasajes decisivos en el devenir de la historia nacional en todos los órdenes.  Pero en especial los jóvenes, para quienes ´´es muy importante que sepan traducir la gama de mensajes que se mueven´´, tal como opinó Borrego en conferencia ofrecida en abril de 2016 en la sede de la ANEC habanera.

Gracias, Orlando Borrego Díaz, muchas gracias, por el privilegio de conocerte, de haberte tenido como amigo-hermano. Siempre te tendremos entre nosotros, porque una y otra vez iremos en busca de tus saberes y del eterno ejemplo guevariano que nos legara con tu obra, hecha en el Camino del fuego, otro título imprescindible dentro de tu basta autoría.

 

domingo, 27 de junio de 2021

MURIÓ ORLANDO BORREGO DÍAZ, COMPILADOR DE LA OBRA DEL CHE EN LA REVOLUCIÓN CUBANA

Por Jorge Rodríguez Hernández*

La muerte en la madrugada de este sábado 26 de junio de 2021 del doctor en Ciencias Económicas (Moscú-1980) Orlando Borrego Díaz, Premio Carlos Rafael Rodríguez por la Obra de la Vida, conferido por la ANEC nacional, constituye una pérdida sensible para la historia económica cubana de las últimas seis décadas, pues deja un legado profesional inconmensurable en ese campo, al compilar en siete tomos la  obra de Ernesto (Che) Guevara de la Serna en la Revolución Cubana.

Cuando alguien en una de las muchas conferencias y conversatorios ofrecidas dentro y fuera de Cuba por Borrego Díaz, lo presentó como el biógrafo del Che, el disertante se mostró rotundo al negar tal calificativo, pues él solo se consideró siempre como el compañero del Guerrillero Heroico, interesado en que su obra no feneciera en documentos, papelería diversa y disímiles testimonios.

Orlando Borrego Díaz, quien fuera Viceministro Primero del Ministerio de Industrias (1961-1964), cuando el Che se desempeñó en esa cartera, se dio a la tarea, con el decisivo apoyo de otros colaboradores, de hacer una recopilación de la obra escrita del Che durante aquella etapa precursora, épica y de creación heroica, en la cual estuvo también al frente del Departamento de Industrialización.

El ordenamiento, clasificación, revisión y selección de aquellos textos guevarianos constituyó una labor titánica, de mucha perseverancia, pues también se incluyeron documentos publicados en el exterior y no disponibles en Cuba, los cuales se recepcionaron a través de las embajadas de la Isla.

Después de un año de intensa labor, quedaron terminados los siete tomos de Che en la Revolución Cubana  , y se realizó una impresión interna y limitada, cuyo primer juego de libros se le entregó a Fidel por Borrego Díaz, y los demás fueron conservados en espera de que el Che decidiera su destino.

Cuenta el autor en el prólogo de dicha compilación, que pasaron tan solo unos días y se produjo el arribo del Che a Cuba, procedente de Praga, donde había permanecido durante varios meses luego de campaña guerrillera en el Congo.

La presencia de Borrego en San Andrés, Pinar del Río, a solicitud del Che, y donde este se dedicaba a la organización y entrenamiento de la futura misión en Bolivia, permitió a Borrego escuchar criterios de primera mano del autor de aquella obra compilada por el primero .

Con su habitual ironía humorística, el Che le comentó a Borrego: ´´Parece que has hecho un buen ´´popurrí´´, pero déjamelos aquí para verlos con más calma´´, y en otro momento de la plática, antes del regreso de Borrego a La Habana, el Che volvió de nuevo a la carga: ´´Acaba de irte, que tienes que ganarte el salario.´´

En una ´´salida furtiva´´ del Ministerio por parte de Borrego, para ir a San Andrés, encontró que el Che ´´había revisado en detalles sus siete tomos´´, y ofreció ´´sus consideraciones sobre lo que él calificaba de ´´popurrí´´

Los siete tomos de Che en la Revolución Cubana tienen el valor agregado que otros textos escritos sobre el Guerrillero Heroico por otros autores- incluyendo al propio Borrego- no tuvieron el privilegio de contar con la opinión del Che antes de ser publicados, lo cual representa una ventaja editorial exclusiva e irrepetible por razones obvias.

BORREGO EN EL CAMINO DEL FUEGO

Orlando Borrego Díaz, nacido en Holguín, en 1936, tuvo el privilegio de pertenecer a la Columna 8 ´´Ciro Redondo´´ bajo el mando del Che donde alcanzó el grado de Primer Teniente. Después del triunfo de la Revolución ocupó los cargos de Jefe de la Junta Económica Militar del Regimiento de la Cabaña (1959), Segundo Jefe del Departamento de Industrialización y luego Jefe de  dicho departamento (1959-1961).

Se desempeñó como Ministro de la Industria Azucarera (1964-1968). Se graduó de Licenciado en Economía en la Universidad de La Habana (1973). Fungió como Asesor del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros (1973-1980). Hasta su deceso, fue asesor económico de la Cátedra ´´Che Guevara´´ de la Universidad de La Habana, y laboró como asesor del Ministro del Transporte de Cuba.

A su autoría pertenecen textos como El desarrollo de la industria azucarera en Cuba (1965), La ciencia de dirección, antecedentes y enfoques actuales (1987), El Che en el socialismo (1989) y El Che del siglo XXI (1997), entre otros.

En el libro Che: el camino del fuego (2001), Borrego hace referencia a El Socialismo y el hombre en Cuba, en el cual el Guerrillero Heroico hace la siguiente confesión: ´´Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo que el revolucionario verdadero esta guiado por grandes sentimientos de amor´´, los mismos que llevaron a Borrego a escribir sus recuerdos sobre el Che ´´antes que la edad´´ le jugara ´´una mala pasada´´.

Supo Borrego estar al igual que el Che, en el camino del fuego, para ofrecer un valioso testimonio de su jefe y amigo, a la ´´arcilla maleable´´ de la sociedad: la juventud cubana y del mundo, fuente y reservorio de todas las esperanzas más promisorias de la humanidad.

*Periodista de investigación, especializado en temas económicos