




"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR





Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Thalía Fuentes Puebla, Verónica Alemán Cruz
El presupuesto del Estado cubano mantiene y ratifica su carácter profundamente social y humanista, al garantizar el acceso universal y gratuito a servicios esenciales como la educación, la salud pública, la seguridad social y la asistencia social, aun en un escenario marcado por fuertes restricciones económicas. Así lo afirmó Vladimir Regueiro Ale, ministro de Finanzas y Precios, durante su intervención en la Mesa Redonda.
De acuerdo con el titular, el presupuesto constituye una expresión concreta de las conquistas sociales de la Revolución y un respaldo directo a los derechos de la población. “Ciertamente hay un grupo de acciones que se han adoptado para ratificar ese papel humanista que tiene nuestro presupuesto. Es un presupuesto social porque en el mismo se expresan las conquistas de nuestra Revolución”, subrayó.
Regueiro Ale explicó que el presupuesto respalda el disfrute de derechos fundamentales, garantizando el acceso universal y gratuito a la educación y la salud, así como la protección de la seguridad social y la asistencia social dirigida a los sectores más vulnerables. En ese sentido, precisó que cuentan con respaldo presupuestario las atenciones especiales que requieren determinados grupos de la población, así como los programas de desarrollo de la cultura y el deporte, áreas a las que —dijo— el país no renuncia pese a las actuales condiciones económicas.
El ministro recordó que recientemente comparecieron en la Mesa Redonda los titulares de sectores como Educación Superior, Educación y Transporte, quienes explicaron cómo estos ámbitos del presupuesto continúan recibiendo altos niveles de financiamiento. Según señaló, lo que se ha producido es un reordenamiento y un rediseño de los niveles de actividad, sin afectar la garantía de los servicios a la población.
“Se ratifican en un reordenamiento, en un rediseño de los niveles de actividad, pero se garantizan a nuestra población. Y esto tiene respaldo desde el presupuesto”, afirmó, al tiempo que insistió en la importancia de transmitir esa garantía como un mensaje claro al pueblo cubano.
No obstante, reconoció que sostener este nivel de protección social implica esfuerzos adicionales y exige reforzar los mecanismos de control del gasto público. En su intervención, enfatizó que el control del presupuesto es una responsabilidad colectiva y no una tarea exclusiva del Ministerio de Finanzas y Precios ni de los organismos de la Administración Central del Estado.
“En cada unidad presupuestada, en cada gobierno, existe esa responsabilidad de todos los que tenemos una asignación presupuestaria”, apuntó, y llamó a que directivos y trabajadores hagan un uso racional y eficiente de los recursos asignados a la salud, el deporte, la cultura y otros servicios sociales.
Racionalidad, ahorro y prioridades
Regueiro Ale explicó que mantener la vitalidad del sector social exige una revisión permanente de la racionalidad del gasto, del ahorro y de la postergación de aquellos desembolsos que no resultan imprescindibles en el momento actual. Este ejercicio, dijo, permite proteger los derechos y garantías de la población mediante un reordenamiento de las partidas de gasto acorde con las prioridades del país.
En paralelo, el presupuesto se utiliza también como una herramienta para reorientar financiamientos hacia actividades productivas estratégicas. En particular, el ministro destacó el papel del fondo para el desarrollo agropecuario, al que pueden acceder los productores con el objetivo de incrementar la producción de alimentos, fortalecer la autonomía productiva local y avanzar en la suficiencia alimentaria desde cada territorio.
“El presupuesto es garantía, pero es también una herramienta que tiene el Estado y el Gobierno para conducir la economía”, afirmó Regueiro Ale, quien subrayó que estas decisiones contribuyen a respaldar la resistencia y la resiliencia de la economía cubana en función del bienestar de la población.
Otro de los temas centrales abordados fue la captación de ingresos, considerada una variable clave para sostener el gasto social. El ministro informó que para el año en curso está previsto un crecimiento importante de los ingresos presupuestarios, lo cual permitirá respaldar un nivel de gasto social que representa el 66 % del total del presupuesto.
Ese gasto se concentra fundamentalmente en áreas como la educación, la salud, la asistencia social y la seguridad social. Sobre esta última, Regueiro Ale reconoció los retos existentes, pero destacó el compromiso del presupuesto con el incremento parcial de las pensiones.
“Hay un compromiso de incremento parcial de las pensiones que no da la solución total, como se ha explicado en ocasiones anteriores, pero es un esfuerzo también desde el presupuesto”, señaló. Este incremento tendrá en 2026 una expresión superior a los 20 000 millones de pesos, recursos que ya están previstos y respaldados en el presupuesto del Estado. Según aseguró, ello garantiza que todos los meses los pensionados recibirán sus pensiones, como parte de la protección especial que demanda este sector de la población.
Ante la reducción de algunos niveles productivos y su impacto en la economía nacional, el ministro insistió en la necesidad de extremar la rigurosidad en la captación de ingresos. En ese contexto, se refirió a la campaña nacional de declaración y pago de tributos, que involucra a contribuyentes de todos los sectores de la economía.
Regueiro Ale calificó el pago de impuestos como una expresión de participación colectiva y de solidaridad social. “Es la convergencia de un derecho solidario y también de un deber de contribuir al sostenimiento de los gastos sociales”, afirmó, y convocó a una mayor disciplina y oportunidad en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Al mismo tiempo, adelantó que la administración tributaria reforzará sus resortes institucionales y administrativos para velar por el cumplimiento de la ley, en correspondencia con los reclamos expresados por la población en los intercambios y estados de opinión.
En relación con el respaldo presupuestario a la producción, el ministro ratificó la continuidad de los beneficios tributarios y de las renuncias fiscales destinadas a estimular actividades productivas, incluidos los apoyos para la importación de materias primas, insumos y bienes que favorezcan los encadenamientos productivos.
Reconoció, no obstante, que estos mecanismos deben divulgarse y promoverse más, para que los actores económicos conozcan y aprovechen las facilidades existentes, como la reducción de aranceles y otros incentivos fiscales que impactan directamente en los costos de producción.
Regueiro Ale destacó como una experiencia favorable el impulso dado por los gobiernos locales a proyectos de energías renovables, con participación del sector no estatal y beneficios tributarios que incluyen la exención del pago de impuestos hasta la recuperación de la inversión. Estas iniciativas, dijo, contribuyen a la autonomía energética y a la sostenibilidad de servicios esenciales como la salud, la educación y la atención social en hogares de ancianos y casas de abuelos.
En ese sentido, explicó que el ordenamiento del gasto presupuestario de este año respalda la decisión anunciada por el Presidente de la República de priorizar el uso de energías renovables en los servicios sociales, combinando asignaciones directas de recursos con incentivos fiscales.
El ministro no obvió la existencia de irregularidades en materia de precios, asociadas a deficiencias en la concertación, la contratación y el control administrativo. Llamó a fortalecer el papel de los colectivos laborales, no solo de los directivos, en la ejecución y el control del presupuesto y en la evaluación de los resultados y la calidad de los servicios que se prestan a la población.
Asimismo, insistió en la necesidad de activar y perfeccionar mecanismos como las comisiones y comités de concertación de precios, especialmente en el sector agropecuario y en la comercialización de bienes y servicios básicos. Defendió que los precios se establezcan mediante procesos reales de concertación, con participación de los productores y de los actores económicos, y no como imposiciones.
Regueiro Ale subrayó también la importancia de la participación popular para enfrentar las violaciones en materia de precios, creando espacios para la denuncia y el control desde las comunidades, con la intervención de los factores locales.
Al cierre de su intervención, el ministro reiteró que, pese a las restricciones económicas y su impacto en la economía nacional, el presupuesto del Estado respalda las principales acciones para proteger los servicios esenciales y mantener la esencia del proyecto social cubano.
“Hay un respaldo desde el presupuesto a esa filosofía de proteger los servicios esenciales de la población”, afirmó, y subrayó que esta tarea involucra a los colectivos laborales, los directivos, el Gobierno central y los gobiernos locales, como titulares de importantes asignaciones presupuestarias respaldadas por la Ley del Presupuesto vigente.
Mayra Arevich Marín, ministra de Comunicaciones, señaló que en el actual escenario energético el sistema de comunicaciones del país ha convertido las dificultades en una oportunidad para fortalecer sus servicios y avanzar en la transformación digital.
El objetivo principal, afirmó, es “preservar los servicios de telecomunicaciones, postales e informáticos que son muy importantes para la población y la economía del país”, apoyándose en la agenda digital y en la estrategia nacional de inteligencia artificial.
La conectividad se reconoció como un pilar esencial, pues sin ella “no pudiéramos llegar al escenario final de los actores económicos, de la población”. Por ello, se han impulsado programas de apoyo para optimizar recursos y garantizar continuidad. El reto es grande: sostener un sistema dependiente de la energía que abarca telecomunicaciones, radiocomunicaciones y el sector postal.
En este sentido, se avanza en la sustitución de baterías en ETECSA y en proyectos estratégicos de energía renovable, principalmente solar, con iniciativas en la Empresa de Telecomunicaciones y en Correos de Cuba, además de planes más complejos para radio y televisión.
La colaboración con la Unión Eléctrica, la industria electrónica nacional y las importaciones de sistemas fotovoltaicos busca dar mayor estabilidad al sector, integrando estas acciones al proyecto nacional de energía renovable.
Un aspecto clave ha sido el apoyo de los gobiernos locales, que han destinado recursos propios para instalar sistemas solares. “Tenemos el ejemplo de Mayabeque, tenemos el ejemplo de Sancti Spíritus”, reconoció la ministra, destacando la disposición de otros territorios a sumarse.
En medio de esta situación, se subrayó la importancia de los canales de asistencia y atención a la población.
Se recordó la vigencia de números como el 112 para telefonía fija, el 114 para reportar interrupciones —también vía SMS— y el 118 para información comercial y quejas. Se añadieron líneas específicas como el 264 2266 2244 para asistencia de telefonía fija alternativa y el 2266 para usuarios de telefonía móvil.
Entre los avances, se destacó el número 800 8 888 88 para Transfermóvil y Mi Transfer, servicios digitales imprescindibles.
Transfermóvil, próxima a cumplir diez años, fue definida como “una plataforma para el pueblo”, con más de 60 trámites y capacidad de funcionar offline.
Se presentó además la tienda digital de ETECSA, Servicios en Línea (www.tienda.etecsa.com), donde los usuarios pueden gestionar servicios de telefonía fija, móvil e internet, incluyendo solicitudes como el aumento de velocidad en Nauta Hogar.
Este espacio se complementa con las plataformas soberanas de pago digital, Transfermóvil y Enzona, que acercan el comercio electrónico y bancario a la población.
Las plataformas nacionales continúan ampliando sus funcionalidades. Se hizo un llamado a utilizar Todus, la mensajería instantánea incluida en los paquetes de datos, que ya permite llamadas y trabaja en la incorporación de videollamadas.
Se destacó el papel de Picta, canal de contenidos que apoya la educación y la cultura, y de Apklis, repositorio de soluciones informáticas que brinda oportunidades a desarrolladores y acceso a aplicaciones. Asimismo, se resaltó Soberanía, portal de gobierno digital que facilita la identidad digital y el acceso a trámites, con un llamado al uso responsable de internet y a la protección en ciberseguridad.
En cuanto a los servicios postales, se aseguró la continuidad de la distribución de prensa y paquetería, esta última vital para la población y para los ingresos externos del país.
Correos de Cuba avanza en proyectos de energía renovable y en la coordinación de horarios con gobiernos locales, fortaleciendo la autonomía municipal. Se reconoció también el reto de sostener los servicios de radio y televisión, esenciales para la cultura y la información del pueblo, y se hizo un llamado al uso del antivirus nacional y a la expansión de la firma digital para personas naturales.
Dentro de Apklis se encuentra la aplicación de Softel para la firma digital, que permite crear certificados personales y laborales, combinarlos y gestionarlos desde una suite disponible para todos los usuarios. Se invitó a la población a aprovechar estas herramientas creadas con talento nacional.
En este contexto, la titular destacó el papel de los Joven Club de Computación, institución fundada por Fidel que cumple 37 años y se reinventa acercándose más a las comunidades. Se mencionó su labor en casas de abuelos, hogares de niños y espacios de alfabetización digital, así como la creación de competencias en el uso de aplicaciones como Transfermóvil, Enzona, Picta, Todus, Apklis y Ticket.
Se resaltó el trabajo en robótica y ciberseguridad, con servicios de atención a incidentes a través del 18810 y la gestión de licencias y permisos para telecomunicaciones.
Finalmente, la ministra recordó el compromiso del sector con la población, incluso en medio de las dificultades energéticas: “Quiero aprovechar que estamos en la jornada del día del comunicador para felicitar a nuestros trabajadores, que el año pasado trabajaron muy duro con una gran resiliencia para dar respuesta a todas las dificultades que tenemos”, expresó.
Con este reconocimiento, reafirmó que el Ministerio de Comunicaciones seguirá impulsando la transformación digital y garantizando los servicios de telecomunicaciones como parte esencial del desarrollo del país.
De cara a 2026, la resiliencia económica dependerá menos del nivel de deuda y más de la capacidad de pagar intereses y amortizaciones sin perder acceso al financiamiento ni afectar la estabilidad macroeconómica, según el IIF.

Los 10 países más endeudados en Latinoamérica con el FMI y los retos que enfrentarán en 2026.Un billete de peso argentino frente a una casa de cambio en Buenos Aires. El reto de América Latina en 2026 no es un problema generalizado de insolvencia, sino un entorno en el que el servicio de la deuda se vuelve más pesado justo cuando el crecimiento es insuficiente y el financiamiento es más exigente, considera Fortun. (Bloomberg/Tomas Cuesta)
Bloomberg Línea — Los países más endeudados en Latinoamérica con el Fondo Monetario Internacional (FMI), como Argentina, enfrentan mayor presión por el servicio de la deuda en un contexto de tasas de interés altas que encarecen los costos financieros y bajo crecimiento regional.
“El principal reto que enfrenta América Latina este año en términos de servicio de la deuda no es un problema generalizado de solvencia, sino una combinación cada vez más exigente de costos financieros elevados, crecimiento moderado y una menor tolerancia del mercado a desvíos fiscales”, dijo a Bloomberg Línea Jonathan Fortun, economista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).
Fortun explica que, en términos prácticos, el servicio de la deuda está absorbiendo una porción creciente de los ingresos públicos, justo cuando el crecimiento económico no alcanza para aliviar esa carga y el acceso al financiamiento externo sigue siendo selectivo.
El año pasado, la debilidad global del dólar alivió parcialmente la carga de la deuda externa medida en moneda local y ayudó a mejorar el acceso a financiamiento.
No obstante, “ese viento a favor no resuelve la fragilidad de fondo, que es tener que refinanciar vencimientos relevantes con tasas internacionales todavía exigentes y con crecimiento que no alcanza para estabilizar la dinámica de deuda sin generar superávits primarios más altos”, dijo a Bloomberg Línea Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma XTB Latam.
En la práctica, dice que el riesgo aparece cuando se cierran las ventanas de financiamiento y sube la prima por riesgo.
En este contexto, refinanciar la deuda se vuelve más caro y los gobiernos pasan a depender más de organismos multilaterales o de ajustes fiscales que generalmente son políticamente costosos.
Las presiones fiscales y financieras hoy vienen por tres canales que se retroalimentan, según la analista de XTB Latam.
Por un lado, menciona un mayor gasto por intereses que compite con gasto social e inversión.
En segunda medida, se refiere al crecimiento bajo que limita recaudación y hace más visible la rigidez presupuestaria.
Y en tercera instancia el riesgo de un dólar más fuerte o de episodios de volatilidad global que encarecen el servicio de deuda.
Estas presiones, a su vez, pueden reabrir tensiones inflacionarias y forzar políticas más restrictivas.
En este contexto, “la coordinación del mix de políticas importa mucho, porque si el mercado percibe señales fiscales poco creíbles o prociclicidad, suben spreads, cae la demanda por duración y se acorta el financiamiento, elevando la probabilidad de ajustes desordenados incluso sin un problema inmediato de solvencia”, según Santos.

Argentina es el más endeudado con el FMI en el mundo.Turistas y peatones en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, Argentina, el lunes 24 de junio de 2024.(Bloomberg/Sarah Pabst)
Argentina se mantiene a comienzos de 2026 como el país más endeudado del mundo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según datos actualizados del propio organismo revisados por Bloomberg Línea.
Para Fortun, Argentina el caso más desafiante por la magnitud de sus obligaciones y por un calendario que comienza a endurecerse.
En Argentina, “el desafío no es solo el volumen, sino la gestión de flujos en un contexto de acceso limitado al mercado y necesidad de acumular reservas”, dijo el economista del IIF. “El servicio de la deuda se convierte en una prueba de consistencia del programa macroeconómico en su conjunto, más que en un problema contable puntual”.
Argentina saldó intereses con el FMI la semana pasada, en uno de los múltiples vencimientos previstos para 2026.
Para cumplir con sus compromisos, el Gobierno compró Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de EE.UU. Estados Unidos por US$808 millones.
En abril del año pasado, Argentina y el FMI concretaron un acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, por sus siglas en inglés) por US$20.000 millones.
Según el FMI, “las prioridades políticas se centrarán en mantener un ancla fiscal fuerte, hacer la transición a un régimen monetario y cambiario más robusto, con mayor flexibilidad cambiaria, y avanzar en reformas para fomentar la productividad, la competitividad y el crecimiento”.
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó a la Argentina a finales de la semana pasada para llevar a cabo la segunda revisión del programa de 48 meses.
La visita se realizó en medio de la polémica que desató la decisión del gobierno de Javier Milei de suspender la aplicación de una nueva metodología de medición de la inflación.
Después de Argentina, el país con mayores compromisos con el FMI en la región es Ecuador, que también enfrenta retos asociados con el servicio de la deuda.
En octubre del año pasado, Ecuador y el FMI alcanzaron un acuerdo técnico para completar la cuarta revisión del programa por US$5.000 millones, lo que habilita un desembolso de US$620 millones.
Si bien la exposición de Ecuador con el FMI es menor en términos absolutos, esta es elevada en relación con el tamaño de su economía.
Además, opera bajo un régimen de dolarización que elimina amortiguadores monetarios.
Según Fortun, en este caso, el pago de deuda externa compite directamente con prioridades fiscales y sociales, y cualquier deterioro de la confianza se traduce rápidamente en mayores costos financieros.

EcuadorVehículos circulan por la casi desierta Avenida Naciones Unidas en Quito, Ecuador, el viernes 20 de marzo de 2020.(Bloomberg/Ana Maria Buitron)
Para Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma XTB Latam, las economías más expuestas son las que combinan alta deuda con acreedores externos, necesidades relevantes de refinanciamiento y menor flexibilidad para absorber shocks.
“Ahí Argentina destaca por lejos por el tamaño de sus compromisos con el FMI y por la sensibilidad de su programa a reservas y confianza, mientras Ecuador y El Salvador enfrentan vulnerabilidades altas por operar dolarizados, lo que reduce el riesgo cambiario, pero concentra todo el ajuste en caja, crecimiento y acceso a financiamiento”, dijo la analista de XTB Latam.
También aparecen más sensibles los países con mayor proporción de deuda externa sobre PIB y dependencia de condiciones externas para financiarse, citando casos como los de Nicaragua.
En esos casos, un cambio de régimen en tasas o en apetito por riesgo suele reflejarse rápido en spreads y disponibilidad de crédito.
En cambio, anotó Emanoelle Santos, economías con menor deuda externa relativa y mercados locales más profundos tienden a resistir mejor, “como Costa Rica, en el grupo de los más ordenados, aunque no queda inmune si se endurecen las condiciones globales”.

Colones costarricenses(Cortesía: Me Encanta Costa Rica)
En el caso de Costa Rica, el monto que se refleja de los compromisos con el FMI corresponde a la Línea de Crédito Flexible (LCF), que es precautoria ante el escenario de incertidumbre que afronta la economía mundial, explica a Bloomberg Línea Luis Vargas Montoya,investigador adjunto del Programa Estado de la Nación (PEN).
En relación con el FMI, “el país no cuenta con una línea activa, por lo que no tiene ningún compromiso de desembolsos con el fondo hasta el momento en que decida utilizar la LCF”, dijo el analista. No obstante, “cuando se analiza el rubro de amortización de la deuda, el país requiere un 5,2% del PIB en el 2026, que es superior al 4,7% estimado al cierre del 2025 e igual al 5,2% del 2024″.
Desde el 2020, Vargas Montoya señala que el FMI ha venido acompañando el proceso de estabilización macroeconómica de Costa Rica.
El primer apoyo del FMI al país consistió en un financiamiento de emergencia para disminuir las presiones en la balanza de pagos.
Posteriormente, el FMI le otorgó a Costa Rica dos financiamientos más, el primero en apoyo a la reforma fiscal y estabilidad monetaria y financiera, y el segundo para apoyar los esfuerzos ante el cambio climático.
En el 2025, el FMI reconoce la evolución favorable de los indicadores macroeconómicos de Costa Rica y le otorga una Línea de Crédito Flexible (LCF) por US$1.500 millones, señaló Luis Vargas Montoya, investigador del PEN.

FMILas presiones fiscales y financieras se concentran en economías con menor espacio fiscal, mayor dependencia de financiamiento externo y marcos políticos que dificultan el ajuste. (Bloomberg via Getty Images/Bloomberg)
De cara a 2026, Fortun cree que la capacidad de gestionar flujos de deuda, más que los niveles heredados, definirá qué países transitan el año con estabilidad y cuáles enfrentan episodios de tensión.
Los principales canales de presión seguirían siendo las tasas globales, el crecimiento económico y la arquitectura financiera global.
Según el economista del IIF, aun sin nuevos aumentos, las tasas globales siguen siendo altas en términos reales y el term premium se mantiene por encima de los promedios de la década pasada. “Esto implica que refinanciar deuda, tanto externa como doméstica, es estructuralmente más caro que en el ciclo previo”.
En varios países de la región, el pago de intereses ya supera el gasto en inversión pública, lo que comprime el espacio fiscal incluso antes de considerar amortizaciones.
Este efecto es particularmente relevante en economías con una mayor proporción de deuda a tasa variable o con vencimientos concentrados en el corto y mediano plazo.

Pesos argentinos y dólar.Fotógrafa: Erica Canepa/Bloomberg(Bloomberg/Erica Canepa)
Las proyecciones de crecimiento para América Latina en 2025 y 2026 apuntan a expansiones positivas, pero modestas y heterogéneas.
Ese ritmo es insuficiente para reducir de forma automática el peso del servicio de la deuda, advirtió Fortun.
“En ausencia de un impulso fuerte por actividad, la carga financiera solo puede aliviarse mediante consolidación fiscal o mejoras sostenidas en las condiciones financieras externas, ninguna de las cuales está garantizada”, dijo Fortun.
En este entorno, incluso déficits primarios relativamente acotados pueden volverse problemáticos si el costo de financiamiento permanece elevado.
Aunque el escenario base no es de un dólar persistentemente más fuerte, la dependencia de liquidez en esa moneda sigue siendo un factor clave.
Episodios de aversión al riesgo, aun transitorios, tienden a encarecer el financiamiento externo y a cerrar ventanas de emisión.
Para países con una alta proporción de deuda en moneda extranjera o con mercados domésticos poco profundos, esto se traduce rápidamente en mayores presiones sobre el servicio, incluso sin grandes movimientos del tipo de cambio spot.
“Estos factores explican por qué el foco se desplaza desde el stock de deuda hacia el flujo de pagos. De cara a 2026, lo que separa a las economías más expuestas de las más resilientes no es tanto el nivel heredado de deuda, sino la capacidad de absorber pagos de intereses y amortizaciones sin perder acceso a financiamiento ni comprometer la estabilidad macroeconómica”, apuntó Fortun.