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miércoles, 8 de enero de 2020

Estas son las monedas que más se fortalecieron y más se debilitaron en 2019

Estas son las monedas que más se fortalecieron y más se debilitaron en 2019

© CC BY-SA 2.0 / Japanexperterna.se / World money
ECONOMÍA, Sputnik

El 2019 fue un año bastante positivo para el mercado de divisas. Pero ¿cuáles han sido las monedas más 'exitosas' del año y cuáles son las predicciones de los economistas para 2020?

Las monedas más fortalecidas

Pese a que hasta el 2018 el rublo ruso se había devaluado considerablemente, en 2019 mostró una dinámica impresionante y se ha fortalecido considerablemente: así, ahora el dólar se sitúa en 62 rublos, frente a los casi 70 rublos a principios de año.



© AFP 2019 / AIZAR RALDES

¿Qué perspectivas tienen las monedas latinoamericanas y dónde invertir en 2020?Entre los factores que contribuyeron al fortalecimiento de la moneda rusa figuran el aumento de los precios del petróleo y las inversiones en la deuda pública de Rusia.

En 2016, la libra egipcia cayó desde las 8,8 hasta las 20 libras por dólar tras un intento fallido de las autoridades de conseguir la independencia financiera. No obstante, esto también ayudó a reducir el déficit comercial del país árabe y apoyar las exportaciones. 

En los últimos años, la moneda nacional de Egipto ha oscilado entre las 17 y las 18 libras por dólar, mientras que en 2019 su valor cayó hasta las 16 libras por dólar gracias al sector turístico y a la extracción de gas, además de a un aumento de transferencias de dinero dentro del país.

El yen japonés es una de las divisas clave del mercado mundial. En 2012, su tipo de cambio era de entre 75 y 85 unidades por dólar. Sin embargo, las autoridades niponas optaron por depreciar la moneda con el fin de apoyar las exportaciones, así que a finales de 2018 la divisa japonesa cotizaba a 114 yenes por dólar.

No obstante, en 2019 logró recuperar terreno hasta los 108 yenes por dólar. Cabe señalar que el yen es una de las monedas más estables, algo que lo convierte en un refugio seguro para los inversores.

​La victoria de Volodímir Zelenski en las presidenciales ucranianas en abril pasado llevó al fortalecimiento sin precedentes de la grivna frente al dólar, que alcanzó el 15%. Así, antes de su investidura la moneda ucraniana se valoraba en 27 grivnas y bajó hasta los poco más de 23 grivnas por dólar para fin de año. El cambio de poder en el país ha atraído a los inversores extranjeros. Además, coincidió con el incremento de los activos de los países en desarrollo.

Las cotizaciones del dólar canadiense se vieron afectadas en el 2018 por una caída en los precios del petróleo. Sin embargo, a principios de 2019 los precios del crudo volvieron a la normalidad, algo que llevó a que el dólar canadiense se fortaleciese y cotizase a 1,29 por dólar estadounidense.
Los outsiders del año

Pese a la situación generalmente favorable en el mercado, algunos países no consiguieron fortalecer sus divisas nacionales debido a sanciones, guerras o crisis económicas.

© SPUTNIK / ALEXEI SUJORUKOV

A principios de diciembre, el tipo de cambio del rial iraní era de más de 42.000 riales por un dólar, mientras que en el mercado negro, ascendió a 114.000 riales. La depreciación de la divisa se debe a las sanciones económicas y políticas impuestas a Teherán por EEUU, que limitan el acceso del país al mercado mundial. En otras palabras, Irán perdió la oportunidad de exportar el petróleo, lo que llevó a un déficit crítico en su presupuesto.

El dong vietnamita es la tercera moneda más barata del mundo: tiene un valor de 23.187 por dólar. El hecho es que el país asiático se encuentra en un período transitorio entre la economía centralizada y la de mercado. Sin embargo, los expertos coinciden en que la situación se va a normalizar en el futuro próximo.

Pese a que Indonesia es un país bastante desarrollado y económicamente estable, su moneda nacional —la rupia— tiene un tipo de cambio muy bajo. El precio de compra del dólar en dicho país se aproxima a las 14.000 rupias por dólar. En 2016, el Gobierno de Indonesia se vio obligado a emitir billetes de entre 1.000 y 100.000 rupias debido una inflación más alta de lo esperado.

​Sierra Leona es un país africano v y afectado tanto por guerras como por epidemias como el Ébola. Como resultado, un dólar cuesta alrededor de 9.700 leones sierraleoneses. 

¿Qué nos espera en 2020?

La moneda nacional rusa, se convirtió, junto al real brasileño, en una de las divisas más prometedoras de las bolsas y los mercados internacionales.

En general los expertos se sienten optimistas en cuanto a los mercados en desarrollo. Los países con estos mercados persisten junto a tipos de interés muy bajos, lo que va a "inducir a los inversores a centrarse en los activos de alto rendimiento", destacó a Bloomberg Takeshi Yokouchi, de la inversora japonesa Sumitomo Mitsui DS Asset Management. No obstante, la situación en el mercado mundial podría cambiar tras las presidenciales en EEUU.



© AP PHOTO / MARTIN MEISSNER

¿Por qué el euro sigue perdiendo frente al dólar?En cuanto al euro, también podría traer sorpresas y salir reforzado un 5% en 2020, pasando de los 1,12 dólares actuales hasta los 1,16 dólares, según previsiones del agente de bolsa estadounidense Morgan Stanley. Por su parte, los bancos ABN Amro NV y Commerzbank AG opinan que podría aumentar hasta 1,14 dólares por euro para finales de marzo, si se estabiliza la situación económica en la región y llega el fin de la incertidumbre acerca del Brexit.

En lo que respecta a la propia libra esterlina, también tiene buenas posibilidades de fortalecer sus posiciones tras la posible salida del Reino Unido de la UE. Casi todo el 2019 la moneda británica estaba bajo presión por la incertidumbre, pero ahora que todo se ha vuelto más claro, cualquier informe sobre la salida del reino de la UE respaldará a la libra, pronostican los especialistas.

El crecimiento del dólar australiano, a su vez, depende de las perspectivas económicas de China, algo que está directamente relacionado con el posible fin de la guerra comercial entre Pekín y Washington.

​Los expertos coinciden en que de esta manera la moneda australiana podría convertirse en una de las divisas más prometedoras del planeta.

martes, 13 de agosto de 2019

Guerra de divisas: una nueva etapa en el colapso capitalista

Por Nick Beams, wsws

La decisión de la Administración de Trump de etiquetar a China como un "manipulador de divisas", en respuesta a la decisión de Beijing de devaluar ligeramente el renminbi (también conocido como yuan) dejándolo caer a un valor menor a siete por dólar, tiene implicaciones que van mucho más allá de la guerra comercial iniciada por los Estados Unidos.

El impacto inmediato de las decisiones tomadas en Washington y Beijing fue enviar a los mercados financieros a una espiral descendente en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos, donde Wall Street experimentó un declive significativo. La caída constituyó un reconocimiento de que la guerra económica ha entrado en una nueva fase aún más peligrosa.

Si bien la turbulencia financiera inicial ha disminuido, con los mercados experimentando un cierto repunte a la luz de un ligero aumento en el valor del renminbi, la guerra de divisas se ha colocado firmemente en la agenda.

Desde la crisis financiera mundial de 2008, todas las principales organizaciones económicas internacionales han advertido continuamente que el proteccionismo y las devaluaciones competitivas de la moneda deben evitarse a toda costa. Estas advertencias se han basado en el entendimiento de que tales medidas fueron un factor crucial en la década de 1930 en profundizar la Gran Depresión y crear las condiciones para el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

La prescripción contra las medidas arancelarias proteccionistas ha sido aprobada por la junta en lo que respecta a Estados Unidos. La Administración de Trump no solo ha impuesto aranceles a los productos chinos por valor de cientos de miles de millones de dólares (la última amenaza arancelaria contra China significará que prácticamente todas las exportaciones chinas a EEUU estarán cubiertas), sin que también ha dejado en claro que estos aranceles se utilizarán como un instrumento clave para avanzar su agenda económica en todas partes.

En la actualidad, la Unión Europea está involucrada en negociaciones con los Estados Unidos sobre un acuerdo comercial bajo la amenaza de que si no se adhiere a las demandas de Washington, particularmente en agricultura, se impondrá un aranceles automotriz del 25 por ciento por razones de "seguridad nacional". Esa amenaza se extendió a Japón, que también está involucrado en negociaciones comerciales bilaterales con EEUU, una situación que el primer ministro Shinzo Abe intentó evitar, temiendo con razón que le pondría un látigo en la mano a Washington.

Además, en sus tratos con México, la Administración de Trump amenazó con un arancel a menos que accediera a las demandas de imponer medidas para frenar el flujo de refugiados e inmigrantes. Si bien ese conflicto se resolvió, al menos por el momento, envió una ola de conmoción mundial porque implicó el uso de medidas económicas para hacer cumplir una agenda política.

Se ha empleado el mismo modus operandi, aunque de manera ligeramente diferente, con respecto a Irán. Explotando su dominio de la principal moneda internacional del mundo, el dólar, Washington ha amenazado con multas financieras a compañías y países que se niegan a adherirse a sus sanciones, impuestas después de su retirada unilateral del acuerdo nuclear de 2015 con Irán.

Ahora, cualesquiera que sean los giros y vueltas iniciales, la amenaza de una guerra de divisas significa que se ha alcanzado una nueva etapa en el colapso continuo del orden capitalista mundial.
En condiciones de una marcada desaceleración en la economía global, cuyos signos ya son evidentes en Europa, China, el sudeste asiático y en los propios Estados Unidos, donde la inversión empresarial y la fabricación están en declive, se disparará un guerra de perros rabiosos por mercados, sin un fin a la vista.

Además de calificar a China como una "manipuladora de divisas", hay otros indicios claros del cambio a tal política. Trump ha criticado a la Reserva Federal de los Estados Unidos por no bajar las tasas de interés lo suficientemente rápido como para contrarrestar los efectos de una caída en el valor del euro y el renminbi, alegando que las acciones de la Reserva Federal han puesto a EEUU en desventaja ante la Unión Europea y China.

El giro hacia una guerra de divisas no se limita a la Casa Blanca. La semana pasada, se introdujo una legislación en el Senado estadounidense, patrocinada conjuntamente por un senador republicano y otro demócrata, con el objetivo de reducir el valor del dólar estadounidense.

Según sus patrocinadores, la legislación era necesaria porque durante "dos décadas" los países extranjeros, incluida China, "manipularon sus monedas para impulsar sus exportaciones al tiempo que encarecían los productos estadounidenses en el extranjero", mientras que las compras extranjeras de activos financieros estadounidenses "también hicieron que el dólar estadounidense se sobrevaluara".

La propuesta de Ley de Dólar Competitivo para el Empleo y la Prosperidad, según sus patrocinadores, "administraría la tasa de cambio del dólar estadounidense" y la alinearía colocando una “tarifa de acceso al mercado" de acciones, bonos y otros activos estadounidenses para compradores extranjeros.

En este momento, no está claro cuánto apoyo podría obtener dicha legislación. Pero es una clara indicación de la dirección en la cual están soplando los vientos económicos.

Hay otro aspecto crucial en el cambio hacia las devaluaciones competitivas y la erupción de una guerra de divisas que va mucho más allá de la esfera del comercio, por muy importante que sea. En la economía capitalista, el dinero no funciona únicamente como medio de intercambio para el comercio y la inversión, sino que también como una reserva de valor. Pero si el valor de las monedas en papel, es decir, el dinero fiduciario creado por los bancos centrales y no respaldado por oro u otra reserva de valor, se reduce continuamente en un conflicto global, entonces esta función vital se pone en tela de juicio.

Este problema ahora atrae mucha atención en los círculos financieros. Está arraigado en los vastos cambios que han tenido lugar en el funcionamiento de la economía estadounidense durante las últimas tres décadas y más.

A partir de la década de 1980 bajo la Administración de Reagan, hubo un cambio significativo en el modo de acumulación de ganancias en EUA, ya que comenzó a depender cada vez más, no de la inversión en nuevas plantas y equipos y la expansión de la producción, sino del desarrollo de lo que se llegó a ser llamada la financiarización: la acumulación de ganancias a través de operaciones especulativas en acciones y otros activos financieros.

Comenzando con el colapso del mercado de valores de octubre de 1987, hubo una serie de tormentas financieras: el rescate de Long Term Capital Management en 1998, el desastre tecnológico en el cambio de siglo, por nombrar solo dos, que apuntaban a la creciente inestabilidad de todo el sistema financiero.

Sin embargo, estas tormentas fueron resistidas debido a las intervenciones monetarias de la Reserva Federal, el llamada "Put de Greenspan" como se la conoció. Si bien estas operaciones fueron "exitosas" porque superaron problemas inmediatos, aumentaron la inestabilidad subyacente del sistema financiero. En el análisis final, su éxito a corto plazo se basó en el empuje al crecimiento global y las ganancias proporcionado por la explotación de mano de obra barata de los llamados tigres asiáticos y cada vez más, desde mediados de la década de 1990, de China.

Pero en 2008, llegó la cosecha de lo que sembraron: la putrefacción en el corazón del sistema financiero global y de EEUU quedó expuesta en la crisis financiera.

La Reserva Federal, junto con otros bancos centrales, respondió invirtiendo billones de dólares en el sistema financiero global, bajando las tasas de interés a mínimos históricos y comprando activos financieros, lo que se conoce como expansión o flexibilización cuantitativa. El mantra oficial era que esto eventualmente traería consigo una restauración del crecimiento económico, haciendo posible un retorno a las políticas monetarias "normales".

Eso no ha ocurrido. El sistema financiero se ha vuelto tan adicto a la entrada de dinero barato que cualquier "normalización" amenaza con provocar una nueva crisis financiera. Los billones de dólares bombeados en el sistema no han desaparecido. Más bien continúan circulando, buscando ganancias a través de operaciones especulativas. Incapaz de encontrar fuentes rentables en la economía real, este océano de dinero ha virado hacia las deudas gubernamentales, elevando los precios de los bonos y reduciendo los rendimientos, de modo que unos 13,74 billones de dólares en bonos ahora se negocian con rendimientos negativos.

La marcha hacia la guerra de divisas, a través de la devaluación de las monedas fiduciarias, significa que se está gestando una nueva crisis, arraigada en el sistema monetario global. Los signos ya están comenzando a notarse.

En una reciente publicación en blog, Ray Dalio, director del fondo de cobertura de Bridgewater, uno de los más grandes del mundo, señaló que en condiciones en las que los bancos centrales están imprimiendo cantidades cada vez mayores de efectivo, habrá un cambio a formas alternativas de dinero, oro, por ejemplo, u otras formas de riqueza. Planteó la pregunta de qué funcionaría como una reserva de riqueza "cuando la mayoría de los banqueros centrales quieran devaluar sus monedas en el sistema de divisas".

No es posible predecir exactamente cómo se desarrollará esta crisis. Pero una cosa es segura: no hay solución alguna en cambios o ajustes en el sistema financiero. La única forma en que la oligarquía financiera puede devolver valor a su montaña de efectivo es intensificando los ataques contra la clase trabajadora, cuyo trabajo es la única fuente de riqueza real en la economía capitalista.

El claro cambio hacia la guerra de divisas, por lo tanto, no solo significa el desarrollo de una crisis para toda la economía global y el sistema financiero. También presagia el estallido de la lucha de clases a escala mundial, cuyos primeros indicios ya son evidentes, en los que la clase trabajadora se enfrentará cada vez más a la necesidad de luchar por el poder político como medio para poner fin al sistema de ganancias y reorganizar la economía mundial sobre bases socialistas.

lunes, 16 de abril de 2018

Trump acusa a Rusia y China de jugar al "inaceptable" juego de la devaluación monetaria

Publicado: 16 abr 2018 12:37 GMT | Última actualización: 16 abr 2018 12:54 GMT

Mientras tanto, se ha conocido que EE.UU. planea anunciar nuevas sanciones contra Rusia.


El presidente estadounidense, Donald Trump
Yuri Gripas / Reuters
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El presidente estadounidense, Donald Trump, ha acusado a Rusia y China de jugar al "inaceptable" juego de la devaluación monetaria.

"Rusia y China están jugando al juego de la devaluación monetaria mientras EE.UU. sigue aumentanto tipos de interés. ¡No es aceptable!", ha escrito Trump en su cuenta de Twitter.



Russia and China are playing the Currency Devaluation game as the U.S. keeps raising interest rates. Not acceptable!

Mientras tanto, se ha conocido que el secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, planea anunciar nuevas sanciones contra Rusia este lunes y, las próximas medidas punitivas "estarán dirigidas contra todo tipo de compañías que comercien con equipamiento relacionado con [Bashar al] Assad y el uso de armas químicas" y ha estimado que "todos saben que enviamos un mensaje fuerte y esperamos que lo escuchen".

El viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov, ha anunciadopor su parte que Rusia no tardará mucho en adoptar un proyecto de ley con contramedidas de respuesta a las sanciones estadounidenses.

El viceministro de Exteriores no ha podido precisar las fechas, pero ha señalado que en el Ministerio ven la necesidad de que el proyecto de ley sea estudiado "de manera bastante dinámica". La ampliación de las sanciones de EE.UU. en todas las esferas es una política "irrefrenable" y una muestra de agresión económica contra Rusia, sostiene el diplomático.

martes, 24 de octubre de 2017

Acuerdo China-Rublo y el sistema del dólar

Por F. William Engdahl
Global Research, 24 de octubre de 2017

El
Banco Popular de China acaba de anunciar un sistema de pago contra pago (PVP) para el rublo ruso y las transacciones de yuan chino. El objetivo declarado es reducir los riesgos cambiarios en su comercio . El único riesgo concebible sería el dólar estadounidense y los posibles actos de guerra financiera del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para dañar el comercio ruso-chino, que se está volviendo muy significativo en volumen y valor. Para diciembre, debería alcanzar los $ 80 mil millones, un aumento del 30% con respecto a 2016. Sin embargo, hay más en este aparente movimiento técnico por parte de China y Rusia de lo que parece.
El anuncio oficial, publicado en el sitio web del Sistema de Comercio de Divisas de China (CFETS), agrega la nota enormemente significativa de que CFETS planea introducir sistemas de PVP similares para transacciones de yuanes con otras monedas basadas en la iniciativa Belt and Road de China.
Esto confirma lo que discutí en un artículo que publiqué en abril de 2016, a saber, que el gran diseño detrás de Belt, Road Initiative (BRI) de China tiene un componente de moneda integral basado en oro que podría cambiar el equilibrio de poder global a favor de las naciones de Eurasia, desde Rusia y las naciones de la Unión Económica Euroasiática a China y en toda Asia .
Anteriormente denominada Nueva Ruta Económica de la Seda, la BRI es una vasta red de enlaces ferroviarios de alta velocidad que cruza los países de Eurasia, incluyendo Asia Central, Mongolia, Pakistán, Kazajstán y, por supuesto, la Federación de Rusia y se extiende a Irán. , potencialmente a Turquía y África Oriental. En total, en la actualidad, unos 67 países participan o han solicitado unirse al ambicioso proyecto, cuyo costo total podría ascender a billones de dólares y transformará el comercio mundial. HSBC estima que el proyecto de infraestructura BRI, que hoy abarca a los países que generan casi un tercio del PBI mundial, generará un nuevo comercio adicional de $ 2.5 billones al año.Esto no es un cambio tonto para la economía mundial. Es un cambio de juego de primer orden.
Construyendo una moneda de reserva de dólar
Las presentaciones académicas de la teoría de la moneda y de la teoría de la moneda de reserva tienden a ser aburridas más allá de al menos mi paciencia. Sin embargo, este movimiento de liquidación de divisas directo por parte de China y Rusia es uno de los acontecimientos más dinámicos desde que los bancos del Tesoro y Wall Street de Washington idearon el sistema del dólar estadounidense en Bretton Woods en 1944.
No se trata de reducir los riesgos cambiarios en el comercio entre Rusia y China. Su comercio en monedas propias, sin pasar por el dólar, ya es significativo desde que Estados Unidos sancionó a Rusia en 2014, una jugada muy tonta del Tesoro de la Administración Obama. Se trata de crear una vasta zona de monedas de reserva alternativa o zonas independientes del dólar.
La dominación del siglo americano que el editor de Time-Life Henry Luce proclamó en 1941 surgió al final de la guerra. En 1945, cuando las bombas dejaron de caer sobre Europa y Japón, el presidente Harry Truman dejó claro a Inglaterra que no habría lugar para el Imperio británico como rival, cancelando los créditos Lend-Lease de los Estados Unidos y exigiendo a Gran Bretaña en bancarrota pagar sus deudas de guerra con Washington. , además de exigir una reducción drástica en el comercio mundial realizado en libras esterlinas, y aún así cerca del 50% del comercio mundial total.Los británicos basaron sus esperanzas de reconstruir su Imperio en su Commonwealth y su región de comercio Sterling Preference.
Para Washington y Wall Street después de 1945, había espacio para una sola potencia monetaria dominante, los Estados Unidos. Gran Bretaña se vio obligada a tragarse su enorme orgullo arrogante y recurrir al recién creado Fondo Monetario Internacional y, paso a paso, desmantelar las colonias del Imperio Británico que comenzaban con la India por razones financieras. Eso abrió la puerta a la hegemonía del dólar sobre la economía mundial fuera de los países comunistas. Desde 1945, el poder de los Estados Unidos como superpotencia global se ha basado en dos pilares: el poder militar y el dólar más poderosos como moneda de reserva mundial indiscutida que le permite a Washington controlar la economía mundial.
En 1944, la Reserva Federal tenía más del 70% del oro monetario mundial como parte de sus reservas. Cada otra moneda estaba vinculada al dólar. El dólar solo se fijó en oro. Un mundo de posguerra hambriento de dólares en la década de 1950 necesitaba desesperadamente dólares para financiar la reconstrucción. El dólar comenzó su ascenso como la moneda en poder de los bancos centrales mundiales como moneda de reserva o moneda ancla, ayudado por el hecho de que los países de la OPEP acordaron vender su petróleo solo por dólares. La mayor parte de la financiación del comercio mundial se realizó en dólares.
Nixon y la gran inflación del dólar
Bajo Bretton Woods, la Reserva Federal de los Estados Unidos garantizó que otros países con reservas en dólares podrían canjearlos por oro de la Reserva Federal de los Estados Unidos en cualquier momento. A fines de la década de 1960, comenzó a quebrarse ya que Francia y otros países exigían oro a cambio de lo que consideraban dólares estadounidenses inflados. La industria estadounidense se estaba oxidando por la falta de nuevas inversiones y los déficits federales de EE. UU. Estaban aumentando debido a la Guerra de Vietnam. Otras naciones ya no estaban dispuestas a aceptar que el "dólar era tan bueno como el oro". Exigieron el oro, no "tan bien como".
Después del "Choque de Nixon" cuando el presidente Nixon rompió el Acuerdo de Bretton Woods en agosto de 1971 para dejar flotar el dólar, libre de cualquier redención en oro, el mundo no tuvo otra opción que aceptar dólares de papel inflados, una inflación que aumentó con el 1973 shock del precio del petróleo diseñado por el Secretario de Estado Henry Kissinger y la facción Rockefeller en la política de Estados Unidos. La suspensión de la convertibilidad de oro y dólar fue una reacción de Washington al hecho de que los bancos centrales de Francia, Alemania y otros países de la OCDE exigieron más y más oro duro de la Reserva Federal por sus dólares en papel y las reservas de oro de Estados Unidos corrían peligro de agotarse.
Aquí comenzó la raíz de la gran inflación mundial más extraordinaria de la historia. Comenzando los déficits presupuestarios de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam en la década de 1970 y el aumento del precio del petróleo 400% en 1974, un precio que el Tesoro de Washington en un acuerdo secreto con Arabia Saudita en 1974-75 asegurado sería pagado por el resto del mundo en dólares , la oferta mundial de dólares creció astronómicamente. Los dólares en circulación mundial, que ya no se pueden canjear en oro, aumentaron en un 2.000% entre 1971 y 2015. La producción de bienes reales no aumentó cerca del 2.000%.
El hecho de que el dólar siga siendo la moneda de reserva más importante del banco central extranjero, todavía un 64% de todas las reservas mundiales en la actualidad, con el 20% del euro como el rival más cercano, le da al gobierno de los Estados Unidos una ventaja extraordinaria.
Desde 1971, EE. UU. Ha tenido déficits presupuestarios durante 41 de los últimos 45 años, con la única excepción de cuatro años en la década de 1990 cuando la generación Baby Boom alcanzó el pico de ingresos y alcanzó el pico del pago del impuesto del Fondo Fiduciario de la Seguridad Social.El Departamento del Tesoro de Clinton hizo una manipulación contable para contar este efecto único como ingresos fiscales generales del Tesoro, un fraude. Cada dos años desde 2001, el presupuesto de EE. UU. Ha reanudado enormes déficits, superando los $ 1,4 billones en 2009 solamente, como en $ 1,400 billones, durante la crisis financiera que comenzó en 2008 . En 2000, antes de la ruptura del dólar con el oro, el déficit de los Estados Unidos era de $ 3 mil millones.
Con razón, otros países ven esto como una enorme desventaja. Sus inversiones en bonos del Tesoro en dólares estadounidenses para sus propias reservas del banco central se están convirtiendo en papel sin valor. Debido a que están más o menos obligados a invertir los dólares excedentes comerciales obtenidos de sus exportaciones en bonos o bonos del Tesoro estadounidense seguros o valores similares de los EE. UU., La afluencia anual de dólares del banco central de China, de dólares excedentes comerciales japoneses, de dólares rusos antes de 2014, de Alemania y otros países con superávit comercial, le permite al Tesoro de los Estados Unidos mantener las tasas de interés anormalmente bajas. Eso también le permite a Washington financiar esos déficits sin mayor estrés.Este año, el déficit de los Estados Unidos alcanzó un impresionante $ 585 mil millones.
En efecto, China y Rusia financiaron en los últimos años el presupuesto militar de los Estados Unidos mediante la compra de bonos y letras estadounidenses que permiten al Tesoro financiar ese déficit sin aumentar las tasas de interés. La ironía cínica es que ese presupuesto militar de los EE. UU. Financiado por Rusia y la necesidad de China de mantener reservas en dólares contra las posibles guerras cambiarias de Washington como se hizo contra Rusia después de 2014, apunta a controlar a Rusia y China, y finalmente a destruir sus economías.
Si la legislación de reducción de impuestos de Trump ahora se convierte en ley, los déficits de EE. UU. Llegarán a la luna. Este es el telón de fondo para comprender mejor lo que China, Rusia y los países aliados están preparando para reducir su vulnerabilidad a lo que está en una trayectoria balística hacia un sistema bancario mundial en quiebra. Si China, Rusia y otros países aliados de Eurasia, especialmente los países de la Organización de Cooperación de Shanghai y posibles miembros como Irán y Turquía recurren a acuerdos bilaterales como China y Rusia para liquidar el comercio, pasando por alto el dólar estadounidense, el dólar como reserva mundial la moneda domina caerá y otras monedas la reemplazarán. El Yuan chino es el principal candidato. El rublo también.
Estado de reserva de Yuan
El movimiento más reciente hacia una solución directa del comercio bilateral entre China y Rusia con otros países a lo largo de la nueva Ruta de la Seda que se incorpora al sistema es una piedra angular en la creación de una alternativa viable al dólar estadounidense como moneda de reserva ancla.
Hace una década, los economistas occidentales descartaron tal idea como absurda. Afirmaron que pasarían décadas antes de que el mundo aceptara el Yuan como reserva. El yuan no era convertible.
En 2016, China fue admitida por el Fondo Monetario Internacional como uno de los cinco principales componentes de divisas de los Derechos Especiales de Giro del FMI calculados en una cesta de divisas. Ese paso le dio al yuan un gran impulso en la aceptación internacional.
Antes de 2004, el yuan no estaba permitido fuera de China. Desde ese momento, las autoridades monetarias chinas han sentado una base cuidadosa para la internacionalización del yuan. Según la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (SWIFT), la internacionalización del RMB se lleva a cabo en tres fases: primero, como uso para la financiación del comercio, luego para la inversión y, a largo plazo, como moneda de reserva. Ahora que "a largo plazo" se ve notablemente a corto plazo ya que China supera todas las expectativas de los economistas convencionales con la internacionalización de su yuan. Esta perspectiva de que el yuan se convierta en un ancla mundial o una moneda de reserva que exceda la participación del euro en los próximos años es lo que alarmaron los bancos del Tesoro, la Reserva Federal y Wall Street, por decirlo suavemente.
En un informe de 2016, el banco HSBC informó que, desde 2012, el RMB Yuan se ha convertido en la quinta moneda de pago más utilizada del mundo.
Hace dos años, en octubre de 2015, China inició el Sistema de Pagos Internacionales de China (CIPS). Si bien ha firmado un acuerdo de cooperación con SWIFT dominante, ofrece una opción potencial en caso de que las sanciones de Estados Unidos sobre China funcionen independientemente de SWIFT. En 2012, Washington presionó al sistema de compensación de bancos internacionales SWIFT con sede en Bélgica, mediante el cual virtualmente cada transacción internacional entre instituciones bancarias va, bloquea el canje internacional para todos los bancos iraníes, congeló $ 100 mil millones en activos iraníes en el extranjero y paralizó su capacidad de exportar petróleo . El punto no se perdió ni en Pekín ni en Moscú, especialmente cuando algunos necios congresistas estadounidenses pidieron la exclusión de SWIFT contra los bancos rusos después de 2014.
En marzo de este año, Elvira Nabiullina , gobernadora del banco central de Rusia, declaró:
"Hemos terminado de trabajar en nuestro propio sistema de pago, y si sucede algo, todas las operaciones en formato SWIFT funcionarán dentro del país. Hemos creado una alternativa ".
Creando la nueva arquitectura de divisas
Las demandas financieras de la vasta Belt Road Initiative de China alcanzan los billones de dólares.Solo en Asia, el Banco Asiático de Desarrollo estima que se necesita una inversión de $ 8 billones en los próximos años para elevar esas economías hacia un crecimiento eficiente. La fundación por parte de Pekín del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés) el año pasado fue un gran paso hacia la obtención de financiamiento internacional para el proyecto BRI.
En abril de 2016 China anunció su decisión de establecer el Shanghai Gold Exchange, dependiente del Banco Popular de China, como un importante centro internacional de fijación de precios del oro y el comercio de oro en yuan, con liquidación en oro físico entre bancos de lingotes, refinadores y productores y casas comerciales. A esto se agrega la decisión de China de lanzar un precio fijado en yuanes diario sobre el oro que en última instancia podría desplazar al oro dominante de Londres, un sistema que ha sido acusado de manipular los precios mundiales del oro a la baja durante años.
Al anunciar su Belt Road Initiative, el gobierno chino, en un comentario poco conocido, declaró que las rutas de sus proyectos ferroviarios de alta velocidad a través de los países de Eurasia se conectarán ahora a regiones remotas e inaccesibles que se sabe que tienen grandes reservas de oro sin desminado. mercados mundiales a través del BRI.
Lo que están haciendo China con Rusia no es atacar al dólar estadounidense para destruirlo. Eso es muy poco probable y no beneficiaría a nadie. Se trata más bien de crear una moneda de reserva alternativa independiente para otras naciones que desean protegerse de los ataques financieros cada vez más frecuentes de los bancos del Tesoro de EE. UU. Y Wall Street y los fondos de cobertura. Se trata de construir un elemento crucial de soberanía nacional porque el sistema del dólar de hoy está siendo utilizado para devastar la soberanía económica del resto del mundo. Como supuestamente dijo Henry Kissinger durante la década de 1970,
"Si controlas el dinero, controlas todo el mundo".
La declaración del gobierno chino ahora que su sistema de liquidación de pagos directos entre China y Rusia se extenderá a otros países del BRI agrega otro ladrillo en la cuidadosa creación de este sistema monetario alternativo, una alternativa respaldada por oro, independiente del sistema del dólar estadounidense políticamente explosivo, que podría aislar a las naciones de Eurasia de Washington y la guerra financiera de la UE en los próximos años.
Esto es lo que tiene Washington en un dither. Sus opciones se desvanecen por el día. Revolución militar, financiera, ciberguerra, color: cada vez son más impotentes desde un país que permitió destruir su propia base industrial y de mano de obra en beneficio de una oligarquía financiera. Así fue como el Imperio Romano colapsó en el Siglo IV, como lo hicieron los británicos entre 1914 y 11945, y como todos los imperios de la historia se basaron en la esclavitud de la deuda.
F. William Engdahl es consultor estratégico y conferenciante de riesgo, es licenciado en política por la Universidad de Princeton y autor de best-sellers sobre petróleo y geopolítica, exclusivamente para la revista en línea "New Eastern Outlook".
Este artículo fue publicado originalmente por New Eastern Outlook, donde se obtuvo la imagen.