Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba Cuentapropismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba Cuentapropismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de febrero de 2022

Trabajo por cuenta propia: croquis inconcluso (III)

Cavilaciones



Ilustración / Martirena.

Por Lilian Knight | Pastor Batista | Delia Reyes

“Para mí una de las limitantes de las normativas para los distintos actores económicos es la prohibición de algunas actividades. No se imagina cuánto beneficio implicaría para los arrendadores, y para los turistas que se hospedan en casas particulares, la existencia de guías independientes; ellos pudieran promover ofertas de esparcimiento a clientes que no llegan al sistema turístico estatal, sin contar que conocen y potencian atractivos locales que desconocen los grandes turoperadores”, afirma el matancero Joel Báez Almeida.

A su juicio, la preocupación ante la posible existencia de guías sin conocimientos puede solucionarse con un apropiado registro y acreditación. Es mucho mejor a que continúen realizando esta actividad por la “izquierda”, como sucede no pocas veces.

Con una larga experiencia en el ámbito académico y empresarial, la doctora en Ciencias Económicas Ileana Díaz Fernández, investigadora del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) y coordinadora de la Red de Emprendimiento de la Universidad de La Habana (UH), comparte similares insatisfacciones sobre el listado de actividades no autorizadas, publicado dentro del paquete normativo en la Gaceta Oficial No. 94, edición Ordinaria, de 19 de agosto de 2021.


A juicio de la doctora en Ciencias Económicas, Ileana Díaz Fernández, en Cuba es más fácil prohibir que dirigir por políticas públicas. / Jorge Luis Sánchez Rivera

“En Cuba tenemos la práctica del mecanismo administrativo, no sabemos dirigir por políticas, y vamos a la prohibición pura y dura. En el caso del Turismo, es la expresión más increíblemente monopólica en un sector que no necesariamente tiene que serlo. Los medios fundamentales de producción claramente deben ser del Estado, esos son lo que llaman en otros países monopolios naturales. Tienen que regularse para que sean eficientes. Pero hay otras cosas que no tienen por qué ser estatales.

“Un ejemplo clásico es el Turismo. Sin embargo, hay que ver todo lo que prohibió, las agencias de viaje, los guías turísticos e, incluso, cosas risibles como el alquiler de tumbonas, sombrillas, hamacas… Lo único que aceptó el Ministerio del Turismo fue el alquiler de habitaciones porque no le quedaba más remedio y algunas otras cosas insignificantes. Y si hay un sector de competencia es este, para que justamente participen todas las formas de gestión, se busque la mayor competitividad y los mejores precios. La construcción sí está bastante abierta, al igual que la industria. Sin embargo, qué me dice de la agricultura, nada está prohibido, pero hay un rengloncito que especifica, ‘siempre y cuando no cambie la base productiva existente’. ¿Qué quiere decir eso?”.

Tales desatinos son difíciles de explicar; ninguno es más complicado de justificar que las restricciones a los profesionales “en un país que tiene más de 60 años con una educación gratuita y un nivel educativo elevado. Hay miedo a que emigren del sector estatal al no estatal, mas esa no es la manera tampoco de resolver las cosas. Porque lo que va a lograrse no es una emigración hacia el sector privado, sino hacia otras latitudes”, reconoce la también profesora Titular de la UH.

En su opinión, hay un asunto estratégico en dependencia de dónde se dejará entrar al sector privado y cooperativo para ser complementariedad y contraparte de la empresa estatal. Así, esta última podría quitarse de encima actividades que lejos de darle competitividad se la restan. La experta del CEEC señala un ejemplo, la generación eléctrica debe ser del Estado, pero el punto de venta donde la población va a pagarla por qué tiene que ser estatal, por qué no puede ser gestionado por una forma no estatal.

La licenciada en Derecho, Johana Odriozola Guitart, viceministra del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), coincide en parte con la notable investigadora. “En el sector privado hay muchos profesionales: se tienen que dedicar a la producción material esencialmente, no a dar servicios meramente profesionales. Eso lo hemos explicado. Y le puedo decir que, en cualquiera de los emprendimientos de base tecnológica del país, detrás están los ingenieros. Ah, cuál es la actividad permitida, no es dar consultoría, es reparar las máquinas de cualquier entidad estatal. Otros que hacen cosas en 3D, producen moldes y piezas de repuesto para la industria farmacéutica. Lo que no está permitido es el ejercicio profesional de esas actividades puro y duro como consultorías”.

El gremio de arquitectos tiene apreciaciones distintas, reconoce la Viceministra: “pero no se autoriza porque entonces todos emigrarían del sector estatal al privado. Un ejemplo de esto es lo sucedido con los informáticos. Los mejores ya no están en las empresas estatales. La plataforma para los nuevos actores económicos del MEP, después de licitarla, la ganó un privado”.

A su juicio, el país puede transitar a diseños más innovadores, “pero personalmente creo que el ejercicio privado de las profesiones tiene peligros y costos. Sobre todo, por qué unas sí y otras no. Pero si aprobamos el ejercicio privado de la medicina y la educación se acaban las conquistas del Socialismo, porque unos podrán pagar los mejores servicios y otros no. Los vietnamitas y los chinos no han podido resolver ese asunto”.


Johana Odriozola Guitart, viceministra de Economía y Planificación, subraya que el ejercicio privado de las profesiones tiene peligros y costos para el país. / Jorge Luis Sánchez

Odriozola Guitart tiene claridad meridiana también en la necesidad de quitarle de encima a la empresa estatal todo lo que pueda ser gestionado por otros actores. “Pero no vamos a hacer micro, pequeñas y medianas empresas de la Unión Eléctrica, ni de la extracción de petróleo, ni de otras cosas fundamentales. No obstante, hay industrias que morirán. No se justifica la gastronomía estatal. Tiene precios bajos, es verdad, mas el costo de eso es el robo y la corrupción”.

La Viceministra comparte el criterio de que la apertura de los nuevos actores económicos le da a la gente una esperanza nueva, la posibilidad de realizar un proyecto de vida en Cuba, pero armonizando siempre intereses particulares con los de la sociedad en su conjunto. Algo difícil, pero no imposible de lograr.

¿Igual o similar?

Desde el diseño constitucional viene la vocación de poner a todos los actores en similares condiciones. Sin embargo, en otros documentos programáticos, e incluso en las últimas normativas, se habla de igualdad de condiciones.

Johana Odriozola Guitart, viceministra del MEP, esclarece: “las condiciones similares están sobre todo vistas desde los accesos y los derechos. Lo que no puede suceder es que para unos la tasa de cambio funcione a 1 por 1, y para otros a 1 por 24, como sucedía con anterioridad. Porque de cierta manera estamos perjudicando a alguien, y beneficiando a otro”. A pesar de las intenciones de las nuevas normativas, el Ordenamiento Económico ha impuesto otras tasas de cambio, donde unos tienen el privilegio de cambiar a 1 por 24, mientras otros están obligados a sufrir el 1 por 80.

Odriozola Guitart reconoce que algunos cuestionan la preponderancia que tiene la empresa estatal dentro de las formas de propiedad. Y no puede ser de otro modo, porque los bienes no se enajenan, ahí se reproducen relaciones socialistas, donde no hay explotación y, por tanto, apropiación del trabajo ajeno.

****

lunes, 14 de febrero de 2022

Trabajo por cuenta propia: croquis inconcluso (I)

Por Lilian Knight | Pastor Batista | Delia Reyes



Las últimas regulaciones resarcen derechos vulnerados a las formas de gestión no estatal y enuncian modificaciones de fondo en el sistema tributario. Sin embargo, a pesar de los aires a favor, BOHEMIA advierte criterios encontrados en cuanto a la cantidad de contratados, la definición del empleo autónomo y las actividades prohibidas. Se perciben imprecisiones y desconocimiento de lo legislado entre funcionarios públicos y cuentapropistas. El desabastecimiento de la red mayorista, y la ausencia de un mercado oficial de divisas, baten en contra de la legalidad y los precios a la población. Aún resta por delinear una visión estratégica para el sector privado como complemento y contraparte del estatal.

 Con los materiales que pudo encontrar, tejas de fibrocemento de uso, angulares herrumbrados y unas cuantas losas recicladas, Ramona Luisa Ceruto Martínez comenzó a levantar un punto de venta de productos agropecuarios en el reparto Parcelación Moderna, municipio de Arroyo Naranjo, ayudada por la familia y algunos vecinos. Su proyecto, El Patio de Ramona, ya había sido presentado en la Oficina de Trámites de la dirección municipal de Trabajo, en los primeros días de entrar en vigor las nuevas normativas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia (TCP).

Justo a los 25 días de presentar su solicitud –el tiempo previsto en la legislación–, ella contactó por vía telefónica con las autoridades de dicho órgano, pero todavía no estaba aprobado su caso. Entonces le indicaron ir a la dirección de Higiene y Epidemiología municipal para agilizar el autorizo de licencia sanitaria. Sin embargo, esa orientación contravenía los procedimientos regulados en el Decreto-Ley 44/2021 del Consejo de Estado.

Finalmente, después de volver a contactar por teléfono con la Oficina de Trámites, el 1° de noviembre le entregaron el vector fiscal –faltó el carnet de contribuyente– y precisaron que debía esperar la llamada del banco para abrir su cuenta. Por supuesto, Ramona no se sentó a esperar por los laureles. Inmediatamente

visitó la sucursal bancaria en La Lira, donde le aseguraron que Trabajo no había notificado el certificado de validación del negocio con vistas a iniciar la apertura de la cuenta fiscal correspondiente. No obstante, tomaron sus datos.

Después de tejes y manejes, El Patio de Ramona comenzó a ofertar productos agrícolas a la comunidad, a precios mucho más asequibles; “porque la idea es sobrevivir, no abusar de la gente”, afirma esta mujer, quien tiempo atrás era ama de casa y luego despuntó como emprendedora.

Con similares intenciones, Alexei Gómez Cordero, en el municipio de Ciego de Ávila, lleva varios meses esperando autorización para su proyecto como vendedor minorista de productos del agro. Vale destacar que esas ofertas son cosechadas por su familia en una pequeña finca rural, lo cual permite, incluso, suavizar precios a favor de la población.



Alexei Gómez Cordero, aunque tiene los productos agropecuarios en la finca familiar, sigue sin recibir el permiso para comercializarlos. / Pastor Batista

Ambos, Alexei y Ramona -mucho antes de entrar en vigor las normas- realizaron diligencias con las autoridades locales con el interés de obtener un permiso para vender producciones agrícolas. Pero les dijeron entonces que no estaban dando permisos para esa licencia. Aunque a Ramona se le dio luz verde en la capital, Alexei siguió penando en la provincia avileña.

Si el Decreto 35, De la Comercialización de Productos Agropecuarios, publicado en la Gaceta Oficial No. 49, edición Extraordinaria, de 4 de mayo de 2021, autoriza a los TCP a ejercer esta actividad, ¿por qué las direcciones de Trabajo prohibieron hacerlo?

Lourdes Milian Monte, especialista principal de la dirección municipal de Arroyo Naranjo asegura: “el tema de los vendedores minoristas solo se abrió para aquellas personas que eran trabajadores estatales de los diferentes mercados agropecuarios y, como cambió la ley, esos establecimientos iban a pasar a ser arrendados. Por eso se abrió esa licencia para ellos nada más. La indicación venía con un listado de Acopio, de quienes iban a pasar a ser TCP. A partir del 20 de septiembre, sí se puede solicitar esa licencia”.

De estos casos BOHEMIA también recabó explicaciones en el órgano rector. Yenisey González Madrazo, al frente de la dirección de Atención y Control al TCP del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), sencillamente desconocía la norma: “No le puedo referir del Decreto 35 porque no lo tengo aquí para decirle si está o no en vigor. ¿Será el de La Habana?”. Con estos truenos… de ahí para abajo cualquier cosa es posible. La profesionalidad por la que aboga el primer secretario del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, parece caer en saco roto ante los vacíos legales de funcionarios encargados de velar por el mejor desempeño del TCP.



Yenisey González Madrazo, al frente de la dirección de Atención y Control al TCP, desconocía el Decreto 35 que regula la comercia-lización de productos agropecuarios. / Anaray Lorenzo

 

Querella con el tres

Muy cerca del Parque de La Libertad y de la vorágine que poco a poco vuelve al centro de la ciudad de Matanzas se ubica el Hostal Azul, una casa de renta que, incluso en los momentos más difíciles de la covid-19, no cerró sus puertas.

O más bien sus ventas, teniendo en cuenta que Joel Báez Almeida, dueño de este negocio, ubicó allí un punto para ofertar panes, dulces, jugos y concentrados, y así sortear la suspensión del turismo a raíz de la pandemia. A juicio del también miembro del Comité Nacional del Sindicato de Hotelería y Turismo, las últimas normativas respecto al TCP y al resto de los actores económicos, si bien suponen un impulso al desarrollo de las fuerzas productivas, igual implican un reto y generan preocupaciones a los emprendedores.

Entre los trabajadores privados prevalece el criterio, sostiene Joel, que la normativa limita demasiado ciertas cuestiones como el número de contratados solamente a tres. “Si hubiera habido un intercambio mayor con la base, y a nivel de país, tal vez fueran más, al fin y al cabo determina más la complejidad de la actividad que el número de empleados, tanto así que pueden conformarse micro, pequeñas y medianas empresas de solo tres personas”, indica el perspicaz matancero.

En un sondeo de opinión realizado en varios municipios de la capital, esta publicación recogió similares criterios. Bernardo Romero González, un joven emprendedor de Playa, al que le viene como anillo al dedo las transformaciones para dotar de personalidad jurídica a los negocios privados, estima: “El tres me parece poco. ¿Por qué? Tenemos la clásica cafetería de la esquina que tiene dos turnos de trabajo y resuelve muchos problemas en los barrios porque no hay ofertas estatales. Entonces ese límite le va a complicar la vida a mucha gente”.

En el municipio de Marianao una TCP, que pidió el anonimato, considera tal decisión como “un pie forzado porque nos habían permitido aumentar la cantidad de trabajadores contratados y eso es empleo para todos. Entonces, ahora lo limitan. Es un dale pa’ lante y un dale pa’ atrás que nos mantiene con tensión”.



Un cuentapropista que pide el anonimato aboga por poner fin al zigzagueo normativo en cuanto a la cantidad de trabajadores contratados. /Anaray Lorenzo

A la Dirección Municipal de Trabajo de La Lisa han llegado muchos trabajadores contratados sin saber qué pasará con ellos, reconoce Bárbara Cintra Otero, especialista de la Oficina de Trámites. “Una de las medidas que adoptamos fue emitirles un documento con firma y cuño donde se le orienta al titular de la licencia reconocerlos en su negocio para que de alguna forma estén legal. No se les puede decir que no continuarán porque esa es una forma de empleo”, aduce Cintra Otero.

Aunque esos sentires andan en el candelero del sector privado, llama la atención que, según González Madrazo, del MTSS, no habían llegado al organismo. “Hemos conceptualizado que el TCP se hace de forma autónoma y aquí estamos permitiendo que pueda tener tres trabajadores contratados y auxiliarse de su familia. Ahora, el resto, por la naturaleza de su actividad, tiene que convertirse en pequeñas y medianas empresas o en cooperativas no agropecuarias. No estamos negando la oferta de empleo, al contrario, le estamos dando a cada cual el lugar que le corresponde”, sostiene la directiva.

Con la experiencia en el seguimiento y atención al TCP en el municipio de Arroyo Naranjo, Lourdes Milián Monte no duda de que “en el camino se harán algunos ajusticos a la cantidad permitida”.

Después de cuatro décadas dedicadas a la investigación, la doctora en Ciencias Económicas Ileana Díaz Fernández, del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, reflexiona: “El número no es lo importante, sino qué actividades son de peso para el crecimiento esperado. ¿Un ponchero que tiene cuatro trabajadores contratados tiene que pasar a otra forma de gestión? Si este es un trabajo de subsistencia, al igual que las cafeterías de barrio, ¿qué le aportan a la dinámica de desarrollo del país? Estas son una fuente de empleo y eso está muy bien. Pero en Cuba lo que falta es una visión estratégica, a dónde queremos llegar con los actores económicos”.

Para agilizar trámites

Evidentemente las oficinas concebidas para atender a los TCP en las direcciones municipales de Trabajo han devenido espacios de notable concurrencia.
Según expresa Juan José González Carballeida, subdirector para el Trabajo por Cuenta Propia en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Ciego de Ávila, dichas oficinas continúan empeñadas en asumir, simplificar y realizar trámites que anteriormente correspondían a los propios TCP, en medio de un proceso engorroso con otros organismos y entidades.
Como resultado, si todo fluye bien y se le pone corazón al asunto, a la vuelta de unos 25 días el interesado puede tener en sus manos el certificado que valida su proyecto, el documento que lo acredita como contribuyente y el llamado vector fiscal de persona natural.
“Puedo decirte que desde la entrada en vigor del Decreto-Ley 44, los avileños han presentado solicitud para más de 1 000 proyectos, una buena parte han sido aprobados ya en actividades relacionadas con la ganadería, la industria manufacturera, la información, comunicación y telecomunicaciones, y la gastronomía, entre otras.
“Es curioso y alentador –añade– que muchos de esos solicitantes no tenían vínculo laboral anterior”.

 

Abanico de tramas

Que no todo es color de rosa en el activo mundo donde gira el trabajo por cuenta propia, muy bien lo sabe Norge Domínguez Calderón, un hombre que después de 25 años laborando en talleres del Poder Popular Provincial avileño decidió pasar a esa otra alternativa de empleo en Cuba como reparador de equipos mecánicos y de combustión.

Si muy bien le iba, en lo personal, igual o mejor se sentían infinidad de usuarios privados y sobre todo estatales, que acudían a recibir servicios en un cálido espacio, a la entrada de la vivienda de Norge, hasta que…

Una vecina, ajena a todo tipo de actividad socialmente útil, se empeñó en afirmar que le molestaba el ruido causado por un hombre que, según ella, “lo único que hace es trabajar, trabajar y trabajar”, de manera que formuló quejas y, para no hacer muy larga la historia, desde hace un año a Norge le fue retirada su patente, hasta hoy sin solución ni explicación convincente, incluso cuando otros vecinos, clientes y hasta especialistas desestiman el pretexto de un ruido que en la práctica no es tal.



La historia de Norge Domínguez Calderín demuestra la insensibili-dad en el actuar de las autoridades locales en Ciego de Ávila. / Pastor Batista

“En busca de ayuda me he dirigido a todas las estructuras habidas y por haber, incluyendo cuerpos de inspección y hasta la Fiscalía, pero nada. ¿Y de qué voy a vivir?”, se pregunta el noble trabajador.

Fernando Cruz navega con mejor brisa. Dedicado al giro de los ponches y el aire para todo tipo de neumáticos, agradece estar informado y actualizado acerca de medidas que ha venido aplicando el país.

“Es interesante –afirma– que puedo presentar un proyecto si deseo incorporar algún otro servicio complementario para mejorar la atención al cliente, algo que hasta ahora no se permitía.

“Para mí está claro, además, que puedo contratar hasta tres trabajadores o formar, con un número mayor, una pequeña empresa… pero en verdad no estoy interesado, al menos por ahora. Con lo que hago me siento bien y después de pagar mis impuestos, la patente y todo lo demás, me quedan ingresos para vivir honradamente en estos tiempos”.



El joven Gilberto Martínez Guadarrama, vendedor ambulante de alimentos, clama por una mayor comunicación con los TCP. /Pastor Batista

Similar opina el joven Gilberto Martínez Guadarrama, dedicado a la venta de alimentos ligeros de forma ambulatoria, quien, sin embargo, considera que debe haber una mayor comunicación con ellos, pues a veces entran en vigor medidas que no todo el mundo conoce.

“Por ejemplo, al comenzar la fase de transmisión autóctona de la covid-19, ignoraba que no se podía ofrecer el servicio y me pusieron 5 000 pesos de multa. Eso me dolió porque me gusta cumplir lo establecido y no tengo problemas con los inspectores a pesar de que aparecen bastante por aquí para ver el tema precio, la higiene, el nasobuco y exigir que no estemos en un mismo lugar, sino moviéndonos constantemente”, comenta Gilberto.

Se trata, en fin, de un abanico de situaciones, entre las cuales pueden emerger casos como el de Wilfredo Sánchez, zapatero remendón que hace pininos para conseguir hilo, pegamento y otros insumos imprescindibles.

Golpes duros

La ausencia de un almacén, tienda o mecanismo que permita adquirir las materias primas, recursos e insumos necesarios para las actividades sigue siendo preocupación con denominador común entre los TCP.

En diálogo con BOHEMIA, sentada en el amplio salón de reuniones de la revista, Johana Odriozola Guitart, viceministra del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), reconoce: “el mercado mayorista está muy desabastecido porque tiene un problema fundamental, la mayoría de los productos son importados, entonces si usted los tiene que comprar en dólares y después vender en moneda nacional, no tiene forma automática de reaprovisionarlo y llega el momento en que se le acaba el dinero. La falta de recursos afecta a toda la economía.



Tanto las actividades más sencillas, como esta que ejerce Wilfredo Sánchez, y otras de mayor complejidad, se ven afectadas por la ausencia de suministros en la red del comercio interior. /Pastor Batista

“Las opciones hoy para la población en un grupo de cosas están en el sector privado. Si usted quiere tomar helado, ¿mire a ver si Coppelia o la Nestlé le dan el servicio? Sin embargo, le puedo decir en cuántos lugares compro helado todos los fines de semana. ¿Y alguien se preguntó de dónde sacan los privados las cosas para producirlos? Es verdad que ellos ponen el precio que quieran, pero es que importan el envase y la empresa estatal le está vendiendo la leche tres veces por encima del precio con que se lo venden a otra estatal. Y todo eso encarece el producto”, amplía la también licenciada en Derecho.

Otro asunto que golpea al mentón de los TCP es la ausencia de un mercado oficial en divisas, explica Milian Monte, al frente de la Oficina de Trámites de Arroyo Naranjo. “Muchos han abierto cuentas en moneda libremente convertible. No es un secreto que ellos están comprando los dólares caros en el mercado informal, por encima de los 70 u 80 pesos, para poder mantener su negocio.

“Sin embargo, cuando van a vender a la población no pueden pasarse del 2.5 por ciento del costo de la mercancía. Además, te dicen que cuando hacen las importaciones a través de ITH es una barbaridad de dinero lo que tienen que pagar. Cuando sacan las cuentas a lápiz no les da la lista con el billete. Entonces, la Dirección Integral de Supervisión los sofoca por los precios abusivos”.

Si bien es cierto que la actual crisis tiene en jaque no solo a los cuentapropistas, sino a toda la economía nacional, hay cosas que no se entienden. El recelo de muchos TCP parte del hecho de que no siempre lo establecido por las normas se hace realidad. Tal es el caso de la comercialización de inventarios ociosos de las empresas estatales a personas naturales y jurídicas (recogido en la Resolución 113/2021 del Ministerio de Comercio Interior), anhelo que hasta el momento anda lejos de concretarse.

“El turismo —como otros renglones— desecha cada año recursos que un TCP puede emplear, reparar y extender su vida útil. Minibares, colchones y mobiliario en general son destruidos y pocas veces puestos en una feria para venta a la población o a los trabajadores no estatales”, subraya Joel Báez Almeida, un convencido de que todavía quedan cosas por destrabar en el ejercicio del trabajo privado en Cuba.

Autónoma que corre al mar

La Ley, y su espíritu, no pueden enajenarse de la voluntad de aquellos a los que pretende servir. Por ello, como decía Martí: “En los pueblos libres, el derecho ha de ser claro. En los pueblos dueños de sí mismo, el derecho ha de ser popular”. Una brújula que nunca deberá perderse de vista.

La definición sobre el TCP realizada en el Decreto-Ley 44/2021 establece que “el trabajo por cuenta propia es la actividad o actividades que, de forma autónoma, realizan las personas naturales, propietarios o no de los medios y objetos de trabajo que utilizan para prestar servicios y la producción de bienes”.

Si el término autónomo se asocia, como indica Yenisey González Madrazo, del MTSS, al trabajo que puede realizar por sí sola una persona, entonces no tiene sentido permitir, como enuncia la norma más adelante, la contratación de hasta tres o la ayuda de familiares.

En buena lid, según el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico, el “trabajador autónomo es aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo sin sujeción por ella a contrato de trabajo aunque utilice el servicio remunerado de otras personas”. Sin establecer límites.

Continuará

viernes, 27 de agosto de 2021

Soluciones Espiral en beneficio de la sociedad (+Foto)

 

sábado, 21 de agosto de 2021

Cuba: ¿cómo se regula actualmente el trabajo por cuenta propia? (+Fotos)

 



La Habana, 21 ago (Prensa Latina) El exministro de Finanzas y Precios, José Luis Rodríguez, aseguró hoy que además de la batalla contra la pandemia de Covid-19 resulta imprescindible la adopción de mecanismos para estabilizar la economía de Cuba.

PRENSA LATINA
21 agosto , 2021 | 09:13

En entrevista exclusiva a Prensa Latina, el asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial significó la garantía de ese paso con el propósito de frenar el aumento de la inflación como consecuencia del proceso de ordenamiento monetario y cambiario, implementado desde enero.

‘Las ideas y recetas actuales deben operar con la misma flexibilidad que el líder Fidel Castro autorizó medidas financieras en la década de 1990. La estrategia diseñada a partir de 2011, la conceptualización en 2016 y la Constitución en 2019 enfrentaron una enorme lentitud en su ejecución’, señaló.


Para Rodríguez, el tiempo en economía es clave: lo que es bueno hoy no lo fue ayer y no lo será mañana. Por ejemplo, la aprobación de las normas jurídicas encaminadas al perfeccionamiento de los actores económicos: micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) es una decisión asumida en 2016.

Tampoco es nueva la adopción de cooperativas no agropecuarias, las cuales comenzaron su apertura en 2013 con 498 asociaciones de ese tipo, si bien desde esa fecha la modalidad se encontraba en un proceso de ensayo de factibilidad, recientemente concluido.

‘En situaciones de crisis es necesaria una mayor rapidez. Entre 1990 y 1995, Cuba impulsó cambios a una velocidad extraordinaria. El establecimiento de la dualidad monetaria fue una discusión de dos o tres meses y su resultado, las tiendas de recaudación de divisas, devino un tema polémico en la época’, indicó.

En este sentido, aludió a las palabras de Fidel el 17 de noviembre de 2005 desde el Aula Magna de la Universidad de La Habana: ‘Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra’.

Cuatro décadas de trabajo privado

El también exministro de Finanzas y Precios argumentó que el sector privado urbano (existe un sector privado campesino que permanece desde la Ley Reforma Agraria, firmada en 1959) comenzó en el año 1978, con el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.

Esa política trasciende de los acuerdos del Primer Congreso de Partido Comunista de Cuba y está definida, por el propio líder de la Revolución, Fidel Castro, como una práctica socialista europea, la cual debía adaptarse a las condiciones de la nación caribeña con mucho cuidado y criterio conservador.

‘¿Qué pasó? No hubo un control adecuado vía impuestos de los ingresos de las personas y no existió competencia en el mercado para neutralizar los altos precios que empezaron a predominar, sobre todo, en la producción agropecuaria’, apuntó.

El especialista en Relaciones Económicas Internacionales argumentó que, por esa causa, la medida cesa en 1986, si bien permanece un pequeño grupo de trabajadores por cuenta propia. En 1993, existían alrededor de 40 mil representantes del sector en el país, especialmente, transportistas privados.

La crisis financiera de la época, tras la desaparición del socialismo en Europa, y la caída del producto interno bruto en casi 35 por ciento de 1989 a 1993 generó una contracción de la actividad económica y del empleo.

Rodríguez apuntó que, como consecuencia de lo anterior, Cuba autorizó nuevamente el trabajo privado urbano como una alternativa de empleo y de ofertas relacionadas con servicios y productos, en su mayoría gastronómicos, para aliviar la situación.

En esa etapa, el archipiélago antillano debió asumir otras iniciativas urgentes como la reorientación del comercio exterior, inicialmente hacia otras naciones de Europa y Asia y luego destinado a América Latina, la apertura de la inversión extranjera directa y la renegociación de la deuda externa.

Desde esos años, el turismo se convierte en el sector fundamental encaminado a la recuperación económica del país; adoptan la dualidad monetaria —recientemente eliminada con la política de ordenamiento— para evitar la devaluación del peso cubano.


En 1995 la cifra de cuentapropistas superaba los 200 mil; no obstante, siempre fue concebida como una medida emergente con mayor apertura tras la incorporación del alquiler de viviendas y la creación de mercados agropecuarios, con precios fijados mediante la oferta y la demanda.

‘Después empezó una serie de órdenes restrictivas, en paralelo a la detección de errores porque tampoco hubo un control eficiente y adecuado de ese trabajo. Con la crisis mundial de 2008, Cuba reconsideró los factores de crecimiento de la economía’, evocó.

El académico recordó, por último, que en 2011 empezó el esquema del llamado Proceso de actualización del modelo económico cubano (reforma económica) y, una vez más, se impulsó el trabajo por cuenta propia con una cifra actual de 600 mil personas involucradas.

msm/dgh

jueves, 25 de marzo de 2021

Aprueban procedimiento para licitación de locales estatales a trabajadores por cuenta propia

 Por: Redacción Cubadebate


El Ministerio de Comercio Interior de Cuba estableció el procedimiento para la licitación de locales estatales a trabajadores por cuenta propia, sector considerado complemento de la economía cubana.  

La Resolución 48 publicada en la Gaceta Oficial N. 31 fija los pasos para la licitación de los establecimientos estatales pertenecientes a las entidades del comercio, la gastronomía y los servicios de subordinación local y de las entidades nacionales del sistema de Comercio, para su gestión por formas no estatales de gestión.

Según lo normado, mediante la licitación “se concede el uso y disfrute del inmueble en arrendamiento y la venta o arrendamiento de bienes muebles”, en un proceso que se regirá por los principios de transparencia, igualdad y publicidad, y en el que participarán los trabajadores de la unidad a arrendar, los trabajadores por cuenta propia o personas naturales residentes en Cuba que soliciten gestionar el local, y las cooperativas no agropecuarias de las actividades de gastronomía, comercio y servicios.

Para proceder a la licitación se tendrán en cuenta:

a) Existencia de establecimientos que se decidan arrendar, con o sin actividad comercial;

b) demanda de locales para el ejercicio del trabajo por cuenta propia en las actividades gastronómica y de servicios;

c) recuperación de los establecimientos e incremento de las ofertas a la población.

La resolución precisa que el titular al que se le otorgue la licitación –que deberá desarrollarse en un término de 30 días hábiles—asume a los trabajadores que laboran en esa unidad, y en caso de que estos no acepten pasar a trabajar como cuentapropistas o asociarse en una cooperativa no agropecuaria, se aplica lo que establece la legislación laboral vigente.

Son impedimentos para participar en el proceso de licitación, los siguientes:

a) Ser residente de una provincia distinta de donde se encuentra enclavado el establecimiento a licitar;

b) haber cometido fraude o engaño en proceso de licitación anterior;

c) haber sido sancionado por la comisión de delitos contra la economía nacional o los derechos patrimoniales, en el caso de no estar rehabilitado y reinsertado en la sociedad, o que expresamente en sentencia firme, como sanción accesoria, posea una prohibición de ejercer una actividad u oficio que esté relacionada con el comercio interior u otra forma de actividad económica, siempre que los antecedentes penales no hayan sido cancelados;

d) haber sido objeto de medida disciplinaria de separación definitiva del sector o de la entidad, en el sistema de Comercio Interior, sin estar rehabilitado de conformidad con la legislación laboral vigente;

e) haberse retirado, una vez firmado el contrato de arrendamiento, sin justificación fundamentada.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Resiliencia: Retos y oportunidades para los emprendedores cubanos


CUBA

Por William Bello Sánchez En Mar 24, 2021

LA HABANA. La covid-19 ha originado una contracción significativa para el trabajo por cuenta propia (TCP) en Cuba. “Alrededor de 250 mil cubanos solicitaron la suspensión temporal de su licencia”, según declaró el ministro de Economía Alejandro Gil.

La caída del turismo, la restricción de movilidad, la paralización de algunas actividades como parte de las medidas para evitar el contagio y las regulaciones que limitaban los servicios, terminaron por imponer nuevas reglas al escenario de emprendimiento.

Sin bien los TCP, han aprendido a sobrevivir bajo diversa coyunturas difíciles, un importante recurso sin dudas, las experiencias anteriores no compiten con la situación dejada por la pandemia, pues ella sobrepasa toda comparación.

La disyuntiva para muchos emprendimientos ha quedado en reinventarse. Si bien la realidad limita el alcance de esa posibilidad, dejando entre las alternativas a considerar como favorables, poder mantener las sábanas blancas sobre los negocios, pues existen quienes sin recursos a la mano han debido cerrar definitivamente sus proyectos. (Renta, salarios, impuestos, electricidad, etc. siguieron adelante en muchos emprendimientos durante varios meses de cierre, suponiendo una fuerte presión presupuestaria para ellos).

El escenario para la innovación, aun cuando para muchos la creatividad no tiene límites, ha estado marcado por un grupo determinado de acotaciones y posibilidades. En el contexto actual ha sido evidente que gran parte de la población mundial, incluso en naciones desarrollas, han tenido que usar sus reservas; los cubanos no han sido la excepción. Esto ha sido solo una de las consecuencias del deterioro de los ingresos, por la caída del sector terciario, fundamentalmente las actividades vinculadas al esparcimiento y el turismo en particular. Ello implica inevitablemente que un escenario post covid-19 se presente con una disminución de los niveles de consumo, en relación con los estándares anteriores a la pandemia.

La paralización de muchas actividades del sector estatal y el privado han hecho que sus trabajadores comenzaran a percibir salarios no acordes a sus gastos cotidianos (aun con la reforma salarial de enero de 2021). Unido a ello la subida de los precios y la devaluación monetaria (1 USD = 22 CUP en 2019 vs 1 USD = 50 CUP en 2021, valor real), han disuelto ahorros y subidas salariales, máxime cuando los mercados que hoy se encuentran medianamente abastecidos operan en MLC (Moneda libremente convertible).

El abastecimiento de los negocios entonces pasa por obtener MLC, pues resulta indispensable para tener acceso a las tiendas e importadoras estatales que operan solo con monedas fuertes. La covid-19 limitó los viajes personales y con ello la hasta ahora importante fuente de suministros al país.

La importación de insumos y materias primas a través de importadoras estatales, ha sido uno de las medidas tomadas en el 2020 que favorecen el trabajo por cuenta propia, pero su gestión y precios aún no se ajustan lo suficiente a los tiempos y competitividad necesarios o demandados por los TCP. Al proceso de importación le fue impuesta la intermediación del estado que no siempre necesitan y que puede encarecerles la factura entre un 20-40 %, sin que el emprendimiento tenga prácticamente opciones para licitación, según expone, Oscar Fernández, economista y emprendedor cubano.

Sin un escenario que apunte en el corto plazo a la recuperación del turismo en Cuba, sector puntero en la economía del país, tampoco habrá una mejor perspectiva para quienes tienen sus ingresos en ello, desencadenando efectos sobre otros sectores de la economía vinculados a esta actividad, con lo cual las oportunidades en el mercado interno serán limitadas. ‟Entre enero y diciembre de 2020 los ingresos por concepto de turismo en el país cayeron en un 80 por ciento respecto a 2019″, escribió el economista cubano Ricardo Torres a inicios de año.

Ello implica que los negocios que se concentran en cubrir necesidades no básicas experimenten una caída en la demanda de sus productos (bienes y servicios). Esta circunstancia incide directamente en actividades vinculadas al esparcimiento y el turismo, limitando su re-direccionamiento hacia el mercado interno (en el caso cubano).

Los negocios de comercialización de bienes y servicios, con presencia en las redes sociales, pero enfocados en los segmentos del mercado nacional, donde se encuentran las personas de mayores ingresos, han logrado mejores resultados para mantener sus operaciones, al menos temporalmente. De modo que el periodo de pandemia ha sido aprovechado por varios de sus clientes para remodelar negocios y hogares.

‟ (…) Una de las cosas que también nos ha pasado con la COVID-19, es nuestra inserción en los grupos de WhatsApp. Nuestra comercial se ha podido enfocar en las redes sociales, ha creado un grupo de WhatsApp y realmente hemos tenido un resultado increíble. Nos han llamado muchas personas. Nosotros no teníamos desarrolladas las redes sociales, no las explotábamos y nos ha ido muy bien. Con la COVID-19 aprendimos a enfocarnos en las redes sociales y valorar todo lo que podemos hacer desde casa (…).″ Así afirmó Jairam Guevara Passapera, fundador de Muebles D’Franco.

El fuerte desabastecimiento y las limitaciones de movilidad en todos los sentidos, han favorecido las ventas en varios emprendimientos dedicados a la comercialización de artículos de decoración y utilitarios; siempre que ellos lograran elevar su presencia en las redes sociales y garantizar que sus productos pudieran ser entregados a domicilio. Lo cual dio pasó a que varios negocios de mensajería florecieran o emprendieran en medio del distanciamiento social propio de la COVID-19.

El encadenamiento productivo con el sector estatal es una ventana que ha tenido su apertura y apoyo institucional, justo en los primeros meses de afectación del país por la COVID-19. Si bien las propias circunstancias, a la cual la pandemia ha sometido a la economía global, limitan que esta apertura pueda ser aprovechada con mayor fuerza, hoy sigue siendo una buena oportunidad para emprender y escalar nuevas posibilidades de desarrollo en los negocios por cuenta propia que hoy funcionan en el país.

La programación, el desarrollo de software y aplicaciones para dispositivos móviles, desde el trabajo por cuenta propia, se ha adelantado en esta etapa de pandemia a cerrar acuerdos y establecer alianzas con el sector estatal. Esta última actividad ha logrado materializar un importante crecimiento durante 2020, teniendo en cuenta el protagonismo de las TICs en esta etapa como soporte de la gestión de negocios.

Bernardo Romero, TCP, fundador de Ingenius Cuba —una microempresa de soluciones informáticas y electrónicas—, ha firmado recientemente tres contratos de exportación, dos a través de Softel y uno mediante Desoft. Y esto es solo un ejemplo de buenas noticias. Tenemos además la concreción de alianzas entre diversas formas de gestión en el sector tecnológico cubano, y la versión final de La Pira en la estatal Apklis.

Las recientes modificaciones al trabajo por cuenta propia son sin duda una fortaleza para el sector en las actuales circunstancias. Estar limitados solo por 124 actividades prohibidas, abre un abanico de posibilidades para la comercialización de bienes y servicios, lo cual puede incrementar los ingresos de los negocios, con un mayor surtido en su cartera de productos, al no estar atados a una licencia.

Aunque el reto mayúsculo para los negocios que tienen la posibilidad de seguir en operaciones, a pesar de la pandemia, ha estado y sigue estando en la disponibilidad de insumos y materias primas, el futuro inmediato está marcado por la capacidad de los emprendedores de pensar en términos de empresa.

Notas


Concretan alianzas entre diversas formas de gestión en el sector tecnológico cubano http://www.radiosurco.icrt.cu/concretan-alianzas-entre-diversas-formas-de-gestion-en-el-sector-tecnologico-cubano/


R Torres Torres, R., (2020). ‟La economía cubana: entre la reforma y el nuevo contexto para las relaciones con Estados Unidos”. Celsa.com. junio noviembre 2020. Recuperado de https://cubayeconomia.blogspot.com/2020/11/la-economia-cubana-entre-la-reforma-y.html

(*) William Bello Sánchez es Master en Ciencias, profesor y asesor de gestión de Negocio.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente original y el autor.

Síganos en Facebook, en Twitter @ProgresoHabana y en Telegram.

Si tiene alguna sugerencia, historia o dato que quisiera compartir con nuestro equipo, puede escribirnos a progresohabana@gmail.com

jueves, 11 de marzo de 2021

¿Importar por cuenta propia?

Dos propuestas: una tercera opción para la importación que pueden llevar a cabo las personas naturales en Cuba (incluye emprendimientos privados), y liberar de restricciones y aranceles aduanales la importación privada de cuatro elementos.




De acuerdo con la lógica oficial en Cuba, todas las importaciones deben realizarse a través de instituciones estatales, o no se contaría con divisas para financiar la industria nacional y generar empleos. Sin embargo, el planteamiento es inexacto. El problema, al igual que otros tantos, se nos presenta como una elección de supervivencia dicotómica, pero no lo es.

Lo interesante es que el mismo gobierno cubano ha venido desinflando durante los últimos años, aunque no libre de campales forcejeos, algunas de estas falsas dicotomías que, parapetadas en dogmas más que en principios socialistas, han sido responsables por toda la línea de falencias económicas que podrían saldarse a pesar del criminal bloqueo de los Estados Unidos.

Ahora, ¿de qué modo la flexibilización en los mecanismos de importación desangraría las divisas del desarrollo, amenazando la generación de empleo?

Oficialmente, una persona natural en Cuba, que además de los hogares también incluye a los emprendimientos privados, solo puede importar objetos siguiendo uno de estos dos canales:

1) utilizando equipaje correspondiente a un viajero, sea acompañado o no;

2) a través de alguna de las 40 empresas estatales autorizadas recientemente a importar encargos de este segmento.

Y aquí se dio sin dudas un paso de avance. Las nuevas normas para las importaciones abrieron para el sector no estatal la posibilidad de acceder a canales formales del comercio exterior, y crearon vías para comenzar a reconocerles las erogaciones externas en su ficha tributaria. No obstante, les impusieron una intermediación que no siempre necesitan y que puede encarecerles la factura entre un 20-40 %, sin que el emprendimiento tenga prácticamente opciones para licitación.

De esta manera, se debate sobre la necesidad de autorizar una tercera opción en este contexto:

3) que el sector no estatal (valdría, de paso, incluir también a todas las empresas estatales) pueda contratar directamente con el proveedor externo, a su cuenta y riesgo, sin la obligación de someterse a la intermediación de las importadoras designadas.

En cualquiera de las dos primeras opciones, que son las que existen actualmente, ya las divisas fluyen hacia el exterior a cambio de los bienes que se incorporan a la economía; sean de consumo personal, equipos estandarizados, medios de producción especializados, o insumos intermedios.

Permitir la contratación directa no modificaría la magnitud de este flujo, solo eliminaría las garantías de una renta extraordinaria a las empresas premiadas, cuya fuente no proviene necesariamente del valor que crean sino de un poder de mercado artificial, concedido administrativamente. Si los márgenes comerciales aplicados son los justos, no serán las utilidades de estas importadoras las que financien el desarrollo de la industria nacional.

Esta intermediación de las empresas estatales de comercio exterior puede ser imprescindible para el éxito del proceso en muchos emprendimientos, pero también puede implicar un costo injustificado para otros que no la necesitan.

Una conexión más eficiente del sector privado con las importaciones puede desplegar encadenamientos muy dinámicos, cuestión clave si se pretende que logren exportar, y provechosos también para las empresas estatales.

Otra arista del asunto es que emprendimientos privados con capacidad importadora tendrían potencial para agujerear el cerco económico externo, en beneficio de toda la economía.

Por otra parte, hay productos, los bienes estandarizados, para los cuales las empresas estatales cuentan con evidentes ventajas de escala. Para desbancar a esos “traficantes de equipajes”, que un reconocido economista llamó los fenicios del caribe, y captar esas divisas, existe un mecanismo en teoría muy efectivo, pero que se encuentra visiblemente atascado. Las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) no están completando su ciclo a la velocidad que se requiere.

A ver si entendemos el concepto: no puede haber colas en estas tiendas, no pueden agotarse artículos, no puede haber restricciones de ningún tipo para la compra de productos en ellas, y no puede haber oportunidades de beneficios para revendedores. Su operatoria debe estar restringida exclusivamente por la capacidad de la demanda. La demanda tiene que mandar aquí; de lo contrario, sería lo mismo que si estuviéramos restringiendo las exportaciones en frontera. Irracional.

Es cierto que la situación financiera está extremadamente tensa por las razones ya conocidas, y las autoridades se han visto obligados a hacer magia para mantener consumos globales mínimos. Pero el reabastecimiento de estas tiendas tiene que ser la prioridad. Se puede utilizar el margen comercial que se obtiene de estas ventas, pero el capital para restituir inventarios tiene que ser sagrado.

Las tiendas en MLC, con su enorme impacto sobre la percepción directa de las desigualdades, solo benefician al socialismo cubano si venden todo lo que pueda ser comprado y recaudan cuanto antes todo lo que la demanda esté dispuesta a pagar. Si no es posible superar este modelo de “economía restringida por la oferta” en este pequeño y sencillo mercado que opera sin restricciones aparentes de liquidez, no lo superaremos en ningún otro.

Ahora, independientemente de la gran estrategia, hay urgencias que reclaman acciones mínimamente creativas que demuestren verdadero sentido del momento histórico.

Sin extender el argumento de lo insensatas que considero las regulaciones aduanales que norman actualmente las importaciones de los viajeros, destaco que la circunstancia exige desde hace tiempo una reacción proactiva, al menos para determinados bienes. Por ejemplo, ante la actual crisis, no hay una razón de peso para que no se libere completamente la entrada de alimentos y medicamentos al país.

Otros ejemplos más estructurales saltan a la vista. Si el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), junto a otros organismos, libra una enorme batalla por reducir ese escalofriante 95 % de la matriz energética nacional que se compone de combustibles fósiles, ¿cómo es posible que la norma de Aduana no estimule la importación privada de tecnologías de generación renovable? ¿Qué significa pensar como país?

Las regulaciones aduanales constituyen un instrumento de la política comercial que debe estar al servicio de la política de desarrollo. En una economía tan abierta como la cubana, estas regulaciones tienen un formidable potencial como instrumentos indirectos de regulación. Ante las actuales circunstancias, a mi juicio, una política comercial correcta debería autorizar, libre de restricciones e impuestos, la importación privada de, al menos, cuatro elementos imprescindibles: alimentos, medicamentos, insumos agrícolas y tecnologías de energía renovable.

Por último, las autoridades cubanas han reconocido que el reciente cambio de concepto, que promueve la actividad privada en una amplia estela de ámbitos de la vida económica, debe consolidarse.

Complementariedad, diversificación, dinamismo, innovación, y sobre todo, empleo, son algunos de los beneficios potenciales que el desarrollo de la actividad privada aportaría al desarrollo de la industria nacional. Quien aspire a que el sector estatal genere un volumen significativo de empleos durante los próximos dos años, en lugar de producir el ajuste necesario, es porque no ha comprendido el sentido de la “tarea ordenamiento”.

El sector estatal es responsable de producir cuanto antes un impacto global en la productividad. La responsabilidad de asumir la generación de empleo a corto plazo recae sobre el sector privado. Súmese a ello que, para evitar la tan temida espiral inflacionaria en medio de este proceso, es imprescindible garantizar una rápida respuesta de oferta, venga de donde venga.

Optar por determinado grado de proteccionismo como parte de una política comercial que necesita potenciar una industria nacional muy desmejorada, y en medio de un contexto externo tan hostil, es comprensible y necesario. Pero el concepto no se puede aplicar de forma dogmática porque el costo no debe ser ausencia de oferta, subconsumos, y restricciones al acceso de medios de producción que pudieran ser, en alguna medida, atenuados con un diseño más sensato.

Hay que continuar sacudiendo la herrumbre de un modelo económico diseñado para el control más que para el desarrollo.