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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

sábado, 14 de diciembre de 2019

¿Cómo transferir dinero a las nuevas cuentas en dólares?


Estas y otras interrogantes relacionadas con esa reciente opción de compra respondieron a Escambray especialistas de Bandec en la provincia de Sancti Spíritus




En el área de Banca personal se aglomeran cada día decenas de personas para encargar o recoger las tarjetas en USD. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

A pesar de las múltiples explicaciones ofrecidas en los medios de prensa, la nueva posibilidad de adquirir equipos electrodomésticos, partes y piezas de carros en tiendas estatales a partir del pago mediante tarjetas magnéticas con respaldo en Moneda Libremente Convertible (MLC) continúa generando interrogantes.

Aunque muchas preguntas aún carecen de respuesta porque dependen de decisiones a nivel de país, Escambray dialogó con Odelayne Wilson (OW), jefa del Departamento de Banca Personal y Carlos Barroceta (CB), gestor en Comunicación y Marketing de la Dirección Provincial del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) para despejar en lo posible las dudas sobre estas erogaciones financieras.

Una de las inquietudes más recurrentes tiene que ver con el gravamen del 10 por ciento sobre el dólar estadounidense, ¿el Banco ni siquiera ha considerado la posibilidad de eliminarlo o reducirlo tomando en cuenta que esta medida perjudica más a los cubanos que al gobierno de Estados Unidos?

CB: La Ministra Presidenta nuestra en su intervención en la Mesa Redonda explicó que en algún momento se tomó esta decisión en el país por todo lo relacionado con la prohibición de Cuba de operar con el dólar estadounidense, por el bloqueo, las persecuciones, las sanciones de Estados Unidos a las compañías que tienen relaciones con Cuba; pero dijo también que cualquier situación se seguirá estudiando, puede ser que en un momento determinado se decida tomar una decisión a nivel país con respecto a este tema.

Odelaine Wilson, jefa del departamento de Banca Personal en Bandec. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

¿Cómo se pueden hacer transferencias bancarias desde EE. UU. y otros países para estas cuentas en dólares (USD)?

OW: Los bancos cubanos no tenemos relaciones con ningún banco de Estados Unidos. El bloqueo nos afecta a todos y a los bancos nos afecta con esto. Tenemos un grupo de bancos que son corresponsales con los bancos cubanos, fundamentalmente en el continente europeo. Pero las únicas remesas que se reciben desde los Estados Unidos llegan a través de Fincimex, que es una entidad financiera cubana no bancaria.

¿Entonces las transferencias tendrían que ser a través de bancos europeos y de Fincimex?

OW: Sí, las transferencias bancarias solo se pueden hacer a través de bancos corresponsales de Europa. El banco corresponsal significa que existe un contrato entre un banco cubano y un banco internacional. A lo mejor usted decide enviar una transferencia desde un banco que no es corresponsal con Cuba, quiere decir que no media un contrato, y puede ser que su transferencia no llegue. Todas estas medidas son como consecuencia del bloqueo de los Estados Unidos impuesto a nuestro país, la persecución que tiene con todos los bancos que mantienen relaciones con Cuba.

Fincimex también ha publicado que tiene relaciones comerciales con más de 10 empresas internacionales para el envío de remesas. A todas se les brindó la posibilidad de tramitar remesas a las tarjetas AIS USD. Cada una de estas empresas deberá implementar el servicio y modificar sus plataformas. Por el momento, el servicio está disponible desde gran parte de Europa a través de www.enviodinero.es y desde EE. UU en las oficinas de la compañía Va Cuba. La ubicación de estas oficinas se puede encontrar en el sitio www.vacuba.com. El servicio también estará disponible próximamente a través de la compañía uruguaya, con presencia en Suramérica, More Money Tranfers.

Y con la Wester Union, la compañía más conocida en Cuba, ¿cómo proceden estos depósitos?

OW: Wester Union continuará brindando el servicio como hasta el momento. La posibilidad de que las transferencias por esta vía puedan ser utilizadas mediante tarjetas en la red de tiendas en USD, depende de desarrollos tecnológicos que deberán implementar en esta compañía estadounidense. Le fue ofrecida la posibilidad y se encuentran diseñando los ajustes necesarios.

¿Qué datos se deben facilitar a familiares o amistades en el extranjero para que realicen estos depósitos?

OW: En el caso de Bandec lo que se envía es el número de cuenta estandarizada. Es un número largo, no el que tiene la tarjeta, es un número que es de conocimiento nada más del titular de la cuenta. Ahí vienen todos los datos.


Carlos Barroceta, gestor en comunicación y marketing del Bandec. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Si un familiar de un cliente viene desde España con una tarjeta de allá y quiere transferir euros a una de estas nuevas tarjetas en USD habilitadas aquí, ¿puede hacer la transferencia en Cuba?, ¿qué pasos tendría que dar?

OW: Cada banco tiene sus propias regulaciones. Debe consultar con su banco si puede hacer ese tipo de transferencias a una tarjeta en Cuba y cómo podría concretarla.

Se informó que los clientes podrían comprar dólares u otras MLC legalmente; sin embargo, casi nunca los bancos tienen en existencia.

OW: Los bancos pueden ofrecer este servicio siempre y cuando exista la disponibilidad de MLC. En estos tiempos ha habido mucha demanda y los bancos tienen que respetar los montos de los clientes que tienen cuentas en USD con nosotros y que en un momento determinado pueden acudir a extraer ese efectivo.

¿El banco ha pensado en algún mecanismo para contrarrestar la actual venta ilegal de dólares o para que baje su precio en el mercado negro?

OW: Nosotros hacemos lo que tenemos legislado, expender a la población la MLC al tipo de cambio que está vigente ese día y hasta los límites permisibles. No podemos hacer nada con la ilegalidad. No está en nuestras manos controlar su comercialización en el mercado subterráneo. 

¿Las cuentas para comprar estos artículos solo se pueden abrir en MLC o también pueden ser en CUC?

OW: Ni en peso convertible (CUC) ni en peso cubano (CUP). Esas cuentas son en USD con respaldo en MLC, es decir, en las 10 monedas autorizadas: dólar estadounidense y canadiense, libra esterlina, franco suizo, nuevo peso mexicano, corona sueca, noruega y danesa, yen japonés y euro y.

El dueño de una tarjeta magnética en CUC, ¿necesita obligatoriamente sacar otra en USD para comprar los artículos de las nuevas tiendas o le pueden aplicar el cambio?

CB: Con la tarjeta en CUC no se puede ir a las tiendas en USD, pero las nuevas tarjetas en USD pueden comprar en la red de comercio en CUC, según el cambio establecido ese día.

Un lector pregunta: Ya tengo una cuenta en USD, pero no es con tarjeta magnética. Soy cuentapropista y poseo una tarjeta magnética cuenta corriente en CUP. ¿Pudiera asociar la de USD a la cuenta corriente para hacer mis compras o tengo que abrir una tercera cuenta?

OW: Tiene que abrir una tarjeta nueva y no para cuentapropista, sino como persona natural.

¿Con dólares de bolsillo se puede recargar la tarjeta?

OW: Sí, lo que se le aplica el gravamen del 10 por ciento.

¿Cuántos días tarda la entrega de estas tarjetas en la ciudad espirituana y en los municipios?, ¿por qué se demora más que lo anunciado?

OW: Lo que está establecido es que en la cabecera provincial demore entre tres y siete días y en los municipios puede demorar hasta 10z. Esas tarjetas se imprimen en La Habana y las traslada Sepsa. El país está haciendo un gran esfuerzo para cumplir con estos plazos porque las otras tarjetas se demoraban hasta 15 días y más. Puede que se demore ocho días lo que debía demorarse siete, pero sí están llegando más o menos en el tiempo establecido.

¿Todas las transferencias que se hagan desde el extranjero hacia estas cuentas implican una comisión?

OW: Cada banco que pase una transferencia cobra una comisión. Es así internacionalmente.

Cuando se envían euros a una tarjeta, ¿en ella se deposita esa moneda o se cambia a USD automáticamente?

CB: Se cambia. Es una tarjeta en USD con respaldo en MLC, el dinero que va a estar ahí es USD. Los euros, el yen, todas esas monedas se convierten en USD al tipo de cambio vigente. 

¿Si transfieren euros a la tarjeta y el cliente quiere extraer efectivo, quizás en CUC, eso llevaría gravamen?

OW: No, cuando se extrae dólares de una cuenta de dólares no se aplica gravamen. El gravamen es para entrar, no para extraer. Si la persona quiere extraer en CUC, lo que se aplica es el tipo de cambio.

Un internauta consulta: Tengo una tarjeta AIS desde hace rato, con efectivo de remesas que me envían desde Inglaterra. Pregunté si me servía para comprar con la modalidad nueva y me dijeron que no. Pregunté si puedo transferir ese dinero para la cuenta nueva y la respuesta fue no, ¿entonces las libras esterlinas que me pusieron en esa cuenta ya no existen?

OW: Sí existen, pero convertidas en CUC. Para sacar en efectivo de las tarjetas AIS de Fincimex es en CUC, tanto en las tarjetas que existían desde antes como en las nuevas que se están abriendo.


Odelaine Wilson y Carlos Barroceta, especialistas en la Dirección provincial de Bandec. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

¿Resulta obligatorio para quienes ya contaban con una tarjeta AIS de Fincimex adquirir otra tarjeta nueva en MLC o pueden comprar con la que ya tenían?

OW: Necesariamente deberán sacar una tarjeta nominada en USD con respaldo en MLC. Las AIS que existían anteriormente no se pueden emplear para estas tiendas. También se puede utilizar una tarjeta REDSA de los bancos comerciales cubanos y tarjetas internacionales (Visa y Mastercard), siempre y cuando no sean emitidas por bancos norteamericanos.

¿Desde el exterior se pueden imprimir tarjetas magnéticas AIS?

OW: En el caso específico de las tarjetas AIS USD en estos momentos se solicitan en las oficinas de Fincimex. Próximamente podrán solicitarlas vía página web.

¿Es posible enviar dinero a esas tarjetas magnéticas desde Brasil?

OW: A las tarjetas AIS USD en estos momentos solo es posible desde Europa y Estados Unidos. Se espera vía Internet poder recibir desde el mundo entero antes de que finalice el año.

¿El efectivo dentro de Cuba que se ponga en la tarjeta habilitada lleva gravamen, aunque sean euros?

OW: No, solo se le aplica el tipo de cambio vigente. El gravamen es únicamente para el depósito del dólar norteamericano. 

¿Para comprar en estas tiendas debe presentarse el carné de identidad y coincidir con el titular de la cuenta?

CB: En los comercios se requiere la presentación de la tarjeta magnética y el carné de identidad. Para los trámites en el banco, la tarjeta también es personal, no podemos decir que intransferible porque se puede hacer un poder notarial para utilizarla por otra persona, si el titular tiene algún problema puntual, que esté enfermo o viajando, por ejemplo.

Alguien pregunta: Si tengo una cuenta con tarjeta en CUC, ¿puedo pasarle dinero a esa nueva tarjeta en MLC aunque tenga el gravamen del 10 por ciento?

CB: No, no se puede, tiene que existir el dinero físico. Cuando único lo puede hacer es si tiene una cuenta en USD en el banco. Ese dinero también lo puede pasar para una tarjeta de las nuevas. 

¿Aún no se ha valorado la posibilidad de abrir créditos bancarios para dar la opción de comprar estos equipos a quiénes no cuentan con familiares en el extranjero o con posibilidades de adquirir Moneda Llibremente Convertible?

OW: Cuando salió el Decreto-Ley No. 289 que establece los créditos para bienes de consumo se explicó que iban a entrar en vigor en la medida que el país se fuera fortaleciendo. Primero salieron los créditos para materiales de la construcción y se han ido abriendo otros como los créditos para los medios de cocción, para comprar las cajitas y accesorios de la televisión digital y otros puntuales. Esos créditos para comprar equipos electrodomésticos van a entrar en vigor en la medida que el país se vaya recuperando.

¿Qué acciones puede tomar el banco con vistas a disminuir las largas esperas para hacer y recoger las tarjetas?

OW: Desde hace algún tiempo, no solamente por este servicio, sino por el auge de la utilización de las tarjetas magnéticas en general, los bancos estudian las posibilidades para prestar un mejor servicio. Hemos tratado, al menos en las sucursales más grandes como la 5231 de Sancti Spíritus o la de Trinidad, de diferenciar la entrega de tarjetas, el servicio de banca electrónica de otros trámites y el que solo vaya a recoger una tarjeta que sea diferenciado para que no sea la misma cola. Nos hemos llenado de nuevos servicios con el mismo personal sin incremento de plazas. Estamos tratando de organizarnos para prestar un mejor servicio a los clientes que son nuestra razón de ser. Se han abierto cientos de cuentas en USD en un corto período de tiempo en las sucursales de Bandec de la provincia. Eso lleva un basamento legal con contratos y documentos, se está tratando de automatizar, pero lleva tiempo.

Algunos colaboradores que trabajan en el exterior preguntan si no se considerará la particularidad de sus envíos en USD que en Cuba han debido depositar obligatoriamente en CUC y hacer una excepción con ellos.

OW: Cuando salieron todas las regulaciones emitidas por los ministerios se explicó que no, van a seguir como lo establecieron sus organismos. Tal vez sus organismos cuando vayan a hacer nuevos contratos cambien algo, pero eso no es problema de los bancos, eso es decisión de los organismos y de la máxima dirección del país.

¿Cómo se puede utilizar el Transfermóvil en función de estas cuentas en USD?

CB: Con la aplicación del Transfermóvil o con la página web www.kiosco.bandec.cu también se puede hacer la solicitud de la tarjeta y solo venir al banco a recogerla. En tiempo casi real ofrecen el número de la tarjeta y la sucursal donde debe dirigirse a recogerla. También se pueden realizar consultas y transferir entre tarjetas del mismo producto, es decir en este caso solo de USD para USD.

EE. UU. impondrá sanciones a empresas involucradas en gasoducto europeo Nord Stream 2

Por Peter Schwarz
14 diciembre 2019

La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó el miércoles sanciones con una gran mayoría contra las empresas involucradas en el gasoducto Nord Stream 2. Las empresas y sus gerentes están amenazados con perder sus visas y el congelamiento de su riqueza en los Estados Unidos.

Nord Stream 2 conecta Rusia directamente con Alemania a través del mar Báltico. A partir de ahí, el gas se distribuye por tierra a otros países europeos. La tubería corre paralela al Nord Stream 1, que ha estado en funcionamiento desde 2011, duplicando su capacidad de 55 mil millones a 110 mil millones metros cúbicos. Actualmente, Alemania utiliza casi 90 mil millones de metros cúbicos de gas por año.


El Solitaire, un barco coloca los ductos del gasoducto Nord Stream en el golfo de Finlandia [Foto: http://archive.government.ru]

El oleoducto Turkish Stream, que se extiende desde el sur de Rusia a través del mar Negro hasta Turquía, también se verá afectado por las sanciones. Sin embargo, la instalación de esa tubería, contra la cual se dirigen las sanciones, ya se ha completado.

El Nord Stream 2 también está en gran parte completo. Ya se han tendido más de 1.000 de los 1.230 kilómetros de tubería. La mitad del costo de €10 mil millones fue cubierto por Gazprom de Rusia, mientras que la otra mitad está dividida entre cinco compañías europeas, OMV, Wintershall Dea, Engie, Uniper y Shell. El Gobierno alemán también apoya el proyecto.

Ambos partidos en el Congreso de los Estados Unidos respaldaron las sanciones, que fueron introducidas por el senador republicano Ted Cruz y la senadora demócrata Jeanne Shaheen. Fue aprobado por 377 votos a favor y 48 en contra dentro del marco del presupuesto militar de $738 mil millones, el más grande en la historia del país. La aprobación final en el Senado y la firma del presidente Donald Trump se consideran formalidades. Se espera que Trump lo firme para fines del año.

Nord Stream 2 ha sido objeto de críticas durante mucho tiempo en Europa del Este y los Estados Unidos. Los políticos estadounidenses han acusado a Alemania de depender de Moscú, fortalecer al presidente ruso Vladimir Putin y debilitar a Ucrania, que hasta ahora ha sido el principal país de tránsito del gas ruso, permitiéndole cobrar por los altos cargos de tránsito y usar su control de los ductos para aplicar presión política. Polonia y los Estados bálticos también se oponen a Nord Stream 2 porque temen que Alemania y Rusia lleguen a un acuerdo a costas suyas.

El lado alemán rechaza esto, alegando que Nord Stream 2 es esencial para su propia independencia energética y la de Europa. También acusan a los Estados Unidos de tratar de elevar los precios del gas para poder suministrar a Europa un gas natural licuado estadounidense (GNL) caro. La importancia otorgada al proyecto por Alemania se demuestra por el hecho de que el excanciller Gerhard Schröder ha servido como miembro de la junta de supervisión de Nord Stream durante 14 años, formalmente como representante de Gazprom.

Las figuras políticas y comerciales alemanas denunciaron con enojo las sanciones y criticaron duramente a Estados Unidos. El canciller alemán, Heiko Maas, declaró que la política energética de Europa "se decidirá en Europa, no en los Estados Unidos. En principio, nos oponemos a intervenciones externas y sanciones extraterritoriales".

El jefe de la Cámara de Comercio Exterior germano-rusa (AHK), Matthias Schepp, instó al Gobierno alemán a tomar contramedidas. "Ya es hora de que Berlín y Bruselas tomen una posición política clara y respondan con medidas de represalia", dijo. "Alemania necesita precios de energía baratos para tener éxito con sus industrias de uso intensivo de energía en la competencia global".

El líder de Alternativa para Alemania (AfD), Alexander Gauland, habló en líneas similares. "Sin las importaciones de gas de Rusia, los riesgos para la seguridad energética alemana aumentarán", dijo. Detrás de la decisión de imponer sanciones se encuentran "vastos intereses económicos en los Estados Unidos a quienes les encantaría suministrar a Alemania gas natural licuado estadounidense caro en lugar del gas ruso". Washington tiene que "aceptar que nosotros decidimos de dónde obtenemos nuestro combustible, en lugar de amenazar con sanciones que harán que todos pierdan".

El diputado parlamentario cristiano demócrata (CDU), Johann Wadephul, describió las sanciones como un "golpe a las relaciones germano-estadounidenses".

El líder de negocios del grupo parlamentario de los socialdemócratas (SPD), Karsten Schneider, declaró: “Estados Unidos finalmente ha regresado al salvaje oeste, donde solo se aplica la ley de los más fuertes. Si ahora se imponen sanciones contra los aliados, estamos entrando en tiempos difíciles. Europa no será chantajeada para comprar gas natural licuado estadounidense sucio".

El líder del partido La Izquierda, Dietmar Bartsch, pidió al Gobierno alemán que adopte una postura de línea dura hacia los Estados Unidos. "El Gobierno alemán no puede doblegarse ante eso", dijo. No puede aceptar este chantaje en ninguna circunstancia, continuó.

Los Verdes, que se oponen al Nord Stream debido a consideraciones ambientales y de política exterior, se unieron al coro del nacionalismo. “Esta es una interferencia sin precedentes en los asuntos internos de la Unión Europea. El presidente de los Estados Unidos ha demostrado una vez más cómo está reemplazando la acción política con el chantaje", declaró la líder del Partido Verde, Annalena Baerbock.

Las sanciones de EE. UU. contra un proyecto energético de un socio cercano de la OTAN subrayan cuán conflictivas son las relaciones entre los aliados en la alianza militar más grande del mundo. También muestran que las crecientes tensiones en las relaciones transatlánticas no surgen simplemente de la personalidad burda de Trump y sus políticas de “Estados Unidos primero”. De hecho, Trump adoptó una línea más indulgente de acuerdo con Nord Stream 2 que los halcones del Partido Demócrata.

La causa objetiva de los crecientes conflictos es la profundización de la crisis global del capitalismo. La lucha de los poderosos intereses capitalistas por mercados, materias primas, oleoductos y gasoductos, rutas comerciales y mano de obra barata está reviviendo los viejos conflictos entre las potencias imperialistas que sumieron dos veces a la humanidad en guerras mundiales durante el siglo XX.

La canciller alemana Merkel, el ministro de Relaciones Exteriores Maas y otros políticos alemanes criticaron duramente al presidente francés Emmanuel Macron por su declaración de que la OTAN sufría una "muerte cerebral" y proclamaron su lealtad a la alianza transatlántica. Pero esto se debe sobre todo al hecho de que Alemania todavía necesita más tiempo para librarse militarmente de los Estados Unidos.

Un estudio detallado realizado por el Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP) sobre el papel de la OTAN para la defensa europea llegó a la conclusión de que una "disuasión creíble y defensa militar de Europa" es actualmente imposible sin la "política, convencional de Estados Unidos” y sus contribuciones nucleares... Una capacidad independiente de los europeos en el sector de defensa es inalcanzable sin Estados Unidos a corto plazo".

Por lo tanto, está "en el interés de Alemania asegurar el funcionamiento político y militar de la alianza a largo plazo". Dados los cambios en la política estadounidense, "los aliados europeos deben, sin embargo, considerar una forma futura de OTAN y defensa europea que implique menos a Estados Unidos ".

En otras palabras, los alemanes y otras potencias europeas primero deben rearmarse antes de poder romper con los Estados Unidos.

Las sanciones de Estados Unidos sobre Nord Stream 2 acelerarán el impulso de rearme del Gobierno alemán, que ya apunta a duplicar el gasto militar anual en los próximos diez años a 90 mil millones de euros. Como muestran las reacciones a las sanciones de Estados Unidos, la clase dominante puede contar con el apoyo de todos los partidos parlamentarios, desde la AfD hasta el partido La Izquierda.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de diciembre de 2019)

Disponen productores de granos de Holguín de nuevas tecnologías en sistemas de regadíos


Creado el Sábado, 14 Diciembre 2019 13:41 | Alfredo Carralero Hernández
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Holguín, 14 dic (ACN) Cerca de  mil 100 productores del sector campesino de la provincia de Holguín se benefician actualmente con nuevas tecnologías aplicadas a sistemas de regadíos en los cultivos de granos, fundamentalmente de frijoles y de maíz como parte de las inversiones destinadas a incrementar progresivamente la producción de alimentos mediante una mejor explotación de las tierras.
Xiomara Viera Mora, coordinadora provincial del proyecto de Desarrollo Rural Cooperativo (PRODECOR) para los cultivos de granos, destacó a la ACN que en apoyo a ese programa se entregaron en lo que va de año a las bases productivas por encima de mil 120 sistemas de riego que cubren como promedio entre una y cuatro hectáreas cada  uno.
El proyecto tiene dos objetivos básicos, añadió, contribuir al desarrollo de los cultivos de este renglón a través de las entregas  de nuevas tecnologías que posibiliten asegurar cosechas estables durante el año en sus dos etapas- primavera y frío- y  mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas en sus comunidades.
Por esta vía, precisó la directiva, Cuba recibe un crédito del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola para contribuir a que la Isla reduzca  las importaciones de granos al disponer de mejores condiciones para las siembras, cosechas y procesamiento de este rubro desde los propios campos hasta la planta de beneficio que se construye en el caso de Holguín en la zona de Velasco, en el municipio de Gibara.
A este proyecto dentro del territorio holguinero, subrayó, están vinculadas 48 cooperativas agropecuarias de  cinco municipios donde se localiza un potencial de tierra para ese cultivo de unas cinco mil hectáreas.
De esa superficie, explicó, actualmente se benefician a través de este programa sobre tres mil 500 hectáreas, principalmente de frijol y maíz, una parte de las cuales fueron sembradas ya en la actual campaña de frío, iniciada en septiembre último y que se extenderá hasta finales de febrero del 2020.
Las inversiones mediante los fondos de PRODECOR destinadas a potenciar estos cultivos se concentran mayormente en el sector campesino y cooperativo, principal productor de granos en la provincia de  Holguín, uno de los renglones incluidos entre las altas prioridades del Ministerio de la Agricultura con vistas a elevar los niveles de cosechas en respuestas a las exigencias de la economía nacional de reducir los niveles de importación de alimentos para el consumo de la población.
El oriental territorio se distingue en la Isla por sus potencialidades en el cultivo de frijol con la zona de Velasco en el municipio de Gibara como punto de referencia al conocerse entre los agricultores como el granero de Cuba aunque también existen otros territorios con esas particularidades agrícolas, entre los cuales sobresalen Banes, Calixto García y Rafael Freyre.

Camagüey aporta más azúcar refino a la economía nacional


Creado el Sábado, 14 Diciembre 2019 14:47 | Jorge Luis Moreira Massagué
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Camagüey, 14 dic (ACN) Más de cuatro mil toneladas de azúcar por encima de su plan, produjo hasta la fecha la refinería Agramonte, ubicada en el municipio de Florida, unos 32 kilómetros al oeste de esta ciudad, con lo cual aporta al cumplimiento de la meta asignada a la provincia de Camagüey en el actual año, superior a las 76 mil toneladas.
Lázaro Delgado Jiménez, director de la citada entidad, explicó que tenían asignado un plan de 60 mil 020 toneladas para el año, cumplimentado a finales de noviembre y asumir la producción del central-refirnería Argentina, también en la región, pero que este año por los bajos volúmenes de la graminea en sus áreas no molera.
Según fuentes de la Empresa Azucarera de Camagüey, se escogió el “Agramonte” solamente para operar como refinería en la contienda, teniendo en cuenta también que es uno de los mejores del país tanto en la producción como en la calidad del azúcar durante el último quinquenio.
El “Agramonte” recibe azúcar crudo para su procesamiento de los centrales del territorio, así como de casi todas las provincias del país, y más recientemente de Santiago de Cuba y Holguín.  
Sus producciones tributan también al plan nacional de refinación propuesto por el Grupo Azucarero Azcuba, pues el dulce beneficia a Las Tunas, Granma, Santiago de Cuba y La Habana, y al consumo de la población camagüeyana.
Norelvis Gallo Sarosa, jefe de zafra en la provincia, puntualizó a la Agencia Cubana de Noticias que debido a las limitaciones con la caña en la actual zafra se concentró la producción en los ingenios Siboney, Panamá, Céspedes, y Batalla de Las Guásimas.
Satisfechos por los resultados, los 380 trabajadores de la refinería floridana, de ellos más de 130 directos a la producción, dedican los próximos días a la obtención de más azúcar para la canasta básica y las industrias de alimentos.
La fábrica tiene el mérito de abaratar  los costos de producción y disminuye el consumo de fuel oil mediante la utilización del bagazo proveniente del central Carlos Manuel de Céspedes.
Gallo Sarosa precisó que las pruebas para la incorporación de la biomasa del marabú como fuente de energía, otra de las alternativas para reducir el consumo de electricidad, no ofrecieron los resultados esperados, debido a la tecnología de las calderas.
Una vez completada la producción territorial prevista para el actual calendario de 76 mil toneladas, la refinería Agramonte se propone elaborar 56 mil 020 toneladas de azúcar de su plan del 2020.

El sistema de salud cubano: una mirada a su forma de financiamiento

Cuban Health System: a Look to its Financing System
Laura Galeano Zaldívar1  * 
Arelys Esquenazi Borrego2 
1Universidad de La Habana
2Universidad Federal de Espíritu Santo (UFES), Brasil
INTRODUCCIÓN
Uno de los objetivos primordiales del desarrollo humano es disfrutar de una vida larga y saludable. Lo anterior, además, tiene repercusión directa en los niveles de crecimiento, en la distribución del ingreso, en general en el logro de mayores niveles de desarrollo en todas sus dimensiones. Es por ello que no resulta sorprendente que en el debate internacional sea un tema obligado la necesidad de alcanzar mejores niveles de salud. No obstante, sigue siendo preocupante la gran disparidad que se observa no solo entre grupos de países, sino también al interior de los mismos en este sentido.
América Latina no solo no escapa a esta realidad, sino que es un perfecto exponente de ese inmenso contraste. A pesar de los esfuerzos de la última década impulsados sobre todo por gobiernos de corte más progresista de diferentes países; así como, distintas organizaciones internacionales y movimientos sociales, la región aún muestra considerables déficits en cuanto a la cobertura, el acceso y el financiamiento dedicado a los sistemas de salud.
Instituciones como la Organización Mundial de la Salud, además de académicos de diversas partes del mundo, enfatizan la necesidad de esclarecer qué se entiende por cobertura universal de salud, cuánto cuesta y a quién (World Health Organization, 2010). Es por ello, que el financiamiento de los sistemas de salud se ha mantenido como tema un central dentro de las discusiones de política social a nivel internacional.
Un elemento central en el debate en cuanto al financiamiento de los sistemas de salud, es el elevado peso que aún tiene el aporte privado de los individuos como forma de financiar sus servicios de salud. Este es un aspecto que ha ganado mayor destaque, sobre todo en los últimos años, debido a una coyuntura internacional desfavorable a partir de la crisis internacional de finales 2007 y principios del 2008, que se ha reforzado para América Latina con el comportamiento a la baja de los precios de las materias primas. Lo anterior ha visibilizado nuevamente el carácter procíclico de las políticas sociales en la región, que este escenario se han contraído notablemente; y específicamente se ha materializado en recortes presupuestarios en el área de la salud.
Ciertamente, los márgenes de expansión del gasto público social han disminuido debido a las restricciones en la recaudación fiscal que impone el débil desempeño económico. Como consecuencia de lo anterior, surge la necesidad de explorar nuevas fuentes y mecanismos de financiamiento que hagan sostenible en el tiempo la política social (y las erogaciones ligadas a ella) y así permitan consolidar los logros obtenidos (CEPAL, 2016).
De igual forma, otro elemento que ha incidido negativamente en el diseño e implementación de las políticas sociales en la región, ha sido la aplicación de toda una serie de contrarreformas neoliberales, que han sido pautadas en años recientes en las agendas de algunos de los países latinoamericanos. En este sentido, resalta la expansión de iniciativas privadas de hospitales y de planos de seguro de salud, como respuesta a una tendencia a recortar por parte de algunos gobiernos, los presupuestos del sector de la salud.
De igual forma, el sistema de protección social ha reducido la amplitud y cobertura de la mayoría de los programas, además de continuar teniendo como una importante característica: poseer una variedad desarticulada de programas para distintos grupos poblacionales. Lo anterior tiene como agravante las diferencias existentes en el mercado laboral en cuanto a las diferencias entre el sector informal y formal; lo cual conlleva a que el acceso por parte de la población a la protección social en general, y en particular a los sistemas de salud sea altamente segmentado. Es por ello que, se impone la necesidad de construir sistemas de protección social más inclusivos, solidarios en su forma de financiamiento y con una verdadera cobertura universal.
En términos de política de salud, Cuba es uno de los países de Latinoamérica que mejores resultados ha venido ostentando en las últimas décadas; lo cual ha sido objeto de reconocimiento por las más importantes instituciones entendidas en el tema. No obstante, para seguir sosteniendo tales resultados se hace imprescindible continuar con el enfoque de prioridad otorgado por el gobierno a impulsar el sector, tanto en la generación de ingresos por concepto sobre todo de exportación de servicios médicos; como en el desarrollo de toda una serie de programas de carácter nacional que determinan la universalidad y la calidad de los servicios de salud en el país. Igualmente, otro aspecto esencial en este sentido es el asociado a potenciar la eficacia y eficiencia en la ejecución del presupuesto del Estado asignado al sector de la salud, siendo esta una de sus más importantes partidas.
Todo lo anterior se encuentra estrechamente vinculado con una serie de preguntas que sirvieron como elementos motivadores de esta pesquisa, tales como: ¿cuáles constituyen las principales características de la forma de financiamiento del sistema de salud cubano? y ¿cuáles serían los principales retos que enfrenta en la actualidad?
El propósito del presente artículo es reflexionar acerca de cómo el financiamiento de los sistemas de salud juega un rol clave en la provisión de mejores servicios y para el logro de una mayor cobertura del mismo. Para ello, se dedica un primer acápite a analizar las características de los sistemas de salud de acuerdo a su forma de financiamiento; de igual forma, se exponen las principales tendencias al respecto de la región latinoamericana en los últimos años; y por último, se analizan las características del Sistema Nacional de Salud en Cuba, en relación a su forma de financiamiento, la relevancia del mismo dentro del presupuesto del Estado y del PIB, así como, se esbozan algunos de los principales desafíos en esta temática para el país.
LOS SISTEMAS DE SALUD DE ACUERDO CON SU FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Existen tres vías fundamentales para financiar los Sistemas Nacionales de Salud: taxación o impuestos; contribución compulsada -ya sea deducida del salario o vinculada al riesgo, las cuales son pagadas por diferentes instituciones públicas y privadas-; así como, la suscripción voluntaria a esquemas de seguros privados. Adicionalmente se debe tener en consideración que, las fuentes de financiamiento en sentido general, no se limitan a las de origen gubernamental; sino que comprenden también la ayuda oficial para el desarrollo, la asistencia y apoyo prestados por organizaciones no gubernamentales y los gastos domésticos (Evlo y Carrin, 1992).
A partir de la identificación de las fuentes de financiamiento antes mencionadas, pueden a su vez distinguirse tres modelos fundamentales en cuanto al diseño de los sistemas de protección social, y por ende, también en relación al tipo de organización de los sistemas de salud. Esto se encuentra en estrecha vinculación a la clasificación otorgada a las diferentes modalidades en que se han concretado los arreglos institucionales de los llamados «Estados Sociales», que se desarrollaron en los principales países capitalistas sobre todo a partir de finales del siglo XIX y que se consolidaron con el llamado «Estado de Bienestar Social», después de 1945. Majnoni (1992) los clasifica como:

  1. Sistema Beveridge o sistema nacional de salud: se financia vía taxación o impuestos, controlados a su vez por el parlamento. Los médicos son empleados asalariados y pagados por medio de un honorario (o tarifa por persona asegurada), mientras que los hospitales reciben un presupuesto estatal.
  2. Sistema Bismark o sistema de seguro de salud: con este sistema de atención médica, la financiación de los fondos se efectúa por contribuciones compulsadas por firmas y empleados. Se encuentra orientado fundamentalmente a la población asegurada a través de algún esquema. Los ciudadanos que no tienen acceso a tales fondos están cubiertos, en teoría, por taxación o esquemas de seguro privado. La atención médica provista por médicos privados (a veces organizados en clínicas privadas) y pagados sobre la base de honorarios por servicios; y los hospitales, tanto públicos como privados, los cuales reciben financiamiento a través del Estado.
  3. Sistema Semashko o sistema centralizado: en este sistema existe un control gubernamental mediante un sistema planificado centralmente y financiado en su totalidad por el presupuesto estatal. Todos los empleados del sistema son asalariados. No existe sector privado y presenta libre acceso para todos a los servicios de salud.

Por su parte, la OMS (World Health Organization, 2010) identifica tres líneas claves en cuanto al financiamiento de la salud: 1) aumentar la cantidad de dinero destinado a la salud; 2) eliminar las barreras financieras al acceso a la salud y reducir el riesgo financiero de la enfermedad; 3) hacer un mejor uso de los recursos disponibles. Igualmente, la citada organización afirma que los gastos de bolsillo no solo limitan el acceso a los servicios de salud, sino que además causan ineficiencia e inequidad en cuanto a la utilización de los recursos, pues potencia el uso, en ocasiones excesivo, de aquellos que pueden pagar los servicios de salud, y por otra parte, la imposibilidad de acceder a los mismos por la otra parte de la sociedad que no puede pagarlos.
De esta forma, para lograr esquemas de financiamiento que verdaderamente permitan la cobertura universal de salud, los sistemas de financiamiento deben ser específicamente diseñados para: proveer a todas las personas los servicios de salud necesarios (prevención, promoción, tratamiento y rehabilitación) con suficiente calidad para ser efectivos; asegurar que el uso de estos servicios no expongan a los usuarios a dificultades financieras (World Health Organization, 2010).
De manera general, se evidencia el impacto que puede tener los diferentes esquemas de financiamiento aplicados en el sector de la salud, no solo en el propio diseño institucional del sector, sino también en el nivel de cobertura y las condiciones de acceso al mismo. Lo anterior, generalmente también genera un impacto indirecto en la calidad de los servicios y en los resultados de esta esfera. A continuación se analizaran las principales características de las formas de financiamientos del área de la salud en Latinoamérica; así como sus principales tendencias en los últimos años.
Panorama general del financiamiento del sector de la salud en América Latina
La generalidad en Latinoamérica es que la mayor parte de los establecimientos de salud son administrados y operados por los ministerios del sector y los programas médicos de los sistemas de seguro social. Los Ministerios de Salud obtienen recursos de los ingresos generales del gobierno central, provenientes de los impuestos; los fondos de los sistemas de seguro social, provenientes de las deducciones de nóminas salariales pagadas por trabajadores y empresarios; y en algunos casos de impuestos grabados específicamente para salud. Los gastos directos que realiza cada familia en forma de pagos por servicios médicos y de laboratorio, para la compra de medicamentos y otros suministros, son un componente importante de la mezcla público/privado del financiamiento de los servicios de salud en la región.
América Latina ha venido registrando un aumento sistemático del gasto social en los últimos años. Esta tendencia no es homogénea para todos los países, pero la mayoría muestra una ampliación significativa. De igual forma, también es heterogéneo el peso destinado dentro del gasto social a cada uno de los sectores que componen esta partida. En este sentido, el sector salud de manera presenta una ligera tendencia creciente en el tiempo, pero aún con valores medios bastante alejados de los resultados de los países que más destinan recursos a este sector; como es el caso de Cuba con 11,1 %; Paraguay con 9,8 %; Costa Rica con 9,3 % y Ecuador con 9,2. (Ver Gráfico 1)

Gráfico 1.  Gasto social del sector público por funciones (como % del PIB). América Latina y el Caribe (19 países), 2000-2015. 

Nota: Los países que se incluyen son los siguientes: Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Perú; Chile, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela (República Bolivariana de). Para Bolivia (Estado Plurinacional de) y Panamá se cuenta con información hasta 2014 y para Venezuela (República Bolivariana de) hasta 2009.
Adicionalmente, varios son los países de la región que han realizado esfuerzos para reformar sus sistemas de salud con el objetivo de lograr la cobertura universal de dichos servicios, lo cual se ha evidenciado en el aumento sostenido del gasto en este sector. El fortalecimiento del pilar solidario en los sistemas de protección social ha sido una pieza clave para la provisión de los servicios de salud a grupos específicos como los trabajadores informales, hogares pobres, zonas rurales. Sin embargo, aún persiste segmentación en cuanto a la calidad de los servicios según grupos poblacionales: servicios públicos para los pobres, servicios provenientes del sistema de seguridad social para los trabajadores formales y servicios privados para aquellos con mayores niveles de ingreso (Titelman, Cetrángolo y Acosta, 2015). De esta forma, se puede afirmar que el gasto privado en la región tiene una carga importante; y es que en no pocos países latinoamericanos los esquemas de protección social tienen un alcance limitado, lo cual se traduce en elevados de gastos de bolsillo.
Por su parte, al examinar el gasto público en salud se observa que durante la década de los años noventa el mismo fue afectado por variaciones significativas, asociadas a la alta volatilidad del crecimiento en gran parte de dicho período. Las oscilaciones del gasto público en salud fueron muy importantes, aunque los episodios de reducción fueron seguidos por un aumento real que en términos generales compensó dichas caídas. Por lo general, estas variaciones ocurrieron en concordancia con las variaciones del PIB regional o con un rezago de un año (CEPAL, 2013).
Según el Panorama Social de América Latina (CEPAL, 2013), como saldo de la década de 1990 la prioridad macroeconómica del gasto público en salud (es decir, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB)) aumentó del 2,7 % en el período 1992-1993 al 3,1 % en el período 2000-2001. Pero sufrió una reducción notable en el período 1996-1997 (al caer del 3,0 % del PIB en el período 1994-1995 al 2,8 %). Estas variaciones negativas a nivel regional se registraron aun en un contexto de mantención o aumento del gasto público total, de modo que la participación del gasto en salud en dicho gasto se redujo en varias ocasiones. Por otro lado, como las reducciones del gasto público en salud no se debieron fundamentalmente a disminuciones del gasto público social, los recursos destinados a salud perdieron participación dentro del gasto social en forma significativa, incluso en contextos de expansión de otros gastos sociales como educación y seguridad social.
Desde mediados de la década de 2000 en el marco de un aumento del gasto social, promovido por gobiernos más progresistas en la región, el gasto público en salud ganó en estabilidad, principalmente en países con mayor recaudación fiscal, mayor gasto total y, por tanto, mayor gasto social. Así, estudios realizados por la CEPAL (2016) muestran que desde comienzos de la década de 2000 se incrementó la prioridad macroeconómica del gasto en salud, hasta llegar al 2015 alcanzando un 3,4 %. De esta forma se observa una tendencia al ascenso (en el año 2000 llegaba al 2,5 % del PIB). Lo anterior tiene como explicación dos razones fundamentales: el incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles como consecuencia del envejecimiento de la población y la transición epidemiológica y la expansión de la cobertura en salud.
Es importante no perder de vista la heterogeneidad que caracteriza a Latinoamérica, lo cual también se expresa en los gastos en salud (Gráfico 2). Según CEPAL (2013), alrededor de 2011, el promedio del gasto en salud bordeó los 226 dólares anuales por habitante, pero en los países de gasto alto (sobre los 300 dólares per cápita), como es el caso de Cuba y Chile. En los países de gasto intermedio (entre 100 y 300 dólares per cápita), como por ejemplo Brasil donde este valor fue de alrededor de 175 dólares y en los países de gasto bajo (menos de 100 dólares per cápita) solo se destinaron como promedio alrededor de 55 dólares per cápita. Mientras en el grupo de países con gasto per cápita en salud más bajo se registró un crecimiento anual de este gasto del 4,1 % entre 2000 y 2011, en el grupo de gasto intermedio el ritmo de aumento anual fue del 4 % y en el de gasto más alto del 7,4 %, lo que ha ampliado la brecha entre los países en cuanto a los recursos públicos por persona que se destinan al sector.

Fuente: Elaboración propia a partir de estadísticas del Banco Mundial (2017).
Gráfico 2.  Gasto en salud per cápita (US$ a precios actuales). América Latina y el Caribe (19 países), 2014 

A pesar de que muchos países han realizado esfuerzos, inclusos desde bases constitucionales, la cobertura y acceso universal y gratuito de los servicios de salud siguen siendo un sueño para muchos. Cuba, es un ejemplo no solo para la región, sino también para el resto del mundo, en cuanto a la organización, financiamiento y resultados de su sistema de salud, que ha alcanzado increíbles avances y logros en el campo de la salud. Lo anterior ha tenido efectos directos en la cobertura universal de los servicios de salud y en la elevada calidad de los mismos. A continuación se analiza de forma más detallada algunos de estos aspectos.
La experiencia de Cuba en el financiamiento al sector de la Salud
El diseño del sistema de salud en Cuba se distingue por el carácter universal y gratuito de los servicios médicos en el país. Estas nociones tienen un carácter de ley, y por ende están recogidas en la Constitución de la República de Cuba, que en su artículo 50 plantea: Todos los ciudadanos tienen derecho a que se atiendan y proteja su salud. El Estado garantiza este derecho. Adicionalmente el desarrollo del sector de la salud no puede verse desligado de un conjunto de principios que constituyen las líneas rectoras del mismo, entre los que se deben destacar: el carácter estatal y social de la medicina; la accesibilidad y gratuidad de los servicios; su orientación profiláctica; la colaboración internacional como una de las prioridades más importantes y por último; el carácter centralizado desde el punto de vista normativo; pero descentralizado en cuanto a su gestión.
En lo referente a la estructura, el sistema de salud cubano cuenta con tres niveles administrativos: el nacional con un carácter rector, al cual se subordinan las direcciones provinciales y municipales. Similarmente existen cuatro eslabones de servicios que además de incorporar los anteriormente mencionados añaden el nivel de sector. A su vez, desde el punto de vista administrativo, las direcciones provinciales y municipales de salud se supeditan a las asambleas provinciales y municipales de los organismos de los gobiernos locales; de los que reciben el presupuesto, los abastecimientos, la fuerza laboral y el mantenimiento. Adicionalmente, cada provincia conforma sus propios sistemas locales de salud en los municipios.
La organización del Sistema Nacional de Salud (SNS) sobre la base de dicha estructura y teniendo como esencia los principios anteriormente comentados, ha determinado que en los servicios de salud solo participen agentes estatales. Esta característica ha permitido garantizar sistemas de atención única, universal, accesible y de calidad uniforme para todos los ciudadanos (Ferriol, Pérez y Quintana, 2003).
Otra característica importante es la vía de financiamiento del sector que proviene fundamentalmente del presupuesto del Estado y que se articula a partir del Ministerio de Salud Pública (MINSAP). En otras palabras, el financiamiento de cada uno de los eslabones tiene como centro al MINSAP, que es el organismo que reúne los fondos del presupuesto estatal destinados al sector de la salud y que posteriormente los distribuye entre los distintos niveles y unidades de atención a través de las asambleas provinciales y municipales. Este diseño muestra una alta correspondencia con el sistema centralizado de financiamiento explicado al inicio. A continuación se presenta el gráfico 3 que ilustra la relación entre la estructura y la vía del financiamiento del sistema de salud en Cuba.

Fuente: Elaboración propia a partir de Domínguez-Alonso (2011)
Gráfico 3.  Organigrama del SNS y la distribución del financiamiento en el mismo 

En relación a las líneas de trabajo que ha impulsado el renglón de la salud en la última década, cabe destacar las dirigidas hacia el incremento de la colaboración médica internacional y del aporte de la salud pública al crecimiento económico del país a través de la exportación de servicios médicos de alto valor agregado, con base en las misiones de cooperación internacional en diferentes países del mundo y la exportación de servicios médicos en frontera. Dicha estrategia ha posibilitado una mayor aportación del sector al PIB que, de una contribución en 1994 de 4 puntos porcentuales; en 2015 representó el 19,9 % del PIB cubano.
En este sentido se convierte en un punto de inflexión importante, cuando se analizan las modalidades de financiamiento aplicadas en el sector de la salud, el hecho de que a finales del 2013 se aprobara por el Ministerio de Economía y Planificación el diseño de un Esquema Cerrado de Financiamiento en Divisas (ECFD) para el MINSAP. Este hecho es reflejo de la probada capacidad de generación de ingresos que ha demostrado este sector en los últimos años, especialmente desde el 2004, logrando simultáneamente mantener estándares elevados de calidad en la prestación de los servicios médicos tanto a nivel nacional como internacional. La aprobación de esta modalidad de financiamiento complejiza aún más el análisis debido a la dualidad de esquemas que actualmente se aplican para la Salud Pública, porque como se mencionó con anterioridad una parte del presupuesto de salud se ha comenzado ha comenzado a financiar través de dicho esquema; aún un monto importante de los gastos se continúa obteniendo del presupuesto central del Estado a través de la Cuenta de Financiamiento Central.
En Gráfico 4 se presenta la evolución de la participación de los servicios sociales dentro del PIB, distinguiéndose el mayor peso adquirido por los servicios de salud a partir del año 2005.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba, (ONEI, 201020142016
Gráfico 4.  Peso de sectores sociales seleccionados como % del PIB. Cuba, 2004-2015 

Destacar que el cambio sustancial que se aprecia a partir del 2005 en cuanto a la contribución del sector de la salud al PIB, se encuentra en estrecha relación con el cambio que se produjo en dicho año en la metodología de contabilización del Producto Interno Bruto cubano. Una de las principales causas de la readecuación en la forma de registro del PIB era la necesidad de valorar de manera diferente los servicios sociales de salud, cultura, deporte, educación, etc. La metodología actual parte de contabilizar dichas actividades a partir de un estimado a través de servicios análogos en otros países, o según lo que se le cobra a un turista por un procedimiento similar y no al costo como se realizaba anteriormente. Sin embargo, este comportamiento no es solo resultado de cambio contable, sino también del incremento del aporte económico de la salud pública al crecimiento del país a través de los ingresos en divisas captados a través de las misiones de cooperación internacional, los servicios académicos y la exportación de servicios médicos en frontera.
A su vez, los recursos financieros que se destinan al sector anualmente son cuantiosos y se dirigen de forma priorizada a la formación del potencial humano, al programa de genética y el de discapacitados, al transporte sanitario, a la creación y perfeccionamiento de las terapias intensivas a diferentes niveles; así como, a los programas de nefrología y hemodiálisis, cardiología, oftalmología, ortopedia técnica e informatización.
El financiamiento de los mismos como se planteó con anterioridad se realiza a través del presupuesto del Estado; el cual permite ofrecer a la población servicios médicos gratuitos, que comprenden la asistencia hospitalaria (tanto a pacientes internados como ambulatorios), incluyendo las tecnologías más complejas; la atención primaria en los policlínicos, consultorios del médico de la familia y hogares maternos. También se incluyen dentro de estos gastos subvencionados por el Estado todas las actividades de promoción, prevención, las actividades curativas y de rehabilitación.
A continuación, en el Gráfico 5 se muestra la tendencia creciente de los gastos destinados al sector de la salud; los cuales junto a educación, concentran el mayor peso relativo del monto de los egresos asociados a la actividad presupuestada en el país.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI, 201020142016).
Gráfico 5.  Desagregación de los gastos en actividades presupuestadas seleccionadas. Cuba, 2004-2015 

Igualmente, la población recibe gratuitamente todas las investigaciones diagnósticas. Los medicamentos que se utilizan en los pacientes hospitalizados y los prescritos a pacientes ambulatorios, incluidos en programas especiales priorizados como embarazadas, oncología, tuberculosis, VIH-SIDA, son también entregados gratuitamente (Ferriol, Pérez y Quintana, 2003).
Es por ello que los gastos de bolsillo en que deben incurrir los usuarios del SNS en Cuba son mínimos, y están asociados a la atención ambulatoria no vinculada a programas especiales y a la adquisición de prótesis auditivas y ortopédicas, sillones de rueda, muletas, bastones y espejuelos, que en todos los casos se venden a precios subsidiados por el Estado. Destacar a su vez como una de las particularidades del sistema de salud cubano, que las familias de bajos ingresos reciben ayudas monetarias y en especie donde se incluyen los medicamentos.
A continuación, en el Gráfico 6 muestra la relación público-privada en los egresos de salud en Cuba.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos publicados por la OMS, (World Health Organization, 2015).
Gráfico 6.  Gasto en Salud según su origen. Cuba, 2000-2014 

En el gráfico anterior se observa como casi en su totalidad los gastos de salud tienen un carácter público (alrededor del 95 % en casi los 10 últimos años), debido a que además de ser universal y gratuito el acceso al sistema de salud, la mayoría de los aditamentos, medicinas y demás complementos de una atención primaria de elevada calidad son gastos asumidos completamente por el Estado cubano. La ínfima proporción que recoge el gasto privado representa como se comentó con anterioridad algunos gastos muy específicos y altamente subsidiados en los que solo incurren determinados usuarios y se asocian a necesidades muy individuales; siendo en la mayoría de los casos un aporte simbólico.
Por último, desde el año 2010 el sector de la salud se encuentra inmerso en un proceso de transformaciones necesarias en correspondencia con la actualización del modelo económico y social cubano. Se continúa apostando por un sistema de salud gratuito para todo el pueblo; sin embargo, se ha realizado todo una campaña para visibilizar el hecho de que mantener un servicio de total cobertura y adecuada calidad tiene un costo elevado para el país. De ahí que la necesidad de lograr una mayor consciencia acerca de la importancia de una mayor eficiencia y racionalidad dentro del sector como uno de los mayores retos a mediano plazo.
CONSIDERACIONES FINALES
La heterogeneidad que caracteriza a América Latina y el Caribe también se expresa en sus sistemas de protección social, y particularmente el sector salud; de aquí la necesidad de las economías de la región afinen el conocimiento sobre el diseño de políticas públicas orientadas a construir sistemas de protección social universales. Especial énfasis hay que realizar en fortalecer el financiamiento no contributivo, lo cual sería el camino para eliminar la supeditación del acceso a los servicios de salud a los ingresos. Para ello uno de los aspectos claves es entonces ganar en eficiencia y estar preparados para afrontar cambios: tecnológico, demográfico, epidemiológico (ECLAC, 2014).
Es reconocido por la Organización Mundial de la Salud, que la falta de atención médica en el planeta no puede, de ninguna forma, atribuirse simplemente a limitaciones financieras, sino sobre todo a la ausencia de voluntad política en la priorización de este sector. En este sentido, la citada organización reconoce a Cuba como un perfecto contraejemplo, en el sentido en que aunque es un país pequeño, subdesarrollado y con significativas restricciones financieras, nunca ha dejado de apostar por el sector de la salud no como un gasto, sino como inversión social imprescindible. Asimismo, se ha resaltado que no solo es el pueblo cubano beneficiario del sistema de salud en la Isla, sino también el resto del mundo, en especial América Latina y África, como resultado de los programas de colaboración médica internacional que ha impulsado la mayor de las Antillas del Caribe.
No obstante, las restricciones financieras también imponen desafíos para el país, algunas determinadas por las condiciones internas de Cuba en cuanto a sus ritmos de crecimientos y otras asociadas a factores externos, en especial al bloque impuesto por EEUU que obliga al país a adquirir equipamiento médico, medicamentos y materias primas para la industria farmacéutica a precios más altos y en condiciones de acceso y pago mucho más complejas que el resto de los países; lo cual puede atentar contra la calidad de los servicios. Es por ello que identificar algunos de los retos y prioridades del sistema de salud cubano y en particular, aspectos relacionados con la forma en que este se financia, resulta apremiante:

  • Mantener el elevado monto de la inversión social en Salud, que permita el desarrollo de nuevos programas y sostenibilidad de los ya establecidos a los diferentes niveles. Lo anterior debe ir acompañado de estudios acerca de la eficacia y eficiencia del gasto del presupuesto del Estado en el sector.
  • Continuar potenciado la capacidad generadora de divisas de este sector para el país, a través de la exportación de servicios médicos, ya sea a otros países a través de las distintas misiones de cooperación internacional; y/o a través de la modalidad de exportación en frontera a partir del turismo de salud. Esta última en particular, además de generar ingresos directos vía servicios médicos, se traduciría en una mejora de la infraestructura de salud y de las instalaciones del sistema nacional de salud.
  • Fomentar en la población la cultura de que la salud en Cuba es gratuita para los ciudadanos pero altamente costosa para el país; con el objetivo de cultivar un comportamiento más racional en cuanto a la demanda y uso de los servicios de salud, de forma que se potencie una utilización eficiente de los recursos disponibles dentro de esta esfera, y por ende de los niveles de gastos del sector.
  • Desarrollar futuros estudios y análisis prospectivos del impacto del proceso de envejecimiento poblacional, no solo en cuanto a la necesidad de desarrollar el campo de la salud relativo a la tercera edad, sino también en cuanto al impacto de lo anterior en el financiamiento del sistema de salud, tanto en relación a su cuantía, como a nuevas especificidades que den respuesta a la consolidación de un sistema nacional de cuidados.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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*Autor para la correspondencia: lauragz@fec.uh.cu