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lunes, 20 de abril de 2026

¿Privatización o actualización?: Claves del nuevo Decreto Ley sobre asociaciones entre empresas estatales y privadas en Cuba

 Por: Oscar Figueredo Reinaldo

Publicado en: Cuadrando la Caja
En este artículo: Agenda EconómicaCubaEconomíaEmpresasLeyVideos
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Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Hola, muy buenas noches, un placer volverle a saludar Cuadrando la Caja su espacio para debatir y reflexionar sobre la economía cubana. En momentos tan complejos de la economía del país siempre vuelve al ruedo, está en el debate el tema, de la empresa estatal, también de su gestión.

Recientemente se aprobaron nuevas normas en las que se habla, por ejemplo, del tema de las empresas mixtas, pero también, sobre todo, de las asociaciones entre empresas estatales y privadas, un tema que, por supuesto, ha dado muchísimo de que hablar.

¿Esto significa realmente una privatización de la economía cubana? ¿Cuánto puede significar para el perfeccionamiento de esa propia empresa estatal y de su funcionamiento? Sobre esto y otros temas estaremos conversando hoy en el programa. Si le interesa el tema, acompáñenos.

Y para conversar sobre este tema tan cardinal y también de actualidad en la noche de hoy, tenemos el gusto de presentar y de contar en el programa con tres mujeres inteligentísimas y que han estado en otras ocasiones aquí, en Cuadrando la Caja.

Hoy tengo el gusto que me acompaña Ivonne Rodríguez Rodríguez, quien es la directora de la Dirección Jurídica del MEP. Muy buenas noches, Ivonne.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Buenas noches, gracias por la invitación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: También regresa acá, a Cuadrando la Caja, aunque a veces no le gusta mucho la televisión, Yovana Vega Matos, quien es la directora de la Dirección del Sistema Empresarial Estatal del Ministerio de Economía y Planificación.

Yovana Vega Mato: Muy buenas noches, gracias por la invitación también.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y por primera vez, aunque han estado en otros espacios informativos, también llega, a Cuadrando la Caja, a Anayra Cabrera Martínez, quien es la vicepresidenta primera del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales. Muy buenas noches.

Anayra Cabrera Martínez: Buenas noches, Oscar, y muchas gracias por la invitación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y conociendo ya a nuestras panelistas y el tema del programa de la noche de hoy, vamos a hacernos una pregunta, que es con lo que debemos iniciar.

Sabemos que la economía cubana está pasando por un momento bien difícil, sobre todo por el crecimiento de las medidas de los Estados Unidos y, por supuesto, sobre otros elementos que durante años han incidido en este fenómeno. Pero si tuviéramos que hacer una mirada integral a la empresa estatal en todo su tejido y también a los nuevos actores económicos, ¿cómo lo podríamos calificar, Yovana?

Yovana Vega Mato: Oscar, a nosotros nos gusta siempre hablar del entramado empresarial que tiene hoy el país. Porque ciertamente, a partir del año 2021, cuando se aprobó la política de los nuevos actores económicos para el país, pues este entramado empresarial se diversificó y hoy es un entramado empresarial que tiene una diversidad en formas de propiedad y en formas de gestión en el país.

Hoy cuenta nuestra economía con un total de aproximadamente 18 mil entidades empresariales en este tejido empresarial con diversas formas organizativas. Tenemos ahí desde la empresa estatal tradicional, las sociedades mercantiles de capital 100% cubano, las MYPYMES estatales, las empresas filiales, las MIPYMES privadas, por supuesto, las entidades de gestión cooperativa y también los trabajadores por cuenta propia que agrupan aproximadamente unos 454 mil trabajadores en todo el país.

Ciertamente, además, como tú comentabas, es un momento que tiene grandes complejidades e implica grandes retos para nuestro entramado empresarial en su conjunto.

Es un momento en el que se han arreciado muy fuertemente todas las medidas de bloqueo económico, financiero, energético hoy en el país, lo que implica limitaciones importantes en el desarrollo de las capacidades operacionales que tiene nuestro entramado empresarial.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y que estas propias sanciones que muchas veces vemos por parte de los Estados Unidos, este bloqueo energético no solamente limita la producción de las empresas estatales, sino también que limita el propio desarrollo de las empresas privadas en el país.

Yovana Vega Mato: Correcto, impacta negativamente el desarrollo de todos los actores de nuestro tejido empresarial estatal.

Y hay que decir también que este es un momento que a pesar de estar en un escenario con esas complejidades y tan adverso, se continúan adoptando medidas para perfeccionar el desarrollo de nuestras fuerzas productivas.

Y el tema que vamos a abordar en la noche de hoy, ciertamente tiene que ver con una de estas medidas que coadyuvan, que impulsan el desarrollo y dinamizan las fuerzas productivas en el país, que es precisamente la articulación entre la empresa estatal y los nuevos actores en la economía.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Un elemento que se había reflejado, refrendado desde la Constitución de la República, o sea la posibilidad de que hubiesen estos encadenamientos, pero también esta unión entre la empresa estatal socialista y los actores no estatales de la economía.

Y eso me hace ir a una pregunta que es vieja. Desde hace años que surgieron estas formas de propiedades y esta forma de gestión, decíamos que era necesario lograr ese encadenamiento, el encadenamiento productivo para por supuesto, dinamizar lo que hoy conocemos en este tejido empresarial. Sin embargo, eso siempre se ha visto enlentecido, demorado, a veces con trabas. ¿En qué estado estamos hoy en cuanto a esos encadenamientos productivos?

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Ciertamente Oscar, han habido trabas, frenos. Nosotros pensamos que uno de los frenos es la mentalidad. Hay que cambiar la mentalidad. Muchas veces vemos que hay una cultura de desconfianza hacia el actor económico no estatal. Muchas veces vemos como un mal necesario a los actores económicos no estatales y todo lo contrario.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: No lo es.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Tenemos que verlo como aliados del sistema empresarial porque nos ofrecen dinamismo, nos ofrecen agilidad, muchas veces nos ofrecen una mejor gestión, nos minimizan riesgos. Por tanto, todo lo contrario. Incluso en estudios que hemos hecho con el sistema empresarial, también pensamos que ha habido una limitada implementación de las normas sobre la contratación económica.

Muchas veces utilizamos exclusivamente aquellos contratos que están preestablecidos en el Decreto 310 del año 2012 sobre los tipos de contrato. Sin embargo, hay un Artículo 2 precioso que dice que las partes pueden concertar libremente el contenido de los contratos más allá de los que están contenidos en el Decreto 310. ¿Y por qué no lo utilizamos y no diseñamos un contrato, una verdadera relación contractual entre el sistema empresarial estatal y ese actor económico no estatal? La vida nos ha dicho que un contrato muy utilizado entre ambos actores, estatal y no estatal, es el contrato de producción cooperada, pero tiene límites ciertamente. Primero porque está establecido que está dirigido a sustituir importaciones, a promover las exportaciones, pero no se pueden realizar aportaciones, no permite distribuir ganancias. Entonces un poco decimos, la contratación no me resulta suficiente, pero existe un Artículo 2, pero sucede que estamos acostumbrados entonces a acudir a esos contratos ya regulados y no somos capaces quizás esa iniciativa empresarial de diseñar un bonito y un robusto contrato. Entonces, son parte de los frenos que han limitado penosamente los encadenamientos que además es ganar, ganar. Gana el Estado, gana la empresa estatal socialista y gana el actor económico no estatal.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Anayra me está haciendo sueños por allá porque ella quiere hablar. Ella viene también de parte para un poco dar esa voz a los actores de la economía no estatal.

¿Es solamente ese cambio de mentalidad o crees tú que también hay problemas a la hora de implementar por las regulaciones? A veces yo creo que también hay demasiado control por algunos estamentos dentro del sistema empresarial. ¿Eso es así?

Anayra Cabrera Martínez: Tenemos que decir que aunque ciertamente puedan haber existido límites dentro del Decreto Ley 310 de la contratación económica, ha habido en los últimos años muy buenos resultados en los encadenamientos productivos, alianzas entre el sector estatal y el no estatal.

Realmente tenemos que decir, podemos poner algunos ejemplos, sobre todo los relacionados con la producción de alimentos, podríamos estar diciendo que en la agricultura, en la producción de huevos, en el año 2025, el 45% del huevo producido en el país fue a partir de encadenamientos productivos con actores económicos no estatales, que eso representa 169 millones de unidades de huevos.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Sabemos que todavía no es suficiente.

Anayra Cabrera Martínez: Que no es suficiente ni alcanza por supuesto a satisfacer las demandas de la población. En la producción de arroz en varias provincias del país también hay resultados positivos con más de 6.800 toneladas de arroz producido, además con rendimientos superiores a los obtenidos en la producción de productos lácteos, cárnicos, en sentido general producción industrial de alimentos, más de 68.000 toneladas de alimentos producidas por encadenamientos con estos actores que aunque no es suficiente, son otras producciones que se han incorporado a satisfacer las demandas de la población. Por lo tanto, nosotros decimos que aunque han existido trabas, hay muchos ejemplos positivos y se ha demostrado que ese encadenamiento es factible, es positivo y tributa realmente al plan de desarrollo económico y social del país.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: O sea, decía Ivonne, es un ganar-ganar y yo creo que eso también es un aporte porque no solamente se desatan esas fuerzas productivas nacionales porque al final todos somos cubanos, que también yo creo que eso es importante. Muchas veces nos miramos con recelos unos con otros, pero también yo creo que ahí lo importante es que también a veces se moderniza la propia industria. ¿Comparten ese criterio? Porque se aporta capital. ¿Es así?

Anayra Cabrera Martínez: Es correcto, de hecho tenemos grandes capacidades industriales instaladas que no se estaban aprovechando, que a partir de estas alianzas o encadenamientos se han podido incrementar la producción, pero se ha importado tecnología más moderna, además ha habido mejoras en los temas organizativos, en temas tecnológicos, en temas relacionados con informática, o sea, ha habido un desarrollo en esas fuerzas productivas a partir de esos encadenamientos.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Mayor oferta de bienes y servicios, se disminuye la obsolescencia tecnológica, se pone a disposición de todos los actores estatales y no estatales las capacidades que tiene instalada el país, hay un proceso incluso de innovación, de minimizar riesgos, de un mejor y mayor proceso inversionista, es decir, el saldo es netamente positivo.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Es bueno que el televidente que nos está escuchando ahora mismo, el empresariado, todo el mundo nos escucha porque si desde el Ministerio de Economía se dicen estas cosas, si desde el Instituto de Actores de la Economía, esta es la política, es lo que se quiere como país. ¿Por qué entonces en tantos lugares esto no se ha consolidado, esto no ha cristalizado como deberíamos? Hoy también estaremos hablando de esas nuevas oportunidades que salen a la luz y que van a permitir aprovechar mejor esas capacidades tanto estatales y no estatales en el país para poder mejorar nuestra economía.

Sin embargo, una de las primeras reacciones que veíamos cuando salía este nuevo decreto algunos lo veían con miedo, con temor y decían, estamos dando un paso hacia la privatización de la economía cubana.

Las mismas reacciones que vimos cuando de la Constitución se aprobaron los nuevos actores de la economía. ¿Es así? Yo quiero que mis tres invitadas me digan. ¿Realmente estamos privatizando la economía cubana o estamos tratando de dinamizar la economía cubana?

Ivonne Rodríguez Rodríguez: No, eso tiene un no rotundo que no es privatización. El problema es que el eje central de estas normas no es la propiedad, sino cómo se gestiona la propiedad.

El Estado no vende, el Estado se asocia. Cuando uno habla de privatizar significa que uno está transfiriendo la propiedad socialista de todo el pueblo a otra forma de propiedad y este no es el caso. Es colaboración entre ambas formas de propiedad para compartir gestión, para compartir riesgo, para compartir fortaleza, para compartir innovación, para compartir infraestructura, por tanto, para nada.

De hecho, hemos tenido varias veces que decir que esto no es una claudicación ideológica del socialismo, para nada. Es una actualización de nuestro modelo, robustece nuestro modelo socialista porque incorpora a todos los actores al tejido empresarial en pos, como decía Anayra, de un mejor desarrollo económico y social del país. Para nada significa una privatización, todo lo contrario.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Anayra?

Anayra Cabrera Martínez: Y además responde a la política del fomento e inserción de los factores económicos no estatales en la estrategia de desarrollo territorial. Esta norma impulsa eso, como decía Ivonne, para nada es privatizar, realmente da nuevas oportunidades para que esas alianzas sean más fuertes, sean más robustas, para poder aportar más, porque realmente habían algunas limitaciones que fueron las que decíamos al inicio y explicaba Ivonne a partir de lo que teníamos legislado. O sea, que esta es la oportunidad y es un reflejo de la intención que tiene el país de que realmente se puedan potenciar y fomentar los actores económicos no estatales, pero en relación con ese tejido empresarial existente en nuestro país para el desarrollo.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y seguramente usted se estará preguntando cuáles son las peculiaridades, las novedades de esta nueva norma que ya se aprobó, pero que realmente su aplicación va a estar en unos próximos días. ¿Cómo va a ser ese proceso de creación o de gestación de estas nuevas empresas? ¿Qué otras limitaciones u oportunidades tienen? Sobre estos temas estaremos conversando en los próximos minutos, así que acompáñenos.

Y muchas veces cuando nos referimos a esta nueva norma aprobada recientemente en el país, todo el mundo dice, empresa mixta entre el sector estatal y el no estatal.

Sin embargo, yo creo que la norma es mucho más amplia. Se habla de las asociaciones económicas, un elemento que desde el punto de vista económico, nos concentramos siempre en empresas mixtas, en extranjeras, pero que ahora también tiene esta oportunidad con los nacionales. ¿Qué significa esta norma? ¿Por qué se habla de asociaciones económicas y no solamente de empresas mixtas?

Yovana Vega Mato: Esta norma ciertamente, Oscar, es mucho más amplia que lo que hemos explicado hasta ahora relacionado con el decreto de la contratación que existía en el país.

Y responde también a un momento de mayor madurez en el desarrollo de los actores económicos no estatales del país, en el momento en que ya ha transcurrido un periodo desde el año 21, cuando se inició su creación, y ciertamente han ganado en experticia y demostrado para un grupo de actividades, ciertamente, como explicaba Ivonne, la eficiencia, la calidad de las producciones y servicios que están brindando. Por tanto, en esta norma que reiteramos, está pensada y elaborada para dinamizar la eficiencia del sistema empresarial del país en su conjunto, en su totalidad, abre un diapasón de diferentes modalidades de negocio entre los actores no estatales y los estatales. Y entendamos aquí, como actores estatales, la empresa estatal, la MIPYME estatal y el sector cooperativo del país.

Esta norma ciertamente no aplica al sector de los trabajadores por cuenta propia, pero a todas las entidades que tienen personalidad jurídica, nacionales porque es la creación de modalidades de negocio entre entidades nacionales, pues son objeto de lo que regula este Decreto Ley y su resolución complementaria.

Estamos hablando, entonces, no sólo de la creación de una nueva figura jurídica, que es de la que más se habla, que es la que llamamos empresa mixta nacional, que es una sociedad de responsabilidad limitada que se crea entre un estatal y un no estatal.

Está también la posibilidad de hacer contratos de asociación económica, que no crea una nueva figura jurídica, pero que sí tiene particularidades que lo hacen diferente a los contratos de producción cooperada que teníamos hasta hoy.

Y también prevé la posibilidad de adquirir participaciones en entidades no estatales, por la empresa estatal y también de la absorción por la empresa estatal de entidades no estatales para los negocios que se decidan que sea necesario llegar a esa modalidad.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Una duda que me surge, cuando se habla de este tipo de asociaciones o estas empresas mixtas, siempre estamos hablando de una estatal y una no estatal o pueden ser, por ejemplo, dos privadas que se unen, cómo quedaría el revuelo.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: La mixtura lo dice, que es la unión de dos o más formas de propiedad. Si se queda en un mismo actor es una misma propiedad, por tanto, no habría la mixtura.

Se trata precisamente de combinar la propiedad socialista de todo el pueblo con esta propiedad privada y además es una deuda que tenemos con nuestra Constitución de la República, con los millones de cubanos que construimos y votamos por nuestra constitución, porque desde el año 2019 está concebida esa propiedad mixta que es la combinación de dos o más formas de propiedad, como decíamos. Además también hay un Decreto Ley 34, que es del año 2021, que es del sistema empresarial estatal cubano, que también concibió que las empresas estatales también podían crear una persona jurídica, por tanto, esta norma, si uno de los tantos méritos que podemos decir que tiene, es que venimos a saldar una deuda constitucional y una deuda con el Sistema Empresarial Estatal cubano, que igual, cuando construyó su Decreto Ley 34, también se concibió siendo consecuente con la constitución, la creación de una persona jurídica, lo que hay quien dice, cómo nos hemos demorado, es que también había que esperar la madurez de los actores económicos no estatales para un poco imbricarse con el Sistema Empresarial Estatal.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Sí, recuerdo que aunque había algunas reacciones que decían, vamos a privatizar más la economía, que eso es algo que hablamos, había otros que decían, al fin, estamos dando este paso, como ustedes decían, para consolidar estos actores económicos nacionales, pero cómo es este proceso. ¿Es muy burocrático? ¿Cuáles son las reglas? ¿Quiénes son los que regulan estas nuevas formas de gestión? ¿Cómo será?

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Se presenta por el proponente, siempre hemos dicho que el proponente es la entidad estatal, es decir, el representante estatal, que como decía Yovana, estamos hablando de la empresa estatal, incluida su modalidad de empresa filial, la sociedad mercantil de capital totalmente cubano, incluso la unidad presupuestada con tratamiento especial, pueden proponer al MEP cualquiera de las cuatro modalidades que ya Yovana mencionaba, y algo incluso que en las redes ha habido mucho tema con eso, de por qué el aval eso burocratiza. ¿Eso le pone otro imperativo que pueda atentar contra el dinamismo? Para nada, nosotros tenemos que decir, sobre todo los juristas, siempre decimos que el derecho es un sistema, hay un Decreto Ley 227 del año 2022, que es del patrimonio estatal, y hay un Artículo 12 que dice que los jefes de órganos y organismos tienen la atribución de velar por el cuidado, el mantenimiento, la conservación de ese patrimonio estatal, entonces siendo consecuente con otro Decreto Ley que está vigente en Cuba, necesariamente ese jefe de órgano u organismo tiene además que entregar un aval al MEP para, avalar, valga la redundancia, de que ese activo se está poniendo a disposición de otra forma de propiedad para ser gestionado, por tanto se requiere necesariamente ese aval y para nada pensamos que va a burocratizar.

Y otro de los temas es que se plantea que los términos son muy dilatados y para nada, en la norma se nos da al Ministerio de Economía y Planificación 30 días no hábiles, naturales para todo el proceso, incluido las consultas, pero cuando haya que se ponga a disposición, como dice la Constitución nuestra de la República Artículos 23 y 24, tanto bienes que son inalienables, imprescriptibles, inembargables, como bienes estratégicos, evidentemente hay que hacer la consulta correspondiente y tiene un límite máximo de 30 días hábiles, por tanto, el término final cumpliendo todos los requerimientos procesales son hasta 60 días naturales no hábiles.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Tomándote la palabra con esa última parte que comentabas, cuando son esos bienes inalienables del Estado cubano, propiedad, como la tierra u otros recursos, también elementos que hasta ahora, por ejemplo, la empresa privada no tenía permiso para hacer ese tipo de actividades, decías que se estira un poquito ese plazo. ¿Hay alguna regulación especial en cuanto a esto? ¿Cómo se maneja para evitar eso mismo, el tema de la privatización de la economía o no perder las características socialistas de nuestro país?

Yovana Vega Mato: Sí, correcto, Oscar, se extiende el plazo por otros 30 días, pero eso está refrendado en el Artículo 24 de la Constitución de la República, cuando son bienes de este tipo, su gestión tiene que ser autorizada por el Consejo de Ministros y entonces ahí eso tiene el anclaje desde la Constitución, además hay que decir que también desde la conceptualización del modelo económico y social nuestro, pues se prefieren todas estas formas de propiedad y en la propiedad socialista de todo el pueblo se declaran cuáles son los medios fundamentales de producción, los que, como explicaba Ivonne, tienen estas características y deben ser objetos de análisis diferenciados.

Por supuesto, eso en los términos de tiempo que están establecidos en el decreto tiene agilidad y debe tener muy buenos resultados para nosotros también desde el punto de vista de la mejor dinámica en la gestión de determinadas actividades empresariales, pero reiteramos como Ivonne también explicaba, es una propuesta que se pone a la aprobación, en este caso el Ministerio de Economía y Planificación y de determinarse por ese nivel de significación que puede tener determinado patrimonio estatal, su consulta pues se lleva a consulta, puede ser aprobado o puede ser denegado, yo creo que eso también es importante que quede claro en el intercambio.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Estamos diciendo que se va a seguir protegiendo ese patrimonio estatal, ese patrimonio nacional, y que en ningún momento estamos diciendo que se van a perder o que se van a entregar, como muchas veces las personas dicen, en este paso hay que tener cuidado, hay que tener mayor regulación a la hora de establecer estos nuevos términos, y que sobre todo ustedes han mencionado una palabra clave, gestión, o sea, no se está entregando propiedad, por lo tanto, son dos elementos diferentes que muchas veces creo que confundimos. ¿Es así Anayra?

Anayra Cabrera Martínez: Sí, correcto, es así. Nosotros lo decimos, no se está entregando, ni se entrega la tierra, ni se entrega la propiedad estatal, se empieza a gestionar de una mejor manera.

Además, tenemos que ver que esta norma da la oportunidad que se puedan ejercer actividades que hoy los actores económicos no estatales tenían prohibidas. A partir de esta nueva asociación, se da la oportunidad de ampliar el objeto social, por lo tanto, van a poder incluso realizar algunas de las actividades que hoy no podían hacer, y a partir de esta nueva asociación, sí van a poder comenzar a hacerlas, o sea, que hay muchos beneficios, pero la propiedad de todo el pueblo se sigue preservando.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Yo creo que eso es importante aclararlo, y hay un elemento que también podría crear a veces un poco de ruido a la hora de leerlo, y es que se habla de absorción, o sea de ese tipo de temas que a veces la gente se pregunta. ¿Eso significa que una empresa estatal puede absorber una MIPYME, pero puede pasar al revés? Cuando digo MIPYME, me refiero a algo del sector no estatal.

Explíquenos un poco eso, qué significa. Porque no solamente está la absorción, hay otros elementos que también tienen que ver con esa política.

Yovana Vega Mato: En este caso, esas dos modalidades de negocio que aparecen en el Decreto Ley son: la adquisición de participaciones y la absorción. Estas dos ciertamente funcionan, vamos a decir, en un solo sentido, precisamente por la necesidad de preservar la propiedad socialista de todo el pueblo.

Aquí se habla de que una empresa estatal o una MIPYME estatal, la empresa estatal en cualquiera de sus formas organizativas, como explicaba Ivonne, o una MIPYME estatal o una cooperativa puede adquirir participaciones de una MIPYME privada, de una entidad no estatal, pero, en sentido contrario, no es lo que funciona, no está establecido, igual para la absorción por determinadas causas. Pudiera suceder que una entidad estatal, una forma cooperativa, absorbiera a una figura no estatal, pero en sentido contrario, tampoco es lo que está previsto, precisamente porque el actor fundamental de nuestro modelo es la empresa socialista, propiedad socialista de todo el pueblo.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Y ahí sí estaríamos hablando de privatización.

Yovana Vega Mato: Es correcto.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Porque es que la empresa mixta, lo que se trata es de combinar recursos, pero no diluir la propiedad socialista de todo el pueblo.

Eso es una máxima que desde el MEP tenemos que tener claro. Por tanto, es unidireccionar tanto la adquisición como la absorción.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Y cuándo se dan este tipo de casos?

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Por ejemplo, la adquisición de participaciones puede ser que una sociedad mercantil de capital totalmente cubano o una MIPYME estatal quiera adquirir participaciones en una MIPYME privada.

Y en el caso de la absorción, puede ser perfectamente que igual una sociedad mercantil, porque tiene que ser dentro del régimen mercantil, una sociedad mercantil o una MIPYME estatal, digamos, puede que haya una MIPYME privada que esté quebrada o a lo mejor quizás para consolidar el negocio nos es más fácil unirnos, aliarnos y que la absorba y evidentemente ahí hay una fusión por absorción, desapareciendo en este caso la MIPYME privada.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: A nosotros siempre aquí en el programa no nos gusta muchas veces hablar de mucha terminología, pero yo creo que en este caso sí era importante, o sea, deslindar qué cosa era la adquisición de participación y qué cosa era entonces el tema de la absorción, porque realmente son elementos novedosos que tiene la norma y yo creo que sí es importante que los televidentes que nos acompañan esta noche lo puedan entender.

Pero hay muchísimos otros elementos que podría tener esta norma y que son importantes que nuestra población la conozca, así que les invito ahora a escuchar al cuarto panelista del programa, que es el Gurú de Jatibonico y enseguida regresamos a Cuadrando la Caja.

El Gurú de Jatibonico

Un decreto da ocasión

de que asocien como iguales

las empresas estatales

y aquellas que no lo son.

Por supuesto, la razón

de crear la sociedad

es complementariedad,

sinergia, mayor calado

y un mejor resultado

en la productividad.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y cuando seguimos hablando de esta nueva normativa y por supuesto se habla de empresas mixtas, asociaciones económicas, puede también dar lugar a ciertas preocupaciones dentro de los trabajadores que hasta ahora estaban acostumbrados a estar en un mecanismo de empresa estatal socialista, que tienen sus derechos, sus garantías.

¿Cambia algo cuando una empresa estatal se asocia a una MIPYME? Sabemos que todavía, lastimosamente, dentro del sector no estatal a veces no se cumplen todas las regulaciones que establece hoy el Código del Trabajo. ¿Qué podemos decirle a la teleaudiencia respecto a eso?

Anayra Cabrera Martínez: Podemos decir que se mantiene la misma normativa que está establecida en el Código del Trabajo para el régimen laboral, para las empresas que se formen, o sea, las empresas mixtas, o en el caso de los negocios, las asociaciones económicas entre ambos actores. Por lo tanto, no hay ningún cambio, los derechos de los trabajadores se preservan y además lo dice expresamente la norma, el Decreto Ley 88 también lo establecía de igual manera. Por lo tanto, creemos que aunque haya preocupaciones, hay vías además para en los casos en que hay un incumplimiento, como son las reclamaciones que los establece claramente el Código del Trabajo, por lo tanto consideramos que no debe haber esa gran preocupación por la población y se van a cumplir todos los derechos establecidos en el Código.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Yovana?

Yovana Vega Mato: Con relación a eso, reafirmar lo que Anayra está comentando. Yo creo que hay un tema que vimos ahorita, y que es importante puntualizar que está relacionado con las facultades con las que nace esta nueva empresa mixta nacional, como le decimos popularmente, porque ahorita se hablaba, creo que fue Ivonne quien lo dijo o Anayra, que se podía asumir la realización de un grupo de actividades que hoy están prohibidas para el sector no estatal. Esa es una de ellas, de las flexibilizaciones que aparece con la aparición de esta figura.

Además, también son empresas que nacen con la facultad de comercio exterior. Además, contratan directamente su fuerza laboral, etcétera, cumplen con la normativa y el régimen jurídico establecido en el país para el resto del sistema empresarial, pero tienen estas dos peculiaridades que son importantes para el objetivo, el fin que estamos persiguiendo, que es dinamizar las fuerzas productivas del país.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Yo creo que son precisiones importantes porque, como elemento nuevo, como norma nueva, siempre existen estas dudas y a veces no leemos toda la norma o no entendemos todo lo que está escrito en la gaceta y decimos entonces qué va a pasar, qué derecho o qué oportunidad vamos a tener como empresariado.

Y existe un elemento que también distingue esta norma y se habla, por ejemplo, de que estas nuevas formas de gestión, estas empresas mixtas, estas asociaciones económicas no son sujetos del plan. Y yo conversaba con Yovana por detrás del telón y le decía, entonces cómo queda esto, la participación con el tema de los municipios, el aporte que se puede realizar, cómo se integra que yo creo que también eso es importante, estas nuevas formas de gestión, también al aporte del municipio. En el programa anterior estuvimos hablando de cómo queda todo esto. ¿Qué significa que no sea sujeto al plan, primeramente?

Yovana Vega Mato: Aquí vamos a responderte a cuatro manos entre Ivonne y yo, fíjate. Pero que no sea sujeto de plan significa que no demanda recursos de los balances materiales y financieros que se gestionan desde el plan de la economía. Es decir, estas son empresas que tienen total autonomía y que, a imagen y semejanza de las MIPYMES, tanto estatales como privadas, que tenemos hoy en el país, pues no son sujetos de plan, no demandan recursos centrales desde la planificación estatal.

Ciertamente, uno de los requisitos para presentar la creación de esta empresa, como parte del expediente que se pide, aparece la fundamentación de qué relación tiene la empresa con la estrategia de desarrollo local del municipio donde está enclavada esta empresa. Porque en términos de afianzar, de desarrollar desde lo local la economía del país, también pues resulta este un tema o un aspecto importante a tratar. Y con relación a todos los temas de desarrollo territorial, tenemos aquí a la persona que no puede explicar.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: La empresa mixta nacional, como le decimos, aunque realmente en la norma, como se llama, es asociación económica entre entidades estatales y no estatales, pues ciertamente debe responder a las líneas estratégicas del municipio. Por tanto, debe responder a esa estrategia de desarrollo municipal y por eso incluso también se pide el aval o de esa instancia municipal o de la instancia provincial según corresponda.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: O sea, no significa por ejemplo, ya estamos dando un paso importante, y Anayra seguro me lo va a decir, es que los actores no estatales de la economía se están aprobando ahora en el municipio.

Eso es una facultad que se le ha dado, una potestad que se le ha dado al municipio. Sin embargo, ahora vemos que para aprobar estas nuevas formas de gestión de empresas mixtas nacionales, como ustedes bien dicen, sí va a ser facultad del Ministerio de Economía. Pero no significa que estos nuevos actores nazcan, digamos, como un electrón libre, desconectados de la realidad del desarrollo municipal o provincial.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: Estas empresas mixtas territoriales, por decirle de alguna manera, no es una isla dentro del municipio para nada. Forma parte de la sinergia del desarrollo local, de todo el entramado empresarial que tiene la localidad. Incluso nosotros decimos que en este caso, no solo se trata de obtener ganancia, también es un motor impulsor para crear empleo en la localidad, para constituirse como un pueblo exportador, que como bien decía Anayra ahorita, ya hay muy buenos ejemplos de eso, para incluso mejorar la obsolescencia tecnológica que puede existir en las capacidades productivas de la localidad, para digamos, buscar un mayor aprovechamiento, para buscar una mejor y mayor oferta de bienes y servicios allí donde ella va a radicar.

Entonces, evidentemente, nosotros pensamos que va a jugar un papel importante. Y como bien decía, y cualquiera puede decir, pero si las MIPYMES privadas y las cooperativas no agropecuarias son de aprobación del CAM, por qué ahora en el MEP. Porque estamos hablando de que aquí no se trata de transferir propiedad, es una cuestión de gestión, de buscar alianza, y va a seguir la preeminencia de la propiedad socialista de todo el pueblo en todo este modelo económico. Por eso es que un poco se va al MEP y por el momento no se ha descentralizado para nada en los territorios como ha ocurrido con el tema de las MIPYMES.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y además que estos actores de la economía también, aportan al fisco, o sea, cumplen con todas esas reglas de juego que hasta ahora estaban definidas para una MIPYME, para una cooperativa no estatal. O sea, es así, Anayra, ¿no?

Anayra Cabrera Martínez: Es así, correcto. Hoy, tanto todas las MIPYMES privadas como las empresas estatales, todas tienen un régimen tributario que cumplir y todas aportan, tanto al desarrollo del municipio, con algunos tributos que son municipales, como al desarrollo del país.

Y estas nuevas empresas que se creen, o asociaciones que se creen, igualmente van a tener que cumplir con el régimen tributario establecido en el país. Y es cierto, hoy los municipios, la mayoría de los municipios, ya tienen la facultad de poder aprobar directamente las micro, pequeñas y medianas empresas. En correspondencia, por supuesto, con su estrategia de desarrollo territorial, pero igualmente en estas nuevas formas de asociación, que en eso insistimos, son formas de asociarse entre ambos tipos de empresas, igualmente el municipio va a también tener un papel importante, porque puede identificar cuáles son esas oportunidades que no se están hoy explotando, dónde están hoy las potencialidades que tiene hoy la empresa estatal para poder asociarla con el privado, para poder realmente lograr esa alianza, y hay una gran oportunidad en este nuevo Decreto Ley.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y por supuesto, en momentos tan complejos para la economía, donde sabemos que hay un mayor cerco a la empresa estatal socialista, por las sanciones que ha impuesto el gobierno norteamericano, pero también las oportunidades que tiene de dinamizar la economía este nuevo sector emergente de la economía, porque todavía tenemos que decir que es emergente, y de hecho, ustedes mismas me han dicho aquí en otros programas, que a veces las pequeñas estructuras tienen una capacidad de adaptación más rápido, de amortizar mejor estos cambios bruscos de los entornos. O sea, como mismo desaparecen, pero también tienen esa posibilidad.

Entonces, hablando de ese tema, me gustaría que las tres me dieran su perspectiva, qué esperan. ¿Qué esperar en el mediano y largo plazo de esta nueva resolución? Y seamos optimistas, porque yo creo que hay que ser optimistas para que las cosas nazcan con buena fe. Comienzo contigo, Yovana. ¿Desde el MEP a qué se aspira?

Yovana Vega Mato: Se aspira a dinamizar ciertamente la gestión de este entramado empresarial en el país.

Creo que lo hemos estado diciendo a lo largo del programa, lograr mayor eficiencia, mayor productividad, mayor calidad en la oferta de productos y servicios. De cierto modo, lograr satisfacer determinadas demandas.

Hay cuestiones, actividades que son estratégicas hoy para el país, como es la producción de alimentos, que ya Nayra ha estado refiriendo. Como puede ser la producción de productos de aseo, de manera general. Como puede ser la producción de materiales de la construcción, que son temas que desde el nivel local tienen muchas perspectivas de desarrollo.

Nosotros creemos que aquí esto será un proceso de aprendizaje mutuo, de combinación de experiencias, donde desde la parte estatal se vincula todo lo relacionado con estas visiones de mediano y largo plazo, visiones estratégicas que tiene el sector estatal de nuestra economía, con la forma más dinámica de conducir las actividades que tienen las formas no estatales. Y que en esa combinación, como se decía también al principio, debe ser un proceso de ganar, ganar. Y ciertamente logremos mayor dinamismo en nuestro sector empresarial, de manera general.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Ivonne, yo sé que a ti te gusta siempre ser optimista con estos temas pero también te toca la parte, más burocrática. ¿Cómo crees que se desenvuelva este proceso? ¿Y cuánto crees que pueda aportar a la economía del país a este propio desenvolvimiento para que esto no sea letra muerta, para que lo que ustedes hacen allá arriba, se cumplan en la base? Y eso tenga una concreción real.

Ivonne Rodríguez Rodríguez: La propia norma nos fija términos. Nosotros, por supuesto, tenemos que ser respetuosos con esos términos. Y nosotros, de hecho, al interno en el MEP, hemos creado una comisión de análisis de esas solicitudes, de las distintas modalidades que prevé la norma para analizarlo. Pero nosotros creemos que el saldo es por cualquier arista que se le pueda ver, tanto a la norma como a su resolución complementaria. Evidentemente, esta creación, sobre todo de una nueva persona jurídica, es un nuevo actor dentro del tejido empresarial que le va a poner al Estado por su parte un dinamismo que no tiene. Y al actor económico no estatal, una escala que hoy tiene un límite de trabajadores. Y además, hoy también no tiene acceso a bienes estratégicos dentro de la sociedad. Y con esta combinación de la empresa mixta nacional, evidentemente, cada una de las partes va a tener un saldo positivo, porque obviamente puede conjugar en pos de una mayor eficiencia y una mayor oferta de bienes y servicios para el país.

Por tanto, nosotros tenemos un gran reto, no solo incluso en la agilidad, sino también trabajar en un tema que está incluso refrendado constitucionalmente sobre la concentración de la riqueza. Entonces, también tenemos que trabajar en ello y ver con mucho tino la creación de estas mixtas en pos de cumplir con el mandato constitucional de que la ley establece los límites a esa concentración. Entonces, tenemos un trabajo arduo, retador, pero hermosísimo.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y Anayra, en tu caso, cuáles son las expectativas que te han comentado los actores no estatales de la economía. ¿Cómo entonces entender estas nuevas dinámicas? Esos que dicen, al fin se aprueba esta nueva norma. ¿Crees tú que podrá también agilizar esa gestión de estas nuevas, pero también con mayor responsabilidad? Porque yo creo que ya no solamente el campo de actuación queda en su empresa privada, sino que también tiene un aporte social mayor.

Anayra Cabrera Martínez: Lo vemos realmente como muy positivo. Esta norma responde mucho a las demandas del sector no estatal y también las demandas del sector estatal.

Porque ahorita hablábamos de las experiencias positivas, de los resultados positivos que no han sido todo lo que hemos querido, pero de que ha habido resultados positivos. Entonces, en esos encadenamientos o alianzas que han ocurrido, se han visto algunos frenos. Y esos mismos actores que han participado, han dado sus criterios para cómo hacerlo mejor, cómo lograr que realmente se puedan obtener resultados superiores, cómo realmente impactar más en lograr mayores niveles productivos a la población.

Entonces, esta norma responde a eso. Por lo tanto, creemos que la aplicación de la misma va a permitir que esas alianzas o encadenamientos puedan ser mucho mejores y que pueda realmente profundizarse para mejorar todo lo que sea servicios y productos a nuestra población, que además tanto lo necesita.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y que también eso tiene que ver con la creación o la gestación de estas nuevas empresas. La responsabilidad social también se mantiene, porque no es solamente crear como una entidad económica, sino también aportar a la comunidad y establecer ese marco de actuación que muchas veces se habla de responsabilidad social, pero no lo tenemos en cuenta. ¿Es así, Yovana, en este último minutico?

Yovana Vega Mato: Sí, es así. Toda entidad que forme parte del entramado empresarial nuestro es una entidad que tiene una alta responsabilidad social.

Nosotros tenemos buenos ejemplos de eso tanto en la parte estatal como no estatal también. Hay que decir que ante eventos naturales que ha sufrido el país, se han volcado tanto las empresas estatales con sus recursos, han puesto a disposición determinados programas de atención a vulnerables, de atención a comunidades con situaciones de vulnerabilidad, de personas que han sido afectadas por estos eventos, recursos desde las utilidades del sistema empresarial estatal y también desde las formas de gestión no estatal. Uno de los últimos ejemplos que tuvimos fue el huracán Melisa y la forma en que entre todos conjugamos la posibilidad de apoyar precisamente a esas comunidades que sufrieron una alta afectación.

Y desde las normas jurídicas eso se refrenda, desde el Decreto Ley 88 que constituye las mixtas, desde el Decreto Ley 34 para la empresa estatal y todas las normas complementarias y también, por supuesto, desde este Decreto Ley cuando dice que le son aplicables todas las normativas que están vigentes para la empresa en el país.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Sobre todo eso, se trata de la construcción entre todos, entre actores nacionales, estatales como no estatales, de la construcción, de formar ese nuevo tejido social, esa nueva construcción económica del país, de ese país que tanto aspiramos a esa mejora continua de las condiciones de vida de todos y que, por supuesto, con el aporte, como decíamos, tanto estatales como no estatales, se puede lograr. Por supuesto que son normativas, que son nuevas leyes que van a estar llenas de desafíos, pero también, como decían mis invitadas en la noche de hoy, de nuevas oportunidades para la economía nacional.

Como siempre decimos, acompáñenos cada domingo a las siete de la noche para hacer juntos, entre todos, un cuadro diferente.

Transcripción: Geidy Acosta Méndez, Yusleydis Seuret Gómez/ IDEAS Multimedios

En video, Cuadrando la Caja

lunes, 27 de enero de 2025

El sistema empresarial en Cuba espera reformas

Propuesta de un enfoque transformador para el desarrollo del sistema empresarial en Cuba, cuyo eje central debe ser empresas estatales eficientes.




Sectores clave para el crecimiento y el bienestar de la población como la industria y la agricultura acusan un deterioro notable en sus volúmenes físicos de producción

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

El sistema empresarial cubano –conformado por un mosaico de formas de propiedad– incluye como hecho más significativo de los últimos tres años la aparición y crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), que coexisten con un sector cooperativo (al que se incorporaron en 2013 las llamadas cooperativas no agropecuarias), así como asociaciones de diversa índole con el capital extranjero y las empresas estatales, actores económicos fundamentales de la economía cubana.

Dicho entramado, refrendado desde 2017 en la Conceptualización del Modelo de Desarrollo Socialista Cubano y en sus versiones posteriores, muestra una dinámica y características que lo diferencian sustancialmente del existente en los años iniciales de la reforma que comenzó en 2011.

Aún con sus problemas y las difíciles circunstancias externas, este proceso posee un alto potencial para contribuir a la salida de la crisis actual y enrumbar al país hacia el necesario crecimiento y desarrollo, si se convierte en eje central de las transformaciones en el modelo económico y se fomenta, regula e incentiva adecuadamente.

Se han producido no pocos llamamientos y decisiones del Gobierno para mejorar los resultados de las empresas estatales, y en los últimos tiempos, visitas a entidades empresariales de diversa índole para conocer experiencias positivas y exhortar a su posible generalización. Al mismo tiempo se aprecian contradicciones en el tratamiento de las mipymes, que oscila entre demonizarlas o resaltar algún beneficio.

En definitiva no se aprecia una visión clara y holística del todo empresarial como un sistema, ni siquiera del lugar y papel que dentro de ese sistema empresarial deberían jugar las empresas estatales, por lo que muchas de las acciones que se han emprendido– por demás aisladas y parciales– han resultado estériles y no originan avances sustantivos.

El presente trabajo, dividido en dos partes, tiene como objetivo proponer un enfoque transformador para el desarrollo del sistema empresarial en Cuba, cuyo eje central sean las empresas estatales direccionadas hacia el rumbo de la eficiencia y la eficacia. Para ello, con la intención de analizar el fenómeno de manera integral, se abordará el tema desde la perspectiva del modelo de funcionamiento de la economía, el impacto en los diferentes actores y las necesarias modificaciones para lograr los propósitos de un tejido empresarial robusto y dinámico que aporte realmente al crecimiento económico del país.

Tal propósito incluye en primer término la presentación de un diagnóstico del modelo y cómo se manifiesta para actores estatales y no estatales. En segundo lugar, una breve sistematización de propuestas de cambio realizadas por diversos autores, para entonces aproximarnos a una propuesta que beba de ellas y de la experiencia internacional. Por último, unas reflexiones finales. 

Situación actual del sistema empresarial

La empresa estatal detenta el papel protagónico del modelo económico cubano como parte de un tejido empresarial –dígase un «reparto de actores»– diferente al de hace más de una década. Al respecto, baste señalar algunos ejemplos:

    • El Estado detenta aproximadamente 80% de la superficie agrícola del país, pero solamente gestiona alrededor del 30% de dicha superficie.
    • Según cifras divulgadas en las sesiones de julio del 2023 del parlamento cubano, había 327 negocios con capital extranjero en actividades como el turismo, la minería, la producción y comercialización de rones, productos de aseo, higiene y la industria alimentaria, entre otros. Si bien no trascendieron detalles en cuanto a sus aportes a los principales indicadores económicos del país, es presumible suponer que sean relevantes.
    • Los actores privados y cooperativos son predominantes en cultivos como la caña de azúcar, frijoles, viandas y hortalizas.
    • El surgimiento de entidades de interfaz entre el sector productivo y del conocimiento, más los proyectos de desarrollo local, constituyen espacios donde hoy se despliegan iniciativas empresariales no estatales en diversos sectores, incluyendo empresas de base tecnológica.
    • La presencia de la actividad privada en el sector turístico con ofertas de alojamiento, restauración y recreativas.
    • El cambio de enfoque respecto a las actividades autorizadas a ejercer en el Trabajo por Cuenta Propia (TCP) y la posterior aprobación de las mipymes, han diversificado la participación del actor económico privado en sectores donde la hegemonía de la empresa estatal era casi absoluta.

Según datos oficiales, la evolución del tejido empresarial en los últimos tres años, a partir de la creación de las mipymes, se ha comportado como sigue:


Las cifras del periodo muestran un incremento muy superior del sector empresarial no estatal respecto al estatal, determinado por la explosión de mipymes privadas, las que han crecido en número 36 veces. A todo este panorama habría que agregar a los trabajadores por cuenta propia, estimados en unos 500 000, quienes, si bien son personas naturales, muchos funcionan de hecho como empresas familiares con hasta tres empleados.

La cantidad de cooperativas crece ligeramente producto del aumento de las llamadas cooperativas no agropecuarias, por demás estancado desde 2022. Ello compensa un tanto la disminución de estas entidades en el sector agropecuario, que en el periodo que abarca la tabla fue de casi 150.

En el tejido empresarial estatal, durante el último cuatrimestre de 2021, se incorporaron dos nuevas figuras jurídicas: las mipymes y las empresas filiales, que acusan los mayores crecimientos en el periodo, en primer lugar las segundas.

Las empresas filiales han surgido como alternativa para mitigar las consecuencias de la conversión masiva e inadecuada –en algunos casos– de empresas a Unidades Empresariales de Base (UEB), la que tuvo impactos desfavorables sobre su autonomía operacional, incentivos, personalidad jurídica y capacidad ejecutiva. Las figuras “tradicionales “, léase empresas y sociedades mercantiles, acusaron crecimientos de un ocho y diez por ciento respectivamente.

En cuanto a la composición por actividades, los datos más recientes disponibles del sector estatal empresarial muestran lo siguiente:


Los datos del gráfico anterior revelan que más de una tercera parte del sector empresarial estatal (36.5%) se concentra en el comercio y el rubro de servicios empresariales, actividades de alquiler e inmobiliarias. Este último rubro agrupa la cifra más alta de sociedades mercantiles del país (79, para casi un 28% del total de 284), las que en su mayoría se encuentran adscritas al Grupo de Administración Empresarial (49, para un 62%).

 Casos particulares a comentar

Para el comercio habría que apuntar que su sistema empresarial es el de mayor cantidad de empresas estatales (433) en Cuba y una alta complejidad organizativa –particularmente en el comercio interior– que presenta serios problemas de eficiencia en tanto –con semejante magnitud de empresas– arrastra el comportamiento desfavorable de la reducción sostenida de la oferta total del comercio interno, dada la contracción tanto de las importaciones que hace el Estado como de la oferta procedente de la producción nacional.

Por su parte el sector agropecuario cuenta con la tercera mayor cifra de empresas estatales (286), y el Ministerio de la Agricultura es el organismo que abarca la mayor cantidad de grupos empresariales de alcance nacional (12), según los datos de la ONEI. Los problemas de eficiencia señalados anteriormente también se manifiestan aquí.

El modelo actual de gestión en la actividad agropecuaria no se corresponde con el peso que ha adquirido el sector no estatal, por lo que se requiere, entre otras cosas, redefinir el papel de la empresa estatal en la cadena de valor de la producción de alimentos.

Según investigaciones de especialistas dedicadas por más de 30 años a estudiar este tema, el modelo actual de gestión en la actividad agropecuaria no se corresponde con el peso que ha adquirido el sector no estatal, por lo que se requiere, entre otras cosas, redefinir el papel de la empresa estatal en la cadena de valor de la producción de alimentos.

Baste decir que se trata de un sector estratégico para el país, donde las entidades no estatales son determinantes en la producción, que su desempeño acusa un notable deterioro acumulado, con un bajo porciento de inversiones estatales, y que las 63 medidas proclamadas para impulsar la actividad no han dado resultados que se reflejen en una mejoría de la alimentación de la población. 

Sistema empresarial y sus vínculos

Experiencias exitosas de gestión como el Perfeccionamiento Empresarial en las empresas militares o las aplicadas en el sistema empresarial de la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana, tuvieron entre sus premisas el trabajar bajo excepciones en el marco regulatorio vigente para el resto de las empresas estatales.

El modelo económico predominante de funcionamiento que ha regulado el accionar del sistema empresarial y sus vínculos se caracteriza por:

  • Asignación centralizada de recursos bajo un enfoque discrecional y administrativo.
  • Ineficacia e inexistencia de mercados, en principio cambiario y de insumos
  • Mecanismo deformado de precios, con precios administrados y poca flexibilidad (tasa de cambio, tasa de interés, salarios, insumos de combustible, agua, etc.).
  • Restricciones financieras blandas que implican subsidios y subvenciones no justificadas y estimulan la ineficiencia y el inmovilismo en las empresas estatales que los reciben sistemáticamente.
  • Las empresas estatales no quiebran, por las razones descritas en el punto anterior
  • Limitada competencia entre todos los actores, incluso entre actores estatales. Existencia de monopolios artificiales.
  • Altas barreras para la entrada de nuevas empresas (sobre todo estatales y algunas actividades prohibidas para las no estatales)
  • Empresa estatal sometida a muchas entidades gubernamentales que ejercen por separado funciones de dueños, donde decisiones de naturaleza empresarial son tomadas fuera de la empresa, afectando su reproducción y funcionamiento. Así, una buena parte de los resultados finales de nuestras empresas estatales, en última instancia, no dependen de la efectividad en su gestión.

Las empresas estatales en Cuba no han escapado a la misma lógica que se manifestó en otras economías centralmente planificadas con este tipo de empresas. Tres aspectos caracterizan dicha lógica y sus efectos negativos sobre el desempeño de las mismas: restricciones financieras blandas, los problemas de agencia y principal y el efecto trinquete.

El término “Restricciones Presupuestarias Blandas” (RPB) se refiere a un conjunto de fenómenos que fueron identificados por el economista húngaro János Kornai hacia la década de los 70. Como norma, las empresas enfrentan una restricción presupuestaria que se origina a partir de que deben cubrir todos sus gastos con sus ingresos y patrimonio inicial. Esta restricción es “blanda” si existen otras organizaciones (externas a la empresa) que están dispuestas a cubrir todo o parte del déficit que aquellas pueden generar.

En cuanto a la Teoría de Agencia, en el socialismo, las empresas tienen un dueño, todos los ciudadanos (el principal original), que delega las decisiones sobre la administración de aquellas en el Estado (el agente intermedio), quien a su vez encarga a otras personas –empresario/directivo– para que las dirijan (los agentes últimos). Por tanto, el fenómeno de la separación está presente, ya que la propiedad social se materializa, a través del Estado como un representante de la ciudadanía. Pero sucede que existen muchas instituciones que operan como dueños interviniendo de un modo u otro en el accionar de las empresas, amén de que no media un contrato entre gerente y dueño.

El llamado efecto Trinquete que viene dado por un proceder en el proceso de planificación centralizada en el cual las unidades de base informan capacidades subestimadas y presentan necesidades sobrestimadas, mientras los niveles superiores de dirección asignan recursos por debajo de lo solicitado y exigen metas superiores a las propuestas por las entidades.

Los principales argumentos para la posición de cada parte provienen básicamente del desempeño durante el año anterior, que debe ser –bajo este enfoque cortoplacista donde temas que trascienden el corto plazo quedan mutilados– perennemente superior y ejecutarse con mayor eficiencia, léase con un menor empleo de recursos. Cada parte, al argumentar su posición, es consciente de la posición e intereses de la otra, con lo cual el proceso se convierte, en realidad, en un acto de regateo y negociación, cuyo resultado final, no obstante, será decidido centralmente de forma administrativa.

Tales características impiden que las empresas estatales se encuentren motivadas para mejorar los niveles de producción y rendimiento, más bien generan zonas de confort no exentas de presiones sobre los directivos por las urgencias que genera el no cumplimiento de las metas propuestas en el plan. Y se enraíza una suerte de cultura de la espera y de no asumir riesgos, esperando que se les diga qué deben hacer y cómo hacerlo.

Estos aspectos no han sido abordados de forma resuelta en el devenir de las empresas estatales cubanas. Y mientras no lo sean, se continuará transitando por medidas aisladas de mayor o menor calado, en dependencia de situaciones coyunturales. Pero sin contar de forma sostenible con un actor económico que en la práctica justifique su carácter de fundamental.

Un apretado recuento de los últimos 30 años de la empresa estatal apuntaba además que esta entidad ha estado sujeta a una suerte de autonomía “pendular” con etapas de mayor o menor flexibilidad de la autonomía empresarial para la toma de decisiones.

Así mismo, experiencias exitosas de gestión en el sistema empresarial cubano como fueron en su momento el Perfeccionamiento Empresarial en las empresas militares (que no logró cumplir las expectativas puestas en su generalización al sector civil) o las aplicadas en el sistema empresarial de la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana, tuvieron entre sus premisas el trabajar bajo excepciones en el marco regulatorio vigente para el resto de las empresas estatales. 

Sigue pendiente Ley de Empresa

Recientemente, el gobierno dio a conocer en las sesiones del Parlamento cubano que la ley de la empresa estatal, cuyo contenido lleva un buen tiempo en discusión por un grupo de trabajo multidisciplinario y continúa en fase de anteproyecto, no será sometida al debate parlamentario. La situación actual del país como impedimento para su plena aplicación fue el argumento esgrimido para esta decisión, que posterga desde el punto de vista legal, la transformación de la empresa estatal. En fecha tan lejana como 2017 ya se hablaba de promulgarla, aunque en aquel entonces sobre bases inadecuadas.

Sectores clave para el crecimiento y el bienestar de la población como la industria y la agricultura acusan un deterioro notable en sus volúmenes físicos de producción.

El mecanismo anteriormente descrito sobre el funcionamiento de la economía no impacta de igual forma en entidades estatales y no estatales, en una situación catalogada por estudiosos del tema como una suerte de segmentación del modelo productivo del país y que no favorece su funcionamiento ni la interacción entre sus actores, con consecuencias tanto en lo macro como en lo microeconómico. Entre ellas se encuentran la mala asignación de recursos, escasez e irrentabilidad.  Así, pueden mencionarse diferencias como las siguientes:

  1. Limitada oferta (volumen, surtido, tiempos de entrega) de las empresas estatales, que no presentan competencia a las no estatales, las que sí compiten entre ellas y también lo hacen con el sector estatal
  2. Las empresas estatales carecen de acceso directo a mercados (ya que el Estado les asigna los recursos más importantes). En cambio, las no estatales acceden al mercado informal de divisas (en tanto no existe otro), al mercado de insumos y también al mercado laboral
  3. Precios en las empresas estatales que, dado su mecanismo de formación, no expresan la realidad económica. En las no estatales, los precios están basados en la relación entre oferta y demanda
  4. Salarios estancados en las empresas estatales y altos en los no estatales
  5. Las Empresas estatales no quiebran, mientras que las no estatales sí
  6. La empresa estatal no posee autonomía real de gestión, a diferencia de lo que ocurre con la no estatal
  7. Los ministerios, globales y ramales, actúan como dueños. En cambio, en el sector no estatal, ya sean cooperativas, mipymes o TCP, se tiene muy claro quién manda.

Todo lo anterior, en combinación con otros factores estructurales de la economía cubana, como, por ejemplo, el insuficiente papel de la innovación como factor clave para la competitividad y una efectiva gestión empresarial, trae consigo lo siguiente:

  • Fuertes limitaciones para lograr y mantener alianzas estratégicas y encadenamientos virtuosos y sostenibles entre las diferentes formas de propiedad.
  • Un reducido número de empresas concentra los ingresos y las exportaciones en el sector estatal, las que, salvo la biotecnología y los servicios médicos, son de bajo valor agregado y no muestran crecimientos a la altura de lo que se requiere. Al respecto, datos divulgados este año indican que unas 20 empresas estatales concentran el 80% de las exportaciones del país y unas 260 son responsables del 80% de las ventas.
  • Sectores clave para el crecimiento y el bienestar de la población como la industria y la agricultura acusan un deterioro notable en sus volúmenes físicos de producción. En el caso de la industria, por ejemplo, este indicador es aproximadamente la mitad del volumen físico reportado en 1989. Y en el caso de la agricultura se reportan reiteradamente, en los informes de cumplimiento del plan anual ante la Asamblea Nacional, incumplimientos en las cifras previstas de producción.
  • El turismo, que sigue absorbiendo una parte importante de las inversiones del Estado, no logra mostrar una mejora de sus indicadores de eficiencia desde antes de la Covid: ocupación, repitencia e ingresos por visitantes. Y ha cedido espacios de mercado a la fuerte competencia en la región caribeña.
  • Cerca de un 50% de las empresas estatales son vulnerables (entre pérdidas, subsidiados y baja rentabilidad). Si a esto se añaden los altos niveles de endeudamiento de no pocas empresas estatales con proveedores e instituciones financieras, la situación es aún más grave, en tanto apunta a quiebras o riesgos de quiebra.

Prevalece en la oferta de bienes de consumo aquella que proviene del sector no estatal con altos precios (sin apenas competencia y acceso solamente al mercado informal de divisas.

Muchos académicos han incursionado en el tema de las empresas estatales o no estatales, sin embargo, solo algunos han estudiado de modo sistemático el tema del cambio, fundamentalmente, en las empresas estatales y cooperativas, y más recientemente en el trabajo por cuenta propia y las micro, pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes).

El heterogéneo grupo de actores y sus diferencias en cuanto a formas de propiedad, origen, tiempo de existencia e importancia para la economía (en términos de aporte al PIB, al empleo y las exportaciones, entre otros factores), ha ocasionado que las empresas estatales acumulasen el mayor peso de los estudios y en un segundo plano las cooperativas, sobre todo las agropecuarias.

En los últimos años, obviamente, los estudios y publicaciones relativas a las mipymes se han incrementado.

Durante mucho tiempo, las investigaciones estuvieron centradas fundamentalmente en el proceso de mejorar la gestión, pero sin modificar las condiciones del micro entorno, a tono con las propuestas de modificación del gobierno.

En ese empeño figuran los estudios de autores como Ileana Díaz, Humberto Blanco, Luis del Castillo, Luis Marcelo Yera y de muchos otros profesores e investigadores de los Centros de Estudios de Técnicas de Dirección y de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, más los aportes significativos de todo el sistema de educación superior, las escuelas ramales para la preparación de directivos y especialistas de sus respectivos sectores, centros de investigación y entidades consultoras sobre gerencia empresarial a lo largo de todo el país.

Estos temas, en toda su diversidad, mantienen plena vigencia en la actualidad y continúan siendo objeto de investigaciones, eventos y publicaciones. En definitiva, está claro que una gestión y un liderazgo eficaces siguen siendo factor decisivo para el desempeño de cualquier organización, sea empresarial o no, pública, cooperativa o privada. Este factor contribuye a explicar las diferencias entre entidades similares de un mismo sector que obtienen buenos resultados, mientras otros no lo logran.

Sin embargo, a partir de la década de los 90 del pasado siglo XX comienza a observarse un cambio entre diversos autores en cuanto a las propuestas, en tanto centran su atención en el sistema de dirección económica y la necesidad de su transformación para lograr un mejor desempeño de las empresas cubanas.

Este proceso incluía las críticas y propuestas relativas al llamado Perfeccionamiento Empresarial de las empresas estatales, cuya generalización a todo el país comenzó a fines de los 90.

En ese empeño figuran el trabajo de Julio Carranza, Pedro Monreal y Luis Gutiérrez, con una propuesta de reforma en su libro “Cuba la reestructuración de la economía: una propuesta para el debate” (1995) y el de Julio Díaz Vázquez “Cuba: Gestión y Dirección de la Economía” (1959-2008), entre otros  estudios orientados en esta misma dirección. 

Particularidades de este proceso


Las transformaciones que se proponen deberán ir acompañadas de cambios internos en la gestión de las empresas.

Si centramos la atención en las investigaciones desde 2010 hasta la fecha que abordan el sistema de dirección, se pueden observar algunas particularidades:

Textos que estudian un aspecto particular del entorno regulatorio como pueden ser las juntas de gobierno, la separación de funciones estatales y empresariales, entre otros, a partir de los cuales se adentran en la funcionalidad del sistema.

También debe mencionarse un documento elaborado por la ANEC en el 2020 que fuera sometido a la dirección del país y que tuvo como antecedente los debates en su octavo Congreso (2019) sobre las trabas para el desarrollo del sistema empresarial estatal. En este estudio se argumentaron aspectos necesarios para la transformación, entre ellos:

  • La descentralización de los mecanismos económicos. Otorgar real autonomía a las empresas estatales y definir claramente las funciones del Estado como dueño y como regulador.
  • Sustituir el enfoque de control fundamentalmente administrativo por mecanismos indirectos de regulación como los incentivos económicos y financieros.
  • Continuar las investigaciones y estudios para la implementación de una Ley de empresas, erradicando el enfoque de un único sistema de gestión para todas las entidades estatales y las consiguientes reglamentaciones homogéneas y excesivas. Las empresas deben decidir la forma de gestión más apropiada según sus particularidades.
  • Reestructuración de las agrupaciones empresariales según las características de cada sector, el tamaño, el nivel de internacionalización, el grado de desarrollo tecnológico, entre otros criterios.
  • Investigaciones que desde el ámbito microeconómico, entre 2020 y 2023, revelan las distorsiones que deben ser resueltas y sugieren acciones al respecto.
  • Estudios entre 2010 y 2020 que abordan el sector no estatal en algunas de sus formas ya sean los trabajadores por cuenta propia o las cooperativas, y dossiers de revistas nacionales como Economía y Desarrollo, Universidad de La Habana y Cofin Habana que entre 2019 y 2013 recogen trabajos de varios integrantes de la Red de Emprendimiento e Innovación de la UH.
  • Escritos que incluyen, con diferentes grados de profundidad, propuestas integradoras para las transformaciones, publicados entre 2020 y 2022.
  • Textos presentados en los últimos tres años al Grupo Temporal del Ministerio de Economía y Planificación, como parte del Macroprograma “Gobierno, Institucionalidad y Macroeconomía”, en su programa de Regulación Económica.
  • A todo este acervo habría que añadir aquellos estudios que, enfocados desde la economía política, refuerzan la necesidad de una mirada holística al sistema empresarial de Cuba. Y a otros economistas del patio, que desde la macroeconomía o del estudio de la economía cubana y su desempeño general, también han abordado aspectos del sistema empresarial.

Intentar citarlos a todos in extenso, además del riesgo de cometer omisiones involuntarias, rebasaría los límites de espacio y tiempo.

La sistematización de tales investigaciones, unida al estudio de la experiencia y resultados de las reformas de China y Vietnam y la propia conceptualización del modelo cubano de desarrollo, donde se proclama un sistema empresarial diverso en cuanto a sus formas de propiedad, con autonomía, diferentes formas jurídicas y modelos propios, y la no interferencia del Estado en la gestión empresarial, preservando su papel rector en la conducción de la economía, han permitido realizar una propuesta de reforma al sistema empresarial del país.

Estas ideas descansan en dos premisas:

Cualquier reforma que abarque el modelo de funcionamiento no se puede restringir sólo a actuar sobre el sistema empresarial, sino que debe abordar un conjunto de aspectos necesarios a transformar en su contenido y nexos con los restantes aspectos para lograr la integralidad y resultados deseados.

Las transformaciones que se proponen deberán ir acompañadas de cambios internos en la gestión de las empresas que les permitan –en esas nuevas condiciones– desarrollarse y ser más competitivas y resilientes, en el contexto del ecosistema de su sector de negocios. Agendas propias de desarrollo empresarial con temas como la transformación digital, el emprendimiento y la innovación, el desarrollo del capital humano, los sistemas integrados de gestión, entre otros, deberán guiar los esfuerzos de los colectivos laborales y sus directivos.

La propuesta que a continuación se expone contiene dos aspectos centrales, a saber: las modificaciones de las condiciones micro económicas y papel de los actores, y las instituciones para empresas estatales y no estatales.

El propósito de este primer aspecto es el ir cambiando de modo paulatino el entorno microeconómico, y comienza por definirlo de modo diferenciado, de forma tal que propicie un nuevo entorno institucional (nuevas reglas de juego) que caracterice cada grupo.

La clasificación de las empresas, propuesta por varios autores es una vía para ello. Tal clasificación tiene en cuenta el concepto de medios fundamentales de producción, el cual debe llevarse a la práctica en términos de cuáles actividades económicas los concentran y en qué proporciones se detenta la propiedad estatal.

Esto último debe ir de la mano de la delimitación de los espacios donde han de prevalecer los monopolios y sus empresas estatales correspondientes, la legitimación de la competencia entre actores, sean estatales o no. Esta tipología determinaría, además, las especificidades de las relaciones e intervención del Estado con sus empresas.

En este artículo se proponen dos tipos de entidades: Mercantiles y Monopolios. Sus características principales serían:

Empresas mercantiles: Son empresas productoras de bienes y servicios que operan en régimen de competencia, bajo cualquier forma de propiedad. Estas empresas deben poseer autonomía para obtener financiamiento, realizar inversiones con capital nacional y extranjero y actividades de comercio exterior, decidir sus clientes, proveedores, volúmenes de producción y modelo de negocio y gestionar sus recursos financieros, materiales y laborales. Incluyen la mayoría de las empresas estatales y todas las no estatales.

Empresas monopolio: Se trata de empresas estatales que proporcionan bienes y servicios en actividades relacionadas con los medios fundamentales de producción (servicios públicos, extracción de recursos naturales, entre otras), las que en su mayoría son esenciales e impactan tanto en la población, como en el desempeño de todo el sistema empresarial y de la actividad presupuestada. Dicho en otras palabras, la acción de estas entidades es transversal a toda la economía y la sociedad.

Estas empresas asumen decisiones de gestión económica, organización de la producción y el trabajo, gestión de proveedores y clientes, perfeccionamiento de sus estructuras, diseñan e implementan mejoras para la reducción de costos y aumento de la calidad, deciden sobre inversiones no nominalizadas.

Esta clasificación de empresas posibilitaría iniciar la implementación de un proceso de tránsito gradual, que implicará:

  • Regular las empresas de modo diferenciado y para ello establecer políticas o medidas específicas según la clasificación en el orden financiero, crediticio, fiscal y salarial, entre otros.
  • Ir hacía un sistema de precios que refleje el resultado económico empresarial y sirva para definir incentivos.
  • Avanzar hacia la eliminación de los mecanismos administrativos de asignación de recursos. Creación de mercados de insumos, financiero y laboral.
  • Operar bajo un régimen fiscal riguroso que, como norma, se caracterice por funcionar sin exoneraciones especiales.
  • Contar con planes indicativos y estratégicos empresariales para su desarrollo, en correspondencia con el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social. De esta forma se incluiría explícitamente la dimensión empresarial en dicho Plan Nacional
  • Poseer autonomía real, fiscalizada por el Estado, para la toma de decisiones.
  • Establecer la posibilidad de quiebra de empresas estatales por pérdidas sostenidas y deudas que no se puedan solventar.
  • Fomentar la creación de nuevas empresas.
  • Propiciar el desarrollo de la gestión innovadora de las empresas.
  • Restructurar y redimensionar el sistema empresarial estatal (evaluar la transferencia de empresas nacionales a los territorios; transformar y cerrar empresas; evaluar la conveniencia de mantener la estructura OSDE-Empresa-UEB para la totalidad del sistema). 
Proceso de tránsito

El tránsito gradual de una asignación centralizada de recursos a otras vías de mercado para las empresas estatales, sería mediante un mecanismo de precios duales. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

El tránsito gradual de una asignación centralizada de recursos a otras vías de mercado para las empresas estatales, sería mediante un mecanismo de precios duales, el que operaría del modo siguiente:

El modo gradual de transitar de una asignación centralizada de recursos a otras vías de mercado para las empresas estatales sería mediante precios duales, léase el manejo de precios centralizados para determinados bienes y servicios acordados por el plan y por encima de estos compromisos, venta a precios de mercado, sobre la base de que estas empresas cuentan con acceso a los mercados ya mencionados.

Las empresas estatales elegidas continuarían con el mecanismo actual de asignación y precios. Deberán cumplir el plan (el plan está en función no de la demanda, sino de los recursos que se asignan) y después vender a precios de mercado cualquier cantidad de producción por encima, cuyos ingresos serían totalmente para la empresa.

Este fue el mecanismo que se intentó cuando se introdujo el encargo estatal y las ventas a precios por acuerdo, pero no prosperó dada la falta de la necesaria autonomía y de mercados para abastecerse.

En lugar de permitir que los precios estatales converjan rápidamente a los precios de mercado, hacer coexistir los precios administrativos y los de mercado durante un período de transición. Mantener un plan de la economía (donde se opere a precios establecidos por el Estado); pero otorgarles a  las empresas autonomía para fijarlos libremente en los mercados a toda la producción por encima del cumplimiento del plan.

En otras palabras, crear un vector de precios promedios compuesto por precios administrativos y de mercado.

Los precios administrativos evitarán que el ajuste se exprese rápidamente. Los precios de mercado permitirían restablecer el sistema de señales y facilitar la articulación con el sector privado, activando así la respuesta productiva del sector estatal.

Para que este mecanismo funcione es necesario aplicar los principios tanto en la dirección de crear mercados, de insumos o divisas, que será la forma de asignar los recursos, así como la de otorgar la autonomía necesaria.

De igual forma pudieran existir Entidades Financieras no Bancarias que operarán financieramente con estas empresas, además de aquellos bancos que tengan las capacidades para hacerlo.

Un modelo de funcionamiento basado en mercados y precios, planificado estratégicamente y dirigido mediante políticas e incentivos, permite una plataforma de actuación común para todos los actores. No obstante, también sería necesario realizar otras acciones:

  • Desarrollo del ecosistema emprendedor, para todas las formas de propiedad (políticas de fomento, capacitación, innovación, responsabilidad social o instituciones de apoyo.)
  • Reestructurar el régimen fiscal para todos los actores.
  • Ampliar el sistema financiero para todos los actores, incluyendo hacer más eficiente el actual.
  • Crear empresas mixtas y otras formas de asociación entre las más diversas formas de propiedad y de capital.
  • Transitar hacia un régimen jurídico general, válido para todos los actores.
  • Establecer normas jurídicas de competencia, de quiebra y de protección al consumidor.

La ampliación del sector no estatal y las transformaciones de la empresa estatal, deben propiciar un régimen de competencia que habrá de promover la calidad por encima de los precios, al mismo tiempo que dicha ampliación posibilitaría ofrecer puestos de trabajo para los empleados que se desocupen en el proceso de reestructuración de las empresas estatales.

Lo anterior pasa por reducir las prohibiciones de actividades que puedan desarrollar los no estatales. Vale la pena en este punto recordar al Che, (Ernesto Guevara. 1928-1967) , quien proponía la concentración exclusiva como propiedad del Estado en unos pocos sectores, mientras el resto podría ser bien del Estado y particulares (en asociación o no) y otras solo de particulares. Este enfoque es el que en definitiva privilegia la Constitución de la República, cuando expresa que la propiedad sobre los medios fundamentales de producción es de todo el pueblo y el Estado actúa en representación de este.

La ampliación del sector no estatal y las transformaciones de la empresa estatal, deben propiciar un régimen de competencia que habrá de promover la calidad por encima de los precios, al mismo tiempo que dicha ampliación posibilitaría ofrecer puestos de trabajo para los empleados que se desocupen en el proceso de reestructuración de las empresas estatales. 

Instituciones para empresas estatales y no estatales
Entre los factores que han permitido realizar una propuesta de reforma al sistema empresarial del país figura el estudio de la experiencia y resultados de las reformas de China y Vietnam y la propia conceptualización del modelo cubano de desarrollo. En la Zona Especial de Desarrollo Mariel se encuentran siete negocios establecidos por el empresariado vietnamita. 

Los cambios hasta aquí propuestos apuntan directamente a la solución de dos de los tres problemas de las empresas estatales (restricciones financieras blandas y el efecto trinquete), pero no lo relativo a los múltiples dueños ni sus interferencias, ni tampoco la institución que dictaría normas y políticas respecto a los actores no estatales.

La propiedad principal de nuestra sociedad es la de todo el pueblo, siendo la Asamblea Nacional la representación de ese pueblo en el poder y el Estado quien lo representa, por lo que se propone una Entidad de Propiedad del Pueblo, subordinada al Consejo de Estado y que rinda cuentas periódicamente a la Asamblea. La existencia de la misma permitiría que los ministerios ramales y globales se dediquen a las funciones estatales de regulación y que dicha entidad establezca las pautas para el sector empresarial estatal de común acuerdo con los objetivos estratégicos del país.

Este tipo de organizaciones existen en todos aquellos países que poseen propiedad pública, adoptando diversas modalidades organizativas.

De igual manera es necesario constituir instituciones que fomenten y regulen las cooperativas y las micro, pequeñas y medianas empresas privadas (de conjunto con una red de agencias, si es necesario). Cada una debiera tener su propia institución, ya que la gestión de mipymes  y cooperativas se realiza sobre bases diferentes, aunque en ambos casos operen como una empresa.

En la primera existe un dueño que decide con su equipo y se apropia de parte del beneficio, en tanto en las cooperativas todos los socios, que son todos los ocupados de la cooperativa, deciden, y las utilidades se distribuyen como anticipos. La función de una cooperativa tiene un carácter más social, por su forma de gestionarse y los valores que la caracterizan, y se relaciona por su naturaleza con los enfoques propios de la economía social y solidaria.

No es posible cerrar este punto sin plantear la necesidad de reestructurar las unidades presupuestadas que posee el país, de modo de reducir el aparato burocrático de la administración pública (Administración Central del Estado (OACE), Poder Popular y otras organizaciones) y reorganizar sus procesos mediante los avances en la transformación digital, para mayor rapidez y eficacia en la solución de los problemas y necesidades de la población y los negocios. Esta reestructuración, además, constituye una de las opciones para reducir, por la vía de los gastos, el elevado déficit fiscal que exhibe hoy la economía cubana. 

A modo de conclusión
Es necesario contar con un sistema empresarial robusto, competitivo, socialmente responsable y con aportes crecientes al crecimiento y el desarrollo del país. 

Las premisas y componentes de la transformación aquí expuestos sintetizan el quehacer de muchos economistas cubanos que han estudiado sistemáticamente el sistema empresarial del país desde diferentes ángulos, aportando no sólo evaluaciones críticas acerca de su desempeño y de las causas que las originan, sino también propuestas para su solución, como parte integrante de la reforma que requiere el modelo de funcionamiento de la economía nacional, reforma tan compleja como necesaria e ineludible.

Este proceso deberá transcurrir, se reitera, de forma gradual y bajo constante seguimiento y retroalimentación de sus resultados para asegurar su puesta en práctica y para acometer los cambios que, en un espíritu de mejora continua, se deriven de la marcha y resultados del proceso. Este se trata, también, de un cambio cultural, el más complejo de todos, el cual por su magnitud y alcance deberá vencer obstáculos (resistencias incluidas), en la asimilación y aplicación de su contenido.

Y aunque resulte obvio también resulta necesario reiterar acá, finalmente, que no será posible ni salir de la crisis actual ni alcanzar la sostenibilidad y prosperidad proclamadas en la visión de país que aparece en las Bases para el Plan de Desarrollo al 2030, si no contamos con un sistema empresarial robusto, competitivo, socialmente responsable y con aportes crecientes al crecimiento y el desarrollo del país. Un sistema empresarial donde todos sus actores cuenten e interactúen. Esa es la visión compartida de los autores de este trabajo. (2025).