Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 24 de mayo de 2020

Calendario de movilidad interna e internacional de personas de algunos paises

 ( Preferente , Exceltur)

Quiebra uno de los mayores turoperadores británicos

Specialist Leisure Group, con más de tres mil empleados, dejó de operar este viernes y era propietario de varias firmas de viajes


Actualizado 23 mayo, 2020 || Por J.A.


El coronavirus se ha llevado por delante a uno de los mayores grupos turísticos británicos, aunque con poca incidencia internacional: Specialist Leisure Group, con más de tres mil empleados, dejó de operar este viernes y era propietario de varias firmas de viajes, especialmente por autobús, cruceros fluviales y cadenas de hoteles. Todas las reservas quedan canceladas. La mayor parte de los viajeros recuperarán su dinero gracias al sistema de garantías de la patronal del sector.

Entre las marcas que operaba el grupo con base cerca de Manchester, están Shearings, el líder en autobuses turísticos de Europa; Caledonian Travel, Wallace Arnold Travel y dos cadenas hoteleras, Coast & Country Hotels y Bay Hotels.

Ayer la cadena tenía 64 mil reservas cuyo dinero está garantizado. Hay algunos vuelos, no muchos, también vendidos a través de esta organización, pero lo suyo no era internacional. O al menos no internacional en avión. 

Las marcas de este grupo son añejas y muy queridas en el país. Su actividad, como todo el negocio turístico, llevan paralizadas más de 70 días, por lo que la compañía se quedó sin liquidez. Los hoteles de la cadena están presentes en todo el país, con especial incidencia en las zonas más antiguas, especializadas en vacaciones interiores que fueron muy populares antes de la Segunda Guerra Mundial.

Shearings, una de las empresas de buses más grandes de Europa, fue fundada en 1919. Operaba con sus buses directamente o también con la marca National Holidays, que también cierra. Los hoteles se encuentra tanto en Inglaterra como en Escocia o Gales.

Se preparan aeropuertos de Cuba para etapa post pandemia

En el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, aprovechan este momento para implementar acciones constructivas que permitan elevar la calidad de los servicios cuando se retomen las operaciones.


Foto: Facebook @aeropuertoHAV

Los aeropuertos de Cuba se alistan hoy para el periodo post pandemia mientras los vuelos comerciales se encuentran suspendidos en la isla.

En el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, aprovechan este momento para implementar acciones constructivas que permitan elevar la calidad de los servicios cuando se retomen las operaciones informó la directora de la terminal aérea número tres, Odalys Martínez.

En declaraciones a la televisión nacional, la funcionaria comentó que en esa instalación se realizan obras de mantenimiento, entre ellas la reparación del sistema de climatización.

Por su parte, Lisset Urgellés, jefa de la empresa de servicios aeroportuarios Ecasa, comentó que también pavimentan las pistas de los aeródromos de Holguín, Santiago de Cuba y Santa Clara.

Cuba posee 19 aeropuertos, 10 de ellos internacionales, y todos se preparan para cuando regresen los pasajeros las instalaciones cuenten con la infraestructura necesaria para mantener las medidas sanitarias que se orienten para evitar la propagación de la Covid-19.

Como parte de las medidas para enfrentar la pandemia, Cuba canceló la llegada de personas del exterior en vuelos comerciales desde el pasado 24 de marzo y permite operaciones limitadas por motivos humanitarios y comerciales, fundamentalmente.

A partir de la situación epidemiológica favorable presentada en la isla en las últimas semanas, cuando disminuyó el número de casos positivos de la enfermedad, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, manifestó que ya se estudian propuestas para de manera gradual regresar a la normalidad.

(Bohemia)

Elogio de la red de seguridad

Paul Krugman
19 de mayo de 2020 

 
El Departamento del Tesoro envió los primeros 88 millones de pagos de cheques de asistencia económica por un total de casi $ 158 mil millones en abril. Chip Somodevilla / Getty Images 

Columnista de opinión 

La columna de este dia se dedicó principalmente a señalar una historia de éxito en gran parte no anunciada de la pandemia: después de un comienzo difícil, los beneficios de desempleo ampliados han estado haciendo lo que se suponía que debían hacer, es decir, proporcionar una línea de vida a los trabajadores que han perdido sus trabajos como resultado del encierro.

Es cierto que hay muchos trabajadores, probablemente millones de ellos, que todavía no reciben los beneficios de desempleo a los que tienen derecho porque las oficinas estatales de desempleo no pueden manejar la carga. Esta incapacidad para lidiar con una crisis, a su vez, refleja muchos años de negligencia maligna: algunos estados, como Florida , deliberadamente dificultaron la obtención de beneficios, mientras que incluso los estados azules tienen sistemas inadecuados y hardware anticuado. (Nueva Jersey hizo un llamamiento a las personas que saben cómo programar en COBOL , un idioma de 60 años que aparentemente todavía ejecuta sus computadoras).

A pesar de todo eso, sin embargo, las prestaciones por desempleo han marcado una gran diferencia. Los desembolsos por compensación por desempleo en abril fueron $ 46 mil millones más altos que en abril de 2019. Eso significa que probablemente representaron aproximadamente la mitad de los salarios perdidos debido a la pérdida de empleos relacionados con el coronavirus. Y los desembolsos en los primeros 15 días de mayo fueron aproximadamente tan altos como los de todo abril, lo que significa que en este punto probablemente estén cubriendo la mayor parte de los salarios perdidos.

Este es un gran problema. La pandemia está causando muchas dificultades, pero mucho menos de lo que podría haber esperado del desempleo a nivel de la Gran Depresión, y el seguro de desempleo es la principal razón para eso.

Y esta no es la primera vez que los programas de redes de seguridad han marcado una gran diferencia en tiempos difíciles. El desempleo se disparó después de la crisis financiera de 2008, y muchas familias sufrieron. Sin embargo, Estados Unidos no se convirtió en una nación de comedores populares y hombres que vendían manzanas en las esquinas. ¿Por qué?

Fue principalmente por el seguro de desempleo y los cupones de alimentos. De hecho, gracias a estos programas, la pobreza apenas aumentó durante la Gran Recesión. (Rápido a un lado: ¿dejaremos de usar ese término para la depresión de 2007-9 ahora que el coronavirus nos ha dado una depresión aún más profunda?)

Por lo tanto, los programas de redes de seguridad son algo realmente bueno en tiempos de crisis. Sin embargo, si acepta eso, también debe rechazar algunas ideas populares, especialmente a la derecha, pero también en cierta medida a la izquierda.

La derecha, por supuesto, siempre ha odiado la idea de ayudar a los desempleados, advirtiendo que dicha ayuda alentará a las personas a ser perezosas. Sin embargo, hay muy poca evidencia de que este sea un problema real, incluso cuando la economía está bien; y no tiene ningún sentido preocuparse por los incentivos para la inactividad cuando queremos que las personas se queden en casa para limitar la propagación de una infección.

Pero permítanme señalar también que esta crisis muestra lo que está mal con una idea popular entre algunos (no todos) de la izquierda, la del ingreso básico universal: un cheque que el gobierno envía a todos, sin condiciones. Suena atractivo, ¿no?

Sin embargo, piense en lo que está sucediendo ahora. Aproximadamente uno de cada cinco trabajadores estadounidenses ahora está desempleado, y el gobierno les envía cheques que compensan la mayor parte de sus ingresos perdidos. Eso es algo muy bueno, y vale la pena los $ 80 mil millones o más que probablemente costará este mes.

Pero enviar cheques mensuales tan grandes a todos, independientemente de si han perdido un trabajo para Covid-19, costaría del orden de $ 5 billones al año, una cuarta parte del PIB. Eso simplemente no va a suceder. Por lo tanto, un beneficio universal sería, por necesidad, demasiado pequeño para aquellos que no pueden trabajar, no sería suficiente para vivir.

Lo que estamos pasando ahora, en otras palabras, muestra las virtudes de una fuerte red de seguridad, una que proporciona ayuda generosa, no a todos, sino a los necesitados. 

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Encadenamientos productivos en agricultura, ¿moda o necesidad en Cuba?

La falta de articulación de todos los eslabones de la cadena de producción agrícola es uno de los tantos pendientes de las transformaciones que requiere este estratégico sector.

 


El sistema agroindustrial aún no satisface las diferentes demandas.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Desde el pasado 2010, mucho se habla en Cuba de la necesidad de articular cadenas productivas en un período de profundas transformaciones agrupadas en lo que se conoce como “Actualización del Modelo Económico y Social Cubano”, en marcha desde 2011. Concebir la articulación de cadenas productivas que contribuyan a la generación de ingresos para la capitalización del sector agropecuario, tal como se plantea en el Lineamiento 185 (PCC, 2011), constituye un reto importante para una nación urgida de hacer despegar su sector agropecuario, generar divisas, sustituir importaciones de alimentos y garantizar una mayor cobertura alimentaria a su población. Este debate se ha vuelto aún más recurrente en los últimos meses.
Es importante esclarecer que en Cuba existen cadenas productivas, solo que salvo pocas excepciones, estas estructuras están desarticuladas, lo que redunda en dificultades diversas que se expresan en la incapacidad del sistema agroindustrial para satisfacer las diferentes demandas y, por lo tanto, para cumplir los aludidos propósitos.
Se considera que lo planteado en el L-185 resulta insuficiente, ya que más que cadenas productivas, deben articularse cadenas de valor que partan de la demanda de los espacios de mercado a los que estas estructuras se orienten, o sea, que tomen como punto de partida las preferencias del consumidor final.
Satisfacerlas, no solo en términos de nutrientes y con una oferta asequible en el caso del mercado doméstico, debe constituir un objetivo de la política del sector agropecuario. Esta sería una transformación radical en la manera de trazar políticas, sesgada durante muchos años hacia la oferta.
Por demás, el enfoque de cadena de valor también permite analizar la manera en que los beneficios generados se distribuyen entre los actores participantes, a fin de detectar si esta distribución se corresponde con la aportación de valor de cada actor, o sea, si es equitativa. Esto es coherente con el modelo socioeconómico al que se aspira en el país.

En términos de satisfacción de consumos, los resultados todavía no son satisfactorios.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La concreción de cadenas de valor u otras formas de articulación resulta muy necesaria en el sector agropecuario cubano, toda vez que no es el enfoque sistémico ni la orientación a partir de la demanda lo que ha primado en esta rama. En las cadenas agroindustriales intervienen una serie de organismos rectores por sectores que tradicionalmente han trabajado de manera independiente (por ejemplo, los Ministerios de la Agricultura, de la Industria Alimentaria, y de Comercio Interior).
Ello ha llevado a incongruencias que devienen en resultados inferiores a los esperados en términos de satisfacción de consumos.
Ante la necesidad de importar buena parte de los alimentos que se consumen en el país, lo que implica una erogación anual de aproximadamente 2 mil millones de USD, se sigue enfatizando en la urgencia de producir más, sin considerar en su justa medida la necesidad de desarrollar y engranar el resto de la cadena, obviando de esta manera la concepción sistémica del proceso.
Mayores producciones, sin las adecuadas respuestas del resto de los eslabones de la cadena (la industria, el comercio, los servicios de apoyo como el transporte y el almacenamiento), llevan a la pérdida sistemática de alimentos sin que estos lleguen a satisfacer alguna demanda. Además, se desperdician recursos materiales y humanos necesarios para todos los procesos, haciendo ineficiente al sector agropecuario.
El enfoque de cadenas de valor es igualmente importante para cumplir el propósito de incrementar las exportaciones de manera competitiva y estable en el mercado mundial en la actualidad. En pos de ese objetivo, Cuba precisa insertarse en cadenas globales de valor, más allá de que sea posible realizar exportaciones puntuales prescindiendo de este canal.
Sin embargo, tras varios años de estudio sobre la temática de los encadenamientos en este sector, he detectado obstáculos para su concreción efectiva en varias dimensiones, entre las más significativas:
Desde lo formativo:
-Desconocimiento como teoría y escasa aplicación por los actores participantes
Desde la política y la cultura:
-Sesgo hacia la oferta: errónea concepción de que incrementos productivos se convierten automáticamente en incrementos de consumo
-El cliente «no existe»
-Escasa autonomía de los actores para gestionar su actividad (determinar precios, seleccionar proveedores de insumos y servicios, mercados, etc.)
Vinculados a los procesos:
-Ausencia de planificación o proyección de la actividad por parte de los actores
-Penurias materiales transversales a todos los eslabones (insumos, herramientas, materiales de oficina, reactivos de laboratorio)
-Obsolescencia tecnológica
-Déficit de medios de transportación y/o insuficiencia de combustibles
-Débiles o ausentes servicios claves que permiten la agregación de valor a los productos o viabilizan la coordinación (financieros, electricidad, comunicaciones)
Desde el entorno
-Infraestructura insuficiente/deficiente: viales, comunicaciones, redes eléctricas, almacenamiento y conservación
-Políticas y normas de difícil cumplimiento o que atentan contra el correcto desarrollo de la cadena
Reconocer que estas limitaciones existen constituye un punto de partida importante para viabilizar los tan ansiados encadenamientos productivos; minimizarlas, una tarea de primer orden, en aras de alcanzar una mayor satisfacción del consumo de alimentos por parte de la población cubana. (2020)

Rentabilidad, inversión y pandemia

Michael Roberts 

23/05/2020



El discurso de la semana pasada del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jay Powell, en el Instituto Peterson de Economía Internacional de Washington fue realmente impactante. Powell dijo a su audiencia de economistas que "el alcance y la velocidad de esta recesión no tienen precedentes en los tiempos modernos". Uno de los hechos sorprendentes que apuntó fue que, según una encuesta especial de la Fed sobre el "bienestar económico" en los hogares estadounidenses, "de las personas que trabajaban en febrero, casi el 40% de los hogares que ganaban menos de 40,000 dólares al año habían perdido un empleo en Marzo"! !!Powell advirtió a su bien pagado público que atendía sentado en su casa gracias a Zoom que “si bien la respuesta económica ha sido oportuna y suficiente, puede que no sea el capítulo final, dado que el camino por delante es muy incierto y con riesgos a la baja significativos". De hecho, si son fiables las reducciones continuas de las previsiones de crecimiento global, el número de optimistas que cree posible una recuperación en forma de V se reduce a los dirigentes políticos y financieros.
Otro estudio predice que el PIB de los EEUU disminuirá un 22% en comparación con el período previo al COVID-19 y que el 24% de los empleos en los EEUU probablemente estén en peligro. Considera además que los efectos negativos serán mayores para los trabajadores con salarios bajos que podrían sufrir una caída del empleo de hasta el 42%, mientras que los trabajadores con salarios altos experimentarán solo una reducción del 7%.
Y Powell estaba preocupado porque cree que este colapso provocará daños a largo plazo en la economía de Estados Unidos, dificultando cualquier recuperación rápida o incluso significativa. “La historía muestra que las recesiones más profundas y prolongadas pueden provocar un daño duradero a la capacidad productiva de la economía", dijo Powell, haciéndose eco de los argumentos defendidos en mi artículo sobre las ‘cicatrices' económicas de la pandemia.
Powell cree que el principal problema para iniciar la recuperación tras la pandemia es que “una recesión prolongada y una recuperación débil también podrían desalentar la inversión y la expansión empresarial, limitando aún más la creación de empleos, así como el crecimiento del capital fijo y el avance tecnológico. El resultado puede ser un período prolongado de bajo crecimiento de la productividad y de ingresos estancados". Ver aquí.
Y existe el grave riesgo de que cuanto más tarde la recuperación, más probabilidades hay de quiebras y cierres de empresas y bancos, ya que "la recuperación puede tardar en ganar impulso, y ese retraso puede convertir los problemas de liquidez en problemas de solvencia".
De hecho, la semana pasada, la Reserva Federal publicó su Informe de Estabilidad Financiera semestral, en el que concluye que “el valor de los activos siguen siendo vulnerable a caídas significativas de los precios si la pandemia toma un curso inesperado, las consecuencias económicas resultan peores de lo previsto o resurgen las tensiones del sistema financiero". El informe de la Fed advierte que los prestamistas podrían enfrentarse a "pérdidas materiales" por conceder prestamos a empresas en dificultades que no puedan volver a la normalidad después de la crisis. "Las tensiones en los balances de los hogares y las empresas debido a los shocks económicos y financieros que se han sucedido desde marzo probablemente provoquen una situación de fragilidad que durará algún tiempo”, según la Fed. "En resumen, la posibilidad de que las pérdidas de las instituciones financieras creen presiones a medio plazo parece elevada", asegura la Fed.
Por lo tanto, la crisis del coronavirus será profunda y duradera, con una recuperación débil y podría provocar un colapso financiero. Y los trabajadores sufrirán de verdad, especialmente los de la parte inferior en la escala de ingresos y formación. Ese es el mensaje del jefe del banco central más poderoso del mundo.
Pero el otro mensaje que Jay Powell quería subrayar ante su audiencia de economistas es que esta aterradora depresión no es culpa del capitalismo. Powell se esforzó en asegurar que la causa de la depresión son el virus y los cierres y no la economía. “La recesión actual es única en su clase, ya que es atribuible al virus y a las medidas adoptadas para limitar sus consecuencias. Esta vez, el problema no ha sido la alta inflación. Ni la amenaza de que pinche una burbuja que amenace la economía, ni  que reviente un boom insostenible. La causa es el virus, no los sospechosos habituales, algo que vale la pena tener en cuenta en cómo respondemos".
Esta declaración me recordó lo que escribí a mediados de marzo, cuando la Organización Mundial de la Salud declaró el virus una pandemia. “Estoy seguro de que cuando termine este desastre, la teoría económica dominante y las autoridades afirmarán que fue una crisis exógena que no tiene nada que ver con defectos inherentes del modo de producción capitalista y la estructura social de la sociedad. Que la culpa fue del virus". Mi reacción entonces fue recordar a los lectores que “incluso antes de la pandemia, en la mayoría de las principales economías capitalistas, tanto en el llamado mundo desarrollado como en las economías 'en desarrollo' del 'Sur Global', la actividad económica se estaba frenando, en algunas economías ya se estaba contrayendo la producción y la inversión nacional, y otras muchas estaban a punto de que les ocurriera lo mismo".
Después del comentario de Powell, volví a echar un vistazo a la tasa de crecimiento del PIB real mundial desde el final de la Gran Recesión en 2009. Según los datos del FMI, se puede ver que la tendencia del crecimiento anual era a la baja y en 2019 el crecimiento global fue el más lento desde la Gran Recesión.
 
Y si comparamos la tasa de crecimiento del PIB real de 2019 con la media de los 10 años anteriores, todas las área del mundo muestran una caída significativa.
 
El crecimiento de la Eurozona fue un 11% inferior que la media del decenio anterior, en el G7 y las economías avanzadas incluso más bajas, una tasa de crecimiento de los mercados emergentes un 27% más baja; por lo que la tasa de crecimiento mundial en 2019 fue un 23% más baja que la media desde el fin de la Gran Recesión. He incluido a América Latina para mostrar que esta región estaba en crisis ya en 2019.
Así que la economía capitalista mundial ya estaba cayendo en una recesión (prevista hace tiempo) antes de que estallara la pandemia de coronavirus. ¿Por qué? Como Brian Green explicó en la discusión de You Tube que tuve con él la semana pasada, la economía de EEUU ha estado inflando una burbuja a base de crédito durante los últimos seis años, lo que permitió que la economía creciera a pesar de la caída de la rentabilidad y la inversión en la economía "real". Como dice Brian, "la salud subyacente de la economía capitalista global era débil antes de la plaga, pero estaba oculta por el dinero barato que generaban las ganancias especulativas que retro-alimentaban la economía". (Para los datos de Brian, ver su web aquí ).
En aquel debate, analicé la trayectoria de la rentabilidad del capital a nivel mundial. Las Penn World Tables 9.1 proporcionan una nueva serie llamada tasa interna de rendimiento del capital (TIR) ​​para todos los países del mundo desde 1950 hasta 2017. La TIR es un indicador razonable de un cálculo marxista de la tasa de ganancia en relación al capital fijo, aunque por supuesto no es lo mismo porque excluye el capital variable y los inventarios de materias primas (capital circulante) del denominador. A pesar de esa deficiencia, la TIR nos permite considerar la tendencia y la trayectoria de la rentabilidad de las economías capitalistas y compararlas entre sí a partir de una base similar de valoración.
Si observamos la TIR de las siete principales economías capitalistas, los países imperialistas, los G7, encontramos que la tasa de ganancia en las principales economías alcanzó su punto máximo al final de la llamada era 'neoliberal' a finales de la década de 1990. Hubo una disminución significativa de la rentabilidad después de 2005 y luego una caída durante la Gran Recesión, igualando los resultados de Brian para el sector no financiero de los Estados Unidos. La recuperación desde el fin de la Gran Recesión ha sido limitada y la rentabilidad se mantiene cerca de los mínimos históricos.
 
La serie TIR solo llega hasta 2017. Sería posible extender estos resultados a 2019 utilizando la base de datos AMECO que mide el rendimiento neto del capital de manera similar a las tablas TIR de Penn. No he tenido tiempo de hacerlo como de debe, pero una primera ojeada sugiere que no ha habido un aumento de la rentabilidad desde 2017 y probablemente ha caído ligeramente hasta 2019. Por lo tanto, estos resultados confirman los datos estadounidenses de Brian Green de que las principales economías capitalistas eran ya débiles antes del golpe de la pandemia.
En segundo lugar, también podemos llegar a esta impresión observando las ganancias corporativas totales, no solo la rentabilidad. Brian también lo hace para Estados Unidos y China. He intentado proyectar los movimientos de las ganancias corporativas de EEUU y China a escala global ponderando las ganancias corporativas (publicadas trimestralmente) de una selección de las principales economías: EEUU, Reino Unido, China, Canadá, Japón y Alemania. Estas economías constituyen más del 50% del PIB mundial. Lo que revela esta proyección es que las ganancias corporativas globales se habían estancado antes de la pandemia. La ley de doble filo de la rentabilidad de Marx estaba actuando.
 
El mini boom de ganancias que comenzó a principios de 2016 alcanzó su punto máximo a mediados de 2017 y retrocedió en 2018 hasta cero en 2019.
Eso me lleva a la conexión causal entre los beneficios y el estado de las economías capitalistas. A lo largo de los años, he presentado argumentos teóricos para defender mi interpretación de la visión marxista de que son los beneficios los que impulsan la inversión capitalista, no la "confianza", ni las ventas, ni el crédito, etc. Además, los beneficios arrastran la inversión, y no al revés. No es solo la lógica de la teoría la que respalda este punto de vista; también la evidencia empírica. Y hay mucha.
Pero permítanme llamar su atención sobre un nuevo artículo de Alexiou y Trachanas: “Predicting post-war US recessions: a probit modelling approach” (Predecir las recesiones estadounidenses de posguerra: un enfoque de modelado probit), abril de 2020. Es una Investigaron de la relación entre las recesiones estadounidenses y la rentabilidad del capital mediante un análisis de regresión multivariante. Concluyen que la probabilidad de una recesión aumenta con la caída de la rentabilidad y viceversa. Sin embargo, la variaciones en el crédito privado, en las tasas de interés y el índice Q de Tobin (el valor en bolsa comparado con los valores de los activos fijos) no son estadísticamente significativos y cualquier relación con las recesiones es "bastante escasa".
Deduzco de este estudio y de los otros anteriores, que aunque el capital ficticio (crédito y acciones) puede mantener una economía capitalista a flote un tiempo, eventualmente será la rentabilidad del capital en el sector productivo la que se imponga. Además, reducir las tasas de interés a cero o menos; inyectar crédito a niveles astronómicos que alientan la inversión especulativa en activos financieros (y así elevar el índice Q de Tobin) y un mayor gasto fiscal no permitirán que las economías capitalistas se recuperen de esta recesión pandémica. Para eso se requiere un aumento significativo de la rentabilidad del capital productivo.
Si observamos las tasas de inversión (medidas por la inversión total en relación con el PIB en una economía), encontramos que en los últimos diez años, la inversión total/PIB en las principales economías ha sido débil; de hecho, en 2019, la inversión total (publica, de los hogares y de las empresas) en relación con el PIB ha sido menor que en 2007. En otras palabras, incluso la baja tasa de crecimiento del PIB real en las principales economías en los últimos diez años no ha sido igualada por el crecimiento de la inversión total. Y si se deducen el gasto público y el de los hogares, la inversión empresarial se ha comportado aún peor.
 
Por cierto, el argumento de los keynesianos de que el bajo crecimiento económico en los últimos diez años se debe al "estancamiento secular" causado por un "exceso de ahorro", no se confirma. El índice de ahorro nacional en las economías capitalistas avanzadas en 2019 no ha sido mayor que en 2007, mientras que el índice de inversión ha caído un 7%. Ha habido una escasez de inversión, no un exceso de ahorro. Este es el resultado de la baja rentabilidad en las principales economías capitalistas, que obliga a buscar en el extranjero donde invertir con una rentabilidad más alta (el índice de inversión en las economías emergentes ha aumentado un 10%; volveré a este punto en un artículo futuro).
Lo importante para restaurar el crecimiento económico en una economía capitalista es la inversión empresarial. Y depende de la rentabilidad de esa inversión. E incluso antes del golpe de la pandemia, la inversión empresarial estaba cayendo. Por ejemplo, Europa. Antes del golpe de la pandemia, la inversión empresarial en los países periféricos europeos todavía estaba aproximadamente un 20% por debajo de los niveles anteriores a la crisis.
Andrew Kenningham, economista jefe para Europa de Capital Economics, pronostica que la inversión empresarial de la eurozona caerá un 24 por ciento interanual en 2020, contribuyendo a una contracción del 12 por ciento del PIB. En el primer trimestre, Francia sufrió su mayor contracción conocida en la formación bruta de capital fijo, un índice de la inversión pública y privada; la contracción en España también estuvo cerca de niveles récord, según datos preliminares de su oficina nacional de estadística.
En Europa, los fabricantes que producen bienes de inversión, utilizados como insumos para la producción de otros bienes y servicios, como maquinaria, camiones y equipos, experimentaron el mayor impacto negativo en su actividad, según datos oficiales. En Alemania, la producción de bienes de inversión cayó un 17 por ciento en marzo en comparación con el mes anterior, más del doble de la caída en la producción de bienes de consumo. Francia y España registraron diferencias aún mayores.
La baja rentabilidad y el aumento de la deuda son los dos pilares de la Larga Depresión (es decir, bajo crecimiento de la inversión productiva, de los ingresos reales y del comercio) en la que están desde hace una década las principales economías. Con la pandemia, los gobiernos y los bancos centrales están duplicando estas políticas, respaldados por un coro aprobatorio de las distintas escuelas keynesianas (incluida la TMM), con la esperanza y la expectativa de que conseguirán relanzar las economías capitalistas después de que se terminen o relajen los cierres y confinamientos.
Es poco probable que esto suceda, porque la rentabilidad seguirá siendo baja e incluso puede ser que menor, pero aumentarán las deudas, infladas por la enorme expansión crediticia. Las economías capitalistas seguirán deprimidas e incluso eventualmente experimentarán una inflación creciente, de modo que esta nueva etapa de depresión se convertirá en estanflación. El multiplicador keynesiano (gasto público) no será suficiente, como en la década de 1970. El multiplicador marxista (rentabilidad) demostrará ser una guía mejor de la naturaleza de los auges y las crisis capitalistas y demostrará que las crisis capitalistas se repetirán mientras exista el modo de producción capitalista.

 
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2020/05/17/profitability-investment-and-the-pandemic/
Traducción:
G. Buster

LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, ¿ANTITERRORISTAS?


El Departamento de Estado notificó al Congreso de los Estados Unidos, el 13 de mayo 2020, que Irán, Corea del Norte, Siria, Venezuela y CUBA, estaban certificados bajo la Sección 40ª (a), de la Ley de Control de Exportación de Armas, por “no cooperar completamente” con los esfuerzos ANTITERRORISTAS de los Estados Unidos en 2019.

En primer lugar, pienso que, independientemente que conocemos, y muchos otros que se hacen lo que no lo conocen, la historia verdadera ha demostrado, y lamentablemente continua patentizándolo hoy más que nunca,  que la caterva de socarrones y fariseos, que con muy pocas excepciones han venido engendrando truhanerías desde casi que se declararon independientes hace poco más de dos siglos FUERON, SON Y SEGUIRÁN SIENDO los que más actos y hechos de terror y terrorismo han perpetrado.

Digo TERROR, ya que Terror y Terrorismo no son lo mismo. El TERROR ha podido ser definido como un instrumento de dominio basado en el empleo del MIEDO y la INTIMIDACIÓN, o de una amenaza mortal que produce estremecimiento en las víctimas reales o potenciales, debilitándolas con astucia y artimaña.

 Si intentáramos esclarecer todo el andamiaje en que el imperio norteamericano ha participado en esos ACTOS DE TERROR contra Cuba, sería imposible reducir este escrito a términos moderados.

Lo que sí es evidente que posiblemente no haya otro caso como el de nuestra patria, en que durante 60 años se nos haya  condenado por el imperio más poderoso del mundo, a atiborrarnos de INIMAGINABLES INTIMIDACIONES Y AMENAZAS, para conseguir lo que no han podido a través de los más infernales y enfermizos métodos de subyugación.

Y precisamente en la actualidad se nos presenta un gobierno de ese imperio, en que se ha ESTADO DISTINGUIENDO por ser especialista y versado en la expansión y difusión, a gran escala, de la intimidación y el miedo, creando inquietudes, ansiedades  e incertidumbres, con la finalidad de ir destruyendo y aniquilando a los que considera sus enemigos o futuros competidores.

Veamos en la práctica algunos ejemplos de cómo el gobierno actual de los Estados Unidos y su grosero fascista mandatario Donald Trump, ha maniobrado bajo esta estrategia para socavar nuestro sistema:

·        ¿No resultó un desajuste indecoroso, indigno y obsceno del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump,  y una evidencia de lo que el Pueblo Cubano tendría que tolerar en adelante, al conocer la deplorable y vergonzosa actitud de emitir juicios y declaraciones públicas insultantes y humillantes, sobre la desaparición física de nuestro eterno y querido compañero Fidel Castro Ruz.?

·        No se interpretó como una aviso innegable para nuestro Pueblo que ciertamente creo incertidumbre, la noticia del incremento de las medidas coercitivas y represivas, al firmarse en Miami el 16 de julio de 2017 (seis meses posteriores a la toma de posesión de Donald Trump), su nueva Directiva titulada: “Memorándum Presidencial de SEGURIDAD NACIONAL sobre  el fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, cancelando el Acuerdo del anterior presidente Barack Obma?

·        No provocó inseguridad en un país pequeño como el nuestro, percibir de forma persistentes por todos los medios de comunicación, que un nuevo presidente de los Estados Unidos se prestó, tan pronto  como tomó posesión, a divulgar insistentemente: “TODAS LAS OPCIONES ESTÁN SOBRE LA MESA”.

Ahora bien, queda por referirme a la parte más traumática y en la que los gobiernos de los Estados Unidos, han sido participe y cómplice de las mayores fechorías que en el mundo se han cometido: EL TERRORISMO.

Cuál es la definición de esa palabra: “Sucesión de ACTOS VIOLENTOS ejecutados para infundir terror. O sea, el TERRORISMO supone el uso intencional de la violencia contra un objetivo.

CUBA como tal, ha sido un blanco permanente por parte de los doce gobiernos de los Estados Unidos, que han existido posterior al 1ro. de enero de 1959.

Los llamados “luchadores”  contra el TERRORISMO han logrado convencer a muchos pueblos que el TERRORISMO es un flagelo únicamente inherente a fuerzas radicales fundamentalistas, sobre todo de países que profesan la religión islámica, ocultándonos de que las mayores y más perversas acciones terroristas han sido ejecutadas por los países y las fuerzas poderosas que dominan al mundo, destacándose a su principal promotor: los Estados Unidos de América

En este sentido, sólo me queda exponer algunos ejemplos sobre actos que se han realizado contra Cuba de puro TERRORISMO:

·        Hace 4 décadas, 73 vidas fueron segadas en un monstruoso ACTO TERRORISTA  organizado y perpetrado con el conocimiento y la complicidad del gobierno de los Estados Unidos, al hacer estallar en pleno vuelo una aeronave civil cubana.

·        Cuba es uno de los pueblos del mundo sobre el cual el flagelo del TERRORISMO se ha ensañado de manera brutal y despiadada; todas las variante han sido aplicadas contra el pueblo cubano, desde la agresión militar, bombardeos, incendios, secuestros de aeronaves, barcos y ciudadanos de nuestro país; atentados contra nuestras sedes diplomáticas, incluyendo el asesinato de sus integrantes, así como el ametrallamiento de decenas de instalaciones cubanas; viles planes contra la salud de la población, como parte de la guerra biológica; introducción de plagas en los principales cultivos del territorio nacional; todo con el fin de destruir la vida social y económica de la nación.

·        Hay que recordar que solo en 18 meses desde la aprobación de la  Operación Mangosta en 1962 y hasta 1963, implementada por el gobierno de John F. Kennedy, se perpetraron contra Cuba más de 5700 acciones TERRORISTAS, de las cuales unas 700 fueron contra instalaciones industriales. A causa de esa política de TERRORISMO DE ESTADO, 3mil 478 cubanos murieron víctimas de esas canallescas acciones y 2mil99 quedaron incapacitados para siempre.

Para finalizar, destaco a continuación un fragmento de las Reflexiones de nuestro inolvidable compañero Fidel Castro Ruz, de octubre 16 de 2011:

“¿Quién puede creer la insólita mentira de que Cuba apoya el terrorismo?...”tan torpe y estúpido embuste parte del poderoso país que a 90 millas de sus costas no solo aplican contra ella un criminal bloqueo, sino también los más grotescos actos terroristas…” los planes de asesinatos de los líderes de la Revolución organizados por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, fueron incontables…” El relato de los hechos cometidos por los Estados Unidos contra nuestro pueblo sería interminable…”

La Habana, Cuba, 24 de mayo de 2020. “Año 62 de la Revolución”.


JULIO SERGIO ALCORTA FERNÁNDEZ.



Limitan acceso a Varadero ante enfrentamiento a COVID-19. Comentario HHC

BÁRBARA VASALLO 


Varadero, 23 may (ACN) A propuesta del Consejo de Defensa de la provincia de Matanzas (CDP) y con la aprobación de las máximas autoridades cubanas, a partir de la próxima semana el acceso a esta ciudad balneario estará limitado, para evitar propagación de la COVID-19, pandemia que azota al mundo.
Mario Sabines Lorenzo, vicepresidente del CDP, explicó a la ACN que accederán a la Península de Hicacos solo los trabajadores del turismo que laboran en el acondicionamiento de las instalaciones hoteleras, y los constructores que participan en la ejecución de las inversiones que allí se desarrollan y no se detuvieron a pesar de la situación epidemiológica.
Varadero no tiene actualmente actividad recreativa ni comercial, porque la provincia de Matanzas, igual que el resto del país, se mantiene en la misma etapa de enfrentamiento a la pandemia, por lo tanto, no hay actividades ajenas a las que realizan trabajadores del Ministerio del Turismo y de la Construcción, que alistan al balneario para cuando se decida entrar en otra etapa, afirmó Sabines Lorenzo.
El Gobernador de la provincia matancera argumentó que es prudente ordenar la entrada a la Península para evitar riesgos, es un lugar donde estamos haciendo todo lo posible para que esté bello, hay que aprovechar este tiempo que no contamos con turismo nacional ni extranjero para poner a punto todas las instalaciones hoteleras y extra hoteleras del balneario, acotó.
En correspondencia adecuamos los servicios básicos a las personas que residen allí (alrededor de dos mil núcleos familiares y unos seis mil habitantes) y no a otra población de otros lugares a adquirir productos, en la playa está prohibido bañarse porque violamos el aislamiento social, argumentó el directivo.
Se realizan los ajustes correspondientes con las cadenas de tiendas Caribe y el CIMEX para reforzar en las localidades de Santa Marta y Boca de Camarioca, cercanas a Varadero, con una población grande para la existencia actual de puntos de venta, expresó Mario, e informó que todo el que trabaja o tiene funciones que realizar en Varadero, o reside allí no tendrá problemas para acceder.
El Vicepresidente del CDP solicitó total tranquilidad para quienes residen en la ciudad balneario y comentó que se adoptan las medidas identificativas de los vehículos para la entrada y salida, y de los núcleos residentes que son los que podrán adquirir los productos de primera necesidad en la red de tiendas recaudadores de divisas.
Sabines Lorenzo comunicó que tanto a los trabajadores del turismo que permanecen en sus puestos, como a los de la construcción que laboran en los preparativos para la Feria Internacional (FitCuba) y otras inversiones, se les realiza un control epidemiológico estricto.
No renunciamos al propósito de convertir a Varadero en la mejor playa del mundo y en el principal polo turístico de Cuba, reafirmó Sabines Lorenzo, y solicitó a la población ajena que se abstenga de ir al balneario porque no se les va a permitir la entrada.
Comentario HHC:  Es evidente que esto es la preparación para la apertura al turismo, que si se tienen reservas (ya se está vendiendo el verano) pues es importante todas las medidas sobre todo desde el punto de vista de salud.

Varadero que tiene un aeropuerto, tiene las condiciones adecuadas para implementar un corredor sanitario, máxime con la limitante anunciada del acceso por carretera.  Digo más todos los habitantes y personal del turismo y otros trabajadores de Varadero deberían  realizarse al 100 % la prueba COVID y tener el certificado que lo avale. Al igual que debería exigírsele y/o comprobarlo a todos los turistas. 

Resalte anteriormente " si se tienen reservas" porque un hotel tiene su punto de equilibrio en un por ciento dado de ocupación, de lo contrario los gastos fijos absorben los pocos ingresos y no hay utilidades y, por consiguiente, se opera con pérdidas, y esto es lo que menos debe ocurrir en estos momentos difíciles para la economía. 

Conozco por ejemplo de reservas ya realizadas (pocas) para los meses venideros al Hotel Brisas del Caribe de Varadero, un hotel tres estrellas perteneciente al Grupo Cubanacan. Igualmente hay un anuncio de Meliá de que cuenta con Cuba para la reapertura post covid, pero nada indica que habrá turismo masivo, sino todo lo contrario y ya se han explicado las causas en otros post y es evidente.

¿Cuántas son las reservas existentes por Hoteles hoy en día para el verano y Varadero? ¿Cuáles son los puntos de equilibrio de los hoteles reservados? ¿Cuáles son los hoteles más demandados y que son los más eficientes? ¿Cuáles tienen las mejores condiciones por decir un nombre Post Covid? ¿Se podrán desviar por ejemplo turistas de Brisas del Caribe al Meliá Internacional Varadero y seguirá siendo rentable este último con el precio de paquete de aquel?

Hay que analizar bien como impactar positivamente al máximo los visitantes que tengamos, y que además sea una operación rentable para el país. 

La competencia va ser por otra parte voraz, en Cancún por ejemplo para contener el COVID 19, impusieron restricciones fuertes a la población, y ya anunciaron todo un protocolo con la Secretaria de Salud de como operar desde el aeropuerto hasta las instalaciones, con estímulos de descuentos importantes y ya entre el 8 y 10 de junio es la fecha de llegada de los primeros  turistas bajo estrictos controles sanitarios. (1).