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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

sábado, 25 de agosto de 2018

CEPAL: Cuba crecerá 1.5 % en el 2018


  Cepal
1.  Rasgos generales de la evolución reciente

De acuerdo con cifras oficiales, en 2017 la economía habría crecido un 1,6%, frente a un 0,5% en 2016, impulsada por un robusto crecimiento de la actividad turística, así como por un buen desempeño de la producción agrícola y la construcción. En 2017 la economía cubana se vio duramente afectada por el impacto del huracán Irma, cuyos daños se estiman cercanos a 13.000 millones de pesos. También se vio perjudicada por el recrudecimiento del bloqueo económico por parte de los Estados Unidos, así como por la continua crisis por la que atraviesa la República Bolivariana de Venezuela, el principal socio comercial del país. Las cifras disponibles apuntan hacia una mejora del sector externo en 2017, donde al dinamismo de las exportaciones de servicios se sumó un entorno favorable de precios de exportaciones de algunos bienes, así como una desaceleración de las importaciones, que estuvieron muy condicionadas por la disponibilidad de divisas. En lo que respecta a las finanzas públicas, el gran impulso fiscal, que significó un déficit cercano al 8% del PIB, se explica por el esfuerzo dedicado a promover las exportaciones y sustituir las importaciones de alimentos, así como por una aceleración de la inversión en infraestructura.

En abril de 2018, la Asamblea Nacional del Poder Popular confirmó a Miguel Díaz-Canel, antiguo Primer Vicepresidente, para suceder a Raúl Castro como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Por su parte, Raúl Castro se mantendrá al frente tanto del Partido Comunista de Cuba (PCC) hasta 2021. En lo que respecta a la orientación de las políticas públicas, en el mediano plazo estas seguirán siendo encauzadas por la implementación de los Lineamientos de Política Económica y Social del Partido y la Revolución adoptados por la Asamblea Nacional en junio de 2017. En los lineamientos se contempla una economía dominada por empresas estatales, que cada vez gozan de mayor autonomía operativa, al tiempo que se reconoce explícitamente el papel de diversas formas no estatales de producción, entre las que se destacan las cooperativas y los trabajadores por cuenta propia. Además, en dichos lineamientos se prioriza la atracción de inversión extranjera directa, así como el ordenamiento del sistema monetario, en el que actualmente conviven dos monedas de curso legal.

Para 2018, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta un crecimiento del 1,5%, impulsado por un mejor desempeño de la actividad agropecuaria no azucarera, cierto dinamismo de la actividad turística, así como el continuado impulso fiscal vinculado a la inversión en infraestructura y a la reconstrucción de daños causados por fenómenos meteorológicos. En lo que respecta a la inflación, se anticipa que se mantendrá estable ante la expectativa de que continúen los esfuerzos orientados a controlar los precios de ciertos productos estratégicos.

2.  La política económica
a) La política fiscal
La postura de la política fiscal durante 2017 fue expansiva, con un ensanchamiento del déficit fiscal del Estado cercano a 1,5 puntos del PIB con respecto al 6,7% del PIB registrado en 2016. El deterioro de la posición fiscal refleja principalmente un marcado dinamismo de los gastos que no fue compensado por el crecimiento moderado de los ingresos. 

La aceleración en el crecimiento nominal de los ingresos brutos totales (un 8,2% en 2017 frente a un 2,5% en 2016) fue impulsada por el dinamismo de los impuestos sobre los servicios y los ingresos personales, que compensaron la desaceleración en la recaudación del impuesto sobre las ventas y la contracción observada en el impuesto por la utilización de la fuerza de trabajo. Esto refleja parcialmente el dinamismo del sector de los servicios, sobre todo de las actividades vinculadas al turismo, así como la creciente participación del sector no estatal en la actividad económica

Por su parte, los gastos totales del Estado, equivalentes a alrededor del 63% del PIB, se expandieron un 10,5% impulsados por los recursos destinados a actividades no presupuestadas, así como gastos y transferencias de capital. 

Entre los gastos en actividades no presupuestadas, que representan una tercera parte de los gastos totales, se destaca el gasto destinado a financiar exportaciones y sustituir importaciones, que apoya sobre todo la exportación de azúcar y la producción nacional de frijol, arroz, maíz, carne y leche. Los gastos y las transferencias de capital, cuyo principal destino es la inversión en infraestructura hidráulica y de transporte, se mantuvieron en torno a un 4% del PIB en 2017. Con la finalidad de hacer frente a los daños ocasionados por el huracán Irma, que asoló la isla en septiembre de 2017, se reorientaron algunas partidas de gasto para el financiamiento de subsidios otorgados a los afectados en la compra de materiales de construcción y bienes de consumo, así como en las tasas de crédito bancarios.

El déficit del presupuesto del Estado fue financiado por la colocación de bonos en el sistema bancario nacional. De acuerdo con lo estipulado en la ley del presupuesto, los bonos tienen un plazo de amortización de hasta 20 años y una tasa de interés promedio anual del 2,5%. Si bien no existen cifras actualizadas con respecto a la evolución de la deuda pública, los datos disponibles indican que los gastos por servicio de la deuda nacional rondaron el 1% del PIB en 2017.

De acuerdo con las cifras que figuran en el anteproyecto del presupuesto, para 2018 se contempla un incremento nominal del 18,8% del déficit del Estado, en el que se mantendría una dinámica de crecimiento de los ingresos en torno al 4,3% impulsada por los impuestos sobre las utilidades (10%) y sobre los ingresos personales (18,7%). La estimación incorpora el impacto de las mejoras administrativas orientadas a fortalecer la recaudación de ingresos del sector no estatal. Con respecto al gasto, se anticipa un incremento del 6,4% en términos nominales, el cual estaría impulsado por una expansión cercana al 6% nominal en el gasto corriente, así como por un crecimiento en torno al 14% nominal en los gastos y las transferencias de capital.

b)  La política monetaria y cambiaria
De acuerdo con el Banco Central de Cuba, en 2017 no se realizaron ajustes en los instrumentos disponibles para la conducción de la política monetaria: las bandas de referencia para las tasas activas nominales, tanto en pesos cubanos como en pesos cubanos convertibles (CUC), y las tasas de encaje legal requerido. En 2017 se observó un crecimiento cercano al 8% en el agregado monetario M2, impulsado sobre todo por el efectivo en circulación, lo que refleja los niveles relativamente bajos de bancarización de la población cubana. Por su parte, el crédito otorgado por el sistema bancario nacional habría crecido en proporción similar. Las principales destinatarias de crédito son empresas estatales vinculadas a los sectores de la agricultura y la construcción. 

A pesar de las expectativas generadas por declaraciones oficiales, que en reiteradas ocasiones han enfatizado la prioridad que reviste el ordenamiento monetario en el marco de la actualización del modelo económico y social, hasta el momento no se han hecho públicos los detalles del proceso de unificación de los tipos de cambio vigentes en el país. El tema es de gran relevancia, ya que la existencia de múltiples tipos de cambio genera notorias distorsiones en el mercado laboral y en el sector externo, implica transferencias implícitas entre diferentes empresas públicas y segmenta el mercado nacional. Es importante destacar que, dada la complejidad del tema, los detalles de este proceso pueden tener un impacto significativo sobre las perspectivas de corto plazo de la economía. En este sentido, es preciso señalar que, de acuerdo con las autoridades, una de las premisas de dicho ordenamiento es minimizar el impacto sobre la población en términos de empleo, poder adquisitivo y acceso a servicios públicos.

c)   Otras políticas
Pese a los avances registrados en la relación bilateral a partir del restablecimiento de las relaciones diplomáticas en diciembre de 2014, en junio de 2017 el Gobierno de los Estados Unidos anunció varios cambios en sus políticas con respecto a Cuba. 

Entre las medidas, que entraron en vigor en noviembre de 2017, se destacan las siguientes: a) la prohibición de realizar transacciones financieras directas entre personas y empresas que se encuentren bajo la jurisdicción de los Estados Unidos y entidades que, de acuerdo con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, estén vinculadas a los servicios de inteligencia, seguridad y defensa cubanos; b) la adopción de una política de negar licencias de exportación de bienes y servicios a entidades incluidas en la lista restringida, y c) la prohibición de que ciudadanos estadounidenses puedan realizar viajes de manera individual a la isla. Entre la lista de entidades restringidas se incluyen tanto la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), como las terminales de contenedores de Mariel y La Habana. Es preciso destacar que las medidas no afectan directamente el envío, procesamiento y recepción de remesas familiares. Ambos países, no obstante, han mantenido el diálogo bilateral en temas de interés mutuo que incluyen la agricultura, los flujos migratorios y el combate al terrorismo, el narcotráfico y el lavado de dinero.

A  esto se suma una mayor intensidad en la aplicación del bloqueo económico, cuyo impacto de acuerdo con estimaciones oficiales alcanzo los 4.000 millones de dólares en el período comprendido entre abril de 2016 y junio de 2017. Dichas pérdidas se originan principalmente en los ingresos no percibidos por no poder exportar bienes y servicios a los Estados Unidos, la necesidad de importar insumos desde otros mercados, el costo de realizar transacciones financieras evitando instituciones estadounidenses y el impacto sobre la atracción de inversión extranjera privada ante la perspectiva de ser objeto de sanciones por parte de los Estados Unidos.

En julio de 2018, el Gobierno cubano anunció que a partir de diciembre de 2018 se reanudará la autorización para realizar actividades por cuenta propia, suspendidas desde agosto de 2017. Hasta mayo de 2018, el número de tenedores de licencias para realizar actividades por cuenta propia era cercano a 600,000, cifra equivalente a cerca del 12% de los ocupados. De acuerdo con las autoridades, las nuevas medidas buscan ordenar la actividad por cuenta propia, reconociendo nuevas actividades, agrupando actividades afines e introduciendo mayores controles que garanticen la licitud de los equipos e insumos utilizados, el cumplimiento de regulaciones laborales y obligaciones tributarias, así como mecanismos para regular la realización de actividades específicas. Entre las medidas se destacan la limitación del otorgamiento de una licencia por hogar, así como el requerimiento de que las transacciones de las actividades por cuenta propia se realicen a través de la banca propiedad del Estado. 
   
3. La evolución de las principales variables
a)  La evolución del sector externo
A pesar de los contratiempos financieros y climáticos, en términos generales, durante 2017 la evolución del sector externo fue positiva. Ello refleja la mejora experimentada en las exportaciones de bienes y servicios, que obedece, por una parte, a la recuperación observada en los precios internacionales de productos como el níquel y los derivados de petróleo, y, por la otra, al notable aumento en el flujo de visitantes hacia Cuba. De acuerdo con estimaciones preliminares, a pesar del impacto del huracán Irma sobre la actividad turística durante los últimos meses del año, el número de visitantes superó en medio millón lo planificado y la isla alcanzó a recibir 4,7 millones de turistas, lo que significa un incremento del 11,9% con respecto a 2016.

Por otra parte, la mejora del balance externo también se vio influenciada por diversos factores que resultaron en un menor crecimiento de las importaciones. El mejor desempeño en la producción de diversos productos agrícolas permitió abastecer al mercado nacional y hacer menor uso de importaciones. Asimismo, algunas importaciones se vieron afectadas por el incumplimiento en el pago de cartas de crédito y las dificultades en el acceso a créditos, a lo que se suman los retos en el abasto de combustibles.

Aunque no se dispone de cifras oficiales, la información a la que se tiene alcance apunta a un continuo dinamismo de los flujos de remesas familiares. En lo que respecta a la inversión extranjera directa, a pesar de los múltiples desincentivos planteados por las dificultades operativas que resultan del bloqueo económico por parte de los Estados Unidos, las distorsiones causadas por la dualidad cambiaria y las ineficiencias administrativas, durante 2017 se alcanzó la cifra acumulada de 2.000 millones de dólares en compromisos de inversión. De acuerdo con el contenido de la edición más reciente de la cartera de oportunidades de inversión extranjera, los proyectos prioritarios están vinculados con energías renovables, industria ligera y turismo. No se cuenta con cifras actualizadas sobre la evolución de la deuda externa.

Para 2018 se proyecta un escenario relativamente favorable para el sector externo, que estará impulsado por la actividad turística, que se proyecta que mantendrá un desempeño positivo pese al descenso en la llegada de visitantes desde los Estados Unidos. También se espera que las importaciones sigan estando condicionadas por la disponibilidad de divisas. En este sentido, se destaca el requerimiento del Banco Central de Cuba de que las empresas estatales que deseen realizar importaciones superiores a los 100.000 dólares obtengan una autorización previa.

b)  El crecimiento económico
Sobre la base de las cifras revisadas de 2016, según las cuales la economía cubana experimentó un modesto crecimiento del 0,5%, y no una contracción del 0,9% como se había informado originalmente, se estima que durante 2017 la actividad económica creció un 1,6%, con lo que el crecimiento alcanzó un promedio anual de apenas un 2,1% durante el quinquenio 2013-2017. Desde la perspectiva sectorial, el modesto desempeño observado en 2017 refleja el comportamiento de los sectores vinculados a la actividad turística (transporte, almacenamiento y comunicaciones, comercio, hoteles y restaurantes), la agricultura y la construcción. En lo que respecta a la manufactura, de acuerdo con declaraciones oficiales, la actividad ha estado condicionada por la posibilidad de abastecerse de los insumos necesarios, situación que ha afectado en particular la producción de bienes de aseo e higiene, así como la elaboración de insumos para la construcción.

Según declaraciones oficiales, durante el primer semestre de 2018, la economía habría registrado un modesto crecimiento del 1,1%. El dinamismo del crecimiento se ha visto afectado por la desaceleración en la llegada de visitantes, principalmente desde los Estados Unidos como resultado de las restricciones impuestas por el Gobierno de Donald Trump, la fuerte contracción en la producción azucarera, así como el impacto de eventos meteorológicos como la prolongada sequía y la tormenta tropical Alberto en mayo. Las autoridades prevén para 2018 un crecimiento cercano al 2% impulsado por el continuo dinamismo de las actividades relacionadas al turismo y la construcción. La CEPAL proyecta una tasa del 1,5%, sobre la base de la incertidumbre respecto del impacto del recrudecimiento del bloqueo económico por parte de los Estados Unidos sobre los flujos de visitantes, así como respecto del cumplimiento del plan de inversiones.

c)   La inflación, las remuneraciones y el empleo
Aunque no se cuenta con cifras actualizadas, la información disponible apunta hacia incrementos marginales en la evolución de los precios al consumidor a nivel nacional durante 2017. Esto es producto de la heterogeneidad observada a lo largo del país, donde en regiones con mayor afluencia turística se constató un mayor incremento del nivel de precios, así como de los controles de precios instrumentados para atenuar los efectos del huracán Irma sobre el consumo.

En un contexto caracterizado por una tendencia a la baja en la población económicamente activa, producto del envejecimiento de la población cubana, así como por un aumento de la participación del empleo en el sector no estatal, de acuerdo con estimaciones oficiales, en 2017 la tasa de desocupación alcanzó un 2,4%, ligeramente por encima del 2,0% observado durante el año anterior. Por su parte, el crecimiento del salario medio nominal en pesos cubanos (1,6%) en el sector estatal de la economía habría experimentado una desaceleración en comparación con el 7,7% registrado en 2016 y dicho salario se ubicó en 750 pesos. Para 2018, las proyecciones oficiales contemplan una estabilidad en el nivel de desocupación con respecto a lo observado en 2017, así como una ligera aceleración (2,2%) en la evolución del salario medio nominal.
                         
  
Cuadro 1
            CUBA: PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

2009              2010              2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017 a/

Tasas de variación anual b/






Producto interno bruto total  
1,5
2,4
2,8
3,0
2,8
1,0
4,4
0,5
1 , 6
Producto interno bruto por habitante  
Producto interno bruto sectorial
1,4
2,3
2,7
2,8
2,6
0,9
4,3
0,5
1 , 6
  Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca
-0,2
-6,0
4,4
0,7
4,7
2,2
2,5
5,8
...
  Explotación de minas y canteras
-3,3
7,4
1,4
2,1
-2,3
-0,7
-2,0
-3,7
...
  Industrias manufactureras
0,9
1,1
3,9
2,2
2,1
-3,6
6,3
-5,2
...
  Electricidad, gas y agua
0,8
-1,7
2,7
4,4
3,7
0,7
4,3
1,2
...
  Construcción
  Comercio al por mayor y al por menor,
0,6
-7,5
-7,3
11,3
7,9
-2,3
17,0
4,7
...
    restaurantes y hoteles
2,2
3,1
6,3
5,3
3,4
3,2
6,3
1,0
...
  Transporte, almacenamiento y comunicaciones
  Establecimientos financieros, seguros, bienes
2,5
2,6
3,6
6,2
3,2
4,3
6,5
3,4
...
    inmuebles y servicios prestados a las empresas
0,9
3,4
2,4
8,0
2,0
4,6
3,9
1,5
...
  Servicios comunales, sociales y personales
Producto interno bruto por tipo de gasto
3,2
4,9
0,6
-0,6
1,4
0,7
-0,2
0,5
...
  Gasto de consumo final
1,2
5,9
0,5
1,9
3,7
2,8
5,1
2,9
...
     Consumo del gobierno
1,7
2,3
-1,2
-0,6
0,8
-1,0
0,0
-0,2
...
     Consumo privado
0,9
7,9
1,4
3,3
5,2
4,6
7,4
4,1
...
  Formación bruta de capital
-19,0
-0,7
8,5
7,2
4,0
-4,9
18,3
7,5
...
  Exportaciones de bienes y servicios
3,1
13,8
5,5
0,4
1,7
-2,8
-0,1
-19,7
...
  Importaciones de bienes y servicios
-14,9
35,7
1,0
-2,1
6,1
-1,5
10,1
-10,6
...
Inversión y ahorro c/
Porcentajes  de PIB







  Formación bruta de capital
10,9                10,1
8,5
8,6
9,4
7,6
9,4
9,6
...
Empleo
Tasas anuales  medias







  Tasa de participación d/
75,4                74,9
76,1
74,2
72,9
71,9
67,1
65,2
  Tasa de desempleo abierto d/
1,7                  2,5
3,2
3,5
3,3
2,7
2,5
2,0
Precios
   Variación de los precios al consumidor
Porcentajes anuales







     (diciembre a diciembre) e/
  Tipo de cambio nominal
-0,1                 1,5
1,3
2,0
0,0
2,1
2,4
-3,0
0 , 6
    (pesos cubanos convertibles por dólar)
1,0                  1,0
1,0
1,0
1,0
1,0
1,0
1,0
1 , 0
Gobierno central
Porcentajes  de PIB







  Ingresos totales
49,1
45,4
51,4
54,5
43,1
31,3
33,5
      Ingresos tributarios
21,4
17,8
24,0
30,6
22,3
19,4
  Gastos totales
53,9
49,0
48,4
47,8
41,1
30,7
33,9
    Gastos corrientes
43,0
40,0
40,2
32,7
32,6
27,5
29,7
      Intereses
1,1
1,3
0,0
    Gastos de capital
8,2
6,1
5,7
8,8
7,4
3,1
3,9
  Resultado primario
-3,8
-2,2
0,0
  Resultado global           -4,9                 -3,6                3,0                 6,7                 1,9                 0,6                 -0,4                                   
 Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de cifras oficiales.
a/ Cifras preliminares.
 b/ Sobre la base de cifras en moneda nacional a precios constantes de 1997.  c/ Sobre la base de los valores calculados en moneda nacional expresados en dólares corrientes. d/ Total nacional.          
 e/ Se refiere a los mercados en moneda nacional.