Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 22 de junio de 2016

Libro "Cuba año 2025". Parte VIII


Juan M Ferran Oliva, 

El éxodo


El triunfo del Movimiento 26 de Julio  ocasionó una suerte de diáspora tropical. Durante muchos años los cubanos se escindieron en dos bandos bien definidos. Quienes se sintieron real, potencial o imaginariamente perjudicados, optaron por irse del país. Quedarse implicaba tácitamente una aprobación de los cambios revolucionarios. Era, por supuesto, una convención maniquea.

En los primeros años se lograron avances sociales pero algunos fueron espejismos prontamente  desvanecidos. Los desaciertos primeros estuvieron vinculados con el  infantilismo político. Después prevaleció un desdén contumaz hacia los mecanismos de mercado. En los años inmediatos a 1959, en medio de la ansiedad por introducir mejoras sociales, los dirigentes hablaron en verso. Cuando se impuso la realidad hubieron de apelar a la ruda prosa. Como reza un dicho criollo: una cosa es con guitarra y otra con violín.

El arrebato del triunfo convocó a prácticamente todos los cubanos, pero la inmensa masa comenzó a erosionarse con las transformaciones. En breve empezó un éxodo político que para muchos parecía temporal. Los primeros  que abandonaron el país fueron los seguidores de Batista que huían del castigo por crímenes o corrupción. Les siguieron los descalabrados por las nacionalizaciones y otras medidas revolucionarias, popularmente conocidos como siquitrillados[1]. Se les unieron los perjudicados sicológicos y los refractarios al  comunismo influidos por los  prejuicios sembrados por los medios de difusión masiva.  La disminución de adeptos revolucionarios corrió pareja con la radicalización del proceso.

Bajo todo hecho político subyace un motivo económico, a veces solapado. En medio de la naciente barahúnda ideológica la religión jugó un rol  sonado, aunque relativamente transitorio. La ansiada refundación social se basaba en la transformación de las  relaciones de producción. Se habló insistentemente  del hombre nuevo que debía surgir del Olimpo revolucionario en construcción. Quizás fue un atavismo religioso. Las expectativas de un dudoso más allá, fueron sustituidas por esperanzas terrenales. La  Tierra será el Paraíso bello de la humanidad, reza un verso de La Internacional.

Lo divino y lo terreno

La urna de cristal creó también una situación ética particular. Mientras se mantuvo el ateísmo oficial, imperaba una religión política impuesta por el Partido Único. La condición de militante equivalía a la de católico o musulmán en los países regidos por esas religiones. La recomendación del cura o del imán, según el caso, equivalía a la del Secretario del Partido y jugaba su papel a la hora de propiciar algún beneficio oficial. La fidelidad a la creencia tenía más peso que la idoneidad. Esta situación cesó con la apertura religiosa. La condición de militante del Partido ya no tiene la connotación de otrora, pero sigue pesando.


Entre 1959 y 1962 las clases pudientes llevaron  la voz cantante de los contestatarios. En medio de la pugna se acrecentó su religiosidad católica habitual, muchas veces formal y no pocas farisaica. Parte del clero le dio apoyo. Pero la vigorosa Iglesia Romana no se movilizó para defender los intereses capitalistas sino su supremacía en el ámbito espiritual[2]. El sociólogo Aurelio Alonso señala al respecto[3]

 Ningún argumento se esgrimió a lo largo del conflicto contra los sistemas de creencias, contra el dogma de fe, contra las devociones. Pero la institucionalidad cristiana quedaría intensamente lacerada, a partir de 1961, por varias reformas sociales, muy especialmente la creación de un sistema único de educación, pública, laica y gratuita, que excluía la enseñanza religiosa, junto a la prohibición de reproducir otra iniciativa paralela.

La posición anticomunista de la Iglesia la colocó de líder en su pugna con el Estado. El ateísmo se implantaría con relativa facilidad, pero ello  fue, quizás, más aparente que real. Desde antes abundaban los  anticlericales pero los sin Dios eran pocos y de repente se manifestaban en forma explosiva. Unos actuaron por contrición y otros por atrición, aplicando un símil teológico.

Soy ateo  ¡! gracias a dios !! 


Ilustración 3 Creencias religiosas en Cuba. 1989

El IV Congreso del PCC de 1991  y la consiguiente Reforma Constitucional de 1992 redefinieron al Estado como laico. Se proscribió la discriminación religiosa. En los alrededores de 1990 se desató un florecimiento  místico coincidente con la eclosión del Periodo Especial[4]. Asombrosamente la población actual parece ser tan creyente o más que antes. Ello constituye una frustración para quienes tienen concepciones científicas de la vida y esperaban otro resultado de la educación materialista impartida durante  años. Este autor entre ellos.

La fe criolla se congeló bajo los efectos de un  estatus discriminatorio. Cuando superó el letargo reaccionó como un boomerang, pero invirtió los términos. Lo vergonzante dejó de serlo y lo tradicional no recuperó vigencia. Según Ramírez Calzadilla[5], se inició  un proceso de desestigmatización social del creyente religioso.

Un estudio llevado a cabo en 1989 evaluó  las ideas místicas de los cubanos[6]. Un resumen de los  resultados obtenidos pudiera representarse estadísticamente como una distribución normal. En sus extremos, con un  15% de probabilidades en cada lado, aparecerían los grupos de los ateos consecuentes a la izquierda, y el de creyentes institucionalizados a la derecha. En el amplio centro, con algo más de 2/3 del total, se ubicarían los seguidores de creencias primitivas politeístas, animistas y similares[7]; también los agnósticos. El mayor peso lo acapara el subgrupo referido a creencias asociadas a la práctica: reflejan ideas imprecisas sobre la muerte, curaciones mágicas, la suerte, el contacto con espíritus, los rezos y ceremonias como vía para solucionar problemas [8]. Se está hablando de cultos de origen africano.

Según Alonso Tejada[9]
… la discriminación ateísta institucional duró hasta los 90. La pregunta “¿tiene usted creencias religiosas?” se convirtió en un instrumento burocrático de corte de posibilidades de acceso político, un signo tácito de limitación electiva……

Concluye este autor[10].

1) los años de dogma ateísta, y de discriminación práctica de la religiosidad y de la labor pastoral, no impidieron que prevaleciera una religiosidad muy extendida en la población cubana; 2) que esa religiosidad no es (no era a finales de los 80) mayoritariamente institucional o comprometida, sino que se mantenía en el rango definible como religiosidad popular; 3) que las dinámicas de recuperación demográfica de la espiritualidad religiosa habían obrado ya el cambio en las generaciones que se sucedieron entre los 60 y los 80; 4) que la proporción entre creyentes y no creyentes puede ser indicativa de un patrón relativamente estabilizado, pero que en las dos décadas siguientes es previsible que haya variado consistentemente la correlación entre los niveles de religiosidad antes establecidos; 5) que a simple vista no guarda relación la proporción de creyentes y no creyentes en la población y en las esferas de dirección política (o sea que parecería que vivimos en un país de creyentes dirigido por ateos).

El destape religioso fue tal que después de 1990 se permitió profesar creencias místicas  a los militantes comunistas. Conciliar el materialismo con el idealismo fue, seguramente, un ejercicio de malabarismo filosófico para los ideólogos del Partido.

Actualmente, y cediendo a una petición papal, ¡el Viernes Santo es día feriado!
Acerca de las emergidas creencias de raíz africana, argumenta una especialista[11]

---la vieja afirmación de que la santería era cosa de negros brutos, ignorantes y lujuriosos, ha cedido. Se pensaba que estas expresiones desaparecerían con la elevación del nivel de instrucción y quedarían sólo como folklore. Pero no ha sido así. La santería se ha revitalizado considerablemente y se ha extendido por todo el territorio, y aún fuera de las fronteras. Ya no es privativa de ningún sector social y tiene adeptos incluso entre profesionales y personas cultas.

La propia autora argumenta que esta creencia resulta atractiva, entre otras causas, debido a que ofrece soluciones a enfermedades, afectos,  desenvolvimiento económico y otras aspiraciones personales. Tales motivaciones emanan un tufillo individualista.

No faltan quienes atribuyen el renacimiento religioso al vacío ideológico provocado por la frustración política. Señala fray Betto[12]

… hay quienes reiteradamente aseguran que el hombre de hoy en día está necesitado de utopías y que se accede a una vuelta a la religión. Lo cierto es que como en otras ocasiones, la religión incrementa su importancia y su papel en momentos de crisis.

 Más adelante afirma

 …no cabe duda que insatisfacciones, desorientaciones, sentimientos de desprotección, que caracterizan las crisis sociales, potencian el recurso religioso como explicación, respaldo, esperanza y la búsqueda de protección en lo sobrenatural.

Del éxodo político a la emigración económica

Los resortes del éxodo inicial fueron el sentimiento de culpa de los personeros del régimen depuesto, las afectaciones económicas institucionales e individuales, los prejuicios políticos y los sentimientos religiosos presunta o realmente perturbados. Cuando ya no quedó nada por nacionalizar, ni acomodados por afectar o creencias que menguar, la diáspora dejó de tener justificaciones políticas. Entonces se convirtió en  un lugar tan común  como la emigración por razones económicas.

En general, los que marchaban definitivamente de Cuba hasta 1965 lo hicieron por motivos políticos, familiares o místicos. Muchos se iban convencidos de un pronto regreso motivado por la inminente caída de Castro.

Durante muchos años fue el gobierno de Cuba el que impuso obstáculos a la salida de sus ciudadanos del país. Era una decisión que, entre otros propósitos, intentaba limitar la migración de personal calificado. El 28 de septiembre de 1965 se anunció que el pequeño puerto de Camarioca, cercano a Varadero, se abriría para facilitar a cubanos residentes en el extranjero que viniesen a recoger parientes. El argumento era el reencuentro familiar. Fue un primer antecedente que años más tarde marcaría el fin de las restricciones internas a las salidas. La cala se mantuvo abierta hasta el 15 de noviembre y en esos 75 días más de 5.000 personas embarcaron hacia Miami. Otros estimados consignan cifras superiores. Un acuerdo entre gobiernos abrió una forma más ordenada de salida. Fueron los llamados vuelos de la libertad, que entre diciembre primero de 1965 y abril de 1973 transportaron 260.561 cubanos a Estados Unidos en 10 vuelos semanales[13]

El 15 de abril de 1980 un autobús irrumpió en la embajada del Perú de La Habana con 12 solicitantes de asilo a bordo. En el incidente murió un guarda cubano. Al quedar sin vigilancia, una multitud asaltó el edificio hasta abarrotarlo increíblemente con 10.000 personas variopintas. El suceso desembocó en una solución masiva similar a la de Camarioca. Fueron autorizados viajes de embarcaciones menores al puerto de Mariel y por esa vía, entre el 15 de abril y el 31 de octubre de aquel año, marcharon a Estados Unidos unos 125.000 cubanos. Allá fueron bautizados peyorativamente como marielitos.

Este brote estuvo marcada por la presencia delincuencial. Muchos que no tenían antecedentes los fingieron o exageraron con el propósito de lograr la salida. Puede decirse que este punto marca la frontera  entre las motivaciones políticas y las económicas.  En lo adelante prevalecieron estas últimas, a veces disfrazadas.

En pleno periodo especial – el 5 de agosto de 1994 – se produjeron diversos disturbios al calor de una fatiga política creciente. El propio Fidel Castro encabezó manifestaciones en contra de quienes impugnaban su gobierno. Uno de las acciones desembocó en tragedia cuando una embarcación apropiada por un grupo fugitivo colisionó con un remolcador que intentaba atajarlo. Con posterioridad el gobierno cubano anunció que en lo sucesivo las autoridades no actuarían ante los intentos de salidas clandestinas. Se permitiría irse a todo el que lo quisiera. La medida dio un vuelco a la anterior situación restrictiva y originó la llamada crisis de los balseros.  Se cuentan a miles los que apelaron a esta arriesgada vía. Se estima que unas 35.000 personas la emplearon con éxito. Una cantidad imprecisa se perdió en el mar. 

Más tarde se intentó oficializar la emigración hacia Estados Unidos mediante un convenio bilateral que aprobaba 20.000 salidas legales anuales. En 1998 había inscriptos 541.000 personas. Las cifras acordadas no se cumplieron y el gobierno norteamericano fomentó salidas irregulares con propósitos políticos. También hay emigración a través de otros países y España es uno de los más solicitados.

A lo largo de todo el periodo se produjo una modalidad escapatoria utilizada por algunos funcionarios, técnicos, artistas y deportistas que viajaban oficialmente al exterior. Aprovechaban la oportunidad para solicitar asilo político, argumento generalmente falso. Algunos, incluso, malversaron fondos que les habían sido confiados.  No fue un fenómeno masivo.

En un momento dado disminuyeron también las limitaciones internas a las visitas de aquellos que se habían marchado. Llegaban como hijos pródigos cargados de regalos, en su mayoría baratijas con las que encandilaban a quienes no tenían acceso a ellas, o ni siquiera las conocían. Venían en condición de turistas, algunos llenos de añoranza y otros de presunción. Comoquiera que sea aportaban divisas al país a través de sus gastos y regalos.

En Estados Unidos existe un lobby cubano anticastrista  pequeño y trasnochado, pero poderoso dentro de aquel corrompido mundo electoral. Sus lemas habituales son la democracia, la libertad y otros lugares comunes tan manipulados y falsos como algunas honras fúnebres. Sin embargo la actual mayoría de cubanos no son exiliados sino emigrantes. En conjunto suman unos 2 millones, la mayoría radicados en Estados Unidos.

La enorme masa de simpatizantes con que contaba el gobierno revolucionario en sus primeros años sufrió un proceso natural de erosión. No existen encuestas conocidas sobre el apoyo o rechazo que experimentan actualmente. Un estimado personal, totalmente subjetivo y más osado que audaz[14], sugiere que alrededor de un 15% de la población es fidelista incondicional y hace de ello un ejercicio de fe. Un 30% se muestra integrada pero con dudas racionales y desea cambios sustanciales. Un 40% es masa neutra o apolítica que sigue la corriente y puede oscilar hacia un lado u otro. El 15% restante estaría conformado por enemigos declarados.

Continuará



[1] La siquitrilla es un término criollo que denomina a un hueso del pollo en forma de “Y”.  Para los norteamericanos es el hueso de la suerte. En Cuba siquitrillar o romper la siquitrilla significa desposeer de sus bienes a alguien, que resulta un siquitriallado. Se aplica en sentido de nacionalizar o estatalizar.
[2] Girardi, Giulio.  Cuba después del derrumbe del comunismo. ¿Residuo del pasado o germen de un futuro nuevo?, Madrid, editorial Nueva Utopía, 1994, Pág. 109. Citado por Aurelio Alonso Tejada en OPINIONES: Religión y Revolución en Cuba. La Ventana - Religión y Revolución en Cuba.htm
[3] Señala Alonso Tejada que ello se puede constatar en los discursos de Fidel Castro de 10 de agosto, 10 de octubre y 27 de noviembre de 1960, en los cuales basa la defensa de sus posiciones en el ejemplo de los primeros cristianos bajo el imperio romano; en Fidel Castro: Revolución y religión. Encuentros, discursos y entrevistas, MINFAR, La Habana, 1997
[4] En 1996, Fidel Castro se convirtió en el primer mandatario caribeño recibido en Roma por la máxima figura católica. En diciembre de 1997 el gobierno cubano consideró feriado el Día de Navidad, tras más de 30 años sin que lo fuera. Entre el 21 y el 25 de enero de  1998, Juan Pablo II efectuó una histórica visita a Cuba, reconocida por todos como un éxito rotundo. El Papa condenó el neoliberalismo y sus males sociales así como el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, al que  calificó de ilegal e inmoral.
[5] Jorge Ramírez Calzadilla: El incremento del campo religioso: reactivamiento y significación social, resultados inéditos en archivo del Centro de Investigaciones Psicológicas y sociológicas (CIPS), La Habana, 1999.
[6] Realizado por el Departamento de Estudios Socio-Religiosos del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas de Cuba. La encuesta abarcó todas las provincias y zonas urbanas y rurales, con una mesta estructurada de 4.485 personas.
[7]  Ferran Oliva, Joan M. La Moreneta a Cuba. Pagès Editors. Lleida 2013.  En rigor los ateos representan el 13,6% de la muestra total. Los seguidores fieles de religiones organizadas como el cristianismo y el judaísmo alcanzan un 14%. Como existe un 2,3% de personas que no dieron criterio, asumí convencionalmente que un 15% para cada uno de ambos casos. El resto referido a quienes profesan creencias más o menos organizadas, predominan aquellos con ideas de regusto mágico, prodigioso, supersticioso o milagrero.
[8] Ramírez Calzadilla, Jorge. Religión, cultura y sociedad en Cuba. Papers 52, 1997. Pag. 148. Localizado en Internet con las referencias señaladas. El autor es investigador del DESR del CIPS
[9] Alonso Tejada, Aurelio. OPINIONES: Religión y Revolución en Cuba. Obra citada
[10] Tomado de ¿DONDE SE ORIGINA LA MARCADA REANIMACIÓN DE LA PRÁCTICA RELIGIOSA EN CUBA? ¿QUE PESO TENDRÁ EN EL CONJUNTO DE LAS RELACIONES SOCIALES? Ponencia dell Dr. Aurelio Alonso Tejada presentada en el Seminario 50 Aniversario de la Revolución Cubana, organizado por la Universidad de La Habana y el Programa Martiano. Llevada a cabo entre el 14 y el 16 de julio de 2008. Publicada el 12 de marzo de 2009 en La Ventana, Portal Informativo de la Casa de las Américas.
[11] Gaguaga Iglesias, Maria Ileana, historiadora y etnóloga. De Cuba- Santería o Regla de Osha. htm.
[12] Betto. F. Mistica y socilsimo. Revista Casa de las Ameritas no. 185. oct. dic. La Habana 1991.
[13] El acuerdo inicial fue suscrito durante el gobierno de Lyndon B. Johnson. Richard Nixon canceló el programa en abril de 1973.
[14] Estimado por el autor del presente ensayo. JMFO

Uruguay ofrece a Cuba sus experiencias en gestión turística


Por Yeny García

La Habana, 22 jun (EFE).- Uruguay coopera actualmente con Cuba en el intercambio de experiencias sobre gestión turística, como parte de un acuerdo de colaboración a través del cual la isla puede tomar como referencia los logros de la nación latinoamericana, dijo hoy a Efe el viceministro uruguayo de Turismo, Benjamin Liberoff.

El funcionario precisó que el convenio abarca viajes de estudios y pasantías de especialistas cubanos en su país, junto al "traslado de experiencias en la gestión del turismo uruguayo" a la isla, la razón de su visita a La Habana esta semana.

"Desde hace muchos años Uruguay y Cuba tienen acuerdo de cooperación, respaldado por países europeos, a través del que experiencias económicas son puestas en conocimiento de las autoridades de la isla para ver de qué manera pueden ser de utilidad o no", explicó.

Liberoff señaló que entre los temas abordados se incluyen el análisis de las acciones que llevaron a Uruguay, una nación con poco más de 3 millones de habitantes, a recibir al año casi el mismo número de turistas.

En el intercambio se incluyó el rol que cumple "el turismo de segunda residencia" y los retos relacionados con la "estacionalidad turística".

El "turismo de reuniones" fue otro de los asuntos a tratar, sobre todo teniendo en cuenta la próxima inauguración, el 24 de julio, del Centro de Convenciones Punta del Este, que acogerá la tercera edición de los premios Platino del Cine Iberoamericano, adelantó Liberoff.

Los cubanos también han podido conocer sobre la manera en que Uruguay gestiona su "Marca País", indicó el funcionario, que advirtió de que todavía restan por abordar los "nuevos fenómenos de la comunicación turística, en el mundo de hoy, donde las redes sociales tienen un rol completamente distinto al que tenían".

"Nosotros no damos recetas ni recomendaciones, tratamos de trasmitir de qué manera la experiencia que hemos llevado todos estos años (...) puede aportar elementos de los que la realidad cubana pueda beneficiarse", destacó.

Sobre las fortalezas de la isla caribeña, que actualmente vive un "boom" en la llegada de visitantes extranjeros, Liberoff agregó que le parece "muy importante" el atractivo de los recientes "acontecimientos políticos" en Cuba, que en julio pasado reanudó vínculos con Estados Unidos después de más 50 años de enemistad.

El viceministro uruguayo de Turismo reconoció el interés que pueden despertar los nuevos sitios culturales, inaugurados sobre todo en La Habana, las ciudades cubanas y sus playas, aunque insistió en que hay que aprovechar el momento histórico.

"Hoy hay una realidad que es distinta y creo que desde ese punto de vista hay condiciones (...) para incrementar la corriente turística y por sobre todas las cosas, que ese aprovechamiento del turismo se convierta en una mejora de la calidad de vida de los residentes", subrayó Liberoff.

El viceministro de Turismo de Uruguay se encuentra de visita en Cuba hasta el próximo 26 de junio para impartir un curso en la Universidad de La Habana y mantener contactos con empresas del sector. EFE

Por qué las propuestas económicas de Unidos Podemos son urgentes para España y Europa

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 22 de junio de 2016.
Este artículo explica la urgencia y necesidad para España y Europa de que se apliquen las propuesta​s económicas de Unidos Podemos.
En contra de lo que se podría deducir leyendo las noticias y la prensa económica de nuestro país, las causas de la mayor crisis financiera y económica que se haya conocido en los últimos treinta años a los dos lados del Atlántico Norte (conocida como la Gran Recesión), y que ha tenido consecuencias particularmente negativas en España (y también en Grecia y Portugal), son fáciles de ver. Y el hecho de que no se hayan visto antes era porque los economistas y analistas del establishment político-mediático del país no miraban dónde se cocía la crisis, es decir, no miraban en el lugar adecuado, esto es, en la distribución de las rentas del país y en el enorme crecimiento de las desigualdades de renta y de propiedad en la mayoría de los países a los dos lados del Atlántico Norte, que causaron la crisis.
El crecimiento de las desigualdades
Las rentas de un país pueden derivar del trabajo o pueden derivar de la propiedad del capital (es decir, de la propiedad que genera rentas). Durante lo que se llama la “época dorada del capitalismo” (1945-1980), las rentas del trabajo significaban, en general, entre un 70% y un 75% de las rentas totales de un país, y las rentas del capital representaban aproximadamente entre un 25% y un 30% de todas las rentas.
Las reformas neoliberales iniciadas a principios de la década de los años ochenta por el Presidente Reagan en EEUU y antes, a finales de los años setenta, por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, y que fueron reproducidas más tarde por la Tercera Vía (el Sr. Blair en el Reino Unido y el Sr. Schröder en Alemania) dentro de la socialdemocracia, redujeron significativamente las rentas del trabajo, a costa de que subieran las rentas del capital. Los datos hablan por sí mismos. Al terminar los años setenta del siglo XX, antes de que se iniciaran las reformas neoliberales, las rentas del trabajo representaban un 72,9% de todas las rentas en los países que más tarde se constituirían en los países de la UE-15 (el grupo de países más ricos de la UE); un 70,4% en Alemania; un 74,3% en Francia; un 72,2% en Italia; un 74,3% en el Reino Unido; un 70% en EEUU; y un 72,4% en España. Estos porcentajes bajaron muy significativamente a partir de los años 80, de manera que en el año 2012 habían descendido a 66,5% en los países de la UE-15; un 65,2% en Alemania; un 68,2% en Francia; un 64,4% en Italia; un 72,7% en el Reino Unido; un 63,6% en EEUU; y un 58,4% en España. Y ahí está la raíz del problema (ver mi reciente libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015).
Este descenso de las rentas del trabajo tuvo un efecto devastador en la demanda doméstica en cada uno de estos países, puesto que tal demanda procede en su mayoría de las rentas del trabajo, de manera que al bajar estas rentas, bajaron también el consumo y la demanda doméstica, disminuyendo el estímulo económico y, con ello, generándose un decrecimiento económico y una destrucción de empleo (con el consiguiente aumento de la tasa de desempleo y el descenso de la tasa de ocupación). Y, repito, ahí está la raíz del problema. En los países donde estas rentas del trabajo bajaron más, como en España (en 2015, las rentas del trabajo llegaron a ser tan bajas como un 51,2% de todas las rentas), la crisis fue mayor.
¿Por qué la crisis no comenzó antes?
Es importante señalar que este descenso de la demanda doméstica fue ocurriendo paulatinamente, y su efecto negativo no apareció tan rápidamente como hubiera ocurrido si no hubiera sido por dos eventos que retrasaron la aparición de la crisis. Uno fue en Europa, y fue la unión de Alemania, la cual generó un enorme aumento del gasto público en aquel país (pasando el país de estar en superávit –un 0,1% del PIB- a un déficit de un 3,4%) en su intento de estimular la economía de la Alemania del este (cuyo PIB per cápita era mucho menor que el existente en la Alemania occidental), estímulo que afectó la demanda no solo en toda Alemania, sino en toda Europa, como consecuencia de la centralidad de la economía alemana dentro de la economía europea.
Y el otro hecho que aminoró el impacto negativo del descenso de las rentas del trabajo (como porcentaje de las rentas totales del país) sobre la demanda doméstica fue el endeudamiento. Las familias se tuvieron que endeudar para mantener su nivel de vida. Este endeudamiento explica el gran crecimiento de la banca, que fue mayor en aquellos países donde las rentas del trabajo habían bajado más y donde la población tenía mayor necesidad de endeudarse, como fue el caso de España. En realidad, nuestro país tiene un sector bancario hipertrofiado, tres veces mayor (proporcionalmente) que en EEUU.
Este crecimiento del endeudamiento disminuyó y retrasó el impacto negativo que la disminución de las rentas del trabajo hubiera tenido en el consumo y, por lo tanto, en la demanda doméstica. Retrasarlo, sin embargo, no es lo mismo que eliminarlo. En realidad, el descenso del crecimiento económico continuó, pero no tanto como hubiera descendido si el endeudamiento no hubiera permitido continuar el consumo, aunque este fuera a menos año tras año. Consecuencia de ello es que las inversiones financieras bajaron su rentabilidad en el sector de la economía productiva, es decir, donde se producen los bienes y servicios que la población consume. De ahí que el capital financiero (predominantemente la banca) invirtiera, en lugar de en la economía productiva (en donde se producen los bienes de consumo) en la economía especulativa, en la cual el sector inmobiliario era particularmente beneficioso. Estas inversiones especulativas fueron responsables de las burbujas. Y entre ellas, en España, hubo la burbuja inmobiliaria que consumió una enorme cantidad de recursos y que cuando explotó creó la enorme crisis financiera. De ahí que cuando estas burbujas inmobiliarias explotaron (haciéndolo primero en EEUU, pero expandiéndose a Europa enseguida) crearon un gravísimo problema al sistema bancario europeo, y muy en particular al español. Y así comenzó la crisis financiera que estaba basada en la crisis económica, resultado del enorme crecimiento de las desigualdades sociales, con el descenso de las rentas del trabajo, a costa del aumento de las rentas del capital.
¿Por qué los recortes?
Cuando la economía estaba bajo el efecto de la burbuja inmobiliaria, se creó una falsa sensación de bonanza que se tradujo en la conocida frase del presidente Aznar de que “España iba bien”, a lo cual el presidente Pujol en Catalunya añadía que “Catalunya incluso iba mejor”. Los gobiernos españoles respondieron a esta falsa bonanza con la reducción de los impuestos, lo cual creó un agujero en las arcas del Estado de 27.000 millones de euros (consecuencia de la bajada de impuestos del gobierno Zapatero). Cuando la burbuja inmobiliaria explotó, se hizo patente el tamaño del agujero, forzando la necesidad de reducir el gasto público (mediante los recortes en los servicios y transferencias públicos del Estado del Bienestar) para llenar tal agujero.
Estos recortes de gasto público social para reducir el déficit, junto con la reducción de los salarios causada por las reformas laborales del gobierno Zapatero y del gobierno Rajoy, crearon el colapso de la demanda doméstica (que se había gestado desde los años 80), creando la Gran Recesión. Tales políticas neoliberales fueron promovidas e impuestas (y digo impuestas, pues no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes, PSOE, PP y CiU) por la Troika (el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) y el Eurogrupo, y han creado una enorme crisis, no solo económica y financiera, sino también social, afectando negativamente al bienestar de las poblaciones de los países de la Eurozona, y muy en particular de las clases populares de los países del sur de Europa, incluyendo España.
¿Qué debería hacerse?
Es obvio que lo que debería hacerse es revertir los recortes del gasto público, expandiéndolo para estimular la economía y aumentar los salarios y el porcentaje de la población ocupada para así estimular la demanda doméstica y generar el crecimiento económico, enfatizando, a la vez, un cambio en el sistema productivo, estableciendo una economía basada en las energías renovables, expandiendo la infraestructura social del país (muy poco desarrollada debido a la enorme subfinanciación del Estado del Bienestar en España) y la infraestructura física y tecnológica, excesivamente orientada hacia las rentas superiores, y poco a la mayoría de la población. Tales expansiones pueden financiarse fácilmente a base de una corrección muy marcada del sistema tributario del país, en el cual, mientras los asalariados que derivan sus rentas del trabajo pagan impuestos que representan aproximadamente el 78% de lo que pagan sus homólogos de la UE-15, los que derivan sus rentas de la propiedad del capital pagan solo nominalmente el 20% de lo que pagan sus homólogos en aquella comunidad. En realidad, pagan incluso menos, el 8%. Otra fuente de ingresos seria la corrección del excesivo fraude fiscal, muy centrado en tres grupos: las grandes fortunas, la banca y las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y que representan solo el 0,12% de todas las empresas.
Tales medidas no son utópicas, como constantemente las definen las derechas
En realidad, estas medidas propuestas por el programa económico de Unidos Podemos se han llevado a cabo en ocasiones anteriores en otros países. La Gran Depresión a principios del siglo XX se resolvió en EEUU con un enorme crecimiento del gasto público –el New Deal- y un crecimiento de los salarios, estimulado por el apoyo que la administración Roosevelt dio a la sindicalización de la fuerza laboral. Y un tanto semejante ocurrió en Europa al terminar la II Guerra Mundial, cuando el estado de las economías era precario. Se salió de él mediante una gran expansión del gasto público (incluyendo el social, con el establecimiento del Estado del Bienestar en los países de la Europa occidental), estimulada en parte por el Plan Marshall. Y ahora, cuando para millones de españoles y de europeos la situación es desesperada, estando en situaciones semejantes a la Gran Depresión, los gobiernos españoles (incluyendo el catalán) y el establishment financiero-económico y político que gobierna la UE y la Eurozona, están aplicando los primeros (los gobiernos nacionales) y proponiendo los segundos (las instituciones que gobiernan la Eurozona) medidas precisamente opuestas a las que deberían aplicarse, continuando con unas políticas que han mostrado claramente que conducen a España y a los otros países de la Eurozona a un desastre. La explicación para que continúen tales políticas aparece en los datos. Las rentas del trabajo han descendido para que pudieran subir las rentas del capital. Nunca estas últimas habían sido tan elevadas como porcentaje de todas las rentas. En España, hecho desconocido antes en la UE-15, las rentas del capital han alcanzado a ser casi la mitad de todas las rentas del país. Y dentro de ellas, las rentas del capital financiero, como la banca, nunca habían sido tan elevadas. Mientras que para la mayoría de la población tales políticas han sido nefastas, para una minoría han sido muy, pero que muy beneficiosas. Ello es consecuencia de que los propietarios de capital tienen mucha más influencia sobre las instituciones llamadas representativas y sobre los grandes medios de información que no aquellos que obtienen sus rentas a partir del trabajo.
¿Quién está proponiendo esta reversión de políticas en España?
En el panorama político español, los partidos conservadores y liberales (como el PP y CiU) que han gobernado España tienen la mayor responsabilidad en la aplicación de las políticas neoliberales que han dañado tanto el bienestar de la población y la eficiencia del quehacer económico. Y es lamentable que el partido llamado socialdemócrata (el PSOE) fuera precisamente el que iniciara tales políticas, como la reforma laboral del 2010 y los recortes que fueron expandidos notablemente por los gobiernos del Partido Popular en España y por CiU en Catalunya. El partido Ciudadanos, que pertenece a la misma familia política que Convergència Democrática de Catalunya (CDC), aplaudió y aprobó tanto las reformas laborales del 2010 y del 2012, como los recortes que seguían el libro de recetas de la ortodoxia liberal.
Las únicas fuerzas a nivel estatal que se oponen a tales políticas son los componentes de la coalición Unidos Podemos, que incluye además de Podemos e IU, otros partidos (En Comú Podem, En Marea, Compromís o Units Podem Més), los cuales han propuesto la reversión de las políticas neoliberales que han causado tanto daño a la mayoría de la población, proponiendo un cambio sustancial en la política económica del país, basado en medidas ya conocidas y experimentadas en otros países y en otros momentos históricos, y que tienen como componentes esenciales los puntos descritos en uno de los párrafos anteriores. En la preparación de su propuesta económica, han participado conocidos economistas españoles, catedráticos de Políticas Públicas y/o Economía de varios centros docentes españoles y extranjeros, como Thomas Piketty de la Universidad de Paris; James Galbraith de la Universidad de Texas, EEUU; Robert Pollin, de la Universidad de Massachusetts, asesor del Presidente Obama; Lourdes Benería, de la Universidad de Cornell; y Ann Pettifor, asesora de Jeremy Corbyn del Partido Laborista británico. Dicha propuesta económica ha sido apoyada por más de 177 expertos nacionales y extranjeros de conocido prestigio en las distintas áreas del programa económico (ver el documento).
Sí que se pueden aplicar tales políticas
Ni que decir tiene que las propuestas hechas por el programa económico de Unidos Podemos han creado una enorme hostilidad, especialmente aguda en los fórums próximos al capital financiero, uno de los agentes más responsables de la crisis financiera, agentes que promueven el dogma neoliberal a favor de un no intervencionismo estatal, alertando de la imposibilidad de expandir el gasto público en la medida que la coalición Unidos Podemos propone. Es importante subrayar la contradicción e incoherencia que supone que la banca en este país, beneficiaria del mayor acto de “beneficencia” del Estado, a través de su rescate público, se oponga ahora, mediante los medios y fórums que controla, a que haya un incremento del gasto público para rescatar la economía y a la población que sufre las consecuencias de las políticas neoliberales que la banca ha propuesto. Esta incoherencia (que podría llamarse hipocresía) alcanza niveles elevadísimos cuando portavoces del Banco de España (que es en realidad un lobby de la banca) están exigiendo bajadas de los salarios, de la protección social, de las transferencias públicas, y recortes del gasto público social, y a la vez piden y obtienen unas enormes cantidades de fondos para salvar la banca, resistiéndose ahora a que sean las autoridades públicas las que gobiernen tales instituciones rescatadas, pidiendo que se les devuelva lo que ahora no es suyo.
Uno de los argumentos que tanto sectores de derechas como de algunas voces de izquierdas utilizan para criticar tal programa económico de Unidos Podemos es que las propuestas que esta coalición hace no pueden realizarse hoy en la Eurozona, pues las instituciones que la gobiernan, comenzando por la Troika, no lo permitirían. Tales voces citan lo que le ocurrió al gobierno Syriza, en Grecia, como ejemplo de que tal gobierno no pudo hacer lo que estaba en su programa, y por lo tanto, Unidos Podemos tampoco podrían llevarlo a cabo. Es una manipulación constante, que hacen las derechas en este país, presentar lo que pasa en Grecia como ejemplo de lo que pasaría en España si gobernara Unidos Podemos. La gran crisis que está teniendo lugar en Grecia se debe precisamente a la imposición de las políticas neoliberales a aquel país por parte de la Troika y del Eurogrupo, bajo el dominio, este último, del gobierno alemán. No es Syriza la responsable de los recortes, sino aquellas instituciones controladas por partidos y personajes de clara orientación conservadora y liberal, que pertenecen a las mismas familias políticas que las derechas en España (PP, Ciudadanos, CDC y UDC) y a las familias socioliberales (como los partidos que se autodefinen como socialdemócratas).
Ahora bien, Grecia es un país pequeño, con una economía muy limitada, y un Estado fallido, que además estaba y está aislada hoy. Pero España es la cuarta economía de la Eurozona, y lo es en un momento que hay revueltas a lo largo de todo el continente europeo en contra de estas políticas, con una oposición creciente –de todos los signos políticos- en cada Estado. El gobierno Renzi, en Italia, ya ha expresado su oposición a tales políticas, el gobierno portugués también ha interrumpido las políticas de austeridad, y en el Reino Unido el Partido Laborista está dirigido por un equipo opuesto a tales políticas. Y así un largo etcétera. No debería ignorarse que existe hoy una situación nueva que permite mayores espacios (sin olvidar los cambios políticos que están ocurriendo a lo largo de la Unión Europea) cada vez más favorables a la redefinición de la Eurozona y de su sistema de gobierno. La victoria electoral de Unidos Podemos abriría toda una serie de posibilidades que ayudarían a transformar no solo España, sino también Europa. De ahí la urgencia en la movilización y apoyo electoral a tal coalición para el bien de la mayoría de la población en España y en los países de la Eurozona, cuya calidad de vida y bienestar han sido tan afectados por las políticas neoliberales que deben ser interrumpidas y revertidas para el bien común de los pueblos.