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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

lunes, 13 de julio de 2015

El dogma de la pereza

Los estadounidenses trabajan un 30% más de horas que los alemanes, pero Bush pide más

PAUL KRUGMAN 14 JUL 2015 - 00:00 CEST



Jeb Bush, en New Hampshire, en un acto de campaña. / BRIAN SNYDER (REUTERS)

Los estadounidenses trabajan más horas que sus homólogos en casi todos los demás países ricos; se nos conoce, entre los que estudian dichas cosas, como el “país sin vacaciones”. Según un estudio de 2009, los trabajadores estadounidenses a tiempo completo trabajaban casi un 30% más de horas a lo largo del transcurso de un año que sus homólogos alemanes, en gran parte porque solo tenían la mitad de semanas de vacaciones remuneradas. No resulta sorprendente que la compaginación de la vida y el trabajo sea un gran problema para mucha gente.

Pero Jeb Bush –que sigue intentando justificar su absurda afirmación de que puede doblar la tasa de crecimiento económico– asegura que los estadounidenses “tienen que trabajar más horas, y que mediante su productividad tienen que obtener más ingresos para sus familias”.

Los asesores de Bush han tratado de dar la vuelta a su comentario, afirmando que solo se estaba refiriendo a los trabajadores que intentan encontrar un empleo a tiempo completo pero que siguen atrapados en un empleo a tiempo parcial. Pero por el contexto, es evidente que esto no es de lo que estaba hablando. El auténtico origen de su comentario fue el dogma sobre el “país de aprovechados” que ha calado en los círculos conservadores en los últimos años, es decir, la insistencia en que un gran número de estadounidenses, tanto blancos como negros, deciden no trabajar porque pueden llevar una vida ociosa gracias a los programas del Gobierno.

Este dogma de la pereza lo vemos por doquier en la derecha. Era el trasfondo oculto del infame comentario del 47% de Mitt Romney, respalda los furibundos ataques a las prestaciones por desempleo en una época de paro masivo y a los vales de alimentos cuando proporcionaban un sustento vital a decenas de millones de estadounidenses, y está detrás de las afirmaciones de que muchos trabajadores que reciben prestaciones por discapacitación, si no la mayoría, son falsos enfermos. “Más de la mitad de las personas discapacitadas, o bien padecen de ansiedad, o bien les duele la espalda”, asegura el senador Rand Paul.

Todo esto da lugar a una visión del mundo en la que el problema más importante al que se enfrenta EE UU es que somos demasiado amables con nuestros conciudadanos que pasan apuros. Y el atractivo de esta visión para los conservadores es evidente: les da otra razón para hacer lo que quieren hacer de todas maneras, es decir, reducir las ayudas a los menos afortunados y, al mismo tiempo, bajar los impuestos a los ricos.

Teniendo en cuenta lo atractivo que le resulta a la derecha la imagen de una pereza desenfrenada, no es de esperar que las pruebas en contrario hagan mucha mella, si es que hacen alguna, en el dogma. El gasto federal en “seguridad de las rentas” – vales de alimentos, prestaciones por desempleo, y prácticamente cualquier otra cosa que podríamos llamar “asistencia social” excepto Medicaid – no ha mostrado ninguna tendencia al alza en proporción al PIB; se disparó durante la Gran Recesión y en el periodo posterior, pero disminuyó rápidamente hasta sus niveles históricos. Las cifras de Paul son totalmente erróneas, y, en términos más generales, las peticiones de prestaciones por discapacitación no han aumentado más de lo que cabría esperar, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población. Pero da igual; su historia es que hay una epidemia de pereza, y se ciñen a ella.

¿Dónde encaja Jeb Bush en esta historia? Mucho antes de su metedura de pata del “mayor número de horas”, se había declarado un gran admirador del trabajo de Charles Murray, un analista social conservador muy famoso por su libro de 1994 The Bell Curve [La Campana de Gauss], que afirmaba que los negros son genéticamente inferiores a los blancos. Sin embargo, lo que parece que más admira Bush es un libro más reciente, Coming Apart [Deshaciéndose], que señala que a lo largo de las últimas décadas las familias blancas de clase obrera han estado cambiando casi de la misma manera que las familias afroamericanas cambiaron en las décadas de 1950 y de 1960, con la disminución de las tasas de matrimonio y de la participación en la población activa.

Algunos de nosotros analizamos estos cambios y consideramos que son consecuencia de una economía que ya no ofrece buenos empleos a los trabajadores normales y corrientes. Esto les ocurrió primero a los afroamericanos, a medida que desaparecían los puestos de trabajo de las zonas céntricas pobres, pero ahora se ha convertido en un fenómeno mucho más generalizado debido al incremento de la desigualdad de las rentas. Murray, sin embargo, considera que los cambios son consecuencia de un misterioso declive de los valores tradicionales, propiciado por los programas del Gobierno que hacen que la gente ya “no tenga que trabajar para sobrevivir”. Y Bush, presumiblemente, comparte esa opinión.

La cuestión es que el desacertado llamamiento de Bush a que se trabajen más horas no fue un mero desliz verbal, sino que, por el contrario, fue una señal de que se encuentra firmemente asentado en la parte derecha de la gran división que existe sobre lo que necesitan las familias trabajadoras estadounidenses.

Ahora existe un consenso real entre los demócratas – que se observa en el discurso previsto del lunes de Hillary Clinton sobre la economía – sobre el hecho de que los trabajadores necesitan más ayuda, en forma de seguros de salud garantizados, unos salarios más elevados, un mayor poder de negociación, etcétera. Los republicanos, sin embargo, creen que los trabajadores estadounidenses simplemente no se están esforzando lo suficiente en mejorar su situación, y que la manera de cambiar eso es quitar el colchón de seguridad al mismo tiempo que se reducen los impuestos a los “creadores de empleo” adinerados.

Y aunque es posible que Jeb Bush parezca a veces un moderado, está muy en línea con el consenso del partido. Si logra llegar a la Casa Blanca, el dogma de la pereza dominará las políticas públicas.

Cuba cerrará empresas estatales que tienen saldos negativos desde 2012

Asamblea Nacional Trabajo en Comisiones, Sala 3 Asuntos Economicos. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Asamblea Nacional Trabajo en Comisiones, Sala 3 Asuntos Economicos. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Ciento veintitrés empresas estatales cubanas terminaron el año 2014 con saldos negativos en su gestión y 24 de ellas se extinguirán este año tras reportar pérdidas económicas reiteradas desde 2012, según revela un informe parlamentario divulgado este lunes por el diario Granma.
Otras seis entidades que fueron evaluadas con resultados negativos en 2014 tienen aprobado trabajar hasta el próximo año, según la información presentada a los diputados por la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional.
Está prevista además la recuperación de otras 26 durante el año en curso, a partir de previsiones de las propias empresas o por cambios en el sistema de financiación.
Los parlamentarios llamaron la atención sobre las ‘consecuencias sociales’ de estas deficiencias y criticaron los problemas en la ‘gestión’ de las empresas agrarias, las ‘debilidades’ en su dirección y la ‘falta de programas’ de desarrollo sobre la base de la ciencia y las inversiones.
Las diez comisiones permanente del Parlamento iniciaron el pasado sábado sus debates previos al primer pleno ordinario del año, previsto para el próximo miércoles.

Alemania humilla a Grecia y la deja al borde del Grexit




La intransigencia dogmática y la brutalidad sin precedentes de Alemania contra el gobierno griego han marcado una ruptura histórica en el proyecto europeo. Para Wolfgang Schauble no fue suficiente que Tsipras se rindiera a las exigencias de la troika, o que el ministro Yanis Varoufakis se retirara de las negociaciones. Los nuevos planes de recortes y aumentos de impuestos no fueron suficientes. Ahora se exige a Grecia una garantía de 50 mil millones de euros en activos y el cumplimiento de 12 nuevas medidas que instalarían a los "hombre de negro" en Atenas. La arrogancia y el despotismo de Merkel y Schauble sacudieron ayer la poca confianza que va quedando en el proyecto europeo.

Porque más que una negociación, la de ayer en Bruselas fue una completa humillación a Grecia.The Guardian comparó el cara a cara entre Merkel y Schauble contra Tsipras, como las torturas que utiliza la CIA para los sospechosos de terrorismo. El alemán Der Spiegel calificó las palabras destempladas de Merkel como "un catálogo de atrocidades", mientras Financial Times escribió que Alemania exigía de Grecia su autodestrucción como Cartago. The Economist afirmó que Alemania quemó un enorme capital político que costará mucho restaurar. Bloomberg señaló que Alemania exigía la capitulación total de Grecia. Uno de los hashtag más abundantes de Twitter fue #thisisacoup ("este es un golpe de Estado"). La Alemania de Merkel enfrentó duras reacciones por su trato inmisericorde a Grecia.

La intransigencia obstinada de Alemania y su afán por sacar a Grecia fuera del euro se entiende ahora por todos. De nada sirvió la renuncia de Varoufakis o la rendición de Tsipras a los recortes. Ahora toda la opinión pública tiene en claro que Alemania quiere a Grecia fuera del euro. Con su condición de primera potencia económica europea, Alemania quiere fijar las reglas del juego e imponer su modelo de disciplina en la Eurozona. Esto pone en peligro todo el proyecto de integración europea, y así lo ha hecho ver Italia.

Las nuevas exigencias de Schauble tienen un claro coste social e implican el desmantelamiento de la democracia en Grecia. Se pretende entregar el gobierno a la troika, y que sea la troika la que gobierne, con una pérdida total de la soberanía helena. Con esta idea Alemania se erige así en una fuerza impulsora de la descomposición de los valores europeos como la democracia y la justicia social.

En lugar de apuntar a generar crecimiento, el programa de la troika exacerba las medidas de austeridad, que "han fallado, porque hace falta más austeridad", dice Schauble. Los griegos tienen ahora la posibilidad de elegir entre una Grexit que de un castigo a Europa, o una política que obliga a su gobierno a ponerse de rodillas y a su población a mayor empobrecimiento y miseria. Las exigencias de Alemania son inaceptables. La ruptura final de la UE es solo cuestión de tiempo.

Revelan los detalles del acuerdo alcanzado entre Grecia y el Eurogrupo

RT



Entre los puntos clave del acuerdo alcanzado entre Grecia y el Eurogrupo sobre el programa de rescate se incluye la creación de un fondo de privatizaciones por un valor de 50.000 millones de euros, así como la implementación de numerosas reformas.

Según el acuerdo sobre el nuevo programa de rescate alcanzado tras largas negociaciones entre Grecia y el Eurogrupo, a cambio de la ayuda financiera, Grecia tendrá que cumplir con una serie de condiciones impuestas por los socios del euro. Entre los detalles del acuerdo, publicados por la cumbre de la eurozona, se incluye la creación de un fondo de privatizaciones, así como la realización de reformas de pensiones y del mercado laboral, entre otras.

Fondo de privatizaciones

El elemento clave del nuevo acuerdo consiste en que Europa propone a Grecia crear un fondo por un valor de 50.000 millones de euros al que Grecia transfiera sus activos privatizables y cuyos beneficios se utilicen para reducir la deuda. El instrumento será controlado por las autoridades griegas, no obstante, contará "con la supervisión de las instituciones europeas relevantes".

Según ha subrayado Angela Merkel, el Eurogrupo está dispuesto a proporcionar a Grecia un alivio de la deuda, no obstante, descarta la posibilidad de reducir el nivel de la misma.

Pensiones

Grecia tendrá que realizar ambiciosas reformas de pensiones, así como implementar políticas específicas con el fin de compensar el impacto fiscal de la resolución de la Corte Constitucional sobre la reforma de pensiones de 2012 y lograr el déficit cero.

Mercado laboral

Entre las exigencias impuestas a Grecia se incluye un endurecimiento adicional de las leyes laborales. En concreto, los socios abogan por "revisiones rigurosas" de la negociación colectiva, la acción sindical y los despidos colectivos de acuerdo con el calendario y el enfoque sugerido por las instituciones. Cualquier cambio tendrá que basarse en las mejores prácticas europeas e internacionales y evitar el retorno a las políticas anteriores.
Impuestos

Uno de los requisitos consiste en "racionalizar el sistema del IVA y ampliar la base impositiva con el fin de aumentar los ingresos".

Mercado de productos

En el mercado de productos, Grecia tendrá que adoptar reformas con un calendario claro para la implementación de las recomendaciones de la OCDE, incluido el comercio los domingos, períodos de rebajas, y el régimen de propiedad de las farmacias, etc.
Mercados de energía

En este sector, Grecia tendrá que comenzar con la privatización del operador de la red de transmisión de electricidad (ADMIE), a no ser que se encuentren medidas alternativas que tengan un efecto equivalente en la competición, tal como se haya acordado por las instituciones.
Sector financiero

En el sector financiero, Europa pide a Grecia "medidas decisivas" dirigidas a los préstamos improductivos, así como medidas para reforzar la gestión del Fondo Helénico de Estabilidad Financiera (HFSC) y los bancos. En particular, se trata de eliminar cualquier posibilidad de interferencia política, sobre todo en procesos de nombramientos.

Administración

Uno de los requisitos del acuerdo consiste en que Grecia modernice y refuerce de forma significativa su administración. Además, se tendrá que implementar un programa para el fomento de la capacidad y la despolitización de la administración.

Entre otros requisitos, Grecia tendrá que garantizar la independencia legal de la agencia estadística nacional, implementar en su totalidad las provisiones relevantes del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria, así como adoptar el Código de Procedimiento Civil.

Cuba y su economía en 2015: primeros resultados (I)

Por José Luis Rodríguez
Fotos Claudia Camps
13 Jul 2015 - 6:07am
Puerto de La Habana
Un punto de partida indispensable para el análisis de la economía cubana durante el primer semestre del 2015 es que los resultados del pasado año no fueron favorables y ello ha repercutido en el desempeño actual, aunque un grupo de factores parece compensar esos efectos negativos.
En efecto -según datos de la ONEI-, en 2014 la economía cubana creció solo 1,3% de un plan de 2,2%. Presentaron decrecimientos las inversiones (-8,9%); la industria (-3,6%) y las construcciones (-2,3%), y el déficit fiscal se elevó a 6,8% en relación al PIB. Por otro lado, crecieron el sector agropecuario (2%), la industria azucarera (4,2%) y el comercio (3,2%), en tanto el turismo crecía 5,3% en visitantes pero solo 2,1% en ingresos.
Las razones de este comportamiento se centraron en una disminución de los ingresos en divisas previstos, obteniéndose un saldo en la balanza comercial favorable pero 47% inferior al año precedente; factores climáticos negativos caracterizados por una fuerte sequía y una deficiente gestión económica en diversas ramas del sector estatal, donde 123 empresas planificaron ganancias pero tuvieron pérdidas por 829 millones de pesos, el 67% de ellas en el MINAGRI y en el grupo empresarial AZCUBA.
También cabe señalar que en agosto de 2014 se aprobó un presupuesto de unos 500 millones de dólares para realizar importaciones con vistas a asegurar insumos para el primer semestre del presente año, que todo parece indicar no lograron materializarse completamente. De ahí que en lo que ha transcurrido del 2015 se ha manifestado desabastecimiento en las ventas minoristas de alimentos, confituras y bebidas, además de productos para la higiene, ropa y calzado, entre los surtidos más significativos. Para cubrir este déficit se acordó recientemente la asignación de 40 millones de dólares adicionales para la adquisición de esas mercancías, a lo que habría que añadir la necesaria revisión de los mecanismos de gestión de compra en el exterior que operan centralizadamente.
En general, durante el pasado año se puso en evidencia que el país no podía reducir más su nivel de importaciones, tomando en cuenta que un incremento del 1% en el PIB demandaba un aumento de entre 2 y 3% en las compras externas. Sobre este tema, en la Asamblea Nacional de diciembre de 2014 se anunció un ajuste en la política de financiamiento externo. De este modo, se planificó un pago de deuda por 5 661 millones de dólares -equivalente al 30% del valor de las exportaciones- para retomar una cifra similar y posibilitar los volúmenes de importaciones suficientes con vistas a mejorar el ritmo de crecimiento de la economía.
Consecuentemente, en el plan de 2015 se incluyó un incremento del 13,3% en las importaciones de bienes y de 5% en las exportaciones, lo que apoyaría el incremento del 28,7% de las inversiones, 11,2% en la industria manufacturera y 4,1% en la agricultura, entre otros indicadores de importancia para asegurar un crecimiento del 4%.
Tomando en cuenta la importancia del sector externo para la economía nacional, vale la pena comenzar evaluando el desempeño de la economía mundial respecto a las exportaciones e importaciones durante el primer semestre de 2015, en el que la economía creció 4%, según reportes oficiales.
En relación con las exportaciones de níquel, durante los seis primeros meses del año los precios bajaron 18,1%, llegando al cierre de junio a solo 11 720 dólares la tonelada, aunque se espera una recuperación durante el segundo semestre, que no será significativa tomando en cuenta que existen a nivel mundial existencias acumuladas equivalentes a tres meses de consumo.
Por su parte, la producción azucarera creció 18%, aunque se cumplió el plan en 96%, con lo cual se arriba a una cifra en torno a 1,9 millones de toneladas. El rendimiento industrial fue 2% superior hasta 10,27% (toneladas de azúcar por cada 100 toneladas de caña molidas) y se alcanzaron 44,9 toneladas por hectárea, pero el aprovechamiento de las capacidades industriales quedó solo en 65%, de un plan de 72%. 
Al cierre de junio los precios estaban a 12,44 centavos por libra, lo que representa una caída de 24,3% en relación con diciembre de 2014. Durante el segundo semestre del año se espera una recuperación en los precios, que deben enfrentar un elevado nivel de existencias en el mercado mundial.
En cuanto a la exportación de servicios, a partir del inicio del proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU., así como cierta mejoría económica en Europa, se aprecia un incremento del número de visitantes, que llegó al 16% al cierre de junio, en lo que influye el crecimiento de 36% en los arribos de estadounidenses hasta inicios de mayo. 
Al finalizar el semestre el sector turístico había facturado 1 700 millones de dólares, cifra que augura un incremento en 2015 respecto a los 2 700 millones alcanzados el año pasado. 

(Continuará)

* El autor es asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial.
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Matar el proyecto europeo


Ser un miembro de la zona euro significa que los acreedores pueden destruir su economía si se sale del redil


Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia, este domingo en Bruselas. / JASPER JUINEN (BLOOMBERG)

Supongamos que consideras a Tsipras un imbécil incompetente.Supongamos que quieres ver a Syriza fuera del poder a toda costa.Supongamos que, incluso, ves con buenos ojos la idea de empujar a esos griegos molestos fuera del euro.

Incluso si todo eso fuera cierto, esta lista de exigencias del Eurogrupo es una locura. La etiqueta de Twitter ThisIsACoup es exactamente correcta. Esto va más allá de la venganza pura, la destrucción completa de la soberanía nacional y la falta de esperanza de alivio.Probablemente pretende ser una oferta que Grecia no pueda aceptar;pero aun así, es una traición grotesca de todo lo que el proyecto europeo se suponía que representa.

¿Puede algo sacar a Europa del borde del abismo? Se dice que Mario Draghi está tratando de volver a introducir un poco de cordura, que Hollande está finalmente retrocediendo un poco frente a la economía de la moralidad alemana que fracasó tan rotundamente en el pasado. Pero gran parte del daño ya está hecho. ¿Quién va a volver a confiar en las buenas intenciones de Alemania después de esto?

En cierto modo, la economía casi se han convertido en secundaria.Pero aun así, seamos claros: lo que hemos aprendido estas últimas semanas es que ser un miembro de la zona euro significa que los acreedores pueden destruir su economía si se sale del redil. Esto no tiene nada que ver con la economía subyacente de la austeridad. Es tan cierto como siempre que la imposición de duras medidas de austeridad y sin alivio de la deuda es una política condenada al fracaso sin importar lo dispuesto que esté el país a aceptar el sufrimiento. Y esto a su vez significa que incluso una capitulación completa de Grecia sería un callejón sin salida.

¿Puede Grecia lograr una salida exitosa? ¿Intentará Alemania bloquear una recuperación? (Lo siento, pero ese es el tipo de cosas que ahora debemos preguntar.)

El proyecto europeo (un proyecto que siempre he alabado y apoyado) simplemente ha sufrido un golpe terrible, tal vez fatal. Y piense lo que piense de Syriza, o Grecia, no fueron los griegos los que lo han dado.


Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y Premio Nobel de Economía de 2008.

© 2015 The New York Times.