Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 3 de abril de 2020

Cuba enfrenta la COVID-19 y colabora en la batalla mundial (+ Video)

Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Yunier Javier Sifonte Díaz, Dianet Doimeadios Guerrero, Lissett Izquierdo Ferrer, Deny Extremera San Martín, Lisandra Fariñas Acosta

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Autoridades del Ministerio de Salud Pública este viernes en la Mesa Redonda. Foto: @PresidenciaCuba
El ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, y la viceministra de Salud Pública para la Colaboración, las Relaciones Internacionales y la Información, Marcia Cobas Ruiz, comparecen este viernes en la Mesa Redonda para informar sobre la situación actual del nuevo coronavirus en Cuba y el resto del mundo y la colaboración cubana con otras naciones.

Ministro de Salud Pública: “No se puede bajar la guardia ni un solo minuto”

Doctor José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública, . Foto: @PresidenciaCuba
Al iniciar el programa radio-televisivo, el ministro de Salud Pública recordó que es imprescindible el cumplimiento de las medidas para el autocuidado ante la expansión de la pandemia. “Todos podemos contagiarnos con la enfermedad, desde los niños hasta los adultos mayores. Por eso, cuando nos protegemos nosotros, protegemos al resto”.
Sobre la situación epidemiológica en el mundo, Portal Miranda señaló que en las últimas semanas ha aumentado de forma exponencial el número de casos confirmados de COVID-19. El virus ha llegado a todos los países y zonas del planeta. Ya superan el millón los contagiados y se reportan 50 000 muertes.
El mundo jamás había visto una enfermedad infecciosa respiratoria como esta, que está diezmando comunidades y economías, causando considerable sufrimiento humano y miles de muertes”, afirmó el ministro.
“Esta enfermedad puede detenerse; hay varios países que la han enfrentado y lo han hecho bien, que han cumplido las medidas y hoy tienen una situación diferente. Para ello es necesaria una estrategia coherente y eficaz, y nuestro país la tiene”.
Portal Miranda comentó que el General de Ejército, el presidente y el primer ministro chequean cada día la estrategia nacional, que solo tendrá eficacia “si las medidas se cumplen adecuadamente. No basta con tener un plan y todos los días decir qué tenemos que hacer si no se siguen las orientaciones, y estoy hablando de organizaciones, de organismos y del pueblo. Todos somos parte de la solución. No se puede bajar la guardia ni un solo minuto”.
Al cierre de este jueves 2 de abril, 178 países han reportado casos confirmados, con más de 46 890 fallecidos y una letalidad que va en aumento y que ahora supera el 5%.
Estados Unidos es el país con mayor número de casos confirmados (216 721, según el último reporte oficial), con 5 138 fallecidos. Le siguen Italia, España, China, Alemania, Francia e Irán. De las 178 naciones con presencia de la enfermedad –cerca del 92% de la comunidad internacional–, ya 166 registran transmisión.
Los 35 países y 15 territorios de ultramar de las Américas tienen casos confirmados. Hasta la fecha, se han reportado más de 248 796 contagiados con la COVID-19, el 26.8% de los casos a nivel mundial, y 5 940 fallecidos, con una letalidad que también crece en la región.
Los países con mayor incidencia son Estados Unidos, Canadá (más de 9 000 casos), Brasil (más de 6 000) y Chile (más de 3 000), seguidos por Ecuador, México y Panamá.

Hace 24 días se diagnosticaron los tres primeros casos de COVID-19 en Cuba

Hace 24 días que fueron diagnosticados en Cuba los tres primeros casos de COVID-19, el pasado 11 de marzo. Al cierre de este jueves 2 de abril, el país acumulaba 269 enfermos, luego de confirmarse 36 nuevos casos en la jornada.
El ministro precisó que la tasa de incidencia en Cuba es de 2.4 por 100 000 habitantes. Entre los casos confirmados predomina el sexo masculino: 140, el 52% del total. El 63.2% de los enfermos tienen edades entre 25 y 59 años, el 19.8% tiene más de 60 años y el 6% son niños menores de 12 años. “También hemos tenido nueve casos en mayores de 80 años”.
Hasta la fecha en el país se han reportado 22 pacientes graves, el 8% de los casos confirmados. En otros países este indicador está alrededor del 20%.En Cuba solo el 5% de los casos ha desarrollado formas críticas.
El comportamiento de la pandemia en nuestro país –consideró– debe estar asociado con el diagnóstico temprano, las acciones oportunas y los protocolos de tratamiento, en los que se incluye el uso del interferón cubano. También influyen las fortalezas del sistema de salud pública, donde juegan un papel importante los médicos y enfermeros.
La pesquisa activa que estamos desarrollando es una tecnología sanitaria, que nos permite diagnosticar al enfermo o identificar oportunamente a la persona sospechosa e introducir el tratamiento y los protocolos de actuación, con los medicamentos que estamos empleando”.
Advirtió que, no obstante, “esto no puede transmitirnos confianza ni tranquilidad. Es solo una mirada de qué ha pasado en el país y que nos permite tener una evaluación de las medidas que hemos tomado en cuanto a diagnóstico y atención”.

Datos sobre la enfermedad en Cuba

Portal Miranda ofreció otros datos sobre la enfermedad en Cuba. El 50% de los pacientes graves tiene más de 60 años, y el 36.4% se encuentra entre los 40 y 60 años. El 80% son hombres. Los casos han estado vinculados con enfermedades crónicas asociadas.
El último reporte indica que hay seis pacientes en estado crítico y dos graves, quienes son atendidos por un personal de gran experiencia, añadió.
Todas las provincias cubanas, excepto Mayabeque y el Municipio Especial Isla de la Juventud, tienen casos confirmados. Los territorios más afectados son La Habana (73), Villa Clara (32), Matanzas (23), Ciego de Ávila (23), Pinar del Río (21), Santiago de Cuba (21), Sancti Spíritus (16) y Camagüey (16). Las cifras no implican necesariamente que sean personas residentes en esas provincias, sino que han sido diagnosticadas allí.
De los casos diagnosticados, el mayor número son cubanos (237) y 32 son extranjeros. Del total de cubanos enfermos, 102 (el 43.2%) tuvieron su fuente de infección fuera del país, fundamentalmente en Estados Unidos (35), España (25) y México (13), además de Panamá, Guyana, Francia y otras naciones. “Esas personas vinieron del exterior y desarrollaron la enfermedad”.
Por otra parte, 135 nacionales se contagiaron en el país. El 42% de ellos fueron contactos de extranjeros y de cubanos que llegaron del exterior, mientras que el 48% tuvo contactos con viajeros cubanos y extranjeros durante los 14 días de incubación, y el 8.8% se corresponde con eventos secundarios de eventos de transmisión local en Matanzas y Pinar del Río.
Portal Miranda especificó que estos dos eventos se mantienen activos: en Matanzas, con seis casos (el caso índice trabajaba en un hotel), y en Consolación del Sur (Pinar del Río), con nueve casos confirmados y 54 casos sospechosos, aunque 38 resultaron negativos en las pruebas realizadas. En este caso, la transmisión comenzó a partir de un matrimonio que vino enfermo del exterior. En ambos territorios se han intensificado las medidas de control para impedir la ampliación de los eventos.

¿Cuál es la situación actual del consejo popular El Carmelo?

Doctor José Angel Portal Miranda. Foto: @PresidenciaCuba
El ministro se refirió a la situación del consejo popular El Carmelo, en Plaza de la Revolución, municipio habanero que concentra 20 casos positivos, el mayor número en el país actualmente. De ellos, ocho se encuentran en El Carmelo, que abarca desde la Calle 6 hasta 28, y de 21 a la Avenida del Malecón.
Es una zona donde hay 238 casas de renta y mucha afluencia de turistas y personas, por lo cual resulta clave tomar la medida de aislamiento para evitar una transmisión de envergadura y proteger no solo a la provincia, sino al país, dijo Portal Miranda.
En el consejo popular El Carmelo, además de los ocho casos confirmados, se registran 18 contactos que se mantienen bajo vigilancia. Allí, el 30.8% de la población tiene más de 60 años de edad.
El ministro informó que no se aplicará el salvoconducto anunciado para entrar o salir, pues –aclaró– no se trata de una cuarentena, sino de un incremento del aislamiento para proteger a la población.
“Los residentes deben mantenerse en sus viviendas, y solo salir si es imprescindible o si tienen importantes compromisos laborales. La población que no vive en esa zona, que se abstenga de hacer visitas”, señaló.
Se toman un grupo de medidas para reforzar los controles, como el aumento del pesquisaje incrementado y la vigilancia estricta. “La población debe entender que estamos protegiendo su salud”

“Estamos buscando intensamente, las personas con síntomas respiratorios”

Hoy hay en el país 3 241 pacientes en vigilancia epidemiológica, de ellos 3 178 cubanos y 63 extranjeros. Del total, 1 518 son sospechosos y 247 son confirmados. Otras 26 587 personas son vigiladas en sus hogares, desde la atención primaria de salud.
Este jueves hubo un equilibrio entre los ingresos y las altas, lo cual tiene que ver con las pesquisas, el número de pruebas y los resultados de laboratorio, explicó el ministro de Salud. El incremento del número de pruebas permite descartar los casos negativos y, por tanto, la vigilancia de sus contactos.
Las provincias de Villa Clara, La Habana y Cienfuegos concentran las mayores cifras de ingresos para vigilancia.
La pesquisa sigue siendo una de las actividades fundamentales. “Estamos buscando intensamente, en todos los lugares, las personas con síntomas respiratorios, y en esto es decisivo el papel de los médicos, los estudiantes de medicina y las organizaciones de masas”.
Este jueves se logró llegar a más de nueve millones de habitantes, incluidos 1 781 000 adultos mayores, y más de 198 000 ancianos que viven solos.
Continúa el seguimiento a los viajeros que llevan menos de 15 días en el país. Actualmente solo quedan 11 069.
Al ratificar la importancia de la vigilancia diferenciada, recordó que de esos viajeros, que llegaron a ser 48 000 en un momento, 947 fueron identificados con sintomatología en la pesquisa, y se les aisló a tiempo.
También sigue la vigilancia en los centros de aislamiento, donde se encuentran  todos los viajeros que entraron a Cuba a partir del 24 de marzo. En esos lugares hay 2 163 personas, de las que  57 fueron identificadas con síntomas. “De no haberse tomado la medida, estuvieran hoy en sus casas comprometiendo a sus familias y a la comunidad”, dijo Portal Miranda.
Por otra parte, se incorporaron los kits de diagnóstico rápido, que no dan un resultado definitivo pero sí permiten orientar por dónde va la circulación del virus y tienen un porcentaje de eficacia en su utilización.
En las últimas 48 horas se han aplicado test rápidos a 25 311 personas, fundamentalmente a grupos de riesgo y al personal expuesto. Solo 27 pacientes resultaron positivos, para un 0.10%. Según el ministro, la aplicación de estas pruebas se continuarán ampliando.

Marcia Cobas: “La cooperación médica de Cuba forma parte de nuestra historia”

Marcia Cobas Ruiz, viceministra de Salud Pública para la Colaboración, las Relaciones Internacionales y la Información. Foto: @PresidenciaCuba
Cuba tiene actualmente más de 28 700 doctores, enfermeros y personal de salud en 59 países del mundo: 31 de África, cinco de Asia y Oceanía y seis del Caribe; además, hay cuatro brigadas en el Medio Oriente, y también en naciones de Centroamérica, Sudamérica y algunos países europeos.
Desde que comenzó el crecimiento acelerado de la pandemia, nuestro ministerio indicó a las brigadas médicas el inicio de la organización de medidas de protección, además de la necesidad de definir lugares donde se pudieran tratar colaboradores cubanos contagiados por el virus”, dijo la Dra. Marcia Cobas Ruiz, viceministra para la Cooperación Médica del Ministerio de Salud, en la Mesa Redonda.
El Minsap preparó facilitadores para capacitar a todos los cooperantes cubanos, no solo del sector de la medicina, sino también al personal diplomático y de otros sectores que también cumplen misiones en el exterior.
“También nos unimos a Gobiernos y autoridades sanitarias de esas naciones para capacitar al personal de los centros donde trabajan nuestros colaboradores. Más de 97 000 profesionales de esos países han recibido preparación”.
Como parte de la preparación, Cobas Ruiz puntualizó que desde Cuba se enviaron materiales y protocolos para el tratamiento. “Todos los días estamos al tanto de nuestro personal y hoy podemos decir que la inmensa mayoría está en perfectas condiciones. Haber recibido capacitación les permitió estar en el frente de combate”, agregó.
Casi todos los médicos cubanos se encuentran en naciones donde existe transmisión de la COVID-19, por lo que batallan contra la enfermedad y también aportan a la prevención y al control.
Este aporte  –dijo– no es nuevo y forma parte de la historia de colaboración médica que tiene la Revolución cubana. Se ha demostrado siempre luego de grandes terremotos, inundaciones o en la crisis que el virus del ébola desencadenó en África Occidental. Sobre este último ejemplo, recordó que Cuba tuvo 17 000 trabajadores dispuestos a prestar ayuda.
“En toda nuestra historia de cooperación, la creación de la Brigada Henry Reeve el 19 de septiembre de 2005 marca un momento significativo. Entonces hubo 10 000 médicos listos para viajar a Estados Unidos a ayudar luego del azote del huracán Katrina. Desde aquel momento, hemos organizado 28 brigadas médicas en 22 países, donde han participado más de 7 000 cubanos”, añadió.

Cuba envió 14 brigadas médicas con 593 colaboradores para luchar contra la COVID-19 en el mundo

“Formar 14 brigadas en siete días requiere del esfuerzo de muchas instituciones”, dijo Marcia Cobas Ruiz este viernes en la Mesa Redonda. Foto: @PresidenciaCuba
Desde el primer momento en que empezó a extenderse la pandemia de COVID–19 en diferentes países, el Gobierno cubano comenzó a recibir solicitudes de colaboración médica.
De acuerdo con la viceministra, el proceso de la Brigada Henry Reeve se preparó teniendo en cuenta, en primer lugar, “la organización rigurosa de nuestros recursos para no afectar la salud del pueblo”.
Recordó las palabras de Fidel Castro cuando el 3 de diciembre de 2002 dijo en la Escuela Latinoamericana de Medicina: “Somos un país pequeño, pero este país pequeño ha podido demostrar cuánto se puede cuando se quiere, cuánto se puede si los recursos humanos de cualquier país pueden ser bien utilizados”.
En la actualidad, Cuba cuenta con más de 89 000 médicos y 84 000 enfermeros, y prepara a más de 84 000 jóvenes en las escuelas de Ciencias Médicas. En julio deben graduarse más de 9 000 médicos.
Explicó que se realizó un análisis minucioso de los recursos humanos que el país necesitará para enfrentar la pandemia y garantizar la atención de calidad que merece el pueblo.
“Ese análisis permite mantener la tradición de ayudar ante situaciones de desastre y epidemia a los países que lo necesiten. De ahí que evaluemos, de acuerdo con las posibilidades, las solicitudes que se nos han hecho.
“Cuba tiene la mayor tasa de médicos por habitantes en el mundo, con nueve médicos por cada 1 000 habitantes. Esa es la obra de la Revolución y de Fidel, y es lo que permite que nuestro Gobierno pueda acceder a las solicitudes de colaboración desde otros países”, dijo Cobas Ruiz.
Para luchar contra la COVID-19 en el mundo, Cuba envió a diferentes naciones 14 brigadas médicas Henry Reeve con 593 colaboradores (179 médicos y 399 licenciados en enfermería).
En esas brigadas están representadas todas las provincias del país. El 61% de los colaboradores que las integran han cumplido anteriormente misiones internacionalistas y de ellos 179 han formado parte de las brigadas Henry Reeve, incluidos 40 que participaron en el enfrentamiento al ébola.
Ante la situación actual por la COVID-19, esos profesionales han dado una respuesta ejemplar. “Saben que es estrictamente voluntario, que enfrentarán una pandemia que puede costar vidas, y han ido a ayudar con total decisión, con la convicción solidaria con la que han ido durante todos estos años nuestros médicos a países como Argelia, Pakistán, Haití, Indonesia, Bolivia y tantos otros”.
El 57% de los profesionales de esas brigadas son mujeres, lo cual “es una muestra de la participación de ellas en tareas complejas, científicas, de la salud, en las que siempre han mostrado su determinación y disposición, como es el caso de la colaboración médica”.
La mayor cantidad de brigadas médicas enviadas a apoyar la lucha contra el nuevo coronavirus está hoy en el Caribe, comentó la viceministra. Por primera vez, hay brigadas en Europa.
Destacó que se formaron 14 brigadas en solo siete días, de lo cual no hay antecedente en la historia de la colaboración. “Hemos formado brigadas para ir tan cerca como a Jamaica y tan lejos como a Lombardía, en Italia, o Andorra, en España”.
“Pese a la campaña de descrédito contra la colaboración médica, estas brigadas se han incorporado a trabajar en conjunto con las brigadas que existen en esos países, y se ha trabajado para que se apliquen todas las modalidades de colaboración”, afirmó la viceministra para la Cooperación Médica del Ministerio de Salud.
Hay modalidades en las que Cuba asume prácticamente todos los gastos; en otras, se comparten con esas naciones.
En los países desarrollados, con mejores posibilidades económicas que la Isla, se ha aplicado el sistema de ingresos por servicios, “con el fin de continuar desarrollando nuestro sistema de salud, gratuito, universal y accesible a todos los cubanos, pero costoso debido al bloqueo norteamericano que muchas veces obliga a buscar recursos en lugares distantes, cuando pudieran obtenerse cerca, en la propia región”.
De ahí que los trabajadores de la salud cubanos tengan también el compromiso de aportar en la búsqueda de los recursos, “para que nuestro sistema de salud continúe desarrollándose y brindándole a la población un servicio de calidad”, afirmó.
“Formar 14 brigadas en siete días requiere del esfuerzo de muchas instituciones”, dijo Cobas, quien reconoció el trabajo de territorios, provincias, la Unidad Central de Colaboración Médica, el grupo empresarial BioCubaFarma, los ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior e Inversión Extranjera, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Interior y de Transporte, así como los trabajadores de Inmigración y Extranjería y a los científicos del IPK, quienes capacitan y preparan a los profesionales que saldrán a combatir esta enfermedad.
“También a la familia, que en solo horas se coloca en la retaguardia y apoya a nuestro profesional en esta tarea”, añadió.
La viceministra recordó el tuit del presidente Díaz-Canel, publicado el 20 de diciembre de 2019 ante la agresividad de la campaña norteamericana contra la colaboración médica cubana, en momentos en que salían de Bolivia nuestros médicos: “Los Gobiernos de Estados Unidos siembran el odio, forma parte de la filosofía de su política, montada sobre las más engañosas injurias. La moral de nuestros colaboradores de la salud vence ante la perversidad”.
“Nosotros vamos a vencer, con esa convicción expresada por Raúl: se pudo, se puede y siempre se podrá atender a nuestro pueblo y dar solidaridad y ayuda a otros pueblos hermanos”, concluyó.

“Estamos abriendo nuevos hospitales para darle la atención al pueblo de manera inmediata””

“Hay que apoyar a las naciones que lo necesitan, solo la solidaridad podrá hacer un frente común a la pandemia”, dijo el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda. Foto: @PresidenciaCuba
“No hay quien borre la huella que han dejado los colaboradores cubanos a lo largo de la historia, y, como expresó el secretario general de la ONU, António Guterres, hay que apoyar a las naciones que lo necesitan, solo la solidaridad podrá hacer un frente común a la pandemia”, dijo al finalizar la Mesa Redonda de este viernes 3 de abril el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda.
“Solo están ocupadas el 14% de las camas de cuidados intensivos preparadas para este evento epidemiológico en Cuba, es decir, tenemos una reserva y seguimos preparando nuevas capacidades por si fueran necesarias en el futuro”, informó.
El país dispone de 5 104 camas, de las cuales 631 están dedicadas a cuidados intensivos. A la vez, “estamos abriendo nuevos hospitales para darle la atención al pueblo de manera inmediata”.
Aseguró que se están formando una mayor cantidad de intensivistas, fuerza vital para enfrentar los momentos más complejos de la pandemia y evitar lo que ha sucedido en otros lugares del mundo, donde han colapsado los centros hospitalarios. 
El ministro recalcó que “nadie puede esperar que lo vayan a buscar a la casa. Vamos a seguir pesquisando, pero la garantía está en que quien tenga síntomas respiratorios acuda de inmediato al médico”.
“Todo esto le puede dar tranquilidad a nuestro pueblo, pero la responsabilidad individual no la quita nadie; ya hemos tenido que lamentar la muerte de una persona por no asistir a tiempo a los centros de salud”.
Entre las acciones implementadas se mantiene también el estudio de las mejores prácticas internacionales. “Ayer el presidente se reunió con los científicos para evaluar los pronósticos y ver lo concerniente al diagnóstico. Toda nuestra ciencia está puesta en función de esta enfermedad, tal es el caso del uso del interferón. Vamos a empezar a aplicar el interferón nasal e intramuscular”.
Reiteró que no se han descuidado las fronteras, porque aún se mantiene un mínimo movimiento. Comentó sobre otras medidas adoptadas por el sistema de salud, como la posposición (no suspensión) de la actividad quirúrgica –excepto la de urgencia–; la extensión por seis meses de la validez de los certificados de medicamentos o dietas, y el mantenimiento de los servicios de urgencia de estomatología.
Portal Miranda reconoció en sus palabras el papel del personal médico, en especial el de los trabajadores del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).
El ministro de Salud Pública llamó a reforzar las medidas de higiene indicadas y exhortó a mantener el distanciamiento social para cortar la cadena de transmisión.
“Nadie puede alarmarse si aparecen más casos; hay que estar tranquilos y de manera disciplinada. Tenga la seguridad nuestro pueblo de que ese aplauso de cada noche se va a convertir en un compromiso de los trabajadores de la salud. Todos pueden contar con eso”.

En video, la Mesa Redonda


La prioridad para el período de distanciamiento social


MILÁN – El coronavirus tiene la economía global inmovilizada. Igual que muchos amigos y colegas en China, yo también he estado en cuarentena, junto con el resto de Italia. Ahora, muchos de mis conciudadanos en Estados Unidos se encuentran en la misma situación; y otros en el resto del mundo no tardarán en seguirlos.

Como aparentemente personas asintomáticas pueden transmitir el virus, este se propagó ampliamente y fuera del radar de las autoridades de salud pública. Para evitar el colapso de los sistemas sanitarios, en todo el mundo se han implementado rigurosas medidas de distanciamiento social y aislamiento voluntario, que han recibido buena acogida del público. Pero todavía no es seguro que logren frenar el ritmo de transmisión y limitar la cantidad de casos críticos en Occidente.

La evidencia de que China y otras economías asiáticas han conseguido limitar o incluso contener la epidemia es prometedora. Pero estos países no apelaron solamente al distanciamiento social, sino también a una amplia variedad de herramientas que no se usaron extensivamente en Europa y Estados Unidos: testeo a gran escala, rastreo de contactos, aislamiento obligatorio, etcétera.

Sin embargo, en todas partes las medidas para mitigar la pandemia han provocado una súbita detención de gran parte de la actividad económica (los servicios esenciales suelen ser los únicos sectores exentos). El resultado será una marcada caída del PIB y de los ingresos, una casi segura disparada del desempleo (como ya se ve en Estados Unidos), la interrupción del calendario escolar y la suspensión de casi cualquier actividad que reúna a más de unas pocas personas.

Aunque las videoconferencias, la enseñanza virtual y otras aplicaciones digitales amortiguaron el impacto para algunos, el resultado económico inevitable será una profunda recesión y amplios daños colaterales a los medios de vida y el bienestar de las personas.

Se percibe con razón el cierre de la economía como un modo de ganar tiempo para aumentar la capacidad de los sistemas sanitarios y reducir la demanda máxima que deberán afrontar. Pero no es una estrategia completa. Incluso en combinación con medidas de flexibilización monetaria y grandes programas fiscales para la protección de personas y sectores vulnerables, no se puede mantener a la economía en hibernación por mucho tiempo sin imponer en algún momento costos inaceptables a los individuos y a la sociedad.

Muchas de las actividades de la economía moderna (en particular restoranes, comercios minoristas, teatros, eventos deportivos, museos, parques y muchas formas de turismo y transporte, por ejemplo la aeronáutica) no pueden funcionar en condiciones de distanciamiento social, y constituyen una fracción considerable del empleo total. Otros sectores importantes pueden seguir funcionando, pero a media máquina.

De modo que la pregunta es qué se puede hacer ahora para asegurar que la recuperación y el regreso a la normalidad sean tan seguros como sea posible. Una cuarentena de una duración económicamente tolerable no basta para reducir los riesgos asociados con las interacciones interpersonales. Transcurridas algunas semanas (digamos, entre cuatro y seis) los costos económicos de la paralización comenzarán a acumularse, momento en el cual algunas personas empezarán a regresar a cualquier trabajo que haya disponible, sencillamente porque no tienen opción. (Para muchos pobres en la India, que esta semana paralizó su economía, la crisis será inmediata.) Aunque los riesgos de contagio sigan siendo altos, no tienen recursos que les permitan permanecer aisladas. Al mismo tiempo, pese a que los costos del cierre prolongado de escuelas son muy altos, las escuelas seguirán, o deberían seguir, cerradas hasta que el riesgo de un rebrote de coronavirus sea casi nulo.

De modo que para que la recuperación sea rápida y segura es fundamental reducir lo suficiente el riesgo de las actividades grupales. Un elemento importante de esta reducción tiene que ver con la capacidad de los sistemas sanitarios, de modo que está totalmente justificado centrar la atención en este momento en proveer a médicos y trabajadores sanitarios elementos y protección suficientes para dar atención a pacientes en estado crítico.

Pero estas iniciativas destinadas a la primera línea de lucha contra la enfermedad no reducirán el riesgo del contacto interpersonal en general. Para lo segundo es necesario usar el período de cuarentena para ampliar la capacidad de testeo, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y tratamiento.

En esto, es muy interesante leer un discurso que dio el 25 de marzo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, donde señala: «Pedir a la población que se quede en casa y suspender su circulación permite ganar tiempo y rebajar la presión sobre los sistemas de salud. Pero estas medidas no acabarán, por sí solas, con la epidemia. El objetivo de estas acciones es que se adopten medidas más precisas y específicas para detener la transmisión y salvar vidas». Si yo tuviera que hacerle algún cambio a esta clara declaración de objetivos, centrada en la salud, sólo añadiría a la última oración: «(…) y para reducir el riesgo de contagio, reiniciar la economía y acelerar la recuperación».

Tras explicar el contenido de esas medidas más precisas y específicas, Ghebreyesus añadió que son las mismas que también serán necesarias en aquellos países (incluidas muchas economías en desarrollo de bajos ingresos) cuyas cifras de contagio todavía son bajas. Ya es previsible que algunos de esos países necesitarán ayuda externa para prepararse a enfrentar brotes locales. De modo que la cooperación y el apoyo en el nivel internacional son cruciales para el manejo global de la crisis.

En cualquier caso, la cuestión clave es que las medidas necesarias para reiniciar la economía son las mismas que se necesitan para frenar la transmisión del virus. A la espera del final del distanciamiento social riguroso, la creación de capacidades de testeo, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y tratamiento se vuelve una prioridad económica urgente. Es imperioso reducir los riesgos del contacto interpersonal, para que los que consideren necesario volver a trabajar puedan hacerlo, y para que quienes preferirían aislarse voluntariamente puedan volver a las escuelas y a la plena actividad económica sintiéndose relativamente seguros.

La experiencia asiática hace pensar que las tecnologías digitales son herramientas eficaces para la individualización y el seguimiento de los contagios y para mantener a las personas y a las autoridades informadas de los riesgos. Algunas de las técnicas más eficaces dependen de datos de geolocalización, y pueden generar planteos de privacidad en algunos países. Pero en vista de la magnitud del desafío, no hay que descartar de entrada estos métodos. Las plataformas ya tienen datos de ubicación que pueden usarse para informar a la ciudadanía de posibles exposiciones. Al fin y al cabo, la infraestructura digital ya se reveló como un elemento clave para la resiliencia económica en esta crisis. Sin ella, el teletrabajo y la enseñanza virtual, el comercio electrónico y los servicios financieros digitales no serían posibles, y el distanciamiento social riguroso habría provocado una detención casi total de la economía.

Traducción: Esteban Flamini


Michael Spence, a Nobel laureate in economics, is Professor of Economics at New York University’s Stern School of Business and Senior Fellow at the Hoover Institution. He was the chairman of the independent Commission on Growth and Development, an international body that from 2006-2010 analyzed opportunities for global economic growth, and is the author of The Next Convergence: The Future of Economic Growth in a Multispeed World.

Para enfrentar la COVID es necesaria una estrategia de respuesta coherente eficaz, y Cuba la tiene. Comentario HHC


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La Habana, 3 abr (ACN) Ante el crecimiento casi exponencial de casos confirmados de la COVID-19 en el mundo, José Ángel Portal Miranda, ministro cubano de Salud Pública, expresó que para evitar ese camino solo es necesario aplicar una estrategia de respuesta coherente, eficaz, y Cuba la tiene.
Tenemos un plan, uno que hemos venido incrementado con medidas acorde a la situación del país y es coherente, pero esa eficacia solo va a tener éxito si las medidas que estamos tomando se cumplen adecuadamente, afirmó en el espacio televisivo Mesa Redonda.
No basta con tener un plan, con todos los días decir qué tenemos que hacer si no se han adoptado todas las medidas por los organismos, las organizaciones y el pueblo en general, dijo.
Todos y cada uno somos parte de la solución, pero para eso hay que hacer las cosas bien y no se puede bajar la guardia ni un solo minuto, sentenció el titular de Salud Pública.
Sobre el comportamiento de la enfermedad en el país, informó que a 24 días del diagnóstico de los primeros tres casos en el territorio nacional (11 de marzo), ya el país suma 269, para una tasa de incidencia de 2,4 por 100 mil habitantes.
Comportamiento de la COVID-19 en Cuba:
-Predomina el sexo masculino en los pacientes confirmados (52 por ciento)
- El 63, 2 por ciento de los casos se está dando entre las edades de 25 y 59 años
- El 17, 8 por ciento de los casos confirmados corresponde a personas mayores de 60 años
- El seis por ciento son niños menores de 12 años
-Han habido nueve casos con más de 80 años
- Han habido 22 pacientes graves, que representa el 8 por ciento de los casos confirmados (en algunos países entre el 19 y el 20 por ciento desarrolla formas graves de la enfermedad). Según el ministro tienen un diagnóstico vinculado al diagnóstico temprano y a los protocolos de tratamiento que han estado usando en el país, en lo cual se incluye el uso temprano del Interferón.
-Solo el cinco por ciento del total de los casos ha generado formas críticas
-De los graves, el 50 por ciento tiene más de 60 años y el 36,4 por ciento se encuentra entre los 40 y 60 años. El 80 por ciento son hombres
-Únicamente no presentan casos la provincia de Mayabeque y el municipio especial de Isla de la Juventud
-Los territorios más afectados son La Habana (73), Villa Clara (32), Matanzas y Ciego de Ávila (23 cada uno), Pinar del Río y Santiago de Cuba (21 cada uno), Sancti Spíritus y Camagüey (16 cada uno)
-De los 269 casos confirmados en Cuba, 237 son cubanos. De ellos, 102 tuvo fuente de infección fuera del país, es decir, llegaron del exterior enfermos: 35 de Estados Unidos, 25 de España, 11 de México, y sigue Panamá, Guyana, Francia, entre otros.
-De los 237, un total de 135 se infestaron en el país. De ellos el 42 por ciento fueron contactos de extranjeros y cubanos que regresaron del exterior, otro 48 por ciento tuvieron contacto con viajeros cubanos y extranjeros en los 14 días del inicio de su enfermedad; un 8,8 por ciento son casos secundarios por hechos de trasmisión local, fundamentalmente en Matanzas y Pinar del Río.
-Se mantiene activo los dos eventos de transmisión local, uno en municipio de Matanzas y el otro en Pinar del Río.

-Consejo popular El Carmelo, en municipio de Plaza de la Revolución: Este es el municipio que más casos tiene en el país. Tiene 20, y ocho son de ese consejo popular y

- Consejo popular El Carmelo: Tiene 238 casas de renta y el 30,8 por ciento de la población de la zona tiene más de 60 años
-Consejo popular El Carmelo: No hemos hablado de una cuarentena, sino de medidas de incremento para proteger a la población. Se les pide a las personas mantenerse en las viviendas y tratar de lograr el aislamiento y salir solo aquellos que tienen importantes compromisos laborales.
-Consejo popular El Carmelo: Refuerzo de Salud Pública, vigilancia estricta, pesquisaje incrementado
-Ayer hubo un equilibrio entre los ingresos y las altas
-Villa Clara, La Habana y Cienfuegos concentran los mayores números de casos ingresados para vigilancia
-Ayer más de nueve millones de personas fueron contactadas, de ellas un millón 781 mil fueron adultos mayores
-Se continúa dando seguimiento a viajeros que llevan menos de 15 días en el país, van quedando 11 mil 069. De esos viajeros, que llegaron a ser alrededor de 48 mil, 947 se detectaron en las pesquisas con síntomas y fueron aislados a tiempo.
-En los centros de aislamiento (después del día 24), ya hay dos mil 163 y de ahí se han identificado 57 personas que tenían síntomas.
-En 48 horas se han efectuado 25 mil 311 pruebas rápidas y solo 27 han dado positivas}
Comentario HHC: Excelente información, es lo que estabamos pidiendo en el dia de ayer.