Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

lunes, 17 de septiembre de 2018

Por quién doblan las campanas del clima

Por  J. BRADFORD DELONG

BERKELEY – Recién había comenzado mi primera clase del semestre de otoño en la Universidad de California, Berkeley, cuando me di cuenta de que tenía demasiado calor. Quería desesperadamente sacarme mi chaqueta de tweed de profesor.

Una chaqueta de tweed es una vestimenta maravillosa pero peculiar. Si todo lo que uno tiene como materia prima es una oveja, es lo que más se asemeja al Gore-Tex. No sólo es perfecta para un clima nublado y lloviznoso, sino que también es sorprendentemente abrigada –húmeda o seca- para lo que pesa. En el mundo previo a la calefacción central, las telas de lana que ahora se asocian más comúnmente a un atuendo masculino formal y semi-formal eran efectivas y cómodas, no importa si uno vivía en Oxford, Cambridge, Edimburgo, Londres, Bristol o Norwich.

Ahora bien, las chaquetas de tweed y prendas similares se propagaron por el mundo –una ventaja a medias por la cual podríamos agradecer (o culpar) al Imperio Británico-. Para quienes viven más cerca del Ecuador y lejos de la llovizna y la niebla de las Islas Británicas, durante mucho tiempo esas vestimentas han sido un anatema. Después de la llegada de la calefacción central, la ropa de lana se volvió menos práctica inclusive en zonas templadas.

No obstante ello, las chaquetas de tweed continuaron siendo una opción sartorial cómoda en algunos lugares del mundo, entre ellos Escocia y partes de Inglaterra (donde, en verdad, durante mucho tiempo estaba mal visto utilizar la calefacción central), Estados Unidos de Norteamérica y la zona de la Bahía de San Francisco. En realidad, el clima de Berkeley es una de las pequeñas razones por las que decidí mudarme aquí después de tres años en Washington, donde uno aprende cuánto sudor puede absorber un traje de lana durante el viaje diario al trabajo.

Pero en los últimos 20 años, la vestimenta de profesor se ha vuelto cada vez más incómoda, inclusive aquí en el lado este de la Bahía. El clima ahora se parece más al de Santa Barbara, unos 500 kilómetros al sur. Y así, somos cada vez más los que damos clase con camisa abotonada de manga corta como las que usaban hace cincuenta años los habitantes de CalTech (aún más al sur, en Pasadena).

Aun así, para quienes vivimos en Estados Unidos –y en el Norte Global en general- las temperaturas en ascenso probablemente no sean un problema demasiado importante en los próximos cien años. Básicamente, el clima avanzará sigilosamente hacia el norte unos cinco kilómetros por año. Existen posibles escenarios de desastre a partir de la desaparición de la capa de nieve y la rápida desertificación, entre otras cosas. Pero esos problemas serán inconvenientes y costosos, no insuperables.

De todas maneras, los problemas asociados con el cambio climático no serán simples inconvenientes, ni estarán tan lejos como nos gustaría pensar. Actualmente hay dos mil millones de agricultores cerca del nivel de subsistencia que viven en los seis grandes valles de ríos de Asia, desde el río Amarillo hasta el Indo. Esos agricultores tienen escasos recursos y pocas capacidades no agrícolas. No sería fácil para ellos recoger los bártulos y mudarse, mucho menos ganarse la vida haciendo otra cosa.

Los seis grandes valles de ríos de Asia han sido el sustento de gran parte de la civilización humana durante los últimos 5.000 años. En ese tiempo, la nieve derretida proveniente de las altas planicies de la región siempre ha llegado en el momento oportuno, y en el volumen preciso, para favorecer los cultivos de los que depende la gente de la zona.

De la misma manera, otros mil millones de personas dependen de que el monzón llegue en el momento apropiado, y en el lugar adecuado, cada año. Y, aun así, a medida que el planeta se caliente y los niveles de los océanos aumenten, el patrón de ciclones en la Bahía de Bengala y otras partes cambiará. Si se vuelven más fuertes y empiezan a rugir hacia el norte, hacia los 250 millones de personas que viven a nivel o cerca del nivel del mar en los alrededores del Delta del Ganges, el mundo enfrentará un período prolongado de catástrofes.

La comunidad internacional no está en absoluto preparada para un escenario semejante. Por cierto, Estados Unidos, el país más rico del mundo, ni siquiera estaba listo para el Huracán Katrina en Nueva Orleans, el Huracán Sandy en Nueva York, el Huracán Harvey en Houston o el Huracán María en Puerto Rico que, según se calcula, se cobró 2.975 vidas.

Estos cuatro huracanes han sido de los más dañinos en la historia de Estados Unidos, y todos ocurrieron tan sólo en los últimos 15 años. La gravedad de su impacto no fue simplemente el resultado de una incompetencia administrativa o de la mayor densidad de desarrollo residencial y comercial costero. Más bien, fue la consecuencia predecible de un cambio climático. Peor aún, viendo cómo son los desastres naturales, estos fueron pequeños pinchazos comparados con lo que el futuro nos depara si las tendencias actuales continúan.

Como nos recuerda el poeta del siglo XVII John Donne, “Ningún hombre” –ni nación, región o país- “es una isla entera por sí mismo… Y, por tanto, nunca preguntes por quién doblan las campanas; están doblando por tí”.




J. BRADFORD DELONG  is Professor of Economics at the University of California at Berkeley and a research associate at the National Bureau of Economic Research. He was Deputy Assistant US Treasury Secretary during the Clinton Administration, where he was heavily involved in budget and trade negotiations. His role in designing the bailout of Mexico during the 1994 peso crisis placed him at the forefront of Latin America’s transformation into a region of open economies, and cemented his stature as a leading voice in economic-policy debates.

La gestación de una recesión y crisis financiera en 2020. Comentario HHC


NUEVA YORK – A diez años del colapso de Lehman Brothers, todavía se debaten las causas y consecuencias de la crisis financiera, y si se aprendieron las enseñanzas necesarias para prepararnos para la próxima. Pero la pregunta más pertinente a futuro es qué activará la próxima recesión y crisis global, y cuándo.

Es probable que la actual expansión global continúe el año entrante, dado que Estados Unidos mantiene un gran déficit fiscal, China aplica políticas fiscales y crediticias laxas, y Europa sigue en una senda de recuperación. Pero en 2020, estarán dadas las condiciones para una crisis financiera, seguida de una recesión global.

Hay diez razones para esto. En primer lugar, las políticas de estímulo fiscal que en la actualidad elevan el crecimiento anual estadounidense por encima del nivel potencial de 2% son insostenibles. En 2020 el estímulo se agotará, y un ligero freno fiscal reducirá el crecimiento de 3% a un poco menos de 2%.

En segundo lugar, como el estímulo se aplicó a destiempo, la economía estadounidense ahora está sobrecalentándose, con una suba de la inflación por encima de la meta. De modo que la Reserva Federal de los Estados Unidos seguirá subiendo la tasa de referencia desde el 2% actual a por lo menos 3,5% en 2020, y es probable que eso provoque un alza de los tipos de interés a corto y largo plazo, y también del dólar.

En tanto, en otras economías importantes también hay un aumento de inflación, al que se suman presiones inflacionarias derivadas del alza del petróleo. Eso implica que los otros grandes bancos centrales seguirán a la Reserva Federal en la normalización de la política monetaria, lo que reducirá la liquidez global y generará presión alcista sobre los tipos de interés.

En tercer lugar, es casi seguro que las disputas comerciales del gobierno de Trump con China, Europa, México, Canadá y otros países se agravarán, lo que llevará a menos crecimiento y más inflación.

En cuarto lugar, hay otras políticas de Estados Unidos que seguirán añadiendo presión estanflacionaria y obligarán a la Reserva a subir todavía más los tipos de interés: la restricción de los flujos de tecnología e inversiones desde y hacia Estados Unidos, que afectará las cadenas de suministro; límites a la inmigración que se necesita para mantener el crecimiento conforme la población estadounidense envejece; el desaliento de inversiones en economía verde; y la falta de una política de infraestructura que permita resolver restricciones de la oferta.

En quinto lugar, es probable que el crecimiento en el resto del mundo se desacelere, sobre todo cuando otros países consideren adecuado tomar represalias contra el proteccionismo estadounidense. China debe frenar el crecimiento para hacer frente a su exceso de capacidad y de apalancamiento, o se producirá un aterrizaje forzoso. Y los mercados emergentes, que ya están en situación frágil, seguirán padeciendo el proteccionismo y el endurecimiento monetario en Estados Unidos.

En sexto lugar, el crecimiento en Europa también será más lento, debido al ajuste de la política monetaria y a fricciones comerciales. Además, políticas populistas en países como Italia pueden llevar a una dinámica de deuda insostenible en la eurozona. El todavía irresuelto círculo vicioso (“doom loop”) entre los gobiernos y los bancos poseedores de títulos de deuda pública amplificará los problemas existenciales de una unión monetaria incompleta con una inadecuada mutualización de riesgos. En estas condiciones, otra desaceleración global puede incitar a Italia y otros países a abandonar la eurozona.

En séptimo lugar, en las bolsas de Estados Unidos y del mundo sigue la efervescencia. Los ratios precio/ganancias en Estados Unidos están un 50% por encima de la media histórica, el capital privado está excesivamente sobrevaluado, y los bonos públicos también están demasiado caros en vista de sus bajos rendimientos y primas a plazo negativas. Y el crédito de alto rendimiento también se está volviendo cada vez más caro ahora que la tasa de apalancamiento corporativo en Estados Unidos alcanzó máximos históricos.

Además, en muchos mercados emergentes y algunas economías avanzadas hay un claro exceso de apalancamiento. Los inmuebles comerciales y residenciales están demasiado caros en muchas partes del mundo. Conforme se sumen indicios de una tormenta global, en los mercados emergentes continuará la corrección de tenencias de acciones, commoditiesy renta fija. Y como los inversores previsores anticiparán una desaceleración del crecimiento en 2020, los mercados reajustarán en 2019 las cotizaciones de los activos de riesgo.

En octavo lugar, una vez producida una corrección, habrá más riesgo de iliquidez y ventas a precio de remate o undershooting. No hay mucha actividad de creación de mercado y warehousing (preparación de activos para titulización) por parte de corredores/operadores. El exceso de transacciones de alta frecuencia/algorítmicas aumenta el riesgo de un derrumbe repentino. Y los instrumentos de renta fija se han concentrado en fondos de crédito dedicados abiertos negociables.

De producirse una huida del riesgo, los sectores financieros de los mercados emergentes y de las economías avanzadas con inmensos pasivos en dólares ya no tendrán acceso a la Reserva Federal como prestamista de última instancia. Con la inflación en alza y una normalización de políticas en marcha, ya no se puede contar con el respaldo que los bancos centrales proveyeron en los años posteriores a la crisis.

En noveno lugar, hace poco Trump atacó a la Reserva Federal con una tasa de crecimiento del 4%. ¿Qué no hará en el año electoral 2020, cuando es probable que el crecimiento haya caído por debajo de 1% y aparezcan las pérdidas de empleo? La tentación de Trump de fabricar una crisis de política exterior para crear una cortina de humo será grande, especialmente si este año los demócratas recuperan la Cámara de Representantes.

Como ya inició una guerra comercial con China y no se atrevería a atacar a la nuclearizada Corea del Norte, el siguiente mejor blanco que le queda a Trump es Irán. Un enfrentamiento militar con ese país puede generar una perturbación geopolítica estanflacionaria similar a las crisis del petróleo de 1973, 1979 y 1990. No hace falta decir que eso agravaría todavía más la inminente recesión global.

Finalmente, en cuanto se produzca la tormenta perfecta que acabamos de bosquejar, habrá una tremenda escasez de herramientas para enfrentarla. El margen para el estímulo fiscal ya está limitado por el inmenso endeudamiento público. Los abultados balances y la falta de espacio para bajar las tasas de referencia reducirán la posibilidad de seguir aplicando políticas monetarias no convencionales. Y en países con movimientos populistas resurgentes y gobiernos casi insolventes no habrá tolerancia a rescates del sector financiero.

En Estados Unidos, en concreto, los legisladores han restringido la capacidad de la Reserva para proveer de liquidez a instituciones financieras no bancarias y extranjeras con pasivos en dólares. Y en Europa, el ascenso de partidos populistas dificulta implementar reformas en el nivel de la UE y crear las instituciones necesarias para combatir la próxima crisis financiera y recesión.

A diferencia de 2008, cuando los gobiernos tenían las herramientas necesarias para evitar un derrumbe descontrolado, a la hora de enfrentar la próxima desaceleración las autoridades tendrán las manos atadas, con un endeudamiento general superior al de la crisis anterior. Cuando se produzca, la siguiente crisis y recesión puede ser incluso más grave y prolongada que la anterior.

Traducción: Esteban Flamini


NOURIEL ROUBINI , a professor at NYU’s Stern School of Business and CEO of Roubini Macro Associates, was Senior Economist for International Affairs in the White House's Council of Economic Advisers during the Clinton Administration. He has worked for the International Monetary Fund, the US Federal Reserve, and the World Bank.


Comentario HHC: De todos los economistas  que tienen renombre mundial, este  profesor fue el único que predijo y fundamentó  la  crisis de la Gran Recesión  del 2008 de modo acertado. Por lo que dice hay que tomarlo muy en cuenta. 

Cuba preparémonos para ello de manera ordenada y planificada. Profundicemos y demos celeridad a las reformas estructurales pendientes. 

Cayo Cruz marca el arranque definitivo




Cada objeto de obra a cargo de personal experimentado se rige bajo estrictos estándares de calidad. Foto:Miguel Febles Hernández
CAYO CRUZ, Esmeralda.–La apertura en los próximos meses del primer hotel que se construye en este paradisíaco islote de apenas 26 kilómetros cuadrados de superficie marcará, de hecho, el arranque definitivo del desarrollo turístico de la cayería norte de Camagüey, concebido hasta el año 2030.
Según el plan de ordenamiento trazado, para esa fecha se espera edificar en esa área del archipiélago cubano, conocida como Jardines del Rey, unas 25 000 habitaciones hoteleras, distribuidas entre los cayos Cruz, Mégano Grande, Guajaba y Sabinal, que atesoran playas vírgenes de excepcional calidad.

Además de sus excelentes cualidades para el clásico turismo de sol y playa, el escenario de desarrollo escogido se distingue igualmente por sus condiciones geográficas y medioambientales, entre ellas ser refugio de aves migratorias y ubicarse en su cercanía el mayor sitio de nidificación del flamenco rosado del Caribe.
Las autoridades implicadas en la ejecución del megaproyecto decidieron iniciar el programa constructivo por Cayo Cruz, unido con tierra firme, en la zona de la playa de Jigüey, por un pedraplén de más de 40 kilómetros de extensión que atraviesa primero a Cayo Romano antes de arribar a su destino final.
Ubicado frente al Canal Viejo de Bahamas, Cruz es un largo y estrecho islote, con una longitud en su costa norte de 25 kilómetros, buena parte de los cuales corresponden a playas arenosas de una finura impresionante, cuyas aguas de tono verde-azul resaltan por su limpieza y transparencia, libres de toda contaminación.
POR LA QUEBRADA COMIENZA TODO
En las parcelas de Punta La Quebrada se concentra hoy el grueso del proceso inversionista, el mayor por su envergadura de la provincia de Camagüey, donde está en fase de terminación la primera instalación hotelera y un espacioso centro de servicios, ambos previstos a explotarse bajo la categoría de cinco estrellas.
Con el nombre transitorio de Quebrada 17, el hotel dispondrá de 546 habitaciones, distribuidas en dos zonas con seis bungalows cada una, además de un edificio principal y una amplia red de restaurantes, piscinas, bares, ranchones, gimnasios y teatro, entre otros servicios imprescindibles en la actividad turística.
Responsable de la ejecución de uno de los objetos de obra, el joven Pedro Alexander Fabré Muiño ha visto materializar sus expectativas como ingeniero civil: «Aquí se aprende mucho, pues se labora junto a personas muy experimentadas y en contacto directo con tecnologías y materiales constructivos novedosos.
«Por eso digo que estos dos años en Cayo Cruz me han aportado mucho en lo profesional y han sido gratificantes en lo personal. Trabajar en este lugar no es fácil, pero al menos a mí sí me encanta lo que hago. Lo importante es estar siempre preparado para enfrentar cualquier tarea por compleja que sea», asegura.
Motivaciones similares mueven a Dayron Morales Cuevas, otro joven que a base de talento, entrega y responsabilidad ha sido promovido en cargos hasta ser nombrado jefe de la zona donde se construye el Centro de Servicios La Quebrada:
«El pueblo turístico, como le llamamos, se edifica bajo estrictos estándares de calidad y una vez concluido contará con servicios de spa, centro de convenciones, casa del habano, varios restaurantes, galería de tiendas, bolera, heladería, sala de fiestas y un pequeño y confortable hotel de 60 habitaciones».



Foto: Miguel Febles Hernández

MUCHOS POQUITOS HACEN LA OBRA
La presencia de varias grúas en labores de montaje indica al visitante de paso que la secuencia constructiva es ya indetenible: casi al lado del Quebrada 17 se levantan otros dos hoteles, de 450 y 121 habitaciones, respectivamente, con disímiles diseños y ambientación, integrados ambos a la naturaleza de la zona.
Desde mucho antes, sin embargo, se trabaja en la creación de la infraestructura técnica necesaria para sostener al polo turístico, que requiere de cientos de kilómetros de redes viales, hidráulicas, eléctricas y de comunicaciones, una parte no despreciable de las cuales fue dañada, hace un año, por los embates del huracán Irma.
Contingentes de constructores laboran igualmente, de manera simultánea, en la edificación de almacenes, bases de transporte, plantas de tratamiento de residuales, tanques para el abasto de agua, lavandería, centros de generación eléctrica y el vial de 35 kilómetros que une a Cayo Romano con Cayo Coco.
La dirigente sindical Aylet Pulido Sánchez informa que para esa fuerza se han creado óptimas condiciones de vida y de trabajo, mientras se avanza en la edificación de viviendas en el Consejo Popular Brasil, de Esmeralda, para satisfacer de manera gradual las necesidades del personal que interviene en el proyecto.
«A medida que abran nuevos frentes constructivos, se inauguren hoteles y servicios extrahoteleros, explica, esta zona se consolidará como una fuente generadora de empleos bien remunerados que beneficiará, en particular, a los habitantes de los municipios de Esmeralda, Sierra de Cubitas, Minas y Nuevitas».

Considerable impulso se concibe cobrarán también en esos territorios del norte camagüeyano otras actividades productivas y de servicios, especialmente las del sector agropecuario, llamadas a cubrir, a la vez, la demanda de alimentos de la población local y los requerimientos de una planta hotelera en franco desarrollo.


ENFOQUE AMIGABLE CON EL ENTORNO

Si bien es cierto que la ejecución de proyectos turísticos en zonas de alta fragilidad ecológica, como los sistemas insulares, siempre generan afectaciones al medio ambiente, estas pueden minimizarse si las obras se conciben de manera amigable con el entorno y de respeto hacia el ecosistema.
Hasta el momento, la inversión en marcha fue certificada como construcción sostenible, en una primera etapa, a través del prestigioso método de evaluación Breeam (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology) que, entre otros asuntos, mide el impacto ambiental de las edificaciones.
Sus resultados, sobre la base del estricto cumplimiento de las recomendaciones realizadas y el monitoreo sistemático, permiten sopesar los beneficios económicos, ambientales, sociales y culturales en favor de un programa decisivo para el desarrollo perspectivo de la provincia y del país.
De concretarse, como se espera, un proyecto de tal magnitud, emergerá en tierra camagüeyana un inigualable sistema turístico que combinará la reconocida riqueza histórica, arquitectónica y cultural de la región con el encanto natural de la cayería norte y de su emblemática y siempre atractiva playa de Santa Lucía.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez: Nos hemos propuesto fortalecer el Gobierno del pueblo y para el pueblo de Cuba (+ Video)




Patricia Villegas entrevista para Telesur a Miguel Díaz-Canel Bermúdez en La Habana. Foto: Rolando Segura
Por primera vez desde que asumió la presidencia de Cuba, en abril de este 2018Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez concede una entrevista en profundidad a un medio de prensa extranjero. Se trata de la cadena multinacional Telesur, nacida para amplificar las voces de los pueblos originarios y los movimientos progresistas y de izquierda de Nuestra América y otras partes del mundo.
La entrevistadora, esta vez, es la periodista Patricia Villegas, y esto que contamos a continuación, fue de lo que hablaron en el Palacio de la Revolución de la República de Cuba.

El mandatario cubano afirmó que estos cuatro meses (después de su nombramiento por la Asamblea Nacional el 19 de abril) han sido de mucha experiencia, y que el punto de partida del programa de acciones fue el discurso que en esa sesión constitutiva de la IX Legislatura ofreciera el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, quien dio claves imprescindibles para la actuación de los revolucionarios.
[Granma le propone leer el Discurso del General de Ejército al que hace referencia el Presidente de los Consejos de Estado y de Gobierno: El Partido Comunista apoyará y respaldará resueltamente al nuevo Presidente (+ Video)]
A partir de esta intervención, afirmó, reflexionaron sobre las directrices de ese discurso e hicieron un análisis con el Consejo de Ministros, con el ánimo de traducir esas lecciones en elementos cardinales que refuercen la vocación y condición del Gobierno cubano en un Gobierno del pueblo y para el pueblo, lo que es lo mismo que ser el Gobierno de la Revolución.
Partiendo del concepto de que cada cuadro debe ser un ejemplo, hicieron el ejercicio reflexivo a partir de la interrogante de cómo estar en mejores condiciones para responder a las necesidades del pueblo.
De este análisis se establecieron como pilares, no solo esa ejemplaridad, sino que hay que estar en constante cercanía con la población, en los lugares más complejos…  Al tiempo que añadió que un tercer pilar es que los dirigentes en Cuba sepan utilizar la comunicación social. Ahora estamos en medio de la implementación de la Política de comunicación, que no se queda solo en los medios, sino que se trata de prolongar una cultura comunicacional, que tiene que establecer también las bases del gobierno electrónico.
Cuatro pilares del ejercicio de gobierno en Cuba
1) Los cuadros tienen que estar en aptitud para rendir cuentas.
2) El debate y el diálogo permanente con la población en los lugares más complejos y sobre cualquier tema.
3) Los cuadros deben ser capaces de usar como instrumento la comunicación, lo que beneficiará la interactividad entre el gobierno y el pueblo a través de los medios de comunicación y las redes sociales.
4) Los que dirigimos debemos saber que los problemas que enfrentamos tienen soluciones muy complejas y por tanto hay que asumirlas con varias alternativas que usen la cientificidad y la innovación.

Por eso la mayor autonomía que queremos darles a las localidades en el Proyecto de Constitución. Le dimos, por eso, mayor fuerza a la gestión local. Establecimos este sistema de visitas del Consejo de Ministros, estableciendo como minimo dos provincias por mes, de forma tal que podemos visitar al menos dos veces al año cada provincia. A la hora de solucionar un problema, yo siempre digo que tiene que ser sobre la base de la verdad.
Sobre la prensa cubana, expresó que esta ha defendido a la Revolución con mucha profesionalidad y eficiencia, pero hemos también tenido manifestaciones de demasiadas apologías, en ocasiones no hemos sido capaces de reflejar la agenda pública, que hay que hacerla coincidir con la mediática.


Foto: Estudios Revolución

El Presidente cubano insistió en que en el mundo existen los contenidos desmovilizadores y de colonización, y «no podemos olvidar esto frente al público joven y si las redes sociales tienen contenidos que tergiversan la realidad de nuestros pueblos, por eso es importante estar en esos espacios e inundarlos con contenidos enaltecedores. Es una necesidad de la Revolución».
Sobre su cercanía con los jóvenes, afirmó que Fidel fue un abanderado enesa relación y que ese aprendizaje pudo pulsarlo en sus diferentes responsabilidades previas. «Para mí fue fundamental en todos los momentos. Los jóvenes aportan mucho y refrescan tanto...».
Como cuarto pilar para el fortalecimiento del ejercicio de Gobierno, mencionó que cada complejidad hay que asumirla desde varias alternativas. «Hay que buscar desde la investigación científica las soluciones, así como desde la innovación».
También se detuvo en lo imprescindible de encontrar más interrelación entre la base y las estructuras superiores de Gobierno. «Creo que es muy importante crear en función de las localidades, de los territorios. Por eso tiene mucho peso la autonomía que le queremos dar a los municipios en la nueva Constitución. Igualmente le dimos facultades al Primer Vicepresidente para que atienda la solución de problemáticas que se vayan del marco de lo que los territorios puedan lograr».
Sobre la estrategia del Gobierno para estar más cerca del pueblo, mencionó que quieren llegar con visitas en composición con el Consejo de Ministros, «de manera tal que en un año podamos visitar como mínimo dos veces la misma provincia. A esto se suma que la Asamblea Nacional tiene un sistema que pulsa la realidad territorial simultáneamente».
Miguel Díaz-Canel puso la mirada en un ángulo sensible: cada solución también tiene que estar acompañada de un diálogo honesto. «Todo no tiene una solución inmediata, pero el problema no crece si le vamos arrancando pedazos, y se va creando una sinergia de solución. Igualmente hay problemas que se pueden resolver de inmediato, porque hay alguna decisión burocrática que lo impide».
El mandatario fue enfático al definir el problema que golpea la vida cotidiana de los cubanos y cubanas y también la vida económica y social del país: el bloqueo, al que calificó como una práctica brutal, que persigue condenar a nuestro pueblo a morir de necesidades, y viola lo territorial e impone normas en la relación del mundo con Cuba.

Foto: Fabio Vázquez Pérez

Sobre esta política hostil de Estados Unidos contra Cuba desde hace más de medio siglo, explicó que se ha recrudecido notablemente, por lo que hoy el flujo de inversiones del mundo hacia Cuba está sometido a mayores presiones. «Llevamos 60 años arrastrando ese problema. Mi generación ha vivido bloqueada, y lo más notorio que ante esto se ha impuesto la resistencia heroica de este pueblo pequeño».
«No somos una amenaza para nadie, lo que queremos es construir un país mejor, un mundo mejor, lo que tenemos es una alta vocación para tener mayor justicia social y la principal amenaza para lograrlo sigue siendoese brutal bloqueo».


Foto: Estudios Revolución

El Estado, el Gobierno, el Partido único y la juventud
Durante el segundo bloque de preguntas propuestas por Telesur, el Presidente cubano abordó los cambios que se proponen desde el Proyecto de Constitución como una «mirada más realista» a la situación del país. Explica que los elementos que se proponen como parte de la nueva Carta Magna fueron abordados durante el VII Congreso del PCC y ahora tendrán un apoyo legal desde la Constitución, en especial en lo referido a la autonomía de los municipios.
[Consulte aquí toda nuestra cobertura del VII Congreso del PCC]
La entrevistadora inquiere, entonces, que no son precisamente los cambios en la estructura del Estado y el Gobierno los que más acaparan la atención de la población en los debates sobre el Proyecto de Constitución, sino si Cuba seguirá siendo un país comunista habiéndose quitado el término de la nueva propuesta constitucional.
Díaz-Canel responde que «si uno va al marxismo clásico el modo de producción al que aspiramos es el comunismo». También explica que se busca una Constitución que esté objetivamente más cerca de lo que es posible, y que no deja de ser una Constitución socialista. Refiere que para alcanzar el socialismo y el comunismo también es importante la construcción de estas bases a nivel internacional.
Ante la interrogante de porqué si la revolución ha sido capaz de revisarse, no se revisa la rectoría de un solo Partido, respondió que es interesante ver cómo los que más se preocupan por si será socialismo o comunismo el camino que seguiremos, son los que toda la vida nos han estado atacando por esa aspiración y proyección de la Revolución Cubana.
Sobre la existencia de un único Partido, afirmó que responde a una particularidad histórica de Cuba. «El tema del papel dirigente del Partido, al que no renunciamos y que es apoyado por la mayoría del pueblo, responde a condiciones históricas».
El nuestro, dijo, no es electoral. «Martí funda el Partido Revolucionario Cubano, que es la base de lo que hoy es el Partido Comunista de Cuba. Martí buscaba un Partido para desarrollar la Revolución, un Partido que fuera totalmente abierto y democrático como para incluir los intereses de la mayoría y lograr la unidad sin dar lugar a rupturas. Cuando en nuestra historia se ha fracturado la unidad, hemos sufrido los reveses. En el centenario de la guerra de 1868, Fidel definió que la Revolución cubana ha sido una sola, pues esa guerra del 68 marcó el inicio de las luchas de independencias en Cuba. Pero esa guerra no concluyó con la victoria debido a la desunión, igual pasó con la Guerra Chiquita, la Guerra del 95, el movimiento revolucionario y progresista de los años 30 se fue a bolina, y la Revolución cubana triunfa con la convergencia de diferentes fuerzas. Por eso el PCC es un partido del pueblo para lograr la unidad. Yo estoy convencido de que el enemigo sabe que su principal propuesta debe ser fragmentar la unidad, y está enfocada en los jóvenes, porque tienen una diferencia de 60 años con quienes hicieron la Revolución, y han interiorizado los logros de la Revolución como derechos naturales».
¿Y esa generación no estará aspirando a otras ofertas electorales o a otros medios de comunicación?, interroga Patricia Villegas, a lo que Díaz-Canel responde que esa generación aspira a que el país se desarrolle más rápido.
«Es una generación activa, culta, educada, que participa, y no creo que su principal deseo sea estar contra el Partido y la Revolución. Sus deseos se concentran en que haya más avance, que los tengan en cuenta, y tiene aspiraciones de desarrollo tecnológico. Es una generación que tiene elementos de diversidad y que tiene los beneficios de la Revolución. Es una generación que tiene firmeza y que no es anexionista, que quiere la independencia».

Foto: Granma

PROYECTO DE CONSTITUCIÓN, VISIÓN DEL PRESIDENTE
¿Cuál es la posición suya sobre el límite de la propiedad privada y de la riqueza?, le preguntó la presidenta de Telesur al Presidente cubano, quien sin el ánimo de establecer un criterio categórico, porque forma parte de la Comisión presidida por el General de Ejército que trabaja en el Proyecto de Constitución, respondió que «de más está decir que estoy de acuerdo con todo lo que está planteado en el Proyecto, pero considero que es una preocupación legítima que la gente se preocupe por esos dos temas.
En este escenario donde se notan relaciones de salario – precio, donde hay personas que reciben determinados ingresos no precisamente relacionados con el trabajo que para nosotros es algo enaltecedor… es legítimo que se preocupen… Pero la gente no está pidiendo que quitemos el artículo, sino que enfaticemos en que no haya concentración de la propiedad y que añadamos que tampoco de la riqueza. Habrá que hacer ahora un amplio ejercicio legislativo. Aquí estamos entendiendo qué es lo que la gente está planteando y cómo incluirlo en la Constitución que es un documento de lo mínimo. Todavía falta el aporte del sector juvenil, que es muy importante, pero indudablemente creo que es un tema en el cual debemos detenernos no porque haya disenso sino porque el consenso nos está diciendo que debemos puntualizar en cómo se va a detener la acumulación de la riqueza».
Sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo alegó que eso es algo que ha venido aparejado con los cambios del país. «El país ha ido cambiando y nosotros no estamos ajeno a esas realidades. Hay una vocación humanista en la acción de la Revolución. Se han roto muchos tabúes que antes eran cosas muy establecidas. La juventud también lo entiende así. Uno tiene sus opiniones, pero también está abierto a las opiniones de la población. La historia de la Revolución nos ha demostrado que cada vez que llevamos las cosas al debate popular nos robustece».
¿Usted está de acuerdo?, insiste Patricia, a lo que Díaz-Canel no rehúye y responde:
«Yo sí estoy de acuerdo, lo que pasa es que hay personas que valoran este artículo desde diferentes consideraciones, algunos desde el punto de vista semántico, otros desde la adopción de los niños y la responsabilidad familiar, y hay otros elementos que marcan el pensamiento de algunas personas desde el punto de vista de la tradición. Yo defiendo que no haya ningún tipo de discriminación».
-¿La contrarrevolución está llamando a votar en contra del proyecto constitucional?
-Yo lo que creo es que aun cuando las personas piensen de determinada forma sobre un artículo u otro, no se debe perder de vista el conjunto de la Constitución. Se debe recordar qué es lo más importante para el país y el rol de ciudadanos responsables que tenemos.
-¿Está confiado en que se va a votar favorablemente?
-Yo creo que la mayoría va a votar favorablemente. Sobre la contrarrevolución, lo que ellos quieren no responde al deseo de mejorar al país. Esa contrarrevolución está pagada y financiada por el Gobierno de Estados Unidos, a veces de forma más encubierta o descubierta, y aunque estén entre nuestros propios vecinos. Yo he participado en seis reuniones de este tipo. La prensa extranjera, que siempre es muy incisiva, dijo que había apatía. Ahora te digo, hemos hecho tres ediciones del tabloide del proyecto de Constitución, y se agota. Las personas van a las reuniones, con los tabloides con garabatos, quiero decir, con marcas, notas… otros con un pensamiento más ingenieril con diagramas…
«Otro elemento, las personas, sobre todo las de mayor edad, están preocupadas por el futuro y cómo se le da espacio en la Constitución a los jóvenes, lo que demuestra una continuidad. Los jóvenes están haciendo apuestas interesantísimas.
«En un centro obrero, hay un compañero que sobre un artículo dijo: Estoy de acuerdo con lo que dijo el Presidente y quiero retirar mi planteamiento. Y yo le dije: no, déjalo, que una duda puede alertarnos. Al otro día en Cubadebate había un comentario de una compañera que elogiaba ese ejercicio de democracia».
 [A través de este enlace usted puede acceder a la cobertura especial que Granma ha hecho sobre el proceso de consulta popular del Proyecto de Constitución]

Foto: Estudios Revolución

RELACIONES ESTADOS UNIDOS-CUBA
«Ya Fidel había dicho que nuestros conflictos, nuestras diferencias, no son con el pueblo norteamericano. Pero no se puede aspirar a un diálogo donde en una parte hay prepotencia, hegemonismo, presión, ni donde una parte exige que tú te sometas a sus designios…. ¿Cuándo se abrió una etapa diferente? Bueno, pues en la última etapa del presidente Obama. Fue un proceso que siempre se pensó que sería largo, y que comenzó con la presencia aún del bloqueo.
«Establecimos relaciones y comenzamos una etapa de normalización que debía llevar a la eliminación del bloqueo. En esa etapa, logramos mantener una sistematicidad de contactos y logramos establecer embajadas en ambos países. Logramos tener una relación civilizada a pesar de las diferencias ideológicas.
Hay una parte de la sociedad de Estados Unidos que quiere tener relaciones con Cuba. Y, de hecho, hay determinados intercambios».
-¿Qué tanto pesa la administración de Trump?
-Quien tienen en la práctica la potestad para eliminar el bloqueo es el Congreso de Estados Unidos. Obama tenía una actitud y Trump tiene otra contraria. Las medidas que planteó Trump en noviembre van en contra de lo que piensa el pueblo norteamericano, que en las últimas encuestas se mostró mayoritariamente en desacuerdo con el bloqueo, porque los limita en sus viajes a Cuba y en sus relaciones comerciales y financieras con un listado de empresas cubanas, y limitan las relaciones entre familias. Limitaron el personal en su embajada y en la nuestra. Han incluido trámites de visados a través de terceros países. Han vuelto a la amenaza y a la imposición, y en medio de todo eso han creado una falacia, que han llamado «ataques acústicos». Yo creo que si hay un país en el que se han cuidado a los ciudadanos extranjeros ese es este.
- ¿Le han pedido a los rusos que ataquen a otros países?
-Tenemos mucha ética para pedir a nadie que ataque a otros. Cuba no ataca. Cuba defiende. Cuba es solidaria. Indudablemente hay que reconocer que las relaciones ahora están retroceso. No hemos limitado las posibilidades de diálogo, pero tiene que ser un diálogo donde no se condicionen nuestras relaciones. Nosotros no estamos dispuestos a hacer concesiones.

Foto: Estudios Revolución

CUBA SIEMPRE ESTARÁ DISPUESTA A AYUDAR
«A Venezuela la amamos. Venezuela con Chávez cambió la situación dependiente de un país que está llamado a jugar un papel importante en la región por sus recursos naturales y su historia. Chávez con su amistad con Fidel pudieron trascender, ya no solo con un proyecto de Venezuela o de Cuba, sino con un proyecto de integración latinoamericana. Vamos a comparar Venezuela antes de Chávez y después. El pueblo ha sido beneficiado con una cantidad de conquista, que han sido compartidas con otros países. Estados Unidos siempre trató de derrocar el Gobierno de Chávez, intentando las tácticas más perversas. Chávez fue un líder elegido legítimamente como presidente en varios procesos, todos reconocidos como legítimos, honestos y limpios. Muere Chávez y llega Maduro, el presidente obrero. ¿Qué pensaron en Estados Unidos? ¿Qué no iba a poder con el legado de Chávez? Se golpearon con la puerta.
«Han atacado el Gobierno de Maduro acudiendo a la violencia, al bloqueo económico y financiero contra Venezuela, hay una oligarquía venezolana que no quiere que se compartan las riquezas con el pueblo… y qué ha hecho el Gobierno de Maduro, ha resistido y va a seguir resistiendo. Eso ha descolocado a la derecha y a la oligarquía venezolana, y también al Gobierno de Estados Unidos. ¿Y qué es lo que evidencia eso? El intento de asesinarlo, que es la expresión de la impotencia ante el avance de la Revolución bolivariana. Y van a seguir presionando en países de latinoamericana, porque sabemos que hay emisarios del Gobierno de Trump en eso, pero los pueblos latinoamericanos son dignos. Todo esto es la restauración de una plataforma capitalista y neoliberal para todos los pueblos latinoamericanos».
-¿No se blindaron lo suficiente?
-Creo que todos los procesos tienen debilidades, sobre todo cuando se trata de cambiar la base económica estructural del capitalismo. ¿Qué paso con el ALBA? Con el ALBA se logró erradicar el analfabetismo en 4 países con el método Yo sí puedo. No queremos globalización neoliberal, queremos globalización solidaria.
«Resaltan los resultados de esa aspiración de esa globalización solidaria en la salud y en otros programas sociales, y cómo es importante mantenerla aún con la salida de Ecuador del ALBA o de lo que está pasando con Unasur. Los que no estén a la altura de los nuevos tiempos, se someterán al imperio».
Sobre el rol de Cuba en el proceso de paz en Colombia, añadió que la paz es un proceso necesario para Colombia. «Nuestra modesta contribución es aportar de esta manera para lograr proporcionar un orden internacional diferente. Nosotros facilitamos que las partes puedan conversar, no interferimos. Los problemas de los colombianos deben resolverlos los colombianos».
-¿Qué significado le otorga a la victoria de López Obrador?
-México es un país muy importante. Es un país entrañable. La generación del centenario encontró un sitio en México para prepararse para la guerra en Cuba. México mantuvo las relaciones con Cuba cuando muchos rompieron. López Obrador es una esperanza para México y para América Latina y el Caribe. Un Gobierno de izquierda como el de Obrador favorece la correlación de fuerzas en la región. Tiene un compromiso tremendo con su país y con América Latina y el Caribe.
-¿Cuba está dispuesta a ayudar?
-Claro que sí.


Foto: Estudios Revolución

RAÚL SOSTIENE UNA RELACIÓN MUY ESPECIAL CON EL PRESIDENTE CUBANO
-¿Cuántas veces ha podido hablar con Raúl en estos cuatro meses?
-Creo que no hay nadie más privilegiado que yo como Presidente de tener a mi lado al General de Ejército.
Con Raúl hablamos casi todos los días. Llama, participa en reuniones y debates, aconseja de una manera muy sincera, sin atisbos de vanidad o de imposición de algo. A veces, casi siempre, estoy sintiendo que es como un padre que siempre nos está enseñando y a la vez nos está dejando caminar, sin descuidar sus responsabilidades como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba. Así como Fidel contó con Raúl cuando depositó su confianza en él para la conducción de la Revolución, así está pasando ahora, y los compañeros del Consejo de Ministros y yo nos sentimos muy seguros.
«Cuando Raúl me propuso que fuera Primer Vicepresidente, algo que a mí ni me pasaba por la cabeza, me lo dijo de una forma tan fraternal…. También me habló de la importancia de la continuidad, porque cuando a él le tocara dar el paso a una nueva generación lo iba a hacer».
La entrevista de Telesur finalizó con una última pregunta centrada en la relación del Presidente cubano con su familia, a lo que respondió que sostenía una relación muy especial tanto con sus hijos –de los cuales dos son músicos-, como con su esposa –una catedrática que lo apoya y con quien comparte iguales ideales-, así como con sus nietos, y que procuraba preservar los domingos como el momento de mayor intimidad.
También Díaz-Canel hizo referencia a la importancia de esta primera entrevista suya concedida a este medio regional, y declaró haber recibido solicitudes de entrevistas de Cubadebate y el diario Granma.

CUBA. POLITICA Y CIENCIAS SOCIALES: ¿dos aliados contenciosos?


                      
Por Esteban Morales.
“No debemos temer a las contradicciones.
Pues ellas son las fuentes del desarrollo”.

Como nunca antes, política y ciencias sociales deben funcionar interconectadamente dentro de nuestra realidad política. Existe entre ellos una dialéctica, objetiva y subjetiva, que se expresa como unidad y lucha de contrarios. Como fuente del desarrollo y la solución de todos los problemas.
En particular, nuestras ciencias sociales y humanísticas tienen dos enemigos a vencer en el accionar de los científicos: la ignorancia, que es la madre, y la cobardía que es el padre. Ambos operan de manera muy negativa.
Si los científicos sociales cubanos somos realmente consecuentes con la tarea que nos corresponde desarrollar, debemos estudiar, investigar y debatir sobre todos los problemas hasta la saciedad. Y ser consecuentemente valientes al defender nuestras opiniones. Porque, en definitiva, la ciencia es también una forma de poder.
No puede haber problema tabú para el científico social. Todo debe ser investigado y debatido hasta el cansancio. No podemos dejar la conducción de nuestro proceso solo en manos de los políticos. Sino trabajar con ellos, exigiéndoles nuestro lugar.
Tal cosa es válida también para las relaciones internacionales, relaciones de segundo grado, porque se refieren a lo externo, pero sobre todo para las relaciones internas. Aquellas que discurren dentro de la realidad de la sociedad cubana, y constituyen la variable fundamental de toda acción o proceso que pretenda transformarla.
La economía, la política y la ideología, para resumirlas en sus enclaves principales, constituyen momentos clave del accionar de las ciencias sociales. No es posible soslayar ni que nos soslayen de ninguna de las esferas mencionadas.
La variable fundamental es la dinámica interna de cualquier sociedad. Especialmente, dentro de una como la cubana socialista actual, respecto a la cual pesa continuamente la intención de nuestros enemigos por subvertirla, atrayéndola continuamente hacia el capitalismo, la sociedad que nos hemos propuesto superar.
En esa situación, el científico social revolucionario debe estar consciente del papel que le corresponde desempeñar: el de ser uno de los arquitectos de las relaciones sociales dentro de la sociedad cubana, de conjunto con la economía, la política y las artes. Utilizando esa forma de poder que nos provee la ciencia.
Respecto a las artes y las humanidades en general, a pesar de que no pocas veces tropiezan con los mismos obstáculos que el resto de las ciencias sociales, podemos momentáneamente descartarlas, no porque carezcan de importancia, sino porque sus lenguajes y formas de expresión, les permiten, a veces, “escapar”, de los prejuicios, con que sí tropiezan más frecuentemente el resto de las ciencias sociales.
La pintura, las artes plásticas en general, la música, la danza, las llamadas ciencias audiovisuales, son las que no pocas veces pueden sortear, con mejores augurios, los prejuicios que atacan a las ciencias sociales. Estas últimas tienen siempre que referirse directamente a la política, un espacio en el que el celo de los políticos y los prejuicios subyacentes actúan con mayor fuerza.
Luego, el científico social no debe y no puede subvertir su lenguaje, ni ocultarlo con sofismas, ni dentro de una forma de expresión de la realidad, en el que se puede actuar, disfrazando sus producciones, o moviéndose dentro de las licencias de la creación artística. Estas tendrían a su favor las expresiones de la realidad de manera figurada, bajo símbolos, apelando a la ficción y representaciones, que no son directamente la realidad, sino formas metamorfoseadas de la misma. Con frecuencia, no tienen que enfrentar de modo directo la política.
Por su parte, los científicos sociales tienen que presentar esa realidad con un lenguaje claro y directo, que a veces resulta relativamente agresivo, o que pudiera ser asimilado por los políticos como agresivo.
Entonces, los sofismas, la ficción, las representaciones y las formas metamorfoseadas, no pueden ser el lenguaje de estas ciencias más arriba mencionadas, porque ellas, necesariamente, siempre, tienen que enfrentar a la política de manera directa. Forma con esta última un verdadero “dúo contencioso”.
La una no puede prescindir de la otra. Ni el político puede desentenderse de lo que la ciencia social está diciendo; ni los científicos sociales pueden desentenderse de la política, pues en última instancia, ambos actúan dentro de ella, la que aporta siempre el contexto. Esto último es también válido para las humanidades, pero no les toca siempre de manera tan frontal.
No obstante, se manifiestan continuamente, en tales relaciones, visiones contradictorias, de las que no es posible desentenderse, ni tampoco, simplemente, escapar.
En medio de tal situación, si el científico social no actúa de manera consciente sobre el papel que le corresponde como arquitecto de la sociedad, si no actúa con valentía y no defiende sus criterios frente al de los políticos, la política lo aplastará; porque los políticos poseen el poder corriente que les permite hacerlo. Y no pocas veces han hecho uso de ese poder.
Por celo, o por conveniencia, los políticos pueden actuar para aplastar las opiniones de las ciencias sociales y también de las Humanidades. Sobre todo, cuando estas, opinan, o adelantan escenarios, que los políticos no comprenden, o nos les conviene comprender. Los políticos, revolucionarios o no, pueden actuar aquí también por ignorancia o por conveniencia.
El político revolucionario no debiera actuar por conveniencia, pues dejaría de serlo. Dándole el beneficio de la duda, podemos decir que el político revolucionario no debiera actuar negativamente, ante el criterio fundamentado de las ciencias sociales. Más bien, podría hacerlo solo por ignorancia y no por conveniencia. Pero ambas situaciones ocurren. No es posible ser idealista ante esta realidad.
Existe la actuación de la burocracia gubernamental, que es un asunto de muy alta complejidad. Se trata de una dimensión que se presta a la corrupción por su propia naturaleza, aunque no todos los burócratas lo sean.
La burocracia estatal administra los bienes de la sociedad y ello lleva implícito la posible desviación, la de usufructuar esos bienes, como si fueran de su absoluta propiedad. El hecho crea y alimenta una forma de corrupción, que es bien difícil de extirpar, y de lo cual tenemos ya ejemplos múltiples en la Cuba actual.
El científico social debe comprender que el político actúa en el contexto de una situación, dentro de la cual su principal deber es el de defender la estabilidad de la política; no permitir que se le ataque; viéndose obligado a actuar dentro de unos límites y plazos de tiempo, que no le permiten a veces entender y muchos menos aceptar, de manera inmediata, que una política deba ser cambiada, aunque las ciencias le están diciendo que debe cambiar.
Por esa razón, dentro de una sociedad como la nuestra, hay que dejar espacio al debate, consciente e informado, de todos los fenómenos sociales. Deben existir espacios en los cuales los políticos y los científicos sociales puedan debatir abiertamente, sobre la conveniencia o no de cambiar una política.
En ese momento, el científico debe demostrar, de manera clara y valiente, que la política debe ser cambiada. Y ambos, el político y el científico, deben actuar con la conciencia de que una política que debe ser cambiada, pero que no cambia, está afectando a la sociedad, que es lo más importante. Para ambos, si son revolucionarios, no debe existir una presión mayor que la ejercida por la sociedad.
Es muy frecuente el error de considerar que las ciencias sociales, tienen que ser facturadas por la política, para estar en condiciones de ser consumidas por el resto de la sociedad.
Ello se expresa claramente, en que, aun dentro de un proceso de comprensión del papel que deben desempeñar las ciencias, la política frecuentemente reacciona con tendencia a monopolizarlas, facturándolas continuamente, como si la política fuera el único destinatario de las ciencias.
Dentro de tal proceso, algunos científicos se dejan facturar, mientras que otros se resisten, defendiendo el papel relativamente independiente de las ciencias sociales. Es un conflicto que solo tiene solución sobre la base del debate y de la mutua comprensión, por ambos sectores sociales, del papel que corresponde a la política y el que toca a la ciencia. Pero sobre todo, por la comprensión de que las ciencias sociales van dirigidas también al individuo, a ellas mismas, a la familia, la escuela y los medios de comunicación, entre otros, que las consumen, muchas veces, sin que estas tengan que pasar, ser mediadas, o facturadas por la política.[1]
Esta incomprensión, nos ha llevado —no pocas veces— a confundir el discurso político con el científico y ha tenido consecuencias negativas para el trabajo ideológico. Este fenómeno tiene su más frecuente expresión en la deficiente calidad de nuestra prensa.
Sería una verdadera tontería, que nos hace mucho daño, que otras esferas de la sociedad, se dejasen arrebatar los beneficios que les acarrearía mantenerse en contacto directo con las ciencias sociales y humanísticas, y de aprovechar sus resultados.
Todo lo cual desborda en mucho el interés en las ciencias sociales solo como un objeto utilizable por la política.
Las ciencias sociales, además, no pueden sustraerse a la realidad de que esas actividades que las consumen son también generadoras de conocimientos. No solo dentro de la academia pueden generarse conocimientos científicos, que son resultado de la gama de profesionales de las más disímiles especialidades, que, en muchos lugares, desempeñan su actividad concreta, enfocando sus tareas también con un sentido investigativo y científico.
Tal situación implica también que las ciencias sociales, al ser facturadas solo para la política, pueden entrar en “maridaje justificativo” de la política, que les hace perder personalidad, entrando en un incesto con la política, que les cercena la posibilidad de preservar su carácter de ciencias.
El pensamiento científico no puede estar subordinado a la coyuntura política, ni a la política misma. Porque entonces se tiende, oportunistamente, por parte de los científicos sociales a tratar de encontrar las soluciones que más acomodan a la política, perdiendo las ciencias su capacidad de hallar las alternativas necesarias.
Debemos partir de otro lugar: la mejor política es aquella que desde el momento de su formulación ya comienza a pensar en cómo debiéramos ajustarla o cambiarla. Se trata de una dialéctica. Comprenderla es indispensable. Ninguna política es eterna, como no lo es tampoco la situación que la generó. Es un asunto al que los políticos, no pocos, se resisten con mucha frecuencia.
Una variante extrema de la relación entre política y ciencia es considerar que las ciencias sociales y humanísticas, sus métodos y procedimientos, tienen que estar divorciados de la política y de la influencia de la coyuntura.
Aun y cuando las ciencias sociales tienen que llegar a sus propias conclusiones y por sus propios medios, incluso, con independencia de que puedan entrar en contradicción con la política presente, ello no significa que sus métodos y procedimientos de trabajo, ni  sus resultados, tengan que estar divorciados de la política, ni de sus coyunturas. Me refiero a una independencia relativa de la ciencia, y no absoluta, de la política y sus coyunturas.
Es muy sintomático, que, en periodos de coyunturas críticas, como lo es ahora, la política se lance rápidamente buscando el auxilio de las ciencias sociales y humanísticas.
Lo anterior es cierto. Se ha repetido como una constante desde que el Comandante en Jefe, Fidel Castro, fundó los Equipos de Investigaciones Económicas, en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, en 1964. También, cuando  se hicieron los trabajos para formalizar matrimonios en la Ciénaga de Zapata en los años sesenta, o cuando fue necesario crear un equipo de científicos para participar activamente en la organización de las Conferencias Internacionales “Girón 40 años después “ y “La crisis de Octubre 40 años después”. Ello, solo para situar algunos ejemplos.
Sin embargo, el proceso de acercamiento a las ciencias sociales y humanísticas que se viene produciendo ahora, tiene un carácter mucho más profundo. Responde no solo a las necesidades actuales sino al grado de madurez alcanzado, por la comprensión que  han ganado, tanto los científicos sociales, pero sobre todo  los políticos, acerca la necesidad de trabajar juntos.
Asimismo, responde a las exigencias que los cambios económicos actuales reclaman, dentro de un mundo extraordinariamente complejo, lleno de peligros y frente a una administración estadunidense que se ha propuesto llevar la política de Estados Unidos a su periodo de poder absoluto, expresado en la consigna “América para los americanos”. En el caso de Cuba, ella ha significado un activo retroceso de lo que se había logrado en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, durante la administración de Barack Obama.

La importancia de la teoría
No es difícil en un país, incluso como el nuestro, escuchar frecuentes diatribas en contra de la teoría. Me pregunto, ¿de qué modo podremos llegar a ser un “país de hombres de  ciencia” si menospreciamos la teoría? ¿De qué modo podríamos llegar a obtener una “cultura general e integral”?
Hasta que no sea superada esa disfuncionalidad cultural, no seremos un país realmente culto, ni tampoco, definitivamente, de hombres de ciencia. Este resulta el precio a pagar por tantos años de subdesarrollo, a pesar de todo lo que se ha avanzado. A pesar de lo tan tempranamente que nuestro máximo líder Fidel Castro dijo que “el futuro de nuestro país debía ser un futuro de hombres de ciencia”.
Científicamente hablando siempre será más importante hallar el camino del conocimiento, que el conocimiento mismo. La ciencia, entre otras de sus funciones fundamentales, tiene la de ser capaz de construir modelos de interpretación de la realidad.
La ciencia no puede ser una bitácora de hechos recogidos al azar, que no indiquen ningún camino para la interpretación de la realidad y de sus movimientos futuros. La ciencia tiene que predecir. Tiene que ayudarnos a visualizar el futuro; de lo contrario, para qué la necesitamos si no es para adelantarnos a lo que pudiera ocurrir, en todos los planos de la vida social y cultural. Asunto, por demás, de vida o muerte, para un país como Cuba.
Sin embargo, a pesar de complementarse, existen diferencias objetivas básicas, entre la teoría de las ciencias sociales, la academia y la práctica política.
El asunto es  que debemos distinguir, entre el especialista que busca lograr una comprensión teórica de los fenómenos formulando generalizaciones y proyecciones acerca de su comportamiento político, basándose en un alto nivel de probabilidad; y el encargado de tomar decisiones, para lo que se ve obligado a elegir cursos de acción inmediato.
El encargado de trazar políticas se preocupa por los detalles sutiles, los valores, las fuerzas y las preferencias que operan dentro de una situación particular, formada por toda su realidad existencial; más que por la abstracción o la probabilidad.
El teórico social quiere concentrarse primordialmente en aquellos elementos comunes a muchas situaciones. Observa los hechos históricos a largo plazo, para extraer del pasado, la comprensión del futuro y analiza los hechos del presente y construye predicciones sobre sus comportamientos.
No me es posible escribir un artículo, como el que ahora me ocupa, sin mencionar una anécdota específica del compañero Fidel Castro. En cierta ocasión, impartía yo conferencias sobre Cuba en los Estados Unidos, y alguien afirmó que “Fidel en política era un genio, pero que, en economía, era un “out vestido de pelotero”. Le respondí entonces: “mencióneme un líder en el mundo, un país, que, en las condiciones de Cuba, bajo el bloqueo más feroz, por parte de la mayor y criminal potencia imperialista, haya podido sobrevivir, también económicamente, como Cuba. No existe esa persona. Fidel ha tenido que dirigir a Cuba y su economía, como no lo ha tenido que hacer nadie en el mundo. Y tanto Cuba como su economía han sobrevivido. Fidel es un genio de la supervivencia económica, de la economía y también de la política.”
No podemos olvidar quién fue Fidel Castro. Muchos decían, y yo lo creo, que viajaba al futuro y volvía para contárnoslo, o que era capaz de mirar y ver, al doblar de la esquina.  Fue un hombre que tuvo la capacidad de planear el futuro de la ciencia en Cuba. Cuando estábamos literalmente muriéndonos de hambre, durante el llamado “Período Especial”, tuvo la valentía y la capacidad de utilizar recursos para construir casi todos los centros de investigación de que hoy disponemos.
Nadie como Fidel lograba una simbiosis tan perfecta en ciencia y política. Creo que se trataba, del espíritu visionario de José Martí, que llevaba dentro.
 Fidel fue capaz siempre de adelantarse a lo que los “yanquis” querían hacernos y trazaba la estrategia para vencerlos. Pronosticó la victoria de Girón cuando dijo: “tírenle a los barcos”, lo que sirvió para cortarles la retirada a los mercenarios. Formuló pautas para la Crisis de Octubre, sin las cuales pudo haber terminado de otro modo. Pronosticó la caída del Campo Socialista. Llegaba a los lugares antes de que los ciclones azotaran. Así sucedió, por ejemplo, una vez en Pinar del Rio. El ciclón hizo una recurva y la gente decía, que el ciclón le había cogido miedo a la actitud desafiante con que Fidel lo estaba esperando.
Sin la capacidad de pronosticar los acontecimientos que tenía Fidel Castro, de la cual nos imbuía a todos, estoy seguro que la Revolución cubana no hubiera sobrevivido. Se adelantó a casi todo, desde los conflictos internos, como los del sectarismo en sus dos etapas; absolutamente a todo lo que pudo habernos hecho un daño irreparable y haber dado al traste con la revolución cubana.
Finalmente, antes de irse físicamente, en su concepto de revolución, nos dejó un legado inconmensurable, que estamos obligados a seguir, si queremos superar esta difícil “encrucijada” en que hoy nos encontramos.
El encargado de trazar política, invariablemente, quiere información detallada acerca de aquellos elementos que son únicos respecto al curso que tiene entre las manos. Los énfasis están determinados por la posición de cada uno ante la realidad; sobre todo, en cuanto a las urgencias con que se debe operar dentro de ella.
El político está más apresurado por dar respuestas a la coyuntura; el científico tiene relativamente más tiempo para el análisis, pero permanece acicateado por el necesario avance de la ciencia. Fidel, fue capaz de captar y seguir esa dialéctica. Y por eso aún estamos aquí. Fidel fue el único líder, en el cual ciencia y política, emergieron en una simbiosis perfecta. Por eso era un genio, en todo el sentido de su expresión científica y política.
En general, ni el científico ni el político profesional pueden permitirse el lujo de desestimar el conocimiento, generalizando o particularizando. Ninguno de los dos puede operar olvidándose del otro. Ambos se complementan objetivamente. Al margen de sus mutuas voluntades y sus acciones, también responden siempre a un contexto político.
Los teóricos académicos apuntan hacia la comprensión de los fenómenos, los políticos prácticos deben elegir cursos de acción. Los primeros intentan prescindir de los acontecimientos de todos los días, los segundos no pueden hacerlo.
Al teórico le urge buscar, no ya lo excepcional, sino lo general y sacrificar las descripciones detalladas del caso aislado, en favor de los modelos más amplios y abstractos que abarquen muchos casos. El teórico, además, debe estar dispuesto a tolerar las ambigüedades y a enfrentarse con probabilidades, haciéndolo más, que con certidumbres absolutas.
Se debe dar riendas sueltas a la imaginación, para tratar con ideas poco comunes, incluso a veces, al parecer absurdas, que nos puedan llevar a reflexiones sobre asuntos antes impensados. Estando siempre dispuestos a la aceptación de que podamos estar equivocados.
Entonces, al adentrarnos en la teoría, esta debiera permitirnos predecir algunos fenómenos, al menos, ayudándonos también a llegar a ciertos juicios de valor respecto a ellos: “Una teoría, tal y como la concebimos, será entonces una herramienta intelectual, que nos ayuda a organizar nuestro conocimiento, formular preguntas significativas y guiar la formulación de prioridades, tanto en la investigación, como en la selección de métodos para llevarla adelante de manera fructífera.” (Dougherty- Sfaltzgarff).
Esta teoría, por supuesto, estaría en capacidad de suministrar un marco para evaluar las recomendaciones políticas explícitas o implícitas, que abundan en todas las ciencias sociales y humanísticas. Por ello, los políticos tampoco pueden prescindir de ella. En última instancia, un político dotado de las capacidades necesarias, es también un científico.
A partir de la filosofía de la ciencia, una teoría también se define como una construcción simbólica, una serie de hipótesis interrelacionadas, definiciones, leyes, teoremas, axiomas, variables y constantes; planteándose un enfoque sistémico de los fenómenos y presentándonos una serie de proposiciones o hipótesis que especifican las relaciones entre variables y constantes, a fin de presentar explicaciones y hacer predicciones acerca de los fenómenos futuros.
Por supuesto, las ciencias matemáticas, servirían aquí de idóneo instrumento, aunque no de simple pincel de representación, sino para operar con ellas, sobre la base de descubrir en el objeto de estudio seleccionado, los algoritmos, funciones y relaciones, biunívocas o no, ampliar el análisis dialectico, que nos permitan trazar el modelo de la investigación, elaborar las hipótesis y arribar a conclusiones aceptablemente fundamentadas.
  
Agosto 15 del 2018.

Esteban Morales. Maestro primario. Lic. economía. Dr. Ciencias Económicas. Dr. Ciencias. Profesor –investigador titular de la Universidad de la Habana entre  1966-2010. Recibió el reconocimiento de la UH por la obra de la vida en  2009.  Fue presidente del consejo científico de la UH. Miembro de la Academia de ciencias (2004-2007). Posee 3 premios  relevantes de la Academia de Ciencias; 15 premios de investigación en la universidad de la habana (4 como coautor y 11 como autor principal); y 4 premios de investigación del ministerio de Educación superior. Ha recibido la distinción especial del ministro  de Educación  Superior  en 3 ocasiones. Ha sido nominado en 4 ocasiones al Premio Nacional de Economía. Dos libros suyos han sido Premios Choice en los Estados Unidos. Premio de la Crítica de Ciencias Sociales  en 2012. Premio de la Academia de Ciencias en 2015. Ha sido profesor visitante en más de 15 universidades en Estados Unidos, Canadá, Japón, México, Italia, Venezuela, Colombia. Ha publicado 15 libros en Cuba, Estados Unidos, México, Japón.



[1] La valentía del científico social, para reclamar este lugar, no siempre es entendido por algunos políticos, es de vital importancia, si realmente el científico quiere desempeñar la función que le corresponde.