Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 25 de marzo de 2018

Olvídate de China: este es el país que ya le supera en crecimiento

La noticia oficial saltó en enero de la mano del Banco Mundial. China ya no es el país que crece más rápidamente, sino la India. Su economía se aceleró a un ritmo de 7,2% entre octubre y diciembre de 2017 frente al 6,8% registrado en China durante ese mismo periodo.
Nueva Delhi sabe que está creciendo. De ahí que planee abrir 18 misiones diplomáticas en África —territorio ya lleno de inversiones chinas— durante los próximos cuatro años. Se trata del crecimiento de un país que es, en última instancia, una potencia con intereses más allá de sus fronteras.
"Sin embargo, otra cosa es que al final alcancen aquello que desde hace tiempo muchos llevan diciendo: que acabarán a la cabeza del liderazgo mundial (…) Y es que no hay motivo para apresurarnos a hacer conclusiones, ya que estamos hablando de previsiones para los próximos 20 o 30 años", advierte Dmitri Kosirióv, columnista de Sputnik.
El Banco Mundial se muestra prudente con el crecimiento de los indios. No es la primera vez que crecen a un ritmo superior al de los chinos y el problema está en que su economía no se desarrolla a un ritmo constante. Durante los años 2016 y 2017 hubo momentos en los que superaba a China, pero más tarde volvió a estancarse.
Parte del éxito se le debe atribuir al primer ministro, Narendra Modi, en el poder desde 2014. Su política económica interior ha sido exitosa y como muestra, los índices de crecimiento del estado de Guyarat, del que estuvo a cargo hasta 2014.
Sin embargo, y a pesar de las positivas previsiones, los niveles de crecimiento de la India, aun siendo mayores que los de China, no juegan en la misma liga. El crecimiento del 1% del PIB chino "es significativamente mayor" en volumen —tanto si hablamos de dólares como de volumen de mercancía- que el 1% del PIB indio. Y lo es más de dos o cinco veces, dependiendo de cómo se mire. Como explica Dmitri Kosirióv:
"Existen dos formas [de apreciar el liderazgo mundial]. La primera forma es nominal, en dólares, y la segunda es según la paridad de poder adquisitivo de la moneda [nacional]. Si tomamos el primer indicador, la economía líder en el mundo es la de Estados Unidos, con China en segundo puesto. Si tomamos el segundo, China va a la cabeza y le sigue Estados Unidos".
Sea como fuere, también juega un papel importante la capacidad que tiene el país para movilizarse y la que tiene su Gobierno no solo para financiar este o aquel programa militar —es decir, no solo aspectos concretos de su economía-, sino para dirigir la macroeconomía nacional con vistas a que crezca a largo plazo.
Los chinos ya se encargan de recordar a los indios que ambas naciones se encuentran en diferentes etapas de su crecimiento. Pekín ya ha pasado por la etapa en la que se encuentra la India. Una en la que una cantidad muy importante de su mano de obra era barata. "La India necesita aprender de China, por ejemplo, a la hora de desarrollar sus infraestructuras", señala Kosirióv.
Por ahora, la revolución de Modi continúa: le siguen los jóvenes y las mujeres. Personas que buscan el renacimiento nacional y religioso —y, en concreto, el hindú- del país, del que Modi es baluarte. "Pero sus éxitos, aunque obvios, no garantizan que las próximas elecciones generales de 2019 no cambien a la figura en el poder".
Y es que la India de 2018 es, en muchos aspectos, la China de finales de los años 1980. Protestas contra el crecimiento desigual de la economía, niveles de pobreza por las nubes y restos de las corrientes políticas del pasado. "En la India todavía puede haber un Tiananmen", advierte el columnista.
El camino que le queda por recorrer a la India es largo. En 2050, la población urbana del país habrá alcanzado los 500 millones de habitantes, lo que unido al hecho de que se trata de una población joven y que el sistema educativo del país deja mucho que desear, no augura nada bueno. El 40% de los indios entre 14 y 18 años no saben decir la hora mirando el reloj y el 36% no sabe cuál es la capital de su país. "Una bomba para el futuro", advierte Kosirióv destacando que en China no sucedía nada parecido.
Sputnik.

¿Veremos más frutas y cítricos?


(Foto: medium.com)

Por Julio Juan Leandro

Ciego de Ávila, 24 mar (ACN) Cultivadores de Ciego de Ávila apuestan por más plantaciones de frutales y cítricos, de las que ya existen más de nueve mil 500 hectáreas y prosiguen el programa establecido por el Ministerio de la Agricultura.

El proyecto puesto en marcha persigue llegar al 2020 con 17 mil hectáreas plantadas, a fin de acrecentar las conservas destinadas a la población, la industria, el turismo y las exportaciones, indicó a la ACN el ingeniero Wilver Bringas Fernández, director de la Empresa Agroindustrial Ceballos.

Los objetivos se enmarcan en un amplio programa que incluye especialmente mango, papaya, guayaba, piña, naranja, limón, toronja y aguacate, en suelos rojos del centro y sur de este territorio, aunque el huracán Irma afectó esas y otras plantaciones que están en recuperación.

Ciego de Ávila produjo más de 150 mil toneladas de esos nutrientes en los últimos tres años y el compromiso es continuar el crecimiento al contar con el complejo industrial de Ceballos y la red de pequeñas industrias en cuatro municipios, destacó el ingeniero Damián Ortiz Zayas, especialista agrario.

Otros de los propósitos son algunas inversiones para los viveros tecnificados y los establecimientos preservados que producen vegetales todo el año, además de la obtención de yemas certificadas de cítricos para sustituir paulatinamente los plantíos que no cubran rendimientos fijados por los años de explotación.

Bringas Fernández subrayó que los fruticultores aplican un plan específico para acrecentar las siembras de la variedad de piña MD-2, de la cual se exportaron tres mil 700 toneladas en 2017, volumen que deberá crecer en el actual año en beneficio de la economía nacional.

Elogió, asimismo, a los expertos del Instituto de Investigaciones de Fruticultura Tropical, quienes ayudan con sus proyectos científicos y técnicos al desarrollo de empresas y de cooperativas campesinas.

Precios inflados y obtención de ganancias

Rigoberto Triana Martínez OPINIÓN, El Invasor



Tras su restauración, el restaurante Solaris está entre los preferidos en la capital avileña Fotos: Alejandro García

Aquel veterano profesor aparecía en su aula con una papa en las manos. Quería explicar, mediante un ejemplo primario, el concepto de mercancía: cuánto costó producir el tubérculo, y a partir de esos gastos, la conformación del precio y la obtención de la ganancia.

Everardo Loyola, que así era el nombre del maestro, se remontaba a épocas tan lejanas como el período de tránsito de la comunidad primitiva al feudalismo, y de este último al capitalismo. Transcurrían apenas 50 minutos, suficientes para saber que las prácticas elementales de la economía siguen vigentes en pleno siglo XXI.

Lo que no concuerda a esta altura del desarrollo de la humanidad, es la tendencia enfilada al pillaje, a la chanza, al insulto, junto a otros calificativos que pueden apreciarse en Ciego de Ávila, como en cualquier parte de Cuba, tanto en mercados como en disímiles puntos de la gastronomía y los servicios, estatales o privados.

Al son de las conocidas oferta y demanda muchos “bailadores” gozan a costa de quienes se ganan el pan en su modesto trabajo. Varios ejemplos se han hecho recurrentes, y de ellos, uno de los más molestos acontece cada vez que aparece un fenómeno como el huracán Irma, que deja sin productos del agro, y los pocos que aparecen llegaban con precios estratosféricos.

De aquellos días, queda el recuerdo de las medidas para poner coto a quienes especulan basados en las escaseces de sus conciudadanos. Hubo multas, decomisos, sanciones, pero no fueron suficientes ni siempre prevaleció el rigor.

Las prácticas de los negociantes más agresivos se modifican en correspondencia con las circunstancias, entre ellas, el inicio de la cosecha de tomates, cuando la libra del apetecido alimento llegó a alcanza valores insospechados.

Pero si de taladrar bolsillos se trata, las fiestas populares aportan un liderazgo negativo difícil de superar por la elevación de los precios, junto a la reventa de juguetes y confituras, más el costoso acceso a los equipos o aparatos destinados a arriesgadas diversiones de los bisoños a costa del dinero de los padres.

Si a esos montos le sumamos el desmedido ascenso de algunas ofertas, el ciudadano común sentirá en pleno rostro impactos que poco faltan para equipararse con el de un atraco. Eso de que un vasito de piña colada valga 10.00 pesos, con o sin ron, como ya sucede, genera una total desconfianza en el futuro de nuestra gastronomía.

A la hora de cobrar caras sus prestaciones, los restaurantes privados, a pesar de ser extremadamente caros, llevan la delantera con ventaja ante quienes podían ganarle la competencia con facilidad, o sea, los estatales.

Por lo general, el precio lleva el respaldo de la exquisitez en el trato, la abundancia de las raciones, la pulcritud y la mesura, aspectos que caracterizaron años atrás a la red avileña de restaurantes, pero que hoy se desvanecen y vulgarizan, salvo excepciones.

La esencia de aquella clase no ha variado. El modo de actuar de comerciantes estatales o particulares sí, y lo más triste el cliente no gana: si existe un buen trato tiene que pagar mucho por ello, o de lo contrario, sufrir ante la ineficiencia y el oportunismo.

¿Soluciones?

Evidente, solo hace falta una visión basada en la generación de bienes y servicios a partir de pagos adecuados, mientras el incremento de la fiscalización en cada actividad debe erigirse como eje central para detener a quienes se ganan el dinero fácil y especulan con las necesidades ajenas.


La Romagnola dista mucho de lo que antes fue


La gastronomía en manos de trabajadores por cuenta propia: muy cara, pero variada